sábado, 24 de marzo de 2012

El mejor documental sobre la Guerra Civil

El mejor documental sobre la Guerra Civil, como era lógico pensar, no lo hizo un español, sino un francés, Frédéric Rossif, el año en que yo nacía: 1962. Su título: Mourir à Madrid. Es también uno de los mejores cien filmes franceses de todos los tiempos. Sus imágenes tienen una gran fuerza y nunca han sido vistas, que yo sepa, en España. Pero el filme está en Youtube, subtitulado, aquí. Y no era nada fácil de conseguir. Aviso de que sus imágenes, y bastantes de sus palabras, pueden herir, todavía, las sensibilidades: no se ahorran fusilamientos, cadáveres, sangre y miserias estrictamente contemporáneas. Ni siquiera la ponzoñosa retórica de las dos Españas que intentaron cargarse a la única que merecía la pena, la que no tenía otra bandera que la blanca, o ninguna. La que siempre pierde, gane quien gane.


Rossif nació en Montenegro. Su familia pereció en la Segunda Guerra Mundial; él estudió en Roma y se unió a la Legión Extranjera Francesa combatiendo en Libia, Bir Hakeim y Monte Casino; tras la guerra tomó la ciudadanía francesa en 1947 y vivió en París donde trabó amistad con Jean-Paul Sartre, Albert Camus, Ernest Hemingway, Malcolm Lowry y Boris VianDesde 1948 organizó, colaborando con la Cinémathèque française, el festival de Antibes, en 1952 trabajó con Jean CocteauA fines de los cincuenta comenzó a escribir y dirigir sus propios filmes, sobre todo documentales, elaborados con materiales de archivo; entre ellos destaca el laureado Mourir à Madrid, ganador del Premio Jean Vigo y nominado para el Oscar al mejor documental, con música de Maurice Jarré. En 1970 realizó su único largometraje no-documental Aussi loin que l'amour, con Salvador DalíColaboró con Vangelis en los documentales L'Apocalypse des animaux, L'opéra sauvage y La fête sauvageSus últimos trabajos fueron De Nuremberg à Nuremberg (1989) y Pasteur le SiècleMurió a los 68 años en París de un ataque al corazón.

De nada.