viernes, 11 de mayo de 2012

El corrupto presidente del Tribunal Supremo

Así, como se presume. ¿No dice esto mucho sobre un país? Le han pagado gratis no sé cuántas vacaciones en Puerto Banús: algo menos excusable que lo de Garzón. Estaría bien que, para dar ejemplo, que es algo que los líderes de su campo debían dar, ya que no dan otra cosa, ni siquiera dinero, más bien lo toman, el presi fuera preso en la amorosa compañía de algunos de los que ha metido en el saco y tuviese que arrodillarse ante una madre superiora (o suprema, qué más da), no meramente barrerle el pasillo del claustro, que no llegará a ocurrir, porque esas cosas sólo ocurren a los de siempre. ¿Y quienes son los de siempre? Los que dan ejemplo. ¿Por qué? Porque, como dice H. D. Thoreau, cuando las leyes son injustas, el hogar de un hombre honrado es la cárcel.