jueves, 10 de mayo de 2012

El último amor de Lorca


El manchego Juan Ramírez de Lucas fue al parecer el último amante de  Lorca, a quien este destinó los Sonetos del amor oscuro. El tal Ramírez conservó siempre sus cartas y este poema que le dedicó, según publica hoy El País aquí. Escribió sus recuerdos sobre el poeta, que ahora poseen un gran valor histórico y en breve verán la luz. El poema es este:


Aquel rubio de Albacete
vino, madre, y me miró.
¡No lo puedo mirar yo!
Aquel rubio de los trigos
hijo de la verde aurora,
alto, sólo y sin amigos
pisó mi calle a deshora.
La noche se tiñe y dora
de un delicado fulgor
¡No lo puedo mirar yo!
Aquel lindo de cintura
sentí galán sin [ilegible]
sembró por mi noche obscura
su amarillo jazminero
tanto me quiere y le quiero
que mis ojos se llevó.
¡No lo puedo mirar yo!
Aquel joven de la Mancha
vino, madre, y me miró.
¡No lo puedo mirar yo!