jueves, 10 de mayo de 2012

Sobre el auto o danza de Pozuelo de Calatrava

Mis colegas Antonio Vallejo Cisneros y Luis Álvarez Gutiérrez han hecho un excelente trabajo editando el auto y danza navideños de Pozuelo de Calatrava en la Biblioteca de Autores Manchegos, pero el asunto aún da más de sí, como veréis a continuación. Los autores mencionan piezas de teatro religioso popular representadas en Yébenes, provincia de Toledo (Auto de Marjaliza), Vianos, provincia de Albacete (Representación sobre los Reyes Magos), y diversos otros vestigios en Calzada, Granátula, Aldea del Rey y Miguelturra. Pero tengo en mis manos un estudio sobre otro auto y danza de un pueblo de Guadalajara, Valverde de los Arroyos, que no han citado en su bibliografía y que aporta no poca luz al asunto. Es raro que no lo conozcan, porque nombran otras representaciones similares más peregrinas, incluso fuera de la región. Resulta que, según han demostrado, el auto Las astucias de Luzbel contra las divinas Profecías, de representación tan popular, a lo que se ve (también se hacía en Galisteo, Extremadura, por parte de una cofradía que lo escenificaba cada 25 de diciembre, y en la Guadalajara de México) es la obra homónima de Juan de Quiroga Faxardo (1591-1660), un prestamista murciano de Ceheguín, en cuyo castillo fue alcaide, residente en Villanueva de los Infantes, de donde era natural su padre (contador de rentas reales). Quiroga trató en Madrid al músico y poeta Vicente Espinel, y su auto ha sido transcrito de la memoria oral de pozueleños antiguos actores en el mismo, texto oral que han editado con bastante cuidado. Del auto existe una edición antigua gaditana que han exhumado y facsimilado en su edición; lo que yo he  descubierto es que fue ya reconstruido, también de memoria, por paisanos de Valverde de los Arroyos, Guadalajara (de España), con el título de Sainete de Cucharón; he cotejado los textos, que sólo difieren en escasas variantes, algunas de interés: es la misma obra. Eso sí, el texto de Guadalajara es levemente acéfalo, le faltan unos pocos versos del principio. En fin, anoto este dato para que, si me leen, sepan a qué me refiero: lo cuentan José M.ª Alonso Gordo, Emilio Robledo Monasterio y Moisés García de la TorreAutos, loas y sainetes de Valverde de los Arroyos, Guadalajara, Diputación, 1985.

Sin duda Juan de Quiroga Faxardo tiene una relevancia insospechada para la literatura regional. Es autor de Canción fúnebre a la muerte de don Fernando Pimentel y el Tratado de las voces nuevas y el uso de ellas, así como de autos como el suprascrito o El cascabel y el Demonio, y de La justicia vencida y triunfo de Misericordia. Prologó las Auroras de Diana (1632) del capitán Pedro de Castro y Añaya. Para mí está fuera de toda duda que perteneció al círculo lopista de Bartolomé Ximénez Patón, en Villanueva de los Infantes, también aficionado al teatro y dramaturgo él mismo; sin duda conoció al mismo Lope de Vega, cuyo maestro fue Vicente Espinel, en Madrid o Toledo, y a Quevedo, también en Villanueva de los Infantes. Era un hombre de su tiempo: fue preso y desterrado por encargar dos asesinatos a la mafia de su tiempo, la Garduña. Tendré que comprarme la monografía que le ha hecho Salvador García Jiménez. Por demás, es este último un profe de literatura y por tanto colega en un instituto de Cartagena, doctorado con una tesis sobre Kafka en la literatura española, novelista, crítico literario, poeta... y autor de los curiosos ensayos Síndrome de burnout o el infierno de la Eso y de El hombre que se volvió loco leyendo "El Quijote": Para acabar con la enseñanza de la literatura, Barcelona: Ariel, 1996.

Bueno es saberlo para una futura Historia del teatro manchego.