jueves, 14 de junio de 2012

Rousseau

Un gran escritor, un gran filósofo, el padre del Romanticismo, el inventor de una nueva perspectiva en Pedagogía, el creador del género teatral del melólogo, el amigo genial (y un poco House) de Hume, el héroe de Kant, todo lo que ustedes quieran, pero cualquiera que lo lea en seguida concluirá lo que en el fondo es: un masoquista como la copa de un pino, un vagabundo que anda por ahí provocando y pidiendo que le dé una paliza la "voluntad general" vestida de cuero y con una fusta en la mano. ¿Cómo no va a ser misántropo? Y, sin embargo, es esa visión la única que fue capaz de descubrir lo que le faltaba a la sociedad de su tiempo: una patada en el culo, la revolución.