lunes, 10 de septiembre de 2012

Bullying homófobo


Olga R. Sanmartín  "Casi la mitad de los jóvenes que sufre 'bullying' homófobo piensa en suicidarse", El Mundo, 10/09/2012:

Cuando estaba en el colegio, a X. le orinaron encima varios chicos por ser homosexual. A Y. sus compañeros de clase no le dejaban entrar en el vestuario. Su profesor se encogió de hombros y le dijo: "Si tú eres gay, total, cámbiate en el de las chicas". Z. recuerda que su familia le maltrataba por su orientación sexual, hasta el punto de echarle de casa con lo puesto.

Son algunos de los 653 testimonios de adolescentes y jóvenes que han sufrido bullying homofóbico en 129 municipio de toda España durante los últimos 10 años. Los ha recogido la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGTB) en un estudio pionero en nuestro país en el que se establece la relación entre acoso escolar y suicidio.

¿Tienden más a quitarse la vida los adolescentes a quien sus compañeros les hacen la vida imposible por ser gays, lesbianas o transexuales? La conclusión del trabajo es que sí.

Lo explica Jesús Generelo, secretario general de la FELGTB: "Nadie es más propenso al suicidio por tener una cierta identidad de género, pero sí por las condiciones de violencia en las que vive".

Los profesores, a veces culpables

Por ejemplo, según este informe, el 43% de los adolescentes y jóvenes que pasaron por el infierno escolar del acoso llegaron a plantearse el suicidio. De ellos, el 81% incluso lo planificó al detalle.

De todos los que sufrieron acoso escolar homofóbico, el 17% llegó a intentar quitarse la vida.

Hay otros datos igualmente escalofriantes, como el que identifica a los culpables: en el 90% de los casos, los acosadores eran los compañeros (casi siempre varones), pero en el 11%, los agresores eran los propios profesores. Los responsables del estudio creen que, en algunas ocasiones, el profesorado no contribuye a erradicar el problema, sino a agravarlo.

"Hay un gravísimo problema de acoso homofóbico en las escuelas", denuncia Jesús Generelo. "Es una cuestión estructural que está instalada en todas y cada una de las escuelas, desde la de un pueblo de Huesca hasta un colegio de Chueca".

Sufrir en silencio

Y lo peor es que los críos, en vez de denunciarlo, lo silencian. Dice la FELGTB que el 82% de los jóvenes no informó a su familia de que estaba sufriendo acoso escolar homofóbico. Y que un 42% no recibió ninguna ayuda en su centro escolar frente a estas agresiones.

Humillación, impotencia, rabia, tristeza, incomprensión, soledad y aislamiento son algunos de los sentimientos que provoca en los acosados –fundamentalmente, varones– este tipo de bullying. Y, así, hasta llegar a la desesperanza total. Pensamientos del tipo "el futuro aparece oscuro para mí", "yo no creo que haya solución", "abandonarlo todo sería una buena salida"...

En el último extremo, el suicidio como vía de escape. 124 jóvenes de entre 12 y 25 años han llegado hasta el punto de intentar quitarse la vida.

Triple riesgo

Estudios internacionales apuntan que los jóvenes LGTB tienen tres veces más riesgo de suicidio que sus compañeros heterosexuales. Aquí no se ha analizado este asunto profundidad, pero los investigadores de la FELGTB piensan que este mismo nivel de riesgo podría extrapolarse a España.

Por eso, en el Día Internacional para la Prevención del Suicidio, hacen un llamamiento a las instituciones para que se impliquen más activamente en la cuestión.

Según ha explicado en rueda de prensa José Luis Ferrándiz, uno de los autores del estudio, el 23% del bullying homofóbico se produce antes de que las víctimas lleguen a la ESO. Es decir, muchas veces los insultos y el aislamiento tienen lugar incluso antes de que los críos descubran su orientación de género. Más de la mitad del acoso se inicia entre los 12 y los 15 años.