sábado, 8 de septiembre de 2012

Tirar la toalla

Decir que el estado del bienestar es insostenible es negar que lo esté siendo, para bien común, en Francia y Escandinavia. Es afirmar también que el estado del malestar es el único posible (aquí o en Escandinavia) y asegurar que el Infierno no sólo es recomendable, sino lo único que hay. Por otra parte, un estado que permite que se instale en él Eurovegas está enfermo (de ludopatía o, como decían en el XIX, de "corrupción" frente a "regeneración"); peor: en fase terminal. Es un estado que no puede quitarse la mierda de encima, porque él mismo es mierda y ya no la puede distinguir de sí mismo. Se empezó metiendo tragaperras en los bares y se terminó así; los Estados Unidos, Filipinas y España son los únicos países dónde el juego es una industria, y los tres donde el juego es legal. Eurovegas estará en Alcorcón, a un tiro de piedra de los Montes de Toledo y de Toledo mismo, aunque en la provincia de Madrid. ¿Será bueno para la comarca tener un cáncer cordial, un cáncer en el mismo corazón de la Península? He perdido la esperanza. ¿Quién puede con estas cosas?