lunes, 19 de noviembre de 2012

Lo imposible

No sé si seré buen economista, es más, ni siquiera lo soy, pero constato el hecho de que pagando tantos impuestos como pagan en Suecia, Noruega y Suiza las cosas allí marchan mejor. Ejercen la nórdica ley de Jante, que dice que todo el que se enriquece y no reparte, diga lo que quiera, es el ladrón de la totalidad de todos, y por eso los atiborran a impuestos al mismo tiempo que los consideran excelentes ciudadanos por atender a quienes lo necesitan. ¿Han quebrado esos países? Qué va, van viento en popa, ahora tienen los niveles de suicidio más bajos de Europa y hasta los envidiamos. Tomemos, por caso, Suiza, único país con una constitución anarquista, ni siquiera con una wikiconstitución como la islandesa, donde reina la iniciativa legislativa popular, única garante que existe en toda legislación de que la democracia no sea usurpada; en Suiza no se reconoce otra autoridad que la de la comarca, ciudad o cantón, la única que los ciudadanos pueden controlar directamente, así como mediante con el referéndum. A esos sí los representan sus políticos ¿será tal vez porque si quisieran aumentarse el sueldo tendrían que someterlo a referéndum? Y no gastan nada en política internacional, porque no tienen estado, sino sola una confederación de ciudades que no pertenece siquiera a la ONU, a la OTAN ni a la Unión europea, sino solamente a sí misma. Allí no sería un problema el nacionalismo, porque no habría nación, sino cantón o ciudad: ¿qué nacionalidad tiene un suizo que puede hablar francés, alemán, italiano o romanche y cuya única adscripción es el cantón, comarca o ciudad a que pertenece? ¿Queréis recapitalizar los bancos? Pues invadid Suiza y el resto de los paraísos fiscales con la OTAN, en vez de países de moros y demás para defender los intereses del petróleo: veréis cómo todos los capitales retornan a sus países más pronto que tarde, incluido el dinero negro y el de las mafias económicas que gobiernan en realidad la tierra. Podréis decir lo que queráis, pero esta es la realidad pura y dura, y el resto son pedos que salen por la boca.