sábado, 10 de enero de 2015

Epigramas para ahora

Cómo será de guapa Cospedal que Chávez se ha vuelto hermoso.



Gracias al papa Francisco y, por qué no, a Dios, los curas descarriados ya no inmatriculan los culos de los monaguillos.




En Almagro sueltan a un cerdo para que los vecinos le den de comer y algún cobijo antes del Dies irae. En Ciudad Real, envían a Rosa a una escuela de cocina con alumnos sin suficiente presupuesto para comprar carne con que aprender el oficio; cuando ya preparaban a sus espaldas cuchillo y trinchador para la primera clase práctica de recortes, se advirtió que había venido solo a que le echaran de comer y le hicieran la foto; así la gorrona-guarrona (con excusado perdón / que son milagros / de San Antón) se libró.




La corruptela agota toda morfología: no quedan ya afijos para añadir delimitación a tipejos como Rato, apenas escapado del barco con más arte que la Menegilda, o Alí Babárcenas... ¿ladronazotes? Entre estos dos y Francisco "Gürtel" podrían alcanzar un nuevo éxito cantobailando la Jota de los tres ratas en La Gran Vía.