lunes, 13 de abril de 2015

El voto inútil

Qué inútil es votar a la coalición PP / PSOE que nos maltrata desde que hay bancocracia. En su "programa doble" no aparecen ya, si llegaron a mostrarse, los palabros "responsabilidad" o "justicia", por no hablar de "honradez" (no hay mal que "cien años de honradez" dure). Si las usan es como una finta retórica para evitar una peor, "autocrítica", alergia propia de los autolamidos políticos españoles (los estreñidos Rajoy, Aguirre, Díez). Sus descerebrados programas (como los de la TV) parecen compuestos por un vago con alzhéimer y no más son legibles en negativo: solo es cierto lo que no dicen. La verdad anda en ellos nocturna y con esqueleto dentro, como en las radiografías, los armarios y las fosas que no quiere abrir tampoco el peperío.

La Luna de la coalición, que también es una coalimentación, muestra una sola cara dura y basáltica, llena de regolito vidrioso y pulverulento. Pero su luz es "prestada" por la baja factura petrolera, el rescate de tanto banco y banquete podrido, por nuestras cajas de ahorros saqueadas por peperío y pes(o)erío, devoradas con comisiones negras, regalitos prohibidos, ratos y ratones varios, empresarios privados camuflados de hombres públicos (tan vendidos como las mujeres públicas), contabilidades en bee que ya son el escándalo de los corderos y demás, que no demenos. Todo eso en la cajicara "B" que no asoma en las caretas lunares de La Razón, de su pegada al culo La Tribuna y el resto de la propaganda financiada con el dinero de los que lo tienen, por ejemplo Méndez Pozo y otras gloriosas promociones de la  facultad de Soto del Real, donde también enseñaron economía del chorizo Mario Conde, Luis Roldán... 


Para curar la mente y el culo, escocidísimos de rasparse con esas asimetrías informativas, uno tiene que dejar el papel y leer Internet, que está menos moldeado. Son higiénicos Público, El Huffington Post, Nueva Tribuna, los informativos de la Sexta y, por la distancia que da, Euronews, que habla sobre el estado asociado de EE. UU. que es Europa, ahora que Bruselas, que trae coles, nos va a empobrecer y hormonar con un macrotratado de comercio insalubre, antiempleo y antidemocrático. Nos ha vendido por un plato de hamburguesas.

Este es el retrato de la cara oscura: fragmentación del empleo disponible y su sustitución por el parcial y temporal para simular que crece; recurso al decretazo limpio para cualquier cuestión que salte (y aun asalte) la legalidad vigente; incremento en un 21 % de los suicidios en España; recortes en asistencia, prevención, diagnóstico (con el aumento que esto supone de morbilidad, incapacitación y muertes); aumento de la ignorancia patatera y el consumismo sin dinero; déficit democrático y alargamiento de una constitución vieja y semántica; retraso ya irrecuperable en desarrollo, investigación e innovación tecnológica y científica (I+ D) que hipoteca nuestro futuro económico; emigración y fuga de cerebros cualificados o no; aumento de pobreza infantil y adulta hasta el 30 % del país, que se dice pronto y se olvida más pronto todavía; sustitución de proletariado y burguesía (esta última en trance de desaparición), por una nueva clase social, el nini, creada de consuno por la autobombada coalición PP / PSOE, modelo de estupidez donde los haya, y sus nefastas políticas educativas, sociales y económicas; ley mordaza, que ya nos dice hasta lo que debemos decir; justicia que hay pagar y que hay que ver... que verán nuestros nietos, pues procede con lentitud geológica de estalactita, degenerando hasta el bandolerismo o el origami papirofléxico.


Una cara muy bonita, ciertamente; la otra es la de El retrato de Dorian Gray. Es mejor estrategia exhibir qué guapo es uno que no exhibir ilegítima "indignación" en la plaza de los diputados o en los papeles lameculos... algo van aprendiendo, aunque no en lógica. Un ejemplo de falacia: preguntan a Draghi en los periódicos por España y dice que España es un modelo de éxito. ¿Por qué preguntan a un banquero y no, por ejemplo, a uno de los desahuciados de la Seguridad Social o de su propia casa? Y, ya que estamos con banqueros, ¿por que no preguntan al banquero Hervé Falciani? Clásica falacia de petición de principio, tan antigua que ya decía Imhotep a un faraón, hace cinco mil años, que hay que preguntar no solo al que sabe, sino al que no sabe. Cuestión de praxeología: la crisis la causó la estupidez de los políticos y banqueros españoles, absolutamente faltos de catalaxia y sobrados de codicia marrana.


Pero el hecho es que la bicefalia bipartida ya es tetrarquía; incluso puede que esas cabezas de Hidra se sigan dividiendo, pero uno ve lejos que lleguen a los once culos de ese monstruo mitológico, el marido de Dolores "Pepona" Cospedal: ni siquiera un chavista corrupto acapara tanto asiento. Expulsando la responsabilidad política de los programas declaran ellos mismos no ser políticos, sino caballeros mangantes, o burreros chalanes, que les va mejor. Solo son honestos por omisión, esto es, se les supone la honestidad, como a los soldados el valor. Tras desactivar a la clase baja, ahora quieren expoliar, despojar, exprimir con su bancocracia a esa clase media que se les está yendo al extranjero si tiene algún mérito o a Ciudadanos si tiene vergüenza y familia; a todos ellos los exprimen a impuestos porque no quieren quitárselos a los ricos improductivos (no les pregunten dónde está Suiza ni dónde hay chinos: las inspecciones de trabajo e impositivas trabajan con idiomas más facilitos). Solo el 2 % de los jóvenes ya les votará, rezan las estadísticas: ese es el futuro que les espera; puede, incluso, que una chica lista como Rosita termine en Ciudadanos dentro de ocho o diez años.


La otra cara del PSOE la están desenterrando ahora en Andalucía, lenta y arqueologicamente (es "histórica" la velocidad de la justicia en España: los pleitos duran generaciones, como los de Quevedo, si no se "pierden" expedientes o aquello tan divertido de "hubo un incendio y se quemó" que contaba el bandolero / pepero Martín Murrieta), porque ya se ha ocupado el PP de que exhumen los suyos propios tras las elecciones, cómodamente, manipulando el poder judicial (la "justicia", decíamos), que no emana del pueblo, sino de los políticos que lo eligen (el Montesquieu muerto del socialmangante Alfonso Guerra, hermano del inocente y gordo Juan). Se debería, como hacen en Noruega, repartir la pobreza, proteger la empresa y desinvidualizar la riqueza. La pena es que esto solo es posible donde existe una nación con todas las partes conectadas, algo que España nunca ha sido: es un Frankenstein a nivel macropolítico y micropolítico, dentro del otro Frankenstein, el europeo. 


Los españoles somos ante todo "antivecinos", individuos que buscan, solo, su propio beneficio a costa del común. Unamuno acertó en eso: todo el mundo acusa a los demás de aquello que tienen miedo le acusen a él y solo se elogia al que hay motivo oculto para despreciar: por ejemplo, los políticos de la coalición PP / PSOE. Es propio de una clase media acomplejada como la española, o de la que pinta Unamuno en su Abel Sánchez. Nuestra izquierda padece también ese mal de la falta de unidad, ese anarquismo congénito que apreció en nosotros Gerald Brenan y hace de este país un laberinto para la honradez y la justicia. No sabemos repartir con igualdad, no sabemos unirnos en un todo para beneficio común. Así nos va. Somos una izquierda como la de Ibsen en Un enemigo del pueblo: clientelismo puro de la antihigiénica coalición PP / PSOE que ha contaminado también a parte de la izquierda. Esa parte ha olvidado que la ética es para todos: "El más poderoso es el que está más solo", dice el protagoista de esta obra fundamental de Ibsen, rodeado de su familia, tras haber rechazado huir del pueblo cuyo bien común quiere salvar; alejado del poder levantará una escuela y socorrerá a todas las víctimas de la estupidez y la codicia reuniéndola contra los poderosos, que son los que deberían estar divididos. Es una frase que hay que recordar al lado de su opuesta, la de Orwell: "Todos somos iguales, pero unos más iguales que otros", que es propia de una derecha que siempre está dividida por la codicia y la injusticia y del capitalismo de estado de Stalin. Así es: a la izquierda le sobran estalinistas y le faltan lectores de Ibsen. En el norte hay una moral esencialmente común que Kant supo plasmar en su ética, la Ley de Jante o Janteloven:

No debes pensar que tú eres especial.

No debes pensar que tú estás a la misma altura que los demás.
No debes pensar que tú eres más listo que los demás.
No debes pensar que eres mejor que los demás.
No debes pensar que sabes más que los demás.
No debes pensar que eres más importante que los demás.
No debes pensar que eres bueno en nada.
No te rías de los demás.
No debes pensar que preocupas a los demás.
No debes pensar que tú puedes enseñar algo a los demás.
¿Crees que existe algo que no sepan los demás sobre ti?

Todos estos mandamientos se resumen en uno: ¿Quién te crees que eres? Y ese mandamiento, que algunos llaman antisistema, es el de Podemos, siendo el más político que hay. Si la coalición PP / PSOE ha hecho algo bueno, ha sido según ese principio, y no según el principio de "los mandamientos del mundo se cierran en dos / quítate tú que me ponga yo". El voto inútil no tiene en cuenta a nuestros hijos, a los ancianos, a los débiles y enfermos, a los que investigan y aman la cultura y no el dinero, la riqueza sin distribución, los bancos atentos al macrocrédito y no al microcrédico ni al crowdfunding, el banco que se niega a los medianos y a los pobres. ¿Quieren ustedes un mundo más justo para ellos o más corrupto? Esa es la única pregunta que deben hacerse. No se engañen con los "Nuevos horizontes" de Rajoy, cuya tortícolis le impide mirar hacia atrás y quien, como ya hemos dicho, es facha porque solo muestra la facha que puede mostrar Dorian Gray, la cara conocida y más de lo mismo de la Luna. Miradle de dónde viene: del partido franquista / fraguista: por sus frutos lo conoceréis. Mirad también a Pedro Sánchez, el que no ha hecho ni dice qué va a hacer, el fiel a un partido que no ha logrado sacar a una región tan rica como Andalucía de la miseria; el mano izquierda de Rajoy, con el que quiere pactar; el nuevo engañabobos de la socialdemocracia que produce a retóricos y millonarios como Felipe "Dios" González, más desconocido como "señor X", y otros consejeros de bancos. Y votad... lo de siempre.