domingo, 5 de abril de 2015

La fiesta del cacique

Rajoy se ha encerrado en la cabina y ha hecho picar al partido hacia abajo, Cospedal no puede escapar del museo de los Warren, Esperanza está acicalándose en el taxidermista y el alcalde de Almagro, el malhadado Maldonado, suelta tantas chispas que va a incendiar todo el corral. ¿Qué fantasma recorre al PP?

No sé, pero es divertido. Lo que no es estético es que, en la procesión de la Virgen de la Soledad, la alcaldesa marche justo detrás de la Virgen. Son muy malas compañías. A la Virgen le sienta bien el incienso, el oboe triste, la solemnidad; a Rosa, el pestuzo, el pitorreo, el tomatazo limpio. Eso es confundir la procesión de la Soledad con Walking dead o Black sails.

Habrá que ver la que se arma en las elecciones generales. Entonces sí que nos vamos a descojonar.