sábado, 30 de abril de 2016

Hijos que se quedan en casa


El joven no ha terminado su licenciatura, pero ahora quiere hacer un curso de cine experimental en otra ciudad.

El padre dijo al juez que estaba harto de estar manteniendo a un adulto que no se busca la vida por sí mismo.

Un juzgado de Italia obliga a un padre a seguir pagando la manutención y costeando los estudios de un hijo que ya tiene 28 años y que vive con la madre.

El joven no ha terminado su licenciatura en la Facultad, pero ha decidido inscribirse en un curso de “ cinematografía experimental” que se imparte en otra ciudad.

El padre, que tras su divorcio paga la correspondiente pensión a su exmujer, se negó a asumir el coste adicional. Argumentó que ya estaba cansado de mantener a un adulto que no trabaja y no hace nada para buscarse la vida por sí mismo. La madre, que estaba de acuerdo con los deseos del hijo, recurrió a los tribunales de la ciudad para solicitar un aumento en la pensión.

Los jueces de la sala segunda del Tribunal Civil de Módena han decidido dejar las cosas como están. Ni el padre va a dejar de pagar la pensión ni la madre obtendrá un aumento. Consideran que las cosas no han cambiado: que el padre puede seguir pagando, que el hijo sigue en paro y que tampoco se le puede impedir al joven que intente realizarse “en sus nuevas aspiraciones”.

No había hecho méritos

Según informa la Gazzetta di Modena, el padre solicitó que al menos le redujeran la cuantía de manutención, puesto que había pagado los estudios del hijo más años de los que duraba la carrera de Letras. Con 28 años, sólo había aprobado tres cursos, lo que equivale a una diplomatura.

Por este motivo, cuando el hijo requirió de su padre que asumiera los gastos de un curso que se imparte en otra ciudad, con los correspondientes gastos de hospedaje y manutención, este último se negó en redondo. Entonces escribió al juez que su hijo no merecía un mayor apoyo económico, puesto que no había hecho méritos para terminar su carrera ni para continuar con estudios adecuados a su formación previa.

En Italia hay una seria preocupación por los hijos que están demasiado tiempo en casa de sus padres.En Italia hay una seria preocupación por los hijos que están demasiado tiempo en casa de sus padres.

Sin embargo, el tribunal estima que los estudios de cinematografía sí tienen relación con la formación anterior del joven en Letras, y que el padre, cuyos ingresos no se han reducido (aunque son modestos), está en la obligación de seguir manteniendo a su hijo “hasta que sea independiente económicamente”.

La sentencia no indica a hasta qué edad un padre debe seguir sufragando los estudios que permitan a los hijo realizarse “en nuevas aspiraciones”.

Los "bamboccioni" y los "mammoni"

Así como en España existe una preocupación social con tiempo que los jóvenes permanecen en casa de sus padres por falta de trabajo o de incentivos para cambiar de residencia, en Italia ocurre otro tanto. Popularmente se conoce como “bamboccioni” (algo así como “ niño grande”) a estos jóvenes que no quieren dejar de depender de sus padres.

Hace cinco años, unos padres tuvieron que recurrir a los tribunales para desalojar de la casa a su hijo, que ya había cumplido 41 años, y que tenía un buen trabajo. Cada año se produce 8.000 juicios similares en Italia.

Muchos jóvenes italianos están en situación parecida. En los últimos años se han publicado estudios que revelan que el 48% de los ciudadanos entre 18 y 39 años aún viven en la residencia paterna. Son conocidos como “mammoni” (en singular, "mammone") o “chicos de mamá”