martes, 7 de junio de 2016

Atado y bien atado. Franco se confesó ante Vernon Walters

Tomado del Abc

En octubre de 1970, un presidente de EE.UU. volvió a poner pie en España. Richard M. Nixon fue aclamado en las calles de Madrid por más de un millón de personas en su camino al Palacio del Pardo, donde se reunió con Franco durante hora y media. Una cena de gala en el Palacio de Oriente y despedida en el Aeropuerto de Barajas el día 3 de octubre. Durante toda la visita el tema central giró sobre que iba a ocurrir cuando Franco, ya con graves problemas de salud, faltara al frente del país.

Cuatro años después, el General Vernon Walters fue enviado por Nixon a entrevistarse con Franco y a abordar el asunto en profundidad. Walters, que había sido embajador en Alemania y las Naciones Unidas, concedió una entrevista a ABC el 15 de agosto del 2000 en Santander, donde codirigió, junto a Ramón Pérez-Maura, el curso: «Los presidentes de los Estados Unidos, de la Segunda Guerra Mundial a la Guerra del Golfo». En la entrevista comentó que Nixon le envío a España para hablar con Franco sobre su muerte.

Al intuir el verdadero propósito de la visita del que había sido director de la CIA, Franco le espetó: «Lo que interesa realmente a su presidente es lo que acontecerá en España después de mi muerte, ¿no?», a lo que contestó: «Mi general, sí». Franco prosiguió: «Siéntese, se lo voy a decir. Yo he creado ciertas instituciones, nadie piensa que funcionarán. Están equivocados. El Príncipe será Rey, porque no hay alternativa. España irá lejos en el camino que desean ustedes, los ingleses y los franceses: democracia, pornografía, droga y qué sé yo. Habrá grandes locuras pero ninguna de ellas será fatal para España». Walters le dijo: «Pero mi general, ¿cómo puede usted estar seguro?». «Porque yo voy a dejar algo que no encontré al asumir el gobierno de este país hace cuarenta años», prosiguió Franco. El general Walters pensó que iba a decir las Fuerzas Armadas, pero dijo: «La clase media española. Diga a su presidente que confíe en el buen sentido del pueblo español, no habrá otra guerra civil».