jueves, 28 de julio de 2016

Cómo inflan la minuta de un restaurante

Nieves Mira, "Estos son los servicios por los que no te pueden cobrar en un restaurante", en Abc, 27/07/2016: 

ABC contacta con un abogado especialista en el tema, que informa de prácticas abusivas

Un pan que no se había pedido, un aperitivo o incluso una pequeña cantidad de dinero por los cubiertos. A veces estas pequeñas cosas que no se han encargado al camarero suponen un gran aumento en la factura del restaurante. Existen algunos suplementos que, a menudo cobran estos establecimientos y por los que no deberían pasar la factura. Desde Legalitas, el abogado Miguel Fernández repasa las prácticas que no deberían realizar los restaurantes pero que están presentes en el día a día.

Una de ellas es el famoso PSM o Precio según el mercado. Con bastante regularidad, sobre todo en restaurantes donde se sirve marisco y otros productos cuyo precio fluctúa, es habitual encontrar la incógnita de cuánto costará hoy un plato de comida. Muchos locales se escudan en esa variación, pero lo cierto es que es ilegal que en la carta no ponga el precio final del plato. «No pueden dejar un precio abierto en la carta para luego cobrar libremente lo que quieran en cada momento», señala Fernández. La solución, en este caso sería tener una segunda carta preparada, pero bastaría con poner un adhesivo encima con el precio actual.

Respecto a si es legal o no cobrar el pan dentro del menú, este experto señala que «no se puede permitir, ni en el menú del día ni en los platos combinados». En el caso de que, al margen de este, el camarero deje el pan sobre la mesa, «hay que pedirle que lo retire», porque si lo deja ahí lo van a cobrar igualmente. En cuanto al vino, ya es diferente. «Si está incluido no deben cobrarlo, depende de la oferta de cada restaurante.

Los precios pueden variar en función de si los platos se sirven dentro del restaurante o en la terraza. Sin embargo, «en la carta tiene que poner, de manera diferenciada, el precio en mesa y el precio en barra. Nunca puede estar abierto». Y esto se hace extensible a toda la carta, tanto a los menús como a las bebidas.

En cuanto a los precios que aparecen sin IVA en la carta, Fernández hace un paralelismo con un contrato de una obra: «En ese ámbito, si no ponen nada, tengo que entender que el precio es sin el IVA incluido porque en ese mercado funciona así. En un restaurante el precio que vemos tiene que ser con el IVA ya includo. Cualquier otra cosa sería engañarnos», sentencia.

Por último, señala que no todo lo que se sirve en barra tiene que estar reflejado en la carta, por lo que sería conveniente preguntar antes de hacer cualquier pedido. En cualquier caso, este abogado aconseja reclamar si por parte del restaurante se cometen algunos de estos abusos porque en la mayoría de los casos, es el cliente el que tiene la razón.