viernes, 28 de octubre de 2016

Léxico exclusivo de otros idiomas y anglicismos gibraltareño-lineanos

Jaime Rubio Hancock, "Las ganas de pellizcarle los mofletes a un niño y otras 28 palabras extranjeras que deberíamos importar", El País,  8 OCT 2014

Más de una tarde de ulepils hemos levantado el vaso, dejando un culaccino en la mesa, y entre trago y trago hemos contado un jayus para distraer a nuestros amigos.  

Efectivamente, necesitamos incorporar aún más palabras al español. Como las de la lista de abajo. Nuestro idioma es rico y variado, pero nunca sobran términos claros, sencillos y llenos de matices, que nos ayuden a expresarnos con aún mayor precisión y economía del lenguaje.

1. Aware. Así describen los japoneses la agridulce sensación de percibir un momento de belleza que sabemos que será breve o, al menos, perecedero.

2. Cafuné. Peinar a alguien suavemente con los dedos, en portugués brasileño.

3. Cornicione. Así llaman en Italia al borde de la pizza. (Literalmente, significa cornisa).

4. Culaccino. Palabra también italiana que hace referencia a la marca que deja un vaso frío en una mesa.

5. Fargin. Alegrarse sinceramente del éxito ajeno. Es yiddish. Y es algo muy poco común. Tiene un equivalente en el concepto budista "mudita", del pali y el sánscrito.

6. Fernweh. Así describen los alemanes tanto el deseo de viajar como la nostalgia que se puede llegar a sentir por sitios que jamás hemos visitado.

7. Forelsket. Término noruego que describe lo que sentimos mientras nos estamos enamorando. Similar al "crush" inglés. En sueco también existe (förälskad). En español se puede traducir por “pánico”.

8. Gattara. Mujer que recoge y acoge gatos callejeros. Es un término italiano.

9. Gigil. Con esta palabra se describen en tagalo las ganas de pellizcarle los mofletes a un niño o a un gato muy mono.

10. Googlegänger. Término que tiene su origen en la palabra alemana Doppelgänger (“doble”), pero inventado por estadounidenses para referirse a gente que se llama como tú y a la que encuentras cuando te buscas a ti mismo en Google. La palabra más creativa de 2007, según la American Dialect Society.

11. Goya. El proceso de suspender la incredulidad y sumergirse en una historia como si fuera real. Es urdu.

12. Hanyauku. Caminar de puntillas sobre arena caliente. Término de la lengua bantú RuKwangali, uno de los idiomas oficiales de Namibia.

13. Kummerspeck. Los alemanes tienen términos para todo (gracias sobre todo a la afición del idioma por las palabras compuestas). Incluso hay una para el peso ganado debido a los atracones emocionales. Es una palabra compuesta por Kummer (pena) y Speck (tocino).

14. Iktsuarpok. En inuit, asomarse a ver si llega alguien a quien estés esperando. Lo dicen en una sola palabra porque ahí se pasa mucho frío y así pueden volver a entrar más rápido. Y también porque las lenguas inuit son aglutinantes.

15. Ilunga. Además de un nombre de pila común en la República Democrática del Congo, es una palabra tshiluba que se refiere a una persona que está dispuesta a perdonar cualquier insulto una vez, a tolerarlo una segunda, pero a no dejar pasar una tercera. Según una encuesta entre un millar de lingüistas, es la palabra más difícil de traducir.

16. Jayus. Un chiste tan malo y tan mal contado que no puedes evitar reírte, según los indonesios.

17. Mamihlapinatapai. Palabra de los indígenas yámanas de Tierra del Fuego, que describe una mirada entre dos personas, cada una de las cuales espera que la otra comience una acción que ambos desean, pero que ninguno se anima a iniciar. Frecuente entre oficinistas a las cinco de la tarde, que buscan a alguien que se atreva a decir: “Bueno, pues habrá que ir tirando para casa, ¿no?”.

18. Mångata. En sueco, el reflejo en forma de camino que crea la luna sobre el agua. En turco es gumusservi.

19 . Mencolek. Golpeas el hombro izquierdo y saludas por la derecha. Eso es hacer un mencolek. En indonesio.

20. Nedovtipa. Checo. Se usa para referirse a alguien que no pilla las indirectas.

21. Razbliuto. Término también ruso para describir lo que sentimos por alguien a quien solíamos amar, pero ya no. Ay.

22. Schadenfreude. Un clásico alemán: el disfrute de las desgracias ajenas. Lisa Simpson lo explica muy bien.

23. Seigneur-terrasse. En francés, clientes que pasan mucho rato en una cafetería, pero gastan poco.

24. Shedmomedjamo. Estás lleno, pero da igual, sigues comiendo hasta acabarte el plato porque está rico. Es una palabra georgiana.

25. Tartle. Término escocés que hace referencia a ese momento de duda cuando vas a presentar a alguien y has olvidado su nombre.

26. Tingo. Del pascuense, de la Isla de Pascua. Se refiere al hecho de ir tomando prestado objetos deseados de la casa de un amigo y no devolverlos. Esta palabra da título al libro de Adam Jacot de Boinod, The Meaning of Tingo, en el que recoge palabras como estas, difíciles de traducir a otros idiomas.

27. Torschlusspanik. El miedo a ir perdiendo oportunidades a medida que envejecemos. Lo que vendría a ser la crisis de los 40. Literalmente significa “miedo al cierre de puertas” y vendría de la Edad Media: los residentes de las ciudades preferían volver al interior de las murallas antes que se cerraran las puertas, para protegerse así de ladrones y animales salvajes.

28. Tsundoku. Japonés: comprar un libro y luego dejarlo en la pila de libros pendientes para no leerlo jamás.

29. Utepils. En noruego, tomarse una cerveza al aire libre.

II

Spanglish gibraltareño-lineano:

Jesús A. Cañas, 'Andalunglish': 14 palabras del inglés gibraltareño que han adoptado (a su manera) sus vecinos españoles, en Verne, en El País, 28 OCT 2016:

En La Línea, en Cádiz, se come ‘carne conbí’, en lugar de carne en lata. Los niños juegan con las ‘meblis’, en vez de canicas y mascan ‘chinga’, no chicle. Para hacer un ‘panquequi’ se usa ‘bequinpauda’, en lugar de cocinar un pastel con levadura. Son palabras exportadas de Gibraltar que forman parte del habla de la localidad gaditana y que, hasta ahora, habían quedado en el ámbito de la cultura popular y de la tradición oral. Hasta que, en su trabajo de fin de grado, la linense María Ortega se propuso averiguar la vigencia y perdurabilidad de estos vocablos en el futuro.

Como explica la joven de 22 años, ya graduada por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Granada, hasta ahora se ha hablado mucho del llanito (el habla de Gibraltar influenciada por el español), pero poco de la influencia del inglés en el linense. “Esta ‘lengua’ nace de la unión de dos comunidades”, dice Ortega a Verne.

“Empecé el trabajo con la premisa de que uso de algunas palabras estaba desgastado por el cierre de la verja (la frontera con Gibraltar estuvo cerrada entre 1969 y 1982) y los efectos de la globalización”, señala.

Para averiguar el alcance de este desgaste, la posible pérdida de algunas y la conservación de otras, Ortega seleccionó 15 vocablos y expresiones adoptadas del inglés llanito. Fue el caso de ‘infleita’ (por inflador o bombín para bicicletas), ‘rolipó’ (en vez de ‘Chupachups’) o darse un ‘washi’ (por un darse un baño en la playa). “Son solo algunas, por que hay más, como es el caso de ambó -del inglés ‘handball’, tocar con la mano una pelota en fútbol-, o kaite -del inglés ‘kaite’, cometa”. Sin ir más lejos, en La Línea muchos conocen la frontera con Gibraltar como la ‘focona’ (procedente de ‘four corners’).

Ortega estableció como metodología la encuesta de forma espontánea (los sujetos no sabían de qué trataba el trabajo) a 20 personas estratificadas según edad en jóvenes, adultos y ancianos. Ortega llevaba consigo objetos como un regaliz (en linense ‘liquirbá’) o agujas de hacer punto (denominado como ‘nitin’). Además se acompañó de fotografías de otros objetos como una lata de carne de buey que se vende en Gibraltar, la ‘carne conbí’.

Con los resultados de las preguntas, trazó una serie de conclusiones. En ellas, tuvo en cuenta el contexto social e histórico del cierre de la frontera y de la realidad presente. Pese al trasiego de trabajadores españoles en Gibraltar, Ortega determinó que, en el día a día, las palabras linenses exportadas del inglés están desapareciendo en las nuevas generaciones. A juicio de la estudiante, esto se debe a que el contacto cultural con Gibraltar hoy es menos intenso que antaño. También se suma el efecto de la globalización sobre los anglicismos linenses, como es el uso de ‘bacon’, en lugar de ‘bequi’, para hablar de la panceta.

Por su trabajo, la joven consiguió matrícula de honor y la Caja Rural de Granada le concedió un premio a la excelencia en el aprovechamiento académico. Ahora, tras pasar un año como auxiliar de conversación en Estados Unidos, acaba de iniciar un máster en Madrid con la idea especializarse en enseñar español a extranjeros. Si se ha hablado de spanglish, en estas zonas de Andalucía podrían reivindicar el andalunglish.

Estos son los términos incluidos en el trabajo:

- Infleita (del ing. inflator). Bomba de aire, inflador.

- Meblis (del ing. marble). Canicas.

- Chinga (del ing. chewing gum). Chicle.

- Bequinpauda o pauar (del ing. baking powder). Levadura.

- Rolipó (del ing. lollipop). ‘Chupachups’.

- Quequi o panquequi (del ing. cake y plum-cake). ‘Bizcocho’, ‘tarta’, ‘pastel’.

- Bequi (del ing. bacon). ‘Bacon’, 'panceta'.

- Liquirbá (del ing. liquorice bar). ‘Regaliz’, ‘barra de regaliz’.

- Carne conbí (del ing. Corned Beef). ‘Carne de buey enlatada que se vende en Gibraltar’.

- Yersi (del ing. jersey). ‘Jersey’, ‘rebeca’.

- (darse un) Washi (del ing. to wash). ‘Darse un baño en la playa’.

- (estar) Aliquindoi (del ing. *all looking to it24). ‘Estar atento’, ‘alerta’.

- Chuar (del ing. to choose). ‘Echar a suertes, elegir antes de un juego (equipo, portería, campo...)’.

- (hacer) Nitin (del ing. to knit). ‘Hacer punto’.