lunes, 13 de febrero de 2017

Un nuevo libro de Dionisio Cañas, La noche de Europa

Francisco Navarro, ‘La noche de Europa’ es el último libro del poeta tomellosero, Lanza, hoy:

Dionisio Cañas: 'Estamos ante una nueva agonía de Europa'

El pasado 3 de febrero se presentó en La Casa del Lector, en Madrid, el último libro de Dionisio Cañas, “La Noche de Europa”. Publicado por editorial Amargord en su colección Palabreadorxs, el acto contó con la participación de María Castrejón, David Trashumante, el editor Chema de la Quintana, Amador Palacios y el propio autor.

Charlamos con el poeta de “La Noche de Europa”, su último libro de poemas, literalmente, ya que nos desvela su intención de “dejar de escribir poemas para ser poema”. Dionisio también nos cuenta sus proyectos, el más cercano será el estreno en Paris, el 15 de febrero, de “Homing”, una pieza musical basada en un poema suyo.   

Cuando Dionisio Cañas comenzó a escribir, hace unos años, “La Noche de Europa”  «no podía sospechar que terminaría este extenso poema en Grecia, en la isla de Lesbos». Allí acudió para realizar un documental y llevar a cabo un taller de poesía con los refugiados sirios. Acompañado por «”La agonía de Europa”, de María Zambrano», escrito en 1935 y publicado en 1945. «Me parecía que estamos en una nueva agonía de Europa».

Todo el libro tiene que ver con esa doble visión de Europa, nos contó el poeta, «por un lado, una reflexión, pensando, a la vez, con María Zambrano, dialogando con ella y citándola constantemente sobre la paradoja de este continente que es capaz de hacer las más grandes maravillas y lo más siniestro. Es una parte social que mira al futuro con esperanza; después de cada noche hay un amanecer».

Pero “La Noche de Europa” también tiene una parte personal «para mí ha sido una experiencia muy importante». Después de llevar tantos años fuera de ella «volver a interesarme por Europa, ver de cerca la realidad de los refugiados e inmigrantes me ha afectado a nivel personal. Aunque yo vea la situación con cierto pesimismo, hay porción de optimismo y posibilidades de que todo se resuelva bien».  

Dionisio Cañas defiende que la poesía no puede cambiar el mundo, es el mundo quien cambia a la poesía. «Cuando se hace una poesía social —no panfletaria como se hizo alguna vez—, siempre te hacen la misma pregunta: “¿Usted cree que la poesía puede cambiar el mundo?” No, un mundo tan complejo como este es difícil de cambiar. Pero él sí te puede cambiar, a ti como poeta y a la poesía que haces. Si no hubiera estado en Lesbos, ni al tanto de las noticias de la política en Europa, seguramente no hubiese escrito el libro de esta manera».

En el manifiesto final “Maldita sea, la poesía me ha hecho un desgraciado” Dionisio anuncia que deja de escribir poemas para ser poema. «En principio esa es la intención. Llega un momento, quizás porque la realidad que nos rodea es tan confusa, tan dolorosa, que yo no puedo reflejarla más.» Por otro lado, se van a cumplir cuarenta años de la publicación de su primer libro «siento que sé demasiados trucos para hacer poesía y no quiero imitarme a mí mismo. Por ahora, a menos que haya una gran sorpresa en mi vida, no quiero seguir repitiéndome. No quiero convertir mi poesía en un ejercicio de estilo».

Por otra parte, el 15 de febrero se estrena en París, "Homing", una pieza musical basada en un poema de Dionisio Cañas sobre el tema de los refugiados y compuesta por José Manuel López López. Se trata, explicaba Dionisio de un encargo de la República Francesa «que va a ser cantado por una soprano y un barítono». Es la tercera vez que Cañas trabaja con José Manuel López «un compositor que es una maravilla». Dionisio se muestra «muy contento porque hay otra salida para la poesía, no solo publicar libros».

La humanidad siente una suerte de atracción, un deslumbramiento por el lado oscuro «eso es lo que me inquieta». Cuando en Occidente hay más cultura que nunca, una educación avanzada «en lugar de haber una evolución, en sentido positivo, de la democracia, está habiendo una involución». Se están perdiendo valores democráticos «como la libertad de expresión, o la libertad en general y estamos encerrándonos en Occidente». Eso tiene que ver con la idea de lo nocturno «empezamos a no ver claro en la noche de Europa, en la noche de la democracia en general». El ejemplo de Estados Unidos es el más palpable en este momento «pero también lo es el de Inglaterra o el éxito de la extrema derecha en Francia, Holanda o Austria». En España no tenemos extrema derecha, «pero está claro que la gente mira a lo conservador, no quieren revoluciones de ningún tipo dentro de la democracia. A mí me parecen igual de nefastas la extrema derecha y la extrema izquierda».
No obstante, uno aprecia a Dionisio optimista «sí. He aprendido del existencialismo y la filosofía que hay que caerse para levantarse. Cuanto te has caído, sacas fuerza, te levantas y, entonces, empieza un nuevo entusiasmo. Pero ahora estamos, como digo, en el punto del estancamiento, la oscuridad y el abismo. Pero quizás esa caída es necesaria para sacar fuerzas y levantarse, en ese sentido soy optimista».

Dentro de su colaboración con músicos y artistas, Dionisio Cañas anda metido en dos nuevos proyectos. «Uno va a ser para el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro». Que todavía se está definiendo y en el que van a participar «varios artista de La Mancha y del resto de España». El otro tendrá lugar en Cáceres, «se llama Cáceres Abierto, es arte público, arte relacional en el sentido de interactuar con la ciudadanía y que está en marcha. El 1 de junio de inaugura el proyecto en el que participamos artistas de toda España y ambos los dirige Jorge Díez, que fue Director General de Cultura de Castilla-La Mancha».