viernes, 17 de marzo de 2017

Esperando a Cavafis

-¿Qué esperamos congregados en la plaza del 15-M?

Es a los jóvenes, que hoy llegan.

-¿Por qué esta inacción en el Senado? ¿Por qué están ahí sentados haciendo más el vago de lo que suelen?

Porque hoy llegarán los jóvenes.

¿Qué leyes van a hacer los senadores?

Ya legislarán, cuando abandonen el botellón, los jóvenes.

-¿Por qué Mariano Rajoy, siendo tan holgazán, madrugó tanto
y en su poltrona, en el Congreso de los diputados,
está sentado, solemne y ajustándose las gafas?

Porque hoy llegarán los jóvenes.
Y Mariano Rajoy espera para dar a su líder,
mal que le pese,
el timón de la nave del estado.
Incluso preparó, para entregárselo, un maletín lleno de papeles. En él está guardada la cifra verdadera de la deuda nacional por pagar, el número de trabajos sanos convertidos en trabajos basura y la cantidad de dinero que se ha ahorrado en educación, sanidad, ciencia y cultura.

-¿Por qué nuestro nuestros banqueros y constructores salieron
hoy con tantas prebendas y puestos en consejos de administración;
por qué llevan cochazos y nóminas hinchadas y vueltas a hinchar;
por qué empuñan hoy oscurísimas tarjetas
y pagos en negro magníficamente ocultados?

Porque hoy llegarán los jóvenes;
y espectáculos así seducen a los jóvenes.

-¿Por qué no acuden, corriendo como siempre, los ilustres tertulianos
a liarla parda mintiendo sin tasa y lamiendo el culo a los de siempre?

Porque hoy llegarán los jóvenes
y les fastidian los rollos patateros y los monólogos a lo Ángel Manuel.

-¿Por qué empieza de pronto este desconcierto y confusión?
(¡Qué graves se han vuelto las jetas!)
¿Por qué calles y bares aprisa se vacían
y todos vuelven a casa compungidos?

Porque se hizo de noche y los jóvenes no llegaron.
Algunos han venido del Instituto de Estadística
y contado que ya no hay jóvenes.
¿Y qué va a ser de nosotros ahora sin jóvenes?
Esta gente, al fin y al cabo, nos iba a pagar la pensión.