domingo, 18 de marzo de 2012
Una amortización
Una amortización
Apenas confiada en sus avales,
iba con su bajo poder adquisitivo
en busca de algún saneado tipo de interés,
por entre los nichos de mercado;
¿para qué soñar ya el patrón oro?
Sí, lo menos, uno con posiciones de dominio;
pero sólo trataba con productos nacionales brutos
económicamente inactivos,
sin apenas valores
y con la muerte en los talonarios,
puro riesgo de volatilidad;
desistió,
se procuró un poco de liquidez
y se entregó al tráfico económico.
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