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viernes, 13 de marzo de 2026

Lista de sesgos cognitivos

[Sesgos cognitivos. Transcripción corregida de YouTube]

 Ilusión de verdad es el fenómeno por el cual tendemos a creer que una afirmación es verdadera simplemente porque la hemos escuchado repetidas veces, independientemente de su validez lógica o factual. La repetición genera fluidez cognitiva. Al cerebro le resulta más fácil procesar algo familiar y confunde esa facilidad de procesamiento con la veracidad. Es la base de la propaganda política. Como decía la frase atribuida a Goebbels, una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad.

Perseverancia de creencias es la tendencia a mantener una creencia incluso después de que la evidencia que la sustentaba haya sido totalmente desmentida. El cerebro crea redes de apoyo para cada creencia. Aunque quites el pilar principal, el resto de la estructura se resiste a caer para evitar la crisis de identidad. Cambiar una creencia nuclear requiere una reestructuración mental tan masiva que el cerebro prefiere negar la realidad. 

Sesgo de confirmación. El sesgo de confirmación es la tendencia a buscar, interpretar, favorecer y recordar información de manera que confirme nuestras propias creencias o hipótesis preexistentes, ignorando lo que las contradice. Si la persona cree que hoy tendrá mala suerte, su cerebro registrará cada semáforo en rojo o cada pequeño tropiezo como una prueba irrefutable, pero ignorará completamente las cosas buenas que le pasen. Estudios de neuroimagen muestran que cuando recibimos información que confirma lo que pensamos, el cerebro activa los centros de recompensa dopamina, similar a lo que ocurre con la comida o el sexo. 

Efecto halo ocurre cuando la impresión global positiva de una persona, empresa o marca influye en la evaluación de otras características no relacionadas, asumiendo cualidades que no hemos comprobado. A principios de los 2000, Apple gigante que es hoy. Cuando lanzaron el iPod, el éxito fue tan masivo que los consumidores empezaron a asumir que si Apple hacía el mejor reproductor de música, entonces sus computadoras Mac también debían ser las mejores. En el sistema judicial se ha demostrado que los acusados considerados atractivos suelen recibir sentencias más leves que aquellos percibidos como menos agraciados por el mismo delito.

Efecto cuerno. Este es el opuesto al efecto halo. sucede cuando un solo rasgo negativo de una persona provoca que tengamos una percepción global negativa de ella opacando sus virtudes. Un compañero nuevo llega tarde a su primer día de trabajo. Inmediatamente asumimos que es perezoso e incompetente en todas sus tareas, aunque solo haya tenido un contratiempo puntual. Funciona como un mecanismo de defensa biológico preventivo. Si algo parece defectuoso o peligroso en un aspecto, el cerebro prefiere descartarlo por completo para evitar riesgos innecesarios.

Sesgo de autoridad es la tendencia a atribuir mayor precisión y validez a la opinión de una figura de autoridad real o percibida, independientemente del contenido de su argumento. Su raíz es social y jerárquica. Seguir al líder de la tribu reducía conflictos internos y aumentaba las posibilidades de supervivencia del grupo frente a amenazas externas. El experimento de Milgram demostró que personas ordinarias eran capaces de administrar descargas eléctricas potencialmente letales a desconocidos solo porque un científico con bata blanca se lo ordenaba. 

Sesgo de autoservicio es el hábito mental de atribuir nuestros éxitos a factores internos, inteligencia, esfuerzo y nuestros fracasos a factores externos, mala suerte, culpa de otros, para proteger nuestra autoestima. Si apruebas un examen es porque eres muy listo. Si repruebas es porque el profesor te tiene manía o las preguntas serán injustas. Es un mecanismo de defensa del Joe que ayuda a mantener la motivación incluso después de un fracaso rotundo. 

Sesgo egocéntrico es la tendencia a recordar los eventos pasados de manera que nos favorezcan o a creer que nuestras contribuciones fueron mayores de lo que realmente fueron. Este sesgo es fundamental para la salud mental. Las personas con depresión clínica a menudo carecen de este sesgo y evalúan su desempeño de manera más realista y cruel. Un fenómeno conocido como realismo depresivo. 

Sesgo de negatividad es la tendencia psicológica a dar mucho más peso a las experiencias, noticias o críticas negativas que a las positivas. El cerebro procesa los estímulos negativos de forma más rápida y los almacena con mayor intensidad en la amígdala que los positivos, ya que evolutivamente era más útil recordar dónde estaba el león que dónde estaba la fruta. 

Efecto spotlight o foco. El efecto foco es la tendencia a creer que somos el centro de atención y que todo el mundo está notando nuestra apariencia o comportamiento mucho más de lo que realmente lo hacen. Es el resultado del egocentrismo natural. Como nosotros somos el centro de nuestro propio mundo, asumimos que también somos el centro del mundo de los demás. 

Efecto Dunning-Kruger. Este efecto describe cómo los individuos con escasas habilidades en un área tienden a sobreestimar su propia competencia. Se debe a una falta de habilidades metacognitivas. Para reconocer la propia incompetencia, primero se debe poseer un mínimo de conocimiento técnico que permita distinguir lo que está bien de lo que está mal. El estudio se inspiró en un hombre que robó dos bancos tras cubrirse la cara con jugo de limón, creyendo que al igual que la tinta invisible, el jugo lo haría invisible ante las cámaras de seguridad. 

Optimismo irreal. El optimismo irreal o sesgo de invulnerabilidad es la creencia de que uno tiene menos probabilidades de experimentar eventos negativos que los demás. Su función psicológica es reducir la parálisis por ansiedad. Si fuéramos plenamente conscientes de todos los riesgos diarios, no saldríamos de la cama. Un fumador que admite que el tabaco mata, pero está convencido de que él no tendrá cáncer, está aplicando este sesgo. 

Ilusión de control. La ilusión de control es la tendencia a sobreestimar nuestra capacidad de influir en eventos externos que en realidad son completamente aleatorios o están fuera de nuestro alcance. Biológicamente, esto nos motiva a actuar sobre el entorno. La sensación de control reduce el estrés y fomenta la perseverancia ante la adversidad. Se ha observado que los jugadores de dados lanzan con más fuerza cuando quieren números altos y más suave cuando quieren números bajos, como si el movimiento afectara el resultado.

Falacia del costo hundido es la insistencia en continuar un esfuerzo o comportamiento porque ya se han invertido recursos, tiempo, dinero, aunque los resultados futuros no lo justifiquen. La persona se obliga a terminar de ver una película aburridísima en el cine o a terminar un plato de comida que no le gusta, simplemente porque ya pagó por ello. Refleja una aversión extrema a la pérdida. El cerebro siente el dolor de perder lo invertido con más intensidad que la satisfacción de una ganancia futura.

Sesgo de statu quo es la preferencia irracional por mantener las cosas como están y percibir cualquier cambio como una pérdida o un riesgo mayor que el beneficio potencial. Es la razón por la que la mayoría de los usuarios nunca cambian la configuración por defecto de sus teléfonos o aplicaciones, incluso si hay opciones mejores. Evolutivamente, lo conocido es seguro. Si algo no nos ha matado hasta ahora, es mejor no tocarlo para evitar riesgos imprevistos.

Efecto marco, framing. El efecto marco ocurre cuando nuestras decisiones se ven influenciadas por la forma en que se presenta la información como una pérdida o como una ganancia más que por la información en sí. Es mucho más probable que una persona compre una carne etiquetada como 80% libre de grasa, que una etiquetada como contiene 20% de grasa, aunque sea exactamente el mismo producto. Dato curioso, los médicos son más propensos a recomendar una cirugía si se les dice que la tasa de supervivencia es del 90% que si se les dice que la tasa de mortalidad es del 10%. 

Sesgo de escasez es la tendencia a valorar más las cosas que se perciben como limitadas o difíciles de conseguir. El miedo a perderse algo, FOMO, activa una respuesta de urgencia en el cerebro que nubla el pensamiento analítico y potencia el impulsivo. En un famoso experimento con galletas, los participantes valoraron mucho más las galletas de un frasco casi vacío que las mismas galletas de un frasco lleno, simplemente por la percepción de escasez. 

Sesgo de arrastre. Bandwagon Effect. El sesgo de arrastre ocurre cuando alguien adopta una creencia o conducta simplemente porque mucha gente lo hace. Es la esencia del instinto de manada. En la sabana, si todos corren en una dirección, lo más seguro es correr con ellos sin detenerse a preguntar por qué. 

Sesgo de grupo interno. El sesgo de grupo interno es la tendencia a favorecer, confiar y perdonar más a los miembros de nuestro propio grupo, nacionalidad, equipo, religión que a los de fuera, a quienes juzgamos con más dureza o indiferencia. La persona suele sentir que los fans de su mismo equipo de fútbol son mejores personas o más inteligentes que los del equipo rival. Se puede activar este sesgo artificialmente en minutos simplemente dividiendo a la gente por el color de su camiseta o lanzando una moneda, creando una lealtad tribal instantánea. 

Sesgo de confirmación grupal. Group Think. Ocurre cuando el deseo de armonía y conformidad en un grupo resulta en una toma de decisiones irracional o disfuncional. Los miembros suprimen sus dudas para no ser la nota discordante. Por ejemplo, en una reunión de trabajo, nadie se atreve a señalar que el plan del jefe es un desastre evidente y todos asienten como si fuera una genialidad. Se cita a menudo como una de las causas principal es del desastre del transbordador espacial Challenger. Los ingenieros sabían que había riesgo, pero la presión de grupo para lanzar a tiempo silenció las advertencias. 

Efecto espectador es un fenómeno psicológico por el cual es menos probable que una persona intervenga en una situación de emergencia cuando hay otras personas presentes. Se produce por una difusión de la responsabilidad. El cerebro asume que si hay más gente, alguien más capacitado actuará o que no debe ser tan grave si nadie se mueve. Estadísticamente, si estás solo, hay un 85% de probabilidad de que ayudes. Si estás en un grupo de cinco personas, la probabilidad baja al 31%.

Ilusión de frecuencia ocurre cuando después de aprender algo nuevo o fijarte en algo por primera vez, de repente empiezas a verlo en todas partes. No es que el objeto sea más común, sino que tu cerebro ha pasado de ignorarlo a seleccionarlo activamente mediante la atención selectiva. El cerebro es una máquina de buscar patrones. Una vez que identifica una información como nueva y relevante, la resalta cada vez que aparece para integrarla mejor. 

Sesgo de supervivencia es el error lógico de concentrarse en las personas o cosas que superaron un proceso de selección e ignorar a las que no lo hicieron. El cerebro tiende a ignorar los datos invisibles porque no están presentes en ese momento para ser analizados. Por ejemplo, mirar a millonarios que dejaron la universidad como Steve Jobs y Bill Gates y concluir que estudiar no sirve, ignorando a los miles que la dejaron y fracasaron. 

Sesgo de proporcionalidad. El sesgo de proporcionalidad es la tendencia innata a asumir que las grandes consecuencias deben tener grandes causas. Nos cuesta aceptar que un evento pequeño o trivial pueda desencadenar un resultado masivo y catastrófico. Es un intento del cerebro de encontrar un orden y una justicia proporcional en un mundo caótico. 

Efecto placebo es la mejora de los síntomas de un paciente debido a la creencia de que está recibiendo un tratamiento efectivo. Su raíz es la conexión mente cuerpo. La expectativa de alivio libera endorfinas y dopamina que actúan físicamente sobre el sistema nervioso. El efecto es tan potente que los nuevos medicamentos deben demostrar que son significativamente mejores que una pastilla de azúcar, placebo, para ser aprobados. Los placebos pueden funcionar incluso si el paciente sabe que es un placebo, siempre que el médico explique que el cuerpo tiene capacidad de autocuración. 

Efecto nocebo. El efecto nocebo es el gemelo malvado del placebo. Ocurre cuando las expectativas negativas sobre un tratamiento provocan síntomas dañinos reales, aunque el tratamiento sea inerte. Leer los efectos secundarios de un medicamento en el prospecto y empezar a sentir náuseas o mareos inmediatamente después de tomarlo, aunque la pastilla no haya hecho efecto aún, es el resultado de la ansiedad y la hipervigilancia del cerebro sobre el propio cuerpo. 

Efecto IKEA es un sesgo cognitivo en el que los consumidores valoran desproporcionadamente más los productos que han ayudado a crear o ensamblar ellos mismos independientemente de la calidad final del resultado. La persona siente que ese mueble armado con sus propias manos, aunque esté un poco torcido, es mucho mejor que uno comprado ya listo. En los años 50, las mezclas para pasteles instantáneos fracasaron hasta que las marcas quitaron el huevo en polvo y obligaron a los clientes a añadir un huevo fresco. Al tener que cocinar un poco, las ventas se dispararon. 

Sesgo de exceso de confianza. Es la tendencia a sobreestimar la precisión de nuestros propios juicios y conocimientos. Creemos que sabemos más de lo que sabemos y que somos más precisos de lo que  somos. Es un motor de acción. Sin este sesgo, muchas innovaciones humanas nunca se habrían intentado debido al miedo realista al fracaso. Dato científico, el 93% de los conductores estadounidenses cree que conduce mejor que la media, algo que es matemáticamente imposible.

Sesgo de disponibilidad es el error de creer que algo es muy probable o frecuente solo porque nos resulta fácil de recordar. Es la razón por la que muchas personas tienen más miedo a volar que a conducir,  porque recuerdan vívidamente las noticias de un accidente aéreo reciente, ignorando que estadísticamente es mucho más seguro que viajar en coche.

Sesgo de proyección es el error de asumir que los demás piensan, sienten y valoran lo mismo que nosotros o que nuestro yo futuro querrá lo mismo que nuestro yo presente. Es un fallo de la teoría de la mente. El cerebro utiliza nuestro propio estado interno como molde para entender a los demás, porque es la referencia más accesible que tiene. La persona está convencida de que a todo el mundo le va a encantar esa película que a ella le fascinó y se sorprende genuinamente cuando a alguien le parece aburrida. 

Sesgo de representatividad. Consiste en juzgar la probabilidad de algo basándose en cuanto se parece a un estereotipo mental previo. Es un atajo mentalístico para categorizar el mundo rápidamente sin necesidad de realizar análisis estadísticos complejos. Por ejemplo, ver a una persona muy callada y con gafas y asumir automáticamente que es bibliotecaria o ingeniera en lugar de granjero, aunque estadísticamente hay muchos más granjeros.  

El efecto contraste es un sesgo cognitivo que distorsiona nuestra percepción de algo cuando se presenta inmediatamente después o junto a algo muy diferente. Si levantas una caja pesada y luego una ligera, la segunda te parecerá mucho más liviana de lo que es en realidad. Los agentes inmobiliarios a veces muestran primero una casa en mal estado y cara para que la segunda casa, la que realmente quieren vender parezca una oferta increíble en comparación. 

Sesgo retrospectivo. Es la inclinación a ver los eventos pasados como predecibles una vez que ya han ocurrido, distorsionando la memoria para creer que sabíamos que iba a pasar cuando en realidad no era así. Por ejemplo, cuando tras la derrota de tu equipo te dices convencido, lo sabía. Se veía venir desde el principio, aunque en realidad al comienzo del juego tenías esperanzas de ganar. El cerebro reescribe la memoria para que el mundo parezca más ordenado y previsible de lo que realmente es, reduciendo la ansiedad ante la incertidumbre. 

Efecto primacía. Describe nuestra tendencia a recordar y dar más peso a la primera información que recibimos sobre algo o alguien. Esa primera impresión se convierte en un filtro que colorea todo lo que viene después. Se debe a que los primeros ítems tienen más tiempo para ser procesados y transferidos de la memoria a corto plazo a la de largo plazo sin interferencias. Si conoces a alguien y es grosero contigo, te costará muchísimo cambiar esa opinión, aunque luego sea amable durante meses. 

Efecto recencia es el fenómeno por el cual recordamos mejor la última información recibida. A diferencia de la primacía, ocurre porque los datos finales todavía están frescos en la memoria de trabajo a corto plazo al momento de recuperarlos. Los abogados saben esto y suelen guardar sus argumentos más fuertes para el final del juicio, aprovechando que será lo último que el jurado recuerde al deliberar. 

Y hasta aquí la lista de todos los sesgos que influyen en cómo interpretamos la realidad. Atajos mentales que nuestro cerebro utiliza para simplificar un mundo demasiado complejo, pero que a veces terminan distorsionándolo. Si te gustó este recorrido por las trampas de la mente, deja tu like y suscríbete al canal. Nos vemos en el próximo video.

miércoles, 11 de marzo de 2026

Digitalizada la mente de un ser vivo y pasada viva a un entorno virtual eterno.

 [Transcripción corregida de un vídeo de hace horas en YouTube]

 Lo que estás viendo en pantalla no es una animación, es un cerebro digitalizado colocado dentro de un ordenador y moviéndose sin ningún tipo de programación. Neuronas clonadas digitalmente funcionando como un ser vivo despertando en el interior de una máquina. Amigos, esto es importantísimo. Ha dejado de ser una película de ciencia ficción y se ha convertido en realidad. Películas o series como Altered Carbon, ¿no? De poder cargar el cerebro en un ordenador y hacerse copias para ser inmortales, ya se ha demostrado que es real. Han sido unos científicos de la empresa EON Systems quienes han digitalizado el conectoma, es decir, las conexiones neuronales del cerebro de una mosca. Una mosca es particular de la especie drosophila melanogaster, que es una mosca muy utilizada en el campo de investigación  científica, pues han conseguido clonar todo ese conectoma en un ordenador.

El resultado es sorprendente. Por primera vez en la historia de la humanidad, un cerebro biológico de un insecto esta vez se ha copiado con gran precisión en un ordenador y la magia se ha producido simplemente cuando han dejado de hacer nada y han comprobado como esta mosca busca la comida, como esta mosca vuela y tiene sentido del propio movimiento. Sin programación alguna. Como os digo, han utilizado, como os digo, el proyecto Flywire. Este es un proyecto que desde hace un tiempo ha ido construyendo mapas neuronales de la electricidad cerebral, es decir, del conectoma humano. Todo ser viviente tiene conectoma, al menos todo ser que tiene que tenga cerebro, obviamente para poder copiar esto escaneado en el cerebro del insecto mediante microscopía electrónica se hicieron más de 7000 cortes, de los cuales fueron analizados cortes microscópicos del cerebro diminuto de este ser, de esta, eh, mosca, y con ello pudieron reconstruir aproximadamente 125.000 neuronas de este cerebro. Para que veáis una comparación, esta mosca tiene 125.000 neuronas, un ratón 70 millones de neuronas y un cerebro humano, 86.000 millones de neuronas. Es decir, la diferencia es abismal, pero se ha dado un primer paso, un primer paso de algo que se creía imposible.

Y han confirmado sin darse cuenta una cosa, ¿dónde reside el propio ser humano? En el cerebro, ¿dónde reside el alma o la experiencia a lo que nos hace ser? En el cerebro humano. Porque al clonar el cerebro de la mosca han visto que ha podido ser en el interior de esta simulación. También prueba otra cosa, prueba de que nosotros ya vivimos en esa simulación. Hm. Pero esperar un momento, eso. Vamos para el final. ¿Cómo funciona el cerebro en este mundo virtual? Una vez que ya han reconstruido digitalmente el conectoma de esta mosca, ese cerebro, los científicos lo conectaron a un cuerpo virtual que existe dentro del motor de simulación Muyoko. Es el motor, el nombre del motor que están utilizando. El sistema funciona como un circuito completo.

Primero, tiene sensores digitales que simulan los ojos y las antenas. Es decir, le han construido digitalmente unos sensores que funcionan como el organismo sensorial para poder observar el entorno, para poder ver estos sensores se conectan a la copia electrónica del cerebro. Segundo, la información entra en ese cerebro digital. Tercero, el cerebro procesa esos estímulos. Cuarto, se envían señales motoras al cuerpo virtual. Y por último, el cuerpo se mueve dentro del entorno simulado, es decir, han fabricado un ciclo cerrado de percepción y acción, igual que un organismo real, pero se mueve solo porque es el cerebro digitalizado el que mueve esas funciones. El cofundador de esta empresa es el físico Alexander de Wisner Gross.

Él ha explicado que lo que se ve en pantalla no es ninguna animación programada. insiste en ello. Él explica que lo que vemos es un cerebro real en funcionamiento dentro de un ordenador.

Cuando ejecutaron todo esto, lo primero que les llamó la atención es que simplemente la mosca sabía moverse, sabía caminar, sabía volar, sabía limpiarse las patas, sabía reaccionar a los estímulos, iba a comer eh fruta que habían puesto digitalmente. La fruta no existe en ese mundo digital, pero esos sensores fabricados le dan el estímulo al cerebro para que piense que es fruta. Y ellos no esperaban que esto funcionase, simplemente se ha hecho la luz, se ha hecho la magia al dar con la tecla exacta. Desde hace muchos años no encontraban la tecla exacta porque el primer impedimento era que es muy difícil digitalizar un conectoma. ¿Habéis visto? 86000 millones de neuronas el cerebro humano. 

Pero una vez que esto se ha podido hacer gracias también a la inteligencia artificial y al poder de computación de hoy, del 2026, pues han visto que funciona. Claro, si la tecnología continúa avanzando, vamos a ser inmortales, vamos a poder cargar el cerebro humano en un ordenador. 

Pero aquí hay muchos dilemas filosóficos, porque, ¿qué es lo que estás cargando en el ordenador? Tu alma. No, no, no. Estás cargando una copia de tu cerebro. Una copia. Dejaríamos de ser humanos. Esto es dejar de ser humanos directamente. Nos convertiríamos en seres digitales, en seres de luz que quizás no sabrían que están dentro de una simulación. 

Y eso es más perturbador aún, porque si a ti te copian el cerebro digitalmente, te colocan en un ordenador y tú no te enteras de que estás en una simulación porque abres los ojos con esos órganos sensoriales que te han dado, tú, ¿cómo vas a pensar que estás en una simulación? No tendría sentido.

Despertarías en algo tan similar a esto que te harías preguntas de y si hay una simulación, ¿no? En algunos casos. Y esto se refiere a que ahora en nuestra realidad podríamos hacernos la misma pregunta. Estamos en una simulación.

Este cerebro ha despertado en esta realidad, pero hay algo superior a esta realidad que nos ha metido aquí. Pues si nosotros ya lo hemos hecho con una mosca, es una prueba de que cabe la posibilidad de que un ente superior haya hecho lo mismo con nosotros. Y hablamos con toda la contundencia al decir de que esto es una prueba.

Hemos alejado cientos de años de preguntas teológicas en el día de hoy con esta prueba de la mosca. Es más importante de lo que podemos pensar todo esto, porque ya es una confirmación. Los seres que despierten en un mundo digital con ese cerebro que opera y decide qué es lo que hacer, se verán influenciados por una inmortalidad extraña, porque no pueden morir solo si se apaga el servidor, si se corta la corriente y aún así, cuando vuelva la corriente les habrá parecido que estaban durmiendo en un mal sueño.

El espacio tiempo para los cerebros digitales es muy diferente al nuestro. También podrían ser influidos por las reglas del hacedor. El científico podría introducir parámetros para modificar el entorno de forma mágica para el cerebro que está dentro del entorno digital y le parecería magia, ¿no? Imagínate uno de los científicos fuera del ordenador que de repente coloca el código de vamos a poner el cielo de color verde. El cerebro digitalizado, que de repente verá que cambia de color azul a verde el cielo, se hará preguntas sobre si hay un dios que está alterando su mundo. O imagínate que al científico que está fuera de esta simulación, que está en el ordenador controlando la simulación, imagínate que le gusta mucho los videojuegos y de repente te introduce con algoritmos una invasión extraterrestre de algún videojuego. Eh. Para el ente que ha despertado en ese mundo digital, todo lo que ocurre, esas alteraciones es su propia realidad y nunca verá que hay un hacedor, un científico al otro lado o grupo de científicos una empresa como esta EON, que está controlando el destino de estos seres. Claro, insisto, 125.000 neuronas para una mosca. Estamos muy lejos de digitalizar un cerebro humano. 86.000 millones de neuronas. Pero mucho más cerca que hace una semana, abismalmente más cerca, digamos, porque se han confirmado muchas cosas que antes se pensaban imposibles. Pero preparaos para las personas del futuro lejano, preparaos porque vais a vivir una realidad que a nosotros nos parece terrorífica.

Personajes en un mundo digital extrayéndose para colocarse colocarse en cuerpos robóticos similar al ser humano para ser eternos e inmortales. La película Altered Carbon, bueno, la serie, se vuelve exactamente la realidad del futuro lejano, donde multimillonarios que mueren cargan sus recuerdos antes de morir al servidor para que el servidor coloque esos recuerdos en un nuevo cuerpo. Claro, son copias del cerebro, ya no somos nosotros, pero a la copia le va a dar igual porque va a sentir igual que nosotros y eso es una especie de inmortalidad. ¿Qué pasaría si en un millón de años, me voy lejos, eh, y no hace falta irse tanto, en un millón de años alguien digitaliza todos los cerebros de la humanidad?

Imagínate que son 35,000 trillones de trillones de neuronas. Me lo invento. ¿Qué pasaría si todos los cerebros de la humanidad se meten en un único ser? Pues como diría Isaac Asimov en uno de sus relatos llamado La última pregunta, esa entidad contestaría, "Hágase la luz" y empezaría una nueva existencia porque estaríamos creando un ente omnisciente.

Amigos, aquí tenéis esta fascinante noticia científica que nos pone al borde de la existencia al descubrir que podemos hacer cosas que antes se pensaban imposibles. Seguiremos informando constantemente de todos estos misterios tan interesantes y nos vemos en el próximo programa. Desde aquí, como siempre, os mando un cálido abrazo y nos volveremos a ver en otro vídeo.

lunes, 15 de septiembre de 2025

La información es la sustancia misma de la realidad

 Transcrito y corregido desde Cosmos Diario, 15 de septiembre de 2025:

Estamos rodeados de materia. Las piedras, los árboles, las estrellas, nuestro cuerpo son supuestamente reales porque están compuestos de algo sólido. Muchos piensan que primero fue la materia, luego la energía y solo después surgió la vida, la conciencia y finalmente la información como una especie de subproducto del pensamiento.

Pero, ¿y si fuera al revés? ¿Y si la información no fuera un fenómeno secundario? Y si fuera la base de todo lo que existe, si el mundo no fuera, sino comunicara, no existiera, si no transmitiera, y no fuera la materia la que generara la información, sino la información la que diera lugar a la materia. 

Del mismo modo que las palabras pueden provocar emociones y el código puede dar vida a la pantalla, la información deja de ser algo efímero. Cada vez más se la denomina una nueva forma de sustancia.

Científicos como John Wheeler afirmaban, "Todo lo que vemos proviene de un sí o un no elemental, como si fuera la base de una elección lógica. Y hoy en día los físicos observan cómo los sistemas cuánticos se comportan como si primero fuera la información y solo después los acontecimientos."

Entonces, si esto es cierto, si todo lo que nos rodea no es producto de la materia, sino de una danza de información que se desarrolla en las profundidades de la realidad, ¿qué es realmente la energía? ¿De dónde viene la materia? Y lo que es más importante, qué es lo que crea la información. 

Antes de adentrarnos en las profundidades del cosmos y tratar de comprender cómo la información crea la materia, debemos plantearnos una pregunta aparentemente trivial, pero de vital importancia. ¿Qué es la información? Suena sencillo.

Creemos que la conocemos bien. Números, megabytes, bases de datos, internet. Todo esto parece ser información, pero por paradójico que parezca, la mayoría de la gente e incluso los científicos confunden la información con los datos.

Ahí está el quid de la cuestión. Los datos son materia prima, un conjunto de bits, números y símbolos. Pueden ser sin sentido, desordenados, caóticos, pero la información es estructura. Es algo que puede ser reconocible. Claude Shannon, uno de los padres de la teoría de la información, la describió como una medida de lo inesperado. Cuanto menos predecible es el resultado, más información contiene.

 Supongamos que miras la pantalla y ves una cadena de unos. Esos son datos. Pero una cadena como por ejemplo 11110 ya contiene más información porque hay más incertidumbre, más significado. La información aparece donde hay elección, donde son posibles diferentes estados, donde no todo está predeterminado. Es lo que distingue una cosa de otra. no existe en los objetos mismos, sino en las diferencias entre ellos, en las relaciones. Por eso el filósofo Wittgenstein dijo una vez "El mundo no está compuesto por cosas, está compuesto por hechos." Y el filósofo Gregory Bateson precisó, "La información es la diferencia que tiene significado". Esta comprensión supuso una auténtica revolución. En términos físicos, la información no reside en los objetos, sino que codifica las conexiones, las leyes y las interacciones. Los campos cuánticos, las partículas, incluso los espacios, no son cosas sino manifestaciones del orden informativo.

Es más, la información no necesita un soporte material en el sentido habitual. Una fórmula matemática es información, un algoritmo es información. La estructura de un copo de nieve, el dibujo en la piel de un leopardo, el ritmo de los latidos del corazón... Todas estas son formas de orden que pueden expresarse como patrones de información. Son precisamente estos patrones los que dan forma y energía a la materia y sentido al universo. Y cada vez más científicos llegan a la conclusión de que es precisamente la información la que precede a la energía de la materia, no como una abstracción, sino como un constructor activo de la realidad que le da su arquitectura antes de que aparezca en ella cualquier cosa.

 Todo lo que alguna vez has tocado, visto o sentido, puede ser simplemente una formación ordenada y codificada, grabada en soportes que solo nos parecen sólidos y materiales. Empecemos con algo inesperado. El átomo está compuesto en un 99,9% por vacío. El electrón no es una bola, sino en esencia una nube probabilística que no existe en un punto determinado hasta que se mide. Los quarks no se aíslan. Los gluones ni siquiera tienen masa en el sentido habitual. Cada vez parece más que la llamada materia es una ilusión de estabilidad que surge sobre un fondo de información dinámica que baila según las leyes de la coreografía cuántica.

 Recuerda cómo funciona un ordenador moderno. No crea la realidad, la renderiza a partir de un código. En los juegos ves castillos, bosques, océanos, aunque detrás de todo ello hay ceros y unos, reglas y algoritmos. Y aquí está la paradoja. En el mundo real vemos partículas del cuerpo y galaxias, pero detrás de todo ello también puede haber un código informativo. ¿Qué es la masa? En el modelo estándar surge de la interacción con el campo de Higgs, es decir, la materia se vuelve pesada solo porque está grabada en un soporte determinado. Sin campo no hay masa, sin código no hay estructura. Todo lo que parece sólido, resistente y pesado es posiblemente solo el resultado de los parámetros de un enorme sistema de información donde la energía y las partículas son efectos especiales en un universo profundamente programado.

Tomemos otro ejemplo. La luz es a la vez una partícula y una onda, pero en realidad es una perturbación del campo, no una cosa independiente. Por lo tanto, también surge como una determinada configuración de información y hay muchos ejemplos de este tipo. Bosones, neutrinos, partículas virtuales, aniquilación de la materia. Todo ello apunta a lo mismo. La materia y la energía no son fundamentales, son creadas y dirigidas por la información.

El físico Satiot describió una vez el universo como un ordenador cuántico en el que todo lo que ocurre es un cálculo, cada partícula es un bit o un qubit.Cada evento es una operación y las leyesde la naturaleza son simplemente programas según los cuales se calcula todo. Pero eso no es todo. En la teoría AdS/CFT, la gravedad y el espacio en tres dimensiones pueden ser una proyección de la información que se almacena en el límite del mundo bidimensional.

Imagina que nuestro mundo tridimensional es un holograma y que la información real sobre él está grabada en algún lugar en el borde del universo. Por ejemplo, como en una película. Ves una imagen tridimensional, pero toda la trama está en el código. Así que tal vez la materia no sea la base, sino las consecuencias. La energía no es combustible, sino una forma de movimiento de datos. Y nosotros mismos no somos más que construcciones dinámicas de información constantemente actualizada que se desarrolla según un guion misterioso. Y si es así, la siguiente pregunta lógica es, ¿dónde se almacena este código? ¿Quién o qué lo graba? ¿Podemos reescribirlo nosotros mismos? Imagina que coges un dado, lo lanzas, gira y finalmente sale, digamos, un seis. Todo está claro. Hay fuerza, gravedad, superficie, mecánica. Pero, ¿y si antes de que miraras no hubiera salido un seis, sino todas las caras a la vez? Y solo cuando miraste, la realidad eligió una. En la base de este drama cuántico se encuentra la paradoja de la superposición.

Una partícula cuántica, ya sea un electrón, un fotón o incluso una molécula entera, no se encuentra en un solo estado antes de ser medida. Está suspendida entre todos los estados posibles a la vez. Es como si guardara toda la información sobre todas las variantes del futuro, pero no hace ninguna elección hasta que se mide.

Aunque esta teoría es muy controvertida. Tú, yo, un aparato, incluso una mota de polvo en el aire, cualquier acto de medición provoca el colapso de la función de onda y de la infinita nebulosa de posibilidades, nace una realidad definida. No es una metáfora, es lo que los experimentos llevan décadas confirmando. La realidad no existe por sí misma, se desarrolla en interacción con la información. Pero lo que es aún más sorprendente es lo lejos que ha llegado el siguiente experimento.

Una investigación realizada en 2022 con fotones demostró que el resultado del experimento puede depender de si la medición se realiza en el futuro. Es lo que se denomina elección diferida. La elección realizada más tarde parece reescribir el pasado. Algunos científicos dicen, "No es una paradoja si se reconoce que la información es primaria. El futuro y el pasado de las partículas y los campos, todo esto no son cosas, sino resultados de la interacción de la información. Nodos en una red gigante que no tiene por qué desarrollarse de forma lineal. Da la sensación de que no estamos observando el universo, sino interrogándolo como si fuera una gigantesca base de datos. Y cada una de nuestras miradas es una pregunta que genera una respuesta.

Cuando miras a la Luna, más bien preguntas, "¿Dónde está la Luna?" Y el sistema responde, "ahí está. Antes de tu pregunta podía estar en cualquier lugar o en ningún lugar."Algunos incluso creen que el universo no existe como una secuencia de acontecimientos, sino como una enorme estructura de información posible que vamos descubriendo poco a poco. Esto significa que la materia, el espacio e incluso el tiempo son secundarios en relación con la información y no solo una interfaz a través de la cual interactuamos con la realidad profunda.

Esta visión no es solo filosófica, sino que se está infiltrando cada vez más en la teoría cuántica de campos, los modelos holográficos del universo e incluso en el desarrollo de ordenadores cuánticos. Después de todo, estos no trabajan con cosas, sino con probabilidades, estados, información pura. La paradoja de la observación cuántica ya no parece una anomalía. Y si es así, la conclusión lógica es la siguiente: Todo lo que ves, oyes y sientes no es una cosa en sí misma, sino la respuesta de la realidad a tu pregunta. 

En la historia de la ciencia hay momentos en los que una sola persona desencadena una avalancha. Para la física del siglo XX, ese giro lo supuso el enigmático y hasta místico aforismo de John Wheeler, discípulo de Niels Bohr y coautor de Einstein, It from bit. Todo está gastado. La materia, el espacio, la energía, el tiempo. Todo proviene no de las cosas, sino de las elecciones, de la información, del sí o del no. A primera vista, parece que se trata simplemente de una metáfora efectista, pero no es así. Wheeler no era un místico, sino un físico frío que razonaba cómo se forma la realidad cuántica a través de actos de observación, a través de preguntas planteadas por la naturaleza y respuestas que ella da. En su opinión, el universo no es un mecanismo, sino un proceso de comunicación donde cada elemento del ser es el resultado de la interacción informativa. ¿Qué quería decir con eso? Las cosas no son la base del mundo y crean preguntas formuladas por la conciencia. La medición o la interacción. En la teoría de Wheeler, el rabbit es la unidad elemental de la diferencia, la unidad de elección que hace la propia naturaleza. Toda la materia, todas las leyes, incluso el espacio mismo son respuestas a preguntas formuladas por alguien o algo, como si el universo fuera un oráculo gigante que se revela línea a línea a medida que interactúas con él.

En una versión ampliada de su idea, Wheeler sugirió que incluso el pasado puede ser creado por una elección en el presente. Discutió seriamente el modelo de un universo participativo en el que el observador no es simplemente pasivo, sino que desempeña un papel clave en la creación del cosmos mismo. No solo observa, sino que participa en la construcción de la realidad. Al igual que un jugador de videojuegos que activa las ubicaciones, no porque existan, sino porque ha dirigido su atención hacia ellas. En lenguaje matemático, esto significa que el espacio, la energía y la materia son derivados de la información, como una cadena de código que provoca la aparición de un objeto, como un guion según el cual se desarrolla una obra de teatro. El bit es aquí el principal ladrillo con el que se construye todo, desde un fotón hasta una galaxia.

Esta idea ha encontrado el apoyo de muchos científicos contemporáneos. Por ejemplo, Seth Lloyd del MIT llama al universo ordenador cuántico y al proceso de evolución del cosmos, cálculo continuo de información. ¿Y sabes qué es lo realmente genial? Que ya no se trata solo de filosofía, es la base de muchos de los modelos más avanzados de la física teórica contemporánea. El bit se convierte en la nueva materia. O más exactamente, la materia es simplemente un bit disfrazado de una capa densa.

Entonces, si la información es primaria y es ella la que despliega el universo en todo su esplendor, surge una pregunta razonable, casi detectivesca.

¿Dónde se producen estos cálculos? ¿Dónde se encuentra la máquina que hace girar los gigantescos engranajes de la realidad creando estrellas maduras, quarks diminutos y observadores conscientes? En realidad, la respuesta es más complicada de lo que parece y mucho más misteriosa.

Empecemos por el hecho de que físicos como Seth Lloyd afirman, "El universo mismo es una computadora cuántica."

Ya he mencionado esto anteriormente. Según sus cálculos, desde el momento del Big Bang, nuestro universo ya ha realizado alrededor de 10 a la potencia de 120 operaciones lógicas. Literalmente, se ha calculado a sí mismo, desde el momento de la singularidad hasta el segundo actual. Cada partícula elemental, cada interacción cuántica, cada desintegración y cada destello de supernova no son más que un paso en un gigantesco algoritmo cósmico. Pero surge una paradoja. Los cálculos requieren un soporte, un procesador, una memoria operativa. ¿Dónde están? ¿Dónde se esconde este ordenador físico en el que funciona el propio cosmos? Y aquí es donde la física se topa con un techo teórico denominado límite de la cantidad máxima de información que se puede procesar dentro de un área determinada del espacio. No viene determinada por el volumen, sino por la superficie de su frontera. Sí, esto está directamente relacionado con el principio holográfico.

Dentro de cualquier volumen del universo solo se puede almacenar tanta información como píxeles quepan en su superficie. Y esto ya no es una teoría, es la base de los cálculos en los agujeros negros. Según Einstein y Hawking, un agujero negro almacena toda la información sobre los objetos que caen en él, en su superficie y no en su interior. Es como si el tejido del espacio fuera una pantalla y la realidad interior solo una ilusión generada por los datos en la frontera.

Es decir, no existe un ordenador interno. Todo el universo es un proceso. El tiempo como fondo absoluto no existe. Solo hay una secuencia de transiciones entre estados de información. Incluso la causalidad se vuelve estadística. No es un flujo de eventos, sino la lógica de las actualizaciones. Y eso no es todo.

Las investigaciones en el campo de la teoría de la computabilidad en la gravedad cuántica indican que hay límites más allá de los cuales ningún cálculo es posible en principio. Demasiada energía, y se crea un agujero negro. Demasiado poco tiempo, y no hay suficiente información para distinguir los acontecimientos. Esto significa que incluso la propia naturaleza tiene un límite de cálculum integrado en la estructura del universo.

Sorprendentemente, resulta que la realidad no solo no es continua, sino que está cuantificada no solo en energía, sino también en cálculos. Es como si se actualizara por paquetes. No se descarta que vivamos en un universo discreto donde todo, desde los neutrinos hasta los pensamientos, son pasos en un enorme proceso de despliegue de información. Y aquí llegamos a lo más extraño. ¿Y si no existe ningún dónde en absoluto? ¿Y si la propia pregunta de dónde se produce el cálculo es incorrecta? Al fin y al cabo, en ella se intenta encontrar un contenedor espacial para el proceso que genera el espacio mismo. Con cada nuevo paso en este rompecabezas surge una pregunta que realmente pone los pelos de punta. Si la información es primaria, ¿de dónde viene? No huele, no pesa, no se puede meter en una caja, no curva el espacio como un agujero negro, pero puede cambiar el curso de la historia del universo. ¿Cómo es posible? A primera vista, la información parece algo efímero, simplemente una forma de describir las cosas, pero la física de los siglos XX y XXI afirma lo contrario. La información no es una descripción, sino una sustancia. No es secundaria, es la fuerza motriz de todos los procesos. Es más, toda la materia y la energía son formas en las que se manifiesta la información. Pero, ¿de dónde surge? En primer lugar, de las diferencias. La información aparece cuando surge una diferencia, una elección binaria, ¿sí o no?, blanco o negro, una partícula aquí o allá. Un bit es ya un comienzo. Y aquí entra en juego el principio propuesto por Claude Shannon. La información es la incertidumbre eliminada. Es precisamente en ese momento cuando algo se ha convertido en esto y no en aquello.

Cuando nace la unidad de información, fíjate en un electrón. Mientras está en superposición, no está definido, pero en cuanto lo mides, toda la nebulosidad se colapsa en algo concreto. Y es precisamente en ese momento cuando obtienes la información. Resulta que es un acto de elección; pero, ¿quién elige? ¿El mundo, nosotros o el propio espacio? ¿No está claro? 

En segundo lugar, a partir de las interacciones físicas, la teoría moderna, desde la mecánica cuántica hasta la teoría de campos, se inclina cada vez más por la idea de que la información está integrada en la estructura misma del universo, en cada proceso, en cada interacción. Cualquier colisión entre dos partículas, cualquier curvatura gravitacional no es solo un acto físico, es un intercambio de información. Según la teoría de Landuer, cualquier borrado lógico de información, por ejemplo, el reinicio de la memoria de un ordenador, requiere energía. Por lo tanto, la información no es nada.Tiene un valor termodinámico, participa en ecuaciones, tiene un precio en julios.

Y, en tercer lugar, de la nada. Algunos teóricos sugieren que la información podría haber sido la esencia primaria de la que luego surgió el universo. En otras palabras, no hubo primero la energía y luego la estructura. Había un conjunto puro de estados posibles como un océano potencial de todas las variaciones. Y, a partir de ahí, como si alguien hubiera iniciado un cálculo, comenzaron a surgir elementos concretos.

Como en un juego, antes de pulsar el botón inicio, hay infinitos mundos potenciales, pero al pulsarlo comienza la simulación. Esta hipótesis se ve reforzada por las ideas sobre el multiverso de la potencialidad cuántica. Algunos incluso discuten seriamente, ¿y si la información es algo extratemporal, independiente de la materia, no vinculada al tiempo? ¿Y si es una realidad absoluta y todo lo demás son manifestaciones temporales de ella?

Si la información no solo surge de la materia, sino que, por el contrario, genera materia, crea espacio, oculta el tiempo, entonces, tal vez, estemos ante algo eterno, algo que no desaparece. Incluso si las galaxias se apagan, los agujeros negros se evaporan y el espacio se colapsa, la información puede permanecer. Comenzamos con una pregunta que sonaba a filosofía científica o incluso a abstracción poética. La información es primaria, pero ¿cómo crea todo lo demás? La materia ya no parece algo fundamental. Su densidad, su estabilidad, son una ilusión que surge de la interacción de patrones invisibles.

La energía que considerábamos la fuerza motriz del universo resulta ser nada más que una forma de mover y transformar la información. Incluso el tiempo, nuestro ancla y director de todos los acontecimientos, comienza a aparecer un efecto secundario de los procesos de cálculo, una secuencia de actualizaciones en un gigantesco sistema de información. Y el espacio ya no es un escenario, es una proyección de datos. Está, literalmente, escrito, a partir del contenido de su frontera. Todo esto suena a ciencia-ficción, pero son precisamente estas ideas las que sustentan las principales teorías de la física actual. Y aquí surge la pregunta más interesante.

¿Quién, o qué, pone en marcha este cálculo del mundo? Simplemente observamos como la información se despliega por sí misma o hay algún nuevo nivel oculto en algún lugar más allá de todos los bits. Quizás nosotros mismos seamos esa pregunta que la realidad se plantea a sí misma.

Quizás la conciencia no sea un producto, sino un socio, un coautor del universo. O quizás incluso más. La información es la conciencia y toda la realidad es su sueño. Al final, todo lo que ves, sientes y tocas puede que no sea más que una interfaz. Detrás de ella se esconde una arquitectura invisible de diferencias, bits y patrones.

lunes, 4 de agosto de 2025

Técnica del interrogatorio no explícito. La elicitación.

 Es una técnica que se usa en contrainteligencia para sonsacar información de forma inteligente e indirecta. Nunca hay que preguntar, porque eso pone en guardia, tanto más si se sabe que se trata de un interrogatorio. En este caso se trata de disipar la animosidad con diversas tácticas. Pero si no se trata de un interrogatorio formal, solo hay que afirmar, no preguntar. Porque las respuestas a afirmaciones no activan salvaguardias ni desconfianzas. Por ejemplo, imagínense que uno va con un conductor de Uber a un sitio y luego van a volver. Se sube al coche y dice: "Leí en una encuesta que los conductores de Uber son los que reportaron mayor satisfacción laboral de entre todos los trabajadores del país..."

Eso solo fue una afirmación. Pero el conductor va a girarse y a decir: "¿En serio? ¿Dónde viste eso? Ja, ja" Y ahí empieza la conversación. Después él dice: "No, en realidad es terrible. Hago esto y lo otro y ellos se quedan con el dinero". Entonces se aplica la segunda fase de esta técnica, la incredulidad, que consiste en decir algo como: "No puede ser. Una empresa no puede tratar así a su gente". Y él: "Claro que sí". Y empieza a contar una historia que probablemente nunca contaría a un cliente, o expondrá algún caso concreto de su experiencia. "No vas a creer lo que me pasó hace un par de semanas" Es información que no daría a un cliente, sino a un amigo. Y lo que haces es activar en su cerebro el "modo amigo", propicio a la confidencialidad. Y ni siquiera le hiciste una sola pregunta. Y, como dicen los estafadores y expertos en mercadotecnia / marketing y ventas,  nombrar a la persona por su nombre muy seguido y sonreír siempre hace que entren en confianza. Las personas muy sociables son tratadas con familiaridad porque justamente hablan de esa manera con la gente, de manera natural y sin intención de manipular sino  amistosamente; y la gente les cuenta sus cosas sin conocerlos y los recuerdan siempre cuando los ven y los saludan como si los conocieran de toda la vida. Un maestro o profesor debe ejercer esta táctica con sus alumnos, elicia respuestas de ellos para fomentar la participación. Hablar directamente a la mente es una estrategia poderosa. La mente es como un espectador silencioso, observando todo sin ser notada. Cuando logras comunicarte con ella de manera directa, utilizando mensajes subliminales que solo ella puede entender, es como si la pillaras desprevenida. La conciencia puede estar distraída, pero la mente capta el mensaje y lo procesa de manera profunda. Es una forma de conexión más allá de las palabras, un diálogo silencioso que puede tener un impacto significativo en nuestra percepción y comportamiento.

 Con ese ejemplo concreto se está empatizando con lo más común que hace la gente, que es la queja. Es volcar hacia afuera lo que no le gusta, el disgusto, el desagrado por algo y normalmente el negativismo. La queja es el clásico alimentar el cuerpo del dolor y es una dinámica de retroalimentación con ese patrón de baja frecuencia. Muchos viven de él, y ciertamente, quien lo usa con un propósito, no pierde energía, pero en general para muchos escuchar a gente quejosa y que constantemente habla de lo que no les gusta es tedioso y un robo de energía.

Eso es la "elicitación" (del latín elicitus, "inducido" y elicere, "atrapar") que se refiere al acto de extraer o extraer información, ya sea conocimiento, emociones, opiniones o datos, de una persona o fuente. En el ámbito de la seguridad informática, la elicitación es una técnica para obtener información confidencial de forma sutil, a menudo a través de conversaciones aparentemente inofensivas. En psicología, la elicitación (anglicismo por suscitación o inducción) se refiere a la transferencia fluida de información entre personas a través del lenguaje. También se utiliza en la ingeniería de requisitos para comprender las necesidades de los usuarios en el desarrollo de software

miércoles, 11 de junio de 2025

Entrevistas a Joseph Stiglitz, que está en Madrid

 I

Joseph Stiglitz, sobre la amenaza de la desinformación para las democracias: “No puede haber una economía sana sin certezas”, en El País, por Quino Petit, Madrid -10 de junio de 2025:

El Nobel de Economía analiza durante una jornada sobre la gobernanza en los medios cómo sufre la sociedad cuando no cuenta con “un buen ecosistema informativo”

El estadounidense Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía por su análisis en torno a la desigualdad que provoca la información asimétrica en los mercados, alberga una grave preocupación por la amenaza que supone la desinformación para las democracias occidentales. Y no solo en términos políticos y sociales, sino también económicos. Así lo ha puesto de manifiesto este martes durante una jornada sobre la gobernanza en los medios de comunicación celebrada en el Caixaforum de Madrid. Con relativa agilidad a sus 82 años, el profesor Stiglitz ha subido al estrado y ha afirmado ante los asistentes al acto organizado por el Observatorio de Medios que “no puede haber una economía sana sin certezas”.

El profesor sabe de lo que habla y sin duda en señalar al presidente de su país, Donald Trump, como un formidable creador de incertidumbre en la economía global. Stiglitz ha recordado el apodo presidencial basado en el acrónimo TACO (Trump Always Chickens Out), con el que se acusa la tendencia de Trump a retirar aranceles a los pocos días de anunciarlos. Y también ha citado la inestimable ayuda de medios como la Fox para amplificar la crispación y un estado de ánimo que no necesariamente se ajusta a los consensos en torno a la verdad de los hechos. El Nobel de Economía defiende al respecto el legado de la Ilustración, “que dotó a los humanos de herramientas para buscar la verdad a la hora de intentar entender lo que es cierto y proveer a la sociedad de certezas”. Y ha añadido sobre Estados Unidos: “Esos principios en torno a las nociones sobre la verdad han sido puestos en cuestión en mi país”.

Las democracias, sostiene Stiglitz, “sufren cuando no cuentan con un buen ecosistema informativo”. Y no duda en defender la necesidad de apoyos públicos cuando la base del negocio ha experimentado un declive crítico durante el último cuarto de siglo en los ingresos publicitarios que ayudaban a sostener las organizaciones dedicadas a la producción de contenidos informativos. "La información es un bien público a defensor. La sociedad entera se beneficia de ella y, por tanto, el soporte financiero público es legítimo". Trump ya ha dictado recortes de fondos federales para la radio y la televisión públicas de Estados Unidos, mientras que nunca ha dudado en afirmar sobre todo el ecosistema informativo de su país —tanto público como privado— que “los medios son el enemigo del pueblo”.

En la ordenación de ese ecosistema informativo en los países de la UE va a cumplir un papel esencial el Reglamento Europeo de la Libertad de Medios (EMFA, en sus siglas en inglés). Y el profesor Stiglitz ve con buenos ojos y cierta envidia contar con legislaciones de este tipo frente al énfasis desregulatorio de su país. Una desregulación que fomenta la competencia entre las plataformas y redes sociales contra los medios por los ingresos publicitarios del mismo entorno digital. "Este negocio siempre ha funcionado con fundamento en que la buena información atrae ojos, y esos ojos atraen publicidad. Pero la gente ha descubierto que puedes contar con más ojos mediante el entretenimiento y no con las noticias propiamente dichas. Y las redes sociales se han dado cuenta de que puedes obtener más beneficios alimentando la rabia de la gente".

El Nobel advierte asimismo sobre otro añadido a la competencia de los medios dedicados a la producción de información a base de unos estándares deontológicos frente a los buscadores y plataformas: “Robar noticias se ha convertido en un negocio”. Por eso, concluye que mientras existe una “libertad de contaminar el ecosistema informativo las democracias tendrán que gastar más dinero y destinar más recursos a limpiar esa polución”.

II

 Entrevista a Joseph Stiglitz: “Con Trump es posible que la democracia desaparezca en Estados Unidos”, en El País, por Quino Petit, Madrid -11 de junio de 2025

Ante la movilización 'neorreaccionaria' contra leyes que promovieron avances sociales, el Premio Nobel de Economía afirma que “quizá el 'wokismo' estaba demasiado lejos, pero la respuesta política ha sido extrema”

Estadounidense nacido en Gary, Indiana, hace 82 años, Joseph Stiglitz avanza a paso ligero ayudado de un bastón por el vestíbulo de un hotel cercano al Caixaforum de Madrid, donde horas antes ha pronunciado una conferencia magistral sobre los peligros de la desinformación durante una jornada organizada por el Observatorio de Medios. El libro más reciente de este Premio Nobel de Economía estudioso de la desigualdad es Camino de Libertad: La economía y la buena sociedad, editado en España por Taurus. Una obra donde reflexiona sobre cómo “el conjunto de oportunidades determina, e incluso define, la libertad de acción de la persona”. Durante su conferencia de este martes, ha defendido el legado de la Ilustración, “que dotó a los humanos de herramientas para buscar la verdad y proveer a la sociedad de certezas”.

PREGUNTA. Pues en su país de momento parecen estar ganando la batalla los neorreaccionarios que defienden justo lo contrario: La Ilustración Oscura.

RESPUESTA. Es una batalla. Pero no están ganando en todas partes, ni siquiera del todo en Europa. Y respecto a Estados Unidos, estamos viendo protestas contra las políticas de Trump en Los Ángeles, Nueva York, California…

P. A la vista de la respuesta ordenada por Trump para sofocar los disturbios en Los Ángeles, ¿cree que Estados Unidos corre peligro de vivir una guerra civil?

R. No, pero es verdad que con Trump hemos visto cosas que no creeríamos hace meses. Lo que sí veo posible con él es que la democracia desaparezca de Estados Unidos. Silenciar a las universidades, a la prensa… Ya vemos acciones que van en ese sentido y solo estamos al principio de su mandato.

P. ¿Cómo puede el sistema parar ese avance?

R. No lo sabemos. Cuando un presidente desobedece las decisiones judiciales entramos en territorio desconocido. El sistema no ha sido capaz de parar a Trump.

P. ¿Cree que la desinformación es la mayor amenaza contemporánea contra la democracia?

R. El problema está en su capacidad de penetración social por razones añadidas en las últimas décadas como la desigualdad, que provoca desilusión, o la desindustrialización y el olvido e ignorancia hacia muchas personas afectadas por problemas como estos.

P. Ante muchas de esas personas tienen gran capacidad de penetración una constelación de influencers que publican contenidos relacionados con la actualidad, y que según la UNESCO en más de un 60% de casos no verifican la información que transmiten.

R. Vivimos en una distopía donde una gran cantidad de canales están dispuestos a entretenerte con una información que no es confiable y apela a las emociones. Trump ilustra este modelo a la perfección. Miente cada día y nada puede parar su avance.

P. Joe Rogan, el podcáster más influyente del mundo, le dio un empujón a su segunda llegada hasta la Casa Blanca tras mantener una larga conversación con él en su programa. ¿Cree que Kamala Harris debería haber ido a ese espacio durante la campaña?

R. Se trata de un juicio complejo, porque no es fácil saber cómo habría manejado esa situación. Lo que sí creo es que debería haber más exponentes como Joe Rogan en el lado progresista.

P. ¿Por qué cree que no tienen el mismo impacto las alternativas progresistas a Joe Rogan?

R. No hace tanto hubo y sigue habiendo ese tipo de figuras en la televisión, así como comediantes. Pero hoy logran más impacto otros mensajes polarizados que apelan a las emociones de personas que arrastran muchos problemas relacionados con la desigualdad.

P. Esos mensajes ponen al wokismo en la diana. ¿Cree que ese movimiento fue demasiado lejos como para haber provocado tanta ira en contra?

R. probablemente estaba demasiado lejos, pero no consistió en una decisión individual, sino en la suma de distintas fuerzas sociales. Por otra parte, contra lo que ha ido Trump es una serie de leyes que promueven avances sociales, diversidad e inclusión, y que no necesariamente eran excluyentes. En cualquier caso, la respuesta política al wokismo ha sido extrema.

miércoles, 7 de mayo de 2025

Mal uso de YouTube en las aulas

 Los riesgos del mal uso de Youtube en las aulas alertan a padres y expertos: “El cole no es para ver dibujos”, en El País, por Jordi Pérez Colomé, 6 de mayo de 2025:

La famosa plataforma de vídeos se ha convertido en un recurso universal en las escuelas, pero su utilización tiene peligros poco conocidos por los profesores.

“¿Quieres saber cuánto vale tu coche?”, preguntó un niño de cinco años a su padre cuando regresaban del colegio en el automóvil. La frase es de un anuncio muy común en Youtube que protagoniza un periodista del motor. El pequeño había visto el anuncio antes de un vídeo de la plataforma en clase. El padre comparte la anécdota con EL PAÍS sin más detalles para evitar problemas en su centro, pero días antes había habido una pequeña “guerra civil” en una reunión entre profesores y padres sobre el uso de Youtube. “El uso de pantallas en el cole es un parche habitual”, dice otro padre que estuvo en esa reunión. “En los días de lluvia les ponen dibujos sin supervisión y el cole no es para eso”, añade. Otros padres, en cambio, no creían que ver unos dibujos en línea fuera de un problema.

Youtube es la mayor plataforma de vídeo del mundo y la segunda página de internet más visitada. En los colegios españoles es un recurso más usado de lo que parece, más aún en semanas de lluvias como las vividas recientemente, pero los profesores no son siempre conscientes de cómo evitar sus riesgos. En la plataforma hay millones de canales muy distintos, incluso entre los infantiles, que se reproducen automáticamente si no lo impides, y la publicidad que aparece depende de varios factores. Saber de antemano cómo evitar estos problemas es crucial.

“Sé de centros donde por rutina los niños se toman el desayuno en clase con un vídeo de dibujos, lo que escapa a mi comprensión”, dice Clara Marín, profesora y madre en Murcia. “Lo de la también lluvia lo he escuchado. Los colegios no están preparados”, añade. Cada profesor o monitor opta por la mejor solución que tiene a mano, y Youtube es la más sencilla: es accesible, es gratis y tiene de todo.

Pantallas y riesgos

“Hay dos problemas con Youtube”, dice Oana Goga, directora de Investigación en el Instituto Nacional de Investigación en Ciencias y Tecnologías Digitales (Francia) y experta en amenazas digitales. "Uno es mirar Youtube como niños y la otra los peligros de los anuncios y la propia plataforma. Son dos riesgos distintos", añade.

El primer caso es puro tiempo de pantalla, dice Goga. “No está recomendado para niños de menos de seis años estar más de 20 minutos delante de una pantalla, aunque yo no soy experto en eso”, explica. El segundo problema tiene más relación con la publicidad y el contenido. "Un motivo por el que los anuncios pueden hacer daño a los niños es que sus capacidades cognitivas aún no están del todo desarrolladas. Antes de los tres años, no pueden distinguir un anuncio de un programa, así que no activan las defensas mentales que sí tenemos los adultos cuando vemos publicidad", explica Goga.

Uno de los padres consultados recuerda cómo su hijo descubrió qué era un anuncio en la tele de un hotel durante un viaje: "Nuestra generación veía la tele y estaba acostumbrada a los anuncios. Pero la primera vez que mi hijo estuvo expuesto a anuncios fue en un viaje y me preguntaba qué eran esos anuncios de juguetes, chucherías".

“Hay dos umbrales”, dice Goga. "Los pequeños no pueden distinguir los anuncios y luego les es difícil ver la intención comercial . No entienden que un vendedor quiera vender y diga que su juguete es el mejor". Por eso la televisión convencional tiene tanta regulación. En Youtube, los anunciantes no pueden poner anuncios a los niños mediante segmentación personificada. Pero hay otras vías. "No está prohibida la publicidad contextual, donde no apuntas al usuario concreto, sino a un contenido particular que ese usuario consumirá. Es posible hacer una lista de dibujos populares en España y pedir a Youtube que ponga tus anuncios solo ahí", añade Goga.

Para la experta, este segundo tipo de anuncios es el más delicado: los que se ponen en dibujos animados porque saben que serán consumidos por niños. "No hay revisión de esos anuncios. Pueden anunciar algo terrible, que dé miedo, y no hay transparencia, no sabemos como sociedad qué anuncios ven los niños", lamenta.

Quién pone el anuncio

Hay profesores que ponen los dibujos desde su cuenta de Google: si han estado mirando muebles o coches, la publicidad tendrá relación con eso y los niños la verán. Ahí puede aparecer cualquier cosa y la mejor opción es que el adulto responsable esté ahí para cortarlo o pasar rápido.

Pero no ocurre siempre. “Los niños son un objetivo muy jugoso para los anunciantes”, dice la profesora Clara Marín. "Yo pongo primero el vídeo en mi ordenador para ver si hay un anuncio, para que no lo vean. Yo no estoy logueada con mi cuenta, pero igual lo está la profe anterior, pero el anuncio no lo pongo nunca. Solo comparto la pantalla cuando empieza el vídeo que quiero que vean, que además he visto la noche antes".

No todos los profesores tienen el mismo cuidado. También los centros pueden tener encargados de informática que paguen cuentas corporativas de Youtube o se suscriban a contenidos que específicamente han pensado que son útiles para los más pequeños. “Es importante tener cuentas corporativas de Youtube, no personales”, dice Usmel González, maestro de Infantil y Primaria que ejerce ahora de profesor de historia en Secundaria en un colegio asturiano. "Así todo lo que buscas a nivel personal no venta. Y el contenido siempre es educativo. Pueden añadirse además varias capas que no dejen nada que no sea contenido blanco", señala.

Hay en el fondo un problema de conocimiento digital, cree González. "Los cursos de competencia digital para los profesores se han hecho rápido, para tapar huecos, y no se ha hecho bien. Consigues un título que te da una competencia digital que en realidad no es útil. Hay muchos profesores que, con buena intención, no tienen la formación suficiente como para usar Youtube con los críticos. Falta mucha formación", añade.

Todo esto no significa que con contenidos bien escogidos y acompañados mientras ven los vídeos, tengan un sentido educativo para los escolares. "Puede estar muy bien cuando hay un apoyo del profesor que va guiando o comentando el vídeo. La pantalla no es mala en sí, es su uso", dice González.

Hay una confusión notable entre las competencias digitales que puede requerir el currículo y la jungla en la que se ha convertido hoy en internet. Los profesores, sin una formación específica, navegan ya menudo buscando la solución más fácil. “A los niños de infantil no necesitas ponerle un vídeo del pollo Pepe para aprender los números”, explica Marín. "Cuando algunas madres se quejan, hay profesoras que les dicen que eso es lo que gusta a los niños. Pero no es un criterio. Aunque los profesores están saturados, hay que saber que desarrollar la competencia digital no es poner un vídeo de Youtube", añade.

viernes, 27 de diciembre de 2024

Aarón Swartz, Manfiesto por la guerrilla del acceso abierto, 2008

 Este es el famoso manifiesto del mártir por el acceso gratuito de todos a la información científica, San Aarón Swartz sensei. Está traducido en un lugar muy interesante por sus contenidos:

Freakstop

Manifiesto por la guerrilla del acceso abierto

La información es poder. Pero como todo poder, hay quienes quieren preservarlo solo para ellos. Todo el patrimonio cultural y científico del mundo, publicado durante siglos en libros y publicaciones, está siendo digitalizado y cerrado por un puñado de empresas privadas. ¿Quieres leer publicaciones que presentan los resultados científicos más conocidos? Tendrás que enviarle un montón de dinero a editoriales como Reed Elsevier.

Hay quienes luchan por cambiar esto. El movimiento por el acceso abierto ha luchado valientemente para asegurarse de que los científicos no cedan su derecho de autor, sino que en su lugar se aseguren de que su trabajo se publique en Internet, bajo términos que permitan su acceso a cualquiera. Pero incluso en los mejores escenarios, su trabajo solo servirá para cosas que se publiquen en el futuro. Todo lo que existe hasta este momento se habrá perdido.

Ese es un precio muy alto por el que pagar. ¿Obligar a los académicos a pagar dinero para leer el trabajo de sus colegas? ¿Escanear bibliotecas enteras y solo permitir leerlas a la gente en Google? ¿Proporcionar artículos científicos a quienes están en universidades selectas en el primer mundo y no a los niños del sur global? Es indignante e inaceptable.

«Estoy de acuerdo», dicen muchos, «¿pero qué podemos hacer? Las empresas tienen los derechos de autor, ganan enormes cantidades de dinero cobrando por el acceso, y es completamente legal —no hay nada que podamos hacer para detenerlas—». Pero sí hay algo que podemos hacer, algo que ya se está haciendo: podemos contraatacar.

Vosotros con acceso a estos recursos —estudiantes, bibliotecarios, científicos—, os han dado un privilegio. Podéis alimentaros de este banquete del conocimiento mientras el resto del mundo no puede entrar. Pero no es necesario —de hecho, moralmente no podéis— que mantengáis este privilegio solo para vosotros. Tenéis el deber de compartirlo con el mundo. Y lo habéis hecho: intercambiando contraseñas con colegas, rellenando solicitudes de descarga para amigos.

Mientras tanto, quienes han sido bloqueados no están de brazos cruzados. Os habéis colado por agujeros sigilosamente y habéis trepado vallas, liberando la información encerrada por las editoriales y compartiéndola con vuestros amigos.

Pero todas estas acciones se llevan a cabo en la oscura y oculta clandestinidad. Las llaman robo o piratería, como si compartir la riqueza del conocimiento fuera el equivalente moral de saquear un barco y asesinar a su tripulación. Pero compartir no es inmoral —es un imperativo moral—. Solo quienes están cegados por la codicia se negarían a que un amigo hiciera una copia.

Las grandes empresas, por supuesto, están cegadas por la codicia. Las leyes bajo las que operan lo exigen —sus accionistas se rebelarían por menos que eso—. Y los políticos a los que han sobornado las respaldan, aprobando leyes que les dan el poder exclusivo de decidir quién puede hacer copias.

No hay justicia en el cumplimiento de leyes injustas. Es hora de salir a la luz y, siguiendo la noble tradición de la desobediencia civil, declarar nuestra oposición a este robo privado de la cultura pública.

Necesitamos tomar la información, dondequiera que esté guardada, hacer nuestras copias y compartirlas con el mundo. Necesitamos tomar las cosas que están libres del derecho de autor y añadirlas a este archivo. Necesitamos comprar bases de datos secretas y ponerlas en la Red. Necesitamos descargar revistas científicas y subirlas a redes de intercambio de archivos. Necesitamos pelear por el acceso abierto de guerrilla.

Con suficientes de nosotros, alrededor del mundo, no solo enviaremos un mensaje fuerte que se oponga a la privatización del conocimiento; haremos que sea una cosa del pasado. ¿Te unes a nosotros?

Aaron Swartz, julio de 2008, Eremo, Italia

jueves, 22 de agosto de 2024

Leyes mordaza y libertad de expresión, por Rowan Atkinson

[Traducción automática desde Youtube y revisión posterior por mí]: 

Mi punto de partida cuando se trata de considerar cualquier tema relacionado con la libertad de expresión es mi apasionada creencia de que la segunda cosa más preciada en la vida es el derecho a expresarse libremente. Creo que la cosa más preciada en la vida es la comida en tu boca y la tercera más preciada es un techo sobre tu cabeza; pero un elemento fijo para mí en el puesto número dos es la libre expresión, justo debajo de la necesidad de sostener la vida misma; eso se debe a que he disfrutado de la libre expresión en este país durante toda mi vida profesional y espero continuar haciéndolo personalmente. Sospecho que es muy poco probable que me arresten por cualquier ley que exista para contener la libertad de expresión, debido a la posición indudablemente privilegiada que se otorga a aquellos de alto perfil público, por lo que mis preocupaciones son menos por mí y más por aquellos más vulnerables debido a su perfil más bajo, como el hombre arrestado en Oxford por llamar gay a un caballo de la policía o el adolescente arrestado por llamar secta a la Iglesia de la Cienciología, o el dueño de un café arrestado por mostrar pasajes de la Biblia en una pantalla de televisión.

Cuando me enteré de algunos de estos delitos, y cargos más ridículos, recordé que había estado aquí antes en un contexto ficticio. Una vez hice un programa llamado Not the 9:00 news hace algunos años, e hicimos un sketch donde Griff Jones interpretaba al Constable Savage, un policía manifiestamente racista, oficial a quien yo, como comandante de su estación, estoy reprendiendo por arrestar a un hombre negro por toda una serie de cargos ridículos e inventados, cargos por los cuales Cable Savage arrestó al Sr. Winston Kadogo de 55 Mera Road: "Por caminar sobre las grietas del enlosado, por caminar por la acera con una camisa ruidosa en un área urbanizada durante las horas de oscuridad" y, uno de mis favoritos, "caminar por todos lados". También fue arrestado por orinar en un establecimiento público y mirarme de manera distraída. ¿Quién hubiera pensado que terminaría con una ley que permitiría que la vida imitara el arte? Así exactamente leí en alguna parte a un defensor del statu quo afirmando que el hecho de que el caso del caballo gay fue abandonado después de que el hombre arrestado se negó a pagar la multa y que el caso de la Cienciología también fue abandonado en algún momento durante el proceso judicial, fueron una prueba de que la ley estaba funcionando bien, ignorando el hecho de que la única razón por la que estos casos fueron abandonados fue por la publicidad que habían atraído. La policía sintió que el ridículo estaba a la vuelta de la esquina. Se esquinaron y retiraron sus acciones, pero ¿qué pasa con los miles de otros casos que no disfrutaron del oxígeno de la publicidad y que no fueron lo suficientemente ridículos como para atraer la atención de los medios, incluso en aquellas acciones que fueron retiradas? 

Las personas fueron arrestadas, interrogadas, llevadas a los tribunales y luego puestas en libertad. Sepan que no es una ley que funciona correctamente, que es una censura del tipo más intimidante que garantiza tener, como dice Lord Deer, un efecto paralizador sobre la libertad de expresión y la libre protesta. El comité conjunto del Parlamento sobre derechos humanos resumió, como ustedes tal vez conozcan, muy bien todo este tema, diciendo que arrestar a un manifestante por usar un discurso amenazante o abusivo puede, dependiendo de las circunstancias, ser una respuesta proporcionada. No creemos que el lenguaje o el comportamiento que es meramente insultante deba criminalizarse de esta manera; el problema claro con la prohibición del insulto es que demasiadas cosas pueden interpretarse como tal. La crítica es fácilmente interpretada como insulto por ciertas partes; la burla, fácilmente interpretada como insulto; el sarcasmo, la comparación desfavorable o simplemente declarar un punto de vista alternativo a la ortodoxia, puede interpretarse como insulto; y porque muchas cosas pueden interpretarse como insulto, no es sorprendente que tantas cosas hayan sido como lo muestran los ejemplos de los que hablé anteriormente, aunque la ley en discusión ha estado en el Libro de estatutos durante más de 25 años. 

Esto es indicativo de una cultura que se ha apoderado de los programas de sucesivos gobiernos que con la ambición razonable y bien intencionada de contener elementos desagradables en la sociedad han creado una sociedad de una naturaleza extraordinariamente autoritaria y controladora; eso es lo que se podría llamarse "la nueva intolerancia", un deseo nuevo, pero intenso, de amordazar las voces incómodas de la disidencia. 

"No soy intolerante", dice mucha gente que habla en voz baja, gente liberal, altamente educada: "Solo soy intolerante con la intolerancia" y la gente tiende a asentir sabiamente y decir: "Sí, palabras sabias, palabras sabias" y, sin embargo, si piensas en esta afirmación supuestamente indiscutible durante más de cinco segundos, te das cuenta de que lo único que defiende es la sustitución de un tipo de intolerancia por otro, lo que para mí no representa ningún tipo de progreso: prejuicios subyacentes, injusticias o resentimientos no se abordan arrestando a las personas, se abordan mediante los problemas que se ventilan, se discuten y se tratan preferiblemente fuera del proceso legal.

Para mí, la mejor manera de aumentar la resistencia de la sociedad al discurso insultante u ofensivo es permitir mucho más, como en la infancia las enfermedades que puedes resistir mejor se deben a los gérmenes a los que has estado expuesto. Necesitamos desarrollar nuestra inmunidad para tomar algo como ofensa, para que podamos lidiar con cuestiones que la justifican perfectamente La crítica puede aumentar nuestra prioridad. Debe tratarse con el mensaje, no con el mensajero, como dijo el presidente Obama al dirigirse a las Naciones Unidas solo hace aproximadamente un mes.

Esfuerzos loables para restringir el habla pueden convertirse en una herramienta para silenciar a los críticos u oprimir a las minorías; el arma más poderosa contra el odio del habla no es la represión, es más discurso, y eso es la esencia de mi tesis: más discurso si queremos una sociedad robusta. Necesitamos un diálogo más sólido, y eso debe incluir el derecho a insultar u ofender, y así conoces la libertad de ser inofensivo. No es ninguna libertad la derogación de esta palabra en esta cláusula, será solo un pequeño paso, pero espero que sea un paso crítico. Uno en lo que debería ser un plazo del más largo proyecto para pausar y rebobinar lentamente una cultura progresiva de censura: es una pequeña escaramuza en la batalla en mi opinión para lidiar con lo que sir Salman Rushdie llama el escándalo.

La industria se autoproclamó árbitro del bien público alentando a los medios de comunicación a la indignación, a la que la policía se siente sometida: una terrible presión para reaccionar. Un periódico llama a Scotland Yard, alguien ha dicho algo un poco insultante en Twitter sobre alguien que consideramos nacional. Atesora qué vas a hacer al respecto: la Policía entra en pánico y escrache alrededor y luego agarra la mayor parte inapropiada del artículo cinco de la Ley de orden público, esa parte con la que puedes arrestar a cualquiera por decir cualquier cosa que pueda ser interpretado por cualquier otra persona como insultante. Sabes que no parecen necesitar un verdadero víctima: solo necesitan hacer el juicio de que alguien podría haber sido ofendido si hubieran oído o leído lo que se ha dicho, el grado más ridículo de todas las tormentas que los rodean y los acechan. Los comentarios en Twitter y Facebook han aumentado. Algunas cosas interesantes sobre el libre discurso que todavía no hemos llegado aceptar. En primer lugar, todos tenemos asumir la responsabilidad de lo que decimos que es una muy buena lección para aprender; pero, en segundo lugar, hemos aprendido cómo lo terriblemente quisquilloso e intolerante de la sociedad se ha vuelto incluso de lo más suave el comentario adverso. La ley no debe ayudar ni instigar esta nueva intolerancia. La libertad de expresión solo puede verse afectada si la ley nos impide abordar sus consecuencias. Ofrezco mi esperanza y apoyo incondicional a la reforma, muchas gracias.


miércoles, 14 de julio de 2021

Síntomas de inteligencia

Respuesta de Devta Singh a la pregunta ¿Cómo sabes que eres inteligente? en Quora:

Cuando puedes ser crítico contigo mismo.

Cuando puedes evaluar los hechos y sacar conclusiones y luego corroborarlas o refutarlas por otras vías.

Cuando puedes prever las consecuencias de algo que piensas y puedes parar a tiempo.

Cuando comprendes lo importante que para las personas es el trato y el respeto y les das lo que necesitan, sin caer en lo que desean o piden.

Cuando tu estás el primero en tu lista, para poder trabajar para los demás y brindarles apoyo y satisfacción.

Cuando piensas en algo más que en ti mismo.

Cuando sabes adaptarte y utilizar los recursos que tienes.

martes, 2 de abril de 2019

Inutilidad de discutir con los que no usan la mollera

TECETIPOS
Manual (realista) para sobrevivir a los ultras en redes
GERARDO TECÉ, en Público, 31 DE MARZO DE 2019

Fue hace un par de días. Acababa de compartir, desde mi cuenta de Twitter, una información de los amigos de Maldito Bulo en la que explicaban cómo unas supuestas imágenes –muy compartidas en redes sociales– de unos jóvenes rumanos jactándose de haber venido a España para robar con impunidad, correspondían en realidad al videoclip grabado hace diecisiete años por un grupo de música ruso.

Como nunca tiro papeles al suelo por la calle y siempre intento decir buenos días cuando me cruzo con algún vecino en el portal, pensé que también sería buena idea desmentir bulos racistas como pequeña contribución a la sociedad en la que vivo. Menudo ingenuo. Al cabo de unos segundos de la publicación de mi tuit compartiendo el desmentido al bulo llegaban las primeras respuestas. Todas en la misma dirección. Un tipo con la bandera de España en su foto de usuario pasaba olímpicamente del desmentido y me acusaba de defender la inmigración masiva porque, al parecer, alguien me paga por ello. Estuve muy tentado de responderle con datos: me llevo 15 céntimos por cada kilo de extranjero que llega a España. Después de tener escrita la respuesta, decidí no arriesgarme a publicarla por si Eduardo Inda andaba merodeando en busca de un titular para el día siguiente. Otro usuario, en este caso con la foto de un personaje de dibujos animados, me respondía con un collage de imágenes que demostraban claramente que Podemos es una tapadera para que violadores, etarras y traficantes de droga tomen el control del país. Mientras terminaba de reponerme del patatús, y aún sin entender qué tenía todo aquello que ver con el vídeo de los rumanos, una pareja de usuarios se coordinaba como guardias civiles de tráfico, en mi muro de Twitter. Mientras uno de ellos me respondía al desmentido racista pidiéndome explicaciones por la tesis de Pedro Sánchez, el otro le daba la razón y subía la apuesta involucrándome en la hipoteca de “la mansión” de Pablo Iglesias. Como si no tuviera yo suficiente con pagar el alquiler de mi piso.

Fue entonces cuando me di cuenta –reconozco que me ha costado–. No merece la pena perder un segundo de vida en esto. Por muy importante que sea el asunto a tratar. Por muy de la misma especie que sea quien está al otro lado de la pantalla. No compensa. Como una plaga de cotorras verdes, los ultras han llenado de mierda y estupidez un espacio público como las redes quitándole la única utilidad que tenían: el debate, el buen ambiente. Los ultras no debaten y de buen ambiente ni hablamos. Los ultras son carteles con patas en los que en lugar de poner “Compro oro”, se lee “Vendo odio”. No hay debate posible con quien tiene como único oficio cagar en cada esquina. Ni en las redes sociales ni en otros espacios. La semana pasada, cuando por televisión le preguntaban a Ortega Smith, uno de los cabecillas del movimiento ultra, por una exclusiva de los compañeros de La Marea –en su partido había un neonazi condenado por una brutal agresión que le dejó secuelas a un profesor universitario en el pasado–, el cabecilla, que en un principio reaccionó diciendo no saber nada del asunto, se lo pensó un instante y decidió que sí sabía: eso es una fake news de un panfleto izquierdista, despachó el asunto sonriendo a cámara porque mandar a fusilar ya no se lleva. Es imposible hablar sobre la realidad con alguien a quien la realidad no le importa un carajo. Tiene el mismo sentido que hablar sobre la burbuja inmobiliaria con un ladrillo recién encementado. 

Estos meses que han pasado desde la puesta de largo institucional del fascismo hasta hoy me han dejado agotado. Tengo la conciencia tranquila. A pesar de los insultos diarios, lo he intentado. Sin ningún resultado, eso sí. Durante las semanas posteriores a la llegada de la extrema derecha al Parlamento de Andalucía, me puse en contacto con varios de los cabecillas del Sindicato Vertical Ultra-Sección Redes Sociales. Mi propósito era hacer un artículo basado en un debate entre personas de varias tendencias políticas con una pequeña trampa, había que usar para el debate fuentes que aportaran datos reales. La respuesta más habitual por parte de los ultras al ofrecimiento fue que me fuera de España, seguida muy de cerca por que me muriera. En la tercera posición del pódium, una tercera variable: “qué poco os queda para que se os acabe el cuento”. Más allá de insultos o amenazas ni uno solo aceptó participar.

Los medios de comunicación que gastan un mínimo sentido de la responsabilidad andan sumergidos en el mismo dilema. ¿Qué hacer ante la invasión real de cotorras verdes que todo lo ensucian? El consejo editorial de este medio, CTXT, decidió a principios de esta misma semana no hacerles el juego. En el debate interno que tuvimos yo tuve grandes dudas. No hablar de lo que sucede no es la solución nunca, pero el hecho es que lo que sucede es un ruido fachoso/infantil que impide el debate adulto. Esto provoca una situación de excepción que te obliga a aislar el ruido, por muy real que sea. 

Es exactamente el mismo dilema que cada día vivimos quienes estamos en redes sociales. Nos sabemos de memoria la teoría de que los ultras se alimentan del juego de la provocación y el desprecio a la realidad, pero qué difícil se hace mirar para otro lado y callar cuando tienes a un maleducado delante. Si los ignoramos, ¿estamos dejando de combatir la mala educación? Puede que sí, pero quizá no haya otra alternativa si queremos que el nivel de ruido baje. ¿Y si el no combatirlos los hace crecer? Pues que así sea. Si España decide darles poder a las cotorras verdes que todo lo cagan, será que eso es lo que España merece.

Por mi parte, no me queda otra, me agarraré al humor para sobrevivir a esto. El humor es el único refugio seguro que nos queda ante los maleducados. He tomado una decisión drástica que pienso aplicar hasta las últimas consecuencias. De ahora en adelante mi única respuesta cada vez que una cotorra venga a mi muro de Twitter a cagar sobre las mujeres maltratadas, los inmigrantes, la convivencia o la libertad, será una foto de Franco dibujando con sus manos un corazón cuqui. Si no puedes convencerlos, si no puedes ni entablar diálogo, al menos, confúndelos un poco.