lunes, 23 de febrero de 2026

Algunas frases españolas de gramática parda

 Estas cinco frases españolas no significan lo que crees y si las entiendes mal pierdes el plan, el examen y la dignidad. Vamos con ellas. 

Frase número uno. Ya vemos

Empezamos con la más peligrosa socialmente. Ya vemos. Suena abierta, flexible, moderna, democrática... Mentira. Significado real en la mayoría de los casos: No hay plan. No me quiero comprometer. No insistas. Y Probablemente, no. Mini escena:

-Oye, queramos el viernes.

- Bueno, ya vemos.

-Perfecto. ¿A qué hora...?

Ya vemos es un no con traje y corbata.

Remate, si organizas tu agenda con Ya vemos, te quedas en casa. Vamos a crecer juntos.

Frase número dos, está chupado. 

Ahora la frase que más hace reír a los estudiantes. Está chupado. Sí, suena raro y no, no significa lo que estás pensando, pero sí se usa, muchísimo. Significa: es muy fácil, facilísimo. Pan comido versión calle. Pero hay una ley universal. Cuando alguien dice está chupado, no está chupado. 

-Oye, tranquilo, el examen está chupado.

-Ah, vale, pues no estudio.

-Necesito repetir curso. 

Remate a está chupado: confianza peligrosa.

Frase número tres, no te rayes

Frase nacional multiuso, no te rayes. Sirve para estrés, drama, errores, caos, decisiones malas y  decisiones peores. Ejemplos rápidos:

-Oye, perdí las llaves.

-Ah, no te rayes. 

-Oye, di el mensaje a grupo equivocado

-Hombre, no te rayes, tío. 

-Creo que insulté a su abuela.

-Ah, no te rayes.

Es terapia exprés sin factura. 

Remate: funciona el 30% de las veces, pero se intenta. 

Frase número cuatro, luego te digo.

Esta frase parece responsable, luego te digo, pero no lo es. Posibles significados reales: No lo sé. No quiero decidir. Me da pereza pensar. Voy a desaparecer. Y es para que lo olvides. Mini escena:

-Oye, ¿comemos mañana?

-Sí, luego te digo.

-Vale, perfecto.

Luego te digo, es el "modo avión" conversacional.

Remate, si dependes de eso, ya no hay plan. 

Frase número cinco. Ya, si eso.

Nivel avanzado, cinturón negro social. Ya sí eso no tiene traducción exacta, es energía. Significa quizá, puede ser, no prometo nada, no cuentes conmigo o probablemente no, pero con cariño. 

-Oye, vamos al gym a las 7.

Ya, si eso. 

Pero todos sabemos que nadie va, hombre.

-Terminamos el proyecto hoy. 

-Ya, sí eso

Pero no se terminó. 

Remate: es el "Sí, pero no", pero educado.

Bloque extra. Frases rápidas: un bonus.

Minifrases que también rompen cerebros:

A ver, no siempre es mirar, puede significar: Explícate, dime, te escucho, sorpréndeme o no te creo todavía. Depende al cien por cien de la cara. 

Hombre, no habla de género. Es reacción emocional, sorpresa, duda, desacuerdo suave.

-Hombre, no sé yo. 

Eso ya es un no con música.

Tal cual. Significa exactamente, totalmente, cien por cien, es así. Tal cual es el confirmado español. 

Estas frases no salen en los cursos; pero salen todos los días en conversaciones reales. Puedes saber gramática perfecta, pero si no entiendes estas frases, estás en modo turista lingüístico. Escribe en comentarios qué frase te confundió más o cuál entendiste mal y pagaste el precio. Y, tranquilo, no te rayes.

¿Qué hemos aprendido exactamente sobre la justicia?

[Discurso de Kevin Spacey en la Oxford Union , el club de debate más famoso del mundo, con motivo del Academy Award Winner

Solía creer. ¿Me escuchan todos? Solía creer que la verdad prevalecería.

Pero si te mantenías tranquilo, callado y dejabas que el sistema funcionara, eventualmente los hechos hablarían más fuerte que el ruido. Pero me equivoqué. Estoy aquí para decirles con la autoridad que muy pocos otros tienen que una vez que se hacen acusaciones, los hechos no importan. [Aplausos]

No quieren la verdad. Quieren un villano. Y yo era perfecto para el papel. Yo era una estrella legendaria. Era excéntrico. Y no jugué según sus reglas. Los medios publicaron titulares que decían que yo había cometido agresión sexual. Y luego el martillo pilón.

Gente que de repente sale de la nada para decir que yo era un monstruo, que estaba borracho, que me reí mientras sucedía. Era grotesco, sensacional y completamente falso. Pero vendió periódicos. Le dio al público lo que quería. Tres juicios. La primera vez fue un juicio nulo, la segunda un juicio nulo también, y la tercera vez el jurado tardó solo unos minutos en emitir una absolución unánime.

Y luego emitieron una disculpa pública. El jurado lo hizo. Pensé que eso iba a ser el final, pero no lo fue.¿Sigo enfadado después de todos estos años? Bueno, la pregunta más importante podría ser, ¿por qué no lo estás? Quiero decir, crees en la justicia, ¿no? ¿No es así? ¿No es así? Empeora.

Durante mis juicios, sin que yo lo supiera, algunos de los principales jefes de estudio de Hollywood se unieron para contratar a un zar que demostrara a Wall Street y al público que se tomaban en serio sus preocupaciones sobre el comportamiento inmoral que se rumoreaba que estaba ocurriendo y que limpiarían Hollywood de una vez por todas.

Y así, una semana exacta después de que me absolvieron de todos los cargos, fui oficialmente incluido en la lista negra para no volver a trabajar en la industria y en la única profesión que había conocido.

No cuando me acusaron, no durante los juicios, sino solo después de que finalmente gané mi caso. Después de que el sistema hubiera hecho su trabajo. Ahí fue cuando me tiraron. No porque fuera culpable, sino porque era inconveniente. Y en este negocio, la verdad no te redime. Avergüenza a las personas que se equivocan sobre ti. Y así, te entierran aún más profundo.

Ahora bien, esa historia, esa historia que acabo de compartir con todos ustedes, sucedió hace más de 100 años. Oh, ¿pensaste que estaba hablando de mí? Oh, no, no, no. Les he estado contando la historia de Roscoe Fatty Arbuckle, una de las estrellas más queridas y taquilleras de la era del cine mudo. De hecho, en 1918, firmó el contrato más grande en Hollywood hasta ese momento. Paramount Pictures le pagó 3 millones de dólares, lo que lo convirtió en el actor mejor pagado en Hollywood en ese momento. Y luego, solo unos años después, fue acusado de un crimen que no cometió.

Tres juicios, absolución total, y luego en la lista negra. No por culpa, por una narrativa.

Quiero leerles lo que el jurado escribió en su carta de disculpa con sus propias palabras después de exonerarlo. Esto es directamente de un artículo del New York Times titulado "Arbuckle absuelto en un veredicto de un minuto". Un minuto con fecha del 13 de abril de 1922. Esto es una cita ahora. Un quiddle no es suficiente para Roscoe Arbuckle. Sentimos que se le ha hecho una gran injusticia. También sentimos que era nuestro simple deber darle esta exoneración, dada la evidencia, de la cual no se presentó la más mínima prueba para conectarlo de alguna manera con la comisión de un delito.

Fue varonil durante todo el caso. Literalmente, así es como escribieron esto. Fue varonil durante todo el caso y contó una historia directa en el estrado de los testigos, que todos creímos.

Lo sucedido en el hotel fue un asunto desafortunado por el cual Arbuckle, según demostraban las pruebas, no fue responsable en absoluto. Le deseamos éxito y esperamos que el pueblo estadounidense tome en cuenta el veredicto de 14 hombres y mujeres que han estado escuchando durante 31 días las pruebas de que Roscoe Arbuckle es completamente inocente y libre de toda culpa.

Eso fue en 1922.

Hace 103 años.

Entonces, ¿qué hemos aprendido exactamente?

[Aplausos] 

Abusos tolerados por el Islam

 De Quora:  

 Lo peor de lo peor es una tradición cultural en Afganistán que se llama “Bacha Bazi” y traduce algo así como “niño juguetón”.

Se trata de niños que son comprados o simplemente secuestrados por hombres poderosos que los utilizan como entretenimiento en sus fiestas. El entretenimiento consiste en vestir y maquillar a los niños de mujer, hacer que canten y bailen en medio de todos y luego abusar de ellos sexualmente.

Podría decirse que es algo aceptado por la sociedad afgana, considerando que quien tiene un bacha bazi no se esconde y en cambio es visto por los demás como una persona con gran poder, con un alto estatus social. Generalmente son jefes talibanes y por la misma razón ejercen miedo sobre quien juzgue sus actos; tanta es la intimidación que ejercen que inclusive el New York Times publicó en 2015 un artículo sobre cómo a los soldados estadounidenses se les pidió ignorar esta práctica para evitar crear tensiones en las relaciones con los líderes afganos.

Hay un libro muy bueno, es triste pero está muy bien escrito, llamado “Cometas en el cielo” (The Kite Runner). El autor es Khaled Hosseini, es afgano y hace un retrato muy completo de esta nefasta tradición.

Cabe mencionar que en la sociedad afgana hay una fuerte tendencia al machismo, lo cual hace que los niños víctimas de esta práctica, además de ser vulnerados física y psicológicamente, son deshonrados socialmente pues ellos mismos se sienten como “pecadores” ante su Dios.

Entrevista con Arturo Pérez-Reverte

 Arturo Pérez-Reverte, escritor: “La izquierda actual tiene una intolerancia maniquea, farisaica, oportunista, demagógica, extrema”, en El País, Pablo Guimón | Jordi Amat, 22 feb 2026: 

El creador del Capitán Alatriste, tras haber protagonizado otra vez diversas polémicas, abre las puertas de su casa para reflexionar sobre su obra literaria y la influencia de la guerra en su vida, la Real Academia Española o la situación moral de Europa: “Seremos los siervos de un mundo que no es el nuestro”

Sables por las esquinas, maquetas de barcos, telescopios, una estatua de Tintín tocada con un casco de la guerra de los Balcanes, un busto de Napoleón, un cuadrito de Richelieu, una foto de Conrad, una carta de Patrick O’Brian, una flor del campo de la batalla de Waterloo. Imagine la biblioteca de Arturo Pérez-Reverte (Cartagena, 1951) y ahora elévelo al cubo. La imagen se aproximará a lo que el visitante encuentra en el centro de operaciones del ex corresponsal de guerra, novelista, articulista y polemista. Tres plantas forradas con miles de libros con cuidadas encuadernaciones y salpicados de recuerdos de una vida vivida intensamente.

Pérez-Reverte accedió, tras solicitar pensárselo 24 horas, a una entrevista con EL PAÍS libre de los corsés de la promoción. Las novedades del escritor son la reedición de su novela sobre la guerra civil Línea de fuego, en un estuche con un breve volumen con comentarios sobre el libro, y en mayo recuperará sus crónicas de guerra, con el título de Enviado especial, acompañado de una exposición con las fotos que tomó en los conflictos. El escritor aceptó hablar de la vida y chapotear en los charcos en los que ha andado metido estas últimas semanas: su arremetida contra la supuesta “moral inquisitoria” de cierta izquierda que derivó en el aplazamiento del seminario sobre la guerra que debía haberse celebrado en Sevilla bajo el título de “La guerra que todos perdimos”; la pelea con David Uclés que desató la polémica con su decisión pública de rechazar la invitación; así como la aparatosa bomba que soltó en la Real Academia de la Lengua en forma de un artículo en El Mundo en el que dijo que hoy la institución “ni fija, ni limpia, ni da esplendor”.

El padre de Alatriste luce formidable a sus 74 años, con camisa de cuadros gruesos, pantalón de pana marrón y zapato inglés. Un aire como de Balmoral que contrasta armónicamente con las líneas modernas del imponente chalé, los muebles bauhaus, las lámparas decó. Al fondo, el escritorio con un ordenador cuyo teclado tiene teclas redondas como de vieja Olivetti que imitan el ruido de una máquina de escribir, el que escuchaba hace más de medio siglo en la redacción del diario Pueblo. En una archivadora abierta, apuntes de la que será su próxima novela. Le empieza a preocupar cuántos libros le quedan por escribir, le atormenta tener que priorizar los proyectos que acumula. Se pregunta cómo será el día en que lo que escriba deje de tener valor. Si se lo harán saber y quién será el encargado. Para tranquilidad de sus lectores, a juzgar por esta larga conversación, el temido momento se antoja aún lejano.

Pregunta. En mayo publica Enviado especial, con sus artículos como periodista en conflictos bélicos. ¿Qué lecciones aprendió de la guerra?

Respuesta. Nada que no esté en la paz, solo que en la guerra es todo más extremo. Yo tengo la ventaja de que cuando fui por primera vez a la guerra, con 20 años, ya había leído mucho. Eso me permitió abordarlo con serenidad. Si no, a esa edad, la guerra me habría trastornado, pero en mí tuvo un efecto nutritivo. Era horrible, por supuesto. Pero haber leído me permitió digerir la guerra con más naturalidad. Fue un aprendizaje excelente, una escuela de vida. Mi forma de mirar el mundo empezó a fraguarse en mis primeros años allí.

P. Ha estado en guerras entre países, pero también en guerras civiles.

R. Sí, en siete.

P. ¿Cuál es la diferencia entre unas y otras?

R. El ser humano tiene rincones muy oscuros. Y la guerra civil es la que pone de manifiesto con más intensidad la parte oscura del ser humano.

P. En una entrevista reciente en un periódico italiano, dijo que España no ha superado la guerra civil. ¿Cómo se supera?

R. Se puede. Pero España no la supera por otras razones. Ya me estoy metiendo, cabrones [risas]. Yo tengo una opinión, que puede ser equivocada. Y como la tengo, pues la manifiesto porque me preguntan por ella. Una guerra civil puede superarse con sentido común. Y la nuestra, en sus aspectos más dramáticos, estaba superada. Más que superada, asimilada, digerida. Pero por razones políticas, se ha desenterrado. No como memoria, sino como herramienta; no como reflexión histórica, sino como arma política. A mí me la contaron mis padres. Mi padre, mi tío, mi abuelo lucharon con la República. Esas tres estanterías son libros sobre la Guerra Civil. Y he visto guerras civiles. Entonces, como sé lo que es, sé que estaba neutralizada. Pero a una generación que no tiene ni libros ni memoria directa, es muy fácil manipularla con lugares comunes: Franco malo, República buena total, el paraíso en la tierra fue roto por cuatro banqueros, cuatro militares y cuatro obispos con gomina en el pelo... La Guerra Civil se ha convertido en una herramienta política y eso nos ha devuelto a un territorio de hostilidad que había desaparecido. Yo pertenezco a una generación, y tengo una formación y una experiencia que me permite decir que la Guerra Civil la perdimos todos. Evidentemente, la ganó el bando nacional, Franco y su gente. Y la perdió la República. Pero aparte de ese planteamiento, indiscutible, hay una cosa evidente: los españoles perdimos. Perdimos progreso, una república, libertades. La mujer retrocedió 50 años en la historia. Perdimos mucho todos. Y eso me lleva a una cosa interesante…

Hay una cosa evidente: los españoles perdimos. Perdimos progreso, una república, libertades. La mujer retrocedió 50 años en la historia. Perdimos mucho todos.

Se levanta de pronto, como impulsado por las cintas de cuero de su silla Wassily, y se dirige a la biblioteca, de la que extrae dos libros que tenía colocados en horizontal, sobre el resto de volúmenes, en una estantería. Regresa a la mesa, abre el primer libro, El viaje de mi padre, de Julio Llamazares, lee de pie la página que tenía marcada. “A los que perdieron la guerra civil española de uno y otro bando”. Abre La península de las casas vacías, de David Uclés. Señala una cita: “¿Qué pone aquí?”.

P. “En las guerras no gana nadie. Pierden todos. Eso aprendí”. Miguel Delibes.

R. Como veis, no estoy solo. Incluso alguno ha variado su planteamiento en los últimos tiempos por oportunismo. España perdió. A todos nos arrancó cosas importantes, nos retrasó el reloj respecto a la historia del mundo. Y eso es lo que espero que hablemos en Sevilla en octubre. Lo que pasó es que ahí se dieron otros factores que no tienen que ver con las jornadas. Hubo un movimiento, que detallé en su momento así que no volveré sobre él, de presiones reconocidas.

P. En un texto que incorpora a la reedición de Línea de fuego, habla de superar el maniqueísmo de buenos y malos. ¿No entraña un riesgo en estos tiempos?

R. He visto matar prisioneros, he visto torturar prisioneros en guerras civiles. No lo he aprendido en la barra de la taberna Garibaldi. Ni en el salón del Ritz. ¿A mí me vas a contar qué es una guerra civil?

P. ¿Pero no es peligroso cuando, por ejemplo, uno de cada cinco jóvenes piensa que la dictadura franquista fue “buena” o “muy buena”?

R. Lo peligroso es el silencio. Callando dejas que los cánceres se extiendan. Lo que vamos a hacer en Sevilla es debatir, que hable todo el mundo, que expongan sus razones. Que junto al político oportunista esté el historiador serio que lo ponga en su sitio.

P. Había varios políticos en su congreso.

R. ¿Cómo no va a haber políticos en un debate sobre la guerra? ¿Cómo no van a ir si, justamente, ellos son los culpables? Van, hablan. Y entonces el historiador los corrige. Pero un sector político no quería que ocurriera. ¿Por qué? Porque un debate serio desmonta el argumento de buenos y malos del que están viviendo tantos chiringuitos en este momento.

P. En su artículo decía precisamente que le estremece el miedo al debate. ¿Cuáles son las fuerzas que impiden debatir?

R. Fíjese. Vox no quiso ir. Se negó desde el principio. Pero Uclés dijo que iba y después dijo que no. Nos dejó colgados. Y la presión hizo que [el coordinador general de IU Antonio] Maíllo, que iba, tampoco fuera. La historiadora Zira Box dijo que la habían presionado. No me lo inventé yo. Fueron cayendo. Bolaños aguantó muy bien. “Yo te he dado mi palabra”, dijo, “y voy”.

P. Se ha referido en ocasiones a una inquisición moral. ¿De dónde procede? ¿Cree que hay más intolerancia hoy en la izquierda que en la derecha?

R. En la izquierda hay de todo. Izquierda es un concepto injusto porque no es lo mismo Pablo Iglesias, Errejón o Echenique que Madina o Pedro Sánchez o Bolaños. La izquierda actual tiene una intolerancia maniquea, farisaica, oportunista, demagógica, extrema. Y ojo a cómo se ve el titular fuera de contexto, que yo he sido puta antes que monja [risas]. Dicho lo cual, esto es pendular. La derecha, la extrema, todavía no se hace oír lo bastante porque no tiene los cauces, ni los escenarios, ni los mecanismos adecuados. Pero cuando se instale, y se va a instalar por los pecados de todos nosotros, será tan intolerante o más que la extrema izquierda. No es que yo sea un profeta, es que es la historia. Son leyes pendulares.

P. ¿Le da más miedo ahora mismo Sánchez o Vox?

R. A mí no me da miedo nada. Yo soy republicano, y monárquico en defensa propia. Tengo la casa pagada, los libros leídos, el velero en el que paso mi otra vida amarrado en el puerto. Cuando se va todo al diablo, solamente hay un consuelo: saber por qué se va al diablo. Lo he visto mil veces. “¿Qué ha pasado? ¡Pero qué horror, qué espanto! ¡El tren ha chocado con otro, ha habido una guerra, una bomba, Putin!”. Pero si has leído, si tienes los mecanismos suficientes, eres capaz de interpretar. Y cuando interpretas ya no duele tanto. Porque son las reglas. La cultura es un analgésico. No impide el problema, pero te permite soportarlo sin volverte loco.

P. ¿La cultura como resistencia?

R. El problema está en que cada vez esto [señala a su biblioteca] es menos frecuente. No digo la dimensión, digo esto como ejemplo. La orfandad intelectual del receptor de todo esto lo vuelve loco. Falta cultura. Cultura de verdad, no lo de [menciona un cineasta español]. No pongan eso. Les ruego que me cuiden, coño. No me metan en más jardines de los necesarios, que ya tengo bastante.

P. Se mete usted solo…

R. Bueno, es lo que me sale. La cultura sirve para saber por qué se cae el avión. Una vez iba volando a Beirut y cae un rayo en el avión. Y todo el mundo: ¡Ahhhh! Y me dije, hostia, voy a morir rodeado de cantamañanas que no saben que los aviones se caen. La cultura sirve para no gritar cuando se cae el avión. Saberlo te da serenidad. Las reglas del cosmos incluyen el caos. De vez en cuando el caos dice “hola, aquí estoy” y te manda a tomar por culo. Saber todo eso te da un alivio horroroso. Si mañana mi mujer, mi hija, o yo mismo tengo un accidente y me quedo mutilado, por lo menos sabré que eso lleva ocurriendo millones de años y que tampoco es tan grave. No es tan grave. El ser humano, en los últimos siglos, se ha dado demasiada importancia. Es un tema para otra entrevista, cuando seamos mayores todos.

P. Cuando habla de esa excesiva importancia del individuo…

R. Fíjense. Cuando has viajado, te das cuenta de que estamos manejando un concepto muy occidental. La Biblia, el Evangelio, Jesucristo, la cultura judeocristiana, la catedral gótica. Pero si te vas fuera de Occidente, que ya es menos cálido que antes, te das cuenta de que tienen más certezas que nosotros. En Asia, que es el gigante del futuro, el individuo no vale nada. Son las hormigas rojas. Todo es sacrificable para que prime la colectividad. Nuestros maravillosos conceptos de humanismo cristiano, de solidaridad, de ilustración, de derechos humanos, se irán a tomar por saco cuando estemos en manos de aquellos para quienes todo eso no es importante. Europa fue referente mundial, desde Homero hasta hace cuatro días. Todo el mundo quería ser como nosotros. Esa fascinación ha desaparecido. Ahora nos desprecian. Europa ya no es nada. Vienen otros imperios. Y nos van a dar, pero bien. A mí no, que yo no voy a estar. A vosotros. Y a vuestros hijos. Ese mundo que viene va a triturar lo que va quedando de Europa. Y Europa es lo mejor que ha ocurrido en la historia. Con sus defectos, todo lo que quieras. Pero ahora Europa no es nada. Un parque temático para turistas. Vienen como el que visita las ruinas de Pompeya. Por eso siempre digo a los jóvenes que aprovechen, que disfruten. Todavía se puede leer y viajar a Roma y a Praga y a Sevilla. Bailar flamenco, comer pizza en el Vesubio, leer a Lampedusa y a Spinoza y a Balzac y a Dumas y a Cervantes. O a Pérez-Reverte, si les apetece. Dentro de un tiempo eso habrá desaparecido. Seremos los siervos de un mundo que no es el nuestro.

P. ¿La batalla está perdida?

R. Perdida. La única épica posible es no permitir que la batalla se libre sin pelear. Vamos a morir todos. Pero hay que combatir. Pelear por aquello en lo que crees. Pelear por razones lúcidas, no fanáticas. No porque te manipulan, sino porque crees que debes hacerlo. Que al malo, si lo hay, le sangre la nariz aunque gane la batalla. Hay que vender cara tu piel. Cuando eres joven, después de mayor ya es otra cosa. Yo sigo peleando batallas, la de Sevilla, mi novela, mis artículos. Pero un joven debe seguir peleando. Hay que perder. Es compatible la derrota con la pelea.

P. En ocasiones lo ha formulado con estas palabras: “Mis valores como persona y como escritor se basan en la guerra”.

R. Correcto.

P. Defiende un código moral asociado a palabras como lealtad, venganza, coraje. ¿No considera que son valores que durante mucho tiempo se han visto como reaccionarios?

R. ¿Lealtad? Por supuesto. ¿Venganza? Claro que sí. Ahora tiene mala prensa pero es absolutamente higiénica. Y deja el cuerpo estupendo. ¿Coraje? Claro. ¿Eso es reaccionario?

P. Digamos que los valores que aprende en la guerra, los que defiende en su comportamiento público, en el tipo de personajes y novelas que construye, no han sido durante mucho tiempo los valores éticos del discurso dominante.

R. Mis novelas no tienen código moral. Están hechas de truhanes, canallas, tramposos, traficantes, villanos.

P. “No era el hombre más honesto ni el más piadoso, pero era un hombre valiente”, así arranca la saga del Capitán Alatriste.

R. Ahí está. Hay escritores que creen que la literatura tiene un deber moral, que es hacer mejor el mundo. Saramago, que era muy amigo mío, era muy de esto. Y hay otros, como yo, que creemos que no tiene obligación moral alguna. Cuento historias que me hacen feliz. Me meto ahí [señala su escritorio] cada mañana y soy feliz. Y los que me leen también lo son. No quiero educar. Cuento el mundo tal y como lo he vivido. No hay valores. Hay personajes y situaciones.

P. ¿A usted le gusta pelear?

R. Claro. Sí. Sí. Me gusta pelear. Me mantiene vivo, despierto y lúcido.

P. La gente mata por ir al programa de Jordi Wild. Usted debe de ser el novelista que más veces ha estado con uno de los principales youtubers de España. ¿Por qué cree que le llama?

R. Ha sido buen lector mío de siempre. Y además le doy muchos seguidores. No es una chulería. Una entrevista conmigo le dispara la audiencia. Pasa lo mismo cuando voy a Pablo Motos. Cuando voy a El hormiguero, ¡bum!, se dispara. Y si fuera a La revuelta... Me está llamando todo el tiempo. Quiere verme para convencerme. Por alguna razón, que no sé cuál es, tengo una repercusión mediática fuerte.

P. ¿De verdad que no sabe por qué es?

R. ¿Por qué? ¿Porque, según vosotros, defiendo valores reaccionarios, hijos de puta? [risas]

P. ¿Podemos insultar también?

R. Sé dónde viven y tengo sables. [risas]

P. ¿Tal vez conecta porque no estamos acostumbrados a que alguien esté peleando permanentemente?

R. No. ¿Saben a lo que no están acostumbrados? A que se diga lo que se piensa e importen un carajo las consecuencias. A eso es a lo que no están acostumbrados. Yo me lo puedo permitir. He vivido, he viajado, he visto lugares maravillosos y lugares terribles. He vivido una vida de verdad. A mi edad, ¿qué pierdo yo?

P. ¿También pelea en Twitter?

R. Es raro que yo debata en Twitter. ¡Si es un puto tuit, lo puedes decir en la barra de un bar! Es una herramienta poderosa de la que procuro no abusar. Ahora tengo dos millones y medio de seguidores. Me permite el contacto con los lectores de una manera fresca, inmediata, familiar, directa, informal. También aprendes un montón porque la gente muestra más de lo que cree mostrar. Me divierte. Cuando meto una cita clásica, que sale de ahí [Señala los estantes de la biblioteca donde tiene ordenados, entre otros, los volúmenes de clásicos grecolatinos de la editorial Gredos], la meto porque menea. No digo “este es Sánchez”, esta mañana iba por Feijoo. Que pongas un tuit y al rato esté Pablo Iglesias o te llame uno de Vox, uno del PSOE, “oye, Arturo”. ¿Qué más me da? ¿Qué pueden hacerme? ¿Hacerme una crítica mala en EL PAÍS cuando sale el Alatriste? Voy a por una aspirina. ¿Os vais a quedar a comer, cabrones?

Regresa a los pocos minutos. Pasa junto al kalashnikov que tiene apoyado en una estantería y que se trajo desmontado en la maleta de su etapa cubriendo la Guerra de los Balcanes. La aspirina se disuelve en el vaso.

P. Vamos a pasar a la Academia. Sus críticas a la RAE fueron calificadas por algún académico como el ataque más grande que ha sufrido la institución desde que hay memoria. ¿Comprende que se interpretara así?

R. Sí, era un ataque. En la RAE ahora no hay debate casi. Cuando se plantea un tema, se habla en el pleno y después se olvida hasta el siguiente. Harto de que todo muera ahí, voy a contarlo en público a ver si meneo un poco. Y se dio lo que esperaba. La parte ofendida se manifestó y la parte que estaba conmigo se calló, como suele hacer, por otra parte. “Son cosas de Arturo…”. La tilde, el “sólo”. Muerto Vargas Llosa y muerto Marías, que eran los más militantes conmigo, me he quedado solo. Decidí contar de una vez lo que pasa. Estaba muy razonado, fue reproducido en muchos países de Hispanoamérica. Quise desvincularme de una manera de entender la RAE que no me gusta y negar la complicidad. Pero, como siempre, me quedé solo. No todo el mundo es capaz de asumir el precio. Yo lo asumo, primero, por mi manera de ser y, segundo, porque me lo puedo permitir.

P. ¿La discrepancia que planteó no era entre recoger usos y el estilo?

R. Necesitaríamos una entrevista entera sobre esta cuestión. La Academia ha mirado siempre el uso para incorporarlo, pero debería pasar un tiempo de vigencia para que fuese incorporado, no es suficiente que esté documentado en la red. Y antes, además de esta cuestión, la Academia ejercía la autoridad sobre si un uso era correcto o no, como hacía Lázaro Carreter con El dardo en la palabra. Esa labor de señalar los peligros, que hemos pedido mil veces en los plenos, no se cumple. Y esa dejación de autoridad a favor del uso está provocando que la Academia haya perdido impulso.

P. ¿Su ataque ha tenido algún efecto?

R. Todo sigue igual. Sabía que no iba a cambiar nada, pero mi posición queda clara. Yo no entré en esa RAE. En los primeros años estaba García Yebra, Gregorio Salvador, Rodríguez Adrados, Claudio Guillén, Ignacio Bosque. Yo hablaba cuando me preguntaban. Estuve callado aprendiendo durante años. Pero fueron muriendo, fueron dejando huecos y esos huecos se llenaron de una manera que no me convenció a mí ni a otros. Y por eso empecé a hablar. Y les revienta que menciones los viejos maestros muertos… Y creo que ya he dicho bastante.

P. ¿Echa mucho de menos a Javier Marías?

R. Mucho. Cada jueves después de la Academia íbamos a cenar. Hablábamos de cine, chicas, amigos, novela policiaca… Éramos como el empollón, él, y el gamberro, yo. Teníamos una complicidad como si fuéramos Zipi y Zape. Era mi hermano de juegos. Cuando vives mucho tiempo hay restaurantes que cierran, lugares que cambian y hay amigos que mueren, cada vez más. Javier es uno de los grandes huecos de mi vida, el escritor con el que he tenido una relación de mayor profundidad. Y realmente lo echo mucho de menos. Pero bueno, son las reglas.

P. ¿Ve diferencias entre la consideración de su obra fuera de España y en España? ¿En España está mediatizada por su imagen pública?

R. En cuanto a lectores, no. Pero en España hay campañas periódicas a favor y en contra. Como cuando Iglesias dijo en el Parlamento, “más Galdós y menos Pérez-Reverte”. O cuando Abascal se cabrea. Ahora hay parte de la derecha que dice que soy un vendepatrias porque Alatriste habla de la España oscura y no la gloriosa… Cuando parte de la derecha, a la que gustaba tanto Alatriste y los tercios, se ha puesto a leer despacio, ve que lo oscuro también asoma. Entonces me ataca. Ha coincidido con Vox. Nadie se preocupa por eso en Italia o en Francia. Gajes del oficio, va incluido en el sueldo.

P. ¿Tal vez lo atacan porque es la persona con mayor poder literario en España?

R. Os aseguro que no lo ejerzo. ¿Para qué? Hay gente que se dejaría cortar un brazo por estar en mi situación. No hago vida literaria. En Sevilla no he cobrado un puto duro, jamás. Me pagan el billete de AVE y el hotel. No cobro nunca conferencias. Y del Estado, jamás, como Marías. Hago lo que me apetece. No me considero algo fundamental. Si mañana desaparezco, se pierde un novelista. Nada más. Soy feliz con la vida que llevo, tíos.

P. Queríamos terminar citando un diálogo de El capitán Alatriste. Hacía el final de la novela el Conde Duque de Olivares le dice: “Tenéis cierta propensión a ser herido”. Alatriste contesta: “Y a herir, Excelencia”. ¿Se siente identificado?

R. Absolutamente. No soy Alatriste, pero Alatriste sin mí sería imposible. Su mirada y la manera de ver el mundo es la mía. Quizá por eso a algunos les quiero bien y a otros les quiero mal.


Por qué solo recordamos desde los tres años.

 La paradoja de los recuerdos en la primera infancia: ¿para qué voy a viajar con mi bebé si no se va a acordar de nada?, en El País, por Jorge Marzo Arauzo, Madrid - 22 FEB 2026:

La llamada amnesia infantil imposibilita guardar en la memoria experiencias hasta los tres años. Pero llevarlas a cabo afianza el vínculo afectivo entre padres e hijos, además del desarrollo social, emocional y cognitivo de los menores

Los bebés no se van a acordar de los hechos, pero sí les queda la sensación de que hay una persona que les cuida, les protege y juega con ellos.

Se abre la galería de fotos del móvil y hay una carpeta titulada “Hijo” o “Hija” cuando eran bebés: su primer cumpleaños, imágenes con gente fallecida, su primera vez en la playa con dos años y un sinfín de recuerdos que quedan inmortalizados también en vídeos y audios. Adultos y niños estaban en todos esos momentos. Sin embargo, los primeros los recuerdan más allá de lo multimedia, pero los segundos no. ¿Por qué las personas no tienen recuerdos de cuando eran muy pequeños?

“Hay diferentes tipos de memoria. Está la de a corto plazo, que es aquella que dura poco tiempo; y la del largo plazo, donde hay varias: la episódica, que son los recuerdos; la autobiográfica, de las cosas que nos pasan; y otras como la semántica, que nos ayuda a nuestro conocimiento general del procedimiento de los temas motores y los hábitos”, desarrolla la psicóloga infantil Marta García. “En cuanto a los recuerdos y los acontecimientos, hay un fenómeno que se conoce como amnesia infantil, que es aquella en la que es difícil recordar acontecimientos autobiográficos de los primeros años de vida”, detalla.

Esta edad, según la experta, suele rondar los tres años y medio, aunque cada persona tiene sus diferencias. Desde ese momento hasta los seis años también hay recuerdos, pero “hay una escasez significativa con respecto a lo que sería la memoria como adultos”. Aunque esta memoria episódica aún no se haya desarrollado, sí que lo hacen el resto.

La principal razón por la que sucede esta falta de recuerdos radica en el hipocampo, la estructura cerebral encargada de ejecutar la memoria: “Este hipocampo, a medida que vamos creciendo, va madurando. Cuando nacemos, está formado, pero es inmaduro todavía. A lo largo de los años, se va desarrollando y va siendo capaz de guardar más recuerdos”, explica Edurne González, psicóloga infantil sanitaria y directora del Centro Inspira, en León. Coincide también en que los recuerdos se empiezan a formar a partir de los tres o cuatro años: “A esa edad el hipocampo ya es capaz de generar esos pequeños recuerdos y guardarlos. Aun así, hay personas que pueden tener recuerdos de los dos o tres años, pero son muy frágiles porque el hipocampo no funciona muy bien”. Además, González destaca la importancia del lenguaje a la hora de narrar lo que registra el cerebro y destaca dos tipos de memoria: explícita, que son conscientes y narrables; e implícita, que son inconscientes, pero están ahí.

Los pequeños sí son capaces de formar recuerdos durante el primer año de vida, aunque no sean accesibles en la edad adulta.

Según un estudio de 2025 publicado en Science, titulado "Codificación hipocampal de recuerdos en bebés humanos", los pequeños sí son capaces de formar recuerdos durante el primer año de vida, aunque no sean accesibles en la edad adulta. Destacan que la amnesia infantil no está tan relacionada con la incapacidad de registrar experiencias, sino con las dificultades posteriores para recuperarlas.

Entonces, si los niños no se van a acordar de las experiencias y gastos en espectáculos que invirtieron sus padres en ellos de pequeños, ¿merece la pena llevarlos a cabo, o, por el contrario, es mejor esperar a los años en los que vayan a almacenar esos recuerdos a largo plazo? González lo tiene claro. “Los niños no se van a acordar de todo eso, pero sí les queda la sensación de que hay una persona que les cuida, les protege y juega con ellos. Si no tienen la base de seguridad, van a ser adultos inseguros y ahí vienen problemas emocionales como ansiedad o depresión”. Aunque sí destaca que los bebés no necesitan tantas experiencias, sino lo básico, como cariño, seguridad y disponibilidad de los padres.

Para García, compartir experiencias con los más pequeños, aunque en un futuro no las vayan a recordar, favorece y afianza el vínculo afectivo que forman los padres con ellos, además de su desarrollo social y cognitivo. Además, indica que ciertas experiencias son más sencillas de recordar si tienen un componente emocional significativo: “Es más fácil que adquiera un recuerdo si lo hace con una persona significativa con la que tenga un apego seguro y se hace desde la emoción. Incluso recuerdos de un viaje, si hay contenido emocional, es más fácil recordarlo”.

¿Puede darse el caso de que los padres se sientan poco gratificados por el esfuerzo que puedan hacer para que sus hijos no lo recuerden en un futuro? Generalmente, es una situación que les es indiferente, según indica García. “Realmente, gracias al tipo de cuidado que hacen los padres con los bebés, se refuerza el vínculo con el niño, aunque estos no lo vayan a recordar”. Indica también que el apego y la relación que se va formando comienzan desde los primeros meses de vida: “No es tanto la memoria de ese recuerdo, sino lo que yo voy aprendiendo”.

Para González, es muy importante la manera en la que los padres enseñan a los niños cuando son muy pequeños, así como la necesidad de que estos se sientan vistos, los padres estén presentes y les permitan explorar: “Creo que no hay mejor regalo para los padres que saber que tu hijo es seguro y feliz; que lo has hecho lo mejor que has podido con los recursos que tenías”.

viernes, 20 de febrero de 2026

Trastorno de autismo de alto funcionamiento o de alto enmascaramiento. Cómo reconocerlo.

 [10 hábitos “normales” que en realidad son señales de autismo (psicología). Artículo transcrito automáticamente de un canal especializado de YouTube, y copiado, corregido y enlacionado por el bloguero.]

    Índice

 Intro: ¿Por qué te sientes como un actor en tu propia vida?

10. El "falso" contacto visual (mirar la nariz)

9. Retardo de procesamiento auditivo (el ¿qué? automático)

8. Dispraxia espacial (moretones misteriosos y chocar con marcos)

7. Hipersensibilidad a texturas (comida que no se toca)

6. Caminar de puntillas (marcha vestibular)

5. Infodumping (dar conferencias por amor)

4. Sentido de la justicia rígido (sufrir por reglas rotas)

3. Ecolalia (el diskjokey mental y repetir ruidos)

2. Propiocepción atípica (sentarse en "T-Rex" o nudo)

1. Hiperempatía con objetos (sentir pena por una manzana)

0. Disclaimer médico y cierre.

Introducción

Hay personas que pasan la vida entera sintiéndose como si fueran actores en una obra de teatro donde todos tienen el guion menos ellos. Por fuera se ven tranquilos, funcionales y normales, pero por dentro su cerebro está trabajando al triple de velocidad solo para encajar.

Durante años, la psicología creyó que el espectro autista era fácil de detectar. Hoy sabemos que existe un perfil silencioso, muchas veces invisible, conocido como autismo de alto funcionamiento o de alto enmascaramiento. Son personas que han aprendido, a base de esfuerzo y observación, a ocultar sus rasgos para sobrevivir en un mundo que no está diseñado para ellas. Si alguna vez te han dicho que eres demasiado intenso, muy rígido con las reglas o que tienes manías raras, este video es para ti. 

Vamos a analizar 10 hábitos que parecen simples peculiaridades, pero que en realidad son señales neurológicas de un cerebro diferente. Quédate hasta el número uno porque es la señal más extraña, la más tierna y la que casi nadie se atreve a confesar por miedo a que los juzguen. 

10. Falso contacto visual.

Empecemos con el número 10, el falso contacto visual. Nos han enseñado que mirar a los ojos es señal de respeto y atención, pero para un cerebro neurodivergente, el contacto visual directo y sostenido no es natural, es intenso, invasivo y muchas veces abrumador. La neurociencia ha descubierto que en el cerebro autista mirar a los ojos activa la amígdala, que es el centro de detección de amenazas.

Por eso sostener la mirada no se siente como una conexión, sino como una confrontación. Entonces, ¿qué haces para parecer normal? Desarrollas un truco brillante e inconsciente. Miras a la persona, pero no a sus ojos. Enfocas tu vista en su entrecejo, en su boca o tu favorito, en su nariz. O aplicas la técnica del desenfoque. Miras en dirección a su cara, pero dejas la vista perdida como si vieras a través de ellos. 

Haces esto porque, si miras fijamente a los ojos, tu cerebro recibe tanta información emocional que dejas de escuchar lo que te están diciendo. Tienes que elegir: o te miro o te entiendo. Y para sobrevivir socialmente, aprendiste a fingir que miras. 

9. Retardo de procesamiento.

Número nueve, el retardo de procesamiento auditivo. Seguro te ha pasado esto, alguien te dice algo y tu respuesta automática e inmediata es, ¿qué? Pero medio segundo después, antes de que la persona pueda repetir la frase, tu cerebro mágicamente descifra el sonido y respondes a la pregunta. No es que seas sordo y no es que estés distraído, es que tu hardware auditivo funciona perfecto, pero tu software de procesamiento tiene un ligero retraso. El sonido entra a tu oído, pero tu cerebro tarda unos instantes extra en convertir ese ruido en palabras con significado. Es como ver una película con los subtítulos desfasados. Ese qué es tu forma de pedir tiempo, un cargando que usas para ganar esos 2 segundos vitales que tu mente necesita para ordenar la información. Si te pasa a diario, no es falta de atención. Es una diferencia en cómo tu corteza auditiva gestiona el lenguaje en tiempo real.

8. Dispraxia espacial.

Número ocho, la dispraxia espacial o el imán de Marcos. Si revisas tus piernas o tus brazos ahora mismo, es probable que encuentres moretones, y no tengas ni idea de cómo te los hiciste. Esto ocurre porque muchas personas en el espectro tienen una alteración en la propiocepción. Propiocepción es el sentido interior que le dice a tu cerebro dónde está tu cuerpo en el espacio sin necesidad de mirarlo. Cuando este sistema es diferente, tu mapa corporal es un poco difuso. Por eso, cuando caminas por tu casa, calculas mal las distancias. Crees que pasaste lejos de la puerta, pero tu hombro choca contra el marco. Te pegas con la esquina de la mesa que lleva años en el mismo lugar. Se te caen las cosas de las manos como si tuvieran jabón. La gente suele llamarlo ser torpe o distraído, pero en psicología tiene un nombre, dispraxia. Tu cerebro está tan enfocado en tus pensamientos internos, que la gestión de tus extremidades pasa a segundo plano y terminas chocando con el mundo físico constantemente.

7. Hipersensibilidad a texturas en la comida.

Número siete, hipersensibilidad a texturas en la comida. Aquí no estamos hablando de ser melindroso o difícil para comer. Hablamos de una reacción física de rechazo que no puedes controlar. Para un cerebro neurotípico, comer es sabor. Para ti, comer es una experiencia táctil de alto riesgo. Hay ciertas texturas que tu sistema nervioso interpreta casi como dolor o peligro. Puede que no soportes la comida mixta. Por ejemplo, un yogur suave que de repente tiene trozos de fruta sólida. Esa sorpresa, ese cambio repentino de blando a duro puede provocarte náuseas instantáneas. O quizás no soportas que los alimentos se toquen en el plato. Necesitas que el puré esté lejos de la carne, porque si se mezclan y cambian de textura, ya no te lo puedes comer. También es común tener comidas seguras, alimentos que siempre saben igual, tienen la misma textura y no te dan sorpresas. Si comes lo mismo durante semanas, no es por aburrido, es porque esa previsibilidad le da paz a tu sistema sensorial.

6. Caminar de puntillas.

 Número seis, caminar de puntillas. Este es uno de los rasgos más antiguos y primitivos. Quizás lo hacías de niño, pero es muy probable que sin darte cuenta lo sigas haciendo de adulto cuando estás descalzo en casa. Caminar apoyando solo la parte delantera del pie sin que el talón toque el suelo se conoce como marcha en puntas. Y tiene dos explicaciones fascinantes. La primera es sensorial. Tu talón es una zona de alto impacto. Al evitar golpearlo contra el suelo, reduces la vibración que sube por tu pierna, lo cual te ayuda si eres hipersensible. La segunda es vestibular, caminar así tensa los músculos de la pantorrilla, lo que envía una señal de presión profunda a tu cerebro que te ayuda a sentirte más ubicado y regulado. Si te cansas subiendo las escaleras corriendo de puntillas, o caminando sigilosamente por tu pasillo como si fueras un dinosaurio, no es solo una costumbre, es tu cuerpo buscando regulación a través del movimiento.

5. Vertido de información o infodumping.

 Número cinco, el vertido de información o infodumping. Imagina esta escena. Alguien te hace una pregunta amable y casual por cortesía, algo como, ¿te gusta el café? Un cerebro típico respondería: "Sí, me encanta. Tomo uno diario". Pero tu cerebro no funciona así. Para ti, esa pregunta activa una base de datos masiva. Si el café es uno de tus intereses profundos, sientes una urgencia casi física de compartir toda la información que tienes. Y entonces, sin querer, das una conferencia de quince minutos sobre el origen del grano, la temperatura exacta del agua, la diferencia entre tostado medio y oscuro y la historia de las cafeteras italianas. Te emocionas, hablas rápido, subes el volumen y no te das cuenta de que la otra persona ya se perdió. Esto se llama infodumping o vertido de información. Para las personas en el espectro, compartir datos no es presumir inteligencia. Es un lenguaje del amor. Es la forma en que intentas conectar. "Te doy este dato porque es valioso para mí y quiero compartir algo valioso contigo."

El problema es que el mundo suele interpretarlo como soberbia cuando en realidad es pura pasión desbordada. 

4. Rígido sentido de la justicia.

Número cuatro, sentido de justicia rígido. Esto te ha traído problemas desde la escuela. Tienes un radar interno para las reglas y la justicia que no puedes apagar. Si ves a alguien metiéndose en la fila del supermercado, si ves a alguien tirando basura en la calle, o si alguien miente en algo pequeño, sientes una ira desproporcionada que te quema el pecho.

No importa si no te afecta a ti directamente; lo que te duele es que no es correcto. El cerebro autista tiende a sistematizar el mundo en patrones lógicos. Cuando alguien rompe una regla social o ética, es como si rompieran el sistema. Te cuesta entender los grises o las mentiras piadosas. La verdad es la verdad. Esto te convierte en una persona sumamente leal y honesta, pero también te hace sufrir mucho porque el mundo real es caótico e injusto y tu cerebro lucha constantemente por intentar corregirlo. 

3. Ecolalia o DJ mental.

Número tres, la ecolalia o el DJ mental. ¿Tienes frases de películas, ruidos graciosos, fragmentos de canciones o palabras específicas que repites en bucle dentro de tu cabeza, o en voz baja? A veces alguien dice una palabra interesante y tú la repites susurrando inmediatamente después o pasas tres días  repitiendo mentalmente una línea de un meme que te dio risa. Esto se llama ecolalia. No es una obsesión, es una forma de autoestimulación. A tu cerebro le gusta la textura sonora de esas palabras, repetirlas te genera placer, te calma o te ayuda a concentrarte. Es como tener un DJ interno que pone el mismo fragmento de audio una y otra vez porque le hace sentir bien. Si alguna vez te has reído solo recordando un sonido o haces ruidos con la boca como chasquidos o silbidos cuando estás concentrado, estás usando el sonido para regular tu sistema nervioso.

2. Propiocepción atípica al sentarse.

 Número dos, la propiocepción atípica al sentarse. Si te pido que te sientes en una silla como una persona normal, con los dos pies horizontales y en el suelo y la espalda recta, ¿cuánto tiempo aguantas antes de sentirte incómodo? Probablemente muy poco. Las personas neurodivergentes rara vez se sientan bien. Necesitas subir una pierna, sentarte sobre tus propios pies, cruzarte como indio o hacer lo que yo llamo manos de Trex. Mantener las muñecas dobladas y pegadas al pecho cuando estás acostado o relajado. Esto no es mala postura, es tu cuerpo buscando contención. Sentarse de formas extrañas comprime tus articulaciones y músculos, lo que le envía a tu cerebro una señal de seguridad y firmeza. Sentarte con los pies colgando o sueltos te hace sentir flotando o desconectado. Necesitas esa presión extra para sentirte cómodo dentro de tu propia piel. 

1. Hiperempatía con las cosas.

Número uno, hiperempatía con objetos inanimados. Llegamos al punto más curioso y el que más suele esconderse por vergüenza. ¿Alguna vez has sentido pena por un objeto? Por ejemplo, vas al  supermercado a comprar manzanas, ves una que está golpeada, fea y sola en una esquina y sientes una tristeza real por ella. Sientes que si no la llevas tú, nadie la va a querer y se va a sentir triste. Así que la compras solo para salvarla. O te cuesta tirar una caja vieja de zapatos porque te sirvió bien y sientes que echarla a la basura es traicionarla. O pides perdón si te chocas contra una mesa o tienes peluches que organizas de cierta forma para que ninguno se sienta excluido o tape al de atrás. Esto se llama  personificación o antropomorfismo.

Y es una señal clásica de hiperempatía en el autismo. Tu capacidad de sentir es tan grande que se  desborda y alcanza a las cosas que no tienen vida. No es que estés loco ni que creas que la manzana habla, es que tu cerebro no pone límites a la compasión. Es una cualidad hermosa, aunque a veces dolorosa, que demuestra que lejos del mito de que los autistas no tienen empatía, muchas veces tienen tanta que les duele hasta lo que no está vivo.

Si mientras escuchabas esto sentiste que describía tu vida privada, respira, no hay nada roto en ti. Tener estos rasgos no es un defecto de fábrica, es un sistema operativo distinto. Durante mucho tiempo te esforzaste por ocultar estas cosas para parecer normal y eso agota. Reconocer que esos hábitos tienen un nombre y una razón biológica es el primer paso para dejar de pelear contigo mismo y empezar a  entenderte. El autismo no siempre se ve, pero siempre se siente. Y si tú lo sientes, tu experiencia es válida. Cuéntame en los comentarios cuál de estos puntos fue el que más te resonó. ¿Hay alguna rareza que hagas y que no mencioné aquí? Si este video te dio un momento de claridad, compártelo. Puede que alguien más allá afuera necesite escuchar que sus rarezas en realidad son respuestas lógicas de un cerebro increíble. Y, un recordatorio importante, este video es informativo y educativo. No es un diagnóstico médico, sino una brújula para conocerte mejor. Si sientes que esto impacta tu vida, busca a un especialista en salud mental para una evaluación. No te autodiagnostiques, infórmate.

Comentarios del vídeo seleccionados:

1. Cuando yo era niña tenía mi "mundo aparte", no era popular, me relegaban y señalaban por ser "rara". Tenía comportamientos que no encajaban con los de los demás; encima, mis intereses e ideas iban mucho más lejos que los de la mayoría. Crecí con una carga demasiado pesada sobre mis hombros y demasiadas etiquetas encima; para cuando por fin fui adulta, aprendí a fingir y hasta logré ser sociable; pero al llegar a casa estaba fatigada. Ser como otros quieren que seas es muy abrumador. Entendí que si quería ser aceptada, debía ponerme mi falso traje de sociable y así lo hago; pero en mi privacidad soy callada, ensimismada, demasiado sensible, tengo algunos comportamientos obsesivos y una mente que no descansa... pero así soy feliz.

2 Me sentí identificado con casi todas, pero la última me golpeó directo al corazón, se me llenaron los ojos de lágrimas, toda la vida me ha pasado eso y no puedo evitarlo y me provoca sentimientos de vergüenza interna. Me pasa con cosas y con los insectos 😅, nunca he encajado en ningún grupo, y hasta las reuniones familiares me incomodan. No tengo grupos de amigos y tengo pocos amigos islas, y soy extremadamente quisquilloso con los sonidos o con la música que no me agrada. Me desagrada la comida que rechina en los dientes, como por ejemplo un pedazo grande de cebolla o los tallos de una lechuga. Saludos cordiales desde Santiago de Chile.

3. Todos me resonaron 😢. Tengo 58 años y recién ahora "parezco" una persona "normal" y, por primera vez, tengo una amiga. No sabía que yo tenía autismo hasta hace pocos años, cuando mi hijo menor, a los 19 años, comenzó con problemas y llegó a mis oídos la palabra autismo. Desde que era pequeño veía sus rasgos conductuales y sus afectos muy parecidos a mí. Cuando entendí lo que le sucedía, me di cuenta de mi problema. Quedé en shock. Hoy lloré mucho con este video. Es como haberme visto del lado de afuera. 😭 Gracias.

4. Como Asperger (se supone que ya no se llama así), coincido con casi todas, pero lo realmente difícil es la lucha y el doble esfuerzo por encajar como un actor en el mundo cuando los demás simplemente lo hacen naturalmente.

6. El autismo es un espectro y, como tal, no se puede saber dónde empieza o termina. Su principal característica es la creatividad, que surge como resultado de la incapacidad de adaptación al entorno. Aprendí a leer y a tocar la guitarra como autodidacta. Cuando tenía 6 años, sabía todas las capitales del mundo sin que alguien me motivara. Académicamente, estudié hasta quinto de primaria y, aunque nunca entendí a los profesores, siempre fui el número uno. Nunca pude estudiar en compañía. Me bastaba con leer un poco el libro indicado para obtener las mejores notas. Hoy, a mis 72 años, a pesar de no haber estudiado la secundaria y menos haber cursado una carrera universitaria, hablo con propiedad con mis hijos ingenieros y médicos. También tengo suficiente conocimiento en filosofía, psicología, física, astronomía, antropología, paleontología, historia y mi pasión: la etología y la epigenética. Puedo hablar inglés, pero no entiendo cuando me hablan. Esto se corresponde con el punto mencionado en el video; no proceso correctamente la información auditiva. Aunque todo lo anterior pueda parecer presunción o arrogancia, es la verdad. Aborrezco la mentira. Soy autista.

7. Una persona me dijo una vez directamente lo que pensaba de mí, y me sorprendió, porque me describió exactamente en un 70% la realidad del video. Yo, con 60 años, todavía siento mucho prejuicio por mi forma de ser y sentir y difícil de explicar; solo sé que los que me eligen como su amigo es porque me comprenden, y trato de retribuir ese cariño. Son pocos, pero muy genuinos. Gracias por leer estas líneas.

8. Mi hijo tiene Asperger; a raíz de su diagnóstico, yo también me di cuenta de que lo tengo y todo cobra sentido. En mi esfuerzo por ayudarlo, he tenido que estudiar mucho y me ha servido para entenderme a mi misma.

9. Me he sentido fuera de lugar toda mi vida... Es realmente agotador... En la familia, en la escuela, en muchas situaciones de la vida cotidiana no actúo como se espera. 🤔🙄😓 He ido sobreviviendo así... Me da gusto que ahora haya tanta información; gracias por compartir. ❤

10. Tengo  casi 67 años. Y fui hasta sexto grado de escuela primaria. Pero me ha alegrado genuinamente saber que tengo cierto grado de autismo. Es lo más profundo y hermoso que guarda un corazón que siente demasiado. ¡¡¡Y sobre todo me identifico más que nunca con no soportar la injusticia en ninguna de sus formas, y sobre todo con quien no puede defenderse o no tiene voz... como los peluditos del mundo entero!!! 

11. Terminé hecha un mar de lágrimas viendo este vídeo. No solo es que me identifico, sino qué cruel ha sido este mundo al juzgarme. Entre mis profesores, solo una monja, cuando yo tenía alrededor de siete años, se dio cuenta de mi personalidad. A la hora del recreo, ella me llevaba a la capilla y nos sentábamos juntas. Qué paz tan agradable. Gracias, sor Julia, dondequiera que esté.

12. ¡¡Esa es mi hija!! ¡¡Qué hermoso que compartan esto!! ¡Es importante que los demás sepan cómo se siente! El sentido de justicia y sensibilidad por lo correcto y sufrir por eso es muy fuerte.

13. Casi no me gusta que me abracen.

14. Este video se siente como un abrazo para quienes siempre se sintieron “raros” sin saber por qué. No patologiza, no juzga: explica. Muchos de estos hábitos no son manías ni defectos, son formas inteligentes de autorregulación de un cerebro distinto. Especialmente poderoso el mensaje final: no hay nada roto en ti, solo un sistema operativo diferente. Entenderlo no etiqueta, libera.

15. Te faltó que aplauden cuando están emocionados o ansiosos; eso hace mi hijo de 9 años. Me gustó tu video; haz más sobre ellos, quiero saberlo todo para entender a mi hijo. Saludos.

16  Hablamos sin filtro, no sentimos miedo o culpa por lo que decimos si sabemos que es cierto, no damos muchas vueltas para decir algo, no nos preocupa disfrazar las cosas ni entendemos por qué la gente lo hace o dice una cosa por otra

17. Hola, gente, coincido con casi todos los rasgos... Realmente me sorprendió este video porque hasta hace una hora siempre me consideraron rara, por ser 'diferente' si hasta me decían perro verde. Hoy por hoy, tengo 40 años, y todavía me siento como el actor sin guion, sin saber cómo encajar,  siempre pensando que no soy funcional para la sociedad, tratando de retraerme, para que nadie me note y no me hagan preguntas para evitar la verborrea. Evito hasta las reuniones familiares,  un grupo de más de dos personas ya me da ansiedad y me transpiran las manos de solo pensar lo que me puedan preguntar... las injusticias me quitan el sueño, me desquicia ver cómo la gente tira basura en la calle y delante de niños dando mal ejemplo... No entiendo los grises tampoco, ¡es tan difícil! Se me dispara la ansiedad y se me llena de saliva amarga la boca cuando veo que me dan la comida que se toca dentro del plato, y, hasta el día de hoy, sigo teniendo moretones que no sé cómo salieron.  Soy una acumuladora porque me da pena tirar las cosas, me apena saber que estoy contribuyendo a la contaminación ambiental... Gracias por el video; creí que solo a mí me pasaba esto, porque no es un tema de conversación durante un café  hablar de estas cosas... GRACIAS 🥰.

18. Yo he notado cuándo alguien me puede ver a los ojos y cuándo alguien necesita ver el horizonte mientras habla conmigo.

19. Hay otra cosa que para mí define a los autistas / aspergers, pero es un tema muy delicado. Yo tengo 120 de coeficiente intelectual y unas capacidades altísimas para el lenguaje y la música... Sin embargo, soy malísimo en matemáticas, y mis manos son torpes en exceso y nunca fui capaz de tocar la guitarra bien y hago una letra horriblemente fea y como infantil. Estuve haciendo caligrafía hasta los 15 años y no sirvió de nada. 😢 Además, siempre he sido muy "inocente" o naïf, como medio tonto,  a pesar de mi alto CI.

20. Este video es excelente; algunos de estos rasgos los tengo, pero no me imaginé que podía tener dispraxia. El número 1 lo tengo, pero cuando pequeña, me sentía así según la descripción. Ahora se ha modificado de manera con los animales. Sufro mucho por ellos, más que una persona neurotípica. Por fin me comprendo; gracias a tu video. Gracias, muy didáctico.

21. Llegar a la edad adulta pensando que eras 'raro' o 'demasiado sensible', y ver un video como este que explica toda tu vida... Es un alivio increíble. Gracias por visibilizar esto.

22. De niño mi mamá hasta me pegaba para que encajara; siempre tuve problemas de conducta en la escuela, porque me costaba colocarme socialmente, hasta que mi actual pareja se dio cuenta, por todas las señales y conductas. Cada cierto tiempo debo alejarme, porque me saturo socialmente; no tengo feeling con nadie y a veces mi pragmatismo supera toda lógica social normal.

23. Tengo 38 y he sido tan duro conmigo mismo que he logrado enmascarar casi todo. Ahora no sé ni quién soy, pero no me siento triste porque estoy bien. Ya no sé dónde estoy ni para dónde voy, pero soy feliz.

24. Tengo 55 años y tengo casi todos esos rasgos. Siempre tuve problemas con mi forma de ser; la gente piensa que soy intenso.

25. Todos los puntos que mencionaste me resonaron; con respecto al último, eso lo hacía cuando era niño, tenía peluches que acomodaba de tal forma que no se sintieran apartados, entre otras cosas. Algo extra que añadiría sería que me interrumpan cuando estoy concentrado haciendo alguna tarea, ya que cuando comienzo con una tarea, mi mente empieza a divagar y me cuesta mucho trabajo concentrarme.

26. Me diagnosticaron autismo a los 50 después de vivir una depresión crónica por años; nunca pensé que pudiera tener estas condiciones, pero creo que el desconocimiento de una me pudo llevar a la otra. Siempre me sentí y me sintieron muy raro en el colegio y la universidad. No fui de socializar y tener amigos; ni las reuniones sociales ni la música con sonidos han ido conmigo. Me identifiqué como con 7 de las 10. Y tengo 2 hijos pequeños con neurodivergencia; espero, desde mi condición y conocimiento, poderles ayudar para que no pasen lo que he pasado. ❤

27. Yo pensé que estas cosas eran comunes para toda la humanidad; no sabía que hay personas que no experimentan todo esto.

28. ¡Huuuy! Me sentí tan identificada en puntos muy claves... Por eso la gente me dice que soy demasiado intensa, demasiado acelerada; creen que ando nerviosa, que hablo mucho, les digo: "Yo soy así, siempre he sido así".

29.  😅😂😂 Cuando era niña no me gustaba tirar la basura. No porque fuera limpia o pulcra, sino porque, en cierta manera, me daba tristeza. Porque para mí era como si tuviera alma la basura. 😂😅😂😅

30. Mi hijo tiene todas las características. Desafortunadamente, hacia la adolescencia le detectaron autismo; pero, cuando él supo su condición, se sintió liberado de una carga que él llevaba solo, pues yo no pude comprenderlo en su momento. Actualmente está en la universidad y lleva terapia; estuvo en un grupo en la universidad de puros chicos autistas, y eso lo ayudó mucho, pues se dio cuenta de que no estaba solo y que él es bendecido, pues nosotros, sus padres, ahora que sabemos su condición, lo apoyamos al cien por cien. No es que antes no lo hiciéramos, es solo que la dirección por la que nosotros lo ayudamos no era la correcta. En ese grupo se dio cuenta de que muchos jóvenes estaban solos. De hecho, me comentó que, a uno de ellos, sus padres lo corrieron [en Hispanoamérica, lo echaron] porque no pudieron sobrellevar su condición. Son chicos especiales y los padres tenemos que aprender a quererlos así y apoyarlos. Este video me va a ayudar mucho... Y recuerden siempre que son especiales.

31. Cuando era chico no me iba a dormir hasta tapar a todos mis juguetes con mis frazadas y camperas. 😂😂😂😂

32. Infodumping... Me pasa mucho intentar hacer comprender a alguien lo que sé sobre algo, y llego al punto de hablar sobre ese tema y explicar tres cosas a la vez...

33. Nunca nadie me lo dijo, ni siquiera una tía que es psicóloga 😢.

34. Mi papá, solo por verlo cuando estaba enojado, me hacía llorar.

35. La última me desmoronó. De niño, muchas veces peleaba contra otros niños que le "disparaban U" de pedacitos de cables revestidos de caucho por medio de ligas a las 🦎 lagartijas y salamandras. También contra los que, a las hormigas, les dejaban caer "gotas de fuego" por medio de la quema del palito plástico del "Chupa-Chups" o Bombom-Bum". No podía soportar el sadismo y perversión en hacer sufrir sin necesidad alguna a esos animalitos e insectos.

36. Lo peor es que somos minoría... y las personas piensan que somos "defectuosos" y nos juzgan.... Eso no los hace mejores y se jactan de ello... Qué ironía...

37. Me resonaron muchas, más de las que pensaba. Tengo que llenar la taza hasta el borde; me siento muy mal si no llegan los líquidos al borde. Me como primero las galletas rotas siempre, y después las enteras; no puedo comer ninguna carne si no le saco las partecitas grasas. Ya dejé de evitar las juntas de baldosas, ya dejé de organizar cosas por tamaños, y otras varias, pero me tuve que entrenar mucho para dejar de hacer lo que he dejado de hacer

38. Reconocí varios patrones en mi persona desde niño en este video, pero el último me tomó por sorpresa y se me llenaron los ojos de lágrimas. Sentir mucho amor y compasión por insectos, plantas, flores, vegetales, semillas y objetos, entre otros, es algo que toda mi vida me causó mucha vergüenza e incluso miedo por no poder sentirme libre de esto, de no poder hablarlo con nadie, pero tampoco cambiarlo o controlarlo, y vivir escondiéndolo y mimetizándolo por vergüenza, y porque sé que no sería cómodo ni comprensible para los demás. Recordé que actualmente tengo un pedazo de tela que tiene la forma de un perro que no puedo tirar. La historia es que, originalmente, era una especie de muñeco de trapo que alguien me lo regaló hace muchos años y me dijo que era mi perro. Lo miré y racionalmente pensé que en nada se parecía a mi perro, agradecí sinceramente y fingí emoción de que se parecía a mi perro. Lo guardé, pensé que era feo y no se parecía a mi perro pero me sentí incapaz de tirarlo y lo guardé con cuidado, y años después murió mi perro trágicamente (el del supuesto muñeco de trapo) y tengo otro perro que amaba mucho a mi perro y lo admiraba. Poco antes de su muerte, encontró este muñeco de trapo y jugaba con él. Cuando yo estaba en duelo de mi perro (este otro perro mucho más pequeño y joven) me lo llevaba para jugar y comenzó a dormir con él. Se convirtió en el juguete especial y favorito de mi perro, a veces le pregunto: "¿Dónde está tu amigo el perrito?" y me lo lleva. Después de un par de años, una mañana mi perrito decidió abrirlo y sacarle todo el relleno y lo dejó vacío casi como solo un trapo en forma de perro, pero lo sigue cuidando conservando y durmiendo con Él, ahora solo es un trapo sucio con forma de perro, muchas veces he hecho consciencia de que es basura y que debo tirarlo; y cuando lo tomo y camino hacia la basura veo a un perro en ese trapo y pienso que le dio mucha felicidad a mi perro actual y que no sería justo tirarlo a la basura, como si creyera que ese trapo con forma de perro es feliz con nosotros y que no puedo destruirlo al tirarlo a la basura, que no sería correcto, así que con culpa regreso y lo pongo donde duerme mi perrito, y aquí sigue este trapo acompañando a mi perro y regalándome una que otra sonrisa la mayoría de los días cuando me lo lleva y me lo pone en la mano.

39. Yo he aprendido a "apagar" varias partes de mi mente y cuerpo con el fin de ser "normal" con las demás personas; suelo comer comida muy mezclada y solo apreciar algunos sabores, para solo masticar y tragar, también porque, en mi trabajo, solo tengo una hora para comer, que casi siempre se reduce a media hora; apagar la sensación de cansancio o desensibilizar partes de mi cuerpo o cortar la sensación de frío de la piel en mi mente funcionó: cómo una nave espacial como en franquicias que disfruto.

40. Me identifiqué con todas, en especial la última. Antes de ver el video, había rodado la mesa donde tengo la laptop y ahí tengo un búho de cuarzo que se había caído, y pensé que tenía que recoger el búho como si se fuera a sentir mal.

41. La realidad es que muchas personas siguen asociando el autismo con la locura, como si se tratara de una enfermedad mental grave. Por eso, a menudo se ve a las personas autistas como “pacientes de un manicomio”, desde el prejuicio y la ignorancia, en lugar de comprender que el autismo es una condición del neurodesarrollo y no una forma de demencia o pérdida de razón.

42. Pues es mi hija pequeña. Nos ha costado algunos años llegar a un entendimiento, hasta que su pediatra actual (ella sí tiene autismo diagnosticado) me dijo que encajaba en ese rango y era interesante hacerle las pruebas de diagnóstico. Es un proceso largo aquí y aún estamos en espera, pero, cuando salió la opción de su neurodivergencia, todo tuvo más sentido y empezó a mejorar mucho la relación/trato.

Había cosas que yo no podía comprender, incluso me hacían enfadar, pero ella es diferente y lo siente como auténtico, así que ya no me puedo enfadar, solo intentamos encontrar lo que a ella también le sirve y no le incomoda... Sé que ella se esfuerza mucho, pero aquí tiene a mamá para aceptarla siempre y puede venir a refugiarse en la comprensión que afuera a veces no encuentra. 😢

43. Casi todo. Tengo un jarro de arcilla que compré en una feria medieval. Lo elegí en cuanto vi que tenía un trozo roto. Y me cruzo de piernas siempre que me siento; sólo me doy cuenta cuando intento moverme, o cuando empiezan a dolerme.

44. Hola, tengo 47... A mis 16, un psiquiatra le dijo a mi madre que tenía un autismo, pero muy leve... A los 23 he tenido un accidente de coche en la autopista, causado por un coche robado, y me fracturé 11 huesos del cuerpo.. Un año en rehabilitación y un día exploté de los nervios... Me internaron. En psiquiatría a los 24 y me diagnosticaron esquizofrenia... Hoy, para ir a algún sitio con personas, tengo que tener pinganillos de oído para escuchar música clásica y no escuchar a las personas del súper o del shopping center... Me veo en muchas cosas del video, en mí. Gracias por tu video.

45. No sé si tenga que ver, pero en las juntas de trabajo no puedo estar "presente" más de una hora, a veces menos; si se alarga, aunque hablen de distintas cosas, me "pierden", mi mente se va leeeejos leeeejos y me pongo a imaginar escenarios diversos que nada tienen que ver con la junta. Otra cosa que a veces me pasa, y me pone nerviosa por unos segundos, es que, de repente, me siento fuera de mí; es decir, si estoy en mi habitación, de repente siento que no es mi habitación, y enseguida trato de "ubicarme" y decirle a mi mente que se tranquilice.

46. Tengo todos menos el de la comida 😅 (a veces sí, un poco)

47. Tengo 45 años, nunca he sido diagnosticada autista, aunque, más allá de las entrevistas laborales y/o alguna conferencia, nunca he sido tratada realmente por algún especialista de la salud mental; pero tengo todas las características que mencionas en el vídeo. Hay algunas y hay algo que no sé si mencionas, pero también tengo: siempre descanso después de compartir con amistades; me refiero a que, luego de una fiesta de 8 horas con superactividad social, luego paso como una semana sin querer hablar con nadie.

48. Yo sé que soy solastálgico. Sufro mucho con el cambio de los entornos conocidos; de joven, con los incendios forestales, con la poda mal hecha de los árboles, y soy muy feliz y me siento muy estimulado cuando en mi ciudad, La Plata,  plantan árboles y florecen los pinos, aun hoy que tengo 73 años. Muy estimulante el video, hermoso, bien narrado. Muchísimas gracias. Ya tenía idea de mi propio autismo, pero nunca me había querido acercar a la realidad de aceptarlo, pero he tenido que sobrevivir toda mi vida con ello. El ser neurodivergente me ha permitido estar en un lugar único y seguro para mí: mi propia soledad.

49. Yo.... no sé qué decir, precisamente hoy le decía a una amiga el clásico: "¿¿¿qué????" para inmediatamente después darle la respuesta, y le comenté: "Me choca que siempre me pasa eso, como que lo proceso y me cae el 20 antes de que me repitan las cosas"... y todo lo demás..  excepto caminar de puntillas... lo que sí hago es no pisar las rayas del piso en cuanto me doy cuenta que están... he procurado ignorarlas... no me gusta ser así... en mi trabajo... me dicen "ñoña"... y solo les respondo:"¡A mucha honra!" Pero la verdad,  yo también me desespero porque no me salen las cosas al cien por cien y exigirme ese cien por cien... odio equivocarme... y es... frustrante... muy frustrante...

50. Me identifiqué con todo, y recordé que para mí es tan normal; yo suelo hacer sonidos mientras estoy concentrada haciendo otra cosa y hoy alguien me vio y le dio gracia que hiciera eso. Faltó los stimming. Yo sentada de forma extraña junto a mi peluche viejo que tengo desde los 11 porque no quiero que se sienta abandonado.

51. Es un verdadero gusto conocerte a ti y a tu canal. Para ser sincero, es la primera vez que me suscribo a un canal de YouTube, pero me ha sorprendido el hecho de que me veo a mí mismo reflejado en cada uno de los puntos expuestos en este video. Fue como ver mi propia vida resumida en unos pocos minutos; para ser exactos, 13 minutos con 56 segundos, durante los cuales tuve que detenerme y pausar después de cada palabra para poder reflexionar apropiadamente sobre el tema.

52. No tengo todas las características que dicen aquí, pero sí me identifico con algunas... Creo que es bonito ser así porque somos más sincer@s y respetuos@s.... Afuera hay demasiado ruido, llámese... hipocresía, falsedad, impaciencia , crueldad, nada de empatía 😢😢😢 Es terrible. Muchas gracias por tan interesante información... ¡¡¡Bendiciones totales para todos ‼️‼️💯💯💯‼️‼️‼️

53. Soy autista y realmente así percibimos el mundo y cada día es un desafío para nosotros.

54. Es así al 100 %. En mi caso le agrego caminar de puntillas en la oscuridad, porque, si enciendo la luz de la habitación, se me genera un gran malestar; las texturas me ayudan a identificar cada cosa aun sin verlas. Siempre fui la rara, la difícil de entender; sentí que no encajaba en el mundo. A los 54 años recibí el diagnóstico, fue un bálsamo, un alivio enorme, poder ponerle un nombre a lo que me pasa. Bajó mi ansiedad, la angustia, el miedo de hablar con los demás.

55. Con esta información creo que todos nos identificamos. Con la manera de ser, de  actuar, de ver la vida; y me deja claro algunas de ellas en mí y a mi alrededor. Ahora comprendo la actitud de ciertos familiares y amigos, porque muchas veces hay que lidiar con ellos desconociendo que es su forma de ser. Desafortunadamente, hay ciertas actitudes, ya demasiado patológicas, que sí requieren de ayuda psicológica y que son necesarias para un mejor bienestar, tanto de la persona como en su entorno. Gracias por brindarnos estos conocimientos; es una gran guía y ayuda, para tener en cuenta.

56. Ninguna mentira es piadosa. Ninguna injusticia es nimia. Se pueden intentar justificar, pero la verdad es más grande que nuestras creencias y pensamientos.

57. Creo, que todos los seres humanos tenemos algo de autismo. Me sentí identificada con varios. Gracias por la información.❤❤❤❤❤❤❤

58. De niña era rara, diagnosticada como persona con problemas psicomotrices en los 70. Escribía de derecha a izquierda, y podía leer perfecto así; a los 4 años leía antes de ir a la escuela. Aún hoy puedo hacerlo. Tenía un poder de redactar, de escribir, que los demás no; yo no me daba cuenta de que tenía un problema. No podía hacer algunas cosas, y para otras era demasiado inteligente, al punto de creer los maestros que alguien hacía mis deberes; pero luego se dieron cuenta de que no porque podía responder preguntas que me hacían, razonar, crear, etc. Los test de lo que sea los hacía muy rápido y los trabajos de clase los terminaba enseguida; me aburría, me quería ir de la escuela, pero era excelente. Entonces no era un niño que no quiere ir a la escuela porque se aburre, llega y ya quiere volver a su casa, porque hacía todo lo que se me pedía, llevaba los deberes y estudiaba. No soporto el ruido, mucha gente junta, olores fuertes en un shopping: nada que sea extremo.

59. También tengo déficit de atención y dislexia. Tengo 63 años y he sobrevivido, gracias a Dios.  Soy una persona solitaria, tengo muchos hermanos y familiares, pero me gusta estar sola siempre y, si estoy en mi casa, mejor.

60. Diagnosticado hace más de 20 años con síndrome de Asperger, autismo de alto funcionamiento, llegó un punto en que no podía convivir con nadie, porque ya me era imposible comunicarme con la gente; mis obsesiones compulsivas me hacían imposible inclusive salir de mi habitación. Ahora hay mucha información sobre esto gracias a internet; hace 20 años, literal, me sentía un loco, y muchas veces piensas en otras opciones. Al día de hoy, ya están de moda muchos términos psicológicos y a la gente le gusta ponerse etiquetas para encajar en donde sea, pero por lo menos es bueno que esté esta información. Tuve que ir a una institución de salud mental pública en otro estado porque yo no tenía dinero para un psicólogo; inclusive pensé que era para gente boba. Mis papás trataban de ignorar la situación, pero una persona me dijo que tenía que ir a una institución de salud mental. Me desplacé a otro estado donde había una institución de salud mental que en alguna ocasión llegué a escuchar que "era a donde tenían a los loquitos", no me importó, fui porque no tenía dinero y además ya estaba desesperado. Cuando tuve que estar frente a un psiquiatra, me alivió saber que todo tiene una razón.

61. Me siento identificado en todo; ha sido difícil reconocerlo a nivel personal, pero desde hace un año exploté con un ataque de ansiedad y ya no puedo llevar la máscara. Qué triste es que nuestra situación, a pesar de ser muy común, sea a la vez tan desconocida, con muchos falsos prejuicios (el típico de que están siempre en su mundo y les molesta el ruido). No fue fácil dar el paso siendo adolescente. Saludos desde España 🇪🇦.

62. Requiero:

1) Explorar la música y disfrutarla en profundidad, la que me gusta.

2) Defender tiempo de calidad para pensar.

3) Me tardo en ordenar las cosas, no porque sea desordenada, sino porque creo métodos para organizarla.

4) Colecciono cosas singulares.

5) Guardo trozos de historia, pedacitos de papel e hilos que otro desecharía.

63. ¡Ay, no puede ser! Pensé que todo eso era normal. Toda la vida pensé que era distraído.

64. Gracias por el contenido. Lo he tenido que ver a trocitos, porque me hacía llorar reconocerme en prácticamente todos. Siempre he sentido que no era del todo normal y tenía que disimularlo, como si viera el mundo desde dentro de un espejo, y siempre estaba cansada de estar "en automático", agotada de no encajar aunque me esforzara. 

Pero no pensaba que fuera 'raro' andar de puntillas o que me dé pena el objeto descascarillado que nadie quiere, o sentarme siempre en nudo hasta en los taburetes altos, o no poder mirar a los ojos de alguien, sobre todo si estoy molesta o no me gusta esa persona... O decir ¿qué? para contestar seguido, porque sí lo he oído, pero "no me había llegado al cerebro", o paladear expresiones una y otra vez en mi cabeza, o entusiasmarme con una conversación que, por una vez, me interesa, y que me miren raro, o, jaja... ¡Todo lo que has puesto en el video! Hasta recuerdo ser pequeña y dormir en un ladito de la cama con todos los muñecos en fila a mi lado y echar el brazo para que ninguno se sintiera de menos... ¡No me movía en toda la noche!

65. Uf... Mezcla de pena y alivio de saber que, si no todo el mundo lo entiende, es porque no sienten igual.

66. Soy autista de alto funcionamiento; hay días que se vuelven una tortura... pocos nos comprenden.... 😢

67. No puede ser, me identifiqué con muchas. No me puedo sentar normal (si no me echo, o pongo los pies arriba de la mesa en mi escritorio, no estoy en paz). Cuando hablan de algún anime en particular o en general, los ojos me brillan, y, si no me paran, puedo dar la historia total de mis series favoritas. Y la uno, mis amadas nesoberis, de verdad me emociono con ellas

68. Es tremendo el alivio que siento al ver este video, estoy llorando...

69. Acabo de descubrir que tengo varios de esos síntomas y sobre todo me sorprendí del número uno, porque siento eso cuando veo una bicicleta abandonada. Trato de comprarla para meterle frenos, velocidades, pintarla.  Todas las bicicletas me parecen lindas e interesantes.

Yo tengo varios de los rasgos. Ahora solo me faltaría poder encontrar un especialista en el sistema público de salud que me pueda diagnosticar, por más que alguna vez me dijeron que querer saber si uno tiene autismo siendo adulto no tiene sentido y no vale la pena. En definitiva, la que decide sobre mi cuerpo y mi salud soy yo, y ahora, además, para mí es imperioso saber si tengo o no tengo.

Sí me he identificado con casi todo. Especialmente con la última. Tengo clientes autistas en diferente grado. ¡Soy barbero! Y con estos niños hemos tenido una colección muy grande que la mamá no entiende. A mí me escuchan, me obedecen. A ellos la mamá los amenaza cuando hacen algo malo diciéndoles que no los van a llevar más conmigo y cambian su actitud de comportamiento. Interesante tu información, gracias.

Solo recibí golpes, por " tonta'', me resonó lo dicho en el vídeo. Alguna vez se me dijo: "Pudiera hablar durante horas y horas contigo, eres muy inteligente", y respondí: "¿Entonces por qué muchas veces soy tratada como una retrasada mental, y recibo tantos ataques y burlas?".

Yo aquí descubriendo en un video de YouTube que soy autista y, sí, busqué ayuda, porque siempre supe  que no soy igual que los otros, pero las psicólogas que me tocaron no fueron de mucha ayuda, pero muchas gracias por su video

¡¡Ese ser humano soy yo!!  Jaja 😂 la número UNO es la más importante 😂 Mis peluches están “formados”, no organizados 😂❤❤❤❤ Me amo y me acepto tal y como soy, a pesar de tantos “bajones” que me han dado quienes no me aceptan así. ❤Mis perros 🐕 y mis plantas son mis mejores amigos, y tengo 62 años de edad

Me identifico con los 5 últimos; algo raro que me sucede es que muchas veces no puedo dormir porque mi cerebro no para. Yo quiero dormir, pero él no deja de pensar, y en otras ocasiones, aun pensando, empiezo a dormir y empiezo a ver accidentes y se me espanta el sueño; cierro los ojos y vuelvo a ver algún accidente y, en otras ocasiones, hay pensamientos que no se van; los tengo presentes por semanas o hasta meses.

Este tipo de cosas hacen que la gente se autodiagnostique. 😂

Creo que todos de alguna manera tenemos alguno de estos rasgos. Somos personas normalmente diferentes y punto, pero hoy en día nos quieren encasillar y manipular. Triste realidad.

¿Soy el único que sintió que este video le leyó el historial secreto del cerebro? 😅 Lo de la manzana fea en el súper me atacó directamente. 🍎💔

El ejemplo de la manzana literalmente me sacó una lágrima. Maldita sea…

😂😂La dispraxia y la ecolalia yo las tengo cuando ando demasiado estresado.

Lo malo de este tipo de videos es que muchísimos terminan autodiagnosticándose sin acudir a un experto porque se les hace lógico actuar de cierta forma o, peor aún, se les hace "cool" tener un trastorno para justificar sus acciones

Hace un año me diagnosticaron autismo de alto funcionamiento; llevaba toda la vida sintiéndome raro y distinto a los demás, adaptándome para no parecer raro. Cuando lo descubrí, dejé en parte de hacerlo y esto me ha ayudado a sentirme más en paz conmigo mismo, aunque también ha sembrado una especie de alienación frente a los demás y el mundo neurotípico en general, al cual respeto. Saludos desde Colombia

🧤 Yo de crío usaba manoplas para invierno. Yo me divertía imaginando que, tal vez, ¡el dedo pulgar se sentía muy solo mientras todos estaban juntos! Jajajaja.

O te regañaron mucho de niño por caminar descalzo, así que usabas los zapatos como chanclas (solo metes la punta del pie y el talón queda fuera del zapato), o tratas de minimizar la superficie en contacto con el suelo para que sea menos malo el andar descalzo, como cuando alguien limpió el piso y aún está mojado, así que pisas en punta para ensuciar lo menos posible el piso mojado.

Yo hasta hace pocos años empecé a cuestionar si tenía autismo.. Siempre me sentía diferente desde niña ahora tengo 53. Todas las características me resonaron y me describen, aunque las que menos son lo de caminar en puntillas...

Estupendo material para educar a otros, sean o no autistas, y enseñarles a comprenderme y comprenderse mejor a ellos mismos desde lo cotidiano, personalmente ya tengo mi diagnóstico hace un par de años, pero muchas veces los síntomas conocidos de los que se suelen hablar son tan exagerados, extremos o hiper generales, que te hacen pensar que realmente no eres parte del espectro, así que es agradable encontrar algo de validación en tu forma de ser dentro de la condición cuando no entra en grados mayores y no es tan exagerada como la pintan los medios de comunicación y los cuidadores de niños autistas con grados mayores y/o que aún no saben hacer masking.

La música en el background me hace tan triste que temo que mi corazón se rompa. De todas formas, quería saber si hay alguna cosa en el vídeo. Por sorpresa tantas cosas que me son familiares. Dispraxia, ¡WoW! Los peluches son iguales, pero a mí no me da vergüenza, estoy orgullosa de lo que siento. No hay problema con la comida desde que yo vivo sola; antes me daba asco mucha comida,  platos del infierno que tenía que comer mucho tiempo, vomitando después y una vez en la mesa. Era niña. Mi cuerpo está bien, pero al mismo tiempo me tengo que estrechar y hacer ejercicios de mi manera para aguantar estar dentro de mí. No sé si se entiende. Me gusta el vídeo porque ahora me siento muy bien sin pensar en mis especialidades cotidianas. Vivo muy pura y un poco chiflada, como me hace falta. Esto es lo más grandioso de ser una adulta, cual siempre ha escuchado: ¡escucha atentamente!, siéntete así, come lo que hay, torpe eres, ten cuidado de una vez, blablabla. Gratitud, gracias por la idea y compartirlo. Saludos, Crissy.

Gracias. Ay, ay, creo que esos rasgos pudieran ser impresos, o copiados de los  mayores, por razones culturales. Distinguir la mayoría de ellos en mí es fascinante y creo que, irónicamente, sin querer queriendo, como dicen, siempre me siento cómoda con personas con las mismas idiosincrasias, 'almas gemelas' pero es que no juzgan, pues somos iguales, entendemos cuando 'basta ya' cuando tratamos de superarnos la una a la otra en 'escupir información' etc. Total, creo vida plena, aunque otros nunca entiendan. ❤

Me identifico con las texturas de las comidas; me ha sido muy difícil comer con amigos por temor a ser juzgado por tener que separar algunas comidas o evitar unas del todo. Acá en Costa Rica me dicen “Mae más raro”😥

¡¡¡Textura de sonido!!! Siempre pensé que sí, que sí debíamos tener una palabra que nos gustara por cómo sonaba.. Una de las mías que amo decir es "Bronce" 😅

Hay cosas que sí me pasan, como por ejemplo que me incomoda mucho mirar a los ojos a los demás

Si todos tuviéramos esos rasgos , este sería un mundo mucho mejor

Muchas gracias por los vídeos. Hoy tengo 39, casi 40, y recién me estoy adaptando a la sociedad y a funcionar lo más normal posible porque he leído y estudiado tanto y he hecho un millón de cosas distintas que la procrastinación me llevó a pensar distinto. Gracias.

Lo que describes de los objetos inanimados también lo hago con insectos, hormigas, polillas, arañas, etc.

Tengo unas cuantas de esas características, pero bastante suaves, y no siento que las sensaciones me superen o que tenga problemas para regularme; solo tengo alguna incomodidad y sí tengo bastantes problemas para concentrar por varios minutos porque vivo dentro de mi cabeza y cada pocos segundos me saltan ideas que me distraen.

Me identifico con 5. Tengo TOC Trastorno Obsesivo Compulsivo. Soy Eneatipo 5 en el Eneagrama. Tengo Alta Sensibilidad.

Completamente así 😅; yo, aparte, pongo las cosas siempre mirando al frente; es decir, con lo que se supone es su cara (etiqueta) siempre visible y de mayor a menor; mis sobrinos me hacen burla de que casi tengo todo acomodado por fecha de vencimiento 😅

La ignorancia continúa de mirar el autismo como un defecto; si no fuera por ellos, hoy estaríamos en la edad de la piedra.