miércoles, 3 de junio de 2026

Una filósofa buena: Martha Nussbaum

 I

¿Qué es una sociedad justa? Martha Nussabaum, por Enric Gel en su Adictos a la Filosofía:

Capítulo 1: ¿Quién es Martha Nussbaum? Vida e influencias

Hola, ¿qué tal? Hoy hablamos de una de las filósofas contemporáneas más influyentes e interesantes, Martha Nussbaum. ¿Quién es Martha  Nussbaum? ¿Qué aporta a la filosofía política su  teoría de las capacidades? ¿Cómo ha influido en  la manera en la que entendemos la justicia social hoy? Soy Enric, bienvenido de vuelta a Adictos  a la Filosofía ¡empecemos! 

Martha Craven nace el 6 de mayo de 1947 en Nueva York, hija de una  familia protestante de clase alta. Estudia teatro y lenguas clásicas en la Universidad de Nueva York  y se doctora en Filosofía por la Universidad de Harvard en 1972. Se casa en 1969 con el lingüista  Alan Nussbaum, de quien toma su apellido,  del cual se divorciaría 18 años después. En lo  filosófico, probablemente su influencia principal es Aristóteles. De hecho, se inscribe en toda  una tradición neoaristotélica contemporánea en   la que encontramos grandes autores como Elizabeth Anscombe, Philippa Foot y Alasdair MacIntyre y cuyo objetivo es recuperar las categorías éticas  de la filosofía aristotélica para poder explicar mejor la experiencia y la acción humanas. 

Y es que, para Nussbaum, es crucial recuperar la utilidad práctica de la filosofía de la que los clásicos eran tan conscientes. Y para ello encuentra un aliado en Aristóteles y su concepto de la vida buena, que Nussbaum va a entender como una vida larga, saludable y creativa. Además de  Aristóteles, toma partido por el deontologismo  de Kant. Recordemos que llamamos deontológica a la  ética kantiana porque, frente al consecuencialismo que pone lo bueno en las consecuencias de una  acción, Kant defiende que, a la hora de actuar, nuestro único criterio para decidir qué hacer  tiene que ser el deber, lo que diga el deber,  al margen de las consecuencias que pueda tener lo que hacemos. A una persona, por ejemplo,   siempre y sin excepción, hay que tratarla como un fin en sí mismo y nunca meramente como un medio,  por mucho que tratarla como un puro medio o de  manera indigna pudiera llegar a producir como   consecuencia, pongamos, un mayor bienestar en la sociedad general. En la misma línea, Nussbaum va a ser una gran defensora de que no  hay que promover la felicidad colectiva o de la mayoría a costa de los derechos individuales  de las minorías. Podemos mencionar también cómo bebe del liberalismo de John Stuart Mill, al  poner en el centro de lo político la libertad   individual y el derecho a vivir la propia vida  sin interferencias del Estado. Al mismo tiempo,  amplía críticamente el liberalismo al darse  cuenta de que la no interferencia del Estado no es suficiente de por sí para tener una  sociedad justa, sino que el Estado tiene que ser capaz de garantizar una serie de mínimos, de condiciones mínimas materiales y sociales para   que los individuos puedan desarrollar con  libertad sus propias capacidades, concepto clave de la filosofía de Nussbaum que vamos a ver  enseguida. Para que se entienda bien este punto, el liberalismo de Mill suele insistir mucho en  la necesidad de libertad negativa, es decir,  de ser libres de coacción, de la interferencia  de poderes ajenos. El Estado solamente puede   prohibir aquellas acciones que representen un  daño contra los demás. Pero no prohibir una cierta acción como expresarse de manera crítica o votar de por sí solo se queda corto con respecto a promover una verdadera libertad. El Estado tiene  que poner también los medios necesarios por medio, por ejemplo, de una educación integral para  que el individuo llegue a ser capaz realmente  de expresar críticamente su propio pensamiento y  votar de manera efectiva y responsable. No basta, por tanto, con no poner trabas para que la gente  pueda vivir como quiera. 

Eso es lo mínimo, sí,  pero también hay que garantizar que la gente  efectivamente pueda hacerlo. Por último, Nussbaum bebe también mucho del pensamiento de  John Rawls. En 1971, Rawls publica su famoso libro "Una teoría de la justicia", donde plantea  el siguiente experimento mental. Supón que nos   encontráramos bajo un velo de la ignorancia, que no nos dejará saber en qué condiciones materiales o roles sociales vivimos. No sé si soy rico o  pobre, varón o mujer, blanco o negro del lugar o extranjero, ateo o religioso, etcétera. Según  Rawls, si en estas condiciones nos pusiéramos a discutir las reglas según las cuales se va a regir nuestra convivencia y el reparto de los recursos, terminaríamos con leyes mucho más justas que las que poseemos ahora. Como cada uno estaría mirando por su propio beneficio y yo no sé en qué lugar  voy a terminar, nos aseguraríamos de coincidir en una serie de normas que promovieran la justicia y  la igualdad social al máximo. Nussbaum adopta este foco, pero argumenta también que hay que ir más  allá, complementándolo con una idea más sustantiva de la dignidad personal y poniendo el foco, más que en los bienes primarios que nos podemos repartir, en las capacidades que forman parte de una vida humana buena. Y con esto llegamos, ahora sí, a su teoría de las capacidades. 

Capítulo 2: El enfoque de las capacidades de Martha Nussbaum

En los años 80, Nussbaum se pone a trabajar con el economista Amartya Sen, que luego, en 1998, ganará el Premio Nobel de Economía. Y juntos se ponen a desarrollar un marco teórico novedoso con el cual evaluar el nivel de bienestar real de un país. Lo común en ese momento  era mirar simplemente el PIB, el producto interior bruto, que es el valor monetario total de todos los bienes y servicios producidos por un país, por ejemplo, a lo largo de un año (ujn indicador  de la riqueza). El problema con este tipo de indicadores, razona Nussbaum, es que la riqueza de un país puede aumentar, pero que luego eso no   se traduzca en una mejora de la calidad de vida  para la población general, porque esa riqueza queda acumulada en manos de unos pocos y no se distribuye de manera justa e igualitaria. Y claro,   si uno no va más allá del PIB, se puede estar  poniendo un montón de medallas en plan "Mira cómo ha crecido la economía de mi país mientras  yo he estado en el gobierno." Y mientras tanto, el grueso de la gente vive en la miseria más  absoluta. El crecimiento del PIB, por tanto, no es un indicador de progreso real, porque lo  que importa no es la riqueza media en un país, sino su distribución real. Necesitamos, por tanto,  un cambio de paradigma, una contrateoría que nos permita abrir el foco y poner la atención en  todo aquello que el PIB camufla. Y para ello, Nussbaum pone sobre la mesa su teoría de las capacidades. La pregunta no tiene que ser cómo crece la riqueza en un país, sino qué son capaces de hacer sus habitantes. ¿Qué oportunidades reales tienen de desarrollar una vida plena? Ahora, una capacidad, para Nussbaum, es aquello que una persona puede hacer y surge de la mezcla entre las aptitudes innatas de una persona y su formación, por un lado (a la suma de estos dos factores, Nussbaum lo llama capacidades internas), y las posibilidades reales que ofrece su entorno, por el otro. Por ejemplo, supongamos una persona con un oído natural para la música que, además, en el colegio ha recibido clases y ha aprendido a tocar el piano: esta persona tiene la capacidad  interna de tocar el piano. Pero ahora, supongamos  que esta persona se va a vivir a un entorno en el que no tiene acceso a un instrumento, no puede pagarse clases adicionales, no tiene  un lugar donde practicar o incluso le prohíben tocar por sus opiniones políticas o el color de  su piel. Esta persona puede tener la capacidad   interna de tocar el piano, pero no dispone de  las condiciones materiales y sociales necesarias para ejercerla de modo efectivo y digno. Y, por  tanto, es como si no la tuviera, esa capacidad:   siendo interiormente capaz es, en sentido  estricto y pleno, incapaz. Y este va a ser un  

Capítulo 3: ¿Qué es una sociedad justa para Nussbaum?

punto importantísimo para Nussbaum: que no basta con poseer las capacidades internas, sino que necesitamos una sociedad justa que garantice unos  ciertos mínimos para que cada individuo las pueda ejercer y desarrollar de manera plena, si así  lo desea. Hemos visto el ejemplo de una persona que cuenta con las capacidades internas, pero que  está impedida o incapacitada por sus condiciones externas. Pero puede suceder también al revés. Puede haber países, por ejemplo, donde la legislación permita la libertad de expresión y de  voto, pero que carezcan de un sistema educativo lo suficientemente robusto como para solidificar en  cada persona las capacidades internas que le van a permitir luego expresarse y votar críticamente. O un país en el que la legislación permite a las mujeres acceder al mercado laboral y votar, pero donde en la mayoría de las casas sus maridos no les dejan hacer esas cosas y el Estado no hace nada para impedirlo. Por tanto, son necesarias las dos dimensiones, capacidades internas y condiciones externas, de modo que el Estado no puede limitarse simplemente a no interferir  en la vida de sus ciudadanos. Esto es necesario, pero de por sí solo insuficiente. El Estado tiene también que garantizar unos ciertos mínimos para que esas capacidades puedan florecer. Y esto lo hará, sobre todo, por medio de una educación pública de calidad, velando por la salud física  y mental de las personas y garantizándoles un mínimo de bienestar económico, con especial atención a los colectivos más vulnerables y desfavorecidos. Porque si todos han de tener las  mismas oportunidades para vivir una vida digna, habrá que ayudar más a aquellos que parten  de condiciones peores.

Pero, importante, Nussbaum mantiene un cierto espíritu liberal. El Estado no puede obligar a una persona a vivir de una cierta manera. Por ejemplo, no te puedes forzar a estudiar filosofía, comer de manera saludable, aprender música, etcétera. Esa es una decisión inalienable de cada individuo, que es la autoridad última acerca de cómo tiene que vivir su propia vida. Por tanto, si alguien no quiere poner a funcionar una cierta capacidad suya, es su prerrogativa. Lo único que tiene que hacer el Estado es simplemente empoderar al individuo garantizando que se cumplen los mínimos para que pueda desarrollar sus capacidades. Pero a partir  de ahí, solo el individuo es soberano: él decide si usa sus capacidades y cómo. Dicho de otro modo, el papel del Estado es garantizar que todos tengan las mismas oportunidades (o al menos unas  oportunidades mínimas), y luego es cada uno el que decide por qué camino tirar. Pero, ¿cuáles son las  capacidades más importantes? Nussbaum propone las  siguientes: 

Capítulo 4: Las 10 capacidades (Martha Nussbaum)

(1) la vida, tener una esperanza de vida normal y de calidad; 

(2) la salud, gozar de buena salud, una alimentación adecuada y vivienda digna;

(3) la integridad física, poder moverse con libertad y gozar de libertad  sexual y reproductiva sin temor a represalias violentas; 

(4) sentidos, imaginación y pensamiento  (aquí incluye Nussbaum la alfabetización y una formación matemática y científica básica, además de la libertad de pensamiento, de expresión y de religión);

(5) las emociones, es decir, la posibilidad de sentir y expresar libremente los afectos como el amor, la gratitud, la tristeza, etcétera; 

(6) la razón práctica, que es la oportunidad de formarse una noción propia y crítica del bien y poder desarrollar  cada uno su plan de vida; 

(7) la afiliación, la libertad de asociarse y reunirse con otros; 

(8) la relación con la naturaleza y otras especies, poder tener una relación sana con el mundo natural;

(9) el juego, poder disfrutar de ocio  de calidad y

(10) el control del propio entorno, tener la oportunidad de participar de modo activo y significativo en las decisiones políticas de la comunidad. 

Esta lista, dice Nussbaum, no pretende ser exhaustiva ni estar cerrada. Es, más bien, un punto de partida para el diálogo y el consenso. La idea es que, como mínimo, una sociedad justa tiene que ser capaz de garantizar que al menos  estas 10 capacidades todos los individuos puedan desarrollarlas hasta un punto aceptable. Y en el caso de que surja algún conflicto entre ellas, hay que priorizar la que sea más fértil, es  decir, la que con su sola presencia favorezca la aparición y el desarrollo de muchas otras. Por ejemplo, es mucho más fértil y por tanto más importante saber leer y escribir que poder ir de vacaciones a la playa. Y el último punto importante es que Nussbaum defiende que hay que poner la clave de la dignidad personal no tanto en la racionalidad como habían hecho otros autores, sino en la sensibilidad y la capacidad de acción. 

Así se hace mucho más sencillo, piensa Nussbaum, incluir en este marco a personas con severas discapacidades físicas y cognitivas y también se abre a la discusión contemporánea acerca de los derechos de los animales. En resumen, la propuesta de Martha Nussbaum consiste en una reformulación del liberalismo clásico, complementando su énfasis en la libertad personal con la necesidad de poner en su sitio las condiciones reales para que  la gente pueda desarrollar sus capacidades de modo pleno. Porque, en último término, y en el espíritu del bueno de Aristóteles, el objetivo de la comunidad política es que todos tengamos las mismas oportunidades para alcanzar la vida buena. Y ahora, si lo que quieres es  seguir aprendiendo acerca del pensamiento de los más grandes filósofos de toda la historia, sea por  gusto o para prepararte la selectividad, no puedes perderte esto que te dejo aquí mismo, porque están  todos los que hemos explicado en este canal. Así que venga, no seas tímido, dale un buen clic, ahí te veo y sobre todo... no dejes de pensar.

II [Wikipedia:]

Martha Craven Nussbaum (Nueva York, 6 de mayo de 1947) es una filósofa estadounidense. Sus intereses se centran, en particular, en la filosofía antigua, la filosofía política, la filosofía del derecho y la ética. Desde el denominado enfoque basado en las capacidades, Nussbaum destaca su aportación en las conocidas como diez "Capacidades centrales" o "Capacidades funcionales humanas centrales".

Biografía

Nació en Nueva York en el seno de una familia acomodada, hija de George Craven, abogado de Filadelfia, y Betty Warren, diseñadora de interiores. Estudió teatro y lenguas clásicas en la Universidad de Nueva York (NYU) (BA 1969), y gradualmente se fue acercando a la filosofía, para finalmente graduarse en Harvard en 1972. Durante esta época se casó con Alan Nussbaum (de quien se divorció en 1987), se convirtió al judaísmo, y nació su hija Rachel.

Enseñó filosofía y letras clásicas en Harvard en los años setenta y a principios de los ochenta, antes de trasladarse a la Universidad de Brown. Uno de sus libros más influyentes, La fragilidad del bien: fortuna y ética en la tragedia y la filosofía griega (The Fragility of Goodness), que tiene como tema la ética antigua, fue particularmente influyente y la convirtió en una figura reconocida en el ámbito de las ciencias sociales. Posteriormente, la valía de su trabajo la hizo merecedora de títulos honoríficos en más de 25 instituciones.

Durante la década de los ochenta, Nussbaum comenzó un trabajo en colaboración con el economista Amartya Sen (Premio Nobel de Economía) en temas relacionados con el desarrollo y la ética. En conjunto con Sen, promovió el concepto de "capacidades" ("libertades sustanciales" como la posibilidad de vivir una larga vida, de llevar a cabo transacciones económicas, o la participación plena en actividades políticas) como las partes constitutivas del desarrollo, y de la pobreza como una privación de dichas "capacidades". Esto contrasta sobremanera con los acercamientos teóricos que se habían hecho sobre el desarrollo hasta ese momento. Cabe resaltar que mucho de lo que Nussbaum dice en su trabajo se basa en una corrección aristotélica de las tesis de John Rawls.

Nussbaum ha participado con otros intelectuales en debates sobre temas morales, tanto desde revistas semipopulares y críticas de libros, como desde el estrado o testificando ante tribunales. Sus contrincantes han sido Allan Bloom, John Finnis y Robert P. George, Harvey Mansfield y Judith Butler, entre otros. Por otra parte, también han sido importantes sus obras y sus acciones en defensa de los derechos de la mujer.

En su obra El ocultamiento de lo humano: repugnancia, vergüenza y ley, hace un profundo estudio de las emociones, algo que ya había empezado a vislumbrarse en obras anteriores suyas. Allí trata temas como el miedo, la vergüenza, la gratitud y el rencor, intenta definir si son impulsos racionales o simplemente sentimientos vinculados con nuestra manera de ver el mundo; se pregunta si estas emociones son universales o si varían dependiendo de la cultura; si dichas emociones se aprenden y, en caso de que la respuesta sea afirmativa, si pueden "desaprenderse" las emociones equivocadas. Todo esto, en un constante transitar entre la filosofía, política y derecho.

Capacidades funcionales humanas centrales

Desde el denominado enfoque basado en las capacidades, Nussbaum destaca las siguientes diez "capacidades centrales" como claves para el desarrollo y criterios de justicia social, capacidades que deberían ser respaldadas por todas las democracias y países del mundo:

   Vida. Poder vivir hasta el final de una vida humana de longitud normal; no morir prematuramente, o antes de que la vida de uno sea tan limitada que no valga la pena vivirla.

   1. Salud. Poder gozar de buena salud, incluida la salud reproductiva; estar adecuadamente nutrido; tener un refugio adecuado.

   2. Integridad corporal. Poder moverse libremente de un lugar a otro; estar seguro contra asaltos violentos, incluida la agresión sexual y la violencia doméstica; tener oportunidades de satisfacción sexual y de elección en materia de reproducción.

   3. Sentidos, Imaginación y Pensamiento. Poder usar los sentidos, imaginar, pensar y razonar, y hacer estas cosas de una manera "verdaderamente humana", una forma informada y cultivada por una educación adecuada, que incluye, entre otras, alfabetización y conocimientos básicos. entrenamiento matemático y científico. Poder usar la imaginación y el pensamiento en conexión con experimentar y producir obras y eventos de su propia elección, religiosos, literarios, musicales, etc. Ser capaz de utilizar la mente de maneras protegidas por las garantías de la libertad de expresión con respecto al discurso político y artístico, y la libertad de ejercicio religioso. Poder tener experiencias placenteras y evitar el dolor no beneficioso.

   4. Emociones. Poder tener apegos a cosas y personas fuera de nosotros mismos; amar a quienes nos aman y nos cuidan, llorar su ausencia; en general, amar, sufrir, experimentar el anhelo, la gratitud y la ira justificada. No tener el desarrollo emocional arruinado por el miedo y la ansiedad. (Apoyar esta capacidad significa apoyar formas de asociación humana que pueden demostrarse como cruciales en su desarrollo).

  5. Afiliación. Ser capaz de vivir con otros y acercarse a ellos, reconocer y mostrar interés por otros seres humanos, participar en diversas formas de interacción social; para poder imaginar la situación de otro.

  6. Razón práctica. Ser capaz de formar una concepción del bien y participar en una reflexión crítica sobre la planificación de la vida. (Esto implica protección para la libertad de conciencia y la observancia religiosa).

  7. Afiliación. 7.1. Ser capaz de vivir con otros y acercarse a ellos, reconocer y mostrar interés por otros seres humanos, participar en diversas formas de interacción social; para poder imaginar la situación de otro. (Proteger esta capacidad significa proteger las instituciones que constituyen y alimentan esas formas de afiliación, y también proteger la libertad de reunión y el discurso político). 7.2. Tener las bases sociales del autorrespeto y no humillación; poder ser tratado como un ser digno cuyo valor es igual al de los demás. Esto implica disposiciones de no discriminación por motivos de raza, sexo, orientación sexual, etnia, casta, religión, origen nacional y especie.

  8. Otras especies. Ser capaz de vivir con preocupación por y en relación con los animales, las plantas y el mundo de la naturaleza.

  9. Jugar. Poder reír, jugar, disfrutar de actividades recreativas.

 10. Control sobre el entorno. 10.1. Político. Poder participar efectivamente en las elecciones políticas que gobiernan la vida de uno; tener el derecho de participación política, protección de la libertad de expresión y asociación. 10.2. Material. Poder tener propiedades (tanto de tierra como bienes muebles) y tener derechos de propiedad en igualdad de condiciones con los demás; tener derecho a buscar empleo en igualdad de condiciones con los demás; estar libre de una búsqueda o incautación injustificada. En el trabajo, poder trabajar como humano, ejercitar la razón práctica y entrar en relaciones significativas de reconocimiento mutuo con otros trabajadores.

Premios y reconocimientos

En 2012 fue galardonada con el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales.[4]

El 20 de noviembre de 2013 la Universidad Iberoamericana Ciudad de México le otorgó el grado de doctor honoris causa.

En diciembre de 2015 recibió por parte de la Universidad de Antioquia, Colombia el título honoris causa como doctora en filosofía.

El 25 de noviembre de 2022 fue galardonada con el Premio Balzan de filosofía moral.

El 18 de diciembre de 2023 fue investida doctora honoris causa por la Universidade de Santiago de Compostela.[5]

En diciembre de 2024 recibe el doctorado honoris causa de parte de la Universidad de los Andes en Colombia

Obras mayores:

La fragilidad del bien: la fortuna y la ética en la tragedia y la filosofía griega

La fragilidad confronta el dilema ético de que los individuos fuertemente comprometidos con la justicia son, no obstante, vulnerables a factores externos que pueden comprometer profundamente o incluso negar su florecimiento humano. Hablando de textos literarios y filosóficos, Nussbaum busca determinar hasta qué punto la razón puede permitir la autosuficiencia, y termina rechazando la noción platónica de que la bondad humana puede proteger completamente contra el peligro, alineándose con los dramaturgos trágicos y Aristóteles al tratar el reconocimiento de la vulnerabilidad como la clave para realizar el bien humano.

Su interpretación del Simposio de Platón en particular atrajo considerable atención. Bajo la conciencia de vulnerabilidad de Nussbaum, el reingreso de Alcibíades al final del diálogo socava el relato de Diotima de la escalera del amor en su ascenso al reino no físico de las formas. La presencia de Alcibíades desvía la atención hacia la belleza física, las pasiones sexuales y las limitaciones corporales, y por lo tanto destaca la fragilidad humana.

La Fragilidad hizo famosa a Nussbaum en las humanidades. Logró grandes elogios en las reseñas académicas, e incluso fue aclamada en los medios populares. Camille Paglia acreditó a Fragility con los "estándares académicos más altos" del siglo XX, y The Times Higher Education lo llamó "una obra supremamente académica". La fama de Nussbaum extendió su influencia más allá de lo impreso y en programas de televisión como el de Bill Moyers de la PBS.

Cultivando Humanidad

Cultivating Humanity recurre a los textos griegos clásicos como base para la defensa y la reforma de la formación humanística. Al notar la aspiración del filósofo cínico griego Diógenes de trascender los "orígenes locales y pertenencias grupales" a favor de convertirse en "ciudadano del mundo", Nussbaum traza el desarrollo de esta idea a través de los estoicos, Cicerón y, finalmente, el republicanismo moderno de Adam Smith e Immanuel Kant. Nussbaum defiende el multiculturalismo en el contexto del universalismo ético, defiende la investigación académica sobre la raza, el género y la sexualidad humana, y desarrolla aún más el papel de la literatura como imaginación narrativa en cuestiones éticas.

Al mismo tiempo, Nussbaum también censuró ciertas tendencias académicas. Criticó al deconstruccionista Jacques Derrida como "la verdad... simplemente no vale la pena de estudiar para alguien que ha estado estudiando a WVO Quine y Hilary Putnam y Donald Davidson" y también cita a Zhang Longxi, que califica el análisis de Derrida de la cultura china de "pernicioso" y sin "evidencia de estudio serio". En términos más generales, Nussbaum realizó algunas objeciones a Michel Foucault, pero sin embargo lo singularizó por proporcionar "la única obra verdaderamente importante en haber ingresado a la filosofía bajo el signo del posmodernismo". Nussbaum es aún más crítica con figuras como Allan Bloom, Roger Kimball y George Will por lo que ella considera su conocimiento "inestable" de las culturas no occidentales y las caricaturas inexactas de los departamentos de humanidades actuales.

The New York Times elogió a El cultivo de la Humanidad como "una defensa apasionada y argumentada del multiculturalismo" y lo aclamó como "una formidable, quizás definitiva defensa de la diversidad en los campus estadounidenses". Nussbaum fue la ganadora en 2002 del Premio Grawmeyer en Educación de la Universidad de Louisville.

Sexo y justicia social

Sex and Social Justice (Sexo y justicia social) se propone demostrar que el sexo y la sexualidad son distinciones moralmente irrelevantes que se han aplicado artificialmente como fuentes de jerarquía social; por lo tanto, el feminismo y la justicia social tienen preocupaciones comunes. Rechazando objeciones antiuniversalistas, Nussbaum propone libertades funcionales, o capacidades humanas centrales, como una rúbrica de justicia social.

Nussbaum analiza detenidamente las críticas feministas al liberalismo mismo, incluida la acusación formulada por Alison Jaggar de que el liberalismo exige un egoísmo ético. Nussbaum señala que el liberalismo enfatiza el respeto por los demás como individuos, y además argumenta que Jaggar ha eludido la distinción entre individualismo y autosuficiencia. Nussbaum acepta la crítica de Catharine MacKinnon al liberalismo abstracto.

Nussbaum condena la práctica de la mutilación genital femenina, citando la privación del funcionamiento humano normativo y sus riesgos para la salud, el impacto en el funcionamiento sexual, las violaciones de la dignidad y las condiciones de no autonomía. Haciendo hincapié en que la mutilación genital femenina se lleva a cabo mediante la fuerza bruta, su irreversibilidad, su naturaleza no consensual y sus vínculos con las costumbres de dominación masculina, Nussbaum insta a las feministas a enfrentar la mutilación genital femenina como un problema de injusticia.

Nussbaum también refina el concepto de "cosificación", como lo presentaron originalmente Catharine MacKinnon y Andrea Dworkin. Nussbaum define la idea de tratar como un objeto con siete cualidades: instrumentalidad, negación de la autonomía, inercia, fungibilidad, violabilidad, propiedad y negación de la subjetividad. Su caracterización de la pornografía como una herramienta de cosificación pone a Nussbaum en desacuerdo con el feminismo pro-sexo. Al mismo tiempo, Nussbaum argumenta a favor de la legalización de la prostitución, una posición que reiteró en un ensayo de 2008 tras el escándalo de Spitzer, escribiendo: "La idea de que debemos penalizar a las mujeres con pocas opciones eliminando una de las que pueden tener es grotesca".

Sexo y justicia social fue alabado por los críticos en la prensa. Salon declaró: "Ella muestra brillantemente cómo se usa el sexo para negar a algunas personas, es decir, mujeres y hombres homosexuales, la justicia social". El New York Times elogió el libro como "escrito con elegancia y discutido cuidadosamente". Kathryn Trevenen elogió el esfuerzo de Nussbaum por trasladar las preocupaciones feministas hacia los esfuerzos transnacionales interconectados, y por explicar un conjunto de pautas universales para estructurar una agenda de justicia social. Patrick Hopkins escogió para elogiar el capítulo "magistral" de Nussbaum sobre la cosificación sexual. La feminista radical Andrea Dworkin culpó a Nussbaum por "una constante sobreintelectualización de la emoción, que tiene la consecuencia inevitable de confundir el sufrimiento con la crueldad".

Esconderse de la Humanidad

Esconderse de la Humanidad amplía el trabajo de Nussbaum en psicología moral para sondear los argumentos para incluir dos emociones -vergüenza y repugnancia- como bases legítimas para los juicios legales. Nussbaum argumenta que los individuos tienden a repudiar su imperfección corporal o animalidad a través de la proyección de temores sobre la contaminación. Esta respuesta cognitiva es en sí misma irracional, porque no podemos trascender la animalidad de nuestros cuerpos. Al notar cómo la repugnancia proyectiva ha justificado erróneamente la subordinación grupal (principalmente de mujeres, judíos y homosexuales), Nussbaum termina descartando la repugnancia como una base confiable de juicio.

En cuanto a la vergüenza, Nussbaum argumenta que la vergüenza tiene un objetivo demasiado amplio, tratando de inculcar la humillación en un ámbito que es demasiado intrusivo y limita la libertad humana. Nussbaum se alía con John Stuart Mill para reducir la preocupación legal a los actos que causan un daño distintivo y asignable.

En una entrevista con la revista Reason, Nussbaum explicó: "La repugnancia y la vergüenza son intrínsecamente jerárquicos: establecen rangos y órdenes de seres humanos. También están intrínsecamente relacionados con restricciones a la libertad en áreas de conducta no perjudicial. Por estas dos razones, creo, cualquiera que valore los valores democráticos clave de igualdad y libertad debe desconfiar profundamente del atractivo de esas emociones en el contexto de la ley y las políticas públicas".

El trabajo de Nussbaum fue recibido con grandes elogios. El Boston Globe llamó a su argumento "característicamente lúcido" y la aclamó como "la filósofa de la vida pública más destacada de Estados Unidos". Sus reseñas en periódicos y revistas nacionales obtuvieron elogios unánimes. En círculos académicos, Stefanie A. Lindquist de la Universidad Vanderbilt elogió el análisis de Nussbaum como un "tratado de gran alcance y matizado sobre la interacción entre las emociones y la ley".

Una excepción destacada fue la reseña de Roger Kimball publicada en The New Criterion en la que acusó a Nussbaum de "fabricar" la renovada prevalencia de la vergüenza y la repugnancia en las discusiones públicas y dice que intenta "socavar la sabiduría moral heredada de milenios". La reprende por "despreciar las opiniones de la gente común" y finalmente acusa a Nussbaum de "esconderse de la humanidad".

Nussbaum recientemente ha corregido y extendido su trabajo sobre la repugnancia para producir un nuevo análisis de los problemas legales relacionados con la orientación sexual y la conducta del mismo sexo. Su libro From Disgust to Humanity: Sexual Orientation and the Constitution fue publicado por Oxford University Press en 2010, como parte de su serie "Inalienable Rights", editado por Geoffrey Stone.

De la repugnancia a la humanidad: orientación sexual y derecho constitucional

En este libro de 2010 Martha Nussbaum analiza el papel que desempeña la repugnancia en la ley y el debate público en los Estados Unidos. El libro analiza principalmente cuestiones legales constitucionales que enfrentan los gays y lesbianas estadounidenses, pero también analiza cuestiones como las leyes contra la mestización, la segregación, el antisemitismo y el sistema de castas en la India como parte de su tesis más amplia sobre el "principio de la repugnancia".

Nussbaum postula que las motivaciones fundamentales de quienes defienden las restricciones legales contra los gays y lesbianas estadounidenses se basan en el "principio de la repugnancia". Estas restricciones legales incluyen bloquear la orientación sexual protegida bajo leyes antidiscriminatorias (Ver: Romer v. Evans), leyes de sodomía contra adultos que consienten (Ver: Lawrence v. Texas), prohibiciones constitucionales contra el matrimonio entre personas del mismo sexo (Ver: Proposición 8 de California (2008)), una regulación demasiado estricta de las casas de baños gay y la prohibición del sexo en parques públicos y baños públicos. Nussbaum también argumenta que las prohibiciones legales sobre la poligamia y ciertas formas de matrimonio incestuoso (por ejemplo, hermano-hermana) se basan en el principio de la repugnancia y deben ser anuladas.

Identifica estrechamente el "principio de la repugnancia" con Lord Devlin y su famosa oposición al informe Wolfenden que recomendaba despenalizar los actos homosexuales consensuales privados sobre la base de que esas cosas "asquearían al hombre común". Para Devlin, el mero hecho de que algunas personas o actos pueden producir reacciones emocionales populares de repulsión proporciona una guía apropiada para legislar. También identifica la "sabiduría de la repugnancia" defendida por León Kass como otra escuela de pensamiento de "principio de la repugnancia", ya que afirma de la repulsión "en casos cruciales... la repugnancia es la expresión emocional de la sabiduría profunda, más allá del poder de articularlo de la razón".

Nussbaum continúa oponiéndose explícitamente al concepto de una moral basada en la repugnancia como una guía apropiada para legislar. Nussbaum señala que la repulsión popular se ha utilizado a lo largo de la historia como una justificación para la persecución. Basándose en su trabajo anterior sobre la relación entre la repugnancia y la vergüenza, Nussbaum señala que, en diversos momentos, el racismo, el antisemitismo y el sexismo han sido impulsados por la repulsión popular.

En lugar del "principio de la repugnancia", Nussbaum defiende "el principio del daño" de John Stuart Mill como la base adecuada para limitar las libertades individuales. Nussbaum argumenta que el principio del daño, que respalda las ideas legales del consentimiento, la mayoría de edad y la privacidad, protege a los ciudadanos, mientras que el "principio de la repugnancia" no es más que una reacción emocional poco confiable sin sabiduría inherente. Además, Nussbaum argumenta que este principio ha negado y continúa negando a los ciudadanos la humanidad y la igualdad ante la ley sin fundamentos racionales y causa daños sociales palpables a los grupos afectados.

Disgust to Humanity obtuvo aclamación en los Estados Unidos, y provocó entrevistas en el New York Times y otras revistas.Una revista conservadora, The American Spectator, ofreció una opinión disidente, escribiendo: "la crítica del 'principio de la repugnancia' carece de coherencia, y 'la política de la humanidad' se traiciona a sí misma al no tratar más compasivamente a los que se oponen al movimiento por los derechos ". El artículo también argumenta que el libro está empañado por errores de hechos e inconsistencias.

Obras

Aristotle's De Motu Animalium (1978)

The Fragility of Goodness: Luck and Ethics in Greek Tragedy and Philosophy (1986)

Love's Knowledge (1990)

Nussbaum, Martha, y Amartya Sen. The Quality o Life. (Oxford: Clarendon Press 1993)

The Therapy of Desire (1994)

Poetic Justice (1996)

For Love of Country (1996)

Cultivating Humanity: A Classical Defense of Reform in Liberal Education (1997)

Sex and Social Justice (1998)

Women and Human Development (2000)

Upheavals of Thought: The Intelligence of Emotions (2001)

Hiding From Humanity: Disgust, Shame, and the Law (2004)

Animal Rights: Current Debates and New Directions (editado con Cass Sunstein) (2004)

Frontiers of Justice: Disability, Nationality, Species Membership (2006)

The clash within democracy, religious violence, and India's future (2007)

Liberty of conscience: in defense of America's tradition of religious equality (2008)

From disgust to humanity: sexual orientation and constitutional law (2010)

Not for profit: why democracy needs the humanities (2010)

Creating capabilities: the human development approach (2011)

Philosophical interventions (2012)

The new religious intolerance: overcoming the politics of fear in an anxious age (2012)

Political emotions : why love matters for justice (2013)

The Monarchy of Fear: A philosopher looks at our political crisis (2018)

The Cosmopolitan Tradition: A Noble but Flawed Ideal (2019)

Citadels of Pride: Sexual Abuse, Accountability, and Reconciliation (2021)

Justice for Animals: Our Collective Responsibility (2023)

The Tenderness of Silent Minds: Benjamin Britten and his War Requiem (2024)

Traducidas al español

La fragilidad del bien: fortuna y ética en la tragedia y la filosofía griega [traducción de Antonio Ballesteros] Madrid: Visor, 1995.

Justicia poética: la imaginación literaria y la vida pública [traducción de Carlos Gardini]. Barcelona: Andrés Bello, D.L., 1997.

Los límites del patriotismo: identidad, pertenencia y "ciudadanía mundial", compilado por Joshua Cohen; [traducción de Carme Castells]. Barcelona: Paidós Ibérica, 1999.

Nussbaum M. y Cass R. Sunstein (eds.) Clones y clones: hechos y fantasías acerca de la clonación humana ; prólogo de Manuel Garrido; [traducción de María Cóndor Orduña]. Madrid: Cátedra, 2000.

El cultivo de la humanidad: una defensa clásica de la reforma en la educación liberal [traducción de Juana Pailaya] 1.ª ed. Barcelona: Andrés Bello, 2001.

Las mujeres y el desarrollo humano: el enfoque de las capacidades [traducción de Roberto Bernet]. Barcelona: Herder, 2002.

La terapia del deseo: teoría y práctica en la ética helenística [traducción de Miguel Candel]. Barcelona: Paidós, [2003]

El conocimiento del amor: ensayos sobre filosofía y literatura [traducción de Rocío Orsi Portalo y Juana María Inarejos Ortiz Boadilla del Monte]. Madrid: A. Machado Libros, 2005.

El cultivo de la humanidad: una defensa clásica de la reforma en la educación liberal [traducción de Juana Pailaya]. Barcelona: Paidós Ibérica, 2005.

El ocultamiento de lo humano: repugnacia, vergüenza y ley [Traducción de Gabriel Zadunaisky]. Buenos Aires/Madrid, Katz editores, 2006, ISBN 9788460983545

Las fronteras de la justicia: consideraciones sobre la exclusión [traducción de Ramón Vilà Vernis y Albino Santos Mosquera]. Barcelona: Paidós, 2007.

Paisajes del pensamiento: la inteligencia de las emociones Barcelona: Paidós Ibérica, 2008, ISBN 978-84-493-2099-6

Libertad de conciencia [traducción de Alberto Enrique Álvarez y Araceli Maira Benítez]. Barcelona: Tusquets, 2009.

India: democracia y violencia religiosa [traducción de Vanesa Casanova]. Barcelona: Paidós, 2009.

Sin fines de lucro. Por qué la democracia necesita de las humanidades [Traducción de María Victoria Rodil]. Buenos Aires/Madrid, Katz editores, 2010, ISBN 9788492946174

Libertad de conciencia: el ataque a la igualdad de respeto + "Vivir en democracia implica respetar el derecho de las personas a elegir estilos de vida con los que no estoy de acuerdo" (entrevista de Daniel Gamper Sachse) [Traducción de Patrícia Soley-Beltrán]. Buenos Aires/Madrid, Katz editores, 2011, ISBN 9788492946358 (En coedición con el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona).

Crear capacidades: propuesta para el desarrollo humano [traducción de Albino Santos Mosquera]. Barcelona, Paidós, 2012, ISBN 9788449309885

La monarquía del miedo: Una mirada filosófica a la crisis política actual [traducción de Albino Santos Mosquera]. Barcelona, Paidós, 2019, ISBN 9788449335853.

La tradición cosmopolita: Un noble e imperfecto ideal [traducción de Albino Santos Mosquera]. Barcelona, Paidós, 2020, ISBN 9788449336942.

Ciudadelas de la soberbia: Agresión sexual, resposabilización y reconciliación [traducción de Albino Santos Mosquera]. Barcelona, Paidós, 2022, ISBN 9788449339325.

Justicia para los animales: Una respuesta colectiva [traducción de Albino Santos Mosquera]. Barcelona, Paidós, 2023, ISBN 9788449341564.

lunes, 1 de junio de 2026

Fallece José Manuel Blecua Perdices. Dossier.

 [Dossier y obituarios sobre José Manuel Blecua]

 I

 José Manuel Blecua, mucho más que un amigo, por José A. Pascual, 29/05/2026, en Abc

Era una persona seductora por su profunda y natural cordialidad, por su falta de dogmatismo, por ser uno de los seres más bien pensados que he conocido

Al filo de la noticia del fallecimiento de José Manuel Blecua, debería refugiarme en el silencio. Un silencio que se cerraría precisamente con una forma de despedida suya por medio de un «tenemos que hablar». Y no porque nos quedaran en el tintero muchas cosas por decir, sino por tantas como nos hemos dicho, aun sin palabras.

Es algo normal cuando las nuestras han sido en gran medida vidas paralelas, yendo él siempre por delante: la coincidencia en el penenazgo; en la cátedra de instituto; en la de universidad, donde ambos purgamos un tiempo como esos segundones a los que se los designaba como vicerrectores. Recuerdo de un modo particular la convivencia durante esos cinco años en que participamos en el programa 'Hablando Claro': experiencia inolvidable para los dos, tan llevadera que en aquellos programas en directo nos permitíamos hacernos bromas cruzadas, como la que le lancé yo diciéndole a los oyentes que en adecua no debía acentuarse la 'u'; (hoy ya sí se puede acentuar), y que para no olvidarlo pensaran que esa forma verbal rimaba con 'Blecua'. Hemos compartido silla en la Academia (cada uno la suya, pero menos alta la mía).

De esta vida paralela con quien fue más que un amigo no solo recuerdo los buenos momentos. Me vienen a las mientes otros bastante complicados: algunos con final feliz, como fue el caso de la organización del Congreso de la Lengua Española en Sevilla, en 1992, algunos azarosos tribunales de oposiciones; ciertos problemas en los que su capacidad diplomática fue decisiva para dar con una solución, como es el caso de la transición del Instituto Cervantes entre dos gobiernos o aquel momento en que, gracias a José Manuel, pudimos mediar en un problema departamental que tenía una universidad. Lo de complicado se queda superlativamente corto para describir aquella época que sufrió la dirección de la Real Academia Española, en los que no fue lo más duro torear con el grave problema de la congelación presupuestaria que se presentó durante su mandato.

Si soy testigo de una parte importante de su vida profesional, lo soy también de su condición humana: se trataba de una persona seductora por su profunda y natural cordialidad, por su falta de dogmatismo, por ser uno de los seres más bien pensados que he conocido, por haber creado uno de los Departamentos de filología más importantes de España, por haber formado a un nutrido grupo de discípulos. Es la suya una excepción a una idea que un buen amigo atribuye a muchos que somos incapaces de leer a los demás, por complacernos con leernos a nosotros mismos. José Manuel siempre iba por delante en el conocimiento de la bibliografía, lo que explica que su amor a nuestra lengua se cimentara en el profundo conocimiento que tenía de ella.

Vuelvo a hablar contigo, querido amigo, con el silencio.

II

Muere José Manuel Blecua, académico y ex director de la RAE, a los 86 años, en El Mundo,  Efe,  29 mayo 2026:

Doctor en Filología Románica y catedrático de Lengua Española, fue el responsable del volumen 'Fonética y fonología' de las dos ediciones de la 'Nueva gramática de la lengua española', de 2011 y 2025

José Manuel Blecua, Creu de Sant Jordi de la Generalitat, director de la Real Academia de la Lengua entre los años 2011 y 2014, y académico de esta institución -ocupaba el sillón con la letra h- ha fallecido este viernes en Madrid a los 86 años, ha informado la página de la RAE.

Nacido en Zaragoza el 21 de junio de 1939, fue elegido académico de número el 19 de junio de 2003 y tomó posesión el 25 de junio de 2006 con el discurso titulado 'Principios del Diccionario de Autoridades'.

Elegido director de la RAE en diciembre de 2010, ocupó el cargo entre 2011 y 2014. Además, fue secretario de la corporación de 2007 a 2009.

Era hijo de José Manuel Blecua Teijeiro (1913-2003), catedrático de Literatura Española de la Universidad de Barcelona y académico de honor de la Real Academia Española, y hermano del también filólogo Alberto Blecua (1941-2020).

Doctor en Filología Románica y catedrático de Lengua Española, José Manuel Blecua fue el responsable del volumen 'Fonética y fonología' de las dos ediciones de la 'Nueva gramática de la lengua española', de 2011 y 2025.

Actividad académica en Barcelona

Fue profesor de la Universidad de Barcelona y de la Autónoma de Barcelona (UAB), de la que fue vicerrector, director del Servicio de Publicaciones y fundador y director del primer Seminario de Filología e Informática.

En 2011 recibió el reconocimiento de la Associació d'Amics de la UAB, en un acto en el que se presentó el libro 'Al otro lado del espejo', publicado en homenaje a sus años de docencia.

José Manuel Blecua también fue profesor en Ohio State University (1971), en el Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios de El Colegio de México (1986-1987), en los cursos de verano para extranjeros de la Universidad de Zaragoza en Jaca (Huesca) y colaborador docente, desde 1976, de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.

Asimismo, fue miembro de la Reial Acadèmia de Bones Lletres de Barcelona y correspondiente de la Real Academia Hispano Americana de Ciencias, Artes y Letras de Cádiz.

Blecua fue también director académico del Instituto Cervantes (1994-1995).

Coautor del primer libro de estilo del periódico barcelonés 'La Vanguardia' (1986), participó en programas de divulgación lingüística, como 'Hablando claro' (TVE 1987-1992).

Distinguido con numerosos galardones, José Manuel Blecua recibió por ejemplo la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio (2015), el Premio Aragón de Investigación (2005) por su labor en los campos de la gramática y la lexicografía, la distinción Jaume Vicens Vives al mérito docente otorgada por el Gobierno de la Generalitat (2005), el Premio Atlántida (2011), la Medalla de Oro de la ciudad de Zaragoza (2011), el Premio de las Letras Aragonesas 2012 y el Premio Heraldo a los Valores Humanos y el Conocimiento (2014).

También fue distinguido con el doctorado 'honoris causa' por la Universidad Carlos III de Madrid y presidente del jurado del primer premio Bienal de Novela Mario Vargas Llosa. Además, fue galardonado con la Creu de Sant Jordi y con la Medalla de la Universidad de Zaragoza.

En 2015 recibió el Premio EFE Cultura, que otorgaba por primera vez la agencia.

 III

Fallece el académico José Manuel Blecua, portal de la RAE, 29 de Mayo de 2026:

El académico José Manuel Blecua ha fallecido este viernes 29 de mayo en Madrid a los 86 años.

Nacido en Zaragoza el 21 de junio de 1939, fue elegido académico de número el 19 de junio de 2003 para ocupar la silla h y tomó posesión el 25 de junio de 2006 con el discurso titulado Principios del «Diccionario de Autoridades». Elegido director de la RAE en diciembre de 2010, ocupó el cargo entre 2011 y 2014. Además, fue secretario de la corporación de 2007 a 2009.

Doctor en Filología Románica y catedrático de Lengua Española, José Manuel Blecua fue el responsable del volumen Fonética y fonología de las dos ediciones de la Nueva gramática de la lengua española de 2011 y 2025. 

Durante su mandato como director de la RAE, José Manuel Blecua fue también presidente de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) y del patronato de la Fundación del Español Urgente. En este periodo, bajo su dirección, se celebró el III Centenario de la Real Academia Española, en cuya sesión conmemorativa, presidida por los reyes, se presentó oficialmente la 23.ª edición del Diccionario de la lengua española.

Fue profesor de la Universidad de Barcelona y de la Autónoma de Barcelona, de la que fue vicerrector, director del Servicio de Publicaciones y fundador y director del primer Seminario de Filología e Informática. En 2011 recibió el reconocimiento de la Associació d'Amics de la UAB, en un acto en el que se presentó el libro Al otro lado del espejo, publicado en homenaje a sus años de docencia.

José Manuel Blecua también fue profesor en Ohio State University (1971), en el Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios de El Colegio de México (1986-1987), en los cursos de verano para extranjeros de la Universidad de Zaragoza en Jaca y colaborador docente, desde 1976, de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Asimismo, fue miembro de la Reial Acadèmia de Bones Lletres de Barcelona y correspondiente de la Real Academia Hispano Americana de Ciencias, Artes y Letras de Cádiz.

Fue secretario ejecutivo de la Comisión Científica del Congreso de la Lengua Española (Sevilla, 1992) y responsable de la Sección de Lengua y Tecnología, así como secretario del Comité Académico del I Congreso Internacional de la Lengua Española (Zacatecas, 1997), cuyo lema fue «La lengua española y los medios de comunicación». Blecua fue también director académico del Instituto Cervantes (1994-1995).

Especialista en lexicografía e historiografía lingüística, colaboró con Juan Alcina en la obra Gramática española (1975) y dirigió el Diccionario VOX de sinónimos y antónimos, el Diccionario general de sinónimos y antónimos (1999) y el Diccionario escolar de sinónimos y antónimos (1999).

Miembro del Consejo de Asesoramiento Científico de la colección Historiografía de la Lingüística Española y director de la colección Enseñanza Crítica (ed. Crítica), formó parte del Consejo de Redacción de la Nueva Revista de Filología Hispánica, de la Revista de Lexicografía, del Boletín de la Biblioteca Menéndez Pelayo y del Consejo de Dirección de Cuadernos de Filología.

Coautor del primer libro de estilo del periódico barcelonés La Vanguardia (1986), participó en programas de divulgación lingüística, como Hablando claro (TVE, 1987-1992).

José Manuel Blecua recibió, entre otros galardones, la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio (2015), el Premio Aragón de Investigación (2005) por su labor en los campos de la gramática y la lexicografía, la distinción Jaume Vicens Vives al mérito docente otorgada por el Gobierno de la Generalitat (2005), el Premio Atlántida (2011), la Medalla de Oro de la ciudad de Zaragoza (2011), el Premio de las Letras Aragonesas 2012 y el Premio Heraldo a los Valores Humanos y el Conocimiento (2014).

Fue distinguido con el doctorado honoris causa por la Universidad Carlos III de Madrid y presidente del jurado del primer premio Bienal de Novela Mario Vargas Llosa. Además, fue galardonado con la Creu de Sant Jordi y con la Medalla de la Universidad de Zaragoza. En 2015 recibió el Premio EFE Cultura, que otorgaba por primera vez la agencia, y el Consejo de Ministros del 9 de octubre acordó concederle la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio, recibida el 21 de enero de 2016.

Su labor también fue reconocida por varias academias de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE). En 2014 las academias Venezolana y Guatemalteca de la Lengua le distinguieron con el título de miembro honorario de ambas corporaciones; fue recibido como miembro ilustre de la Academia Chilena, y nombrado miembro correspondiente de la Academia Paraguaya.

    IV

Muere el filólogo José Manuel Blecua, exdirector de la RAE, a los 86 años, en El País, por Manuel Morales, 29 de mayo de 2026:

La etapa en la que estuvo al frente de la Academia se caracterizó por las dificultades económicas debido a los sucesivos recortes en la aportación del Estado a la institución

El filólogo José Manuel Blecua Perdices, exdirector de la Real Academia Española (RAE), ha fallecido este viernes a los 86 años en Madrid, han confirmado en la institución a este periódico. Nacido en Zaragoza, el 21 de junio de 1939, fue elegido director de la RAE en diciembre de 2010, cargo que ocupó entre enero de 2011 y finales de 2014. Fue la suya una época marcada por las dificultades económicas de la Academia debido a los sucesivos recortes en la aportación estatal.

Blecua, que ocupaba la silla h, fue elegido académico el 19 de junio de 2003 y tomó posesión el 25 de junio de 2006 con el discurso titulado Principios del ‘Diccionario de Autoridades' (este fue el primero del español que publicó la RAE, en seis tomos entre 1726 y 1739). Antes de ser director, había sido secretario entre 2007 y 2009. Hombre entrañable, destacaban los que lo conocieron, fue un sabio de la lengua española. En su labor en la Academia destaca como responsable del volumen Fonética y fonología de las dos ediciones de la Nueva gramática de la lengua española, publicadas en 2011 y 2025, informa la RAE en su nota.

José Manuel Blecua era hijo del también filólogo y gramático José Manuel Blecua Teijeiro y hermano mayor del filólogo Alberto Blecua, fallecido en 2020. Conformaban una estirpe de la filología española. Precisamente, con su hermano se aficionó desde niño a la lectura a través de tebeos como El Coyote y a la literatura popular gracias a autores como Kipling. Él decía que su infancia había sido feliz, a pesar de las restricciones de la posguerra civil. En una entrevista en este periódico cuando entró en la RAE, destacaba lo importante que había sido para él tener profesores como Francisco Ynduráin, Rafael Lapesa, Martín de Riquer o su propio padre. “Los maestros marcan mucho el destino de una persona”, decía, quien también era un gran aficionado al fútbol.

Sobre los diccionarios y la incorporación de vocablos, señalaba que tenía “que ser constante, porque lo que innova la lengua es la vida, y la vida innova cada día”. “Si algo no está [en el Diccionario] pero lo utilizan García Márquez y Vargas Llosa, úsenlo sin miedo". Cuando tomó posesión de su silla en la RAE, subrayó que “América era lo más atractivo del español por sus características de tipo social” y reconocía que, en lo referido a la gramática, España había vivido “un poco de espaldas” a los americanos.

En cualquier caso, Blecua era optimista respecto al futuro de la lengua española “por su gran dimensión literaria”. En su mandato, la RAE celebró su tricentenario, pero vivió la cara amarga del descenso de la subvención del Estado a la casa, que pasó de 3,8 millones cuando se hizo cargo de la institución en 2011, a 1,6 millones en su último año, el 2014, una situación que él mismo calificaba de “dramática”. Hay que tener en cuenta que en aquella época el presupuesto de la RAE dependía al 50% del Estado.

Doctor en Filología Románica y catedrático de Lengua Española, fue profesor de la Universidad de Barcelona y de la Autónoma de Barcelona, de la que fue vicerrector y director del Servicio de Publicaciones. Asimismo, fue colaborador docente, desde 1976, de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP). Fuera de España, ejerció como profesor, entre otros centros, en la Ohio State University (1971).

Especialista en lexicografía e historiografía lingüística, colaboró con Juan Alcina en la obra Gramática española (1975) y dirigió el Diccionario VOX de sinónimos y antónimos, el Diccionario general de sinónimos y antónimos (1999) y el Diccionario escolar de sinónimos y antónimos (1999). Precisamente, el pasado 20 de mayo la RAE publicó su primer Diccionario de sinónimos y antónimos en sus tres siglos de historia. Además, fue coautor del primer libro de estilo del periódico La Vanguardia (1986) y participó en programas de divulgación lingüística, como Hablando claro, de TVE, entre 1987 y 1992. Fue designado presidente del Comité Ejecutivo de la Comisión del IV centenario del Quijote por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

Doctor honoris causa por la Universidad Carlos III de Madrid en 2014, fue secretario ejecutivo de la Comisión Científica del Congreso de la Lengua Española, que se celebró en Sevilla, en 1992, y secretario del Comité Académico del I Congreso Internacional de la Lengua Española (CILE), en Zacatecas (México), en 1997.

Entre sus reconocimientos, destacan la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio (2015), la distinción Jaume Vicens Vives al mérito docente, otorgada por la Generalitat de Cataluña (2005), y el Premio de las Letras Aragonesas de 2012. Además, fue galardonado con la Creu de Sant Jordi y con la Medalla de la Universidad de Zaragoza. En 2015 recibió el Premio Efe Cultura, que otorgaba por primera vez la agencia de noticias.

Su labor también fue reconocida por otras academias de la lengua española. En 2014, las academias venezolana y guatemalteca le distinguieron con el título de miembro honorario. Igualmente, fue miembro ilustre de la Academia Chilena y miembro correspondiente de la Paraguaya.

 V

 Blecua. Su cordialidad era inseparable de su amor por las palabras, Luis García Montero, El País, 1 jun 2026:

Los topónimos no son fríos. Era siempre una emoción hablar con José Manuel Blecua de todo lo que cabe en las palabras, seres vivos que se escapan de los diccionarios para respirar entre las personas. Hace ahora dos años, cuando dejó un legado en la Caja de las Letras, recordó su trabajo como director académico del Instituto Cervantes entre 1994 y 1995. Poner en marcha la institución junto a Nicolás Sánchez-Albornoz le hizo comprender que los topónimos no son fríos. Cada vez que escuchaba noticias sobre algún suceso en El Cairo o en Beirut, una sequía, una guerra, los topónimos se llenaban de gente, personas que salían todas las mañanas a la calle, caminaban entre las dificultades de la existencia y decidían, por ejemplo, estudiar o enseñar un idioma. La cordialidad de Blecua era inseparable de su amor por las palabras. A través de ella había aprendido, como lector y filólogo, a respetar el menester y la conversación de los hablantes.

Los apellidos tampoco son fríos. Hablar con Blecua era también estudiar a Lope de Vega con su padre, don José Manuel, o a Garcilaso con su hermano Alberto. El apellido Blecua es un sinónimo de la palabra filología, salta de los libros a la admiración para juntarse con Lázaro Carreter, Ynduráin o Alvar, y luego con Góngora o Juan de Mena, pasando más tarde a la gramática española, la lingüística y la significación de todo tipo de antónimos. Porque si tienen valor los sinónimos, tampoco carecen de importancia los antónimos. Su respeto a la vida de las palabras le llevó a entender la importancia de la diversidad de nuestro idioma y la riqueza del español en América. Desde el Instituto Cervantes abrió el camino que desembocaría poco después en el primer Congreso Internacional de la Lengua Española en Zacatecas. Allí se comprobó que los topónimos no son fríos y que el amor a la literatura y las palabras es inseparable del respeto a la dignidad los seres humanos.

VI

Fallece el académico zaragozano José Manuel Blecua, exdirector de la RAE, en Aragón Digital, Redacción, 29/may/26:

Durante su etapa al frente de la RAE presidió igualmente la Asociación de Academias de la Lengua Española (Asale) y el patronato de la Fundación del Español Urgente (Fundéu)

La cultura y la lengua española despiden este viernes a una de sus figuras más reconocidas. El exdirector de la Real Academia Española (RAE) y académico José Manuel Blecua ha fallecido en Madrid a los 86 años, según ha informado la propia institución a través de un comunicado.

Nacido en Zaragoza el 21 de junio de 1939, Blecua desarrolló una larga trayectoria vinculada al estudio y la divulgación de la lengua española. Fue elegido académico de número de la RAE el 19 de junio de 2003 para ocupar la silla H y tomó posesión el 25 de junio de 2006 con el discurso titulado 'Principios del Diccionario de Autoridades'. Además, fue director de la institución entre 2011 y 2014, tras ser elegido para el cargo en diciembre de 2010, y ejerció como secretario de la corporación entre 2007 y 2009.

Doctor en Filología Románica y catedrático de Lengua Española, fue también el responsable del volumen 'Fonética y fonología' de las dos ediciones de la 'Nueva gramática de la lengua española' de 2011 y 2025. Durante su etapa al frente de la RAE presidió igualmente la Asociación de Academias de la Lengua Española (Asale) y el patronato de la Fundación del Español Urgente (Fundéu).

TRAYECTORIA ACADÉMICA Y DOCENTE

Blecua impartió clases en la Universidad de Barcelona y en la Universidad Autónoma de Barcelona, donde desempeñó distintos cargos, entre ellos los de vicerrector, director del Servicio de Publicaciones y fundador y director del primer Seminario de Filología e Informática. En 2011 recibió el reconocimiento de la Associació d'Amics de la UAB en un acto en el que se presentó el libro 'Al otro lado del espejo', publicado en homenaje a sus años de docencia.

También fue profesor en Ohio State University (1971), en el Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios de El Colegio de México (1986-1987), en los cursos de verano para extranjeros de la Universidad de Zaragoza en Jaca y colaborador docente, desde 1976, de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Asimismo, fue miembro de la Reial Acadèmia de Bones Lletres de Barcelona y correspondiente de la Real Academia Hispano Americana de Ciencias, Artes y Letras de Cádiz, según ha informado la RAE.

Fue secretario ejecutivo de la Comisión Científica del Congreso de la Lengua Española celebrado en Sevilla en 1992 y responsable de la Sección de Lengua y Tecnología. También ejerció como secretario del Comité Académico del I Congreso Internacional de la Lengua Española, celebrado en Zacatecas en 1997 bajo el lema 'La lengua española y los medios de comunicación'. Además, fue director académico del Instituto Cervantes entre 1994 y 1995.

Especialista en lexicografía e historiografía lingüística, colaboró con Juan Alcina en la obra 'Gramática española' (1975) y dirigió el 'Diccionario VOX de sinónimos y antónimos', el 'Diccionario general de sinónimos y antónimos' (1999) y el 'Diccionario escolar de sinónimos y antónimos' (1999).

Miembro del Consejo de Asesoramiento Científico de la colección Historiografía de la Lingüística Española y director de la colección Enseñanza Crítica (ed. Crítica), formó parte del Consejo de Redacción de la 'Nueva Revista de Filología Hispánica', de la 'Revista de Lexicografía', del Boletín de la Biblioteca Menéndez Pelayo y del Consejo de Dirección de Cuadernos de Filología.

Fue además coautor del primer libro de estilo del periódico barcelonés 'La Vanguardia' (1986) y participó en programas de divulgación lingüística como 'Hablando claro' (TVE, 1987-1992).

RECONOCIMIENTOS Y DISTINCIONES

José Manuel Blecua recibió, entre otros galardones, la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio (2015), el Premio Aragón de Investigación (2005) por su labor en los campos de la gramática y la lexicografía, la distinción Jaume Vicens Vives al mérito docente otorgada por el Gobierno de la Generalitat (2005), el Premio Atlántida (2011), la Medalla de Oro de la ciudad de Zaragoza (2011), el Premio de las Letras Aragonesas 2012 y el Premio Heraldo a los Valores Humanos y el Conocimiento (2014).

También fue distinguido con el doctorado honoris causa por la Universidad Carlos III de Madrid y presidió el jurado del primer premio Bienal de Novela Mario Vargas Llosa. Además, recibió la Creu de Sant Jordi y la Medalla de la Universidad de Zaragoza.

Su trayectoria fue reconocida igualmente por varias academias de la Asale. En 2014, las academias Venezolana y Guatemalteca de la Lengua le concedieron el título de miembro honorario de ambas corporaciones; fue recibido como miembro ilustre de la Academia Chilena y nombrado miembro correspondiente de la Academia Paraguaya.

VII

De Biblioteca Virtual de la Filología Española:

José Manuel Blecua Perdices es un filólogo español, nacido en Zaragoza en 1939 e hijo del también filólogo José Manuel Blecua Teijeiro (1913-2003) y hermano de Alberto Blecua (1941-). Desde muy joven se aficionó a la lectura y tuvo como profesores a humanistas importantes como Francisco Ynduráin (1910-1994) o Idelfonso Manuel Gil (1912-2003). Tras ser profesor de enseñanzas medias, se doctoró en Filología Románica en 1970 con una tesis sobre la Silva de poesía del doctor Eugenio Salazar. Consiguió la agregación –entonces paso obligatorio acceder a una cátedra– de Lengua Española de la Universidad Autónoma de Barcelona en 1975. En esta Universidad, fue vicerrector y dirigió el Seminario de Filología e Informática. Ha sido profesor invitado de la Ohio State University (1970) y en el Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios de El Colegio de México (1986-1987). Ha dirigido el Diccionario general de sinónimos y antónimos, actualización del repertorio de Samuel Gili Gaya (1892-1976), y ha llevado a cabo numerosos trabajos lexicográficos e historiográficos. Asimismo, junto con Juan Alcina Franch (1917-1998), escribió la conocida Gramática española. En 2003 fue elegido miembro de la Real Academia Española y en 2006 tomó posesión con el discurso Principios del Diccionario de Autoridades. Entre el 16 de diciembre de 2010 y el 11 de diciembre de 2014 fue director de la Institución. Fue, además, responsable del volumen Fonética y Fonología de la Nueva gramática de la lengua española (2011).

Obra

Atlas de la literatura española, Jover, Barcelona, 1975.

Lingüística y significación, Salvat, Barcelona, 1973.

Principios del Diccionario de Autoridades. Discurso leído el día 25 de junio de 2006 en su recepción pública por el excelentísimo señor D. José Manuel Blecua y contestación del excelentísimo señor D. José Antonio Pascual, Real Academia Española, Madrid, 2006.

José Manuel Blecua (dir.), Diccionari avançat de sinònims i antònims de la llengua catalana, 7ª ed., Biblograf, Barcelona, 1997.

José Manuel Blecua (dir.), Diccionario general de sinónimos y antónimos, Biblograf, Barcelona, 1999.

José Manuel Blecua, Juan Gutiérrez y Lidia Sala (eds.), Estudios de grafemática en el dominio hispánico, Universidad de Salamanca-Instituto Caro y Cuervo, Salamanca, 1998.

Juan Alcina y José Manuel Blecua, Gramática española, Ariel, Barcelona, 1975.

VIII

Tomás Fernández y Elena Tamaro. «Biografia de José Manuel Blecua» [Internet]. Barcelona, España: Editorial Biografías y Vidas, 2004. Disponible en https://www.biografiasyvidas.com/biografia/b/blecua_jose_manuel.htm [página consultada el 1 de junio de 2026].

(José Manuel Blecua Perdices; Zaragoza, 1939) Filólogo español. Desde su juventud estuvo vinculado al mundo universitario barcelonés; la primera causa de ello fue el hecho de que su padre, el también prestigioso filólogo José Manuel Blecua Teijeiro, ganara las oposiciones en Barcelona, ciudad en la que Blecua, al igual que su hermano Alberto, finalizó sus estudios de filología, que había empezado en Zaragoza y continuado en Madrid.

Al terminar su formación universitaria inició su labor docente, primero en la Universidad de Barcelona y posteriormente, desde septiembre de 1968, como profesor de lengua española en la Universidad Autónoma, donde dirigió el Seminario de Filología e Informática. Fue profesor invitado en la Ohio State University (1971) y en el Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios del Colegio de México (1986-1987); secretario ejecutivo de la Comisión Científica del Congreso de la Lengua Española (Sevilla, 1992) y director académico del Instituto Cervantes.

Muchos libros y trabajos jalonaron su carrera. Algunos son obras colectivas, diccionarios y estudios de gramática y de otros ámbitos de la filología (trabajos de lexicografía, de historia de las ideas lingüísticas en España, de aplicación de las nuevas tecnologías al estudio de la lengua española y de la situación del español como lengua extranjera), aunque no faltan manuales de uso didáctico y estudios sobre literatura, especialmente sobre literatura medieval. Colaboró con Juan Alcina en la Gramática española (1975), publicó el libro de estilo del periódico barcelonés La Vanguardia (1982), un trabajo pionero en este campo, y dirigió el Diccionario general de sinónimos y antónimos (1999).

El 25 de junio de 2006 ingresó en la Real Academia Española de la Lengua, donde ocuparía el sillón “h”, vacante tras el fallecimiento del también filólogo Emilio Lorenzo. En el curso del solemne acto, Blecua leyó su discurso de ingreso centrado en “arrojar un poco de luz” sobre algunos aspectos teóricos y prácticos de las páginas iniciales del primer diccionario de la institución, el Diccionario de autoridades (1726).

En su discurso, Blecua recordó que la primera vez que entró en el Salón principal de la institución fue el 21 de marzo de 1954, día en que escuchó otro discurso de ingreso, el de quien poco después sería su maestro, Rafael Lapesa. “Desde entonces, los momentos y las horas han ido cavando en mi vivir, a jornal de mi pena y mi cuidado, […] Es verdad que no sólo no he perdido la ilusión juvenil que tenía entonces, sino que además he ganado en el inmenso asombro que me produce encontrarme en este lugar”, dijo emocionado.

Blecua ha manifestado en diversas ocasiones lo importante que es cuidar el uso del idioma, algo que queda bien claro en el epígrafe, tomado de unas palabras del poeta Pedro Salinas, utilizado en uno de sus libros: “Cabe la esperanza de que cuando los hombre hablen mejor, mejor se sentirán en compañía, se entenderán más delicadamente”.

Una visión de la lengua íntimamente relacionada con las intenciones fundamentales del Diccionario de autoridades, acerca del cual Blecua disertó en su discurso de ingreso en la RAE, que son “cultivar y fijar la pureza y elegancia de la lengua castellana, desterrando todos los errores que en sus vocablos, en sus modos de hablar, o en su construcción ha introducido la ignorancia, la vana afectación, el descuido, y la demasiada libertad de innovar: será su empleo distinguir los vocablos, frases, o construcciones extranjeras de las propias, las anticuadas de las usadas, las bajas y rústicas de las cortesanas y levantadas, las burlescas de las serias, y finalmente las propias de las figuradas”. Todo un programa.

Tras pronunciar su discurso, introducido por los también académicos de la institución el poeta Francisco Brines y el arquitecto Antonio Fernández Alba, fue respondido por el lexicógrafo y también académico José Antonio Pascual, quien destacó del nuevo académico su perfección y “enorme cuidado” en todas sus tareas.

Pascual subrayó como características fundamentales de la personalidad de Blecua el haberse entregado desde muy joven “en cuerpo y alma” a un trabajo que le apasiona, y cuya especialización no ha sido en absoluto incompatible con la divulgación. Incluso, cabría añadir, tampoco ha sido incompatible con la incorporación, tanto al trabajo de investigación como al docente, de las nuevas tecnologías, y así le fue reconocido por la Generalitat de Catalunya, que en 2005 le concedió el premio Jaume Vicens Vives a la calidad docente universitaria, en reconocimiento a su larga trayectoria profesional, “especialmente como promotor de la renovación en el campo de la filología, teniendo en cuenta la incorporación de las nuevas tecnologías a los estudios de lengua y literatura”.

Blecua, que en 2005 fue presidente de la Comisión Nacional del IV Centenario de El Quijote, con ocasión del cuarto centenario de la publicación de la obra más reconocida de Miguel de Cervantes, reconocería que Don Quijote de la Mancha “puede ser el camino de acceso a los clásicos, uno de los grandes problemas de la enseñanza”. De hecho, la enseñanza y la divulgación, junto a la investigación, han ocupado y ocupan al nuevo académico y guían su actividad como filólogo. “La entrada en la Academia -tal como él mismo declaró- es un honor, es la culminación de una carrera.”

Pero no empezaba en 2006 su relación con la institución. Ya en el año 2002, antes de su nombramiento, inició un trabajo de gran trascendencia para la Real Academia Española. Ignacio Bosque dirigía la elaboración de una gramática descriptiva y moderna, y a Blecua le correspondería dirigir el equipo que preparaba los materiales de fonética y fonología.

Esta nueva gramática permitiría a Blecua cultivar una de sus pasiones: el español que se habla en América. Sobre esta cuestión manifestó al escritor Ignacio Vidal-Folch, en junio de 2006, que “es formidable contemplar de cerca la enorme capacidad que tiene América para mantener, por una parte, una fuerte tradición de elementos que se han perdido en la Península, construcciones gramaticales que piensas que por la extensión que tienen han de ser del siglo XVI, y, por otra parte, su capacidad de innovación: por ejemplo, en la formación de palabras. Esa doble fuerza de América le da un sello especial a la lengua”.

Blecua reconocía que todavía hoy podía maravillarse yendo “a un pueblecito pequeño de Uruguay y encontrar a una persona que tiene unas características fonéticas que nunca habías imaginado”, de lo cual concluía que “hay una riqueza tan grande […] que América quizá sea lo más atractivo que tiene la lengua española”. Y todo esto iba a quedar de manifiesto en la nueva gramática, pues según el filólogo, “este aspecto de incorporar los elementos americanos de una manera sistemática va a hacer que ésta sea realmente revolucionaria”.

 IX

José Manuel Blecua, mucho más que un profesor, por Carme Riera, en La Vanguardia, 29/05/2026 20:49

Ha fallecido en Madrid José Manuel Blecua Perdices. Había superado un ictus y se encontraba mucho mejor y eso nos hacía suponer que pronto volvería a incorporarse a los trabajos de la RAE, a la Comisión de Neologismos, en la que coincidíamos, y al Pleno posterior, en que me sentaba a su lado. Me va a ser muy difícil acostumbrarme a su ausencia. José Manuel Blecua (Zaragoza 1939) filólogo, no era solo un profesor. Era un maestro y un amigo. 

Tal vez porque, al igual que su hermano Alberto, seguía el modelo de su padre, José Manuel Blecua Teijeiro, tan cercano al espíritu de la Institución Libre de Enseñanza y a su manera de transmitir los saberes y educar en valores. En consecuencia, la pedagogía de los Blecua iba mucho más allá de lo que nos enseñaban en clase. Los Blecua nos transmitían una forma de ver el mundo y de estar en él, basada en el respeto, la tolerancia, la amabilidad y la empatía. Una forma humanística y civilizada, que hoy escasea.

Con José Manuel desaparece también, desde mi punto de vista, una manera de acercarse a los textos, de leer los textos explorando todas sus posibilidades, sin prisa y y sin los atropellos que hoy parecen condicionar cualquier lectura. Blecua impartió durante veinticinco años, en la Universitat Autònoma de Barcelona, una asignatura titulada Comentario lingüístico de textos literarios , cuya importancia fue tan grande que sus discípulas, Dolors Poch y Glòria Clavería, le ofrecieron el homenaje de un libro, Al otro lado del espejo , en el que a través de diez miradas distintas se complementaban aspectos tratados en sus cursos.

Los Blecua, aragoneses, aunque afincados en Barcelona durante mucho tiempo, tanto el padre, al que llamábamos Blecua padre e incluso algunos el padre Blecua, como los hijos, fueron primero catedráticos de instituto, antes de hacer oposiciones a cátedras de universidad. José Manuel enseñó en el instituto Menéndez y Pelayo de Barcelona. Sus alumnos eran tan solo unos pocos años menores que él y muchos le recuerdan con afecto. 

Con muchísimo afecto también le recuerdan sus alumnos de la Autònoma de Barcelona, donde ocupó cargos, decano, vicedecano, secretario, vicerrector director de publicaciones y fundador del Laboratorio de Fonética. Ligado al Seminario de Filología e Informática que se convirtió en un centro pionero. En 2003, año en que entra en la Real Academia Española, fue nombrado responsable de la Fonética y Fonología de la Nueva Gramática de la Lengua Española de la Real Academia. En la RAE ocupó los cargos de secretario y de director.

José Manuel deja un vacío enorme no solo en su mujer María Luisa, en sus hijas, Irene y Pete, o en sus nietos sino también en sus amigos. Será duro constatar que no está.

X

José Manuel Blecua Perdices, el español ya te echa de menos, en El Periódico de Aragón, Daniel Monserrat, Zaragoza, 29 MAY 2026:

El filólogo y lingüista defendía desde su optimismo que "las modas afectan a la lengua, pero en muchos aspectos es impermeable y siempre se enriquece"

Si alguien se acercó a la lengua con mimo, cuidado y con la modestia de aprender de ella para tratar de comprender el mundo que habitábamos ese fue José Manuel Blecua Perdices. Un estudioso de la lengua que desde su discreción y su tranquilidad nunca dudó en defender su sincero amor por la lengua... y por su tierra. Lean si no la siguiente definición: "Es una lengua exacta y precisa que cumple su función de comunicación, y que como el español de otras zonas dialectales tiene algunas característica que, en nuestro caso son el acento, el alargamiento de la cantidad vocal al final de las palabras, el horror al esdrújulo (como platano y medico), y un léxico especial como decir luna a un patio; pero sin que ello interfiera en su comprensión por el interlocutor". Así definió el español que hablamos en Aragón cuando en 2012, el Gobierno de Aragón decidió otorgarle el Premio de las letras aragonesas.

Entonces, Blecua Perdices reivindicó a los profesores de Lengua que tuvo en el Instituto Goya que, según explicó, le enseñaron a amar "la belleza de la lengua" y a entender, como él defendía siempre que le invitaban a pronunciar una conferencia, "que el español es un idioma muy vivo" y de esa forma había que acercarse a él. "El dinamismo en la lengua es propio de su función", decía en una entrevista a este diario en 2012, pero alertaba que hay que tener cuidado con las agresiones "que se producen con la simplificación, al eliminar lo imprescindible (en algunos sectores de jóvenes). Quizá algunos descuidos en la enseñanza repercuten en la pobreza estilística y de vocabulario", señalaba. Aun así, Blecua Perdices siempre hacía gala de su optimismo: "Las modas afectan a la lengua, pero en muchos aspectos es impermeable y siempre se enriquece".

Heredero de una pasión

Ese era Blecua, heredero de una tradición familiar de filólogos y consciente de que su verdadera pasión era convivir con la lengua y, sobre todo, enseñarla, de hecho, fue profesor de instituto y de universidad y oírle hablar siempre era como asistir a una de sus clases magistrales. Hace dos años, el Instituto Cervantes decidió abrir uno de los habitáculos de su Caja de las letras a la familia Blecua (su hermano Alberto, fallecido antes que él, también fue un destacado lingüista).

José Manuel Blecua legó en la caja de seguridad toda una declaración de intenciones, un ejemplar de la 'Gramática Española' (1975), un tomo de la 'Nueva gramática de la lengua española' (NGLE), 'Fonética y Fonología' y su discurso de ingreso en la RAE.

"Estoy muy contento, pero creo que es inmerecido", decía el catedrático con gran modestia en uno de sus reconocimiento, ya que al recordarle su trayectoria hacía extensivos sus méritos a los grandes lingüistas que ha dado esta tierra "que además ha creado una gran tradición de directores de la RAE, que comenzó con Miguel Asín y siguió con Pedro Laín, Manuel Alvar y Lázaro Carreter", recordaba. Todos han marcado el camino de Aragón que ahora se queda si uno de sus más ilustres amantes de la lengua, que será la primera que le eche de menos.

domingo, 31 de mayo de 2026

Entrevista a la activista pro derechos digitales Frances Haugen

 Frances Haugen: “Estamos peor que cuando filtré los documentos de Facebook”, en El País, Manuel G. Pascual, Barcelona - 31 may 2026:

La ‘garganta profunda’ que expuso los peligros para los adolescentes de las redes sociales considera que la próxima gran batalla legal será contra los personajes de IA con los que interactúan los menores

En septiembre de 2021, The Wall Street Journal publicó los llamados Facebook Files, una serie de reportajes basados en documentos internos de la tecnológica en los que, entre otras cosas, se demostraba que sus ejecutivos eran conscientes de los daños que causaban Instagram y Facebook entre los jóvenes. Fue un bombazo. Provocó la mayor crisis reputacional de la empresa de Mark Zuckerberg, que pocas semanas después rebautizó como Meta. La responsable de todo ello fue la ingeniera Frances Haugen (Iowa City, 42 años), que abandonó su puesto en Facebook con 21.000 documentos internos bajo el brazo. El Senado de EE. UU. la llamó a declarar y se iniciaron investigaciones sobre sus revelaciones.

La base documental aportada por Haugen sirvió para que muchos padres unieran los puntos. Miles de familias de adolescentes volcadas en las redes que habían sufrido trastornos mentales, alimenticios o incluso el suicidio demandaron a la compañía. Muchos de esos pleitos acabaron formando parte de la demanda colectiva presentada en 2023 por miles de particulares y decenas de instituciones educativas contra varias redes sociales. Ese mismo año, los fiscales generales de 41 Estados demandaron a Meta por perjudicar a niños con sus productos y no informar sobre esos peligros.

El tsunami legal ya ha dado sus primeros frutos. Hace dos meses, un jurado de Nuevo México determinó que Meta es culpable de engañar a los consumidores sobre la seguridad de sus plataformas y de poner en riesgo a menores de edad. En Los Ángeles, Meta y YouTube (de Google) perdieron un juicio que las declara culpables de generar adicción entre menores.

Haugen vive en Puerto Rico (entiende el español, pero no lo habla). Atrás quedan sus años en Google, Pinterest o Facebook: ha fundado una ONG, Beyond the Screen, que pretende hacer más transparentes las redes sociales. Atiende en exclusiva a EL PAÍS en Barcelona tras participar como ponente estrella en el I Encuentro Internacional por los Derechos Digitales.

Pregunta. Han pasado cinco años desde su filtración. ¿Cómo describiría la evolución de Meta desde entonces?

Respuesta. Durante los dos primeros años, parecía que habían captado el mensaje. Un mes después de la filtración, salieron a decir que iban a doblar sus esfuerzos en seguridad. Y lo hicieron. Contrataron a mucha gente, desarrollaron muchos sistemas. Pero luego llegó Elon Musk, compró X y despidió a todo su equipo de seguridad y moderación de contenidos. Demostró que no invertir en seguridad no tenía consecuencias. En muy poco tiempo, toda la industria dio un giro radical. Empresa tras empresa, siguieron la línea de Elon. Así que diría que hoy estamos quizás todavía peor que cuando filtré los documentos. No hemos usado todo el potencial de herramientas como la Ley de Servicios Digitales (DSA) [el reglamento de la UE para crear un entorno en línea más seguro y transparente] u otros sistemas que nos permitirían presionar a estas plataformas.

P. Los documentos que filtró empezaron un gran proceso legal contra Meta que ha unido a familias, instituciones educativas y fiscales generales, tanto demócratas como republicanos. ¿Cómo fue posible generar tanto consenso?

R. En EE. UU. damos por hecho que todos los temas importantes se convierten en una lucha interminable y sin salida en la que cuesta ponerse de acuerdo. Las redes sociales son uno de esos temas en los que tanto la gente de derechas como la de izquierdas ve el daño que están sufriendo los niños. Y aunque no todos estemos de acuerdo sobre cómo intervenir, sí hay consenso en torno a que no debería haber adolescentes conectados a las dos de la mañana y que, a menos que haya un plan sobre cómo usar los teléfonos en las escuelas, vamos a seguir sufriendo su poder de distracción. La gente no está dispuesta a seguir aceptando esos costes durante más tiempo.

P. ¿Qué impacto cree que tendrán las recientes sentencias de los juzgados de Nuevo México y Los Ángeles?

R. El caso de Nuevo México es diferente del resto porque se centraron en la explotación infantil: tráfico de niños, intercambio de imágenes sexuales de menores o abuso sexual infantil. Me alegra enormemente la rapidez con la que el jurado ha emitido su veredicto. Normalmente, en casos como este, si la respuesta llega en solo 24 o 48 horas, suele ser favorable a la defensa. Pero había tantas pruebas contra Meta y eran tan contundentes que el jurado se pronunció de inmediato. Espero que veamos más estados que piensen que, si Nuevo México puede ganar de forma tan decisiva, ellos también pueden. Es fácil pensar que el caso de Nuevo México solo implica 325 millones de dólares [el valor de la multa]. Ese Estado solo tiene 2,1 millones de habitantes, pero si extrapolas esa cantidad al tamaño de EE. UU., estamos hablando de unos 55.000 millones de dólares. Y es solo un caso. Si más Estados deciden que no van a aceptar los costes de la explotación infantil, de los desórdenes de los adolescentes o de las autolesiones, saldrá una suma considerable de daños que obligará a rendir cuentas.

P. ¿Cuál será el siguiente paso en este proceso legal?

R. Esperamos que este verano salgan a la luz muchos más documentos como prueba del juicio de California [jurisdicción ante la que están interpuestas las principales demandas]. Veremos también el arranque de la parte federal de las demandas colectivas de las familias, de los particulares y de los distritos educativos. Así que durante los próximos meses veremos cómo van encajando las distintas piezas del puzzle. Ese será el próximo gran frente legal en esta batalla.

P. ¿De qué otra forma se deberían abordar los efectos nocivos de las redes sociales?

R. Históricamente, cuando hay demandas colectivas sobre temas de calado que parece obvio que tendrán éxito, el Congreso acaba destituido. Aunque tengamos buenas soluciones en forma de leyes listas para promulgarse, se pueden quedar en el tintero debido al estancamiento del sistema, como pasó con el tabaco. Solo después de que 46 estados ganaran en los tribunales, las leyes antitabaco empezaron a ser discutidas seriamente.

P. Tanto en EE UU como en Europa hay una creciente preocupación en torno a los efectos de las redes en los niños, pero parece que la inteligencia artificial (IA) no forma parte de esa conversación. ¿Cree que veremos una reacción social parecida?

R. Tenemos muy poca idea de lo que significa tener 14 años hoy en día. Para los adolescentes, es normal tener amigos sintéticos. Character.ai [un sitio que ofrece robots conversacionales personalizados] presume de que el tiempo medio que pasan los usuarios con sus avatares es de dos horas al día. Los amigos digitales realmente no son tus amigos. Son tus cómplices, tus aduladores. Puede que te animen, pero están diseñados para mantenerte en ese sistema, no para que prosperes. En EE UU ya hay demandas por autolesiones o por niños que han muerto como resultado de negligencias y de la falta de supervisión de estos amigos digitales. Si no extendemos la conversación de las redes a los amigos digitales, veremos cómo se repiten muchas cosas.

P. ¿Cree que también se articularán demandas colectivas contra los efectos de la IA en los niños?

R. Las empresas de IA han sufrido juicios mucho antes que las plataformas, comparativamente. OpenAI, por ejemplo, solo hace tres años que sacó al mercado ChatGPT y ya han empezado a recibir demandas por homicidio culposo [hay varios casos documentados de personas que supuestamente se suicidaron inducidas por el chatbot]. En el caso de Instagram, pasaron 15 años antes de que empezaran a afrontar consecuencias legales serias. Durante los diez primeros años de las redes sociales, de 2004 a 2014, creímos que eran divertidas y positivas para el mundo. Las empresas ya se han dado cuenta de que, si no conectan más con el público, no van a prosperar.

P. ¿Cómo es el día después de hacer hacer una filtración como la suya? ¿Pudo encontrar trabajo?

R. Si estás en una posición en la que podrías convertirte en garganta profunda, seguro que también habrás adquirido suficiente experiencia vital como para poder dedicarte a otra cosa. Cuando trabajaba en grandes tecnológicas no era consciente de que este tipo de empresas intentan que sus empleados teman no poder sobrevivir fuera de ellas. Una de las cosas que me permitió a mí dar el paso fue que el algoritmo de YouTube me mostró vídeos sobre cómo arrancar un pequeño negocio. Así es como llegas hasta aquí. He tenido ofertas para volver a la empresa privada, pero ahora estoy centrada en otros proyectos que me apasionan. Será interesante ver cómo reacciona en los próximos 10 años la generación Z, que saben que no son imprescindibles y que no conciben estar mucho tiempo en una misma empresa. Si no tienes la confianza de que, incluso haciendo un buen trabajo, permanecerás en la compañía, entonces tienes menos incentivos para mantener secretos corporativos.

P. En estos momentos puede haber gente que esté pensando en hacer una filtración. ¿Qué les diría?

R. La filtración es la forma en que se obtiene información crítica, y para dársela a un periodista no necesitas convertirte en una garganta profunda. Hay muchísima gente filtrando documentos. Puede que Arturo [Béjar, también exempleado de Meta] o yo seamos muy visibles, pero por cada Frances Haugen hay 100 personas que se aseguran de que el documento adecuado llega a las manos de quien tiene que llegar. Es importante saber cuáles son las formas adecuadas de sacar un documento realmente importante de una organización. Yo, por ejemplo, hasta saqué fotos de la pantalla de mi ordenador porque tenía la sospecha de que un superior me estaba espiando.

P. ¿Cómo se imagina las redes sociales dentro de 10 años?

R. Una de las cosas que más me han llamado la atención en los últimos años es Blue Fever, que en 2023 estuvo en el top10 de apps más descargadas. Es una red social usada principalmente por la generación Z y es distinta porque es anónima y se habla sobre sentimientos y experiencias. Está pensada para ser un espacio seguro. Solemos creer que, cuando actuamos con anonimato, nos comportamos mal. Me abrió los ojos a la idea de que hay mucha gente creativa en el mundo que desarrolla distintos experimentos y de que los jóvenes tienen muchas ganas de dejar de usar Instagram y Facebook. Tengo la sensación de que los actuales movimientos juveniles darán en los próximos cinco años con la clave para que las plataformas que cada uno use sean una elección, para que decidas con tus amigos dónde queréis estar en vez de verte arrastrado a las de siempre. El hecho de que haya mucha gente de 21 o 22 años que no quiera pasarse una década haciendo lo que yo va a crear la masa crítica que nos dará una mayor variedad de opciones.