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Gordofobia, trans, ecoansiedad, ciberataque, brontosaurio o ramen: las nuevas palabras que entran en el Diccionario, en El País, Jorge Morla, Madrid - 30 oct 2026:
La nueva edición del DRAE incluye más de 6.000 nuevas entradas. Ofrecemos una selección de las más llamativas
La 24ª edición del Diccionario presentada hoy incluye más de 6.000 nuevas entradas. Esto incluye tanto nuevas palabras como nuevas acepciones, de todo tipo. El ámbito tecnológico, lógicamente, se lleva la palma. IA aparece como sinónimo y siglas de inteligencia artificial, pero también llegan ciberataque, ciberseguridad, desconfigurar, renderizar, resetear o QR. Aunque no teníamos muy claro qué es, también aparece cúbit. Por no salir del ámbito tecnológico, los nuevos actores de la comunicación digital también llegan al DRAE: influencer, pódcast, post. Una incorporación que seguro agradece la sección de este periódico que trabaja con cámaras es fotogalería.
Entran palabras sobre la identidad (trans), a la vez que algunas que señalan discriminación (racializar, gordofobia, edadista). El apartado de salud es bastante prolífico: codependencia, desfibrilar, ELA, enterovirus, listeriosis, superbacteria. Muchos pensaban que hantavirus ya había entrado, pero no; era un déjà vu. El ámbito del medioambiente también comparece: ecoparque, ecotasa, y algunos de sus aspectos negativos: macrogranja, turistificación… es normal que a muchos les entre ecoansiedad, y seguro que algunos de los que más la sufren son los inuit. El brontosaurio, por muy grande que sea, cabe también en la nueva edición; no se sentirá solo, porque le acompaña su amigo el tricerátops.
La gastronomía tiene una presencia importante, y no solo como puesta a punto de las nuevas técnicas culinarias (esferificación), sino también como muestra de localismos: comidería, poke, ramen, tiradito. Amantes de los tés, atención: el roibos también entra. El marcado carácter panhispánico se muestra también con las incorporaciones referentes al transporte: ciclorruta, cocotaxi, fotomulta. Hay también expresiones cotidianas y coloquialismos que, a fuerza de insistir, han entrado, como cumple o porfa. Por supuesto, cada uno tendrá su favorita. Por ejemplo, mataleón, que es una “llave de lucha que consiste en sujetar por detrás el cuello del adversario con el brazo hasta inmovilizarlo”. A continuación, una completa selección con algunas de las mejores entradas:
acícula. (Del lat. tardío acicŭla, var. de acucŭla, y este del lat. acus ‘aguja’ y el suf. dim. f.-ŭla). f.Bot. Hoja muy estrecha y puntiaguda de los pinos y de otras coníferas.
acitronar. (De acitrón). tr. Mx. Sofreír algunas verduras, generalmente cebolla y ajo, hasta que se vuelvan traslúcidas.
acupresión. (Adapt. del ingl. acupressure, y este de acupuncture ‘acupuntura’ y pressure ‘presión’). f.Técnica terapéutica que consiste en presionar con los dedos determinados puntos del cuerpo.
agroecosistema. (Adapt. del ingl. agro-ecosystem, y este de agro- ‘agro-’ y ecosystem ‘ecosistema’). m.Ecol. Ecosistema modificado y gestionado por los seres humanos para la explotación agrícola.
agromercado. (De agro- y mercado). m.Cu. Establecimiento donde se agrupan varios puestos de venta de productos agrícolas.
agrosistema. (De agro- y sistema). m.Ecol. agroecosistema.
ambolo. (Del fang m’bolo). interj.GE. hola (→ 1).
amiotrofia. (Adapt. del ingl. amyotrophy, y este de a- ‘a-²’, myo- ‘mio-’ y-trophy ‘-trofia’). f.Med. Atrofia muscular.
antiedad. adj. Que retrasa o aminora los signos de envejecimiento. Apl. a un medicamento o a una sustancia, u. t. c. s. m.
antiglobalización.1. adj. Contrario a la globalización. Apl. a pers., u. t. c. s.2. f. Conjunto de movimientos sociales contrarios a la globalización económica.
antropización. (De antropo-,-izar y-ción). f.Transformación del entorno natural por la acción humana.
AOVE. (Acrón.). m.aceite de oliva virgen extra.
app. (Voz ingl., acort. de application ‘aplicación’). f.Aplicación informática para dispositivos móviles.
apu. (Del quechua apu; propiamente ‘señor, jefe’).1. m. Pe. Espíritu tutelar de una comunidad, que habita en una montaña.2. m. y f. Pe. Líder de una comunidad indígena.
aspectudo, da. (De aspecto y-udo). adj. coloq.Ec. Dicho de una persona, que aparenta tener más edad de la que realmente tiene.
astrofotografía. (Adapt. del ingl. astrophotography, y este de astro- ‘astro-’ y photography ‘fotografía’).1. f. Astron. Área especializada de la fotografía que consiste en la toma de imágenes de astros y objetos espaciales.2. f. Astron. Imagen obtenida por medio de la astrofotografía (→ 1).
atrezar. (Del it. attrezzare). tr.Cinem., Teatro y TV. Colocar el atrezo o utilería en el lugar del rodaje o en el escenario.
audiodescripción. (De audio- y descripción). f.Descripción oral de imágenes y datos, que proporciona a las personas ciegas o con discapacidad visual información que les permite completar la comprensión de películas u otros materiales audiovisuales, obras de teatro, manifestaciones culturales, etc.
autocorrección. (De *auto-*¹ y corrección).1. f. Corrección de los propios errores.2. f. En un sistema o programa informático, corrección automática de errores tipográficos u ortográficos.
autocorrector, ra. (De *auto-*¹ y corrector).1. adj. Que realiza una autocorrección o que la implica.2. m. En un sistema o programa informático, funcionalidad que permite la autocorrección de un texto.
autolavado. (De *auto-*² y lavado).1. m. Lavado de un vehículo por procedimientos automáticos.2. m. Establecimiento de autolavado (→ 1).
basuraleza. (Fusión de basura y naturaleza). f.Basura abandonada en la naturaleza, que contribuye a la contaminación ambiental.
bicisenda. f.Ar., Py. y Ur. En una vía pública, carril reservado a la circulación de bicicletas.
biocronología. (Adapt. del ingl. biochronology, y este de bio- ‘bio-’ y chronology ‘cronología’). f.Paleon. Estudio de la secuencia temporal en la que aparecieron y se extinguieron los organismos del pasado.
biodiverso, sa. (De bio- y diverso). adj.Dicho especialmente de una región o de una zona, rica en biodiversidad.
bioeconomía. (De bio- y economía). f.Disciplina que se ocupa de la gestión eficiente de los recursos naturales con el objeto de lograr una producción sostenible de bienes y servicios.
bioindicador, ra. (Adapt. del ingl. bioindicator, y este de bio- ‘bio-’ e indicator ‘indicador’). adj.Ecol. y Med. Dicho de un organismo o de una sustancia, que proporciona información cualitativa, especialmente de un medio o de un ecosistema. U. t. c. s. m.
biomolécula. (Adapt. del fr. biomolecule, y este de bio- ‘bio-’ y molecule ‘molécula’). f.Biol. Molécula que en los seres vivos realiza una función estructural o interviene en el metabolismo celular o en otras funciones fisiológicas.
bipedismo. (De bípedo e-ismo). m.Biol. Modo habitual de andar de todas las especies de la filogenia humana, que se mantienen erguidas sobre las extremidades inferiores, y de algunos vertebrados, que lo hacen sobre las extremidades posteriores, como, p. ej., las aves.
blanquería. (De blanco y-ería).1. f. Ar. Tienda donde se venden manteles, sábanas, toallas y artículos similares.2. f. Ar. Conjunto de artículos que se venden en una blanquería (→ 1).
bómber. (Del ingl. bomber [jacket]; literalmente ‘[chaqueta] de bombardero’, por imitar en su diseño la que solían llevar los pilotos americanos y británicos durante la Segunda Guerra Mundial). f.Cazadora acolchada por dentro, con elásticos en los puños y la cintura y con cierre de cremallera, como la utilizada por los pilotos de aviones militares. U. t. c. adj.
bondi. (Del port. brasileño bonde ‘tranvía’, y este del ingl. bond ‘bono’). m. coloq.Ar., Py. y Ur. Vehículo automóvil de transporte público y trayecto fijo que se emplea habitualmente en el servicio urbano.
bonobo, ba. (Del al. Bonobo, y este de or. inc.). m. y f.Primate homínido que habita en las selvas de África central, de tamaño similar al del chimpancé común, pero con extremidades posteriores más largas que las anteriores, generalmente de cara negra y de comportamiento pacífico, basado en la diversidad y frecuencia de sus relaciones sexuales (Pan paniscus).
brígido, da. adj. coloq.Ch. Tremendo o de gran intensidad, hasta el punto de producir asombro o de resultar difícil de comprender o aceptar.
broncoespasmo. VAR. broncospasmo. (De bronco- y espasmo). m.Med. Espasmo de los músculos de los bronquios terminales.
brontosaurio. (Del lat. cient. Brontosaurus, y este del gr. βροντή brontḗ ‘trueno’, la vocal de unión-o- y σαῦρος saûros ‘lagarto’). m.Paleon. Dinosaurio herbívoro cuadrúpedo, propio del Jurásico, de cabeza pequeña, cola y cuello largos, y cuerpo de gran tamaño, que llegó a medir más de 20 m y a pesar más de 20 t, y cuyos fósiles se han hallado en América del Norte.
burrata. (Del it. burrata, y este der. de burro ‘mantequilla’). f.Producto lácteo de origen italiano formado por una corteza tierna de mozzarella con un relleno cremoso de queso fresco y nata.
camionetero, ra. (De camioneta y-ero). m. y f. coloq.Gu. Persona que conduce un autobús de servicio público.
cámper. (Del ingl. camper, y este der. de camp ‘acampar’). m. o f.Furgoneta habitable para viajes o acampadas.
canchita. (De cancha¹ e-ita³). f.Bo. Juego en que unas figuras pequeñas accionadas mecánicamente remedan un partido de fútbol. U. m. en pl. con el mismo significado que en sing.
candombaile. (Fusión de candombe y baile¹). m.Ur. Fiesta popular con música en vivo y baile.
caravanismo. m.Esp. Turismo en caravana o en autocaravana.
cardiosaludable. (De cardio- y saludable). adj. Saludable para el corazón.
carrotanque. (De carro¹ y tanque¹). m.Co. Vehículo utilizado para transportar líquidos, especialmente gasolina y agua.
catorcera. (De catorce y-era). f. coloq.Ve. Gran cantidad de personas o cosas.
ceo². (Del ingl. CEO, acrón. de chief executive officer ‘director ejecutivo jefe’). m. y f. Persona de mayor nivel ejecutivo en una corporación o una institución.
ceramida. (Adapt. del al. Ceramid, y este del lat. cera ‘cera’ y el al. Amid ‘amida’).1. f. Bioquím. Lípido que se encuentra en diferentes tejidos biológicos.2. f. Compuesto de ceramida (→ 1) empleado en dermatología y cosmética como hidratante.
chambitas. (Der. de chamba¹). m. y f. coloq.Mx. Persona que hace cualquier tipo de trabajo informal.
chanchulla. f. coloq.Bo. En la jerga estudiantil, apunte que se lleva oculto para copiar en los exámenes.
checador, ra. (De checar y-dor).1. m. y f. Mx. Persona que se dedica a llevar el control de los empleados, de la mercancía o del manejo de un negocio.2. adj. Mx. Que sirve para registrar la hora de entrada y salida de un empleado. Apl. a aparato, u. t. c. s. m.
cholulo, la. (De Cholula, personaje de una historieta gráfica creado en Argentina en 1956 por M. de la Torre y O. Blotta).1. adj. coloq. Ar. Dicho de una persona, que siente fascinación por las personas famosas. U. t. c. s.2. adj. coloq. Ar. Dicho de una persona, que busca rodearse de personas famosas o aparecer en los medios de comunicación para ganar fama o figurar. U. t. c. s.3. adj. coloq. Ar. Dicho de una persona, frívola, superficial. U. t. c. s.
choquete. m. coloq.Ho. Chorro grueso de agua u otro líquido.
ciberamenaza. (De ciber- y amenaza). f. Actividad o técnica malintencionadas que constituyen una amenaza para la seguridad de un entorno informático.
ciberataque. (De ciber- y ataque). m. Acceso a un sistema o una red informáticos con el fin de alterar su funcionamiento o de manipular, robar o destruir información.
ciberseguridad. (De ciber- y seguridad). f. Protección de los equipos electrónicos y del espacio digital frente a ataques informáticos.
ciclorruta. (De ciclo ‘bicicleta’ y ruta). f.Co. y Ec. En una vía pública, carril reservado a la circulación de bicicletas.
cocotaxi. (De coco¹ y taxi). m.Cu. Triciclo con motor empleado como medio de transporte urbano para pasajeros, que dispone de un asiento doble detrás del conductor y está recubierto por una carcasa semiesférica.
codependencia.1. f. Dependencia mutua.2. f. Psicol. Dependencia emocional de quien cuida a una persona dependiente con respecto a esta.
colisionador. (De colisionar y-dor). m.Fís. Acelerador en el que dos haces de partículas subatómicas son dirigidos en direcciones opuestas para hacerlas colisionar y poder estudiar así los productos resultantes.
comidería. f.Ni. Establecimiento informal y pequeño donde se sirve y vende comida casera.
congosá. m. coloq.GE. chismorreo.
conurbado, da. adj.Mx. Dicho de un núcleo urbano, que forma parte de una conurbación.
corillo. (De coro¹ e-illo). m.PR. Grupo de personas que se relacionan entre sí por amistad o por algún interés común.
credencializar.1. tr. Mx. Dicho de una institución: Otorgar una credencial a alguien. U. t. c. intr.2. prnl. Mx. Dicho de una persona: Obtener una credencial.
cúbit. (Del ingl. qubit, acrón. de quantum bit ‘bit cuántico’). m.Fís. Unidad de medida de información cuántica, basada en la superposición de dos estados cuánticos.
cumple. (Acort.). m. coloq. cumpleaños.
déjà vu. (Loc. fr.; literalmente ‘ya visto’).1. m. Sensación de haber vivido o experimentado con anterioridad una situación presente.2. m. Cosa que se repite o carece de novedad.3. m. Med. paramnesia.
dentazón. f. Ho. dentadura.
desconfigurar. tr. Hacer que algo pierda su configuración. U. t. c. prnl.
desfibrilar. (Der. regres. de desfibrilación). tr. Med. Aplicar descargas eléctricas con el desfibrilador para restablecer el ritmo cardíaco normal.
destopar. (De destope). tr. Econ. Esp. Eliminar el límite máximo establecido de las cotizaciones y las pensiones.
docuserie. (Del ingl. docuseries, y este de documentary ‘documental’ y series ‘serie’). f. Serie de televisión que combina el documental con la telerrealidad.
ecoansiedad. (De *eco-*¹ y ansiedad). f. Ansiedad provocada por la degradación medioambiental a causa de la actividad humana y el cambio climático.
ecoparque. (De *eco-*¹ y parque).1. m. Espacio natural destinado al ocio, que busca fomentar el respeto por la naturaleza, la biodiversidad y el medio ambiente.2. m. Lugar provisto de los dispositivos adecuados para la recogida selectiva de residuos domésticos diversos con vistas a su posterior tratamiento o reciclaje.
ecotasa. (De *eco-*¹ y tasa). f. Tributo destinado a gravar las actividades contaminantes del medio ambiente.
edadista.1. adj. Perteneciente o relativo al edadismo.2. adj. Partidario del edadismo. Apl. a pers., u. t. c. s.
ELA. (Acrón.). f. Med. esclerosis lateral amiotrófica.
enterovirus. (De entero- y virus). m. Biol. y Med. Virus de los que constituyen un grupo que en los seres humanos produce diversas enfermedades respiratorias y gastrointestinales. U. t. en pl. como taxón.
esclusaje. m. Pa. Paso de una embarcación por una esclusa.
esferificación. f. En cocina, acción y efecto de esferificar.
esferificar. tr. En cocina, encapsular un alimento dentro de una esfera de textura gelatinosa.
espectar. tr. GE. Ver un espectáculo.
estruchar. tr. coloq. Ec. Robar, especialmente en una vivienda, forzando sus accesos.
floreño, floreña.1. adj. Natural de Las Flores, distrito del departamento de Chalatenango, en El Salvador. U. t. c. s.2. adj. Perteneciente o relativo a Las Flores o a los floreños.
fotogalería. (De *foto-*² y galería).1. f. Lugar en el que se exponen colecciones de fotografías.2. f. Conjunto de fotografías que se muestran en un lugar o que acompañan informaciones en medios generalmente digitales.
fotomulta. (De *foto-*² y multa). f. Ar., Co., Ec. y Mx. Multa impuesta por una infracción de tráfico registrada por una cámara.
fotopapeleta. (De *foto-*² y papeleta). f. Pe. Multa impuesta por una infracción de tráfico registrada por una cámara.
fregonería. (De fregón y-ería). f. coloq. Mx. Suceso o cosa que causan admiración.
friaje. (Der. de frío). m. Pe. Fenómeno climático propio de la Amazonía caracterizado por un descenso repentino de la temperatura a causa de los vientos provenientes del sur.
gordofobia. (De gordo y-fobia). f. Aversión hacia la gordura corporal o hacia las personas gordas.
guarifaifa. f. coloq. Ch. Cosa de poca importancia o que no se sabe cómo nombrar.
hantavirus. (Del lat. cient. Hantavirus, y este de Hantaan, río coreano, y virus ‘virus’). m. Biol. y Med. Virus de los que constituyen una familia que produce diversas enfermedades graves en los seres humanos, fundamentalmente la fiebre hemorrágica. U. t. en pl. como taxón.
IA.1. f. Inform. inteligencia artificial (➝ 1a).2. f. Inform. inteligencia artificial (➝ 1b).
imeca. (Acrón. de índice metropolitano de la calidad del aire). m. Mx. Unidad de medida de contaminación ambiental.
influencer. m. y f. Persona que, por su gran número de seguidores en las redes sociales, es muy influyente en gustos y comportamientos.
infomediación. (De información e intermediación, der. regres. de infomediario). f. Econ. Actividad económica consistente en la intermediación entre un conjunto de datos de internet y los interesados en ellos, para lo que se recopila, analiza, filtra y organiza esa información, presentándola de manera útil, relevante y neutral.
inuit. (Del inuit inuit).1. adj. Dicho de una persona, de un grupo étnico que habita en las tierras árticas de Alaska, Canadá y Groenlandia. U. t. c. s.2. adj. Perteneciente o relativo a los inuits.3. m. Lengua esquimalaleutiana hablada por los inuits.4. adj. Perteneciente o relativo al inuit. Léxico inuit.
listeriosis. (De Listeria, género de bacterias, e-osis). f. Med. Enfermedad infecciosa causada por bacterias del género Listeria, que afecta especialmente a mujeres embarazadas, recién nacidos, ancianos y personas inmunodeprimidas.
macrogranja. (De macro- y granja). f. Granja de grandes dimensiones en la que se crían de forma intensiva muchos animales.
mataleón. m.Mx. Llave de lucha que consiste en sujetar por detrás el cuello del adversario con el brazo hasta inmovilizarlo.
mecatrónico, mecatrónica. (De mecatrónica). adj. Perteneciente o relativo a la mecatrónica.
metadato. (De meta- y dato). m. Inform. Dato estructurado que describe información sobre otros datos.
metaverso. (Calco del ingl. metaverse). m. Entorno virtual en el que los usuarios interactúan social y económicamente mediante avatares en un ciberespacio que actúa como metáfora del mundo real, pero sin sus limitaciones físicas.
miso². (Del jap. miso). m. Pasta elaborada con semillas de soja fermentadas y sal marina, usada especialmente en la gastronomía japonesa.
motoconcho. m.R. Dom. Motocicleta que se dedica al transporte de pasajeros.
multijugador. (Calco del ingl. multiplayer). adj.Inform. Dicho de un videojuego: Que permite la participación simultánea de varios jugadores.
multilateralismo. m. Principio según el cual las relaciones entre los Estados deben regirse por la cooperación y las decisiones adoptadas conjuntamente en organismos internacionales.
nanopartícula. (De nano- y partícula). f.Fís. y Quím. Partícula cuyas dimensiones se miden en nanómetros.
narcolancha. (De narco- y lancha). f. Embarcación rápida utilizada para el transporte ilegal de drogas.
narcopiso. (De narco- y piso). m. Vivienda utilizada para la venta o el consumo ilegal de drogas.
ortorexia. (Del ingl. orthorexia, y este de ortho- ‘orto-’ y-rexia ‘-rexia’). f. Obsesión patológica por consumir comida considerada saludable.
papilomavirus. (De papiloma y virus). m.Biol. y Med. Virus de los que constituyen una familia que produce verrugas y diversas lesiones en animales, incluidos los seres humanos. U. t. en pl. como taxón.
performativo, performativa. (De performar y-ivo). adj. Que realiza una acción por el mismo hecho de ser expresado.
permisar. tr.P. Rica. Autorizar o conceder un permiso.
petricor. (Del ingl. petrichor, y este del gr. πέτρα pétra ‘piedra’ e ἰχώρ ikhṓr ‘fluido’). m. Olor que produce la lluvia al caer sobre un suelo seco.
pódcast. (Adapt. del ingl. podcast). m. Archivo de audio o vídeo que puede descargarse de internet o escucharse en línea mediante suscripción previa.
poke. (Voz hawaiana). m. Plato de la gastronomía hawaiana elaborado principalmente con pescado crudo cortado en dados y aderezado con diferentes ingredientes.
porfa. (Acort.). interj. coloq. Expresión con que se formula una petición de manera afectuosa o insistente.
post. (Voz ingl.). m. Mensaje publicado en un blog o en una red social.
previsualizar. tr. Visualizar previamente algo, especialmente un documento o una imagen, antes de su versión definitiva.
puntabola. m.Ec. Bolígrafo.
QR. (Sigla de quick response ‘respuesta rápida’). adj. Dicho de un código de barras bidimensional: Que almacena información en una matriz de puntos y permite una lectura rápida mediante dispositivos electrónicos. Apl. a código, u. m. c. s. m.
racializar. tr. Atribuir una interpretación racial a una persona, grupo o conflicto social.
ramen. (Del jap. rāmen). m. Sopa japonesa elaborada con fideos, generalmente servida en caldo y acompañada de diversos ingredientes.
reduflación. (De reducción e inflación). f. Práctica comercial consistente en reducir la cantidad o el tamaño de un producto mientras se mantiene su precio o incluso se incrementa.
renderizar. tr. Inform. Generar mediante un procedimiento informático una imagen, un modelo tridimensional o una secuencia audiovisual a partir de datos digitales.
resetear. tr. Inform. Reiniciar un sistema, dispositivo o programa para devolverlo a un estado inicial o de funcionamiento normal.
roibos. (Del afrikáans rooibos, literalmente ‘arbusto rojo’). m. Arbusto sudafricano de la familia de las fabáceas cuyas hojas se utilizan para preparar una infusión del mismo nombre (Aspalathus linearis).
roque³. m.Can. Montículo rocoso aislado que sobresale en el terreno o en el mar.
rueda². f.Ec. Neumático de un vehículo.
seba. f.Ant., Col., C. Rica, Ec., Pan., R. Dom. y Ven. Grasa corporal abundante.
somontano².1. m. Terreno situado al pie de una montaña o sierra.2. m. Conjunto de poblaciones situadas en un somontano (→ 1).
sonear. intr.C. Rica, Cu., El Salv., Guat., Hond., Nic., Pan., P. Rico, R. Dom. y Ven. En determinados estilos de música popular caribeña, improvisar versos cantados sobre una base rítmica.
sopotocientos, sopotocientas. adj. coloq. Número muy elevado e indeterminado.
superbacteria. (De super- y bacteria). f. Bacteria resistente a numerosos antibióticos.
tejeda. (De tejo y-eda). f. Terreno poblado de tejos.
teleprónter. (Adapt. gráf. de teleprompter). m. Dispositivo que proyecta un texto para que pueda ser leído mientras se mira a la cámara o al público.
tiradito. (Del part. de tirar). m.Perú. Plato preparado generalmente con pescado crudo cortado en láminas finas y aderezado con limón y otros ingredientes.
tosta. f. Rebanada de pan tostado sobre la que se colocan distintos ingredientes.
trans. adj. Dicho de una persona: Que se identifica con un género distinto del asignado al nacer o que expresa su identidad de género de forma diferente a las expectativas convencionales. U. t. c. s.
trencadís. (Voz cat.). m.Téc. art. Mosaico realizado con fragmentos irregulares de cerámica, vidrio u otros materiales.
tricerátops. (Del lat. cient. Triceratops, y este del gr. τρι- tri- ‘tres’, κέρας kéras ‘cuerno’ y ὤψ, ὠπός ṓps, ōpós ‘cara’). m.Paleon. Dinosaurio herbívoro cuadrúpedo del Cretácico superior, caracterizado por tener tres cuernos y una gran gola ósea en la cabeza.
troquero, troquera. m. y f.Mx. Persona que conduce un camión de carga.
trufi. f.Bol. Vehículo de transporte colectivo que realiza recorridos urbanos o interurbanos con trayectos establecidos.
turistificación. (De turistificar y-ción). f. Transformación de un lugar como consecuencia del excesivo desarrollo de la actividad turística.
volcadora. f.R. Dom. Camión con caja basculante destinado al transporte de materiales a granel.
zoneíta. f.Med. Inflamación de una determinada zona del cuerpo.
II
El Diccionario de la Lengua Española de 2026: el último de los de siempre, el primero de los del futuro, por Carlos Onetti y Luis Alemany, en El Mundo, 30/10/2026:
La gran obra de las academias cumple 300 años y estrena su primera edición nativa digital: más amplia, más sintética y más racional para los usuarios, pero en continuidad con el trabajo histórico. La RAE presenta la nueva edición del diccionario de la lengua española y afronta nuevos retos con la IA
Lo más sencillo será empezar con con la consulta de un artículo cualquiera en la vigésimo tercera edición del Diccionario de la Lengua Española (2014) y con la búsqueda de la misma palabra en la nueva versión que la Real Academia Española presentó ayer. Por ejemplo, «palo». Hasta el jueves, bajo la palabra «palo» aparecía una referencia etimológica. Después, había 27 acepciones. La primera se refiere al objeto. La segunda, define palo como una manera de decir madera. La 13ª, como robo; la 14ª, como coito. La 27ª viene con la categoría de Med, medicina: «Nombre primitivo de la quina en España». Después, aparecen grupos nominales en los que aparece la palabra palo: palo de ciego, palo de Brasil, palo santo... y, al final, hay 48 sinónimos divididos en 11 categorías. La entrada «palo» está resuelta en 1.976 palabras.
Ahora, en 2026, el Diccionario de la Lengua Española presenta «palo» con textos parecidos a los de 2014. La primera definición es la misma: «Pieza de madera u otro material, mucho más larga que gruesa, generalmente cilíndrica y fácil de manejar». La diferencia es que, en vez de 27 acepciones, en el nuevo Diccionario hay seis entradas que se despliegan en 27. Cinco están tematizadas: el palo en el lenguaje de la marina, en el de la tauromaquia, en el deporte... Cada categoría ofrece sinónimos y antónimos y formas complejas relacionadas. El contenido no ha decrecido, pero está dispuesto de una manera más sintética. Todo cabe en 145 palabras.
La esencia de la vigésimo cuarta edición del Diccionario de la Lengua Española es esa: importa tanto lo que permanece como lo que cambia. El Diccionario estrenó ayer su primera edición digital, pensada como una herramienta de búsqueda y no como un libro que se ha adaptado a internet, pero su contenido es la consecuencia de tres siglos de lexicografía, desde 1726. «Yo no empecé este proyecto, yo vine a una cosa empezada», dice la lexicógrafa y académica Paz Battaner, directora de la nueva edición del DLE. «Adaptamos, desarrollamos, intentamos poner un poco de mano, pero el diccionario es un proceso continuo».
¿Qué significa la nueva disposición en la práctica? «La diferencia fundamental para los usuarios está en que el contenido que había en 2014, las 27 acepciones distintas de «palo», dispuestas en una sucesión desestructurada, aparecen ahora agrupadas. «como si fueran las púas de un peine», explica el académico Guillermo Rojo.
«Una acepción química, por ejemplo, aparecía siempre al final de la definición, fuera la que fuera», continúa Battaner. «En esta edición, las acepciones están unidas por su significado. Para el usuario es mucho más racional, porque un significado tiene continuidad en el siguiente».
Durante 300 años, la Real Academia Española ha publicado su diccionario, la obra que, además de reunir 100 millones de consultas al mes, es el núcleo simbólico del idioma. En 1726, apareció el primer tomo de los seis del Diccionario de autoridades. En 1739 quedó terminada la obra, una base inicial de 69.410 entradas. La coletilla de «de autoridades» es relevante, porque los lexicógrafos del siglo XVIII se esforzaron por justificar sus artículos en fuentes literarias y científicas.
El método no ha cambiado tanto. Battaner explica que el trabajo del DLE se ha desarrollado en dos tiempos: los académicos decidían en comunicación con sus colegas en América y los lexicógrafos buscaban fuentes y redactaban definiciones de acuerdo a una especie de libro de estilo. Un ejemplo de esa forma de escribir diccionarios dice que las acepciones deben formularse en una sola oración y no deben plantearse en negativo. La palabra «seco» no puede aparecer explicada como «no mojado».
Hay algo más respecto a la redacción de los artículos: el carácter nativo digital del Diccionario de la Lengua Española significa que la obra deja de estar condicionada por las limitaciones físicas de un libro, por unas costuras. ¿Significa eso que las definiciones tienden a dejar de ser definiciones y se convierten en ensayos? Paz Battaner reconoce que esa puede ser una tentación en los conceptos más abstractos. Guillermo Rojo dice que es mejor evitarla. «Un diccionario no es ni debe ser una enciclopedia».
Sin embargo, algo hay: el director de la RAE, Santiago Muñoz Machado dijo en la presentación del DLE de 2026 que esta edición es la última de las de las de siempre y la primera de las que están por venir, porque, pronto, el Diccionario de la Lengua Española incorporará informacion oral y gráfica y conectará con las demás obras de las academias (Gramática, dicionarios temáticos, etcétera), de modo que todo el conocimiento sobre las palabras aparezca unido en hipertexto.
Mientras tanto, el diccionario también tiene una edición en papel, porque el valor simbólico de los libros existe. Ya no ocupa seis volúmenes, sino dos. La edición física (Espasa) tiene 3.606 páginas, 99.990 palabras definidas, casi 209.000 acepciones, 54.829 referencias etimológicas. 23.255 acepciones con marca de especialidad técnica, 20.672 acepciones con marca geográfica y 85.201 ejemplos.
«El carácter del Diccionario no es normativo, pero los hispanohablantes deberíamos atenernos a las palabras que están en él para entendernos», explica Santiago Muñoz Machado. «Uno de los riesgos que hemos detectado es que la Inteligencia Artificial cree dialectos para las máquinas initeligibles para nosotros. Para evitarlo, hemos pedido a las tecnológicas que entrenen a sus máquinas con nuestras herramientas, entre ellas el Diccionario».
-¿Qué ocurriría si el Diccionario se hubiera abandonado en 1960 y no se hubiera actualizado?
-En Francia, la Académie Française tiene ciclos mucho más largos que nosotros. Hasta hace poco llevaban ocho ediciones desde 1635 frente a las 24 que llevamos nosotros desde la fundación en 1726. ¿Qué ocurriría? Habría un decalaje entre el vocabulario oficial y el vocabulario común.
Y, a la vez, la comunicación con el pasado sería peor. «Mario Vargas Llosa decía que sin el DLE no habría entendido el Quijote», recuerda Muñoz Machado. «A veces se plantea retirar palabras en desuso. No lo haremos».
III
El Diccionario de los 300 años estrena su 24ª edición: 99.900 palabras, diseño nativo digital y novedades como performativo, porfa, narcolancha e influencer, en El Mundo, por Luis Alemany, 30 octubre 2026.
La Real Academia Española y sus colegas de América presentan la nueva versión de su gran obra, con casi 7.000 palabras nuevas y una disposición más clara de la información.
El Diccionario de la Lengua Española, (DLE) la obra que nació hace 300 años justos con el nombre de Diccionario de Autoridades, cuenta desde este viernes con una nueva versión, la edición número 24, la que sustituye a la de 2014.
Los datos importantes se pueden resumir en tres ideas: primero, el nuevo DLE ofrece 99.990 artículos y cerca de 209.000 acepciones. Hasta ahora, ofrecía 93.111 artículos y 195.439 acepciones. Segundo: por primera vez, el DLE está concebido como un servicio en línea antes que como un libro, lo que condiciona la manera de disponer la información y su amplitud. Aunque el libro existe: está dividido en dos tomos que suman 3.606 páginas (Espasa).
Y tercero: la Real Academia Española aparece como autora del Diccionario en colaboración con la Asociación de Academias de la Lengua Española, Asale. Eso significa, en la práctica, que el trabajo del DLE lo han hecho los académicos en España, pero en diálogo con sus compañeros de América, África y Asia. Las academias del español han propuesto, ampliado, aprobado y matizado las definiciones redactadas en Madrid.
"Esta presentación es un acto crucial en nuestras vidas", dijo Santiago Muñoz Machado, director de la RAE y presidente de Asale. Muñoz Machado explicó que el nuevo DLE es el último de los viejos diccionarios, "el zenit de una generación de diccionarios" y el comienzo de un nuevo mundo en la lexicofgrafía. En los próximos años, el Diccionario conectará con hipervínculos a la gramática, los diccionarios especializados y el resto de obra normativa de las academias e "incorporará información oral y visual".
La segunda idea en la que insistió Muñoz Machado fue en el carácter panhispánico del DLE, un rasgo en el que Asale insiste desde hace décadas. Los sinónimos dispuestos en el Diccionario, por ejemplo, ya no privilegian el español de España. Los 22 directores de las academias de América, África y Asia estuvieron en el acto y leyeron la definición de una palabra cada uno. El director de la Academia Peruana, por ejemplo se fijó en la modificación del adjetivo "senderista" en referencia a Sendero Luminoso. El argentino eligió "chepibe" y la estadounidense, "hispanoudinense". Sin embargo, el sentido de celebración que estaba previsto para la presentación de la 24ª edición del DLE cambió de tono por el accidente de los trenes en Urda. Los Reyes de España, que iban a presidir el acto, cancelaron su participación.
En los 6.800 nuevas palabras incluidas en el Diccionario hay una imagen del mundo contemporáneo: AOVE (aceite de oliva virgen), app (marcada como anglicismo), antropización, basuraleza, bómber, burrata, cámper, cocotaxi, déjà vu (marcada como galicismo), ecotasa, gordofobia, influencer (anglicismo), inuit, multilateralismo, narcolancha, narcopiso, performativo, pódcast, porfa, QR, resetear, rueda y somontano (las dos como vinos), trans, turistificación...
Según las academias, los temas en los que se han incorporado más artículos y acepciones nuevas son la zoología y botánica. Hay también un esfuerzo en ampliar el vocabulario de "la medicina, la economía, el derecho, Internet, las redes sociales y las nuevas tecnologías, la política, el medioambiente, la gastronomía y el deporte". 1.490 gentilicios nuevos aparecen en el Diccionario junto a 1.570 voces de uso exclusivo en los países hispanohablantes.
¿Y la disposición de la información? Según explicaron las academias, el usuario en internet del Diccionario encuentra ya la información mucho mejor estructurada. Las acepciones aparecen agrupadas por similitud de significado, de modo que la definición de una palabra con la marca "médicina" aparece junto a la que lleva la marca "química". El DLE describe también las palabras según los niveles de comunicación en los que se emplean (coloquiales, cultas, malsonantes, etcétera), su empleo en ámbitos específicos (ciencias, arte, deporte...), su adscripción geográfica (Argentina, Cuba, Chile, España...) y con ejemplos de uso. La lematización es más precisa: ya aparece la forma "emperador/triz" sino "emperador/emperatriz". Y, sobre todo, los artículos están llenos de hipervínculos que permiten sintetizar la información, ya que muchas explicaciones farragosas se resuelven con un cuadro emergente.
"Es muy elevado el número de acepciones que se han enmendado bien porque requerían un enfoque, distinto o bien porque necesitaban un lenguaje actualizado", dijo Paz Battaner, directora de la 24ª edición en la presentación de Madrid. "Los autores de un diccionario solo pueden aspirar a explicar el sentido de las palabras en un momento dado o hasta un momento dado, pero no pueden predecir el futuro. Por eso, los diccionarios tienen que seguir evolucionando para ser útiles, Esperamos resolver las dudas con la misma solvencia que hasta ahora".
Sólo queda añadir dos datos para poner el Diccionario de la Lengua Española en contexto: la Academia Francesa presentó en 2024 su última edición del Dictionnaire de l'Académie Française. La anterior versión era de 1935, mientras que el DLE renueva sus versiones cada 12 años. En el ámbito anglosajón, el Oxford English Dictionary (que no tiene un valor normativo como el de DLE) tiene 600.000 palabras definidas.
IV
El diccionario en tiempos de IA, editorial de El País, 2 nov 2026:
La Academia Española actualiza su repertorio de léxico y, por primera vez, lo hace a partir de la edición digital, que tiene 100 millones de visitas al mes
En estos tiempos desconcertantes en los que la IA escribe novelas, es capaz de resolver los grandes problemas matemáticos o incluso generar agentes autónomos que se descontrolan por internet resulta reconfortante que siga habiendo sólidas instituciones prácticamente inalteradas en el tiempo, como la Real Academia Española y su emblemático diccionario. El viernes se presentó en Madrid la 24ª edición de este repositorio y, naturalmente, las palabras del ámbito de la tecnología son algunas de las más numerosas incorporadas a esta actualización: como IA, por ejemplo, definida como sinónimo de inteligencia artificial. Pero hay otra novedad técnica en el Diccionario de la Lengua Española (DLE) que tal vez sea el más claro signo de que los tiempos cambian incluso para los rigurosos filólogos de la vieja escuela: por primera vez el diccionario, con una versión impresa en dos volúmenes de papel, se ha confeccionado a partir de la edición digital y no a la inversa.
Al cabo de tres siglos del primer Diccionario de autoridades en los días de la Ilustración, ahora el que no corre vuela para encontrar el significado de una palabra. Lo demuestra que la edición del diccionario en línea se ha convertido en una herramienta de consulta en todo el mundo, tanto que tiene ya 100 millones de visitas al mes a la búsqueda de un significado preciso. Frente a la imagen del lexicógrafo rellenando viejas fichas de cartón, la de una Academia transformada en una moderna plataforma al servicio del conocimiento y el uso del español.
Pero no deben confundirse los ritmos del habla y los de la ciencia de las palabras. El diccionario no es un brontosaurio, para decirlo con uno de los fichajes léxicos, aunque lo parezca si tarda tanto en incorporar expresiones coloquiales como cumple o porfa, que de tan gastadas ya parecen cursis. No es un tricerátops porque, en lo relativo a la incorporación de neologismos y otros vocablos, el diccionario va tarde por definición. Primero parte del uso social —edadismo, hantavirus, el dichoso influencer, macrogranja, pódcast, ramen, turismofobia—, después viene el análisis por el equipo de lingüistas que trabajan en la docta casa (con una capacidad de rastreo histórica) y luego pasa por el filtro de las distintas comisiones de la institución.
No menos relevante resulta en este proceso la vocación panhispánica de las últimas versiones del diccionario. Otro signo de los tiempos. El objetivo es fijar, pulir y dar esplendor a un vocabulario intentando documentar su uso en territorios de habla hispana. Aunque también aparecen palabras que son paradigmáticas de un país y por ello el viernes en Madrid representantes de las academias de América, Filipinas y Guinea defendieron alguna de sus incorporaciones. Desde el pelucar de la academia ecuatoguineana (la acción de cortar el pelo) hasta el recadero que en Argentina se llama chepibe. Esta variedad de procedencia, como los distintos acentos, son la prueba más evidente de la vitalidad de nuestra lengua global.