domingo, 15 de febrero de 2026

Los investigadores españoles no reciben derechos por sus descubrimientos

 Una de las científicas que más dinero genera en España no recibe ni un euro por sus descubrimientos. En El País, por Manuel Ansede y Laura Navarro, Madrid - 12 abr 2024:

Las arcas públicas ingresan un millón de euros al año gracias al trabajo de Giovanna Roncador con moléculas para estudiar el cáncer, pero un embrollo burocrático kafkiano impide que se lleve un porcentaje de los beneficios.

La bióloga Giovanna Roncador está viviendo una situación “surrealista”. Es una de las científicas que más dinero genera en España gracias a sus invenciones, pero no recibe ni un euro. Roncador, nacida en la ciudad italiana de Trento hace 57 años, trabaja en una de las mejores instituciones especializadas en cáncer del mundo, el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), en Madrid. Ella dirige la Unidad de Anticuerpos Monoclonales, unas moléculas que se diseñan en el laboratorio para unirse de manera específica a determinadas células y poder, por ejemplo, diagnosticar linfomas. La venta de estos anticuerpos a empresas internacionales genera aproximadamente un millón de euros al año en derechos de explotación para el CNIO, pero la institución no reparte los beneficios con los inventores desde 2020 por un embrollo burocrático kafkiano.

“Ya no sé qué hacer, es una situación muy frustrante. Estoy verdaderamente cansada y desmotivada, por eso he dejado de contactar con empresas para licenciar los anticuerpos. ¿Por qué no se premia a los que trabajan bien? Da igual que lo hagas bien o mal”, lamenta la bióloga. Roncador trabajaba diseñando anticuerpos en la Universidad de Oxford (Reino Unido) cuando la ficharon en 2000 para ayudar a fundar el nuevo centro de referencia contra el cáncer en España. Cuenta que nadie se lo exigió, pero ella, tras cada nuevo anticuerpo desarrollado para las investigaciones del CNIO, se preocupó por contactar con las empresas líderes para presentarles los avances. Si estaban interesadas, la propia Roncador negociaba los acuerdos, logrando ingresos millonarios para su centro, una fundación pública adscrita al Ministerio de Ciencia.

La investigadora italiana cuenta que su padre era camionero, pero dejó el volante para montar su propia empresa de compraventa de vehículos en su pueblo, Mezzolombardo. “Mi padre es muy emprendedor y muy bueno negociando, de ahí me viene”, explica. El mayor éxito de Roncador fue desarrollar un anticuerpo que se dirige específicamente a un subtipo de glóbulos blancos, lo que ha permitido revelar nuevos mecanismos de la respuesta inmunitaria. Su equipo lo diseñó junto a su colega Alison Banham, de la Universidad de Oxford. La británica cobra sus beneficios de explotación desde 2004, pero Roncador solo los recibió entre 2014, cuando el patronato del CNIO por fin aprobó una normativa de reparto, y 2019, justo antes de que el Ministerio de Hacienda paralizara los pagos.

La bióloga pone un ejemplo. Si una empresa gana 100.000 euros al año vendiendo uno de sus anticuerpos, el CNIO recibe unos 15.000. Tras descontar gastos y el porcentaje para la institución española, menos de 6.000 euros llegarían a los inventores. En el caso de su anticuerpo más exitoso, casi la mitad iría a Oxford y, de los aproximadamente 3.000 euros restantes, Giovanna Roncador recibiría el 65% (unos 1.900 euros anuales); su mano derecha, la bióloga Lorena Maestre, el 28% (unos 800 euros); y el jefe de la Unidad de Producción de Proteínas, Jorge Martínez Torrecuadrada, el 7% (unos 200 euros). Roncador y Maestre, las más afectadas porque son las que más dinero generan, demandaron al CNIO ante un juzgado de lo social de Madrid, el 19 de septiembre de 2022, para evitar la caducidad de sus derechos, según la documentación a la que ha tenido acceso EL PAÍS.

¿Cuánto gana un inventor? Se ha pactado con la empresa, mediante una licencia, que el CNIO debe recibir el 15% de la venta neta (los derechos de explotación suelen oscilar entre el 10% y el 25%) 

La investigadora calcula que la venta de 65 de sus anticuerpos ha producido más de 8,5 millones de euros de ingresos netos en las arcas públicas del CNIO desde 2004. La institución empezó a repartir beneficios con sus inventores en 2014, pero dejó de hacerlo con el dinero de 2020 y los años posteriores. Un informe de la Intervención General de la Administración del Estado —el órgano de control interno del sector público estatal— recomendó entonces “la suspensión inmediata” del sistema de reparto. “Es un concepto normativo el de regalías que no existe en nuestra legislación y carece de desarrollo reglamentario”, defendieron los auditores, adscritos al Ministerio de Hacienda. El informe, además, sugirió recalcular a la baja los beneficios, descontando más gastos del centro.

Roncador suspira, sentada en su pequeño despacho, decorado con fotografías del cantante David Bowie. “Un sistema tan hiperburocratizado desalienta el espíritu emprendedor”, sostiene. “Estoy agotada de invertir mi tiempo y energía en batallas que otros países de nuestro entorno tienen completamente superadas”, subraya. La bióloga es la fundadora y actual presidenta de la Red Europea de Anticuerpos Monoclonales, con laboratorios de 13 países.

Medio centenar de investigadores del CNIO escribieron el 12 de diciembre de 2022 al Ministerio de Ciencia para comunicar que consideraban “inaceptable” tener que recurrir a los tribunales para poder cobrar un porcentaje por sus invenciones. “No se trata solo de unos derechos económicos, sino la manera también de valorar y premiar un trabajo excepcionalmente hecho y fomentar la transferencia de conocimiento, generando así retornos beneficiosos para la investigación y las instituciones”, argumentaron los firmantes, entre los que se encontraban la propia directora del CNIO, María Blasco, y su predecesor, Mariano Barbacid.

El Ministerio de Ciencia respondió dos semanas después, subrayando que la nueva Ley de la Ciencia, reformada en junio de 2022, ya establece que los investigadores del sector público estatal se llevarán “al menos un tercio” de los beneficios generados por la explotación de sus inventos. “Estoy dando el impulso necesario para agilizar al máximo estos últimos trámites”, aseguró la entonces secretaria general de Investigación, Raquel Yotti, en su respuesta, enviada el 27 de diciembre de 2022.

El proceso kafkiano continuó el año siguiente. La dirección del CNIO explica que sus especialistas estudiaron “múltiples” alternativas y enviaron su propuesta oficial de un nuevo sistema de reparto el pasado 20 de noviembre, a la Intervención General de la Administración del Estado. Un portavoz del Ministerio de Hacienda confirma que la recibieron, pero “por algún problema” no llegó al departamento adecuado hasta hace unos 20 días.

Estoy agotada de invertir mi tiempo y energía en batallas que otros países de nuestro entorno tienen completamente superadas

Roncador y sus colegas están “indignados”. Teniendo en cuenta solo la venta de anticuerpos, hay 23 científicos del CNIO afectados por el impago, más otros 27 que ahora trabajan en otras instituciones. “Es intolerable que la falta de interés y la burocracia impidan resolver un problema que el centro y los propios investigadores están de acuerdo en resolver, de conformidad con la Ley, acercándonos ya a los tres años sin solución”, expone la bióloga italiana. Las licencias de invenciones de científicos del CNIO generaron 1,6 millones de euros en 2023, un 23% más que el año anterior.

La situación es tan insólita que la propia dirección del CNIO apoya las reivindicaciones de las investigadoras que han demandado a la institución por impago de los derechos de explotación. “En los demás centros de investigación españoles sí tiene lugar este reparto, previsto en la legislación vigente. Se trata de una anomalía que discrimina a los investigadores e investigadoras del CNIO y perjudica de forma importante a la actividad innovadora del centro”, explica la dirección a EL PAÍS. “El CNIO, una institución de excelencia científica y de innovación en España, no puede estar en un estado de excepción en relación al reparto de beneficios de explotación”, sentencia.

La bioquímica Eva Ortega Paíno, nueva secretaria general de Investigación del Ministerio de Ciencia, conoce muy bien el problema. Era la directora científica del Biobanco del CNIO hasta que la ministra, Diana Morant, la fichó hace tres meses. “En el Ministerio somos conscientes de esta situación y estamos llevando a cabo un seguimiento para estar pendientes de su resolución. Confiamos en que sea evaluado lo antes posible”, afirma Ortega. Todo el mundo espera la respuesta de Hacienda.

En el vestíbulo del CNIO hay una pancarta gigante en inglés y en español: “Decent salaries NOW at CNIO! ¡Salarios justos YA en el CNIO!”. El comité de empresa la colocó porque los trabajadores más antiguos ganan poco más que cuando se fundó el centro hace un cuarto de siglo. El sueldo de Giovanna Roncador es de 2.681 euros, con 14 pagas al año. El de su número dos, Lorena Maestre, es de 1.794 euros. Son dos de las científicas que más dinero generan en España, en uno de los mejores centros de investigación del cáncer del mundo.

La gerencia del CNIO asegura que “hasta ahora no ha sido posible hacer promociones por restricciones marcadas por los Presupuestos Generales del Estado”. La científica Carmen Guerra, presidenta del comité de empresa, explica que esto ha creado una situación paradójica: los nuevos fichajes entran cobrando el máximo de las viejas tablas salariales, así que ganan más que los veteranos, con el sueldo congelado de facto desde hace un cuarto de siglo. Hay una auditoría en curso para “subsanar las desigualdades salariales”, según la gerencia. También hay una quincena de denuncias de trabajadores del CNIO en marcha, según la presidenta del comité.

Guerra dejó el Laboratorio Jackson, en Estados Unidos, para incorporarse al CNIO en 1998, con una oferta ilusionante. Un cuarto de siglo después, cuenta que gana prácticamente lo mismo que entonces, 2.533 euros mensuales (si se divide en las 14 pagas típicas), pese a tener más responsabilidades. Guerra, madrileña de 57 años, es la coinventora de una línea celular de ratón con modificaciones genéticas muy interesantes para estudiar los mecanismos de un gen implicado en millones de tumores. El CNIO le debe decenas de miles de euros en derechos de explotación impagados.

La bióloga Lorena Maestre, nacida en Madrid hace 48 años, es contundente. “Lo que reclamamos son cantidades minúsculas si las comparas con lo que ganan en algunas empresas, los banqueros, los economistas… Es ridículo. Parece que nos tiene que dar vergüenza recibir unos miles de euros”, deplora. Roncador, a su lado, asiente: “Este sistema es una desventaja competitiva con el resto de Europa, hace que nuestro país sea muy poco atractivo para los científicos punteros. Generamos unos ingresos para el CNIO de un millón de euros al año y parece que estamos pidiendo limosna”.

Protestan los maestros

 Invite a una maestra a su mesa (redonda), en El País, Paula Sánchez | Daniel Turienzo, 11 feb 2026:

Para el profesorado de escuelas e institutos, la investigación suele presentarse como algo ajeno: participan, cuando lo hacen, como objetos de estudio

Cuando nos sentamos a una mesa —familiar, entre amigos o en un contexto laboral— es inevitable que, entre anécdotas personales, la conversación derive hacia lo profesional, porque en gran medida aquello a lo que nos dedicamos nos define. En este contexto es habitual que, si se habla de coches, se escuche al mecánico; si la conversación deriva hacia la medicina, se pida la opinión del médico. Sin embargo, cuando el tema es la educación, la maestra no siempre es escuchada con la misma atención, o ni siquiera se le concede la palabra como experta. Y esto ocurre por varias razones.

Por una parte, todos tenemos una experiencia escolar más o menos prolongada. Hemos pasado años en aulas, hemos tenido buenos y malos docentes, recordamos métodos, exámenes y conflictos. Esa vivencia común, junto con el hecho de que la educación es un asunto social que interpela a toda la ciudadanía, nos hace sentir autorizados a opinar sobre educación desde lo práctico, relegando a un segundo plano el conocimiento técnico tan valorado en otras disciplinas.

Pero hay algo más profundo. La cultura profesional docente ha contribuido históricamente a que el enseñante no sea concebido como un agente técnico e intelectual —y también político—, sino como un ejecutor de decisiones ajenas. Cuesta reconocer en el profesorado un saber experto y autónomo, construido desde la práctica, la reflexión y el conocimiento pedagógico. Esta desvalorización no es neutra y se intensifica, además, por factores como el género. De hecho, a medida que avanzamos en el sistema educativo, aumenta el estatus de los profesionales de la educación, y la proporción de hombres que la ejercen.

Basta observar quién ocupa los espacios de debate educativo. En congresos de educación es relativamente raro encontrar a maestras o a profesorado de secundaria, ya no como ponentes, sino incluso como asistentes. Lo mismo sucede en las mesas sobre políticas educativas o en los medios de comunicación: los grandes referentes educativos rara vez son docentes. Resulta difícil imaginar un congreso de cardiología sin cardiólogos clínicos; o una mesa sobre feminismo sin mujeres. En educación, en cambio, esa ausencia parece normalizada.

Nadie cuestiona –ni debería hacerlo- la legitimidad de expertos de otras disciplinas para hablar de educación. Economía, sociología, psicología o neurociencia tienen mucho que aportar. El problema no es la pluralidad de voces, sino que no se echen en falta las esenciales: las de quienes enseñan cada día y sostienen el sistema educativo en condiciones complejas.

Entre la escuela y la academia existe un puente que todavía no hemos cruzado. Esta distancia genera disfuncionalidades en ambas orillas. Para el profesorado que desempeña su labor en escuelas e institutos, la investigación educativa suele presentarse como algo ajeno: estos docentes participan, cuando lo hacen, como meros objetos de estudio, sin que sus miradas y saberes profesionales sean incorporados de forma significativa. Esta desafección dificulta que la evidencia disponible influya en su toma de decisiones en las aulas, y abre la puerta, en ocasiones, a discursos simplificadores o abiertamente anticientíficos.

Desde la academia, el riesgo es inverso: producir una investigación desconectada de la acción didáctica y de la política educativa. La lógica de la carrera académica impone un sistema de producción científica en ocasiones poco útil para la sociedad y para la propia construcción del conocimiento. Estudios rigurosos pero irrelevantes para quienes enseñan, poco transferibles por su temática, formato o canales de difusión. Se consolida así un divorcio entre quienes producen evidencia, quienes diseñan políticas públicas y quienes lo aplican, donde ni a la academia se le reconoce la importancia de escuchar y atender las demandas de la escuela, ni al profesorado se le incentiva a investigar. No es extraño que en los centros no se lea lo que en la academia se escribe, ni que la academia produzca lo que las escuelas necesitan, con honrosas —aunque insuficientes— excepciones.

Para quienes proceden de las aulas, el camino hacia la investigación tampoco está pavimentado con incentivos. El tiempo de formación y escritura académica no se reconoce dentro del horario lectivo ni es una prioridad de las administraciones públicas. Las convocatorias de proyectos suelen estar pensadas para estructuras universitarias consolidadas, no para equipos que nacen en un colegio público o en una escuela infantil. Y, con frecuencia, los docentes solo conocen la ciencia educativa desde fuera: participan en estudios como sujetos de observación, no como coautores de hipótesis o lectores de los resultados. Se les invita a abrir la puerta de sus clases, pero muy pocas veces a sentarse en la mesa donde se interpretan los datos que se obtienen de sus prácticas. Nadie puede entusiasmarse con aquello que le es ajeno, y esa desconexión es, paradójicamente, contraria a los principios pedagógicos que tanto valor tienen en todas las instituciones.

No es solo una cuestión de funciones, sino de reconocimiento. La identidad profesional docente se ha definido más por la vocación y la entrega que por la capacidad de construir teoría o generar evidencia. Muchas maestras ni siquiera se imaginan investigando porque nadie les ha invitado a hacerlo y cuando lo hacen, la reacción suele ser de sorpresa, incluso dentro del propio claustro.

Capacidad de transformación

Superar esta brecha no consiste en exigir que cada docente sea investigador, ni en someter la práctica a la teoría sin crítica. Se trata de producir conocimiento con los docentes y desde la práctica, articulando espacios compartidos de reflexión, investigación y toma de decisiones. Solo así la evidencia puede adquirir legitimidad pedagógica, sentido profesional y capacidad real de transformación, evitando una investigación desconectada de la acción didáctica y unas prácticas escolares aisladas del pensamiento crítico y del debate científico.

Algunas experiencias ya apuntan caminos posibles: modelos de investigación-acción, espacios estables de colaboración entre escuela y universidad con autorías compartidas, facilitadores o knowledge brokers, redes de debate pedagógico sin jerarquías, profesorado asociado y canales de difusión accesibles. Pero quizá el paso decisivo sea reconocer institucionalmente la investigación como parte del trabajo docente, vinculándola a la carrera profesional —en tiempos, formación y evaluación—. No se trata solo de trasladar la ciencia a las aulas, sino de construirla conjuntamente, abriendo espacios reales de interlocución con impacto didáctico y sentido social.

Las reflexiones que atraviesan este debate convergen en una idea esperanzadora: la política educativa y la producción científica sólo tendrán sentido si se construyen con el profesorado, no sobre él. Estos puentes no se levantan de golpe, sino con cada maestra que formula una pregunta distinta sobre su práctica, con cada investigadora que entra en el aula dispuesta a escuchar, con cada espacio compartido que se reconoce como lugar común. En una educación fundamentada en evidencias, ese encuentro no es una opción: es una urgencia compartida.

Paula Sánchez es maestra de Educación Primaria en la escuela pública. Daniel Turienzo es maestro de Educación Infantil en la red educativa en el exterior. Sus opiniones no representan necesariamente la postura de las instituciones u organizaciones con las que los autores mantienen o han mantenido vínculo profesional.

La IA como amenaza laboral

 El terremoto de la última versión de la IA alarma a los expertos: “El mundo está en peligro”, en El País, por Jesús Sérvulo González, Washington - 14 feb 2026:

Arrecian las voces que advierten sobre las consecuencias para la sociedad de los últimos modelos de inteligencia artificial y sobre despidos masivos en tareas de cuello blanco

“Estamos ante algo mucho, mucho más grande que la covid”, ha advertido esta semana Matt Shumer. Este prestigioso programador que trabaja con la inteligencia artificial (IA) acaba de publicar un artículo titulado Algo grande está sucediendo en el que advierte sobre las amenazas de los nuevos modelos de IA para millones de puestos de trabajo de cuello blanco a lo largo de todo el mundo. Su ensayo se ha viralizado con más de 80 millones de visitas desde el martes.

“La razón por la que tanta gente del sector está dando la voz de alarma ahora mismo es porque esto ya nos ha pasado", explica Shumer, quien relata cómo las empresas de IA están despidiendo a informáticos y desarrolladores porque las herramientas que ellos crearon ya se están programando a sí mismas para hacerse más inteligentes. “No estamos haciendo predicciones. Les contamos lo que ya ha ocurrido en nuestros propios trabajos y les advertimos que son los siguientes”, apunta.

El artículo de Shumer coincide con una semana de agitación en Wall Street. Los inversores han castigado a compañías que se van a ver más afectadas por la irrupción de esta tecnología. Empresas de software, videojuegos o desarrolladores informáticos han recibido un serio correctivo en Bolsa al difundirse las altas capacidades de los nuevos modelos de IA y el riesgo que supone para millones de empleos. Los expertos aseguran que un niño podrá dar instrucciones para crear un videojuego a medida. Y proliferan programas de idiomas creados por personas con escasos conocimientos informáticos.

Pero los inversores también ven cómo la automatización está lista para saltar a otros sectores no tan evidentes como la logística, aseguradoras o consultoras. Con un par de órdenes se podrá crear un programa de planificación fiscal o un bot de atención al cliente que supere la interacción humana.

“El rápido progreso de las herramientas de IA alimenta el temor generalizado de una disrupción en las industrias más expuestas a la difusión de esta tecnología dentro de la economía del conocimiento, en particular en los modelos de negocio que no requieren un uso intensivo de capital, con las empresas de software a la cabeza”, explica Yves Bonzon, responsable de inversiones del banco suizo Julius Baer. “Las preocupaciones de los inversores sobre el impacto disruptivo de la IA siguen pesando sobre las acciones estadounidenses, desde los corredores de seguros y los servicios inmobiliarios hasta la logística”, explica el banco de inversión suizo UBS, que adopta, no obstante, un tono optimista para los inversores: “Aunque está por ver el impacto global en estas industrias y en las empresas individuales, consideramos [este proceso] una validación del potencial de monetización de la IA. Los avances subrayan su naturaleza transformadora”.

“Esto es diferente a todas las oleadas de automatización anteriores, y necesito que entiendan por qué”, avanza Shumer en un relato inquietante que ha encontrado eco en varios ejecutivos del sector. “La IA no reemplaza una habilidad específica. Es un sustituto general del trabajo cognitivo. Mejora en todo simultáneamente. Cuando las fábricas se automatizaron, un trabajador despedido pudo capacitarse para trabajar como oficinista. Cuando internet irrumpió en el comercio minorista, los trabajadores se trasladaron a la logística o los servicios. Pero la IA no deja un hueco conveniente para ocupar. Sea cual sea el objetivo de la capacitación, también está mejorando en eso”, añade.

Las voces de alarma arrecian al tiempo que las grandes tecnológicas redoblan sus apuestas por una tecnología disruptiva. Solamente durante 2026, las cuatro grandes tecnológicas globales, Alphabet, Amazon, Meta y Microsoft, planean invertir más de 650.000 millones en IA. Es la mayor cantidad invertida en un solo año en cualquier otro desarrollo tecnológico; ni la expansión del ferrocarril a finales del siglo XIX, los programas de la NASA para conquistar el espacio o la burbuja de las puntocom de principios del siglo XXI consumieron tantos recursos en tan poco tiempo.

[The Adolescence of Technology: an essay on the risks posed by powerful AI to national security, economies and democracy—and how we can defend against them: https://t.co/0phIiJjrmz  — Dario Amodei (@DarioAmodei) January 26, 2026]

Estos colosos tecnológicos, que manejan un presupuesto mayor que el de algunos países, están lanzados en una alocada carrera para desarrollar la IA. Necesitan entrenar sus modelos informáticos con miles de ordenadores montados con microprocesadores de última generación. Los reúnen en unas naves gigantescas, los centros de datos, con cientos de servidores para que el sistema siga aprendiendo. Y requieren de plantas especiales de suministro de energía para asegurar su enorme consumo.

Schumer dibuja un panorama estremecedor. Explica cómo en los últimos años las mejoras en los modelos cognitivos creados por algoritmos han logrado avances exponenciales. Pero las últimas versiones de OpenAI, creador del popular ChatGPT, o Anthopic, que desarrolla el modelo Claude, “no son mejoras graduales. Es algo completamente diferente”, advierte.

“La IA no es un sustituto de trabajos humanos específicos, sino más bien un sustituto laboral general para los humanos”, sostiene Dario Amodei, consejero delegado de Anthropic, la empresa fundada por antiguos investigadores de OpenAI. Amodei publicó hace un par de semanas un inquietante artículo, La adolescencia de la tecnología. Cómo afrontar y superar los riesgos de la IA potente, sobre los riesgos que provocará una tecnología de este calibre o la IA general (IAG), aquella que podrá pensar por sí misma. Este ejecutivo calcula que la mitad de todos los trabajos de cuello blanco en el mundo van a desaparecer en el plazo de entre uno y cinco años. Tras analizar en el artículo las consecuencias de esta revolución, concluye: “El shock a corto plazo tendrá una magnitud sin precedentes”.

Esta semana la empresa ha alcanzado una valoración de 380.000 millones de dólares, después de la última ronda de financiación en la que logró fondos por 30.000 millones. Anthropic se ha posicionado como una de las compañías tecnológicas más concernidas por la seguridad. Asegura que su modelo está entrenado siguiendo principios éticos para evitar la manipulación y el engaño.

Esta semana ha anunciado la creación de una SPAC, una herramienta de cotización bursátil, dotada con 20 millones de dólares, para promover la transparencia y seguridad en los modelos de inteligencia artificial. La empresa Public First busca influir en los legisladores para establecer una regulación y barreras en la IA que impidan los abusos. En realidad, su estrategia es contra su rival OpenAI, que utiliza tácticas más agresivas.

El ensayo de Shumer coincide también con la renuncia de dos ejecutivos de OpenAI y Anthropic, alertando de la profundidad de los cambios que se le vienen al mundo encima, no solo a nivel laboral. “El mundo está en peligro. Y no solo por la IA o las armas biológicas, sino por toda una serie de crisis interconectadas que se desarrollan en este preciso momento”, escribió Mrinank Sharma, un investigador de seguridad de IA que abandonó Anthropic para irse a Reino Unido a escribir poesía y “volverse invisible”.

Sharma ha trabajado en un área para tratar de garantizar la seguridad de la IA para combatir los riesgos del bioterrorismo asistido por IA e investigar “cómo los asistentes de IA podrían hacernos menos humanos”. Y dice que abandona con un cierto sentimiento de resignación.

El miércoles, Zoe Hitzig, investigadora de OpenAI, el creador del popular ChatGPT, publicó un artículo en The New York Times alertando sobre sus dudas respecto a la nueva práctica de que las empresas de IA ofrezcan publicidad. Hitzig, doctora de Economía en Harvard, escribió: “Tengo serias reservas sobre la estrategia de OpenAI”. Al día siguiente presentó su renuncia. En el artículo explica cómo muchas personas emplean las herramientas de IA como terapeutas, para confesar sus emociones o para charlar. El sistema logra una ventaja a la hora de ofrecer publicidad y Hitzig observa problemas éticos.

También existen riesgos de seguridad. Amodei pone el ejemplo de un nuevo país integrado por los 50 millones de mentes más brillantes del mundo. Piensan de 10 a 100 veces más rápido que cualquier humano. Nunca duermen. Pueden usar internet, controlar robots, dirigir experimentos y operar cualquier cosa con una interfaz digital. El experto advierte de que supondría “la amenaza a la seguridad nacional más grave que hemos enfrentado en un siglo, posiblemente nunca”.

jueves, 12 de febrero de 2026

Lista comentada de los treinta mejores autores

  [Transcrito de YouTube y corregido por el bloguero, de Semillas de Papel]

 Antes de empezar, aviso importante. Esta no es una lista de estas que me he sacado yo porque me la encontré apuntada en la servilleta de un bar, ni el típico rollo de "mis autores favoritos", porque sí, para hacer esta lista aquí ha sido muy escrupuloso. Esta es una especie de lista libro por libro, rollo literario, donde he cruzado un montón de listas de críticos, de encuestas a escritores, de rankings editoriales, incluso de votaciones de lectores y hasta de cánones históricos.

Incluso me he encontrado por ahí todavía listas agregadas de estas que mezclan un montón de rankings mezclados ahí a lo loco. Entra el Time, The Guardian, Modern Library, Lemont, la famosa lista de escritores de Bluen, incluso rankings anglosajones europeos, académicos, yo qué sé, todo lo que me he encontrado en la red, lo he mezclado todo y he hecho como una especie de conclusión. El resultado, pues tenemos un cóctel muy peligroso, os lo digo, un ranking que para nada es perfecto, pero que no es solamente opinión, sino que también intentar responder una pregunta que prácticamente es imposible de de ser respondida. Es, si todos los escritores de los que vamos a hablar hoy pelearan en igualdad de condiciones, ¿quién sería el mejor libro por libro de la historia de la literatura? Pues es lo que vamos a tratar de desentrañar hoy, de este cruce, de este mejunge glorioso de datos que he hecho. Eh, entra el prestigio, entra la influencia, entra la supervivencia y entra cómo han aguantado el paso del tiempo. Y me he quedado con 30 nombres, 30 que ahora sí vamos a desarrollar uno a uno.

Y te adelanto algo desde ya. Da igual a quien eches de menos. Alguien va a enfadarse porque no va a encontrar a quien quiere encontrar. Así que antes de que alguien se lleve las manos a la cabeza, vamos a ir un bastante rápido. Vamos a ser injustos y vamos a dedicar un poquito más de tiempo al top 10. Del 30 al 11 vamos a ir un poquito ligero, así que a Leo. 

Empezamos por Fernando Pessoa, 30 escritores por el precio de uno. Le ponemos aquí, pues, porque probablemente a muchos le parezca muy debajo, pero bueno, si alguien se tiene que quejar, que se queje Portugal. 

John Milton con su Paraíso perdido, monumental, gigante, importantísimo donde los haya, pero entre tú y yo me parece que se admira bastante más de lo que se lee y creo que eso cuenta.

Herman Melville con Moby Dick. Es una obra maestra, pero a ver quién tiene narices para releerla cada 5 años y tragarse todas las taxonomías que tiene. 

En el 27 tenemos a Tolkien y aquí empezamos con los cuchillos afilados. Esto no es literatura clásica ni mucho menos, pero su influencia cultural me parece que es obscena a todos los niveles. Así que aplaudo este puesto. 

En el 26 tenemos al genio italiano, Italo Calvino. Juguetón, brillante, elegante, un escritor que te hace creer en cada momento que escribir es la cosa más fácil del mundo. Te lo adelanto, no lo es. 

Anton Chéjov, el rey del nunca pasa nada, pero que mientras tanto te destrozo por dentro. Muy poquito espectáculo en su literatura. Mucha cirugía emocional, y me parece que está, creo, en el sitio que le corresponde. 

Gustave Flaubert. Si hubiera un obseso del estilo, es él. Madame Bovary sigue humillando a día de hoy a medio planeta literario, y quien quiera que lo imite es muy frío; pero madre mía, qué nivel de literatura. 

Simone de Beauvoir el 23. Y aquí se me va a cabrear gente; seguramente no solamente por el ensayo está aquí, sino también por esa narrativa que tuvo y esa influencia totalmente tangible a día de hoy. Yo creo que está perfectamente metida.

En el 22 está Thomas Mann, que es denso, y si no, meteros en La montaña mágica y veréis. Muy intelectual, no es para todos los públicos, pero si entras y te conquista, esto es primerísima división. 

Vladimir Nabokov, obsceno para todos los niveles, moralmente incómodo para prácticamente todo el mundo. No cae mejor porque él no quiere caerle bien a nadie, creo, ¿no? Y sinceramente, yo ese gesto se lo agradezco. Ahora empezamos a entrar en una zona peligrosa. 

Vamos a ir del puesto número 20 al puesto número 11 y empezamos con George Orwell, con esas dos novelas que escribió. Un montón de ensayos que siguen explicando cómo es el mundo en el que vivimos y cómo el poder, cómo explica ese poder incluso mejor que Twitter entero junto. Aquí está, me parece perfecto, ni más ni menos, ni arriba ni abajo. 

En el 19 tenemos la filosofía extrema de Albert Camus, que es para gente que no quiere sentirse idiota mientras está leyendo filosofía, porque te entra de manera elegante, te entra claro, limpio y al final te enteras. Está bien bien arriba.

En el 18 tenemos a Mark Twain, que sinceramente siempre me ha parecido ligero, pero es un error calificarlo así. Tiene el humor como arma de demolición cultural y es una especie de literatura eh muy seria, totalmente disfrazada de otra cosa. 

En el 17 tenemos a Ernest Hemingway y muchos se pensarán que está demasiado arriba en la lista, ¿no? Y no te digo yo que no. Eh, pero su influencia es más en el estilo que en la complejidad de sus obras, pero indiscutiblemente es una auténtica leyenda. 

Jane Austen está en el puesto número 16 y aquí alguien dirá que está demasiado arriba, que tendría que estar más hacia el top 10. Pues no, lo siento, es lo que hay. Irónica, quirúrgica, una estructura perfecta en su manera de escribir, cero paja, y eso es puro puro oro, crema, calidad pura. Bueno, ya estamos en la antesala del Olimpo. Vamos a ir de los puestos 15 al puesto 11. Y es que ya aquí todo lo que nos vamos a encontrar es altísima literatura, nivel prácticamente jefe final.

Y empezamos en el puesto 15 con Gabo, con Gabriel García Márquez, que creó un universo tan sumamente potente que arruinó a cientos de imitadores que trataron de superarlo y se quedaron por el camino. Solo por eso, solo por ese detalle, merece sin duda estar aquí. 

En el 14 tenemos a Molière con sus comedias, con su crítica social, con ese ritmo que sigue funcionando siglos después. Y eso no puede ser casualidad, eso se llama talento. 

En el 13 tenemos a Goethe con su Fausto, que fue un auténtico monstruo en todos los niveles. Si ese hombre existiera hoy, se hubiera escrito hoy, yo creo que estaría totalmente prohibido en todas partes por exceso de intensidad. 

En el 12 tenemos al genio, a Jorge Luis Borges. Y aquí yo sinceramente me indigno un poquito porque no está nada de acuerdo que Borges esté fuera del top 10, pero no es mi lista, me duele en todo el alma y su obra, que fue corta, me parece que tiene que estar teniendo en cuenta que esto es un ranking libra por libra, yo lo pondría en el top cinco. 

En el 11 tenemos a Charles Dickens, popular, profundo, inagotable, personajes totalmente inmortales y lectores a mansalva en todo el mundo. Gran cierre para este bloque justo antes de llegar a la auténtica pomada. Y ahora sí, a partir de aquí, cero bromas, vamos a entrar en el top 10, según este calidoscopio de listas que he podido recopilar, donde ya no estamos hablando de buenos escritores, ya estamos hablando de otra cosa. Estamos hablando de gente que cambió el juego y las reglas para siempre jamás. 

En el puesto número 10 tenemos a Marcel Proust. Bueno, es el Everest literario de medio mundo, ¿no? Todo el mundo dice haberse subido a Proust; pero yo creo que nadie ha pasado del campamento base, probablemente. Lento, obsesivo, interminable, angustioso en ocasiones, pero, si eres capaz de entrar en su obra, si te rindes a ese ritmo que tiene, te ocurre algo realmente serio. Es que empiezas a entender cómo funciona realmente la memoria, cómo el pasado no está detrás, sino dentro, en tu interior, y no cuenta una historia, te la reconfigura. A mí personalmente me enfada un poquito porque, eh, porque se posturea mucho con él, ¿no? Me enfada que cualquiera que coja el tiempo perdido lo abandone las 20 páginas, pero aplaudo y me rindo a los pies de la gente que considera que tiene que estar aquí porque sí que se ha terminado su obra. Él llevó la literatura al límite absoluto de lo que el ser humano es capaz de aguantar. 

El puesto número nueve se lo lleva Franz Kafka, que la verdad es que Kafka escribió muy poquito, publicó muy poco también, murió muy mal, eh, sin saber que iba a arruinarle la paz mental  probablemente a generaciones enteras que vinieron después, porque lo suyo no era contar historias, además odiaba sus historias, quería que las destruyeran. Eh, tú las lees y sientes que has hecho algo mal con tu vida, ¿no? Aunque no sepas qué. Y, ojo, curioso, cuando el apellido de alguien se convierte en adjetivo, se acabó el debate. O sea, hoy en día decir que algo es kafkiano no es marketing, no es prácticamente un meme cultural en toda su extensión. Y la verdad es que resulta un poco indignante la poca obra literaria que tiene y lo alto que está en todas las listas, ¿no? Eh, eso yo creo que pasa por ser más una absoluta genialidad que cualquier otra cosa. 

El puesto número ocho es Virginia Wolf, que de Virginia Wolf hasta los andares. Aquí yo me cuadro, aplaudo y digo, pues, lo que siempre digo de Wolf, que ella no grita, ella no pontifica en su obra. Ella te atraviesa con sus palabras, innovó con su manera de narrar, le dio conciencia a todo cuando eso no aparecía en ningún manual ni en ninguna tendencia social de ningún tipo, ¿no? Y muchos la confunden porque creen que es algo frágil, pero es un error. Ella fue prácticamente una cirujana de las letras. Cada frase que tenía estaba donde tenía que estar. Y sinceramente me molesta un poquito que la gente a día de hoy primero la utilice como meme también, y, por otro lado, que la traten con cierta condescendencia. Yo creo que es probablemente la más alta literatura que existe sin que haya testosterona por medio, y eso, eso es muchísimo. 

En el siete está James JoyceJoyce, ese escritor capaz de escribir esas cosas que nadie se lee, pero bueno, aunque no las entiendes, eh, pues dice mucho de él, ¿no? Dice mucho de él que esté aquí porque tú no entras a Joyce para disfrutarlo, entras a Joyce para ver su exhibición técnica del lenguaje. Él no escribe novelas, él escribe gimnasios para tu cerebro. Que es excesivo, sí, que es ególatra, muchísimo. Que es imprescindible para entender lo que la literatura puede llegar a hacer con el lenguaje. Cógete el Ulises, pégalo un vistazo, no es simpático, no va a ser amable contigo, pero esta historia es un ranking libra por libra de los mejores, ¿eh? No un concurso de popularidad. Y oye, pues si está aquí, no sé, júzgalo tú. 

El puesto número seis se va a muchos siglos de distancia nuestro. Tenemos a Homero, que siempre hay discusión, pero a mí me da igual. Es un autor real, es un autor colectivo, viene de la tradición oral y todo eso está muy bien para la facultad, pero el resultado es inapelable, ¿no? Ahí tenemos la Iliada, tenemos la Odisea, son el molde de prácticamente todo, todo lo que se ha escrito y todo lo que ha venido después. tienes los héroes, tienes los viajes, tienes el regreso, eh, la guerra, la identidad y que siga aquí arriba después de tantos miles de años, pues es yo creo que la mayor prueba de que la calidad existe y de que el campeón antiguo que tenemos aquí, sorpresa, sigue ganando combates a muchos advenedizos que siglos después han venido. 

Puesto número cinco para Fiodor Dostoievski. Nos vamos a la Rusia. Aquí ya entramos en el terreno probablemente más serio. Estamos en el top cinco y Dostoievski no escribía personajes, escribía abismos sin red de seguridad. Tenías culpa, tenías fe, tenías crimen, redención, la contradicción humana en vena, eh, yo qué sé, lees y te ves reflejado en cosas que no te gusta reconocer, pero que las sientes aunque te lo calles. Esto no es entretenimiento, esto es un deporte de riesgo prácticamente. Era desordenado, era excesivo, pero no sé tú, tiene una intensidad emocional que poquitos han vuelto a alcanzar después. Y eso es que sus motivaciones a la hora de escribir eran las que eran. Sin discusión, creo que merece estar aquí porque esto es una pelea cuerpo a cuerpo y un puesto número cinco es totalmente lícito. 

Compatriota tenemos en el cuatro a León Tolstoy. Yo los hubiera puesto al revés. Es el escritor que te mira y dice, "Ah, que quieres realismo. Pues toma tres tazas, todo el realismo del mundo". Ahí tienes Guerra y Paz, que es ligerita y es una obra que no debería funcionar, pero funciona. Mil millones de personajes, historia, pensamiento, vida cotidiana, guerra, amor, todo. Venga, mételo todo ahí que te cabe, porque en mil y pico páginas tú dirás. Y aquí no hay truco ni fuegos artificiales. Aquí hay una intensa comprensión brutal del ser humano. Y eso no es fácil, ¿eh? Me enfada lo bien que escribe, te lo digo de verdad. Pero bueno, oye, uno de los grandes campeones de nuestro ring. Madre mía, qué emoción que entramos en el top tres.

En el top tres y tenemos en el tres a Dante Alighieri. Aquí estamos ya probablemente en otro nivel, ¿no? Eh, Dante no escribió un libro, eh, construyó una especie de sistema moral, no sé, y un sistema moral que además yo creo que seguimos utilizando prácticamente todos eh siglos después, ¿no? el Infierno, el Purgatorio, el Paraíso y cada uno con sus niveles, con su arquitectura, con su política, con ajustes de cuentas, con movidas personales, no sé, una auténtica locura creativa de proporciones bíblicas muy difícil de leer; y me parece a veces, sinceramente, me parece insultante que se le trate como un clásico polvoriento, porque esto es de una imaginación salvaje con ambición total, pero tienes que entrar con él a él con mucha cautela porque te puede derrotar en muy pocas páginas y, si no, ¿cuáles son los dos que quedan? Pues lo vas a ver enseguida. 

Bueno, en el puesto número dos, Miguel de Cervantes, don Miguel de Cervantes Saavedra, el señor que inventó la novela moderna sin saber lo que estaba inventando, porque eso suele pasar bastante a menudo. Y para colmo se permitió el lujo de reírse de lo que él mismo estaba haciendo y de paso reírse de todo lo que había alrededor. El Quijote es humor, es tragedia, es metaliteratura, es ternura de verdad, es un libro que amo con locura y me tengo que poner un poquito serio en esto porque no es solamente un libro en español, es un manual universal de cómo se tiene que contar bien una historia y por qué se tiene que contar. Me parece imposible que  en cualquier tier list que se pueda hacer en el mundo mundial Cervantes no esté en el top tres; está en el dos. Perfecto. 

Bueno, y teniendo en cuenta que la mayoría de estas listas que he consultado son anglosajonas, pues en el número uno no podría estar otro que el señor William Shakespeare, que tanto comparte, ¿no?, en muchas cosas con Cervantes. Entonces, yo creo que es un es un puesto 1 y 2  que se tienen que compartir ambos y creo que no es ninguna sorpresa. Creo que Shakespeare es el número uno porque lo tiene todo. Lo tiene todo.Tienee personajes inolvidables, lenguaje afilado, profundidad psicológica, una obra muy grande, teatro que sigue funcionando a día de hoy, frases que usamos sin saber que son suyas constantemente. Su penetración cultural es elevadísima con sus amores, sus celos, su ambición, su traición. Es que es que está todo, todo lo tiene ahí, y todo está vivo, y todo es actual. Y esto no es devoción académica. Esto, te guste más o menos, es una evidencia empírica. Es así. Fíjate, es que se representa, se adapta, se cita constantemente y nunca se agota, siempre encuentras una nueva versión, siempre vuelve a salir algo nuevo de él y vuelve a ser bueno y vuelve a ser brillante. Creo que es justo merecedor del puesto número uno de esta lista o, como se dice ahora, ¿no? el Goat, ¿no? Es que yo toda la vida he pensado que esa palabra significa cabra, pero bueno. 

Bueno, vuelvo a sacudirme absolutamente toda la responsabilidad sobre esta lista porque ahora viene la parte más incómoda, ¿no? Da igual qué lista hagas, incluso aunque fuera mía, da igual cuántas fuentes pueda haber consultado yo, cuántas cosas cruce, lo mucho que intente ser justo con esto. Va a faltar alguien, seguro. Igual tu autor favorito no está. O estás demasiado abajo o es demasiado nuevo. ¿Cómo demonios has puesto a este y a este otro no? Bueno, pues yo te pido disculpas humildemente.

Entiendo esta indignación, y es justa prueba de que la literatura sigue viva, vivísima. Y si esto fuera un ranking cerrado, muerto definitivo, pues nadie discutiría, ¿no? Nadie diría: "Pues ya está, tema cerrado, hablemos de otra cosa para siempre." Aquí estamos para discutir con pasión, como solamente se discute ese tipo de cosas que importan de verdad a la gente. Y seamos honestos, ninguno de nosotros lo ha leído todo ni lo va a leer todo. En una larga vida de lector, ¿cuántos libros te puedes llegar a leer? 800, 1000, como mucho. Yo creo que nos queda, vamos, una auténtica locura de obras por descubrir por todos los lados. Así que esta lista nunca jamás va a ser un punto final. Es una invitación al desacuerdo más absoluto, a la relectura,  al descubrimiento de un libro y decir: "A ver si es que tanto mito que se habla de este autor merece la pena o no merece la pena." Porque yo creo que después de ver a Shakespeare, a Cervantes, a Dante, a Tolstoy, a Dostoievski, yo qué sé, la pregunta no es quién tiene que estar o cuál es el siguiente de esta lista. La pregunta es, ¿qué libro todavía te está esperando en la estantería, ahí, muerto de risa? Implorándote sin abrir para que te encuentres con la mejor noticia de todas y probablemente algo que te alegre la semana. Y es que lo mejor está por leer.

Sobre el Principio Antrópico Fuerte

  [Un comentario sobre el excelente texto de Jesús M. Landart de más abajo. Parece que la creencia en Dios suministra una capacidad evolutiva de mejora. Según explican las estadísticas, los creyentes viven más tiempo que los ateos y se deprimen menos. A un ateo le debía resultar por lo menos paradójico.

Suponga un mundo donde el tiempo no fluye o fluye muy poco. O donde está todo el tiempo comprimido. Algo así como el universo de los heptápodos de La llegada, la película. La evolución sería paradójica en un sentido o en otro. Circular o pendular. Se mejora y se demejora y se mejora otra vez para volver a demejorar. La entropía sigue existiendo, pero tiene poco trabajo que hacer. Hace falta un sentido perpetuo en el tiempo, "hacia la infinidad buscando orilla", como escribió el capitán Francisco de Aldana. Pero la vida humana es discontinua.

Según los teólogos, hay tres cosas que nos hacen trascender: la belleza, el bien o bondad y la verdad. Y ya decía Keats en A una urna griega que "la verdad es belleza y la belleza es verdad". Y Dickinson: "La belleza es la realidad de la naturaleza". Tal vez sea preferible un relojero ciego a ninguno].

Sobre el "Diseño inteligente", por Jesús M. Landart

    Recuerdo que siendo niño un profesor nos explicaba su demostración de la existencia de un diseñador en el mundo:

    La atmósfera terrestre – decía – tiene un 21% de oxígeno; si en lugar de un 21% tuviera un 19%, nos moriríamos asfixiados, y si tuviera un 25%, moriríamos igualmente por exceso de oxigenación.

    Cuando percibió la estupefacción de sus alumnos y la reverencia ante tal revelación, prosiguió:

    "Y si eso no les parece suficiente, deberían saber que el sol, ese dador de vida y energía, produce igualmente radiaciones sumamente dañinas que acabarían con la vida de la tierra en cuestión de semanas si no fuera porque la tierra tiene una capa de ozono que precisamente sirve de filtro PRECISAMENTE a dichas radiaciones, dejando pasar las beneficiosas. Concretamente, la ventana de la capa atmosférica en su conjunto filtra todas las radiaciones solares excepto las necesarias para el desarrollo de la vida. Y les diré aún más: la atmósfera terrestre está calibrada de tal manera que la radiación concreta que mejor pasa a través de ella es la que corresponde al color verde, que es aprovechada por la función clorofílica del manto vegetal que cubre el plante, sirviendo de punto de partida para la generación de materia viva a partir de los organismos autótrofos."

    La verdad es que así dicho, parece demoledor. Sin embargo, tenemos una enorme batería de explicaciones alternativas que no implican diseñador alguno. Mi profesor estaba simplemente desfasado 175 años. El argumento de la deducción de existencia de un diseñador a partir del orden del cosmos se pierde en la noche de los tiempos, y ha conocido diversas materializaciones. Algunas sugerentes e intelectualmente potentes, como la del teólogo William Paley, que publicó su magna obra Teología natural en 1802, explicando que el diseño funcional de los organismos demuestra o al menos evidencia la existencia de un diseñador. Paley es el creador de la famosísima paradoja del relojero que recoge Richard Dawkins en su libro El relojero ciego (1).

Paley fue el héroe intelectual de Darwin en sus inicios, y fue un formidable contrincante al cual vencer en su tarea científica que desembocó en El origen de las especies. Es importante saberlo para evitar mirar por encima del hombro su teología natural, con la ventaja de nuestra perspectiva del siglo XXI. Así nos lo hace saber el desaparecido Stephen Jay Gould en su enorme y última obra (2)

Darwin dio una vuelta de tuerca al giro copernicano que había desechado el planeta Tierra como centro del universo. Ahora el hombre tampoco era el rey de la creación, sino simplemente una de las especies que pueblan el planeta. Como explica Gould en su libro arriba mencionado, el darwinismo goza de muy buena salud. Eso no quiere decir que los postulados de Darwin permanecen o deben permanecer como dogmas intocables. Nada en ciencia es intocable. Significa que la estructura básica darwiniana permanece como la mejor explicación actual del hecho biológico; aunque los flecos, e incluso algunos apartados importantes están actualmente sometidos a revisión, siendo el propio Gould uno de los revisionistas.

Así las cosas, parece que son malos tiempos para los amantes del argumento del diseño. Sin embargo, la realidad no es esa: hoy existen dos reductos que se niegan a desaparecer. Uno de ellos es un pozo infecto de tonterías conocido como creacionismo científico que no merecería comentario ni mención si no fuera por el extraordinario poder que poseen muchos de sus seguidores en América, y principalmente en los Estados Unidos, ese paradigma de mezcla entre buena ciencia e idiotez.

El otro reducto es de naturaleza diferente, y parte precisamente del mundo de la física, el primero en desterrar el argumento del diseño. Ha conseguido gran predicamento en el mundo de la ciencia y se habla de él con respeto, como si se tratara de una nueva concepción del universo. Recibe el nombre de Principio Antrópico, (PA)

Una formulación fuerte de este principio sostiene, de manera un tanto mística, que la vida humana aparece para dotar de sentido al universo. Los defensores de esta tesis sostienen que, de no darse aquí y ahora las condiciones de nuestra existencia, existiríamos en alguna otra región y en algún otro tiempo. Así, pues, según esta formulación, la respuesta a la pregunta «¿por qué es el universo tal como es?» es que, de haber sido distinto, no estaríamos aquí y no podría realizarse esta pregunta. Pero es que, además, se invoca este principio para explicar la aparición de la conciencia, señalando que las condiciones del universo son justamente las que son (con un precario equilibrio) para permitir la existencia de una inteligencia capaz de formularse esta pregunta.

Se cita al astrónomo Fred Hoyle al hablar de uno de los grandes logros del PA, al postular la existencia de un proceso desconocido para producir carbono en el seno de las estrellas, invocando el PA. Posteriormente, fue demostrada experimentalmente por William Fowler la exactitud de la propuesta de Hoyle.

El asunto es más o menos así:

Prácticamente todos los átomos de nuestro cuerpo, salvo el hidrógeno, están producidos en hornos estelares mediante reacciones nucleares. A grandes rasgos y sin precisión alguna: dos átomos de hidrógeno forman por fusión nuclear uno de helio; dos de helio, uno de berilio y, a partir del berilio, se forma el carbono. El problema es que el núcleo de berilio formado por los dos núcleos de helio es extremadamente inestable, y su cortísima vida media no basta para dar cuenta de la creación de carbono en cantidad suficiente como para que nosotros estemos aquí para contarlo, compuestos por moléculas en las que el carbono es el alma mater.

Fred Hoyle comprendió que la génesis de carbono podría ser posible pese a la breve vida media de los núcleos de berilio si y solo si existiera un fenómeno de resonancia. Sin entrar en detalles, esto sólo se podría producir si el nivel energético del átomo de carbono fuera de exactamente 7,65 megaelectronvoltios.

Este valor obtenido teóricamente era el requerido para que se de la "resonancia" que permita que la reacción entre un núcleo de berilio y uno de helio se produjera con enorme rapidez. A pesar de dudar de las ideas de Hoyle, un grupo de físicos nucleares dirigidos por William Fowler condujeron experimentos de laboratorio en búsqueda de esta resonancia y, para sorpresa de todos, excepto del mismo Fred Hoyle, la encontraron. Un bello ejemplo de una predicción verificada por el experimento.

Hasta aquí muy bien; pero, ¿demuestra esto que el principio antrópico es correcto?

¿Hoyle hace bien al invocar el PA en su propuesta?

Yo creo que en absoluto. Hoyle sabe que existe carbono en cantidad superior a la explicable por las teorías de su momento, e infiere que debe existir un mecanismo oculto de producción de carbono. Teóricamente obtiene la posible solución, que consiste en una resonancia que a posteriori se demuestra ser una teoría correcta y fin de la función.

No es que se da la resonancia, porque en caso contrario no estaríamos aquí para contarlo, sino que estamos aquí para contarlo porque se da la resonancia. No hay nada incorrecto en utilizar el hecho de nuestra mera existencia como un dato más a la hora de explicar el universo. De hecho, somos parte del mismo, y cualquier teoría incompatible con la existencia de vida inteligente debe ser falsa por el evidente hecho de que estamos aquí. Sin embargo, para ese viaje no necesitábamos estas alforjas: cualquier dato que sepamos cierto modifica nuestro estado de conocimiento del mundo. No hace falta invocar oscuras teleologías ni diseños ex profeso.

Los partidarios del PA en su versión fuerte afirman que el universo tiene sus constantes finamente ajustadas PARA QUE sea posible nuestra aparición, convirtiendo al hombre en la finalidad de todo el conjunto.

Espero que el lector sabrá diferenciar este salto al vacío, falsamente vestido de ciencia.

Como muestra de los despropósitos de los partidarios del PA fuerte, tenemos las declaraciones del propio Fred Hoyle:

   “Si en un hangar esparcimos por el suelo todas las piezas desmontables, tornillo a tornillo, de un Boeing 747 y en un momento dado cruza un tifón, ¿cuál será la probabilidad de que después nos encontremos allí el avión completamente rearmado y listo para volar?". 

Según Hoyle, tenía la misma probabilidad -o incluso mayor- de la que el ADN se formase de manera casual.

Yo no puedo leer esta frase sin que se me ericen los pelos de la nuca. No por la frase, sino por su autor. No parece salida de un astrónomo, sino de un telepredicador del tres al cuarto. Pura basura creacionista vestida de ciencia.

Hoy en día estos creacionistas de nuevo cuño vuelven a las andadas con su propuesta conocida como “diseño inteligente”.

La propia revista Nature (3) dedicó una de sus últimas portadas a este movimiento de opinión que en los Estados Unidos está invadiendo las universidades para captar adeptos a la causa antievolucionista. Se trata de una ofensiva en toda regla, concertada desde esferas de poder. Mientras tanto, un investigador evolucionista si quieren hacer algo tienen que prestarse a acudir a absurdos debates televisivos en los que aparecen en pie de igualdad frente a un cualquiera con cuatro proclamas y un libro nefasto bajo el brazo.

En el peor de los casos, el cualquiera no es tonto en absoluto y está perfectamente aleccionado para meterse al público en el bolsillo. Malos tiempos para la ciencia.

Buenos tiempos para el engaño, la tergiversación, la mentira interesada.


Jesús M. Landart

(1) Richard Dawkins,  El relojero ciego. Barcelona: Editorial Labor, s. a.

(2) “La estructura de la teoría de la evolución” Stephen Jay Gould . Ed. Tusquets, Barcelona

(3) Nature, nº 434


Polémica Sanidad pública / privada en el mundo.

 Las locuras que dicen los estadounidenses en mi sección de comentarios, Evan Edinger

Si no fuera por todos los tiroteos en las escuelas, sería difícil convencerme de que Estados Unidos tiene escuelas. En Estados Unidos, estar convencido de que se tiene más libertad es más importante que tener realmente libertad. Dato curioso: el Partido Demócrata ni siquiera sería considerado de izquierda en Europa. El socialismo nunca echó raíces en Estados Unidos porque los pobres se ven a sí mismos no como un proletariado explotado, sino como millonarios temporalmente avergonzados. Es una cita ampliamente atribuida a John Steinbeck, autor de Las uvas de la ira. No se me ocurre otra razón para que la gente vote constantemente en contra de sus propios intereses. 

Esto también ocurre en Europa, pero ni de lejos en la misma medida. También hubo un esfuerzo concertado tremendo por parte de la clase dominante para impedir que se arraigara cualquier semilla de solidaridad entre las clases trabajadoras. Se reprimió la actividad sindical, se reprimieron las huelgas sin piedad, se les dieron mejores condiciones a los blancos, de modo que la barrera racial siempre se mantuvo. Un capítulo fascinante de la historia. Los dueños de empresas han hecho un trabajo fantástico al crear la clase patronal al convencer a los gerentes intermedios de que están a minutos de convertirse en uno de ellos si simplemente se mantienen firmes contra los derechos de los trabajadores, olvidando que siempre estarán mucho más cerca de los trabajadores contra los que luchan que los dueños que sostienen sus riendas. Los estadounidenses lo llaman "socialismo". Básicamente, cada centavo que va a cualquier lugar que no sea el bolsillo de un multimillonario es "socialismo". Es porque a todos les han lavado el cerebro para pensar que, si trabajan duro, serán multimillonarios, y también que trabajar hasta morir es, de alguna manera, honorable.

El jefe final es el odio mismo. A veces las cartas se reparten, como el ejemplo soviético, la Revolución Francesa, tal vez la Guerra de Independencia de Estados Unidos; pero, en realidad, no está cambiando mucho: los libertarios y los "liberales" que creen en el derecho a explotar, dañar y mantener sistemas así no ayudan mucho. La libertad real, con una presunción y una cultura de conciencia comunitaria autoorganizada, consciencia y responsabilidad, es otra cosa.  

Desde la Segunda Guerra Mundial, los mayores receptores de la generosidad del gobierno siempre han sido la clase media. ¡Europa no es un país de mierda! Hay muchos países, cada uno con gobiernos muy diferentes. No se olvide que los EE. UU. purgaron a los líderes socialistas en momentos en que representaban una amenaza, como justo después de la Primera y la Segunda Guerra Mundial. Incluso encarcelaron al líder de un partido socialista que obtuvo aproximadamente un 6% de los votos en las elecciones presidenciales de 2018. 

De todas formas, no hay ningún país en Europa que sea socialista. Sigue siendo prácticamente un mundo capitalista. Y con los partidos de derecha dominando por todas partes, eso no va a cambiar pronto. Era bastante fácil para los países no ofrecer atención médica gratuita a sus ciudadanos. El Partido Laborista de 1945 fue demonizado en vísperas de las elecciones generales precisamente por lo que proponía, y los conservadores y los medios de comunicación hicieron el habitual esfuerzo concentrado para impedirlo. Nada diferente a lo que ocurre hoy, cuando los que mandan están a punto de deshacerse finalmente del NHS. Si se investigara quién recibe los enormes subsidios del gobierno, se vería que no es la clase media.

De hecho, es algo comprobado y fehaciente que, durante la crisis bancaria, muchos altos ejecutivos en este sector escaparon a las críticas. Y, después, cuando se investigó la razón, que fue porque quienes más sufrieron durante este evento fueron los que estaban en la base, resultó... que esperaban o creían que algún día llegarían a la cima. Entonces, ¿por qué iban a criticar sus propios sueños y esperanzas?

Un estadounidense puede confirmar que cualquier cosa que se parezca remotamente al socialismo o a la asistencia gubernamental es demonizada por la derecha política estadounidense como comunismo malvado, sin mencionar el hecho de que la atención médica, por su naturaleza, no funciona como un mercado libre porque los consumidores están cautivos del hecho de que necesitan sus medicamentos para vivir en algunos casos.

Mucha gente olvida que Estados Unidos también fue uno de los primeros lugares en impulsar los derechos de los trabajadores. De hecho, su competitividad industrial probablemente no habría tenido éxito si no lo hubieran hecho; es literalmente más productivo para los trabajadores tener tiempo libre y derechos sólidos. Es prácticamente imposible que hubieran liderado la revolución tecnológica sin eso.

Quizás sorprenda saber que, durante gran parte del siglo XX, Estados Unidos contó con un fuerte movimiento socialista, que fue prácticamente proscrito tras la Segunda Guerra Mundial. Curiosamente, durante la guerra, la propaganda estatal estadounidense fue extremadamente positiva hacia la Rusia comunista (después de todo, eran aliados, y la URSS se enfrentaba a todo el poderío de los ejércitos alemanes). Esto dio un giro de 180 grados a medida que la guerra se acercaba a su fin y, con la muerte de Roosevelt, la URSS quedó clara como el próximo adversario geoestratégico de Estados Unidos.

Yo lo expresaría más como darwinismo-capitalismo... La supervivencia del más apto / más despiadado. Este es un componente, pero también se corre el riesgo de caer en un reduccionismo de clase, ya que el racismo es un factor clave en la política estadounidense. Los cleptócratas han mantenido el poder aquí. Sin desmantelar el racismo, Estados Unidos jamás será capaz de ser solidario. En Europa tienen un estilo de vida igual de bueno, o incluso mejor: tienen menos ingresos disponibles, pero mejor red de seguridad social, mejores carreteras, mejor transporte público, comida y bebida más baratas, más días libres y vacaciones, los camareros no dependen de las propinas; reciben un salario digno y pueden dedicarse profesionalmente a ello, etc. Además, como bloque, la UE se encuentra en una situación económica y de productividad comparable a la de EE. UU. Se diría que tiene más que ver con que el FBI mate a todos los líderes sociales importantes, pero la ideología ayuda de hecho a controlar a la gente.  El único país que quizá tenga socialismo en Europa es Bielorrusia, con su dictador y la KGB. Los demás son todos socialdemocracias. (Hungría es iliberal, y Rusia no cuenta). El 40% de los estadounidenses cree que algún día será multimillonario en un capitalismo rapaz. Los europeos dicen "socialismo" para referirse a la "socialdemocracia", no al comunismo. Algo parecido pasa con las palabras liberal y demócrata.

Décadas de propaganda anticomunista, 99% pura mentira, hicieron temer cualquier cambio en el statu quo, a pesar de que sus propios padres fundadores les advirtieron específicamente que no confiaran en sus altos mandos y los destituyeran a la primera señal de traición. La Segunda Enmienda se implementó específicamente para eso, pero hoy ha dejado de ser útil, ya que un puñado de gente armada no es suficiente para detener la tiranía del gobierno organizado. En otras palabras, es demasiado tarde, pero los estadounidenses todavía disfrutan de este juego de simulación, y se engañan a sí mismos creyendo que tienen cierto control sobre el país. Cuán triste y molesta es esta situación.

Respecto a "No se me ocurre ninguna otra razón para que la gente vote sistemáticamente en contra de sus propios intereses" ¿Se conoce el libro Qué pasa con Kansas? Aborda esta cuestión y ofrece una respuesta muy diferente. La mayoría de la gente vota por los republicanos porque son "conservadores" sociales y religiosos, cuyos valores "provida y profamilia" coinciden con los del Partido Republicano. Una de las mayores diferencias entre Estados Unidos y la mayoría de los países del primer mundo es que los estadounidenses tienden a ser mucho más religiosos, y no solo religiosos, sino religiosos "conservadores" y calvinistas: tienen un destino manifiesto y marcado. Les han lavado el cerebro, a menudo de niños. A todos nos lavan el cerebro de alguna manera, pero hay una diferencia entre que te enseñen algo desde una edad temprana y una mentalidad de secta directa cuando no te permiten contradecir la opinión pública de ninguna manera o te cancelan. Excepto cuando se trata de los militares: tienen seguro médico, educación e incluso vivienda asequibles (o incluso gratuitas). Pero nadie llamaría a eso socialismo.

Sorprende la magnitud y el alcance de los sistemas de transporte público en Europa. A menudo me decepciono al volver a casa, al darme cuenta de la falta de visión de nuestros políticos. Los estadounidenses hablan y viajan aprisa.

Hay buenas respuestas en el libro de Howard Zinn Historia Popular de los Estados Unidos y en los cómics Economix. Básicamente, los ricos aplastaron la idea misma del socialismo. Existía el macartismo y la caza de comunistas en los siglos 40 y 50 (la mayoría no eran realmente comunistas al estilo ruso, sino socialistas), y los ricos vendieron una nueva narrativa, construida por pensadores como Ayn ​​Rand (autora de La Rebelión de Atlas, un libro cuyas ideas fueron adaptadas en una utopía liberal fallida en los juegos de Bioshock), con el personaje del "intermediario" que trabaja duro y finalmente es recompensado y también puede hacerse rico. Esta falsa narrativa se llama "Sueño Americano". Por eso la idea socialista tiene dificultades en Estados Unidos. A los estadounidenses se les ha lavado el cerebro durante décadas. Y actualmente el sueño americano de muchos es salir de EE. UU. Y la ironía es que la gente que dice "¡Bueno, si no te gusta, puedes irte!" se enoja contigo por hacer precisamente eso.

Una de las cosas locas de Estados Unidos es que sus leyes antimonopolio fueron diseñadas originalmente para destruir sindicatos. Otro punto sobre "todavía hay sanidad privada en el Reino Unido" es que la sanidad privada también es generalmente más barata que en Estados Unidos, porque tienen que competir con la gratuita.

Se puede acceder a atención médica privada a través del NHS (National Health Service / Servicio Nacional de Salud de Gran Bretaña). Pero no recibir el servicio siempre es gratis. La privada debería declararse ilegal a menos de que fuera totalmente independiente del NHS. Con demasiada frecuencia, la sanidad privada se limita a seleccionar lo mejor, el trabajo fácil y las mayores ganancias. Además, cobra de más al NHS, porque como no tienen el monopolio, no pueden cobrar precios excesivos a sus clientes.

Basta con observar los costos base de los medicamentos y los diferentes tratamientos médicos privados en Escocia y compararlos con sus costos equivalentes en EE. UU.: la diferencia es asombrosa. Los tratamientos médicos privados son MUCHO más baratos en el Reino Unido que en EE. UU. ¿Por qué? Porque los proveedores de atención médica privada del Reino Unido tienen un competidor financiado con impuestos que puede superarlos en precio (es decir, £0). Así que tienen que fijar precios competitivos para sus servicios. EE. UU. no tiene una alternativa barata, así que operan como cárteles y cobran el precio desorbitado que les plazca. Un amigo mío pagó una operación de rodilla aquí en el Reino Unido a través de un proveedor privado. La factura total fue de unos dos mil. Parece un precio razonable para evitar posibles retrasos. Sin embargo, si esa factura fue de unos veinte mil (precios en EE. UU.), no hay... De la misma manera que él lo habría pagado, habría esperado a que el NHS lo hiciera. Voy a operarme. La médica del NHS dijo que no creía que fuera posible. Obviamente, el médico privado lo intentará; si no tiene éxito, le pagarán, así que probablemente tengas razón. Un trabajador americano en Australia tiene atención médica privada y dice que le cuesta menos del 10% de su cobertura en los EE.UU. Y tiene una cobertura similar.

Hay un elemento que también está subvencionado por el NHS. El NHS básicamente se encarga de toda la formación, y luego el sector privado contrata personal experimentado del NHS. La mayoría de los médicos privados habrán trabajado primero en el NHS, o incluso seguirán trabajando en él mientras trabajan en el sector privado. Muchos consultores trabajan para ambos. La atención médica privada es perfectamente legal en Canadá, pero los médicos no pueden ejercer en el sector privado y al mismo tiempo trabajar en el sistema nacional de salud. Se considera un conflicto de intereses.

La diferencia de precio no es lo que se cree y no se debe a la competencia. Se debe a las regulaciones del Reino Unido sobre seguros y transparencia. En el Reino Unido, una cirugía de rodilla cuesta 2000 libras porque eso es lo que cuesta. En EE. UU., una cirugía de rodilla le cuesta al hospital 2000 dólares, te cobran 25 000 dólares, el seguro te pide que pagues tu deducible (digamos 3000 dólares) y luego le dice al hospital que no pagarán 25 000 dólares, que lo máximo que pueden hacer es 1000 dólares, el hospital contraataca y, a los pocos días, tras acumular más costos con la discusión, llegan a un acuerdo con 3000 dólares, que es tu deducible. La compañía de seguros se lleva el crédito por 22 000 dólares, el hospital la culpa de los costos y, de alguna manera, tú estás pagando todo además del seguro. Los costos médicos en EE. UU. están inflados artificialmente porque las compañías de seguros no tienen ninguna obligación con el paciente y tienen todos los incentivos para pagar lo menos posible para maximizar las ganancias. En el Reino Unido, si las compañías de seguros obtienen más del 10% de beneficio, tienen que emitir reembolsos para llegar a menos del 10% de beneficio, lo que incentiva a que la mayor cantidad de personas posible se atiendan, incluso cuando alguien puede costarles dinero (porque gastan más, por lo que su beneficio máximo permitido es mayor). En los EE. UU., la ley de atención médica asequible quería limitar los beneficios al 20% y las compañías de atención médica estadounidenses afirmaron que sería el fin de cualquier persona que recibiera atención médica. No es que no haya competencia, es que los incentivos están completamente sesgados con los seguros y hospitales estadounidenses que quieren mentirte sobre los costos mientras te quitan el dinero en cada oportunidad. En el Reino Unido, tu compañía de seguros de salud por ley tiene que decirte los gastos que pagaron (no cuál fue la factura inicial), lo que elimina por completo todo el asunto de mentir (sin mencionar que cobrarte de más no les da nada si tienen que reembolsarlo).

En el Reino Unido, la sanidad privada no es mejor que el NHS en cuanto a la oferta ni a la calidad de la atención; simplemente, a veces se accede más rápido y, por lo general, se consigue una habitación privada. Debido a la falta de recursos en el sector privado, los pacientes privados son derivados al NHS para, por ejemplo, afecciones costosas, complejas y crónicas o procedimientos novedosos. A nadie con seguro médico privado se le niega la atención del NHS. Hablando de la mítica sanidad "gratuita" del NHS, no es gratuita; la pagamos con nuestras cotizaciones a la seguridad social, que se descuentan del salario, de la misma manera que se deduce el impuesto sobre la renta. Y pagamos una cotización por medicamentos, atención dental, oftalmológica y otros servicios. Nadie que necesite atención sanitaria es rechazado por no haber cotizado. Incluso quienes tienen planes de salud privados pagan la seguridad social. El NHS es una institución muy querida. Por suerte, no he tenido que usarlo en más de 12 años, pero me alegra que otros se beneficien de mis contribuciones.

El mayor proveedor de salud privado en el Reino Unido es BUPA, una empresa sin fines de lucro.

Para ser justos, por experiencia propia, el coste no es comparable con el de la competencia. La sanidad privada aquí ofrece principalmente atención médica no urgente, ahora, a diferencia del NHS, donde las necesidades no urgentes tienen largas listas de espera. ¿No es un poco engañoso? No tienes que pagar de tu bolsillo por un servicio más rápido. Pero algunos proveedores privados siguen prestando atención; simplemente les pagas con fondos públicos. El hecho de que exista un sistema de salud socializado también significa que el seguro médico realmente debe valer la pena. Si fuera tan terrible e inútil como la mayoría de los seguros médicos estadounidenses, nadie lo contrataría. 

Solo una observación sobre los hospitales privados aquí en el Reino Unido. Estos hospitales privados NO tienen equipo de urgencias. Si ocurre algo drástico durante una operación, tienen que llamar a los paramédicos. Si lo hubiera sabido cuando me operaron la hernia, ¡habría esperado a que me ofrecieran el NHS! En mi país, la atención médica ha empeorado mucho después de aproximadamente una década de legalización de las opciones privadas. El gobierno lo usa como excusa para financiar cada vez menos el sistema público, que tiene listas de espera mucho más largas, etc. 

Según un profesional sanitario jubilado, cuando trabajaba en el Servicio Nacional de Salud (NHS) del Reino Unido, el contrato estándar para consultores médicos y quirúrgicos era de 8 sesiones semanales, de 4 horas cada una. En otras palabras, su semana laboral era de 4 días completos. Tenían libertad para ejercer en privado el quinto día y el fin de semana. Algunos de sus compañeros evitaron la práctica privada y trabajaron las 10 sesiones de una semana de 5 días en el NHS, cobrando 3 sesiones por las 2 adicionales. Por supuesto, trabajaban por turnos, de modo que cubrían los 7 días, y su "fin de semana" podía ser viernes y sábado o domingo y lunes, y también existía un sistema de guardias de emergencia fuera de horario desde casa. No sé si hoy en día se aplican las mismas normas contractuales.

En Rusia se tenía atención médica universal y si querías ir a un médico privado pagabas entre 10 y 300 dólares por visita. 300 dólares eran para los especialistas más solicitados, que trabajaban en las clínicas privadas más elegantes de Moscú. Los médicos privados que veíamos solían costar unos 50 dólares. Y eso si los gratuitos no te ayudaban. Así que estoy totalmente de acuerdo. Aquí en Estados Unidos te cobran el seguro (1200 dólares para una familia de 4 personas con la Ley de Cuidado de Salud Asequible), un copago de entre 15 y 100 dólares por visita y 150 dólares por medirte y pesarte. Y, para ser sincero, aunque me encanta Estados Unidos, la calidad del servicio médico suele ser pésima. ¿Alguna vez te has dado cuenta de que los estadounidenses que dicen que Estados Unidos es mucho mejor que Europa nunca han vivido en Europa?

Si bien la premisa de que el esfuerzo y la iniciativa deben ser recompensados es loable, es un desafío encontrar una buena manera de implementar eso a gran escala. De hecho, hay una laguna legal que compensa eso en cierta medida. Las enfermeras practicantes están exentas y brindan cierta atención médica privada, como para diagnósticos de salud mental. Muchas veces, el sistema privado será igual que el NHS, sólo que sin un año de espera. Pero parte de eso se debe directamente al nivel de financiación, sobre todo en lugares donde la situación está empeorando ("escasez de médicos", ¡menuda ironía!). No me importaría tanto tener sistemas duales si a quienes controlan el gasto se les prohibiera usar la vía de escape privada. Pero la sanidad privada es mucho más barata que en Estados Unidos, ya que solo la necesitamos si queremos una cirugía electiva. Todo lo demás está cubierto.

Las cotizaciones de un trabajador a la Seguridad Social pagaron al NHS para que le hicieran un triple bypass en 2009. Dinero bien gastado, tanto para él como para ellos, ya que siguió trabajando y pagando la Seguridad Social y el impuesto sobre la renta de su salario hasta 2021. También tenía la opción privada, pero habría influido muy poco en el tratamiento o en el resultado.

Yo lo prohibiría para los políticos y sus familias. Lo mismo con las escuelas privadas. Vean cómo mejorarán las escuelas públicas y el NHS.

En Noruega, puedes considerar la sanidad privada como empleada doméstica o asistente. Puedes decirle a tu médico que quieres ir allí y él te enviará (algunos médicos podrían haber olvidado que tienes derecho a elegir hospital). Sin embargo, la sanidad privada en Noruega también se usa para reducir la presión en algunos casos, pero lo curioso es que esos grandes hospitales públicos a menudo quieren retenerte de todos modos... quizás haya dinero para ellos.

En los Países Bajos, la atención médica no tiene fines de lucro, pero el seguro médico sí. Esto lleva a las aseguradoras a esforzarse por reducir costos y competir en precios, ya que la cobertura está estandarizada por ley.

Otro punto que a menudo se pasa por alto es que Estados Unidos ya gasta más dinero de los contribuyentes, per cápita, en sanidad pública que cualquier otro país. Por mucho. Pero el resultado es tan malo porque lo que lo frena no es la financiación, sino la regulación. Por ejemplo, el gobierno estadounidense aprobó una ley que prohíbe negociar precios con las farmacéuticas. Así que, en Estados Unidos, se gasta más dinero de los contribuyentes dando menos medicamentos a menos personas. Y lo mismo ocurre con los hospitales, etc. Básicamente, hay una toma de ganancias en todos los niveles por parte de quienes gastan este dinero en cabildeo. Así que todos los argumentos de "tus impuestos lo pagan, no es gratis" o "pero pagas más impuestos" son simplemente erróneos.

Canadá tiene literalmente el sistema de salud público más "aterrador" del mundo, pero está muy cerca y da un mal ejemplo a Estados Unidos. 

La medicina de clase simplemente no golpea lo suficientemente fuerte cuando la brecha no es lo suficientemente grande. Necesitan poder oler la muerte. Además, intenta constantemente desmantelar el NHS. Mi hermano se acaba de romper el dedo gordo del pie. Fue bastante grave, se desgarró la articulación por completo y el hueso atravesó la piel. De camino a casa, estaba hablando de la cuenta mientras yo conducía. Por una noche de hospitalización y cirugía, la cuenta es de unos $15,000 (¡por un dedo!).

Desde el Reino Unido: si contratas atención médica privada en el Reino Unido, lo que estás contratando es una forma de evitar las colas para recibir tratamiento para tu dolencia menor. Alguien con una uña encarnada no será atendido ni tratado antes que alguien con un infarto, una fractura de cráneo o una pierna rota, etc. Donde la medicina social en el Reino Unido falla es que el 99,99 % de los médicos de familia tratan los síntomas y no la causa subyacente del problema. Por ejemplo, ahora tengo 75 años y, por desgracia, siempre he tenido un umbral de dolor extremadamente alto. Durante casi 30 años, hasta que cumplí 50, me recetaban mensualmente un espray para aliviar las molestias en el hombro derecho, que me bajaba por el brazo derecho y llegaba hasta la mano. El diagnóstico original fue que me había dañado los nervios del hombro jugando al rugby y no se podía hacer nada. Eso fue hasta que, por pura casualidad, un día fui a ver a un médico suplente para que me recetara otra vez. Me preguntó sobre esta molestia y me envió al hospital para una radiografía del lado izquierdo del cuello. Resultó que me había fracturado un hueso del cuello décadas atrás, que al sanar había formado un espolón óseo que mis nervios estaban atrapando, causando la molestia. Me dio una serie de ejercicios para el cuello muy sencillos y fáciles de hacer, que no me llevaban más de tres minutos. Me sugirió que los hiciera por la mañana al despertarme y por la noche antes de acostarme. Durante los últimos veintidós años he hecho estos ejercicios y no he tenido molestias en el hombro, el brazo ni la mano. Además, me he ahorrado unas 2500 libras en recetas. Todo porque un médico quería saber cuál era la causa de mi problema.

Tampoco tienen nuestro extraño sistema de cobrar a las personas sin seguro mucho más de lo que cobran a las compañías de seguros por los mismos servicios.

La sanidad privada en el Reino Unido también se beneficia de precios de medicamentos mucho más bajos. El gran poder adquisitivo del NHS implica que el precio de referencia es mucho más bajo para los compradores privados. Por eso Farage y sus aliados farmacéuticos quieren dividir el NHS.

Sí, pero pase lo que pase, todavía tienes que pasar por el NHS en caso de emergencia y enfrentar su burocracia antes de poder involucrar a tu seguro.

Además, todavía te beneficias de la negociación colectiva, es decir, los medicamentos y otras cosas cuestan tanto como el seguro obligatorio del gobierno, pero en el privado es posible que tengas que pagar más (pero los obtienes a petición propia, etc.). Al menos aquí en Alemania, la diferencia entre el seguro privado y el obligatorio del gobierno es principalmente que el obligatorio del gobierno cubre principalmente las cosas necesarias, mientras que el privado es más caro pero cubre también los procedimientos innecesarios.

No hay atención médica gratuita, si tienes un trabajo estás pagando por la atención médica gratuita.

También podemos ver la televisión sin ser bombardeados con anuncios farmacéuticos.

En el Reino Unido, es probable que sea de propiedad extranjera y no ofrezca atención de emergencia de ningún tipo, así que, en cuanto tu operación programada salga mal, te trasladan rápidamente a un hospital del NHS. Spire Healthcare es propiedad de la australiana Ramsay Healthcare. Al igual que los veterinarios, dentistas, residencias, guarderías, etc., donde generalmente pagas precios inflados por un fondo de pensiones canadiense.

No estoy seguro de otros servicios porque no los he necesitado, pero en Columbia Británica, las imágenes diagnósticas (resonancia magnética, etc.) se pueden cubrir con una espera o pagar de forma privada. Incluso para ir a un centro privado, se necesita la recomendación de un médico.

La atención médica privada en el Reino Unido no suele ser mejor. Suelen ser los mismos consultores, especialistas, etc., quienes brindan la atención. Donde sí difiere es en los tiempos de espera para tratamientos no esenciales. Y si no te mata hoy, como en este mismo momento, a menudo se considera no esencial. Además, la administración, las salas, el estado de los edificios, etc., son inferiores. Pero eso se debe a que un grupo de imbéciles ideológicos pensó que si privaban de fondos al NHS, la población diría: "Oye, el NHS está roto, ¿por qué no adoptamos el sistema estadounidense?". Y la atención médica privada en el Reino Unido es propiedad de amigos de ese partido político, muchas de las empresas tienen sede en Estados Unidos y ven una mina de oro si pueden destruir los sistemas de salud pública. Por cierto, no soy británico. Solo vivo aquí. He tenido algunos problemas de salud recientemente y, aunque los retrasos y los sistemas enrevesados ​​han sido frustrantes como el infierno, los tratamientos reales que me han dado son de nivel mundial. No soy un fanático del NHS, a diferencia de la mayoría de los británicos. Veo sus defectos y las consecuencias de la escasez de fondos de las últimas dos décadas. Pero, en esencia, es un sistema asombroso y una de las pocas cosas que aún unen al Reino Unido como sociedad. Las redes sociales y las noticias falsas han fragmentado nuestras sociedades en Occidente, pero que el Reino Unido tenga el NHS es como un baluarte contra las fuerzas que nos desgarran. Lo mismo ocurre con la BBC, por mucho que me haya decepcionado últimamente. Quiero cambios, no quiero que desaparezca. Pero la BBC es otro tema.

Iba a mencionar eso. Mi madre se operó en un centro privado y tuvo que hacerse todos los controles y la medicación de seguimiento cuando salió mal en el NHS. Un hospital privado la operó y luego se desentendieron de ella.

El gobierno intenta ayudar con eso. Por ejemplo, soy estudiante a tiempo completo. En el Reino Unido, la odontología no está cubierta por el NHS, pero el gobierno paga mis citas con el dentista. Lo mismo ocurre con mis medicamentos recetados. Así que estas industrias también saben que intentar cobrar de más a un gobierno con décadas de austeridad es una forma segura de recortar esos ingresos con el tiempo.

Espere hasta que la Reforma venda el NHS a las compañías de seguros estadounidenses y solo los ricos puedan darse el lujo de estar enfermos.

A una amiga le estaban extrayendo un cálculo biliar en un hospital privado local y algo salió mal, tuvieron que llevarla de urgencia al hospital.

Un punto que he mencionado varias veces. Hace unos años, por curiosidad, pedí un presupuesto para mí y mi hija: 56 libras al mes. No los cientos que se supone que pagan los estadounidenses. El único problema es la escasez de hospitales privados. Estoy en Anglesey y el más cercano es Shrewsbury. Pero cuando vivíamos en Cardiff, el más cercano estaba literalmente a diez minutos a pie.

Comentarios

Escuché en la radio (en Nueva Zelanda) que el 20% del PIB de los EE. UU. corresponde al sector médico y de seguros médicos del país... ¡Qué ganga!

Tengo atención dental y fisioterapia privadas. El resto lo hago a través del NHS.

 Sin embargo, eso debería detenerse porque al NHS le cuesta mucho más hacerlo de esta manera.

 No es gratis, solo se paga con impuestos. Es importante recordarlo y pedirle al gobierno que garantice una atención médica adecuada .

Aquí en París. 30 € al mes por un seguro adicional que puede ayudar a pagar la atención médica privada. En mi experiencia con la atención médica privada, te dan una habitación individual (no compartida) con almohadas más mullidas y un televisor nuevo. No vale la pena el coste adicional. En mi opinión, nunca he visto realmente la diferencia entre la atención médica privada y la pública. Me parece que todo es igual. Por ejemplo, no tengo acceso rápido al hospital y todos los médicos parecen ser los mismos.

  Están intentando hacer lo mismo en Francia. Como estadounidense, lo veo como un problema a la distancia. Otros franceses simplemente creen que es una decisión inteligente de gasto.

 Tenía atención médica privada a través del lugar de trabajo de mi esposo y cada vez que se lo mencioné al médico del NHS nunca lo necesité porque conseguí una cita rápidamente y los mismos médicos.

 Lo curioso es que en EE. UU. prácticamente solo hay sanidad privada, pero en países como el Reino Unido, por ejemplo, puedes elegir entre atención gratuita a través del NHS o usar la sanidad privada y gastar un poco de dinero. Por ejemplo, una operación de fractura de pie puede costar unas 2000 libras esterlinas... me pregunto cuánto será eso en dólares estadounidenses.

  También está el hecho de que la mayoría de los países actuales y ex miembros de la UE establecen un límite estricto a cuánto pueden cobrar los médicos privados.

 Puede confirmarlo, me hice una resonancia magnética y una operación de rodilla (menisco roto) de forma privada a través de Bupa, el costo total fue de aproximadamente £1.500, ni siquiera puedo imaginar cuánto sería en los EE. UU.

  El sector privado en el Reino Unido se aprovecha del NHS; por ejemplo, no hay servicios de urgencias privados. Todo esto se traduce en que la atención médica es muchísimo más barata aquí, lo que también se refleja en el gasto del PIB.

 Qué curioso. Tenemos muchos estudiantes canadienses que estudian en Australia, reciben formación en el sistema de salud pública y probablemente volverán a casa para ejercer en el sector privado. En Australia, nuestros profesionales sanitarios suelen trabajar en el sector público y privado. Un colega tiene una cadena de consultorios y emplea a docenas de nuestro personal público.

 BUPA se fundó como una póliza de seguro de salud asequible para las familias de clase trabajadora en la era anterior a la Segunda Guerra Mundial.

 Un tercio de los costos de "atención médica" en EE.UU. son costos administrativos.

 Para que quede claro, la atención médica en el Reino Unido no es gratuita. La pagamos con los impuestos.

 El problema con la atención sanitaria en el Reino Unido es que los profesionales ganan mejores salarios en Australia y Nueva Zelanda y son muy móviles, por lo que la fuga de cerebros es muy real, tanto en el NHS como en los proveedores privados.

 No es gratis. Lo pagamos con nuestro salario. Subvencionado, sí, pero no gratis.

 Sería interesante ver una comparación. He oído que una bolsa de suero fisiológico en EE. UU. cuesta 500 dólares (podría ser un error). Supongo que buena parte del dinero que se gasta en EE. UU. en atención médica va a parar a las aseguradoras y a los abogados. Lamentablemente, esto también ocurre en el Reino Unido en un ámbito específico: el parto. Parece que en el Reino Unido existe la costumbre de culpar al Servicio Nacional de Salud cuando un niño nace con malformaciones ("negligencia materna"). El NHS desembolsó 2.800 millones de libras el año pasado, aproximadamente el 1 % del presupuesto total del NHS y más del 10 % del presupuesto de maternidad.

 Ganaron 970 millones el año pasado. ¿Cómo es posible que no tengan fines de lucro?

 Eso no es cierto. Mi plan dental privado en el Reino Unido es mucho más barato que el que teníamos en Estados Unidos.

 Soy australiano. Tuve un cálculo renal hace un tiempo (tan grave que pensamos que era apendicitis). Me hicieron una revisión en una clínica privada local, otra de urgencias y en un hospital de verdad, además de varias tomografías y antibióticos. Solo pagué $100 por la medicina local y los antibióticos.

 Me sorprendió que mi médico contratara a profesionales externos. La última operación que consideraron urgente. Parece que el cáncer es hereditario en mi familia. Mi abuela murió de cáncer de colon. Mi madre también tuvo cáncer de colon, pero lo detectaron a tiempo. También tuvo cáncer de mama. Mi padre tuvo cáncer de vejiga y cáncer de piel. Mi hermano gemelo tiene un tipo de cáncer de pulmón, pero nunca fumó. Esta próxima operación no la considero urgente; solo fui a pedir consejo; es una hernia y me dijo que podría empeorar.

 Sigue viendo a los mismos médicos, solo pagando por los privilegios. Es parte de la destrucción del NHS. Si dificultas conseguir algo, por ejemplo, una cita, la gente gritará para pagarla. Oferta y demanda, es muy simple.

 Es incluso más barato en Jersey. Quizás en parte por razones similares (Francia y el Reino Unido no están lejos). Pero también porque la cultura de las expectativas es diferente. ¡Creo que una cita con el médico de cabecera cuesta unas 6 libras!

 También existe un nivel inferior de atención médica privada que solo se activa si te ponen en lista de espera durante más de cinco meses. Lo estaba considerando para mi padre, pero me pareció una tontería y luego lo pusieron en lista de espera de siete meses para una cirugía de próstata. No es urgente. Solo significa que tiene un catéter hasta que se solucione.

 Mis controles de cáncer semestrales los realiza el NHS.

 Pero solo consigues seis de ellos

 El coste para el NHS de una cama o atención especializada es mayor que el de contratar un centro privado para tratar ciertas afecciones. Esto se debe a que el NHS ofrece atención de emergencia gratuita y necesita las camas. El pago a la clínica privada suele ser menor que el coste total y el impacto (tanto monetario como operativo) para el NHS.

 Es cierto para muchos países, trabajé en un hospital en Polonia y pocas veces tuvimos personas que llegaron a urgencias sin seguro (en su mayoría extranjeros de vacaciones) y cada vez que recibían la factura de la atención médica me sorprendía lo razonable que era.

 Una vez llevé a una amiga de Estados Unidos a un hospital del NHS. Su madre la llamó y le dijo que quería que recibiera tratamiento privado. Mi amiga dijo que confiaba en el NHS. Pero su madre insistió. Así que la trasladaron de una sala de seis camas a una habitación para ella sola. El médico era el mismo y el tratamiento era el mismo. La única diferencia era la habitación privada. Incluso la comida era la misma. Claro, podría haber ido a una clínica privada, pero el tratamiento ya había comenzado, y habría sido una tontería parar, mudarse y empezar de nuevo.

 A los estadounidenses realmente les cuesta asimilar la idea de que una opción pública es solo eso, una opción, no la abolición de la atención médica privada. jajaja

 La atención médica privada en el Reino Unido está en riesgo. ¿Sabes qué hacen estos hospitales privados cuando algo sale mal? Llaman al 999... Dicen que todo lo que necesitas es...

También es de mejor calidad general, porque nuestro sistema educativo es más sólido. No es perfecto, no está al nivel que debería, pero es más sólido.

 Además, según todas las métricas que encuentro (tasa de mortalidad infantil, mortalidad por enfermedades cardíacas, mortalidad por enfermedades prevenibles, tiempo de espera para ver a un especialista o recibir tratamiento en un hospital), el sistema sanitario estadounidense es simplemente peor que el de los países de la UE. Hay más mortalidad (que aumenta anualmente en EE. UU., mientras que se ha reducido en el resto del "primer mundo"). Hay un tiempo de espera mucho mayor, siendo EE. UU. el segundo país con mayor tiempo de espera del mundo, después de Canadá, a pesar de que los estadounidenses siguen diciendo que no ofrecen atención médica gratuita porque no quieren esperar demasiado tiempo cuando la necesitan. Además, muchos estadounidenses detestan la idea de la atención médica universal porque sería demasiado cara. ¿Y qué hay de malo en eso? EE. UU. es, literalmente, el país que más gasta en atención médica (per cápita, por supuesto) del mundo, y ni de lejos. Gastan un 50 % más en atención médica (tanto pública como privada) que Suiza, el segundo mayor inversor. Estados Unidos gasta literalmente más (per cápita, aún) en un sistema de salud que es, OBJETIVAMENTE, el peor en TODOS LOS MÉTRICOS. Es un sistema más restrictivo, un sistema que literalmente impide que las personas accedan a la atención médica si son demasiado pobres, un sistema que desalienta a las personas a buscar atención médica preventiva, lo que conduce a enfermedades prevenibles más graves, un sistema con una tasa de mortalidad más alta que cualquiera de los sistemas de "atención médica socializada" del mundo, y un sistema per cápita más caro que la atención médica gratuita y universal. Y, sin embargo, aunque su sistema es simplemente peor en todos los aspectos mensurables, lo defenderán porque Estados Unidos...

  Eso nunca debería haber sido una opción.

 Siempre que les cuento a mis amigos estadounidenses cuánto pagué en los dos médicos privados que consulto una vez al año, se sorprenden. Y aún así, mi seguro me devuelve algo de dinero.

  La sanidad privada también es poco común porque, a menudo, simplemente no es rentable. No tiene sentido económico gestionar un servicio de urgencias para beneficio propio.

 Es cierto, y los precios médicos en Estados Unidos son desorbitados. Una vez leí que una histerectomía puede costar 100 mil en Estados Unidos, ¡y mientras tanto, puedes hacerte la misma operación en un hospital privado finlandés por *menos de 10 mil*! ¡Realmente sería más barato viajar a Finlandia, operarte, alojarte en un hotel durante un mes para recuperarte y luego volar de vuelta a casa!

 Hace 10 años, mi neurólogo del NHS me envió a un hospital privado para una resonancia magnética y confirmar que mi EM había pasado de "posible EM" a "EM clínicamente definida". Fue más rápido que esperar a que me la hicieran en el NHS. No tuve que pagarla, ya que la pagaba el NHS.

 La mayoría de los consultores del NHS también tienen una práctica privada, siempre lo han hecho.

 Si pasas por el NHS en una emergencia no necesitas tu seguro

 PD: En cuanto a las operaciones de cataratas en la clínica donde me operaron, los pacientes privados tenían más opciones de lentes que los pacientes del NHS. Yo podía elegir entre lentes para ver de lejos o de cerca, pero los pacientes privados podían elegir opciones más sofisticadas. Estoy perfectamente satisfecho con mis lentes para ver de lejos y uso gafas para leer. Conozco a un paciente del NHS que eligió una lente para ver de lejos en un ojo y una para ver de cerca en el otro.