"Todo el mundo habla sobre cómo dejar un planeta mejor para nuestros hijos, pero deberíamos intentar dejar hijos mejores para nuestro planeta" (Clint Eastwood)
jueves, 1 de octubre de 2026
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jueves, 1 de enero de 2026
Entrevista con el neoecologista Timothy Morton
Timothy Morton, activista: “Estados Unidos es un gigantesco campo de concentración”, entrevista por Carmen Pérez-Lanzac, en El País, 26 DIC 2025:
El filósofo británico, una figura del nuevo ecologismo, sostiene que para proteger el Amazonas primero tenemos que destruir el racismo que habita en nosotros
Timothy Morton (Londres, 1968) es uno de los ensayistas que lidera la nueva ola del ecologismo. El pensador británico, autor de una obra provocadora y extremadamente personal, da por hecho que la destrucción del planeta ya está en marcha. Admirado por la cantante Björk o por Hans Ulrich Obrist, director artístico de la moderna galería Serpentine de Londres, Morton luce maneras de artista punk y mantiene una lucha contra el pensamiento preconcebido. Y es uno de los ensayistas que mejor ha descrito esa angustia que sentimos cada vez que encendemos cotidianamente el motor del coche o el aire acondicionado siendo conscientes de que, al hacerlo, estamos acercando el fin de nuestra especie.
El profesor de la Rice University de Houston (Texas), donde reside, es autor de una docena de ensayos en los que habla de cómo el cambio climático es algo tan gigantesco que ni siquiera podemos calibrarlo (Hiperobjetos, 2025, Adriana Hidalgo Editora), sobre cómo volver a habitar la Tierra una vez la hemos devastado (Hiposujetos, 2023, Holobionte), e incluso imagina que intentamos huir de la contaminación en el Halcón Milenario, la nave creada por George Lucas para la saga de Star Wars (Astronave, 2021, también de Holobionte).
A lo largo de la conversación, que tiene lugar por videoconferencia, afirma que los abusos que sufrió de niño explican su forma de pensar. También cuenta que recientemente, por medio de la mujer con la que se casó en 2023, ha descubierto a Jesús —“sí, de alguna manera encontré a Jesús, y me gustaría que sonara de la manera más estúpida y cursi posible” —. Tiene reflexiones para dar y regalar, como muestra durante la entrevista.
Pregunta. Usted analizó un concepto interesante, los hiperobjetos. ¿Puede explicar qué son?
Respuesta. Un hiperobjeto es algo tan físicamente enorme y duradero que solo podemos experimentarlo en diminutas porciones. Puedes pensar sobre ello, incluso llegar a entenderlo, pero si intentas medirlo o calibrarlo solo lo logras con porciones casi insignificantes. Un hiperobjeto agradable es la biosfera de la que nacimos. Otro distinto es la interacción humana con la inteligencia artificial o el calentamiento global. Necesitas una capacidad masiva de procesamiento para mapear todas sus secuelas en tiempo real.
P. En la introducción de su último libro, Hell: In Search of a Christian Ecology (Infierno: en busca de una ecología cristiana, sin traducir al español), afirma que el Infierno en la Tierra es real. Culpa al petróleo, al cristianismo evangélico y a la supremacía blanca.
R. Un fascista es alguien que está seguro de ser el bueno de la película. Pero ser una buena persona implica estar un poco preocupado por si en realidad resulta que eres el malo. Al hablar de fascismo me refiero a lo que considero que hoy es la norma. No es algo nuevo, lleva miles de años en marcha. Antes eran los tiranos, los faraones. Hoy no son la excepción, sino la norma. Y lo son por el tipo de estructuras sociales de las que nos hemos dotado, que se basan en jerarquías de dominación. El investigador australiano Luke Kemp llama a estas estructuras Goliats. Vivimos en una era en la que estamos causando un enorme daño a la bioesfera. Y esto pasa porque la forma en que nos tratamos entre nosotros es la forma en que tratamos al resto del planeta.
P. ¿Cómo es el Infierno que describe?
R. Las religiones del mundo han imaginado lo que llaman la vida después de la muerte. El Infierno sería como una especie de campo de concentración eterno. Y sería un lugar solo para personas malas. Y el cielo sería el equivalente para las personas buenas. Y toda esta idea proporcionó el modelo para Estados Unidos, donde vivo, por poner un ejemplo. A todos los efectos, es un gigantesco campo de concentración o una plantación que genera valor esclavizando a otros seres humanos, y utilizando a seres no humanos de manera totalmente gratuita. Quienes ejercen este poder son, en su mayoría, personas anglosajonas blancas. Personas como yo que para tener su propio paraíso crearon el Infierno para el resto. Y ahora todos estamos atrapados en él. Vivimos en una sociedad de amos y siervos que es también un hiperobjeto.
“Cuando era niño la ecología sonaba como algo utópico. Hoy en día es como si todos tuviéramos un mal viaje de LSD”
P. ¿Hay escapatoria?
R. Lo primero es poder verlo. Darnos cuenta de que formamos parte de este infierno. Y la única salida es crear un Paraíso. Y para ello te tienes que juntar con otros seres que también quieran mejorar el planeta. Te puedes juntar con dos, con cinco, con seis millones, da igual la cifra. Tenemos que salir de esta lógica de campo de concentración global.
P. Usted forma parte del movimiento OOO, Ontología Orientada a Objetos, una corriente que desafía el antropocentrismo y argumenta que los objetos no humanos tienen su propia existencia. ¿Puede explicar cómo se ve el mundo a través de ese prisma?
R. La OOO la crearon cuatro blancos que empezaron a deconstruirse. Es una forma de romper con la filosofía occidental al otorgarle alma a todas las cosas.
P. En Ecología oscura (2019, Paidós) rechaza la idea de la naturaleza prístina.
R. La mera idea de una naturaleza virgen es un sueño violento, la fantasía de un pederasta. La forma de hablar romántica de la naturaleza es violencia. Si quieres un mundo que esté más allá de la violación, no puedes pensar en términos de perfección. Parte de lo que hago es explicar que ser ecologista implica desmantelar el racismo, la misoginia, la homofobia, la transfobia. Para proteger el Amazonas primero tienes que destruir el racismo que habita en ti.
P. ¿Cómo ha cambiado la conciencia ecológica?
R. Cuando era un niño, a finales de los años setenta, la ecología sonaba como algo utópico, como un viaje de LSD. Hoy en día es como si todos fuéramos obligados a tomar LSD y tuviéramos un mal viaje. Hemos pasado de un buen viaje a un viaje horrible. Y esto empezó a pasar hace unos 15 años.
P. Hace un mes se cerraba la última cumbre del clima sin ser capaz de recoger el daño que hacen los combustibles fósiles.
R. Es como si el Coyote cayera por un precipicio, pero no se diera cuenta de que está en plena caída. Hablan, y hablan, y hablan cuando lo único que hay que hacer hoy es destruir el fascismo. Es el enemigo público número 1. Y tenemos que reimaginar el espacio social para crear un mundo mejor para todos.
P. ¿Qué opina de esta nueva forma de protesta de los jóvenes que echan pintura sobre las obras de arte para llamar la atención sobre el cambio climático o el colonialismo? Hace un par de meses ha sucedido en el Museo Naval de Madrid.
R. Tienen toda mi empatía. Ellos lanzan pintura, que se puede borrar, y nosotros echamos dióxido de carbono que va a destrozar sus vidas. Estamos literalmente destrozando a niños. Sufrí abusos, padezco de depresión, siento dolor. Me escriben estudiantes pidiéndome ayuda. Sus propios abuelos y padres crearon este mundo, necesitan que alguien les dé la mano. Yo les ayudo a gritar.
domingo, 24 de mayo de 2020
Solución final en Egipto para 15 millones de perros: uno por cada siete habitantes
sábado, 23 de mayo de 2020
Discurso del gran jefe indio Seattle, 1855
lunes, 18 de mayo de 2020
Discurso, o más bien monólogo, de Greta Thurnberg
viernes, 15 de septiembre de 2017
Mi país es rico, pero yo no puedo ir al cole
domingo, 17 de julio de 2016
Falacia de la ventana rota y obsolescencia programada
La falacia de la ventana rota sirve para determinar si una medida es buena o mala mirando sus consecuencias a largo plazo para toda la población, y no sólo las que tienen lugar a corto plazo para una parte de la misma (por ejemplo, para ese porcentaje mínimo de ricos que se ha beneficiado de las políticas de Rajoy o, a mayor escala, de la patrona a la que sirve, la Merkel -y en el pasado a los políticos del pan para hoy y hambre para mañana: Thatcher y Reagan- a costa del adelgazamiento de un mucho mayor sector de la clase media, como ha señalado Thomas Piketty, y una mayor oscilación y falta de estabilidad en la economía a causa de la desregularización promovida por el neoliberalismo y sus no declarados discípulos socialistas: Blair, González etc.: la existencia de contrapesos reguladores garantiza la estabilidad a largo plazo. Y también a largo plazo es el cuidado de la buena calidad educativa de la población: ya se ve que ni Thatcher ni Reagan cumplían con un mínimo de humanidades, ni mucho menos de humanidad. En ellos eso era cuando menos rudimentario.
Y al final, resulta que la mayoría de nuestros políticos son unos niños irresponsables a los que hay que culpar de haber roto el cristal del futuro de la mayor parte de la sociedad, la clase media.
miércoles, 8 de junio de 2016
Avances en Lingüística animal
jueves, 28 de mayo de 2015
Epigramas del filósofo ecologista Edward Paul Abbey (1927-1989)
El anarquismo no es una fábula romántica, sino el duro despertar, basado en cinco mil años de experiencia, de que no podemos confiar el manejo de nuestras vidas a reyes, sacerdotes, políticos, generales y comisionados de condado.
El cielo es el hogar. La utopía esta aquí. El Nirvana es ahora.
Las armas no matan gente, la gente mata gente. De acuerdo, la gente con armas mata más gente. Pero eso es natural. Es duro. Pero es justo.
Nosotros somos todos elementos indeseables bajo el punto de vista de alguien.
El tanque, el B-12, el bombardero, la policía y el ejército son las armas de la dictadura. El rifle es el arma de la democracia. No en vano el revólver fue llamado "empatador". Igualdad implica libertad. Esperemos que nuestras armas no sean nunca necesarias (pero no olvidemos que el pueblo sabía esto al incluir en la Declaración de Derechos: "Una ciudadanía armada es la primera defensa, la mejor defensa y la última defensa contra la tiranía").
La dominación de la naturaleza permite la dominación de la naturaleza humana.
Pueden los senderos torcidos, sinuosos, solitarios o peligrosos conducir a la vista más increíble. Y puede que vuestras montañas se levanten dentro y sobre las nubes.
Mi lealtad no será limitada por fronteras nacionales, o limitada por la historia de una nación, o limitada a la dimensión espiritual de una sola lengua o cultura. Yo comprometo mi lealtad a la maldita raza humana y mi amor eterno a las verdes columnas de la Tierra, y mis insinuaciones de gloria cantando a las estrellas hasta el fin del espacio y el tiempo.
Un párrafo final de aviso: no os queméis a vosotros mismos. Sed como yo soy, un entusiasta reacio, un cruzado a tiempo parcial, un fanático a medias. Guardar la otra mitad de vosotros mismos y a vuestras vidas para el placer y la aventura. No es suficiente luchar por la Tierra, es más importante disfrutar de ella. Mientras puedan. Mientras estéis todavía aquí. Así que salid y pescad y cazad y perded el tiempo con los amigos, pasead de aquí para allí, explorad los bosques, escalad montañas, acumulad cumbres, recorred los ríos, respirad profundamente el dulce aire, sentaos y contemplad la belleza del silencio, el hermoso, maravilloso y misterioso espacio. Disfrutad de vosotros mismos, mantened la cabeza firmemente unida al cuerpo, el cuerpo activo y vivo. Y yo te prometo mucho más. Yo te prometo una dulce victoria sobre nuestros enemigos, sobre los hombres atados a un escritorio, sobre las mujeres con el corazón en una caja de seguridad y los ojos hipnotizados por los número de una calculadora. Yo te prometo que sobreviviremos a esos hijos de puta.
Este es el lugar más bello en la Tierra. Y hay muchos de esos lugares. Cada hombre, cada mujer lleva en su mente la imagen del lugar ideal, el lugar correcto, el único y verdadero lugar, conocido o desconocido, actual o visionario. Una casa flotante en Cachemira, unas vistas a la Avenida Atlantic en Brooklyn, un caserío gótico gris de dos pisos al final del camino del perro rojo en las montañas de Allegheny, una cabaña a la orilla de un lago azul entre pinos y abetos, una casa en las cercanías del paseo marítimo de Hoboken, o incluso, posiblemente, para aquellos de sensibilidad menos exigente, el mundo para ser visto desde un confortable apartamento en oferta en la parte aterciopelada de Manhattan, Chicago, París, Tokio, Río de Janeiro o Roma, no hay límite alguno a la capacidad humana para el sentimiento de hogar.
Yo prefiero intercambiar ideas con las aves en la Tierra, que aprender a llevar a cabo comunicaciones intergalácticas con una raza humanoide.
Soy un humanista: prefiero matar un humano que una serpiente.
Todos los seres del planeta son parientes.
No tengo ninguna preferencia entre las flores, en tanto que sean silvestres, libres y espontáneas.
Amo mejor a las flores en libertad.
Cada cosa a su manera, cuando responde a su carácter, es hermosa.
Una gran sed es una gran alegría cuando se apaga a tiempo.
¿Tiene la alegría alguna importancia evolutiva? Sospecho que sí, sospecho que el mal humor y el temor están condenados a una rápida extinción. Donde no hay alegría no hay valor, y sin valor las demás virtudes son inútiles (reformula una famosa sentencia de Wilde: "Todas las virtudes son inútiles sin una esencial: el encanto").
Ser salvaje no es un lujo, sino una necesidad del espíritu humano.
Un trago al día impide echarte atrás.