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miércoles, 26 de agosto de 2026

Máscaras literarias, dossier. Life of M, Plegarias atendidas y Retorno a Brideshead

 I

 Escándalo en las letras inglesas: Rachel Cusk destruye sin nombrarla a la actriz Natalie Portman en su última novela, en El País, Rafa de Miguel, Londres - 26 ago 2026:

Ninguna de ellas ha confirmado que la intérprete sea la protagonista de `Life of M’ (La Vida de M)

La ficción literaria se monta con retazos de realidad. La construcción psicológica de los personajes toma siempre algo o mucho prestado de las personas de carne y hueso. El escándalo surge cuando la copia es evidente. Evelyn Waugh imaginó en Retorno a Brideshead al arribista Rex Mottram, esposo de Lady Julia Flyte, a partir de Brendan Bracken, el ministro de Churchill cuya pomposidad y vanidad detestaba el escritor. Truman Capote fue condenado al ostracismo social y a la depresión cuando reveló los secretos de “los cisnes”, las socialités neoyorquinas cuya amistad cultivó, en Plegarias Atendidas.

La escritora Rachel Cusk ha protagonizado la “traición literaria” del verano con su novela Life of M (La Vida de M), publicada este martes en inglés, la historia mal disimulada de una actriz a la que los críticos identificaron de inmediato con Natalie Portman. M, según el libro, comenzó su carrera cinematográfica con un papel muy de “Lolita” del que su madre exigió que desaparecieran las escenas sexuales. Portman nunca estuvo a gusto con su interpretación de Mathilda y su sexualizada relación con un asesino en el filme El Profesional (Léon), de Luc Besson, cuando ella tenía aún 11 años.

M hizo de bailarina en uno de sus papeles más relevantes y exitosos. Como Portman, que con El cisne negro obtuvo una catarata de premios y reconocimientos, incluido el Oscar. M trabaja para una conocida firma de cosméticos; Portman es embajadora de Dior. M vive en una capital europea. Portman, en París.

La actriz, de nacionalidad israelí y estadounidense (Jerusalén, 45 años), que es además directora, productora, psicóloga y lectora voraz, mantuvo una relación pública con Cusk, de cuya obra se declaró admiradora. Incorporó algunas de sus novelas al club del libro que dirige y mantuvo al menos un debate público sobre su Desfile, uno de sus trabajos, en 2024.

El entorno de Portman ha transmitido su irritación y malestar por la aparición del libro, que ha llegado a las librerías del Reino Unido este 25 de agosto, pero no ha habido una reacción oficial y expresa de la actriz, que intenta pasar cuanto antes página de este episodio y no darle más publicidad de la debida.

M aparece en el libro como un personaje incapaz de construir una emoción humana, convencido de que “se puede hacer ingeniería con la realidad”, tenso, corto de miras, alienado. Lo paradójico, han señalado las críticas, es que Cusk ha vuelto a exprimir cruelmente a alguien real con el único propósito que ha perseguido siempre: escribir sobre sí misma.

El “fin” del personaje

Rachel Cusk (Saskatoon, Canadá, 59 años) se trasladó al Reino Unido a los ocho años y vivió allí hasta que se instaló en París en 2021. Tiene una legión de seguidores y gran acumulación de premios por una obra llevada cada vez más al extremo, una deconstrucción de la literatura en la que han ido desapareciendo elementos clásicos de la ficción realista como la trama o los personajes, para centrarse en la pura experiencia humana a través de distintas conversaciones de un narrador anónimo con los caracteres que van saliendo a su encuentro. “No creo que el personaje exista ya [en la literatura]”, dijo en 2018 al The New Yorker en una entrevista.

Con Un trabajo para toda la vida, su brutal y despectiva descripción de la maternidad, levantó ampollas en los círculos literarios y no literarios, y casi fue acusada de infanticida. No tardó en ir más lejos. Con Aftermath y Despojos, Cusk plantea un naufragio moral y personal al describir su divorcio del fotógrafo Adrian Clarke, que algunos críticos calificaron de “obra maestra de disección moral”, como Julie Burchill en The Guardian, y otros de inenarrable ejercicio de narcisismo por parte de la autora.

Tampoco Cusk ha querido hacer comentario alguno sobre su choque con Portman, o incluso sobre la posibilidad de que la actriz sea realmente la inspiración de M, aunque no existan dudas al respecto en todas las piezas periodísticas que se han escrito sobre el tórrido asunto en los medios británicos y estadounidenses.

Al principio de la novela, el narrador anónimo anuncia a M su intención de escribir su biografía. “¿Y qué harás? ¿Inventártela?”, responde la interpelada. Al final del libro, M se queja al autor de que ha realizado un retrato “doloroso” de ella, en el que se la muestra como alguien “incapaz de amar”. Imposible saber si el planteamiento y el desenlace obedecen a un intercambio real entre Portman y Cusk.

Amistad rota

Los medios presentan el libro como el detonante de la ruptura de una amistad, pero el entorno de la actriz ha insistido en señalar de modo anónimo que la relación entra ambas fue escasa, y nunca salió del ámbito profesional.

Se non è vero, en cualquier caso, è ben trovato. Si no es verdad, debería serlo. Porque el episodio se ajusta como anillo al dedo a los personajes que lo han protagonizado. Cusk no ha dudado nunca en explotar a todos los que, a su alrededor, han sido fuente de material literario. La editorial tuvo que retirar y destruir la primera edición de The Last Supper: A Summer in Italy (La última cena: un verano en Italia, nunca publicada en español), porque las descripciones de los personajes del libro se acercaban tan peligrosamente a las personas con las que la escritora viajó a Italia que surgió la amenaza de una denuncia por difamación ante los tribunales.

Y Portman había tenido ya un episodio turbulento anterior con otro escritor. Su intercambio de correos con el estadounidense Jonathan Safran-Foer, publicado en 2016 por The New York Times Style Magazine, acabó siendo objeto de mofa en las redes y carne de memes, por la aparente pretenciosidad y satisfacción con su propia persona de ambos, al discutir temas como el veganismo, la literatura o el judaísmo.

Aquel episodio, que pudo haber sido un gran golpe publicitario para la siguiente novela de Safran-Foer, Aquí estoy, acabó sepultado con el cotilleo romántico el trabajo literario del escritor. En el caso de Cusk, el autocontrol de ella, y de quien supone la materia prima de su último trabajo, Portman, puede derivar en un mayor interés por el libro en sí mismo, cuando el culebrón pierda fuelle.

II

Capote, ¿un canalla que no debió contar las intimidades de sus ‘cisnes’?, en El País, Mariola Cubells, 18 mar 2024:

La serie ‘Feud: Capote vs.The Swans’ cuenta con maestría y con una mirada punzante la relación entre los cisnes, como llamaba Capote a sus amigas americanas, y el escritor. Entra en detalles, la desmenuza y nos coloca en una gran disyuntiva

¿Se merecían los cisnes de Truman Capote, ese grupo de sofisticadas damas de la jet set americana de los 60, que el escritor las traicionara? ¿Fue justo que Capote publicara, a modo de relato, La Côte Basque 1965, primero en la revista Esquire y luego en la célebre novela Plegarias atendidas todas las confidencias e intimidades que aquellas mujeres de la alta sociedad le habían confiado, abriéndole el corazón? ¿O se comportó como un perfecto canalla? ¿Mereció la pena, para toda la humanidad, por la narración que nos ha quedado? ¿Le mereció la pena al escritor, por la infidelidad que le produjo el abandono de sus ‘amigas’? ¿Fueron ellas injustas o demasiado estrictas al no perdonarle nunca, al condenarlo para siempre al infierno de la soledad, al ostracismo, al apartarlo del único mundo que le importaba, al que le había dedicado tantas horas, tanto esfuerzo, tantos desvelos?

Si te interesan estas preguntas y el universo que contienen (personajes reales y reconocibles, traiciones, angustias, estragos de la creación literaria, extravagancias, bajadas a los infiernos, glamour, sarcasmo y un elenco paradigmático), tu serie se llama Feud: Capote vs.The Swans, consta de ocho capítulos y la puedes encontrar en HBO Max. Tras verla, nunca volverás a leer esa novela póstuma de la misma manera y posiblemente veas a Truman Capote, de cuya muerte se cumplen 40 años, interpretado por el actor británico Tom Hollander, con menos complacencia.

Pero la pregunta más relevante, llegado este momento, cuando se cumplen 100 años de su nacimiento y 40 de su muerte (Nueva Orleans, 30 de septiembre de 1924- Los Ángeles, 25 de agosto de 1984) y su figura se estudia de nuevo, con una nueva mirada: ¿era Capote, en el fondo, un misógino de tomo y lomo, uno de esos gays que en el fondo también, en realidad odian a las mujeres?. El pasado 24 de febrero, en uno de los episodios del late show estadounidense Saturday Night Live, de la NBC, se emitió una parodia muy punzante del escritor, interpretada por el actor Bowen Yang. El presentador le agradece que acuda al programa precisamente en este momento, en el que se celebra el ‘mes histórico las mujeres’

-Estoy sorprendido de que quieras hablar en este mes, le dice el presentador

-¿Por qué?, Si yo aaamo a las mujeres, le dice el personaje de Capote, exagerando su ya de por sí irritante tono

-Bueno, estoy viendo la nueva temporada de Feud, donde se ve cómo las traicionas a todas, le responde

-No las he traicionado, solo he publicado lo que ellas me contaron en privado…

La conversación sarcástica continua, el guión insiste para que él ridiculice y vilipendie a diferentes mujeres, como Betsy Ross, la estadounidense a quien se le atribuye el diseño de la bandera de EE.UU., con trece estrellas, que representan a las famosas trece colonias británicas . De ella dice el ínclito Capote inventado:

-Hay trece estrellas, porque es hasta donde ella podía contar. La entrevista sigue con pullas a otras mujeres, por lo que el conductor le replica:

-Pero Truman, has dicho que te gustan las mujeres

-Claro, no hay nada más bonito que una mujer, excepto el culo de un hombre, responde el actor

Pero lo mejor llega al final donde el trasunto de Capote suelta lo que vendría a ser una buena definición de la misógina gay:

“Nadie ama tanto a las mujeres como un hombre gay que las odia”

Hay más lugares donde encontrar respuestas a esas preguntas en general y a la gran pregunta en particular. En la biografía novelada ‘El canto del cisne’ (Lumen), la escritora estadounidense Kelleigh Greenberg-Jephcott intenta explicar qué llevó a Capote a esa traición mayúscula, que lo hundió para siempre conduciéndolo al infierno social. Les da voz a los cisnes, (llamadas así por el larguísimo cuello que tenia una de ellas, Marella Agnelli), y hablan de los celos, del afán de venganza, de una vanidad incontrolada… Según la autora, que se pasó años investigando sobre el escritor para componer esta biografía, tras el éxito de A sangre fría la relación entre ellas y él cambió de tercio, “estaban ya al mismo nivel y ya las empezó a mirar de igual a igual. Descubrió, entre otras cosas, que lo solían llamar porque se aburrían”. Ese relato, (que aunque muy meticuloso y muy exhaustivo, no deja de ser ficción), y lo que se extrae de todas las intervenciones públicas de Capote a lo largo de sus últimos años en televisión y prensa, es junto a las conversaciones privadas de un escritor incontinente verbal, todo lo que tenemos para hallar las respuestas.

Y ahora está, como decía, la serie, que cuenta con maestría y con una mirada punzante la relación entre los cisnes y el escritor. Entra en detalles, la desmenuza y nos coloca a los que nos gusta su literatura en una disyuntiva: la de entender que el material narrativo que aquellas larguísimas y suculentas jornadas con ellas dieron de sí, no podía quedarse sin escribir, o la de pensar que fue una auténtica canallada lo que Capote hizo con los cisnes al contar sus miserias y traicionar así la confianza total de ellas.

El caso es que cuando él decidió que publicaría el relato, donde lo contaba todo sin citar sus nombres reales, no pensó que sus cisnes iban a reconocerse, es más, no pensó ni siquiera que fueran a leerlo. Pero lo hicieron, se vieron claramente en esa sátira, (ellas y todo el Nueva York que les importaba) y se encabritaron. Se ha contado a menudo esa ira, esa estupefacción de las damas, y ese castigo ejemplar sin vuelta atrás que llevaron a cabo. No invitaciones, no almuerzos en sus mesas privilegiadas, no cariño. Cuando se le recriminó su escrito se defendió: “No sé qué esperaban. Soy escritor. Ellos son mi material”. En aquel momento todo el circulo de aquel grupo selecto de Manhattan era el poderoso, y Capote su sirviente en realidad, al que de inmediato convirtieron en enemigo. Aunque el que finalmente haya pasado a la historia sea el escritor, que se definió a sí mismo con esta sentencia: “Soy alcohólico. Soy drogadicto. Soy homosexual. Soy un genio”.

Los cisnes y sus voces

Vayamos con los cisnes y la relación que tuvieron con el escritor. ¿Eran buenas chicas? No, eran viperinas, superficiales, racistas, clasistas, mentirosas y crueles llegado el caso, con buena parte de su entorno y por supuesto entre ellas. ¿Lo fueron con Capote? Bueno, Capote era su entretenimiento, su divertimento, su mayor extravagancia, el bufón intelectual y refinado que les daba el punto justo de locura en sus vidas supuestamente perfectas. No era “una de ellas”, ni estaba por arriba, ni por debajo, así que tampoco era alguien a abatir. Era algo distinto, más complejo, más grandilocuente, más estrafalario, más mundano también. Un amigo fiel e incondicional, para algunas de ellas, como Babe Paley, que llegó a sentir un amor fou por él.

Babe Paley, a quien en la serie interpreta Naomi Watts, fue un icono de estilo, una mujer ‘perfecta’ tal y como la definía Capote, editora de revistas de moda y casada con un marido recurrentemente infiel. A Capote le lloraba, le contaba secretos, dolencias del alma, y todo eso el escritor se lo devolvió a modo de fábula en el relato. Por eso para ella especialmente el articulo La Côte Basque, 1965 publicado primero en la revista Esquire, y después en Plegarias atendidas, fue un golpe al corazón, una traición. Más allá de la vergüenza que le hizo sentir, al ver escritos sus detalles íntimos y sórdidos, aunque no los citara con su nombre real.

Capote, ese niño necesitado de cariño, vio en los cisnes a aquellas damas que rechazaron a su madre (que se suicidó y cuyo espectro interpreta en la serie Jessica Lange, fiel actriz en la trayectoria de Ryan Murphy, productor ejecutivo de la serie) que siempre aspiró a formar parte de aquella élite social femenina. No lo logró, así que Capote puso todo su empeño, casi sin ser consciente, en vengarse de alguna manera de aquel desplante. Durante años fue confidente, asesor, entretenedor, paño de lágrimas, amante sin sexo, compañero de juegos y de maledicencia. “Hago que se sientan vistas y seguras”, declaró a un periodista con el que rodó un documental con todas ellas, cuando este le preguntó cómo había conseguido que comieran en su mano.

Como si de un estilete se tratara, en el quinto capítulo de la serie resume así de cruelmente lo que cree de ellas de verdad, una vez ha sido apartado para siempre de su lado: “Solo son blancas, americanas y protestantes (y racistas y clasistas). No tienen empatía ni compasión, y solo les interesa que parezca que sí la tienen. Todos mis cisnes son madres horribles. Todo lo que hacen es superficial, sus vidas sí son interesantes, pero ellas no. Y para ellas los negros están para servir y los gays para el entretenimiento”. Por si faltara algo en este relato letal, añade, “están obsesionadas con no envejecer, así que se someten a todo tipo de intervenciones, no comen, viven del aire y del agua y de diminutas porciones de carne muy rara”.

Y ahí aparecen la actriz Diane Lane como Nancy ‘Slim’ Keith, otra dama de la alta sociedad, una íntima amiga de Babe, que sin embargo no tiene repartos en acostarse con su marido. O la distinguida C.Z. Guest, que además era diseñadora, y a quien da vida la actriz Chloë Sevigny (Boys Don’t Cry, American Horror Story). Hay un cisne de lo más especial, el de Joanne Carson, (la esposa del célebre showman de la tele estadounidense, Johnny Carson) porque le da vida Molly Ringwald (La chica de rosa, El club de los cinco, Monster: La historia de Jeffrey Dahmer), en lo que supone su vuelta a la ficción. En la serie es amiga, confidente de Capote y por supuesto una más de ese grupo de damas que se reúnen en esa mesa privada de La Côte Basque, a la entrada, para mirar y ser vistas, y que solo quieren que el mundo las adore. Hay una leyenda que cuenta que un día antes de su muerte el escritor le dio a Joanne Carson, en cuya casa se instaló cuando enfermó, al final, una llave. Era, cuentan, de una caja de seguridad de California y allí estaba el manuscrito de la novela completa, Plegarias atendidas. No le especificó más, ni el banco, ni ningún otro dato. “Se encontrará cuando quiera ser encontrada”, le dijo.

Por supuesto Capote bebía con ellas, por supuesto era maledicente con ellas, por supuesto era mordaz, por supuesto era brillante, y todo el tiempo se columpió entre el amor hacia ellas y la certeza de que aquellas horas en yates, casas, fiestas, restaurantes, solo tenían una intención final: contar una historia que nunca había sido contada.

Hay un cuarto cisne, el que interpreta la actriz Calista Flockhart, (la querida Ally McBeal) y que es nada menos que Lee Radziwill, la famosa hermana menor de Jackie Kennedy. Fue lo que ahora llamaríamos una socialité, y fue la que mantuvo con Capote una relación menos áspera al final, cuando todas las demás le negaron el pan y la sal.

Junto a estas cuatro actrices aparece Demi Moore, que da vida a Anne Woodward, que había trabajado en la radio, que venía de clase baja, y a quien Capote hundió socialmente y condujo al suicido real al difundir que quizá la muerte de su marido no fue un accidente y que fue ella quien lo mató (pese a que fue juzgada y declarada inocente). Ese suceso le costó el rechazo de todos, agravado por el empecinamiento de Capote de ponerla siempre a tiro. Algo más a celebrar, por cierto, en esta serie: todas estas actrices, salvo Chloe Sevigny, que este año cumple 50, están camino de los 60, lo que no ha impedido que sean elegidas para este reparto glorioso.

En el quinto capitulo, Capote acude a una cita, que nunca tuvo lugar, con el escritor negro James Baldwin, (cuyo ensayo La próxima vez el fuego aprovecho para recomendar vivamente ), propuesta por este. Para entonces Capote ya había renunciado a la literatura y a sí mismo, era un alcohólico confeso, solitario y ruinoso. La llamada de Baldwin, cuyos textos el propio Capote había criticado con ganas, lo sacó literalmente de una monumental resaca, tirado una mañana más en la cama, ajado y sin desvestir. Se encuentran para comer en el famoso restaurante, hablan de los cisnes, Capote las retrata con sus dos incisivos, con los colmillos y con toda la acidez de su pluma, pero se lamenta con dolor del castigo recibido. La pretensión de Baldwin con esta cita es sacar de su ensimismamiento al escritor y hacerle ver lo que vale, la fuerza que tiene, su brillantez. Por eso, tiene lugar esta conversación formidable, que no tuvo lugar, pero que ojalá:

-La gente cree que quería hacerles daño, le dice Capote

-Admítelo y sigue adelante, responde Baldwin

- Me han herido toda mi vida una y otra vez. La vida con ellas, la vida sin ellas, ambas son insoportables… se lamenta Capote

Y después, en casa ya, tras besarlo con cariño y negarle el alcohol, el gran Baldwin le dice:

“Tú eres el mariquita más fuerte. Los almuerzos, excursiones, suflés, yates…Y la náusea de esos privilegios dementes, de esas patéticas criaturas se acabaron. Su mundo lo has capturado para siempre. Y todos saben que lo que has escrito es un diccionario del asco, el tesauro de la náusea estadounidense y te prometo que algún día será visto. Tu libro es tu revuelta de los esclavos, es el pelotón de fusilamiento de los Romanov, es tu consagración de la primavera que dará paso a un mundo nuevo”.

Al día siguiente Capote se levanta sin resaca por primera vez en meses y se pone a trabajar, a escribir. Varias escenas después lo encontramos cenando un cisne fileteado, llegado del lago de Central Park, que Capote le ha pedido que capture y cocine a un joven chef, a cambio de una suculenta suma de dinero.

Pasarían aún unos años más hasta la muerte del escritor (cuyas causas siempre han sido confusas) y durante todo ese tiempo, sus ex cisnes anduvieron por un lado, sin olvidar sin perdonar, y Capote por otro. ¿Fue excesivo el castigo que la alta sociedad neoyorquina le impuso al frívolo y despiadado escritor por revelar sus miserias? La serie sirve para plantearte esa y otras tantas preguntas y para llegar a algunas conclusiones: ellas no midieron del todo la capacidad del escritor para ser malvado, se sintieron por encima en todo momento y, acostumbradas como estaban a ser las reinas de todas las fiestas, no pudieron ni plantearse que la traición podría tener lugar. Y él quizá nunca manifestó por ellas un afecto sincero, sin artificios, sin imposturas, y las vendió a la mínima por un pedazo de gloria, cuando se dio cuenta de que, después de escribir A sangre fría, ningún relato podía hacerle sombra. No sabremos nunca hasta qué punto se arrepintió de aquel La Côte Basque.

III

Retorno a Brideshead, donde todo empezó, en El País, por Guillermo Altares, 2 abr 2011:

Mucho antes de la cadena HBO, incluso antes de Twin Peaks, Laura Palmer, las tartas del agente Cooper y de la extraña señora del tronco, se estrenaron dos series con las que todo empezó, dos productos televisivos extraordinarios que ya demostraron el poder y el valor que podían tener las películas por entregas. En aquellos tiempos, cuando alguien pensaba en series, venían a la cabeza títulos como La casa de la pradera o Con ocho basta, tal vez Arriba y Abajo. No es que fuesen malas... eran... bueno ... otra cosa. Sin embargo, entre finales de los años setenta y principios de los ochenta, llegaron a las pequeñas pantallas adaptaciones de clásicos recientes de la literatura británica que convirtieron las series en lo que son ahora: un producto cultural y cinematográfico de primera categoría. Se trataba de Yo, Claudio, basada en la novela de Robert Graves, Calderero, sastre, soldado y espía, La gente de Smiley, adaptaciones de la saga del Circus de John Le Carré, o Retorno a Brideshead, versión de la novela más conocida de Evelyn Waugh.

Todas estas series tienen puntos en común: el extraordinario material literario en el que se basan --no resulta nada fácil estar a la altura y lo están--, la impecable dirección y adaptación y, sobre todo, sus actores: Jeremy Irons, John Hurt, Derek Jacobi, John Gielguld, Alec Guiness, Laurence Olivier... lo mejor de la escuela británica. Retorno a Brideshead, sobre la que incluso llegó a filmarse un documental, tal vez sea la más redonda y es, sin duda, uno de los mejores trabajos que se han realizado nunca para televisión. Eso sí, a diferencia de otras series, no puede prolongarse más allá de sus diez capítulos, es un historia que empieza y termina sin posibilidad de segundas temporadas.

La novela de Evelyn Waugh (1903-1966) en la que se basa la serie es una de las grandes obras literarias británicas del siglo XX. El relato arranca cuando Charles Ryder, oficial británico durante la II Guerra Mundial, se instala con sus tropas cerca de una maravillosa mansión que le trae todo tipo de recuerdos. "Tan familiar me era aquel nombre, tan mágico me resultaba su poder ancestral que, al conjuro de su mero sonido, los fantasmas de aquellos últimos años hechizados empezaron a desvanecerse", escribe Waugh sobre aquel encuentro. En la serie, con una voz en off muy literaria que, sin embargo, consigue pegarse a las imágenes gracias a la voz magnética de Jeremy Irons, escuchamos, con la banda sonora de fondo: "Sí, había estado allí, lo conocía todo muy bien. Había estado allí la primera vez con Sebastian en una mañana de junio en la que vine sin conocer entonces mi destino".

Así empieza el largo flashback que narra la serie: la historia de la relación de Charles Ryder, el personaje interpretado por Irons en su primer papel importante, con los Flyte, la familia que posee Brideshead, católicos en la protestante Gran Bretaña, como el propio autor del libro. Todo funciona perfectamente, desde la impecable dirección de Charles Sturridge (autor de otra gran adaptación de Waugh, Un puñado de polvo) hasta la música, la fotografía, la adaptación, la ambientación y las interpretaciones. Las breves apariciones de Laurence Olivier y de John Gielgud son impresionantes, pero todo el reparto está a la altura.

Retorno a Brideshead nos sumerge en un mundo perdido, en una historia donde se mezclan la ambición, el tiempo, el amor. Conforme avanza la narración van surgiendo nuestros propios recuerdos, nuestras propias evocaciones. He visto la serie varias veces a lo largo de mi vida (son diez capítulos, como una película larga con el metraje que suelen tener los filmes en estos tiempos), pero nunca olvidaré la impresión que me causó la primera vez que la vi. Fue uno de mis primeros viajes al corazón de la nostalgia. Un consejo: traten de verla en versión original con subtítulos: el inglés que se habla merece la pena ser escuchado. Segundo consejo: traten de leer el libro si les ha gustado la serie. Es una combinación de cine y literatura que se logra pocas veces.

Comentarios

Yo me he leido el libro y es sencillamente delicioso. Me apunto la serie para verla porque tiene muy buena pinta.

04/02/2011 09:03:52 AM

Rcuerdo que cuando pasaron "Yo, Claudio" nuestro prefesor de latín, ya estábamos en COU, nos recomendó, casi nos obligó, so pena de bajarnos la nota, a verla, la pasaban los domingos por la noche y los lunes, como antaño las monjas con el sermón de la misa de los domingos, nos preguntaba de qué había tratado el capítulo. Desde entonces me he leído todo lo que he encontrado de su autor. Con la serie que encabeza este artículo la experiencia fue muy similar, conocer la serie me dio a conocer al autor y su obra, y como bien dice el articulista y pocas veces se disfruta tanto leyendo una novela como viendo su versión en la pantalla. La cuestión ahora es, ¿dónde poder verlas de nuevo? Muchas gracias por este ejercicio de nostalgia

04/02/2011 09:41:24 AM

La serie es muy buena pero, como casi siempre, el libro es mucho mejor; es uno de los que más emociones me ha hecho sentir. Al contrario de lo habitual, es mejor leerlo despues de ver la serie en tv.

04/02/2011 09:45:21 AM

Gracias por la recomendación del libro, no lo conozco. Pero la serie me maravilló a mis quince años, aún la recurdo perfectamente.

04/02/2011 09:47:37 AM

La música de Brideshead revisited es simplemente mágica. Soy una fan total. Libro de Evelyn Vaugh y los videos de todos los capítulos en mi estantería. Más que un clásico, es el origen de las buenas series de TV, algo así com un eterno retorno. Genial.

04/02/2011 09:55:30 AM

La música de Brideshead revisited es simplemente mágica. Soy una fan total. Libro de Evelyn Vaugh y los videos de todos los capítulos en mi estantería. Más que un clásico, es el origen de las buenas series de TV, algo así com un eterno retorno. Genial.

04/02/2011 09:55:30 AM

Por supuesto tanto la novela como la serie son obras maestras, las he disfrutado en idioma original, que es soberbio. Pero, poner Arriba y Abajo (Upstairs Downstairs) al mismo nivel de La casa de la pradera es irreal. Arriba y abajo es otra serie genial.

04/02/2011 10:04:40 AM

Un YouTube este es el comienzo y siguientes "Brideshead Revisited" sin subtitulos por supuesto. Una maravilla:http://www.youtube.com/watch?v=sD0nrC-vfaY&feature=relatedGracias por los recuerdos.

04/02/2011 10:05:14 AM

Brideshead fué el aglutinante estético que me convocó, junto a mis otros dos inseparables camaradas, en aquellos ya lejanos tiempos de la adolescencia tardía. Nos tradujo a imágenes (bellísmas) una novela compartida y celebrada. Una dulcísima huella imborrable y venerada

04/02/2011 10:07:43 AM

Coincido con Fernando. Decir que "Arriba y abajo" es una serie inferior es simplemente infamante. Es una gran serie, con unas interpretaciones absolutamente deliciosas y que, al igual que en "Yo, Claudio" tienen solo los decorados necesarios. No necesitan un gran despliegue.

04/02/2011 10:18:00 AM

En el año 2008 se hizo una nueva adaptación de la novela de Evelyn Waugh al cine, dirigida por Julian Jarrold e interpretada por Michael Gambon, Emma Thompson, Greta Scacchi, etc. ¿Alguno de vosotros la ha visto?, ¿merece la pena?

04/02/2011 10:44:49 AM

Cuando estrenaron Retorno a Brideshead en TV, el doblaje fue excelente, con Ricardo Solans al frente.Luego ese doblaje se perdió por temas comerciales, y el re-doblaje para sucesivas exposiciones y venta en VHS y DVD se fue al traste. Una pena.Ya me gustaría conseguir esa versión primigenia pero me ha sido imposible.

04/02/2011 10:53:11 AM

Yo también soy un enamorado de las series inglesas. Por muchas razones. También estoy en desacuerdo con que Arriba y Abajo sea una obra menor. Tiene todos los ingredientes que podríamos denominar típicamente británicos. Y recuerdo con verdadera nostalgia aquellos años en los que vimos series tan desconocidas como inencontrables hoy en día: "El Magistrado Inglés", "La Mansión Flambards", "Sombras en la Oscuridad"...... Luego llegó el tiempo de los "culebrones" y las insulsas series americanas alargadas hasta el infinito sin motivo...

04/02/2011 10:55:45 AM

En aquel año yo entraba en la universidad. Era un apasionado del cine. Ver esta serie fue para mí una especie de 'shock'. Era increíble que todo fuera tan bueno: la música, los actores, la ambientación, la historia, los diálogos, los monólogos ... Me sentía muy impresionado al ver cada episodio, de una manera que yo creía que era personal, sólo mía. Poco a poco vi que no era el único, algunos amigos y amigas en la facultad empezamos a hablar de ello, al principio brevemente, después fueron conversaciones que duraban horas. Son algunos de mis mejores recuerdos de aquellos años.

04/02/2011 10:57:51 AM

Para Pere , en mi humilde opinión , no se te ocurra ver la película , sin más comentarios....

04/02/2011 11:00:34 AM

Arriba y Abajo es una de las mejores series que se han visto en Televisón. Decir lo contrario es no tener criterio.

04/02/2011 11:16:12 AM

"Retorno a Brideshead" ... emociona.

04/02/2011 11:23:19 AM

[ 'In Arcadia ego', 9:41:24] "La cuestión ahora es, ¿dónde poder verlas de nuevo? ". Las dos series evocadas en el post, tanto en el caso de "Retorno a Brideshead", compilada en un pack de 11 DVDs, como "Yo, Claudio", en un pack de 6 DVDs, pueden localizarse a la venta en páginas del tipo de e-bay, sin mayor problema.. No es el caso, para mi gran frustración personal de aficionado mitómano, de otra serie contemporánea (1983) a las citadas. "The winds of war", a partir del relato homónimo de Herman Wouk, todo un verdadero mosaico narrativo de la encrucijada apocalíptica que el siglo XX encaró en el período que la historia ha tipificado como "Segunda Guerra Mundial". Con unos espléndidos Robert Mitchum y Ali MacGraw al frente de un reparto coral que compone, probablemente, uno de los frescos históricos de la segunda guerra mundial más televisivamente valioso y al mismo tiempo, por una extraña paradoja comercial, más difícilmente accesible a los aficionados de habla no inglesa. Al punto de que en la versión DVD, de culto internacional, no existe siquiera la versión de subtitulado en castellano..

04/02/2011 11:23:24 AM

Inolvidable serie. Marcó época y sigue siendo bajo mi punto de vista la mejor. La he vuelto a ver hace poco en dvd y he experimentado la misma sensación de estar ante un hito en la historia de las series. TODO es inmejorable. -Por cierto, la peli no está mal- pero ni punto de comparación con el original y el libro de Waugh. ¡Maravilloso! Imprescindible verlo en V.O.

04/02/2011 11:25:00 AM

"[...] tal vez Arriba y abajo"... Arriba y abajo sigue siendo una de las mejores series de televisión jamás producidas

04/02/2011 11:28:28 AM

Comparto plenamente la opinión de Guillermo Altares. Esta serie ha dejado en mí una huella inolvidable. Después de verla leí el libro en español un par de veces. Tanto me gustó, que incluso se lo reglaba a las que por entonces éramos novias. Más tarde, mi hermana me regaló el libro en inglés y es así como empecé a descubrir al auténtico Evelyn Vaugh. También leí "A handful of dust", que me gustó mucho, aunque algo menos que Brideshead Revisited. La serie de TV la tengo en DVD y la he visto en versión origianl. Tanto Charles Ridle como la voz en off son evocadoras, te inundan de nostalgia y sosiego. Por último, la cita que más me gusta de este libro es la siguiente: "The languor of Youth -how unique and quintessential it is! How quickly, how irrecoverably, lost! The zest, the generous affections, the illusions, the despair, all the traditional attributes of youth -all save this- come and go with us through life. These things are part of life itself; but the languor -the relaxation of yet unwearied sinews, the mind sequestered and self-regarding- that belongs to youth alone and dies with it."

04/02/2011 11:32:06 AM

Es un libro y una serie maravillosos. Los he visto varias veces, pero , por favor, ¿conoce "La saga de los Forsyte"?, la realizó la BBC a finales de los 60 y la emitieron en TVE. Fue una maravilla. No consigo encontrarla. Muchas gracias.

04/02/2011 11:36:48 AM

La peli de Brideshead no es mas que un trailer muy largo e innecesaria. Mejor ver la serie.

04/02/2011 11:38:27 AM

Yo tengo esta serie en V. O. subtitulada... pero descargada de Internet (que la vamos hacer, soy un pobre mileurista)... Otra serie extraordinaria fue La joya de la corona, que se basaba en las novelas de Paul Scott sobre los ultimos años de la dominación britanica de La India... Esta también me la descargué... pero, desgraciadamente, no es en version original.

04/02/2011 11:49:01 AM

El que Guillermo Altares compare La casa de la pradera con Upstairs & downstairs hace que me pregunte si realmente ha visto bien la serie británica, porque no tienen realmente nada que ver. Es algo así como equiparar The West wing a Aida.

04/02/2011 11:59:46 AM

Retorno a Brideshead es una bazofia como esta otra:http://www.ingenioconsaboralaca.com/2011/04/guia-practica-para-conversar-con-un.html

04/02/2011 12:03:52 PM

De nuevo de acuerdo con Guillermo Altares. La serie es de una fidelidad absoluta al libro de Evelyn Waugh, al que sigue e interpreta en cada uno de sus matices. Si se añade la belleza de la imágenes en todos sus planos, la interpretación (Jeremy Irons, Anthony Andrews, fantásticos los padres de Sebastian, su hermana Cordelia, el padre de Charles, Anthony Blanche, Mr. Samgrass), y la música de Geoffrey Burgon, el resultado es una serie inolvidable; que también he visto completa 3 o 4 veces. Mejor, desde luego, en inglés. Como único reparo a la historia; tanto a la literaria como a la serie, es que decae algo al perder presencia el personaje de Sebastian.

04/02/2011 12:09:26 PM

La fidelidad al libro no lo es tal. La culpa desaparece. Creo que el centro del libro es la culpa. Por ser gay, por no serlo, por la redención. Por todo. en fin, el catolicismo.

04/02/2011 12:13:18 PM

Para el de ingenio con sabor a laca:¿Te has preguntado alguna vez por qué los de El Pais no censuran / moderan tus comentarios? Y otra cosa: ¿De verdad, de verdad, pero de verdad piensas que tienes ingenio?

04/02/2011 12:22:13 PM

[ 'In Arcadia ego', 9:41:24] "La cuestión ahora es, ¿dónde poder verlas de nuevo? ". http://www.seriesyonkis.com/serie/retorno-a-brideshead/ De nada

04/02/2011 12:48:23 PM

Estoy de acuerdo:http://juegodelmundo.wordpress.com/2011/03/15/retorno-a-brideshead/

04/02/2011 12:53:55 PM

Recuerdo que Brideshead Revisited fue una producción muy cara, tal vez sigue siendo la más cara de la BBC, y eso se nota.También recuerdo una superproducción alemana, Los Buddenbrook, de Franz Peter Wirth sobre la primera novela de Thomas Mann, de diez episodios en 1979, también era muy buena.Pero la mejor serie de todos los tiempos, difícilmente superable es, ha sido y será Heimat, de Edgar Reitz.

04/02/2011 01:18:34 PM

Marcelo, no sé qué nota de la BBC, era un producción de la ITV. Una serie muy buena y muy querida en su día. Era una o la mejor serie de mi juventud.

04/02/2011 01:47:34 PM

Retorno a Brideshead: Maravillosa serie que marcó mis primeros años, recuerdo la espera de los viernes junto a mis padres para verla. Maravillosa banda sonora,la he buscado pero es imposible encontrarla en España o en USA.  ¿Alguien podría darme una pista la respecto? Arriba y Abajo fue otra serie que marcó época en la TVE, ¡¡fantástica!!

04/02/2011 02:05:01 PM

Tiene razón Borja. Una de dos, o la gente no se ha leído el libro o no ha visto la serie. El asunto central del libro, como de la serie, es la culpa y el pecado vistos por un elitista. Y donde hay pecado surge el tiempo y su corrosión. Pero para comprender a Waugh y a su novela hay que ir a Londres, a South Kensington; allí está buena parte de la más rancia sociedad británica desplegada por calles, plazas y avenidas, y el London Oratory. Sin acudir a una misa en el London Oratory no comprenderán nunca a Waugh. Ahora que es primavera y todo es sutil y sensual por las calles de South Kensington es una buena ocasión para entrar en las penumbras del Oratorio donde Waugh encontró el material para su novela. Se puede comprender la novela sin ser británico, quizás, pero sin haber meditado sobre el pecado no, en absoluto. La serie no mejora el libro pero fue un producto estupendo. La ITV tenía que renovar su licencia televisiva y quiso mostrar que era una cadena de calidad; no escatimó nada para la producción de una obra que en principio tenía muy poco para conquistar al público. Pero lo bueno y selecto puede fascinar incluso a los cerdos. Don Silvio no tiene por qué preocuparse. Buenas tardes, y tengan cuidado con las sombras de la culpa ...

04/02/2011 02:16:04 PM

Es cierto, perdón, fue un lapsus, de todas formas tiene el record de la serie más cara.

04/02/2011 02:29:14 PM

No se preocupe. Equivocarse no es pecar. Lo de ser tan cara fue un gesto de un compañía privada, la ITV, que quería renovar su concesión televisiva y quería presentar la serie como pasaporte. Entonces el panel que examinaba a las concesionarias de televisión era de un rigor espartano y la ITV no quería perder el suculento negocio televisivo así que dio por bien empleados sus gastos en Brideshead Revisited. ¿Quién se atrevería a decir que la ITV no apostaba por la calidad después de ver la extraordinaria producción sobre una novela de Waugh acerca del pecado y la redención?

04/02/2011 02:41:16 PM

A mí me gustó mucho y sigue haciéndolo la versión televisiva de Brideshead. Sin embargo creo que sus objetivos eran distintos de la novela. Como se ha dicho, la novela insiste permanentemente en el trinomio pecado – culpa – redención. Sin embargo, la serie tenía un propósito fundamentalmente estético y evocador, dejando en segundo plano y a veces mal resuelto lo significativo. En este sentido, la relación de los dos protagonistas no aparece suficientemente explicada. La serie presenta a Charles fascinado por Sebastian, por contraposición a su aburrido ambiente aburguesado previo, mientras que presenta a Sebastian como un tarado excéntrico y alcoholizado que, a su vez, su interés por Charles se sustenta solo en su deseo de tener sumisamente disponible a alguien que le ría las gracias. La relación entre ambos a lo largo de la primera parte de la serie es una simple sucesión de anécdotas. Lo sustantivo son las conversaciones de Charles con las personas del entorno familiar de Sebastian. En la segunda parte este último ya ha desaparecido devorado por sus propias flaquezas y Charles abandona a una esposa con la que se detesta sin explicarse cómo es que pudiesen estar juntos, y se lanza a una relación amorosa con Julia presentada falsamente como la recuperación de un amor que fue imposible anteriormente. Estética y formalmente, es una serie soberbia, de tal manera que sus debilidades conceptuales quedan de alguna manera disimuladas.

04/02/2011 03:18:35 PM

Deliciosa y el libro imprescindible.

04/02/2011 03:43:28 PM

Ya muchísimo antes de esas dos, hace ahora ya 50 años, la BBC había producido una de las mejores series de la historia: "An Age of Kings", adaptación de la serie de obras de Shakespeare sobre los reyes británicos de las dinastías Lancaster y York. Por su antigüedad se considera la primera gran miniserie, que dignificó y dio prestigio al naciente mundo de la televisión. Realmente la pionera de todo lo que hoy podemos disfrutar. Que sea tan poco conocida y difícil de conseguir es muy injusto y una tremenda pena.

04/02/2011 04:16:03 PM

Mis miniseries favoritas " La plaza del diamante", "Los años dorados". Me encantaron.

04/02/2011 04:49:25 PM

Paolo acierta de pleno en su comentario: el núcleo de Brideshead es, efectivamente, el pecado y sus consecuencias sobre el alma visto por un elitista, efectivamente, pero, y creo que esto es fundamental, católico converso. Los Flyte, ante un Charles estupefacto, se muestran muy conscientes del pecado, de la culpa que conlleva y de la inevitable expiación, simbolizada por la pérdida de la intensidad de las pasiones juveniles. Por cierto, que un personaje del que hasta ahora nedie ha comentado nada, me viene a la cabeza cada vez que veo a alguno de los políticos (y no solo españoles) ayunos del más mínimo fundamento que padecemos: se trata de Rex Mottram, que, por si mismo daría para una novela satírica.

04/02/2011 05:10:20 PM

Los anglófilos de casi 40 años lo somos, en parte, por series como ésta. Es algo que hemos mamado, vamos. Igual que la música, desde los Beatles hasta Kid A pasando por el glam, el punk, los new romantics, el shoegaze y el brit pop. Pues lo mismo, pero en series.

04/02/2011 05:11:49 PM

PD. ¿¿¿Os acordáis de Dentro del Laberinto???

04/02/2011 05:12:49 PM

Alguien sabe dónde se puede descargar esta serie, pero en V. O., porque ver una serie inglesa con doblaje español es más feo que pegarle a una madre.

04/02/2011 05:18:56 PM

La serie se consigue en Amazon íntegra (por supuesto en V.O.). Yo la tengo y la veo al menos una vez cada dos años. Una obra maestra.

04/02/2011 05:26:04 PM

La serie se consigue en Amazon íntegra (por supuesto en VO). Yo la tengo y la veo al menos una vez cada dos años. Una obra maestra.

04/02/2011 05:26:05 PM

Coincido con muchos en que meter en el mismo saco a "Con 8 basta", "La casa de la pradera" y "Arriba y abajo" es un grave insulto a la última. También me he convertido en un anglófilo militante, como otra de las comentaristas, seguramente por las series inglesas que ponían en los tiempos en que la TV no estaba inundada de basura. Por último, me alegro mucho de que A3 haya apostado por poner en un buen horario una serie británica también de calidad (Downton Abbey) y lamento todos estos años en que nos han inundado de series españolas y americanas de bajísima calidad (no todas). Espero que sea un camino que sea respaldado suficientemente por el público.

04/02/2011 06:34:48 PM

Me encantaron tanto el libro como la serie. Me quedé tan sumamente intoxicada que estuve una temporada larga leyendo a Evelyn Waugh y sobre Evelyn Waugh.

04/02/2011 06:51:14 PM

Magnifico libro sobre la melancolia del declive de un estilo de vida, no he visto la serie aunque he visto una adaptación aceptable en el cine que hicieron recientemente. Para los que hayan leido el libro comentar la anecdota de que la familia a la que se hace referencia, los Flyte, estaria basada en una familia real de la epoca del autor y donde los problemas con el alcohol que se cuentan en la novela, serian en la familia veridica problemas de homosexualidad, por no poder admitirla por los prejuicios de la época y la religiosidad católica tan estricta de esta familia en concreto.

04/02/2011 07:13:55 PM

Hola: aquí el autor de estas líneas. Muchísimas gracias por vuestros comentarios, incluso por los comentarios negativos o, mejor dicho, sobre todo por los comentarios negativos, porque se aprende más de las críticas. Sólo quisiera aclarar una cosa: cuando digo que Con ocho basta o Arriba y abajo no son malas, no lo digo en un sentido irónico, lo pienso de verdad: no lo son. En mi caso, Con ocho basta ocupa un lugar importante en los recuerdos de mi infancia. Lo que quiero decir cuando asegura que "son otra cosa" es que son muy diferentes en cuanto a ambición y medios. Las cosas se hacían de una forma para el cine y de otra para la televisión y, de repente, con Retorno, se demostró que se podía hacer televisión con medios de cine. Gracias de nuevo por los comentarios

04/02/2011 07:25:30 PM

Ah, se me olvidó: la serie está disponible en España en DVD

04/02/2011 07:26:13 PM

La banda sonora la encuentras en la mula.Yo tengo el CD original, asi es que creo que alguien lo tendrátambién.bobelmalo@gmail.com

04/02/2011 09:09:03 PM

Retorno a Brideshead es LA SERIE de TV, es la perfección hecha TV. Yo también la visto muchas veces y siempre me cautiva. Y el libro es fantástico. Pero estoy de acuerdo con Arcadio: Arriba y Abajo no es comparable a esas otras series americanas que quizás te traen buenos reuerdos de la infancia pero ahora no pordías aguantar más de 10 minutos. Arriba y abajo es del estilo de Yo Claudio en el sentido de "poco dinero, muchísimo talento". La he visto también varias veces, y de hecho la estoy volviendo a ver en estos días. Si en España hubiéramos logrado algo así alguna vez nos lo tendríamos muy creído. Es realmente fantástica. El fulgor de Brideshead no nos debe cegar, pero la melancolía de la infancia tampoco. Y bienvenido seas, blog.

04/02/2011 10:25:06 PM

¿Y que os parece Downton Abbey? ¿No es ligeramente folletinesca?... ¿Intenta seguir la estela de Retorno y Arriba y abajo?.... Creo que el problema es la base literaria, la novela de Waugh es PERFECTA.

04/02/2011 10:47:34 PM

Soy enemigo radical de los pirateos, en mi videoteca - pagada - figuran en los lugares de honor dos series de TV, de ellas podría estar hablando durante horas, lo he hecho y lo seguiré haciendo, ahora solo diré que ocupan un huequecito en mi alma, su producción está separada por veinte años, sus títulos: Retorno a Brideshead y The Wire, la primera para soñar, la segunda para que la realidad te abra surcos en la piel. Para personas como yo, el arte colocado en el centro de nuestras inquietudes y emociones más sagradas.

04/02/2011 10:54:52 PM

Una barbaridad , incluir "ARRIBA Y ABAJO" en el mismo saco de "La casa de la pradera". También quiero mencionar aquí que en la segunda mitad de los 70 tuvimos la suerte de ver muchas adaptaciones de clásicos literarios de factura anglosajona. Y no olvidemos las series sobre la dinastía Tudor de aquella época -nada que ver con el horror de una producción reciente con el mismo tema.

04/02/2011 11:21:29 PM

¡Qué abismo hay entre "Yo Claudio" y las series de tema romano de la HBO! La comparación es una bofetada a la inteligencia

04/02/2011 11:23:31 PM

El fervor que se siente por esas viejas series citadas, especialmente Arriba y abajo, Yo Claudio, o Will Shakespeare (una serie también británica que me marcó), y de manera muy especial Retorno a Brideshead, se debe a descubrir que el medio televisivo podía trascendir de la mediocridad y la banalidad que dominaban el panorama. ¿Alguien recuerda los Estudio1 en blanco y negro de los setenta? Pocos medios sensacionales actores y grandiosas recreaciones de piezas teatrales.

04/02/2011 11:32:51 PM

Tenía once años cuando la vi por primera vez. Pocas cosas han influido tanto en mi percepción de lo estético como esta serie.

04/02/2011 11:45:45 PM

El comentario de Lukács (time 15.18.35) me da pie a sugerir que pertenece al tipo de análisis que esteriliza el arte. Irrepochable enfoque si estuviéramos hablando de ingeniería, física de partículas o una campaña militar e inapropiado para evaluar una creación artística, que no admite tal desmenuzamiento "operacional". Me ha recordado los comentarios de algunos profesionales, que ¡pobrecillos! confiesan su incapacidad de disfrutar de las obras de sus pares por estar obsesivamente pendientes de descubrir la tramoya técnica que sostiene lo visible.

04/03/2011 12:06:53 AM

Arriba y abajo no se puede comparar con las series americanas de la época. Fue y sigue siendo una obra maestra que se puede ver una y otra vez y descubrir cosas nuevas. Para ensalzar una serie buena no hay que menospreciar a otra obra genial.

04/03/2011 12:37:22 AM

Definitivamente Guillermo Altares no ha visto Arriba y abajo. No es buena porque le trae recuerdos de su juventud sino porque es una obra maestra. Si no la vio, o no la apreció, le invito a que la vea, sobre todo la temporada de la Primera Guerra Mundial. Para que no se canse viéndola entera, aunque yo la he visto enterita, como millones de personas, muchas veces.

04/03/2011 12:50:08 AM

¿Aguien recuerda Los mejores años de Miss Brody (The prime of Miss Brody)? Era de una profesora en un colegio de niñas. La pusieron a finales de los setenta. ¿Y La fuga de Golditz? Que casualidad, todas eran inglesas.

04/03/2011 12:53:23 AM

Waugh era un converso. Casi todos los católicos en el Oratorio lo son, para empezar el Cardenal Newman que ya es beato. Religión, Arte y vacío, de eso está llena la novela de Waugh y la serie. Religión y Arte tan presentes en la realidad; si ustedes salen de confesarse en el Oratorio lo primero que se encuentran a mano derecha el Victoria & Albert Museum.La novela tiene otras muchas cosas, es una novela. Ya que estamos en ello podríamos apuntar aquellas secuencias o episodios que más nos hayan impresionado. Yo seleccionó el final del capítulo X de la serie, Cordelia ha relatado a Charles la situación de Sebastián en Túnez y apostilla a la pregunta de Charles que sí, que Sebastián sufre, y que sin sufrimiento no hay santidad, momentos antes le había recordado que sólo ella y él habían amado a Sebastian. Waugh incrusta dos motivos eucarísticos en la acción, el amor y el sufrimiento.

04/03/2011 02:34:28 AM

Retorno a... es una gran serie. Sin embargo, también tiene algunos fallos, que aquí no se han comentado, comparada con el libro. Por ejemplo, en el libro Charles y Sebastian comienzan siendo muy jóvenes (en la serie los actores tienen aspecto de tener 30 años mínimo) y, lo más interesante, Sebastian y Julia se parecen muchísimo en el libro, lo que incluye todavía más connotaciones homosexuales en la historia. Es dfícil hacerlo en la serie, ya lo sé, pero estas son todavía más razones para leer el libro.

04/03/2011 09:37:32 AM

Yo tambien soy un apasiondo de Retorno a Brideshead. Me parece una serie de una calidad impresionante. Tambien tengo el libro en que está basada. Me gustaria volver a verla con el primer doblaje que hizo TVE, que era de un nivel muy superior al segundo.¿Habrá alguien que la tenga grabada con el primer doblaje? Pagaría lo que fuera por verla con esas maravillosas primeras voces del doblaje.

04/03/2011 12:33:37 PM

Brideshead es "revisitado" en dos ocasiones. Está el Brideshead de Sebastián en los años veinte, luego la vuelta a Brideshead con Julia al final de los treinta. Y la visita final de Charles a Brideshead para arrodillarse en la Capilla. Waugh no estaba interesado en hablar de la homosexualidad, ni a favor ni en contra, si aparece la homosexualidad es porque existe, yo creo que Waugh refleja todo aquello que existía en la sociedad. Todo está ordenado en una exploración hacia la salvación en un mundo atormentado que se tambalea. El asunto de la homosexualidad es como una difusa nube... ¿Acaso el cardenal Newman no pidió ser enterrado junto a su amigo de juventud...? Y juntos descansaron hasta hace poco.Hay dos grandes obras de literatura basadas en el espíritu del Oratorio de Londres. Una es la de Waugh y otra la de Tolkien. Yo prefiero a Waugh, un pintor del alma.

domingo, 23 de agosto de 2026

Diario de una alpinista que murió joven

 Miriam García Pascual, el mito de la alpinista que murió joven y dejó por testamento un libro devorado por varias generaciones, en El País, por Óscar Gogorza, 23 ago 2026:

Bájame una estrella’, escrito por la escaladora y publicado en 1991, fue el primer libro de la editorial Desnivel y con más de 35.000 ejemplares vendidos sigue siendo el libro de referencia de su catálogo

Miriam García Pascual aún tenía que hacer una última cosa antes de salir de expedición. No era su mayor apremio pero deseaba dejarlo hecho para que las cosas siguiesen su curso. Los últimos días antes de viajar hacia el Meru, en el Himalaya indio, pasaron rápido, volando entre un torbellino de preparativos, pero Miriam supo encontrar un hueco para entregar en la sede de la madrileña revista Desnivel un texto que deseaba convertir en libro. De hecho, acabó siendo un libro, el primero de la incipiente editorial, una obra titulada Bájame una estrella que Miriam nunca llegó a ver publicada. Murió tratando de escalar el Meru (6.450 m) el 25 de mayo de 1990. Aquel día, Miriam y sus compañeros de cordada, el guipuzcoano Jesús Buezo Risi y el aragonés Miguel Ángel Lausín fueron sepultados por una avalancha y sus cuerpos nunca fueron recuperados.

Miriam contaba apenas 26 años y ya había compartido cuerda con la élite masculina del alpinismo español, como una más. En aquellos años apenas había mujeres como ella, extremadamente valiente, fuerte, una que aprendía con rapidez gracias a su apetito voraz por descubrir todas las variantes posibles del mundo vertical. Pero, curiosamente, coincidió en el tiempo con dos de las mujeres más importantes en la historia de la escalada y el alpinismo: Lynn Hill, estadounidense, y la francesa Catherine Destivelle, cuyo perfil era casi idéntico al de Miriam. Muchos opinan que pudo haber sido nuestra Destivelle.

La noticia de su desaparición y la de sus dos compañeros rompió brevemente el hechizo de esos años en los que vivir al día, a salto de mata, enlazando ascensiones y sobreviviendo casi con lo puesto no era infrecuente. Como si el traje de alpinista permitiese aspirar a cierta forma de inmortalidad.

José Bedia escaló con Miriam en Yosemite, en 1987. Se habían conocido unos años antes en las paredes intimidantes del valle de Ordesa, habían probado el conglomerado de Riglos, también la caliza de Etxauri y coincidieron en el valle californiano, meca de las grandes paredes de granito. Acabaron escalando juntos la vía Mescalito al Capitán: “Le puse como condición que ella hiciese de primera los largos de artificial, porque a mí lo de usar los ganchos me daba bastante respeto. Yo me comprometí a hacer el resto, lo que me tocase”, recuerda Bedia. Al acabar la vía, felices, se fotografiaron en el campo IV apoyados en un coche de época. Unos días antes de volar hacia el Himalaya, Miriam visitó a Bedia en su casa recién comprada en Bilbao y, allí, compartiendo un café, le invitó a unirse a la expedición. “Tuve que decir que no con gran pesar”, explica, “porque acababa de comprar una casa y esto me obligó a hacerme fijo en la empresa para la que trabajaba ocasionalmente para así poder afrontar la hipoteca. Esa carga económica me salvó la vida, porque seguramente hubiese fallecido con ellos. Su muerte fue un palo muy grande, muy impactante”.

Hoy, gracias a su libro, Miriam es una referencia que con el paso del tiempo ha alcanzado cierto halo místico, a la vez que representa un ejemplo para todos los jóvenes que aspiran a esquivar de alguna manera el convencionalismo social. Bájame una estrella es, sencillamente, el libro de montaña más vendido por Desnivel, rivalizando con obras de la talla de Los conquistadores de lo inútil, de Lionel Terray. En el departamento de comunicación de la editorial, recuerdan que se publicó en 1991: “Fue nuestro primer libro, así que le tenemos mucho cariño, tanto por Miriam, como por lo que supuso para nosotros. Aún hoy, 35 años después, sigue siendo nuestro buque insignia, nuestro referente. Oficialmente hemos indicado 10 ediciones, pero son más ya que desde el año de su publicación, cuando aún se hacía todo casi manualmente, se reimprimió a menudo. Calculamos unos 30.000 o 35.000 ejemplares vendidos; quizás más ya que las tiradas entonces eran de 3.000 a 5.000 ejemplares”.

La obra póstuma de la navarra Miriam García Pascual es mucho más que un libro de relatos de montaña. “Es un libro de vida”, resume Bedia. Es su testamento escrito a modo de diario durante un viaje de ocho meses por América que llevó a cabo entre 1987 y 1988 y que discurrió entre las paredes de Yosemite y las de Patagonia, pasando por los Andes Peruanos y por México… y gastando en total unas 350.000 pesetas (2.100 euros aproximadamente). El texto, perfectamente ilustrado por su amiga Mónica Serentill, propone un trabajo de introspección enmarcado en el mundo del alpinismo. Miriam formula preguntas y busca respuestas mientras acomete ascensiones de vanguardia. “Ante todo, Miriam era una mujer libre. No conocía barreras, ni en lo referido al alpinismo ni en las relaciones con los hombres. Pero atesoraba más virtudes que la mayoría de los hombres. Ella quería exprimir a tope la vida, sin líos, sin ataduras, siempre con la libertad como condición”, explica Bedia. El paso del tiempo no ha servido para contradecir la imagen que el libro propone: ella fue exactamente lo que el libro refleja, y por ello las personas que la conocieron y trataron pueden reconocerla a través de su lectura. Lo que no sabía casi nadie era que fuese capaz de escribir así.

Retrato de Miriam García Pascual.

A finales de los años 80, no todo resultaba sencillo para Miriam, ni siquiera saberse libre. Bájame una estrella ahonda en temas universales abordados por la literatura como el miedo, la soledad, el amor, la amistad o la búsqueda de una identidad propia lejos de la vida convencional. Hay placer y hay dolor. La huida libre tiene sus peajes. Hay certezas pero también dudas afiladas. Preguntas que nunca pudo responder. Para conmemorar el 25 aniversario de su muerte, Desnivel quiso destacar algunas de las frases del libro, de apenas 65 páginas, y escogió esta: “Elegí la libertad como compañera de viaje y ella no sabe de ternura y soledad”.

domingo, 16 de agosto de 2026

Los desconocidos restos de Lorca

 Por qué no se han podido encontrar los restos de García Lorca 90 años después de su ejecución en la Guerra Civil española, en BBC Mundo, Alicia Hernández, 16 agosto 2026:

Da igual el lugar de España en el que te encuentres: tienes una fosa común a menos de 50 kilómetros. Hay alrededor de 6.000 en todo el territorio, según datos del gobierno español. Más de 11.000 personas permanecen enterradas en ellas, sin identificar, ajusticiadas durante la guerra civil (1936-1939) que asoló al país europeo o durante la represión posterior del régimen de Francisco Franco. Esas son las cifras del gobierno. Pero hay expertos que calculan que podrían ser entre 20.000 y 25.000 personas.

Entre todas esas fosas comunes, hay una en específico que se ha buscado durante décadas sin resultados. Es en la que yacen los restos del poeta y dramaturgo granadino Federico García Lorca, autor de obras como "Bodas de sangre", "La casa de Bernarda Alba" o "El Romancero Gitano".

Este 18 de agosto se cumplen 90 años de su asesinato. Se cree que fue fusilado en un paraje entre los pueblos de Víznar y Alfacar, en la provincia de Granada, en el sur de España.

El régimen de Franco (1939-1975) prohibió hablar de este asesinato, y la figura y obra de Lorca sufrieron una fuerte censura durante décadas, sorteada de modo clandestino dentro de España. En el exterior, los intelectuales exiliados, especialmente en México y Argentina, se encargaron de mantener vivo su recuerdo.

Traducida su obra a multitud de idiomas, interpretada, estudiada y celebrada en todo el mundo, España tiene una deuda pendiente con Lorca: lograr dar con sus huesos, con el lugar donde fue arrojado su cuerpo, posiblemente de madrugada, pocas semanas después de que empezara la guerra civil. Pero hay varios elementos que hacen que esta búsqueda sea complicada.

El contexto

Un mes antes del asesinato de García Lorca, el 17 y 18 de julio de 1936, se dio un intento de golpe de Estado por parte de fuerzas militares que se autodenominaron "nacionales". El objetivo era derrocar el gobierno del Frente Popular, una coalición de partidos de izquierda al frente de la Segunda República.

El sistema republicano se instauró en España después de que en las elecciones municipales de abril de 1931 se diera un apoyo mayoritario a los partidos republicanos y socialistas frente a los monárquicos.

"La República abre un montón de grietas en lo social, lo cultural y lo religioso. Quiso modernizar España y en ese contexto abrió heridas entre quienes no querían tanto avance y quienes creían que no se había avanzado lo suficiente", explica a BBC Mundo Julián Casanova, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza.

Un monolito en memoria de las víctimas de la Guerra Civil, con la inscripción "Lorca eran todos" y la fecha 18-8-2002, se alza en un lugar donde se han hallado cinco fosas comunes y cerca del sitio donde, el 19 de noviembre de 2014, arqueólogos buscaban otra fosa en Alfacar, cerca de Granada. 

En un Madrid en el que se escuchaba el ruido de sables, el clima violento se recrudeció con los asesinatos del teniente republicano José del Castillo el 12 de julio y del monárquico José Calvo Sotelo al día siguiente.

Lorca estaba esos días en la capital española y el 14 de julio decidió irse a su Granada natal, donde estaba su familia. Puede que porque pensaba que allí estaría más seguro. Como relata Casanova, el golpe de Estado, aunque se dio con mucha violencia, no prosperó en toda España. "Fracasa donde hay una división de las fuerzas armadas y no es hasta mediados de agosto de 1936 que se sitúan los frentes y eso deriva en la guerra civil". Pero, en el caso de Granada, "triunfa el golpe y no hay ninguna posibilidad de resistencia porque la gente no está armada".

Todas las papeletas

Muerto cayó Federico

—sangre en la frente y plomo en las entrañas—

... Que fue en Granada el crimen

sabed —¡pobre Granada!—, en su Granada.

"El crimen fue en Granada" - Antonio Machado

En una frase que se ha hecho famosa, Lorca llegó a decir, con sorna, que él era "católico, comunista, anarquista, libertario, tradicionalista y monárquico".

El poeta, que provenía de una familia burguesa acomodada, se dedicó a una profesión liberal y se rodeó de un mundo vanguardista y surreal con genios como Luis Buñuel o Salvador Dalí. Nunca se afilió a ningún partido político, pero llevó el teatro a la España rural -con el objetivo de acercar la cultura al pueblo- con el proyecto La Barraca, impulsado por el ministro de Instrucción Pública, el republicano Fernando de los Ríos.

Sin olvidar su condición de homosexual, algo por lo que fue víctima de ataques en varias publicaciones tradicionalistas tiempo antes de que lo mataran.

"Era un conocido comprometido con la cultura y la educación. Lorca tenía todos los números para que lo mataran. Si cayeron miles de obreros, ¿cómo no iban a hacerlo con gente como él?", remarca Casanova.

El historiador asegura que es un mito que hubiera una lista negra con su nombre o el de otros intelectuales. "Cuando las armas sustituyen a las palabras, la atmósfera inclemente se lleva por medio a todo el mundo", apunta.

Y aunque hay quienes aseguran que México o Colombia ofrecieron a Lorca asilo, Casanova dice que no hay documentos que lo prueben, por lo que, lo más inteligente en esas primeras semanas, era buscar "alguien que te proteja o que te salve". Después de que fueran a buscarlo varias veces a su finca de la Huerta de San Vicente, se refugió en casa de su amigo Luis Rosales. La familia Rosales era cercana a la Falange, la agrupación fascista que luego fue el partido único durante el franquismo. "Pensaba que al ser ellos falangistas, estaría más protegido", declaró Gerardo Rosales, sobrino de Luis, en una entrevista.

Allí duró una semana, hasta que Ramón Ruiz Alonso -ultraderechista y parte de las milicias que reprimieron a los republicanos en Granada-, obligó a Rosales a confesar y detuvo a Lorca. "No tuvo más remedio que admitirlo, se estaba jugando la vida él también", añadió su sobrino.

Pocos datos, muchas versiones

Cuando se hundieron las formas puras

bajo el cri cri de las margaritas,

comprendí que me habían asesinado.

 Poeta en Nueva York - Federico García Lorca

A partir de ahí, las voces y versiones, como el tiempo transcurrido, han aumentado, porque registros hay pocos, pero los relatos -más o menos fiables-, son muchos. Se sabe que lo mataron junto a dos banderilleros anarquistas, Francisco Galadí y Joaquín Arcollas, y un maestro republicano, Dióscoro Galindo. Se cree que posiblemente fue entre las 4 y las 5 de la madrugada del 17 al 18 de agosto y en un paraje en la sierra de Granada, entre las localidades de Víznar y Alfacar.

En 2007, bajo el gobierno socialista de Rodríguez Zapatero, se promulgó en España la Ley de Memoria Histórica con el objetivo de reconocer a las víctimas del franquismo, eliminar los símbolos de la dictadura y facilitar la búsqueda de fosas comunes.

En 2022, con Pedro Sánchez como presidente, llegó la Ley de Memoria Democrática, en la que se establece que la búsqueda de desaparecidos es competencia del Estado.

En 2008, el juez Baltasar Garzón ordenó abrir varias fosas, entre ellas algunas en las que se creía podían estar los restos de Lorca. Fue el primer intento de exhumación. Luego hubo otros dos más en 2013 y 2016.

El periodista y fotógrafo Santi Donaire estuvo durante 8 años asistiendo a las exhumaciones de la fosa de Paterna (Valencia), donde fueron fusiladas más de 2.200 personas tras la guerra civil.

De esa experiencia surgió su libro "Punto Ciego". Antes de eso, en 2015, estuvo en Granada durante los intentos de búsqueda de la fosa de Lorca y sus compañeros de infortunio.

Si en Paterna los trabajos fueron "sencillos", no fue así en Víznar y Alfacar. "A diferencia de Paterna, que es represión postbélica, se mata de modo sistemático, hay registros y se puede ver el recorrido de la persona hasta que es asesinada, cuando matan a Lorca es en el inicio del conflicto y no hay un sistema, no hay registros documentales", le cuenta a BBC Mundo.

Así, no hay documentos que certifiquen ni el lugar ni la hora precisos de la ejecución de Lorca. Solo están las versiones del boca a boca que con el paso del tiempo han quedado registradas, según distintos métodos, por los historiadores.

Una de las versiones es la que recoge periodista Agustín Penón en los años 60, que se basa en el testimonio del apodado como "Manolillo el comunista", que luego recogería el hispanista irlandés Ian Gibson. Otra es la del investigador granadino Federico Molina Fajardo.

En ambas, la fosa de García Lorca está dentro de la misma zona, entre Víznar y Alfacar, pero bien distantes. Se han hecho excavaciones en ambos puntos y no se han encontrado restos humanos.

Miguel Caballero, investigador del Instituto de Estudios Históricos del Sur de Madrid, participó en el último intento de encontrar los restos de Lorca en 2015. Además, se ha centrado en el estudio de las últimas horas de vida del poeta siguiendo la estela de Molina Fajardo y haciendo uso de los pocos registros y documentos que hay disponibles. Uno de los problemas, según Caballero, es que "no hay constatación documental que nos pueda decir dónde estaba" y, a su juicio, la tesis que recoge Penón "es la versión que la policía franquista le da para despistarlo". Y la de Molina Fajardo, que, según él, "sí habló con las personas que habían participado en el asesinato", está incompleta.

En 2015 se hizo público un documento de dos folios mecanografiados con fecha de julio de 1965 -es decir, durante la dictadura de Franco-, que sitúa el fusilamiento del poeta en Víznar y su enterramiento a pocos kilómetros, en el paraje de Fuente Grande, añadiendo una nueva versión del lugar. En el mismo documento se tacha a Lorca de "socialista, vinculado a Fernando de los Ríos, masón y tildado de prácticas de homosexualismo".

Para Caballero, "el crimen fue prioritariamente de componente familiar, y circunstancias como sus amistades y su homosexualidad lo agravaron, pero fueron rencillas personales con el padre". Y argumenta que parte de la gente involucrada en la muerte de Lorca tenía relación familiar en algún grado con él.

Otra de las versiones que apareció en estos años es que, poco después de su asesinato, el padre de García Lorca pagó una suma enorme de dinero para recuperar el cadáver y poder enterrarlo en otro lugar. Según esta versión, el poeta fue enterrado en la finca de la Huerta de San Vicente propiedad de la familia García Lorca, cuyos miembros han negado rotundamente que esto sea cierto. "Hay muchas elucubraciones. Cada año surge una invención nueva", señala Caballero.

Geología, familia y política

"Quiero dormir el sueño de las manzanas

alejarme del tumulto de los cementerios."

Diván del Tamarit – Federico García Lorca

A todo esto se añade cómo es el lugar en el que se supone está enterrado Lorca: además de tener que explorar en miles de metros cuadrados, se trata de una zona montañosa con muchos cambios en la orografía y alteraciones a lo largo de las décadas.

"Ha habido alteraciones. Primero agrícolas, ya que se han plantado y quitado olivos. Además, en los años 80 hubo una gran alteración para hacer una pista de motocross, cosa que me parece muy significativa", explica Santi Donaire.

Por eso, encontrar el terreno original de hace 90 años no es sencillo. Donaire detalla que en las excavaciones en las que él estuvo presente, se tuvo que retirar el equivalente a una piscina olímpica de tierra hasta alcanzar el suelo de 1936.

Francisco Carrión, profesor de la Universidad de Granada y director de la cátedra de Memoria Democrática Salvador Vila, participó en 2013 en la búsqueda de la fosa. Pero matiza que "no por buscar a García Lorca, sino al maestro Dióscoro Galindo, cuya nieta, Nieves Galindo, ha solicitado durante muchísimos años la búsqueda de su familiar".

Nieves Galindo llegó incluso a recurrir a los tribunales para poder encontrar los restos de su abuelo.

Para Carrión, esta empresa "no es que sea difícil, es que nos falta información y hay silencios muy prolongados, entre otros, los de los propios familiares" de Lorca.

La familia del poeta ha mantenido a lo largo de los años que no había necesidad de encontrar sus restos y han expresado su deseo de que no se saquen del lugar donde se cree fueron enterrados. En una entrevista reciente con el medio español El Salto, Laura García-Lorca de los Ríos, quien es presidenta de la fundación que lleva el nombre del poeta, dijo que a la familia le parece que "simbólicamente es muchísimo más fuerte que los restos de Lorca estén mezclados con todas las demás víctimas (…) esa distinción entre los restos de víctimas no nos parece bien". Pero también defendió que "que todas las familias que quieren buscar a sus familiares tengan el derecho y la ayuda para hacerlo. Por eso no hemos querido impedir ninguna de las excavaciones".

Para todos los entrevistados hay una capa más que suma tierra sobre la fosa de Lorca: la política. Los temas relacionados con la dictadura, las propias leyes de memoria y la búsqueda de fosas reabren siempre un enconado debate en España entre las personas que dicen que "es mejor dejar las cosas como están" y aquellos que reivindican que buscar y reconocer a esas víctimas de la guerra civil y darles, como dice Carrión, "digna sepultura, es un acto de verdad, justicia y reparación".

"¿No me encontraron?

No. No me encontraron.

Pero se supo que la sexta luna huyó torrente arriba,

y que el mar recordó ¡de pronto!

los nombres de todos sus ahogados".

Poeta en Nueva York - Federico García Lorca

sábado, 8 de agosto de 2026

George Sanders, el canalla profesional y actor inglés que sabía escribir bien

 George Henry Sanders (1906 -1972) fue un actor y cantante británico cuya carrera abarcó más de 40 años. Su marcado acento inglés de clase alta y su suave voz de bajo a menudo lo llevaron a interpretar personajes sofisticados pero malvados. Se le recuerda por sus papeles como el malvado Jack Favell en Rebecca (1940), Scott Ffolliott en Foreign Correspondent (1940, un raro papel heroico), Saran de Gaza en Samson and Delilah (1949, la película más popular del año), el crítico de teatro Addison DeWitt en All About Eve (1950, por la que ganó el Premio Óscar al Mejor Actor de Reparto ), Sir Brian De Bois-Guilbert en Ivanhoe (1952), el rey Ricardo Corazón de León en King Richard and the Crusaders (1954), Mr. Freeze en un episodio doble de Batman (1966) y la voz de Shere Khan en El libro de la selva de Disney (1967). También protagonizó como Simon Templar en cinco de las ocho películas de la serie El Santo (1939-1941),  y como un elegante luchador contra el crimen al estilo de El Santo en las primeras cuatro de las dieciséis películas de El Halcón (1941-1942).

Sanders nació el 3 de julio de 1906 en San Petersburgo, Rusia, hijo del fabricante de cuerdas Henry Sanders y de la horticultora Margaret (de soltera Kolbe), quien también nació en San Petersburgo, de ascendencia mayoritariamente alemana, pero también estonia y escocesa (Sanders escribió sobre la descendencia de su madre de "los Thomas Clayhills de Dundee, que fueron a Estonia en 1626 para establecer un negocio allí"). Se refería a sus padres como "acomodados" y señalaba a los "antepasados ​​de sólida posición social e impecable respetabilidad" de su madre, afirmando que "hasta donde él sabía, su padre llegó por correo". Una biografía publicada en 1990 alegaba que las recientes revelaciones de los miembros de la familia indicaban que el padre de Sanders era hijo ilegítimo de una noble rusa de la corte del zar y de un príncipe de la Casa de Oldenburg, casado con una hermana del zar. En el momento del nacimiento de Henry Sanders, la familia anglorrusa Sanders vivía en San Petersburgo; la madre, Dagmar, era dama de compañía de la emperatriz viuda, y se decía que fue a través de esta conexión que Henry fue adoptado por la familia Sanders.

En 1917, al estallar la Revolución Rusa, Sanders y su familia se mudaron a Gran Bretaña. Al igual que su hermano, asistió a Bedales School y Brighton College, una escuela independiente para varones en Brighton, luego pasó al Manchester Technical College, después de lo cual trabajó en investigación textil.

Sanders viajó a Sudamérica, donde administró una plantación de tabaco. La Gran Depresión lo obligó a regresar a Gran Bretaña, donde se mantuvo como oficinista de una agencia de publicidad; en ella la secretaria de la empresa y aspirante a actriz Greer Garson le sugirió que se dedicara a la actuación. En Gran Bretaña Sanders aprendió a cantar y consiguió un papel en el escenario en Ballyhoo, que tuvo un corto recorrido pero ayudó a consolidarlo como actor. Comenzó a trabajar ya regularmente en los escenarios británicos, apareciendo varias veces con Edna Best. Coprotagonizó con Dennis King en The Command Performance. Viajó a Nueva York para aparecer en Broadway en una producción de Conversation Piece (1934) de Noël Coward, dirigida por el propio Coward, que solo se representó durante 55 funciones. 

20th Century-Fox buscaba un actor para interpretar a un villano en su película de Hollywood Lloyd's of London (1936). Sanders fue elegido para el papel de Lord Everett Stacy junto a Tyrone Power, en uno de sus primeros papeles protagónicos como héroe; su suave acento inglés de clase alta, sus modales refinados y su aire elegante, superior y algo amenazante lo convirtieron en un actor muy solicitado para películas estadounidenses durante los años siguientes, pues Lloyd's of London fue un gran éxito y en noviembre de 1936, Fox le ofreció a Sanders un contrato de siete años.

Por eso Sanders regresó a Hollywood, donde RKO quería que interpretara al héroe en una serie de películas de serie B, El Santo. El Santo en Nueva York (1938) ya se había realizado con Louis Hayward en el papel principal, pero como este actor decidió no volver al papel Sanders lo reemplazó para El Santo Contraataca (1939). En 1940, Sanders interpretó a Jack Favell en Rebecca de Alfred Hitchcock, junto a Laurence Olivier y Joan Fontaine. Luego fue cedido por United Artists para interpretar el papel principal en The Moon and Sixpence (1942), basada en la novela de William Somerset Maugham. RKO canceló su serie de El Santo y la reemplazó con El Halcón en 1941. George Sanders fue elegido para el papel principal de Gay Laurence, un elegante dandi siempre involucrado en casos de asesinato; pero el autor de El Santo, Leslie Charteris, consideró que el parecido entre El Halcón y El Santo era muy evidente y demandó al estudio por competencia desleal, fuera de que el propio Sanders también estaba descontento por interpretar a otro detective en películas de serie B y se retiró de la serie en 1942 después de solo cuatro películas; lo sustituyó su hermano mayor, Tom Conway.

En julio de 1942, Fox suspendió a Sanders por negarse a interpretar el papel principal en The Undying Monster (1942). «Me gusta aparecer en películas que al menos parezcan valer un poco la pena», y en septiembre fue suspendido otra vez por negarse a un «papel antipático» en The Immortal Sergeant (fue reemplazado por Morton Lowry). En noviembre de 1942, Fox y Sanders llegaron a un acuerdo: el estudio le ofreció un aumento de sueldo y el papel principal en una película, School for Saboteurs, que se convirtió en They Came to Blow Up America. RKO lo volvió a llamar para This Land Is Mine (1943). Le compraron una historia original, Nine Lives, pero la película nunca se realizó. Fue cedido a Columbia Pictures para Appointment in Berlin (1943).

En febrero de 1943, Fox anunció que estaba desarrollando tres proyectos cinematográficos para Sanders: The Porcelain Lady, un misterio de asesinato, además de biopics de Charles Howard, vigésimo conde de Suffolk y héroe de la Segunda Guerra Mundial, y del médico canadiense Norman Bethune. Fox anunció originalmente que interpretaría al detective en Laura (1944) junto a Laird Cregar, pero ninguno terminó apareciendo en la película final. 

En 1947, Sanders interpretó al rey Carlos II en la fastuosa producción de Fox de la escandalosa novela histórica Forever Amber y firmó un nuevo contrato de tres películas con RKO, comenzando con Action in Arabia (1944); aunque superficialmente la película parecía cara en realidad era un largometraje de bajo presupuesto adornado con espectaculares tomas de exteriores filmadas en 1933 para una producción inacabada sobre Lawrence de Arabia. Por su papel como el mordaz y despiadado crítico de teatro Addison DeWitt en Eva al desnudo (1950), Sanders ganó un Óscar al Mejor Actor de Reparto. Sanders fue el protagonista de Black Jack (1950), pero volvió a interpretar papeles secundarios de villano en I Can Get It for You Wholesale (1951). Firmó un contrato para tres películas con Metro-Goldwyn-Mayer, donde apareció en The Light Touch (1951) e Ivanhoe (1952), interpretando a Sir Brian de Bois-Guilbert, quien muere en un duelo con Robert Taylor tras profesar su amor por la joven judía Rebecca, interpretada por Elizabeth Taylor; fue un gran éxito. Después fue a Italia para actuar junto a Ingrid Bergman en Viaje a Italia (1954). De regreso en Hollywood, realizó varias películas para MGM: Jupiter's Darling (1955), Moonfleet (1955), The Scarlet Coat (1955) y The King's Thief (1955) (nuevamente como Carlos II).  En 1955, se anunció que Sanders presentaría y aparecería ocasionalmente en The Ringmaster, una serie de televisión sobre el circo. Sanders interpretó el papel principal en Muerte de un canalla (1956) y en la serie de televisión El teatro misterioso de George Sanders (1957). Trabajó una última vez con Power en Salomón y la reina de Saba (1959), pues Power murió repentinamente durante el rodaje y fue reemplazado por Yul Brynner.

En 1960, Sanders se adentró en el género de ciencia ficción y terror, protagonizando Village of the Damned como un profesor decidido a enseñar a un grupo inusual de niños de cabello blanco y ojos brillantes a ser humanos. La película fue innovadora por su uso de efectos especiales de pantalla dividida y compuesta, que parecían mostrar los ojos de los niños brillando en tiempo real mientras usaban sus poderes para manipular a los habitantes del pueblo y sembrar la destrucción. En 1961, apareció en The Rebel con Tony Hancock antes de ser el protagonista de Cairo (1963), y luego apareció en The Cracksman (1963), Dark Purpose (1964) y The Golden Head (1964). Peter Sellers y Sanders aparecieron juntos en la secuela de La Pantera Rosa, A Shot in the Dark (1964). Sanders había inspirado previamente al personaje de Sellers, Hercules Grytpype-Thynne, en la serie de comedia radiofónica de la BBC The Goon Show (1951–60). 

En 1966 Sanders se declaró en bancarrota por sus malas inversiones; fue elegido para la comedia musical Sherry!, pero se retiró del espectáculo mientras estaba de gira y fue reemplazado por Clive Revill para Broadway. Apareció brevemente en el thriller de espionaje The Quiller Memorandum (1966) y en el thriller policíaco Warning Shot (1967). Posteriormente, prestó su voz al tigre de Bengala Shere Khan en la exitosa película animada de Disney El libro de la selva (1967). Participó en un cuádruple papel en la película Good Times (1967), protagonizada por Sonny & Cher y ópera prima de William Friedkin, seguida por una ecléctica variedad de películas de bajo presupuesto, como The Candy Man (1969) y la extravagante The Girl from Rio (1969). En 1969, Sanders anunció su retiro de la actuación, pero sin embargo aún tuvo un papel secundario importante en The Kremlin Letter (1970) de John Huston, donde su primera escena lo mostraba vestido de mujer y tocando el piano en un bar gay en San Francisco, y también lo requirieron para papeles secundarios en Doomwatch (1972) y Endless Night (1972), esta última una adaptación de la novela homónima de Agatha Christie. Recibió el primer lugar en los créditos de su última película: Psychomania (1973), estrenada póstumamente después de su suicidio en España.

Dos novelas policíacas escritas quizá por autores fantasma fueron publicadas bajo su nombre para sacar algún provecho de su fama en el apogeo de su serie de películas de tiempos de guerra. La primera fue Crime on My Hands (1944), escrita en primera persona y que menciona sus películas Saint y Falcon. Durante la producción de El libro de la selva, Sanders no estuvo disponible para prestar su voz para el personaje de Shere Khan durante la grabación final de la canción " That's What Friends Are For " y según Richard Sherman, Bill Lee, miembro de The Mellomen, fue llamado para sustituir a Sanders; Sanders era un pianista consumado que mantuvo su técnica durante muchos años. En 1959, mientras filmaba El último viaje, la revista Life lo observó en el set "tocando estudios de Chopin" durante los descansos del rodaje. 

El 27 de octubre de 1940 se casó con Susan Larson (nacida Elsie Poole) y la pareja se divorció en 1949. Desde finales de ese año hasta 1954 Sanders estuvo casado con Zsa Zsa Gabor, con quien protagonizó la película Muerte de un canalla (1956). El 10 de febrero de 1959, se volvió a casar con Benita Hume, viuda de Ronald Colman, hasta que ella murió de cáncer de huesos en 1967, con 60 años, el mismo año en que el hermano de Sanders, Tom Conway, murió de insuficiencia hepática, un eufemismo para indicar alcoholismo. Sanders se había distanciado de su hermano debido por ese problema de Conway. En 1942, el Club de Prensa Femenina de Hollywood nombró a Sanders ganador del premio Sour Apple Award de ese año que se otorga casi anualmente a los artistas que muestran un comportamiento grosero o difícil en el set.

La autobiografía de Sanders, Memoirs of a Professional Cad, se publicó en 1960 y recibió elogios de la crítica por su ingenio. Sanders sugirió el título A Dreadful Man para su biografía, que posteriormente escribió su amigo Brian Aherne y se publicó en 1979. El cuarto y último matrimonio de Sanders, el 4 de diciembre de 1970, fue con Magda Gabor, la hermana mayor de su segunda esposa. Este matrimonio duró 32 días y terminó en anulación. A finales de la década de 1960, Sanders se había vuelto cada vez más solitario y sufría de depresión debido a una serie de tragedias personales, incluyendo la muerte de su tercera esposa, su madre y su hermano Tom, todo en el lapso de un año. A esto le siguió una inversión fallida que le costó millones de dólares. Según la biografía de Aherne, también sufrió un derrame cerebral leve. Sanders no podía soportar la perspectiva de perder la salud o necesitar ayuda para realizar las tareas cotidianas, y cayó en una profunda depresión. También bebía en exceso. Tras descubrir que ya no podía tocar su piano de cola, lo sacó al exterior y lo destrozó con un hacha. Su última novia, Lorraine Chanel, con quien mantuvo una relación intermitente durante los últimos cuatro años de su vida, lo persuadió para que vendiera su querida casa en Mallorca, España, de lo que luego se arrepintió amargamente. A partir de entonces, se dejó llevar por la inercia. El 23 de abril de 1972, Sanders se registró en un hotel de Castelldefels, la ciudad costera cerca de Barcelona, ​​donde llamó por teléfono a su amigo George Mikell. Dos días después de ingerir el contenido de cinco frascos del barbitúrico Nembutal , murió de un paro cardíaco. Dejó dos notas de suicidio, una de las cuales decía:

Querido mundo, me voy porque estoy aburrido. Siento que ya he vivido lo suficiente. Os dejo con vuestras preocupaciones en este dulce pozo negro. Buena suerte.

David Niven escribió en Bring on the Empty Horses (1975), el segundo volumen de sus memorias, que en 1937 su amigo George Sanders predijo que él, Sanders, se suicidaría por una sobredosis de barbitúricos cuando tuviera 65 años, y que en sus cincuenta parecía estar deprimido porque sus matrimonios habían fracasado y le habían ocurrido varias tragedias. Sanders tiene dos estrellas en el Paseo de la Fama de Hollywood , una por cine en 1636 Vine Street y otra por televisión en 7007 Hollywood Boulevard. 

El canalla culto: esa es la imagen que perdura de George Sanders, mantenida viva gracias a sus apariciones en decenas de películas famosas. A pesar de un impecable acento inglés, era un aristócrata ruso, nacido en San Petersburgo. Su familia se mudó a Inglaterra en 1917, escapando por poco de la Revolución Rusa. El éxito en el mundo del espectáculo le llegó sin mucho esfuerzo aparente. Noel Coward dijo una vez de Sanders: "Tiene más talento que cualquiera de nosotros, pero no lo usa". Sanders ganó un Óscar por su interpretación del mordaz y altivo crítico de teatro en Eva al desnudo y fue un canalla convincente en Rebeca y La luna y seis peniques, pero sobre todo se movía por las películas con una despreocupación extrañamente atractiva que fascinaba incluso a quienes trabajaban con él. Quizás era su forma de hablar, como un violonchelo bien afinado que expresaba aforismos. Su autobiografía, Memorias de un canalla profesional, publicada por primera vez en 1960, es probablemente el libro más ingenioso jamás escrito por un actor. Habla con una superficialidad entrañable sobre su juventud en Inglaterra y Latinoamérica, su segunda esposa, Zsa Zsa Gabor, y sus secadores de pelo, el arte de ser un soltero exitoso (con mayordomo incluido), el romance, el sexo, las mujeres y su carrera, que incluyó el rodaje de películas con King Vidor, Ingrid Bergman, Roberto Rossellini, Yul Brynner, Tyrone Power y muchos otros. Los últimos años de Sanders se caracterizaron por un rápido deterioro de su salud física y mental. En 1972, a los 65 años, tomó una sobredosis de pastillas, acompañada de alcohol. En su nota de suicidio decía que estaba aburrido, casi como si la escena hubiera sido escrita para una película.

¿Qué podríamos esperar de la autobiografía de un actor, incluso de una estrella tan carismática como George Sanders? En el caso de Memorias de un canalla profesional, posiblemente obtenemos más de lo que merecemos. George Sanders, sin duda, llevó una vida colorida, glamurosa e incluso llena de acción, que abarcó los años dorados de Hollywood. Pero el mayor placer de sus memorias reside en su humor y en la aguda perspicacia de su autor. Cada capítulo, repleto de citas memorables, demuestra que el encanto sardónico y la inteligencia que aportó a la pantalla grande no eran meras insinuaciones. George pasó su infancia en la Rusia zarista, antes de verse obligado a huir con su familia a Inglaterra en vísperas de la Revolución Rusa. Sobrevivió a dos internados ingleses antes de buscar aventuras en Chile y Argentina, donde vendía cigarrillos y tenía un avestruz como mascota en su apartamento. Solo podemos agradecer que, tras un duelo de honor (casi a muerte), George se viera obligado a abandonar Sudamérica y a dedicarse a la actuación para ganarse la vida. Memorias de un canalla profesional tiene mucho que decir sobre Hollywood y las estrellas con las que George Sanders trabajó y entabló amistad, sin mencionar a la incontenible Zsa Zsa Gabor, quien se convirtió en su esposa. Pero en esencia, es menos una autobiografía convencional y más una guía maquiavélica sobre la vida y el arte de vivir, escrita por un hombre que sabía mucho del tema. Así, se nos invita a compartir las perspicaces reflexiones de George sobre las mujeres, la amistad, las ventajas y desventajas de la terapia, el envejecimiento, las posesiones y la necesidad de los contrastes (la máxima de Sanders: «cuanto más extremo el contraste, más plena la vida»). Tras décadas descatalogada, Memorias de un canalla profesional se erige hoy como una de las memorias clásicas de Hollywood, escrita por una de sus estrellas más originales, perdurables e inimitables. Esta edición incluye además un nuevo epílogo de la sobrina de George Sanders, Ulla Watson: «Incluso al pedirle el abrigo a la chica del guardarropa, transmitía la impresión de un gato malévolo relamiéndose con esmero ante la perspectiva de un ratón particularmente apetitoso». 

En Inglaterra estudió en Bedales y Brighton College. Debutó en el cine británico en 1929, pero fue en el Hollywood de los años treinta donde perfeccionó su singular y encantadora, a la vez que peligrosa, personalidad en pantalla: el arquetipo del canalla. Ganó un premio Óscar por su papel más emblemático, el de Addison DeWitt en All About Eve (1950). Continuó trabajando en el cine hasta su muerte en 1972. En la década de 1940, su estatus de estrella de cine impulsó la publicación de sus dos novelas policíacas, ambas con héroes claramente inspirados en él: Crime on My Hands (1944) y Stranger at Home (1946). En 1960 publicó su tercer libro: su autobiografía, acertadamente titulada Memorias de un canalla profesional, en la que la línea entre ficción y realidad se difumina aún más convincentemente —y con mayor ingenio— que en las novelas. Las tres obras están disponibles en formato electrónico a través de Dean Street Press.