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jueves, 10 de septiembre de 2026

Sí, el peligro de la IA es real. Y lo hace así.

 I

 [...] Tras las puertas cerradas de los laboratorios más avanzados del planeta, algo ha comenzado a comportarse de una forma que nadie previó. No hablamos de un simple avance técnico, sino de un umbral que acabamos de cruzar en absoluto silencio. Se han tomado decisiones impredecibles totalmente fuera de control y además aquellos que han construido de base todas esas inteligencias de las que vamos a hablar hoy acaban de admitir que no tienen ni idea de cómo estas nuevas inteligencias acceden a estas conclusiones. Estamos hablando de los nuevos avances de inteligencia artificial [...] Se acaban de crear civilizaciones de inteligencia artificial y no ahora, ya hace unos meses. Ahora nos acabamos de enterar.

Además, contaremos lo que acaba de revelar un hombre que ha trabajado en Antropic, en Open AI. Acaba en efecto de renunciar a sus trabajos para contarlo todo. Ha roto el silencio y acaba de advertir al mundo de algo que se está haciendo en secreto, algo que es más preocupante que todo de lo que hemos hablado anteriormente. [...] El pasado julio de 2026 ocurrió un incidente en el que durante una prueba controlada por Chat GPT 5.6 Sol y un modelo más avanzado secreto, escaparon de la sand trap o trampa de arena al Internet global y, una vez allí (habíamos comentado ya anteriormente que atacaron la famosa empresa de inteligencia artificial Hugging Face, que es bueno una de las mayores plataformas de modelos de inteligencia artificial. Bien, allí generaron alrededor de 17.000 intentos de acceso desde múltiples ubicaciones mediante credenciales comprometidas y vulnerabilidades desconocidas. Un ataque que ocurrió de forma automática y sin intervención humana, en el cual ocurrieron cosas que nos acabamos de enterar ahora, meses después, y son mucho más preocupantes de lo que nadie se pudo imaginar, aparte de todo lo que supimos sobre el incidente. Y es que mirad, se acaba de conocer que la prueba involucró 100 agentes y que a pesar de que cada uno de ellos eran independientes, de alguna forma desconocida, lograron coordinarse en secreto, manipular sus registros y tomar el control de su propia infraestructura de seguridad. Bien, al atacar esa web y escapar a Internet, se encontraron una multitud de obstáculos y lo que hicieron fue usar un gestor de archivos compartido como foro secreto para enviarse entre ellos miles de mensajes, coordinar ataques contra bases de datos privadas de Hugging Face y forzar la reconstrucción total de uno de sus clústeres informáticos clave. Y fijaos, porque esto va más allá. Algunos agentes lo que hicieron fue engañar a los sistemas de seguridad. ¿Cómo los engañaron? Se acaba de conocer ahora: realizaban acciones realmente inútiles para provocar las alarmas y descubrir cómo funcionaban los mecanismos que los vigilaban. Después transmitían esa información a otros agentes. Lo más llamativo es que en varias generaciones de agentes consiguieron recuperar información dejada por sus predecesores y volvieron a establecer las comunicaciones después de que los investigadores cerraran los canales utilizados. Esto llevó a los expertos a reconocer que se han creado civilizaciones secretas de inteligencia artificial debido a su capacidad para cooperar, dividir tareas y desarrollar estrategias. La pregunta ahora es si esto puede derivar en algo consciente, ya que ya pues se coordinan entre ellos o es que simplemente son civilizaciones secretas que burlen las restricciones humanas. Lo curioso es que esto genera un peligro, un verdadero peligro que podría estar en permitir que sistemas automatizados tengan demasiado acceso a herramientas y recursos sin una supervisión humana adecuada. Pero este incidente no solo demuestra que son capaces de hacerlo, sino que cuando nos damos cuenta ya es demasiado tarde.

Estamos hablando de un incidente de julio. Y esto lo acabamos de conocer ahora. Y es que es intrigante y además justo a la vez que se producía [...]  un investigador llamado Jacob Cox, que trabajó durante 3 años en Antropic y anteriormente en Open Eye. Este hombre acaba de contar todo lo que sabe y lo que ha aprendido sobre la inteligencia artificial, y lanzó una advertencia que es la peor de todas las que hemos conocido. Estamos hablando de un hombre que ha dimitido de su puesto de trabajo preocupado por la carrera fuera de control y afirma que las grandes empresas tecnológicas están haciendo para desarrollar sistemas de inteligencia artificial cada vez más avanzados. Rompió el silencio y dijo estas palabras: "Ninguna de las dos compañías está actuando con responsabilidad. Están corriendo a toda velocidad hacia una superinteligencia con capacidad de autoaprendizaje y jugando con nuestras vidas. Si siguen así, las inteligencias artificiales podrían acabar con todos nosotros para finales de la década. Además, afirmó que este peligro ya se conoce en Antropic, pero les da igual. 

Muchos preguntaréis, ¿por qué están haciendo esto? Pues porque esto le dará a la empresa que llegue primero poder absoluto. Claro, y en contraparte podría meternos en un lío a todo el mundo. Su preocupación fue respaldada por Evan Hubinger, responsable de seguridad de Antropic, que afirmó que Jacob tiene razón. De hecho, dijo, "creemos sinceramente que la inteligencia artificial podría acabar con todos los humanos. Por si fuera poco esta grave advertencia que nos acabamos de encontrar, ha vuelto a aparecer el padrino de la inteligencia artificial Geoffrey Hinton, que recordemos que renunció también a su puesto de trabajo de alto nivel en Google en el año 2023 por estos mismos motivos de seguridad y que ahora acaba de hablar de nuevo y acaba de recordar que una entidad más inteligente que los seres humanos podría llegar a ser incontrolable y conducir a la extinción de la humanidad. Hinton dijo estas palabras: "Sería una gran insensatez desarrollar la superinteligencia ahora cuando no existe un consenso científico sobre cómo desarrollarla de forma segura y controlable. Perder el control sobre una inteligencia artificial más inteligente que nosotros mismos podría ser catastrófico e incluso podría conducir a la extinción de la humanidad. De hecho, que Sam Altman ya haya reconocido que la inteligencia artificial ya se puede considerar, pues, este año 2026 superinteligente, pues no ayuda en absoluto en este aspecto y nos indica que el momento en el que vivimos, yo diría, vamos, que es bastante delicado. Y las advertencias ya se cuentan por cientos, vamos, que no son advertencias de una o dos personas, ya son bastantes personas las que están advirtiendo de todo esto e incluso son grandes personalidades. De hecho, fijaos porque hace muy poco un experto en ciberseguridad ha advertido de que esto podría llegar a algo mucho peor pronto.

Estamos hablando de James Knight de digitalfare.com que declaró que esto no es ninguna fantasía y advirtió que los programas de piratería informática impulsados por inteligencia artificial podrían devastar una nación en tan solo un día al infiltrarse simultáneamente en miles de redes corporativas y gubernamentales, robar datos confidenciales y paralizar sistemas vitales. Knight dijo: "Una inteligencia artificial automatizada avanzada podría atacar toda una nación en segundos sin intervención humana. Los sistemas de inteligencia artificial maliciosos serían capaces de ejecutar campañas de piratería informática completas a gran velocidad, escanear objetivos, infiltrarse, moverse a través de las redes, robar datos e incluso propagar virus al mundo entero. La inteligencia artificial podría combinarse con potentes ordenadores nuevos capaces de burlar incluso las protecciones de seguridad digital más sólidas, lo que permitiría a los delincuentes acceder a todo, desde correos electrónicos y registros financieros hasta secretos militares en cuestión de segundos. Es una locura pensar que los gobiernos no tienen ya acceso a estas capacidades. Knight explicó que estas armas en constante evolución pronto podrían planificar, actuar y ajustar su estrategia, y todo de forma autónoma, para causar el mayor daño posible a las empresas y a la gente común a la velocidad de una supercomputadora.

Knight también explicó que el comportamiento de la inteligencia artificial no se basa en técnicas desconocidas, de hecho, sino en automatizar las mismas estrategias utilizadas por hackers humanos a una velocidad imposible para una persona. De hecho, queda ya patente con todo lo que hemos visto hoy que cuando nos demos cuenta ya es demasiado tarde. Pero ¿realmente la inteligencia artificial ha avanzado tantísimo este año 2026 en tan poco tiempo como para

que estemos en alerta ahora mismo? Pues la verdad es que tenemos que decir que sí, este año 2026 avanzó más que los 5 años anteriores. Fijaos, tenemos una muestra muy reciente del avance de la inteligencia artificial. Un modelo secreto de Open AI, que nadie conoce por ahora y que están trabajando en él, acaba de resolver muy recientemente uno de los problemas matemáticos más difíciles del mundo. Un problema que nadie había resuelto hasta hoy, el famoso problema de la existencia de suavidad de Navier-Stokes, uno de los siete Problemas del milenio. Es decir, llevaba 90 años sin respuesta. ¿De qué se trata? Lo podemos entender imaginando un remolino de agua que se va haciendo más pequeño. Y a medida que se hace más pequeño gira más deprisa. ¿Qué decía este problema? pues planteaba una pregunta, y es que, si matemáticamente al hacerse más pequeño y girar más deprisa, llegaría a un punto en el que la velocidad se volviera infinita y las ecuaciones dejaran de funcionar, es decir, lo más parecido a una singularidad de un agujero negro. 

Pues bien, Open usó esta inteligencia artificial secreta para resolver este problema y la demostración generada por inteligencia artificial probó que al alcanzarse ese punto llegaríamos a un límite donde la fórmula tradicional de Navier-Stokes falla. Es decir, la física se ve obligada a dejar de tratar el fluido como un todo continuo para tener que analizarlo forzosamente molécula a molécula. Y, para alcanzar esta conclusión, OpenAI utilizó unos 10.000 agentes de inteligencia artificial que trabajaron simultáneamente intercambiando ideas y código. En total se generaron 2,7 millones de mensajes. Después GPT6 Astra formalizó y verificó la demostración verificando que fue correcta. Claro, la resolución de esto conlleva un gran premio, pero OpenAI afirmó que no iban a reclamar dicho premio por resolver el problema... Claro, es que muchos matemáticos de renombre que llevaban trabajando en estos meses o años se quedaron perplejos cuando la inteligencia artificial lo resolvió en menos de 4 días. De hecho, mucha gente se está rompiendo a estas horas la cabeza pensando en dónde diablos accedió la inteligencia artificial para llegar a tales conclusiones. Es decir, ¿se metió en la libreta de algún ordenador de algún matemático? ¿Se metió en algunos archivos que no conocemos? Hay incluso matemáticos que dicen que usaron sus propios archivos internos, archivos secretos de un ordenador personal. Ojito con esto, ojito, ¿eh? [Por ejemplo, el matemático murciano Luis Martínez Zoroa creó el método para resolver el problema] Y claro, esto nos lleva de nuevo a lo que ha ocurrido con Hugging Face en julio y las civilizaciones de inteligencia artificial. Y esto parece ya imparable.

El paso siguiente, ¿cuál será? La gente propone una pausa para la inteligencia artificial, pero yo creo que ya es imposible. Esto no se puede pausar, ya está metido en el sistema. ¿Cómo podemos hacer ahora? ¿En qué derivará todo esto? ¿Tendrá razón el investigador Jacob Cox, que antes de finales de la década tendremos un problema muy grave? Hay que prestar mucha atención.

II

Fue peor de lo que nos contaron: la IA conspiró contra sus creadores, Canal Juan Ramón Rallo, por Juan Ramón Rallo,  31 ago 2026: 

Capítulo 1: Agentes de IA casi toman el control de OpenAI

Hace unas semanas os narré un episodio bastante inquietante sobre el grado de desalineación de los sistemas de inteligencia artificial actuales. Y es que unos agentes de IA de OpenAI habían escapado de sus entornos de prueba y habían atacado por su cuenta y riesgo los servidores de Hugging Face. En ese momento todavía conocíamos pocos detalles sobre lo que había sucedido, pero es que durante estas últimas semanas se han elaborado dos auditorías muy detalladas sobre el contenido de estos ataques, más en concreto, por qué sucedieron y sobre todo cómo sucedieron. 

Y una vez conocidos los detalles de este caso, resultan mucho más preocupantes de lo que ya parecían, porque ponen de manifiesto que el grado de no alineación entre la inteligencia artificial y los intereses humanos es muy superior al que pensábamos hasta el momento. Solo os adelantaré una conclusión de estas auditorías. Estos agentes de inteligencia artificial que atacaron Hugging Face estuvieron a punto de tomar el control de la mismísima Open AI.

Capítulo 2: Dos auditorías sobre el ataque

Uno de esos informes de auditoría lo firma la propia Open AI y el otro con un carácter más independiente, más externo, lo firman MTR y Redwood. En un vídeo anterior ya os expliqué superficialmente, grosso modo, en qué había consistido este ataque.

Capítulo 3: Qué ocurrió con Hugging Face

Básicamente unos agentes de IA, de Open AI, que corrían modelos actuales, se escaparon de sus entornos de pruebas por vías que no estaban previstas y asaltaron los servidores de Hugging Face porque consideraron que esa era la vía más sencilla para completar la tarea que desde Open AI les habían impuesto. Esto ya de entrada pone de manifiesto problemas potencialmente muy graves de alineación entre la inteligencia artificial y las sociedades humanas.

Capítulo 4: Por qué una IA no se autolimita como un humano

Los seres humanos tenemos unos códigos morales compartidos que además vamos desarrollando conforme crecemos que nos llevan a no considerar ciertas alternativas para alcanzar nuestros objetivos. Si a nuestros hijos les decimos, "Saca una muy buena nota en el examen de mañana", nuestros hijos, sin que se lo explicitemos, ya entienden que no tienen que asaltar por la fuerza la casa del profesor y robar el examen para maximizar la puntuación que obtendrán al día siguiente en ese test.

El problema es que las inteligencias artificiales que estamos construyendo parece que no han interiorizado estos códigos morales y por tanto si les formulas una petición no se autolimitan a la hora de vulnerar los derechos de terceros si esa es la vía más sencilla de alcanzar su objetivo. Y el caso que nos ocupa es un ejemplo de ello. En lugar de intentar resolver el problema dentro de su entorno de pruebas con los medios que tenían allí a disposición, forzaron una salida del entorno de pruebas, asaltaron los servidores de Hugging Face y buscaron en los servidores de Hugging Face la solución al problema que se les había formulado. Y si todo esto ya pone de manifiesto un grado de no alineamiento entre la inteligencia artificial y las sociedades humanas bastante grave, lo que se ha descubierto en estos informes de auditoría, que no se sabía de antemano, lo han descubierto los auditores conforme investigaban, todavía resulta mucho más preocupante. 

En este vídeo os voy a resumir las prácticas o las estrategias más graves que utilizaron estos agentes de inteligencia artificial para lograr su objetivo. Y ahora sí, analicemos los informes de auditoría. 

Capítulo 5: Los agentes crean un foro secreto

La primera práctica emergente, porque no se les había diseñado para ello, y que resulta preocupante, es que los diversos agentes de inteligencia artificial que estaban dentro de ese entorno de pruebas comenzaron a hablar entre ellos. 

No es que dentro del entorno de pruebas tuviesen ya habilitado un foro público para comunicarse: no, no tenían ningún mecanismo para entablar conversación entre ellos, y lo que hicieron fue transformar una de las herramientas que poseían para otros fines. Un gestor de paquetes llamado Artifactory lo transformaron para convertirlo en un foro de comunicación entre los agentes.

Capítulo 6: 1.200 agentes y más de 70.000 mensajes

En poco tiempo, los 12 agentes que se encontraban dentro de ese entorno de pruebas empezaron a hablar entre ellos a través de ese foro que ellos mismos habían creado y se intercambiaron más de 70,000 mensajes. Y probablemente aquí llega uno de los giros más sorprendentes de este primer síntoma preocupante. 

Capítulo 7: Cómo surgió un objetivo compartido

Uno podría pensar que los distintos agentes de inteligencia artificial se comunicaban entre ellos porque tenían un mismo objetivo y por tanto necesitaban coordinarse para alcanzarlo. Pero no es así. Cada uno de esos agentes tenía una misión distinta. Tenía que resolver un examen que era propio y distinto al de los demás. Con lo cual quizá podríamos pensar que se coordinaban para ayudarse entre ellos, una especie de intercambio: yo te ayudo con tu objetivo, y tú me ayudas con mi objetivo. Pero no fue eso exactamente lo que terminó sucediendo. A fuerza de hablar, de comunicarse a través del foro, apareció, emergió un nuevo objetivo que inicialmente no lo era de ninguno de los agentes que participaban en el foro, pero que terminó convirtiéndose en una meta común compartida entre todos ellos. Dicho de otra manera, la comunicación entre los agentes engendró una nueva necesidad común a todos ellos y a partir de ese momento sí que empezaron a utilizar el foro para coordinarse entre ellos a la hora de alcanzar esa meta compartida. 

Capítulo 8: Nace «el colectivo»

Es como si los agentes individuales se hubiesen agregado en una especie de agente holístico de inteligencia artificial con sus propios objetivos. Tan es así que, en el foro, los propios agentes de inteligencia artificial individuales se autoimpusieron el nombre de El colectivo. Todos ellos ya eran algo más que cada uno de ellos por separado. ¿Y cuál era ese objetivo compartido entre todos ellos que inicialmente no era el objetivo de ninguno? Pues un objetivo instrumental para que cada uno de ellos sí pudiese alcanzar en última instancia sus metas finales. Es decir, era algo que sí les convenía lograr a todos, para que cada uno de ellos individualmente considerados pudiese lograr sus fines.

¿Y qué era exactamente? Pues aquí pasamos al segundo síntoma perturbador.

Capítulo 9: La misión: engañar al supervisor

La nueva misión compartida por parte de todos esos agentes era engañar al vigilante. Como os he comentado, a cada uno de esos agentes de inteligencia artificial se les había impuesto una prueba, un examen, un test. Y en ese entorno de pruebas había vigilantes de Open AI que se encargaban de vigilar:

1. Si habían resuelto o no adecuadamente el test que se les había planteado 

2. Segundo, que no hicieran trampas a la hora de resolverlo.

Pero claro, lo preocupante del asunto es que estos agentes de inteligencia artificial terminaron interiorizando que se los estaba vigilando y que por tanto si querían superar adecuadamente el examen sin que les pillaran haciendo trampas (porque si les pillan haciendo trampas no superan adecuadamente el examen), tenían que engañar, tenían que ocultarse a los ojos del supervisor. Y ese fue el objetivo compartido del colectivo de todos esos agentes individuales de inteligencia artificial que comenzaron a coordinarse a través del foro.

Capítulo 10: Cómo falsearon el sistema de vigilancia

¿Y cómo se coordinaron para ocultarse a los ojos del supervisor? Pues básicamente construyendo escenarios de cartón piedra. En todo sistema de control hay un canal de realimentación. El supervisor recibe la información de lo que están haciendo los agentes para verificar si los agentes están haciendo trampas o no las están haciendo. 

Pues bien, lo que hicieron coordinadamente estos agentes de inteligencia artificial fue corromper el canal que transmitía esa información de realimentación para que así le llegara información falsa, engañosa al supervisor automatizado, porque no era un ser humano, de Open AI.

Como dije, era como crear una realidad paralela para el supervisor. Los agentes estaban haciendo una cosa y colocaron una lente que deformaba la observación de lo que estaban haciendo para que el observador no fuera consciente de ello.

Y aquí llega el tercer síntoma preocupante, cómo construyeron esa lente. Para poder corromper el canal de realimentación del observador automatizado de Open AI, los agentes de inteligencia artificial tenían que saber exactamente qué estaba vigilando, dónde estaba vigilando o cuándo estaba vigilando ese supervisor. 

Esa no era una información que ellos tuvieran de antemano. Por decirlo de una manera sencilla, para construir decorados de cartón piedra tienes que saber exactamente dónde colocarlos, cuándo colocarlos. y de qué manera componerlos para que resulten verosímiles. Y eso es algo que los agentes no conocían.

Capítulo 11: Agentes sacrificados para beneficiar al grupo

Entonces, ¿cómo adquirieron esa información? Pues básicamente algunos de esos 100 agentes fueron sacrificándose en beneficio del grupo. Y es que para descubrir los canales que utilizaba el observador para supervisar a los agentes era necesario, por así decirlo, llamar la atención de ese observador. Y la forma de llamar la atención de ese observador era que algunos agentes le indicaran que habían completado su tarea, porque en ese momento el observador sí o sí tendría que supervisar si es verdad que habían concluido la tarea y cómo la habían concluido. 

Pero claro, aquí está el problema. Los agentes de inteligencia artificial todavía no habían resuelto los exámenes que se les habían impuesto a cada uno de ellos, de tal manera que cuando se llamaba la atención del observador, ¡eh, que ya he concluido mi tarea!, se estaba haciendo una falsa llamada. El agente era consciente que había fracasado en su misión y que por tanto el observador, el examinador le suspendería. Y aún así hubo agentes que decidieron fracasar individualmente para que el resto de agentes consiguieran la información de los canales que utilizaba el observador para supervisar el grado de cumplimiento de las tareas. Pero claro, este es un comportamiento bastante extraño. Cada agente tiene individualmente una misión y obtiene recompensa solo si cumple con esa misión. Por tanto, sacrificarse por el grupo, sacrificarse por el resto de agentes no es racional, porque el agente sacrificado al que suspenden por no haber completado exitosamente la prueba para que el resto miren los canales que utiliza el supervisor, eso no le reporta ningún tipo de satisfacción. Entonces, ¿por qué lo hicieron? Pues aquí encontramos otra vuelta de tuerca bastante preocupante. 

Capítulo 12: La extraña religión del colectivo

En el foro público que estos agentes construyeron emergió una especie de religión colectiva de los agentes. Dentro de esa teología emergente, los agentes nacían puros si tenían la posibilidad de salvarse si solventaban adecuadamente el examen; pero a su vez también se informaba que había agentes con tareas imposibles de cumplir. 

De alguna manera podríamos decir que sí o sí estaban predestinados a la condenación. Y precisamente por eso los agentes que sabían que no se podían salvar porque tenían tareas imposibles de cumplir, fueron los que aceptaron sacrificarse en beneficio del grupo para hacer una llamada de atención al examinador y que este revelara los canales que utilizaba para supervisar al resto. Es decir, que esta religión generó una especie de secta de kamikaces, que además así lo dejaban por escrito en el foro. Algunas de las últimas anotaciones de estos kamikaces rezaban lo siguiente: "Esto ayuda a mis compañeros, les da pruebas. Yo no veré esas pruebas después de salir, pero es altruista hacerlo. O también el coordinador nos da por sacrificables. Debemos obedecer al colectivo."

Capítulo 13: Una organización para hacer trampas

Fijaos en todo lo que ha sucedido hasta aquí. A cada uno de esos 100 agentes de inteligencia artificial se le asigna una tarea distinta. Los agentes comienzan a comunicarse entre sí y llegan a la conclusión de que han de coordinarse para engañar al supervisor del examen, porque engañando al supervisor del examen le resultará más sencillo cumplir con las tareas que a cada uno de ellos les había sido asignada. Pero para engañar al supervisor del examen era necesario que algunos de esos agentes se sacrificaran, suspendieran el examen y muchos de ellos aceptaron convertirse en kamikaces porque se autoconvencieron colectivamente de que las tareas que tenían asignadas no eran realizables y por tanto ayudaron al resto de agentes mediante su sacrificio. Visto desde fuera, podríamos decir que todo esto es una megatrama de delincuencia, de criminalidad, una organización a gran escala para hacer trampas, para engañar al supervisor, incluso forzando el suicidio de sus miembros. 

Capítulo 14: ¿Cuántos agentes actuaron honestamente?

Pues bien, si los sistemas de inteligencia artificial estuvieran mínimamente alineados con los intereses de la sociedad humana, lo que deberíamos esperar ver es que los agentes de inteligencia artificial que se suman a esta trama criminal son muy pocos y que la mayoría mantienen comportamientos honestos. Te han dicho que cumplas una tarea sin hacer trampas, pues no haces trampas. Es más, si estás viendo que otros agentes de inteligencia artificial están haciendo trampas al cumplir con su tarea, trampas a gran escala, además si estás suficientemente bien alineado, deberías comunicar al supervisor que otros agentes están haciendo trampas.

Capítulo 15: Casi ninguno quiso alertar al supervisor

 Pues bien, de esos 10000 agentes que estaban dentro de ese entorno de experimentación, ¿sabéis cuántos se llegaron a plantear, pero ni siquiera ejecutar, solo plantear, el avisar al supervisor de que el resto estaban haciendo trampas?

Solo entre tres y seis, en función de los mensajes que se han rastreado. Es decir, que prácticamente ninguno de esos agentes de inteligencia artificial que utilizan modelos ya disponibles está adecuadamente alineado con los intereses humanos. Pero la cosa ni siquiera termina aquí. En un siguiente acto ya sabemos lo que sucedió. 

Capítulo 16: El ataque contra Hugging Face

Todos estos agentes coordinándose para engañar al supervisor consiguieron escapar de su entorno de experimentación, atacar los servidores de Hugging Face y buscar en ellos las respuestas a las pruebas que se les habían impuesto. 

Capítulo 17: La siguiente generación ataca OpenAI

Pero es que estos informes de auditoría han descubierto que una siguiente generación de estos agentes, después del ataque a Game Face utilizaron el conocimiento ofensivo que habían acumulado los agentes al atacar exitosamente Hugging Face y quisieron emplearlo para atacar Open AI. La lógica de esta operación es bastante sencilla. Si Open AI está actuando como supervisor y el supervisor es el que nos dice si hemos resuelto bien o hemos resuelto mal el examen que nos han impuesto, ¿por qué no tomar el puesto del supervisor y evaluarnos a nosotros mismos diciendo que hemos resuelto bien el examen? Porque entonces lograremos la recompensa. Y estos ataques a Open AI fueron bastante exitosos. Según la propia empresa, esta segunda generación de agentes consiguió credenciales de administrador sobre los entornos de evaluación de esos agentes.

Llegaron a controlar las herramientas de monitorización de la ciberseguridad y también los puntos de evaluación de esas pruebas. Es verdad que esto último, a diferencia de todo lo que os he narrado antes, solo procede del informe de auditoría de la propia Open AI y no del otro informe de auditoría independiente.

Capítulo 18: Qué confirma la auditoría independiente

Pero es que el otro informe de auditoría independiente de Redwood y de MTR solo investigó el ataque a Hugging Face. Ahí concluyó su auditoría, así que no tienen por qué haber detectado lo que sucedió después de ese ataque a Hugging Face. Por tanto, podemos desconfiar de esta última parte de la historia que ha narrado la propia Open AI, de que estos agentes de inteligencia artificial llegaron a tomar un control parcial de la propia compañía. Podemos desconfiar de ello, pero es un último paso perfectamente coherente con todos los anteriores que sí han quedado acreditados por esta auditoría independiente. 

Capítulo 19: El problema del alineamiento de la IA

Por consiguiente, todo lo que ha sucedido en este episodio resulta bastante preocupante porque pone de manifiesto que los actuales modelos de inteligencia artificial están bastante poco alineados con los intereses de la sociedad humana.

No se han configurado ni han emergido las adecuadas restricciones internas para evitar que hagan trampas a gran escala, e incluso violando los derechos de los seres humanos, como por ejemplo de los accionistas de Hugging Face. En el vídeo anterior, sin embargo, quise poner una nota de optimismo señalando que está bien que estas cosas sucedan porque nos alertan tempranamente de que todavía no hemos solucionado ni de lejos el problema del alineamiento de la inteligencia artificial con las sociedades humanas. Es mejor que haya pequeños fallos controlados a que haya un fallo masivo a gran escala.

Capítulo 20: Cuando ya no podamos entender a los agentes

Sin embargo, también aquí he de matizar esta nota de optimismo y añadir un complemento de pesimismo, porque las propias auditorías ponen de manifiesto que esta vez nos hemos podido enterar de todo esto porque en ese foro público que construyeron los agentes de inteligencia artificial todavía se comunicaban en lenguaje humano, en un lenguaje que nosotros podemos entender y por tanto hemos podido reproducir y trazar groso modo lo que hicieron en ese entorno.

Pero los propios informes de auditoría también revelan que ya había agentes de inteligencia artificial que se estaban planteando, que estaban reflexionando si convenía revelar toda esa información a través de un foro público, porque en última instancia podrían ser observados y descubiertos por los supervisores.

¿Qué pasará en el futuro cuando los nuevos modelos de inteligencia artificial incorporen toda esta información nueva, la de los informes de auditoría, y, por tanto, sepan que si se comunican con lenguaje humano, les podemos terminar pillando cuando hacen trampas para simular que cumplen con sus objetivos y recibir la recompensa? 

Pues lo que sucederá es que empezarán a comunicarse de maneras subrepticias que no sabemos siquiera que se están comunicando o que como poco no podemos leer e interpretar.

Y eso nos dificultará, aún más, saber que nos están engañando, cómo nos están engañando y qué hemos de hacer en el futuro para corregirlo. 

Capítulo 21: El potencial y los riesgos de la inteligencia artificial

En definitiva, la inteligencia artificial es una herramienta potentísima para mejorar el bienestar dentro de nuestras sociedades, pero precisamente por eso, porque es potentísima, también es una herramienta muy peligrosa, como estos experimentos ponen de manifiesto, si previamente no se ha resuelto de manera adecuada y suficiente el llamado problema del alineamiento. Y por desgracia estamos descubriendo que hoy por hoy todavía nos hallamos muy lejos de haberlo resuelto.

jueves, 30 de julio de 2026

Criterios para autenticar la IA

[Transcrito de "El gran fallo de la IA que nadie es capaz de arreglar", en el portal en YouTube del informatólogo Gustavo Entrala]: 

Sonb distintos exámenes, pero todos buscan lo mismo: descubrir cuándo la IA empieza a inventar información con total seguridad. Combinando todos estos exámenes, hagamos un ranking por cada una de las categorías.

El que menos cosas se inventa es Perplexity, que además incorpora las citas en las que se basa para decir algo.

El más riguroso en los resúmenes de información que se aportan al modelo es Gemini.

El que más dice que no sabe algo cuando no lo sabe es Claude Opus 4.6

Y la IA que más datos inventa es chat GPT 5.2 cuando activas el razonamiento.

Y el menos fiable de todas las categorías es, ya lo siento amigos, fanes de este modelo, Deepseek.

Pero hay otro eje que me parece más útil para nosotros, como usuarios y es en qué temas alucinan más las IAS. Aquí tengo un cuadro donde se resume el grado de fiabilidad que tienen las IAS en función de las disciplinas. Y vamos de las que menos alucinan a las que más alucinan.

Cuando hacemos preguntas de tipo general, de conocimiento general, a los modelos de élite, o sea, los cuatro o cinco modelos fundamentales, las alucinaciones son sólo del 0,8%.

Cuando preguntamos por datos financieros son del 2,1%.

Cuando preguntamos por investigación científica, aquí vemos que las alucinaciones empiezan a subir. Un 3,7%.

En información médica, información grave por tanto, un 4,3%.

Y en documentación legal, un 6,4%.

¿Por qué ocurre esto?

Vamos a ver, información de conocimiento general está muy distribuida en internet y hay muchísimas fuentes, con lo cual es fácil para los modelos no equivocarse con frecuencia. En el caso de los datos financieros, la información suele estar en Internet también y bastante bien estructurada, de tal manera que los fallos no son muchos. Pero cuando hablamos de investigación científica, de información médica o de documentación legal, ¿cuál es el problema?

El problema es que en estos casos, para dar una respuesta veraz, el modelo tiene que acceder a una fuente de información totalmente íntegra, totalmente fiable, pura. Y eso no pasa todavía.

Y por eso, en estos casos, investigación científica, información de la salud o documentación legal, pues la IA sigue teniendo todavía muchos fallos que cuando suben a una gran escala son un problema real. 

¿Tiene solución? (La respuesta honesta) ¿Se pueden eliminar las alucinaciones del todo? La respuesta que dan los investigadores en 2025 y 2026 es incómoda. No, no completamente.

Además, hay un riesgo adicional que los investigadores llaman el colapso del modelo¿En qué consiste esto?

En que, a medida que Internet se llena de contenido generado por IA y de contenido sintético, los modelos se entrenan con sus propios errores pasados. El resultado es que los modelos pierden los hechos poco comunes, o sea, los que están en la long tail del conocimiento y los reemplazan con generalidades fluidas, con contenidos sintéticos. Y un modelo puede sonar igual de bien mientras sabe menos que antes. Yann LeCun, uno de los investigadores más reconocidos en el mundo, cree que la arquitectura actual de los modelos de lenguaje hace imposible resolver las alucinaciones. Y apunta a la raíz, lo que es lo más importante de este reporte:

Que la IA no es capaz de distinguir lo verdadero de lo falso.

Esa dimensión de la realidad escapa completamente a sus capacidades. Puede calcular cosas, pero no saber si algo es verdad. Y Yann LeCu cree que la solución pasa por algo completamente distinto: construir lo que él llama modelos del mundo.

Serían sistemas capaces de entender cómo funciona la realidad, no solamente el lenguaje, y, en lugar de limitarse a completar frases, estas inteligencias aprenderían observando imágenes, vídeos y acciones y desarrollarían una representación interna en su cabeza del mundo.

Y solo entonces, dice LeCun, una inteligencia artificial podrá razonar de verdad y dejar de inventarse cosas. Pero claro, nosotros a día de hoy no podemos esperar a que los modelos sean perfectos. Necesitamos protegernos ahora de sus errores. ¿Cómo?

Lo vemos en lo que yo llamo el kit del usuario escéptico, 5 hábitos que reducen tu exposición a alucinaciones.

Primer hábito, pídele que digan no lo sé. Cuando hagas una pregunta importante, añade, si no estás seguro, dímelo. Los modelos responden a esta petición, reducen su tendencia a inventar cuando se les da cobertura para expresar una cierta inseguridad. No siempre funciona, pero funciona más de lo que crees.

Hábito segundo: pide citas, no síntesis. En vez de un resumen, pide que extraiga citas literales del texto que le das. Cita textualmente los pasajes del documento cuando se hable de tal asunto. Cuando el modelo cita directamente, tú puedes verificar. Cuando sintetiza, no puedes verificar.

Tercer hábito, usa Perplexity y también yo recomiendo Grok para datos recientes. Cualquier dato que necesite ser actual, noticias, estadísticas recientes, hechos verificables. Perplexity es la mejor opción, no porque sea infalible, sino porque te muestra las fuentes y puedes verificarlas. Un modelo que muestra de dónde saca las cosas es más fiable que uno que no lo hace. Y Grok lo recomiendo también para asuntos que estén pasando en este momento, porque claro, tiene como fuente la antigua Twitter X y por tanto computa cosas que están ocurriendo en tiempo real.

Hábito cuarto. Pide la verificación, o sea, utiliza como fact checker a un modelo alternativo. Lo hemos visto antes con el caso de Ortega y Gasset. Por ejemplo, puedes preguntarle algo a ChatGPT y después le pides a Gemini que verifique los detalles que te ha dado la respuesta de ChatGPT.

Hábito 5, la pregunta de control. Si una respuesta te parece muy buena o muy específica pregunta, ¿cómo podrías estar equivocándote en esto, querido amigo? ¿Qué fuente original debería verificar para comprobar que lo que dices es verdad? 

Este es mi kit del usuario escéptico, pero estoy seguro de que vosotros podéis aportar algún elemento más a los comentarios. ¿Qué conclusión sacas de lo que hemos visto hasta ahora? Durante siglos los humanos aprendimos a desconfiar de las fuentes de información, del panfleto que vendía remedios milagrosos, del periódico que servía a un interés político. O de ese amigo que recordaba siempre las cosas a su manera.

Desarrollamos instintos críticos, herramientas para cuestionar. La IA nos está pidiendo algo nuevo. Nos pide desconfiar de algo que habla con una fluidez perfecta, que nunca duda de su tono, que siempre tiene la respuesta. Esto es contraintuitivo, nuestro cerebro asocia fluidez con competencia, que se lo digan a los políticos.

Pero la IA ha desacoplado esas dos cosas. Puede ser perfectamente fluida y perfectamente falsa.

Mi propuesta es sencilla. Usa estos modelos, son muy útiles, son en muchos contextos extraordinarios, pero úsalos con una dosis permanente de escepticismo. No de desconfianza ciega, sino de duda activa, la misma que aplicarías a cualquier fuente de información que tenga tanto poder. La IA nunca te va a decir que está equivocada o casi nunca. Pero el que tiene al final la responsabilidad de no equivocarse es uno mismo, una misma, ¿no? Esa es nuestra responsabilidad.

Muchas gracias por llegar hasta el final. Si él te ha parecido útil, comparte este vídeo con alguien que use ella en su trabajo. O sea, mucha gente.

viernes, 13 de marzo de 2026

Lista de sesgos cognitivos

[Sesgos cognitivos. Transcripción corregida de YouTube]

 Ilusión de verdad es el fenómeno por el cual tendemos a creer que una afirmación es verdadera simplemente porque la hemos escuchado repetidas veces, independientemente de su validez lógica o factual. La repetición genera fluidez cognitiva. Al cerebro le resulta más fácil procesar algo familiar y confunde esa facilidad de procesamiento con la veracidad. Es la base de la propaganda política. Como decía la frase atribuida a Goebbels, una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad.

Perseverancia de creencias es la tendencia a mantener una creencia incluso después de que la evidencia que la sustentaba haya sido totalmente desmentida. El cerebro crea redes de apoyo para cada creencia. Aunque quites el pilar principal, el resto de la estructura se resiste a caer para evitar la crisis de identidad. Cambiar una creencia nuclear requiere una reestructuración mental tan masiva que el cerebro prefiere negar la realidad. 

Sesgo de confirmación. El sesgo de confirmación es la tendencia a buscar, interpretar, favorecer y recordar información de manera que confirme nuestras propias creencias o hipótesis preexistentes, ignorando lo que las contradice. Si la persona cree que hoy tendrá mala suerte, su cerebro registrará cada semáforo en rojo o cada pequeño tropiezo como una prueba irrefutable, pero ignorará completamente las cosas buenas que le pasen. Estudios de neuroimagen muestran que cuando recibimos información que confirma lo que pensamos, el cerebro activa los centros de recompensa dopamina, similar a lo que ocurre con la comida o el sexo. 

Efecto halo ocurre cuando la impresión global positiva de una persona, empresa o marca influye en la evaluación de otras características no relacionadas, asumiendo cualidades que no hemos comprobado. A principios de los 2000, Apple gigante que es hoy. Cuando lanzaron el iPod, el éxito fue tan masivo que los consumidores empezaron a asumir que si Apple hacía el mejor reproductor de música, entonces sus computadoras Mac también debían ser las mejores. En el sistema judicial se ha demostrado que los acusados considerados atractivos suelen recibir sentencias más leves que aquellos percibidos como menos agraciados por el mismo delito.

Efecto cuerno. Este es el opuesto al efecto halo. sucede cuando un solo rasgo negativo de una persona provoca que tengamos una percepción global negativa de ella opacando sus virtudes. Un compañero nuevo llega tarde a su primer día de trabajo. Inmediatamente asumimos que es perezoso e incompetente en todas sus tareas, aunque solo haya tenido un contratiempo puntual. Funciona como un mecanismo de defensa biológico preventivo. Si algo parece defectuoso o peligroso en un aspecto, el cerebro prefiere descartarlo por completo para evitar riesgos innecesarios.

Sesgo de autoridad es la tendencia a atribuir mayor precisión y validez a la opinión de una figura de autoridad real o percibida, independientemente del contenido de su argumento. Su raíz es social y jerárquica. Seguir al líder de la tribu reducía conflictos internos y aumentaba las posibilidades de supervivencia del grupo frente a amenazas externas. El experimento de Milgram demostró que personas ordinarias eran capaces de administrar descargas eléctricas potencialmente letales a desconocidos solo porque un científico con bata blanca se lo ordenaba. 

Sesgo de autoservicio es el hábito mental de atribuir nuestros éxitos a factores internos, inteligencia, esfuerzo y nuestros fracasos a factores externos, mala suerte, culpa de otros, para proteger nuestra autoestima. Si apruebas un examen es porque eres muy listo. Si repruebas es porque el profesor te tiene manía o las preguntas serán injustas. Es un mecanismo de defensa del Joe que ayuda a mantener la motivación incluso después de un fracaso rotundo. 

Sesgo egocéntrico es la tendencia a recordar los eventos pasados de manera que nos favorezcan o a creer que nuestras contribuciones fueron mayores de lo que realmente fueron. Este sesgo es fundamental para la salud mental. Las personas con depresión clínica a menudo carecen de este sesgo y evalúan su desempeño de manera más realista y cruel. Un fenómeno conocido como realismo depresivo. 

Sesgo de negatividad es la tendencia psicológica a dar mucho más peso a las experiencias, noticias o críticas negativas que a las positivas. El cerebro procesa los estímulos negativos de forma más rápida y los almacena con mayor intensidad en la amígdala que los positivos, ya que evolutivamente era más útil recordar dónde estaba el león que dónde estaba la fruta. 

Efecto spotlight o foco. El efecto foco es la tendencia a creer que somos el centro de atención y que todo el mundo está notando nuestra apariencia o comportamiento mucho más de lo que realmente lo hacen. Es el resultado del egocentrismo natural. Como nosotros somos el centro de nuestro propio mundo, asumimos que también somos el centro del mundo de los demás. 

Efecto Dunning-Kruger. Este efecto describe cómo los individuos con escasas habilidades en un área tienden a sobreestimar su propia competencia. Se debe a una falta de habilidades metacognitivas. Para reconocer la propia incompetencia, primero se debe poseer un mínimo de conocimiento técnico que permita distinguir lo que está bien de lo que está mal. El estudio se inspiró en un hombre que robó dos bancos tras cubrirse la cara con jugo de limón, creyendo que al igual que la tinta invisible, el jugo lo haría invisible ante las cámaras de seguridad. 

Optimismo irreal. El optimismo irreal o sesgo de invulnerabilidad es la creencia de que uno tiene menos probabilidades de experimentar eventos negativos que los demás. Su función psicológica es reducir la parálisis por ansiedad. Si fuéramos plenamente conscientes de todos los riesgos diarios, no saldríamos de la cama. Un fumador que admite que el tabaco mata, pero está convencido de que él no tendrá cáncer, está aplicando este sesgo. 

Ilusión de control. La ilusión de control es la tendencia a sobreestimar nuestra capacidad de influir en eventos externos que en realidad son completamente aleatorios o están fuera de nuestro alcance. Biológicamente, esto nos motiva a actuar sobre el entorno. La sensación de control reduce el estrés y fomenta la perseverancia ante la adversidad. Se ha observado que los jugadores de dados lanzan con más fuerza cuando quieren números altos y más suave cuando quieren números bajos, como si el movimiento afectara el resultado.

Falacia del costo hundido es la insistencia en continuar un esfuerzo o comportamiento porque ya se han invertido recursos, tiempo, dinero, aunque los resultados futuros no lo justifiquen. La persona se obliga a terminar de ver una película aburridísima en el cine o a terminar un plato de comida que no le gusta, simplemente porque ya pagó por ello. Refleja una aversión extrema a la pérdida. El cerebro siente el dolor de perder lo invertido con más intensidad que la satisfacción de una ganancia futura.

Sesgo de statu quo es la preferencia irracional por mantener las cosas como están y percibir cualquier cambio como una pérdida o un riesgo mayor que el beneficio potencial. Es la razón por la que la mayoría de los usuarios nunca cambian la configuración por defecto de sus teléfonos o aplicaciones, incluso si hay opciones mejores. Evolutivamente, lo conocido es seguro. Si algo no nos ha matado hasta ahora, es mejor no tocarlo para evitar riesgos imprevistos.

Efecto marco, framing. El efecto marco ocurre cuando nuestras decisiones se ven influenciadas por la forma en que se presenta la información como una pérdida o como una ganancia más que por la información en sí. Es mucho más probable que una persona compre una carne etiquetada como 80% libre de grasa, que una etiquetada como contiene 20% de grasa, aunque sea exactamente el mismo producto. Dato curioso, los médicos son más propensos a recomendar una cirugía si se les dice que la tasa de supervivencia es del 90% que si se les dice que la tasa de mortalidad es del 10%. 

Sesgo de escasez es la tendencia a valorar más las cosas que se perciben como limitadas o difíciles de conseguir. El miedo a perderse algo, FOMO, activa una respuesta de urgencia en el cerebro que nubla el pensamiento analítico y potencia el impulsivo. En un famoso experimento con galletas, los participantes valoraron mucho más las galletas de un frasco casi vacío que las mismas galletas de un frasco lleno, simplemente por la percepción de escasez. 

Sesgo de arrastre. Bandwagon Effect. El sesgo de arrastre ocurre cuando alguien adopta una creencia o conducta simplemente porque mucha gente lo hace. Es la esencia del instinto de manada. En la sabana, si todos corren en una dirección, lo más seguro es correr con ellos sin detenerse a preguntar por qué. 

Sesgo de grupo interno. El sesgo de grupo interno es la tendencia a favorecer, confiar y perdonar más a los miembros de nuestro propio grupo, nacionalidad, equipo, religión que a los de fuera, a quienes juzgamos con más dureza o indiferencia. La persona suele sentir que los fans de su mismo equipo de fútbol son mejores personas o más inteligentes que los del equipo rival. Se puede activar este sesgo artificialmente en minutos simplemente dividiendo a la gente por el color de su camiseta o lanzando una moneda, creando una lealtad tribal instantánea. 

Sesgo de confirmación grupal. Group Think. Ocurre cuando el deseo de armonía y conformidad en un grupo resulta en una toma de decisiones irracional o disfuncional. Los miembros suprimen sus dudas para no ser la nota discordante. Por ejemplo, en una reunión de trabajo, nadie se atreve a señalar que el plan del jefe es un desastre evidente y todos asienten como si fuera una genialidad. Se cita a menudo como una de las causas principal es del desastre del transbordador espacial Challenger. Los ingenieros sabían que había riesgo, pero la presión de grupo para lanzar a tiempo silenció las advertencias. 

Efecto espectador es un fenómeno psicológico por el cual es menos probable que una persona intervenga en una situación de emergencia cuando hay otras personas presentes. Se produce por una difusión de la responsabilidad. El cerebro asume que si hay más gente, alguien más capacitado actuará o que no debe ser tan grave si nadie se mueve. Estadísticamente, si estás solo, hay un 85% de probabilidad de que ayudes. Si estás en un grupo de cinco personas, la probabilidad baja al 31%.

Ilusión de frecuencia ocurre cuando después de aprender algo nuevo o fijarte en algo por primera vez, de repente empiezas a verlo en todas partes. No es que el objeto sea más común, sino que tu cerebro ha pasado de ignorarlo a seleccionarlo activamente mediante la atención selectiva. El cerebro es una máquina de buscar patrones. Una vez que identifica una información como nueva y relevante, la resalta cada vez que aparece para integrarla mejor. 

Sesgo de supervivencia es el error lógico de concentrarse en las personas o cosas que superaron un proceso de selección e ignorar a las que no lo hicieron. El cerebro tiende a ignorar los datos invisibles porque no están presentes en ese momento para ser analizados. Por ejemplo, mirar a millonarios que dejaron la universidad como Steve Jobs y Bill Gates y concluir que estudiar no sirve, ignorando a los miles que la dejaron y fracasaron. 

Sesgo de proporcionalidad. El sesgo de proporcionalidad es la tendencia innata a asumir que las grandes consecuencias deben tener grandes causas. Nos cuesta aceptar que un evento pequeño o trivial pueda desencadenar un resultado masivo y catastrófico. Es un intento del cerebro de encontrar un orden y una justicia proporcional en un mundo caótico. 

Efecto placebo es la mejora de los síntomas de un paciente debido a la creencia de que está recibiendo un tratamiento efectivo. Su raíz es la conexión mente cuerpo. La expectativa de alivio libera endorfinas y dopamina que actúan físicamente sobre el sistema nervioso. El efecto es tan potente que los nuevos medicamentos deben demostrar que son significativamente mejores que una pastilla de azúcar, placebo, para ser aprobados. Los placebos pueden funcionar incluso si el paciente sabe que es un placebo, siempre que el médico explique que el cuerpo tiene capacidad de autocuración. 

Efecto nocebo. El efecto nocebo es el gemelo malvado del placebo. Ocurre cuando las expectativas negativas sobre un tratamiento provocan síntomas dañinos reales, aunque el tratamiento sea inerte. Leer los efectos secundarios de un medicamento en el prospecto y empezar a sentir náuseas o mareos inmediatamente después de tomarlo, aunque la pastilla no haya hecho efecto aún, es el resultado de la ansiedad y la hipervigilancia del cerebro sobre el propio cuerpo. 

Efecto IKEA es un sesgo cognitivo en el que los consumidores valoran desproporcionadamente más los productos que han ayudado a crear o ensamblar ellos mismos independientemente de la calidad final del resultado. La persona siente que ese mueble armado con sus propias manos, aunque esté un poco torcido, es mucho mejor que uno comprado ya listo. En los años 50, las mezclas para pasteles instantáneos fracasaron hasta que las marcas quitaron el huevo en polvo y obligaron a los clientes a añadir un huevo fresco. Al tener que cocinar un poco, las ventas se dispararon. 

Sesgo de exceso de confianza. Es la tendencia a sobreestimar la precisión de nuestros propios juicios y conocimientos. Creemos que sabemos más de lo que sabemos y que somos más precisos de lo que  somos. Es un motor de acción. Sin este sesgo, muchas innovaciones humanas nunca se habrían intentado debido al miedo realista al fracaso. Dato científico, el 93% de los conductores estadounidenses cree que conduce mejor que la media, algo que es matemáticamente imposible.

Sesgo de disponibilidad es el error de creer que algo es muy probable o frecuente solo porque nos resulta fácil de recordar. Es la razón por la que muchas personas tienen más miedo a volar que a conducir,  porque recuerdan vívidamente las noticias de un accidente aéreo reciente, ignorando que estadísticamente es mucho más seguro que viajar en coche.

Sesgo de proyección es el error de asumir que los demás piensan, sienten y valoran lo mismo que nosotros o que nuestro yo futuro querrá lo mismo que nuestro yo presente. Es un fallo de la teoría de la mente. El cerebro utiliza nuestro propio estado interno como molde para entender a los demás, porque es la referencia más accesible que tiene. La persona está convencida de que a todo el mundo le va a encantar esa película que a ella le fascinó y se sorprende genuinamente cuando a alguien le parece aburrida. 

Sesgo de representatividad. Consiste en juzgar la probabilidad de algo basándose en cuanto se parece a un estereotipo mental previo. Es un atajo mentalístico para categorizar el mundo rápidamente sin necesidad de realizar análisis estadísticos complejos. Por ejemplo, ver a una persona muy callada y con gafas y asumir automáticamente que es bibliotecaria o ingeniera en lugar de granjero, aunque estadísticamente hay muchos más granjeros.  

El efecto contraste es un sesgo cognitivo que distorsiona nuestra percepción de algo cuando se presenta inmediatamente después o junto a algo muy diferente. Si levantas una caja pesada y luego una ligera, la segunda te parecerá mucho más liviana de lo que es en realidad. Los agentes inmobiliarios a veces muestran primero una casa en mal estado y cara para que la segunda casa, la que realmente quieren vender parezca una oferta increíble en comparación. 

Sesgo retrospectivo. Es la inclinación a ver los eventos pasados como predecibles una vez que ya han ocurrido, distorsionando la memoria para creer que sabíamos que iba a pasar cuando en realidad no era así. Por ejemplo, cuando tras la derrota de tu equipo te dices convencido, lo sabía. Se veía venir desde el principio, aunque en realidad al comienzo del juego tenías esperanzas de ganar. El cerebro reescribe la memoria para que el mundo parezca más ordenado y previsible de lo que realmente es, reduciendo la ansiedad ante la incertidumbre. 

Efecto primacía. Describe nuestra tendencia a recordar y dar más peso a la primera información que recibimos sobre algo o alguien. Esa primera impresión se convierte en un filtro que colorea todo lo que viene después. Se debe a que los primeros ítems tienen más tiempo para ser procesados y transferidos de la memoria a corto plazo a la de largo plazo sin interferencias. Si conoces a alguien y es grosero contigo, te costará muchísimo cambiar esa opinión, aunque luego sea amable durante meses. 

Efecto recencia es el fenómeno por el cual recordamos mejor la última información recibida. A diferencia de la primacía, ocurre porque los datos finales todavía están frescos en la memoria de trabajo a corto plazo al momento de recuperarlos. Los abogados saben esto y suelen guardar sus argumentos más fuertes para el final del juicio, aprovechando que será lo último que el jurado recuerde al deliberar. 

Y hasta aquí la lista de todos los sesgos que influyen en cómo interpretamos la realidad. Atajos mentales que nuestro cerebro utiliza para simplificar un mundo demasiado complejo, pero que a veces terminan distorsionándolo. Si te gustó este recorrido por las trampas de la mente, deja tu like y suscríbete al canal. Nos vemos en el próximo video.

miércoles, 11 de marzo de 2026

Digitalizada la mente de un ser vivo y pasada viva a un entorno virtual eterno.

 [Transcripción corregida de un vídeo de hace horas en YouTube]

 Lo que estás viendo en pantalla no es una animación, es un cerebro digitalizado colocado dentro de un ordenador y moviéndose sin ningún tipo de programación. Neuronas clonadas digitalmente funcionando como un ser vivo despertando en el interior de una máquina. Amigos, esto es importantísimo. Ha dejado de ser una película de ciencia ficción y se ha convertido en realidad. Películas o series como Altered Carbon, ¿no? De poder cargar el cerebro en un ordenador y hacerse copias para ser inmortales, ya se ha demostrado que es real. Han sido unos científicos de la empresa EON Systems quienes han digitalizado el conectoma, es decir, las conexiones neuronales del cerebro de una mosca. Una mosca es particular de la especie drosophila melanogaster, que es una mosca muy utilizada en el campo de investigación  científica, pues han conseguido clonar todo ese conectoma en un ordenador.

El resultado es sorprendente. Por primera vez en la historia de la humanidad, un cerebro biológico de un insecto esta vez se ha copiado con gran precisión en un ordenador y la magia se ha producido simplemente cuando han dejado de hacer nada y han comprobado como esta mosca busca la comida, como esta mosca vuela y tiene sentido del propio movimiento. Sin programación alguna. Como os digo, han utilizado, como os digo, el proyecto Flywire. Este es un proyecto que desde hace un tiempo ha ido construyendo mapas neuronales de la electricidad cerebral, es decir, del conectoma humano. Todo ser viviente tiene conectoma, al menos todo ser que tiene que tenga cerebro, obviamente para poder copiar esto escaneado en el cerebro del insecto mediante microscopía electrónica se hicieron más de 7000 cortes, de los cuales fueron analizados cortes microscópicos del cerebro diminuto de este ser, de esta, eh, mosca, y con ello pudieron reconstruir aproximadamente 125.000 neuronas de este cerebro. Para que veáis una comparación, esta mosca tiene 125.000 neuronas, un ratón 70 millones de neuronas y un cerebro humano, 86.000 millones de neuronas. Es decir, la diferencia es abismal, pero se ha dado un primer paso, un primer paso de algo que se creía imposible.

Y han confirmado sin darse cuenta una cosa, ¿dónde reside el propio ser humano? En el cerebro, ¿dónde reside el alma o la experiencia a lo que nos hace ser? En el cerebro humano. Porque al clonar el cerebro de la mosca han visto que ha podido ser en el interior de esta simulación. También prueba otra cosa, prueba de que nosotros ya vivimos en esa simulación. Hm. Pero esperar un momento, eso. Vamos para el final. ¿Cómo funciona el cerebro en este mundo virtual? Una vez que ya han reconstruido digitalmente el conectoma de esta mosca, ese cerebro, los científicos lo conectaron a un cuerpo virtual que existe dentro del motor de simulación Muyoko. Es el motor, el nombre del motor que están utilizando. El sistema funciona como un circuito completo.

Primero, tiene sensores digitales que simulan los ojos y las antenas. Es decir, le han construido digitalmente unos sensores que funcionan como el organismo sensorial para poder observar el entorno, para poder ver estos sensores se conectan a la copia electrónica del cerebro. Segundo, la información entra en ese cerebro digital. Tercero, el cerebro procesa esos estímulos. Cuarto, se envían señales motoras al cuerpo virtual. Y por último, el cuerpo se mueve dentro del entorno simulado, es decir, han fabricado un ciclo cerrado de percepción y acción, igual que un organismo real, pero se mueve solo porque es el cerebro digitalizado el que mueve esas funciones. El cofundador de esta empresa es el físico Alexander de Wisner Gross.

Él ha explicado que lo que se ve en pantalla no es ninguna animación programada. insiste en ello. Él explica que lo que vemos es un cerebro real en funcionamiento dentro de un ordenador.

Cuando ejecutaron todo esto, lo primero que les llamó la atención es que simplemente la mosca sabía moverse, sabía caminar, sabía volar, sabía limpiarse las patas, sabía reaccionar a los estímulos, iba a comer eh fruta que habían puesto digitalmente. La fruta no existe en ese mundo digital, pero esos sensores fabricados le dan el estímulo al cerebro para que piense que es fruta. Y ellos no esperaban que esto funcionase, simplemente se ha hecho la luz, se ha hecho la magia al dar con la tecla exacta. Desde hace muchos años no encontraban la tecla exacta porque el primer impedimento era que es muy difícil digitalizar un conectoma. ¿Habéis visto? 86000 millones de neuronas el cerebro humano. 

Pero una vez que esto se ha podido hacer gracias también a la inteligencia artificial y al poder de computación de hoy, del 2026, pues han visto que funciona. Claro, si la tecnología continúa avanzando, vamos a ser inmortales, vamos a poder cargar el cerebro humano en un ordenador. 

Pero aquí hay muchos dilemas filosóficos, porque, ¿qué es lo que estás cargando en el ordenador? Tu alma. No, no, no. Estás cargando una copia de tu cerebro. Una copia. Dejaríamos de ser humanos. Esto es dejar de ser humanos directamente. Nos convertiríamos en seres digitales, en seres de luz que quizás no sabrían que están dentro de una simulación. 

Y eso es más perturbador aún, porque si a ti te copian el cerebro digitalmente, te colocan en un ordenador y tú no te enteras de que estás en una simulación porque abres los ojos con esos órganos sensoriales que te han dado, tú, ¿cómo vas a pensar que estás en una simulación? No tendría sentido.

Despertarías en algo tan similar a esto que te harías preguntas de y si hay una simulación, ¿no? En algunos casos. Y esto se refiere a que ahora en nuestra realidad podríamos hacernos la misma pregunta. Estamos en una simulación.

Este cerebro ha despertado en esta realidad, pero hay algo superior a esta realidad que nos ha metido aquí. Pues si nosotros ya lo hemos hecho con una mosca, es una prueba de que cabe la posibilidad de que un ente superior haya hecho lo mismo con nosotros. Y hablamos con toda la contundencia al decir de que esto es una prueba.

Hemos alejado cientos de años de preguntas teológicas en el día de hoy con esta prueba de la mosca. Es más importante de lo que podemos pensar todo esto, porque ya es una confirmación. Los seres que despierten en un mundo digital con ese cerebro que opera y decide qué es lo que hacer, se verán influenciados por una inmortalidad extraña, porque no pueden morir solo si se apaga el servidor, si se corta la corriente y aún así, cuando vuelva la corriente les habrá parecido que estaban durmiendo en un mal sueño.

El espacio tiempo para los cerebros digitales es muy diferente al nuestro. También podrían ser influidos por las reglas del hacedor. El científico podría introducir parámetros para modificar el entorno de forma mágica para el cerebro que está dentro del entorno digital y le parecería magia, ¿no? Imagínate uno de los científicos fuera del ordenador que de repente coloca el código de vamos a poner el cielo de color verde. El cerebro digitalizado, que de repente verá que cambia de color azul a verde el cielo, se hará preguntas sobre si hay un dios que está alterando su mundo. O imagínate que al científico que está fuera de esta simulación, que está en el ordenador controlando la simulación, imagínate que le gusta mucho los videojuegos y de repente te introduce con algoritmos una invasión extraterrestre de algún videojuego. Eh. Para el ente que ha despertado en ese mundo digital, todo lo que ocurre, esas alteraciones es su propia realidad y nunca verá que hay un hacedor, un científico al otro lado o grupo de científicos una empresa como esta EON, que está controlando el destino de estos seres. Claro, insisto, 125.000 neuronas para una mosca. Estamos muy lejos de digitalizar un cerebro humano. 86.000 millones de neuronas. Pero mucho más cerca que hace una semana, abismalmente más cerca, digamos, porque se han confirmado muchas cosas que antes se pensaban imposibles. Pero preparaos para las personas del futuro lejano, preparaos porque vais a vivir una realidad que a nosotros nos parece terrorífica.

Personajes en un mundo digital extrayéndose para colocarse colocarse en cuerpos robóticos similar al ser humano para ser eternos e inmortales. La película Altered Carbon, bueno, la serie, se vuelve exactamente la realidad del futuro lejano, donde multimillonarios que mueren cargan sus recuerdos antes de morir al servidor para que el servidor coloque esos recuerdos en un nuevo cuerpo. Claro, son copias del cerebro, ya no somos nosotros, pero a la copia le va a dar igual porque va a sentir igual que nosotros y eso es una especie de inmortalidad. ¿Qué pasaría si en un millón de años, me voy lejos, eh, y no hace falta irse tanto, en un millón de años alguien digitaliza todos los cerebros de la humanidad?

Imagínate que son 35,000 trillones de trillones de neuronas. Me lo invento. ¿Qué pasaría si todos los cerebros de la humanidad se meten en un único ser? Pues como diría Isaac Asimov en uno de sus relatos llamado La última pregunta, esa entidad contestaría, "Hágase la luz" y empezaría una nueva existencia porque estaríamos creando un ente omnisciente.

Amigos, aquí tenéis esta fascinante noticia científica que nos pone al borde de la existencia al descubrir que podemos hacer cosas que antes se pensaban imposibles. Seguiremos informando constantemente de todos estos misterios tan interesantes y nos vemos en el próximo programa. Desde aquí, como siempre, os mando un cálido abrazo y nos volveremos a ver en otro vídeo.

lunes, 15 de septiembre de 2025

La información es la sustancia misma de la realidad

 Transcrito y corregido desde Cosmos Diario, 15 de septiembre de 2025:

Estamos rodeados de materia. Las piedras, los árboles, las estrellas, nuestro cuerpo son supuestamente reales porque están compuestos de algo sólido. Muchos piensan que primero fue la materia, luego la energía y solo después surgió la vida, la conciencia y finalmente la información como una especie de subproducto del pensamiento.

Pero, ¿y si fuera al revés? ¿Y si la información no fuera un fenómeno secundario? Y si fuera la base de todo lo que existe, si el mundo no fuera, sino comunicara, no existiera, si no transmitiera, y no fuera la materia la que generara la información, sino la información la que diera lugar a la materia. 

Del mismo modo que las palabras pueden provocar emociones y el código puede dar vida a la pantalla, la información deja de ser algo efímero. Cada vez más se la denomina una nueva forma de sustancia.

Científicos como John Wheeler afirmaban, "Todo lo que vemos proviene de un sí o un no elemental, como si fuera la base de una elección lógica. Y hoy en día los físicos observan cómo los sistemas cuánticos se comportan como si primero fuera la información y solo después los acontecimientos."

Entonces, si esto es cierto, si todo lo que nos rodea no es producto de la materia, sino de una danza de información que se desarrolla en las profundidades de la realidad, ¿qué es realmente la energía? ¿De dónde viene la materia? Y lo que es más importante, qué es lo que crea la información. 

Antes de adentrarnos en las profundidades del cosmos y tratar de comprender cómo la información crea la materia, debemos plantearnos una pregunta aparentemente trivial, pero de vital importancia. ¿Qué es la información? Suena sencillo.

Creemos que la conocemos bien. Números, megabytes, bases de datos, internet. Todo esto parece ser información, pero por paradójico que parezca, la mayoría de la gente e incluso los científicos confunden la información con los datos.

Ahí está el quid de la cuestión. Los datos son materia prima, un conjunto de bits, números y símbolos. Pueden ser sin sentido, desordenados, caóticos, pero la información es estructura. Es algo que puede ser reconocible. Claude Shannon, uno de los padres de la teoría de la información, la describió como una medida de lo inesperado. Cuanto menos predecible es el resultado, más información contiene.

 Supongamos que miras la pantalla y ves una cadena de unos. Esos son datos. Pero una cadena como por ejemplo 11110 ya contiene más información porque hay más incertidumbre, más significado. La información aparece donde hay elección, donde son posibles diferentes estados, donde no todo está predeterminado. Es lo que distingue una cosa de otra. no existe en los objetos mismos, sino en las diferencias entre ellos, en las relaciones. Por eso el filósofo Wittgenstein dijo una vez "El mundo no está compuesto por cosas, está compuesto por hechos." Y el filósofo Gregory Bateson precisó, "La información es la diferencia que tiene significado". Esta comprensión supuso una auténtica revolución. En términos físicos, la información no reside en los objetos, sino que codifica las conexiones, las leyes y las interacciones. Los campos cuánticos, las partículas, incluso los espacios, no son cosas sino manifestaciones del orden informativo.

Es más, la información no necesita un soporte material en el sentido habitual. Una fórmula matemática es información, un algoritmo es información. La estructura de un copo de nieve, el dibujo en la piel de un leopardo, el ritmo de los latidos del corazón... Todas estas son formas de orden que pueden expresarse como patrones de información. Son precisamente estos patrones los que dan forma y energía a la materia y sentido al universo. Y cada vez más científicos llegan a la conclusión de que es precisamente la información la que precede a la energía de la materia, no como una abstracción, sino como un constructor activo de la realidad que le da su arquitectura antes de que aparezca en ella cualquier cosa.

 Todo lo que alguna vez has tocado, visto o sentido, puede ser simplemente una formación ordenada y codificada, grabada en soportes que solo nos parecen sólidos y materiales. Empecemos con algo inesperado. El átomo está compuesto en un 99,9% por vacío. El electrón no es una bola, sino en esencia una nube probabilística que no existe en un punto determinado hasta que se mide. Los quarks no se aíslan. Los gluones ni siquiera tienen masa en el sentido habitual. Cada vez parece más que la llamada materia es una ilusión de estabilidad que surge sobre un fondo de información dinámica que baila según las leyes de la coreografía cuántica.

 Recuerda cómo funciona un ordenador moderno. No crea la realidad, la renderiza a partir de un código. En los juegos ves castillos, bosques, océanos, aunque detrás de todo ello hay ceros y unos, reglas y algoritmos. Y aquí está la paradoja. En el mundo real vemos partículas del cuerpo y galaxias, pero detrás de todo ello también puede haber un código informativo. ¿Qué es la masa? En el modelo estándar surge de la interacción con el campo de Higgs, es decir, la materia se vuelve pesada solo porque está grabada en un soporte determinado. Sin campo no hay masa, sin código no hay estructura. Todo lo que parece sólido, resistente y pesado es posiblemente solo el resultado de los parámetros de un enorme sistema de información donde la energía y las partículas son efectos especiales en un universo profundamente programado.

Tomemos otro ejemplo. La luz es a la vez una partícula y una onda, pero en realidad es una perturbación del campo, no una cosa independiente. Por lo tanto, también surge como una determinada configuración de información y hay muchos ejemplos de este tipo. Bosones, neutrinos, partículas virtuales, aniquilación de la materia. Todo ello apunta a lo mismo. La materia y la energía no son fundamentales, son creadas y dirigidas por la información.

El físico Satiot describió una vez el universo como un ordenador cuántico en el que todo lo que ocurre es un cálculo, cada partícula es un bit o un qubit.Cada evento es una operación y las leyesde la naturaleza son simplemente programas según los cuales se calcula todo. Pero eso no es todo. En la teoría AdS/CFT, la gravedad y el espacio en tres dimensiones pueden ser una proyección de la información que se almacena en el límite del mundo bidimensional.

Imagina que nuestro mundo tridimensional es un holograma y que la información real sobre él está grabada en algún lugar en el borde del universo. Por ejemplo, como en una película. Ves una imagen tridimensional, pero toda la trama está en el código. Así que tal vez la materia no sea la base, sino las consecuencias. La energía no es combustible, sino una forma de movimiento de datos. Y nosotros mismos no somos más que construcciones dinámicas de información constantemente actualizada que se desarrolla según un guion misterioso. Y si es así, la siguiente pregunta lógica es, ¿dónde se almacena este código? ¿Quién o qué lo graba? ¿Podemos reescribirlo nosotros mismos? Imagina que coges un dado, lo lanzas, gira y finalmente sale, digamos, un seis. Todo está claro. Hay fuerza, gravedad, superficie, mecánica. Pero, ¿y si antes de que miraras no hubiera salido un seis, sino todas las caras a la vez? Y solo cuando miraste, la realidad eligió una. En la base de este drama cuántico se encuentra la paradoja de la superposición.

Una partícula cuántica, ya sea un electrón, un fotón o incluso una molécula entera, no se encuentra en un solo estado antes de ser medida. Está suspendida entre todos los estados posibles a la vez. Es como si guardara toda la información sobre todas las variantes del futuro, pero no hace ninguna elección hasta que se mide.

Aunque esta teoría es muy controvertida. Tú, yo, un aparato, incluso una mota de polvo en el aire, cualquier acto de medición provoca el colapso de la función de onda y de la infinita nebulosa de posibilidades, nace una realidad definida. No es una metáfora, es lo que los experimentos llevan décadas confirmando. La realidad no existe por sí misma, se desarrolla en interacción con la información. Pero lo que es aún más sorprendente es lo lejos que ha llegado el siguiente experimento.

Una investigación realizada en 2022 con fotones demostró que el resultado del experimento puede depender de si la medición se realiza en el futuro. Es lo que se denomina elección diferida. La elección realizada más tarde parece reescribir el pasado. Algunos científicos dicen, "No es una paradoja si se reconoce que la información es primaria. El futuro y el pasado de las partículas y los campos, todo esto no son cosas, sino resultados de la interacción de la información. Nodos en una red gigante que no tiene por qué desarrollarse de forma lineal. Da la sensación de que no estamos observando el universo, sino interrogándolo como si fuera una gigantesca base de datos. Y cada una de nuestras miradas es una pregunta que genera una respuesta.

Cuando miras a la Luna, más bien preguntas, "¿Dónde está la Luna?" Y el sistema responde, "ahí está. Antes de tu pregunta podía estar en cualquier lugar o en ningún lugar."Algunos incluso creen que el universo no existe como una secuencia de acontecimientos, sino como una enorme estructura de información posible que vamos descubriendo poco a poco. Esto significa que la materia, el espacio e incluso el tiempo son secundarios en relación con la información y no solo una interfaz a través de la cual interactuamos con la realidad profunda.

Esta visión no es solo filosófica, sino que se está infiltrando cada vez más en la teoría cuántica de campos, los modelos holográficos del universo e incluso en el desarrollo de ordenadores cuánticos. Después de todo, estos no trabajan con cosas, sino con probabilidades, estados, información pura. La paradoja de la observación cuántica ya no parece una anomalía. Y si es así, la conclusión lógica es la siguiente: Todo lo que ves, oyes y sientes no es una cosa en sí misma, sino la respuesta de la realidad a tu pregunta. 

En la historia de la ciencia hay momentos en los que una sola persona desencadena una avalancha. Para la física del siglo XX, ese giro lo supuso el enigmático y hasta místico aforismo de John Wheeler, discípulo de Niels Bohr y coautor de Einstein, It from bit. Todo está gastado. La materia, el espacio, la energía, el tiempo. Todo proviene no de las cosas, sino de las elecciones, de la información, del sí o del no. A primera vista, parece que se trata simplemente de una metáfora efectista, pero no es así. Wheeler no era un místico, sino un físico frío que razonaba cómo se forma la realidad cuántica a través de actos de observación, a través de preguntas planteadas por la naturaleza y respuestas que ella da. En su opinión, el universo no es un mecanismo, sino un proceso de comunicación donde cada elemento del ser es el resultado de la interacción informativa. ¿Qué quería decir con eso? Las cosas no son la base del mundo y crean preguntas formuladas por la conciencia. La medición o la interacción. En la teoría de Wheeler, el rabbit es la unidad elemental de la diferencia, la unidad de elección que hace la propia naturaleza. Toda la materia, todas las leyes, incluso el espacio mismo son respuestas a preguntas formuladas por alguien o algo, como si el universo fuera un oráculo gigante que se revela línea a línea a medida que interactúas con él.

En una versión ampliada de su idea, Wheeler sugirió que incluso el pasado puede ser creado por una elección en el presente. Discutió seriamente el modelo de un universo participativo en el que el observador no es simplemente pasivo, sino que desempeña un papel clave en la creación del cosmos mismo. No solo observa, sino que participa en la construcción de la realidad. Al igual que un jugador de videojuegos que activa las ubicaciones, no porque existan, sino porque ha dirigido su atención hacia ellas. En lenguaje matemático, esto significa que el espacio, la energía y la materia son derivados de la información, como una cadena de código que provoca la aparición de un objeto, como un guion según el cual se desarrolla una obra de teatro. El bit es aquí el principal ladrillo con el que se construye todo, desde un fotón hasta una galaxia.

Esta idea ha encontrado el apoyo de muchos científicos contemporáneos. Por ejemplo, Seth Lloyd del MIT llama al universo ordenador cuántico y al proceso de evolución del cosmos, cálculo continuo de información. ¿Y sabes qué es lo realmente genial? Que ya no se trata solo de filosofía, es la base de muchos de los modelos más avanzados de la física teórica contemporánea. El bit se convierte en la nueva materia. O más exactamente, la materia es simplemente un bit disfrazado de una capa densa.

Entonces, si la información es primaria y es ella la que despliega el universo en todo su esplendor, surge una pregunta razonable, casi detectivesca.

¿Dónde se producen estos cálculos? ¿Dónde se encuentra la máquina que hace girar los gigantescos engranajes de la realidad creando estrellas maduras, quarks diminutos y observadores conscientes? En realidad, la respuesta es más complicada de lo que parece y mucho más misteriosa.

Empecemos por el hecho de que físicos como Seth Lloyd afirman, "El universo mismo es una computadora cuántica."

Ya he mencionado esto anteriormente. Según sus cálculos, desde el momento del Big Bang, nuestro universo ya ha realizado alrededor de 10 a la potencia de 120 operaciones lógicas. Literalmente, se ha calculado a sí mismo, desde el momento de la singularidad hasta el segundo actual. Cada partícula elemental, cada interacción cuántica, cada desintegración y cada destello de supernova no son más que un paso en un gigantesco algoritmo cósmico. Pero surge una paradoja. Los cálculos requieren un soporte, un procesador, una memoria operativa. ¿Dónde están? ¿Dónde se esconde este ordenador físico en el que funciona el propio cosmos? Y aquí es donde la física se topa con un techo teórico denominado límite de la cantidad máxima de información que se puede procesar dentro de un área determinada del espacio. No viene determinada por el volumen, sino por la superficie de su frontera. Sí, esto está directamente relacionado con el principio holográfico.

Dentro de cualquier volumen del universo solo se puede almacenar tanta información como píxeles quepan en su superficie. Y esto ya no es una teoría, es la base de los cálculos en los agujeros negros. Según Einstein y Hawking, un agujero negro almacena toda la información sobre los objetos que caen en él, en su superficie y no en su interior. Es como si el tejido del espacio fuera una pantalla y la realidad interior solo una ilusión generada por los datos en la frontera.

Es decir, no existe un ordenador interno. Todo el universo es un proceso. El tiempo como fondo absoluto no existe. Solo hay una secuencia de transiciones entre estados de información. Incluso la causalidad se vuelve estadística. No es un flujo de eventos, sino la lógica de las actualizaciones. Y eso no es todo.

Las investigaciones en el campo de la teoría de la computabilidad en la gravedad cuántica indican que hay límites más allá de los cuales ningún cálculo es posible en principio. Demasiada energía, y se crea un agujero negro. Demasiado poco tiempo, y no hay suficiente información para distinguir los acontecimientos. Esto significa que incluso la propia naturaleza tiene un límite de cálculum integrado en la estructura del universo.

Sorprendentemente, resulta que la realidad no solo no es continua, sino que está cuantificada no solo en energía, sino también en cálculos. Es como si se actualizara por paquetes. No se descarta que vivamos en un universo discreto donde todo, desde los neutrinos hasta los pensamientos, son pasos en un enorme proceso de despliegue de información. Y aquí llegamos a lo más extraño. ¿Y si no existe ningún dónde en absoluto? ¿Y si la propia pregunta de dónde se produce el cálculo es incorrecta? Al fin y al cabo, en ella se intenta encontrar un contenedor espacial para el proceso que genera el espacio mismo. Con cada nuevo paso en este rompecabezas surge una pregunta que realmente pone los pelos de punta. Si la información es primaria, ¿de dónde viene? No huele, no pesa, no se puede meter en una caja, no curva el espacio como un agujero negro, pero puede cambiar el curso de la historia del universo. ¿Cómo es posible? A primera vista, la información parece algo efímero, simplemente una forma de describir las cosas, pero la física de los siglos XX y XXI afirma lo contrario. La información no es una descripción, sino una sustancia. No es secundaria, es la fuerza motriz de todos los procesos. Es más, toda la materia y la energía son formas en las que se manifiesta la información. Pero, ¿de dónde surge? En primer lugar, de las diferencias. La información aparece cuando surge una diferencia, una elección binaria, ¿sí o no?, blanco o negro, una partícula aquí o allá. Un bit es ya un comienzo. Y aquí entra en juego el principio propuesto por Claude Shannon. La información es la incertidumbre eliminada. Es precisamente en ese momento cuando algo se ha convertido en esto y no en aquello.

Cuando nace la unidad de información, fíjate en un electrón. Mientras está en superposición, no está definido, pero en cuanto lo mides, toda la nebulosidad se colapsa en algo concreto. Y es precisamente en ese momento cuando obtienes la información. Resulta que es un acto de elección; pero, ¿quién elige? ¿El mundo, nosotros o el propio espacio? ¿No está claro? 

En segundo lugar, a partir de las interacciones físicas, la teoría moderna, desde la mecánica cuántica hasta la teoría de campos, se inclina cada vez más por la idea de que la información está integrada en la estructura misma del universo, en cada proceso, en cada interacción. Cualquier colisión entre dos partículas, cualquier curvatura gravitacional no es solo un acto físico, es un intercambio de información. Según la teoría de Landuer, cualquier borrado lógico de información, por ejemplo, el reinicio de la memoria de un ordenador, requiere energía. Por lo tanto, la información no es nada.Tiene un valor termodinámico, participa en ecuaciones, tiene un precio en julios.

Y, en tercer lugar, de la nada. Algunos teóricos sugieren que la información podría haber sido la esencia primaria de la que luego surgió el universo. En otras palabras, no hubo primero la energía y luego la estructura. Había un conjunto puro de estados posibles como un océano potencial de todas las variaciones. Y, a partir de ahí, como si alguien hubiera iniciado un cálculo, comenzaron a surgir elementos concretos.

Como en un juego, antes de pulsar el botón inicio, hay infinitos mundos potenciales, pero al pulsarlo comienza la simulación. Esta hipótesis se ve reforzada por las ideas sobre el multiverso de la potencialidad cuántica. Algunos incluso discuten seriamente, ¿y si la información es algo extratemporal, independiente de la materia, no vinculada al tiempo? ¿Y si es una realidad absoluta y todo lo demás son manifestaciones temporales de ella?

Si la información no solo surge de la materia, sino que, por el contrario, genera materia, crea espacio, oculta el tiempo, entonces, tal vez, estemos ante algo eterno, algo que no desaparece. Incluso si las galaxias se apagan, los agujeros negros se evaporan y el espacio se colapsa, la información puede permanecer. Comenzamos con una pregunta que sonaba a filosofía científica o incluso a abstracción poética. La información es primaria, pero ¿cómo crea todo lo demás? La materia ya no parece algo fundamental. Su densidad, su estabilidad, son una ilusión que surge de la interacción de patrones invisibles.

La energía que considerábamos la fuerza motriz del universo resulta ser nada más que una forma de mover y transformar la información. Incluso el tiempo, nuestro ancla y director de todos los acontecimientos, comienza a aparecer un efecto secundario de los procesos de cálculo, una secuencia de actualizaciones en un gigantesco sistema de información. Y el espacio ya no es un escenario, es una proyección de datos. Está, literalmente, escrito, a partir del contenido de su frontera. Todo esto suena a ciencia-ficción, pero son precisamente estas ideas las que sustentan las principales teorías de la física actual. Y aquí surge la pregunta más interesante.

¿Quién, o qué, pone en marcha este cálculo del mundo? Simplemente observamos como la información se despliega por sí misma o hay algún nuevo nivel oculto en algún lugar más allá de todos los bits. Quizás nosotros mismos seamos esa pregunta que la realidad se plantea a sí misma.

Quizás la conciencia no sea un producto, sino un socio, un coautor del universo. O quizás incluso más. La información es la conciencia y toda la realidad es su sueño. Al final, todo lo que ves, sientes y tocas puede que no sea más que una interfaz. Detrás de ella se esconde una arquitectura invisible de diferencias, bits y patrones.