Mostrando entradas con la etiqueta Males sociales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Males sociales. Mostrar todas las entradas

domingo, 31 de mayo de 2026

Entrevista a la activista pro derechos digitales Frances Haugen

 Frances Haugen: “Estamos peor que cuando filtré los documentos de Facebook”, en El País, Manuel G. Pascual, Barcelona - 31 may 2026:

La ‘garganta profunda’ que expuso los peligros para los adolescentes de las redes sociales considera que la próxima gran batalla legal será contra los personajes de IA con los que interactúan los menores

En septiembre de 2021, The Wall Street Journal publicó los llamados Facebook Files, una serie de reportajes basados en documentos internos de la tecnológica en los que, entre otras cosas, se demostraba que sus ejecutivos eran conscientes de los daños que causaban Instagram y Facebook entre los jóvenes. Fue un bombazo. Provocó la mayor crisis reputacional de la empresa de Mark Zuckerberg, que pocas semanas después rebautizó como Meta. La responsable de todo ello fue la ingeniera Frances Haugen (Iowa City, 42 años), que abandonó su puesto en Facebook con 21.000 documentos internos bajo el brazo. El Senado de EE. UU. la llamó a declarar y se iniciaron investigaciones sobre sus revelaciones.

La base documental aportada por Haugen sirvió para que muchos padres unieran los puntos. Miles de familias de adolescentes volcadas en las redes que habían sufrido trastornos mentales, alimenticios o incluso el suicidio demandaron a la compañía. Muchos de esos pleitos acabaron formando parte de la demanda colectiva presentada en 2023 por miles de particulares y decenas de instituciones educativas contra varias redes sociales. Ese mismo año, los fiscales generales de 41 Estados demandaron a Meta por perjudicar a niños con sus productos y no informar sobre esos peligros.

El tsunami legal ya ha dado sus primeros frutos. Hace dos meses, un jurado de Nuevo México determinó que Meta es culpable de engañar a los consumidores sobre la seguridad de sus plataformas y de poner en riesgo a menores de edad. En Los Ángeles, Meta y YouTube (de Google) perdieron un juicio que las declara culpables de generar adicción entre menores.

Haugen vive en Puerto Rico (entiende el español, pero no lo habla). Atrás quedan sus años en Google, Pinterest o Facebook: ha fundado una ONG, Beyond the Screen, que pretende hacer más transparentes las redes sociales. Atiende en exclusiva a EL PAÍS en Barcelona tras participar como ponente estrella en el I Encuentro Internacional por los Derechos Digitales.

Pregunta. Han pasado cinco años desde su filtración. ¿Cómo describiría la evolución de Meta desde entonces?

Respuesta. Durante los dos primeros años, parecía que habían captado el mensaje. Un mes después de la filtración, salieron a decir que iban a doblar sus esfuerzos en seguridad. Y lo hicieron. Contrataron a mucha gente, desarrollaron muchos sistemas. Pero luego llegó Elon Musk, compró X y despidió a todo su equipo de seguridad y moderación de contenidos. Demostró que no invertir en seguridad no tenía consecuencias. En muy poco tiempo, toda la industria dio un giro radical. Empresa tras empresa, siguieron la línea de Elon. Así que diría que hoy estamos quizás todavía peor que cuando filtré los documentos. No hemos usado todo el potencial de herramientas como la Ley de Servicios Digitales (DSA) [el reglamento de la UE para crear un entorno en línea más seguro y transparente] u otros sistemas que nos permitirían presionar a estas plataformas.

P. Los documentos que filtró empezaron un gran proceso legal contra Meta que ha unido a familias, instituciones educativas y fiscales generales, tanto demócratas como republicanos. ¿Cómo fue posible generar tanto consenso?

R. En EE. UU. damos por hecho que todos los temas importantes se convierten en una lucha interminable y sin salida en la que cuesta ponerse de acuerdo. Las redes sociales son uno de esos temas en los que tanto la gente de derechas como la de izquierdas ve el daño que están sufriendo los niños. Y aunque no todos estemos de acuerdo sobre cómo intervenir, sí hay consenso en torno a que no debería haber adolescentes conectados a las dos de la mañana y que, a menos que haya un plan sobre cómo usar los teléfonos en las escuelas, vamos a seguir sufriendo su poder de distracción. La gente no está dispuesta a seguir aceptando esos costes durante más tiempo.

P. ¿Qué impacto cree que tendrán las recientes sentencias de los juzgados de Nuevo México y Los Ángeles?

R. El caso de Nuevo México es diferente del resto porque se centraron en la explotación infantil: tráfico de niños, intercambio de imágenes sexuales de menores o abuso sexual infantil. Me alegra enormemente la rapidez con la que el jurado ha emitido su veredicto. Normalmente, en casos como este, si la respuesta llega en solo 24 o 48 horas, suele ser favorable a la defensa. Pero había tantas pruebas contra Meta y eran tan contundentes que el jurado se pronunció de inmediato. Espero que veamos más estados que piensen que, si Nuevo México puede ganar de forma tan decisiva, ellos también pueden. Es fácil pensar que el caso de Nuevo México solo implica 325 millones de dólares [el valor de la multa]. Ese Estado solo tiene 2,1 millones de habitantes, pero si extrapolas esa cantidad al tamaño de EE. UU., estamos hablando de unos 55.000 millones de dólares. Y es solo un caso. Si más Estados deciden que no van a aceptar los costes de la explotación infantil, de los desórdenes de los adolescentes o de las autolesiones, saldrá una suma considerable de daños que obligará a rendir cuentas.

P. ¿Cuál será el siguiente paso en este proceso legal?

R. Esperamos que este verano salgan a la luz muchos más documentos como prueba del juicio de California [jurisdicción ante la que están interpuestas las principales demandas]. Veremos también el arranque de la parte federal de las demandas colectivas de las familias, de los particulares y de los distritos educativos. Así que durante los próximos meses veremos cómo van encajando las distintas piezas del puzzle. Ese será el próximo gran frente legal en esta batalla.

P. ¿De qué otra forma se deberían abordar los efectos nocivos de las redes sociales?

R. Históricamente, cuando hay demandas colectivas sobre temas de calado que parece obvio que tendrán éxito, el Congreso acaba destituido. Aunque tengamos buenas soluciones en forma de leyes listas para promulgarse, se pueden quedar en el tintero debido al estancamiento del sistema, como pasó con el tabaco. Solo después de que 46 estados ganaran en los tribunales, las leyes antitabaco empezaron a ser discutidas seriamente.

P. Tanto en EE UU como en Europa hay una creciente preocupación en torno a los efectos de las redes en los niños, pero parece que la inteligencia artificial (IA) no forma parte de esa conversación. ¿Cree que veremos una reacción social parecida?

R. Tenemos muy poca idea de lo que significa tener 14 años hoy en día. Para los adolescentes, es normal tener amigos sintéticos. Character.ai [un sitio que ofrece robots conversacionales personalizados] presume de que el tiempo medio que pasan los usuarios con sus avatares es de dos horas al día. Los amigos digitales realmente no son tus amigos. Son tus cómplices, tus aduladores. Puede que te animen, pero están diseñados para mantenerte en ese sistema, no para que prosperes. En EE UU ya hay demandas por autolesiones o por niños que han muerto como resultado de negligencias y de la falta de supervisión de estos amigos digitales. Si no extendemos la conversación de las redes a los amigos digitales, veremos cómo se repiten muchas cosas.

P. ¿Cree que también se articularán demandas colectivas contra los efectos de la IA en los niños?

R. Las empresas de IA han sufrido juicios mucho antes que las plataformas, comparativamente. OpenAI, por ejemplo, solo hace tres años que sacó al mercado ChatGPT y ya han empezado a recibir demandas por homicidio culposo [hay varios casos documentados de personas que supuestamente se suicidaron inducidas por el chatbot]. En el caso de Instagram, pasaron 15 años antes de que empezaran a afrontar consecuencias legales serias. Durante los diez primeros años de las redes sociales, de 2004 a 2014, creímos que eran divertidas y positivas para el mundo. Las empresas ya se han dado cuenta de que, si no conectan más con el público, no van a prosperar.

P. ¿Cómo es el día después de hacer hacer una filtración como la suya? ¿Pudo encontrar trabajo?

R. Si estás en una posición en la que podrías convertirte en garganta profunda, seguro que también habrás adquirido suficiente experiencia vital como para poder dedicarte a otra cosa. Cuando trabajaba en grandes tecnológicas no era consciente de que este tipo de empresas intentan que sus empleados teman no poder sobrevivir fuera de ellas. Una de las cosas que me permitió a mí dar el paso fue que el algoritmo de YouTube me mostró vídeos sobre cómo arrancar un pequeño negocio. Así es como llegas hasta aquí. He tenido ofertas para volver a la empresa privada, pero ahora estoy centrada en otros proyectos que me apasionan. Será interesante ver cómo reacciona en los próximos 10 años la generación Z, que saben que no son imprescindibles y que no conciben estar mucho tiempo en una misma empresa. Si no tienes la confianza de que, incluso haciendo un buen trabajo, permanecerás en la compañía, entonces tienes menos incentivos para mantener secretos corporativos.

P. En estos momentos puede haber gente que esté pensando en hacer una filtración. ¿Qué les diría?

R. La filtración es la forma en que se obtiene información crítica, y para dársela a un periodista no necesitas convertirte en una garganta profunda. Hay muchísima gente filtrando documentos. Puede que Arturo [Béjar, también exempleado de Meta] o yo seamos muy visibles, pero por cada Frances Haugen hay 100 personas que se aseguran de que el documento adecuado llega a las manos de quien tiene que llegar. Es importante saber cuáles son las formas adecuadas de sacar un documento realmente importante de una organización. Yo, por ejemplo, hasta saqué fotos de la pantalla de mi ordenador porque tenía la sospecha de que un superior me estaba espiando.

P. ¿Cómo se imagina las redes sociales dentro de 10 años?

R. Una de las cosas que más me han llamado la atención en los últimos años es Blue Fever, que en 2023 estuvo en el top10 de apps más descargadas. Es una red social usada principalmente por la generación Z y es distinta porque es anónima y se habla sobre sentimientos y experiencias. Está pensada para ser un espacio seguro. Solemos creer que, cuando actuamos con anonimato, nos comportamos mal. Me abrió los ojos a la idea de que hay mucha gente creativa en el mundo que desarrolla distintos experimentos y de que los jóvenes tienen muchas ganas de dejar de usar Instagram y Facebook. Tengo la sensación de que los actuales movimientos juveniles darán en los próximos cinco años con la clave para que las plataformas que cada uno use sean una elección, para que decidas con tus amigos dónde queréis estar en vez de verte arrastrado a las de siempre. El hecho de que haya mucha gente de 21 o 22 años que no quiera pasarse una década haciendo lo que yo va a crear la masa crítica que nos dará una mayor variedad de opciones.

lunes, 25 de mayo de 2026

Magnifica humanitas, encíclica tecnológica de León XIV

 El papa León XIV lanza con su primera encíclica una llamada de alarma contra el tecnofascismo: “Quien controla la IA impondrá su visión moral”, en El País, Íñigo Domínguez, Roma - 25 may 2026 

El Pontífice dedica ‘Magnifica humanitas’ a alertar de los peligros de las nuevas tecnologías y del control de una élite que “corre el riesgo de conducirnos hacia nuevas atrocidades”

El título de la primera encíclica de León XIV, Magnífica humanidad (Magnifica humanitas, las dos primeras palabras en latín del texto, como es tradición), ya constituye su programa ante los algoritmos, la inteligencia artificial y una nueva sociedad marcada por la tecnología: reivindica lo que nos hace humanos. Pero más allá de lo espiritual, es un documento potente de evidente carga política, que no oculta cuál es el nuevo adversario que señala la Iglesia: el tecnofascismo en ciernes teorizado por las teorías posthumanas y transhumanas de Silicon Valley y de buena parte de los ideólogos que rodean a Donald Trump. El subtítulo del texto, de 110 páginas, es “Sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial”.

Para el Pontífice se trata de un nuevo esquema mundial en el que “quien controla la IA impondrá su propia visión moral, que se convertirá en la infraestructura invisible de los sistemas”. “Pequeños grupos muy influyentes pueden orientar informaciones y consumos, condicionar procesos democráticos e incidir en las dinámicas económicas en beneficio propio, contradiciendo la justicia social y la solidaridad entre los pueblos”, alerta. Por eso llama a los estados a intervenir para establecer reglas, regular la tecnología y la propiedad de los datos.

De la misma manera, a nivel internacional, reivindica el multilateralismo y el papel de la ONU y las organizaciones internacionales. También disecciona los peligros de la IA para el impacto ambiental, en el mundo laboral y en la educación, y por supuesto en su uso en escenarios de guerra. Es más, en una de las muchas alusiones claras a la actual administración de la Casa Blanca, León XIV declara que “hoy más que nunca es importante reiterar la superación de la teoría de la ‘guerra justa’, invocada con demasiada frecuencia para justificar cualquier guerra, sin perjuicio del derecho a la legítima defensa, entendida en el sentido más estricto”.

Defensor a ultranza del diálogo y de los más débiles, opina que “se necesita una política más presente, capaz de ralentizar donde todo acelera y de proteger los espacios en los que las comunidades pueden seguir participando e interrogándose”.

León XIV, elegido hace un año, eligió su nombre pensando en León XIII, el papa que inició la doctrina social de la Iglesia con la encíclica Rerum novarum (De las cosas nuevas), en 1891, ante la deshumanización de la revolución industrial y el auge del comunismo. El referente es tan claro que ha firmado su primera encíclica el mismo día, el 15 de mayo, porque cree que el mundo se halla ante un cambio de época similar. Y desde luego, León XIV toma postura de forma contundente, siguiendo la línea de Francisco. Prueba de que es consciente del desafío en marcha y su voluntad de diálogo, Prevost ha asistido este lunes en persona a la presentación del documento, algo insólito, ante un auditorio con representantes académicos y diplomáticos. Es más, entre los ponentes estaba Christopher Olah, ateo y cofundador de Anthropic, una de las principales compañías de IA, pero con un rasgo distintivo: se enfrentó a Trump y se opuso al uso de su tecnología en el Pentágono.

El problema de olvidar la memoria histórica

Robert Prevost, que durante meses ha mantenido un perfil bajo y en los últimos meses ha emergido con personalidad propia al enfrentarse a Donald Trump, confirma con este documento que es una figura antagonista de primer orden contra las políticas de la Casa Blanca y el populismo de extrema derecha. Porque, advierte, sin una “reflexión ética y humanizadora, el creciente poder de los sistemas digitales corre el riesgo de conducirnos hacia nuevas atrocidades, no menos vergonzosas que las del pasado que hoy deploramos, mientras seguimos presentándonos como sociedades ‘avanzadas’ y ‘civilizadas’”.

El Papa considera que “vivimos en una época de notable ceguera espiritual y cultural”, en la que “un falso pragmatismo invita a cortar las raíces de la memoria (…), creyendo ilusoriamente que las atrocidades del siglo XX ya no pueden repetirse”. “En realidad, las mismas dinámicas resurgen bajo nuevas formas”, alerta. Contra esto, proclama una “civilización del amor” y no perder de vista nunca la humanidad: “Ningún sistema de cálculo, por sofisticado que sea, genera un corazón que se entrega, ni una conciencia capaz de discernir el bien”.

León XIV diagnostica con nitidez el efecto venenoso de las redes sociales y los nuevos modos de comunicación, y no tiene ningún reparo en vislumbrar una deriva totalitaria: “La opinión pública se orienta y acostumbra progresivamente a narrativas mediáticas polarizadas, a menudo amplificadas por algoritmos que valoran el enfrentamiento y la oposición. También asistimos a una preocupante pérdida de la memoria histórica. La desaparición gradual de los testimonios directos del Holocausto y de las dos guerras mundiales facilita la reescritura selectiva o distorsionada del pasado, en un clima en el que las noticias falsas y las manipulaciones narrativas empañan las lecciones aprendidas”.

Contra “los extremismos religiosos y el fanatismo identitario”

Uno de los fenómenos en marcha que señala es una alianza de nihilismo y pragmatismo: “Los extremismos religiosos y los fanatismos identitarios se alían con un economicismo irracional, mientras que la política recurre con facilidad a la desinformación, a la ridiculización del adversario y a la construcción sistemática de miedos y resentimientos. Así, la diversidad del otro se vive cada vez más como una amenaza”.

Es el primer papa agustino, y en el texto es clara la impronta de San Agustín, la construcción de la ciudad de Dios. En un mundo en el que la cuestión central es la lucha entre el bien y el mal, llama a abrazar lo humano, con todos sus problemas e imperfecciones, y cree en un horizonte de esperanza porque cree que la humanidad también es capaz de hacer grandes cosas. Nunca lo ha hecho, recuerda, sin “resistencias, intereses mezquinos e inercias culturales”. Apunta que “la historia puede cambiar cuando al menos un solo hombre o una sola mujer se toma realmente en serio la dignidad de todos”, y el primer ejemplo que cita, con toda intención, es el movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos, y a Martin Luther King Jr. El Papa llama a todos a trabajar para “hacer que la técnica crezca sin que se repliegue el corazón”.

“Desarmar la IA”

En esta batalla ideológica, el Papa cree que la inteligencia artificial “no es moralmente neutra”, sino que es un arma. Por eso a “desarmar la IA (…) sustraerla a la lógica de la competencia armamentística, que hoy ya no es solo militar, sino económica y cognitiva”. “Desarmar quiere decir romper esta equivalencia entre poder tecnológico y derecho a gobernar. Desarmar no significa renunciar a la tecnología, sino impedirle el dominio sobre lo humano. Significa sustraerla a los monopolios, hacerla discutible, refutable, y por tanto habitable. (…) La IA es ya un ambiente en el que estamos inmersos y un poder que debemos afrontar. Por eso, no basta regularla; es necesario desarmarla y hacerla acogedora”.

El Pontífice también muestra su alarma por la “normalización de la guerra”: “Cuando se atenúa la memoria histórica y se debilitan los criterios éticos que protegen a los civiles y a los más frágiles, se vuelve más fácil presentar la violencia como necesaria, inevitable o incluso ‘limpia’”. En este sentido, señala que “reaparece la tentación de construir la identidad colectiva contra un enemigo, alimentando narrativas en las que cada uno se presenta como víctima legitimada para la revancha”. “La simplificación en esquemas —‘yo primero’, ‘amigo-enemigo’, ‘nosotros-ustedes’— facilita decisiones, a menudo irresponsables, que minan la confianza recíproca entre las naciones. La fuerza del derecho internacional es así sustituida por el supuesto ‘derecho del más fuerte’”.

El peligro del posthumanismo y las personas “de segunda clase”

En el centro de la encíclica, el Papa entra directamente a refutar las teorías de Elon Musk, Peter Thiel y los gurús visionarios de Silicon Valley, el transhumanismo y el posthumanismo. “Aun cuando estas hipótesis siguen siendo en gran parte especulativas, van adquiriendo relevancia, porque modifican el imaginario colectivo y, en consecuencia, orientan las decisiones sociales, económicas y políticas”, advierte. “Si el ser humano es tratado como materia para ser perfeccionada o superada, entonces se vuelve más fácil aceptar que algunos sean considerados menos útiles, menos deseables, menos dignos. En nombre del progreso se puede llegar a pensar en ‘sacrificios necesarios’ y hacer pagar a los más vulnerables el precio de una presunta optimización de la especie”, asegura.

Prevost insiste en que algunas corrientes posthumanistas plantean incluso “la existencia de seres humanos ‘de segunda clase’, al servicio de los intereses de élites que se perciben a sí mismas como superiores: una perspectiva inquietante, más grave aún si se combina con instrumentos tecnológicos que amplían de forma exponencial el poder de control y de selección”.

Pero el Papa va más allá y amplía el análisis con respecto a la explotación mundial, no solo por el impacto ambiental que exigen las nuevas tecnologías, sino por “nuevas formas de esclavitud” y un neocolonialismo “de rostro inédito”. Surge, analiza, por “lógicas de endeudamiento estructural que mantienen a pueblos enteros en condiciones de dependencia”. “Una parte significativa del funcionamiento de la economía digital se sustenta en el trabajo silencioso de millones de seres humanos, empleados en actividades poco visibles pero esenciales: etiquetado de datos, moderación de contenidos —a menudo pésimos— y entrenamiento de modelos. En muchos casos se trata de jóvenes, en su mayoría mujeres, que trabajan duro a cambio de remuneraciones mínimas. (...) No basta con invocar la eficiencia ni con alabar los beneficios de la innovación, si estos se basan en una cadena de explotación que se mantiene deliberadamente oculta”.

En estos pasajes emerge el papa estadounidense que ha vivido media vida en Perú y conoce el sur del mundo. Explica que “las injusticias no nacen solo de decisiones equivocadas de los individuos, sino también de estructuras, mecanismos, sistemas económicos y culturales que producen desigualdad casi automáticamente”. Por eso pide “recomponer los vínculos rotos y reintegrar al que ha sido excluido, teniendo en cuenta las heridas provocadas por las injusticias: guerras, colonialismo, discriminaciones raciales o de género, violencia contra pueblos enteros y explotación”.

León XIV acusa a un nuevo colonialismo que “no solo domina los cuerpos, sino que se apropia de los datos, transformando las vidas personales en información explotable”. “Territorios enteros, sobre todo aquellos con menos relevancia geopolítica y mayor fragilidad estructural, se ven, en el presente, atravesados por una nueva lógica de extracción: la de los flujos sanitarios, perfiles epidemiológicos, mapas genéticos y datos demográficos”.

El trato a los inmigrantes, el factor que define a una sociedad

El Papa vincula todos sus razonamientos a una especie de prueba del algodón que determina si una sociedad es justa o se ha extraviado: “Un examen decisivo para la justicia social hoy está representado por la condición de los migrantes, de los refugiados y de cuantos son obligados a desplazarse a causa de la pobreza, la violencia, el cambio climático y los desastres naturales. El modo en el cual una sociedad los trata muestra si su idea de justicia está guiada por el miedo o por la fraternidad”.

Aquí Prevost introduce un doble razonamiento, que ya ha ido señalando en el último año: reconocer el derecho a irse, pero también trabajar para que sea efectivo el derecho a quedarse. “La justicia social, en este campo, implica al menos dos compromisos complementarios. Por una parte, proteger el derecho a la esperanza de quien está obligado a partir, garantizándole vías seguras y legales, condiciones de acogida dignas y procesos reales de integración. Por otra, promover también el derecho a permanecer en la propia tierra en paz y seguridad, afrontando las causas profundas que obligan a migrar, incluidas las causas vinculadas a las injusticias económicas y a la crisis climática”.

Viene a decir que en la cuestión migratoria hay dos fallos, en origen y destino, y que ambos deben ser resueltos si realmente se quiere una solución. Por eso, señala que “no es humano un desarrollo que aumenta el consumo de algunos a expensas de costos y heridas en otros, o que relega regiones enteras a roles subordinados, impidiéndoles expresar sus propias potencialidades”. E insiste: “No es verdadero progreso aquello que aumenta el bienestar de algunos degradando los ecosistemas, descargando costos sobre las comunidades más vulnerables o comprometiendo las condiciones de vida de quienes vendrán después de nosotros”.

Hay numerosas llamadas de alerta ante el capitalismo salvaje: “Es necesario recordar que la libertad económica no es absoluta y debe medirse siempre en función del bien común y de la dignidad de cada persona”. Reclama que el “empleo digno y de valor” es una parte esencial de la sociedad, y no “una variable dependiente únicamente del beneficio”. “Una sociedad justa requiere un Estado presente e instituciones civiles capaces de superar la mera lógica de la eficiencia, orientando explícitamente los recursos, la creatividad y las normas a favor de los más vulnerables”, concluye.

La encíclica hace propuestas incluso en cuanto a política fiscal, pues señala el preocupante aumento de las desigualdades en todo el mundo: “Se necesitan leyes justas e instrumentos de redistribución que corrijan los desequilibrios, incluso mediante sistemas fiscales que alivien la carga sobre los más débiles y exijan más a quienes disponen de mayores recursos”. Y añade: “La fiscalidad, las protecciones sociales y las políticas industriales deben corregir los desequilibrios creados por la concentración de riqueza y poder”.

“La verdadera alternativa no está entre el entusiasmo y el miedo, sino entre dos modos de construir: un progreso que sirve a la persona y a los pueblos, o un progreso que los doblega a lógicas de poder”, concluye el Papa. Es taxativo al denunciar que “quienes disponen de poderosos recursos técnicos y económicos (...) tienen una gran capacidad para provocar cambios culturales y, en última instancia, para convencer a un número significativo de personas acerca de cuál es la verdad sobre el ser humano, sobre el mundo, sobre el sentido de la existencia, sobre la familia e incluso sobre Dios”. Es una clara referencia a la deriva mesiánica en marcha en Estados Unidos, que intenta apropiarse del mensaje cristiano.

El texto da gran importancia a la degeneración de la información pública, que considera deliberada y con un interés político profundo: “Cuando la pregunta sobre lo que es verdadero pierde interés y se impone un pragmatismo que se conforma con lo que parece útil o eficaz, la vida democrática se debilita”. Pide una “ecología de la información” y la necesidad de un “periodismo serio”. En este punto, el Papa tiene un detalle sin precedentes en una encíclica, el más importante documento pontificio, al agradecer a la prensa su labor en la denuncia de la pederastia en la Iglesia: “Algunos periodistas comprometidos con la verdad han desempeñado un papel fundamental a la hora de sacar a la luz injusticias y abusos. A ellos quisiera reiterar las palabras del Papa Francisco al dirigirse a los vaticanistas: ‘Les agradezco también por lo que dan a conocer de lo que no funciona en la Iglesia, por lo que nos ayudan a no ocultar bajo la alfombra y por la voz que han dado a las víctimas de abusos’”.

Arendt, ‘El Señor de los anillos’ y el ‘Guernica

El Papa, en definitiva, acaba por unirse también a la legión de citaciones de Hannah Arendt, cada vez más actual, y alude a Los orígenes del totalitarismo: “El desinterés por la verdad conduce lenta pero inexorablemente hacia el totalitarismo, para el cual, como escribió la filósofa Hannah Arendt, los súbditos ideales no son tanto aquellos ideológicamente convencidos, sino ‘las personas para quienes ya no existe la distinción entre el hecho y la ficción (es decir, la realidad de la experiencia) y la distinción entre lo verdadero y lo falso (es decir, las normas del pensamiento)’”.

En otra de las citas, el Papa tiene su momento pop en una cita de El Señor de los anillos. En realidad, hila muy fino, pues esta novela es un referente de los movimientos de ultraderecha, empezando por la propia Giorgia Meloni, y Prevost subraya que uno de los personajes de Tolkien, “un escritor católico”, describió la responsabilidad de las personas de este modo: “No nos atañe a nosotros dominar todas las mareas del mundo, sino hacer lo que está en nuestras manos por el bien de los días que nos ha tocado vivir”.

Hay otras alusiones llamativas, y muy significativas, como cuando señala que la cultura y el arte, “cuando son auténticos, custodian esta chispa, impidiendo la normalización del mal”. Entonces cita tres: “la Novena Sinfonía de Beethoven como deseo de unidad", evidente referencia a Europa; el Guernica "como denuncia de la deshumanización", y la película La lista de Schindler, “como una invitación a no entregar el pasado al olvido”.

Alerta ante el uso del móvil en los menores

Hay otros aspectos novedosos y sorprendentes para una encíclica: el Papa advierte del riesgo para los niños de “tener un teléfono móvil personal demasiado pronto y utilizarlo sin el control de los adultos”. Ve a las familias desbordadas, “les resulta difícil resistir por sí solos al condicionamiento de modelos de negocio que monetizan la atención y el tiempo”, y por eso pide la intervención de las autoridades: “Es necesario oponerse, con decisiones públicas de largo alcance, a los intereses inmediatos de las plataformas —concentradas en pocas manos— cuando estos entran en conflicto con el bien de los menores”.

Prevost también llama a defender la educación pública. Señala como uno de los retos más importantes combatir las “fuertes desigualdades en el acceso a la educación básica y a los estudios superiores”. Para ello, dice que los estados deben invertir los recursos necesarios “para garantizar una educación de calidad para todos, ya sea apoyando adecuadamente el sistema escolar público o sosteniendo a las instituciones privadas”, pero advierte: “Cuando una parte importante de la educación, en varios niveles, se encomienda a instituciones privadas, puede ocurrir que, a falta de un apoyo público adecuado, el acceso a la escuela dependa demasiado de las posibilidades económicas de las familias”.

En todo caso, el Papa ofrece un horizonte de esperanza y de confianza en la humanidad. Como receta, propone cinco vías “de responsabilidad cotidiana y pública”, y enumera: “Desarmar las palabras, construir la paz en la justicia, asumir la mirada de las víctimas, cultivar un sano realismo y relanzar el diálogo y el multilateralismo”.

sábado, 23 de mayo de 2026

Por qué la estupidez es más peligrosa que la maldad.

 I  [Transcripción de un texto de Rubén Caballero y Sara Perdiel, en PsicoStick, 2026:]

Capítulo 1: La frase que lo cambia todo.

Un teólogo alemán encerrado en una celda nazi escribió algo que hoy explica el mundo mejor que cualquier analista político. Dijo: "La  estupidez es un enemigo más peligroso que la maldad."

 Se llamaba Dietrich Bonhoeffer. Era pastor, teólogo y uno de los pocos líderes religiosos alemanes que se opuso abiertamente a Hitler desde el principio. Conspiró para asesinarlo. Fue arrestado, encerrado en un campo de concentración y ejecutado en abril de 1945, tres semanas antes de que terminara la guerra. 

Capítulo 2: Quién era Bonhoeffer.

Pero lo que escribió en esa celda sigue siendo lo más lúcido que se ha dicho sobre por qué el mundo funciona como funciona. Lo escribió en 1943 desde la prisión de Tegel, viendo algo que lo perturbaba más que la crueldad de los guardias.

Veía como Alemania entera, médicos, profesores, pastores, gente educada, gente religiosa, gente que había ido a la universidad y leído libros y criado hijos, había aplaudido a Hitler. 

Capítulo 3: La teoría: estupidez vs maldad.

Y la pregunta que lo obsesionaba no era cómo fue posible el mal, era cómo fue posible que gente buena lo aplaudiera.

Esa distinción lo cambia todo. Bonhoeffer dijo esto. Contra la maldad puedes luchar, puedes denunciarla, resistirla, encerrarla. La maldad tiene una lógica, quiere algo y porque quiere algo puedes anticiparla.

Pero contra la estupidez no tienes defensa, porque la persona estúpida, y aquí viene lo importante, no es alguien con poca inteligencia, es alguien que ha renunciado a usar su juicio propio, alguien que ha entregado su capacidad de pensar a un líder, a un grupo, a un eslogan, a una ideología. Y una vez que eso ocurre, no puedes convencerla con hechos. No puedes apelar a su razón porque ya no tiene razón propia, tiene la razón de otro.

Capítulo 4: Por qué no se cura con información.

Y aquí viene algo que casi nadie explica cuando habla de Bonhoeffer. Él no estaba hablando de personas ignorantes.

Decía explícitamente que la estupidez ocurre más en personas que acaban de adquirir poder social, o que pertenecen a grupos con mucho poder colectivo. Cuanto más poderoso es tu grupo, más fácil es que dejes de pensar por ti mismo, porque el grupo te da identidad, te da seguridad, te da respuestas. Y pensar por tu cuenta de repente tiene un coste que antes no tenía, el rechazo de los tuyos.

Capítulo 5: Mira a tu alrededor.

El malvado actúa solo, necesita esconderse, necesita mentir, tiene límites. Pero el estúpido es instrumento de otros y, lo peor, no sabe que lo es. Se siente convencido, se siente parte de algo grande. Se siente del lado correcto. No fueron los monstruos quienes destruyeron Alemania. Fueron millones de personas normales que entregaron su criterio a un movimiento y dejaron de hacerse preguntas. No eran malvados, eran algo peor. Eran obedientes sin pensamiento propio. Y ahora mira a tu alrededor: gente que repite sin saber de dónde vienen. Gente que comparte titulares sin leer el artículo. Gente que odia a personas que nunca ha conocido porque alguien les dijo que eran el enemigo. 

Capítulo 6: La única salida.

No son malas personas, son personas que han dejado de pensar por sí mismas y no lo saben. Ese es el problema. El estúpido nunca se reconoce, se siente informado, se siente despierto, se siente más listo que los demás y eso lo hace imposible de alcanzar.

Entonces, ¿qué se hace? Bonhoeffer tenía una respuesta y no era la que esperarías. Decía que la estupidez no se cura con educación, no se cura con información, no se cura con mejores argumentos.

Porque el problema no es que la persona no sepa, el problema es que ha decidido, consciente o inconscientemente, que la aprobación de su grupo vale más que su propio criterio. Y eso solo se rompe desde dentro, con un acto de coraje, no de inteligencia, con el momento en que alguien decide que prefiere pensar solo a pensar acompañado pero sin pensar.

Capítulo 7: La pregunta que te dejo

Bonhoeffer escribió todo esto sabiendo que iba a morir. No escribió para publicar un libro, escribió para que alguien, algún día, entendiera qué había pasado realmente. Y lo que pasó no fue que un monstruo tomó el poder, lo que pasó fue que millones de personas decidieron que pensar por sí mismas era demasiado incómodo. La pregunta que te dejo es simple. ¿Cuándo fue la última vez que cambiaste de opinión sobre algo importante? ¿Cuándo fue la última vez que dijiste algo dentro de tu grupo?

Sabías que no iban a aplaudir. Si no te acuerdas, quizás el problema no es que seas estúpido, es que dejaste de pensar y no te diste cuenta. La estupidez no se cura con información, se cura con coraje.

II [De Rubén Caballero y Sara Perdiel, en PsicoStick, 2026:]

Capítulo 1: El problema no es solo que te manipulen.

El problema no es que la gente te manipule, eso siempre ha existido. El problema es que, poco a poco, te acostumbren a vivir sin criterio propio.

Una noticia te indigna, pero la tertulia te enseña de quién reírte. Un grupo te empuja a opinar antes de pensar y crees que estás razonando cuando muchas veces solo estás respondiendo a estímulos colocados ahí precisamente para eso, para reaccionar y no pensar.

Por eso la primera defensa no es saber más, es detenerte y tomarte tu tiempo antes de entregar tu juicio.

Capítulo 2: Sócrates y la pregunta que libera.

Hay tres filósofos que entendieron esto antes que nadie y conviene escucharlos hoy más que nunca.

El primero, Sócrates, en Atenas del siglo V antes de Cristo, una ciudad polarizada como pocas, llena de oradores profesionales llamados sofistas que enseñaban a ganar discusiones sin importar la verdad.

Sócrates no escribió nada, solo paseaba por el ágora haciendo preguntas y eso era tan peligroso que terminaron condenándole a muerte por corromper a la juventud. Su crimen: enseñar a preguntar mejor en lugar de gritar más fuerte. Sus preguntas traducidas al día de hoy son increíblemente útiles.

Antes de aplaudir, compartir o indignarte, párate y pregúntate cuatro cosas.:

1. ¿Qué me están intentando hacer sentir?

2. ¿Qué parte de la historia no estoy escuchando?

3. ¿A quién convierten con esto en caricatura?

4. ¿Quién gana si yo reacciono así?

Capítulo 3: Viktor Frankl y el espacio entre estímulo y respuesta.

Una sola pregunta honesta puede romper una cadena invisible porque la manipulación necesita velocidad. Necesita que compartas antes de mirar.

La pregunta introduce una pausa y en esa pausa aparece algo que el manipulador odia, tu libertad.

El segundo, Víctor Frankl, psiquiatra, sobrevivió 3 años en Auschwitz, donde le quitaron familia, profesión, dignidad y, casi, la vida. Y en ese lugar, donde un ser humano no controla absolutamente nada, descubrió algo que cambió la psicología del siglo XX.

Escribió: "Entre lo que te ocurre y lo que respondes hay un espacio." Y en ese espacio, aunque sea minúsculo, todavía puedes elegir quién vas a ser. Lo entendió en el peor lugar del mundo y por eso vale oro. No siempre puedes elegir el ruido, la presión ni la época que te toca vivir... pero puedes elegir no convertirte en marioneta de cada estímulo que te coloquen delante.

Capítulo 4: Bonhoeffer y el peligro de entregar el juicio.

Puede parecer una libertad pequeña, pero es real, es tuya  y puede cambiar el devenir de tu vida.

El tercero, Dietrich Bonhoeffer, teólogo alemán encarcelado por los nazis, escribió lo siguiente: "El peligro real no es la maldad, es la estupidez moral, que no significa falta de inteligencia, significa entregar tu juicio al grupo y dejar de pensar por ti mismo." Bonhofer vio a doctores, abogados, profesores universitarios brillantes apoyando atrocidades.

Habían adoptado la narrativa colectiva sin examinarla y el antídoto no era creerse superior a la masa, decía. Eso es otra trampa. El antídoto era más humilde: no repetir lo que no has examinado, no aplaudir lo que te incomoda por dentro. No burlarte de alguien solo porque la mesa entera se burla. No llamar pensamiento propio a una emoción que te han colocado.

Capítulo 5: La pausa como revolución filosófica.

La revolución filosófica empieza ahí, no en cambiar el mundo entero, sino en recuperar ese pequeño territorio donde todavía decides tú: tu pausa, tu pregunta, tu conciencia.

Por eso, antes de compartir, antes de odiar, antes de reírte del enemigo señalado, haz algo simple.

Detente. Pregunta. Mastica antes de tragar. Pensar no siempre te hará ganar las discusiones, pero puede impedir que un día despiertes y descubras que todas tus opiniones tenían dueño. Si quieres profundizar un poco más en este tema, tienes disponible la guía Mastica antes de tragar en el perfil del canal. Y si crees que a alguien podría servirle este vídeo, compártelo.

jueves, 14 de mayo de 2026

Houellebecq, el novelista de la sociedad del cansancio

 Michel Houellebecq, escritor francés: “La cultura me parece una compensación necesaria ligada a la infelicidad de nuestras vidas”, en Infobae, 13 Mayo 2026:

En su novela ‘Plataforma’, el “enfant terrible” de las letras europeas lanza un dardo al corazón de la industria del entretenimiento: el arte como consuelo de la existencia

Hay una frase que funciona como el testamento invisible de toda la obra de Michel Houellebecq: “La cultura me parece una compensación necesaria ligada a la infelicidad de nuestras vidas”. La sentencia no es un aforismo al azar; aparece en las páginas de su novela más divisiva, Plataforma, publicada en 2001, justo antes de que el mundo cambiara para siempre con el atentado a las Torres Gemelas.

En Plataforma, el protagonista, un burócrata del Ministerio de Cultura llamado Michel, viaja a Tailandia tras la muerte de su padre. Allí, entre el turismo sexual y el tedio de los resorts, se gesta una crítica feroz a la sociedad de consumo. Para Houellebecq, la cultura no es ese faro de luz que nos hace mejores personas, sino una muleta que usamos para no colapsar ante la grisura del trabajo alienante y la ausencia de amor real.

Para entender la frase, hay que entender al autor. Michel Houellebecq ha construido una carrera basada en ser el “enfant terrible” de las letras francesas. Desde su debut con Ampliación del campo de batalla hasta la controvertida Sumisión, su mirada siempre se posa sobre lo mismo: el hombre occidental está solo, agotado y solo encuentra alivio en pequeños consumos.

En el contexto de Plataforma, la idea de la “compensación” es clave. El libro fue un terremoto editorial por su defensa del turismo sexual como última frontera del mercado, pero lo que realmente subyace es un diagnóstico clínico. Si la vida fuera plena, si el deseo y la realidad estuvieran en armonía, ¿para qué necesitaríamos perdernos en una película de Godard o en los versos de Baudelaire?

Esta idea resume a la perfección el pensamiento de Houellebecq: el arte es un síntoma de que algo anda mal. Mientras que otros autores ven en la cultura una elevación del espíritu, para el autor de La posibilidad de una isla, es un calmante. Es el entretenimiento que nos distrae del hecho de que somos seres biológicos destinados al declive. Y Plataforma lo grafica con singular énfasis.

En esta novela lo que hace Houellebecq es desnudar la hipocresía del progresismo europeo y predijo el choque de civilizaciones con una crudeza que todavía hoy, más de veinte años después, incomoda. Y además sostiene el que busca la cultura con desesperación es, en el fondo, alguien que ha perdido la batalla por la felicidad simple. Y en ese espejo, nos guste o no, nos estamos mirando todos.

¿Quién es Michel Houellebecq?

Nacido bajo el nombre de Michel Thomas en la isla de La Reunión en 1956 —aunque él solía afirmar que nació en 1958—, el autor adoptó el apellido de soltera de su abuela, Houellebecq, como una declaración de principios y un homenaje a quien realmente lo crió tras el abandono de sus padres. De formación ingeniero agrónomo, su entrada al mundo de las letras no fue inmediata y demoró unos cuantos años.

Empezó trabajando como informático en la Asamblea Nacional Francesa mientras incubaba una sensibilidad literaria marcada por el desencanto. Su salto a la fama llegó con Ampliación del campo de batalla y se consolidó con el fenómeno global de Las partículas elementales, obras donde comenzó a diseccionar la miseria afectiva y sexual del hombre contemporáneo con una frialdad clínica.

A lo largo de su carrera, Michel Houellebecq ha sabido mantenerse en el epicentro de la controversia, enfrentando juicios por sus declaraciones sobre el Islam tras la publicación de Plataforma y ganando el prestigioso Premio Goncourt por El mapa y el territorio. A pesar de los recurrentes rumores sobre su retiro o incluso noticias satíricas sobre su deceso, el autor continúa vivo y activo.

En los últimos años publicó novelas de alto impacto político y social, como Sumisión, Serotonina y la ambiciosa Aniquilación. Su figura, a menudo comparada con la de Louis-Ferdinand Céline por su estilo cáustico, sigue siendo la de un observador incómodo que, desde su refugio en Francia o sus temporadas en el extranjero, narra el lento declive de la civilización occidental.

viernes, 27 de marzo de 2026

"Altas capacidades". Anatomía del arribismo

 Altas capacidades: así son. Y así nos parecen, en El País, Carlos Boyero, 27 mar 2026:

Una de las sensaciones más gratas que puedo recibir en el cine (y en la vida, por supuesto) es que me hagan reír. La nueva película de Víctor García León lo logra

Una de las sensaciones más gratas que puedo recibir en el cine (y en la vida, por supuesto) es que me hagan reír. O tan solo sonreír. O ambas cosas. Altas capacidades lo consigue. Y con frecuencia me provoca un rictus en la boca, siento vergüenza ante la actitud de la mayoría de los personajes. A unos los desprecio por trepas y patéticos. Y es cruel la descripción de los dueños del tinglado. No hay piedad ante el comportamiento, los modales, la falsedad, el manejo mezquino del poder o las fatuas aspiraciones de los que, con su servilismo, pretenden buscarse profesional y socialmente un pálido lugar en el sol. Solo me merecen respeto los niños y la amarga lucidez y el pragmatismo de una señora colombiana, cuyo marido, presunto traficante, fue asesinado en la puerta del colegio de su hijo. Lo que veo y escucho posee acidez necesaria y brillante mala hostia, un patetismo en las falsas relaciones de los personajes que puede desatarte el rubor. Incluso al extremo de plantearte con cierto miedo eso de “yo no quiero ser como ellos, tan artificiales y falsos”.

¿Cómo ascender en la escala de trabajo y socialmente?, se pregunta el matrimonio que la protagoniza. Pues logrando que admitan a tu niño en un elitista colegio donde son educados (o maleducados) los hijos de la clase superior. Entre otros, el crío de tu jefe, altísimo directivo de una banca de inversión. Eso, cree el pobre siervo, será muy útil para su carrera, le permitirá el acceso a las fiestas de la élite en sus casoplones de los municipios residenciales más ricos de Madrid, accederá a los previsibles beneficios que dona el andar cerca del poder, aunque sea recogiendo sus despectivas migajas. La sátira es creíble. Y sutil. Y nada parece forzado. Diálogos, situaciones, gestos tan leves como reveladores, comportamientos, poseen un tono real, aunque el efecto que provocan en los receptores sea capaz de despertarles el rubor.

Es transparente la inteligencia que desprende el guion y lo adecuadamente que se ha trasladado a las imágenes. Incluyo las interpretaciones, con un Juan Diego Botto encarnando magistralmente a un fulano tan aparente, gélido y arrogante como despreciable y mezquino.

La dirige Víctor García León, que ha heredado la sorna y la mala hostia que caracterizaban al cine de su padre, el director José Luis García Sánchez, una de las personas más brillantes, graciosas y corrosivas que he conocido en mi vida. Víctor ya había mostrado numerosos dones para narrar historias, dotándolas de un amargo sentido del humor en películas que me divirtieron tanto como Más pena que Gloria y Vete de mí (coescritas con Jonás Trueba) y la tan osada como original Selfie. Los europeos, adaptando una novela del inolvidable Rafael Azcona, no me gustó. Y lamento que no haya más películas en la filmografía de alguien tan listo. Y, aquí, tan bien acompañado en el guion de Altas capacidades por Borja Cobeaga, alguien en posesión de gracia, agudeza y sentido de la observación.

Tiempo después de haber visto esta película, me sigue apareciendo un gesto de asco cuando pienso en el matrimonio que componen con acierto Marian Álvarez e Israel Elejalde. La pareja se merece mutuamente. Tan mediocres, tan arribistas, tan ruines, tan grises. Ni siquiera puedo compadecerles. Pero sospecho que, debido a su insistencia y a su absoluta falta de escrúpulos, este tipo tan aparentemente normal acabará siendo jefe de algo. Aunque sea en escala mínima. Y siempre babeando ante sus superiores.

Altas capacidades

Dirección: Víctor García León.

Intérpretes: Marian Álvarez, Israel Elejalde, Juan Diego Botto, Pilar Castro, Natalia Reyes, Bea Segura.

Género: comedia. España, 2026.

Duración: 101 minutos.

Estreno: 27 de marzo.

jueves, 26 de marzo de 2026

Primeras sentencias contra redes sociales por adicción de menores

 Meta y YouTube pierden el juicio sobre la adicción de los menores a redes sociales y son declaradas “negligentes”, en El PaísMaría Porcel, Los Ángeles - 25 MAR 2026:

En una sentencia pionera, un jurado afirma que la plataforma de vídeo y la matriz de Facebook e Instagram dañaron a los niños con su diseño adictivo. La millonaria multa de Meta por no proteger menores.

Meta y YouTube han sido declaradas culpables de generar adicción entre los menores y de engancharles en sus plataformas. Así lo afirma la decisión del jurado en el caso, pionero en Estados Unidos, que arrancó a finales de enero en Los Ángeles, California, en el que se ha tratado de poner de relieve la implicación de las empresas tecnológicas en la adicción de los niños y adolescentes a las redes sociales. Tras complejas deliberaciones por parte del jurado, que se han extendido durante más días de lo esperado, finalmente han dictaminado que tanto Meta, matriz de Facebook, WhatsApp e Instagram, como la plataforma YouTube son “negligentes” y que usaron su diseño para causar dependencia en los menores.

Ambas plataformas deberán pagar tres millones de dólares a la mujer que les denunció, llamada K. G. M., en concepto de indemnización por daños morales y otros perjuicios económicos. No obstante, en el juicio de California se abre una segunda fase del proceso en la que se analizará si hubo otros delitos, por lo que pueden aumentar las multas y las tecnológicas implicadas.

Esta decisión llega acompañada de la de otro juicio de carácter similar, aunque menos mediático, que ha tenido lugar en el estado de Nuevo México, en el sudoeste del país. En la tarde del martes, el jurado de ese caso falló que Meta (propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp) había priorizado la obtención de beneficios frente a la seguridad y eso había impactado en la salud mental de los menores y les había puesto en peligro. Por ello, la condenó a pagar 375 millones de dólares en daños.

El juicio de Los Ángeles —unido al de Nuevo México— ha sido pionero en su campo y ha sentado en el banquillo de los acusados a todopoderosos gigantes de la tecnología como Mark Zuckerberg, en la que ha sido su primera vez declarando en un juicio. Además, estos dos pleitos serán los primeros de muchos, especialmente en California, donde se esperan centenares de reclamaciones a las tecnológicas de familias, asociaciones y distritos escolares, para los que esta cuestión se ha convertido en un problema público.

La demandante, una mujer llamada Kaley G. M., que ahora tiene 20 años pero que en el comienzo del litigio era menor de edad, y su familia han salido victoriosas. El caso de Kaley, californiana, ha sido muy impactante, en parte, por la identificación y los paralelismos que muchos padres han podido hacer con sus propios hijos. Kaley empezó a entrar en internet con seis años, viendo vídeos en YouTube. Con nueve, ya con su primer iPhone propio, usaba Instagram; con 10, TikTok (llamado entonces Musical.ly), y con 11, Snapchat. Llegaba a pasar hasta 16 horas al día en dichas aplicaciones. No sabía estar sin teléfono: si sus padres le restringían el uso, tenía ataques de pánico.

“Creo que las redes, su adicción a las redes, han cambiado el modo en que funciona su cerebro”, dijo la madre de Kaley en el juicio. “No tiene memoria a largo plazo. No sabe vivir sin un teléfono. Es capaz de emprender una batalla solo con que toques su móvil”. El abogado de la familia comparó la adicción con “un golpe químico”, que afectaba al cerebro. Kaley pasó por depresión, ansiedad y sufrió problemas de dismorfia corporal. Meta tendrá que pagarle un 70% y YouTube, un 30%. Meta ha afirmado en un comunicado que respeta el veredicto pero no está “de acuerdo con él”. “Estamos estudiando nuestras opciones legales”, ha señalado.

El caso es uno de los muchos que se juzgarán este año, tanto en California como en el resto de Estados Unidos. Ya en 2023 hasta 41 Estados del país demandaron a Meta por “atrapar” a los menores con su diseño, por lo que muchos de estos litigios —como el de Nuevo México, que comenzó el fiscal general de dicho Estado, Raúl Torrez— están ahora en pleno desarrollo, explosionando todos a la vez. Y, aunque se están dando distintos resultados, por lo general están saliendo mal paradas las tecnológicas, al ser consideradas responsables. Mientras que la sentencia de Nuevo México ha destacado por la enorme multa, la de California es más una cuestión de ejemplaridad, de hacer notar que efectivamente las tecnológicas pueden causar daños personales y de sentar jurisprudencia.

De hecho, ahí tuvo que personarse Mark Zuckerberg, en la que fue su primera declaración en un juzgado en la historia de su compañía. En ella, el pasado 18 de febrero, el creador de Facebook insistió en que los menores de 13 años tienen prohibido acceder a Instagram y les achacó cierta responsabilidad: “Creo que hay un grupo de personas, potencialmente un número significativo, que mienten sobre su edad para usar nuestros servicios”. Afirmó que su objetivo no era enriquecerse, puesto que donaba “casi todo a obras benéficas”, y su intención era “dar miles de millones a la investigación científica”. “Cuanto mejor le vaya a Meta, más capaces seremos de investigar”.

Esta serie de procesos se ha comparado con los que afrontaron los fabricantes de tabaco a finales de los años noventa. En Nuevo México, en mayo, un juez decidirá cómo deberá actuar Meta a partir de ahora y si debe ofrecer y financiar programas públicos para reparar los daños causados. En California, un jurado formado por siete mujeres y cinco hombres tendrá que deliberar sobre el siguiente paso: si estas empresas tecnológicas, y algunas otras, han cometido delitos como fraude o malicia. Eso las obligaría a asumir daños punitivos y a pagar unas cantidades, probablemente, mucho más altas de los tres millones con los que deben indemnizar a Kaley G. M.

miércoles, 25 de marzo de 2026

La sociedad industrial y su futuro, y el curioso hispanismo de Ted Kaczynski

Ted Kaczynski fue un niño brillante nacido en Evergreen Park, Illinois. Desde joven mostró afinidad por las matemáticas y a los 16 años ya asistía a Harvard; terminó la licenciatura en 1962 y entró en la Universidad de Michigan, donde se doctoró en solo 5 años. Tras sus estudios fue profesor asistente en la Universidad de California en Berkeley. Ted no fue una persona muy sociable; participó en un cruel experimento sobre la alienación que produce la autoridad que pudo afectar su psique, y mientras estuvo en Berkeley adquirió un gran desdén por la tecnología y las comodidades de la vida moderna; tras dejar su puesto en la universidad en 1969,  vagó de ciudad en ciudad antes de establecerse en Lincoln, Montana, en una cabaña de un bosque cerca de donde su hermano David había comprado un terreno. Permaneció en esta zona haciendo el Henry David Thoreau durante los siguientes 24 años, leyó a Miguel Unamuno y a numerosos autores clásicos españoles afines al tradicionalismo, como refleja el contenido de la librería que tenía en su cabaña, y desarrolló aún más su desprecio por la tecnología; en 1978 este odio lo llevó a iniciar una carrera terrorista enviando bombas durante años a personas que asociaba con la técnica industrial. En 1995 pidió a cambio de no enviar más bombas que publicaran un manifiesto de 35.000 palabras sobre sus ideas contra la tecnología.

Este escrito refleja que Ted siempre estuvo adelantado a su tiempo. Expuso perspectivas incomprendidas por la sociedad de su época, significativamente menos avanzada tecnológicamente que hoy; entonces pocos podían discernir esos peligros. En La sociedad industrial y su futuro, Ted sostiene:

*Que la tecnología amenaza la libertad humana.

*Que demasiada tecnología puede causar sufrimiento psicológico severo.

*Que este avance necesario no solo afecta a la vida humana, sino que también tiene gran impacto en el medio ambiente y degrada la naturaleza.

*Que las personas tienen la necesidad ingénita de perseguir metas, pero la industrialización rompe eso: perjudica su autonomía y cubre todas sus necesidades automáticamente atrofiando ese instinto natural.

Así pues, pensaba que había que proteger a la naturaleza salvaje y a nosotros mismos de la invasión del imparable desarrollo tecnológico. La sociedad industrial refleja desigualdad y caos. 

Estas ideas fueron en su momento incomprensibles e hicieron que Ted fuera condenado, pero tal vez se descartaron y consideraron extremistas por su actitud terrorista y demasiado contundente. Y 31 años después del manifiesto, hay que reevaluarlo y no pudo haber estado más acertado sobre los efectos globales de la tecnología.

La conveniencia, la facilidad de acceso a la información y la facilidad para dispersar datos han causado dependencia sin que las personas puedan obtener algo realmente valioso en la experiencia humana. En vez de trabajar con la tecnología y mantenerse realizados en los demás, los humanos han tratado de adaptarse y subordinarse a este avance para aislarse. La tecnología, como afirmó Ted, tiene ahora un poder absoluto sobre la humanidad y nada es inmune a ella, ni siquiera la naturaleza. Por ejemplo, Chat GPT utiliza 10 veces más energía que la búsqueda de Google, emite 8.44 toneladas de dióxido de carbono al año y consume 700.000 litros de agua potable en su entrenamiento en centros de datos, lo mismo que producir 320 automóviles Tesla.

De 20 a 50 preguntas a Chat GPT consumen el equivalente a 500 ml de agua embotellada, y hay miles de millones de personas usándolo. Y eso es solo una parte microscópica de la red que es la tecnología hoy en día y nos ata.  

martes, 3 de marzo de 2026

Crisis de la asignatura de Religión

 “Hay colegios que no saben qué hacer con los profesores”: crisis en clase de Religión tras perder 370.000 alumnos en un lustro, en El País, Ignacio Zafra, 2 mar 2026:

La caída de la demanda se acelera con la Lomloe. Solo en Navarra, su Ejecutivo calcula que está pagando “1.020 horas de clase que no se imparten

El renacer del espíritu religioso no se aprecia en las aulas españolas. Más bien al contrario. El declive de la asignatura de Religión se ha acelerado en los últimos años tras la aprobación de la actual ley educativa, la Lomloe. La clase ha perdido 369.807 alumnos en un lustro en las etapas donde se imparte ―Primaria, ESO y Bachillerato―, 10 veces más de lo que ha caído el número total de estudiantes en el mismo periodo por la evolución demográfica, según refleja la estadística oficial en el documento Las cifras de la educación en España 2026.

El bajón de alumnado y la reducción de horas semanales que se imparte de la materia en buena parte de España desde la entrada en vigor de la Lomloe, al tiempo que el número de profesores de Religión se ha mantenido prácticamente igual (12.554, según el último dato oficial) hace que muchos docentes tengan más horas de contrato que clases que dar.

Navarra, un territorio que fue muy católico y ahora figura entre los lugares donde menos interés muestran las familias por la asignatura, ha sido la primera en poner el problema sobre la mesa. El departamento de Educación calcula que está pagando “1.020 horas de Religión que no se imparten” por curso, por un importe de 2,1 millones de euros. Un dinero que, sin despedir a los docentes, pero sí ajustando lo que cobran a las clases que dan, quiere dedicar a otros objetivos, como el refuerzo de la Formación Profesional.

“Hay muchos colegios que no saben qué hacer con el profesorado”, señalan fuentes educativas navarras, “o que los destinan a labores que nada tienen que ver con Religión”. Como vigilar los recreos, hacer labores de convivencia o llevar el huerto escolar. Y situaciones parecidas se están produciendo en numerosos centros de toda España, explican directores de colegios e institutos.

La gran deserción se está produciendo sobre todo en la enseñanza pública. Tres de cada cuatro, de los 369.807 alumnos perdidos, provienen de esta red escolar. Justo antes de la aprobación de la Lomloe, en el curso 2019-2020, en Primaria, la etapa donde más se estudia la asignatura, todavía asistían a ella más de la mitad de chavales de la pública (50,8%). En el 2023-2024, el porcentaje había bajado al 43,8%; se trata del último curso disponible, porque en este ámbito la estadística se publica con año y medio de retraso.

En el conjunto de la Primaria, los alumnos de Religión todavía son mayoría (55%), gracias a su peso en la concertada (83,4%) y la privada sin subvencionar (58,2%). Aunque en ambas redes, la clase también ha perdido terreno en el lustro analizado: 2,4 y 6,6 puntos, respectivamente. En la ESO la elige el 51% del alumnado (38% en los institutos públicos) y en Bachillerato, el 32% (24% en la pública).

La especial situación del profesorado de Religión ―no se presentan a oposiciones, sino que son elegidos por los obispos― hace que no se les pueda destinar a funciones docentes distintas de su materia, como sucede con el resto de especialidades, explica Isabel Moreno, vicepresidenta de la federación estatal de directores de centros públicos Fedadi. Es decir, no pueden sustituir a una maestra enferma en una clase de matemáticas, por ejemplo. Ante la caída de la demanda, muchos dan clase en varios centros o, en función del grado de sintonía con la dirección del centro, ocupan parte de su tiempo en funciones diversas, ajenas al motivo de su contrato.

La directora de un colegio navarro admite, por ejemplo, que la docente de su centro se ha quedado “con nueve horas de docencia cuando cobra por 23″. Pero eso no quiere decir, agrega, que no trabaje o que no le resulte útil al centro, ya que coordina el programa de voluntariado del centro, el huerto escolar y las actividades de refuerzo. En el instituto público Toki Ona de Bera, al norte de la comunidad foral, la docente rellena parte de su jornada gestionando la biblioteca, explica su director, Igor Arruabarrena.

En muchas escuelas, como señala entre otros Fran Lires, presidente de la asociación de directores de colegios públicos de Galicia ―que es la autonomía donde más ha caído la matrícula de Religión en el periodo analizado, 14 puntos en Primaria hasta situarse en el 45%―, se encargan de hacer guardias (vigilar el patio). E Iñigo Salaberria, de la federación de directores de la escuela pública Heize de Euskadi ―la comunidad donde menor es la demanda; un 33% en toda la Primaria y solo un 12,6% en la pública―, afirma que, aparte de las clases, el profesorado se dedica a tareas como apoyar “la gestión de comedor”.

PP y Vox

La Lomloe mantuvo la religión en las aulas, en aplicación de los acuerdos firmados por el Gobierno con el Vaticano durante la Transición. Pero eliminó los elementos para tratar de sostener la demanda de la asignatura incluida por el PP en la ley anterior, la Lomce. Como el hecho de que su nota contara en el expediente a la hora de solicitar becas o de cara a la Selectividad, o la obligación de que quienes no eligieran Religión tuvieran que estudiar una “materia espejo” (que ha sido sustituida por una vaga “atención educativa” que los chavales suelen pasar leyendo o adelantando deberes).

Ante el desmoronamiento de la demanda, José María Guardia, presidente del sindicato de profesores de Religión Aprecce, reclama que se vuelvan a implantar. Guardia afirma que en las reuniones que han mantenido con representantes del PP y Vox, ambos partidos se han mostrado partidarios de hacerlo.

La Lomloe ha acelerado la pérdida de matrícula (alcanzando una media de 1,5 puntos por curso en primaria). Pero, en realidad, el descenso viene de largo. Y, salvo algún repunte en secundaria, se ha mantenido al margen de la legislación educativa desde hace 25 años, que es hasta donde permite remontarse la estadística oficial.

En el curso 1998-1999, estudiaba Religión el 85% del alumnado de primaria y el 71% en la ESO, unos niveles que han caído 30 y 20 puntos respectivamente. En la pública, la demanda ha caído a la mitad en la pública en dicho periodo, y solo un poco menos en la ESO. Las diferencias territoriales son, por otro lado, enormes, con Euskadi y Cataluña (38% en Primaria) donde menos se estudia, y Andalucía (71%) y Extremadura (78%) donde más.

jueves, 12 de febrero de 2026

Polémica Sanidad pública / privada en el mundo.

 Las locuras que dicen los estadounidenses en mi sección de comentarios, Evan Edinger

Si no fuera por todos los tiroteos en las escuelas, sería difícil convencerme de que Estados Unidos tiene escuelas. En Estados Unidos, estar convencido de que se tiene más libertad es más importante que tener realmente libertad. Dato curioso: el Partido Demócrata ni siquiera sería considerado de izquierda en Europa. El socialismo nunca echó raíces en Estados Unidos porque los pobres se ven a sí mismos no como un proletariado explotado, sino como millonarios temporalmente avergonzados. Es una cita ampliamente atribuida a John Steinbeck, autor de Las uvas de la ira. No se me ocurre otra razón para que la gente vote constantemente en contra de sus propios intereses. 

Esto también ocurre en Europa, pero ni de lejos en la misma medida. También hubo un esfuerzo concertado tremendo por parte de la clase dominante para impedir que se arraigara cualquier semilla de solidaridad entre las clases trabajadoras. Se reprimió la actividad sindical, se reprimieron las huelgas sin piedad, se les dieron mejores condiciones a los blancos, de modo que la barrera racial siempre se mantuvo. Un capítulo fascinante de la historia. Los dueños de empresas han hecho un trabajo fantástico al crear la clase patronal al convencer a los gerentes intermedios de que están a minutos de convertirse en uno de ellos si simplemente se mantienen firmes contra los derechos de los trabajadores, olvidando que siempre estarán mucho más cerca de los trabajadores contra los que luchan que los dueños que sostienen sus riendas. Los estadounidenses lo llaman "socialismo". Básicamente, cada centavo que va a cualquier lugar que no sea el bolsillo de un multimillonario es "socialismo". Es porque a todos les han lavado el cerebro para pensar que, si trabajan duro, serán multimillonarios, y también que trabajar hasta morir es, de alguna manera, honorable.

El jefe final es el odio mismo. A veces las cartas se reparten, como el ejemplo soviético, la Revolución Francesa, tal vez la Guerra de Independencia de Estados Unidos; pero, en realidad, no está cambiando mucho: los libertarios y los "liberales" que creen en el derecho a explotar, dañar y mantener sistemas así no ayudan mucho. La libertad real, con una presunción y una cultura de conciencia comunitaria autoorganizada, consciencia y responsabilidad, es otra cosa.  

Desde la Segunda Guerra Mundial, los mayores receptores de la generosidad del gobierno siempre han sido la clase media. ¡Europa no es un país de mierda! Hay muchos países, cada uno con gobiernos muy diferentes. No se olvide que los EE. UU. purgaron a los líderes socialistas en momentos en que representaban una amenaza, como justo después de la Primera y la Segunda Guerra Mundial. Incluso encarcelaron al líder de un partido socialista que obtuvo aproximadamente un 6% de los votos en las elecciones presidenciales de 2018. 

De todas formas, no hay ningún país en Europa que sea socialista. Sigue siendo prácticamente un mundo capitalista. Y con los partidos de derecha dominando por todas partes, eso no va a cambiar pronto. Era bastante fácil para los países no ofrecer atención médica gratuita a sus ciudadanos. El Partido Laborista de 1945 fue demonizado en vísperas de las elecciones generales precisamente por lo que proponía, y los conservadores y los medios de comunicación hicieron el habitual esfuerzo concentrado para impedirlo. Nada diferente a lo que ocurre hoy, cuando los que mandan están a punto de deshacerse finalmente del NHS. Si se investigara quién recibe los enormes subsidios del gobierno, se vería que no es la clase media.

De hecho, es algo comprobado y fehaciente que, durante la crisis bancaria, muchos altos ejecutivos en este sector escaparon a las críticas. Y, después, cuando se investigó la razón, que fue porque quienes más sufrieron durante este evento fueron los que estaban en la base, resultó... que esperaban o creían que algún día llegarían a la cima. Entonces, ¿por qué iban a criticar sus propios sueños y esperanzas?

Un estadounidense puede confirmar que cualquier cosa que se parezca remotamente al socialismo o a la asistencia gubernamental es demonizada por la derecha política estadounidense como comunismo malvado, sin mencionar el hecho de que la atención médica, por su naturaleza, no funciona como un mercado libre porque los consumidores están cautivos del hecho de que necesitan sus medicamentos para vivir en algunos casos.

Mucha gente olvida que Estados Unidos también fue uno de los primeros lugares en impulsar los derechos de los trabajadores. De hecho, su competitividad industrial probablemente no habría tenido éxito si no lo hubieran hecho; es literalmente más productivo para los trabajadores tener tiempo libre y derechos sólidos. Es prácticamente imposible que hubieran liderado la revolución tecnológica sin eso.

Quizás sorprenda saber que, durante gran parte del siglo XX, Estados Unidos contó con un fuerte movimiento socialista, que fue prácticamente proscrito tras la Segunda Guerra Mundial. Curiosamente, durante la guerra, la propaganda estatal estadounidense fue extremadamente positiva hacia la Rusia comunista (después de todo, eran aliados, y la URSS se enfrentaba a todo el poderío de los ejércitos alemanes). Esto dio un giro de 180 grados a medida que la guerra se acercaba a su fin y, con la muerte de Roosevelt, la URSS quedó clara como el próximo adversario geoestratégico de Estados Unidos.

Yo lo expresaría más como darwinismo-capitalismo... La supervivencia del más apto / más despiadado. Este es un componente, pero también se corre el riesgo de caer en un reduccionismo de clase, ya que el racismo es un factor clave en la política estadounidense. Los cleptócratas han mantenido el poder aquí. Sin desmantelar el racismo, Estados Unidos jamás será capaz de ser solidario. En Europa tienen un estilo de vida igual de bueno, o incluso mejor: tienen menos ingresos disponibles, pero mejor red de seguridad social, mejores carreteras, mejor transporte público, comida y bebida más baratas, más días libres y vacaciones, los camareros no dependen de las propinas; reciben un salario digno y pueden dedicarse profesionalmente a ello, etc. Además, como bloque, la UE se encuentra en una situación económica y de productividad comparable a la de EE. UU. Se diría que tiene más que ver con que el FBI mate a todos los líderes sociales importantes, pero la ideología ayuda de hecho a controlar a la gente.  El único país que quizá tenga socialismo en Europa es Bielorrusia, con su dictador y la KGB. Los demás son todos socialdemocracias. (Hungría es iliberal, y Rusia no cuenta). El 40% de los estadounidenses cree que algún día será multimillonario en un capitalismo rapaz. Los europeos dicen "socialismo" para referirse a la "socialdemocracia", no al comunismo. Algo parecido pasa con las palabras liberal y demócrata.

Décadas de propaganda anticomunista, 99% pura mentira, hicieron temer cualquier cambio en el statu quo, a pesar de que sus propios padres fundadores les advirtieron específicamente que no confiaran en sus altos mandos y los destituyeran a la primera señal de traición. La Segunda Enmienda se implementó específicamente para eso, pero hoy ha dejado de ser útil, ya que un puñado de gente armada no es suficiente para detener la tiranía del gobierno organizado. En otras palabras, es demasiado tarde, pero los estadounidenses todavía disfrutan de este juego de simulación, y se engañan a sí mismos creyendo que tienen cierto control sobre el país. Cuán triste y molesta es esta situación.

Respecto a "No se me ocurre ninguna otra razón para que la gente vote sistemáticamente en contra de sus propios intereses" ¿Se conoce el libro Qué pasa con Kansas? Aborda esta cuestión y ofrece una respuesta muy diferente. La mayoría de la gente vota por los republicanos porque son "conservadores" sociales y religiosos, cuyos valores "provida y profamilia" coinciden con los del Partido Republicano. Una de las mayores diferencias entre Estados Unidos y la mayoría de los países del primer mundo es que los estadounidenses tienden a ser mucho más religiosos, y no solo religiosos, sino religiosos "conservadores" y calvinistas: tienen un destino manifiesto y marcado. Les han lavado el cerebro, a menudo de niños. A todos nos lavan el cerebro de alguna manera, pero hay una diferencia entre que te enseñen algo desde una edad temprana y una mentalidad de secta directa cuando no te permiten contradecir la opinión pública de ninguna manera o te cancelan. Excepto cuando se trata de los militares: tienen seguro médico, educación e incluso vivienda asequibles (o incluso gratuitas). Pero nadie llamaría a eso socialismo.

Sorprende la magnitud y el alcance de los sistemas de transporte público en Europa. A menudo me decepciono al volver a casa, al darme cuenta de la falta de visión de nuestros políticos. Los estadounidenses hablan y viajan aprisa.

Hay buenas respuestas en el libro de Howard Zinn Historia Popular de los Estados Unidos y en los cómics Economix. Básicamente, los ricos aplastaron la idea misma del socialismo. Existía el macartismo y la caza de comunistas en los siglos 40 y 50 (la mayoría no eran realmente comunistas al estilo ruso, sino socialistas), y los ricos vendieron una nueva narrativa, construida por pensadores como Ayn ​​Rand (autora de La Rebelión de Atlas, un libro cuyas ideas fueron adaptadas en una utopía liberal fallida en los juegos de Bioshock), con el personaje del "intermediario" que trabaja duro y finalmente es recompensado y también puede hacerse rico. Esta falsa narrativa se llama "Sueño Americano". Por eso la idea socialista tiene dificultades en Estados Unidos. A los estadounidenses se les ha lavado el cerebro durante décadas. Y actualmente el sueño americano de muchos es salir de EE. UU. Y la ironía es que la gente que dice "¡Bueno, si no te gusta, puedes irte!" se enoja contigo por hacer precisamente eso.

Una de las cosas locas de Estados Unidos es que sus leyes antimonopolio fueron diseñadas originalmente para destruir sindicatos. Otro punto sobre "todavía hay sanidad privada en el Reino Unido" es que la sanidad privada también es generalmente más barata que en Estados Unidos, porque tienen que competir con la gratuita.

Se puede acceder a atención médica privada a través del NHS (National Health Service / Servicio Nacional de Salud de Gran Bretaña). Pero no recibir el servicio siempre es gratis. La privada debería declararse ilegal a menos de que fuera totalmente independiente del NHS. Con demasiada frecuencia, la sanidad privada se limita a seleccionar lo mejor, el trabajo fácil y las mayores ganancias. Además, cobra de más al NHS, porque como no tienen el monopolio, no pueden cobrar precios excesivos a sus clientes.

Basta con observar los costos base de los medicamentos y los diferentes tratamientos médicos privados en Escocia y compararlos con sus costos equivalentes en EE. UU.: la diferencia es asombrosa. Los tratamientos médicos privados son MUCHO más baratos en el Reino Unido que en EE. UU. ¿Por qué? Porque los proveedores de atención médica privada del Reino Unido tienen un competidor financiado con impuestos que puede superarlos en precio (es decir, £0). Así que tienen que fijar precios competitivos para sus servicios. EE. UU. no tiene una alternativa barata, así que operan como cárteles y cobran el precio desorbitado que les plazca. Un amigo mío pagó una operación de rodilla aquí en el Reino Unido a través de un proveedor privado. La factura total fue de unos dos mil. Parece un precio razonable para evitar posibles retrasos. Sin embargo, si esa factura fue de unos veinte mil (precios en EE. UU.), no hay... De la misma manera que él lo habría pagado, habría esperado a que el NHS lo hiciera. Voy a operarme. La médica del NHS dijo que no creía que fuera posible. Obviamente, el médico privado lo intentará; si no tiene éxito, le pagarán, así que probablemente tengas razón. Un trabajador americano en Australia tiene atención médica privada y dice que le cuesta menos del 10% de su cobertura en los EE.UU. Y tiene una cobertura similar.

Hay un elemento que también está subvencionado por el NHS. El NHS básicamente se encarga de toda la formación, y luego el sector privado contrata personal experimentado del NHS. La mayoría de los médicos privados habrán trabajado primero en el NHS, o incluso seguirán trabajando en él mientras trabajan en el sector privado. Muchos consultores trabajan para ambos. La atención médica privada es perfectamente legal en Canadá, pero los médicos no pueden ejercer en el sector privado y al mismo tiempo trabajar en el sistema nacional de salud. Se considera un conflicto de intereses.

La diferencia de precio no es lo que se cree y no se debe a la competencia. Se debe a las regulaciones del Reino Unido sobre seguros y transparencia. En el Reino Unido, una cirugía de rodilla cuesta 2000 libras porque eso es lo que cuesta. En EE. UU., una cirugía de rodilla le cuesta al hospital 2000 dólares, te cobran 25 000 dólares, el seguro te pide que pagues tu deducible (digamos 3000 dólares) y luego le dice al hospital que no pagarán 25 000 dólares, que lo máximo que pueden hacer es 1000 dólares, el hospital contraataca y, a los pocos días, tras acumular más costos con la discusión, llegan a un acuerdo con 3000 dólares, que es tu deducible. La compañía de seguros se lleva el crédito por 22 000 dólares, el hospital la culpa de los costos y, de alguna manera, tú estás pagando todo además del seguro. Los costos médicos en EE. UU. están inflados artificialmente porque las compañías de seguros no tienen ninguna obligación con el paciente y tienen todos los incentivos para pagar lo menos posible para maximizar las ganancias. En el Reino Unido, si las compañías de seguros obtienen más del 10% de beneficio, tienen que emitir reembolsos para llegar a menos del 10% de beneficio, lo que incentiva a que la mayor cantidad de personas posible se atiendan, incluso cuando alguien puede costarles dinero (porque gastan más, por lo que su beneficio máximo permitido es mayor). En los EE. UU., la ley de atención médica asequible quería limitar los beneficios al 20% y las compañías de atención médica estadounidenses afirmaron que sería el fin de cualquier persona que recibiera atención médica. No es que no haya competencia, es que los incentivos están completamente sesgados con los seguros y hospitales estadounidenses que quieren mentirte sobre los costos mientras te quitan el dinero en cada oportunidad. En el Reino Unido, tu compañía de seguros de salud por ley tiene que decirte los gastos que pagaron (no cuál fue la factura inicial), lo que elimina por completo todo el asunto de mentir (sin mencionar que cobrarte de más no les da nada si tienen que reembolsarlo).

En el Reino Unido, la sanidad privada no es mejor que el NHS en cuanto a la oferta ni a la calidad de la atención; simplemente, a veces se accede más rápido y, por lo general, se consigue una habitación privada. Debido a la falta de recursos en el sector privado, los pacientes privados son derivados al NHS para, por ejemplo, afecciones costosas, complejas y crónicas o procedimientos novedosos. A nadie con seguro médico privado se le niega la atención del NHS. Hablando de la mítica sanidad "gratuita" del NHS, no es gratuita; la pagamos con nuestras cotizaciones a la seguridad social, que se descuentan del salario, de la misma manera que se deduce el impuesto sobre la renta. Y pagamos una cotización por medicamentos, atención dental, oftalmológica y otros servicios. Nadie que necesite atención sanitaria es rechazado por no haber cotizado. Incluso quienes tienen planes de salud privados pagan la seguridad social. El NHS es una institución muy querida. Por suerte, no he tenido que usarlo en más de 12 años, pero me alegra que otros se beneficien de mis contribuciones.

El mayor proveedor de salud privado en el Reino Unido es BUPA, una empresa sin fines de lucro.

Para ser justos, por experiencia propia, el coste no es comparable con el de la competencia. La sanidad privada aquí ofrece principalmente atención médica no urgente, ahora, a diferencia del NHS, donde las necesidades no urgentes tienen largas listas de espera. ¿No es un poco engañoso? No tienes que pagar de tu bolsillo por un servicio más rápido. Pero algunos proveedores privados siguen prestando atención; simplemente les pagas con fondos públicos. El hecho de que exista un sistema de salud socializado también significa que el seguro médico realmente debe valer la pena. Si fuera tan terrible e inútil como la mayoría de los seguros médicos estadounidenses, nadie lo contrataría. 

Solo una observación sobre los hospitales privados aquí en el Reino Unido. Estos hospitales privados NO tienen equipo de urgencias. Si ocurre algo drástico durante una operación, tienen que llamar a los paramédicos. Si lo hubiera sabido cuando me operaron la hernia, ¡habría esperado a que me ofrecieran el NHS! En mi país, la atención médica ha empeorado mucho después de aproximadamente una década de legalización de las opciones privadas. El gobierno lo usa como excusa para financiar cada vez menos el sistema público, que tiene listas de espera mucho más largas, etc. 

Según un profesional sanitario jubilado, cuando trabajaba en el Servicio Nacional de Salud (NHS) del Reino Unido, el contrato estándar para consultores médicos y quirúrgicos era de 8 sesiones semanales, de 4 horas cada una. En otras palabras, su semana laboral era de 4 días completos. Tenían libertad para ejercer en privado el quinto día y el fin de semana. Algunos de sus compañeros evitaron la práctica privada y trabajaron las 10 sesiones de una semana de 5 días en el NHS, cobrando 3 sesiones por las 2 adicionales. Por supuesto, trabajaban por turnos, de modo que cubrían los 7 días, y su "fin de semana" podía ser viernes y sábado o domingo y lunes, y también existía un sistema de guardias de emergencia fuera de horario desde casa. No sé si hoy en día se aplican las mismas normas contractuales.

En Rusia se tenía atención médica universal y si querías ir a un médico privado pagabas entre 10 y 300 dólares por visita. 300 dólares eran para los especialistas más solicitados, que trabajaban en las clínicas privadas más elegantes de Moscú. Los médicos privados que veíamos solían costar unos 50 dólares. Y eso si los gratuitos no te ayudaban. Así que estoy totalmente de acuerdo. Aquí en Estados Unidos te cobran el seguro (1200 dólares para una familia de 4 personas con la Ley de Cuidado de Salud Asequible), un copago de entre 15 y 100 dólares por visita y 150 dólares por medirte y pesarte. Y, para ser sincero, aunque me encanta Estados Unidos, la calidad del servicio médico suele ser pésima. ¿Alguna vez te has dado cuenta de que los estadounidenses que dicen que Estados Unidos es mucho mejor que Europa nunca han vivido en Europa?

Si bien la premisa de que el esfuerzo y la iniciativa deben ser recompensados es loable, es un desafío encontrar una buena manera de implementar eso a gran escala. De hecho, hay una laguna legal que compensa eso en cierta medida. Las enfermeras practicantes están exentas y brindan cierta atención médica privada, como para diagnósticos de salud mental. Muchas veces, el sistema privado será igual que el NHS, sólo que sin un año de espera. Pero parte de eso se debe directamente al nivel de financiación, sobre todo en lugares donde la situación está empeorando ("escasez de médicos", ¡menuda ironía!). No me importaría tanto tener sistemas duales si a quienes controlan el gasto se les prohibiera usar la vía de escape privada. Pero la sanidad privada es mucho más barata que en Estados Unidos, ya que solo la necesitamos si queremos una cirugía electiva. Todo lo demás está cubierto.

Las cotizaciones de un trabajador a la Seguridad Social pagaron al NHS para que le hicieran un triple bypass en 2009. Dinero bien gastado, tanto para él como para ellos, ya que siguió trabajando y pagando la Seguridad Social y el impuesto sobre la renta de su salario hasta 2021. También tenía la opción privada, pero habría influido muy poco en el tratamiento o en el resultado.

Yo lo prohibiría para los políticos y sus familias. Lo mismo con las escuelas privadas. Vean cómo mejorarán las escuelas públicas y el NHS.

En Noruega, puedes considerar la sanidad privada como empleada doméstica o asistente. Puedes decirle a tu médico que quieres ir allí y él te enviará (algunos médicos podrían haber olvidado que tienes derecho a elegir hospital). Sin embargo, la sanidad privada en Noruega también se usa para reducir la presión en algunos casos, pero lo curioso es que esos grandes hospitales públicos a menudo quieren retenerte de todos modos... quizás haya dinero para ellos.

En los Países Bajos, la atención médica no tiene fines de lucro, pero el seguro médico sí. Esto lleva a las aseguradoras a esforzarse por reducir costos y competir en precios, ya que la cobertura está estandarizada por ley.

Otro punto que a menudo se pasa por alto es que Estados Unidos ya gasta más dinero de los contribuyentes, per cápita, en sanidad pública que cualquier otro país. Por mucho. Pero el resultado es tan malo porque lo que lo frena no es la financiación, sino la regulación. Por ejemplo, el gobierno estadounidense aprobó una ley que prohíbe negociar precios con las farmacéuticas. Así que, en Estados Unidos, se gasta más dinero de los contribuyentes dando menos medicamentos a menos personas. Y lo mismo ocurre con los hospitales, etc. Básicamente, hay una toma de ganancias en todos los niveles por parte de quienes gastan este dinero en cabildeo. Así que todos los argumentos de "tus impuestos lo pagan, no es gratis" o "pero pagas más impuestos" son simplemente erróneos.

Canadá tiene literalmente el sistema de salud público más "aterrador" del mundo, pero está muy cerca y da un mal ejemplo a Estados Unidos. 

La medicina de clase simplemente no golpea lo suficientemente fuerte cuando la brecha no es lo suficientemente grande. Necesitan poder oler la muerte. Además, intenta constantemente desmantelar el NHS. Mi hermano se acaba de romper el dedo gordo del pie. Fue bastante grave, se desgarró la articulación por completo y el hueso atravesó la piel. De camino a casa, estaba hablando de la cuenta mientras yo conducía. Por una noche de hospitalización y cirugía, la cuenta es de unos $15,000 (¡por un dedo!).

Desde el Reino Unido: si contratas atención médica privada en el Reino Unido, lo que estás contratando es una forma de evitar las colas para recibir tratamiento para tu dolencia menor. Alguien con una uña encarnada no será atendido ni tratado antes que alguien con un infarto, una fractura de cráneo o una pierna rota, etc. Donde la medicina social en el Reino Unido falla es que el 99,99 % de los médicos de familia tratan los síntomas y no la causa subyacente del problema. Por ejemplo, ahora tengo 75 años y, por desgracia, siempre he tenido un umbral de dolor extremadamente alto. Durante casi 30 años, hasta que cumplí 50, me recetaban mensualmente un espray para aliviar las molestias en el hombro derecho, que me bajaba por el brazo derecho y llegaba hasta la mano. El diagnóstico original fue que me había dañado los nervios del hombro jugando al rugby y no se podía hacer nada. Eso fue hasta que, por pura casualidad, un día fui a ver a un médico suplente para que me recetara otra vez. Me preguntó sobre esta molestia y me envió al hospital para una radiografía del lado izquierdo del cuello. Resultó que me había fracturado un hueso del cuello décadas atrás, que al sanar había formado un espolón óseo que mis nervios estaban atrapando, causando la molestia. Me dio una serie de ejercicios para el cuello muy sencillos y fáciles de hacer, que no me llevaban más de tres minutos. Me sugirió que los hiciera por la mañana al despertarme y por la noche antes de acostarme. Durante los últimos veintidós años he hecho estos ejercicios y no he tenido molestias en el hombro, el brazo ni la mano. Además, me he ahorrado unas 2500 libras en recetas. Todo porque un médico quería saber cuál era la causa de mi problema.

Tampoco tienen nuestro extraño sistema de cobrar a las personas sin seguro mucho más de lo que cobran a las compañías de seguros por los mismos servicios.

La sanidad privada en el Reino Unido también se beneficia de precios de medicamentos mucho más bajos. El gran poder adquisitivo del NHS implica que el precio de referencia es mucho más bajo para los compradores privados. Por eso Farage y sus aliados farmacéuticos quieren dividir el NHS.

Sí, pero pase lo que pase, todavía tienes que pasar por el NHS en caso de emergencia y enfrentar su burocracia antes de poder involucrar a tu seguro.

Además, todavía te beneficias de la negociación colectiva, es decir, los medicamentos y otras cosas cuestan tanto como el seguro obligatorio del gobierno, pero en el privado es posible que tengas que pagar más (pero los obtienes a petición propia, etc.). Al menos aquí en Alemania, la diferencia entre el seguro privado y el obligatorio del gobierno es principalmente que el obligatorio del gobierno cubre principalmente las cosas necesarias, mientras que el privado es más caro pero cubre también los procedimientos innecesarios.

No hay atención médica gratuita, si tienes un trabajo estás pagando por la atención médica gratuita.

También podemos ver la televisión sin ser bombardeados con anuncios farmacéuticos.

En el Reino Unido, es probable que sea de propiedad extranjera y no ofrezca atención de emergencia de ningún tipo, así que, en cuanto tu operación programada salga mal, te trasladan rápidamente a un hospital del NHS. Spire Healthcare es propiedad de la australiana Ramsay Healthcare. Al igual que los veterinarios, dentistas, residencias, guarderías, etc., donde generalmente pagas precios inflados por un fondo de pensiones canadiense.

No estoy seguro de otros servicios porque no los he necesitado, pero en Columbia Británica, las imágenes diagnósticas (resonancia magnética, etc.) se pueden cubrir con una espera o pagar de forma privada. Incluso para ir a un centro privado, se necesita la recomendación de un médico.

La atención médica privada en el Reino Unido no suele ser mejor. Suelen ser los mismos consultores, especialistas, etc., quienes brindan la atención. Donde sí difiere es en los tiempos de espera para tratamientos no esenciales. Y si no te mata hoy, como en este mismo momento, a menudo se considera no esencial. Además, la administración, las salas, el estado de los edificios, etc., son inferiores. Pero eso se debe a que un grupo de imbéciles ideológicos pensó que si privaban de fondos al NHS, la población diría: "Oye, el NHS está roto, ¿por qué no adoptamos el sistema estadounidense?". Y la atención médica privada en el Reino Unido es propiedad de amigos de ese partido político, muchas de las empresas tienen sede en Estados Unidos y ven una mina de oro si pueden destruir los sistemas de salud pública. Por cierto, no soy británico. Solo vivo aquí. He tenido algunos problemas de salud recientemente y, aunque los retrasos y los sistemas enrevesados ​​han sido frustrantes como el infierno, los tratamientos reales que me han dado son de nivel mundial. No soy un fanático del NHS, a diferencia de la mayoría de los británicos. Veo sus defectos y las consecuencias de la escasez de fondos de las últimas dos décadas. Pero, en esencia, es un sistema asombroso y una de las pocas cosas que aún unen al Reino Unido como sociedad. Las redes sociales y las noticias falsas han fragmentado nuestras sociedades en Occidente, pero que el Reino Unido tenga el NHS es como un baluarte contra las fuerzas que nos desgarran. Lo mismo ocurre con la BBC, por mucho que me haya decepcionado últimamente. Quiero cambios, no quiero que desaparezca. Pero la BBC es otro tema.

Iba a mencionar eso. Mi madre se operó en un centro privado y tuvo que hacerse todos los controles y la medicación de seguimiento cuando salió mal en el NHS. Un hospital privado la operó y luego se desentendieron de ella.

El gobierno intenta ayudar con eso. Por ejemplo, soy estudiante a tiempo completo. En el Reino Unido, la odontología no está cubierta por el NHS, pero el gobierno paga mis citas con el dentista. Lo mismo ocurre con mis medicamentos recetados. Así que estas industrias también saben que intentar cobrar de más a un gobierno con décadas de austeridad es una forma segura de recortar esos ingresos con el tiempo.

Espere hasta que la Reforma venda el NHS a las compañías de seguros estadounidenses y solo los ricos puedan darse el lujo de estar enfermos.

A una amiga le estaban extrayendo un cálculo biliar en un hospital privado local y algo salió mal, tuvieron que llevarla de urgencia al hospital.

Un punto que he mencionado varias veces. Hace unos años, por curiosidad, pedí un presupuesto para mí y mi hija: 56 libras al mes. No los cientos que se supone que pagan los estadounidenses. El único problema es la escasez de hospitales privados. Estoy en Anglesey y el más cercano es Shrewsbury. Pero cuando vivíamos en Cardiff, el más cercano estaba literalmente a diez minutos a pie.

Comentarios

Escuché en la radio (en Nueva Zelanda) que el 20% del PIB de los EE. UU. corresponde al sector médico y de seguros médicos del país... ¡Qué ganga!

Tengo atención dental y fisioterapia privadas. El resto lo hago a través del NHS.

 Sin embargo, eso debería detenerse porque al NHS le cuesta mucho más hacerlo de esta manera.

 No es gratis, solo se paga con impuestos. Es importante recordarlo y pedirle al gobierno que garantice una atención médica adecuada .

Aquí en París. 30 € al mes por un seguro adicional que puede ayudar a pagar la atención médica privada. En mi experiencia con la atención médica privada, te dan una habitación individual (no compartida) con almohadas más mullidas y un televisor nuevo. No vale la pena el coste adicional. En mi opinión, nunca he visto realmente la diferencia entre la atención médica privada y la pública. Me parece que todo es igual. Por ejemplo, no tengo acceso rápido al hospital y todos los médicos parecen ser los mismos.

  Están intentando hacer lo mismo en Francia. Como estadounidense, lo veo como un problema a la distancia. Otros franceses simplemente creen que es una decisión inteligente de gasto.

 Tenía atención médica privada a través del lugar de trabajo de mi esposo y cada vez que se lo mencioné al médico del NHS nunca lo necesité porque conseguí una cita rápidamente y los mismos médicos.

 Lo curioso es que en EE. UU. prácticamente solo hay sanidad privada, pero en países como el Reino Unido, por ejemplo, puedes elegir entre atención gratuita a través del NHS o usar la sanidad privada y gastar un poco de dinero. Por ejemplo, una operación de fractura de pie puede costar unas 2000 libras esterlinas... me pregunto cuánto será eso en dólares estadounidenses.

  También está el hecho de que la mayoría de los países actuales y ex miembros de la UE establecen un límite estricto a cuánto pueden cobrar los médicos privados.

 Puede confirmarlo, me hice una resonancia magnética y una operación de rodilla (menisco roto) de forma privada a través de Bupa, el costo total fue de aproximadamente £1.500, ni siquiera puedo imaginar cuánto sería en los EE. UU.

  El sector privado en el Reino Unido se aprovecha del NHS; por ejemplo, no hay servicios de urgencias privados. Todo esto se traduce en que la atención médica es muchísimo más barata aquí, lo que también se refleja en el gasto del PIB.

 Qué curioso. Tenemos muchos estudiantes canadienses que estudian en Australia, reciben formación en el sistema de salud pública y probablemente volverán a casa para ejercer en el sector privado. En Australia, nuestros profesionales sanitarios suelen trabajar en el sector público y privado. Un colega tiene una cadena de consultorios y emplea a docenas de nuestro personal público.

 BUPA se fundó como una póliza de seguro de salud asequible para las familias de clase trabajadora en la era anterior a la Segunda Guerra Mundial.

 Un tercio de los costos de "atención médica" en EE.UU. son costos administrativos.

 Para que quede claro, la atención médica en el Reino Unido no es gratuita. La pagamos con los impuestos.

 El problema con la atención sanitaria en el Reino Unido es que los profesionales ganan mejores salarios en Australia y Nueva Zelanda y son muy móviles, por lo que la fuga de cerebros es muy real, tanto en el NHS como en los proveedores privados.

 No es gratis. Lo pagamos con nuestro salario. Subvencionado, sí, pero no gratis.

 Sería interesante ver una comparación. He oído que una bolsa de suero fisiológico en EE. UU. cuesta 500 dólares (podría ser un error). Supongo que buena parte del dinero que se gasta en EE. UU. en atención médica va a parar a las aseguradoras y a los abogados. Lamentablemente, esto también ocurre en el Reino Unido en un ámbito específico: el parto. Parece que en el Reino Unido existe la costumbre de culpar al Servicio Nacional de Salud cuando un niño nace con malformaciones ("negligencia materna"). El NHS desembolsó 2.800 millones de libras el año pasado, aproximadamente el 1 % del presupuesto total del NHS y más del 10 % del presupuesto de maternidad.

 Ganaron 970 millones el año pasado. ¿Cómo es posible que no tengan fines de lucro?

 Eso no es cierto. Mi plan dental privado en el Reino Unido es mucho más barato que el que teníamos en Estados Unidos.

 Soy australiano. Tuve un cálculo renal hace un tiempo (tan grave que pensamos que era apendicitis). Me hicieron una revisión en una clínica privada local, otra de urgencias y en un hospital de verdad, además de varias tomografías y antibióticos. Solo pagué $100 por la medicina local y los antibióticos.

 Me sorprendió que mi médico contratara a profesionales externos. La última operación que consideraron urgente. Parece que el cáncer es hereditario en mi familia. Mi abuela murió de cáncer de colon. Mi madre también tuvo cáncer de colon, pero lo detectaron a tiempo. También tuvo cáncer de mama. Mi padre tuvo cáncer de vejiga y cáncer de piel. Mi hermano gemelo tiene un tipo de cáncer de pulmón, pero nunca fumó. Esta próxima operación no la considero urgente; solo fui a pedir consejo; es una hernia y me dijo que podría empeorar.

 Sigue viendo a los mismos médicos, solo pagando por los privilegios. Es parte de la destrucción del NHS. Si dificultas conseguir algo, por ejemplo, una cita, la gente gritará para pagarla. Oferta y demanda, es muy simple.

 Es incluso más barato en Jersey. Quizás en parte por razones similares (Francia y el Reino Unido no están lejos). Pero también porque la cultura de las expectativas es diferente. ¡Creo que una cita con el médico de cabecera cuesta unas 6 libras!

 También existe un nivel inferior de atención médica privada que solo se activa si te ponen en lista de espera durante más de cinco meses. Lo estaba considerando para mi padre, pero me pareció una tontería y luego lo pusieron en lista de espera de siete meses para una cirugía de próstata. No es urgente. Solo significa que tiene un catéter hasta que se solucione.

 Mis controles de cáncer semestrales los realiza el NHS.

 Pero solo consigues seis de ellos

 El coste para el NHS de una cama o atención especializada es mayor que el de contratar un centro privado para tratar ciertas afecciones. Esto se debe a que el NHS ofrece atención de emergencia gratuita y necesita las camas. El pago a la clínica privada suele ser menor que el coste total y el impacto (tanto monetario como operativo) para el NHS.

 Es cierto para muchos países, trabajé en un hospital en Polonia y pocas veces tuvimos personas que llegaron a urgencias sin seguro (en su mayoría extranjeros de vacaciones) y cada vez que recibían la factura de la atención médica me sorprendía lo razonable que era.

 Una vez llevé a una amiga de Estados Unidos a un hospital del NHS. Su madre la llamó y le dijo que quería que recibiera tratamiento privado. Mi amiga dijo que confiaba en el NHS. Pero su madre insistió. Así que la trasladaron de una sala de seis camas a una habitación para ella sola. El médico era el mismo y el tratamiento era el mismo. La única diferencia era la habitación privada. Incluso la comida era la misma. Claro, podría haber ido a una clínica privada, pero el tratamiento ya había comenzado, y habría sido una tontería parar, mudarse y empezar de nuevo.

 A los estadounidenses realmente les cuesta asimilar la idea de que una opción pública es solo eso, una opción, no la abolición de la atención médica privada. jajaja

 La atención médica privada en el Reino Unido está en riesgo. ¿Sabes qué hacen estos hospitales privados cuando algo sale mal? Llaman al 999... Dicen que todo lo que necesitas es...

También es de mejor calidad general, porque nuestro sistema educativo es más sólido. No es perfecto, no está al nivel que debería, pero es más sólido.

 Además, según todas las métricas que encuentro (tasa de mortalidad infantil, mortalidad por enfermedades cardíacas, mortalidad por enfermedades prevenibles, tiempo de espera para ver a un especialista o recibir tratamiento en un hospital), el sistema sanitario estadounidense es simplemente peor que el de los países de la UE. Hay más mortalidad (que aumenta anualmente en EE. UU., mientras que se ha reducido en el resto del "primer mundo"). Hay un tiempo de espera mucho mayor, siendo EE. UU. el segundo país con mayor tiempo de espera del mundo, después de Canadá, a pesar de que los estadounidenses siguen diciendo que no ofrecen atención médica gratuita porque no quieren esperar demasiado tiempo cuando la necesitan. Además, muchos estadounidenses detestan la idea de la atención médica universal porque sería demasiado cara. ¿Y qué hay de malo en eso? EE. UU. es, literalmente, el país que más gasta en atención médica (per cápita, por supuesto) del mundo, y ni de lejos. Gastan un 50 % más en atención médica (tanto pública como privada) que Suiza, el segundo mayor inversor. Estados Unidos gasta literalmente más (per cápita, aún) en un sistema de salud que es, OBJETIVAMENTE, el peor en TODOS LOS MÉTRICOS. Es un sistema más restrictivo, un sistema que literalmente impide que las personas accedan a la atención médica si son demasiado pobres, un sistema que desalienta a las personas a buscar atención médica preventiva, lo que conduce a enfermedades prevenibles más graves, un sistema con una tasa de mortalidad más alta que cualquiera de los sistemas de "atención médica socializada" del mundo, y un sistema per cápita más caro que la atención médica gratuita y universal. Y, sin embargo, aunque su sistema es simplemente peor en todos los aspectos mensurables, lo defenderán porque Estados Unidos...

  Eso nunca debería haber sido una opción.

 Siempre que les cuento a mis amigos estadounidenses cuánto pagué en los dos médicos privados que consulto una vez al año, se sorprenden. Y aún así, mi seguro me devuelve algo de dinero.

  La sanidad privada también es poco común porque, a menudo, simplemente no es rentable. No tiene sentido económico gestionar un servicio de urgencias para beneficio propio.

 Es cierto, y los precios médicos en Estados Unidos son desorbitados. Una vez leí que una histerectomía puede costar 100 mil en Estados Unidos, ¡y mientras tanto, puedes hacerte la misma operación en un hospital privado finlandés por *menos de 10 mil*! ¡Realmente sería más barato viajar a Finlandia, operarte, alojarte en un hotel durante un mes para recuperarte y luego volar de vuelta a casa!

 Hace 10 años, mi neurólogo del NHS me envió a un hospital privado para una resonancia magnética y confirmar que mi EM había pasado de "posible EM" a "EM clínicamente definida". Fue más rápido que esperar a que me la hicieran en el NHS. No tuve que pagarla, ya que la pagaba el NHS.

 La mayoría de los consultores del NHS también tienen una práctica privada, siempre lo han hecho.

 Si pasas por el NHS en una emergencia no necesitas tu seguro

 PD: En cuanto a las operaciones de cataratas en la clínica donde me operaron, los pacientes privados tenían más opciones de lentes que los pacientes del NHS. Yo podía elegir entre lentes para ver de lejos o de cerca, pero los pacientes privados podían elegir opciones más sofisticadas. Estoy perfectamente satisfecho con mis lentes para ver de lejos y uso gafas para leer. Conozco a un paciente del NHS que eligió una lente para ver de lejos en un ojo y una para ver de cerca en el otro.