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jueves, 26 de marzo de 2026

Primeras sentencias contra redes sociales por adicción de menores

 Meta y YouTube pierden el juicio sobre la adicción de los menores a redes sociales y son declaradas “negligentes”, en El PaísMaría Porcel, Los Ángeles - 25 MAR 2026:

En una sentencia pionera, un jurado afirma que la plataforma de vídeo y la matriz de Facebook e Instagram dañaron a los niños con su diseño adictivo. La millonaria multa de Meta por no proteger menores.

Meta y YouTube han sido declaradas culpables de generar adicción entre los menores y de engancharles en sus plataformas. Así lo afirma la decisión del jurado en el caso, pionero en Estados Unidos, que arrancó a finales de enero en Los Ángeles, California, en el que se ha tratado de poner de relieve la implicación de las empresas tecnológicas en la adicción de los niños y adolescentes a las redes sociales. Tras complejas deliberaciones por parte del jurado, que se han extendido durante más días de lo esperado, finalmente han dictaminado que tanto Meta, matriz de Facebook, WhatsApp e Instagram, como la plataforma YouTube son “negligentes” y que usaron su diseño para causar dependencia en los menores.

Ambas plataformas deberán pagar tres millones de dólares a la mujer que les denunció, llamada K. G. M., en concepto de indemnización por daños morales y otros perjuicios económicos. No obstante, en el juicio de California se abre una segunda fase del proceso en la que se analizará si hubo otros delitos, por lo que pueden aumentar las multas y las tecnológicas implicadas.

Esta decisión llega acompañada de la de otro juicio de carácter similar, aunque menos mediático, que ha tenido lugar en el estado de Nuevo México, en el sudoeste del país. En la tarde del martes, el jurado de ese caso falló que Meta (propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp) había priorizado la obtención de beneficios frente a la seguridad y eso había impactado en la salud mental de los menores y les había puesto en peligro. Por ello, la condenó a pagar 375 millones de dólares en daños.

El juicio de Los Ángeles —unido al de Nuevo México— ha sido pionero en su campo y ha sentado en el banquillo de los acusados a todopoderosos gigantes de la tecnología como Mark Zuckerberg, en la que ha sido su primera vez declarando en un juicio. Además, estos dos pleitos serán los primeros de muchos, especialmente en California, donde se esperan centenares de reclamaciones a las tecnológicas de familias, asociaciones y distritos escolares, para los que esta cuestión se ha convertido en un problema público.

La demandante, una mujer llamada Kaley G. M., que ahora tiene 20 años pero que en el comienzo del litigio era menor de edad, y su familia han salido victoriosas. El caso de Kaley, californiana, ha sido muy impactante, en parte, por la identificación y los paralelismos que muchos padres han podido hacer con sus propios hijos. Kaley empezó a entrar en internet con seis años, viendo vídeos en YouTube. Con nueve, ya con su primer iPhone propio, usaba Instagram; con 10, TikTok (llamado entonces Musical.ly), y con 11, Snapchat. Llegaba a pasar hasta 16 horas al día en dichas aplicaciones. No sabía estar sin teléfono: si sus padres le restringían el uso, tenía ataques de pánico.

“Creo que las redes, su adicción a las redes, han cambiado el modo en que funciona su cerebro”, dijo la madre de Kaley en el juicio. “No tiene memoria a largo plazo. No sabe vivir sin un teléfono. Es capaz de emprender una batalla solo con que toques su móvil”. El abogado de la familia comparó la adicción con “un golpe químico”, que afectaba al cerebro. Kaley pasó por depresión, ansiedad y sufrió problemas de dismorfia corporal. Meta tendrá que pagarle un 70% y YouTube, un 30%. Meta ha afirmado en un comunicado que respeta el veredicto pero no está “de acuerdo con él”. “Estamos estudiando nuestras opciones legales”, ha señalado.

El caso es uno de los muchos que se juzgarán este año, tanto en California como en el resto de Estados Unidos. Ya en 2023 hasta 41 Estados del país demandaron a Meta por “atrapar” a los menores con su diseño, por lo que muchos de estos litigios —como el de Nuevo México, que comenzó el fiscal general de dicho Estado, Raúl Torrez— están ahora en pleno desarrollo, explosionando todos a la vez. Y, aunque se están dando distintos resultados, por lo general están saliendo mal paradas las tecnológicas, al ser consideradas responsables. Mientras que la sentencia de Nuevo México ha destacado por la enorme multa, la de California es más una cuestión de ejemplaridad, de hacer notar que efectivamente las tecnológicas pueden causar daños personales y de sentar jurisprudencia.

De hecho, ahí tuvo que personarse Mark Zuckerberg, en la que fue su primera declaración en un juzgado en la historia de su compañía. En ella, el pasado 18 de febrero, el creador de Facebook insistió en que los menores de 13 años tienen prohibido acceder a Instagram y les achacó cierta responsabilidad: “Creo que hay un grupo de personas, potencialmente un número significativo, que mienten sobre su edad para usar nuestros servicios”. Afirmó que su objetivo no era enriquecerse, puesto que donaba “casi todo a obras benéficas”, y su intención era “dar miles de millones a la investigación científica”. “Cuanto mejor le vaya a Meta, más capaces seremos de investigar”.

Esta serie de procesos se ha comparado con los que afrontaron los fabricantes de tabaco a finales de los años noventa. En Nuevo México, en mayo, un juez decidirá cómo deberá actuar Meta a partir de ahora y si debe ofrecer y financiar programas públicos para reparar los daños causados. En California, un jurado formado por siete mujeres y cinco hombres tendrá que deliberar sobre el siguiente paso: si estas empresas tecnológicas, y algunas otras, han cometido delitos como fraude o malicia. Eso las obligaría a asumir daños punitivos y a pagar unas cantidades, probablemente, mucho más altas de los tres millones con los que deben indemnizar a Kaley G. M.

miércoles, 25 de marzo de 2026

El hispanista Unabomber

 [Dossier]

 I

 Fernando Muñoz, Viaje por la biblioteca hispánica del Unabomber, 2 de noviembre de 2023.

 [Fernando Muñoz, doctor en Filosofía y Sociología, reseña Unabomber en la España eterna. Viaje por la biblioteca hispánica de Theodore Kaczynski, por Jorge Casesmeiro Roger, Unión Editorial, 2023]

Theodore John Kaczynski nacido en Chicago, Illinois en 1942, ha fallecido el pasado 10 de junio de 2023 en el hospital presidio de Butner, Carolina del Norte, tras pasar 25 años en la prisión de máxima seguridad de Florence, Colorado. Kaczynski cometió una larga serie de atentados con paquete bomba entre 1978 y 1995 con el resultado de tres muertos y más de veinte heridos graves.

Fue conocido como Unabomber (University and Airline Bomber) a raíz del acrónimo – UNABOMB – puesto a su caso por el FBI. Su identificación y captura, todavía hoy, es el caso más largo y costoso de la historia del FBI.

Sobre esta figura han corrido ríos de tinta, se han hecho series y películas, de manera que el libro que aquí se señala podría pasar desapercibido como uno más en una amplia multitud de referencias y comentarios. Se nos ocultaría un libro singular por varias razones: en primer lugar, porque este libro explora y documenta por primera vez la densa y extensa conexión del Unabomber con la cultura hispánica. Kaczynski leía y escribía en español perfectamente, una lengua que admiraba y de la que disfrutaba, al menos desde los años 80.

Entre los 257 libros de la biblioteca de su cabaña de Montana había 40 títulos hispánicos (españoles e hispanoamericanos) de primera importancia: lengua, historia, literatura, filosofía, ciencia. Jorge Casesmeiro hace inventario de esta colección hispánica y revela la complejidad del vínculo de Unabomber con el pensamiento en lengua española a través de los diarios, correspondencia y ensayos publicados por Kaczynski. El vínculo complejo con la cultura hispánica siguió acompañando al Unabomber más allá de su cabaña de Montana, a través de las lecturas, cartas y escritos que pergeñó desde la cárcel de Colorado.

Estamos ante un libro asombroso, cuyas posibilidades podrían tomar nuestra atención toda una vida. Su fertilidad inagotable procede, por una parte, del valor que supone tomar de frente el tema de nuestro tiempo: la condición del ser humano en el sistema industrial, en la megamáquina de esta sociedad tecnológica y hacerlo no sólo de mano de una figura trágica, sino de sus profundos vínculos con nuestra lengua, tradición y cultura. Jorge Casesmeiro confiesa en su libro que, a la hora de escribir, se retira al zulo y en esa huida se manifiesta el nervio de escritor clandestino que recorre su prosa. Sorprende que desde esa intimidad haya levantado una escritura tan luminosa y vital.

La reducción del hombre a la forma que el orden tecnoeconómico impone – la lucha de la libertad con el progreso – es un tema constante, un fondo obsesivo y recurrente en el pensamiento contemporáneo, con raíces que calan la historia de Occidente al menos hasta su sedimento nominalista. Casesmeiro ha sabido poner ante nuestros ojos la condición trágica de nuestro tiempo, señalando el efecto profundo de la era del progreso tecnoeconómico sobre la vida cotidiana, pero también la capacidad de resistencia que las cosas pequeñas oponen al demoledor avance de la megamáquina. Tras las cosas pequeñas se quiere resistir al inexorable progreso, poniendo en cuestión su automatismo ciego, su pretendida autonomía, el carácter dicen que incontenible de su avance.

Hay en el estilo de Jorge Casesmeiro un ritmo y un matiz popular que nos aproxima personalmente al autor y declara indirectamente la singular perspectiva que él ha roturado por vez primera. Sucede con su texto algo que Kaczynski supo percibir oscuramente, tal como refiere en una carta dirigida a su hermano en 1985:

Me he dado cuenta de un fenómeno interesante. Cuando leo literatura inglesa y americana, encuentro que a menudo no me gusta la personalidad del autor (en la medida en que la personalidad se manifiesta en la escritura), incluso aunque pueda apreciar su trabajo. Por el contrario, encuentro que en general me gustan las personalidades de los autores hispanoamericanos…

Esta mínima observación intuye un contraste significativo: el contraste entre la modernidad del progreso tecno-económico y otra posible modernidad, parsimoniosa y humilde, de signo clásico y tradicional. Otra forma del recurrente contraste entre la razón y la cordura, entre el carácter que produce el globalismo triunfante y la actitud generosa de una personalidad que todavía traslucía en la literatura hispanoamericana del siglo pasado y que se conserva viva entre las páginas de este libro.

II

Unabomber, literato; con Jorge Casesmeiro. Bienvenidos a la Terra Ignota. Emitido por YouTube el 2 de febrero de 2025: https://youtube.com/live/2Bq73xI8Ex4

Hoy conversamos con Jorge Casesmeiro (Madrid, 1974), escritor y periodista, sobre su libro Unabomber en la España eterna (2023). El libro se puede adquirir en

https://www.unioneditorial.net/libro/unabomber-viaje-por-la-biblioteca-hispanica-de-ted-kaczynski/

Exploramos la peculiar conexión entre Theodore Kaczynski, activista, literato, pensador, matemático y terrorista que vivió aislado en una cabaña de Montana. Profundizaremos en su insólita afición por los clásicos de la literatura española. ¿Cómo encajan Cervantes, Unamuno o Ortega y Gasset en la visión del mundo de Unabomber? ¿Qué nos dice su lectura de estos autores sobre su pensamiento y su radical rechazo a la sociedad industrial? 

Jorge Casesmeiro es escritor y periodista, autor de varios ensayos y novelas en los que explora temas de historia, literatura y filosofía. También ha publicado El túnel de Hitler (2021), Razón en vena (2020) y Jugando entre cultura (2014), abordando desde la memoria histórica hasta la relación entre pensamiento y creatividad. Ha participado en la edición de los Cuadernos Literarios de la Facultad de Filosofía y Letras (2021), en la antología Los valores humanos en la España poscovid (2021). 

Kaczynski transitó una vía que no escapa del vacío de partida. Unabomber lleva de la nada a la nada. El asesinato selectivo, la ira y el odio que esconde el acto terrorista, son absolutamente estériles. De una inteligencia soberbia, el interés de su análisis de la sociedad industrial ha quedado oscurecido por su existencia esquinada que, si ha logrado atraer una atención efímera por su figura de hombre desolado y atroz, también ha limitado el estudio sereno de su trabajo.

Acaso nada podamos oponer al curso – que se quiere irrefrenable – de las ciencias y tecnologías que mueven la megamáquina industrial, unas tecnologías que han caído sobre la vida humana como una plaga sombría. Esos “arcángeles del progreso” tienen las alas negras, pero al análisis de Kaczynski le falta caridad y sus actos son índice de una razón inmisericorde.

Es la misma razón analítica y estéril que está a años luz de la cordura. No quiero decir que Kaczynski haya estado loco en el sentido habitual, pero estuvo loco de remate si es verdad que el loco no ha perdido la razón, sino que ha perdido todo salvo la razón. Me parece que Kaczynski lo intuyó en español, desde la oscuridad de su celda negra y tras su hábito oscuro.

Jorge Casesmeiro Roger, Unabomber en la España eterna. Viaje por la biblioteca hispánica de Ted Kaczynski, Madrid: Unión Editorial (2023). ISBN: 9788472099128

Resumen

Theodore J. Kaczynski (1942–2023), alias «Unabomber», fue un genio que en 1969 abandonó su carrera de matemático para sobrevivir como trampero en Montana. Entre 1978 y 1996 perpetró una campaña terrorista que convirtió su caza en la operación más larga del FBI. Autor del manifiesto más divulgado del último siglo, La sociedad industrial y su futuro (1995), su vida y escritos anti tecnológicos han dado pie a numerosos libros, películas, series y estudios. Pero ninguno de ellos aborda lo que aquí se narra: la densa conexión de Kaczynski con la cultura española. Su pasión por la lengua castellana y su lectura de grandes autores hispanos. Este ensayo documenta la crónica personal de una serie de hallazgos que su autor ha ido haciendo a partir de fotos, cartas, libros y archivos digitales. Es un viaje por las mejores páginas de España a través del Unabomber. Y también a las obsesiones del Unabomber a través de sus lecturas hispánicas: Cervantes, Valera, Sarmiento, Galdós, Quiroga, Menéndez Pidal, Bolívar, Ortega y tantos otros. Un viaje a los demonios de la libertad.

III

Gonzalo Pernas, Unabomber, las bombas y los libros (16 jun 2023):

Ochentón ya, parece que por su propia mano, Ted Kaczynski ha muerto en su última celda. Los investigadores policiales le pusieron el alias abreviando University and Airport Bomber, en alusión a los lugares donde empezaron a explotar sus artefactos postales, poniendo en marcha una larguísima campaña de terrorismo doméstico que llegó a convertirse en un problema existencial de casi dos décadas para el FBI, como en alguna reseña periodística se puede leer. Precisamente, las implementaciones tecnocientíficas contra las que se rebeló en su manifiesto no habrían hecho posible su cruzada hoy, y el agente que le dijo que tenía que hablar con él no habría tardado tantísimo en adentrarse, bien acompañado, en el wilderness de Montana. El amplio y mediático dispositivo no habría necesitado tantísimo tiempo para localizar su cabaña; sin duda, la versión oscura de la de Thoreau, como si uno y otro representaran las caras de una misma moneda. Cediendo insólitamente a las demandas del Unabomber, el Washington Post y el New York Times publicaron La sociedad industrial y su futuro en 1995, por lo que Kaczynski conseguía su objetivo, aunque precipitando su detención: su hermano Ted reconoció algunas expresiones familiares en el texto y acabó por delatarle. Un mito oscuro nacía.

"La sociedad industrial, que suele conceptuarse como un texto neoludita, antecede el despliegue de las tesis revolucionarias de Kaczynski con un ataque furibundo al izquierdismo posmoderno"

Dado que la cronología y pormenores de su carrera criminal son fácilmente consultables, nos centraremos en los aspectos menos conocidos y más literarios de su vida y legado. La génesis del terrorista se podría esbozar aludiendo a sus shutdowns infantiles, de los que su propia madre, Wanda, dio cuenta en su momento. También cabe mencionar su célebre 167 de coeficiente intelectual, pero sobre todo su participación en los tétricos experimentos de Henry Murray en Harvard: un sádico que debió de freír su cerebro superdotado, si se permite expresarlo informalmente. Sin embargo, nada de esto empaña la brillantez de La sociedad industrial, que un servidor compró en un piso-librería con aires de clandestinidad en alguna calle de Entrevías. Básicamente se trataba de un libreto encuadernado a mano, con cubiertas de cartulina verde, “editado” por Último Reducto en México, en 2002. Si rápidamente se veía que aquello tenía chicha, hoy tiene un interés exponencialmente incrementado, teniendo en cuenta que la tecnociencia ya nos ha puesto en el umbral de toda una crisis de civilización.

La sociedad industrial, que suele conceptuarse como un texto neoludita, antecede el despliegue de las tesis revolucionarias de Kaczynski con un ataque furibundo al izquierdismo posmoderno, que —dando bastante en el clavo— considera inútil y sobresocializado. En resumen, al convicto más famoso de ADX Florence, Colorado, nunca le gustó lo que en Estados Unidos se conoce como Leftism: ese colectivismo posthippie no tenía nada que ver con sus planteamientos. A él le preocupaba la pérdida de autonomía del individuo y las familias, así como toda una serie de cuestiones que consideró más urgentes y universales que los derechos de las minorías, los animales y cosas por el estilo. Despeja toda duda cuando afirma que “no tenemos ilusiones acerca de crear una nueva forma de sociedad ideal”, añadiendo que su “finalidad es solo destruir la forma preexistente”. No es un utopista, y mucho menos un romántico, como se ha llegado a insinuar en algún sitio, sino el artífice de 16 atentados con sus tres muertos y unos cuantos heridos, algunos graves, así como el lúcido analista de una sociedad que, en su hibris técnica, en su fausticismo, pronto empezará a devorar a sus hijos, como en el cuadro de Goya.

"De un modo más general, Piglia resumió la cuestión del Unabomber con un lacónico: percibe muy bien la situación"

El Unabomber, que firmaba sus bombas con el acrónimo FC, de Freedom Club, ha inspirado en alguna medida al Benjamin Sachs del Leviatán de Paul Auster. También es el Thomas Munk de El camino de Ida, que es la novela en la que Ricardo Piglia volcó su semblanza ficticia del recién fallecido. Si el Sachs de Auster no encaja demasiado con nuestro protagonista, sí que introduce a cierto Dimaggio que avisa de cómo los servicios de inteligencia adulteran los acontecimientos hasta niveles que muy pocas personas formadas estarían dispuestas a admitir. De ahí la nebulosa que siempre envolverá al matemático sangriento, aunque no tanto a una obra que siempre se puede interpretar y discutir. Le pese a quien le pese, ofrece valiosos materiales para el debate crítico sobre el rumbo y la propia naturaleza del progreso. De todas formas, el libro de libros a mencionar es El agente secreto de Conrad: se sabe que Ted leyó esta novela decenas de veces, identificándose con el protagonista y su fatalismo de manera excepcional, y pudiéndose comprobar el grado de similitud en cuanto uno remonta sus páginas y acaba por conocer a “el profesor”.

Lo cierto es que el manifiesto —La sociedad industrial y su futuro— ha quedado algo eclipsado por el emblema pop en el que el terrorista se ha convertido. Y también otros aspectos interesantes de su propuesta intelectual, como una crítica del anarcoprimitivismo en la que discute a Marshall Shalins y Bob Black, entre otros, o su correspondencia con John Zerzan: quizá el representante más conocido de la militancia antitecnológica de corte, digamos, izquierdista. De un modo más general, Piglia resumió la cuestión del Unabomber con un lacónico “percibe muy bien la situación”: el modo en que las sociedades avanzadas diluyen los impulsos autónomos y disidentes en esa sobresocialización nunca inocua, la consecuente frustración de un individuo que cada vez controla menos su devenir y —en síntesis— el modo en el que el desenfreno tecnocientífico está acabando globalmente con la vida y sus cadencias humanas. Es mucho más lo que se podría decir a la luz de las recientes revoluciones tecnológicas y sus renovados impactos, aunque para ello habrá que acudir a las exégesis.

IV

Theodore Kaczynski, Desde un bosque lejano. Tecnología, colapso y revolución. Errata Naturae, 2025, EAN: 9791387597207, ISBN: 979-13-87597-20-7

Resumen

Theodore Kaczynski fue un brillante filósofo y matemático que, tras licenciarse con honores en Harvard, obtuvo su plaza como profesor de la Universidad de Berkeley con apenas veinticinco años. Sin embargo, tan sólo impartió un par de cursos antes de recluirse en una cabaña sin agua ni electricidad en los bosques de Montana. Desde allí, y a lo largo de casi dos décadas, tuvo en jaque al FBI y a la CIA con los envíos de diversos paquetes-bomba que causaron la muerte de tres personas e hirieron a una veintena. Con sus ataques pretendía encender la chispa de una revolución global contra el complejo tecno-industrial (y su último exponente: la inteligencia artificial), causante del cambio climático y la alienación última y catastrófica de la humanidad.

Kaczynski fue por tanto un terrorista, pero también, por incómodo que nos resulte, uno de los pensadores más lúcidos de nuestro tiempo, como demuestran los ensayos recogidos en este volumen. Tal como explicamos de forma detallada en su prólogo, como editores creemos que es posible (y necesario) valorar sus escritos sin avalar sus acciones, al igual que admiramos el catálogo de la editorial Feltrinelli, aunque su editor y fundador muriera colocando, él también, una bomba; o como leemos con pasión al escritor William S. Burroughs aunque asesinara a su esposa; o seguimos aprendiendo de Platón sin defender, como él, la esclavitud.

En este sentido, el análisis teórico que propone Kaczynski clava su dardo en el problema fundamental de nuestra época: la progresiva extinción de la libertad individual y la creciente catástrofe ecológica causadas por nuestra absoluta dependencia de la tecnología contemporánea, que se ha convertido en un sistema autónomo que no sirve al ser humano, sino que lo utiliza. Y su razonamiento, impecable desde un punto de vista teórico y difícilmente rebatible, le llevó a concluir, por un lado, que el problema último no es el capitalismo, sino el sistema tecnológico que lo gobierna; y por otro, que dicho sistema no es susceptible de reforma, y que, por tanto, debe destruirse para evitar la devastación final del planeta y de la inmensa mayoría de sus habitantes.

La sociedad industrial y su futuro, y el curioso hispanismo de Ted Kaczynski

Ted Kaczynski fue un niño brillante nacido en Evergreen Park, Illinois. Desde joven mostró afinidad por las matemáticas y a los 16 años ya asistía a Harvard; terminó la licenciatura en 1962 y entró en la Universidad de Michigan, donde se doctoró en solo 5 años. Tras sus estudios fue profesor asistente en la Universidad de California en Berkeley. Ted no fue una persona muy sociable; participó en un cruel experimento sobre la alienación que produce la autoridad que pudo afectar su psique, y mientras estuvo en Berkeley adquirió un gran desdén por la tecnología y las comodidades de la vida moderna; tras dejar su puesto en la universidad en 1969,  vagó de ciudad en ciudad antes de establecerse en Lincoln, Montana, en una cabaña de un bosque cerca de donde su hermano David había comprado un terreno. Permaneció en esta zona haciendo el Henry David Thoreau durante los siguientes 24 años, leyó a Miguel Unamuno y a numerosos autores clásicos españoles afines al tradicionalismo, como refleja el contenido de la librería que tenía en su cabaña, y desarrolló aún más su desprecio por la tecnología; en 1978 este odio lo llevó a iniciar una carrera terrorista enviando bombas durante años a personas que asociaba con la técnica industrial. En 1995 pidió a cambio de no enviar más bombas que publicaran un manifiesto de 35.000 palabras sobre sus ideas contra la tecnología.

Este escrito refleja que Ted siempre estuvo adelantado a su tiempo. Expuso perspectivas incomprendidas por la sociedad de su época, significativamente menos avanzada tecnológicamente que hoy; entonces pocos podían discernir esos peligros. En La sociedad industrial y su futuro, Ted sostiene:

*Que la tecnología amenaza la libertad humana.

*Que demasiada tecnología puede causar sufrimiento psicológico severo.

*Que este avance necesario no solo afecta a la vida humana, sino que también tiene gran impacto en el medio ambiente y degrada la naturaleza.

*Que las personas tienen la necesidad ingénita de perseguir metas, pero la industrialización rompe eso: perjudica su autonomía y cubre todas sus necesidades automáticamente atrofiando ese instinto natural.

Así pues, pensaba que había que proteger a la naturaleza salvaje y a nosotros mismos de la invasión del imparable desarrollo tecnológico. La sociedad industrial refleja desigualdad y caos. 

Estas ideas fueron en su momento incomprensibles e hicieron que Ted fuera condenado, pero tal vez se descartaron y consideraron extremistas por su actitud terrorista y demasiado contundente. Y 31 años después del manifiesto, hay que reevaluarlo y no pudo haber estado más acertado sobre los efectos globales de la tecnología.

La conveniencia, la facilidad de acceso a la información y la facilidad para dispersar datos han causado dependencia sin que las personas puedan obtener algo realmente valioso en la experiencia humana. En vez de trabajar con la tecnología y mantenerse realizados en los demás, los humanos han tratado de adaptarse y subordinarse a este avance para aislarse. La tecnología, como afirmó Ted, tiene ahora un poder absoluto sobre la humanidad y nada es inmune a ella, ni siquiera la naturaleza. Por ejemplo, Chat GPT utiliza 10 veces más energía que la búsqueda de Google, emite 8.44 toneladas de dióxido de carbono al año y consume 700.000 litros de agua potable en su entrenamiento en centros de datos, lo mismo que producir 320 automóviles Tesla.

De 20 a 50 preguntas a Chat GPT consumen el equivalente a 500 ml de agua embotellada, y hay miles de millones de personas usándolo. Y eso es solo una parte microscópica de la red que es la tecnología hoy en día y nos ata.  

miércoles, 11 de marzo de 2026

Erfurter Latrinensturz

 Elon Musk revienta cohetes hoy con superordenadores e IA, mientras que la NASA nos dice que Neil Armstrong aparcó manualmente en la Luna con una calculadora de bolsillo en 1969. Una sola cosa es cierta: la tecnología nos viene cada vez más grande, y terminaremos en la Erfurter Latrinensturz.

Digitalizada la mente de un ser vivo y pasada viva a un entorno virtual eterno.

 [Transcripción corregida de un vídeo de hace horas en YouTube]

 Lo que estás viendo en pantalla no es una animación, es un cerebro digitalizado colocado dentro de un ordenador y moviéndose sin ningún tipo de programación. Neuronas clonadas digitalmente funcionando como un ser vivo despertando en el interior de una máquina. Amigos, esto es importantísimo. Ha dejado de ser una película de ciencia ficción y se ha convertido en realidad. Películas o series como Altered Carbon, ¿no? De poder cargar el cerebro en un ordenador y hacerse copias para ser inmortales, ya se ha demostrado que es real. Han sido unos científicos de la empresa EON Systems quienes han digitalizado el conectoma, es decir, las conexiones neuronales del cerebro de una mosca. Una mosca es particular de la especie drosophila melanogaster, que es una mosca muy utilizada en el campo de investigación  científica, pues han conseguido clonar todo ese conectoma en un ordenador.

El resultado es sorprendente. Por primera vez en la historia de la humanidad, un cerebro biológico de un insecto esta vez se ha copiado con gran precisión en un ordenador y la magia se ha producido simplemente cuando han dejado de hacer nada y han comprobado como esta mosca busca la comida, como esta mosca vuela y tiene sentido del propio movimiento. Sin programación alguna. Como os digo, han utilizado, como os digo, el proyecto Flywire. Este es un proyecto que desde hace un tiempo ha ido construyendo mapas neuronales de la electricidad cerebral, es decir, del conectoma humano. Todo ser viviente tiene conectoma, al menos todo ser que tiene que tenga cerebro, obviamente para poder copiar esto escaneado en el cerebro del insecto mediante microscopía electrónica se hicieron más de 7000 cortes, de los cuales fueron analizados cortes microscópicos del cerebro diminuto de este ser, de esta, eh, mosca, y con ello pudieron reconstruir aproximadamente 125.000 neuronas de este cerebro. Para que veáis una comparación, esta mosca tiene 125.000 neuronas, un ratón 70 millones de neuronas y un cerebro humano, 86.000 millones de neuronas. Es decir, la diferencia es abismal, pero se ha dado un primer paso, un primer paso de algo que se creía imposible.

Y han confirmado sin darse cuenta una cosa, ¿dónde reside el propio ser humano? En el cerebro, ¿dónde reside el alma o la experiencia a lo que nos hace ser? En el cerebro humano. Porque al clonar el cerebro de la mosca han visto que ha podido ser en el interior de esta simulación. También prueba otra cosa, prueba de que nosotros ya vivimos en esa simulación. Hm. Pero esperar un momento, eso. Vamos para el final. ¿Cómo funciona el cerebro en este mundo virtual? Una vez que ya han reconstruido digitalmente el conectoma de esta mosca, ese cerebro, los científicos lo conectaron a un cuerpo virtual que existe dentro del motor de simulación Muyoko. Es el motor, el nombre del motor que están utilizando. El sistema funciona como un circuito completo.

Primero, tiene sensores digitales que simulan los ojos y las antenas. Es decir, le han construido digitalmente unos sensores que funcionan como el organismo sensorial para poder observar el entorno, para poder ver estos sensores se conectan a la copia electrónica del cerebro. Segundo, la información entra en ese cerebro digital. Tercero, el cerebro procesa esos estímulos. Cuarto, se envían señales motoras al cuerpo virtual. Y por último, el cuerpo se mueve dentro del entorno simulado, es decir, han fabricado un ciclo cerrado de percepción y acción, igual que un organismo real, pero se mueve solo porque es el cerebro digitalizado el que mueve esas funciones. El cofundador de esta empresa es el físico Alexander de Wisner Gross.

Él ha explicado que lo que se ve en pantalla no es ninguna animación programada. insiste en ello. Él explica que lo que vemos es un cerebro real en funcionamiento dentro de un ordenador.

Cuando ejecutaron todo esto, lo primero que les llamó la atención es que simplemente la mosca sabía moverse, sabía caminar, sabía volar, sabía limpiarse las patas, sabía reaccionar a los estímulos, iba a comer eh fruta que habían puesto digitalmente. La fruta no existe en ese mundo digital, pero esos sensores fabricados le dan el estímulo al cerebro para que piense que es fruta. Y ellos no esperaban que esto funcionase, simplemente se ha hecho la luz, se ha hecho la magia al dar con la tecla exacta. Desde hace muchos años no encontraban la tecla exacta porque el primer impedimento era que es muy difícil digitalizar un conectoma. ¿Habéis visto? 86000 millones de neuronas el cerebro humano. 

Pero una vez que esto se ha podido hacer gracias también a la inteligencia artificial y al poder de computación de hoy, del 2026, pues han visto que funciona. Claro, si la tecnología continúa avanzando, vamos a ser inmortales, vamos a poder cargar el cerebro humano en un ordenador. 

Pero aquí hay muchos dilemas filosóficos, porque, ¿qué es lo que estás cargando en el ordenador? Tu alma. No, no, no. Estás cargando una copia de tu cerebro. Una copia. Dejaríamos de ser humanos. Esto es dejar de ser humanos directamente. Nos convertiríamos en seres digitales, en seres de luz que quizás no sabrían que están dentro de una simulación. 

Y eso es más perturbador aún, porque si a ti te copian el cerebro digitalmente, te colocan en un ordenador y tú no te enteras de que estás en una simulación porque abres los ojos con esos órganos sensoriales que te han dado, tú, ¿cómo vas a pensar que estás en una simulación? No tendría sentido.

Despertarías en algo tan similar a esto que te harías preguntas de y si hay una simulación, ¿no? En algunos casos. Y esto se refiere a que ahora en nuestra realidad podríamos hacernos la misma pregunta. Estamos en una simulación.

Este cerebro ha despertado en esta realidad, pero hay algo superior a esta realidad que nos ha metido aquí. Pues si nosotros ya lo hemos hecho con una mosca, es una prueba de que cabe la posibilidad de que un ente superior haya hecho lo mismo con nosotros. Y hablamos con toda la contundencia al decir de que esto es una prueba.

Hemos alejado cientos de años de preguntas teológicas en el día de hoy con esta prueba de la mosca. Es más importante de lo que podemos pensar todo esto, porque ya es una confirmación. Los seres que despierten en un mundo digital con ese cerebro que opera y decide qué es lo que hacer, se verán influenciados por una inmortalidad extraña, porque no pueden morir solo si se apaga el servidor, si se corta la corriente y aún así, cuando vuelva la corriente les habrá parecido que estaban durmiendo en un mal sueño.

El espacio tiempo para los cerebros digitales es muy diferente al nuestro. También podrían ser influidos por las reglas del hacedor. El científico podría introducir parámetros para modificar el entorno de forma mágica para el cerebro que está dentro del entorno digital y le parecería magia, ¿no? Imagínate uno de los científicos fuera del ordenador que de repente coloca el código de vamos a poner el cielo de color verde. El cerebro digitalizado, que de repente verá que cambia de color azul a verde el cielo, se hará preguntas sobre si hay un dios que está alterando su mundo. O imagínate que al científico que está fuera de esta simulación, que está en el ordenador controlando la simulación, imagínate que le gusta mucho los videojuegos y de repente te introduce con algoritmos una invasión extraterrestre de algún videojuego. Eh. Para el ente que ha despertado en ese mundo digital, todo lo que ocurre, esas alteraciones es su propia realidad y nunca verá que hay un hacedor, un científico al otro lado o grupo de científicos una empresa como esta EON, que está controlando el destino de estos seres. Claro, insisto, 125.000 neuronas para una mosca. Estamos muy lejos de digitalizar un cerebro humano. 86.000 millones de neuronas. Pero mucho más cerca que hace una semana, abismalmente más cerca, digamos, porque se han confirmado muchas cosas que antes se pensaban imposibles. Pero preparaos para las personas del futuro lejano, preparaos porque vais a vivir una realidad que a nosotros nos parece terrorífica.

Personajes en un mundo digital extrayéndose para colocarse colocarse en cuerpos robóticos similar al ser humano para ser eternos e inmortales. La película Altered Carbon, bueno, la serie, se vuelve exactamente la realidad del futuro lejano, donde multimillonarios que mueren cargan sus recuerdos antes de morir al servidor para que el servidor coloque esos recuerdos en un nuevo cuerpo. Claro, son copias del cerebro, ya no somos nosotros, pero a la copia le va a dar igual porque va a sentir igual que nosotros y eso es una especie de inmortalidad. ¿Qué pasaría si en un millón de años, me voy lejos, eh, y no hace falta irse tanto, en un millón de años alguien digitaliza todos los cerebros de la humanidad?

Imagínate que son 35,000 trillones de trillones de neuronas. Me lo invento. ¿Qué pasaría si todos los cerebros de la humanidad se meten en un único ser? Pues como diría Isaac Asimov en uno de sus relatos llamado La última pregunta, esa entidad contestaría, "Hágase la luz" y empezaría una nueva existencia porque estaríamos creando un ente omnisciente.

Amigos, aquí tenéis esta fascinante noticia científica que nos pone al borde de la existencia al descubrir que podemos hacer cosas que antes se pensaban imposibles. Seguiremos informando constantemente de todos estos misterios tan interesantes y nos vemos en el próximo programa. Desde aquí, como siempre, os mando un cálido abrazo y nos volveremos a ver en otro vídeo.

miércoles, 18 de febrero de 2026

La ética cristiana es lo único que nos falta

 [Cómo la Iglesia Católica salvó a la Civilización Occidental (Hechos que ocultan)

 Transcrito y corregido desde Legado de Chesterton, Youtube, datado hace un mes]

 Te enseñaron en la escuela que la Edad Media fue la Edad Oscura, ¿verdad? Que la Iglesia Católica mantuvo a Europa en ignorancia supersticiosa durante 1000 años. Que la ciencia finalmente triunfó cuando pensadores valientes se liberaron del dogma religioso, que el progreso comenzó cuando la humanidad dejó atrás el cristianismo medieval. Cada palabra de esa narrativa es una mentira y no una mentira accidental.

Es una distorsión sistemática de la historia que comenzó en la Ilustración y continúa hasta hoy en cada aula, cada documental, cada conversación sobre religión y progreso. Te contaron esta versión porque la verdad es demasiado incómoda para el proyecto secular moderno. La verdad es esta: sin la Iglesia  Católica, no existiría la civilización occidental.

No habría universidades, no habría método científico, no habría derechos humanos, no habría hospitales, caridad organizada o la idea misma de que cada persona tiene dignidad infinita.

La institución que te dijeron que oscureció el mundo literalmente lo iluminó. Los monjes que te pintaron copiando biblias supersticiosas estaban preservando toda la literatura clásica mientras imperios colapsaban.

Los inquisidores medievales estaban estableciendo el debido proceso legal que protege tus derechos hoy. Chesterton vio esta mentira hace un siglo y dedicó su vida a exponerla.

Hoy vamos a hacer exactamente eso, revelar cómo la Iglesia Católica salvó la civilización occidental con hechos históricos que deliberadamente te ocultaron.

Si eres católico y sientes que tu fe está constantemente bajo ataque, que te presentan como enemigo del progreso, sé exactamente cómo te sientes. Vivimos en una época donde defender la tradición católica te marca como reaccionario ignorante, pero aquí está lo que vas a descubrir. Tienes razones históricas sólidas para sentir orgullo profundo de tu herencia. No nostalgia romántica, no fe ciega.

Hechos históricos documentados que demuestran que la civilización que disfrutas existe porque la Iglesia la construyó.

Si quieres descubrir más verdades sobre el pensamiento católico que transforman perspectivas, suscríbete a este canal donde exploramos las ideas de grandes pensadores cristianos como Chesterton, C. S. Lewis y otros que desafiaron el secularismo moderno con argumentos devastadores.

Empecemos con el mito más grande, el que sostiene toda la narrativa anticatólica, la Edad Oscura. Según la versión estándar, cuando cayó el Imperio Romano en el año 476, Europa cayó en 1000 años de ignorancia religiosa.

La Iglesia prohibió el conocimiento, quemó libros, persiguió pensadores. Recién en el Renacimiento, cuando artistas y filósofos redescubrieron la sabiduría clásica pagana, Europa despertó.

¿Sabes lo que más me fascina de esta narrativa? Que es exactamente al revés de lo que  realmente ocurrió. Chesterton entendió algo crucial. Cuando Roma cayó ante invasiones bárbaras, toda la estructura que preservaba el conocimiento colapsó. Bibliotecas ardieron, escuelas cerraron. El comercio que permitía distribución de libros se desintegró.

Europa enfrentaba extinción cultural total. ¿Quién salvó el conocimiento antiguo? Los monjes católicos.

Imagina esta escena. Año 550. Tribus germánicas arrasan aldeas. Nadie lee latín excepto el clero. Los únicos edificios de piedra que sobreviven son monasterios. Y en esos monasterios, monjes benedictinos están haciendo algo extraordinario, copiando a mano cada texto clásico que encuentran. No solo Biblias: Virgilio, Cicerón, Aristóteles, Platón, obras de medicina romana, tratados de agricultura, poesía pagana. Los monjes preservaron todo porque la Iglesia Católica nunca tuvo miedo del conocimiento pagano; al contrario, lo consideraba preparación providencial para el cristianismo. El venerable Beda en Inglaterra, siglo séptimo, está estudiando astronomía y cronología mientras cultiva el campo. Alcuino de York, siglo VIII, establece escuelas palatinas que enseñan las siete artes liberales. Monasterios irlandeses, completamente aislados de Europa continental, mantienen viva la tradición literaria latina cuando el continente sangra. 

Déjame mostrarte algo asombroso. Sin esos monjes oscurantistas no tendrías a Platón. Los únicos manuscritos que sobrevivieron a la caída de Roma pasaron por scriptoria monásticos.

Copiar un solo libro tomaba meses. Era un trabajo agotador que arruinaba la vista, pero lo hicieron durante siglos. ¿Y sabes qué textos copiaban con mayor cuidado? Los clásicos paganos. Porque la Iglesia entendía que la verdad es una, venga de donde venga. Que Aristóteles y Platón habían tocado verdades sobre la naturaleza humana que el cristianismo completaba, no contradecía.

Fíjate en esta paradoja chestertoniana. La institución que supuestamente odiaba el conocimiento pagano fue la única que lo preservó cuando todo el mundo civilizado colapsaba.

Los oscurantistas eran los únicos con luz suficiente para leer, pero hay más. No solo preservaron textos, desarrollaron agricultura avanzada, innovaron en arquitectura, mejoraron técnicas de vinicultura.

Los monasterios eran centros de tecnología agrícola que alimentaron a Europa después del colapso  romano. Aquí viene lo realmente interesante cuando hablas de la Edad Oscura. ¿Oscura para quién?

Europa experimentó caos político, sí, pero intelectualmente la iglesia mantenía encendida cada lámpara disponible.

No había oscuridad de conocimiento, había protección deliberada de la sabiduría contra la barbarie.  Chesterton lo expresó brillantemente. "La Iglesia católica es la única cosa que salva al hombre de la esclavitud degradante de ser hijo de su tiempo". Cuando todo el mundo civilizado se desintegraba, la Iglesia se negó a ser hija de ese tiempo oscuro. Se aferró al conocimiento antiguo y lo transmitió.

Entonces, primera mentira destruida. La Edad Oscura no fue causada por la Iglesia. La Iglesia fue la única luz en una época realmente oscura de invasiones y colapso. Sin ella, la civilización grecorromana habría desaparecido completamente y estarías viviendo en un mundo sin Platón, sin derecho romano, sin la herencia intelectual que hace posible la civilización occidental. 

Ahora vamos a la segunda mentira gigante, que la ciencia y educación superior nacieron contra la Iglesia. La verdad histórica es mucho más incómoda para secularistas. La Iglesia católica inventó la universidad moderna, literalmente.

Bolonia, 1088, París 1150, Oxford 1167, Cambridge 1209. Las primeras universidades del mundo no fueron instituciones seculares que se rebelaban contra el dogma religioso.

Fueron creaciones de la Iglesia Católica, financiadas por la Iglesia, administradas por clérigos,  establecidas con bendición papal. ¿Sabes lo que realmente significa la palabra universidad?

Universitas Magistrum Scholarium, comunidad de maestros y estudiantes. La Iglesia creó la idea misma de que el conocimiento debería estar organizado institucionalmente, disponible para quien pudiera aprender, protegido por autonomía corporativa.

Imagina que eres un joven en el año 1200. Si quieres estudiar, no hay alternativa secular. La única  educación avanzada en toda Europa está en instituciones católicas.

Teología, sí, pero también medicina, derecho, filosofía natural, ciencia, matemáticas, astronomía, lógica. Fíjate en cómo esto funciona en la realidad. La Universidad de París establece el método escolástico.

¿Qué es presentar todas las objeciones posibles a una idea, examinarlas rigurosamente, responder con argumentación lógica? Este método desarrollado por teólogos católicos se convierte en la base del pensamiento científico occidental.

Tomás de Aquino, siglo XIII, no está simplemente enseñando doctrina, está haciendo filosofía natural rigurosa, integrando Aristóteles con cristianismo, estableciendo que fe y razón son compatibles, que estudiar el mundo natural es estudiar la obra de Dios.

Déjame mostrarte algo asombroso. La idea de que el universo opera bajo leyes naturales consistentes que puedes estudiar mediante observación y razón es una idea cristiana. Las culturas paganas veían el cosmos como caprichoso, controlado por dioses temperamentales. El cristianismo declaró que un Dios racional creó un cosmos racional, que, por tanto, la razón humana podía comprender.

Sin esa cosmovisión, no hay ciencia moderna. Roger Bacon, monje franciscano del siglo XIII, está  haciendo experimentos ópticos, promoviendo el método empírico, enfatizando matemáticas en ciencia natural. Alberto Magno está clasificando plantas y animales con rigor aristotélico. Nicolás de Oresme está desarrollando conceptos que anticipan la física newtoniana. ¿Y sabes dónde están haciendo todo esto? En universidades católicas, con financiamiento de la Iglesia, enseñando a estudiantes en programas establecidos por obispos.

Aquí viene lo realmente interesante: cuando la reforma protestante fractura Europa en el siglo XVI, ¿dónde continúa la investigación científica? En países católicos. Los jesuitas se convierten en los científicos más importantes de Europa. Establecen observatorios astronómicos, desarrollan cartografía avanzada, contribuyen a matemáticas, física, astronomía. 35 cráteres lunares están nombrados en honor a científicos jesuitas. Déjame repetir eso. 35 cráteres, en la Luna, llevan nombres de sacerdotes católicos que hicieron astronomía de clase mundial. Chesterton vio esta paradoja claramente. "El loco no es el hombre que ha perdido la razón. El loco es el hombre que lo ha perdido todo, excepto la razón". La modernidad secularizada piensa que la razón funciona sola, sin fundamento metafísico. Pero fue el cristianismo quien dio a la razón su poder al declarar que Dios es Logos, la razón encarnada.

Entonces, segunda mentira destruida: la Iglesia no se opuso a la educación superior y la ciencia. La Iglesia las creó, inventó el modelo institucional, la universidad, desarrolló el método, el escolasticismo que lleva al método científico y financió siglos de investigación.

Cuando piensas en Oxford o Cambridge, estás pensando en instituciones que existen porque obispos  católicos decidieron que el conocimiento organizado glorificaba a Dios. Sin la Iglesia no hay modelo universitario, no hay tradición de investigación protegida institucionalmente, no hay camino claro hacia la revolución científica. [...]

Ahora llegamos a algo que la narrativa secular casi nunca menciona. La Iglesia  católica inventó el sistema hospitalario moderno. Esto no es exageración, es historia documentada que transformó radicalmente cómo las sociedades trataban a enfermos y pobres. En el mundo antiguo, si eras pobre y enfermabas, morías. Simple. El Imperio Romano tenía hospitales militares para soldados valiosos. Algunos templos paganos ofrecían sanación religiosa, pero la idea de que la sociedad tenía obligación de cuidar al enfermo pobre, al huérfano, al anciano abandonado, simplemente no existía.

¿Sabes qué cambió eso? La doctrina católica de que cada persona, sin importar condición, tiene dignidad infinita porque está hecha a imagen de Dios. Fíjate en cómo esto funciona en la realidad. Año 369, San Basilio de Cesárea establece el Basilias, el primer complejo hospitalario de la historia. No es solo para ricos, es específicamente para pobres, leprosos, viajeros sin recursos. Incluye viviendas, orfanato,  hospicio para ancianos. Esta idea se expande explosivamente. Para el año 400, cada ciudad importante del Imperio bizantino tiene hospitales católicos.

Occidente sigue el modelo. Siglo VI: los monasterios benedictinos establecen enfermerías no solo para monjes, sino para la comunidad circundante. Déjame mostrarte algo asombroso. Cuando hablas de hospital, la palabra misma viene de hospitalidad, concepto cristiano de recibir al extraño como si fuera Cristo. Hospes en latín significa tanto huésped como anfitrión.

La Iglesia creó instituciones basadas en la idea radical de que servir al enfermo es servir a Dios. Imagina que eres un leproso en el año 800. La sociedad te rechaza, tu familia te abandona, tienes una enfermedad incurable que te desfigura.

En cualquier cultura pagana estás condenado a morir en aislamiento absoluto. Pero hay un monasterio cerca. Monjes y monjas que han hecho voto de caridad te reciben, te dan cama, te alimentan, limpian tus heridas, te tratan con dignidad cuando el resto del mundo te considera desecho humano. ¿Por qué harían eso? Porque Jesús tocó leprosos. Porque la doctrina católica dice que el sufrimiento tiene significado redentor. Porque la caridad no es opcional para cristianos: es el mandamiento central.

Aquí viene lo realmente interesante. Esta práctica crea algo completamente nuevo en la historia humana. La idea de que la sociedad tiene responsabilidad sistemática de cuidar a sus miembros más vulnerables.

Siglo XII. Europa está cubierta de hospitales católicos. La orden de San Juan establece hospitales para peregrinos y enfermos en Tierra Santa y por todo el Mediterráneo. Algunas de estas instituciones  atienden a miles de pacientes simultáneamente con organización administrativa sofisticada.

Chesterton entendió que esta no era simplemente caridad individual: era revolución antropológica. El paganismo clásico admiraba la fuerza. El estoicismo predicaba indiferencia al sufrimiento. Solo el cristianismo declaró que el débil, el enfermo, el pobre tiene valor infinito.

"No necesitamos una religión verdadera tanto como necesitamos algo que haga verdadero todo lo demás", escribió Chesterton. La doctrina de dignidad humana universal hizo verdadero el concepto de derechos humanos.

Hizo verdadera la obligación social de proteger al vulnerable. Hizo verdadera la idea de que una  civilización se mide por cómo trata a sus miembros más débiles. Sin esta doctrina católica, no hay fundamento filosófico para derechos humanos modernos. ¿Por qué un ser humano tendría valor inherente? El darwinismo social dice que el débil debe perecer. El utilitarismo dice que vale quien produce utilidad.

Solo el cristianismo afirma que cada persona tiene valor infinito por razones metafísicas, no  circunstanciales. Los hospitales católicos no eran solo instituciones médicas, eran manifestaciones físicas de una verdad teológica: que Dios se hizo hombre y sufrió, dignificando así todo sufrimiento humano, que servir al más pequeño es servir a Cristo mismo. Entonces, tercera mentira destruida, la Iglesia no fue enemiga del bienestar humano. Fue la Iglesia quien estableció el sistema institucional de caridad que transformó sociedades y creó el fundamento filosófico de lo que hoy llamamos derechos humanos y estado de bienestar.

Ahora vamos al tema que hace temblar a muchos católicos, la Inquisición. Porque, admitámoslo, cuando alguien quiere atacar a la iglesia, grita "Inquisición" como si eso cerrara todo debate. Pero aquí está la verdad histórica que deliberadamente te ocultaron. La Inquisición medieval estableció principios de debido proceso legal que protegen tus derechos hoy. Sé que suena imposible. Respira hondo: vamos a revisar los hechos. La Europa del siglo XIII enfrenta herejías que amenazan el tejido social.

Los Cátaros en Francia meridional rechazan el mundo material como creación del Diablo. Predican el suicidio por inanición. Destruyen familias. Multitudes enfurecidas comienzan a linchar sospechosos de herejía, sin juicio alguno. ¿Qué hace la Iglesia? Establece la Inquisición en 1231.

Y aquí está lo crucial. Establece procedimientos legales que reemplazan violencia de turba con proceso judicial formal.

Déjame mostrarte algo asombroso. Antes de la Inquisición, si tu vecino te acusaba de herejía, podía formarse una turba y quemarte ese mismo día. No había investigación, no había defensa, no había presunción de inocencia, solo acusación y ejecución inmediata. La Inquisición estableció el acusado tiene derecho a conocer los cargos específicos, tiene derecho a presentar testigos en su defensa, tiene derecho a abogado. Los testigos de acusación deben testificar bajo juramento.

Se requiere evidencia física o testimonio de dos testigos creíbles. ¿Te suena familiar? Son los fundamentos del debido proceso legal occidental. Imagina que eres acusado de herejía en el año 1250.

Bajo justicia secular, la turba te ejecutaría. Bajo la Inquisición, enfrentas proceso formal. Inquisidores interrogan testigos, examinan evidencia. Puedes apelar a autoridades superiores. Si te condenan, tienes opciones de penitencia antes de pena capital. ¿Era el sistema perfecto? No. ¿Hubo abusos? Absolutamente; pero, comparado con la justicia secular de la época, la Inquisición era vastamente más justa. Aquí viene lo realmente interesante. Las cifras que te enseñaron sobre la Inquisición son fantasía protestante del siglo XVI y propaganda ilustrada del XVIII.º

Te dijeron que millones murieron. La investigación histórica moderna demuestra que en la Inquisición Española, la más severa, las ejecuciones totales durante tres siglos fueron entre 3.000 y 5.000 personas. Cada muerte injusta es tragedia. Pero contextualiza: en ese mismo periodo, guerras religiosas protestantes en Europa mataron millones.

La casa de brujas en territorios protestantes ejecutó a decenas de miles. La justicia secular ejecutaba por robar pan. La Inquisición tenía tasa de absolución del 90 % en muchas jurisdicciones. Rechazaba evidencia obtenida por tortura. Requería estándares de prueba más altos que tribunales seculares. Chesterton señaló esta paradoja: "Cuando un hombre deja de creer en Dios, no es que no crea en nada, sino que cree en cualquier cosa". La modernidad secularizada abandonó los estándares legales que la Inquisición desarrolló y cayó en terror jacobino, gulag soviéticos, campos de exterminio nazis.

Sistemas sin fundamento teológico de dignidad humana mataron a más personas en el siglo XX que todas las guerras religiosas combinadas de la historia anterior. Fíjate en esto: los principios legales que la Inquisición estableció —derecho a conocer cargos, presentar defensa, apelar, presunción de inocencia hasta prueba de culpabilidad— están en las constituciones modernas.

El proceso legal que desarrollaron inquisidores dominicos protege tus derechos hoy cuando enfrentas tribunal. ¿Es irónico? Profundamente, pero es historia factual.  Entonces, cuarta mentira destruida, la Inquisición no fue simplemente maquinaria de opresión. En su contexto histórico, introdujo reformas legales que reemplazaron el linchamiento de turba con el debido proceso, estableciendo precedentes que evolucionan en protecciones legales modernas.

La iglesia no inventó la crueldad legal. Estaba limitándola según estándares de su época mientras desarrollaba principios que eventualmente la trascenderían.

Ahora conectemos todo: ¿por qué importa esto más allá de trivia histórica? Porque la civilización occidental que permite que vivas con libertad, educación, derechos y dignidad reconocida fue construida sobre fundamentos católicos.

Si destruyes el fundamento, el edificio colapsa. Mira a tu alrededor: universidades, hospitales, sistema legal con debido proceso. La idea de que cada persona tiene derechos inalienables. El concepto de caridad organizada, la noción de que la razón puede comprender el universo. Cada uno de estos pilares de la civilización occidental tiene raíces profundamente católicas.

Chesterton vio venir lo que estamos viviendo hoy. Escribió en 1920 que "cuando la sociedad rechaza el cristianismo, no se vuelve neutral, se vuelve pagana de nuevo. Y el paganismo moderno es peor que el antiguo porque ya no tiene inocencia."

¿Sabes lo que más me fascina de todo esto? La modernidad secularizada vive de capital moral que heredó del cristianismo pero que ya no puede justificar filosóficamente. ¿Por qué crees en derechos humanos? Si eres materialista consecuente, si somos solo animales evolucionados, ¿de dónde vienen los derechos inalienables? Los derechos son un concepto metafísico. Solo tienen sentido si hay realidad trascendente que los fundamenta. El secularismo moderno quiere los frutos del cristianismo, compasión, igualdad, dignidad humana, justicia, sin la raíz teológica que los hace coherentes.

Imagina esta escena. Estás en debate con secularistas que denuncian la opresión religiosa de la Iglesia. Les preguntas: "¿Por qué creéis que todos los humanos tienen igual dignidad?" Responden: "Porque es obvio"; pero no es obvio en absoluto. No era obvio para romanos que esclavizaban. No era obvio para espartanos que mataban bebés débiles. No era obvio para culturas que practicaban sacrificio humano. La dignidad humana universal se volvió obvia solo después de que el cristianismo pasó 2000 años enseñándola, luchando por ella, construyendo instituciones alrededor de ella.

Déjame mostrarte algo asombroso: cuando la Declaración Universal de Derechos Humanos se redactó en 1948, representantes de países no cristianos cuestionaron el concepto mismo. ¿Por qué los humanos tendrían derechos inherentes? El comité no pudo dar respuesta secular satisfactoria. Simplemente declararon los derechos sin justificación filosófica. Los derechos humanos modernos son cristianismo secularizado. Funcionan solo mientras la memoria cultural cristiana permanece viva. Cuando esa memoria se borra completamente, como Chesterton predijo, regresa la barbarie.

Aquí viene lo realmente interesante para ti. Viviendo en el siglo XXI, estás viendo exactamente ese colapso en tiempo real.

Una cultura que rechaza fundamentos metafísicos cristianos pierde capacidad de defender la dignidad humana coherentemente. El aborto se vuelve derecho porque el humano no nacido pierde status de persona. La eutanasia se vuelve compasión porque la vida sin calidad medible pierde valor. La identidad se vuelve autodefinida porque no hay naturaleza humana objetiva.

Chesterton escribió: "La Iglesia católica es la única cosa que salva al hombre de la esclavitud degradante de ser hijo de su tiempo. Cada generación libre de tradición cristiana recrea errores que la Iglesia ya refutó siglos atrás. La civilización occidental está consumiendo su herencia católica sin reponerlaVive de capital moral acumulado mientras rechaza la fuente que lo generó." 

¿Significa esto que todo era perfecto en la cristiandad medieval? No, significa que el proyecto de construir civilización justa sin fundamento trascendente es imposible.

La historia lo demuestra repetidamente. Entonces, última verdad revelada, la civilización occidental liberal que celebramos con sus libertades, derechos, instituciones de caridad y justicia, es radicalmente dependiente de la cosmovisión cristiana.

No puedes tener cristianismo sin Cristo, ni civilización occidental sin el cristianismo que la formó. La Iglesia no salvó la civilización, a pesar de ser católica. La salvó precisamente porque era católica, porque tenía verdades trascendentes que motivaban sacrificio heroico y construcción institucional que trascendía generaciones. Entonces, aquí está la verdad completa.

La Iglesia Católica preservó el conocimiento antiguo cuando la civilización colapsaba. Creó el sistema universitario y el método que llevó a la ciencia moderna. Estableció hospitales y dignificó al vulnerable. Desarrolló debido proceso legal. Fundamentó filosóficamente la dignidad humana universal. No lo hizo perfectamente. Católicos pecaron, cometieron errores, abusaron del poder. Pero la Iglesia como institución, guiada por doctrinas verdaderas sobre la naturaleza humana y la realidad, construyó los pilares de la civilización que heredaste.

Aquí está tu acción inmediata. La próxima vez que alguien ataque a la iglesia como enemiga del progreso, pregúntale qué institución preservó el conocimiento clásico. ¿Quién inventó la universidad? ¿De dónde vienen tus derechos humanos? Obliga a confrontar la historia real, no el mito ilustrado. Chesterton lo dijo mejor. La verdad es sagrada y, si dices la verdad demasiado a menudo, nadie la creerá. Hemos repetido mentiras sobre la iglesia tanto que la verdad suena fantástica, pero la verdad permanece. Sin la Iglesia Católica vives en un mundo radicalmente diferente y vastamente peor. Esto no es fe, es historia. Si esta verdad transformó tu perspectiva tanto como transformó la mía cuando la descubrí, suscríbete para explorar más pensadores católicos que desafiaron el secularismo moderno con  argumentos devastadores. En el próximo episodio, descubriremos cómo Chesterton predijo el caos cultural que vivimos hoy con precisión profética.

Hasta entonces, recuerda: la ortodoxia no es prisión, es la única libertad que te salva de ser esclavo de tu época. 

domingo, 15 de febrero de 2026

La IA como amenaza laboral

 El terremoto de la última versión de la IA alarma a los expertos: “El mundo está en peligro”, en El País, por Jesús Sérvulo González, Washington - 14 feb 2026:

Arrecian las voces que advierten sobre las consecuencias para la sociedad de los últimos modelos de inteligencia artificial y sobre despidos masivos en tareas de cuello blanco

“Estamos ante algo mucho, mucho más grande que la covid”, ha advertido esta semana Matt Shumer. Este prestigioso programador que trabaja con la inteligencia artificial (IA) acaba de publicar un artículo titulado Algo grande está sucediendo en el que advierte sobre las amenazas de los nuevos modelos de IA para millones de puestos de trabajo de cuello blanco a lo largo de todo el mundo. Su ensayo se ha viralizado con más de 80 millones de visitas desde el martes.

“La razón por la que tanta gente del sector está dando la voz de alarma ahora mismo es porque esto ya nos ha pasado", explica Shumer, quien relata cómo las empresas de IA están despidiendo a informáticos y desarrolladores porque las herramientas que ellos crearon ya se están programando a sí mismas para hacerse más inteligentes. “No estamos haciendo predicciones. Les contamos lo que ya ha ocurrido en nuestros propios trabajos y les advertimos que son los siguientes”, apunta.

El artículo de Shumer coincide con una semana de agitación en Wall Street. Los inversores han castigado a compañías que se van a ver más afectadas por la irrupción de esta tecnología. Empresas de software, videojuegos o desarrolladores informáticos han recibido un serio correctivo en Bolsa al difundirse las altas capacidades de los nuevos modelos de IA y el riesgo que supone para millones de empleos. Los expertos aseguran que un niño podrá dar instrucciones para crear un videojuego a medida. Y proliferan programas de idiomas creados por personas con escasos conocimientos informáticos.

Pero los inversores también ven cómo la automatización está lista para saltar a otros sectores no tan evidentes como la logística, aseguradoras o consultoras. Con un par de órdenes se podrá crear un programa de planificación fiscal o un bot de atención al cliente que supere la interacción humana.

“El rápido progreso de las herramientas de IA alimenta el temor generalizado de una disrupción en las industrias más expuestas a la difusión de esta tecnología dentro de la economía del conocimiento, en particular en los modelos de negocio que no requieren un uso intensivo de capital, con las empresas de software a la cabeza”, explica Yves Bonzon, responsable de inversiones del banco suizo Julius Baer. “Las preocupaciones de los inversores sobre el impacto disruptivo de la IA siguen pesando sobre las acciones estadounidenses, desde los corredores de seguros y los servicios inmobiliarios hasta la logística”, explica el banco de inversión suizo UBS, que adopta, no obstante, un tono optimista para los inversores: “Aunque está por ver el impacto global en estas industrias y en las empresas individuales, consideramos [este proceso] una validación del potencial de monetización de la IA. Los avances subrayan su naturaleza transformadora”.

“Esto es diferente a todas las oleadas de automatización anteriores, y necesito que entiendan por qué”, avanza Shumer en un relato inquietante que ha encontrado eco en varios ejecutivos del sector. “La IA no reemplaza una habilidad específica. Es un sustituto general del trabajo cognitivo. Mejora en todo simultáneamente. Cuando las fábricas se automatizaron, un trabajador despedido pudo capacitarse para trabajar como oficinista. Cuando internet irrumpió en el comercio minorista, los trabajadores se trasladaron a la logística o los servicios. Pero la IA no deja un hueco conveniente para ocupar. Sea cual sea el objetivo de la capacitación, también está mejorando en eso”, añade.

Las voces de alarma arrecian al tiempo que las grandes tecnológicas redoblan sus apuestas por una tecnología disruptiva. Solamente durante 2026, las cuatro grandes tecnológicas globales, Alphabet, Amazon, Meta y Microsoft, planean invertir más de 650.000 millones en IA. Es la mayor cantidad invertida en un solo año en cualquier otro desarrollo tecnológico; ni la expansión del ferrocarril a finales del siglo XIX, los programas de la NASA para conquistar el espacio o la burbuja de las puntocom de principios del siglo XXI consumieron tantos recursos en tan poco tiempo.

[The Adolescence of Technology: an essay on the risks posed by powerful AI to national security, economies and democracy—and how we can defend against them: https://t.co/0phIiJjrmz  — Dario Amodei (@DarioAmodei) January 26, 2026]

Estos colosos tecnológicos, que manejan un presupuesto mayor que el de algunos países, están lanzados en una alocada carrera para desarrollar la IA. Necesitan entrenar sus modelos informáticos con miles de ordenadores montados con microprocesadores de última generación. Los reúnen en unas naves gigantescas, los centros de datos, con cientos de servidores para que el sistema siga aprendiendo. Y requieren de plantas especiales de suministro de energía para asegurar su enorme consumo.

Schumer dibuja un panorama estremecedor. Explica cómo en los últimos años las mejoras en los modelos cognitivos creados por algoritmos han logrado avances exponenciales. Pero las últimas versiones de OpenAI, creador del popular ChatGPT, o Anthopic, que desarrolla el modelo Claude, “no son mejoras graduales. Es algo completamente diferente”, advierte.

“La IA no es un sustituto de trabajos humanos específicos, sino más bien un sustituto laboral general para los humanos”, sostiene Dario Amodei, consejero delegado de Anthropic, la empresa fundada por antiguos investigadores de OpenAI. Amodei publicó hace un par de semanas un inquietante artículo, La adolescencia de la tecnología. Cómo afrontar y superar los riesgos de la IA potente, sobre los riesgos que provocará una tecnología de este calibre o la IA general (IAG), aquella que podrá pensar por sí misma. Este ejecutivo calcula que la mitad de todos los trabajos de cuello blanco en el mundo van a desaparecer en el plazo de entre uno y cinco años. Tras analizar en el artículo las consecuencias de esta revolución, concluye: “El shock a corto plazo tendrá una magnitud sin precedentes”.

Esta semana la empresa ha alcanzado una valoración de 380.000 millones de dólares, después de la última ronda de financiación en la que logró fondos por 30.000 millones. Anthropic se ha posicionado como una de las compañías tecnológicas más concernidas por la seguridad. Asegura que su modelo está entrenado siguiendo principios éticos para evitar la manipulación y el engaño.

Esta semana ha anunciado la creación de una SPAC, una herramienta de cotización bursátil, dotada con 20 millones de dólares, para promover la transparencia y seguridad en los modelos de inteligencia artificial. La empresa Public First busca influir en los legisladores para establecer una regulación y barreras en la IA que impidan los abusos. En realidad, su estrategia es contra su rival OpenAI, que utiliza tácticas más agresivas.

El ensayo de Shumer coincide también con la renuncia de dos ejecutivos de OpenAI y Anthropic, alertando de la profundidad de los cambios que se le vienen al mundo encima, no solo a nivel laboral. “El mundo está en peligro. Y no solo por la IA o las armas biológicas, sino por toda una serie de crisis interconectadas que se desarrollan en este preciso momento”, escribió Mrinank Sharma, un investigador de seguridad de IA que abandonó Anthropic para irse a Reino Unido a escribir poesía y “volverse invisible”.

Sharma ha trabajado en un área para tratar de garantizar la seguridad de la IA para combatir los riesgos del bioterrorismo asistido por IA e investigar “cómo los asistentes de IA podrían hacernos menos humanos”. Y dice que abandona con un cierto sentimiento de resignación.

El miércoles, Zoe Hitzig, investigadora de OpenAI, el creador del popular ChatGPT, publicó un artículo en The New York Times alertando sobre sus dudas respecto a la nueva práctica de que las empresas de IA ofrezcan publicidad. Hitzig, doctora de Economía en Harvard, escribió: “Tengo serias reservas sobre la estrategia de OpenAI”. Al día siguiente presentó su renuncia. En el artículo explica cómo muchas personas emplean las herramientas de IA como terapeutas, para confesar sus emociones o para charlar. El sistema logra una ventaja a la hora de ofrecer publicidad y Hitzig observa problemas éticos.

También existen riesgos de seguridad. Amodei pone el ejemplo de un nuevo país integrado por los 50 millones de mentes más brillantes del mundo. Piensan de 10 a 100 veces más rápido que cualquier humano. Nunca duermen. Pueden usar internet, controlar robots, dirigir experimentos y operar cualquier cosa con una interfaz digital. El experto advierte de que supondría “la amenaza a la seguridad nacional más grave que hemos enfrentado en un siglo, posiblemente nunca”.

martes, 10 de febrero de 2026

Entrevista a Bernie Sanders

 Bernie Sanders: “Trump es el presidente más peligroso de la historia de Estados Unidos”´. Entrevista con el senador socialista estadounidense Bernie Sanders, en El País, por Íker Seisdedos, Washington -8 feb 2026:

El senador por Vermont, icono global de la izquierda, denuncia en una entrevista exclusiva con EL PAÍS que el presidente está usando el ICE como “un ejército doméstico” y afirma que “tendrá que ser el pueblo estadounidense quien diga ‘no’ al autoritarismo”.

Una foto en blanco y negro con el reverendo Jesse Jackson y un retrato junto a Joe Biden, firmado por el expresidente demócrata, cuelgan de las paredes de la oficina en la que el senador independiente Bernie Sanders recibió a EL PAÍS el miércoles pasado en el Capitolio. Otro día, como cada día desde hace más de una semana, la ciudad amaneció cubierta por la nieve. También, como hace un año, pendiente del último sobresalto del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Esta vez, había pedido a los republicanos que arrebaten a los Estados la organización de las elecciones, que es lo que manda la Constitución, a tiempo para la próxima cita con las urnas; está en juego un tercio del Senado, la totalidad de la Cámara de Representantes y la viabilidad de la segunda mitad de la segunda presidencia de Trump.

Hace algo más de 12 meses que este regresó a la Casa Blanca, y 10 años de la extravagante campaña en la que Sanders pudo haber sido el candidato que se enfrentara a él en unos comicios que, como pocos, marcaron un antes y un después en la historia de Estados Unidos. Una parte de sus compatriotas ―especialmente, entre la legión de los seguidores jóvenes del senador― sigue preguntándose qué clase de país se les habría quedado si el Partido Demócrata hubiera optado por el progresismo de Sanders, y su mensaje en defensa de la clase trabajadora, en vez de por la candidata del establishment, Hillary Clinton.

Dos elecciones presidenciales y una victoria de Trump después, Sanders mantiene su aura de icono de la izquierda global. Tiene 84 años, un tono de voz grave, una mirada esquiva y una manera inconfundible de mascar las palabras. Fue alcalde de Burlington, la ciudad más poblada de su Estado, Vermont, en la frontera con Canadá, y lleva 35 años en el Capitolio, lo que lo convierte en el político independiente ―alineado con los demócratas― que más mandatos ha encadenado. Primero, se desempeñó como miembro de la Cámara de Representantes entre 1991 y 2007, y acaba de estrenar su cuarta legislatura (de seis años) como senador.

Ha dejado caer que será la última. Si cumple esa promesa, se retirará habiendo al menos asegurado que su legado continuará gracias a jóvenes figuras demócratas como la congresista Alexandria Ocasio-Cortez, o el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani.

Ambos se cuentan entre los políticos progresistas con más proyección en la izquierda de Estados Unidos y ambos dieron un paso al frente inspirados por aquella campaña de Sanders en 2016 y al abrigo del Partido Socialista Democrático de América, una formación en plena expansión en un país en el que no hace tanto “socialista” era una palabra malsonante. Esos lazos intergeneracionales se hicieron evidentes cuando, tras la victoria de Trump, la extraña pareja formada por Sanders y Ocasio-Cortez se echó a la carretera contra el desánimo en una gira que bautizaron “Luchando contra la oligarquía”. Reunieron a decenas de miles de personas por todo el país.

Hombre impaciente con los halagos y poco amigo de los rodeos, Sanders llegó a la cita con un ligero retraso, pero fue generoso con su tiempo. La semana había empezado para el senador con un nuevo, y muy breve, cierre parcial de la Administración, que se resolvió el martes después de que los republicanos cedieran y sacaran de los presupuestos una ley de financiación que habría incrementado espectacularmente los fondos para el Departamento de Seguridad Nacional y, con ellos, la financiación de la brutal campaña contra la inmigración de Trump. Es una batalla que Sanders se ha tomado como algo personal y que se libra ahora en las calles de Minneapolis, donde los agentes federales han matado “a sangre fría”, recuerda Sanders, a dos ciudadanos estadounidenses indefensos, Alex Pretti y Renée Good, detenido a manifestantes y arrestado a niños de cinco años.

Gracias a Minneapolis, los demócratas se ven súbitamente ganadores en un debate, el de la inmigración, que hasta hace poco les era venenoso. Esa crisis de imagen para la Casa Blanca también ha abierto la puerta para que el Congreso, tras un año de coma inducido, pueda establecer las nuevas reglas de la policía migratoria de Trump, un presidente que está demostrando una pasión sin precedentes por gobernar, con la aquiescencia de su partido, de espaldas al poder legislativo.

Pregunta. Hace un par de semanas, Trump cumplió un año de su vuelta al poder. ¿Cómo describiría esos 12 meses que a ratos parecieron una eternidad?

Respuesta. Trump es el presidente más peligroso, tal vez de la historia de Estados Unidos. Esta es la democracia más longeva; se remonta a 1776, cuando derrocamos al Imperio Británico y nos dimos una Constitución y una Declaración de Independencia sólidas. Por desgracia, Trump es un autoritario; un oligarca cuya visión del futuro pasa porque un pequeño grupo de personas increíblemente ricas se enriquezca aún más mientras empuja a Estados Unidos hacia el autoritarismo. Es muy alarmante lo que está haciendo tanto a nivel nacional como internacional. Muchos luchamos lo mejor que podemos. Y creo que estamos teniendo éxito; su popularidad cae cada día.

P. Si algo ha definido hasta ahora su segunda presidencia es su empeño en ampliar el poder ejecutivo, pero da la impresión de que el legislativo no ha sido capaz de defenderse lo suficiente…

R. Tiene cierta razón. Trump está intentando socavar la democracia y la Constitución a base de usurpar los poderes del Congreso. Ha cancelado ilegalmente leyes y fondos que habíamos aprobado, lo cual carece de precedentes. También ha quitado dinero federal a los Estados que no votaron por él. Y eso es indignante, además de ilegal. También está atacando a los tribunales, eligiendo qué decisiones acata. Ha ido contra las universidades que enseñan cursos que no le gustan, y a los medios, los intimida a base de demandas y haciendo que sus amigos multimillonarios los compren. Ahí está el señor [Larry] Ellison, que ahora tiene un poder significativo en TikTok y ha adquirido Paramount, propietaria de CBS. Lo que estamos viendo es a un puñado de oligarcas que controlan los medios, la economía y, debido a nuestro sistema corrupto de financiación de campañas, también nuestro proceso político.

P. ¿Está ese sistema que describe preparado para tres años más de Trump?

R. Eso espero. Los republicanos controlan, con una mayoría muy pequeña, la Cámara de Representantes. También el Senado. Mi esperanza es que en las elecciones de medio mandato [del próximo noviembre], los demócratas recuperen el control de la Cámara. Creo que es una posibilidad real; sucedería si las elecciones se celebraran hoy. Y existe una opción más remota, pero plausible, de que los demócratas ganen el Senado. Si eso pasa, entonces sí podremos contrarrestar a Trump…

P. ¿Está el partido planteando la estrategia correcta para ganar esas elecciones?

R. Como sabe, existen fuertes diferencias dentro del Partido Demócrata. Y soy uno de los líderes del movimiento progresista, y nos enfrentamos al establishment. Creo que una de las razones por las que Trump está en el poder, y esto es similar a lo que ocurre en Europa, es el fracaso de los partidos de izquierda tradicionales a la hora de atender las necesidades de la clase trabajadora. Hubo un pequeño número de victorias en los comicios de noviembre de 2025: Nueva Jersey, Virginia... Mamdani obtuvo un triunfo espectacular en Nueva York. También se ganó esta semana en Texas. Creo que el pueblo estadounidense está demostrando que no está contento con la dirección que está tomando el país y que está dispuesto a sacar a los republicanos del poder.

P. ¿Qué debería ser lo primero en la lista de los demócratas al día siguiente de las elecciones, si recobran la Cámara? ¿Es partidario de un impeachment?

R. No sé la respuesta. No lo he discutido aún. Lo que sí sé es que el impeachment no prosperaría, en cualquier caso, porque se necesitan dos tercios del Senado. Es más urgente recuperar la confianza en la democracia, y eso no será posible a menos que los Gobiernos trabajen por la gente. En Estados Unidos, cuando al 66% de la población le cuesta llegar a fin de mes, cuando millones de personas ganan salarios de miseria, la gente no puede pagar la atención médica, la educación o la vivienda, tenemos que probar al pueblo estadounidense desde el Congreso que podemos ayudarles.

P. Da la impresión de que eso que llaman el experimento estadounidense es un edificio de cimientos débiles, que no estaba diseñado para la llegada de alguien como Trump. ¿Qué reformas de calado precisaría ese edificio?

R. Es verdad: nunca habíamos visto a ningún presidente con tanto desprecio por el Estado de derecho. No se puede tener una sociedad democrática si no se obedece la ley. Hasta ahora, nadie, ni a derecha, ni a izquierda, cuestionaba el resultado de unas elecciones. Trump está cambiando las reglas del juego. Pero sus oponentes trabajamos duro para evitarlo, también legalmente. Los tribunales están haciendo lo correcto en su defensa de la Constitución, salvo en contados casos. Aunque en última instancia tendrá que ser el pueblo el que diga “no” al autoritarismo en este país. Llevamos 250 años luchando contra la tiranía. Y creo que hay un profundo sentimiento, entre personas con diferentes opiniones políticas, de que no queremos un dictador al frente del país. Ese es nuestro objetivo. Hemos organizado manifestaciones en las que han participado millones de personas. Estamos ganando elecciones. Y debemos seguir educando y organizando la oposición de base contra el trumpismo.

P. Al ver estos días las revelaciones de los archivos de Jeffrey Epstein, uno tiene la sensación de asomarse a los manejos de esa oligarquía que usted critica cuando nadie la mira. Actuaban con impunidad, y siguen sin sufrir las consecuencias. Los que han caído por ese escándalo lo han hecho más en el Reino Unido, por ejemplo, que aquí. ¿Por qué?

R. Lo primero: es repugnante que se abuse de niñas como lo hicieron Epstein y sus amigos. Sobra decirlo, pero es repugnante. En segundo lugar, demuestra que si eres rico y poderoso vives en un mundo diferente del resto y puedes seguir otras reglas. A menudo con impunidad. Si tu hijo roba en una tienda, acaba en la cárcel. Pero si eres multimillonario y haces cosas terribles a menores... es otra historia. [Los papeles de Epstein] Son otra prueba del increíble poder de la clase multimillonaria. No importa si eres liberal o conservador, demócrata o republicano. De alguna manera, toda esa gente se reúne y hace lo que le viene en gana.

P. Uno diría que en este país todo está a la venta. También, desde la sentencia del Tribunal Supremo Citizens United (2010), las elecciones… ¿Cómo se la explicaría a un extranjero?

R. Es quizás la peor decisión de la historia del Supremo, porque socava la democracia. La Primera Enmienda protege la libertad de expresión. Lo que dijo Citizens United es que, si tienes dinero ilimitado, puedes gastar todo lo que quieras para comprar una elección. Esa es tu libertad de expresión. Así fue cómo Elon Musk aportó 290 millones para elegir a Donald Trump, y sospecho que ahora gastará decenas, cientos de millones en las elecciones de noviembre. Otros multimillonarios, en su mayoría republicanos, pero también demócratas, harán lo mismo.

P. ¿Tiene algún consejo para luchar contra la ansiedad de las noticias que emanan cada día de esta ciudad?

R. Quiero tranquilizar a los europeos. Es verdad que Trump tiene un público muy fiel (calculo que un 30 % del pueblo estadounidense). Comparten una mentalidad autoritaria y les gusta la idea de un líder fuerte; ustedes en España conocen bien eso, teniendo en cuenta su historia. También en Italia o Alemania. Pero una mayoría de estadounidenses —no una mayoría, sino una pluralidad significativa— se opone firmemente a las acciones de Trump… No quiero que nadie piense que él refleja lo que los estadounidenses quieren.

P. Pero le votaron…

R. Trump no ganó las elecciones porque la gente quisiera invadir Dinamarca o atacar a Venezuela. Tampoco querían que Estados Unidos se congraciase con Arabia Saudí o los Emiratos. Lo votaron porque la clase trabajadora de este país está en apuros. Millones de estadounidenses no pueden permitirse ir al médico cuando enferman. Casi un tercio no tiene seguro médico o cuenta con un seguro insuficiente. Morimos a una edad más temprana que en Europa, nuestras universidades son prohibitivas y la vivienda está por las nubes. Una de las razones del éxito de Trump es que la clase trabajadora no ha encontrado en los demócratas lo que necesitaba. Así que lo que muchos de nosotros estamos haciendo —Ocasio-Cortez, Mamdani y otros— es intentar transformar el Partido Demócrata en un partido de la clase trabajadora dispuesto a enfrentarse a los oligarcas. Una advertencia para nuestros amigos en Europa: tengan mucho cuidado. Preocúpense por el poder de [Elon] Musk y los que son como él. Lo quieren todo…

P. El hombre más rico del mundo ya ha demostrado su interés en influir en esos países a base de apoyar partidos ultras, y la Estrategia de Seguridad Nacional ya avisó en diciembre de que el Gobierno también está dispuesto a cultivar esos lazos…

R. Musk financia a la derecha en todo el mundo, mientras Trump impulsa a sus amigos en América Latina. Es la unión de la oligarquía con la extrema derecha. Lo que tienen que hacer los partidos de izquierda es presentar una oposición creíble a esa oligarquía. No puede haber una democracia con unas pocas personas con tanta riqueza y poder. No hay más que ver el dinero que Musk está invirtiendo en Arabia Saudí… [Su príncipe heredero] Mohamed Bin Salmán es un asesino, y en la Casa Blanca fue recibido con los brazos abiertos. Es un dictador, pero a Trump le cae bien.

P. Viendo cómo Washington está cambiando las relaciones con sus viejos aliados, da la impresión de que el lema America First (Estados Unidos) es también America Only (Solo Estados Unidos).

R. Trump ataca a Europa a diario. ¿Por qué? Porque los países europeos son democráticos. A Trump y a Musk no les gusta la democracia.

P. El triunfo de Mamdani en Nueva York supone una cierta consagración de su legado. ¿Hasta qué punto es extrapolable? En otras palabras: ¿Puede ganar un socialista en una zona rural de Kentucky?

R. Creo que los candidatos que se presentan con una agenda que atiende las necesidades de la clase trabajadora pueden ganar cualquier escaño en este país.

P. ¿Es de los que opinan que ha llegado la hora de emplear el adjetivo fascista con el Gobierno de Trump?

R. Hay que ver bien cómo se definiría eso. Ahora estoy hablando con usted. ¿Me van a arrestar? No. Trump es un líder autoritario, que quiere cada vez más poder. Y no respeta la Constitución ni el Estado de derecho.

P. También ha llamado a los republicanos a “nacionalizar” las elecciones, pese a que la Constitución dice que son los Estados los que tienen la potestad sobre ese proceso. ¿Teme por la próxima cita con las urnas o por que el presidente maniobre para que no se celebren?

R. No lo creo. Si lo hace, se daría una circunstancia revolucionaria en Estados Unidos. Sí considero que hará todo lo posible para intentar evitar que los republicanos pierdan poder en la Cámara de Representantes y el Senado. Estamos trabajando ahora mismo, tanto legal como políticamente, para evitar que pueda hacerlo.

P. ¿Cómo?

R. No quiero entrar en detalles, pero somos muy conscientes de sus planes. Estamos analizando todo lo que podría hacer y determinando cómo podemos responder eficazmente.

P. ¿Estaría de acuerdo en cambiar las leyes de identificación de votantes? La idea de depositar una papeleta sin presentar un carnet resulta chocante desde el punto de vista europeo.

R. No es verdad que puedas votar sin identificarte. Lo que quieren hacer [los republicanos] es que, para registrarte, tengas que aportar un pasaporte o un certificado de nacimiento. Yo no tengo certificado de nacimiento, ni idea de dónde andará. Podría pedirlo, pero eso no está pensado para gente como yo, sino para aquellos con bajos recursos. Son los que cuando les ponen trabas desisten de votar. No sé qué porcentaje de estadounidenses tiene pasaporte, pero puede ser menos de la mitad. Así que esto es simplemente una forma de apartar a toda esa gente del proceso democrático. Creo, por supuesto, que aquellos que no sean ciudadanos no deberían votar. Pero también defiendo que participe la mayor cantidad de gente posible. Quiero que voten los pobres. O los jóvenes. De eso trata la democracia. Su visión es exactamente la contraria: quieren que menos personas participen y asegurarse de que los que sí voten lo hagan por ellos.

P. ¿Qué lecciones extrae de Minnesota?

R. Sus habitantes han sido extraordinariamente valientes, y creo que el hecho de que unas 50.000 personas salieran a las calles a -30 grados para oponerse al ICE [Servicio de Inmigración y Control de Aduanas] y a Trump es algo que pasará a la historia. Se han plantado, y están luchando. Son una inspiración para el resto del país. Los asesinatos de [Alex] Pretti y [Renée] Good son una llamada de atención, como las patadas en las puertas de las casas, o el arresto de niños de cinco años... nada de todo eso es propio de este país.

P. Hoy la Administración ha retirado 700 agentes de Minnesota. ¿Significa eso que Trump está suavizando su política migratoria?

R. Creo que deberíamos coger con pinzas [esos gestos de Trump]. Hasta él entiende que lo que está pasando es impopular. Está muy pendiente de las encuestas y sabe que al pueblo estadounidense no le gusta lo que pasa en Minnesota. Pero no tengo mucha confianza en él. Es un autoritario y el ICE es su ejército doméstico. Lo usará cuando considere oportuno.

P. ¿También para influir en las elecciones?

R. Creo que no llegará tan lejos. Pero no es descabellado pensar que el día de la votación haya muchos agentes del ICE merodeando por los centros de votación. Me preocupa que los use en la jornada electoral…

P. Algo así disuadiría a muchos latinos de votar, incluso si son ciudadanos.

R. Claro. El ICE es la expresión del avance [de Trump] hacia la represión de la disidencia. Así que no se trata solo de los latinos. Si usted es un observador, le detendrán, o le ficharán. El mensaje es: quien quiera enfrentarse al presidente, se expone a meterse en problemas. Eso es autoritarismo.

P. ¿Servirá la ley que se está negociando en el Capitolio para limitar el poder del ICE?

R. Creo que sí. He presentado una enmienda para rescindir el extraordinario aumento de fondos de la agencia [recibió el apoyo de todos los demócratas y de dos republicanos, pero no fue suficiente para que saliera adelante]. El objetivo es asegurarnos de que el ICE funcione dentro de un marco constitucional y legal.

P. ¿Qué lectura hace de la así llamada Doctrina Monroe y de la resurrección del intervencionismo en Latinoamérica?

R. Es terrible. Durante muchísimos años, Estados Unidos dominó a su antojo Latinoamérica. Derrocó a un gobierno tras otro. No es eso lo que el pueblo estadounidense quiere. Los países de Latinoamérica tienen derecho a determinar su propio destino en colaboración con Estados Unidos, pero no bajo el dominio de Estados Unidos. Haremos todo lo posible para resistir desde dentro ese uso de la fuerza de nuestro Gobierno en el continente.

P. En Venezuela, la Administración de Trump ha decidido anteponer los negocios a la restauración de la democracia y a sacar al chavismo del poder.

R. Y es horrible. Lo que hizo Trump es inadmisible, por más que [Nicolás] Maduro sea un dictador corrupto.

P. ¿Vería en algún caso bien que Estados Unidos destituyera a un presidente, en este caso, a un autócrata? Muchos en Latinoamérica aplauden el fin de Maduro independientemente de los medios.

R. Es una violación del derecho internacional. Solo la comunidad internacional debería lidiar con algo así en casos extremos. Una nación fuerte no puede decidir unilateralmente quién gobernará otro país. [Lo de Venezuela] Es un peligroso precedente. He condenado con firmeza la invasión de Ucrania a manos de [Vladímir] Putin. ¿Cómo puede Estados Unidos condenar ahora a Putin después de haber atacado Venezuela? Trump cree que puede derrocar gobiernos y tomar medidas militares unilaterales. Pero si queremos que este planeta sobreviva, necesitamos volver a la diplomacia; sentarnos y resolver las cosas.

P. ¿Qué opina de que María Corina Machado regalara a Trump su Premio Nobel?

R. Resulta patético. Todo el mundo sabe que Trump es un narcisista. Si quiere conseguir una entrevista con él, prométale unos cuantos millones de dólares. Seguro que se la da.

P. ¿Será Cuba el siguiente país que atacará Estados Unidos?

R. Me temo que no tengo una respuesta a esa pregunta.

P. Tras la llegada de Trump al poder, estamos asistiendo a un giro hacia la derecha en Latinoamérica: Honduras, Costa Rica, Chile… ¿Están perdiendo fuerza los valores progresistas en el continente?

R. De nuevo, influye el dinero. En Argentina, desempeñó un papel. ¿Cuánto? No lo sé. Luego está el péndulo habitual: ahora a la izquierda, después a la derecha. Es innegable que hay muchos países latinoamericanos en dificultades económicas, y que la gente busca alternativas. También, que hay mucho dinero oligárquico entrando en la política en Latinoamérica, igual que aquí.

P. ¿Ve factible que Trump cumpla sus amenazas de atacar territorio mexicano para descabezar el narco?

R. No lo sé. Trump es un líder inestable e irracional. Así que no sé qué hará mañana. Me temo además que no tiene asesores sensatos a su alrededor. Y que los tiene intimidados, así que tampoco hay quien le lleve la contraria…

P. ¿Diría que la presidente de México, Claudia Sheinbaum, lo maneja bien?

R. No soy un experto en México, pero me parece que ella está haciendo un buen trabajo.

P. Usted es un político de 84 años con una legión de seguidores jóvenes, entre los que a menudo cunde el desaliento. Desde la altura de su experiencia: ¿son estos los peores tiempos que ha vivido?

R. Estos son los tiempos más peligrosos a los que Estados Unidos se ha enfrentado en su historia moderna. Eso es incuestionable, pero, tras haber recorrido todos sus rincones y haber hablado a lo largo de los años con millones de personas, creo que el estadounidense medio es decente, y que cree en la democracia y en la justicia. También, que no solo derrotaremos al trumpismo, sino que crearemos un país mucho más justo y equitativo para los trabajadores.