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viernes, 13 de marzo de 2026

Lista de sesgos cognitivos

[Sesgos cognitivos. Transcripción corregida de YouTube]

 Ilusión de verdad es el fenómeno por el cual tendemos a creer que una afirmación es verdadera simplemente porque la hemos escuchado repetidas veces, independientemente de su validez lógica o factual. La repetición genera fluidez cognitiva. Al cerebro le resulta más fácil procesar algo familiar y confunde esa facilidad de procesamiento con la veracidad. Es la base de la propaganda política. Como decía la frase atribuida a Goebbels, una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad.

Perseverancia de creencias es la tendencia a mantener una creencia incluso después de que la evidencia que la sustentaba haya sido totalmente desmentida. El cerebro crea redes de apoyo para cada creencia. Aunque quites el pilar principal, el resto de la estructura se resiste a caer para evitar la crisis de identidad. Cambiar una creencia nuclear requiere una reestructuración mental tan masiva que el cerebro prefiere negar la realidad. 

Sesgo de confirmación. El sesgo de confirmación es la tendencia a buscar, interpretar, favorecer y recordar información de manera que confirme nuestras propias creencias o hipótesis preexistentes, ignorando lo que las contradice. Si la persona cree que hoy tendrá mala suerte, su cerebro registrará cada semáforo en rojo o cada pequeño tropiezo como una prueba irrefutable, pero ignorará completamente las cosas buenas que le pasen. Estudios de neuroimagen muestran que cuando recibimos información que confirma lo que pensamos, el cerebro activa los centros de recompensa dopamina, similar a lo que ocurre con la comida o el sexo. 

Efecto halo ocurre cuando la impresión global positiva de una persona, empresa o marca influye en la evaluación de otras características no relacionadas, asumiendo cualidades que no hemos comprobado. A principios de los 2000, Apple gigante que es hoy. Cuando lanzaron el iPod, el éxito fue tan masivo que los consumidores empezaron a asumir que si Apple hacía el mejor reproductor de música, entonces sus computadoras Mac también debían ser las mejores. En el sistema judicial se ha demostrado que los acusados considerados atractivos suelen recibir sentencias más leves que aquellos percibidos como menos agraciados por el mismo delito.

Efecto cuerno. Este es el opuesto al efecto halo. sucede cuando un solo rasgo negativo de una persona provoca que tengamos una percepción global negativa de ella opacando sus virtudes. Un compañero nuevo llega tarde a su primer día de trabajo. Inmediatamente asumimos que es perezoso e incompetente en todas sus tareas, aunque solo haya tenido un contratiempo puntual. Funciona como un mecanismo de defensa biológico preventivo. Si algo parece defectuoso o peligroso en un aspecto, el cerebro prefiere descartarlo por completo para evitar riesgos innecesarios.

Sesgo de autoridad es la tendencia a atribuir mayor precisión y validez a la opinión de una figura de autoridad real o percibida, independientemente del contenido de su argumento. Su raíz es social y jerárquica. Seguir al líder de la tribu reducía conflictos internos y aumentaba las posibilidades de supervivencia del grupo frente a amenazas externas. El experimento de Milgram demostró que personas ordinarias eran capaces de administrar descargas eléctricas potencialmente letales a desconocidos solo porque un científico con bata blanca se lo ordenaba. 

Sesgo de autoservicio es el hábito mental de atribuir nuestros éxitos a factores internos, inteligencia, esfuerzo y nuestros fracasos a factores externos, mala suerte, culpa de otros, para proteger nuestra autoestima. Si apruebas un examen es porque eres muy listo. Si repruebas es porque el profesor te tiene manía o las preguntas serán injustas. Es un mecanismo de defensa del Joe que ayuda a mantener la motivación incluso después de un fracaso rotundo. 

Sesgo egocéntrico es la tendencia a recordar los eventos pasados de manera que nos favorezcan o a creer que nuestras contribuciones fueron mayores de lo que realmente fueron. Este sesgo es fundamental para la salud mental. Las personas con depresión clínica a menudo carecen de este sesgo y evalúan su desempeño de manera más realista y cruel. Un fenómeno conocido como realismo depresivo. 

Sesgo de negatividad es la tendencia psicológica a dar mucho más peso a las experiencias, noticias o críticas negativas que a las positivas. El cerebro procesa los estímulos negativos de forma más rápida y los almacena con mayor intensidad en la amígdala que los positivos, ya que evolutivamente era más útil recordar dónde estaba el león que dónde estaba la fruta. 

Efecto spotlight o foco. El efecto foco es la tendencia a creer que somos el centro de atención y que todo el mundo está notando nuestra apariencia o comportamiento mucho más de lo que realmente lo hacen. Es el resultado del egocentrismo natural. Como nosotros somos el centro de nuestro propio mundo, asumimos que también somos el centro del mundo de los demás. 

Efecto Dunning-Kruger. Este efecto describe cómo los individuos con escasas habilidades en un área tienden a sobreestimar su propia competencia. Se debe a una falta de habilidades metacognitivas. Para reconocer la propia incompetencia, primero se debe poseer un mínimo de conocimiento técnico que permita distinguir lo que está bien de lo que está mal. El estudio se inspiró en un hombre que robó dos bancos tras cubrirse la cara con jugo de limón, creyendo que al igual que la tinta invisible, el jugo lo haría invisible ante las cámaras de seguridad. 

Optimismo irreal. El optimismo irreal o sesgo de invulnerabilidad es la creencia de que uno tiene menos probabilidades de experimentar eventos negativos que los demás. Su función psicológica es reducir la parálisis por ansiedad. Si fuéramos plenamente conscientes de todos los riesgos diarios, no saldríamos de la cama. Un fumador que admite que el tabaco mata, pero está convencido de que él no tendrá cáncer, está aplicando este sesgo. 

Ilusión de control. La ilusión de control es la tendencia a sobreestimar nuestra capacidad de influir en eventos externos que en realidad son completamente aleatorios o están fuera de nuestro alcance. Biológicamente, esto nos motiva a actuar sobre el entorno. La sensación de control reduce el estrés y fomenta la perseverancia ante la adversidad. Se ha observado que los jugadores de dados lanzan con más fuerza cuando quieren números altos y más suave cuando quieren números bajos, como si el movimiento afectara el resultado.

Falacia del costo hundido es la insistencia en continuar un esfuerzo o comportamiento porque ya se han invertido recursos, tiempo, dinero, aunque los resultados futuros no lo justifiquen. La persona se obliga a terminar de ver una película aburridísima en el cine o a terminar un plato de comida que no le gusta, simplemente porque ya pagó por ello. Refleja una aversión extrema a la pérdida. El cerebro siente el dolor de perder lo invertido con más intensidad que la satisfacción de una ganancia futura.

Sesgo de statu quo es la preferencia irracional por mantener las cosas como están y percibir cualquier cambio como una pérdida o un riesgo mayor que el beneficio potencial. Es la razón por la que la mayoría de los usuarios nunca cambian la configuración por defecto de sus teléfonos o aplicaciones, incluso si hay opciones mejores. Evolutivamente, lo conocido es seguro. Si algo no nos ha matado hasta ahora, es mejor no tocarlo para evitar riesgos imprevistos.

Efecto marco, framing. El efecto marco ocurre cuando nuestras decisiones se ven influenciadas por la forma en que se presenta la información como una pérdida o como una ganancia más que por la información en sí. Es mucho más probable que una persona compre una carne etiquetada como 80% libre de grasa, que una etiquetada como contiene 20% de grasa, aunque sea exactamente el mismo producto. Dato curioso, los médicos son más propensos a recomendar una cirugía si se les dice que la tasa de supervivencia es del 90% que si se les dice que la tasa de mortalidad es del 10%. 

Sesgo de escasez es la tendencia a valorar más las cosas que se perciben como limitadas o difíciles de conseguir. El miedo a perderse algo, FOMO, activa una respuesta de urgencia en el cerebro que nubla el pensamiento analítico y potencia el impulsivo. En un famoso experimento con galletas, los participantes valoraron mucho más las galletas de un frasco casi vacío que las mismas galletas de un frasco lleno, simplemente por la percepción de escasez. 

Sesgo de arrastre. Bandwagon Effect. El sesgo de arrastre ocurre cuando alguien adopta una creencia o conducta simplemente porque mucha gente lo hace. Es la esencia del instinto de manada. En la sabana, si todos corren en una dirección, lo más seguro es correr con ellos sin detenerse a preguntar por qué. 

Sesgo de grupo interno. El sesgo de grupo interno es la tendencia a favorecer, confiar y perdonar más a los miembros de nuestro propio grupo, nacionalidad, equipo, religión que a los de fuera, a quienes juzgamos con más dureza o indiferencia. La persona suele sentir que los fans de su mismo equipo de fútbol son mejores personas o más inteligentes que los del equipo rival. Se puede activar este sesgo artificialmente en minutos simplemente dividiendo a la gente por el color de su camiseta o lanzando una moneda, creando una lealtad tribal instantánea. 

Sesgo de confirmación grupal. Group Think. Ocurre cuando el deseo de armonía y conformidad en un grupo resulta en una toma de decisiones irracional o disfuncional. Los miembros suprimen sus dudas para no ser la nota discordante. Por ejemplo, en una reunión de trabajo, nadie se atreve a señalar que el plan del jefe es un desastre evidente y todos asienten como si fuera una genialidad. Se cita a menudo como una de las causas principal es del desastre del transbordador espacial Challenger. Los ingenieros sabían que había riesgo, pero la presión de grupo para lanzar a tiempo silenció las advertencias. 

Efecto espectador es un fenómeno psicológico por el cual es menos probable que una persona intervenga en una situación de emergencia cuando hay otras personas presentes. Se produce por una difusión de la responsabilidad. El cerebro asume que si hay más gente, alguien más capacitado actuará o que no debe ser tan grave si nadie se mueve. Estadísticamente, si estás solo, hay un 85% de probabilidad de que ayudes. Si estás en un grupo de cinco personas, la probabilidad baja al 31%.

Ilusión de frecuencia ocurre cuando después de aprender algo nuevo o fijarte en algo por primera vez, de repente empiezas a verlo en todas partes. No es que el objeto sea más común, sino que tu cerebro ha pasado de ignorarlo a seleccionarlo activamente mediante la atención selectiva. El cerebro es una máquina de buscar patrones. Una vez que identifica una información como nueva y relevante, la resalta cada vez que aparece para integrarla mejor. 

Sesgo de supervivencia es el error lógico de concentrarse en las personas o cosas que superaron un proceso de selección e ignorar a las que no lo hicieron. El cerebro tiende a ignorar los datos invisibles porque no están presentes en ese momento para ser analizados. Por ejemplo, mirar a millonarios que dejaron la universidad como Steve Jobs y Bill Gates y concluir que estudiar no sirve, ignorando a los miles que la dejaron y fracasaron. 

Sesgo de proporcionalidad. El sesgo de proporcionalidad es la tendencia innata a asumir que las grandes consecuencias deben tener grandes causas. Nos cuesta aceptar que un evento pequeño o trivial pueda desencadenar un resultado masivo y catastrófico. Es un intento del cerebro de encontrar un orden y una justicia proporcional en un mundo caótico. 

Efecto placebo es la mejora de los síntomas de un paciente debido a la creencia de que está recibiendo un tratamiento efectivo. Su raíz es la conexión mente cuerpo. La expectativa de alivio libera endorfinas y dopamina que actúan físicamente sobre el sistema nervioso. El efecto es tan potente que los nuevos medicamentos deben demostrar que son significativamente mejores que una pastilla de azúcar, placebo, para ser aprobados. Los placebos pueden funcionar incluso si el paciente sabe que es un placebo, siempre que el médico explique que el cuerpo tiene capacidad de autocuración. 

Efecto nocebo. El efecto nocebo es el gemelo malvado del placebo. Ocurre cuando las expectativas negativas sobre un tratamiento provocan síntomas dañinos reales, aunque el tratamiento sea inerte. Leer los efectos secundarios de un medicamento en el prospecto y empezar a sentir náuseas o mareos inmediatamente después de tomarlo, aunque la pastilla no haya hecho efecto aún, es el resultado de la ansiedad y la hipervigilancia del cerebro sobre el propio cuerpo. 

Efecto IKEA es un sesgo cognitivo en el que los consumidores valoran desproporcionadamente más los productos que han ayudado a crear o ensamblar ellos mismos independientemente de la calidad final del resultado. La persona siente que ese mueble armado con sus propias manos, aunque esté un poco torcido, es mucho mejor que uno comprado ya listo. En los años 50, las mezclas para pasteles instantáneos fracasaron hasta que las marcas quitaron el huevo en polvo y obligaron a los clientes a añadir un huevo fresco. Al tener que cocinar un poco, las ventas se dispararon. 

Sesgo de exceso de confianza. Es la tendencia a sobreestimar la precisión de nuestros propios juicios y conocimientos. Creemos que sabemos más de lo que sabemos y que somos más precisos de lo que  somos. Es un motor de acción. Sin este sesgo, muchas innovaciones humanas nunca se habrían intentado debido al miedo realista al fracaso. Dato científico, el 93% de los conductores estadounidenses cree que conduce mejor que la media, algo que es matemáticamente imposible.

Sesgo de disponibilidad es el error de creer que algo es muy probable o frecuente solo porque nos resulta fácil de recordar. Es la razón por la que muchas personas tienen más miedo a volar que a conducir,  porque recuerdan vívidamente las noticias de un accidente aéreo reciente, ignorando que estadísticamente es mucho más seguro que viajar en coche.

Sesgo de proyección es el error de asumir que los demás piensan, sienten y valoran lo mismo que nosotros o que nuestro yo futuro querrá lo mismo que nuestro yo presente. Es un fallo de la teoría de la mente. El cerebro utiliza nuestro propio estado interno como molde para entender a los demás, porque es la referencia más accesible que tiene. La persona está convencida de que a todo el mundo le va a encantar esa película que a ella le fascinó y se sorprende genuinamente cuando a alguien le parece aburrida. 

Sesgo de representatividad. Consiste en juzgar la probabilidad de algo basándose en cuanto se parece a un estereotipo mental previo. Es un atajo mentalístico para categorizar el mundo rápidamente sin necesidad de realizar análisis estadísticos complejos. Por ejemplo, ver a una persona muy callada y con gafas y asumir automáticamente que es bibliotecaria o ingeniera en lugar de granjero, aunque estadísticamente hay muchos más granjeros.  

El efecto contraste es un sesgo cognitivo que distorsiona nuestra percepción de algo cuando se presenta inmediatamente después o junto a algo muy diferente. Si levantas una caja pesada y luego una ligera, la segunda te parecerá mucho más liviana de lo que es en realidad. Los agentes inmobiliarios a veces muestran primero una casa en mal estado y cara para que la segunda casa, la que realmente quieren vender parezca una oferta increíble en comparación. 

Sesgo retrospectivo. Es la inclinación a ver los eventos pasados como predecibles una vez que ya han ocurrido, distorsionando la memoria para creer que sabíamos que iba a pasar cuando en realidad no era así. Por ejemplo, cuando tras la derrota de tu equipo te dices convencido, lo sabía. Se veía venir desde el principio, aunque en realidad al comienzo del juego tenías esperanzas de ganar. El cerebro reescribe la memoria para que el mundo parezca más ordenado y previsible de lo que realmente es, reduciendo la ansiedad ante la incertidumbre. 

Efecto primacía. Describe nuestra tendencia a recordar y dar más peso a la primera información que recibimos sobre algo o alguien. Esa primera impresión se convierte en un filtro que colorea todo lo que viene después. Se debe a que los primeros ítems tienen más tiempo para ser procesados y transferidos de la memoria a corto plazo a la de largo plazo sin interferencias. Si conoces a alguien y es grosero contigo, te costará muchísimo cambiar esa opinión, aunque luego sea amable durante meses. 

Efecto recencia es el fenómeno por el cual recordamos mejor la última información recibida. A diferencia de la primacía, ocurre porque los datos finales todavía están frescos en la memoria de trabajo a corto plazo al momento de recuperarlos. Los abogados saben esto y suelen guardar sus argumentos más fuertes para el final del juicio, aprovechando que será lo último que el jurado recuerde al deliberar. 

Y hasta aquí la lista de todos los sesgos que influyen en cómo interpretamos la realidad. Atajos mentales que nuestro cerebro utiliza para simplificar un mundo demasiado complejo, pero que a veces terminan distorsionándolo. Si te gustó este recorrido por las trampas de la mente, deja tu like y suscríbete al canal. Nos vemos en el próximo video.

lunes, 2 de marzo de 2026

Test de psicopatía

 A diferencia de la mayoría de trastornos psicológicos, no existe un comportamiento individual único que permita definir a una persona como un psicópata. Según la Clasificación Internacional de Enfermedades, existen ocho rasgos que caracterizan a la psicopatía, requiriéndose la presencia de, al menos, tres de ellos para calificar a alguien como psicópata. Estos rasgos son:

1. Cruel despreocupación por los sentimientos de otros.

2. Irresponsabilidad.

3. Despreocupación por el cumplimiento de reglas y normas sociales.

4. Incapacidad para sostener relaciones duraderas.

5. Poca aceptación de la frustración.

6. Incapacidad para sentirse culpable.

7. Incapacidad para aprender de castigos y experiencias.

8. Marcada tendencia a culpar a los demás de los comportamientos conflictivos.

Más recientemente se ha introducido el término sociópata, que sería el psicópata inducido por las experiencias sociales (por ejemplo, tener un padre borracho, maltratador y pegón, como muchos dictadores (Stalin, Franco, Hitler, Mao, Macías... y asesinos en serie), mientras que la psicopatía sería de origen genético. Los sociópatas pueden tener algunos rasgos rudimentarios de empatía. Todos son manipuladores y hábiles actores, y no necesariamente inteligentes ni cultos.

Muchos psicópatas asesinos en serie muestran estos tres rasgos desde niños, por orden de importancia:

1. Tortura y disección de animales.

2. Piromanía.

3. Enuresis nocturna.

Deben ser los tres, y el más importante es el primero.

martes, 24 de febrero de 2026

Diez leyes de teoría de juegos que controlan la ética y la vida

[Transcrito automáticamente de YouTube, y corregido y enlacionado por el bloguero

 [10 Leyes ocultas de la Teoría de Juegos que controlan tu vida]

 Estás atrapado en el tráfico, es un atasco total. Miras a tu izquierda y hay un carril que parece moverse un poco más rápido. Miras a tu derecha, lo mismo.

Deseas desesperadamente cambiar de carril. Pero aquí está el problema.

Todos los demás conductores están pensando exactamente lo mismo. Si tú te mueves, ralentizas ese carril. Si ellos se mueven, ralentizan el tuyo.

Eventualmente, todos se conforman con un carril y, aunque el tráfico es terrible y todos se sienten miserables, ninguna persona puede mejorar su tiempo de viaje cambiando de carril unilateralmente. Has entrado en un equilibrio de Nash, nombrado en honor al matemático John Nash, el tipo interpretado por Russell Crowe en Una mente maravillosa. Este concepto es la base de la estrategia moderna y, lamentablemente, explica por qué tantos aspectos de tu vida se sienten estancados. 

Un equilibrio de Nash describe un estado en un juego donde ningún jugador puede beneficiarse cambiando su estrategia mientras los otros jugadores mantengan las suyas sin cambios. Es la definición matemática de un punto muerto. Piensa:  estás de pie en un concierto. Al principio, todos estáis sentados cómodamente. Entonces, un fanático entusiasta, en la primera fila, se levanta para tener una mejor vista. Ahora las personas detrás de él no pueden ver, así que se levantan. Este efecto dominó llega hasta la última fila del estadio. Y ahora, eventualmente, todos están de pie. La vista es exactamente la misma que cuando todos estaban sentados; pero ahora te duelen las piernas y no puedes sentarte porque no verías nada. Estás atrapado en un equilibrio de Nash. 

El resultado grupal óptimo, todos sentados, es inestable, porque el incentivo individual para levantarse es demasiado alto. Y esta ley gobierna todo, desde las carreras armamentísticas nucleares hasta por qué te sientes obligado a usar traje para una entrevista de trabajo, aunque todos estarían más cómodos en pijama.

Estamos encerrados en trampas subóptimas porque no podemos confiar en que los demás se coordinen con nosotros.

El juego del ultimátum, justicia versus lógica. Imagina que te ofrezco $100, pero hay una trampa. Tengo que dividir este dinero con un extraño en otra habitación. Puedo ofrecerle a ese extraño cualquier cantidad que yo quiera, desde un centavo hasta los $100 completos. Si el extraño acepta mi oferta, ambos nos quedamos con el dinero. Si el extraño rechaza mi oferta, ninguno de los dos recibe nada. Y el extraño sabe que el total son $100.

Ahora, la lógica pura, el tipo de lógica que los economistas solían creer que gobernaba el mundo, dicta que el extraño debería aceptar cualquier oferta mayor a cero. Incluso un centavo es mejor que nada, ¿verdad? Un agente puramente racional y maximizador de ganancias tomaría el centavo. 

Pero eso no es lo que sucede en experimentos de la vida real, realizados en todo el mundo. Si ofrezco algo menos de aproximadamente el 30%, digamos, y trato de quedarme con $70 y darles 30, la gran mayoría de la gente rechazará la oferta. Elegirán irse sin nada solo para asegurarse de que yo tampoco obtenga nada. Este es el juego del ultimátum, y revela un mecanismo oculto en nuestros cerebros que anula las matemáticas básicas. El instinto de castigo altruista. Estamos programados para castigar la injusticia, incluso a un costo personal. 

Esto no es solo mezquindad, es una salvaguarda evolutiva. En un entorno tribal, dejar que alguien se saliera con la suya acaparando recursos era una sentencia de muerte para el grupo. Así que desarrollamos un interruptor de justicia que efectivamente dice: "Prefiero quemar todo este trato hasta los cimientos antes de que te aproveches de mí."

Por eso te enojas irracionalmente cuando alguien se mete en la fila en la que estás, incluso si solo te retrasa 5 segundos. Es por lo que ocurren las revoluciones. No somos maximizadores de ganancias, somos ejecutores de la justicia. Y saber esto cambia cómo negocias todo: desde tu salario hasta quién lava los platos. No estás negociando números, estás negociando el respeto percibido.

¿Por qué el egoísmo es matemáticamente predecible? Miremos el escenario más famoso de la teoría de juegos. El dilema del prisionero. Dos ladrones de bancos son arrestados y puestos en salas de interrogatorio separadas. La policía no tiene suficiente evidencia para condenarlos por el crimen mayor, sino solo por uno menor. Le ofrecen a cada prisionero un trato: "Si traicionas a tu socio y testificas en su contra, tú sales libre, y él recibe 10 años. Y si ambos guardáis silencio, ambos recibiréis solo un año por el cargo menor. Pero, si ambos os traicionáis mutuamente, ambos recibiréis 5 años." 

Las matemáticas son crueles aquí, porque no importa lo que haga tu socio: tu mejor movimiento individual siempre es traicionarlo. Si él guarda silencio, lo traicionas y sales libre. Si él te traiciona, debes traicionarlo para evitar la sentencia de 10 años. La deserción es la estrategia dominante.

Esto explica la arquitectura deprimente del cinismo moderno. ¿Por qué los políticos lanzan anuncios de ataque? Porque si un lado toma el camino moral, guarda silencio y el otro ataca, deserta, el atacante gana. ¿Por qué los atletas toman drogas para mejorar el rendimiento? Si todos se mantienen limpios, gana el mejor atleta, pero, si tu oponente se dopa, y tú no, pierdes. La lógica del dilema del prisionero nos fuerza a una carrera hacia el fondo, donde los individuos racionales producen un resultado grupal distintivamente irracional. No cerramos nuestras puertas porque odiemos a nuestros vecinos, sino porque no podemos asegurar matemáticamente que no nos robarán. No acumulamos recursos porque seamos codiciosos, sino porque el costo de ser "el tonto que no acumuló" es demasiado alto. El egoísmo no siempre es una falla moral. A menudo son solo personas que son buenas en matemáticas, pero malas en confianza.

Estrategias de Toma y daca en la amistad. 

Entonces, ¿es el mundo simplemente un paisaje desolado de traición inevitable? Sorprendentemente, no.  En la década de 1980, el politólogo  Robert Axelrod organizó un torneo masivo por computadora. Invitó a expertos a enviar programas que jugarían el dilema del prisionero entre sí repetidamente, miles de veces (Dilema del prisionero iterado).

Quería encontrar la estrategia definitiva para la vida. El ganador no fue un algoritmo complejo y retorcido diseñado para explotar a los demás. Fue el código más simple del torneo, escrito en solo cuatro líneas de Basic. Se llamaba Tit for tat / Toma y daca. 

La estrategia era simple. En el primer movimiento, sé amable, coopera. En cada movimiento posterior, simplemente haz lo que tu oponente hizo la última vez. Si te golpean, golpeas de vuelta inmediatamente. Si se disculpan y cooperan, los perdonas inmediatamente, y vuelves a cooperar. 

Esta simple regla revela los cuatro pilares de las relaciones exitosas a largo plazo, ya sea en el matrimonio, la amistad o los negocios. 

*Primero, sé amable. Nunca seas el primero en traicionar. 

*Segundo, sé provocable. Si alguien cruza un límite, debes tomar represalias. No puedes ser un felpudo.

*Tercero, sé indulgente. Una vez que hayas tomado represalias, no guardes rencor. Vuelve a la cooperación al instante. 

*Cuarto, sé claro. Tu comportamiento debe ser predecible para que la gente sepa que no debe meterse contigo. 

Las personas que intentan ser demasiado amables generalmente son explotadas y luego explotan en ira, lo que confunde a todos. El toma y daca gana porque le enseña al otro jugador que la cooperación es en su mejor interés. Es la prueba matemática de la Regla de oro, pero con dientes.

Imagina un pastizal compartido o de propiedad comunal abierto para todos los pastores de un pueblo. Es un campo agradable y cubierto de hierba. La lógica dicta que cada pastor intentará mantener tantas vacas como sea posible en esos terrenos comunes. "Después de todo, agregando una vaca más obtengo el 100% de ganancia en leche y carne". 

Pero el daño, el sobrepastoreo, es compartido por todos en el pueblo. El coste para mí es una fracción frente a la ganancia, que es total. El problema es que cada pastor llega a esta misma conclusión racional. Todos agregan solo una vaca más. La hierba desaparece, el suelo se erosiona, el pastizal muere y, de repente, las vacas de todos se mueren de hambre. 

Esta es la tragedia de las propiedades comunales, y es la ley más aterradora de la teoría de juegos, porque gobierna la supervivencia de nuestro planeta. ¿Ves esto todos los días? ¿Es por lo que los baños públicos son asquerosos? ¿Es por lo que el océano está lleno de plástico?

Es por lo que tenemos embotellamientos. Las carreteras son un bien común que usamos en exceso, porque el coste de conducir es individual, pero el coste de la congestión es compartido. La tragedia es que la racionalidad individual conduce a la ruina colectiva. Estamos biológicamente programados para maximizar nuestra ganancia a corto plazo e ignorar los costes distribuidos a largo plazo. 

Resolver esto requiere cambiar el juego en sí mismo: introducir regulación, privatización o vergüenza social para hacer que el coste de esa vaca extra o esa botella de plástico extra sea inmediato y personal. Sin reglas externas, las matemáticas dicen que consumiremos nuestro mundo hasta que no quede nada.

Aquí hay un juego de festejo que arruinará tus amistades. Se llama la subasta del dólar. Sostengo un billete de 20 dólares y digo: "Voy a subastar esto al mejor postor." Las reglas son simples: el mejor postor se lleva los 20 dólares, pero el segundo mejor postor también debe pagarme su oferta, y no recibe nada a cambio. La puja comienza inocentemente. Es dinero gratis, pero eventualmente la puja llega a 19 contra 18. Si eres la persona en 18, estás a punto de perder 18 dólares y no obtener nada. Así que pujas 20 dólares, porque al menos sales en tablas, empatado. Pero ahora la persona en 19 está jodida. Está a punto de perder 19 dólares por nada, así que puja 21 dólares.

Espera, ¿por qué alguien pagaría 21 por un billete de 20? Porque pagar 21 y perder, o 21 dólares menos los 20 que ganas, es matemáticamente mejor que detenerse en 19 y perderlo todo. La trampa se cierra. La puja escala  a 30, 50, 100 dólares. Ambos jugadores ahora están pujando frenéticamente solo para minimizar sus pérdidas. Esta es la falacia del costo hundido convertida en arma. 

Explica por qué las naciones permanecen en guerras perdidas. "No podemos dejar que esos soldados hayan muerto en vano". Explica por qué te quedas en una relación tóxica. "Ya he invertido 3 años". Explica por qué terminas de ver una película terrible solo porque viste la primera mitad. 

La teoría de juegos nos enseña que el dinero o el tiempo ya gastado se han ido. Es irrelevante para la decisión que tomas ahora, pero nuestros cerebros no pueden manejar la pérdida. Tiraremos dinero bueno tras dinero malo, persiguiendo una victoria que hace mucho se convirtió en una pérdida, solo para evitar admitir la derrota.

¿Cómo las empresas usan la teoría de juegos en tu contra? 

¿Alguna vez te has preguntado por qué las farmacias CBS y Walgreens siempre están una al lado de la otra? ¿O por qué Burger King siempre está cruzando la calle del McDonald's?

Esta es la La ley de Hotelling, o principio de mínima diferenciación (1929) en acción.

Si en una playa de una milla de largo hay dos carritos de helados, para maximizar clientes no deberían espaciarse perfectamente. Ambos avanzarán hacia el centro para robar la cuota de mercado del otro hasta que estén espalda con espalda, en el medio exacto. Te incomodarán a ti, el cliente, para alcanzar un equilibrio de Nash de mediocridad; pero esto se pone más oscuro. Considera la igualación de precios. Suena genial para ti, ¿verdad? Una tienda dice: "Si encuentras un precio más bajo en otro lugar, lo igualaremos." Piensas: "¡Vaya, cuánta confianza tienen en sus precios bajos!" Pero la teoría de juegos dice lo contrario. La igualación de precios es, en realidad, una amenaza para los competidores. Le indica a las otras tiendas: "No se molesten en bajar sus precios para robar mis clientes. Lo igualaré automáticamente." 

Así que no ganarán ninguna cuota de mercado y ambos simplemente, perderán ganancias. El resultado es que ninguna tienda baja sus precios. Los precios se mantienen artificialmente altos. La garantía es un mecanismo para matar las guerras de precios antes de que comiencen. Fidelización. O mira los programas de lealtad de las aerolíneas. Debes dar una suma como penalización por cambiarte.

Al darte millas de recorrido que son valiosas y quedarte con ellos, hacen que sea matemáticamente irracional para ti cambiar a un vuelo más barato en una aerolínea diferente. No están recompensando tu lealtad, sino que están tomando como rehenes tus compras pasadas para dictar tus elecciones futuras. Estás jugando a un juego donde el crupier ha marcado las cartas, y crees que estás ganando porque te dieron de regalito una bolsa de maní gratis.

La Paradoja de Braess (o Braess's Paradox), creada por el matemático alemán Dietrich Braess en 1968. 

¿Por qué cerrar calles mejora el tráfico? A finales de la década de 1960, un matemático alemán llamado Dietrich Braess descubrió algo que parece imposible: si añades una nueva carretera a una red de tráfico congestionada, el tráfico a menudo empeora. Por el contrario, si bloqueas una carretera principal, el tráfico a menudo mejora. 

Esto rompe la lógica de nuestro cerebro. Más capacidad debería significar mejor flujo, ¿verdad? Pero el tráfico es un juego jugado por agentes egoístas. Cuando se abre un nuevo atajo, cada conductor intenta tomarlo para ahorrar tiempo. Esta deserción masiva abruma la nueva carretera, causando un cuello de botella que respalda todo el sistema, incluidas las carreteras antiguas. El deseo egoísta de encontrar la ruta individual óptima destruye la eficiencia de la red colectiva. Vemos esto en la demanda inducida. Amplías una autopista para arreglar la congestión y en un año el tráfico es igual de malo, si no peor. La paradoja de Braess prueba que, en sistemas complejos, la libertad de elección individual puede ser enemiga de la eficiencia. A veces, la única forma de ganar es limitar las opciones. 

Esto también se aplica a tu productividad. Si te das 10 horas para hacer una tarea, tomarás 10 horas. Ley de Parkinson. Si bloqueas el camino y restringes tu tiempo a 2 horas, a menudo haces el mismo trabajo más rápido. Las restricciones no limitan el rendimiento. A menudo lo optimizan al eliminar la deriva egoísta de tu atención.

Ganando juegos que no sabías que estabas jugando. ¿Por qué un pavo real tiene una cola masiva y colorida? ¿Lo hace lento? ¿Lo hace fácil de comer para los tigres? Es biológicamente costoso de generar.

Desde un punto de vista de supervivencia, es estúpido; pero desde un punto de vista de la teoría de juegos, es una obra maestra. Es una señal costosa. El pavo real le está diciendo a la pava: "Mírame, mis genes son tan fuertes que puedo permitirme arrastrar este cartel pesado e inútil, y, aún así, sobrevivir. "

Si la cola fuera barata o fácil de falsificar, no significaría nada. El hecho de que sea una desventaja es lo que la hace honesta. Tú también haces esto. ¿Por qué la gente compra relojes de lujo que dan la hora peor que un Casio de 10 dólares? ¿Por qué la gente va a universidades caras cuando toda la información está disponible en línea gratis? Estás participando en señalización. No estás comprando un producto, estás comprando una prueba de trabajo. Estás demostrando que tienes recursos para quemar. Este es el juego oculto de la interacción social. Estamos constantemente transmitiendo señales para distinguirnos de los tramposos o jugadores de baja calidad. La entrevista de trabajo no trata de tus habilidades: es un juego de apariencias, la señalización de la conformidad y de la competencia.

En una primera cita no se trata de la cena: es un juego de señalización de estabilidad y aptitud genética. Una vez que ves las señales, dejas de mirar las acciones superficiales y comienzas a ver los cálculos matemáticos debajo. 

La matemática de la cooperación humana.

Si la teoría de juegos está tan obsesionada con el egoísmo, ¿por qué ayudamos a alguien? ¿Por qué los soldados saltan sobre granadas? ¿Por qué le das propina a un camarero en una ciudad que nunca volverás a visitar? La teoría de juegos evolutiva nos da dos respuestas: selección por parentesco y altruismo reciproco. El genetista y matemático John Burdon Sanderson Haldane (JBS Haldane) bromeó una vez: "Daría mi vida por dos hermanos... u ocho primos". Estaba haciendo las matemáticas de la genética.

Si te sacrificas para salvar a dos hermanos, tus genes sobreviven matemáticamente intactos. Este es el código cableado del amor familiar. Pero, para los extraños, confiamos en la sombra del futuro, cooperamos porque durante la mayor parte de la historia humana vivimos en pequeñas tribus donde volverías a ver a ese camarero, volverías a ver a ese extraño. Nuestros cerebros evolucionaron en un entorno donde cada interacción era un juego repetido. 

La reputación era moneda. Si engañabas a alguien, toda la tribu lo sabía y morías solo. En el mundo moderno somos anónimos. Podemos hacer trampa y desaparecer. Pero nuestro hardware no se ha actualizado. Todavía recibimos un golpe de dopamina al cooperar. Todavía sentimos culpa cuando hacemos trampa.

Estamos biológicamente diseñados para jugar un juego de suma positiva, un juego donde, al trabajar juntos, el pastel total se hace más grande para todos. 

La lección definitiva de la teoría de juegos no es que las personas sean egoístas, es que somos lo suficientemente inteligentes como para construir sistemas, leyes, culturas, matrimonios que hacen que la cooperación sea el movimiento más egoístamente beneficioso. Vencemos a las matemáticas cambiando las reglas. Ganamos al darnos cuenta de que en el juego de la vida la única forma de terminar verdaderamente primero es asegurarte de que no estás jugando solo.

lunes, 23 de febrero de 2026

Por qué solo recordamos desde los tres años.

 La paradoja de los recuerdos en la primera infancia: ¿para qué voy a viajar con mi bebé si no se va a acordar de nada?, en El País, por Jorge Marzo Arauzo, Madrid - 22 FEB 2026:

La llamada amnesia infantil imposibilita guardar en la memoria experiencias hasta los tres años. Pero llevarlas a cabo afianza el vínculo afectivo entre padres e hijos, además del desarrollo social, emocional y cognitivo de los menores

Los bebés no se van a acordar de los hechos, pero sí les queda la sensación de que hay una persona que les cuida, les protege y juega con ellos.

Se abre la galería de fotos del móvil y hay una carpeta titulada “Hijo” o “Hija” cuando eran bebés: su primer cumpleaños, imágenes con gente fallecida, su primera vez en la playa con dos años y un sinfín de recuerdos que quedan inmortalizados también en vídeos y audios. Adultos y niños estaban en todos esos momentos. Sin embargo, los primeros los recuerdan más allá de lo multimedia, pero los segundos no. ¿Por qué las personas no tienen recuerdos de cuando eran muy pequeños?

“Hay diferentes tipos de memoria. Está la de a corto plazo, que es aquella que dura poco tiempo; y la del largo plazo, donde hay varias: la episódica, que son los recuerdos; la autobiográfica, de las cosas que nos pasan; y otras como la semántica, que nos ayuda a nuestro conocimiento general del procedimiento de los temas motores y los hábitos”, desarrolla la psicóloga infantil Marta García. “En cuanto a los recuerdos y los acontecimientos, hay un fenómeno que se conoce como amnesia infantil, que es aquella en la que es difícil recordar acontecimientos autobiográficos de los primeros años de vida”, detalla.

Esta edad, según la experta, suele rondar los tres años y medio, aunque cada persona tiene sus diferencias. Desde ese momento hasta los seis años también hay recuerdos, pero “hay una escasez significativa con respecto a lo que sería la memoria como adultos”. Aunque esta memoria episódica aún no se haya desarrollado, sí que lo hacen el resto.

La principal razón por la que sucede esta falta de recuerdos radica en el hipocampo, la estructura cerebral encargada de ejecutar la memoria: “Este hipocampo, a medida que vamos creciendo, va madurando. Cuando nacemos, está formado, pero es inmaduro todavía. A lo largo de los años, se va desarrollando y va siendo capaz de guardar más recuerdos”, explica Edurne González, psicóloga infantil sanitaria y directora del Centro Inspira, en León. Coincide también en que los recuerdos se empiezan a formar a partir de los tres o cuatro años: “A esa edad el hipocampo ya es capaz de generar esos pequeños recuerdos y guardarlos. Aun así, hay personas que pueden tener recuerdos de los dos o tres años, pero son muy frágiles porque el hipocampo no funciona muy bien”. Además, González destaca la importancia del lenguaje a la hora de narrar lo que registra el cerebro y destaca dos tipos de memoria: explícita, que son conscientes y narrables; e implícita, que son inconscientes, pero están ahí.

Los pequeños sí son capaces de formar recuerdos durante el primer año de vida, aunque no sean accesibles en la edad adulta.

Según un estudio de 2025 publicado en Science, titulado "Codificación hipocampal de recuerdos en bebés humanos", los pequeños sí son capaces de formar recuerdos durante el primer año de vida, aunque no sean accesibles en la edad adulta. Destacan que la amnesia infantil no está tan relacionada con la incapacidad de registrar experiencias, sino con las dificultades posteriores para recuperarlas.

Entonces, si los niños no se van a acordar de las experiencias y gastos en espectáculos que invirtieron sus padres en ellos de pequeños, ¿merece la pena llevarlos a cabo, o, por el contrario, es mejor esperar a los años en los que vayan a almacenar esos recuerdos a largo plazo? González lo tiene claro. “Los niños no se van a acordar de todo eso, pero sí les queda la sensación de que hay una persona que les cuida, les protege y juega con ellos. Si no tienen la base de seguridad, van a ser adultos inseguros y ahí vienen problemas emocionales como ansiedad o depresión”. Aunque sí destaca que los bebés no necesitan tantas experiencias, sino lo básico, como cariño, seguridad y disponibilidad de los padres.

Para García, compartir experiencias con los más pequeños, aunque en un futuro no las vayan a recordar, favorece y afianza el vínculo afectivo que forman los padres con ellos, además de su desarrollo social y cognitivo. Además, indica que ciertas experiencias son más sencillas de recordar si tienen un componente emocional significativo: “Es más fácil que adquiera un recuerdo si lo hace con una persona significativa con la que tenga un apego seguro y se hace desde la emoción. Incluso recuerdos de un viaje, si hay contenido emocional, es más fácil recordarlo”.

¿Puede darse el caso de que los padres se sientan poco gratificados por el esfuerzo que puedan hacer para que sus hijos no lo recuerden en un futuro? Generalmente, es una situación que les es indiferente, según indica García. “Realmente, gracias al tipo de cuidado que hacen los padres con los bebés, se refuerza el vínculo con el niño, aunque estos no lo vayan a recordar”. Indica también que el apego y la relación que se va formando comienzan desde los primeros meses de vida: “No es tanto la memoria de ese recuerdo, sino lo que yo voy aprendiendo”.

Para González, es muy importante la manera en la que los padres enseñan a los niños cuando son muy pequeños, así como la necesidad de que estos se sientan vistos, los padres estén presentes y les permitan explorar: “Creo que no hay mejor regalo para los padres que saber que tu hijo es seguro y feliz; que lo has hecho lo mejor que has podido con los recursos que tenías”.

viernes, 20 de febrero de 2026

Trastorno de autismo de alto funcionamiento o de alto enmascaramiento. Cómo reconocerlo.

 [10 hábitos “normales” que en realidad son señales de autismo (psicología). Artículo transcrito automáticamente de un canal especializado de YouTube, y copiado, corregido y enlacionado por el bloguero.]

    Índice

 Intro: ¿Por qué te sientes como un actor en tu propia vida?

10. El "falso" contacto visual (mirar la nariz)

9. Retardo de procesamiento auditivo (el ¿qué? automático)

8. Dispraxia espacial (moretones misteriosos y chocar con marcos)

7. Hipersensibilidad a texturas (comida que no se toca)

6. Caminar de puntillas (marcha vestibular)

5. Infodumping (dar conferencias por amor)

4. Sentido de la justicia rígido (sufrir por reglas rotas)

3. Ecolalia (el diskjokey mental y repetir ruidos)

2. Propiocepción atípica (sentarse en "T-Rex" o nudo)

1. Hiperempatía con objetos (sentir pena por una manzana)

0. Disclaimer médico y cierre.

Introducción

Hay personas que pasan la vida entera sintiéndose como si fueran actores en una obra de teatro donde todos tienen el guion menos ellos. Por fuera se ven tranquilos, funcionales y normales, pero por dentro su cerebro está trabajando al triple de velocidad solo para encajar.

Durante años, la psicología creyó que el espectro autista era fácil de detectar. Hoy sabemos que existe un perfil silencioso, muchas veces invisible, conocido como autismo de alto funcionamiento o de alto enmascaramiento. Son personas que han aprendido, a base de esfuerzo y observación, a ocultar sus rasgos para sobrevivir en un mundo que no está diseñado para ellas. Si alguna vez te han dicho que eres demasiado intenso, muy rígido con las reglas o que tienes manías raras, este video es para ti. 

Vamos a analizar 10 hábitos que parecen simples peculiaridades, pero que en realidad son señales neurológicas de un cerebro diferente. Quédate hasta el número uno porque es la señal más extraña, la más tierna y la que casi nadie se atreve a confesar por miedo a que los juzguen. 

10. Falso contacto visual.

Empecemos con el número 10, el falso contacto visual. Nos han enseñado que mirar a los ojos es señal de respeto y atención, pero para un cerebro neurodivergente, el contacto visual directo y sostenido no es natural, es intenso, invasivo y muchas veces abrumador. La neurociencia ha descubierto que en el cerebro autista mirar a los ojos activa la amígdala, que es el centro de detección de amenazas.

Por eso sostener la mirada no se siente como una conexión, sino como una confrontación. Entonces, ¿qué haces para parecer normal? Desarrollas un truco brillante e inconsciente. Miras a la persona, pero no a sus ojos. Enfocas tu vista en su entrecejo, en su boca o tu favorito, en su nariz. O aplicas la técnica del desenfoque. Miras en dirección a su cara, pero dejas la vista perdida como si vieras a través de ellos. 

Haces esto porque, si miras fijamente a los ojos, tu cerebro recibe tanta información emocional que dejas de escuchar lo que te están diciendo. Tienes que elegir: o te miro o te entiendo. Y para sobrevivir socialmente, aprendiste a fingir que miras. 

9. Retardo de procesamiento.

Número nueve, el retardo de procesamiento auditivo. Seguro te ha pasado esto, alguien te dice algo y tu respuesta automática e inmediata es, ¿qué? Pero medio segundo después, antes de que la persona pueda repetir la frase, tu cerebro mágicamente descifra el sonido y respondes a la pregunta. No es que seas sordo y no es que estés distraído, es que tu hardware auditivo funciona perfecto, pero tu software de procesamiento tiene un ligero retraso. El sonido entra a tu oído, pero tu cerebro tarda unos instantes extra en convertir ese ruido en palabras con significado. Es como ver una película con los subtítulos desfasados. Ese qué es tu forma de pedir tiempo, un cargando que usas para ganar esos 2 segundos vitales que tu mente necesita para ordenar la información. Si te pasa a diario, no es falta de atención. Es una diferencia en cómo tu corteza auditiva gestiona el lenguaje en tiempo real.

8. Dispraxia espacial.

Número ocho, la dispraxia espacial o el imán de Marcos. Si revisas tus piernas o tus brazos ahora mismo, es probable que encuentres moretones, y no tengas ni idea de cómo te los hiciste. Esto ocurre porque muchas personas en el espectro tienen una alteración en la propiocepción. Propiocepción es el sentido interior que le dice a tu cerebro dónde está tu cuerpo en el espacio sin necesidad de mirarlo. Cuando este sistema es diferente, tu mapa corporal es un poco difuso. Por eso, cuando caminas por tu casa, calculas mal las distancias. Crees que pasaste lejos de la puerta, pero tu hombro choca contra el marco. Te pegas con la esquina de la mesa que lleva años en el mismo lugar. Se te caen las cosas de las manos como si tuvieran jabón. La gente suele llamarlo ser torpe o distraído, pero en psicología tiene un nombre, dispraxia. Tu cerebro está tan enfocado en tus pensamientos internos, que la gestión de tus extremidades pasa a segundo plano y terminas chocando con el mundo físico constantemente.

7. Hipersensibilidad a texturas en la comida.

Número siete, hipersensibilidad a texturas en la comida. Aquí no estamos hablando de ser melindroso o difícil para comer. Hablamos de una reacción física de rechazo que no puedes controlar. Para un cerebro neurotípico, comer es sabor. Para ti, comer es una experiencia táctil de alto riesgo. Hay ciertas texturas que tu sistema nervioso interpreta casi como dolor o peligro. Puede que no soportes la comida mixta. Por ejemplo, un yogur suave que de repente tiene trozos de fruta sólida. Esa sorpresa, ese cambio repentino de blando a duro puede provocarte náuseas instantáneas. O quizás no soportas que los alimentos se toquen en el plato. Necesitas que el puré esté lejos de la carne, porque si se mezclan y cambian de textura, ya no te lo puedes comer. También es común tener comidas seguras, alimentos que siempre saben igual, tienen la misma textura y no te dan sorpresas. Si comes lo mismo durante semanas, no es por aburrido, es porque esa previsibilidad le da paz a tu sistema sensorial.

6. Caminar de puntillas.

 Número seis, caminar de puntillas. Este es uno de los rasgos más antiguos y primitivos. Quizás lo hacías de niño, pero es muy probable que sin darte cuenta lo sigas haciendo de adulto cuando estás descalzo en casa. Caminar apoyando solo la parte delantera del pie sin que el talón toque el suelo se conoce como marcha en puntas. Y tiene dos explicaciones fascinantes. La primera es sensorial. Tu talón es una zona de alto impacto. Al evitar golpearlo contra el suelo, reduces la vibración que sube por tu pierna, lo cual te ayuda si eres hipersensible. La segunda es vestibular, caminar así tensa los músculos de la pantorrilla, lo que envía una señal de presión profunda a tu cerebro que te ayuda a sentirte más ubicado y regulado. Si te cansas subiendo las escaleras corriendo de puntillas, o caminando sigilosamente por tu pasillo como si fueras un dinosaurio, no es solo una costumbre, es tu cuerpo buscando regulación a través del movimiento.

5. Vertido de información o infodumping.

 Número cinco, el vertido de información o infodumping. Imagina esta escena. Alguien te hace una pregunta amable y casual por cortesía, algo como, ¿te gusta el café? Un cerebro típico respondería: "Sí, me encanta. Tomo uno diario". Pero tu cerebro no funciona así. Para ti, esa pregunta activa una base de datos masiva. Si el café es uno de tus intereses profundos, sientes una urgencia casi física de compartir toda la información que tienes. Y entonces, sin querer, das una conferencia de quince minutos sobre el origen del grano, la temperatura exacta del agua, la diferencia entre tostado medio y oscuro y la historia de las cafeteras italianas. Te emocionas, hablas rápido, subes el volumen y no te das cuenta de que la otra persona ya se perdió. Esto se llama infodumping o vertido de información. Para las personas en el espectro, compartir datos no es presumir inteligencia. Es un lenguaje del amor. Es la forma en que intentas conectar. "Te doy este dato porque es valioso para mí y quiero compartir algo valioso contigo."

El problema es que el mundo suele interpretarlo como soberbia cuando en realidad es pura pasión desbordada. 

4. Rígido sentido de la justicia.

Número cuatro, sentido de justicia rígido. Esto te ha traído problemas desde la escuela. Tienes un radar interno para las reglas y la justicia que no puedes apagar. Si ves a alguien metiéndose en la fila del supermercado, si ves a alguien tirando basura en la calle, o si alguien miente en algo pequeño, sientes una ira desproporcionada que te quema el pecho.

No importa si no te afecta a ti directamente; lo que te duele es que no es correcto. El cerebro autista tiende a sistematizar el mundo en patrones lógicos. Cuando alguien rompe una regla social o ética, es como si rompieran el sistema. Te cuesta entender los grises o las mentiras piadosas. La verdad es la verdad. Esto te convierte en una persona sumamente leal y honesta, pero también te hace sufrir mucho porque el mundo real es caótico e injusto y tu cerebro lucha constantemente por intentar corregirlo. 

3. Ecolalia o DJ mental.

Número tres, la ecolalia o el DJ mental. ¿Tienes frases de películas, ruidos graciosos, fragmentos de canciones o palabras específicas que repites en bucle dentro de tu cabeza, o en voz baja? A veces alguien dice una palabra interesante y tú la repites susurrando inmediatamente después o pasas tres días  repitiendo mentalmente una línea de un meme que te dio risa. Esto se llama ecolalia. No es una obsesión, es una forma de autoestimulación. A tu cerebro le gusta la textura sonora de esas palabras, repetirlas te genera placer, te calma o te ayuda a concentrarte. Es como tener un DJ interno que pone el mismo fragmento de audio una y otra vez porque le hace sentir bien. Si alguna vez te has reído solo recordando un sonido o haces ruidos con la boca como chasquidos o silbidos cuando estás concentrado, estás usando el sonido para regular tu sistema nervioso.

2. Propiocepción atípica al sentarse.

 Número dos, la propiocepción atípica al sentarse. Si te pido que te sientes en una silla como una persona normal, con los dos pies horizontales y en el suelo y la espalda recta, ¿cuánto tiempo aguantas antes de sentirte incómodo? Probablemente muy poco. Las personas neurodivergentes rara vez se sientan bien. Necesitas subir una pierna, sentarte sobre tus propios pies, cruzarte como indio o hacer lo que yo llamo manos de Trex. Mantener las muñecas dobladas y pegadas al pecho cuando estás acostado o relajado. Esto no es mala postura, es tu cuerpo buscando contención. Sentarse de formas extrañas comprime tus articulaciones y músculos, lo que le envía a tu cerebro una señal de seguridad y firmeza. Sentarte con los pies colgando o sueltos te hace sentir flotando o desconectado. Necesitas esa presión extra para sentirte cómodo dentro de tu propia piel. 

1. Hiperempatía con las cosas.

Número uno, hiperempatía con objetos inanimados. Llegamos al punto más curioso y el que más suele esconderse por vergüenza. ¿Alguna vez has sentido pena por un objeto? Por ejemplo, vas al  supermercado a comprar manzanas, ves una que está golpeada, fea y sola en una esquina y sientes una tristeza real por ella. Sientes que si no la llevas tú, nadie la va a querer y se va a sentir triste. Así que la compras solo para salvarla. O te cuesta tirar una caja vieja de zapatos porque te sirvió bien y sientes que echarla a la basura es traicionarla. O pides perdón si te chocas contra una mesa o tienes peluches que organizas de cierta forma para que ninguno se sienta excluido o tape al de atrás. Esto se llama  personificación o antropomorfismo.

Y es una señal clásica de hiperempatía en el autismo. Tu capacidad de sentir es tan grande que se  desborda y alcanza a las cosas que no tienen vida. No es que estés loco ni que creas que la manzana habla, es que tu cerebro no pone límites a la compasión. Es una cualidad hermosa, aunque a veces dolorosa, que demuestra que lejos del mito de que los autistas no tienen empatía, muchas veces tienen tanta que les duele hasta lo que no está vivo.

Si mientras escuchabas esto sentiste que describía tu vida privada, respira, no hay nada roto en ti. Tener estos rasgos no es un defecto de fábrica, es un sistema operativo distinto. Durante mucho tiempo te esforzaste por ocultar estas cosas para parecer normal y eso agota. Reconocer que esos hábitos tienen un nombre y una razón biológica es el primer paso para dejar de pelear contigo mismo y empezar a  entenderte. El autismo no siempre se ve, pero siempre se siente. Y si tú lo sientes, tu experiencia es válida. Cuéntame en los comentarios cuál de estos puntos fue el que más te resonó. ¿Hay alguna rareza que hagas y que no mencioné aquí? Si este video te dio un momento de claridad, compártelo. Puede que alguien más allá afuera necesite escuchar que sus rarezas en realidad son respuestas lógicas de un cerebro increíble. Y, un recordatorio importante, este video es informativo y educativo. No es un diagnóstico médico, sino una brújula para conocerte mejor. Si sientes que esto impacta tu vida, busca a un especialista en salud mental para una evaluación. No te autodiagnostiques, infórmate.

Comentarios del vídeo seleccionados:

1. Cuando yo era niña tenía mi "mundo aparte", no era popular, me relegaban y señalaban por ser "rara". Tenía comportamientos que no encajaban con los de los demás; encima, mis intereses e ideas iban mucho más lejos que los de la mayoría. Crecí con una carga demasiado pesada sobre mis hombros y demasiadas etiquetas encima; para cuando por fin fui adulta, aprendí a fingir y hasta logré ser sociable; pero al llegar a casa estaba fatigada. Ser como otros quieren que seas es muy abrumador. Entendí que si quería ser aceptada, debía ponerme mi falso traje de sociable y así lo hago; pero en mi privacidad soy callada, ensimismada, demasiado sensible, tengo algunos comportamientos obsesivos y una mente que no descansa... pero así soy feliz.

2 Me sentí identificado con casi todas, pero la última me golpeó directo al corazón, se me llenaron los ojos de lágrimas, toda la vida me ha pasado eso y no puedo evitarlo y me provoca sentimientos de vergüenza interna. Me pasa con cosas y con los insectos 😅, nunca he encajado en ningún grupo, y hasta las reuniones familiares me incomodan. No tengo grupos de amigos y tengo pocos amigos islas, y soy extremadamente quisquilloso con los sonidos o con la música que no me agrada. Me desagrada la comida que rechina en los dientes, como por ejemplo un pedazo grande de cebolla o los tallos de una lechuga. Saludos cordiales desde Santiago de Chile.

3. Todos me resonaron 😢. Tengo 58 años y recién ahora "parezco" una persona "normal" y, por primera vez, tengo una amiga. No sabía que yo tenía autismo hasta hace pocos años, cuando mi hijo menor, a los 19 años, comenzó con problemas y llegó a mis oídos la palabra autismo. Desde que era pequeño veía sus rasgos conductuales y sus afectos muy parecidos a mí. Cuando entendí lo que le sucedía, me di cuenta de mi problema. Quedé en shock. Hoy lloré mucho con este video. Es como haberme visto del lado de afuera. 😭 Gracias.

4. Como Asperger (se supone que ya no se llama así), coincido con casi todas, pero lo realmente difícil es la lucha y el doble esfuerzo por encajar como un actor en el mundo cuando los demás simplemente lo hacen naturalmente.

6. El autismo es un espectro y, como tal, no se puede saber dónde empieza o termina. Su principal característica es la creatividad, que surge como resultado de la incapacidad de adaptación al entorno. Aprendí a leer y a tocar la guitarra como autodidacta. Cuando tenía 6 años, sabía todas las capitales del mundo sin que alguien me motivara. Académicamente, estudié hasta quinto de primaria y, aunque nunca entendí a los profesores, siempre fui el número uno. Nunca pude estudiar en compañía. Me bastaba con leer un poco el libro indicado para obtener las mejores notas. Hoy, a mis 72 años, a pesar de no haber estudiado la secundaria y menos haber cursado una carrera universitaria, hablo con propiedad con mis hijos ingenieros y médicos. También tengo suficiente conocimiento en filosofía, psicología, física, astronomía, antropología, paleontología, historia y mi pasión: la etología y la epigenética. Puedo hablar inglés, pero no entiendo cuando me hablan. Esto se corresponde con el punto mencionado en el video; no proceso correctamente la información auditiva. Aunque todo lo anterior pueda parecer presunción o arrogancia, es la verdad. Aborrezco la mentira. Soy autista.

7. Una persona me dijo una vez directamente lo que pensaba de mí, y me sorprendió, porque me describió exactamente en un 70% la realidad del video. Yo, con 60 años, todavía siento mucho prejuicio por mi forma de ser y sentir y difícil de explicar; solo sé que los que me eligen como su amigo es porque me comprenden, y trato de retribuir ese cariño. Son pocos, pero muy genuinos. Gracias por leer estas líneas.

8. Mi hijo tiene Asperger; a raíz de su diagnóstico, yo también me di cuenta de que lo tengo y todo cobra sentido. En mi esfuerzo por ayudarlo, he tenido que estudiar mucho y me ha servido para entenderme a mi misma.

9. Me he sentido fuera de lugar toda mi vida... Es realmente agotador... En la familia, en la escuela, en muchas situaciones de la vida cotidiana no actúo como se espera. 🤔🙄😓 He ido sobreviviendo así... Me da gusto que ahora haya tanta información; gracias por compartir. ❤

10. Tengo  casi 67 años. Y fui hasta sexto grado de escuela primaria. Pero me ha alegrado genuinamente saber que tengo cierto grado de autismo. Es lo más profundo y hermoso que guarda un corazón que siente demasiado. ¡¡¡Y sobre todo me identifico más que nunca con no soportar la injusticia en ninguna de sus formas, y sobre todo con quien no puede defenderse o no tiene voz... como los peluditos del mundo entero!!! 

11. Terminé hecha un mar de lágrimas viendo este vídeo. No solo es que me identifico, sino qué cruel ha sido este mundo al juzgarme. Entre mis profesores, solo una monja, cuando yo tenía alrededor de siete años, se dio cuenta de mi personalidad. A la hora del recreo, ella me llevaba a la capilla y nos sentábamos juntas. Qué paz tan agradable. Gracias, sor Julia, dondequiera que esté.

12. ¡¡Esa es mi hija!! ¡¡Qué hermoso que compartan esto!! ¡Es importante que los demás sepan cómo se siente! El sentido de justicia y sensibilidad por lo correcto y sufrir por eso es muy fuerte.

13. Casi no me gusta que me abracen.

14. Este video se siente como un abrazo para quienes siempre se sintieron “raros” sin saber por qué. No patologiza, no juzga: explica. Muchos de estos hábitos no son manías ni defectos, son formas inteligentes de autorregulación de un cerebro distinto. Especialmente poderoso el mensaje final: no hay nada roto en ti, solo un sistema operativo diferente. Entenderlo no etiqueta, libera.

15. Te faltó que aplauden cuando están emocionados o ansiosos; eso hace mi hijo de 9 años. Me gustó tu video; haz más sobre ellos, quiero saberlo todo para entender a mi hijo. Saludos.

16  Hablamos sin filtro, no sentimos miedo o culpa por lo que decimos si sabemos que es cierto, no damos muchas vueltas para decir algo, no nos preocupa disfrazar las cosas ni entendemos por qué la gente lo hace o dice una cosa por otra

17. Hola, gente, coincido con casi todos los rasgos... Realmente me sorprendió este video porque hasta hace una hora siempre me consideraron rara, por ser 'diferente' si hasta me decían perro verde. Hoy por hoy, tengo 40 años, y todavía me siento como el actor sin guion, sin saber cómo encajar,  siempre pensando que no soy funcional para la sociedad, tratando de retraerme, para que nadie me note y no me hagan preguntas para evitar la verborrea. Evito hasta las reuniones familiares,  un grupo de más de dos personas ya me da ansiedad y me transpiran las manos de solo pensar lo que me puedan preguntar... las injusticias me quitan el sueño, me desquicia ver cómo la gente tira basura en la calle y delante de niños dando mal ejemplo... No entiendo los grises tampoco, ¡es tan difícil! Se me dispara la ansiedad y se me llena de saliva amarga la boca cuando veo que me dan la comida que se toca dentro del plato, y, hasta el día de hoy, sigo teniendo moretones que no sé cómo salieron.  Soy una acumuladora porque me da pena tirar las cosas, me apena saber que estoy contribuyendo a la contaminación ambiental... Gracias por el video; creí que solo a mí me pasaba esto, porque no es un tema de conversación durante un café  hablar de estas cosas... GRACIAS 🥰.

18. Yo he notado cuándo alguien me puede ver a los ojos y cuándo alguien necesita ver el horizonte mientras habla conmigo.

19. Hay otra cosa que para mí define a los autistas / aspergers, pero es un tema muy delicado. Yo tengo 120 de coeficiente intelectual y unas capacidades altísimas para el lenguaje y la música... Sin embargo, soy malísimo en matemáticas, y mis manos son torpes en exceso y nunca fui capaz de tocar la guitarra bien y hago una letra horriblemente fea y como infantil. Estuve haciendo caligrafía hasta los 15 años y no sirvió de nada. 😢 Además, siempre he sido muy "inocente" o naïf, como medio tonto,  a pesar de mi alto CI.

20. Este video es excelente; algunos de estos rasgos los tengo, pero no me imaginé que podía tener dispraxia. El número 1 lo tengo, pero cuando pequeña, me sentía así según la descripción. Ahora se ha modificado de manera con los animales. Sufro mucho por ellos, más que una persona neurotípica. Por fin me comprendo; gracias a tu video. Gracias, muy didáctico.

21. Llegar a la edad adulta pensando que eras 'raro' o 'demasiado sensible', y ver un video como este que explica toda tu vida... Es un alivio increíble. Gracias por visibilizar esto.

22. De niño mi mamá hasta me pegaba para que encajara; siempre tuve problemas de conducta en la escuela, porque me costaba colocarme socialmente, hasta que mi actual pareja se dio cuenta, por todas las señales y conductas. Cada cierto tiempo debo alejarme, porque me saturo socialmente; no tengo feeling con nadie y a veces mi pragmatismo supera toda lógica social normal.

23. Tengo 38 y he sido tan duro conmigo mismo que he logrado enmascarar casi todo. Ahora no sé ni quién soy, pero no me siento triste porque estoy bien. Ya no sé dónde estoy ni para dónde voy, pero soy feliz.

24. Tengo 55 años y tengo casi todos esos rasgos. Siempre tuve problemas con mi forma de ser; la gente piensa que soy intenso.

25. Todos los puntos que mencionaste me resonaron; con respecto al último, eso lo hacía cuando era niño, tenía peluches que acomodaba de tal forma que no se sintieran apartados, entre otras cosas. Algo extra que añadiría sería que me interrumpan cuando estoy concentrado haciendo alguna tarea, ya que cuando comienzo con una tarea, mi mente empieza a divagar y me cuesta mucho trabajo concentrarme.

26. Me diagnosticaron autismo a los 50 después de vivir una depresión crónica por años; nunca pensé que pudiera tener estas condiciones, pero creo que el desconocimiento de una me pudo llevar a la otra. Siempre me sentí y me sintieron muy raro en el colegio y la universidad. No fui de socializar y tener amigos; ni las reuniones sociales ni la música con sonidos han ido conmigo. Me identifiqué como con 7 de las 10. Y tengo 2 hijos pequeños con neurodivergencia; espero, desde mi condición y conocimiento, poderles ayudar para que no pasen lo que he pasado. ❤

27. Yo pensé que estas cosas eran comunes para toda la humanidad; no sabía que hay personas que no experimentan todo esto.

28. ¡Huuuy! Me sentí tan identificada en puntos muy claves... Por eso la gente me dice que soy demasiado intensa, demasiado acelerada; creen que ando nerviosa, que hablo mucho, les digo: "Yo soy así, siempre he sido así".

29.  😅😂😂 Cuando era niña no me gustaba tirar la basura. No porque fuera limpia o pulcra, sino porque, en cierta manera, me daba tristeza. Porque para mí era como si tuviera alma la basura. 😂😅😂😅

30. Mi hijo tiene todas las características. Desafortunadamente, hacia la adolescencia le detectaron autismo; pero, cuando él supo su condición, se sintió liberado de una carga que él llevaba solo, pues yo no pude comprenderlo en su momento. Actualmente está en la universidad y lleva terapia; estuvo en un grupo en la universidad de puros chicos autistas, y eso lo ayudó mucho, pues se dio cuenta de que no estaba solo y que él es bendecido, pues nosotros, sus padres, ahora que sabemos su condición, lo apoyamos al cien por cien. No es que antes no lo hiciéramos, es solo que la dirección por la que nosotros lo ayudamos no era la correcta. En ese grupo se dio cuenta de que muchos jóvenes estaban solos. De hecho, me comentó que, a uno de ellos, sus padres lo corrieron [en Hispanoamérica, lo echaron] porque no pudieron sobrellevar su condición. Son chicos especiales y los padres tenemos que aprender a quererlos así y apoyarlos. Este video me va a ayudar mucho... Y recuerden siempre que son especiales.

31. Cuando era chico no me iba a dormir hasta tapar a todos mis juguetes con mis frazadas y camperas. 😂😂😂😂

32. Infodumping... Me pasa mucho intentar hacer comprender a alguien lo que sé sobre algo, y llego al punto de hablar sobre ese tema y explicar tres cosas a la vez...

33. Nunca nadie me lo dijo, ni siquiera una tía que es psicóloga 😢.

34. Mi papá, solo por verlo cuando estaba enojado, me hacía llorar.

35. La última me desmoronó. De niño, muchas veces peleaba contra otros niños que le "disparaban U" de pedacitos de cables revestidos de caucho por medio de ligas a las 🦎 lagartijas y salamandras. También contra los que, a las hormigas, les dejaban caer "gotas de fuego" por medio de la quema del palito plástico del "Chupa-Chups" o Bombom-Bum". No podía soportar el sadismo y perversión en hacer sufrir sin necesidad alguna a esos animalitos e insectos.

36. Lo peor es que somos minoría... y las personas piensan que somos "defectuosos" y nos juzgan.... Eso no los hace mejores y se jactan de ello... Qué ironía...

37. Me resonaron muchas, más de las que pensaba. Tengo que llenar la taza hasta el borde; me siento muy mal si no llegan los líquidos al borde. Me como primero las galletas rotas siempre, y después las enteras; no puedo comer ninguna carne si no le saco las partecitas grasas. Ya dejé de evitar las juntas de baldosas, ya dejé de organizar cosas por tamaños, y otras varias, pero me tuve que entrenar mucho para dejar de hacer lo que he dejado de hacer

38. Reconocí varios patrones en mi persona desde niño en este video, pero el último me tomó por sorpresa y se me llenaron los ojos de lágrimas. Sentir mucho amor y compasión por insectos, plantas, flores, vegetales, semillas y objetos, entre otros, es algo que toda mi vida me causó mucha vergüenza e incluso miedo por no poder sentirme libre de esto, de no poder hablarlo con nadie, pero tampoco cambiarlo o controlarlo, y vivir escondiéndolo y mimetizándolo por vergüenza, y porque sé que no sería cómodo ni comprensible para los demás. Recordé que actualmente tengo un pedazo de tela que tiene la forma de un perro que no puedo tirar. La historia es que, originalmente, era una especie de muñeco de trapo que alguien me lo regaló hace muchos años y me dijo que era mi perro. Lo miré y racionalmente pensé que en nada se parecía a mi perro, agradecí sinceramente y fingí emoción de que se parecía a mi perro. Lo guardé, pensé que era feo y no se parecía a mi perro pero me sentí incapaz de tirarlo y lo guardé con cuidado, y años después murió mi perro trágicamente (el del supuesto muñeco de trapo) y tengo otro perro que amaba mucho a mi perro y lo admiraba. Poco antes de su muerte, encontró este muñeco de trapo y jugaba con él. Cuando yo estaba en duelo de mi perro (este otro perro mucho más pequeño y joven) me lo llevaba para jugar y comenzó a dormir con él. Se convirtió en el juguete especial y favorito de mi perro, a veces le pregunto: "¿Dónde está tu amigo el perrito?" y me lo lleva. Después de un par de años, una mañana mi perrito decidió abrirlo y sacarle todo el relleno y lo dejó vacío casi como solo un trapo en forma de perro, pero lo sigue cuidando conservando y durmiendo con Él, ahora solo es un trapo sucio con forma de perro, muchas veces he hecho consciencia de que es basura y que debo tirarlo; y cuando lo tomo y camino hacia la basura veo a un perro en ese trapo y pienso que le dio mucha felicidad a mi perro actual y que no sería justo tirarlo a la basura, como si creyera que ese trapo con forma de perro es feliz con nosotros y que no puedo destruirlo al tirarlo a la basura, que no sería correcto, así que con culpa regreso y lo pongo donde duerme mi perrito, y aquí sigue este trapo acompañando a mi perro y regalándome una que otra sonrisa la mayoría de los días cuando me lo lleva y me lo pone en la mano.

39. Yo he aprendido a "apagar" varias partes de mi mente y cuerpo con el fin de ser "normal" con las demás personas; suelo comer comida muy mezclada y solo apreciar algunos sabores, para solo masticar y tragar, también porque, en mi trabajo, solo tengo una hora para comer, que casi siempre se reduce a media hora; apagar la sensación de cansancio o desensibilizar partes de mi cuerpo o cortar la sensación de frío de la piel en mi mente funcionó: cómo una nave espacial como en franquicias que disfruto.

40. Me identifiqué con todas, en especial la última. Antes de ver el video, había rodado la mesa donde tengo la laptop y ahí tengo un búho de cuarzo que se había caído, y pensé que tenía que recoger el búho como si se fuera a sentir mal.

41. La realidad es que muchas personas siguen asociando el autismo con la locura, como si se tratara de una enfermedad mental grave. Por eso, a menudo se ve a las personas autistas como “pacientes de un manicomio”, desde el prejuicio y la ignorancia, en lugar de comprender que el autismo es una condición del neurodesarrollo y no una forma de demencia o pérdida de razón.

42. Pues es mi hija pequeña. Nos ha costado algunos años llegar a un entendimiento, hasta que su pediatra actual (ella sí tiene autismo diagnosticado) me dijo que encajaba en ese rango y era interesante hacerle las pruebas de diagnóstico. Es un proceso largo aquí y aún estamos en espera, pero, cuando salió la opción de su neurodivergencia, todo tuvo más sentido y empezó a mejorar mucho la relación/trato.

Había cosas que yo no podía comprender, incluso me hacían enfadar, pero ella es diferente y lo siente como auténtico, así que ya no me puedo enfadar, solo intentamos encontrar lo que a ella también le sirve y no le incomoda... Sé que ella se esfuerza mucho, pero aquí tiene a mamá para aceptarla siempre y puede venir a refugiarse en la comprensión que afuera a veces no encuentra. 😢

43. Casi todo. Tengo un jarro de arcilla que compré en una feria medieval. Lo elegí en cuanto vi que tenía un trozo roto. Y me cruzo de piernas siempre que me siento; sólo me doy cuenta cuando intento moverme, o cuando empiezan a dolerme.

44. Hola, tengo 47... A mis 16, un psiquiatra le dijo a mi madre que tenía un autismo, pero muy leve... A los 23 he tenido un accidente de coche en la autopista, causado por un coche robado, y me fracturé 11 huesos del cuerpo.. Un año en rehabilitación y un día exploté de los nervios... Me internaron. En psiquiatría a los 24 y me diagnosticaron esquizofrenia... Hoy, para ir a algún sitio con personas, tengo que tener pinganillos de oído para escuchar música clásica y no escuchar a las personas del súper o del shopping center... Me veo en muchas cosas del video, en mí. Gracias por tu video.

45. No sé si tenga que ver, pero en las juntas de trabajo no puedo estar "presente" más de una hora, a veces menos; si se alarga, aunque hablen de distintas cosas, me "pierden", mi mente se va leeeejos leeeejos y me pongo a imaginar escenarios diversos que nada tienen que ver con la junta. Otra cosa que a veces me pasa, y me pone nerviosa por unos segundos, es que, de repente, me siento fuera de mí; es decir, si estoy en mi habitación, de repente siento que no es mi habitación, y enseguida trato de "ubicarme" y decirle a mi mente que se tranquilice.

46. Tengo todos menos el de la comida 😅 (a veces sí, un poco)

47. Tengo 45 años, nunca he sido diagnosticada autista, aunque, más allá de las entrevistas laborales y/o alguna conferencia, nunca he sido tratada realmente por algún especialista de la salud mental; pero tengo todas las características que mencionas en el vídeo. Hay algunas y hay algo que no sé si mencionas, pero también tengo: siempre descanso después de compartir con amistades; me refiero a que, luego de una fiesta de 8 horas con superactividad social, luego paso como una semana sin querer hablar con nadie.

48. Yo sé que soy solastálgico. Sufro mucho con el cambio de los entornos conocidos; de joven, con los incendios forestales, con la poda mal hecha de los árboles, y soy muy feliz y me siento muy estimulado cuando en mi ciudad, La Plata,  plantan árboles y florecen los pinos, aun hoy que tengo 73 años. Muy estimulante el video, hermoso, bien narrado. Muchísimas gracias. Ya tenía idea de mi propio autismo, pero nunca me había querido acercar a la realidad de aceptarlo, pero he tenido que sobrevivir toda mi vida con ello. El ser neurodivergente me ha permitido estar en un lugar único y seguro para mí: mi propia soledad.

49. Yo.... no sé qué decir, precisamente hoy le decía a una amiga el clásico: "¿¿¿qué????" para inmediatamente después darle la respuesta, y le comenté: "Me choca que siempre me pasa eso, como que lo proceso y me cae el 20 antes de que me repitan las cosas"... y todo lo demás..  excepto caminar de puntillas... lo que sí hago es no pisar las rayas del piso en cuanto me doy cuenta que están... he procurado ignorarlas... no me gusta ser así... en mi trabajo... me dicen "ñoña"... y solo les respondo:"¡A mucha honra!" Pero la verdad,  yo también me desespero porque no me salen las cosas al cien por cien y exigirme ese cien por cien... odio equivocarme... y es... frustrante... muy frustrante...

50. Me identifiqué con todo, y recordé que para mí es tan normal; yo suelo hacer sonidos mientras estoy concentrada haciendo otra cosa y hoy alguien me vio y le dio gracia que hiciera eso. Faltó los stimming. Yo sentada de forma extraña junto a mi peluche viejo que tengo desde los 11 porque no quiero que se sienta abandonado.

51. Es un verdadero gusto conocerte a ti y a tu canal. Para ser sincero, es la primera vez que me suscribo a un canal de YouTube, pero me ha sorprendido el hecho de que me veo a mí mismo reflejado en cada uno de los puntos expuestos en este video. Fue como ver mi propia vida resumida en unos pocos minutos; para ser exactos, 13 minutos con 56 segundos, durante los cuales tuve que detenerme y pausar después de cada palabra para poder reflexionar apropiadamente sobre el tema.

52. No tengo todas las características que dicen aquí, pero sí me identifico con algunas... Creo que es bonito ser así porque somos más sincer@s y respetuos@s.... Afuera hay demasiado ruido, llámese... hipocresía, falsedad, impaciencia , crueldad, nada de empatía 😢😢😢 Es terrible. Muchas gracias por tan interesante información... ¡¡¡Bendiciones totales para todos ‼️‼️💯💯💯‼️‼️‼️

53. Soy autista y realmente así percibimos el mundo y cada día es un desafío para nosotros.

54. Es así al 100 %. En mi caso le agrego caminar de puntillas en la oscuridad, porque, si enciendo la luz de la habitación, se me genera un gran malestar; las texturas me ayudan a identificar cada cosa aun sin verlas. Siempre fui la rara, la difícil de entender; sentí que no encajaba en el mundo. A los 54 años recibí el diagnóstico, fue un bálsamo, un alivio enorme, poder ponerle un nombre a lo que me pasa. Bajó mi ansiedad, la angustia, el miedo de hablar con los demás.

55. Con esta información creo que todos nos identificamos. Con la manera de ser, de  actuar, de ver la vida; y me deja claro algunas de ellas en mí y a mi alrededor. Ahora comprendo la actitud de ciertos familiares y amigos, porque muchas veces hay que lidiar con ellos desconociendo que es su forma de ser. Desafortunadamente, hay ciertas actitudes, ya demasiado patológicas, que sí requieren de ayuda psicológica y que son necesarias para un mejor bienestar, tanto de la persona como en su entorno. Gracias por brindarnos estos conocimientos; es una gran guía y ayuda, para tener en cuenta.

56. Ninguna mentira es piadosa. Ninguna injusticia es nimia. Se pueden intentar justificar, pero la verdad es más grande que nuestras creencias y pensamientos.

57. Creo, que todos los seres humanos tenemos algo de autismo. Me sentí identificada con varios. Gracias por la información.❤❤❤❤❤❤❤

58. De niña era rara, diagnosticada como persona con problemas psicomotrices en los 70. Escribía de derecha a izquierda, y podía leer perfecto así; a los 4 años leía antes de ir a la escuela. Aún hoy puedo hacerlo. Tenía un poder de redactar, de escribir, que los demás no; yo no me daba cuenta de que tenía un problema. No podía hacer algunas cosas, y para otras era demasiado inteligente, al punto de creer los maestros que alguien hacía mis deberes; pero luego se dieron cuenta de que no porque podía responder preguntas que me hacían, razonar, crear, etc. Los test de lo que sea los hacía muy rápido y los trabajos de clase los terminaba enseguida; me aburría, me quería ir de la escuela, pero era excelente. Entonces no era un niño que no quiere ir a la escuela porque se aburre, llega y ya quiere volver a su casa, porque hacía todo lo que se me pedía, llevaba los deberes y estudiaba. No soporto el ruido, mucha gente junta, olores fuertes en un shopping: nada que sea extremo.

59. También tengo déficit de atención y dislexia. Tengo 63 años y he sobrevivido, gracias a Dios.  Soy una persona solitaria, tengo muchos hermanos y familiares, pero me gusta estar sola siempre y, si estoy en mi casa, mejor.

60. Diagnosticado hace más de 20 años con síndrome de Asperger, autismo de alto funcionamiento, llegó un punto en que no podía convivir con nadie, porque ya me era imposible comunicarme con la gente; mis obsesiones compulsivas me hacían imposible inclusive salir de mi habitación. Ahora hay mucha información sobre esto gracias a internet; hace 20 años, literal, me sentía un loco, y muchas veces piensas en otras opciones. Al día de hoy, ya están de moda muchos términos psicológicos y a la gente le gusta ponerse etiquetas para encajar en donde sea, pero por lo menos es bueno que esté esta información. Tuve que ir a una institución de salud mental pública en otro estado porque yo no tenía dinero para un psicólogo; inclusive pensé que era para gente boba. Mis papás trataban de ignorar la situación, pero una persona me dijo que tenía que ir a una institución de salud mental. Me desplacé a otro estado donde había una institución de salud mental que en alguna ocasión llegué a escuchar que "era a donde tenían a los loquitos", no me importó, fui porque no tenía dinero y además ya estaba desesperado. Cuando tuve que estar frente a un psiquiatra, me alivió saber que todo tiene una razón.

61. Me siento identificado en todo; ha sido difícil reconocerlo a nivel personal, pero desde hace un año exploté con un ataque de ansiedad y ya no puedo llevar la máscara. Qué triste es que nuestra situación, a pesar de ser muy común, sea a la vez tan desconocida, con muchos falsos prejuicios (el típico de que están siempre en su mundo y les molesta el ruido). No fue fácil dar el paso siendo adolescente. Saludos desde España 🇪🇦.

62. Requiero:

1) Explorar la música y disfrutarla en profundidad, la que me gusta.

2) Defender tiempo de calidad para pensar.

3) Me tardo en ordenar las cosas, no porque sea desordenada, sino porque creo métodos para organizarla.

4) Colecciono cosas singulares.

5) Guardo trozos de historia, pedacitos de papel e hilos que otro desecharía.

63. ¡Ay, no puede ser! Pensé que todo eso era normal. Toda la vida pensé que era distraído.

64. Gracias por el contenido. Lo he tenido que ver a trocitos, porque me hacía llorar reconocerme en prácticamente todos. Siempre he sentido que no era del todo normal y tenía que disimularlo, como si viera el mundo desde dentro de un espejo, y siempre estaba cansada de estar "en automático", agotada de no encajar aunque me esforzara. 

Pero no pensaba que fuera 'raro' andar de puntillas o que me dé pena el objeto descascarillado que nadie quiere, o sentarme siempre en nudo hasta en los taburetes altos, o no poder mirar a los ojos de alguien, sobre todo si estoy molesta o no me gusta esa persona... O decir ¿qué? para contestar seguido, porque sí lo he oído, pero "no me había llegado al cerebro", o paladear expresiones una y otra vez en mi cabeza, o entusiasmarme con una conversación que, por una vez, me interesa, y que me miren raro, o, jaja... ¡Todo lo que has puesto en el video! Hasta recuerdo ser pequeña y dormir en un ladito de la cama con todos los muñecos en fila a mi lado y echar el brazo para que ninguno se sintiera de menos... ¡No me movía en toda la noche!

65. Uf... Mezcla de pena y alivio de saber que, si no todo el mundo lo entiende, es porque no sienten igual.

66. Soy autista de alto funcionamiento; hay días que se vuelven una tortura... pocos nos comprenden.... 😢

67. No puede ser, me identifiqué con muchas. No me puedo sentar normal (si no me echo, o pongo los pies arriba de la mesa en mi escritorio, no estoy en paz). Cuando hablan de algún anime en particular o en general, los ojos me brillan, y, si no me paran, puedo dar la historia total de mis series favoritas. Y la uno, mis amadas nesoberis, de verdad me emociono con ellas

68. Es tremendo el alivio que siento al ver este video, estoy llorando...

69. Acabo de descubrir que tengo varios de esos síntomas y sobre todo me sorprendí del número uno, porque siento eso cuando veo una bicicleta abandonada. Trato de comprarla para meterle frenos, velocidades, pintarla.  Todas las bicicletas me parecen lindas e interesantes.

Yo tengo varios de los rasgos. Ahora solo me faltaría poder encontrar un especialista en el sistema público de salud que me pueda diagnosticar, por más que alguna vez me dijeron que querer saber si uno tiene autismo siendo adulto no tiene sentido y no vale la pena. En definitiva, la que decide sobre mi cuerpo y mi salud soy yo, y ahora, además, para mí es imperioso saber si tengo o no tengo.

Sí me he identificado con casi todo. Especialmente con la última. Tengo clientes autistas en diferente grado. ¡Soy barbero! Y con estos niños hemos tenido una colección muy grande que la mamá no entiende. A mí me escuchan, me obedecen. A ellos la mamá los amenaza cuando hacen algo malo diciéndoles que no los van a llevar más conmigo y cambian su actitud de comportamiento. Interesante tu información, gracias.

Solo recibí golpes, por " tonta'', me resonó lo dicho en el vídeo. Alguna vez se me dijo: "Pudiera hablar durante horas y horas contigo, eres muy inteligente", y respondí: "¿Entonces por qué muchas veces soy tratada como una retrasada mental, y recibo tantos ataques y burlas?".

Yo aquí descubriendo en un video de YouTube que soy autista y, sí, busqué ayuda, porque siempre supe  que no soy igual que los otros, pero las psicólogas que me tocaron no fueron de mucha ayuda, pero muchas gracias por su video

¡¡Ese ser humano soy yo!!  Jaja 😂 la número UNO es la más importante 😂 Mis peluches están “formados”, no organizados 😂❤❤❤❤ Me amo y me acepto tal y como soy, a pesar de tantos “bajones” que me han dado quienes no me aceptan así. ❤Mis perros 🐕 y mis plantas son mis mejores amigos, y tengo 62 años de edad

Me identifico con los 5 últimos; algo raro que me sucede es que muchas veces no puedo dormir porque mi cerebro no para. Yo quiero dormir, pero él no deja de pensar, y en otras ocasiones, aun pensando, empiezo a dormir y empiezo a ver accidentes y se me espanta el sueño; cierro los ojos y vuelvo a ver algún accidente y, en otras ocasiones, hay pensamientos que no se van; los tengo presentes por semanas o hasta meses.

Este tipo de cosas hacen que la gente se autodiagnostique. 😂

Creo que todos de alguna manera tenemos alguno de estos rasgos. Somos personas normalmente diferentes y punto, pero hoy en día nos quieren encasillar y manipular. Triste realidad.

¿Soy el único que sintió que este video le leyó el historial secreto del cerebro? 😅 Lo de la manzana fea en el súper me atacó directamente. 🍎💔

El ejemplo de la manzana literalmente me sacó una lágrima. Maldita sea…

😂😂La dispraxia y la ecolalia yo las tengo cuando ando demasiado estresado.

Lo malo de este tipo de videos es que muchísimos terminan autodiagnosticándose sin acudir a un experto porque se les hace lógico actuar de cierta forma o, peor aún, se les hace "cool" tener un trastorno para justificar sus acciones

Hace un año me diagnosticaron autismo de alto funcionamiento; llevaba toda la vida sintiéndome raro y distinto a los demás, adaptándome para no parecer raro. Cuando lo descubrí, dejé en parte de hacerlo y esto me ha ayudado a sentirme más en paz conmigo mismo, aunque también ha sembrado una especie de alienación frente a los demás y el mundo neurotípico en general, al cual respeto. Saludos desde Colombia

🧤 Yo de crío usaba manoplas para invierno. Yo me divertía imaginando que, tal vez, ¡el dedo pulgar se sentía muy solo mientras todos estaban juntos! Jajajaja.

O te regañaron mucho de niño por caminar descalzo, así que usabas los zapatos como chanclas (solo metes la punta del pie y el talón queda fuera del zapato), o tratas de minimizar la superficie en contacto con el suelo para que sea menos malo el andar descalzo, como cuando alguien limpió el piso y aún está mojado, así que pisas en punta para ensuciar lo menos posible el piso mojado.

Yo hasta hace pocos años empecé a cuestionar si tenía autismo.. Siempre me sentía diferente desde niña ahora tengo 53. Todas las características me resonaron y me describen, aunque las que menos son lo de caminar en puntillas...

Estupendo material para educar a otros, sean o no autistas, y enseñarles a comprenderme y comprenderse mejor a ellos mismos desde lo cotidiano, personalmente ya tengo mi diagnóstico hace un par de años, pero muchas veces los síntomas conocidos de los que se suelen hablar son tan exagerados, extremos o hiper generales, que te hacen pensar que realmente no eres parte del espectro, así que es agradable encontrar algo de validación en tu forma de ser dentro de la condición cuando no entra en grados mayores y no es tan exagerada como la pintan los medios de comunicación y los cuidadores de niños autistas con grados mayores y/o que aún no saben hacer masking.

La música en el background me hace tan triste que temo que mi corazón se rompa. De todas formas, quería saber si hay alguna cosa en el vídeo. Por sorpresa tantas cosas que me son familiares. Dispraxia, ¡WoW! Los peluches son iguales, pero a mí no me da vergüenza, estoy orgullosa de lo que siento. No hay problema con la comida desde que yo vivo sola; antes me daba asco mucha comida,  platos del infierno que tenía que comer mucho tiempo, vomitando después y una vez en la mesa. Era niña. Mi cuerpo está bien, pero al mismo tiempo me tengo que estrechar y hacer ejercicios de mi manera para aguantar estar dentro de mí. No sé si se entiende. Me gusta el vídeo porque ahora me siento muy bien sin pensar en mis especialidades cotidianas. Vivo muy pura y un poco chiflada, como me hace falta. Esto es lo más grandioso de ser una adulta, cual siempre ha escuchado: ¡escucha atentamente!, siéntete así, come lo que hay, torpe eres, ten cuidado de una vez, blablabla. Gratitud, gracias por la idea y compartirlo. Saludos, Crissy.

Gracias. Ay, ay, creo que esos rasgos pudieran ser impresos, o copiados de los  mayores, por razones culturales. Distinguir la mayoría de ellos en mí es fascinante y creo que, irónicamente, sin querer queriendo, como dicen, siempre me siento cómoda con personas con las mismas idiosincrasias, 'almas gemelas' pero es que no juzgan, pues somos iguales, entendemos cuando 'basta ya' cuando tratamos de superarnos la una a la otra en 'escupir información' etc. Total, creo vida plena, aunque otros nunca entiendan. ❤

Me identifico con las texturas de las comidas; me ha sido muy difícil comer con amigos por temor a ser juzgado por tener que separar algunas comidas o evitar unas del todo. Acá en Costa Rica me dicen “Mae más raro”😥

¡¡¡Textura de sonido!!! Siempre pensé que sí, que sí debíamos tener una palabra que nos gustara por cómo sonaba.. Una de las mías que amo decir es "Bronce" 😅

Hay cosas que sí me pasan, como por ejemplo que me incomoda mucho mirar a los ojos a los demás

Si todos tuviéramos esos rasgos , este sería un mundo mucho mejor

Muchas gracias por los vídeos. Hoy tengo 39, casi 40, y recién me estoy adaptando a la sociedad y a funcionar lo más normal posible porque he leído y estudiado tanto y he hecho un millón de cosas distintas que la procrastinación me llevó a pensar distinto. Gracias.

Lo que describes de los objetos inanimados también lo hago con insectos, hormigas, polillas, arañas, etc.

Tengo unas cuantas de esas características, pero bastante suaves, y no siento que las sensaciones me superen o que tenga problemas para regularme; solo tengo alguna incomodidad y sí tengo bastantes problemas para concentrar por varios minutos porque vivo dentro de mi cabeza y cada pocos segundos me saltan ideas que me distraen.

Me identifico con 5. Tengo TOC Trastorno Obsesivo Compulsivo. Soy Eneatipo 5 en el Eneagrama. Tengo Alta Sensibilidad.

Completamente así 😅; yo, aparte, pongo las cosas siempre mirando al frente; es decir, con lo que se supone es su cara (etiqueta) siempre visible y de mayor a menor; mis sobrinos me hacen burla de que casi tengo todo acomodado por fecha de vencimiento 😅

La ignorancia continúa de mirar el autismo como un defecto; si no fuera por ellos, hoy estaríamos en la edad de la piedra.