domingo, 21 de diciembre de 2008

Ramón Giraldo, el repúblico manchego

Ramón Giraldo de Arquellada (Villanueva de los Infantes, provincia de Ciudad Real, 1767 - 2 de abril de 1849), político y jurista español.

En 1798 era substituto en el Real Consejo de Órdenes; en 1804, fiscal del Consejo Real de Navarra que residía en Pamplona; al estallar la Guerra de la Independencia, fue elegido diputado por La Mancha para las Cortes de Cádiz el día 16 de agosto de 1810 en las Reales Fábricas de Latón de San Juan de Riopar, provincia de Albacete, cuando aún estaba casi toda la provincia en poder francés. Estuvo en la comisión de Poderes, la de Causas atrasadas, la encargada de elaborar el Reglamento del Poder Ejecutivo y la de Organización del Gobierno, y formó parte del Tribunal de Hacienda. También estuvo en la comisión encargada de juzgar la conducta del diputado por Madrid José Zorraquín. Apoyó la tesis liberal de que eran las Cortes quienes, siempre desde una postura regalista, deberían asumir las competencias para conocer en los recursos de fuerza establecidos por el Concilio de Trento; y expuso sus ideas sobre las diferencias habidas entre la representación nacional y la popular. Fue elegido además Presidente de las Cortes, y con posterioridad las Cortes le concedieron licencia para regresar a la Mancha. Presidió también la comisión encargada de la causa contra los hermanos Bertrán de Lis, uno de los cuales ayudó a Félix Mejía en sus últimos días madrileños; estos hermanos, comerciantes valencianos y futuros grandes financieros asociados a Mendizábal, estaban presos a finales de 1808 por alterar el orden público; terminada la guerra, fue oidor en la Audiencia de Valencia entre 1815 y 1820, aunque fue suspendido entre 1816 y 1817; tras el triunfo de Riego y restablecida la Constitución de Cádiz, volvió a ser diputado a Cortes por La Mancha entre 1820 y 1822, así como miembro del Tribunal de las Cortes y de su Diputación Permanente en 1821, y magistrado del Tribunal Supremo de Justicia entre 1821 y 1823; según Alberto Gil Novales, pertenecía a la Sociedad del Anillo. Casó con Felipa Castellanos, bastante más joven que él, y acaso descendiente de los hermanos de Santo Tomás de Villanueva. Fue nombrado caballero Gran Cruz de Carlos III (22 de febrero de 1841; se la dieron como decano del Tribunal Supremo, pero también al presidente del mismo tribunal José María Calatrava y a su magistrado José María de Zumalacárregui); presidió ocasionalmente las Cortes en 1821 y el anónimo autor de las Condiciones y semblanzas, seguramente Azaola, escribió sobre este discreto juez que era "complaciente y decidor muy a propósito para atraerse a las gentes y ganar corazones". Se imprimieron de su autoría un Extracto formado por D. Ramón Giraldo secretario segundo de Gobierno de la Asociación de cárceles de Madrid, actual fiscal del Consejo Real de Navarra leido en Junta General de 30 de junio de 1802, s.n., 1802, y su Discurso, que al abrirse la audiencia territorial de esta provincia, el día 3 de enero de 1814 dixo el magistrado más antiguo de ella D. Ramón Giraldo de Arquellada, Valencia: Imprenta de D. Benito Monfort, 1814; Discurso pronunciado en el Supremo Tribunal de Justicia el dia 2 de enero de 1837, Madrid: s.n., 1837. He localizado además un discurso entero suyo en El Universal Observador Español del 24/05/1820, núm. 13, páginas 2 a 3, pronunciado al tomar posesión los diputados de Madrid. En 1834 era Subdelegado de Fomento del Reino en Albacete. En 1841, ministro del Tribunal Supremo de Justicia y miembro de la Junta Suprema de Apelaciones de Correos y Caminos; desde 1838 ministro decano de la Sala de Indias del Tribunal Supremo; en 1844 ya estaba jubilado y en 1845 dimitió del cargo de senador que quiso conferirle el gobierno, seguramente por cuestiones de salud, aunque algún periódico interpreta que también hubo su intención de desairar políticamente a los moderados; es lo cierto que fueron los progresistas de Espartero los que lo condecoraron. Según leo en El Genio de la Libertad del 12 de abril de 1849, murió "octogenario" el 2 de abril, lo que no se sabía, como tampoco, con seguridad, su año de nacimiento, que es 1767, aunque algunos suponen con escaso fundamento 1774. La nota necrológica de El Clamor Público y otros textos le vinculan al partido progresista. Por otra parte resulta pintoresco que firmara con otros una petición de la Academia Española de Arqueología al gobierno venezolano para que se restituyera a España la hipotética bandera de Francisco Pizarro, por lo visto guardada en aquel país, según noticia de El Clamor Público, 04/11/1846, página 3.