martes, 19 de junio de 2012

Inutilidad

Uno, pronombre a la cabeza de larga serie de otros, se considera laboriosamente inútil. Se ve del todo interrumpido, desfondado y descargado, incluso con polaridad negativa en lo igualmente negativo que repele. Sus piezas interiores, dislocadas por una especie de mortal arritmia, han dejado de unirse y funcionar; debe tener algo roto, una rueda desdentada o muelle flojo que impide que el movimiento pase de lugar en lugar, como Mario de plataforma en plataforma. No da la hora y se quedó a medias, tan parado como detenido, en algún estólido momento entre un segundo y otro. No hubo agujas que pasasen más allá, apenas un leve latido entre las lindes de un indeciso y autoidéntico segundo. En suma, se encuentra como el hueco interior de la estatua, aislado en una epidermis férrea de huevo cósmico de que no sabe ni puede emerger.

Ya solamente trata de escribir su describir.