lunes, 9 de febrero de 2015

Epigramas

Para Marx la Política era la objetivación de la Religión; así pues, el Derecho tendría que ser la objetivación de la Ética. Y, dicho esto, que me expliquen por qué es más fácil echar a una vieja de su casa o violar y asesinar a una niña que averiguar lo que lo hace posible en una cuenta en Suiza. Pero lo diré de otra manera: la maldad es la distancia que hay entre un ser humano y otro. Aplíquense después todas las reglas de la geometría que se quieran (euclidiana o no).

Solo reina el número; el resto de las leyes se subordinan a esta. Si matas a uno, te envían a la silla eléctrica; si matas a diez, te llaman asesino en serie y ruedan una película; y si matas a cien mil, te invitan a Ginebra, a negociar.

Más sobre el número: el PP llama "ayudas a familias numerosas" a lo que la Iglesia denomina "limosnas". En este caso la terminología eclesiástica no es hipócrita.

Al salir a la calle solo hay letreros de se vende o se alquila; Ciudad Real entera ha salido a venderse por las calles, como una puta; es más, las calles mismas se venden.

España era el país de los albañiles, los camareros y las putas; ahora tan solo es el país de los parados y de los chorizos. No hay simplificación mayor ni postrera posible.

¿Profesiones con éxito y futuro? Olvídate de letras o de ciencias; a los hechos me remito: político o ladrón.

Los mandamientos del mundo
se cierran en dos:
quítate tú
que me ponga yo.

Una seguidilla tomada de un periódico del siglo XVIII muy aplicable a los tiempos actuales:

En lo alto del monte
dijo Marica:
cada uno se rasca
donde le pica.

¿Hacia dónde va España?
"Ni adelante ni p'atrás,
ni p'arriba ni p'abajo:
al carajo..."

Es sencillo y simple: vota al que mate menos gente, o no votes.

Si uno se diera cuenta de todas las desgracias y miserias que van aparejadas al sostenimiento cada vez más lánguido del sexo y la cantidad de dominio, sumisión e infelicidades a la larga que provoca, haría lo único que un hombre decente podría hacer: operarse para extirpar un tumor que no solo afecta al cuerpo, sino a la mente.