viernes, 3 de junio de 2016

La demostrada mediocridad, incompetencia y baja capacitación del empresariado español


El organismo sostiene que hay un problema de capital humano: los trabajadores también reúnen unas cualificaciones más bajas que el resto de países de nuestro entorno

El Banco de España ha puesto el foco sobre las habilidades de los directivos empresariales españoles en su informe anual publicado este viernes. En un epígrafe dedicado a las características del capital humano nacional, el organismo encabezado por Luis María Linde resalta que los empresarios están peor preparados que sus pares de otros países europeos. Y no sólo los empresarios. También señala la imperiosa necesidad de reforzar la formación de los trabajadores asalariados y por cuenta propia.

"Los indicadores disponibles sobre gestión empresarial, que están positivamente correlacionados con medidas de productividad, rentabilidad y supervivencia empresariales, sitúan a España en una posición inferior a las de Alemania, el Reino Unido, Francia e Italia", subraya el documento.

Es más, en una evaluación de las capacidades de los empresarios llevada a cabo por el World Management Survey y destacada en el informe, los españoles se sitúan a la cola de las grandes economías de Europa, sólo por encima de los griegos, tal y como se puede apreciar en el gráfico adjunto.

A partir de encuestas (el Banco de España enlaza el cuestionario utilizado para la prueba —puedes consultarlo aquí en inglés—), este indicador mide la capacidad operativa, la capacidad de evaluación y la capacidad de incentivar e introducir nuevos objetivos. A juicio de la entidad supervisora, estos resultados tan pobres obtenidos en España pueden atribuirse "a una menor formación de los cuadros directivos o a un menor grado de profesionalización de la gestión empresarial, en relación con los países de referencia, especialmente en las pequeñas y medianas empresas". Un fenómeno que en parte ocurre por todas las restricciones que existen al crecimiento de las empresas y que pueden estar lastrando la calidad de la dirección empresarial.

Aviso para los trabajadores

No obstante, el problema de la baja formación no sólo se restringe a los directivos. También es extensivo a los trabajadores por cuenta propia y al conjunto de los asalariados. Según los datos manejados por el organismo sito en la plaza de Cibeles, aunque presentan habilidades cognitivas bastante elevadas, los autónomos españoles registran capacidades cognitivas más bajas que los demás países de la OCDE, sólo por encima de Italia y de Corea.

En cuanto a la masa de trabajadores, éstos también reúnen "unas cualificaciones profesionales inferiores a las de otros países de la OCDE". Y para llegar a esta conclusión, el supervisor tira sobre todo de dos tipos de indicadores: por una parte, los construidos a partir la educación obtenida en el sistema reglado, los cursos de formación profesional o los de formación ocupacional entre otros. Y por otra, valora las calificaciones obtenidas en exámenes internacionales sobre las habilidades cognitivas, numéricas y de comprensión lectora. En relación a estos últimos, "España destaca como el país donde se alcanzan una de las peores puntuaciones medias (252), sólo por encima de Italia (250) y muy por debajo de la media de la UE (271) o de la OCDE (273)", afirma el informe del Banco de España.

¿Y cuál es la receta que dispensa la entidad a este respecto? El Banco considera que "no sería suficiente con actuar sobre el sistema educativo, sino que también es necesario incrementar las habilidades cognitivas de los trabajadores en desempleo, implementar un sistema eficaz de formación continua y reducir los costes de los servicios profesionales de apoyo a las empresas".

Además, a la hora de mejorar la gestión profesional sería conveniente que se aumente la escasa competencia existente en los servicios profesionales. El Banco de España entiende que los altos costes de la consultoría impiden que los directivos de las pymes puedan disponer con más facilidad de la asesoría estratégica, un instrumento habitual para mejorar la gestión empresarial