domingo, 16 de diciembre de 2018

Entrevista a Zizek

Entrevista de Xavier Vidal-Folch a Slavoj Zizek: “La gente está drogada, dormida, hay que despertarla”

El filósofo esloveno dice que no defiende el viejo comunismo, sino un nuevo comunalismo globalista. Los nuevos retos, afirma, son la ecología, renovar el Estado del Bienestar y evitar la "guerra digital cognitiva"

El País, 16 DIC 2018

Slavoj Zizek, el gran provocador. Genial, paradójico, contradictorio, torrencial, mediático. Las reflexiones sobre la actualidad de este filósofo esloveno de 69 años, posmarxista, psicoanalítico, cinéfilo hasta el infinito y enamorado de los chistes como espejo cóncavo de la vida siguen provocando pasiones. Jamás deja a nadie indiferente.

El autor del trepidante Problemas en el paraíso, entre otros muchos títulos, acaba de publicar dos libros: El coraje de la desesperanza (Anagrama) y una minisíntesis de su obra (“siempre me canibalizo, me autoplagio”, alega). La titula La vigencia de ‘El manifiesto comunista’, aunque en ella sostiene que “hoy en día el comunismo no es el nombre de una solución, sino el nombre de un problema”. Desmadejado y de verbo seductor, nos recibe entre sus libros, en su casa de Liubliana.

PREGUNTA. Usted dio la bienvenida a Donald Trump.

RESPUESTA. Porque Trump es una bendición, aunque protagoniza un tipo de conducta horrible, capaz de todas las rupturas. Precisamente por eso puede despertar, desencadenar, alguna reacción. Lo que hace Trump es una locura, pero antes ocurría lo mismo paulatinamente. Con el medio ambiente, con todo. Algunos izquierdistas hacen comparaciones erróneas. Si te disgusta Trump o el nuevo autoritarismo, y eres vago para analizarlo, la analogía es cómoda: “¡Oh, es fascismo!”. Esa analogía con los años treinta es demasiado sencilla. Es más adecuado remitirnos a la decadencia anterior a la Primera Guerra Mundial cuando, igual que hoy, todos se preparaban para la guerra, pero nadie la creía posible.

P. La tesis leninista de “cuanto peor, mejor” nunca trajo nada bueno.

R. Lenin sostuvo que la guerra era buena porque traería la revolución. Dudo que ahora una guerra aportase nada. Mi afirmación era específica para EE UU, no para otros casos. Ahora están pasando cosas cruciales en el Partido Demócrata, surgen los nuevos demócratas de izquierdas. Eso no habría ocurrido sin Trump. Fue quien rompió el consenso liberal centrista. Las democracias son homogéneas y funcionan muy bien; todas las luchas se producen compartiendo un trasfondo de valores y procedimientos. Por eso cuando la derecha llegó por primera vez al poder en Suecia, mantuvo el sistema socialdemócrata. Republicanos y demócratas también compartían muchas cosas. Ahora ese pacto se está quebrando.

P. Mientras, mucha gente sufre más con Trump que sin él. Esa pretendida buena noticia cuesta cara a ciudadanos concretos.

R. Sí, pero no idealice el estado de las cosas antes de Trump. ¿Qué le llevó al poder? El abandono a la clase media y baja. Este proceso ya existía antes. No culpe de todo a Trump. ¿De dónde llegó? ¿De la luna?

P. Es al revés, la reforma sanitaria de Obama protegía a la clase media baja.

R. Estoy de acuerdo en que la señal de Trump puede ser extremadamente peligrosa. EE UU atraviesa un estado de guerra civil fría interna. Las corrientes políticas no hablan el mismo lenguaje. No pueden pactar. Eso no durará. Habrá que ir hacia otro consenso, que será más radical, algo más a la izquierda. Ya ocurre con Sanders y sus seguidores. O con el milagro de Jeremy Corbyn.

“Abogaría por una cierta apertura de fronteras [a la inmigración]. Pero con condiciones”

P. ¡Vaya milagro! No es un heraldo del futuro, sino del pasado.

R. Le entiendo, ni siquiera tiene grandes ideas. Pero es un milagro en el sentido de que nadie lo habría previsto hace 10 años. Vivimos una época extraña. Muchas socialdemocracias eran más radicales hace medio siglo que los Sanders o Corbyn de hoy.

P. Usted sostiene que los problemas de la inmigración no son solo culpa nuestra, sino también de ella.

R. Por decir esto, ¿sabe cuántos izquierdistas ya me tildan de neofascista? El gran error de la izquierda no es pensar que no hay problemas, sino que el único culpable es nuestro racismo, que nuestro colonialismo ha provocado la desgracia en todo el mundo, por tanto, pase lo que pase, somos culpables. Que no somos bastante abiertos para integrar a los inmigrantes. ¿Por qué suponemos que quieren integrarse? Muchos no quieren, prefieren mantener su estilo de vida. No forman un grupo único. En Alemania muchos jóvenes se vuelven más radicales que sus padres.

P. Entonces, ¿hay que cerrar fronteras?

 Slavoj Zizek.
Slavoj Zizek. ANTONIO OLMOS / EYEVINE / CONTACTO
R. No. Yo abogaría por una cierta apertura. Pero con condiciones. Primero, moralizar el problema de aceptar o no a los inmigrantes es erróneo. Debemos pensar de una manera más estratégica: ¿por qué vienen? Repensemos nuestra política en Siria, Irak, Libia, Yemen. Vienen. Forman parte del problema del mal funcionamiento del capitalismo actual. No es solo un problema moral. Sino económico. Segundo, asumamos que hay un conflicto entre estilos de vida. Deberíamos admitir que hay un auge del fundamentalismo en todo el mundo. Que explosiona como reacción al progreso occidental en los derechos de los homosexuales, los transexuales…

P. También vienen por causas políticas, les atrae la libertad europea.

R. Eso ya es más problemático.

P. Huyen de la guerra, así que vienen por la libertad.

R. En principio, sí. Estoy de acuerdo…, pero ¿qué quiere decir con libertad? ¿Nuestra libertad?

“Es fundamental para Europa seguir unida como Unión Europea, con todas sus imperfecciones”

P. Sí. Hablar con libertad, publicar como usted publica…

R. Estoy de acuerdo, solo me pregunto si la mayoría… Usted idealiza la situación. A la mayoría de la gente que viene, los refugiados pobres, le preocupa la seguridad y el hambre, pero dudo hasta qué punto viene por la libertad en nuestro sentido occidental.

P. Hay muchos que quieren acogerse al derecho de asilo, consagrado en la ley internacional. ¿Dónde colocar los límites entre refugiados económicos y políticos?

R. Mi argumento contrario es este: ¿por qué solo hablamos de nuestros límites, si vivimos en un mundo global? ¿Qué hay que cambiar en él? El error es que ya somos cómplices en su creación. Mire a Libia. La fastidiamos por el modo en que derrocamos a Gadafi. O el Congo y otros países africanos. Serán un caos, pero están totalmente integrados en el capitalismo mundial. ¿Dónde establecemos el estándar para la coexistencia multicultural? El multiculturalismo es una noción complicada. El primer estándar es la tolerancia hacia otras culturas. No solo deberíamos tolerarlos a ellos, sino que ellos deberían tolerarnos a nosotros incondicionalmente. ¿Y ante un conflicto en su comunidad? No me preocupa que las musulmanas se cubran. Pero sí que obliguen a hacerlo a una chica que no quiere taparse. Es una víctima por falta de libertad individual. Debemos protegerla.

P. Porque al final los derechos humanos son una ideología válida en todo el mundo.

R. Aquí empiezan los problemas. Nos dirán: “Ustedes imponen su colonialismo”. Nos culparán de que los derechos humanos europeos dan demasiada preferencia al individuo, que ellos tienen derechos colectivos. Los musulmanes quieren que respetemos su estilo de vida. Pueden incluso respetar a un cristiano. Pero no a gente como yo, que soy ateo.

P. Las libertades y el Estado de bienestar siguen teniendo un inmenso poder de atracción.

R. Aceptemos que la gente viene aquí porque, a pesar de toda la corrupción, seguimos ofreciendo al mundo quizás el gran modelo de bienestar relativo, un modelo único que combina bienestar y libertad, el mejor hasta ahora en la historia mundial. Por tanto, deberíamos estar orgullosos de nuestro destino europeo. Lo fantástico de nuestra tradición democrática es que la imperfección está dentro del sistema, forma parte de la capacidad de nuestra democracia para ser crítica consigo misma. Es un sistema único que incluye la autocrítica.

P. ¿Existe algo así como un capitalismo global?

R. No en el ámbito político. Existe como mercado mundial.

“Los musulmanes pueden respetar a un cristiano, pero no a gente como yo, que soy ateo”

P. El mercado no es el capitalismo. Hay muchas formas de capitalismo.

R. Y coexisten. El asunto consiste en qué forma de capitalismo se está volviendo predominante. El capitalismo socialdemócrata, con Estado del bienestar, está amenazado. Se dice que el comunismo no funcionó. Pero mire lo que ha pasado en China en el último medio siglo. ¿Ha habido alguna vez en la historia de la humanidad un desarrollo económico tan explosivo? Es impresionante. La figura que anunció nuestra época fue Lee Kuan Yew, el fallecido líder de Singapur. Creó la fórmula de autoritarismo “de valores asiáticos”. China demuestra, a nivel masivo, que funciona. El chino es el capitalismo bajo dominio de un partido autoritario. Es una nueva combinación de capitalismo mundial en la que el país participa en el mercado global, pero ideológicamente funciona hacia adentro de una manera patriótica, etnocéntrica.

P. Inquietante.

R. Lo que me preocupa es que Europa está perdiendo. Por eso apoyo el último llamamiento de Emmanuel Macron y Merkel para crear un Ejército europeo. Es fundamental para Europa seguir unida como Unión Europea, con todas sus imperfecciones y con su corrupción. Trump y Putin trabajan sistemáticamente para des­unir a Europa. Ese es su objetivo. Putin, de una manera muy perversa, estaba a favor de la secesión de Cataluña. O del Brexit. Fue muy hipócrita. Siempre que la unidad europea muestra problemas…

P. Sí, y tiene problemas económicos con China, baja su demanda por las medidas proteccionistas de EE UU.

R. La clave es el nuevo desarrollo de los coches eléctricos. El temor es que China intente desarrollar este tipo de coches. Pues no es ya solo la cadena de ensamblaje de la economía mundial, sino que desarrolla su propia economía. Los izquierdistas tradicionales odian dos cosas del orden mundial actual: al mercado libre, loco, con su caos; y a los Estados autoritarios. China aúna ambas cosas. Ahora instaura el miedo. Los disidentes son marxistas, estudiantes que estudian marxismo y proponen organizar a los trabajadores, tan explotados allí. Esto es lo peor que puedes hacer en China hoy: proteger los derechos de los trabajadores. Los “desaparecen” durante 15 días.

UN PROVOCADOR PROFESIONAL
Zizek quiso ser director de cine. Esa pasión la incorpora a todos sus libros, plagados de pelis como parábolas. Y ocupa muchas tardes como habitual en las salas de proyección de Liubliana. Pero no se vio con talento suficiente para el séptimo arte. Optó por su segundo amor, la filosofía. Y agradece a “la opresión comunista” no haber encontrado empleo durante años. Solo apaños de traductor y tareas menores, para acabar al fin en un pequeño instituto de investigación: “Por eso soy del todo libre para investigar, no como un profesor de pueblo”.

Eso le catapulta a afrontar “los nuevos retos”, que resume en el ecológico, la renovación del Estado del bienestar, o la “digitalización directa del cerebro humano” mediante la que el ordenador “detecta lo que piensas” y resultas vulnerable a cualquier dominación sofisticada. “No defiendo el viejo comunismo de ninguna manera”, se parapeta, sino un nuevo comunalismo globalista, porque “nuestro cerebro es nuestra herencia común”.

Reconoce ser un provocador profesional, para incomodar al público y hacerle reaccionar. Considera que la gente está “drogada, dormida” y que hay que “despertarla”. De modo que “la medida de la libertad de expresión es el derecho a decirle a la gente lo que no quiere oír”. Sobre todo a la izquierda con la que sintoniza, y a aquella con la que disiente: las libertades occidentales “serán falsas, pero las estalinistas no eran siquiera falsas”; o “no creo en eso de escuchar a la gente normal y corriente, como dice Pablo Iglesias, porque la gente normal y corriente está atrapada por la ideología, está a favor de echar a los inmigrantes”.

Respeta a Marx, pretende entroncar con sus preguntas fundacionales y se ríe de quien le tacha de “leninista loco”: “Mis ideas”, dice, “son hegelianas”. Su enfoque estriba en centrarse en cómo pueden salir mal las cosas, y luego preguntarse hasta qué punto era necesario que fuese así. “Por ejemplo”, aunque admira al vicepresidente de Evo Morales, Álvaro García- Linera, tiene “el honor de no haber sido engañado por Hugo Chávez”. Zizek advirtió durante años que el militar acabaría mal, porque “no veía lo nuevo”, solo era “un Fidel con dinero, no resolvía los problemas, echaba dinero a los problemas”.

Así que el pensamiento crítico “duele” y “trae malas noticias”. Pero siempre “hay que provocar”. Aunque cuando profetiza males mayores, de tan estentóreo, cuesta adivinarle la intención provocadora. Así, le inquieta al máximo el “extraordinario progreso que está registrando la industria del armamento”, por su cruce con la civilización digital. Nos abocamos a “una guerra digital, cognitiva”, que “influirá en los cerebros”.

China puede ser el paradigma de la nueva tensión. Como lleva décadas sin experimentar su armamento sobre el terreno, a diferencia de EEUU “necesita probarlo, y la mejor forma de hacerlo es con una guerra”. Es “la situación más peligrosa”, deletrea.

jueves, 6 de diciembre de 2018

La educación moderna en vídeo con humor

Vídeo sobre la educación moderna.

Estrategias de manipulación informativa de masas

Estrategias de manipulación de la opinión publica y de la sociedad según Noam Chomsky. También puede verse con ejemplos en este vídeo.

1  La estrategia de la distracción

El elemento primordial del control social, es la estrategia de la distracción consistente en desviar la atención del público de los problemas importantes y de las mutaciones decididas por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación continua de distracciones y de informaciones insignificantes.

La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al publico de interesarse a conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y de la cybernética.

"Mantener la atención del publico distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener el publico ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a la granja con los otros animales." (cita del texto "Armas silenciosas para guerras tranquilas")

2  Crear problemas, después ofrecer soluciones

Este método es también denominado "problema-reacción-solución". Se crea primero un problema, una "situación" previsto para suscitar una cierta reacción del publico, a fin que este sea el demandante de medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desarrolle o intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad o policíacas en detrimento de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.

3  La estrategia de la degradación

Para hacer aceptar una medida inaceptable, es suficiente aplicar progresivamente, en "degradado", sobre una duración de 10 años. Es de esa manera que condiciones socio-económicas radicalmente nuevas han sido impuestas durante los años 1980 a 1990. Desempleo masivo, precariedad, flexibilidad, relocalización, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que habrían provocado una revolución si hubieran sido aplicados bruscamente.

4  La estrategia del diferido

Una otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es de presentarla como "dolorosa pero necesaria", obteniendo el acuerdo del publico en el momento para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero por que el esfuerzo no es desplegado inmediatamente. Enseguida por que el publico, la gente, tiene siempre tendencia a esperar ingenuamente que "todo irá mejor mañana" y que el sacrificio demandado podrá ser evitado. En fin, esto deja mas tiempo al publico para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarlo con resignación cuando llegue el momento.

Ejemplo reciente: el pasaje hacia el Euro y la perdida de soberanía monetaria y económica han sido aceptados por los países Europeos en 1994-1995 para una aplicación en el 2001. Otro ejemplo: los acuerdos multilaterales del ALCA (o FTAA) que los Estados Unidos han impuesto en el 2001 a los países de todo el continente americano (Centro y Sudamérica) a pesar de sus reticencias, concediendo una aplicación y vigencia diferida para el 2005.

5  Dirigirse al público como a niños de baja edad

La mayoría de los spots de publicidad dirigida al gran publico utiliza un discurso, argumentos, personajes, y un tono particularmente infantil, muchas veces próximo a lo débil, como si el espectador fuera un niño de baja edad o un deficiente mental. Cuanto mas se intente buscar engañar al espectador u oyente, mas se tiende a adoptar un tono infantilizante.

¿Por qué?

Si se dirige a una persona como si tuviera la edad de 12 años entonces, en razón de la sugestibilidad, ella tendrá, con cierta probabilidad, una respuesta o reacción también desprovista de sentido critico al igual que una persona de 12 años."  (cf. "Armas silenciosas para guerras tranquilas")

6  Utilizar el aspecto emocional más que a la reflexión

Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para hacer corto circuito al análisis racional, y por ende al sentido critico de los individuos. Además, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o insertar ideas, deseos, miedos o temores, pulsiones, o inducir comportamientos...

7  Mantener al publico en la ignorancia y la idiotez

Hacer de forma que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud.

"La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre o mediocre posible, de forma que la brecha de la ignorancia que aísla las clases inferiores de las clases sociales superiores sea y permanezcan incomprensible para las clases sociales inferiores."
(cf. "Armas silenciosas para guerras tranquilas")

8  Promover al público a complacerse en la mediocridad

Promover al publico a encontrar "cool" (bien) el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto...

9  Reemplazar la revuelta por la culpabilidad

Hacer creer al individuo que el solo es responsable de su desgracia, a causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en vez de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se auto-devalúa y culpabiliza, lo que genera un estado depresivo del cual uno de sus efectos es la inhibición de la acción. Y sin acción, no hay revolución!...

10  Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen

En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una brecha creciente entre los conocimientos del publico y aquellas poseídas y utilizadas por las elites dirigentes. Gracias a la biología, la neurobiología, y la psicología aplicada, el "sistema" ha logrado a un conocimiento avanzado del ser humano, a la vez físicamente y psicológicamente. El sistema ha alcanzado a conocer mejor el individuo común de lo que él mismo conoce de sí. Esto significa que en la mayoría de los casos, el sistema posee un más gran control y un más gran poder sobre los individuos que los individuos ellos-mismos. 

Vídeo breve sobre lo que es realmente Vox

Este vídeo no tiene desperdicio. Es un pasaje de un cortometraje educativo y antifascista de 17 minutos realizado por el departamento de Defensa de EEUU en 1947. Se llama Don’t be a sucker.

Una versión más completa

Y la  versión entera en inglés.

martes, 4 de diciembre de 2018

Depravación: ¿quiénes son los animales?

Para los que no entienden mi epigrama de que "Eso de que cuanto más conozco a los hombres más quiero a mi perro no es misantropía, es bestialismo". Este artículo puede servir de aclaración

Lola Sampedro, "Un perro violado víctima de zoofilia sufre igual que una mujer", El Mundo, 26 NOV. 2018:

Algunos son rescatados de casas donde se practica la prostitución

Elena, ex prostituta: "En España se compran mujeres por 200 euros"

"Una mascota es una vida a tu cargo"

El dueño de Wolfi murió de una infección bacteriana en su pene. Cuando falleció, rescataron a su perro y descubrieron que había abusado sexualmente de él. De eso hace ya año y medio y Wolfi aún arrastra secuelas. "El trauma es tan grande que aún no está apto para la adopción", asegura Marga, la mujer que cuida de él en una casa de acogida animal en Mallorca. "A nadie le gusta hablar de zoofilia, pero es algo que existe. En Dinamarca, hasta hace poco, era legal tenerlos en los burdeles y hasta esos lugares llegaban autobuses llenos de turistas. Esos animales abusados sufren igual que una mujer o un hombre", asegura Marga sin soltar la correa de Wolfi. Cuando lo recogió, apenas se le podía tocar. "No dejaba que te acercaras a su parte trasera. Aún hoy no le puedes lavar, ni cortar las uñas ni cepillar sin haberlo sedado antes, porque se pone muy agresivo", explica la cuidadora, que desde hace más de 20 años se dedica al rescate y rehabilitación de animales.Muchos de esos perros son rescatados de casas donde se practica la prostitución. Aunque en los clubes de alterne están prohibidos, en las viviendas suelen tener animales por si algún cliente lo solicita para mantener sexo. Elena, ex prostituta, asegura que es algo habitual, aunque a veces son las propias mujeres las que consiguen salvarlos de los abusos: "Recuerdo una noche, un hombre pagó para acostarse con todas las chicas de la casa. Cuando se cansó de nosotras, se enteró de que el chófer tenía un perrito y lo pidió para tener sexo. Nos negamos y conseguimos que no abusara de él. Al final se conformó con que el perro estuviera presente mientras se seguía acostando con nosotras".Los perros utilizados para prácticas zoofílicas pueden presentar laceraciones en el pene, desgarros anales y vaginales. "Hay veces que hay que intervenir quirúrgicamente los desgarros, pero el tratamiento es sobre todo emocional. Puede que no se lleguen a recuperar nunca de las secuelas psicológicas. Algunos llegan a morir por estrés", explica la veterinaria Marta Gallego, que matiza que estamos ante una situación de "violencia, de dominancia, que genera mucha ansiedad a nivel emocional. Hay un sometimiento, y a los animales les ocurre como a las personas. Mucha gente no entiende que sienten y padecen igual que los humanos".

A veces hay que intervenir quirúrgicamente los desgarros, pero el tratamiento es sobre todo emocional. Algunos llegan a morir por estrés

Además de perros, los zoófilos suelen abusar de gallinas; gatos; ovejas; también de yeguas, como ocurrió en abril de este año en Alcudia, cuando la Guardia Civil arrestó a un hombre acusado de abusar sexualmente de una yegua y una potra. Las cámaras de seguridad de la finca en la que se colaba cada noche grabaron las agresiones. Antes de instalarlas, los propietarios habían detectado lesiones en los genitales de los dos animales, que fueron provocados por la introducción de objetos en sus orificios. "Es más difícil detectarlo en yeguas y en ovejas, porque sus vulvas son más grades; pero en gallinas, por ejemplo, no sería tan complicado. Por desgracia a estos animales no se les tiene ninguna consideración", sostiene Gallego, quien advierte que "se han denunciado prácticas de zoofilia incluso con iguanas y fauna silvestre".La veterinaria también recuerda el sufrimiento de las hembras de orangután que son prostituidas. Las depilan y les pintan los labios para poder explotarlas sexualmente, una práctica común en algunos países de Asia. "No es accidental, es algo premeditado, es una perversión. No hay culpabilidad ni remordimientos ante estos actos depravados. El problema es que el abuso sexual animal está infradiagnosticado porque sólo nos llegan los que están muy mal", asegura Gallego.

Se han denunciado prácticas de zoofilia incluso con iguanas y fauna silvestre. En Asia es común que prostituyan a hembras de orangután

Aunque la zoofilia está tipificada en España como delito en el artículo 337 del Código Penal, según el abogado especialista Francisco Capacete "los animales están bastante desprotegidos en nuestro país. Nuestro CP castiga la explotación sexual de animales, el problema es demostrarla. Si no hay lesiones importantes y tampoco pruebas, como grabación de vídeo, es casi imposible demostrarlo en un juicio". Si a consecuencia de la explotación sexual se producen "desgarros o lesiones importantes, aunque no pueda demostrarse la zoofilia, se podría condenar por maltrato animal"."La mayoría son recogidos en la calle o entregados por los dueños, pero apenas hay denuncias porque iniciar un proceso judicial es costoso", cuenta Capacete, que señala que en otros países como Francia, Suiza, Alemania y Holanda la zoofilia sí está expresamente prohibida. También en algunos estados de EE. UU."Se debería introducir en nuestro CP el maltrato psicológico al animal, puesto que padecen más psíquica que físicamente. Los traumas psicológicos son terribles. La legislación obvia ese sufrimiento, a pesar de que la psicología animal es una ciencia que lleva muchos años desarrollándose", explica el abogado, que insiste en que "es necesaria una mejor regulación y control del tráfico en Internet. Tanto el de especies como el ofrecimiento sexual de animales. Y para eso no tenemos una regulación concreta, sino muchos vacíos".Basta con hacer una búsqueda rápida en la red para encontrar foros en los que se ofrecen "dos horas con perro sumiso a 120 euros" y se explica con detalle todo lo que un zoófilo debe hacer para abusar sexualmente de un animal, desde cómo ejecutar las agresiones hasta cómo protegerse de posibles infecciones y enfermedades. "Hay que contarlo, informar de que esto existe. Vivimos en una sociedad que tiene lugares de depravación y miseria moral y no podemos mirar hacia otro lado", señala Capacete.

Demonología y vidas de santos

El incestuoso y pajillero nacionalismo es un demonio muy viejo; de hecho, es mucho más viejo y matarife que el del comunismo, aunque no tanto como el del capitalismo, que es el despreocupado y putero padre de ambos haches de pe. ¿Y su madre? El Infierno es machista, pero la demoniosa diosa madre común es el temor mutuo. Ya lo dijo Hobbes (el otro, aunque también). Un virus que causa todas y cada una de las patologías de la política y deja que los problemas sigan ahí, sin resolverse.

El nacionalismo carece de los instrumentos fundamentales del conocimiento, que son la ignorancia y la duda; el nacionalista español, escribió Borges, "ignora la duda". Esto es, ambas cosas, precisamente aquellas cosas que nos desatascan los oídos. Eso de que el español es sordo y no escucha ni entiende y es malo para los idiomas y pajillero ya lo sabía Goya cuando hizo las pinturas negras en una época tan significativa como en el desastroso Trienio Constitucional (1820-1823). Nos gusta tratarnos a zurriagazo limpio. El nacionalismo todo lo tiene claro y exige siempre solo fe y ninguna caridad, esperanza y cerebro. Siempre ha sido así; si tomamos los mandamientos de la fe cristiana por algo así como la clasificación de la liga de fútbol no figura precisamente en primera posición "No mentirás", aunque sí hay dos, el séptimo y el décimo, que advierten sensatamente sobre lo mismo: la codicia. Repetirlo parece por lo menos intencionado: Dios sabe que a esos dos no se les hace demasiado caso. Las leyes se repiten cuando se desobedecen.

El nacionalismo no ama al prójimo tanto como a sí mismo, sino a Dios, al que pone una cara muy fea con bigote (también el che Guevara y Stalin lo llevaban, so mal pensados). De hecho, la causa de beatificación de Franco sigue con buen viento favorable. Recibió los estigmas de un balazo en la mano en una cacería, y el lanzazo de un tiro de rifle en el abdomen (hay quien dice que un poco más abajo). Además se le ha demostrado una portentosa bilocación: podía estar todos los días en múltiples lugares al mismo tiempo: en el Nodo, en la prensa, en TV, en la radio, en los chistes... Incluso se ha aparecido y aun reaparecido muchísimo a sus devotos en los cuarenta años que han seguido a su tránsito. Su reciente aparición en Andalucía, no lejos del santuario en el Palmar de Troya, donde ya está canonizado, así lo patentiza. En cuanto a los milagros, no hay duda: basta con el milagro económico español, aunque hay quien dice que en realidad lo hicieron los mismos trabajadores a los que antaño masacraba marchándose de su ensalzado país a causa de veinte años de conventuales ayuno y mortificación, y los extranjeros que venían a consumir el sol egipcio que empezaba a amanecer para los ya morenos y miserables siervos del faraón Pacofis.

La casta gobernante ha encontrado buenos herederos. Mientras, seguimos leyendo en la prensa a septuagenarios como el ruinoso Juan Luis Cebrián, el arzobispo Cañizares, Alfonso Ussía y compañeros mártires. Nos conocíamos ya el cantar de estos pájaros, pero, por si acaso, nos lo siguen cantando sin cesar, sin pausa, todos los días, una y otra vez. Y ahora, además, tienen ya a jovencitos que ya salen a la calle con la lección aprendida.

martes, 13 de noviembre de 2018

Qué engañifa

Cuando se leen los ditirambos con que lame al Rey y a las Españas el verde pepino Cascado no puede uno sino confirmar la verdad de los universos paralelos. Su realidad es fumativa; pergeña una Españifa increíble, sin futuro: no soluciona nada y lo empeora todo. En los balcones ha visto banderas, pero no los más abundantes letreros de "se vende": tampoco a los viejos que se arrojan por no poder pagar hipotecas.  Es más, ignora a los crecientes independentistas y republicanos alérgicos a su pestazo a franquilidad. Recuerda a los rancios septuagenarios que escriben en La Razón: Ussía, Cañizares, Amilibia, etc.  No extraña, pues, que el Rey haya ido a su fiesta; no en vano puso su papá a Franco bajo la cruz de la que él no ha tenido la iniciativa de sacarlo: respeta mucho cosas tan viejas como el nacionalismo del que se nutre.

Para alguien tan poco Astérix e hysteric como Macron, el nacionalismo es un mal y la principal causa de muertos en Europa desde el siglo XIX. No digamos desde antes: la costumbre de matar compañeros de raza humana no estaba entonces mecanizada ni atomizada. En su discurso ante los muertos de la Gran Guerra lo ha dicho, y además ha añadido a esos males el fanatismo místico.

Es verdad que el eurotismo no debería haberse extendido a la moneda, controlada por mafiosos de toda la vida. Pero debería haberse extendido a las monarquías, que son también una forma de nacionalismo. La rana Leticia (perdón, me confundí de cuento: quise decir reina, aunque a esta también la haya besado un príncipe), que no es una Rania como la de Jordania, sino una Rania de Espania, aunque bautice a sus hijas con moras aguas del Jordán, ha conseguido vulgarizar la ya de por sí vulgar monarcaca, pero no sé si la habrá popularizado, por guapas y rubias que resulten sus ricas ninias (el alcance que tienen los programas de Tele5 me hace ser pesimista al respecto). En fin, sobre estética y política hay demasiado escrito y no pretendo añadir nada más. Ya lo dice Voltaire, a quien cita hoy el manchego Raúl del Pozo: "Preguntad a un sapo qué es la belleza, y contestará que es la hembra de su especie".

lunes, 5 de noviembre de 2018

Giacomo Leopardi dando ánimos

Tutto è male. Cioè tutto quello che è, è male; che ciascuna cosa esista è un male; ciascuna cosa esiste per fin di male; l'esistenza è un male e ordinata al male; il fine dell'universo è il male; l'ordine e lo stato, le leggi, l'andamento naturale dell'universo non sono altro che male, né diretti ad altro che al male. Non v'è altro bene che il non essere; non v'ha altro di buono che quel che non è; le cose che non son cose: tutte le cose sono cattive. Il tutto esistente; il complesso dei tanti mondi che esistono; l'universo; non è che un neo, un bruscolo in metafisica. L'esistenza, per sua natura ed essenza propria e generale, è un'imperfezione, un'irregolarità, una mostruosità. Ma questa imperfezione è una piccolissima cosa, un vero neo, perché tutti i mondi che esistono, per quanti e quanto grandi che essi sieno, non essendo però certamente infiniti né di numero né di grandezza, sono per conseguenza infinitamente piccoli a paragone di ciò che l'universo potrebbe essere se fosse infinito; e il tutto esistente è infinitamente piccolo a paragone della infinità vera, per dir così, del non esistente, del nulla. (4174, Bologna, 17 aprile 1826; 1898, vol. VII, pp. 104-105)

Todo es malo. Esto es, todo aquello que existe es malo; que cada cosa exista es un mal; cada cosa existe para el mal; la existencia es un mal y ordenada al mal; el fin del universo es el mal; el orden y el Estado, las leyes, el curso natural del universo no son más que el mal, ni están dirigidos a nada que no sea el mal. No hay otro bien que el no ser; no hay nada más bueno que lo que no es; las cosas que no son cosas: todas las cosas son malas. El Todo existente; el complejo de los muchos mundos que existen; el universo; no es más que un lunar, un moratón en la metafísica. La existencia, por su naturaleza y esencia propia y general, es una imperfección, una irregularidad, una monstruosidad. Pero esta imperfección es una pequeñísima cosa, un lunar real, porque todos los mundos que existen, por muchos y grandes que sean, no siendo ciertamente infinito ni en número ni en tamaño, son en consecuencia infinitamente pequeños en comparación con lo que el universo podría ser si fuera infinito; y el todo existente es infinitamente pequeño en comparación con el infinito verdadero, por así decirlo, de lo inexistente, de la nada. (4174 , Bolonia, 17 de abril de 1826; 1898, vol. VII, pp. 104-105)

sábado, 3 de noviembre de 2018

La banalidad del mal en TV

"Sobre la banalidad del mal en la parrilla televisiva"

David Navarro Martínez, Doctorando en Estudios Literarios, Universidad Complutense de Madrid
y Carmen M. Méndez García, Profesora de literatura norteamericana, Universidad Complutense de Madrid. En Público,  03/11/2018:

Poco después de la muerte de Adolf Eichmann en 1962, Hannah Arendt publicó su libro Eichmann en Jerusalén (1963), en el cual la filósofa alemana de origen judío detalla el proceso judicial que culminó en la condena a muerte del que fuera coronel de las SS, por genocidio y crímenes contra la humanidad. En este ensayo, que hoy se ha convertido en texto de referencia para el estudio de la psicología nazi, Arendt intenta desentrañar las razones que pueden llevar a un ser humano corriente, aparentemente despojado de maldad innata (así define ella a Eichmann) a responsabilizarse de las atrocidades que se produjeron durante la época del Holocausto.

Las conclusiones de Arendt sembraron una considerable polémica: no se trataba de una cuestión moral. Para entender Ravensbrück, Mauthausen o Auschwitz, había que prescindir de los conceptos del bien y del mal, y aceptar que el motor del asesinato de seis millones de judíos era, simplemente, la fuerza de la fidelidad a una adscripción política. Así, Eichmann y los demás criminales de guerra no se llegaron a cuestionar (y esta es la clave) las implicaciones éticas de su participación en la Segunda Guerra Mundial. Actuaban motivados por un sentimiento de colectividad que les llevaba a dejar de lado cualquier reflexión moral. Los nazis no tenían que ser necesariamente “malas personas”. Y esto lo escribió una judía.

De esta manera, Arendt acuñó el concepto de “banalidad del mal”, que hoy por hoy puede ser aplicado (salvando las distancias) a multitud de fenómenos sociales. Es particularmente interesante analizar cómo el espectador de televisión, al incluirse a sí mismo dentro de la colectividad de la audiencia, pierde la perspectiva crítica de lo que ve y relativiza las categorías éticas.

Otros autores más modernos, como el sociólogo marroquí Gérard Imbert, añaden a la tesis de Arendt la posibilidad de que la violencia pueda funcionar como espectáculo.

Se conjugan dos perspectivas complementarias: por una parte, el espectador no reflexiona sobre las implicaciones morales de los contenidos que está consumiendo, y por otra, disfruta realmente viendo a otras personas sufrir.

Por poner un ejemplo, el escritor americano Don DeLillo es muy elocuente acerca de este hecho en su novela White Noise (1985): cuando vemos morir a alguien, nuestra posición de testigos nos tranquiliza de alguna manera, porque eso significa que nosotros seguimos vivos; le hemos ganado a la muerte, mientras otros han sucumbido a ella.

En la actualidad existe, según Imbert, una disolución de la categoría clásica “placer-dolor”, en la medida en que, como espectadores, reivindicamos el derecho colectivo del sadismo, de ver sufrir a otros desde nuestra cómoda posición de “individuos desindividualizados”. El espectador se convierte en testigo, y la maquinaria televisiva tiende a la producción del performance, porque la emoción del sufrimiento es real. El dolor, el tormento, se han erigido en show, en un espectáculo social al estilo del teatro sangriento de Séneca.

Todos recordamos dónde estábamos el 11 de septiembre de 2001, y en compañía de quién veíamos la televisión: una consecuencia directa de la ritualización del dolor, cuyos elementos coinciden con los elementos del espectáculo. De hecho, el cine ha reflexionado acerca de las características del espectador-testigo de la violencia en producciones como Funny Games (Michael Haneke, 1997) o la saga Saw (James Wan y otros, 2004-).

Los límites del humor amarillo

La banalidad del mal y el sadismo están detrás de una tradición de formatos televisivos más o menos inocentes o amables, encabezada por el concurso japonés Humor amarillo (1986-1989) y que en España siguió su curso con El Gran Prix del verano (1995-2009).

Hoy en día encontramos otros concursos en los que el error del concursante es penado con castigos físicos leves o un simulacro de ellos (Ahora caigo, Boom, Crush, la pasta te aplasta) o de reality shows en los que los participantes son sometidos, al menos aparentemente, a condiciones más o menos extremas de supervivencia (Supervivientes o La isla son los más populares, pero existen otros formatos mucho más duros, como Solos, Fear Factor o Kid Nation, entre otros).

Desde luego, y aunque el éxito de estos formatos pueda venir en parte justificado por el sentimiento sádico de la audiencia, sus consecuencias a nivel de sufrimiento ocasionado no pueden compararse de ninguna forma con las atrocidades de Eichmann. Pero, probablemente, sí pueden ser estudiados desde los mismos paradigmas.

¿Dónde está el límite? Recordamos el polémico caso de aquel reality show de supervivencia preparado para filmarse en Siberia en torno a 2017, en el cual, teóricamente, estarían permitidos los asesinatos entre concursantes (así lo decía el contrato del programa, aunque, lógicamente, las autoridades rusas no lo habrían permitido). Un proyecto, llamado Games 2 Winter en clara alusión a Los juegos del hambre, que tuvo que dar marcha atrás después incluso de que los concursantes estuvieran ya seleccionados, y que hoy en día es justificado por su productor como una mera estrategia de marketing para darse a conocer a sí mismo (en realidad, seguimos sin saber si esto es cierto o si, realmente, el proyecto tuvo que suspenderse por cuestiones legales).

En todo caso, no es descabellado pensar que parte de la producción televisiva de entretenimiento pueda ser analizada acogiéndose a las teorías de Arendt o Imbert.

Lo que sí está claro es que, cada día más, es necesario hacer una reflexión seria sobre los contenidos que demandamos como consumidores, y qué tipo de necesidades buscamos satisfacer con ellos.

martes, 30 de octubre de 2018

Clases de alumnos, según el AS


1. El empollón
No confundir con aquel que es un hacha en alguna asignatura. El empollón supera al especialista en Historia o Matemáticas sin despeinarse. Sabe de absolutamente todas las materias y responde cualquier pregunta del profesor, incluso aquellas que parecía no tener respuesta.

2. El que come en clase
Siempre hay alguien en clase que aprovecha cualquier momento para darle un bocado a ese sándwich, bolsa de patatas o bizcocho que tiene para el recreo. Tiene mucho apetito y las clases no son impedimento alguno para saciar su gula.

3. El del móvil
Los millennials nacidos hasta 1992 o 1993 afortunadamente no han vivido el boom de los smartphones. De haber tenido conexión a internet en los móviles, muchos no se habrían sacado ni el graduado escolar, como ese estudiante que no para de utilizar el móvil en clase.

4. El que siempre llega tarde
Un día es el atasco, otro la climatología la que le juega una mala pasada pero lo cierto es que siempre hay un estudiante que jamás llega a la hora a clase. La impuntualidad es una falta de educación pero él siempre le echará la culpa al empedrado.

5. El que tiene siempre excusas
Miente más que habla para disimular su vagueza extrema. Siempre hubo un compañero de clase que dijo que su perro se había comido los deberes. Pues bien, es este tipo de estudiante el que siempre tiene excusas.

6. El pelota
No es brillante como el empollón pero tiene cierto encanto y sabe medir bien el momento de piropear al profesor y ganarse así su confianza. Es un adulador nato siempre y cuando pueda conseguir algo de la persona a la que adula.

7. El de las chuletas
Siempre hay un estudiante que pone en riesgo su continuidad en el examen fabricando varias chuletas y utilizándolas en los exámenes. Normalmente suelen pillarle porque no es lo suficientemente inteligente para no ser descubierto pero él lo sigue intentando.

8. El que siempre se queja
Porque el profesor va muy deprisa, porque le ponen deberes en época de exámenes o porque no le dejan terminar un control en la hora del recreo. Se queja por activa y por pasiva de todo lo que ocurra en el instituto. Es más quejica que contestatario.

9. El que hace los deberes en clase
Llamado también 'monje copista' si además de hacerlos en clase los copia de un compañero. Se ha pasado toda la tarde anterior sin hacer nada y aprovecha la misma clase para hacer los ejercicios. Todo un clásico.

10. El cotilla
Se entera de absolutamente todos los líos y tejemanejes de la clase y además es una persona que le encanta criticar a los demás. En ocasiones es capaz de crear bulos y así provocar conflictos.

11. El despistado
No se suele enterar de cuándo tiene excursión y es el típico que se queda solo esperando en clase a que venga el profesor cuando todos los alumnos ya están en clase de audiovisuales. El despiste es parte de su vida y sufre a menudo las consecuencias.

12. El que se cree gracioso
No es el gracioso de la clase sino esa persona que se quiere parecer al gracioso. De su boca saldrán los chistes más fáciles y estúpidos posibles. Suele provocar sentimiento de vergüenza ajena tanto en profesores como en el alumnado.

13. El que se chiva de los deberes
El profesor se ha olvidado de corregir los ejercicios pero siempre está el típico listo, muy cercano al empollón, que dice que tiene deberes que corregir y que debe pasar lista. Poco solidario con sus compañeros.

14. El deportista
Es capaz de traerse pesas a clase, de hacer flexiones en el cambio de clase o de jugar con la pelota de fútbol entre pupitre y pupitre. Vigoréxico desde joven.

15. El que pide cosas todo el rato
No tiene lápiz, ni bolígrafo ni seguramente cuaderno, folios o goma de borrar. O es un absoluto desastre o no tiene dinero para comprarse lo básico para ir al instituto.

16. El que huele mal
Persona totalmente rechazable debido a la falta de higiene aunque posiblemente él no sepa que huele un 'poco' fuerte.

17. El repetidor
Tiene tres o cuatros años más que el resto de alumnos de la clase y parece tu padre. Seguramente trabajó durante unos meses en un taller o en una obra como peón antes de volver al instituto por mandato de sus padres. Suele tener barba cerrada

Más memorias de manchegos olvidados

En mis estantes figuran tres libros que cuentan historias poco conocidas (digámoslo así, en vez de oscurecidas) de manchegos que vivieron la penosa y hambrienta posguerra civil antes de que los americanos sacasen al militar genocida Franco del agujero en que él mismo se había metido, y el pueblo (que no sus dirigentes) pagase la deuda nacional mediante las divisas de los trabajadores emigrantes y del turismo de masas que venía atraído por el bajo precio del sol y la miseria.

La del detective Eugenio Vélez-Troya es sin duda la más apasionante; la del preso y poeta popular Manuel Altozano Ortiz posee bastante valor costumbrista y la del maquis Francisco Blancas "Veneno" es históricamente relevante por haber sido el último líder de la II.ª Agrupación de Guerrilleros de Ciudad Real entre 1940 y 1955, unos doscientos hombres traicionados por el "topo" Honorio Delgado "René", infiltrado por el teniente Eulogio Limia. Por ser de otro siglo, dejaré para otro momento la monumental biografía de Adrian Shubert Espartero, el Pacificador (2018), que estoy todavía leyendo.

Empezaré por Eugenio Vélez-Troya, Las otras huellas. Memorias de un detective privado (Madrid: Obelisco, 1996), un libro ya muy raro (ni siquiera en la red mundial ViaLibri se encuentran ya ejemplares) que cuando lo leí me impresionó al darme cuenta de la corta distancia que había entre la novela negra barcelonesa de un maestro como Francisco González Ledesma y la pura realidad de los hechos. Con su estilo llano y su perspectiva profundamente ética el detective decano de la criminología española, emigrado a Barcelona desde su natal Torre de Juan Abad, donde había nacido en 1921, ofrece un panorama impresionante de la hipocresía y la mediocridad de la España franquista en una ciudad condal entre charnega y catalana, aunque algunos casos lo llevan a Madrid, a América y a Europa. De Madrid de posguerra dice lo siguiente:

Objeto del mayor y más gigantesco acoso de codicia que jamás conoció su historia. El Madrid apagado y triste de los bombardeos, de las estrecheces, del escaparate sin luz donde se exhibía para el mundo entero el más alucinante surtido de lacras humanas...

Recuerda las páginas mortíferas del San Camilo 1936 de Cela, o de esa visión más soportable, La Colmena. Desfilan por el libro cazadotes, viudas negras, pícaros, degenerados, drogatas, donjuanes, exiliados, psicópatas, ladrones, sindicalistas ilegales, contrabandistas, estafadores, suicidas, lesbianas, adolescentes encoñados, chantajistas, anarquistas, desapariciones, espías, desfalcos, secuestros, asesinos en serie, braguetazos, empleados que apenas tienen para comer con tres sueldos y se duermen trabajando (más o menos como ahora) e incluso una versión curiosa del asesinato de Trostky, que fue hecho por dos y no solo un asesino, según le informaron. De vez en cuando debe contratar una paliza para asustar a un moscón, o proceder con inaudita mano izquierda. Le contratan para exonerar a Tita Cervera de un robo de joyas cuando tenía diecinueve años, para investigar el secuestro de la farmacéutica de Olot o para averiguar la desaparición de grandes sumas de dinero. En su estilo educado y realista se notan muchas lecturas sustanciosas y cita a Somerset Maugham, a Graham Greene. Se ve patentemente como la realidad va por un lado y la justicia por otro; no en vano cita a Lutero: "La justicia es temporal, la conciencia es eterna". A pesar de su amplio historial, siempre encuentra "en la vida misma" algún misterio que no hay por donde tomarlo.

En fin: debería hacerse un buen guion (y hasta tres o cuatro, o una serie) con todo este material: la película tendría por fuerza que ser por lo menos excelente.

lunes, 22 de octubre de 2018

Caminar

Caminar es actividad redundante; se empieza buscando otra cosa pero se termina siempre en uno mismo o en casa. Al menos esto permite constatar que hay cruces, bifurcaciones, otros caminos distintos que a veces confluyen. Muchos van deprisa pensando que van a alguna parte, que lo suyo importa; en moto incluso lo señalan con harto ruido. Parecería como si hubiera muchos sentidos y direcciones diferentes. Pero no.

Aunque la sociedad y la información parecen redes complejas, no lo son. Cualquiera que vaya a un punto de reunión cualquiera (llamémosle bar) encontrará siempre los mismos periódicos de derechas... o nada; el mismo fútbol, la misma conversación. Desde luego, La Razón es un periódico moderno y al día, con sus columnas fijas de los septuagenarios Cañizares, Ussía, Amilibia etc. De La Tribuna no digo nada: ha mejorado mucho desde que la critiqué; quien tenga el mérito de ello, que se lo arrogue. 

Inspeccioné otros lugares públicos de reunión en Ciudad Real, y saqué algunas conclusiones. Los únicos suscritos a publicaciones contestatarias (El Jueves, por ejemplo, que esta semana es el único que habla de la corrupción del rey emérito) son la taberna Living Room, cierta peluquería para caballeros regentada por gays y la Biblioteca Pública. Deduzcan lo que quieran. Menos mal que las infantas no son elefantas, al emérito se le podrían escapar algunas balas sin querer (que ya le ha pasado), como a su amigo el príncipe saudí.

La capital está llena de letreros de se alquila y se vende. La mayoría son antiguos, pero hay muchos nuevos. Evidentemente, la libido está bastante baja; hasta el único sex-shop que hay va a cerrar y está vendiendo rebajadas sus existencias al cincuenta por ciento de su valor. Las damas del alba están por los rastrojos. A cambio, proliferan las casas de apuestas, las tiendas que compran oro, las clínicas dentales, las peluquerías. Hay mucha desesperación encubierta y sobre todo que se quiere encubrir incluso con un buen peinado o una buena sonrisa. De los pocos jóvenes que hay, unos cuantos que ven la tele (muy pocos) lo único que aprenden es a discutirlo todo: es lo que ven a diario en la tele, discusiones, problemas, angustia. La mayor parte de ellos están simplemente acojonados; no se extrañen si se aficionan a la botella o al botellón, la esperanza se vende cara y la sonrisa falsa o la mordedura (clínicas dentales) están a la orden del día. Que no les engañe tanta hipocresía. 

Son días grises estos días. Dentro de poco habrá que homenajear a algunos de nuestros muertos, los que tienen nombre y un lugar donde estar.

sábado, 20 de octubre de 2018

Ramón Tamames y Dios

Ramón Tamames: "Dios existe... como existen Don Quijote o Hamlet" , en El Mundo,  20 OCT. 2018 por SERGIO ENRÍQUEZ-NISTAL

(Madrid, 1933) Economista, político, ex diputado constituyente, uno de los firmantes de los Pactos de la Moncloa... Ahora se plantea el sentido de la vida en su nuevo libro: Buscando a Dios a en el Universo (ed. Erasmus).

Ha estado usted buscando a Dios por el universo. ¿Lo ha encontrado? ¿Lo ha visto?

Lo intuyo y sigo buscándolo, pero todavía no lo he visto. Espero verlo algún día.

¿De dónde venimos?

Del Big Bang.

¿Qué somos?

El fruto de la evolución.

¿A dónde vamos?

A la Inteligencia Artificial, a una transformación de la especie, al transhumanismo y a no sabemos qué cosas más.

Los seres humanos, ¿seremos como dioses?

No, no seremos como dioses, pero seremos capaces de destruir la civilización humana con una guerra atómica.

¿Está todo previsto?

No. Existe el libre albedrío y además Dios no puede romper las leyes físicas, a no ser, claro está, que haga un milagro. Muchos, incluidos varios científicos, creen en los milagros.

¿Dios no está reñido con la ciencia?

En absoluto. El 40% de los científicos creen en algo. La inmensa mayoría no son religiosos, pero un 40% piensan que hay algo. Algunos de ellos tan importantes como Pasteur, Lemaitre o, ya en la actualidad, Collins, quien sostiene que el genoma es el alfabeto de Dios.

¿Estamos solos en el Universo?

Es probable que no. El universo en muy grande, y además puede haber otros universos. Pero las distancias son tan grandes que, como dijo Fermi, nunca veremos a los hombrecillos verdes. Si enviamos a la estrella más próxima, situada a cuatro años luz, una sonda a la velocidad máxima que podemos tardaría en llegar 70.000 años, y si a eso se suma el viaje de vuelta nos ponemos en 140.000 años. Si no estamos solos, es como si lo estuviéramos.

¿Es necesario que exista Dios?

Eso se lo ha preguntado mucha gente, incluido Stephen Hawking, quien en La historia del tiempo dice que cree en Dios. Hay una serie de misterios que a pesar de los avances de la ciencia no se han llegado a desentrañar, y es posible que nunca se desentrañen. En su último libro, Espejismo de Dios, Hawking cambia de idea y piensa que es todo un efecto de la fuerza de la naturaleza y concretamente de la fuerza de la gravedad. La pregunta es: ¿quién ideó la gravedad?

¿Y usted por qué considera necesario que exista Dios?

Por el sentido de la vida. En las religiones más avanzadas, y especialmente en la cristiana, Dios es un ideal de justicia, de paz, de amor. Y Dios existe, en cualquier caso. Dios existe como existe don Quijote, como existe Hamlet. Hemos creado un personaje, así que Dios existe. Incluso si como dice Feuerbach Dios no existe y sólo es una creación del hombre, sería una gran creación del hombre.

Y si hay un dios, ¿no debería manifestarse y poner fin al debate milenario sobre su existencia?

¿Y cómo quiere que se manifieste? ¿Con una voz en off que diga: "Yo soy Dios"? Además Dios, según algunos, ya se ha manifestado, depende de si crees o no a Moisés, a Santa Teresa... Yo no voy por la vía de la revelación o del misticismo, pero opino que cuando dejas de creer en Dios puedes creer en cualquier cosa.

¿Siempre ha creído?

Siempre he tenido un fondo. Mi madre era cristiana practicante, me quedé sin ella muy pequeño pero guardo un gran recuerdo. Mi padre era todo lo contrario, no creía en nada, aunque al final de su vida me parece que tuvo un cambio de orientación. Yo a los 14, 15 años dejé de lado la religión y empecé a leer a Freud, a Marx, a Darwin. Pero nunca dejé totalmente de creer porque, como le ocurría a Rahner, el teólogo, creo en Dios porque lo aprendí de mi madre.

Si Dios existe, ¿por qué permite el holocausto, que haya curas pederastas y todo el horror del mundo?

Porque Dios respeta sus propias leyes. Y sus propias leyes permiten el libre albedrío, y el libre albedrío permite que seas un especulador o un santo, un político corrupto o un profeta.

¿Existirá la humanidad dentro de mil años?

Ése es el reto. Los grandes peligros que nos acechan están relacionados con la destrucción de la naturaleza, el calentamiento global, la lucha comercial, la pobreza y, el más inmediato, la guerra atómica. Cualquier hacker puede un día entrar con un ordenador en los monitores rusos o americanos y cargarse el mundo.

Me va a perdonar pero esta vena mística, ¿le ha dado porque tiene una edad venerable y, ejem, ve más cercana la hora final?

No, para nada. Este libro me ha llevado siete años de trabajo y no lo habría podido hacer en otro momento. Pero las cuestiones que planteo en el libro -¿de dónde venimos, qué somos, a dónde vamos?- siempre me las he planteado y nos las planteamos todos.

Clásicos del género chistes malos

Chistes malos clásicos del género 

-¿Usted no nada nada?
-No, no traje traje.

-¡Mama, sangre! ¡Mama, sangre...!
-Calla, niño, o te pego otra puñalá.

-Mamá, en el cole me llaman despistado.
-Niño, que esta no es tu casa.

- ¿Nivel de inglés?
+ Alto
- Diga “memoria”
+ Memory
- Póngalo en una frase
+ Salté por una ventana y memory

 - Hola, buenas, ¿es esta la academia de inglés?
- If, if. Between, between

-Nivel de inglés
-Alto
-¿Cómo se dice mirar?
-Look
-Construya una frase con la palabra
-Look yo soy tu padre
-Contratado.

¿Nivel de inglés?
-Alto
-Traduzca “night”
-Noche
-¿CÓMO QUE NO CHABE? ¡Fuera de aquí!

 Dos tipos que se encuentran. Uno le dice a otro:
-Oiga, lleva usted un plátano en una oreja.
-¿Perdone?
-Que lleva usted un plátano en una oreja.
-¿Cómo dice?
-¡Que lleva un plátano en una oreja!
-Mire, dígamelo a este oído, que en el otro llevo un plátano.

—María!! Han robado en el apartamento contiguo.
—¿Conmiguo? Conmiguo no!

Llama un químico por teléfono a otro un viernes por la noche:
- ¿Qué haces ? ¿Sales?
- Sí, un bromuro de potasio.

-Tú traes las cervezas, tú ginebra, tú whisky y tú ron
- ¿De suchard?
- Tú no vienes

- Me he comprado 20.000 palomas.
-¿Mensajeras?
-No te ensajero nada.

–Buenas, ¿tiene pelotas para jugar a tenis?
–Sí señor.
–¡Pues a las ocho en la pista!

-Doctor, después de la operación ¿Çpodré tocar la guitarra?
- Claro hombre!
- Qué ilusión, siempre había querido saber y no tengo ni idea.

—Doctor, tengo todo el cuerpo cubierto de pelo. ¿Qué padezco?
—Padece uzté un ozito

- Doctor, doctor, sudo mucho por las noches. 
- Es que usted necesita un colchón poroso. 
- Y usted uno por hijo puta.

-¿Como ha ido el parto doctor?
-Bien, aunque al niño le hemos tenido que poner oxígeno.
-Vaya, con la ilusión que nos hacía ponerle Arturo como mi padre.

- Papá, papá ¿qué queda más lejos, la luna o Australia?                                      
+ ¿Tu desde aquí ves Australia?

Un niño a otro:
- Tu padre es un proscrito.
Y el otro responde:
- Y el tuyo un tigretón...

Mamá, mamá, me tragado la aguja del tocadiscos y no me ha pasaó na, no me ha pasaó na, no me ha pasaó na, no me ha pasaó na... (Los millenial no lo pillan)

 Se abre el telón y se ve a dos trufas discutiendo acaloradamente,título de la peli?
-Trufas too furious

- ¿Dónde cuelga Superman su supercapa?
- En superchero

 Se abre el telón y se ve al uno y al dos llamando a una puerta ¿cómo se llama la película?
- ¿Star trek?

- ¿Qué le dice un .gif a un .jpg? 
+ ¡Anímate hombre!

Una cereza se mira en el espejo y dice:
- Ceré eza?

Para chiste malo el del hombre entre las 2 vallas. 
¿Lo sabéis? ¿No?
¡Vaya, hombre, vaya!

- Te sabes el chiste del orinal?
- Nooo
- Pues es para mearse

martes, 9 de octubre de 2018

En la clase de lengua

En la clase de lengua. Hay aspectos de la enseñanza del lenguaje que alejan de lo fundamental: saber expresarse, leer con gusto y hablar en público

LOLA PONS RODRÍGUEZ

9 OCT 2018

De la larga lista de preposiciones que aprendíamos en el colegio dos me resultaban intrigantes: cabe y so. No recuerdo si alguna maestra se apiadó de nosotros y nos explicó que esas preposiciones ya no se usaban (como sí antiguamente: cabe el monte, so pena), pero igualmente ahí quedaron ambas en la lista, año tras año. Las preposiciones —en la gramática, básicamente palabras que vinculan elementos entre sí: lápiz con goma, libro sobre arte— se convirtieron para el alumnado de mi generación en una cadena de unidades que funcionaban solo en esa lista. Sabérsela era un fin en sí mismo.

Enseñar la lengua es, claro, enseñar un lenguaje especializado (que llamamos técnicamente metalenguaje, en tanto que usamos las palabras para hablar de las palabras); tecnicismos de la lingüística son etiquetas como sujeto, oración coordinada o la propia de preposición. Este metalenguaje respalda a una teoría que puede ayudar a mejorar nuestra práctica del idioma: saber de metalenguaje, entre otras cosas, sirve para conocer los componentes que usamos al hablar y sus estructuras subyacentes, y puede ser un buen auxilio cuando se aprende una segunda lengua. Nadie niega que este sea un contenido relevante en el proceso educativo, pero viendo cómo están las cosas en nuestros libros de textos y qué conseguimos con ellos en los resultados de nuestros alumnos, a lo mejor es necesario pararse a reflexionar sobre cuánto metalenguaje enseñamos y, sobre todo, cuándo lo hacemos.

Entre los contenidos que los escolares españoles de primaria estudian antes de los nueve años se incluyen conceptos como saber qué es un determinante, qué es la sílaba tónica o qué es un adjetivo. La que firma es una profesora de Lengua a la que esto le parece espeluznante, ya que, en la práctica, supone que al tiempo que se está enseñando a los niños a leer y a escribir, el maestro se ve obligado a explicar (lo dice la normativa, lo pone en los libros) que un adjetivo acompaña al sustantivo y lo explica o especifica según su posición, o a exponer que este y otro son determinantes, o que hay sílabas átonas y tónicas. La hipertrofia del metalenguaje en primaria resulta llamativa en tanto que estos contenidos no resultan particularmente difíciles de entender ni de aplicar en secundaria. Es lógico que los estudiantes piensen que la gramática sigue siendo para ellos un intangible que les causa extrañeza y es lícito que los profesores bufen porque los alumnos ya no recuerdan un contenido que se les lleva enseñando desde pequeños; transmitir ese metalenguaje en edades cortas roba tiempo para lo fundamental: aprender a expresarse, a leer con gusto, a saber hablar en público... Son los otros objetivos que se recogen en los programas y que resultan perjudicados por el peso de la enseñanza teórica: la inflación de contenidos metalingüísticos en las escuelas merma la capacidad de los profesores para enseñar a expresarse.

Desconfiaríamos de una profesora de flauta que no consiguiera tras un año entero de clases que nuestro hijo tocase al menos una melodía fácil

Desconfiaríamos de una profesora de flauta que no consiguiera tras un año entero de clases que nuestro hijo tocase al menos una melodía fácil con el instrumento. Pídale a un niño de primaria que explique qué pasó ayer por la tarde en la plaza y verá si es capaz de hacer un discurso coherente, con riqueza léxica y argumentando un punto de vista. Tal debería ser el objetivo de una clase de Lengua impartida a un niño. De su logro se beneficiarían todas las otras materias escolares.

Por supuesto, las sucesivas reformas educativas (o sea, la reforma de la contrarreforma de la enésima ley educativa no consensuada) han ido introduciendo la necesidad de enseñar a usar la lengua. Y claro que hay maestros que se esfuerzan por poner a sus alumnos a hacer cosas con palabras: los espacios docentes en la Red nos han permitido asomarnos a los blogs de clase de profesores que nos muestran a alumnos escribiendo de forma creativa, argumentando, explicándose. Pero, cuidado: también ellos han tenido que perder un buen rato explicando a los de segundo de primaria qué es un adjetivo.

No tiene sentido que saber usar la lengua sea lo que nos queda cuando olvidamos lo que aprendimos en las clases de Lengua del colegio. Por eso, si usted ve que el maestro de Lengua de su hijo lo pone a preparar una entrevista, o a hacer fotos de carteles de la calle para que entienda que vive en una sociedad multilingüe, si su hija tiene que hacer un trabajo de Lengua que consiste en leer y contar a los demás una noticia de prensa, si la profesora del niño monta una obra de teatro en clase, si entre los deberes del fin de semana está aprender un poema o ir a una biblioteca y hacer una ficha de un libro, o si en el colegio lo están estimulando a leer dos libros al mes, piense que su hijo está recibiendo la enseñanza de Lengua más importante. Está aprendiendo a hacer cosas con, contra, de, para, por, sobre las palabras. Y el resto de preposiciones de esta frase las puede completar el lector si aún recuerda la lista que le enseñaron en la clase de Lengua.

Lola Pons Rodríguez es profesora de Historia de la Lengua en la Universidad de Sevilla.

lunes, 8 de octubre de 2018

Medir los sentimientos

No hay aparato que pueda medir los sentimientos, pero los romanos, gente práctica donde las haya, inventaron el lacrimatorio, una pequeña vasija de cristal donde podían guardarse las lágrimas por cualquier desgracia. Se han encontrado muchas de estas pequeñas ánforas en las tumbas: así se podía cuantificar la tristeza que había producido el óbito del difunto... aunque muchas de esas lágrimas hubieran sido compradas y procedieran de las plañideras.

Uno podía conservarlas y al final de la vida averiguar cuál había sido el mayor dolor de la misma: si la pérdida de la primera esposa o la segunda, si la de un hijo o una hija, si la de un perro o una esclava... Pero nosotros desperdiciamos las lágrimas, a pesar de lo que cuestan. Hoy el dolor es la sustancia más desaprovechada y despreciada del mundo: solo le importa al que lo sufre. Así nos va. No hay cumpassio, compasión, verdadera, y ni siquiera συμπάθεια, simpatía, que es el vocablo griego que el término latino calca. Para medir los sentimientos actuales haría falta algo parecido a un sismógrafo y serían solo los que uno siente por sigo mismo.

Solo hay que leer la prensa de derechas (o sea, toda la impresa y la mayor parte de la otra) para constatar el miedo que la acojona y la caga ante el terror de una izquierditis. Se entiende. Han dicho que el castillo de naipes de las pensiones se vendrá abajo en diez años, o antes quizá, si vuelve otra más que posible Gran Recesión, no habiendo podido salir siquiera de esta (salvo los islandeses, que encarcelaron a todos sus banqueros y se negaron a pagar la deuda; ahora les va mejor que a nosotros, putillas de madame Merkel). Dicen los de Europa que no adoptemos solos la tasa Tobin a la banca, que da cosa y yuyu y después el diluvio... Después de que encima les hayan sacado los colores por sus comisiones ilegales, posibles gracias al fascismo financiero heredado de la Franquicia (el cuerpo corrupto del santo dicen que va a la Sagrada Familia, pero hay una propuesta que quiere enviarlo a una cuneta desconocida; no sé, incinerarlo estaría bien, como al genocida Ben Laden). Pero alguien tiene que ser el primero. 

Seguramente temen que fuera un precedente gravísimo eso de que la banca empezara a pagar cuentas (lo que, por otra parte, es casi lo que hace: hay quien roba los bancos por fuera y hay quien los roba por dentro, decía el cantautor Quintín Cabrera). Causaría una seria pandemia de virus islandés y se propagaría de forma irreparable para el capitalismo, ahora que empezaba a perder el rostro humano que había adquirido en su combate con las socialdemocracias avanzadas y el dizque comunismo. Precisamente don Lorenzo Trujillo, el antiguo rector del Seminario, va a publicar una distopía situada en el año 2040, El rostro,  donde se refleja la evolución que espera a nuestra sociedad. La presentará mañana en el museo López Villaseñor; sin duda será una obra valiente sobre lo que nos espera, pues a muchos nos asusta mirar al futuro, que es algo que se hace no solo con la imaginación, sino con la mente. 

El posible retorno de la socialdemocracia caga que no veas a los partidos bancarios y a los medios que les lamen el apetitoso culo. Su sentimiento predominante es el miedo por el futuro. Pero el de los pobres y el de los débiles es uno peor: es la tristeza, es el dolor por lo presente. Que no cotiza en los medios.

domingo, 30 de septiembre de 2018

De tiranías (y II). Memorias manchegas de la Guerra Civil.

Uno ha ido coleccionando autobiografías de manchegos y por eso echa de menos algunos manuscritos que averiguó se escribieron y Dios sabe por dónde andarán. Se sabe (así lo dijo Pedro Sainz Rodríguez), que Franco hizo buscar y destruyó los manuscritos de memorias de sus generales, entre ellos el de Queipo de Llano, que leyó el propio Sainz en Roma y han reconstruido en parte. Pero casi no pudo hacer lo mismo con los de los generales demócratas. Para nosotros es el más importante, sin duda, el escrito a lápiz por el general valdepeñero y masón Juan García Gómez-Caminero (1871-1937). Autor de alguna novela, tratadista militar (se le debe un De la guerra de casi quinientas páginas) y avezado conspirador republicano, fue uno de los pocos que se dio cuenta de la que tramaba Emilio Mola y escribió informando de ello al ministro de la guerra, que no le hizo ni puto caso. Está en manos de una de sus descendientes.

Otro interesante es el de mi colega Carlos Calatayud Gil, un profesor de lengua y litteratura que llegó a dirigir el Instituto Maestro Juan de Ávila y es abuelo del famoso juez Emilio Calatayud. Yo me encontré en un gordo libro de viejo en papel biblia que compré, Cátedra 1960-61. Prontuario del profesor (Madrid: Dirección General de Enseñanza Media, 1960, p. 972) una pequeña biografía suya, con foto y todo. Además recuperé de Internet una portada de una obra que escribió en que aparece su caricatura con uniforme falangista.


Nació en Valencia, el 24 de enero de 1894. Antes de la Guerra Incivil colaboró en El Pueblo ManchegoVida Manchega y fue "profesor de Terminología". Estuvo de director en el Instituto de Peñarroya (Jaén) hasta que estalló la contienda y fue luego secretario en Córdoba y director de nuevo en Cádiz. Licenciado en Derecho, fue maestro de primera enseñanza y oficial del Cuerpo Técnico de Gobernación por oposición. También por oposición, fue delegado de Información y Turismo y asimismo profesor numerario de institutos locales, presidente de la Diputación de C. Real, secretario de la Junta Provincial de Beneficencia, Presidente del Patronato de Protección a la Mujer, Delegado Provincial de Educación Popular, Secretario Provincial de FET y de las JONS "desde la liberación hasta 1942" y decano del Colegio de Abogados durante trece años. Lo incorporaron al cuerpo de catedráticos de lengua y literatura en noviembre de 1941. Se puede añadir a esto que dirigió el Instituto de Estudios Manchegos al menos desde 1970. En su haber tenía tres discursos falangistas en alabanza de la Victoria (dos de 1939 y uno de 1940) y En pos del Caudillo. Colaboración al logro de la España una, grande y libre (C. Real, imp. Alpha, 1942), ciento setenta y cinco páginas de las que habla muy poco la Historia de la literatura fascista española de Julio Rodríguez Puértolas. Y he aquí lo importante: un manuscrito inédito, Memorias de mi cautiverio, en tres volúmenes.


Duro debió ser el cautiverio de este señor si se extendió por tres volúmenes, pero la familia haría bien en donarlo a alguna biblioteca o editarlo al menos en Internet. Es cierto que poseía la Medalla de sufrimientos por la patria y era caballero de la Cruz de Cisneros y Cruz de Peñafort. Vivía en la calle Caballeros, número 15 y tenía por teléfono el 1058, así que hoy seríamos más o menos vecinos. Es una lástima que haya tantos manuscritos inéditos por ahí, entre ellos la famosa traducción dieciochesca en verso y anotada de la Iliada de Homero hecha por el jesuita expulso, manchego de Oropesa, Manuel Rodríguez Aponte (1737-1815), localizada hoy en la Biblioteca Vaticana y tan alabada por su amigo Moratín, o la del manuscrito original del Bernardo del Carpio o La derrota de Roncesvalles del poeta barroco valdepeñero Bernardo de Balbuena. ¡Qué vergüenza!

Gianna Prodan escribió e imprimió además una deliciosa autobiografía de su marido, el escultor Joaquín García Donaire. De la guerra cuenta barbaridades como que al obispo mártir Narciso Estenaga lo pusieron a sacar agua de un pozo tirando de una noria como un burro, pero en lo que yo más me fijé fue en los chismes que cuenta sobre Ángel Crespo. Usa su nombre entero en los que se podían contar, pero recurre a las siglas Á. C. cuando habla de sus presuntas correrías por las casas de putas y cómo le pillaron ganando un premio de poesía provincial con un poema copiado de Rafael Morales. ¡Lo que sabe esta señora! En fin, hay otras memorias de manchegos en mis estanterías, de esta y de otras épocas, de las que ya les contaré si hace al caso.

martes, 25 de septiembre de 2018

Entrevista a Albright con motivo de su libro Fascismo. Una advertencia

Pablo Pardo, Entrevista a Madeleine Albright: "Lo que vemos en España con Cataluña ya lo vimos en Yugoslavia" en El País, 25 SEP. 2018:

Primera mujer que alcanzó el cargo de jefa de la diplomacia en su país e impulsora de la intervención militar en Kosovo, publica ahora un libro que describe el fascismo como una forma de alcanzar el poder fomentando la división social

Cosas de los estadounidenses: el despacho de trabajo de Madeleine Albright en la consultora y gestora de patrimonios que lleva su nombre -y con la que trabaja la ex ministra de Exteriores española Ana Palacio- es más pequeño que el de un jefecillo de tercera en cualquier empresa de España. Por tener, hasta tiene las paredes de cristal. O sea, es más una "pecera" que un "despacho". 

Probablemente, Albright haya rumiado en esa oficina la frustración que se llevó en la noche del 8 de noviembre de 2016 cuando, contra todo pronóstico, Donald Trump ganó la Presidencia. La primera mujer que fue secretaria de Estado de Estados Unidos recuerda que se encontraba en Nueva York, lista para celebrar la victoria de Hillary Clinton, su amiga y, además, esposa de su mentor, Bill Clinton -en cuyo Gabinete ejerció de impulsora de la intervención militar en Kosovo-. "Fue un golpe muy duro. Me quedé estupefacta, en shock. Y aún lo estoy", confiesa. En los meses siguientes, Albright empezó a ver de manera cada vez más crítica la política de países como EEUU, Hungría, Polonia, Turquía y Venezuela, hasta el punto de escribir el libro, que ahora publica Paidós en España, 'Fascismo. Una advertencia'. Es un volumen que "algunos dicen que es alarmista. Bien, es que quiero que sea una señal de alarma", recalca. Si alguien sabe de los peligros del fascismo es la católica y estadounidense Albright, que nació judía en Checoslovaquia hace 81 años con el nombre de Marie Jana Korbelová, y que perdió más de dos docenas de familiares en los campos de exterminio nazis. La tesis del libro es que el fascismo no es tanto una ideología como una forma de alcanzar y mantener el poder basada en fomentar las divisiones de la sociedad, y que, para que se dé, requiere tres factores: una fractura social, la debilidad del liderazgo político, y la aquiescencia de las fuerzas conservadoras.

Uno de los ejes del libro es el desprecio de Gobiernos y partidos por el sistema judicial y, en general, por la idea de Estado de Derecho. Para ellos, el líder -o el grupo social al que representa el líder- está por encima de la ley.

Depende en cada caso. Trump hace cosas como insultar a un juez que tiene un nombre hispano [Gonzalo Curiel], minusvalorar los aspectos legales de sus acciones y considerarse a sí mismo por encima de la ley. En otros países, como Polonia y Hungría, los Gobiernos están tratando de minar sus sistemas judiciales. Y una de las bases de una democracia es un sistema judicial independiente.
La idea de que las leyes o los acuerdos internacionales están solo para limitar a las sociedades y que éstas deberían empezar de cero se está extendiendo. El mes pasado, Max Boot [que es republicano, pero se opone a Trump] equiparaba en el 'Washington Post' lo que está pasando en Cataluña con el Brexit, en el sentido de que se trata de comunidades que creen que deben romper con el resto y seguir por su propia cuenta.

La globalización ha beneficiado a todos los países del mundo, pero también ha creado el problema de la identidad. Todos tenemos nuestra identidad étnica, religiosa, lingüística... Pero, si mi identidad odia o rechaza tu identidad, es un problema. Muchos países en Europa Central y Oriental fueron creados tras la Primera Guerra Mundial sobre la base de la identidad y eso, en algunos casos, lleva a la idea de que esas naciones tienen que tener una población homogénea. Para mí, eso es un error, como estamos viendo ahora en Hungría con Viktor Orban, que quiere que solo voten los que son étnicamente húngaros, vivan donde vivan, y no los inmigrantes o extranjeros que residen en el país. Eso también lleva a la creación de 'microestados' étnicamente homogéneos. Es algo que estamos viendo en España, y que ya vimos en la ex Yugoslavia. Es, insisto, un error, porque las sociedades multiétnicas son más estables.

En EEUU muchos culpan también a su partido, el Demócrata, de seguir una política de identidad, en la que cada uno debe votar por lo que es, no por lo que cree. En EEUU, los hombres -y muchas mujeres- blancos, y personas de nivel educativo bajo, votaron por Trump. Las minorías y los blancos con más educación, por Clinton. ¿No son responsables los dos?

No. La diversidad no es un problema para los demócratas, porque vivimos de ella, y somos conscientes de que ésa es la gran fuerza de EEUU. Nosotros no tenemos problemas con que nos voten más hombres. Sí creo, sin embargo, que la manera en que las sociedades se ven a sí mismas ha cambiado mucho en los últimos 20 años. Cuando yo llegué a EEUU [en 1948] este país era un crisol de razas y de culturas. Después, empezó un movimiento hacia la política de identidad con los afroamericanos, y el crisol se transformó en mosaico.

En su libro, usted cita una frase de Hitler, en la que éste alardea de que la clave de su éxito era presentar problemas complejos de una forma muy básica. Eso suena, y mucho, a lo que hacen las redes sociales hoy. ¿Empobrece la tecnología el debate público?

Mucho. La tecnología es como la globalización: tiene cosas buenas, pero también genera problemas. Recuerdo cómo una granjera keniana me contaba cómo había cambiado su vida ahora que no tiene que caminar kilómetros para pagar las facturas porque puede hacerlo con el teléfono. Eso es lo bueno. Lo malo es que la tecnología y las redes sociales han desagregado las voces. La gente vive en su propia cámara de eco, y solo oye lo que quiere oír, lo que confirma sus puntos de vista, y así no se puede hacer uno una idea fiable de lo que está pasando, lo que genera expectativas que no se cumplen, y rompe los partidos políticos. Y yo creo en los partidos políticos, porque, en mi opinión, ayudan a que la gente ponga sus puntos de vista en común y forme coaliciones con otras personas con las que tal vez no esté de acuerdo al 100%, pero sí en lo fundamental. Otro problema es la tiranía de la inmediatez. A mis alumnos [de la Universidad de Georgetown] les digo siempre: "La primera información que recibes siempre es equivocada".

Usted no menciona a Benjamin 'Bibi' Netanyahu en su libro, a pesar de que sus políticas y su retórica encajan en lo que usted define como fascismo: explotar divisiones, cuestionar la Justicia...

En esta cuestión de la evolución de la relación entre los israelíes y los palestinos, en este momento, es exactamente lo que usted está diciendo. Solo puedo decir que no estoy de acuerdo con lo que Netanyahu está haciendo, y con cómo ha capturado la misión de un Estado judío, porque un Estado judío no significa que tengas que eliminar la presencia de otros grupos. Democracia es, sin duda, gobierno de la mayoría y derechos de la minoría. Por eso, el tribalismo de un grupo contra otro impide la democracia. Sin compromiso, no hay democracia.