Se va a jubilar Jerónimo Anaya, uno de los pocos hombres integérrimos que nos quedan. Solo la enfermedad ha podido con él, pero la verdad es que ya se merecía descansar. Comparto con él un latoso maldormir, y maldormía yo la madrugada cuando se me vino a las mientes el primer cuarteto de este soneto que voy a dedicar a su memoria, porque solo es memoria la de la gente que gusta recordar:
De Jerónimo tengo que deciros
que se pasó la vida trabajando;
su oficio fue estar siempre ayudando,
sin concederse tregua ni respiros.
De do viniesen le dio igual los tiros:
sin ambición, con humildad, fue andando
el áspero camino en que enseñando
el más justo ganó de los retiros.
Poeta, cervantista y quevediano
nos regaló en sus versos simpatía,
y recogió en su patria, que es la mía,
romances de muy limpio castellano:
de su tierra sacó literatura
y nos la dio con toda su frescura.
martes, 21 de octubre de 2014
Pedro y Pablo
Sobre Pedro Picapiedra y Pablo Mármol no hay mucho que decir, la verdad, aunque parezca que sobre la piedra del Pesoe se vaya a levantar Iglesias. Que uno pierda la corbata y el otro la gane es anecdótico y trivial; más grave sería que le creciera a Pedro una coleta de cometa o que Pablo segregara una camisa Ike, siendo descamisado natural y no de bote. Pero Periquín es un descaminado y nunca irá "por buen camino"; disimula muy mal ser un lumpen del señor Rajuela-Rajoy, con quien pactará, según dice el divino González, ahora también adivino, mientras que Pablo tiene a su favor a Bam-bam, cuya tranca da tanta leña que podemos decir que pasaremos calientes este invierno. Sin embargo, es pronto para saber si nuestro periquito se quedará aporreando la puerta del vil gobierno a causa de su increibilidad, pero uno aventuraría que sus pedradas de papa del pepoísmo se quedarán cortas ante el alcance de las e-pistolas paulinas, el chanchullamiento andaluz y los círculos cada vez más olímpicos y estrechos de Podemos, que ha renunciado a la Santísima Trinidad, como en los tiempos del napoleónico Espartero, para asumir todo el poder para los Podemos. Sueña Pedrito con hacer de Podemos un Pudimos y hasta un puding, pero su partido parece eso, partido, con el asunto aún coleteante de Susana y el Viejo: unos dicen una cosa y otros otra, como en el episodio del profeta Daniel. Si al Pesoe le pica la piedra de Pedro, mejor es que, en vez de rascarse, se castre o se deshaga de él o incluso se deshaga simplemente, no eso tan gracioso de refundarse, porque sobre esa piedra se levantaría Iglesias. Un apóstol de los gentiles, esto es, de los no pertenecientes a la casta.
lunes, 20 de octubre de 2014
Viejo en esta plaza
El encomio ajeno se vende a precio de oro en estos tiempos en que la voluntad general se ha vuelto tan exigente. No he visto mejor análisis del asunto que el Abel Sánchez de Miguel de Unamuno, que reduce el vicio a un arte y la virtud a una ciencia. Coincidiría en decir que la envidia es el defecto capital del español. Aquí, en esta tierra, y en especial en la del bachiller Sansón Carrasco, se envidia incluso hasta lo malo, hasta la locura, hasta el sufrimiento se envidia. Cervantes bien que lo sabía, y al respecto compuso el célebre El curioso impertinente en su primer Quijote. Un hombre feliz no logra creérselo porque necesita la envidia para poder sentirse vivo, aunque tal cosa le cueste la muerte. Hay gente así: necesita sufrir para vivir, porque se ha pasado la vida sufriendo y ya no sabe vivir, no reconoce la vida aunque la haya alcanzado al fin. En consecuencia, está ya muerta, aunque el protagonista se muera de verdad al quedarse sin honor, sin dignidad y sin autoestima. ¿Por qué tiene que avergonzarse uno de ser uno mismo y de hacer aquello que le gusta hacer y que hace bien? ¿Y por qué se le tiene que negar el derecho al elogio que exige la franqueza? ¿La sociedad no puede vivir sin mentira ni competencia?¿Por qué se mira siempre a lo malo y no a lo bueno?
Cualquiera que se apreste a hacer un acto público (sin sacrificar ningún becerro) ha de esperar sin duda más un baño de ingratitudes que de multitudes, y si alguna multitud se congrega en alabanza, será porque hay interesados en sí mismos, pues sólo lo que redunda en propio beneficio es lo que interesa "en general"; un trozo del becerro, adecuadamente cocinado con especias. De ahí las grandes cenas: si uno no puede merendarse un buen plato, tendría que merendarse a su vecino. Los dientes necesitan despedazar algo.
Por eso se elogia siempre a los que sostienen la cara más sonriente; los que enseñan más los dientes son los más poderosos del rebaño, los que más pueden morder y dirigir la caza. Los que sufren son, como quiere Walking dead, "ganado", no "carniceros": unos insociables que nos quieren contagiar la lepra. Los que se preocupan de pequeñas cosas han de verse quedar en nada y pasar a los anales de la insignificancia, los pobres, luchando a brazo partido por perder en las eliminatorias o semifinales de la muerte. Son eso, perturbados que van por sendas poco trilladas y en el campo buscan más los cardamomos que las amapolas. Los perdedores en el campo de Agramante del nihilismo. Otros, sin embargo, reciben el tratamiento conveniente para las patologías de su cargo; son delegados del infierno en la región y se relamen las prebendas con gusto. Los que investigan la miseria al pormenor solo quieren sentirse acompañados y comprendidos por aquellos que estudian en su mismo campo o comparten similares aficiones, porque se estudian a ellos mismos. Quieren compartir lo que han descubierto, ese pedacito de verdad que tanto les ha costado desenterrar y del que se sienten legítimamente satisfechos. Pero eso es mucha vanidad, hay que ponerse a cultivar margaritas con una blanca dentadura de pétalos para que se las coman los de siempre.
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Humor científico
¿Qué ruido hace un electrón al caer al suelo ?
-Plank
Quark, quark
Porque cuando encuentran la posición no encuentran el momento
Entran Bill Gates, Steve Jobs y Linus Torvald a un lavabo público.
Bill Gates termina de mear, se lava las manos, y empieza a secarse las manos con un montón de papel, mientras dice: En Microsoft, las cosas las hacemos bien.
Steve Jobs termina de mear, se lava las manos, coge un pequeño trozo de papel y dice: Nosotros, los de Apple, optimizamos los recursos.
Temina Torvald, se mete las manos en los bolsillos y dice: Nosotros los de Linux no nos meamos en las manos.
Las tres leyes de la termodinámica:
1.- No puedes ganar.
2.- No puedes empatar.
3.- No puedes abandonar el juego.
"Si no eres parte de la solución, eres parte del precipitado"
-¿Qué es un físico cuántico? -Un ciego en un cuarto oscuro buscando un gato negro que no está allí.
Un Amperio y un Faradio se fueron a dar un Voltio, se encontraron con un Julio, le cogieron por los Ohmios, le metieron en un Watio y le dieron por Culombio.
De una entrevista a Quino
En 2006 publicó el que sería su último dibujo (padece glaucoma): el Dios católico preguntándose por qué tres religiones que decían creer en el mismo creador estaban enfrentadas: “¿No será que, en el fondo, cada una de estas religiones se ama más a sí misma que a mí?”.
lunes, 13 de octubre de 2014
Sermón del kiosco ardiente
Lo malo de la corrupción es su sostenibilidad. Emana de una fuente tan inagotable como la injusticia y la perpetúa la futilidad de un estado que nunca se logra identificar con la realidad, con lo que la suplanta transformándola en una ficción no quijotil, sino valleingrotesca. La corrupción es una infraestructura y el estado emana de ella como Überbau, porque es su proyección. El estado es eso, una tapadera, el evangelio o, como dicen los protestantes, un Nuevo pacto, más breve que el anterior (el Moderno Testamento no pasará de una docena de párrafos). Y, como el gobierno es solo una ilusión sin ilusiones, si antes uno rezaba plegarias ahora ni le servirán siquiera las instancias. Porque el estado es ahora una religión en que nos vemos con la necesidad (casi siempre económica, pero otras veces de expresión más urgente) de descreer. Y lo que venga a sustituirlo, quizá la dictadura de un antropólogo vegetariano, todavía está lejos de llegar en un planeta donde aún hay lugares en la Edad Media y no hay ya recursos para todos, sino para unos pocos.
Leer la prensa es terminar tan ciego como Jorge de Burgos y deseando prender fuego a todo el ordenador, ahora kiosco (ojo, que se escribe así). Y no porque la prensa se ría de lo más sagrado, sino porque lo más sagrado se ríe de mí, de usted, de todos, a través de la prensa. Esta solo se limita a apretar el zapato malo de la realidad. No sirve para pensar, ni tampoco para encontrar salida. En su fragmentarismo, funciona como un pleonasmo que resalta el ahogo de las circunstancias, las condiciones y si acaso las causas; no la salida de las consecuencias, las complicaciones y los fines. Estas subordinadas, tan poco adverbiales, abundan poco en su destejido texto, desperdigado e inconexo.
La opinión debía encauzarse en soluciones y reunir, con una argamasa de coyunturas futuribles, el armazón que falta para dar consistencia al futuro. Pero flotamos en una balsa de instituciones económicas generalistas, escogidas indirectamente de forma nunca democrática, al avío de los vientos de especulación, y cualquier tormenta nos hunde, sin que nos sirva no ya patalear, sino ni siquiera nadar, para llegar a una orilla, cuanto más a un otro mundo. Cuando nos embarcamos pensábamos en otro destino.
La opinión debía encauzarse en soluciones y reunir, con una argamasa de coyunturas futuribles, el armazón que falta para dar consistencia al futuro. Pero flotamos en una balsa de instituciones económicas generalistas, escogidas indirectamente de forma nunca democrática, al avío de los vientos de especulación, y cualquier tormenta nos hunde, sin que nos sirva no ya patalear, sino ni siquiera nadar, para llegar a una orilla, cuanto más a un otro mundo. Cuando nos embarcamos pensábamos en otro destino.
Como bien sabemos los profesores de lengua, lo último que se aprende, lo más difícil de averiguar, son las consecuencias, las complicaciones y los fines, no las circunstancias, las causas y las condiciones, que son siempre los argumentos que esgrimen los alumnos y los políticos malos para no haber hecho los deberes. De hecho, se va al trullo por causas, porque por soluciones solo se va al gobierno, a enriquecerse. Como en esta seguidilla que os regalo:
Para no hacer las cosas
siempre hay razones;
para poder hacerlas,
solo cojones.
Algo procura proponer la prensa de la entretela o cibernética, a pesar de la batiburricie de iracundos donde solo sobrevive el psicópata más enterado; pero la prensa papelera lo único que pone es la mano, como los monos del zoo. Uno querría ver ideas, ya incluso más escasas que la honradez, y menos opiniones: son como el culo, todo el mundo tiene una. Algo mejor son los duelos high noon, pero lo único que termina uno haciendo, ya lo digo, es tirar la estrella a Podemos, porque lo único que quiere la gente es que deje de juntarse el capital en tan pocos y que, en vez de ello, se junte el personal humano para trabajar y repartir aunque sea la miseria. Pero siempre faltan los mismos, los que más salen en la tele y sus amigos los bancos, que se han comido todas nuestras cajas de ahorros, pero no nuestras ganas de recuperarlos.
Que un monje cualquiera queme una iglesia del saber o biblioteca donde se rinde tributo a la diosa Razón sin que por ello se le pierda el respeto a la Fe e incluso otros diosecillos menores, es algo relativamente frecuente en tierras aspérrimas y celtíberas cual estas, e incluso en Calzada de Calatrava, y si se quema un kiosco, creo yo que hasta me absolverían los filósofos y el propio Guillermo de Baskerville, quien era partidario de dejar los hechos pelados a navaja de Occam. Yo propondría quemar bancos, ahora que sabemos que, como quería el cantautor uruguayo Quintín Cabrera, que hoy sería bolivariano,
Hay quien asalta los bancos
y hay quien los roba allá dentro
Pero hacer eso contravendría el primer mandamiento de la Ley económica mundial, que no rompe sus tablas por nada, ya que siempre han adorado al becerro. Dentro del de Falaris los metía yo. Como me detestan, los destexto, pues no hay nadie que destete a tantos mamones.
Algo podrían hacer los jóvenes, los Adso de Melk. Ingmar Bergman, en La linterna mágica, decía que lo único que envidiaba de la juventud era el entusiasmo, combustible que la mayor parte de los atacados por los años ha gastado no solo en batallitas, sino también en una feroz guerra de trincheras. Juntar viejos y jóvenes siempre dio fruto y mereció la pena: aquellos previenen los errores bisoños y estos les comunican su energía volviéndolos fértiles de nuevo, a la agronómica manera de una vid injertada. Esa fue la fórmula que tantas glorias dio a las universidades europeas: sumar al carcamal más vetusto el más rebelde retoño hijo del tiempo. Pero la sociedad actual desprecia por igual a los viejos y a los jóvenes. A los primeros los retira, acalla y margina. A los segundos los adocena, los deprime y por último los mete en la tumba del paro hasta que los ha convertido en algo peor que unos viejos, unos viejos sin pensión, para que mueran. Es increíble cómo se vende el estereotipo del nini en esa obscena publicidad, que todavía se encuentra más al margen de la realidad que el gobierno, que ya es decir. Incluso puede engañar mejor: el entusiasmo, la energía y el infantilismo se venden mejor que la paciencia, el método y el orden. Uno, que continúa siendo un bruto pese a la edad, ha envidiado más de una vez a los viejos, porque gracias a su orden han podido obtener los mismos resultados que yo, pero gastando menos energía. Es lo bueno que tiene la experiencia: cometes menos errores y te dispersas menos, mientras quiera Alois Alzhéimer.
Los viejos ven volver todo una vez y otra. Por ejemplo, el siglo XIX. En una Ciudad Real como esta se proclamó la "República Iberiana" (de que se espantaba con horror el periodista manchego Agustín de Castro presagiando la horrible tiranía de los "mamones, caparrotas, cuácaros, lameplatos y ceposquedos", pues estos y otros graciosos nombres daba a los liberales en su Atalaya de la Mancha). Uno preferiría algo menos autóctono que una asquerosa Constitución de Cádiz, por ejemplo la Carta de Mandén, que ni siquiera tuvo en cuenta en su tesis sobre constitucionalismo africano el señor Herrero de Miñón, una de las momias padres de la carta otorgada que nos sojuzga, que un jurista tan eminente como Karl Loewenstein llamaría constitución semántica. La Carta de Mandén se redactaba cuando todavía andábamos en Cruzadas; tardamos cinco siglos en llegar a lo mismo y formular unos derechos humanos que ya había suscrito Sundiata, emperador de Mali. Pero no voy a predicar aquí tampoco la moral ubuntu del bantú Mandela, porque seguro que más de uno ya se ha reído bastante con lo que vengo diciendo; nuestros africanos no son negros, aunque gasten tarjeta negra.
Después de todo, es lógico que los neofranquistas de pepoe, sindicatos, bancos y demás mamosos roben la iniciativa al pueblo de elegir su destino. Después de todo, ya le han robado todo lo demás. El sha Rajoy, que presume ahora de cien mil empleos (algo a lo que no llega la decena larga que asume su emperatriz Soraya) no quiere romper las tablas de la Constitución, porque sigue adorando al becerro alemán. Está muy tranquilo, porque sabe que el tiempo y unas elecciones locales bastarán para desinflar a un ayatola trotkista inteligente como Pablito, con más retórica que Lausberg y Perelman juntos. ¿Y Pedrín? Perdido.
viernes, 10 de octubre de 2014
Las noticias más censuradas
De Rebelión.org aquí, redactado por Ernesto Carmona:
Las 25 noticias más censuradas por la gran prensa de Estados unidos se dieron a conocer esta semana en el anuario Censored 2015, que publica el Proyecto Censurado de California desde hace 38 años, en colaboración con la Universidad Sonoma State y actualmente, con decenas de universidades comprometidas con este trabajo por la libertad real de información.
Éstas fueron las top ten, o sea, las 10 noticias más importantes censuradas:
• El aumento veloz de la acidificación de los océanos pone en peligro la vida marina.
• Los gobiernos que más se benefician con ayuda de EEUU practican la tortura.
• La gran prensa ignoró denuncia de WikiLeaks sobre el Tratado Trans-Pacífico (TTP).
• Corporaciones proveedoras de Internet amenazan su neutralidad.
• Banqueros de Wall Street tienen apoyo pese a sus crímenes mayores.
• Estado profundo: “Gobierno sin referencias al consentimiento del gobernado”.
• FBI ignoró plan de asesinato contra líderes Occupy mientras la NSA y el gran capital daban golpes bajos a los disidentes.
• Grandes medios ignoran conexión entre excesos del clima y calentamiento global.
• Hipocresía mediática de EEUU en la cobertura de la crisis de Ucrania.
• OMS suprime informe sobre cánceres y defectos de nacimiento en Irak.
1.- El aumento veloz de la acidificación de los océanos pone en peligro la vida marina
Es archi-sabido que el uso de combustibles fósiles -como carbón, petróleo y gas natural- libera dióxido de carbono (CO2) en el aire. Pero es menos sabido que el 25% de ese dióxido de carbón -más de 9 mil millones de toneladas al año- es absorbido por los océanos. Craig Welch invitó, en el Seattle Times, “a imaginarse a cada habitante de la tierra sacudiendo sobre el mar un trozo de CO2 tan grande como una pelota de bowling. Esto es lo que cada día le hacemos a los océanos”. Como informaron Welch y otros, el CO2 cambia la química de los océanos más rápido que en cualquier otro momento de la historia humana, con consecuencias potencialmente devastadoras, tanto para la vida marina como para la gente que depende de la industria pesquera mundial como fuentes vital de proteína y sustento.
2.- Los gobiernos que más se benefician con ayuda de EEUU practican la tortura
Las diez naciones seleccionadas para recibir el grueso de la ayuda extranjera de EEUU en el ejercicio económico 2014 practican todas la tortura y son responsables de los mayores abusos contra los derechos humanos, según reporta Daniel Wickham en Left Foot Forward.
Wickham llegó a esta conclusión al analizar una combinación de cifras de ayuda extranjera proyectadas, en un informe de enero 2013, por el Servicio de Investigación del Congreso y cruzó esa información con hallazgos de torturas divulgados independientemente por Amnesty International (AI), Human Rights Watch (HRW) y otras organizaciones de derechos humanos con reconocimiento internacional, en particular de EEUU, que suele utilizarlas como coadyuvantes de su política exterior agresiva y discriminatoria.
3.- La gran prensa ignoró denuncia de WikiLeaks sobre el Tratado Trans-Pacífico (TTP)
WikiLeaks publicó el 13 de noviembre de 2013 una sección del acuerdo comercial conocido como Tratado Trans-Pacífico, Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Cooperación Económica, o TPP (por su sigla en inglés). En la superficie, el tratado habla de facilitar el comercio entre Australia, Brunei, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur, Estados Unidos y Vietnam. Sin embargo, hay varias luces rojas que emperifollan este acuerdo que se negocia en secreto.
El acuerdo afectará a 800 millones de personas y a un tercio de todo el comercio mundial, pero apenas 3 personas de cada nación signataria tienen acceso al documento completo. Entre tanto, 600 “consejeros corporativos,” que representan el “gran negocio petrólero” (big oil), corporaciones farmacéuticas y del entretenimiento, están involucrados en la redacción y las negociaciones secretas del TPP.
4.- Corporaciones proveedoras de Internet amenazan su neutralidad
Cuando el anuario Censored 2015 entraba en prensa, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) reveló públicamente su propuesta de nuevas reglas para el tráfico en Internet. Por 3 votos contra 2, la FCC abrió una ventana de cuatro meses para comentarios públicos formales sobre cuán estrictas deberían ser aquellas reglas, y galvanizó la atención de los grandes medios corporativos de información sobre la cuestión de la neutralidad neta.
Por contraste, durante meses previos a este desarrollo, periodistas independientes como Paul Ausick (Wall St.,), Cole Stangler (In These Times) y Jennifer Yeh (FreePress) estuvieron liderando el esfuerzo por informar al público sobre el esperado enfrentamiento entre la neutralidad neta y las murallas de esta batalla.
En septiembre de 2013, la corte de apelaciones federal de Washington DC comenzó un caso crucial presentado por el mega grupo comunicacional y proveedor de Internet Verizon Communications Inc., que desafía a la autoridad FCC a regular a los proveedores del servicio y amenaza a los usuarios. Los resultados de este duelo aún no se definen.
5.- Banqueros de Wall Street tienen apoyo pese a sus crímenes mayores
Una historia que atravesó una década llegó a un final infortunado y nada sorprendente. Tres ex banqueros de General Electric –Dominick Carollo, Steven Goldberg y Peter Grimm— fueron condenados en 2012 por remates fraudulentos de obligaciones municipales, esencialmente por robar fondos de proyectos destinados a construir escuelas públicas, hospitales, bibliotecas y clínicas para ancianos en prácticamente cada estado estadounidense.
Sin embargo, en noviembre de 2013, aquellas acusaciones fueron invertidas por un tecnicismo: A los acusadores federales les tomó tanto tiempo construir el caso masivo que se agotó el plazo legal. Como lo hizo notar un abogado de la defensa, los tres hombres fueron liberados de la prisión justo a tiempo para estar en sus casas en la cena de Acción de Gracias. Y el mundo sigue rodando, Wall Street incluida.
6.- Estado profundo: “Gobierno sin referencias al consentimiento del gobernado”
No es ningún secreto que los ciudadanos están condenando al gobierno de Estados Unidos por su falta de transparencia, de responsabilidad y de representación constitutiva honesta. En un reporte para Moyers & Company –publicado por Billmoyers.com–, Mike Lofgren, miembro del personal del Congreso durante 28 años, especializado en seguridad nacional, abordó la aplicación del “estado profundo” que orquesta agendas privadas controladas de manera no democrática, mientras los medios corporativos distraen la atención del público centrándose en la política partidaria tradicional de Washington.
Lofgren afirmó que, aunque el estado profundo no sea “ni omnisciente ni invencible”, está “implacablemente bien atrincherado” en la “asociación híbrida de elementos del gobierno con las cúpulas del nivel más superior de las finanzas y de la industria, con capacidad para gobernar con eficacia a Estados Unidos sin referencias al consentimiento del gobernado”.
7.- FBI ignoró plan de asesinato contra líderes Occupy mientras la NSA y el gran capital daban golpes bajos a los disidentes
En octubre de 2011, cuando el movimiento Occupy llegó a Houston, los manifestantes fueron objeto de vigilancia local y federal, con infiltración de agentes provocadores y asaltos de la policía. Meses después, un documento obtenido en diciembre de 2012 en la oficina en Houston del FBI, reportado por Dave Lindorff, muestra que la agencia conocía un diagrama para asesinar líderes del movimiento Occupy y no hizo absolutamente nada.
El documento fue desclasificado legalmente en Washington por Partnership for Civil Justice Fund, que lo solicitó invocando la Ley de Libertad de Información (FOIA, según su sigla en inglés), pero fue liberado con tachaduras. Aún así algo se lee: Un identificado [SUPRIMIDO] planeó en octubre armar ataques de francotiradores contra manifestantes (sic) en Houston, Texas, si se considera necesario. Un identificado [SUPRIMIDO] había recibido inteligencia indicando que los manifestantes en Nueva York y Seattle planean protestas similares en Houston, Dallas, San Antonio y Austin, Texas. [SUPRIMIDO] planea reunir información de inteligencia en contra los líderes de los grupos de protesta y obtener fotografías, y luego formular un plan para matar a los líderes, suprimiéndolos vía rifles de francotirador.
Lindorff reportó –en junio de 2013– que el FBI conocía la identidad de quién o quiénes planearon los ataques con francotirador, pero no había desclasificado ningún nombre.
Paul Bresson, jefe de la oficina de prensa del FBI, explicó: "Los documentos FOIA [Free of Information Act] a que Ud. hace referencia fueron redactados en varios lugares con arreglo a la FOIA y a las leyes de privacidad que rigen la divulgación de dicha información, por tanto no soy capaz de ayudar a llenar los espacios en blanco... [S]i el FBI estaba al tanto de información creíble y específica implicando un plan de asesinato, la policía habría respondido con una acción apropiada".
8.- Grandes medios ignoran conexión entre excesos del clima y calentamiento global
Mientras el clima extremo llega a ser cada vez más común, recibe una parte justa de la cobertura informativa en las noticias. Pero a menudo estos informes fallan en ofrecer cualquier mención a la conexión entre el cambio de clima y los eventos y de extremo mal tiempo.
Peter Hart reportó para Extra! que las noticias nocturnas cubren los eventos extremos del tiempo tan inusuales y de interés general, pero generalmente omiten la explicación del cambio de clima como causa subyacente.
Un estudio del observatorio mediático Fairness and Accuracy in Reporting (FAIR) encontró que en 2013 los eventos extremos del tiempo dieron lugar a 450 segmentos de noticias, donde solamente 16 mencionaron el cambio de clima. En cuanto a noticiarios estelares específicos, el Evening News de CBS utilizó solamente expresiones como “calentamiento del planeta” y “gases de efecto invernadero” en 2 de 114 informes sobre eventos meteorológicos extremos.
9.- Hipocresía mediática de EEUU en la cobertura de la crisis de Ucrania
La ocupación rusa de Crimea condujo a los grandes medios corporativos y a funcionarios gubernamentales a pedir una respuesta severa de EEUU. El Secretario de Estado John Kerry declamó la intervención rusa como “acto del siglo XIX en el siglo XXI”. Según Robert Parry, de Consortium News, los críticos de Rusia en EEUU parecieron olvidar el historial propio de su país en derrocamientos de gobiernos democráticos, incluyendo la invasión ilegal de Iraq, que Kerry apoyó.
Los medios corporativos tampoco pueden reconocer que Putin ordenó la ocupación de Kiev después que un golpe conducido, por lo menos en parte, por los neo-nazi, en condiciones discutibles menos criminales que la invasión de EEUU de Iraq, que Washington legitimó con acusaciones falsas.
“Si Putin está violando el derecho internacional enviando tropas rusas a Crimea después que un golpe violento, encabezado por las milicias neonazis, expulsara al presidente democráticamente elegido de Ucrania –escribió Parry–, entonces ¿por qué el gobierno de EEUU no ha llevado al Tribunal Penal Internacional a George W . Bush, Dick Cheney y, de hecho, a John Kerry por su invasión a Irak, de lejos más criminal?”
10.- OMS suprime informe sobre cánceres y defectos de nacimiento en Irak
En contradicción con su propio mandato, la Organización Mundial de la Salud (OMS) continúa suprimiendo pruebas destapadas en Iraq sobre los efectos del uso militar estadounidense de uranio empobrecido y otras armas que no sólo mataron a muchos civiles sino también causaron una epidemia de defectos de nacimiento y otros graves problemas de salud pública. Al rechazar la difusión de este informe, originalmente destinado al gran público, la OMS oculta la responsabilidad del gobierno de EEUU y, a la vez, protege eficazmente a sus fuerzas militares causantes de esta catástrofe de salud pública.
Un informe del Ministerio de Sanidad de Irak y de la OMS, que reporta cánceres y defectos de nacimiento, debió ser entregado al conocimiento público en noviembre de 2012, pero los funcionarios han retrasado indefinidamente la difusión del informe. A esta fecha, [13/09/2014] Denis Halliday escribió en Global Research que el reporte de la OMS permanece “clasificado”. Según la OMS, se ha retrasado la liberación del informe porque su análisis necesita ser evaluado por un “equipo de científicos independientes”.
El informe de Halliday comparó el caso irakí con la herencia de problemas de salud derivados del uso del Agente Orange por las tropas de EEUU en Vietnam. Mientras tanto, la realidad es que “Irak está envenenado”, escribió la doctora en medicina Mozhgan Savabieasfahani en ZNet.
¿Qué es el Proyecto Censurado?
Proyecto Censurado es el más antiguo observatorio de vigilancia de noticias censuradas por los grandes medios de Estados Unidos. Lo inició en 1976 el sociólogo Carl Jensen, académico de la Universidad Sonoma State, de California, al concluir que los grandes medios estaban ocultando a sus usuarios demasiada información relevante sobre el entramado del episodio Watergate, el caso de espionaje político que provocó la caída del presidente de EEUU Richard Nixon.
Al jubilarse Jensen, en 1996 asumió la dirección del Proyecto Censurado su colega Peter Phillips, quien lo condujo hasta 2010. Desde 2010, Phillips preside el Project Censored y su matriz actual, la Media Freedom Foundation, que patrocina el proyecto de investigación transformado hoy en un programa académico para estudiantes que cursan sociología y periodismo en EEUU.
Actualmente, la dirección del Proyecto recae –desde 2010– en el académico Mickey Huff, secundado por su colega Andy Lee Roth.
Esta iniciativa de 38 años surgió de las aulas universitarias de ciencias sociales –no de periodismo–, aunque su objeto de estudio son los grandes medios, pero en este año académico 2014-2015 comenzaron a incorporarse profesores y estudiantes de periodismo, por ejemplo en la Universidad Europea de Madrid (UEM). Proyecto Censurado produce y publica Censored, un anuario cuyo primer capítulo contiene las 25 noticias más importantes que el grueso público jamás conocerá en los noticiarios de la noche, ni leerá en los grandes matutinos, por la parcialidad y autocensura que hoy caracterizan a los grandes medios de todo el mundo. Este volumen anual de más de 500 páginas, desde 1994 está a cargo de la editorial Seven Stories, de Nueva York.
Convertido ahora en un proyecto nacional de investigación de medios, las noticias de cada año son seleccionadas por casi 300 estudiantes y docentes de una veintena de universidades entre cientos de informaciones que nunca verán la luz pública. Las 25 “noticias más censuradas” surgen de un proceso riguroso de selección a cargo de un jurado nacional e internacional, integrado entre muchos otros, por figuras como Noam Chomsky.
Cada historia periodística se presenta en detalle, junto con actualizaciones de los periodistas de investigación que las dieron a conocer. Además de las 25 historias seleccionadas, los capítulos adicionales del libro profundizan en temas de actualidad sobre los grandes medios. La sección Análisis de Medios proporciona actualizaciones anuales de lo que el Proyecto Censurado llama Junk Food News (Noticias Basura), Noticias Abuso y Déjà Vu de la Censura.
También se dan a conocer algunos signos de esperanza, principalmente respecto al fortalecimiento y crecimiento de los medios de comunicación alternativos. El anuario da conocer el estado de la parcialidad de los grandes medios y ofrece una cobertura alternativa de todo el orbe.
En la sección Emergencia por la Verdad, académicos y periodistas dan una mirada crítica al imperio militar-industrial-mediático de EEUU/OTAN. Y en la sección Proyecto Censurado Internacional se describe el significado a lo largo y ancho del mundo de la lucha por la democracia en los medios de información. Se genera un debate en estrecha colaboración con la veintena de universidades afiliadas al Proyecto Censurado, en EEUU y resto del mundo, sí como medios de comunicación alternativos de todo el orbe.
Favorito perenne de los libreros, académicos y lectores de todo el mundo, el anuario Censored es una de las señales más fuertes del deseo colectivo por noticias verdaderas, una necesidad sentida por los ciudadanos que ya no confían en la visión del mundo que retratan los grandes medios.
El actual director del Proyecto Censurado, Mickey Huff, también ocupa un sillón en el Consejo de Directores de la Fundación por la Libertad de los Medios (Media Freedom Foundation, MFF), que hoy alberga al Project Censored, presidida por el Dr. Peter Phillips, primer sucesor de Carlo Jensen en la dirección del Proyecto. Phillips y Huff animan todos los viernes el Programa Mañana Mixta, Project Censored Show, que se transmite desde Berkeley, California, por KPFA Pacifica Radio.
Huff, profesor de ciencias sociales e historia en la universidad Diablo Valley College, ha estado a cargo de las últimas cuatro ediciones anuales de la serie Censored. También es co-director del departamento de Historia de la Universidad Diablo Valley y, además, es músico y compositor por más de 20 años.
Andy Lee Roth, Ph.D., es director asociado del Proyecto Censurado, ha participado en la coedición de las últimas ediciones del anuario Censored, contribuye con textos originales de investigación sobre la cobertura de guerra de los grandes medios corporativos y sobre medio ambiente, además de participar ocasionalmente en el programa Mañana Mixta del Proyecto Censurado por radio Pacífica. También enseña sociología en Sonoma State University.
*) Ernesto Carmona, periodista y escritor chileno, jurado internacional de Proyecto Censurado
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Carlota Fominaya, "Técnicas para que un estudiante mejore su memoria", en Abc, 10/10/2014:
Querer recordar y no poder hacerlo resulta frustrante... pero quizás no tenemos la culpa de ello. Según Guillermo Ballenato, autor de Técnicas de estudio (Ediciones Pirámide), siempre hay que analizar qué factores pueden estar dificultando la memorización... «Puede haber una especial dificultad personal para memorizar... o una cantidad excesiva de información. O una dificultad intrínseca de los contenidos, una falta de confianza en nuestra capacidad... escasa motivación, falta de método de estudio, de práctica... lo importante es no dejarse abatir, y adoptar una actitud positiva».
Para Ballenato, es conviente conocer, probar, adaptar y personalizar diferentes técnicas para memorizar de una forma eficaz. «Todos los estudiantes deben saber que, a partir de la utilización de determinadas estrategias, es posible mejorar y optimizar la memorización». Estos son algunos de los ejercicios que este experto recomienda en su libro:
1. Cambiar de sitio en clase. La memoria visual y la memoria auditiva desempeñan un papel especialmente relevante en el aprendizaje. Senstarse delante en el aula nos ayuda a escuchar y ver mejor, a captar la explicación con más claridad y, por ende, a recordar más fácilmente.
2. Organización. La organización facilita la memorización. Distribuir una lista de objetos, por ejemplo, en diferentes categorías es una forma activa de trabajar con la información que facilita el recuerdo posterior de los mismos. Se retiene mejor una serie de elementos si se destacan sus semejanzas y diferencias, y si se clasifican por determinados criterios.
3. Atención y concentración. El ser humano tiene una capacidad limitada para recibir y retener información. La atención y la concentración son procesos que permiten discriminar y seleccionar la información. Por ello, durante el estudio, una adecuada atención selectiva será aquella que se dirija a captar lo esencial, las ideas principales, antes que intentar memorizar todo, lo importante y lo accesorio, o intentar recordar desde la primera palabra que se ha leído.
4. Motivación. Existe una notable correlación positiva entre memorización y motivación. El hecho de que exista previamente una actitud positiva, un interés, una necesidad o un motivo para el aprendizaje, puede elevar significativamente la cantidad y la calidad del contenido memorizado. «Será difícil alcancar un rendimiento adecuado si nos ponemos a estudiar con el propósito de no levantarnos de la silla hasta haber memorizado todo», asegura Ballenato.
5. Aprendizaje. La memorización no es un acto puntual, sino que sigue un proceso. Según Ballenato, hay que familiarizaras previamente con la materia, espaciar y distribuir la adquisición de contenidos, incluir periodos de descanso, ir montando unos conocimientos sobre otros, y realizar revisiones de los contenidos adquiridos. «Cada estudiante debe marcarse sus propios objetivos de aprendizaje, añade Ballenato.
6. Estudio activo. La retención se puede fortalecer a través del estudio. «Exponer un tema, por ejemplo, como si tuviéramos que enseñárselo a alguien, es una valiosa estrategia para memorizar», explica este experto.
7. Asociación. La asociación desempeña un papel fundamental de cara al aprendizaje y a la memorización. Se puede llevar a cabo mediante acrónimos (formar una palabra a partir de las primeras letras o sílabas de la serie de palabras que desea memorizar); mediante asociación de imágenes (porque son más fáciles de recordar y se mantienen en la memoria durante más tiempo); mediante fichas (en cada ficha podemos incluir un término o concepto y por detrás la definición y el significado); con historias, versos, canciones, músicas, fechas, palabras encadenadas... con las que buscamos una memorización asociativa... etc.
8. Revisión y repasos: El repaso es parte fundamental del estudio. Supone una valiosa inversión de tiempo si se desea simplificar y optimizar la memorización, y reducir el esfuerzo necesario para el posterior reaprendizaje de los contenidos olvidados. En este sentido Ballenato aconseja programar los repasos en determinados momentos con objeto de fijar lo estudiado y retrasar el olvido. «Esto es, al terminar el estudio, al día siguiente, a la semana, al mes y al trimestre», sugiere.
La cuestión es, concluye una de las personas de mayor fuerza mental del mundo y siete veces campeón de memorización.Ramón Campayo, «llevar la mente al gimnasio».
miércoles, 8 de octubre de 2014
El paro mental
¿Qué nos aflige tanto en la quietud? Debe ser un monstruo, ya que lo rehuimos mirando a otro lado. Es como el espejo que sirve para mirarse el espíritu. A algunos no les gusta lo que ven. La quietud sirve a los demasiado activos para recomponerse, pero los que llevan mucho tiempo en ella la aborrecen porque les descompone alejando la vida. Ahora muchos se ven en la tesitura porque la economía les ha puesto en ella y miran ese espejo oscuro con zozobra. Porque, o se vuelven locos, o ridículos para su orgullo, o vegetan ante el televisor en un sueño que hace perder el tiempo o nos transforma en monstruos sin saberlo. No saben vivir la vida al pormenor, de forna minimalista.
La quietud es buena como etapa o vacación, pero no como residencia, ni siquiera para la vejez. Se transforma en una residencia en la tierra, como la de Pablo Neruda. En ella uno se pudre dando a luz en la negrura gusanos que se comen las flores. Cierto que puede ser curativa: puede usarse revolviendo por dentro para buscar el recuerdo enterrado que uno necesita para agregar a la hucha de momentos felices (es necesaria para alimentar la batería energética de la resistencia vital), puede poner orden en la confusión espiritual que produce la experiencia desordenada, puede crear arte o regenerar la identidad; pero cuando se lleva mucho tiempo en ella uno siente la necesidad de vomitarse a sí mismo o la caquexia nos hará consumirnos, porque tenemos la convicción, generada por la sociedad, de que hay que gastarse. O proyectamos algo de nuestra "actividad" espiritual -uno nunca para, ni siquiera en reposo, y siempre nos guardamos las palabras, sentimientos e ideas basuras que no podemos expeler- o se quedará dentro reciclándose interminablemente en nuestros sueños, ahora vueltos pesadillas.
Pero este ejercicio es tan penoso que siempre nos devuelve a nuestro propio yo. Si nos queremos expulsar nos damos cuenta de que tenemos que enajenarnos por otro con algo tan discutible como el amor, o descubrimos que no estamos parados, sino detenidos por los contornos. En ellos encontramos gente que nos tiene atados de pies y manos o que construye muros de ladrillo, de papel, de indiferencia, de dinero y hasta de palabras. Sí, de palabras. Uno sale y se vuelve a sí mismo cuando no encuentra forma de ir más allá; cuando no encuentra ni siquiera espacio, distancia geométrica para "dejarse y olvidarse" como quería San Juan de la Cruz. Hay gente incluso tan cerrada que prefiere cerrar del todo y largarse de este mundo a ninguna parte, o a otra, si la hubiera, porque todo lo más lo único que ha conseguido es comunicarse con una pobretona lata de sardinas llamada móvil que se está cargando los actos sociales y todo tipo antiguo de comunicación multicanal, o una lata algo más grande llamada ordenador personal; y vaya si es personal.
A las mujeres les gustan más los móviles que a los hombres, que siempre han sido más inclinados a las proyecciones corporales que lingüísticas, porque así es más fácil mentir y evitar la comunicación cara a cara. Puedes no contestar o esconder lo que dices sin que te delate una mirada o un gesto. O puedes procastinar afectos y gentes que importan o que deberían importar. Puedes también tener a la gente esclava de lo que dices y esperando instrucciones, como si la gente fuera un robot, quitándole iniciativas o atándola con lazo largo. No dejas espacio a libertad alguna, ni siquiera de palabra, pues nada importa, sobre todo tú.
El día se vacía de alternativas. Todo está regulado desde el sumidero del móvil. Los niños y las niñas se acuestan con él al lado. Antes lo hacían con un libro o con un osito de peluche, o con un padre al lado que les contaba algo de su infancia, un cuento o una fábula.
Los niños del futuro estarán solos aunque se rodeen de gente.
martes, 7 de octubre de 2014
Entrevista a Rosa García
Jesús Ruiz Mantilla, El País, 6 de octubre de 2014:
De niña era capaz de apreciar la belleza de los teoremas. Pronto se dio cuenta de que los demás no lo llegaban a entender así. Los números desde un punto de vista estético. Como la física cuántica y la informática mezcladas con el arte. Algo que también llegó a ser una obsesión para Steve Jobs. Rosa García se metió en dicho mundo fascinada por eso, pero después descubrió además hasta qué punto la técnica unida al negocio puede cambiar el mundo. ¿Idealismo? Sí, dice García. Y a mucha honra, aunque se pueda dejar la vida en ello.
Hoy, esta mujer de orígenes humildes es una de las mentes empresariales más reputadas de España. Al frente de la alemana Siemens –“una empresa que lleva 120 años en nuestro país, como para decir que no es española también”, asegura–, apuesta por la industrialización y la innovación para después de la crisis. Empeñada en aplicar una mayor conciliación laboral y familiar, dirige un gigante que utiliza la alta tecnología en la vida común. Activa en las propuestas, avivadora de debates, esta madrileña madura, madre de tres hijos y triunfadora en el ámbito multinacional –también fue ejecutiva de Microsoft–, está empeñada en ofrecer al capitalismo un rostro humano con su veta de utopía posible.
Usted iba para profesora, pero ¿por propia vocación o porque se empeñaron sus padres? Por mí, por mí. También, cuando era niña, me hubiera gustado trabajar en un zoo… Pero al decidirme, ya más mayor, me apetecía ayudar a los jóvenes, no a los niños, a los adolescentes, en la enseñanza media, para su formación. Yo resultaba buena en todos los campos técnicos. Me di cuenta de que en las matemáticas era donde yo podía ser más útil porque, aparte de considerarlas un juego, me sentía capaz de ver lo que muchos no aprecian: su belleza. Cuando me demostraban un teorema, podía decir: “¡Qué elegante!”.
¿Aplicaba la estética a las matemáticas? Y veía su vertiente intelectual, me gustaba que la línea racional fuera limpia, directa.
Creo que estamos construyendo un mundo mejor del que heredamos”
¿Por eso ha acabado trabajando en una empresa alemana? No, por eso no. Era simplemente que me sentía capaz de apreciarlas como una obra de arte. Yo quería enseñarlas bien.
¿Por qué costará tanto enseñarlas bien? Hay que hacerlo con sentido práctico, aplicadas a lo cotidiano y con paciencia. Con gráficos tangibles y dándoles un aspecto lúdico.
¿La vida le enseñó después que las resoluciones no tienen nada que ver con las ciencias exactas? Eso es así, la vida es demasiado compleja como para poder programarla. Pero la matemática impone un carácter especial. Una sensación de tranquilidad. Si te invadía la sospecha de que no sabías nada, te ponías a indagar para ver qué podía salir de ahí. Esa es una ventaja. Después, hay personas a las que los números les hablan. Sacan conclusiones, identifican tendencias de las hojas de cálculo. Los matemáticos no somos mejores sumando o restando o calculando porcentajes. Pero si me enfrento a una hoja de cálculo, detecto señales que ayudan a ver oportunidades de negocio o cosas por el estilo.
Guían, claro, pero ¿ayudan también a tomar decisiones complejas, o para eso necesitas otro instinto que muestre el mejor camino? Los números ayudan a entender el pasado.
Pero de eso se ocupaba la historia… Son buenos para transformar ese pasado y convertirlo en algo más eficaz. No resuelven el futuro, pero entre esos números, más una suma de aplicación de tu conocimiento además de intuición, encuentras caminos, soluciones. También hay que escuchar: a clientes y competidores, estar informado; yo me leo como poco al día cinco periódicos, aunque no sólo por placer, sino con mentalidad de estructura de negocio.
Las matemáticas han guiado su carrera, pero a lo grande. Luego llegó al mundo de la tecnología. ¿Cuánto tardó en darse cuenta de que ahí se fraguaba la mentalidad de un nuevo poder para su generación? Entré en ese mundo con vocación de servicio, no de poder.
SAMUEL SÁNCHEZ
Ya, pero ¿no hablamos de un servicio que tendría el poder de transformar nuestras vidas? Entré de casualidad. Quería un curso de capacitación, necesitaba un dinerillo para ayudar a la familia.
¿Un dinerillo? En mi familia venían bien esas ayudas. Mi madre era ama de casa y mi padre trabajaba en el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial. No pudieron acabar la escuela; mi padre se autoformó. Yo tenía hermanos mayores y mi padre me dedicó más tiempo al ser la pequeña. Me enseñaba a sumar, a leer, y al llegar a la escuela entré directamente en primero. Había sido el juguete de la familia.
¿Con un padre que había sido más abuelo, quizá? Sí… en ese sentido, sí. Lamentaba no haber tenido tiempo para mis hermanas con tres trabajos como ejercía a la vez y conmigo se resarció. Él buscaba la excelencia y me aconsejó que el trabajo reflejara quiénes éramos. Eso me marcó. Era una maravilla tener un padre que valoraba el esfuerzo y una madre que era algo así como el psicólogo del barrio. De ella aprendí la empatía, saber escuchar, el respeto a la gente. He tenido mucha suerte.
Pero volvamos a la tecnología… Ah, sí. Pronto me di cuenta de que cambiaba la vida de la gente y no pude volver atrás, se me pasaron las ganas de ser profesora. Deseaba, a través de ese mundo, ayudar a la sociedad.
Pero ese discurso, ¿no es un poco un rollo que se inventan desde ahí para, realmente, vendernos el producto con envoltorio de Ong? ¿De verdad se lo creen? Nos lo creemos…
Pues convénzame. Quizá seamos unos naíf…
No lo creo. Nos levantamos por la mañana para aportar tecnologías que ayudan a dejar a nuestros hijos un mundo mejor. Un niño con cáncer, pongamos por caso. Nuestros escáneres detectan los problemas antes, pueden guiarnos a afrontar tratamientos con radio más ajustados… Es cierto que vendemos ese material a los hospitales, pero lo hacemos guiados por la pasión de mejorar las cosas.
Esa mentalidad también la tendrá la competencia. Bueno, los hay que tenemos más capacidad de crear orgullo de pertenencia que otros.
¿No es un rasgo generacional más que de empresa? ¿Es casual que esos aspectos empezaran a existir a medida de que gente nacida en los sesenta los impusiera? ¿Un cierto idealismo aplicado a la empresa? ¿O es marketing? Nos lo creemos. Nos levantamos cada mañana y lo intentamos… Sí, somos idealistas, pero con una mentalidad de este siglo. Creemos que la economía es importante, pero sólo si está al servicio de la sociedad, más que enfocada al negocio propiamente o a los consumidores.
Fantástico. Pero ¿no es una treta? No, de verdad, no.
Prefiero esa que la otra, pero suena a treta, al fin y al cabo. Me la creo, pero, además de eso, hay que tratar de hacerse con los mejores en cada campo; si los dejamos en manos de la competencia, mal. Es ese idealismo mezclado con capital humano, el que crea empresas muy especiales, donde al empleado se le escucha, se le apoya, se le trata como una persona, es propietario, parte del proyecto…
¿Aprendió todo eso en Microsoft? Fue la primera gran empresa en la que trabajé.
Y entonces, ¿por qué le entró una crisis vital y se propuso buscarse a sí misma? Vamos a ver. Lo que pasó es que, después de 20 años trabajando, los últimos 3 en un puesto internacional y en plena crisis, me encontraba muy enferma. Estaba muy cansada, sentía que tenía abandonada a la familia, pedí un año sabático para decidir qué hacer, recuperarme físicamente y poner orden en mi vida.
En lo peor de la crisis hemos sido muy duros con nosotros mismos”
¿Estaba enferma o deprimida? Enferma, enferma, de eso que dices: “Dios, me acabo de marear, tengo que apoyarme en una pared”. O que te levantas en un lugar extraño y piensas: ¿”Dónde estoy? ¿Qué hora es?”.
¿Dónde andaba cuando le pasó eso, si se acuerda? En un hotel…
¿De qué ciudad? Creo que era en Dinamarca…
¿No está segura? Sí, creo. Es que en ese tiempo sólo dormía el sábado en mi casa y visitaba 14 países habitualmente… Salía el domingo por la noche, cenaba del minibar, me levantaba por la mañana, comía mucho, trabajaba, trabajaba, trabajaba, cogía otro avión…
¿Se acuerda siquiera de lo que vendía? Vendían los de los países respectivos…
Y mientras la vida se le iba lentamente, ¿mantenía ese entusiasmo de ahora? ¿Iba a cambiar el mundo y crear una sociedad mejor con sus productos? Sí…
¿Se da cuenta de lo curiosa que puede llegar a ser esa mentalidad? Puede ser siniestro. No, no es siniestro.
Bueno, pues bien… El problema con la otra empresa es que no unía el software con el hardware… Los problemas reales del planeta, los que nos plantean retos como es la organización de la globalización para que no sólo se fabriquen productos en los países asiáticos o se agoten los recursos sin que eso nos impida vivir con calidad, pero sin destruir el medioambiente; los problemas de la sobrepoblación y sus enfermedades, la urbanización, la contaminación… Para todo eso, el software solo no sirve, por eso me cambié. Pero lo hago porque, llámame ilusa, este es un momento crucial.
¿En qué sentido? En plena crisis, pensé que desde nuestra empresa podíamos ayudar a que nuestro país fuera mejor…
Hombre, desde Siemens, quizá pueda contribuir usted como española a ablandar el corazón de hierro que demuestran en ciertos asuntos los alemanes. Con muchas más cosas.
¿Por ejemplo? Reforzando el tejido industrial. Ayudando a que la sanidad sea más barata sin que perjudique al paciente, o a salir al extranjero para construir grandes infraestructuras… Hemos sido muy Pepito Grillo, con muchos informes en los que remarcábamos que España tiene un problema industrial, pero dando soluciones sin que alentáramos a comprar nuestros productos. Insistiendo en la innovación, en cambiar la formación.
Durante su crisis personal, ni sus hijos la conocerían. He tenido mucha suerte. Si hay algo que he hecho bien ha sido educar a mis hijos. Es verdad que en aquel tiempo perdía el día a día. Me preocupé por mi hijo mayor, veía que el sábado y el domingo se quedaba en casa. Yo le pregunté: “¿Qué pasa? ¿No tienes amigos?”. Y me respondió: “Muchos, mamá, lo que pasa es que los puedo ver entre semana y a ti sólo el fin de semana”. Me di cuenta de que la familia, no sólo mi marido, estaba adaptando su forma de vida a la mía y me pareció injusto. Cuando iba a dejarles al colegio, ni conocía a las otras madres. Durante ese año sabático, los llevé todos los días al colegio, volví a la universidad, asistí a conferencias, presentaciones de libros. Recuperé la forma física y en un año me di cuenta de que mi mente volvía a pensar con frescura.
Rosa García
Nacida en Madrid en 1965, es presidenta y consejera delegada de Siemens en España, aparte de miembro del consejo de administración de Bolsas y Mercados de Valores. Estudió Ciencias Matemáticas en la Universidad Autónoma de Madrid.
En 1991 se incorporó a Microsoft Ibérica como directora de soporte técnico, para trasladarse en 1996 a la matriz de la compañía en Redmond (EE UU) y trabajar conjuntamente con el CEO y presidente Steve Ballmer como responsable de proyectos estratégicos corporativos. En dicha empresa también fue nombrada presidenta de Microsoft Ibérica y vicepresidenta de Microsoft Western Europe, hasta que en 2012, tras un retiro, entró en la alemana Siemens.
Y su marido, ¿qué decía? En casa tenemos la responsabilidad distribuida entre los cinco. Donde pudo colaborar, era el momento que ayudaba. Él era el que conocía a las otras madres del colegio, a los profesores, los médicos. Gracias a Dios, nuestra generación ha roto los roles tradicionales sobre lo que debe ser una madre y un padre. Pero no nos echamos nada en cara respecto a las decisiones importantes.
¿Aquel trauma ha sido el que le ha animado a implantar reglas importantes de conciliación laboral en su actual empresa? Ya lo había implantado antes.
Pero no se aplicaba usted el cuento. Tienes razón, yo no.
¿Y ahora? ¿Predica con el ejemplo? Cada vez más.
¿Cómo es su día a día? Me levanto un poco antes de las siete de la mañana, organizamos desayunos, vestimenta y mochilas. Intento regresar hacia las ocho de la tarde, me dedico a la pequeña generalmente, luego a los mayores, me acuesto, antes leo un rato.
¿Con qué se entretiene? Me gusta leer, la fotografía, caminar por el campo y el monte; si no andamos 12 kilómetros un día de vacaciones, no son vacaciones.
¿Cómo es el mundo que estamos construyendo? No sé si soy una optimista compulsiva, pero creo que es mejor del que hemos recibido.
¿Por qué? Si hablamos de negocios, los empresarios buenos saben que este siglo es el de la innovación y el talento. Nos gusta dejar florecer y crear entornos para estar a gusto trabajando. La tecnología también ha logrado que la transparencia empresarial sea más posible. En el pasado, una buena jefa de gabinete podía evitar que se supiera o amortiguar el efecto de haber cometido un acto poco decoroso. Ahora resulta imparable con las redes sociales y aparece al día siguiente en los periódicos. Esa ética no queda en una mera estética para la galería. La sociedad penalizará ciertos comportamientos, dejará de comprar ciertos productos si no te avienes a esa práctica, valores y transparencia. Los ciudadanos hemos cobrado mucha más fuerza. Eso, unido a la ebullición de la tecnología, que simplifica y facilita nuestras vidas, ayuda a un futuro mejor.
¿También en España? Este país tiene cosas muy buenas. Creamos felicidad alrededor nuestro más que en otros sitios. Nuestra gente hace que los extranjeros se sientan bienvenidos. Es bello, comemos bien; junto con esa cultura existe un talento innovador. En el pasado se nos achacaba la etiqueta de chapuza. Buscábamos salidas raras. Esa búsqueda de soluciones ha hecho ahora que se aprecie más al alto ejecutivo español porque encuentra soluciones más innovadoras que las que aportan otras culturas como la anglosajona, o la alemana, o la china… Si a todo eso le damos un impulso mayor con dos aspectos, mejoraremos.
¿Cuáles? Crecer en innovación y en patentes, industrializarnos más, insisto, porque ser un país de servicios nos debilita ante las crisis. El empleo industrial es de más calidad, más fijo y está mejor pagado. Si mejoramos nuestra situación geoestratégica en el mundo como puerta de Europa para África y Latinoamérica, tendremos un país con mucho futuro.
¿Va para presidenta del Gobierno? ¿Repite esto usted en los despachos de quienes toman decisiones? Esa tendencia de la que habla a la felicidad es heroica porque, desde hace tiempo, nuestros dirigentes parecen empeñarse en gobernar a veces contra la gente. En el extranjero se aprecian dos cosas inesperadas. Una es la madurez con la que se han encajado los recortes de la crisis. Es el sacrificio de la sociedad lo que saca al país de la situación, con poder y confianza. Madurez, pragmatismo y rapidez de reacción. Ahora resulta que en los periódicos cuentan que España podría volverse a convertir en una locomotora europea. Esto ha sorprendido al mundo, como ha sorprendido que en los peores momentos fuéramos tan duros con nosotros mismos. Más críticos de lo que los demás se mostraban respecto a nosotros. Otra cosa que nos aprecian es el orgullo, no agachar la cabeza. Este país es mucho más que sus políticos.
Esperemos… Es un país que se debe preguntar qué desea ser de mayor. Dependiendo de la respuesta, las acciones serán diferentes. Podemos ser parque de atracciones de Europa, residencia de ancianos del continente o un país en que queramos ser reconocidos por la innovación. Cada receta tiene su solución. Siempre dentro de una integración europea.
Lo que va de ayer a hoy
José Luis Pardo, "Padres e hijos: la Transición interminable. Entre algunos jóvenes existe la sensación de que la experiencia política de sus mayores fue un fracaso: ni liquidaron realmente el franquismo ni establecieron una democracia real. Así que quieren empezar de cero", El País, 2 OCT 2014:
¡Y pensar que hace diez años
fue mi locura!
¡Que llegué hasta la traición
por su hermosura!...
Como nos enseñó Walter Benjamin, las crisis económicas son, después de las guerras, las principales causantes de una clase de pobreza que no se confunde con la escasez de recursos materiales: la pobreza de experiencia. Es decir, esa peculiar miseria que padece una generación cuando se ve obligada a “comenzar desde cero”, sin poder heredar de sus ascendientes la experiencia que estos han conseguido acumular durante sus vidas, que es a menudo lo único que los más humildes pueden legar a sus hijos.
Esto es lo que está sucediendo entre nosotros con la principal experiencia política de la generación que hoy está abandonando el poder. Esa experiencia consistió en la liquidación del régimen de Franco y en la instauración de una democracia social de Derecho, gracias a la cual España se incorporó al consenso establecido por EE UU y Europa occidental tras la II Guerra Mundial, que aún conocemos con el desprestigiado título de Estado de bienestar. En el tiempo transcurrido desde el estallido de la burbuja financiera en 2008, este bienestar se ha convertido, para las generaciones que hoy toman el relevo, en malestar y descontento con ese marco heredado del pasado, que muchos de sus miembros rechazan como una rémora y una carga que no desean reconocer como suya o en la que no encuentran encaje a sus expectativas políticas.
Si los educaron en el mito de la “fiesta de la libertad”, ¿no es lógico que quieran sus festejos?
No se ha de confundir esta actitud con ese sano rito de paso a la mayoría de edad que los freudianos llaman “matar al padre”. Bien al contrario, fue la generación de la Transición la que se vio obligada a “matar al padre” (que había combatido en alguno de los dos bandos de la guerra de 1936), y gracias a ese sacrificio simbólico pudo aprovechar la experiencia de sus mayores para no repetir la carnicería de la contienda civil. Entre las actuales generaciones jóvenes, en cambio, aumenta la sensación de que la experiencia política de sus padres fue un completo fracaso: no habrían conseguido liquidar realmente el franquismo (y por eso a menudo los escuchamos referirse a las legislaturas amparadas en la Constitución de 1978 como “el régimen”, para subrayar su paralelismo con la dictadura), ni tampoco establecer una democracia real, sino únicamente una fachada que disimulaba una trama de banqueros codiciosos, políticos corruptos y periodistas vendidos que habrían aprovechado los últimos treinta años para lucrarse personalmente a costa del pueblo engañado.
Quienes ven las cosas de este modo, por tanto, se sienten llamados a repetir la experiencia política de sus padres, desde el principio y esta vez con éxito, emprendiendo un proceso constituyente que garantice la transición definitiva a una democracia auténtica, sin banqueros egoístas, sin políticos deshonestos, sin periodistas tramposos y, sobre todo, sin recortes presupuestarios, incluso aunque para ello tengan que convertirla en una extraña democracia sin banqueros, sin partidos políticos, sin prensa libre y sin presupuestos (es decir, algo bastante parecido a un “régimen” como el del peronismo argentino o el de la Rusia de Putin), ya sea mediante la fundación de Estados independientes y soberanos liberados del sistema que les produce tanto malestar, ya mediante la aplicación de las nuevas tecnologías al servicio de una asamblea general infinita del pueblo igualmente en estado permanente de soberanía directa online.
Se dirá que este siniestro cuadro de la transición a la democracia en la España al final del siglo XX no es más que una ficción, tanto en su descripción del pasado reciente (que, aunque “basada en hechos reales”, compone con ellos un aquelarre rigurosamente falso) como en sus previsiones de futuro (que, aunque agradables de oír, resultan del todo quiméricas). Pero no hemos de olvidar que esta ficción no es más que la otra cara o el contrarrelato de la ficción que, quizá con la mejor de las intenciones, la generación de los padres de estos hijos descontentos construyeron durante años (con la colaboración decisiva del cine, la música o la televisión) a propósito de la Transición, una suerte de Cuéntame que presentaba una democracia idealizada, graciosamente caída del cielo y envuelta en un halo de pureza inmaculada que sólo existía en la mirada de quienes durante demasiados años sólo habían podido verla en sus sueños, desde los sombríos sótanos del franquismo.
A ver quién les dice ahora que la política no siempre es divertida y casi nunca es un gran espectáculo
Los “padres” que mitificaron retrospectivamente la “fiesta de la libertad” de la década de 1980, y que de paso educaron a sus hijos en los nuevos hábitos de consumo gastronómico y audiovisual y en la nueva enseñanza secundaria obligatoria, en la frecuencia de recompensas emocionales, de motivaciones suplementarias y de ketchup para combatir el aburrimiento y la monotonía de la vida cotidiana, ¿pueden extrañarse ahora de que reclamen su propia fiesta y de que se indignen cuando se les dice que en esta ocasión no hay presupuesto para festejos?
Lo que ha hecho la crisis económica ha sido despojar a la democracia de ese ropaje brillante con el que la había recubierto la contingencia de un crecimiento económico sostenido durante varias décadas. Quienes sólo la conocían por ese relato edulcorado y en traje de lentejuelas, y la han visto ahora en esta desdichada coyuntura, como decía el poeta, “mostrando al compadrear su cuero picoteao”, con tasas gigantescas de desempleo, cargos electos con fortunas en paraísos fiscales, cuñados abusivos, partidos políticos con contabilidad b, recortes en los servicios públicos y confabulaciones nada ejemplares entre poderes públicos y privados, sencillamente no la han reconocido. Habían creído aquella narración idílica con la que unos padres hiperprotectores quisieron resguardarlos de la mucho más cruda realidad y, al ver a la dama demacrada y maltrecha, han pensado que no era la verdadera democracia.
¿Quién los convencerá ahora de que no hay otra, de que la democracia no es incompatible con las estrecheces económicas, ni con la corrupción política, ni con la colusión entre poderes fácticos, y que todo ello, en lugar de animarnos a liquidar el sistema y a acabar con las instituciones que lo sustentan, es lo que hace que resulte tan importante que los Parlamentos, los tribunales, los Gobiernos y la prensa funcionen bien, porque constituyen la única defensa legítima y creíble contra esos males? A ver quién les dice ahora que, parafraseando a Fassbinder, la política no siempre es divertida y casi nunca es un gran espectáculo, que para acudir a votar no es imprescindible hacerlo con ilusión de cambiar “el régimen” o los fundamentos del mundo, que a menudo la democracia resulta tan pesada como una sesión parlamentaria ordinaria o un decreto ley sobre aguas residuales, como una sentencia judicial en un pleito de divorcio o una crónica periodística de la comisión de Agricultura del Congreso, o como ese ruido del ascensor a las seis de la mañana del que hablaba Churchill; y que la “gran política” es la que se hace en ese día a día grisáceo y descolorido, y no la que se anuncia en los medios a bombo y platillo “en tiempo real” o la que pone en tensión a las multitudes en la calle.
Y a ver quién les dice todo eso teniendo en cuenta que una de las grandes debilidades de nuestra democracia es la tradición de abordar las elecciones generales con el dramatismo de un comienzo absoluto, ya que el primer presidente elegido en las urnas tras la Transición dimitió cuando casi sonaban los disparos de un intento de golpe de Estado, el segundo terminó su mandato acusado de ser la “X” incógnita de una trama parapolicial, y el tercero y el cuarto tuvieron que escuchar gritos de “¡asesino!” mientras dejaban el Gobierno y aún humeaban las cenizas de sendos atentados terroristas. Porque si nadie les dice que la democracia ya está en pie (aunque nunca puede darse por acabada) y que de lo que se trata es de no destruirla, de no dilapidar esa herencia política a la cual deben ellos su libertad, si no se consigue transmitir esa experiencia que sus protagonistas ocultaron tras un cuento autocomplaciente, seguirán empeñados en construir “un nuevo régimen” y será imposible sacar el debate del pozo de la ficción en el que se halla sumido, y en el cual las quimeras de la soberanía garantizan la soberanía de las quimeras en el discurso político.
José Luis Pardo es filósofo
lunes, 6 de octubre de 2014
Apólogo del realista utópico
Microrrelato de Marco Denevi, titulado Don Quijote cuerdo, que dice así:
El único momento en que Sancho Panza no dudó de la cordura de don Quijote fue cuando lo nombraron (a él, a Sancho) gobernador de la ínsula Barataria.
El único momento en que Sancho Panza no dudó de la cordura de don Quijote fue cuando lo nombraron (a él, a Sancho) gobernador de la ínsula Barataria.
Qué vergüenza de Tribunal de Cuentas
José Antonio Hernández "El opositor que adivinó ante notario doce de los 14 aprobados. Denunció, sin éxito, irregularidades en unos exámenes al Tribunal de Cuentas", en El País, 5 OCT 2014.
Acertar la combinación ganadora era tanto como hallar una aguja en un pajar. J. A., un opositor al Tribunal de Cuentas, estuvo a punto de obtener un pleno. Semanas antes de iniciarse en 2010 los exámenes para cubrir 14 plazas de auxiliares de grabación y subalternos en el órgano que se encarga de fiscalizar a todas las administraciones públicas, J. A. se presentó ante un notario y le pidió que levantase acta de un futurible. Y le facilitó 14 nombres, de los que el notario dio fehaciente fe. Al terminar los exámenes, cotejó su lista notarial con la de aprobados que figuraban en el BOE: 12 aciertos. Y le extrañó haberse equivado en dos.
En realidad, J. A. no era ningún adivino: simplemente tenía alguien dentro del Tribunal que le alertó de que casi todas esas vacantes tenían dueño. Consciente de ello, y de que esas prácticas atentan contra la transparencia e igualdad de oportunidades que fija la Constitución para todos los ciudadanos, emprendió una dura batalla legal. Sin éxito. J. A. presentó una cascada de recursos contra la forma en que se iban a desarrollar los exámenes. El Pleno del Tribunal de Cuentas rechazo casi todos sus recursos. Incluso llegó hasta el Tribunal Supremo, que también desestimó su recurso por una cuestión técnica, pero obvió entrar y valorar los detalles de las “escandalosas irregularidades” que le describió J. A., según las define en diferentes recursos, a los que ha tenido acceso EL PAÍS. El opositor ha rehusado hablar sobre este asunto. Ahora tiene otro trabajo y no quiere problemas.
A esa oposición concurrieron unas 300 personas y, finalmente, como admitidas para presentarse a los ejercicios, quedaron 225, muchas de ellas personas de la calle, ajenas al tribunal. Entre los aspirantes, había trabajadores eventuales de la institución que pretendían hacerse con una plaza fija. Al final aprobaron siete secretarias de consejeros y la hija del exsecretario general de la institución, José Antonio Pajares. El Tribunal de Cuentas sostiene que tanto el acceso de estas secretarias como el de la hija de Pajares se ajustaron a la legalidad y que el hecho de que aprobasen tantas secretarias obedecía, entre otras cosas, a que la institución, antes de los exámenes, habilitó un curso ex profeso de preparación para el personal de la Casa. J. A. consideró un trato desigual que el Tribunal diese cursos específicos para su personal eventual sin contar con el resto de ciudadanos. Y pidió al Tribunal toda la documentación sobre esos cursos. “Fue un curso largo y bien documentado, facilitándose a los opositores todo tipo de material relativo a los exámenes a desarrollar, llegándose por parte de los trabajadores a entregar preguntas propias de los exámenes a realizar”, explica J. A. en uno de sus recursos. El tribunal eludió darle esa documentación. Sus recursos cayeron en agua de borrajas.
Según han explicado numerosas fuentes de esta institución, en el Tribunal existe la tradición de, cuando hay renovación de consejeros, cada nueve años, sacar una oposición para buscar puestos en plantilla a eventuales. “Y rara es la que no ha aprobado en los últimos lustros”, señalan estos medios. Las secretarias son cargos de libre designación unidos al mandato de cada consejero (en total 12, elegidos por los partidos políticos).
También se quejó J. A. de que el tribunal examinador estuviese mayoritariamente integrado (tres de sus cinco miembros) por personas de esta institución que dependían del entonces secretario general del Tribunal, cuya hija aspiraba a una de esas plazas (y que la logró: obtuvo la tercera mejor nota de los 14 aprobados). Recusó a tres miembros del tribunal, pero tampoco le hicieron caso. Le contestaron con un escrito en el que despachaban las irregularidades denunciadas con una o dos frases sumamente técnicas.
EL PAÍS publicó el pasado julio que, de los algo más de 600 trabajadores que tiene la plantilla de este tribunal, más de un centenar son familiares o allegados de medios y altos cargos, o familiares entre sí. Sólo sus dos actuales máximos mandatarios, el presidente Ramón Álvarez de Miranda y su número 2, suman seis parientes. El número dos tiene a una hermana, un hermano, a su esposa y una pariente de su esposa. Por su lado, los dos principales líderes de la sección sindical de UGT suman una docena de parientes y allegados. Tras las informaciones de este periódico, el presidente tuvo que comparecer el pasado julio ante el Congreso para explicar el volumen de parentescos que existen en la institucióne
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