A diferencia de la mayoría de trastornos psicológicos, no existe un comportamiento individual único que permita definir a una persona como un psicópata. Según la Clasificación Internacional de Enfermedades, existen ocho rasgos que caracterizan a la psicopatía, requiriéndose la presencia de, al menos, tres de ellos para calificar a alguien como psicópata. Estos rasgos son:
1. Cruel despreocupación por los sentimientos de otros.
2. Irresponsabilidad.
3. Despreocupación por el cumplimiento de reglas y normas sociales.
4. Incapacidad para sostener relaciones duraderas.
5. Poca aceptación de la frustración.
6. Incapacidad para sentirse culpable.
7. Incapacidad para aprender de castigos y experiencias.
8. Marcada tendencia a culpar a los demás de los comportamientos conflictivos.
Más recientemente se ha introducido el término sociópata, que sería el psicópata inducido por las experiencias sociales (por ejemplo, tener un padre borracho, maltratador y pegón, como muchos dictadores (Stalin, Franco, Hitler, Mao, Macías... y asesinos en serie), mientras que la psicopatía sería de origen genético. Los sociópatas pueden tener algunos rasgos rudimentarios de empatía. Todos son manipuladores y hábiles actores, y no necesariamente inteligentes ni cultos.
Muchos psicópatas asesinos en serie muestran estos tres rasgos desde niños, por orden de importancia:
1. Tortura y disección de animales.
2. Piromanía.
3. Enuresis nocturna.
Deben ser los tres, y el más importante es el primero.
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