sábado, 4 de abril de 2026

Por qué México debería pedir perdón... a los indígenas

 [Transcripción corregida por el bloguero de Isaac Moreno Gallo, Por qué México debería pedir perdón, en TouTube, 25 mar 2026. Enlazar para poder ver los diagramas visuales:]

Bueno, amigos, pues hoy me apetece hablaros de México después de España. Y sí, porque aquello fue España antes de ser un país llamado México. 

Esto, por desgracia, se desconoce mucho en la propia España, porque entendería uno que se desconociera en otros países. No es su historia, no es su problema, pero se desconoce en España. En mi generación no nos enseñaron prácticamente nada de esto, pero nada, ni del alcance geográfico que tuvo aquella España en América, ni de otras cosas semejantes. Pero, como ya he hecho capítulos de ese México antes de España, de la conquista de México, porque tenéis uno que tenéis que ver obligatoriamente allí al principio en la lista de reproducción de La romanización de América, que la llamé así, uno titulado Bernal Díal del Castillo es uno de los prohombres que escribió la historia de aquella conquista, es muy interesante. Otro sobre Bernardino de Sahagún y, ya si queréis saber más cosas, hay otro sobre Álvar Núñez Cabeza de Vaca y otro sobre Orellana, La aventura de Orellana

Pero los que más afectan a este que hoy vamos a tratar son los dos primeros, Bernal Díaz del Castillo y Bernardino de Sahagún, porque ambos dan una descripción preciosa y precisa de cómo fue aquella conquista y la formación de aquellos territorios para la corona española en aquel momento, en el siglo XV. Lo cierto es que, aprovechando la invasión francesa, los momentos políticos convulsos que vivía la España peninsular con Fernando VI, pues los criollos que formaban la élite de aquellas sociedades hispanoamericanas, influidos por las nuevas ideas revolucionarias de la Ilustración, de lo que había ocurrido en Estados Unidos, de lo que había ocurrido también en Francia, decidieron que había llegado su momento y, ayudados por potencias extranjeras, y también por ideologías secretas extranjeras, la Masonería sobre todo, que influyó muchísimo en todos ellos, decidieron emprender unas batallas de emancipación que se convirtieron verdaderamente en guerras civiles, allí, en aquellos territorios americanos. 

Bueno, los acontecimientos, finalmente, pues, llevaron a que aquellos territorios se independizasen y sobre todo se fragmentasen y, como vamos a ir viendo, se empobreciesen  extremadamente. Eso es lo más triste. Pues lo cierto es que, de los virreinatos que se habían formado en América, el de la Nueva España era probablemente el más potente, y hoy hubiese sido uno de los territorios más ricos del planeta si se hubiese conservado en la extensión y en la forma en la que estaba. 

Porque la Nueva España fue realmente la joya de la corona española y tuvo una potencia económica global, que se puede decir así, entre los siglos XVI y XIX, tanto en agricultura como en minería como en el comercio. Ojo al galeón de Manila, una red comercial que se estableció con Oriente, con Filipinas, con China, donde una moneda global aceptada por todos los países, que era el real de ocho, un real de plata, que era el dólar realmente, convirtió efectivamente a aquel imperio español en una globalización económica de la que se han hecho incluso películas últimamente al efecto y que muchos españoles están descubriendo porque es que realmente lo desconocían, que no nos lo enseñaron en la escuela (es una cosa verdaderamente misteriosa). Es decir, que económicamente y financieramente el Imperio Español conectaba Asia, América y Europa. El único que hacía eso. A través del puerto de Acapulco, desde Asia, se traían especias, se traía seda, se traía porcelana, se traía muchísimo tipo de mercancías y se llevaba plata porque había que pagarlo. Se llevaba el real de a ocho. En la Nueva España, las haciendas se convirtieron en grandes centros de producción agrícola, maíz, trigo, caña de azúcar, etcétera. Ganado bovino, ganado ovino, ganado equino que se había llevado desde Europa, desde España. Y todo eso abastecía a todas las minas reales que había en ese momento, donde se estaba explotando la plata fundamentalmente y a las ciudades que crecieron de una manera impresionante.

Precisamente la ciudad de México, México D. F. hoy en día, fue uno de los centros urbanos más ricos e influyentes de toda la época birreinal. Alexander von Hunboldt describió México a principios del siglo XIX como una tierra de inmensa riqueza natural y contrastes sociales. Acuñando el término de Ciudad de los Palacios, quedó deslumbrado por México, resaltando su belleza y su modernidad científica. un hombre que era alemán, explorador, venía de Berlín, conocía París, conocía Londres, conocía toda Europa. Y México le pareció lo mejor del mundo, la ciudad de México. Escribió mucho sobre su visita a México entre 1803 y 1804 y afirmaba: "Ninguna ciudad de América, sin exceptuar los Estados Unidos, puede exhibir instituciones científicas tan grandes y sólidas como Ciudad de México." Humboldt también afirmó que los mineros mexicanos eran los mejor pagados del mundo, recibiendo entre seis y siete veces más salario por su labor que un minero alemán. ¡Ojo al dato! Esto revienta el mito de la esclavitud, de la explotación etcétera porque ningún indígena, ningún nativo de las etnias americanas era esclavo. Estaba prohibido por ley y así era. Allí no trabajaban esclavos, trabajaba gente asalariada. Y lo dice el propio Humboldt, que lo vio con sus propios ojos. 

Aún dijo más. El agricultor indio era pobre, pero su situación era mucho mejor que los campesinos del norte de Europa, destacando la ausencia de esclavitud en comparación con otras colonias que él conocía, porque conocía colonias inglesas, colonias francesas, incluso los Estados Unidos ya emancipados y la esclavitud era atroz en todos esos sitios. Y aquí habla de ausencia de esclavitud. Según sus palabras, había una gran felicidad de vida y una notable abundancia en los recursos, señalando que, a pesar de la desigualdad, la situación de la población de Nueva España era superior a la de muchas partes de Europa. Evidentemente, en México había desigualdad, porque había mucha riqueza. Por lo tanto, había una gran parte de la población rica, una clase media relativamente escasa y habría muchos pobres, claro. ¿Y en qué ciudad de Europa, en qué capital del mundo en ese momento ataban los perros con longanizas? En ninguna. Absolutamente en ninguna. Llegó a considerar incluso que la Nueva España, lo que hoy conocemos por México, y mucho más territorio que ya desapareció, estaba en ciertos aspectos más avanzada y mejor desarrollada que otras provincias españolas, encontrando en ella además una riqueza cultural notable, señal de que había dinero. Porque el dinero llama a la cultura, nunca ha sido de otra forma. 

Quedó impresionado por la riqueza artística de la capilla del Rosario en Puebla. ¡Ojo, que como estas iglesias había muchísimas en Ciudad de México y en otras ciudades, porque se fundaron hospitales, lo sabéis, se fundaron universidades por todo lo que fue la Nueva España y otros virreinatos que dependían de España! Las catedrales, las iglesias tenían una riqueza que no tenían las iglesias ni catedrales españolas, porque el oro y la plata que se extraía de allí, quedaba fundamentalmente allí, y con eso se pagaba todo esto. De hecho, la denominó a esta capilla de Puebla, a esta capilla de la Virgen del Rosario, como la octava maravilla del mundo, debido a la espectacular decoración cubierta de lámina de oro, reflejando el esplendor y la habilidad artística de aquella época, porque se quedó deslumbrado ante esa capilla. Ahí está "el oro que nos robaron los españoles", como dicen entre comillas, que "se llevaron el oro". Pues todo eso que acabo de mencionar no fue gratis, evidentemente. ¿Cómo será la cosa, que hoy México es la séptima potencia mundial en producción de oro?

Saca unas 140 toneladas de oro al año. Pues bien, España, en 300 años, trajo en calidad de impuestos el quinto real, 185 toneladas en monedas, que venía ya en monedas, de toda América, no de México, de toda América, de todas sus posesiones en América, como os digo, como los pagos de los impuestos. Un dato que figura en el Archivo de Indias, es decir, que México produce en un año el mismo oro que se trajo los españoles en 300, en 300 años. El resto está allí, por supuesto, el resto que se extrajo en aquella época, que era muy poco. Y, hoy, para la cantidad de oro que producen y que sacan, y la riqueza que sigue teniendo el país, a pesar de las enormes pérdidas que tuvo después de la Independencia, "pues podría lucirles más el pelo", como dicen en mi pueblo. En fin, que como los criollos evidentemente ambicionaban todo esto, que no los indígenas, que no fueron los artífices de la Independencia, absolutamente no, para nada. Aunque, sí, de la conquista. Ojo, porque la conquista no la hicieron los españoles. Ya lo digo en los capítulos que he tratado de esto y que os he mencionado. Los artífices de la conquista de todo México y prácticamente de toda la España americana fueron los indígenas. En el caso de Mesoamérica, los tascaltecas sobre otras etnias y otras tribus, porque fueron los más numerosos, los que llevaron la voz cantante, y los que luego gozaron de privilegios gracias a ello. Orgullosos además de esto durante toda la vida. Ahí está el Lienzo de Tascala, donde ellos narran todas las vicisitudes de la conquista, cómo participaron ellos, cómo ellos fueron los que conquistaron Tenochtitlán, porque así es, o sea, el número de tlascaltecas y de otras tribus como cholultecas y otros aliados, pero sobre todo de tlascaltecas respecto a los españoles, era entre 100 y 200 a uno. Los españoles pudieron poner la estrategia, la inteligencia de algunos puntos de la batalla, porque sí, los bergantines que se echaron a la laguna, pues fue idea de Cortés, y otras cosas, pero los que allí se batieron el cobre, los que conquistaron Tenochtitlán fueron los que más ganas tenían de hacerlo desde hacía décadas, los tascaltecas. Y, como decía Díaz del Castillo, "a pesar de los esfuerzos que nosotros poníamos, no conseguíamos que dejasen de matar a la gente cuando cayó Tenochtitlán", porque les parecía una salvajada lo que estaban haciendo los talascaltecas con la gente ya rendida y medio muerta de hambre que estaba saliendo de Tenochtitlán, los estaban masacrando, pero no podían evitarlo, porque es que eran 2000 en ese momento los españoles, incluidas todas las tropas de Pánfilo de Narváez que se habían sumado a ellos. Y hablamos de 100.000 o 200.000 trascaltecas, y otros indígenas aliados que deseaban desde hacía mucho tiempo borrar del mapa a los mexicas. Ya sabéis, era el imperio dominante en ese momento, la triple alianza del lago Texcoco, que bueno, pues apenas unas décadas antes, se habían merendado a decenas de miles de enemigos, sobre todo los tlascaltecas, habían tenido una guerra recientemente con ellos, y las consecuencias de esas guerras eran escuchar los gritos de los suyos, cómo les sacaban el corazón en vivo para ofrecérselo a su dios, tirarlos por las escaleras abajo y luego comerse los despojos de lo que quedaba allí. Sí, de la forma ritual que quieran ustedes. Sí, todo eso era un rito y efectivamente eran costumbres que a los españoles le parecieron feas y se las quitaron. Sí, hay que reconocer eso. Verdaderamente sí que le quitaron a los indígenas esas costumbres, pero lo que es el oro muy poquito. 

El caso es que allá en las primeras décadas del siglo XIX empiezan los movimientos revolucionarios y bueno, en principio los protagonistas son Miguel Hidalgo y José María Morelos. Estos nombres, que en México evidentemente se los sabrán de carrerilla, porque en el relato histórico que le enseñan en sus escuelas pues son los libertadores o algo así, habrán puesto un calificativo parecido a esto. En España no los conoce nadie, absolutamente nadie. Por eso lo quiero decir, por lo menos, ya que estos capítulos van a todo el mundo que habla español, pues por lo menos que sepan que han existido también. Desde luego, según varios historiadores, todo apunta a que ambos eran masones, es decir, estaban de nuevo influidos por esa ideología muy asociada también en aquellos momentos a la Ilustración y a los movimientos revolucionarios que estaban agitando el mundo. De hecho, en la propia Ciudad de México apareció una logia que se llamó Arquitectura moral, a la que parece que estos dos pertenecieron, estos y otros tantos participantes en estos movimientos. Evidentemente no ha quedado documentación de que esto sea así, porque eran sectas secretas, como siguen siendo.

O sea, los masones no van por ahí con un sello en la frente diciendo: "Yo soy masón." Y, en aquella época, la Inquisición los tenía vigilados, además allí, en México, porque sabían que eran muy anticatólicos y que podían conspirar en cualquier momento contra la Iglesia. De hecho, todos los movimientos que salieron de allí y los gobiernos fueron muy anticlericales después, probablemente pues en venganza, ¿no? Esa especie de venganza ideológica, de decir estos estaban con el rey, estaban con la Península, por lo tanto, pues, son nuestros enemigos. A pesar de la creencia tan arraigada en la población y el catolicismo, me refiero. Más adelante vinieron otros gobernantes, como por ejemplo Benito Juárez ya en 1840, un hombre acérrimamente anticlerical, que echaba pestes contra el clero, a excepción de Miguel Hidalgo, que lo tenía puesto en un altar, porque Miguel Hidalgo era cura, era un sacerdote, pero para él Miguel Hidalgo era el único cura que se salvaba en el mundo. Los demás tenían que pasar pues por la horca o algo parecido. Bueno, Benito Juárez fue el primer presidente indígena que tuvo México y, curioso, porque además de ser muy anticlerical, tenía unas fobias importantes dentro del mundo indígena.

Él creo que era de un pueblo zacateca. Los zacatecas también habían colaborado, la mayoría de ellos, con los españoles en los momentos de la conquista. A pesar de lo cual, él odiaba a los trascaltecas sin paliativos. Los odiaba. En un discurso que hizo allá en 1840 en la ciudad de Oaxaca, dice literalmente, y como es cortito os lo voy a leer en la literalidad, en un párrafo:

Roma, que en los bellos días de su República se había hecho la señora del universo y modelo del valor y de las demás virtudes sociales (pues mira, prácticamente lo que había pasado con España y toda la Nueva España y toda América, pero en este caso habla de Roma) se vio después humillada a los pies de sus emperadores y al fin destrozada por las armas de la barbarie. (Vaya, parece que está hablando de ellos mismos, ¿verdad?) Porque entonces cada cual de sus hijos procuraba sus propias comodidades y cada cual se abandonaba a la más vergonzosa apatía. (Efectivamente, el egoísmo de cada región de América exactamente se tradujo en esto. Está hablando de Roma, pero es como si hablase de ellos mismos, literalmente. Pero a continuación dice): México, poblada de 1000 naciones guerreras y por la misma naturaleza defendida, recibió la ley de un puñado de aventureros. (Habla de españoles, porque los viles trascaltecas prefirieron una rastrera venganza al honor nacional. ¡Vaya, pobres tlascaltecas! Dice "México poblada de 1000 naciones guerreras", eso es lo que era, 1000 grupúsculos de etnias guerreras. Omite evidentemente en estos discursos que se sacaban el corazón en vivo y se comían los unos a los otros. Eso es lo que eran las 1000 naciones guerreras.

Porque, en el relato histórico que crearon los independentistas, mitificaron todas estas culturas. Todavía hoy los indigenistas las mitifican y engañan a la gente con cosas que no han sido, evidentemente. Y a estas tribus que estaban en la edad de piedra y tenían unas costumbres atroces, las ponen como si hubieran estado a punto de llegar a la Luna, si no es porque llegaron los españoles. Y también dice: "Y prefirieron una rastrera venganza al honor nacional." Pero, ¿de qué nación? ¿De qué honor nacional habla si acaba de decir en la frase anterior que estaba poblada de 1000 naciones guerreras? Desde luego, si era el honor nacional de Tlascala, evidentemente pelearon por él.

Por eso se aliaron a los españoles. No había ningún otro tipo de nación antes de los españoles. En fin, que después de calificar de esta forma a los trascaltecas, dice, prestaron su funesta alianza al invasor de Castilla, que también los subyugó en premio de su perfidia y egoísmo criminal. Pues no, no les subyugó. No solamente no les subyugó, sino que participaron con ellos en la conquista de muchísimos territorios de toda América y hasta de Filipinas. Y hasta lucharon contra los piratas japoneses en Filipinas porque estaban en todos los lados, los trascaltecas, y hasta en la conquista del Perú hubo trascaltecas y se les dio premio y se les dio privilegios de nobleza y podían portar armas de fuego y podían montar a caballo, cosa que a no todas las etnias se les concedió porque, a los que habían sido derrotados por la guerra, eso nunca lo tuvieron. Y hasta territorios y pueblos en el norte, en lo que hoy es Estados Unidos, poblaron los trascaltecas. Así que miente, miente totalmente en estos párrafos. Pero es un discurso patriótico en el que está creando un relato y, normalmente, en esas épocas de 1840, todos los que lo escuchaban sabían menos que él, así que se tragaban lo que oían. Lo cierto es que, si el mundo indígena sufría cierta desigualdad y había un clasismo importante dentro de lo que era la Nueva España y en el resto del mundo, es porque eso se omite cuando se habla de esta forma. Ojo, después de la Independencia de México en 1821, durante todo el siglo XIX, la mayoría de los historiadores consideran que es el periodo más devastador para las comunidades indígenas, las comunidades originarias. Porque tras la salida de España de allí como Reino, los criollos en el poder consolidaron un Estado nacional que buscó precisamente homogeneizar a la población a costa de la identidad y de las tierras indígenas, lo que supuso prácticamente la destrucción de aquellas etnias. Se les despojó de las tierras comunales, y a continuación de la independencia; no antes, a continuación

Se forzó a muchos indígenas a convertirse en mano de obra barata, o cuasi esclavos, en las haciendas, cosa que no había ocurrido antes porque tenían sus tierras y las trabajaban y sacaban de ellas lo que podían. En el momento que se las quitaron, pues tuvieron que emplearse a muy bajo precio, prácticamente esclavos de los criollos, y de las haciendas grandes que estaban en posesión ¡como no! de los criollos. Hubo auténticas guerras de exterminio, que llamaron de pacificación. Así, entre comillas, se llevaron a cabo auténticas campañas militares violentas para someter a los pueblos que se sublevaban ante esa situación, especialmente en el norte del país, como fueron las famosas Guerras apaches en 1849, poquito después del discurso del señor Benito Juárez. Y esto se hizo bajo un lema que existió como tal, que no quede ni un Apache, una auténtica campaña de exterminio. Hablé de las guerras apaches en estos episodios que os he citado al principio. Ahí podéis profundizar más. Y lo mismo ocurrió con algunos levantamientos en el sur, que fueron aplastados sin piedad. Y, todo esto, en un amplísimo territorio que hasta ese momento había estado pacificado y con una estabilidad envidiable, como decían los viajeros europeos. El propio von Humboldt, por si no creen a los historiadores, pues ahí tienen un señor imparcial que visitó aquello y que era alemán, no era español.

Lo cierto es que el racismo estructural se impuso precisamente a partir de entonces, porque si las leyes españolas protegían a los indígenas y promocionaban el mestizaje desde los tiempos de Isabel Católica, cuando se descubrió aquello, a partir de entonces todo cambió radicalmente y las leyes, por supuesto, se abolieron, aparecieron una nueva Constitución y unas nuevas leyes. Se impuso una visión criolla que consideraba a la cultura indígena como un obstáculo para el progreso y la modernidad. Exactamente eso. Y esto pues resultó en la supresión sistemática de las lenguas y de las costumbres nativas.

En la educación se dejó de impartir la lengua indígena, la lengua náhuatl, que era la mayoritaria allí. Vamos, que los pueblos indígenas fueron marginados del proyecto de nación que estaban creando estos señores después de la independencia. y sus derechos territoriales y culturales pues desaparecieron.

Precisamente el periodo que se conoció como el Porfiriato en honor a uno de los gobernantes, Porfirio Díaz, continuaron esa política de despojo y asimilación, convirtiendo el siglo posterior a la independencia en una etapa infernal de presión sobre las comunidades originarias. Tanto es así que aunque la lengua náhuatl era la lengua franca y más hablada en el altiplano central a inicios del siglo XIX, sufrió una drástica disminución en sus hablantes en comparación con aquel periodo virreinal del que habían salido. De hecho, hasta los indígenas han disminuido el número.

Precisamente el nuevo estado mexicano adoptó el español como la lengua oficial y de prestigio, asociando modernidad y ciudadanía con su uso. Entonces los propios indígenas se automarginaban, veían que se convertían en parias si seguían hablando náhuatl. Nada de esto había ocurrido en el virreinato. De hecho, a mediados del siglo XIX, según leo en algunos estudios, pues la necesidad de conocer las normativas y leyes impuestas por el Estado, que estaban todas en español, por supuesto, llevó a los propios hablantes de náhuatl a aprender español para interactuar con la administración. Es decir, si ya no hablabas español, no eras nadie, cosa que no había ocurrido en ese momento, donde el clero, los administradores y todos en la Nueva España hablaba el náhuatl porque tenían que entenderse con la mayoría, la gran mayoría que seguía hablando náhuatl. Mientras que en 1821 el 70% del total de la población hablaba lenguas indígenas, en la actualidad esa cifra ha bajado aproximadamente al 6,6% de la población total. Pues esa es la diferencia del trato indígena en todos los sentidos y del respeto a su cultura, etcétera, etcétera. Ahora sí, el malo es España, no los que gobernaron después de España, no, España.

Es la estupidez que este tipo de relatos que se han impuesto allí y hasta aquí en España, pues hay gente que se lo cree. Pero bueno, la debilidad de un país en constantes guerras civiles, que es lo que ocurrió después de su independencia, continuamente hubo guerras civiles de todo tipo, pues ocasionó que el primer enfrentamiento serio que tuvieron con los Estados Unidos les costó pues más de la mitad de su territorio, nada menos, porque en la guerra de 1846 a 1848, apenas 2 años, tuvo que ceder 2,4 millones de km cuadrados a Estados Unidos porque los Estados Estados Unidos en una serie de batallas y de conflictos venció a México directamente. Llegaron a entrar en la capital de México y una de las condiciones que pusieron para acabar la guerra y para marcharse de la capital de México, lo que significa que si hubieran querido se habían quedado con México entero. Pasa que ya les debió de dar hasta vergüenza. Dijeron, "Bueno, vamos a hacer un tratado, el famoso tratado de Guadalupe Hidalgo, que se llama así." No solo eso, después de este tratado de Guadalupe Hidalgo y en 1853 tuvieron que hacer una venta adicional de más de 100,000 km² en el sur de Arizona y Nuevo México, famoso tratado de Mesilla. Esto tuvo un impacto económico y social desastroso para México. La infraestructura minera y agrícola fue realmente destruida en estas guerras. El país se sumió en una inestabilidad política interna severa.

Lo que os digo, guerras civiles continuas. La famosa moneda virreinal, el real de a ocho, pues por supuesto ya desapareció. Dejó de ser la moneda de cambio internacional, al contrario, pasó a ser el dólar. se reemplazó por el dólar de plata, porque para eso Estados Unidos había ganado la guerra y la hegemonía en todo el territorio. Y de esta manera, pues México perdió inmensas riquezas, mineras, petroleras, agrícolas, California, Texas, etcétera, y además, poco antes de que comenzase el famoso auge del oro, el oro de California, que también fue  tras de las riquezas que Estados Unidos se lanzó a por ella. Entre tanto ya habían tenido una guerra también con Francia, la Guerra de los pasteles que llaman 18389 con unas reclamaciones económicas que hubo un bloqueo de los puertos, etcétera. México se vio forzado a pagar una indemnización de 600,000 de aquel entonces, que fue una pesada carga para aquella nación tan joven como era aquel México. Pero la segunda intervención francesa fue devastadora, 1862-1867. Benito Juárez, del que ya hemos hablado, decidió suspender la deuda externa en 1861 porque no la podían pagar. Estaban endeudados desde el momento de la independencia. Les había ayudado mucha gente y les habían endeudado hasta arriba, como ocurrió con todos los países hispanoamericanos. Eh, algunos todavía deben de estar debiendo dinero. Hablamos ya del siglo XXI. Y entonces Francia lo que se le ocurrió es, si no me pagan, pues invado México. Lo invadió e impuso un emperador, Napoleón Tercero y allí estableció un imperio, pues aliado de Francia con un emperador que pusieron ellos. Unos 30,000 soldados franceses ocuparon todo el país para que esto se llevase a cabo. Por supuesto, se destruyeron las vías férreas, se atacaron multitud de infraestructuras e instalaciones, una guerra de 5 años que tuvo un impacto económico atroz, verdaderamente atroz. Bueno, pues entre una cosa y otra, México salió de una guerra para entrar en otra hasta llegar a la famosa Revolución mexicana de la que todo el mundo habrá oído hablar, aunque solo sea como el que oye llover, aunque no conozca más detalles precisos, porque en España no se conoce, ya os digo, nada sobre este asunto. Se inició el 20 de noviembre de 1910 y duró hasta el año 17. Esto empezó bajo una dictadura conocida como el porfiriato, que antes he mencionado, en el que Porfirio Díaz Mori ejerció el poder en el país de la manera más dictatorial que se le ocurrió desde 1876 hasta 1911, 35 años. No le fue mal con esta dictadura, porque México por lo menos se estabilizó y prosperó bastante, pero cuando estalló la revolución todo se echó a perder, una guerra civil de las peores que ha tenido pues en casi todos los países del mundo.

Se estima que entre 1910 y 1920 causó entre 1 y 2 millones de muertos directamente, además de unos 3,4 millones que también murieron pues por hambrunas, emigración, la pandemia de gripe de 1918 que les pilló el medio de todo esto y la disminución de la natalidad porque el país pues echó a perder, como quien dice. En fin, que finalmente el país se fue estabilizando y cuando acabó la guerra civil, pues bueno, no se sabe muy bien si en el año 17 cuando se proclamó una Constitución o en el año 24 ya con la presidencia de Plutarco Elías Calles, o en 1928, que es cuando se asesinó al reelecto presidente Álvaro Obregón. Pero bueno, llegó el momento que la guerra se acabó, no por mucho tiempo, porque como todos los gobiernos habían sido muy anticléricales y la propia Constitución era anticlérical, al contrario que el pueblo que seguía teniendo una profunda raíz católica, pues esto volvió a provocar nuevos conflictos, como fue, por ejemplo, la Guerra Cristera. La guerra cristera, os lo resumo entre el año 192 y 1929, pues fue precisamente a raíz de una ley, la ley de calles de este presidente anterior que he dicho que buscaba limitar el culto y el número de sacerdotes. Y esto pues generó un profundo descontento entre los católicos, quienes vieron esto como una persecución religiosa. Y el caso es que se formaron milicias y empezó una nueva guerra civil. Pues bueno, un levantamiento armado de la población católica, pues al grito de ¡viva Cristo Rey!, que os sonará de otras cosas, pero esto empezó allí en la famosa guerra cristera de México. En ese momento el adoctrinamiento gubernamental era lo que se podría llamar comunista, es decir, además de anticlerical. Y eso, pues a los pocos que todavía tenían eh propiedades rurales, aunque ya las tierras comunales se habían perdido en gobiernos anteriores, como os he dicho, pues siguió siendo un motivo de conflicto importante y sumó muchos adeptos al movimiento cristero que igual no eran tan católicos, pero eran propietarios y es que el gobierno les quería rasar por todos los lados. En fin, que aquello acabó con una especie de mal acuerdo entre la Iglesia y el Estado y acordaron la reanudación del culto, pero sin cambiar la Constitución de 1917 ni la ley de calles, que realmente eran las leyes que estaban prohibiéndolo o limitándolo. Y de esa manera, pues los cristeros, lo que eran las milicias, fueron desarmadas y dejaron de recibir el apoyo de sus obispos, que de alguna manera eran los directores espirituales de aquel conflicto. Esto se tradujo en que cientos de líderes y excombatientes cristeros fueron asesinados por el gobierno tras entregar las armas. Esto es lo que se llamó la traición cristera. Claro, los cristeros en ese momento consideraban que tenían ventaja militar sobre el ejército federal y esto fue una decepción terrible para ellos. De hecho, hubo una nueva rebelión allá en el año 31 al 41, todavía ya muy reciente, ¿verdad? Justo ya casi acabó con esto con la Segunda Guerra Mundial, ya sin muchas consecuencias porque les había diezmado a todos los primeros que se revelaron por este asunto. En fin, que estamos dando un repaso muy rápido a los 200 años más o menos que llevan después de la independencia de España. Contra aquellos 300 años de esplendor, de desarrollo y de riqueza, que eso está comprobado además de los testimonios, ¿verdad?, de viajeros y de otro tipo.

Pues bueno, a partir de aquello, ya resumiendo mucho, apareció el Partido Revolucionario Institucional, el PRI que ha gobernado pues durante 70 años y que después pues ha sido sucedido con algún impaz por otros partidos como está ahora el MORENA, etcétera, ¿no? Partidos que para el pobre México pues se han identificado mucho con el desvío de recursos, crimen organizado, enriquecimiento ilícito de funcionarios. Ha habido muchos gobernadores del PRI señalados por abusos de poder y desfalcos, por ejemplo, ¿no? Como Javier Duarte, Tomás Yarrington, César Duarte, cada uno en un estado, eh, Chihuahua, este último, etcétera, Roberto Borge. La historia del PRI es bastante oscura.

Luego aparecieron los cárteles de la droga, también muy ligados a este partido, amparados por él, según decían allí, según dicen los historiadores. Bueno, pues ya estamos a finales del siglo XX. El caso es que el PRI en algún momento perdió las elecciones, cosa que también debían de manipular. También hubo quejas sobre este asunto y con algún impase en el poder, porque perdieron el poder, pero volvieron en 2012, en el 2018 de nuevo volvió a haber otro escándalo en el que perdieron toda la credibilidad y de alguna manera, pues el heredero de aquel partido institucional, porque es lo que era, vamos, que se ancló en el poder durante décadas, casi un siglo, pues puede ser este famoso movimiento de regeneración nacional que se llama MORENA, que ya sabéis que ha tenido los dos últimos presidentes, el famoso López Obrador y Claudia Sheinbaum, uno de ellos de procedencia española y la otra con todos sus abuelos de origen judío y procedencia centreuropea. Vamos, que tiene la misma sangre indígena que tengo yo, o sea, ninguna. De nuevo, con las mismas sombras, con las mismas acusaciones de corrupción, de connivencia e incluso amparo de los cárteles de la droga, el de Sinaloa, etcétera. Incluso establecieron una política de abrazos y no balazos. Bueno, pues sí, a besos van a acabar con los cárteles de la droga, casi seguro.

Faltaría más. En fin, que hay una serie de escenas intensas que hoy solamente se pueden ver en ese querido país que es México, que certifican claramente que estamos ante un estado terriblemente disfuncional, porque es probablemente el único sitio en la actualidad en todo el mundo en el que algunas madres tienen que recuperar a sus hijos de la forma más lamentable posible. Y eso se debe precisamente a los gobiernos mexicanos, a los últimos de las últimas décadas, desde que estas costumbres criminales aparecieron hasta la actualidad. En fin, que la historia de México después de la independencia no es precisamente brillante. Podía haber sido mucho mejor. No sabemos que podría haber sido si todavía fuera España, pero lo cierto es que entre los fisreinatos compartían recursos y en algún momento dado también hubieran compartido defensa. Y a pesar de muchos momentos y traspiés que tuvo aquella historia que posibilitaron en gran medida la independencia de México, pues como por ejemplo la traición de riego, el militar español que cuando había concentrado tropas el rey para luchar contra los independentistas allí en México y en Sudamérica en general, pues decidió que lo mejor que podía hacer era ir contra el rey, contra el propio Fernando VI, un rey que parece que no ha sido muy querido y que no se sabe si podría haber hecho algo más para evitar esto. Pero en todo caso es que le crecieron los enanos porque esto fue un palo muy duro. Destituyeron al rey incluso. Pero claro, había una alianza en Europa para evitar nuevas revoluciones como la de Napoleón y los famosos 100.000 hijos de San Luis, que fueron los que entraron en España, pues acabaron con riego y con todo su movimiento y volvieron a poner al rey.

Eso sí, en el entretanto habíamos perdido todos los territorios americanos como consecuencia de también este masón, porque todos estos militares tenían prácticamente órdenes de las logías masónicas que evidentemente estaban luchando contra España en ese momento, porque casi todas eran inglesas y francesas, es decir, respondían a intereses extranjeros. Y así es como un territorio hoy que perdió más de la mitad del territorio del norte, un territorio que olía a petróleo ya en ese momento de una manera brutal. Los Estados Unidos se lo están aprovechando porque es su yacimiento petrolífero. Pues no sé si alguien debería pedirle perdón a él o es él ese Estado mexicano el que tendría que pedir perdón. Ya no digo a España, pero por lo menos a los mexicanos, porque menuda ruina que les llevó con la riqueza que heredaron. Se encontraron un país inmenso y riquísimo, a huevo, y lo echaron a perder. Y la culpa vienen a decir en su relato que es del que estaba antes. Aguántales. Y qué decir del propio nombre del país, México. Pero si la etnia mexica quedó muy diezmada después de la conquista de Tenochtitlán. Fue minoritaria. Si acaso la que se expandió y la que procreó y la que ocupó prácticamente todo el país fueron los trascaltecas. ¿Cómo es que México no se llama Tlascala o la gran Tlascala y no México? 

Hasta en eso es un auténtico disparate. Pero hay que leer los relatos de los políticos y de los historiadores de aquel momento, principios del siglo XIX, cómo desvirtúan todo esto para montar una historia y convencer a los que en ese momento les podían leer, incluso los posteriores, de que los hechos habían sido completamente diferentes o incluso lo contrario a lo que realmente había ocurrido. Ya sabéis, la historia es un relato, pero los hechos son otra cosa, pero en este caso es que es de lo más sangrante. Bueno, amigos, pues esto es todo lo que os quería contar del México después de España y de por qué creo que México debería pedir perdón por lo menos a los mexicanos que se lo merecen, que hagan un comunicado oficial el Estado mexicano pidiendo perdón a los mexicanos por haberles arruinado el futuro más brillante que en ese momento tenían aquella región de España. Hasta otra vez, amigos.

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