sábado, 23 de mayo de 2026

De Javier Krahe

 Eros y civilización, de Javier Krahe

   Aunque he sentido al verte

un cataclismo,

ya no puedo quererte:

nada es lo mismo.

   Desde que te casaste

me pongo ungüento

bueno para el desgaste

de mi tormento.

   Los dos sabemos bien,

muy bien los dos,

que ya no viene a cuento

así que adiós.

   Dices que malcasada,

que malherida.

Eso no cambia nada,

fruta prohibida.

  Y no sigas charlando

que igual me enredas,

no digo yo que cuando

quieras no puedas.

  Aún tienes gran poder

a día de hoy,

pero no puede ser

y ya me voy. 

  Que igual vas y sonríes

y tengo prisa

y puede que me líes

con tu sonrisa,

  igual vas y me tocas.

a tu manera,

sabiendo que provocas

en mí flojeras,

  flojera y un temblor 

bajo la piel.

¡Sé buena mi examor,

no seas cruel!

  Que igual vas y me besas

como tú sabes,

con lengua y con promesas

la mar de graves.

  Igual vas, si me abrazas,

con tanto brío,

que no te desenlazas,

cariño mío,

  y ya no pienso más.

Ergo non sum

y al suelo vamos zas

y catapum.

  Aquí sobre la acera

rindo homenaje

al sol por Antequera

y en plan salvaje.

  Igual vas y me follas

como prefiero

y me sacas ampollas

y algún te quiero.

  Y sale uno del bar

con su elixir,

que tiene que soltar

para aplaudir.

  Y le siguen los pasos

los de otros bares.

Se rompen muchos vasos,

cientos, millares.

  Se llena de cristales

toda la calle

se cortan los chavales,

se inunda el valle.

  Se inunda la nación,

el porvenir, 

la civilización,

el buen vivir. 

  Y los americanos

mandan aviones 

contra los mexicanos

¡tiene cojones!

  porque creen que España 

está ahí abajo

y luego les extraña

su mal trabajo.

  Sería el caos y la

guerra mundial.

Y a mí eso no me va

o me va mal.

  Deja esa mano quieta,

chica sonriente.

¿No ves que está el planeta

de ti pendiente?

  No me acerques la boca,

no te me abraces. 

¡Quita, insensata, loca1

¿qué es lo que haces?

  El fin del mundo ya está

ya está al caer, 

y lo mismo nos da

y es un placer.

  Se llena de cristales

toda la calle.

Se cortan los chavales,

se inunda el valle,

  se inunda la nación, el porvenir, 

la civilización, el buen vivir

y los americanos 

mandan aviones

  contra los colombianos

tiene cojones.

Y lo mismo nos da

y es un placer

  el fin del mundo ya, 

el fin del mundo ya, 

el fin del mundo ya. 

Y lo mismo nos da.

¡Caray mujer!

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