lunes, 4 de mayo de 2015

Diccionario de la mamandurria

Juan Tortosa, "Diccionario de la mamandurria", en Público, 3-V-2015:

Mamandurria: “Sueldo que se disfruta sin merecerlo, sinecura, ganga permanente”. Así define la Real Academia de la Lengua un término a cuya categoría pertenecen perfiles muy distintos de personajes a quienes, en época electoral, se les suele reconocer porque manifiestan un mayor nerviosismo del habitual y andan todo el día tentándose la ropa dado el peligro que corre el chollo del que disfrutan.

Son esos miles, decenas de miles, cientos de miles de personajes en nuestro país que deben su puesto de trabajo a un sinnúmero de razones entre las que casi nunca figuran sus propios méritos. Para mantenerse luego en él, eso sí hay que reconocérselo, desarrollan todo tipo de habilidades para pegarse a la prebenda como una lapa, pero no pueden evitar estos días que se les note el miedo que tienen a que la tortilla cambie, sus benefactores pierdan la poltrona y en consecuencia, ellos acaben donde siempre debieron estar: fuera de un puesto que nunca se merecieron.

Son esos cientos de miles de asesorías y ocupaciones varias completamente prescindibles para las que nunca salió a concurso la plaza que ocupan. Son esos cientos de miles de puestos que se chupan un dinero que nos hace falta, entre otras muchas cosas, para que no recorte ya más en profesionales, por ejemplo de la dependencia, la sanidad o la educación.

En el mundo de la mamandurria se mueve una fauna tal que permite hasta elaborar un diccionario de términos con los distintos perfiles Para abrir boca, me permito exponer aquí algunos de ellos que sin duda reconoceréis:

Acojonao

Cualidad propia del inseguro, por lo general mala persona, que convierte a su propietario en un peligroso compañero de todo aquel con quien se cruza en su vida. Eterno ultrajado que se queja de todo y recita interminables memoriales de agravios, pero que a la hora de la verdad te deja tirao cuando le propones enfrentarse a cualquier tipo de injusticia. Él no lo sabe, pero lo que más le acojona de todo es la posibilidad de que la situación de la que se queja se solucione. Es tóxico en cualquier ambiente y sobrevive amargao de la vida.

Corcho

Término que suele utilizarse para describir a ese tipo de seres que siempre flotan. Sortean con singular habilidad las adversidades y se les reconoce por su excepcional desenvoltura en el manejo de la sonrisa y la capacidad para decir siempre aquello que su interlocutor quiere oír. Su ideología es la mentalidad práctica y su objetivo permanecer. Mantenerse llevándoselo crudo en los mejores abrevaderos gobierne quien gobierne. Nunca pierden y, por supuesto, siempre flotan.

Enchufado

Primo, cuñado, o hijo del amigo de un cargo público quien en su día utilizó su poder para que a la gente de su entorno “no le faltara de ná”. La RAE lo define como aquella persona “que ha conseguido un empleo o beneficio por enchufe y no por méritos propios”. Alguna tesis doctoral se ha iniciado al respecto sobre el asunto pero con escaso éxito: no encontraron facultad ni tribunal donde alguien no se mosqueara con el temita de marras.

Entusiasta del exceso de celo

Dícese de aquellos mandos intermedios, en empresas públicas sobre todo, cuya eficacia siempre estuvo por encima de las expectativas de sus superiores. Dada su capacidad para intuir o adivinar lo que quieren sus jefes, siempre suelen ir un punto más allá, lo que a los poderosos les pone mucho más fácil la tarea y les evita esa horrible incomodidad que supone tener que levantar teléfonos y montar pollos.

Espinazo destrozado

Síndrome generalizado entre aquellos eficaces gestores cuya habilidad fundamental es vivir inclinado y feliz ante los deseos, designios y caprichos de quien lo colocó en el puesto que ostenta, lo que le permite llevarse a casa una tan abundante como poco merecida “morterá” cada mes.

Genuflexo

1. (Del lat. tardío genuflexus, part. pas. de genuflectĕre). 1. adj. arrodillado.
2. Eso es lo que dice la Academia de la Lengua, a lo yo añadiría: “desvergonzado, amoral y carente del sentido del ridículo si a cambio de ser humillado consigue mantener sus prebendas”.

Mamapollas

1. Término de tal contundencia gráfica y denotativa que, aunque aún no está registrado en ningún diccionario, parece claro que no precisa explicación técnica alguna.
2. Aún así, y para ilustrar a quien de ello precise… dícese “mamapollas” de aquella persona, animal o cosa que decide dedicar su vida a complacer al poder creyendo que así le irá mejor en la vida. Cuando descubre su equivocación, suele consolarse con el placer que le proporciona haber descubierto tal práctica. Y claro, acaba convirtiéndola en rutina diaria.

Miedica

1. adj. despect. coloq. miedoso.
2. [persona] Que es cobarde o siente miedo con facilidad.
3. Apocado que siempre suele tumbar una decisión mayoritaria para acabar con alguna injusticia. El miedo siempre ha sido el mayor enemigo de cualquier movilización. Por eso el poder lo potencia y lo riega. En un gran número de casos, y cuando descubre lo inútil de su postura, el miedica acaba arrepintiéndose de su condición

Paniaguado

1. Servidor de una casa, que recibe del dueño de ella habitación, alimento y salario.
2. Allegado a una persona y favorecido por ella.

Parásito

(Del lat. parasītus, y este del gr. παράσιτος, comensal)
1. adj. Biol. Dicho de un organismo animal o vegetal: Que vive a costa de otro de distinta especie, alimentándose de él y depauperándolo sin llegar a matarlo.
2. Persona que vive a costa ajena.

Pelotas

1. com. Persona aduladora, que hace la rosca
2. loc. Adular a alguien para conseguir algo.
3. Tocarse o estar tocándose uno las pelotas loc. vulg. No trabajar nada,estar holgazaneando
4. Dícese también de quien besa por donde pisa la persona de quien depende su sueldo y no pierde ocasión de decirle lo guapo que está, lo bien que habla y lo estupendo que es todo lo que hace. Ama ser despreciado y le gusta arrastrarse: un miserable.

Profesional de las puertas giratorias

Dícese de aquellos presuntos seres humanos que cuando están en el poder defienden a muerte los intereses de las empresas de las que proceden. Suelen ser los mismos que, cuando se les echa del cargo, siempre encuentran a mano agradecidos prebostes dispuestos a pagarles los favores que, con las decisiones que adoptaron cuando estaban en el poder, contribuyeron a incrementar escandalosamente sus cuentas de resultados.

Profesional del periodismo orgánico

Dícese de aquellos escribanos cuya pluma ha estado al servicio del poder y la utilizan hasta el último minuto para infundir recelo, miedo y rechazo a posibles cambios. Para ello chantajearán, intoxicarán y mentirán todo lo que sea necesario. Aún así, si la tortilla llega a dar la vuelta, no tendrán ningún reparo en realizar un giro de 180 grados en horas veinticuatro y ofrecer inmediatamente al nuevo poderoso, sin pudor alguno, su mercenaria y desvergonzada pluma.

Rata

Dícese, en época preelectoral, de todo aquel político o beneficiado por un político que, oliéndose la tostada de que se acaba el chollo, empieza a abandonar el barco y a buscarse la vida en otros derroteros antes de que llegue el desastre. Esos derroteros pueden ser, perfectamente, los mismos a los que combatían con furor hasta el mismísimo día anterior.

Rastrero

1. [persona] Que actúa de forma despreciable o innoble para conseguir sus propósitos, a costa muchas veces de la propia humillación. “sabíamos que era rastrero, pero no sabíamos hasta qué punto se
rebajaría” antónimos: noble2. Que implica o denota vileza o falta de nobleza. “consiguió convencerlos con chantajes y otros procedimientos rastreros”

Sargento eficaz

Mando intermedio experto en putear a sus subordinados por encima de las instrucciones que tiene para hacerlo. Suele ser extremadamente útil para quien necesita esbirros que le hagan un trabajo sucio con el que el poderoso siempre podrá argumentar que no tiene nada que ver.

Servil

1. De los criados o que tiene relación con ellos. “en los palacios, la actividad servil es muy intensa”
2. [persona] Que muestra una actitud exageradamente humilde y servicial ante los superiores o
poderosos, generalmente para obtener un beneficio. “un servil mayordomo; el rey Alfonso, receloso de un vasallo poco servil y muy aventajado en las luchas, desterró al Cid; una separación tajante dividía la sociedad antigua entre clases señoriales y clases serviles”
3. En el primer tercio del siglo XIX, partidario de la monarquía absoluta.

Superviviente profesional

Espécimen experto en continuar estando donde está ocurra lo que ocurra a su alrededor y sin que nadie sepa explicarse cómo lo consigue. Suele hablar poro, sonreír mucho, comprometerse nada, definirse nunca y escaquearse con admirable habilidad de aquellos lugares donde huele cualquier conato de conflicto.

Trepa

1. (coloquial) Persona que intenta ascender profesional o socialmente aprovechando cualquier circunstancia y sin importarle los medios que utilice para ello. “es un trepa capaz de mentir o acusar a un compañero para ganarse el favor del jefe”.
2. En época electoral, como ocurre estos días. dícese de buena parte del personal que anda literalmente de los nervios, afilando cuchillos y perfeccionando sus malas artes para ponerlas en práctica apenas tomen posesión los nuevos gobiernos municipales y autonómicos.

Una forma clásica de corrupción

Carlos Cruzado, técnico de Hacienda "¿Sabes cómo funcionan el “doble irlandés” y el “sándwich holandés” para eludir el pago de impuestos?", en Nueva Tribuna, 3-V-2015:

Sí, los nombres suenan un tanto exóticos y, en gran parte, igual de exóticas son las estrategias que persiguen estos dos instrumentos para evitar el pago de impuestos.

Quizás el más conocido sea el “doble irlandés”. Como sabemos, en Irlanda el tipo del Impuesto de Sociedades es del 12,5% y, además, su legislación posibilita en buena medida el traslado de beneficios de las empresas hacia territorios de escasa o nula tributación.

Por ejemplo, para que una empresa española se beneficie de esta fiscalidad más ventajosa, puede crear dos empresas irlandesas. Una de estas empresas tendría sede en un paraíso fiscal, que es la que posee los derechos internacionales de la propiedad intelectual. La otra sociedad, con sede en Irlanda, es la que vendería al resto del mundo, pagando por esos derechos a la primera. De esta forma, y trasladando la sociedad española la práctica totalidad de los beneficios a la radicada en Irlanda, y ésta a su vez, a través del pago de los derechos, haciendo lo mismo hacia la radicada en el paraíso fiscal, el resultado es que la mayoría de los beneficios o no tributan o lo hacen escasamente, y una pequeña parte lo hace en Irlanda al 12,5%

Por otro lado, está el “sándwich holandés”. Es aún un poco más rebuscado que el anterior. Su objetivo, es, combinado con el doble irlandés, evitar incluso el pago de esa pequeña parte de impuestos en Irlanda, aprovechando que la ley irlandesa permite que el pago de royalties estén exentos del Impuesto de Sociedades si se pagan a otra empresa europea.

De esta forma, se puede crear una sociedad en Holanda que cobra royalties por utilizar la propiedad intelectual de la sociedad con sede en Irlanda y después transfiere el 99% de lo que recibe a la sociedad radicada en otro paraíso fiscal. En definitiva, se habrán residenciado la casi totalidad de los beneficios finalmente en dos paraísos fiscales, eludiendo el pago de impuestos en los países donde realmente se han generado los ingresos.

Aforismos de la trivialidad


Jorge Wagensberg, "Lo trivial en aforismos", El País, 1-V-2015:

En todos los idiomas la palabra trivial se usa en dos sentidos diferentes. Por un lado decimos que una afirmación es trivial cuando no necesita explicación, cuando su comprensión es directa y evidente. Pero, por otro, también decimos que una afirmación es trivial cuando es intrascendente, cuando no aporta conocimiento nuevo. Ambos significados se pueden usar en una misma frase: lo trivial no es trivial. Lo parece, pero no es contradictoria. No lo parece, pero es relevante. En efecto: lo trivial (la verdad autosuficiente) no es trivial (no es una verdad inútil). De hecho, incluso vale la pena indagar si toda gran ley de la naturaleza no le debe toda su fuerza, toda su universalidad y todo su carácter fundamental a una raíz trivial que hemos distorsionado lo justo para que deje de ser trivial, pero sin que pierda por ello casi nada de su contundencia. La distorsión de una trivialidad para hacerla fecunda recuerda vagamente la modificación de un virus para hacerlo inofensivo sin que pierda por ello su capacidad para educar al sistema inmunitario.

1. Una proposición es trivial cuando se basta a sí misma para garantizar la verdad que proclama.

2. Una trivialidad puede ser de tres clases: circular (A es A), blindada (A es B o es no B) o estadística (A es B donde B es infinitamente más probable que no B).

3. Una trivialidad es circular cuando una parte de la frase está contenida en otra parte de la misma frase (los gatos son felinos).

4. Una trivialidad estará blindada si la verdad que proclama no puede ser desmentida por nada de lo que pueda llegar a ocurrir en la realidad (mañana lloverá o no lloverá).

5. Una trivialidad es estadística si la ocurrencia de la verdad que proclama es infinitamente más probable que la de su no ocurrencia (un ser vivo solo es idéntico a sí mismo).

6. Cualquier comprensión del mundo real tiene un grado de certeza comprendido entre el valor nulo de lo absolutamente imposible (una contradicción) y el valor infinito de lo absolutamente cierto (una trivialidad).

7. Una trivialidad es tan robusta como intrascendente, pero a veces se puede partir de ella para, perdiendo solo un poco de robustez, ganar un mucho de trascendencia.

8. La formulación de toda ley fundamental de la naturaleza tiene una raíz de estructura trivial.

9. Spinoza intuyó la raíz trivial de todo conocimiento humano con su célebre conato, y tal intuición quizá pueda comprimirse así: cada cosa tiende a perseverar en su ser, donde el ser es aquello que persevera de la cosa.

10. La mecánica clásica tiene su raíz en una trivialidad genial de Descartes: el movimiento en línea recta de un cuerpo persevera a menos de que no cambie.

11. La raíz trivial de la mecánica clásica: todo cuerpo perpetúa su estado de movimiento a menos de que algo no lo impida.

(Newton rompe la trivialidad diciendo que ese algo es la fuerza).

12. La raíz trivial de la termodinámica: un sistema aislado cambia hasta que deja de hacerlo.

13. La raíz trivial de la economía: el mercado cumple la ley de la oferta y la demanda y toda excepción de la ley de la oferta y la demanda es un indicio de la imperfección del mercado (especuladores, monopolios, información privilegiada…).

14. La raíz trivial de la evolución es el mecanismo de la selección natural: solo persiste lo que no se extingue.

15. Hipótesis fundamental de la ciencia: la realidad existe y yo la voy a comprender.

16. Anticipar lo que ya ha ocurrido es la habilidad trivial de los que siempre tienen razón.

17. Una ley fundamental es la manera de comprender el cambio que menos cambia ella misma.

18. Una individualidad viva tiende a perseverar su identidad donde la identidad es la parte de la individualidad viva que persevera.

19. La teología monoteísta ignora un dilema trivial: la evidencia del mal solo es compatible con la no existencia de Dios o con la existencia de más de uno.

domingo, 3 de mayo de 2015

Los siete tipos de españoles según Baroja

Fermín Gassol Peco, "Pío Baroja, hoy", de Miciudadreal (2 mayo, 2015):

“Dar ejemplo no es la mejor forma de influir sobre los demás, es la única manera de hacerlo” (Albert Einstein). El escritor donostiarra y el científico alemán, coetáneos, se conocieron con ocasión de la visita que este último realizó a España, pero a buen seguro que no hablaron de esto.

Pertenecían a dos mundos tan distintos como son la novela y la física, si bien estos dos geniales autores se hubieran puesto fácilmente de acuerdo sobre la frase de Einstein porque es cierto que nadie convence más sino aquel que vive lo que predica. Pues bien, como genios que fueron en las disciplinas que ejercieron por vocación, Baroja fue un médico sin ella, tenían el mismo pensamiento sobre el saber.

Einstein se fue de España pero nuestro novelista vasco se quedó en ella recorriéndola de manera generosa. Cuentan las crónicas que un buen día a principios de siglo, Baroja apareció en una tertulia que existía en el nuevo café de Levante en la madrileña calle Arenal, una tertulia a la que asistían autores e intelectuales, ahora sí, de la talla de Valle Inclán, Unamuno, Zuloaga, Penagos, Pérez Galdós…en fin, una maravilla de contertulios. Esa tarde de mayo apareció después de uno de sus múltiples viajes por nuestra piel de toro el hipercrítico Baroja mientras la tertulia charlaba sobre las distintas clases que había de españoles; fue entonces cuando a modo de un Moisés sin sus tablas pero con la experiencia vivida, soltó lo siguiente: 

Verdad es que en España hay siete clases de españoles sí, como los siete pecados capitales. A saber:

Los que no saben
Los que no quieren saber
Los que odian el saber
Los que sufren por no saber
Los que aparentan que saben
Los que triunfan sin saber
Los que viven gracias a que los demás no saben.

Dicen los presentes que Unamuno y Benito Pérez Galdós aplaudieron a Baroja. Sobre todo por el último punto, el que dice “los que viven gracias a que los demás no saben”. Estos últimos se llaman a sí mismos “políticos” y a veces hasta “intelectuales”.

Han pasado cien años largos y hoy podemos analizar cómo les ha ido a estas siete clases de españoles, si ha variado algo esta especie de “heptágono filosófico barojiano”.

Veamos, de todas ellas creo que su número se ha visto reducido a dos o tres, con distinto peso y por otras causas. Ha desaparecido del mapa el grupo de “los que sufren por no saber” y es que uno de los avances sociales sin discusión en este siglo pasado ha sido el hecho de que quien desea saber, acaba sabiendo.

Como consecuencia de esto, aquellos que no saben es porque, o no quieren saber u odian saber. Estamos hablando sobre todo de una parte importante de la juventud que teniendo posibilidades de aprender, decide tirar por la calle de la falta de interés por la cultura. Y una rama muy peligrosa de esta clase de ignorantes es aquella que componen los que creen saber haciendo bueno el dicho de que la ignorancia es muy atrevida. Y por último siguen estando aquellos que triunfan sin saber y aquellos que triunfan gracias a que los demás no saben. Pío Baroja se refería entonces a los políticos en una España inculta. La pregunta surge: ¿En qué grado se encuentran actualmente? Seguramente que con suertes muy distintas, pero hoy de “aquel que no quiere saber” a “los que viven y triunfan porque los demás no saben” solamente sigue habiendo un solo paso, un desgraciado y grave paso…hacia el abismo de la incultura.

viernes, 1 de mayo de 2015

Una princesa wagneriana nacida en Toledo

De Mariano Calvo, en Abc:

La valquiria Brunilda de Wagner está inspirada en la princesa visigoda Brunegilda de Toledo. La tomó para modelo de un personaje del cantar de gesta medieval «El cantar de los nibelungos» El mundo cultural celebra este año el bicentenario del nacimiento de Richard Wagner, y aunque la efeméride puede parecer lejana de nuestro ámbito geográfico, ocurre sin embargo que Toledo guarda en su inmenso acervo a un personaje que, sorprendentemente, vincula a la Ciudad de las Tres Culturas con una de las protagonistas de «El anillo del nibelungo», la obra más ambiciosa del genio de Leipzig.

Nunca más oportuno, por tanto, que recordar que la valquiria Brunilda, hija de Odín y esposa de Sigfrido, está inspirada ni más ni menos que en la princesa visigoda Brunegilda de Toledo, ya que Wagner tomó para modelo de su valquiria Brunilda a un personaje del cantar de gesta medieval «El cantar de los nibelungos», que a su vez se inspiraba en nuestra Brunegilda toledana.

La valkiria toledana Brunegilda o Brunekhilda, a veces llamada Brunilda de Austrasia porque llegó a reinar en ese estado (que comprendía los actuales Países Bajos y el noroeste de Francia y de Alemania), nació en Toledo el año 543, y en esta ciudad recibió una educación aristocrática dentro de la fe arriana. Tenía once años de edad cuando su padre, Atanagildo, fue elegido rey de Hispania, y a este respecto cabe decir que una de las primeras medidas que adoptó el nuevo monarca fue convertir a Toledo en sede de la corte y, consecuentemente, capital del reino visigodo de Hispania.

Cuando Brunegilda contaba con 22 años de edad, se recibe en Toledo una embajada del reino de Austrasia al objeto de pedir la mano de la princesa para el rey Sigiberto I de aquel reino franco. Poco después, Brunegilda deja Toledo para siempre y se casa con el rey merovingio en la ciudad de Metz, capital del reino, para lo cual la toledana hubo de abjurar de su fe arriana y adoptar el credo católico de su consorte.

Sobre la personalidad de Brunegilda escribió el obispo Gregorio de Tours (539-594): «Era una joven de modales elegantes, de hermosa figura, honesta y decente en sus costumbres, de buen consejo y agradable conversación». Según el obispo, el matrimonio de Sigiberto I con una princesa como Brunegilda, de estrictos principios y limpia moral, constituía un insulto para sus hermanos, casados con mujeres promiscuas y de bajo estrato social.

Pero, en sentido contrario, otros cronistas, enemigos sin duda de Brunegilda, descargaron contra la princesa toledana las críticas más adversas, acusándola de intrigas y crímenes políticos.
Solo un año después de su matrimonio con el rey de Austrasia, la hermana mayor de Brunegilda, Galswinta, casó con el hermano de su marido, Chilperico I, rey de Neustria (aproximadamente la actual Normandía, con capital en París). De modo que a mediados del siglo VI, el corazón de Europa llegó a contar con dos reinas de origen toledano.

Pero a la toledana Galswinta, reinante en París, su corona no le duró mucho. Chilperico mantenía una vida disipada y especialmente una intensa relación con una amante de nombre Fredegunda, que introdujo la discordia en el matrimonio real hasta conseguir que el rey se deshiciera de su consorte estrangulándola en el propio lecho real. El asesinato de Galswinta desencadenó el odio entre Brunegilda y Chilperico, que condujo a continuas guerras entre los reinos de Austrasia y Neustria, cuyo final fue contario a la suerte de Brunegilda.

La Brunilda toledana nunca se desentendió de los asuntos de Hispania, como demuestra el que casara a su hija Ingunda, de 13 años de edad, con el príncipe Hermenegildo, muertos ambos en el marco de las luchas entre católicos, arrianos y bizantinos. Su otra hija, Clodosvinta, contrajo matrimonio con el rey Recaredo, hermano de Hermenegildo.

Salvo la continua sucesión de hechos belicosos, crímenes e intrigas, poca semejanza existe entre la peripecia existencial de la Brunilda toledana y la del personaje del «Cantar de los nibelungos». Es éste, como se sabe, el equivalente nórdico al Cantar del Mío Cid español, que recoge las leyendas alemanas y escandinavas alrededor del héroe Sigfrido. En él se describe a Brunilda como una valquiria que posee la fuerza de doce hombres y que aspira a casarse solo con el pretendiente que sea capaz de vencerla en combate.

Wagner, por su parte, toma de «El cantar de los nibelungos» sus materiales literarios con la libertad que le dicta su capricho. Así, su valquiria, convertida en reina de Islandia, es descrita como una mujer aguerrida y salvaje, que no desea casarse y ha impuesto a los pretendientes la condición de enfrentarse a ella en tres pruebas de fuerza, y, caso de ser vencidos, ser decapitados. Wotan (Odín) la condena a permanecer dormida en la cima de una montaña, rodeada por un cerco de fuego que solo podrá atravesar el guerrero más valiente, que no será otro que el héroe Sigfrido.
El fin de la Brunilda wagneriana tiene lugar en «El ocaso de los dioses», la pieza final de la tetralogía, cuando, cabalgando sobre su caballo Grane, la valquiria se precipita dentro de la gran pira en la que era inmolado el cadáver de Sigfrido.

La muerte de la Brunilda toledana no fue menos truculenta. El hijo de Fredegunda, en venganza por la muerte de su madre, hizo torturar a nuestra Brunegilda, ya anciana, durante tres días, luego la expuso afrentosamente desnuda ante los ojos de los soldados y finalmente la mandó atar a la cola de un caballo que la arrastró hasta morir.

Con sus luces y sus sombras, no deja de constituir un inesperado timbre de gloria para la historiografía de Toledo el que la princesa toledana Brunegilda acabe convirtiéndose en la Brunilda del «Cantar de los nibelungos» y, por capricho de Richard Wagner, evolucione hasta convertirse en la valquiria Brunilda del «El anillo de los nibelungos», la más ambiciosa de sus obras.

Cierto es que las calles de Toledo no vieron nunca, como las de Venecia, el paso concentrado del genio, pero al menos los toledanos pueden alegar con admisible orgullo que, si bien Wagner no estuvo en Toledo, Toledo sí estuvo en Wagner por vía de nuestra Brunegilda, la flamante valquiria toledana.

miércoles, 29 de abril de 2015

Un estudio afirma que las familias de Ciudad Real y Miguelturra y las de Albacete están entre son las que acumulan más aumento de riqueza en España en este último año

Fuente: http://www.ais-int.com/los-hogares-espanoles-ingresaron-en-2014-una-media-de-1-880e-mensuales.html y http://www.abc.es/familia-padres-hijos/20150429/abci-mapa-ingresos-familias-201504281731.html

Estos son los resultados de la última actualización de los indicadores «Habits Big Data 2014», que periódicamente elabora la empresa AIS Group, dedicada al desarrollo de herramientas de inteligencia de negocio y geomarketing. Fusionando datos económicos y sociodemográficos de fuentes públicas determinan las tipologías de hogares y su distribución en el territorio, lo que les permite confeccionar un mapa con los ingresos netos medios de las familias españolas. El análisis se centra en los 760 municipios a partir de 10.000 habitantes que existen en España.

La Comunidad de Madrid, el País Vasco, Cataluña y algunas ciudades de Aragón y Castilla-La Mancha es donde se concentran las familias con mayores ingresos del país: más de 25.571 euros netos al año. Por el contrario, Extremadura y Andalucía son las regiones donde menos dinero entra en casa: por debajo de 18.770 euros al año, e incluso menos, 16.650. Sin embargo, desde AIS Group precisan que estos ingresos medios mensuales no están relacionados con el poder adquisitivo. «Puede ocurrir —matizan— que el coste de vida resulte inferior en las zonas con un nivel de ingresos más bajos y como resultado pueden disfrutar de un nivel de vida más acomodado que familias de zonas con una media de ingresos más alta».

El análisis aporta un Top-10 con los municipios de más de 10.000 habitantes que disfrutan de los ingresos más elevados. La Comunidad de Madrid reúne ocho de estas localidades. Boadilla del Monte se consolida por segundo año consecutivo con los hogares de mayores ingresos de España: 2.866 euros netos al mes, 50 euros menos que en 2013. Fuera de esta región, solo hay dos ciudades que se encuentren entre las 10 que más ganan las familias: Getxo (Vizcaya) y Premià de Dalt (Barcelona).

Las 90 excepciones
El estudio revela que si bien la tónica general es que bajaron los ingresos en las familias españolas, 90 ciudades no siguieron la misma tendencia. Sorprenden casos como el de Ciudad Real, donde las familias recaudaron unos 175 euros mensuales más hasta situarse en 2.170 euros al mes, y en Zaragoza, con una aumento de 145 euros, hasta llegar a los 2.025. Lo más significativo ocurrió en la localidad de Miguelturra (Ciudad Real): pasaron de los 1.980 euros mensuales a cerca de 2.180.

En la mitad sur de la Península es donde se sitúan los hogares más empobrecidos.

martes, 28 de abril de 2015

Teratología barroca

Siempre he sentido curiosidad por lo oscuro, fantástico y anormal. En el barroco, periodo ya de por sí susceptible de deformidades, muchas relaciones de sucesos se espantan ante diversos prodigios, por lo general partos monstruosos o alimañas verosímiles como el lagarto de Jaén, posiblemente un caimán que algún avispado colono se trajo de América de pequeño para ver si lograba reproducirlos y vivir del hermoso cuero que producen estos animales. Muchos de estos personajes fetiches, para los que han inventado incluso una pseudociencia, la criptozoología, pueden explicarse por fenómenos perfectamente estudiados como el hibridismo, como el chupacabras, que es una mezcla de coyote y chacal, pese a lo cual todavía algunos siguen figurándoselo esotéricamente como si fuera una especie de alien animal. No me extrañaría que al primer europeo que viese una jirafa terminase por hablar de un cordero bicornudo con cabeza de dos metros. O un dragón chino o quilín; los chinos se figuraban al león como si fuera un perrito pequinés.

El libro de Ana Mancera Rueda y Jaime Galbarro García Las relaciones de sucesos sobre seres monstruosos durante los reinados de Felipe III y Felipe IV (1598-1665). Análisis discursivo y edición. Berna: Peter Lang (Colección: European University Studies, 93), 2015, recoge y transcribe algunos casos falsos o de dudosa veracidad acaecidos en la época y divulgados por medio de relaciones de sucesos: el parto de Hernando de la Haba, el ferocísimo Corlisango, el peje Nicolao, el monstruo profeta de Bengala, el niño de Bayona, los hermanos Coloreto de Génova, la fiera asesina de Tralos montes, el pez del reino de Polonia, el niño nacido en Ostraviza, el niño monstruoso de Lisboa, los siete hijos de Brunete, los siameses de Tortosa, el grifo de Loyes y el heptacéfalo del Ampurdán, casos todos que podrían haber aparecido en el Jardín de flores curiosas, la miscelánea de Antonio de Torquemada que tanto espantaba a Cervantes. 

Por qué seduce Juego de Tronos

Jacinto Antón, "Hierro, sangre y sexo", en El País, 28-IV-2015:

El secreto de 'Juego de tronos' estriba en convertir lo remoto en cercano. Juego de tronos: una exposición para viajar a este lado del muro.

Sentado el otro día en el Trono de Hierro, el incómodo asiento de Aegon el Conquistador, forjado con las espadas de sus enemigos caídos, mil de ellas, calentadas al rojo blanco en las forjas de Balerion, el Terror Negro, volví a experimentar todo el poder de la serie creada por George R. R. Martin, el simpático Falstaff de la fantasía reconvertido en Midas del género. No era el trono verdadero, por suerte, porque ello me hubiera puesto en peligro —el trono mismo según se cuenta era capaz de matar a un hombre— y sin duda llevado pronto a engrosar la inacabable lista de muertos de la historia, sino el que habían instalado para hacerte un selfie junto a Jon Nieve en el Salón del Cómic de Barcelona. De la fuerza de Juego de tronos da prueba el que todo un hombre maduro como yo —y me quedo corto— se emocionara sin pudor instalado en aquel decorado. A punto estuve de preguntarle al joven Nieve -tan falso como el trono pero muy bien caracterizado- si me aceptarían en la Guardia de la Noche para defender el Muro y si convalidaban mis años de periodista. Probablemente no.

Leí en su momento con pasión los primeros libros de Canción de hielo y de fuego y he sido un seguidor inconstante de la serie televisiva. Recuerdo como un relámpago de acero la primera entrega, rematada con la ejecución de Eddar Stark (momento comparable por lo traumático a la muerte de Tom Jordache-Nick Nolte en Hombre rico, hombre pobre), y cierto progresivo cansancio a medida que la serie, en papel y en imagen, se iba dilatando mucho más allá de los planes originales de Martin, un autor con muchísimas más cosas interesantes, y no me cansaré nunca de recomendar Muerte de la luz —una de las historias de amor más hermosas que se han escrito jamás— y Sueño del Fevre (lo mismo pero en amistad).

Juego de tronos es por supuesto un destilado, muy a menudo genial, de numerosos ingredientes. Se ha señalado mil veces la clara influencia de la Guerra de las Rosas inglesa, con sus dos dinastías envueltas en una lucha despiadada por el trono: hacedores de reyes que cambian de bando, reinas infieles y crueles, niños asesinados, monarcas débiles, y un príncipe deforme como uno de los grandes personajes de la trama (aunque curiosamente mientras asistíamos al encumbramiento del menudo Tyrion Lannister el hallazgo de los restos de su inspirador, Ricardo III, ha revelado que al parecer era bastante normal). En cambio, se suele pasar por alto, seguramente por su adscripción a la ciencia-ficción, la influencia de Dune, de Frank Herbert, con sus casas nobles enfrentadas en un juego de poder por la primacía del imperio, que me parece importantísima (hay un texto que recita Arya Stark para conjurar su miedo que es casi igual que el que repite Paul Atreides: “El miedo hiere más que las espadas”).

Por supuesto toda la fantasía heroica —Leiber, Moorcock, Donaldson—, está en Juego de tronos, y con ella la amalgama de novelas de caballería, literaturas germánicas y escandinavas, relatos artúricos, poesía romántica y cuentos de terror que han impregnado el género desde sus inicios. Las espadas famosas (¡quién no querría una!), los guerreros, los dragones, las tierras fabulosas, los brujos, son elementos que la serie comparte con un sinfín de creaciones. ¿Qué la hace pues tan conspicua? El secreto está en haber convertido todo un material remoto en algo increíblemente cercano. Uno puede reírse de la engolada épica bárbara del Conan de Howard (y Milius) pero, ¡diablos!, a ver quién se toma a broma las intrigas de los Lannister. Hielo es una espada que corta  de verdad y no como la fantasmagórica come almas Stormbringer de Elric de Melniboné. Juego de tronos chorrea sangre real -en eso se ha beneficiado de la moda de las novelas (Cornwell, Scarrow) y películas bélicas realistas- y también rezuma, con perdón, sexo. Ciertamente la serie ahí ha apretado. Cada uno recordará su imagen erótica, de las muchas, muchísimas. Acaso las del gañán Drogo con su khaleesi o algún incesto en detalle. A mí me sube un calorcillo —y mira que hace temporadas— cada vez que recuerdo al malogrado Viserys Targaryen metido en una bañera con una jovencita esclava hablando de política hasta que él la hace pasar a mayores, y no me refiero al jabón. Antes, en el género fantástico el sexo nunca había sido enteramente satisfactorio (y valga la frase). Las princesas y guerreras quedaban un poco de calendario. Vamos yo no me metería en una bañera con Red Sonja ni bien armado (¡). Por no hablar del pureta padre Tolkien, cuya mejor imagen de la libido es la Torre Oscura de Barad-dûr.

Martin posee también —sin perder el sentido de la maravilla y de la épica— una buena mano para describir sentimientos y emociones, que nunca fue el fuerte en la Sword & Sorcery. He ahí una delicadeza que nunca encontraremos en Cimmeria

lunes, 27 de abril de 2015

Un libro de Baltasar Garzón: El fango. Hstoria de la corrupción en España.

De Nueva Tribuna, "Cuarenta años de corrupción en España", 13-IV-2015:

La experiencia de Baltasar Garzón en la lucha contra la corrupción la ha permitido trazar este recorrido que arranca con el caso Matesa y termina en la actualidad.

Juan Guerra, Bárcenas, Pujol, caso Noos... un recorrido por los casos de corrupción más importantes de los últimos cuarenta años para extraer las lecciones de cómo combatir y prevenir la corrupción. El fango es por tanto un libro necesario. La corrupción es un mal que ha socavado los cimientos de la democracia española. Aunque los escándalos han emergido en momentos de crisis económica como los primeros 90 y desde el 2009, se puede trazar una línea continua que desde las postrimerías del franquismo muestra cómo las fallas del sistema del control facilita y en ocasiones propicia un aprovechamiento ilícito y muy lucrativo. La experiencia de Baltasar Garzón en la lucha contra la corrupción la ha permitido trazar este recorrido que arranca con el caso Matesa y termina en la actualidad y cubre todos los niveles administrativos, todas las regiones y todos los sectores económicos. Para prevenir la corrupción es fundamental entender cómo se origina y cómo funciona, sus mecanismos ocultos de la corrupción, por qué es tan difícil combatirla y qué reformas son necesarias para ponerle fin.

Baltasar Garzón (Torres, 1955) ha sido magistrado-juez durante 32 años, 22 de ellos en la Audiencia Nacional, hasta 2010. Desde ese cargo se convirtió en una de las figuras más implacables en la persecución del narcotráfico, el terrorismo y en la defensa de los derechos humanos, con actuaciones determinantes contra la banda ETA y, en el plano internacional, con el trascendental caso Pinochet. En la actualidad dirige el bufete madrileño ILOCAD SL (International Legal Organization for Cooperation and Developement), desde el que dirige la defensa de Julian Assange, fundador de Wikileaks. Preside la Fundación FIBGAR, en defensa de los Derechos Humanos y la Jurisdicción Universal, con sede en España, Argentina, Colombia y México. Además preside la Asociación Convocatoria Cívica, cuya finalidad es promover el encuentro de las fuerzas políticas de nuestro país. En Argentina, preside el Centro Internacional para la Promoción de los Derechos Humanos en representación del Ministerio de Justicia. Fue asesor de la fiscalía de la Corte Penal Internacional entre los años 2010 a 2011 y coordinó en 2012 la Veeduría Internacional de la Reforma de la Función Judicial en Ecuador. Durante los años 2011 y 2012, formó parte del Comité de Prevención de la Tortura del Consejo de Europa, y ejerció como asesor de la Misión de Apoyo al Proceso de Paz de la OEA en Colombia (2011-2012). Ha escrito numerosos libros, entre los que destacan Un mundo sin miedo (Debolsillo, 2006), La línea del horizonte (Debate, 2008); y La fuerza de la razón (Debate, 2011), además de múltiples artículos y ensayos. Es Doctor Honoris Causa por 30 universidades de todo el mundo, y miembro de diferentes organizaciones humanitarias y centros de Derechos Humanos y de mediación en conflictos.

Ejemplos palmarios de estupidez política en cuestiones científicas

Nuño Domínguez, "El Gobierno deja sin financiación a cientos de científicos por el formato de su currículum", El País, 25-IV-2015:

Una nueva medida introducida en 2014 impide a unos 250 investigadores acceder a dinero estatal. La directora de uno de los mayores centros del CSIC dimite como protesta. El Gobierno no gastó el 46% de los presupuestos de I+D en 2013. Los científicos exiliados claman que no son “una leyenda urbana”.

La directora del Centro Nacional de Biotecnología (CNB), uno de los mayores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha anunciado hoy su dimisión. La razón de su abandono no puede ser más rocambolesca. A esta investigadora, al igual que a otros expertos de su centro, se le deniegan sus solicitudes de financiación para proyectos científicos por presentar ”un currículum de seis páginas en lugar de cuatro”, según ha explicado la directora, Carmen Castresana, en un correo electrónico al personal de su centro y al que ha tenido acceso Materia.

Según la investigadora, el Ministerio de Economía y Competitividad está rechazando “un número importante de proyectos”, dos en el CNB, por “razones de forma no subsanables”. Esta situación ha sido “la gota que ha colmado el vaso”, escribe Castresana, junto a problemas burocráticos con los jefes del CSIC, el mayor organismo público de investigación del país y que tiene más de 100 centros repartidos por toda España. En concreto, Castresana explica que, además de los problemas burocráticos con el Ministerio, su dimisión se debe a “la devolución de tres contratos desde el CSIC antes de recibir las instrucciones sobre cómo debemos solicitarlos a través de una nueva modalidad de contratación”. La investigadora ha comunicado por carta su dimisión a Emilio Lora-Tamayo, presidente del CSIC, quien el pasado noviembre enojó a la comunidad científica al decir que la fuga de cerebros en España es “una leyenda urbana”.

La causa es presentar currículos de seis páginas en lugar de cuatro
La denegación de proyectos se produce en un momento crítico para la investigación en España. El sector público de I+D acumula años de recortes que le han dejado a niveles de 2006, según denunciaba hace unas semanas la Confederación de Sociedades Científicas de España. Mientras más del 40% de los presupuestos de I+D se dejan sin gastar (son créditos que nadie pide), las subvenciones que componen la principal vía de financiación de la inmensa mayoría de los grupos de investigación acumulan importantes recortes.

En el CNB trabajan unas 600 personas y alberga 70 grupos de investigación, entre ellos equipos que desarrollan posibles vacunas contra el sida o tratamientos contra virus emergentes como la gripe aviar. El pasado mes la instalación eléctrica quedó completamente destruida por un incendio que puso en peligro cientos de experimentos y que ha obligado a utilizar generadores de emergencia hasta que pueda construirse una nueva. En este sentido, Castresana ha pedido permanecer en funciones durante los próximos cinco meses hasta que el centro recupere la normalidad.

Convocatoria "clarísima"

El problema de la denegación de fondos por fallos en el currículum no solo afecta a los investigadores del CNB. “Acaban de rechazarme un proyecto por el formato del CV”, escribía hace un par de días en un tuit Alfonso Valencia, jefe del Grupo de Biología Computacional Estructural del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas. Al teléfono, Valencia ha explicado que a él se le ha rechazado un proyecto de la convocatoria Explora y que en su centro conoce al menos otro caso además del suyo. "Esto no ha pasado nunca, normalmente se daba un plazo para subsanar el error, pero ahora lo rechazan por un defecto mínimo en el currículum, es un escándalo muy grande", ha opinado.

En conjunto, el problema de los currículos ha afectado a entre un 4% y un 6% de todos los proyectos del Plan Estatal para 2014, unos 5.000, según ha explicado a Materia un portavoz de la Secretaría de Estado de I+D, dependiente de Economía. Esto supone que a unos 250 investigadores se les ha denegado la financiación por el formato de su currículum. "La propia convocatoria dejaba clarísimo que no podía exceder las cuatro páginas, tres artículos de la misma lo señalan y un texto destacado en amarillo lo advertía", señalan estas fuentes. La medida se introdujo en 2014 para unificar los criterios a petición de la agencia que evalúa los proyectos. Desde entonces, este error pasa a ser "no subsanable", es decir, que los solicitantes no tienen opción ni plazo para corregirlo. De todos los investigadores afectados, unos 30 han recurrido la decisión de Economía, informa el portavoz.

Pablo Iglesias, ¿Qué es el cambio?

Pablo Iglesias, ¿Qué es el cambio?, en El País, 25-IV-2015:

Las élites tratarán de convencernos de que España necesita un plan renove

Decía Olof Palme que los derechos de la democracia no pueden estar reservados a un grupo selecto de la sociedad, sino que corresponden a todas las personas. La reflexión de aquel socialdemócrata sueco que caminaba sin escolta adquiere en nuestros días una notable radicalidad, ya que señala, con enorme precisión, la diferencia entre el cambio político y el mero recambio, algo que se puede aplicar a las alternativas a los partidos tradicionales en España.

Que el mapa político español va a cambiar con la llegada de nuevos actores a las instituciones es un hecho. También lo es que la causa fundamental del retroceso de los partidos políticos tradicionales se explica por su gestión de la crisis económica y por la percepción que tienen los ciudadanos de las élites políticas y económicas, a las que identifican con la corrupción y con el saqueo de lo público. Llegados a este punto hay que preguntarse qué sería necesario hacer para que las cosas cambiaran en nuestro país.

Hace poco me reuní en Madrid con Economistas Frente a la Crisis (EFC), un grupo plural e independiente de economistas, muchos de cuyos miembros proceden de la tradición socialdemócrata. No tienen ninguna intención de vincularse con partido alguno, pero sí de que sus propuestas sean asumidas por las formaciones políticas progresistas de nuestro país. Tras leerlas con atención y escucharles les dije que para mí sería un honor llegar a acuerdos y formar parte de un Gobierno que asumiera tales propuestas. Precisamente porque señalan las claves del cambio político en nuestro país, que pasan por señalar que las políticas económicas aplicadas hasta ahora han sido un desastre y que es necesario rectificar.

Sin embargo, en los últimos meses, ciertos sectores de las élites económicas saludan alborozados algunas propuestas de supuesta regeneración que resultan incapaces de poner solución a la estafa cotidiana que padecen los ciudadanos.

Frente a la injusticia fiscal de nuestro país —donde la presión fiscal sobre las grandes fortunas está a la cola de Europa al tiempo que los asalariados, los autónomos y la pequeña y mediana empresa cargan con la mayor parte de los impuestos— cambio significa, como plantea EFC, llevar a cabo una reforma fiscal progresiva para que paguen más quienes más tienen, acercando los tipos reales a los tipos nominales. Proponer, como hacen los abanderados del recambio, subir el IVA a los productos de primera necesidad y bajar el de los artículos de lujo, no es solo una insensatez: es además una forma de prorrogar la ineficacia de nuestro sistema fiscal.

Frente a una legislación laboral que fomenta la temporalidad, la precariedad y la destrucción de empleo, cambio significa derogar por ineficaz e injusta la reforma laboral para acabar con la precariedad, fortaleciendo la inspección laboral que acabe con las contrataciones temporales fraudulentas y favoreciendo el empleo estable. Establecer el contrato único significaría hacer temporales e inestables todos y cada uno de los empleos que se crearan en España: una propuesta de recambio, y además insensata. En un país en el que la pobreza afecta cada vez más personas en edad de trabajar, cambio significa apostar por un sistema nacional de seguridad social que garantice la protección frente al desempleo, un sistema de formación eficaz para los trabajadores y rentas mínimas de inserción con las que hacer frente a la exclusión. Proponer seguros individuales contra el despido es poco menos que volver al siglo XIX, cuando apenas existía el derecho laboral.

En nuestro país las pymes y los autónomos son quienes más empleo generan. Cambio significa facilitarles el crédito (para eso debería estar el ICO), racionalizar las cuotas que pagan los autónomos y agilizar los trámites burocráticos. Plantear, como quieren los promotores del recambio, que hay que favorecer la concentración empresarial, subir las multas a los autónomos y eliminar los incentivos fiscales que favorecen a la microempresa no solo es bailar el agua a la élite de privilegiados que ha dictado la política económica a los gobiernos españoles: es también atacar a quien genera empleo en España.

Si algo humilla nuestra dignidad como país es que buena parte de nuestros jóvenes mejor formados se hayan visto obligados a emigrar y estén produciendo riqueza en el extranjero. Cambio significa trabajar para que esos jóvenes puedan volver a nuestro país. Proponer un “plan de importación del talento extranjero” porque en España no hay “mentalidad emprendedora” no solo es despreciar el enorme esfuerzo de nuestros mayores para que las nuevas generaciones pudieran prepararse: es no entender las potencialidades productivas de los talentos que se han formado aquí.

En los próximos meses los portavoces de las élites tratarán de convencernos de que los problemas de España se solucionan con un plan renove, con leves cambios de caras y con medidas cosméticas alineadas con el discurso de recuperación del Gobierno. Por eso hay que recordar algunas cosas evidentes, como las que señalaba Olof Palme: no se puede estar con los privilegiados y con los golpeados por la crisis al mismo tiempo.

Pablo Iglesias es secretario general de Podemos.

domingo, 26 de abril de 2015

Televisión que no aliena

Lo escuché en una serie. Un histórico rey vikingo, Ragnar Lodbrok, advertía a su hijo de algo que se podría aplicar a los indignos que gobiernan: "El poder siempre es peligroso; atrae a los peores y corrompe a los mejores. Yo nunca pedí el poder. El poder solo se da a aquellos que están dispuestos a ponerse de rodillas para cogerlo".

Pero esta memorable sentencia es en realidad un aforismo del filósofo anarcoecologista Edward Paul Abbey, al que alguna vez he citado en estas páginas; el cuco guionista, Hirsch, hace un guiño a los paganos de esta época; no sé cómo ha podido pasar desapercibido; supongo que habré pasado por alto otros huevos de pascua como estos.

Así que una cierta televisión merece la pena. Yo la sigo poco: el programa de Wyoming en la sexta (aún recuerdo cuando actuó, en compañía del Reverendo pianista, en el hoy difunto cafetín de San Pedro, allá por La Movida) y algunas series, la mayoría con algún trasfondo histórico o moral. Son los dos ganchos que más me atraen. La minimalista y efímera The booth at the end; la sueco-danesa Bron / El puente, Vikingos, Mad men, son las que intento seguir si puedo; me gusta también Juego de Tronos por su guion, fantasía y personajes. Aprecio mucho Perdidos, Breaking bad, Sin rastro y Dexter, y recuerdo muy vívidamente, de hace ya muchísimo tiempo, magníficas series inglesas como Yo Claudio, Retorno a Brideshead, El topo, Sherlock Holmes, Arriba y abajoTodas las criaturas grandes y pequeñas, Soldado y yo y las más modernas Skins, Sherlock y Torchwood. Tenían para mí mucho encanto otras americanas más esquemáticas como Star trek, Luz de luna, Lou GrantColomboMalcolm, Dallas, Urgencias, Medium, House, Expediente X y las primeras temporadas de CSI las Vegas, hasta que empezaron a imitarse a sí mismos. No estaban mal Hermanos de sangre y Pacific y se dejan ver Black sails y Walking dead pese a sus truculencias y casquerías. El resto no me interesa, no las he visto, no las recuerdo o solo aprecio algún que otro episodio o temporada.

Entre las españolas, disfruté con El pícaro, Anillos de oro, Turno de oficio, Curro Jiménez, La huella del crimenSiete vidas; no tengo otras, aunque digan que las nuevas han mejorado mucho y alaben otras antiguas; el caso es que no tengo tiempo ni paciencia para verlas, aunque sí podría volver a ver otra vez con igual asombro que entonces una serie más profunda y que, a diferencia de todas ellas, trata de cosas perennes, importantes y que no pueden pasarse por alto; me refiero a Barrio Sésamo. Un solo diálogo entre Epi y Blas tiene más frescura filosófica que un programa del pedantísimo Punset; Epi tiene mucho del alegre Epicuro y Blas no poco del amargado Blas Pascal.

Pero, si desean saber de una joya, por desgracia ya ausente de las ondas y realmente difícil de conseguir, deben saber que ese timbre corresponde a Mochileros (Backpackers), un programa realizado por tres amigos australianos en que contaban sus andanzas por toda Europa recorrida de cabo a rabo durante un año sabático que se tomaron tras acabar los estudios. Es un programa realista a más no poder y, desenfadadamente, en forma de diario, estos tres jóvenes e ingenuos australianos sin un duro hacen turismo de alpargata documentándolo todo en vídeo para después hacer la serie de que tratamos; sufren todo tipo de aventuras y penalidades con humor y optimismo, ingiriendo a veces más basura-comida que comida basura, y se inventan una gastronomía de subsistencia que daría hambre al mismo Ferrán Adriá. Aparte los momentos desternillantes, interesa siempre y desborda autenticidad y humanidad: se juntan con otros mochileros de diversos países, se enamoran, se desenamoran, se juntan, se reúnen, se cabrean y terminan con síndrome de Stendhal o abocados al nihil admirari horaciano. Nos vamos identificando con ellos y aprendemos a sobrevivir sobre el terreno con lo mínimo, mientras se pasean con una furgoneta descacharrada a la que para más inri llaman "Van Damme"; cuando se rompe la correa de transmisión en mitad de la nada, logran arreglarlo sustituyéndola, milagros del ingenio, con el elástico recortado de unos calzoncillos. Se emborrachan en la fiesta de la cerveza alemana y les roban una cámara; en Praga terminan para el arrastre saliendo de un seto y sin recordar nada tras colocarse con fée vert (ajenjo) en Praga; filman a un fantasma en Escocia; se dejan caer por una cuesta abajo imposible en Inglaterra en medio de quesos rodantes en nombre de la estupidez; se congelan de frío y humedad en Irlanda; los visten de rojo en la tomatina de Buñol; se cagan de miedo en los encierros de Tafalla; les pillan con marihuana en los Pirineos; roban el cartel de carretera de Fucking en Alemania; hacen chistes con el nombre de Peñíscola en España; logran colarse en un balneario de lujo de montaña... El resultado apercibido al final de tantas aventuras y dislates es que se convierten en personas maduras, con un fin en la vida y las cosas claras. Realmente han crecido como personas; valoran la experiencia como positiva y la recomiendan; representan más edad de la que tienen y ya saben discriminar qué es importante y qué no lo es. Precisamene porque no se trata de una serie de ficción, ni de un viaje turístico que es solo una sucesión de postales, sino de un verdadero viaje, un viaje iniciático.

La alegoría de Hércules en la encrucijada en el Palacio del marqués de Santa Cruz de Mudela y en la literatura.

Copio aquí un interesante artículo de Rosa López Torrijos sobre un motivo humanístico en los frescos del palacio del Marqués de Santa Cruz de Mudela. Es una pena que haya carecido de los textos alusivos de Carlos de Praves que editamos Simancas y yo; sobre ese tema y otros temas manchegos ha escrito mucho y muy interesante, como puede verse aquí. Su libro Entre España y Génova, el palacio de don Álvaro de Bazán en el Viso (Madrid: Ministerio de Defensa, 2009) ya es rarísimo.

Rosa López Torrijos

LA ALEGORÍA DE LA ENCRUCIJADA EN EL ARTE ESPAÑOL DEL SIGLO XVI, en VV. AA., Los caminos y el arte: VI Congreso Español de Historia del Arte, Santiago de Compostela, 16-20 de junio, 1986, Vol. 3, 2007 (Caminos y viajes en el arte. Iconografía), pp. 127-132:

[...]

El episodio de Hércules en la encrucijada aparece en la literatura griega al margen de las obras de conjunto sobre mitología o sobre la historia de Hércules. Se debe a Pródicos de Ceos y es narrado por Platón y por Jenofonte en sus Recuerdos socráticos. Las ilustraciones en el arte clásico son escasas y problemáticas. Según Panofsky, el tema está ausente tanto de la literatura como del arte medieval, y solo reaparece en la literatura europea hacia 1400, con la obra de Coluccio Salutati De laboribus Herculis. No obstante, se ha demostrado con posterioridad cómo Petrarca se refiere a esta historia en su De vita solitaria, comenzada en 1346.

En lo que se refiere a la literatura española, Panofsky indica también cómo no figura este episodio en la obra de Enrique de Villena Los doze trabajos de Hércules, escrita en 1417 e impresa en 1483. Sin embargo, si figura en la obra de Juan de Lucena De vita beata, editada junto a Los daze trabajos de Villena en 1483 y 1499.

El episodio de Hércules en la encrucijada es tema clave del humanismo, por referirse tanto al individualismo como a la libertad, y por ello las representaciones en el arte renacentista son numerosas y en ellas aparecen muchas veces personajes contemporáneos ocupando el lugar de Hércules, para realizar su propia elección en la encrucijada personal. Este tema aparece, sobre todo, en el arte italiano y alemán. En la pintura española, hasta muy recientemente, solo se conocía, como tema afín y de mayor proximidad cronológica, la pintura de Antolínez El alma cristiana entre el Vicio y la Virtud, perteneciente, no obstante, al siglo XVII.

En el trabajo que hoy presentamos se trata de ofrecer un ejemplo del siglo XVI, hasta ahora desconocido, que demuestra la existencia de este tema en nuestra pintura y su importancia en el contexto artístico contemporáneo.

La pintura pertenece al palacio del Viso del Marqués, en Ciudad Real, que mandó edificar el marqués de Santa Cruz en el siglo XVI y que fue decorado por escultores y pintores italianos —genoveses principalmente— en las últimas décadas de la centuria. Desafortunadamente, los estudios realizados hasta ahora sobre el palacio no permiten conocer con seguridad autores ni cronología de las pinturas, aunque tanto por algunas fechas que aparecen en el mismo palacio como por documentos del Archivo del Estado de Génova, que publicaremos próximamente, podemos afirmar que las pinturas fueron realizadas a partir de 1575.

La imagen a que nos referimos forma parte de la decoración de la escalera del palacio y ocupa la bóveda de uno de sus rellanos. La iconografía habrá sido omitida o mal interpretada en estudios anteriores donde se la describe como "dos guerreros disputándose el premio de la Victoria". Sin embargo, observando con detenimiento la obra, es fácil ver que la imagen corresponde en realidad a un guerrero situado entre Minerva y Venus. La primera diosa identificada por su atuendo característico, que no solo corresponde a la diosa griega de la guerra, sino también a la alegoría de la virtud que ha de aparecer siempre armada para mostrar su fortaleza. La segunda diosa aparece semidesnuda —y por esto, sin duda colocada de espaldas— y ofrece al guerrero dos objetos, tal vez una flecha y un corazón o una manzana, atributos todos de Venus y referentes al amor y al placer. El guerrero, con su mirada y con su brazo, indica que la elección va hacia Minerva, es decir, hacia la virtud.

Se trata, pues, claramente, del célebre tema de la elección en la encrucijada, el primer ejemplo —y hasta ahora único— conocido en la pintura española del siglo XVI. La obra, como hemos visto anteriormente, fue realizada por un equipo de artistas que trabajaban en El Viso a partir de 1575, a las órdenes de Juan Bautista Perolli, quien, aunque nació en Crema, es conocido solamente por su producción genovesa, principalmente de arquitectura y escultura. Con él vinieron a España una serie de pintores que constituyeron un taller importante en El Viso y al que se unieron artistas de muy diverso origen.

La pintura del palacio del Viso es de calidad muy desigual y, junto a obras bastante aceptables y de nivel similar al alcanzado por el Bergamasco en Génova, aparecen otras cuya única preocupación parece ser la de decorar con cierta dignidad las salas del palacio.

El interés del marqués de Santa Cruz por la construcción y decoración de su palacio va dirigido no solamente a edificar en España un palacio moderno, de calidad similar a los existentes en otras partes de Europa, principalmente en Génova, la ciudad más visitada por D. Álvaro de Bazán, sino también a expresar por medio de la iconografía, historias y alegorías que ensalzasen el valor de su persona y de su linaje.

Para la realización de las pinturas, el marqués acudió a un centro artístico bien conocido por él: Génova, y dentro de la ciudad a uno de los equipos más solicitados en aquellos momentos, el de Perolli, que, una vez venido Cambiaso a España (1573), para trabajar en las obras reales, quedó con los encargos de mayor importancia de la ciudad, aunque generalmente se trataba de obras arquitectónicas y escultóricas.

Para la realización del programa iconográfico, el marqués acudiría también a un centro conocido y a unas personas que gozasen igualmente de su confianza. Aunque nada sepamos al respecto con certeza, es fácil suponer que el marqués acudiría a Sevilla, ciudad en la que residía frecuentemente mientras organizaba flotas y expediciones, y donde existía un círculo humanístico importante, algunos de cuyos miembros cantaron las gestas del marqués en poemas y obras literarias (por ejemplo, Fernando de Herrera, Mosquera de Figueroa y Baltasar del Hierro).

Precisamente uno de los mejores testimonios de la cultura humanística del inventor del programa lo constituye la obra que presentamos ahora: la elección del marqués entre el Vicio y la Virtud, trasposición de la elección de Hércules en la encrucijada, imagen seleccionada en cortes y círculos de la nobleza y la cultura europea como alegoría de la virtud de sus príncipes y herederos.

La iconografía general del palacio del Viso del Marqués incluye temas religiosos, históricos y mitológicos, algunos de estos últimos coincidentes con los que aparecen frecuentemente en palacios genoveses (por ejemplo, Perseo, Ulises, Apolo); sin embargo, el tema de Hércules en la encrucijada no aparece, que sepamos, en la decoración de los palacios de Liguria, por lo que hay que pensar solamente en el interés español por esta iconografía.

El episodio de Hércules en la encrucijada era frecuente representarlo en este siglo XVI, sustituyendo a Hércules por el personaje al que se quería ensalzar, representándolo por una figura con sus características personales o con atributos suficientes para identificarlo; de esta forma, el héroe de la casa pasaba a tener las mismas cualidades de valor y victoria que habían correspondido al héroe griego en la antigüedad. En la bóveda de la escalera del Viso, la figura de Hércules está sustituida por la de un guerrero que representa al propio dueño del palacio, quien tomó parte en los principales hechos bélicos del reinado de Felipe y es frecuentemente comparado en la literatura con Marte, Neptuno y el propio Hércules.

La comprensión del significado de esta bóveda es más fácil de entender si examinamos el conjunto iconográfico de la escalera del palacio. La escalera se inicia en el patio y las dos primeras bóvedas, correspondientes al tramo central, están dedicadas a Hércules. La primera de ellas muestra a Hércules disparando a Neso que huye con Dejanira; a su alrededor, en recuadros, están las figuras de cuatro guerreros, la ignorancia y los siete pecados capitales. La segunda bóveda representa a Hércules luchando con los centauros en el espacio central y, a su alrededor, sus luchas con Cerbero, el león de Nemea, la hidra y Anteo.

La escalera continúa por el lado derecho con una bóveda dedicada a la historia de la antigua Roma, con la deificación de Quirino en su espacio central, sigue con la representación de la elección en la encrucijada y termina con una bóveda en la que aparece Minerva sentada en el carro, rodeada de las alegorías de las Estaciones. El tramo de la izquierda comienza con una bóveda dedicada igualmente a la historia de la antigua Roma con el rapto de las Sabinas en su espacio central, sigue la bóveda del rellano, en la que aparece Neptuno saliendo al encuentro de la Fortuna. Y termina con otra bóveda dedicada a la Fama y su difusión por todo el mundo.

Así pues, en una rápida aproximación iconológica, es fácil ver como el conjunto del programa está dedicado a proclamar la virtud del dueño de la casa, causa de su triunfo, su fama y su prudencia. Primeramente con la trasposición de Hércules vencedor de los instintos (centauros), de lo terrenal (los cuatro elementos: agua, fuego, tierra y aire representados por la hidra, el león, Cerbero y Anteo; luego con dos ejemplos virtuosos de la historia de Roma; después dos alegorías referentes al Marqués, como guerrero que elige la virtud y como Neptuno (por su categoría de Capitán General de la Armada) a cuyo encuentro sale la Fortuna y finalmente, el logro o la consecuencia de tales acciones: la fama que publica su nombre por todo el orbe y el dominio de Palas que traspasa el tiempo. Aunque el significado de la última bóveda de la escalera dedicada a Minerva no está muy claro, sí puede ayudar a comprenderlo los versos de la obra de Baltasar del Hierro citada. En el sexto canto de la misma, don Álvaro encuentra muchas figuras alegóricas cuya significación le es explicada por Palas:

Sabrás que soy la Palas que, curiosa,
por solo te servir hize esta vía,
a do, si mi ventura no te hallara,
pudiera ser que cierto peligrara.

Y cuya escena termina casi como ilustración de la última bóveda de la escalera:

Y luego su cabeza ha circundado
la corona excelente y valerosa;
de arriba descendió, muy bien labrado,
un carro de la Palas poderosa,
en el cual le metieron desarmado.
Sentándose con ella belicosa
los dos fueron los guías que lIevaron
al Viso el fuerte carro en do pararon.

Tenemos, pues, que la pintura de la escalera del Viso es un buen testimonio de las preocupaciones alegóricas y humanísticas de uno de los nobles españoles más destacados del siglo XVI, y el episodio de la encrucijada constituye el mejor ejemplo dentro del conjunto de su pintura.

El estudio ya clásico de Panofsky muestra cómo la historia del Hércules de Pródico fue común al humanismo literario y pictórico de Europa y cómo la imagen aparece en contextos del máximo nivel intelectual.

El hecho de elegir precisamente este episodio muestra la relación en círculos de nuestro humanismo con sus contemporáneos europeos y sitúan las pinturas del Viso, al menos iconográficamente, al nivel de las grandes realizaciones manieristas europeas.

Para comprender mejor el valor que esta imagen tiene en nuestro contexto artístico, vamos a revisar seguidamente otros ejemplos contemporáneos de esta iconografía, ejemplos realizados por artistas extranjeros todos ellos, aunque en homenaje a personajes españoles.

El primer antecedente, posiblemente, lo tenemos en una xilografía correspondiente a la portada de los Commentarios de Cayo Julio Cesar: dedicados a la S. M. del Emperador y Rey nuestro Señor: nuevamente Impressos y corregidos, obra impresa en Alcalá por Miguel de Eguía en 1529.

La xilografía presenta, en pequeños recuadros que enmarcan el título de la obra, la serie de los doce trabajos de Hércules, a los que se une el episodio de la elección en la encrucijada, representado en el espacio central inferior.

El título de la obra y la dedicatoria al emperador justifican la elección del tema de Hércules, personaje cuya vinculación con España y los Austrias adquirió, como es sabido, un auge considerable a partir de Carlos V.

La xilografía utilizada por el impresor de Alcalá es en realidad obra de Anton Woensam von Worms y fue empleada por el impresor Hirtzhorn (Cervicornus) en Colonia, en 1524, para la edición de los nueve libros de Heródoto. La obra fue estudiada por Panofsky a propósito de la asimilación del tema del juicio de Paris con el de la elección de Hércules.

Sin embargo, los ejemplos más interesantes para nosotros ahora son otros que aparecen años después, en fechas muy próximas a la realización de las pinturas del Viso. Las obras surgen todas en la corte de Felipe II, que, como es bien sabido, fue el punto de contacto más estrecho con la cultura europea y el centro impulsor de la renovación artística española, sin olvidar, naturalmente, que dos de ellas se refieren al propio monarca y a su hijo quienes recogen la tradición hercúlea del emperador.

Anterior a la pintura del Viso es la medalla de León Leoni que representa en el anverso a Felipe II vestido a la antigua, y en el reverso a Hércules conducido por la Virtud hacia una ciudad celeste, mientras la voluptuosidad con sus ofrendas queda despreciada a la izquierda. El ambiente erudito que rodeaba generalmente el arte de la medalla, la personalidad de Leoni y el nivel intelectual de la corte española de aquellos años, explican que apareciese este tema en relación con la elección de la virtud por el hijo del emperador, quien coincidía en esto con algunos de sus más ilustres contemporáneos.

De igual manera, años después, vuelve a aparecer la lucha del joven entre el Vicio y la Virtud en relación con un personaje importante de la corte de Felipe II.

Esta vez se trata de Herrera, el arquitecto de El Escorial a quien Perret dedica su grabado Homenaje a Herrera, en el que aparece el joven acechado por el Vicio (Venus, Cupido, Baca, un sátiro y Ceres como representantes de los placeres del sexo, el vino y la comida) y la Pobreza y defendido por la Virtud y el Tiempo (Minerva y Cronos) que lo compensarán con la fama imperecedera.

El grabado corresponde a los años 1594-95, es, por tanto, posterior a la pintura del Viso del mismo tema. La obra fue realizada por Perret en los Países Bajos, según dibujo de Otto Van Veen, quien unía a su calidad de pintor la de hombre culto y versado en letras, lo que explica la riqueza alegórica de la imagen y el éxito del grabado que inspiró numerosas obras en años posteriores.

El contacto de Perret con el humanismo flamenco, la figura de Herrera, famoso en Europa en aquellos años por la construcción de El Escorial, así como el halago al arquitecto, que el grabador buscaba en pago de pasados y futuros favores, explican la aparición de este tema que surge de nuevo relacionado con un personaje de nuestra historia, pero no debido a nuestros artistas.

El tercer ejemplo, más o menos contemporáneo al anterior, es el cuadro de Justus adolescente eligiendo de nuevo entre el Vicio y la Virtud, Tiel, que representa a Felipe (Prado 1846).

El cuadro representa al príncipe adolescente por lo que, dada la fecha de su nacimiento (1578), es posible que fuera realizado también con posterioridad a la pintura del Viso.

El lienzo se debe a un pintor flamenco del que se tienen escasísimos datos. Y demuestra una vez más, la vinculación del tema de la encrucijada con un personaje de la corte de Felipe II, aunque nuevamente la obra sea realizada por un autor extranjero.

La calidad y circunstancias de estos ejemplos surgidos en la corte hacen que pueda apreciarse mejor la importancia de la aparición del tema de la encrucijada en las pinturas del Viso, ya que en el palacio manchego la imagen está integrada en un programa más amplio, debido a un humanista español y requerido por un noble igualmente español, aunque la mano que ejecutase la pintura fuese probablemente italiana. La imagen del marqués de Santa Cruz eligiendo entre el Vicio y la Virtud constituye no solo uno de los rarísimos ejemplos del tema de la encrucijada en nuestra pintura renacentista y manierista, sino la demostración de cómo esta iconografía fue aprovechada por todo el humanismo europeo para representar la difícil elección ante el dilema del Bien y del Mal, tema "resucitado" en las letras y en las artes a partir del antiguo texto de Pródicos de Ceos relativo a Hércules.