miércoles, 2 de septiembre de 2015

Algo empieza a cambiar (de verdad)

Empieza a notarse un punto de inflexión en la historia a tamaño mundial; los signos son todavía débiles, pero están adquiriendo consistencia rápidamente. Pore ejemplo, en Estados Unidos, que se está convirtiendo en el segundo país por población hispanohablante de América y donde la derecha se está volviendo cada vez más estúpida y promueve a millonarios machistas y racistas al estilo Berlusconi que no pueden ganar. Que algo cambia allí, o empieza a cambiar allí para extenderse quizá, es que se ha hecho una reforma sanitaria global por fin de inspiración, en el fondo, más ética que política, y se han producido cambios cosmológicos en su política exterior, por ejemplo respecto a Cuba e Irán. Es más, está abandonando su eterna alianza con los sunnitas de Arabia Saudí (país que fomenta o cuando menos tolera el terrorismo internacional yihadista y el estado islámico) y se está volviendo hacia los chiítas, sus enemigos tradicionales, pero bastante más éticos y coherentes que los sunnitas; ya no conviene a Estados Unidos la antigua estrategia, sobre todo cuando el precio del petróleo está por los suelos y seguirá así largo tiempo gracias al fracking y las cada vez más baratas renovables y cuando el terrorismo islámico amenaza con convertirse en problema creciente, capaz, incluso, de hacer volar una central nuclear. Pero va a ser duro y largo: que se siga con la anticuada energía química va a calentar el clima hasta que esto se llene de calderas y gente con cuernos; en doce generaciones afirma un estudio que la deforestación global será completa, aliada a la bomba demográfica. Por otra parte, la indignación ética y económica contra la corrupción y la mera inhumanidad política comienza a rebosar en Europa por cosas como la que señala esta fotografía: un niño muerto en una playa griega gracias a la inexistente política europea de refugiados. A los europeos (quiero decir alemanes) solo les preocupa que su mercado tenga dinero para comprar:



Sumo a esto una curiosa noticia:

Virginia Martínez Crespo, "Un pensionista ofrece 5.000 euros a quien contrate a su hijo en paro", El País, 2 de septiembre de 2015:

Desde el fin de semana ha recibido propuestas de 20 empresas para emplear a su vástago. 

Entre anuncios clasificados de préstamos, servicios de reparación y citas a ciegas, un pensionista de 68 años ofrece 5.000 euros. Pero no busca compañía, sino ayudar a su hijo, en paro desde hace un año. La desesperanza llevó a Antonio —nombre ficticio— a ofrecer dinero a cambio de un puesto laboral para su descendiente, de 39, que no conseguía encontrar trabajo. Desde este viernes, cuando publicó el reclamo en el periódico El Heraldo de Aragón, el jubilado, que nació en Madrid y vivió 18 años en la región aragonesa, ha recibido propuestas de 20 empresas, pero él prefiere mantenerse con los "pies en la tierra".

"Pensionista ofrece 5.000 euros a empresa que contrate a su hijo en paro, cualificado, responsable y trabajador ...", reza el anuncio. Antonio pensó que la oferta "era la única salida". Su hijo, casado y con un pequeño de cinco años, lleva encadenando contratos temporales desde que hizo la selectividad y ha pasado por diversos sectores, desde empresas de informática, hoteleras o alimenticias. En septiembre de 2014 fue despedido de su último trabajo. Llevaba siete años en el departamento de mantenimiento de una química, pero una nueva "remesa de empleados jóvenes provocó que le echaran a la calle". Desde entonces, busca otro puesto sin descanso. Es uno de los 4.067.955 desempleados registrados en España este agosto, después de aumentar en 21.679 personas el mes pasado.

Antonio, que era abogado y trabajaba para la Administración, cobra la cuota de pensión más alta, unos 2.500 euros. Pero con esa cantidad tiene que sostener tanto su hogar como ayudar a sus cinco hijos a salir a delante. Su mujer está muy enferma, y los cuatros descendientes que sí trabajan son "mileuristas", a los que les cuesta llegar a final de mes, cuenta el jubilado. Pero el caso más sangrante es el del menor, que vive en Zaragoza con su familia. 

"Pensé en 5.000 euros como una cifra redonda, pero estoy dispuesto a dar más". A Antonio le es indiferente si su hijo consigue cualquier trabajo como empleado o si alguien les plantea un buen proyecto para emprender. Él lo que quiere es que salga del pozo en el que se encuentra. En menos de una semana ha recibido 20 llamadas, pero ninguna de las empresas ha preguntado por el dinero. Solo piden el currículum de su familiar y entrevistarle para el puesto. Las entidades pertenecen a diversos sectores: químico, hostelería, de diseño gráfico, aseguradoras y un medio de comunicación, entre otros. El 99% son de Zaragoza, donde vive su hijo y donde se publica El Heraldo de Aragón. Pero Antonio prefiere ser cauto: "Detrás de cada puerta no sabes quién está".

Lo curioso es que Antonio publicó el anuncio sin que su hijo supiera nada. Él le informó horas antes de que el periódico llegara a los quioscos. "Se enfadó mucho conmigo, no quería que le identificasen en Zaragoza. Le parecía algo indigno y hasta vergonzoso, pero después de hablar largo tiempo con él, me dijo: 'Eres el mejor padre del mundo", relata el jubilado. Su familia está "expectante" ante las 20 empresas que han llamado a su puerta. El anuncio, por el que Antonio ha pagado 90 euros en total, se publicó el pasado viernes, sábado y domingo, y volverá a repetir en los mismos días de esta semana. Por lo que los aragoneses que abran el diario este fin de semana encontrarán el reclamo nuevamente.


El diputado de Ahora Podemos en las Cortes de Aragón y secretario general de la formación, Pablo Echenique, se ha hecho eco del caso y ha publicado este miércoles en la red social Twitter una foto del anuncio, bajo el tuit: "En los clasificados del periódico, la 'recuperación' de Mariano Rajoy". Antonio bromea con la repercusión que ha tenido su iniciativa: "No me extraña, pero el día que reventemos todos voy a ser trending topic de ese". El pensionista no está de acuerdo con la gestión que los sucesivos ministros de Trabajo han hecho de la crisis y denuncia la presión a la que está sometida su colectivo. "Nosotros soportamos a los cuatro millones de parados. La situación laboral no puede seguir así. Antes los jubilados ayudábamos con los nietos, pero ahora nos toca mantener a ellos y a nuestros hijos, lamentablemente".

martes, 1 de septiembre de 2015

Parábola para los tiempos que corren: el hundimiento del Titánic

Los pasajeros que sobrevivieron al hundimiento del Titánic en el bote salvavidas número uno, el primero a que corrieron los gordos millonarios de primera clase, fue apodado el «barco de dinero» puesto que los pasajeros ricos que subieron a bordo sobornaron presuntamente a miembros de la tripulación para que remaran lejos de la catástrofe antes de que el bote estuviera lleno y, si no lo hicieron, de todas formas fue eso lo que se hizo, pese a que las barcas estaban menos que medio vacías. Y, de todas maneras, para ahorrar dinero y engordar a los millonarios, el Titanic había sido diseñado sin botes suficientes para salvar a todos los pasajeros. No pudieron salvarse los pobres.

O sea, como hacen ahora nuestros gobernantes nacionales y europeos, sobornados por bancos, ricoshomes y multinacionales, para salvarse ellos de la crisis que han provocado y para la que ni siquiera pensaron en cómo evitar sufrimiento a sus víctimas, a las que les quitaron y quitan cada vez más barcas y de las que se pretenden segregar.

El imposible epitafio de Mariano Rajoy

Un político serio y sabio, como Cánovas, comprendería las palabras de las Odas de Horacio (IV, 9), porque no era un hombre solo instruido, sino culto, y añadió incluso volúmenes a la Historia de España de Modesto Lafuente; pero es que él era un político, no lo que es don Mariano Rajoy Brey. 

La oda de Horacio se dirige a su amigo Lolio, de quien alaba las virtudes públicas contrastándolas con las antipúblicas de la gran mayoría de sus compañeros (la traducción, más abajo):

[...] Est animus tibi
rerumque prudens, et secundis
temporibus dubiisque rectus,

vindex avarae fraudis, et abstinens
ducentis ad se cuncta pecuniae,
consulque non unius anni;
sed quoties bonus atque fidus

iudex honestum praetulit utili, et
rejecit alto dona nocentium
vultu, et per obstantes catervas
explicuit sua victor arma.

Non possidentem multa vocaveris
recte beatum: rectius occupat
nomen beati, qui Deorum
muneribus sapienter uti,

duramque callet pauperiem pati,
pejusque letho flagitium timet [...]

"Yo admiro en ti la prudencia que prevé los acontecimientos, el alma recta, siempre igual en los días felices como en los adversos; la justicia que castiga el fraude, hijo de la avaricia; el desinterés que se abstiene de la riqueza absorbente. En suma, el cónsul no solo un año sino en toda ocasión en que, juez íntegro y esclarecido, prefirió lo honesto a lo útil, rechazó desdeñosamente los dones ofrecidos por los culpables y, armándose de virtuoso valor, quedó vencedor de la obstinada hueste de los vicios enemigos. No hay que llamar feliz a aquel que posee muchas riquezas, sino que tal nombre cuadra mejor a la persona que sabe usar con acierto los dones de los Dioses y sufrir sin quejarse la pobreza ruda, al hombre que menos teme morir que no perder la honra con una mala acción."

Me parece que en la tumba que le tienen preparada a Mariano Rajoy nunca podrá figurar ni un solo verso de Horacio.

lunes, 31 de agosto de 2015

Recuerdos sobre Gabriel García Maroto, José Castillejo y Lorenzo Luzuriaga de Francisco Ayala

Francisco Ayala, Recuerdos y olvidos I. Del Paraíso al destierro. Madrid: Alianza, 1982:

I

Sobre el solanero Gabriel García Maroto, pp. 86-87:

"Por desdicha, el día que yo acudí, el único que fui a la tertulia de Pombo, esa crueldad reventó en forma casi insufrible. Entre los infelices o tontos que servían de ordinario pasto a las facecias ramonianas, figuraba una especie de mendigo apodado Pirandello, quien, a canmbio de un café con media tostada pagado a última hora, se avenía a hacer el bufón hasta haberse ganado tan magro refrigerio. Según parece, el sábado anterior (la tertulia era sabatina) Pirandello no había comparecido, y al pedírsele cuentas de su ausancia dijo que había estado hospitalizado. ¿De qué padecía? Insuficiencia mitral. "Pirandello padece de insuficiencia mental", vociferó Ramón, temeroso de que el asunto derivase hacia lo serio. Pero aquel pobre diablo estaba de veras muy malo, pues ahí mismo le vino un vómito de sangre. Ramón, pálido coo un muerto, empezó a gritar: "¡Las mulillas, que traigan las mulillas!", aludiendo a que en la corrida arrastran al toro. Pero nadie se reía; no era caso de broma. A mí la escena me desagradó tanto que resolví no volver más a Pombo. Poco después, el pintor Gabriel García Maroto, un hombre extraño, loquísimo, que editaba unos almanaques literarios donde insertaba artículos descriptivos de las diversas tertulias madrileñas, me pidió que me encargara de una, por qué no la de Pombo. Me puse a ello y relaté la escena que había presenciado allí. Nunca más, desde esas fechas remotas, he vuelto a ver el almanaque, pero no debe ser inencontrable (después de escrito esto, Andrés Amorós me ha procurado una fotocopia). Seguro estoy de que Gómez de la Serna me tomó miedo -era hombre aprensivo y cobarde-, sospechando quién sabe qué oscura hostilidad de parte mía. No se imaginaría ni por un momento la gran admiración que antes, después y siempre he sentido hacia su obra, por muy insoportable que su trato personal me resultara..."

II

Sobre el ciudadrealeño José Castillejo, pp. 107:

"En la facultad de Derecho enseñaba Romano don José Castillejo, maestro excelente, que a lo mejor nos ponía como caso imaginario: "Curcio, patricio romano, deja su bicicleta junto al predio..." (él mismo, Castillejo, acudía a la universidad en bicicleta, cosa que por entonces parecía extravagante.) Este don José fue uno de los hombres que más eficaz y abnegadamente contribuyeron a la famosa "europeización" de España, pensionando como secretario y factótum de la Junta para Ampliación de Estudios en el Extranjero a generaciones sucesivas de graduados. En su calidad de profesor era muy exigente con los alumnos; pero empezaba por exigirse a sí mismo, y de ese modo su actuación docente resultaba irreprochable"

III

Sobre el pedagogo valdepeñero Lorenzo Luzuriaga, pp. 96-98:

"Entre los habituales contertulios de la Revista de Occidente recuerdo con particular simpatía al doctor Sacristán, psiquiatra distinguido y hombre de cortesía e ingenio muy agradables; al eminente físico don Blas Cabrera que, impertérrito en sus convicciones cientifistas, no rechazaba su profundo desdén hacia la literatura y filosofía; a Lorenzo Luzuriaga, el pedagogo, quien, corriendo el tiempo, había de editar conmigo en Buenos Aires la revista Realidad; a Antonio Marichalar, a José Tudela [...] Manuel García Morente [...] debió de vivir aquellos años alucinado por el miedo, pues cuando llegué exiliado a la Argentina donde él me había precedido y dictaba cátedra en la Universidad de Tucumán, hablando yo con el decano de Filosofía de a de Buenos Aires, Coriolano Alberini, un italiano a quien conocía yo de antes, me contó algo a propósito de Morente que me dejó bastante asombrado. Morente le había narrado escenas de espanto inconcebilbes. Salía él (le había dicho) de la zona republicana hacia Francia en compañía de un colega, provistos ambos del pasaporte oficial expedido por el Ministerio de Estado, cuando en una parada del tren cerca ya de la fontera una patrulla de desalmados milicianos les exigió el cuño de su organización para dejarles salir adelante; y como su compañero se insolentara con ellos, ahí mismo le hicieron descender del tren y cavar una fosa donde lo sepultaron después de haberlo fusilado. "Me extraña" -dije a Alberini- "pero si Morente se lo ha contado, todo puede ser". Al día siguiente, comentando yo con Lorenzo Luzuriaga lo que Alberini me había referido, dio Luzuriaga un respingo y empezó a soltar palabrotas de indignación. Yo no entendía bien por qué. Agotados los expletivos, exclamó: "¡Pero hombre! ¡Qué tupé! Si ese supuesto fusilado soy yo; si era yo quien salía de España con Morente; y, en efecto, íbamos juntos en el tren cuando unos facinerosos de la FAI, a quienes mandé a la mierda, me hicieron salir del vagón para ir a discutir el asunto con el jefe de la patrulla. Pero ahí terminó todo, y seguí el viaje hasta Francia." ¡Lo que puede el miedo, Señor mío! Quizá en la imaginación aterrorizada del pobre Morente se quedara pintada la escena de terror que por un rato temió, y con tal fuerza, que lo anticipado se sobrepuso a la realidad comprobada luego, pues creer que mintiera deliberadamente se me hace duro.

Harán una serie televisiva con la novela de Dick El hombre en el castillo

La produce Amazon; ya exhibió en enero el episodio piloto, con un éxito formidable, por cierto; así que rodaron diez episodios más de la primera temporada y por ahí ya circula un avance, promo o trailer. Es El hombre en el castillo (The Man in the High Castle), y empezará a mitirse en EE. UU. el 20 de noviembre. Adapta el único premio Hugo de Phillip K. Dick (de 1962, el año en que nací), una versión alternativa ambientada en esa década en que las fuerzas del Eje ganaron la II Guerra Mundial y dividieron Estados Unidos en dos zonas ocupadas por Alemania y Japón y controladas por gobiernos títeres; en las montañas rocosas hay una especie de zona neutral o estado tapón. También en esa realidad hubo guerra fría, pero entre dos superpotencias distintas: Japón y Alemania. Los que tienen sangre judía deben ocultarlo para evitarse problemas. 


Este argumento es parecido al de Patria (1992), de Robert Harris, pero es que Harris se inspiró en este clásico de la ucronía y llevó esta visión a Europa y a un entorno policíaco. Advertiré al curioso lector o lectora que en esta realidad alternativa existe el autor de una novela utópica que describe la, según nosotros, verdadera posguerra mundial. Dick escribió cada capítulo según lo que le dictaba aleatoriamente el I ching. No les voy a hablar de Dick, un autor que para algunos estaba zumbado y para otros (Stanislaw Lem, por ejemplo) era un genio. El consumo de LSD le hizo estragos pero también le dio unas cualidades un tanto extrañas: por ejemplo, tuvo la visión de que su hijo padecía una determinada enfermedad mortal, lo llevó a varios médicos que dijeron que no y por fin uno se dio cuenta de que el zumbado autor estaba en lo cierto: un caso de precoginición. Salvó la vida a su hijo. Si eso al menos fue cierto, otras ideas suyas, como la de que somos meramente información y que el imperio romano todavía no ha caído habrá que tomárnoslas, por lo menos, con mosqueo. Dick escribió también la novela en que se inspira una de las mejores películas del siglo XX, Blade runner, dirigida por Ridley Scott. Pues bien, Ridley Scott es uno de los productores de la serie.

Como es lógico, espero esta serie con impaciencia y quizá no me decepcione. El avance o trailer que ya se ha visto parece interesante.

domingo, 30 de agosto de 2015

Las cartillas de racionamiento

La gente suele olvidar que en Francia, al día siguiente de terminar la guerra, ya había de todo, y en España, en 1950, todavía había cartillas de racionamiento. La guerra civil no empezó a acabar sino quince o veinte años después de lo que Juan Eslava Galán llamó los "Años del miedo".

Hawking resuelve en Estocolmo la paradoja de la información

Javier Sampedro, "Stephen Hawking sale del agujero negro. El físico formula una hipótesis por la que las dos grandes teorías de la ciencia moderna dejarían de ser incompatibles", en El País, 30 de agosto de 2015:

Ningún poeta místico ha logrado imaginar un mundo tan extraño como el que nos presenta la física moderna, con el tiempo y el espacio dilatándose y formando ondulaciones, con la masa convirtiéndose en energía y viceversa y con un ámbito microscópico donde rige la misteriosa mecánica cuántica y la intuición humana se vuelve tan inútil como una superstición. La diferencia con la poesía mística es que la física funciona. La relatividad general, que gobierna el mundo de lo muy grande, y la mecánica cuántica, que preside el de lo muy pequeño, son dos teorías matemáticas de enorme éxito y solidez, que han superado la confrontación con el mundo real con un montón de decimales. Por eso resulta tan fastidioso que las dos teorías sean incompatibles entre sí.

Y también por eso mismo resultan tan interesantes los agujeros negros. Son tan masivos que deben entrar bajo la jurisdicción de la relatividad general —de hecho, se descubrieron como una predicción de las ecuaciones de Einstein—, y a la vez son tan pequeños que deben amoldarse a las exigencias de la teoría cuántica. Los físicos como Stephen Hawking los consideran una ventana prometedora hacia una teoría más abarcadora donde las dos grandes teorías de la ciencia moderna dejen de ser incompatibles. Y además, ya se han convertido en los protagonistas de una superproducción de Hollywood, Interestelar, que ha contado con el concienzudo asesoramiento de un gran amigo de Hawking, el físico teórico Kip Thorne.

Los legos conocemos a Stephen Hawking por su activismo en temas políticos y sociales, donde siempre está dispuesto a poner su voz —sintética— al servicio de causas como el desarme nuclear o la lucha contra la superstición y la irracionalidad. Pero el físico también cumple ese papel provocador ante sus propios colegas, empujando su atención hacia teorías polémicas y promoviendo —mediante apuestas si es necesario— el debate intelectual en el interior de la profesión. Su última intervención en Estocolmo, el lunes pasado, no ha defraudado las expectativas.

Siguiendo en la estela de físicos anteriores, Hawking propone ahora que lo que cae en un agujero negro no desaparece en sentido estricto: su información queda almacenada en la “superficie” del agujero, intacta pero en forma bidimensional. La superficie de un agujero negro es su “horizonte de sucesos”, la esfera en cuyo interior la deformación del espacio y del tiempo alcanza tal magnitud que nada, ni siquiera la luz, puede escapar de ella. Pero, aunque no pueda escapar de esa superficie, la información sí puede quedar almacenada en ella. Hawking admite que en cualquier caso no hay forma de recuperarla de ahí en forma útil, pero está dispuesto a jugar con la idea de que pueda reaparecer en un universo paralelo.

Que iguale eso algún poeta místico.

"Somos estúpidos, y moriremos" Blade Runner

¿La máxima concentración de verdad que he hallado en una frase? Está en el guion de Blade Runner, y no consiste precisamente en el hermoso monólogo de Roy Batty, que también, sino en cuatro palabras que dice su novia Pris: "Somos estúpidos, y moriremos". Se acerca mucho a aquella otra terrible, en su simplicidad y desnudez, que pronuncia el Calígula de Albert Camus: "Los hombres mueren y no son felices". Su autor es seguramente el guionista que trabajaba con la novela de Dick, David Webb Peoples (1940-), responsable además de guiones tan memorables como Sin perdón, Doce monos y Soldier. Y el guion de Sin perdón también contiene muchas frases memorables. Por ejemplo aquel famoso diálogo donde se dice: "Matar a un hombre es algo muy duro. Le quitas todo lo que tiene, y todo lo que podría tener..." Et caetera. Que también significa eso.  

La selección de cobertura informativa revela el sesgo conservador y neoliberal de los medios de comunicación

Vicenç Navarro, "El sesgo conservador y neoliberal de los medios de comunicación", en Nueva Tribuna, 27 de agosto de 2015:

Uno de los problemas mayores que tienen las democracias occidentales ha sido la gran concentración de la riqueza y de las rentas en estos países en manos de sectores muy minoritarios de la población y que ejercen una enorme influencia en las instituciones representativas y en los mayores medios de tales países, con el consiguiente deterioro de la calidad democrática en estas sociedades. Consecuencia de ello es que la información a la cual tiene acceso la ciudadanía es, por lo general, muy sesgada además de deficiente.

Muchos estudios científicos han mostrado de una manera muy convincente y contundente de que a mayor desigualdad en una sociedad, (con mayor concentración de la riqueza y de las rentas) menor es la calidad democrática de sus instituciones, y más limitada y sesgada es la información que la ciudadanía recibe a través de los mayores medios de información.

Uno de los ejemplos de ello es la cobertura mediática de las elecciones al Congreso y a la Presidencia de EE.UU. Debido a la gran importancia que hoy juega EE.UU. en la vida económica, financiera y política de todo el mundo occidental, es comprensivo que estas elecciones pasen a ser noticia en los mayores medios de información, no solo del propio EE.UU., sino también de todos los países llamados democráticos, incluyendo España. Pero esta cobertura mediática tiene, por lo general, un sesgo muy marcado a favor de unos candidatos a costa de otros. Un caso muy presente es la presentación mediática de dos de los candidatos a la Presidencia de EE.UU. más llamativos existentes hoy en la vida política estadounidense. Uno es el Senador socialista Bernie Sanders (el único socialista del Senado) que está atrayendo una gran atención popular movilizando a la población y consiguiendo grandes multitudes en sus actos políticos, nunca vistos en aquel país desde tiempos de Franklin Roosevelt. En realidad, le han llamado el nuevo Franklin Roosevelt por su discurso anti-establishment financiero y económico, que según él, controla las instituciones políticas del país. Habla como ningún otro político ha hablado en los últimos años. Sus propuestas encajan en la tradición socialdemócrata de orientación escandinava, enfatizando la enorme explotación que existe en aquel país por una minoría sobre la mayoría de las clases populares, centrada en la clase trabajadora (referida erróneamente y comúnmente en la narrativa mediática como la “clase media”). Y lo que es bastante único y nuevo es que se presenta, sin ningún rubor o tono defensivo, como socialista. Es interesante señalar que lo mismo hace en su estado de Vermont, de donde ha sido senador por muchos años, a pesar de ser un estado de orientación, en general, conservadora. Lo que parece paradójico es que es un estado que había sido conservador antes de que le votara a él.

El otro candidato a la Presidencia de EE.UU. es el Republicano Donald Trump, que es la otra figura que se presenta también como anti-establishment, crítico del aparato y del establishment del Partido Republicano. Donald Trump es un superbillonario que ha hecho una enorme fortuna con sus negocios especulativos sobre temas inmobiliarios, comprando a políticos para conseguir prebendas, de lo cual hace gala. Es una persona de la ultraderecha representativa del sector empresarial inmobiliario corrupto hasta la médula, que le encanta ridiculizar lo que él considera como “la opresión en la narrativa oficial del país de lo políticamente correcto”, menospreciando a todos los sectores (desde las mujeres a los afroamericanos e hispanos) que han sido discriminados en aquel país. Es también profundamente contrario a los sindicatos, siendo parte de su fortuna (originada en sectores turísticos como Las Vegas) consecuencia de una superexplotación de sus trabajadores, muchos de ellos, inmigrantes. En realidad, han sido estos inmigrantes (víctimas de su explotación) los que han contribuido en gran manera a aumentar su riqueza proveniente de Las Vegas. Hoy, uno de los conflictos mayores de aquella parte del país es el de los trabajadores de las empresas Trump que quieren sindicalizarse (véase Michelle Chen “No Surprise: Trump Is a Union Buster at His Own Hotel”). Pues bien, Donald Trump, con su hipocresía extrema, ha hecho tema central de su campaña expulsar a todos los inmigrantes (que se consideran ilegales) de EE.UU., y también retirar la nacionalidad automática a cualquier persona nacida en suelo estadounidense, negando la nacionalidad a los hijos de los inmigrantes ilegales.

La cobertura mediática de Trump vs Sanders en EE.UU. y en España.

Los dos candidatos han tenido un gran éxito en este periodo de la carrera electoral. Trump ha superado su apoyo popular (desde el 1 de julio) de un 6% a un 22% ahora, un crecimiento muy notable. Pero el apoyo actual es mayor por Sanders (25% desde el 1 de julio), habiendo también crecido notablemente desde aquella fecha (de un 12’7% a un 25%). En realidad, el crecimiento de Sanders es incluso mayor, pues según las encuestas del primer estado que realiza la elección, New Hampshire, Sanders está incluso por encima de Hillary Clinton, y a nivel nacional, Sanders está también por encima de Trump. Y lo que es muy importante es que en el caso de Trump, en el público estadounidense despierta mucha mayor oposición popular que Sanders. En realidad, Sanders es uno de los políticos que despierta menor negatividad en la población.

Parecería, en base a estos datos, que Sanders tendría que tener igual cobertura mediática, sino incluso mayor, que Trump, y sin embargo, los medios están dando mucha mayor cobertura a Trump que a Sanders. Así, la revista Fair (que analiza críticamente el sesgo conservador y neoliberal de los medios estadounidenses) indica que en los tres mayores canales de televisión estadounidense, ABC, CBS y NBC, por cada seis veces que aparece Trump, Sanders aparece solo una vez. El más sesgado a favor de Trump era, además de la ultraconservadora Fox, la CNN. En los mayores rotativos del país – The New York Times, The Washington Post, Wall Street Journal, Los Angeles Times, USA Today – Trump es citado sistemáticamente de tres a cinco veces más frecuentemente que Sanders. Este sesgo es incluso más acentuado en España, donde los mayores medios de comunicación han dado gran cobertura a Trump y muy poca (en la mayoría, nada) atención a Sanders. ¿Por qué?

Por qué unos reciben mayor cobertura que otros.

La respuesta a esta pregunta es obvia. Trump no amenaza a la distribución de poder económico y financiero de EE.UU. Sanders sí. Y de ahí el sesgo. Y a más concentración de la riqueza y de las rentas en un país, mayor es el sesgo conservador y neoliberal de los mayores medios de información de la realidad que nos rodea. En España hemos visto situaciones muy semejantes (e incluso peores) de gran hostilidad hacia políticos que cuestionan y denuncian las enormes desigualdades en España (la segunda más alta después de EE.UU.), como han sido los dirigentes de Podemos o de IU (Izquierda Unida), presentando en cambio reportajes favorables a aquellos políticos que ni siquiera hablan del tema, como, por ejemplo, los dirigentes de Ciudadanos. Sería de una enorme importancia que, en España, hubieran revistas como Fair que señalaran el sesgo sistemático de los medios en la cobertura de la vida política del país. 

La Educación, como la Justicia, ya es en España algo irremediable

Ricardo David Jiménez, "¡Es la educación, estúpidos!", en El País, 30/08/2015:

Viéndose inferior a las potencias occidentales, sin recursos naturales y estancado en su desarrollo, Japón tomó en 1872 la decisión que cambiaría su destino y con el tiempo convertiría su sociedad en la más avanzada del mundo. El Código Fundamental de Educación, aprobado ese año, fue el principio de una transformación basada en la idea de que la ciudadanía era el principal recurso de la nación y que su futuro dependería de su capacidad para prepararla mejor. El modelo ha sido seguido por otros países asiáticos, modernizados en tiempo récord gracias a apuestas similares. Singapur, que en los años 60 compartía índices de desarrollo con Kenia, tiene hoy la tercera mayor renta per cápita del mundo. Taiwán, Corea del Sur y China se han sumado al club de naciones punteras que invirtieron en educación y han visto cómo sus sociedades eran transformadas en apenas una generación.

Por supuesto, también se puede hacer lo contrario: dar la espalda a la educación, limitar las posibilidades de quienes deberán sacar tu país adelante y emprender un viaje seguro hacia la decadencia. Es la opción elegida por España.

Los escolares españoles comenzarán en pocos días un nuevo curso con una ley educativa recién aprobada -la séptima en tres décadas- que los gobiernos autonómicos han decidido aplicar a su antojo y que de todas formas tiene fecha de caducidad, porque todo el mundo sabe que la oposición la derogará el día que llegue al poder.

"Dar la espalda a la educación, limitar las posibilidades de quienes deberán sacar tu país adelante y emprender un viaje seguro hacia la decadencia. Es la opción elegida por España".

Arranca así otro año con los profesores de colegios, institutos y universidades desmoralizados. Escuelas donde la autoridad ha sido invertida en favor de los alumnos. Modelos de enseñanza anticuados. Y una cultura educativa que arrincona la excelencia y promueve la mediocridad, que inevitablemente se extiende después a la empresa o la política. Un estudiante japonés de secundaria tiene hoy los mismos conocimientos que un graduado de universidad español, según la OCDE. No tenemos una universidad entre las 100 mejores del mundo. En matemáticas, ciencias o comprensión lectora, nuestros alumnos están lejos de los países con los que deberán competir en un mundo globalizado. España es líder en la Unión Europea en fracaso escolar, con una tasa del 21,9% que dobla la media comunitaria.

Todos los defectos de ese bipartidismo que tantos dan prematuramente por muerto, su falta de sentido de Estado y la nula visión ante cualquier asunto que no proporcione beneficios electorales, han quedado plasmados en tres décadas de negligencia educativa, agravada por los daños adicionales ocasionados por las comunidades autónomas. Los socialistas tienen mucho más ante lo que responder porque, como recordaba Vicente Lozano en una reciente columna en este diario, los estudiantes españoles han vivido bajo sus leyes educativas 28 de los últimos 30 años. Pero los populares han tenido la oportunidad de corregir la situación y han optado por lo contrario.

En un momento de crisis que nunca fue sólo económica, cuando más falta hacía tomar el camino japonés y poner en marcha nuestro Código Fundamental de Educación, ese gran plan sin intereses partidistas ni sectarismos, nuestros líderes han vuelto a fallar a las nuevas generaciones.

"El mensaje final de Wert a los estudiantes: para qué hacer méritos, si al final tu futuro va a depender del favorcillo del padrino de turno".

El Gobierno recortó las partidas de educación al poco de llegar al poder, impuso a las escuelas una mayor concentración de alumnos por clase -ahora dice que permitirá este año volver a los ratios de 2012-, forzó el despido de miles de profesores y dejó a niños sin libros de texto, porque sus familias no podían pagarlos. Las becas se redujeron. Y, finalmente, se optó por aprobar sin consenso una ley que ya está siendo desmontada y que siempre tuvo entre sus objetivos contentar a la parroquia propia.

El ministro que con tanta determinación ha fracasado en poner las bases de un nuevo modelo educativo, José Ignacio Wert, ha sido premiado con un destino dorado en París, junto a su pareja. Es su mensaje final a los estudiantes: para qué hacer méritos, si al final tu futuro va a depender del favorcillo del padrino de turno. ¿Puede haber prueba más contundente de la necesidad de un plan de rescate de la educación que la incompetencia de dirigentes que no pueden siquiera llegar a un consenso sobre las normas de convivencia, ciudadanía y moral que deben enseñarse en las escuelas?

Kido Takayoshi, el ministro de educación del emperador japonés Mutsuhito y uno de los impulsores de la reforma educativa japonesa del siglo XIX, explicó la necesidad de su plan asegurando que sus ciudadanos no eran inferiores a los americanos o los europeos, salvo en que no disponían de la misma determinación para educar a su población. Tampoco un estudiante español es más torpe que un japonés: simplemente tiene la inmensa desventaja de que su educación académica está en manos de políticos incapaces de entender que es en las escuelas donde empieza a transformarse un país. Parafraseando a Bill Clinton y su lema sobre la economía, «¡es la educación, estúpidos!».

Democracias con reparos en América Latina

Jaime Porras Ferreyra “No hay reforma electoral que acabe con el clientelismo”, El País, 28 de agosto de 2015:

El profesor de Harvard cree que América Latina no representa "el peor caso mundial de corrupción".

Steven Levitsky (Ithaca, Nueva York, 1968) es uno de los mayores estudiosos de las democracias latinoamericanas. Este profesor de la Universidad de Harvard ha publicado a lo largo de los años libros y artículos sobre distintos temas políticos de la región, con especial énfasis en Perú y Argentina. Levitsky, al igual que otros politólogos, se ha enfocado en el análisis de los regímenes “híbridos” que escapan a las etiquetas clásicas de democracia y autoritarismo. Junto a Lucan Way acuñó el concepto de “autoritarismo competitivo” para referirse a un régimen civil con instituciones democráticas formales, pero en el que el partido o líder en el poder gozan de enormes ventajas para continuar gobernando.

Pregunta. ¿Debemos ser pesimistas o celebrar la situación actual de la democracia en América Latina?

Respuesta. La democracia nunca ha estado mejor en la historia de la región. Por supuesto que hay casos como Venezuela donde ha colapsado, pero en ninguna década la democracia ha sido más fuerte que en la actual. A pesar de los problemas, las democracias sobreviven. Además, en los grandes países latinoamericanos se están consolidando.

P. ¿Sigue enmarcando a Venezuela, Ecuador y Bolivia dentro del autoritarismo competitivo?

R. Venezuela es el ejemplo más duro, ya que tiene presos políticos, prohibición de candidatos y otros puntos más que no se habían visto fuera de Cuba durante muchos años en la región. Pero hay cuatro casos en América Latina. Los más claros, los más autoritarios, son Venezuela y Nicaragua. Pero también están Bolivia y Ecuador.

P. En México, los partidos ocupan mucho espacio en la esfera política; en Perú muestran suma debilidad. ¿Una democracia puede funcionar bien o mal independientemente del grado de poder de los partidos?

R. En los países donde hay partidos políticos sólidos, la democracia funciona mejor. Es lo que pasa en Chile, Costa Rica, Brasil, Uruguay; frente a países con partidos débiles o casi inexistentes como Perú, Guatemala o Ecuador. Es difícil encontrar un punto intermedio porque los partidos se ven afectados por otras cosas: el rendimiento económico, la desigualdad, la debilidad del Estado. Todo esto erosiona su representatividad. Muchas veces los culpamos cuando en realidad son problemas más profundos.

P. ¿Qué reformas se pueden hacer contra la corrupción y el clientelismo?

R. Los dos son problemas muy importantes para la región, pero América Latina no es el peor caso mundial. Estos vicios no desaparecen de un día para otro. Deben transcurrir décadas. No hay una reforma electoral en el mundo que acabe con el clientelismo. Es un problema de la sociedad y de fortaleza institucional. Tiene que ver también con el desarrollo económico. Los países ricos en otras regiones han sufrido estos problemas y han tardado tiempo en reducirlos. Veamos por ejemplo a países como Chile y Uruguay. A pesar de algunos escándalos, ahí ha bajado mucho el clientelismo y la corrupción. La prensa funciona mejor y las instituciones judiciales también, pero no hay reformas mágicas que solucionen esto en poco tiempo.

La amenaza de crisis de gobernabilidad es mucho más alta con tasas leves de crecimiento
P. ¿Cómo se verá afectada la vida política de algunos países latinoamericanos ahora que ha pasado el boom de la demanda de materias primas principalmente de China?

R. La amenaza de crisis de gobernabilidad es mucho más alta con tasas leves de crecimiento. Ya vemos que es más difícil gobernar con un 1% de crecimiento que con un 8%. Hace 5 o 6 años veíamos a presidentes con el 60% o 70% de aprobación. Ahora muy pocos superan el 20%. Esto primero va a debilitar a los Gobiernos autoritarios. Venezuela, Ecuador y Bolivia se han debilitado justamente por la disminución de las ganancias. Aunque también existirán problemas de gobernabilidad en otros países. A finales de los noventa y principios de este siglo cayeron algunos presidentes y esto tuvo que ver en parte por problemas económicos. Creo que podremos ver algún caso más.

P. Perú celebra elecciones presidenciales el próximo año. Las encuestas indican que Keiko Fujimori y Alan García tienen posibilidades de pasar a la segunda vuelta. ¿Hay espacio para un outsider? ¿Los peruanos siguen muy anclados en su pasado político?

R. Creo más bien que es un problema de oferta. Los partidos peruanos colapsaron hace 25 años. Lo que ha ocurrido es que ya no hay carrera política. Ningún presidente regional ha podido destacar a nivel nacional. Por eso solo hay dos posibilidades: que se presente una figura ya conocida nacionalmente o que surja un outsider. Con partidos tan débiles, hay espacio para un outsider, aunque el caso de Alberto Fujimori fue muy particular. Era una época de gran crisis y la gente decidió apoyar a un desconocido. Ahora el electorado es más conservador. Ha habido crecimiento económico y la gente tiene mucho más que perder.

P. ¿El legado que va a dejar el kirchnerismo tras 12 años es para usted positivo o negativo?

R. Las dos cosas. La democracia argentina tenía un problema de representación muy fuerte cuando llegó Néstor Kirchner al poder. La gente votaba por una cosa y el Gobierno actuaba de otra forma. Kirchner recuperó la confianza. Por el lado social, ha habido inversiones en salud, en educación, en programas contra la pobreza… Pero es cierto que se han descuidado las instituciones democráticas. Las reglas del juego se cambian para favorecer al Gobierno. Argentina nunca llegó a ser un autoritarismo competitivo, pero ha habido una manipulación de las reglas no vista en otros países. El legado negativo es la debilidad institucional y también varios casos de corrupción.

sábado, 29 de agosto de 2015

La historia del Arte en aforismos por Jorge Wagensberg

Arte rupestre: la realidad es lo que deseo.
Arte egipcio antiguo: grafismo para la realidad del más allá.
Grecia clásica: la realidad es francamente mejorable.
Bizancio: oro para la gloria de Dios.
Románico: pedagogía severa de la fe.
Renacimiento: la realidad no tiene la culpa de las disciplinas estancas.
Prerrafaelita: luz para una realidad marchita.
Romanticismo: la realidad es lo que siento.
Impresionismo: realidad efímera pixelada justo a tiempo. 
Expresionismo: la realidad es tan angustiosa como parece.
Cubismo: agítese la realidad antes de usarla.
Dadaísmo: dimisión irrevocable ante la realidad obsoleta.
Surrealismo: la realidad es lo que sueño.
Expresionismo abstracto: la realidad produce monstruos.
Pop Art: la realidad es lo que consumo.
Op Art: la realidad es una ilusión.
Hiperrealismo: la realidad no es bastante real.

Un sistema de enseñanza con vídeos que tiene muchos seguidores y alaban los millonarios

Maribel Marín, "Un profesor con 26 millones de alumnos", El País, 29 de agosto de 2015:

Salman Khan ha agitado el mundo educativo con lecciones en vídeo y ejercicios gratis en Internet. Su método cautivó a Google, Bill Gates y Carlos Slim.

Existe un puñado de filántropos fuera de serie y luego está Salman Khan, un analista de un hedge fund de origen humilde que en 2008, recién casado, a punto de ser padre y de adquirir una casa en propiedad, fio todo su futuro y sus pingües ahorros a un sueño: hacer accesible la educación gratis a todos en cualquier lugar del mundo. “Démonos un año a ver si encontramos financiación”, cuenta en conferencias que le dijo a su mujer. “Es la mayor rentabilidad social que uno podría conseguir”. Hoy, este hombre, hijo de madre india y padre bangladeshí, tiene 26 millones de alumnos en 190 países. Su éxito, la Academia Khan, es una plataforma online multilingüe sin ánimo de lucro que ha conquistado al mismísimo Bill Gates y está sostenida por otras generosas fortunas que han contribuido a auparle como el maestro del mundo.

Nacido en Nueva Orleans en 1976 y criado en un hogar que se mantenía con lo justo, Khan se ha ganado la fama de revolucionario con un sistema surgido de su propia experiencia y de unas cuantas certezas. El ingeniero eléctrico, matemático e informático formado en Harvard y el MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) cree que cada estudiante es único y tiene ritmos de aprendizaje únicos que el sistema prusiano de enseñanza, esencialmente pasivo, no puede satisfacer. Lo que él plantea es una suerte de escuela al revés: se aprende en casa, con lecciones grabadas en vídeo y los pertinentes ejercicios, y se hacen los deberes en el aula. De esta forma, el estudiante que no ha entendido un concepto, y que quizá en clase se siente cohibido y renuncia a pedir ayuda, no tiene más que rebobinar la lección cuantas veces necesite hasta dominarla. Y el profesor, que dispone de un programa para seguir los progresos y tropiezos de cada alumno en casa, puede invertir su tiempo en resolver lagunas. La escuela tradicional “te castiga por experimentar y fracasar” y eso hace que vayan solapándose déficits de aprendizaje, suele decir Khan. Su propuesta pasa justo por lo contrario: “Súbete a la bici y cáete. Hazlo por el tiempo que sea necesario hasta dominarla”. “Si dejas que el alumno trabaje a su ritmo”, sostiene, “de repente empieza a interesarse y a evolucionar”.

Khan lo aprendió de su prima Nadia, una inteligente chiquilla de 12 años a la que en 2004 se le habían atragantado las matemáticas. Él vivía entonces en Boston y Nadia, en Nueva Orleans, pero el analista decidió darle lecciones telefónicas cuando descubrió que la joven había perdido toda confianza en sí misma por su traspiés con los números. “Era lógica, creativa y tenaz”, explica en su libro The One World Schoolhouse. Simplemente, se le resistía la conversión de unidades y, sin esa base, era incapaz de seguir interiorizando conceptos matemáticos.

Exanalista de un ‘hedge fund’, su lema es: “Súbete a la bici y cáete hasta dominarla”
Nadia —hoy a un paso de entrar en la facultad de Medicina— debió de hablar muy bien de su primo, porque de pronto Khan se vio enseñando a una quincena de hijos de familiares y amigos. El teléfono no era práctico, así que probó con sesiones en grupo por Skype, pero no resultaba tan eficaz. Justo cuando pensó en dejarlo, un amigo le dijo: “¿Por qué no haces vídeos y los subes a YouTube?”.

El soñador Khan le hizo caso. Diseñó unas lecciones muy sencillas con solo tres grandes protagonistas: el cursor sobre una negra pizarra virtual, las imágenes que ilustran los contenidos, y una voz muy enfática, la suya. “Ocurrió algo interesante”, relataba Khan, con grandes dosis de teatralidad en las conferencias TED de 2011. “Me dijeron que me preferían en YouTube que en persona. Tiene mucho sentido. Podían parar o repetir a su primo sin tener que preguntar y avergonzarse”.

Lo mismo les ocurrió a miles de internautas. Las clases de álgebra y preálgebra diseñadas para sus tutelados se convirtieron en trending topic. Por lo que sea, un indocumentado como maestro había dado con la forma de cautivar a estudiantes, adultos sin formación, chavales con problemas... “Mi hijo de 12 años tiene autismo y le han costado mucho las Matemáticas. Hemos intentado todo, visto todo, comprado todo. Nos cruzamos con su vídeo de decimales y lo entendió”, le escribió un padre agradecido. “Entonces fuimos con las terribles fracciones. Lo comprendió. No podemos creerlo. Está tan emocionado”.

Khan plantea una suerte de escuela al revés: se aprende en casa y se hacen los deberes en el aula
A principios de 2009, más de 100.000 personas seguían sus vídeos y demandaban lecciones de otras materias. Henchido de satisfacción, comenzó a coquetear con la idea de dejar Wohl Capital Management y crear una escuela mundial gratuita. No es que no le gustara su trabajo. “Era intelectual y financieramente gratificante”, cuenta en su libro. “Pero estaba atrapado en una vocación que vi como algo mucho más valioso”.

Khan y su esposa, médico internista, dejaron la compra de la vivienda para más adelante y lo invirtieron todo en el proyecto, confiados en llamar la atención de algún filántropo. Pasados nueve meses, la academia, con el cuartel general en el cuarto de invitados de su vivienda en Silicon Valley, crecía imparable en alumnos, pero no en donaciones y para consolidarlo era necesario perfeccionar el software, contratar ingenieros, especialistas para abarcar desde la Física, hasta la Biología o la Historia del Arte. Khan, que ya había sido padre, empezó a pensar que lo mejor que podía hacer era volver a su antigua vida.

Pero en 2010 cambió su suerte. La primera buena noticia llegó de la mano de Ann Doerr, esposa del multimillonario John Doerr, inversionista en firmas tecnológicas: una doble transferencia de 10.000 y 100.000 euros. La segunda también se la dio ella por SMS: Bill Gates estaba contando en una conferencia que había descubierto en Internet khanacademy.org, que estaba utilizando para ayudar con el álgebra y las matemáticas a su hijo Rory, de entonces 11 años.

Las palabras de Gates se tradujeron en dinero. Su fundación transfirió 1,5 millones de dólares casi al tiempo que Google donaba dos. Después se sumarían otros como el mexicano Carlos Slim. Se consolidaba así una escuela sin marchamo oficial que se ensaya con éxito en escuelas físicas —hay un millón de profesores inscritos para usar sus recursos educativos— y que ha supuesto un revulsivo para la educación sin que él se haga rico. Salman Khan, una de las 100 personas más influyentes del mundo según la revista Time en 2012, no es millonario ni probablemente lo sea nunca. Tampoco es su propósito, convencido como está de que la educación puede destapar genios, talentos, en cualquier lugar del planeta. Se lo confesó al periodista argentino Andrés Oppenheimer en una entrevista incluida en su libro¡Crear o morir! (Debate). “Sentí que todo esto era demasiado importante como para que solo fuera una empresa”.

viernes, 28 de agosto de 2015

Los tres nuevos mandamientos del Holocausto

Yehuda Bauer (1926-), historiador judío del Holocausto:

"Hay tres mandamientos nuevos que surgen del Holocausto:

No serás un criminal
No serás una víctima
No serás un testigo"

Guía rápida de reclamación contra abusos bancarios, de aseguradoras, empresariales y administrativos

(Hay más detalles e información en el enlace)


Los sectores que acapararon más reclamaciones a lo largo del año pasado fueron el bancario, el eléctrico y el de telecomunicaciones, también por el gran número de usuarios que utilizan estos servicio, según las asociacioens de consumidores. Un recibo de teléfono donde la compañía ha cobrado de más, un vuelo que sale con tres horas de retraso o un trato inadecuado en un establecimiento. Son cosas que enfadan a los consumidores, pero que no siempre acaban en una reclamación formal. ¿Por qué? A veces porque lo consideran una pérdida de tiempo. Otras, porque no se sabe ni por dónde empezar. Aquí tienes una pequeña guía para saber dónde reclamar según el sector. 

1. Compañías de telecomunicaciones

El primer paso es presentar una reclamación al departamento de atención al cliente de la compañía, en un plazo máximo de un mes desde que se detectó la incidencia. Si en 30 días no se recibe respuesta alguna o esta no nos satisface, podemos acudir a la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones, que depende de la Secretaría de Estado del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, o a una Junta Arbitral de Consumo —solo si la empresa está adherida al sistema, ya que tiene carácter voluntario—. Ambas resoluciones son vinculantes.

También existe la posibilidad de recurrir ante los tribunales. “La vía arbitral es gratuita, así como lo es la vía judicial si se trata de una indemnización inferior a los 2.000 euros”, explica Francisco Hernández, director legal de la plataforma online Reclamador.es. “En este supuesto tampoco es necesario tener abogado, pero siempre es mejor acudir con experto para que haya igualdad de armas, ya que las empresas mandan a sus letrados”, aconseja. 

2. Bancos

Hay que entregar una reclamación escrita al servicio de atención o al defensor del cliente de la entidad, que tiene un plazo máximo de dos meses para contestar. Si se pronuncia a favor del consumidor, esta decisión es vinculante para la entidad. Si no fuera así —o si no obtenemos respuesta—, podemos acudir al servicio de reclamaciones del Banco de España. El regulador debe responder en cuatro meses. Lamentablemente, su veredicto no es de obligatorio cumplimiento para el banco. La última vía es la judicial. 

3. Eléctricas

Primero hay que reclamar directamente a la compañía, como en los casos anteriores. “Lo fundamental es tener la constancia de que la compañía ha recibido la reclamación, por eso hay que pedir siempre —y están obligadas a entregarlo— un número de referencia y un justificante por escrito”, recomienda César Díaz, asesor jurídico de la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU): “El medio más eficaz es un correo certificado con acuse recibo o burofax”.

Si en un “plazo prudencial” —normalmente un mes— no obtenemos respuesta o esta no es satisfactoria, nos podemos dirigir a la Oficina de Consumo que se encargará tramitar el arbitraje, siempre y cuando la empresa adhiera al sistema. Si la queja es relativa al suministro, podemos recurrir ante la Dirección General de Industria de nuestra Comunidad Autónoma, que tiene un plazo máximo de seis meses para contestar después de haber admitido la petición. “Su resolución es de obligado cumplimento para la entidad”, explica Díaz. En este caso también existe la alternativa judicial, gratuita y sin necesidad de abogado hasta los 2.000 euros. 

4. Agencias de viaje

¿Has contratado un viaje con una agencia y al llegar al hotel no había habitaciones disponibles? ¿Te prometieron una estancia en un complejo turístico de lujo y acabaste en una pensión? Hay que reclamar ante la agencia, que tiene un mes para responder. Si se niega a indemnizarte o no contesta, acude a la oficina de consumo, donde si no hay acuerdo, se acaba en arbitraje. Si no, también puedes ir a los tribunales. El plazo para reclamar es de dos años desde la contratación del viaje.

También puedes acudir a la Dirección General de Turismo de tu Comunidad Autónoma, aunque este organismo no resolverá tu problema. “Es competente para imponer sanciones a las entidades, pero no para exigir un reembolso o una indemnización. Aunque esto no debe ser una razón para no reclamar o denunciar las prácticas de una empresa: si estas incumplen y se las sanciona, presumiblemente corregirán su comportamiento”, aconseja Díaz. 

5. Sistema sanitario

Las reclamaciones dirigidas a centros de salud tienen un recorrido diferente según la naturaleza del establecimiento —público, privado o concertado— y de la queja. Si es una demanda por mala praxis contra institutos públicos o concertados, el paciente tiene un plazo de un año de para reclamar desde el momento de la lesión o de la aparición de las secuelas. Debe presentar un escrito al centro responsable o al organismo del que depende, que es la Consejería de Sanidad de la comunidad autónoma. Si entre tres y seis meses no hay respuesta o no estamos de acuerdo con ella, se puede acudir al juzgado contencioso administrativo del lugar de residencia del ciudadano o del hospital, siempre y cuando se trate de una indemnización inferior a los 30.050 euros. Si el importe superior, la autoridad competente es el Tribunal Superior de Justicia. 

Si el centro es privado, el paciente debe poner una denuncia por vía civil directamente contra el médico o el auxiliar o ante el Juzgado de lo Penal. “Es mejor la segunda opción porque la vía civil impone contratar a un perito”, detalla Hernández de Reclamador.es. El afectado tiene un plazo de tres años para reclamar. En este caso, la persona que ha provocado el daño asume la responsabilidad penal y el centro la civil. Cuando la queja tiene carácter administrativo, el paciente debe reclamar ante el centro, que tiene un plazo de un mes para contestar. Pasada esta fecha, se acude al juzgado. 

6. Aerolíneas

La queja va dirigida directamente a la aerolínea o a la compañía gestora del aeropuerto a través de una hoja de reclamación. Si se trata de una incidencia relacionada con las maletas, hay que rellenar en el aeropuerto un Parte de Irregularidad de Equipaje (PIR) y reclamar a la compañía en un plazo máximo de 7 días por daño y 21 por retraso. Si se trata de denegación de embarque, cancelación de vuelo o retraso superior a las tres horas, también habrá que reclamar ante la empresa. Si no hay respuesta o esta es insatisfactoria, se puede acudir a la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), que es competente para emitir una resolución vinculante, o a los tribunales. El plazo para reclamar por esta vía es de dos años.

7. Compañía aseguradora

El departamento de atención al cliente o el defensor del asegurado de la empresa son los organismos que se encargan de recibir las reclamaciones de los clientes. Tienen que responder en un plazo máximo de dos meses, y su decisión es vinculante para la compañía si es favorable al usuario. 

Si no se obtiene respuesta o no estamos de acuerdo con la decisión de la compañía, hay que acudir a la Dirección de General de Seguros y Fondo de Pensiones (DGSFP), que en un tiempo máximo de cuatro meses tiene que pronunciarse. Lamentablemente, como en el caso del Banco de España, su resolución no es vinculante. La otra alternativa es acudir desde un principio al sistema de arbitraje ordinario, al de consumo —válido solo si la compañía está adherida— o a la vía judicial.

De la hoja de reclamación a los tribunales

El primer paso para reclamar es presentar un escrito o una hoja de reclamación —cuando se trata de materia de consumo—proporcionada por la empresa y debidamente cumplimentada. “Una copia es para la administración, una para la empresa y otra para el consumidor”, explica Francisco Hernández, director legal de la plataforma Reclamador.es.

Si la compañía no contesta o no estamos de acuerdo con su respuesta, básicamente existen dos vías para recurrir, alternativas y excluyentes: el arbitraje o los tribunales. El sistema arbitral es gratuito, así como el judicial, si es por una cuantía inferior a los 2.000 euros. En este caso se puede acudir al juzgado sin abogado. Es importante aclarar que las decisiones de las Juntas Arbitrales tienen el mismo valor que una sentencia, con la diferencia que el arbitraje es voluntario acudir.

Antes de empezar el recurso en los tribunales o en las Juntas Arbitrales, el usuario puede dirigirse a las Oficinas de Consumo. Estas le asesoran sobre el procedimiento a seguir y hasta podrían conminar una multa a la empresa reclamada, aunque no tengan competencia para resolver nuestro problema. Sin embargo, existen sectores que cuentan con unos organismos competentes de carácter administrativo y con capacidad para emitir una resolución. Por ejemplo, en el ámbito de las telecomunicaciones está la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones, para la aviación es la Agencia Nacional de Seguridad Aérea (AESA), en caso de datos personales la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), para banca y seguros son el Banco de España y la Dirección de General de Seguros y Fondo de Pensiones (DGSFP). 

“Se puede reclamar ante estos organismos, que emiten una resolución vinculante [salvo el caso del Banco de España y de la DGFSP, que emiten informes] aunque no sea ejecutiva”, explica César Díaz, asesor jurídico de CECU. Esto significa que la resolución no tiene el mismo carácter de un laudo o una sentencia. “Si la compañía ha sido obligada a indemnizar al usuario pero no lo hace, podemos denunciar al juzgado que nos debe dinero”, aclara Díaz.

En ámbito administrativo las cosas cambian. Se tiene que presentar una reclamación ante el organismo responsable del daño subido. Si no contesta o no estamos de acuerdo con la respuesta, se puede recurrir. “Pero no puedes ir al arbitraje ni a las oficinas de consumo, que solo responden por empresas privadas”. En este caso se puede optar por la vía judicial, pero los tribunales competentes varían según la entidad ante la que hemos reclamado. 

8. Transporte en general

Cuando nuestra queja es relativa a un servicio de transporte —sea un trayecto en taxi, tren o autobús—, hay que reclamar ante la compañía primero y si no hay solución, al organismo administrativo competente —la Consejería de Transporte de la comunidad autónoma a la que pertenezca—. Si transcurrido un mes no logramos resolver la situación, el siguiente paso son las Juntas Arbitrales de Transporte, que en este caso conforman un sistema “obligatorio para las compañías, siempre que la controversia no supere los 15.000 euros y la empresa no hubiese manifestado, de forma previa a la celebración del contrato, su voluntad de no adherirse a este procedimiento”, precisa Díaz. En seis meses se tiene que resolver el procedimiento.

“Es importante conservar el título de viaje [billete o recibo], porque es el contrato de transporte. Si se niegan a entregarnos, por ejemplo, el resguardo del taxi, debemos cumplimentar una hoja de reclamación”, añade el director legal de Reclamador.es. En caso de muerte, invalidez permanente o incapacidad temporal del viajero, hay que dirigirse a la aseguradora que gestiona el seguro obligatorio de la compañía si se nos deniega la indemnización.

9. Comercios que han cerrado

¿Qué pasa si ya habías pagado un servicio o comprado un producto y la tienda cierra sin avisar? En este caso la situación se complica, sobre todo si la empresa ha entrado en concurso de acreedores: ya no se aplica la normativa de consumo, sino la ley concursal. El cliente afectado se convierte en un acreedor, y tiene que esperar a que avance la labor judicial para saber qué le toca. Y es muy probable que se tarde años en recibir una compensación.

Si el establecimiento no ha declarado la quiebra, se puede proceder contra el liquidador o el administrador encargado de la liquidación. “Si el establecimiento pertenece a una cadena, podemos intentar hacer valer nuestros derechos ante la entidad; si es explotado por una persona física, podremos reclamar nuestros derechos ante esta persona”, sugiere el asesor legal de CECU. En este caso también se puede empezar un proceso de arbitraje u optar por la vía judicial. “También es importante ver en el contrato la posible existencia de un seguro de responsabilidad de la empresa al que podamos acudir. Y si entendemos que pudo haber delito de estafa, podremos denunciar en la Comisaría o a la Guardia Civil”, añade.

10. Administración pública

Cada administración establece plazos y modalidades diferentes para que el ciudadano pueda reclamar, “pero siempre se empieza con un escrito de impugnación dirigido al organismo que dictó el acto administrativo”, explica Hernández. El plazo para resolver es de seis meses. Si nuestra demanda es rechazada, se puede interponer un recurso o acudir a los tribunales, en general a un juzgado contencioso administrativo. 

“Por temas como bajas sanitarias o denegación de la prestación por desempleo el ciudadano puede acudir en 30 días al Juzgado de lo Social, autoridad competente en materia de empleo”, ejemplifica Hernández; si el problema surge con la Agencia Tributaria, nos podemos dirigir al Tribunal Económico Administrativo o al Juzgado Contencioso Administrativo. El derecho a reclamar prescribe al año.

Un candidato a la presidencia de EE. UU. solo quiere ser presidente una hora, para cambiar el corrupto sistema electoral

Silvia Ayuso, "El El candidato que quiere ser presidente de Estados Unidos por una hora", El País, 24 de agosto de 2015:

Larry Lessig quiere ser presidente solo para cambiar el "corrupto" sistema electoral. Después, promete renunciar.

Las elecciones en Estados Unidos mueven mucho dinero. En las últimas presidenciales, en 2012, fueron más de 6.000 millones de dólares. Y se espera que las de 2016 superen ese récord. Para costear sus enormes gastos, los candidatos cortejan a un grupo muy pequeño de personas muy ricas, que son su principal fuente de financiación. Según el profesor de Derecho de la Universidad de Harvard Larry Lessig, eso significa que en realidad ese puñado de multimillonarios es quien decide quiénes mandan en EE UU. Ahí empieza, afirma, el principio de un camino democrático esencialmente “corrupto” que acaba beneficiando ante todo a ese mínimo porcentaje de la población. Es difícil que los legisladores o incluso un presidente llegado por esta vía al poder vaya a impulsar una reforma, dice Lessig. Pero él tiene una idea para hacerlo. Lo llama “hackear un referéndum” en el sistema eligiendo a un presidente referéndum. Y él quiere ser esa persona.

Eso sí, si por Lessig (South Dakota, 1961) fuera, sería presidente de EE UU por solo una hora o un día. O por un par de semanas, a lo sumo. Lo justo para lograr que se apruebe la única ley por la que dice estar dispuesto a embarcarse en la batalla electoral hasta lograr la nominación por el Partido Demócrata y llegar en 2016 a la Casa Blanca. La denomina Ley de Igualdad Ciudadana, que comprende una serie de propuestas con las que, considera, se empezaría a revertir el “corrupto” sistema electoral estadounidense. Después, explica en conversación telefónica con EL PAÍS, dimitiría de inmediato para que su vicepresidente asumiera el poder y pudiera ejercer ya un gobierno normal.

En el centro de mira de Lessig está sobre todo la forma en que se financian las campañas.

La ruta del dinero.

Entre acto y acto electoral por todo el país, la demócrata Hillary Clinton y el republicano Jeb Bush han hecho escapadas en las últimas semanas para cortejar a potenciales donantes. Para ello se han ido adonde los ricos viven o pasan sus vacaciones: The Hamptons, Martha’s Vineyard, Manhattan. Según The New York Times, menos de 400 familias suman con sus donaciones casi la mitad de lo recaudado hasta la fecha por los candidatos presidenciales.

Larry Lessig tiene tres puntos básicos.

Uno: Lessig quiere que se garantice que todos los estadounidenses puedan votar. Eso va desde revisar todas las leyes estatales que limitan de alguna forma el voto de los ciudadanos -generalmente de las minorías- a fijar que las elecciones se celebren en un día festivo para que todos puedan acudir a las urnas.

Dos: Lessig también reclama una “representación equitativa”, lo cual pasa, explica, por acabar con el gerrymandering, el diseño de los distritos políticos de tal manera que beneficie al partido en el poder.

Pero lo principal, sostiene, es el punto tres del plan: cambiar el modo en que se financian los partidos. Según el profesor de Harvard, el objetivo es que sean todos los ciudadanos los que financien las campañas. Para ello, propone que se dé a cada votante un “cupón” por una cantidad de dinero limitada que cada persona deberá decidir a qué candidato destina.

Bloomberg News calcula por su parte que si los dos llegan a hacerse con la nominación de sus partidos, podrían llegar a gastarse al término de su campaña 2.000 millones de dólares cada uno, el doble de lo que destinaron Barack Obama y Mitt Romney en 2012. Uno de los grandes premios para los republicanos es hacerse con el apoyo de los hermanos Koch, industriales multimillonarios -y ultraconservadores- que han destinado casi 900 millones de dólares a las elecciones 2016.

“No se trata solo de que el estadounidense medio no está recibiendo aquello a lo que tiene derecho, es que el Gobierno no puede funcionar así, porque cuando tienes un número tan pequeño de gente con tanta influencia, pueden básicamente bloquear cualquier cambio”, explica Lessig. “Es una vetocracia, en la que cualquiera puede vetar un cambio y provocar un punto muerto”.

El profesor universitario recuerda que no es el único en haber alertado de la “corrupción” en el sistema electoral. Ahí está Donald Trump, quien en el primer debate republicano de la temporada dijo sin tapujos que como empresario había dado en el pasado tanto dinero a candidatos que en el caso de Hillary Clinton esta “no tuvo más remedio” que aceptar la invitación que le hizo a su última boda.

“Trump ha estado hablando de este tema de una forma con la que estoy de acuerdo”, apunta Lessig. “La diferencia entre nosotros es que su solución es votar a más millonarios, y yo creo que lo que hay que cambiar es la forma en que financiamos las campañas para que podamos tener representantes independientes”.

Legislación en espera

Según Lessig, EE UU “nunca va a votar una legislación sobre cambio climático o aprobar en el Congreso reformas a Wall Street hasta que se cambie el modo en que se financien las campañas electorales. Hay un montón de temas clave que no podremos afrontar hasta que atendamos ese tema crucial de inequidad”.

Sin llegar a considerarlos una fuente de inspiración, Lessig dice seguir de cerca el surgimiento de proyectos políticos alternativos como Podemos en España. Elude comparaciones directas, pero sostiene que todos estos movimientos tienen algo en común: “La democracia en el mundo está en una  encrucijada y se está tratando de descubrir cómo restaurar su integridad”. No existe, reconoce, ningún sistema perfecto. “Pero no se necesita tampoco la perfección. Solo aproximarnos lo suficiente. Y no estamos ni siquiera cerca de ello”, advierte.

Para que su proyecto pueda siquiera empezar, Lessig se ha fijado una meta: recaudar hasta el 7 de septiembre, el día del Trabajo en EE UU, un millón de dólares con los que arrancar su campaña. Se siente optimista. Ya ha conseguido la mitad de ese dinero. Sabe sin embargo que ni aun así será fácil su proyecto. ¿Se daría por satisfecho si se queda a mitad de camino? “Estar en los debates sería un increíble premio de consolación, porque sería una oportunidad de hacer de este asunto un punto central de la conversación”, reconoce. “Pero busco ser el nominado como candidato demócrata a la presidencia y, aunque queda mucho camino por recorrer, estoy muy entusiasmado”.

Los vicepresidentes de Lessig

Como Larry Lessig ha prometido dejar la presidencia nada más lograr que se apruebe la ley electoral por la que se presenta, la selección del vicepresidente que sería su sucesor y rápidamente presidente es de especial importancia.

Entre los que propone como vicepresidente están cuatro de los actuales candidatos demócratas a la presidencia: Hillary Clinton, Bernie Sanders, Jim Webb y Martin O'Malley.

A ellos Lessig añade dos demócratas a los que muchos querrían ver también postularse: la senadora Elizabeth Warren y el vicepresidente Joe Biden.

Pero el "presidente referéndum" no ha buscado solo entre los políticos. También propone -se supone que sus seguidores pueden ayudarle a elegir el nombre- a conocidos del mundo político como el profesor Robert Reich o el activista de derechos civiles y medioambiente Van Jones.

Lessig dice estar convencido de que ejecutivos como la número dos de Facebook Sheryl Sandberg también serían una buena opción. En su lista también ha colocado al humorista Jon Stewart, aunque reconoce que no lo considera seriamente como vicepresidente, sino que su nombre está ahí para "animar" el debate.

Se publicarán en Lumen los Diarios inéditos de Jaime Gil de Biedma

Josep Massot, "Los diarios inéditos de Gil de Biedma saldrán a la luz", en La Vanguardia, 18-VIII-2015:

Los 25 años transcurridos desde la muerte del poeta amortiguan el impacto de las alusiones personales contenidas en el manuscrito. Lumen publicará los textos autobiográficos en los que el escritor aborda libremente su homosexualidad

Hace 25 años murió Jaime Gil de Biedma y de entre todos los textos que quedaron inéditos, el que más ansiaban sus lectores ver publicado es su diario de 1978. Tras varios intentos fallidos -uno ya en imprenta- finalmente verán la luz a finales de año en Lumen, con edición a cargo del poeta y editor Andreu Jaume. El libro recogerá otros textos autobiográficos de distintas épocas que habían permanecido inéditos y que abarcan hasta 1985, cuando contrae el sida. El poeta murió en enero de 1990, tras unos meses trágicos en los que también fallecieron su madre y su amigo Carlos Barral, a quien había confiado su legado literario. Los papeles inéditos quedaron a cargo del actor Pep Madern, que había convivido con Jaime Gil durante trece años y que moriría, también de sida, casi cuatro años exactos después. Madern entregó los manuscritos a Carmen Balcells, quien, pasados ya 25 años, cree que han desaparecido los prejuicios que impidieron su publicación. Primero, las referencias a las experiencias homosexuales del poeta y después, los comentarios, a veces muy ácidos, relativos a personas que seguían con vida.

El diario de 1978, que se abre con el relato de una Nochevieja compartida en su casa de Ultramort con Josep Madern, es el texto más reelaborado. Quienes lo han leído aseguran que tiene la calidad literaria de su Diario de un artista seriamente enfermo, escrito en 1956. Los editores no quieren desvelar más contenidos en espera de su publicación y para evitar que el contenido literario quede eclipsado por el morbo de una vida pasoliniana.

Gil de Biedma, ya seriamente enfermo, escribió en una carta: "Para quien sólo me conoce de la sociedad literaria y de sus mundos afines, donde mi homosexualidad es un hecho universalmente conocido y respetado, le resulta difícil comprender que en los medios familiares y de trabajo en que vivo y he vivido siempre, mi situación es completamente otra, muy peculiar. Muchos, o casi todos, saben a qué atenerse pero jamás se han dado por enterados. Gracias a ello he podido llevar una vida privada de casi absoluta libertad con toda discreción. Pero si algún hecho 'público' -una mención en letra impresa¿ les forzara a darse por enterados, sé que su reacción sería inmediata y feroz, con tal de no pasar por cómplices de una inmoralidad 'pública', que pensarían que redunda también en desdoro suyo". Incluso en una biografía tan explícita como la escrita por Miguel Dalmau aparece uno de los grandes amores de Gil de Biedma con pseudónimo. De hecho, Gil decía que su poema Pandémica y Celeste (la pasión única y la pasión ocasional) nació de una discusión de Luis Marquesán y Jaime Salinas para demostrar que los dos amores (alma, cuerpo) son posibles. Andreu Jaume sostiene que la homosexualidad del poeta no tiene, respecto a su obra, ninguna importancia: "Gil de Biedma no es un poeta gay, como lo es Kavafis, sino que propone una meditación acerca de la experiencia amorosa en toda su problemática humana, sin enfatizar los gustos del personaje que ama". Gil recomendó a Beatriz de Moura la publicación de El homosexual ante la sociedad enferma, sobre los poetas de la generación del 27, y participó en la edición de Cónsules de Sodoma, entrevistas con escritores gays aparecida en la revista Gay Sunshine.

Entre los textos inéditos, hay también notas sobre literatura ("La buena poesía no debe nunca ser tratada como una novedad literaria. No se escribe para ser leída, sino para ser releída"), sobre sus numerosas aventuras nocturnas, reflexiones sobre el peso del tiempo que tanto le mortificaba (su cita de Baudelaire: "Ah! Seigneur! donnez-moi la force et le courage / De contempler mon coeur et mon corps sans dégoût!", una vida sin belleza, sin fuerza y sin deseo), sobre la imposibilidad de seguir escribiendo, sobre sus lecturas o sobre el sida, la terrible enfermedad que le enclaustró en el espanto. Quedan más textos inéditos como las cartas a Jaime Salinas, cuyo heredero, el novelista y traductor islandés Gudbergur Bergsson, ha desestimado hasta ahora su publicación.