viernes, 13 de junio de 2025

Destino del español en EE. UU.

 El destino manifiesto del español en Estados Unidos, en El País, por Eduardo Lago, 13 de junio de 2025:

EE. UU. será en un futuro no muy remoto el país con más hispanohablantes, una tendencia que sus actuales circunstancias políticas no interrumpirán.

Estados Unidos no se entiende sin el español. Se trata de un hecho incontestable. Históricamente, llegó a lo que es hoy territorio norteamericano antes que el inglés. El texto literario más temprano que da cuenta de una zona del futuro país, la Florida, es la Historia de la Nueva México, de Gaspar Pérez de Villagrá, publicado en 1610. El destino americano del español lo ilustra bien una coincidencia simbólica: en 1492, fecha en que los continentes separados por el Atlántico cobraron conciencia de su mutua existencia, completando así en su plenitud la imago mundi , vio la luz la Gramática de Elio Antonio de Nebrija, la primera de la lengua.

La trayectoria del español tras su llegada al continente americano se ajusta a una serie de tropismos de signo muy diversos. El primero fue la dispersión por un inmenso territorio, la América en español, que Bolívar soñó como una entidad política indivisible, pero que acabó desgajándose en una veintena de naciones unidas por una lengua común. El tropismo siguiente, particularmente acusado hoy, apunta en dirección norte, cuando en virtud del Tratado de Guadalupe Hidalgo, firmado en 1848, tras una conflagración con su vecino del norte, México cede a Estados Unidos una inmensa parte de su territorio nacional. Sus habitantes quedaron entonces atrapados en un nuevo enclave nacional y con ellos el idioma. La toponimia da testimonio de una pervivencia cuyo simbolismo no se puede ocultar: Nevada, Los Ángeles, Colorado, Santa Cruz, Santa Fe, San Francisco. California era el nombre de una isla habitada por mujeres de raza negra, súbditas de la reina Calafia, lugar descrito por Garci Rodríguez de Montalvo en Las Sergas de Esplandián , novela de caballerías publicada en 1510. La historia del español en América se construye como un palimpsesto hecho de silencios que subrayan la invisibilidad con que la lengua de Castilla encontró su destino americano. Otra clave de tropismo viene marcada por el momento en el que el centro de gravedad literaria de la lengua se desplaza de la península a la otra orilla del Atlántico, cuando Rubén Darío, adalid del modernismo hispánico, se convierte en el piloto del idioma. Un siglo después, otro gran poeta americano, el chileno Pablo Neruda, da cuenta de los sentimientos contradictorios que despertó la herencia recibida cuando escribe: “Qué buen idioma el mío, qué buena lengua heredamos de los conquistadores torvos… (...) Salimos perdiendo… Salimos ganando… Se llevaron el oro y nos dejaron el oro… Se lo llevaron todo y nos dejaron todo… Nos dejaron las palabras”.

El desplazamiento del español en dirección norte lo subraya un hecho de particular relevancia. Según datos de The Hispanic Council, corroborados por el Instituto Cervantes, en 2060 Estados Unidos será el segundo país con mayor número de hispanohablantes, después de México, y todo apunta a que en un futuro no muy posterior pasará a ser el primero, convirtiéndose en el nuevo centro de gravedad del idioma. Es importante señalar que las circunstancias políticas del momento no interrumpirán esta tendencia. Si acaso, supondrán un paréntesis temporal, ya que los fenómenos que rigen el uso de la lengua no se pueden legislar.

Hace casi dos décadas, siendo director del Instituto Cervantes de Nueva York, postulé seis tesis acerca del español de Estados Unidos que, dada la complejidad del fenómeno, conviene revisar. 

La primera sigue teniendo validez. En Estados Unidos, el español es a la vez una lengua materna, hablada por más de 45 millones de personas, y la lengua extranjera más estudiada por los norteamericanos, que necesitan de manera urgente comunicarse con una ingente masa laboral que no habla inglés. 

En segundo lugar, planteé la cuestión del bilingüismo, que ha perdido validez. La potencia del español como vehículo de comunicación de un mosaico de culturas de origen latinoamericano es innegable, pero no se puede afirmar, como hice entonces, que Estados Unidos es un país bilingüe y, como consecuencia de ello, bicultural. Las culturas hispánicas y la lengua en que se expresan juegan un papel secundario. 

En tercer lugar, es cierto que en Estados Unidos se ha consolidado una suerte de latinitas , identidad forjada en relación directa con el idioma. Las comunidades latinas de Estados Unidos son un conglomerado heterogéneo resultante del encuentro de los hispanos nacidos en el país con los emigrantes que han ido llegando sin cesar de las más diversas regiones del Caribe, América Central y Sudamérica. Las distintas culturas nacionales tienden a relacionarse entre sí de manera espontánea, y están creando una entidad híbrida de signo panhispánico, claramente diferenciada de las de los países originarios. Se trata de un fenómeno en pleno proceso, y tardará en cristalizar, pero hace tiempo que son palpables numerosos rasgos de la nueva identidad. El fenómeno ha cambiado de signo últimamente, pasando simbólicamente de la “eñe” a la “equis”. El termino latinx (pronunciado latinex) subraya el relegamiento del español: la lengua prioritaria de los latinx no es el español, sino el inglés. 

La cuarta tesis sigue siendo válida. Como se apuntó, el centro de gravedad del español continúa de manera inexorable su desplazamiento en dirección norte. Estados Unidos está destinado a ser el país con el mayor número de hispanohablantes de todo el mapa iberoamericano en un futuro no muy remoto. 

La quinta tesis es discutible. No está claro, aunque hay opiniones encontradas al respecto, que en Estados Unidos el español sea un vehículo de afirmación y resistencia. Cabe decir que ha perdido fuerza debido a que no es la lengua de las nuevas generaciones, los latinx

Por último, hay que tener en cuenta un fenómeno de gran interés. De modo discontinuo y un tanto abrupto, continúa avanzando espontáneamente el proceso de cristalización de una nueva variedad de nuestra lengua: el español de Estados Unidos. El fenómeno, en extremo volátil, resulta todavía imposible de fijar.

Como corolario de tan compleja situación, un asunto candente: la batalla por el prestigio cultural, algo que se puede calibrar bien en el ámbito de la literatura. La 84.ª Feria del Libro de Madrid tiene como protagonista a Nueva York. La importancia de la ciudad como punto de encuentro de todas las culturas hispánicas con las autóctonas, tanto latinas (o hispanohablantes) como latinx (o anglófonas), no se puede exagerar. Un tropismo reciente de particular importancia protagonizado por el español en Estados Unidos es su imparable expansión por todo el territorio nacional. No se trata solo del vigor que tiene nuestra lengua en lugares como Nuevo México, Miami o California, donde su presencia es ubicua, sino de su penetración en todas las zonas rurales del país. Volviendo a la literatura, el caso de Nueva York da buena medida de la situación, pero no es el único. Escritores de origen mexicano, caribeño, centroamericano o procedentes del Cono Sur se dan cita en múltiples lugares de Estados Unidos. 

Dos factores de relieve singular juegan un papel determinante: el auge de los programas de escritura creativa en español, como los de Iowa, Austin, Boston o la Universidad de Nueva York, y el papel de las editoriales independientes que publican en nuestro idioma, cada vez más numerosos. Su presencia en la Feria del Libro de Madrid como síntoma de lo que está ocurriendo en todo el país es algo a celebrar, aunque es preciso señalar, pese a que duela, lo irrelevante de su influencia en el mapa general de la cultura. El establishment literario estadounidense apenas es consciente ni se hace eco de la existencia de los programas y editoriales que acaba de mencionar. En este sentido, sí cabe hablar del español como territorio de afirmación y resistencia, aunque por ahora la única lengua literaria que de verdad cuenta es el inglés, idioma en que se expresan los escritores latinx , como Julia Álvarez, Sandra Cisneros , Junot Díaz o Francisco Goldman.

Eduardo Lago es escritor y traductor. Su último libro es La estela de Selkirk (Galaxia Gutenberg).

Frases de George Carlin

 En Estados Unidos, cualquiera puede ser presidente. Ese es el problema.

Luchar por la paz es como follar por la virginidad.

Siempre me siento aliviado cuando alguien pronuncia un elogio fúnebre y me doy cuenta de que lo estoy escuchando.

Hay quienes ven cosas que existen y se preguntan: "¿Por qué?". Hay quienes sueñan con cosas que nunca existieron y se preguntan: "¿Por qué no?". Hay quienes tienen que ir a trabajar... y no tienen tiempo para todo eso.

La oruga hace todo el trabajo, pero la mariposa obtiene toda la publicidad.

La razón principal por la que Papá Noel está tan alegre es porque sabe dónde viven todas las chicas malas

La religión es como un par de zapatos... Encuentra uno que te quede bien, pero no me hagas usar tus zapatos.

Si no puedes vencerlos, arregla algo para que los venzan.

Estoy completamente a favor de la separación de la Iglesia y el Estado. Mi idea es que estas dos instituciones ya nos arruinan bastante por sí solas, así que juntas son una muerte segura.

Se llama el sueño americano porque hay que estar dormido para creerlo.

Nadie jamás se ha arruinado subestimando la inteligencia del público estadounidense.

jueves, 12 de junio de 2025

Manuel Romero Sánchez-Herrera, el farmacéutico quintacolumnista, escritor y alcalde de Ciudad Real, de Pozuelo, que salvó muchas vidas..

Compré en uno de nuestras librerías de lance un curioso librito de 55 páginas por una sola cara, Historia de un perro de caza, publicado en Ciudad Real en 1972 en poquísimos ejemplares, como el resto de su obra; la edición está llena de erratas y otras fallas, pero se vendió por la carísima cifra entonces de cien pesetas. Lleva en primera página una ilustración monócroma de un perro de caza menor de tamaño medio, el "Seguro" al que se alude en el texto, y, encima, un escrito poco legible en letra inglesa de bolígrafo a un tal Dionisio: "Dedicatoria merecidísima por tu sincero cariño, por mí correspondido", firmada por un Alberto que, por tanto, no es el autor. Indago para descubrir quién fue Manuel Romero, y descubro que fue un personaje local célebre por no pocas prendas, sin duda el Romero que da nombre a la farmacia de la calle Toledo que tengo a cincuenta metros de mi casa. Al fin del libro hay una hoja con los títulos de las otras obras que escribió: Anecdotario de un pajaritero. [La caza de la perdiz con reclamo, 1950, 1.ª ed.; 2.ª ed. con el título de Anecdotario y memorias de un pajaritero, con fotos a blanco y negro, introd. y notas de Carmelo-Víctor García Romero, seguramente pariente del autor, Madrid: FEDENCA / Escuela Española de Caza, 2009), Ensayos poéticos, Una vida en poemas [Madrid: Gráficas Áncora, 1965] y Durandín, [estampas de la Guerra Civil, Madrid: tipografía Flórez, 1970)]. Empiea a ser reconocido hoy como lo que fue, un héroe. La mejor semblanza que se le hizo creo yo que fue la de Juan Carlos Buitrago en una entrevista que dio a La Tribuna con motivo de la edición de su De la A a la Z. Los protagonistas de una larga Guerra Civil. Ciudad Real 1936-1944 (Serendipia, 2023):

  Poco reconocido es Manuel Romero Sánchez-Herrera, farmacéutico. Su familia sigue regentando una farmacia en la calle Toledo. Era de centro izquierda, de Unión Republicana, pero hombre de convicciones cristianas profundas. Ayudó a muchísima gente de derechas durante todo el periodo republicano. De hecho, fue el miembro más representativo de la Quinta Columna en Ciudad Real, jugó un doble papel durante mucho tiempo. Nunca fue reconocido ni por los suyos ni por el franquismo, porque siempre fue alguien sospechoso por su filiación política previa

En sus obras atestiguo quejas por la soledad que sufrió en la posguerra; él, que a tantos salvó, escribe en ese homenaje que brinda a su perro lo siguiente:

No va para mucho tiempo que necesité pasar por la calle de la Lanza, en Ciudad Real; en una de sus casas vivió un doctor en medicina, D. Luis Cilleruelo, que lo considero como el mejor amigo que en toda vida larga tuve. Evitaba pasar por la referida vía pública por suponer, como así sucedió, que al cruzar frente a la casa donde el doctor Cilleruelo, vendrían a mi memoria recuerdos que invadirían mi ser de pena y dolor. El referido doctor fue injustamente muerto en la guerra civil con un tiro en la nuca; aquella injusticia exacerbó mi repulsa y ligó para siempre el dolor que me causó con remordimientos. El primero, debido al gran cariño que sentía por aquel ser bueno y sabio; el segundo por creer que no puse los medios precisos para evitar su asesinato.

Muy pocos hicieron tanto por salvar vidas como Manuel Romero; la protección que le brindó su hermano desde su puesto dirigente también lo salvó a menudo. Su mismo tormento por las limitaciones que tenía que sufrir para hacer su buena obra atestigua cuán gran persona fue. Resumo aquí lo demás que he encontrado, por caso R. Roldán-Guerrero, Diccionario biográfico y bibliográfico de autores farmacéuticos españoles. Madrid: Imp. del P. H. O. E., 1975. Vol 4. p. 364, de donde extraigo estos datos sumarios:

Nació el 18 de mayo de 1896 en Pozuelo de Calatrava (Ciudad Real). Fue licenciado en Farmacia por la Universidad de Madrid (1 de junio de 1920). Ejerció en Ciudad Real y también  como jefe de la Farmacia de su Hospital provincial. Fue secretario tesorero y presidente del Colegio Provincial de Farmacéuticos de Ciudad Real y también vocal de la Unión Farmacéutica Nacional... Dirigió el Boletín del Colegio de Farmacéuticos de Ciudad Real, donde público diversos artículos; también en La Voz de la Farmacia, y redactó diversas composiciones literarias tanto en prosa como en verso desde 1916 a los años treinta. También de carácter técnico y político. Por ejemplo: «Farmacéuticos provinciales», en: La Voz de la Farmacia, V. 1934. p. 275 y «El frente único y las Cooperativas», ídem.

En El Español Digital, una revista electrónica de ultraderecha, aparece un retrato fotográfico cedido por un tal José J. García y muchos más datos, por caso, su año y lugar de fallecimiento: 1984, Ciudad Real, en un artículo de un tal "Toribio", un poco mal escrito (tres gerundios seguidos, puntuación y ortotipografía incorrecta,  etcétera), pero valioso por su información, del que no aparece más referencia: "Manuel Romero Sánchez-Herrera, un heroico farmacéutico ciudadrealeño contra el Frente Popular", 14-II-2024. En su bibliografía recoge la fuente usada, el ya citado Durandín. Estampas de la Guerra Civil de Manuel Romero; pero parece también haber usado el Diccionario y haber resumido a saco y mansalva el más completo, serio y documentado artículo del portal Memoria democrática de Castilla-La Mancha "Farmacia de Romero. La quinta columna", protegido por derechos de autor. Copio casi íntegro el resumen de Toribio, suprimiendo información ya conocida:

"Manuel Romero Sánchez-Herrera... Tenía un hermano, César, cuatro años menor que él, auxiliar de farmacia de profesión, afiliado al PSOE y a la UGT, detenido y encarcelado por los sucesos revolucionarios de Octubre de 1934, puesto en libertad en 1936, fue presidente de la Casa del Pueblo socialista de Ciudad Real, llegando durante la guerra a comisario político de la 39.ª división del ejército frentepopulista, marchando a Méjico al finalizar la contienda, muriendo allí en 1953.

Manuel Romero, hombre de relevante personalidad, era presidente del Comité Local de Unión Republicana de Ciudad Real cuando comenzó la contienda 1936-39, habiendo pertenecido a la breve Unión Patriótica fundada por el Gral. Miguel Primo de Rivera durante su mandato dictatorial, presenció unos hechos el mismo 18 de Julio de 1936, recién llegadas las primeras noticias del alzamiento en África, que le impactaron sobremanera, los cuales contaría posteriormente así:

De la calle (…) un griterío ensordecedor, voces airadas, que les obligópor curiosidad y alertados a salir rápidos a la puerta del establecimiento (su farmacia).

A una distancia no superior a diez metros, vieron el desarrollo de una escena inhumana, bochornosa. Diez hombres vestidos con ropa de sacerdote, más bien de fraile; colocados de dos en dos, marchaban en fila, atados los codos y sujetos con una soga al cuello. Un número crecido de mujeres, desarrapadas, calzadas con alpargatas, originaban el escándalo. Pedían la muerte, el castigo de los frailes; no sólo se limitaban a insultarlos, sino que a su rostro pálido y demacrado arrojaban baba, saliva a los indefensos detenidos.

Los guardianes, esbirros que los conducían, dejaban en libertad a la furia, llegando algunas de ellas a utilizar alfileres que clavaban en las carnes de los indefensos mártires.

A partir de ese instante, y dado que las autoridades, el gobernador civil y el alcalde, con los que habló sobre lo que ocurría, no sólo se lavaron las manos, sino que incluso ampararon e impulsaron actos vandálicos similares, así como el saqueo de propiedades de todo tipo, incluida la catedral de la ciudad, decidieron a Manuel Romero a tomar partido por los alzados, dentro de sus posibilidades, lo que hizo durante toda la guerra, pues Ciudad Real estuvo siempre, hasta el final, en posesión de los frentepopulistas.

Con gran decisión, demostrando heroico valor y no cabe duda que con una habilidad muestra de su inteligencia, así como amparándose en el ascendiente que su personalidad tenía, organizó y dirigió en la capital manchega una sólida red quintacolumnista, ayudando a los perseguidos por la furia frentepopulista.

En su domicilio de la calle de Toledo, en cuyos bajos se situaba la farmacia de su propiedad, Manuel Romero mantuvo escondidas durante toda la guerra a una veintena de personas de toda clase y condición, según él mismo contó después “desde una monja hasta varios desertores”, a quienes alimentó con los suministros que periódicamente le traía el «tío Engorda», pseudónimo de uno de sus más eficaces colaboradores de la red, persona de especial carisma residente en el caserío “Los Chorruscos” (en los aledaños de los Montes de Toledo), cercano al castillo de Prim, en término municipal de Porzuna, encargado de llevar mensajes al herrero de la finca “Los Cortijos”, quien a su vez los hacía llegar a Talavera, desde la cual, el farmacéutico Leopoldo Nieto los hacía llegar a la dirección del Servicio de Información y Policía Militar (SIPM) nacional, que dirigía el Col. José Ungría Jiménez, siendo su jefe en la zona central, de la que dependía Manuel Romero y su red, el Col. Francisco Bonel Huici, cuya sede se ubicaba en La Torre de Esteban Hambrán (Toledo), cerca de Torrijos. Asimismo, alimentó también a los familiares de algunos de los que, por desgracia, habían sido asesinados por los frentepopulistas, así como a las monjas de las Hermanitas de la Caridad expulsadas del Hospital Provincial del cual, como se ha dicho, él era jefe de su farmacia.

Manuel Romero, valiéndose de su cargo de presidente del Colegio de Farmacéuticos de la provincia, extendió su labor de amparo y ayuda a muchos de sus compañeros perseguidos en sus respectivos pueblos “Aprovechando el rumor muy extendido, que los fascistas cualquier día bombardearían con gases venenosos toda la provincia, nació la propuesta de crear una Compañía de anti-gas», excusa y hábil pantalla que se tragaron los dirigentes frentepopulistas con la que pudo concentrar en Ciudad Real a una veintena de farmacéuticos puestos en sus pueblos en el punto de mira de los respectivos comités revolucionarios frentepopulistas. Manuel Romero los solía reunir por las tardes en la sede del Colegio de Farmacéuticos para, según decía, hacer prácticas de cómo actuar en caso de necesidad, o sea, de ataque con gas de parte de los nacionales, aunque lo que hacían era escuchar las charlas radiofónicas del Gral. Queipo de Llano que trasmitía desde Sevilla.

Además de lo dicho, y gracias a su ascendencia, Manuel Romero consiguió aliviar en no poco la difícil situación de muchos, logrando para ellos un trato de favor en la Prisión Provincial, gracias a que el director era buen amigo suyo, así como consiguió que muchos jóvenes no fueran reclutados o, al menos, consiguieran destinos alejados del frente, tales como oficinas en la Comandancia Militar frentepopulista de Ciudad Real, Depósitos de Intendencia o Batallones de Retaguardia:

Mientras las unidades de combate de nuestro glorioso Ejército Popular –escribía– están llenos de hombres de edad avanzada que voluntariamente partieron para el frente y de hombres enfermos para los que el ejército de la guerra es extremadamente penoso, los cines, cafés y paseos de nuestra capital se ven siempre concurridos por la eterna colección de niños peras, fascistas o semifascistas, a los que por lo visto no hay forma de hacer que empuñen las armas. Ya no tienen miedo de ninguna clase. Un magnífico carnet o certificado acredita que prestan sus servicios en tal o cual sitio” (Diario frentepopulista Unión, Enero de 1938). Especialmente meritoria y arriesgada fue la que realizó Manuel Romero para lograr el pase a zona nacional de aquellos cuya permanencia en zona frentepopulista se tornaba especialmente peligrosa: “Existía una red de agentes campesinos, llamados el Monos, el Manco, etc., los cuales, mediante el estipendio correspondiente, fletaban con frecuencia y seguridad expediciones de elementos de derechas que querían pasar a la zona nacional. El traslado se llevaba a efecto por las sierras limítrofes de las provincias de Ciudad Real y Toledo, para terminar en la vanguardia fascista”.

Como es natural, tan importantes actividades no dejaron nunca de levantar las sospechas de los frentepopulistas, así como de alimentar su inquina contra él.

Ya a principios de 1937, el dirigente comunista, Daniel Sánchez Vizcaíno, publicaba el 8 de Enero un artículo en la prensa provincial en el que denunciaba las actividades de Manuel Romero incitando a colaborar en la eliminación de todos los que ayudaban a los «fascistas»: “No podían salirle mejores colaboradores a Franco. Tener agentes gratuitos que a la vez sabotean el reclutamiento antifascista, pasan por salvadores y líderes del pueblo. Pero que se anden con cuidado los tales individuos porque ya han sido descubiertos y pudieran pasarlo muy mal”. Y es que tenía razón el denunciante, pues Manuel Romero basaba su eficacia en buena medida en haber logrado situar a buena parte de su red en el interior de los propios partidos y organizaciones frentepopulistas de la provincia, logrando así neutralizar los golpes que, tras este primero, seguirían después.

En Mayo de ese mismo año de 1937, en un mitin del PCE, Domingo Cepeda, otro de sus dirigentes, acuciaba de la siguiente forma: “Es preciso limpiar la retaguardia de enemigos, no sólo de estos enemigos más o menos declarados, sino también de nuestras organizaciones, que si en el Partido Comunista hay que fusilar a alguien, seremos nosotros los primeros en fusilar, para que nadie tenga que venir a fusilarlos y que las demás organizaciones hagan lo mismo”.

Incluso, el 27 de Julio, también de 1937, la Federación de Trabajadores denunció al Gobierno Civil las actividades de Manuel Romero y los suyos: “Hace unos días que el camarada Lázaro Serrano Carreras, que ha estado tres días en esta Prisión Provincial vino a denunciarnos que en esta Prisión existían diferencias de trato entre los reclusos de izquierdas y de derechas, disfrutando de la libertad que dentro de la Prisión existe así como también del buen trato que merecen por parte de los empleados los elementos de derechas”. La investigación abierta por el gobernador civil dio la razón al sindicato socialista, pero no tuvo consecuencias prácticas ni para Manuel Romero ni para sus amparados.

No obstante, algunos de los componentes de la red de Manuel Romero acabarían siendo detenidos y fusilados, no sin antes sufrir los duros interrogatorios de los miembros del terrorífico Servicio de Información Militar (SIM) frentepopulista creado por el socialista Indalecio Prieto a instancias de los asesores soviéticos, interrogatorios en los que entre otras cosas, y como poco «…las víctimas eran golpeadas con porras y se les obligaba a beber una solución cáustica que les quemaba la boca” (Julius Ruiz, El terror rojo, Madrid, 1936 [Barcelona: Espasa, 2012]).

Conforme la guerra fue girando más y más de parte de los nacionales, la presión sobre la red de Manuel Romero, como sobre otras quintacolumnistas de la zona frentepopulista, fue aflojando en intensidad, toda vez que muchos dirigentes comenzaron a optar por favorecer a los perseguidos con la intención de hacerse perdonar sus crímenes, ayudando a «extender avales que llegan en aluvión a este Gobierno civil para recomendar a todo el que es detenido”.

Terminada la contienda, y si nadie aporta otros datos, Manuel Romero Sánchez-Herrera volvió a su quehaceres y vida habitual, sin dar importancia ni pedir recompensa alguna por su heroicidad, escribiendo sus memorias en 1970 que publicó en un librito de muy pequeña tirada y poca calidad de impresión, que pasó desapercibido, siendo hoy uno de esos escasos y difíciles de encontrar.

Hasta aquí el resumen de Toribio.

miércoles, 11 de junio de 2025

Entrevistas a Joseph Stiglitz, que está en Madrid

 I

Joseph Stiglitz, sobre la amenaza de la desinformación para las democracias: “No puede haber una economía sana sin certezas”, en El País, por Quino Petit, Madrid -10 de junio de 2025:

El Nobel de Economía analiza durante una jornada sobre la gobernanza en los medios cómo sufre la sociedad cuando no cuenta con “un buen ecosistema informativo”

El estadounidense Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía por su análisis en torno a la desigualdad que provoca la información asimétrica en los mercados, alberga una grave preocupación por la amenaza que supone la desinformación para las democracias occidentales. Y no solo en términos políticos y sociales, sino también económicos. Así lo ha puesto de manifiesto este martes durante una jornada sobre la gobernanza en los medios de comunicación celebrada en el Caixaforum de Madrid. Con relativa agilidad a sus 82 años, el profesor Stiglitz ha subido al estrado y ha afirmado ante los asistentes al acto organizado por el Observatorio de Medios que “no puede haber una economía sana sin certezas”.

El profesor sabe de lo que habla y sin duda en señalar al presidente de su país, Donald Trump, como un formidable creador de incertidumbre en la economía global. Stiglitz ha recordado el apodo presidencial basado en el acrónimo TACO (Trump Always Chickens Out), con el que se acusa la tendencia de Trump a retirar aranceles a los pocos días de anunciarlos. Y también ha citado la inestimable ayuda de medios como la Fox para amplificar la crispación y un estado de ánimo que no necesariamente se ajusta a los consensos en torno a la verdad de los hechos. El Nobel de Economía defiende al respecto el legado de la Ilustración, “que dotó a los humanos de herramientas para buscar la verdad a la hora de intentar entender lo que es cierto y proveer a la sociedad de certezas”. Y ha añadido sobre Estados Unidos: “Esos principios en torno a las nociones sobre la verdad han sido puestos en cuestión en mi país”.

Las democracias, sostiene Stiglitz, “sufren cuando no cuentan con un buen ecosistema informativo”. Y no duda en defender la necesidad de apoyos públicos cuando la base del negocio ha experimentado un declive crítico durante el último cuarto de siglo en los ingresos publicitarios que ayudaban a sostener las organizaciones dedicadas a la producción de contenidos informativos. "La información es un bien público a defensor. La sociedad entera se beneficia de ella y, por tanto, el soporte financiero público es legítimo". Trump ya ha dictado recortes de fondos federales para la radio y la televisión públicas de Estados Unidos, mientras que nunca ha dudado en afirmar sobre todo el ecosistema informativo de su país —tanto público como privado— que “los medios son el enemigo del pueblo”.

En la ordenación de ese ecosistema informativo en los países de la UE va a cumplir un papel esencial el Reglamento Europeo de la Libertad de Medios (EMFA, en sus siglas en inglés). Y el profesor Stiglitz ve con buenos ojos y cierta envidia contar con legislaciones de este tipo frente al énfasis desregulatorio de su país. Una desregulación que fomenta la competencia entre las plataformas y redes sociales contra los medios por los ingresos publicitarios del mismo entorno digital. "Este negocio siempre ha funcionado con fundamento en que la buena información atrae ojos, y esos ojos atraen publicidad. Pero la gente ha descubierto que puedes contar con más ojos mediante el entretenimiento y no con las noticias propiamente dichas. Y las redes sociales se han dado cuenta de que puedes obtener más beneficios alimentando la rabia de la gente".

El Nobel advierte asimismo sobre otro añadido a la competencia de los medios dedicados a la producción de información a base de unos estándares deontológicos frente a los buscadores y plataformas: “Robar noticias se ha convertido en un negocio”. Por eso, concluye que mientras existe una “libertad de contaminar el ecosistema informativo las democracias tendrán que gastar más dinero y destinar más recursos a limpiar esa polución”.

II

 Entrevista a Joseph Stiglitz: “Con Trump es posible que la democracia desaparezca en Estados Unidos”, en El País, por Quino Petit, Madrid -11 de junio de 2025

Ante la movilización 'neorreaccionaria' contra leyes que promovieron avances sociales, el Premio Nobel de Economía afirma que “quizá el 'wokismo' estaba demasiado lejos, pero la respuesta política ha sido extrema”

Estadounidense nacido en Gary, Indiana, hace 82 años, Joseph Stiglitz avanza a paso ligero ayudado de un bastón por el vestíbulo de un hotel cercano al Caixaforum de Madrid, donde horas antes ha pronunciado una conferencia magistral sobre los peligros de la desinformación durante una jornada organizada por el Observatorio de Medios. El libro más reciente de este Premio Nobel de Economía estudioso de la desigualdad es Camino de Libertad: La economía y la buena sociedad, editado en España por Taurus. Una obra donde reflexiona sobre cómo “el conjunto de oportunidades determina, e incluso define, la libertad de acción de la persona”. Durante su conferencia de este martes, ha defendido el legado de la Ilustración, “que dotó a los humanos de herramientas para buscar la verdad y proveer a la sociedad de certezas”.

PREGUNTA. Pues en su país de momento parecen estar ganando la batalla los neorreaccionarios que defienden justo lo contrario: La Ilustración Oscura.

RESPUESTA. Es una batalla. Pero no están ganando en todas partes, ni siquiera del todo en Europa. Y respecto a Estados Unidos, estamos viendo protestas contra las políticas de Trump en Los Ángeles, Nueva York, California…

P. A la vista de la respuesta ordenada por Trump para sofocar los disturbios en Los Ángeles, ¿cree que Estados Unidos corre peligro de vivir una guerra civil?

R. No, pero es verdad que con Trump hemos visto cosas que no creeríamos hace meses. Lo que sí veo posible con él es que la democracia desaparezca de Estados Unidos. Silenciar a las universidades, a la prensa… Ya vemos acciones que van en ese sentido y solo estamos al principio de su mandato.

P. ¿Cómo puede el sistema parar ese avance?

R. No lo sabemos. Cuando un presidente desobedece las decisiones judiciales entramos en territorio desconocido. El sistema no ha sido capaz de parar a Trump.

P. ¿Cree que la desinformación es la mayor amenaza contemporánea contra la democracia?

R. El problema está en su capacidad de penetración social por razones añadidas en las últimas décadas como la desigualdad, que provoca desilusión, o la desindustrialización y el olvido e ignorancia hacia muchas personas afectadas por problemas como estos.

P. Ante muchas de esas personas tienen gran capacidad de penetración una constelación de influencers que publican contenidos relacionados con la actualidad, y que según la UNESCO en más de un 60% de casos no verifican la información que transmiten.

R. Vivimos en una distopía donde una gran cantidad de canales están dispuestos a entretenerte con una información que no es confiable y apela a las emociones. Trump ilustra este modelo a la perfección. Miente cada día y nada puede parar su avance.

P. Joe Rogan, el podcáster más influyente del mundo, le dio un empujón a su segunda llegada hasta la Casa Blanca tras mantener una larga conversación con él en su programa. ¿Cree que Kamala Harris debería haber ido a ese espacio durante la campaña?

R. Se trata de un juicio complejo, porque no es fácil saber cómo habría manejado esa situación. Lo que sí creo es que debería haber más exponentes como Joe Rogan en el lado progresista.

P. ¿Por qué cree que no tienen el mismo impacto las alternativas progresistas a Joe Rogan?

R. No hace tanto hubo y sigue habiendo ese tipo de figuras en la televisión, así como comediantes. Pero hoy logran más impacto otros mensajes polarizados que apelan a las emociones de personas que arrastran muchos problemas relacionados con la desigualdad.

P. Esos mensajes ponen al wokismo en la diana. ¿Cree que ese movimiento fue demasiado lejos como para haber provocado tanta ira en contra?

R. probablemente estaba demasiado lejos, pero no consistió en una decisión individual, sino en la suma de distintas fuerzas sociales. Por otra parte, contra lo que ha ido Trump es una serie de leyes que promueven avances sociales, diversidad e inclusión, y que no necesariamente eran excluyentes. En cualquier caso, la respuesta política al wokismo ha sido extrema.

lunes, 9 de junio de 2025

Nueva y desmitificadora biografía del Cid

 El largo camino del Cid: de mercenario saqueador a mito franquista, en El País, por Guillermo Altares, Madrid, 6 jun 2025:

La historiadora Nora Berend relata la construcción de la leyenda de Rodrigo Díaz de Vivar desde la Edad Media hasta el presente.

En el siglo XI, La Rioja formó parte de la amplia zona deshabitada de la Península que servía de frontera entre los reinos cristianos y musulmanes. Era un territorio con muy poca gente y muchos peligros. En 1092, un mercenario cristiano no dudó en arrasar aquellos parajes, pese a que pertenecían al rey Alfonso VI. "Cruelmente y sin misericordia incendió todas aquellas tierras arrasándolas por completo de la manera más dura e impía. Devastó y destruyó toda aquella región, llevando a cabo feroz e inhumano pillaje", reza la crónica medieval Historia Roderici. Aquel guerrero implacable se llamaba Rodrigo Díaz de Vivar y ha pasado a la historia como el Cid. ¿Cómo es posible que un mercenario despiadado que vendía su espada sin importarle la religión de aquel a quién servía pasase a convertirse en un mito de la cristiandad y acabase reivindicado por el nacionalcatolicismo del franquismo?

La medievalista Nora Berend (Budapest, 59 años), profesora en el San Catharine College de Cambridge, ha dedicado un libro, El Cid. Vida y leyenda de un mercenario medieval (Crítica, traducción de Beatriz Ruiz Jara), a tratar de explicar el abismo que separa la Historia Roderici —primer relato medieval de las andanzas del Cid, del siglo XII— del famoso poema de Manuel Machado que generaciones de españoles aprendieron de memoria en la escuela —“Por la terrible estepa castellana / al destierro, con doce de los suyos / polvo, sudor y hierro / el Cid cabalga”— y del mito de la Cruzada nacional católica, pasando por el Poema del Mío Cid —un texto sobre el que apenas se tienen datos certeros con el que empieza la literatura castellana—, El Cid de Corneille, que revolucionó el teatro europeo en el siglo XVII, o por la película de 1961 de Anthony Mann con Charlton Heston y Sophia Loren.

La figura de Ramón Menéndez Pidal , el erudito español que se apoderó de la figura del Cid en el siglo XX (también se podría pensar que fue al revés y que el profesor fue poseído por los libros de caballerías), la reconstrucción aventurera de Arturo Pérez Reverte en Sidi o la foto José María Aznar disfrazado de El Cid , que tomó Luis Magán para una serie de El País Semanal en 1987, aparece en el libro de Berend, que no solo describe la figura histórica —tema al que dedica el primer capítulo—; sino que, en realidad, relata el largo camino que va desde la historia a la leyenda.

“Como primer paso, fue fácil transformar la historia de Rodrigo en la de un supuesto líder de una guerra cristiana contra los musulmanes, una transformación que ya tuvo lugar en la época medieval”, explica Nora Berend por correo electrónico. "Los nacionalistas franquistas utilizaron entonces el pasado distorsionado de una 'cruzada' para liberar a España de los musulmanes, con el Cid como su primer líder. El liderazgo de Castilla en la Reconquista fue un elemento clave de la ideología franquista y el Cid fue visto como un patriota castellano. Esto sirvió como modelo para una ' cruzada ' contra los republicanos (o lo que es lo mismo, transformó el pasado medieval en función del presente franquista). Esto formaba parte de la estrategia para legitimar el terror creando una supuesta continuidad De este modo, la causa nacionalista se presentaba como una cruzada religiosa, pretendiendo continuar una ' Reconquista ' medieval. Según esto, el supuesto pasado común de los españoles, a través del cual construyeron su identidad y la misma esencia de la nación española, era cristiano y nacionalista.

Lo sorprendente, como explica Berend en su libro, es que esta metamorfosis comenzó cuando el Cid todavía estaba vivo. "La familia de Rodrigo, sus descendientes y los monjes de San Pedro de Cardeña, entre otros, contribuyeron a la elaboración del mito que lo presenta como el salvador de los cristianos enviado por Dios en los siglos siguientes. Un guerrero sin igual, nunca vencido, de firme fe cristiana y fiel vasallo del rey era un buen modelo a propagar también desde el punto de vista de los reyes posteriores, por lo que su leyenda, en gran medida elaborada en el monasterio de San Pedro de Cardeña, se incorporó a las historias oficiales elaboradas en la corte de Alfonso X y Sancho IV Los monjes crearon la imagen de un Rodrigo santo, aunque el intento de canonización de 1554 al final fracasó. En todos los casos, la leyenda de Rodrigo se transformó en función de las necesidades de los usuarios de la historia.

Aunque el Poema del Mío Cid sigue siendo un profundo misterio, los hechos sobre la vida de Rodrigo Díaz de Vivar están bastante documentados. Fue un guerrero medieval, que nació en torno a la mitad del siglo XI, y murió en 1099 en Valencia, un territorio del que había tomado el control, y que heredó su esposa, Jimena. Estuvo al servicio de los reyes Sancho II y Alfonso VI, aunque fue desterrado y sirvió al Reino de Taifas de Zaragoza. Como escribe, Berend “no distinguía entre amigo y enemigo en función de su credo”. Pero poco a poco, la leyenda se fue espesando y muchas de sus hazañas más famosas —como que ganaron una batalla después de muerto—, aunque sean falsas, se han convertido en reales.

Resulta especialmente interesante el episodio de la Jura de Santa Gadea , un antecedente de la Carta Magna que los nobles ingleses arrancaron a Juan Sin Tierra en el siglo XIII y que se considera un precedente de los derechos democráticos contemporáneos. Según la leyenda, el Cid obligó en la Iglesia de Santa Gadea en Burgos al rey Alfonso VI a jurar que no había tenido nada que ver en la muerte de su hermano Sancho II para poder acceder a la corona. Esta jura, explica Berend, se demostró “un precedente de la democracia parlamentaria, emblema de la resistencia frente a la tiranía y símbolo de los controles legales sobre el poder monárquico”. Sin embargo, todo lo relacionado con esta historia es una invención. Lo chocante es que, si el mito llega a circular por otro camino, el Cid podría haberse convertido en un mito de la lucha por la democracia, no solo de una dictadura fascista y luego de la derecha ultramontana.

El interminable debate en torno a la autoría y la composición del Poema del mío Cid refleja los muchos misterios que todavía rodean a esta figura de la que, parafraseando la famosa frase final de El hombre que mató a Liberty Valance, se imprimió la leyenda. "Se trata, evidentemente, de un texto muy importante para la historia literaria castellana. Su datación y autoría han sido muy controvertidas. Lo que está claro es que el monasterio de San Pedro de Cardeña, en Burgos, debió de influir en su composición, porque el texto presenta a Rodrigo como si en vida hubiera tenido importantes vínculos con el monasterio, cuando no solo no tenemos pruebas de ello, sino que incluso hay pruebas de lo contrario: su donación a San Sebastián de Silos, y la ausencia de rastro alguno de donación a San Pedro. También es evidente que el Cantar transformó significativamente al Rodrigo histórico en héroe cristiano, leal vasallo del rey y patriota castellano. En todos estos aspectos, el Cid del Cantar no es el Rodrigo de la historia”.

El mito del Cid, como ocurre con muchos otros momentos de la Edad Media , ha cobrado un peso creciente en la actualidad, sobre todo para la ultraderecha. Explica Berend: "En muchos países europeos, la Edad Media se ha considerado normalmente un período fundacional, durante el que nació el Estado. Esto en sí es una simplificación, pero hace que los acontecimientos medievales sean especialmente significativos, como si la identidad moderna dependeiera de acontecimientos e ideales de muchos siglos atrás. A lo largo del tiempo, muchos grupos encontraron una afinidad con la Edad Media, atraídos por diferentes elementos, y no solo por razones políticas; por ejemplo, los Prerrafaelitas, el círculo de artistas ingleses del siglo. XIX. Por supuesto, siempre se evoca una visión muy selectiva y distorsionada de la Edad Media. Creo que son los supuestos valores 'nacionales cristianos', la legitimación de la violencia contra los que no se conforman, la idea de que se puede crear una sociedad uniforme lo que atrae a la derecha”.

La relación entre los mitos nacionales y la Edad Media no es ni mucho menos exclusiva de España. Francia con Juana de Arco es uno de los muchos ejemplos que proliferan por Europa. En los Balcanes, un territorio donde el pasado forma parte del presente de una forma muy rotonda, es especialmente significativo. El mito nacional serbio es la batalla de Kosovo en la que, en 1389, las tropas cristianas fueron derrotadas por los otomanos y los serbios perdieron su libertad. Fue profusamente utilizado por el ultranacionalismo serbio en los años ochenta y noventa. Sin embargo, como explica Noel Malcolm en Kosovo. A short History, los documentos no dejan claro lo que pasó y existen muchas evidencias de que hubo musulmanes y cristianos en los dos bandos.

"También hay paralelismos con muchos otros lugares: por ejemplo, el mito húngaro de ser el baluarte de la cristiandad contrasta con los hechos históricos de varios líderes militares húngaros que se aliaron y lucharon junto a los otomanos contra los Habsburgo. Otros ejemplos son los mitos en torno a Juana de Arco en Francia, que ignoran el papel de los borgoñones y de sus propios compatriotas en su muerte para presentar la historia como una lucha contra los invasores; o también Alejandro Nevski, donde los mitos inflan y distorsionan su papel en la lucha contra los alemanes y eliminan el apoyo de los mongoles en su ascenso al poder. Fue la creación de relatos nacionales en siglos posteriores, con 'enemigos' y 'héroes' claros, que anulaban las realidades mucho más complejas del pasado medieval, lo que produjo estos paralelismos”. No solo en España la historia ha sido derrotada por la leyenda.

El Cid. Vida y leyenda de un mercenario medieval.

Nora Berend

Traducción de Beatriz Ruiz Jara

Bsarcelona, Crítica, 2025.

320 páginas.

Dionisio Ridruejo, que pagó el precio de la integridad

 Dionisio Ridruejo y la emoción de la integridad, en El País, por Jordi Gracia, 9 jun 2025:

Se cumple medio siglo de la muerte de Dionisio Ridruejo: figura clave de la cultura fascista española, evolucionó para convertirse en referente político y moral de la lucha democrática contra el franquismo. Recordamos su trayectoria excepcional y destacamos sus mejores libros.

No hay la menor posibilidad de que no ocurra lo que ocurrirá sin duda, y es que todos vamos a acordarnos varias veces al día de que hace 50 años Franco se murió por fin (para algunos de forma claramente prematura). Pero se murió también una cuanta gente más, alguno con el poder desatado de la extorsión sistémica y franquistamente protegida, como es el caso de José María Escrivá de Balaguer, fundador de una de las sectas más poderosas y destructivas de la España contemporánea, el Opus Dei . Pero entre los muchos muertos que debió haber aquel bendito año de gracia hubo otros dos de particular relevancia, Luis Felipe Vivanco —delicadísimo poeta, arquitecto sin trabajo, diarista excepcional aun secreto en su mayor parte— y Dionisio Ridruejo.

No eran ya en el momento de su muerte en 1975 lo que habían sido tiempo atrás, durante la guerra, en plena posguerra y al menos durante los veinte años largos que resistieron en condiciones extremas. Hoy tendemos a reducir el franquismo al Seat 600, las primeras neveras, la pachanga de Los Brincos o la contagiosa La La La pero la primera mitad del régimen ( dos décadas tremendas ) fue la base que hizo del país una comunidad cuajada en el miedo, la prepotencia exhibicionista de los vencedores, el terror de Estado como oxígeno diario, la hipocresía estructural, la mentira como cemento armado civil, la venganza programada en forma de gigantescas y masivas cancelaciones (diríamos ridículamente hoy) y la corrupción política, económica y judicial a escala tan honda que de tan honda parecía normal y rutinaria como la salida del sol, rezar en la escuela (y en todos lados), maltratar sin miedo a los homosexuales o pegar todavía con menos miedo a la mujer (por eso tuvo tantísimo tino Miguel Lorente al titular Mi marido me pega lo normal, el libro que abordaba de frente novela esa violencia que a nadie se le ocurría que era violencia. De hecho, la milagrosa Tiempo de silencio , de 1961, incluye no menos de media docena de palizas a mujeres como hecho meramente consuetudinario…)

Por todas estas causas de control social y amedrentamiento de vencidos y, poco a poco, también de vencedores casi nadie se atrevió a hablar, a disentir, a cuestionar esto o lo otro hasta que aparecieron en escena exiguas minorías, sobre todo de universitarios (o sea, burgueses bien), que empezaron a desengañarse de una paz que presumiblemente no era ni real ni verdadera y activaron una respuesta apenas testimonial pero continuada contra el triunfalismo franquista. Y algunos de ellos empezaron a decirlo en voz audible (decir alta es decir mucho) en sus papeles, sus poemas, sus revistas, sus películas y novelas. Pero para que aquello cuajase y calase en alguna audiencia significativa necesitaron el amparo de un traidor o prototraidor de trayectoria probadísimamente fascista.

Un fascista redimido

Ese referente de los jóvenes fue Dionisio Ridruejo , porque este sí habló en voz alta para llevar al límite la permisividad del régimen con los críticos al régimen que había sido años atrás su casa política y su casa ideológica: había estado en el aparato del poder y la propaganda durante la guerra y en la sala de máquinas del fascismo ideológico que sostuvo una pata del franquismo (la otra pata gigante fue la entusiasta adhesión de la inmensa mayoría de la Iglesia católica).

Las dos casas las fueron dejando desde principios de la década de los cincuenta, precisamente cuando abre la boca tímidamente y con riesgo cierto la alianza de los hijos de los vencedores con algunos pocos hijos de los vencidos. Era atípica aquella dependencia de los Javier Pradera, Enrique Múgica, Ramón Tamames o Fernando Sánchez Dragó de la transformación en marcha de Ridruejo, pero era a la vez indispensable: en él encontraron el testigo, no solo del desengaño del fascismo, sino la combatividad antifranquista del que fue uno de los suyos.

Esa zona de ambigüedad (¿quería reformar el régimen o quería acabar con él?) fue muy fructífera en los años bisagra, cuando las muestras de disidencia todavía podían entenderse como reformismo intrafranquista aunque podían estar siendo ya semillas de antifranquismo militante.

Cuando metieron en 1956 (el año bisagra) a los jóvenes disidentes y al propio Ridruejo en la cárcel para unos cuantos meses nadie se atrevió a decirle dentro que eran militantes comunistas. Se lo dijeron después, y Ridruejo transigió sin aspavientos con ello porque la causa mayor era otra y el principal motor de la resistencia estaba encuadrada en la clandestinidad del PCE, la más eficiente y la mejor organizada, entre otros por Jorge Semprún , inminente amigo de Ridruejo e íntimo amigo de Javier Pradera , entonces solo jovencísimo y lúcido militante comunista que acabaría siendo fundador de la colección El Libro de Bolsillo de Alianza editorial en 1966, y editorialista de referencia de EL PAÍS entre 1976 y 1986.

Camino a Múnich, 1962

El primer síntoma de una debilidad cardíaca congénita lo dio al atravesar indocumentado y a pie los Pirineos para acudir a la convocatoria en Múnich, en junio de 1962, de la más importante reunión del exilio con la resistencia del interior (con el doble de representantes) para armar algo parecido a un programa de acción conjunta para derribar la dictadura o, al menos, para saber qué hacer cuando se acabase ella sola, que es lo que podía pasar y pasó. En Múnich comenzó una parte de la historia que había de desembocar en las primeras elecciones de 1977 y en la redacción de la Constitución de 1978, obviamente sin Ridruejo, pero con la memoria viva del papel de redención propia y liderazgo democrático que había encarnado durante quince años. Su muerte a los 61 años no fue exactamente sorpresiva: durante los primeros meses de 1975 siguió comparando en presentaciones de libros propios y ajenos o actos clandestinos (que no tenían ya nada de clandestinos) con el desvalimiento de quien ya no puede con su alma, muy delgado, la piel sin color y apenas incapaz de hablar en voz alta (y casi ni baja).

Líder moral de EL PAÍS

Aunque pocos se acuerdan, y es bueno que sea así, ese mismo Ridruejo fue el líder moral de este periódico en su primera etapa desde 1976. Jesús Polanco lo había protegido con encargos editoriales bien pagados (eran auxilios económicos disfrazados de trabajo) y ni Javier Pradera ni Jorge Semprún perdieron el contacto con él por una razón secreta y poderosa. Encarnaba de forma especular la misma reeducación ideológica y política que habían emprendido ya Pradera y Semprún en los años sesenta, al asumir abiertamente la naturaleza delirante de los análisis de los dirigentes comunistas sobre España, y los planos directamente demenciales de socavar la estabilidad férrea (militar) del régimen con un par de huelgas que no secundó nadie.

Ridruejo había contado su deserción fascista en libros y ensayos valientes, impulsaba múltiples actividades de resistencia antifranquista (mientras entraba y salía de la cárcel y pagaba multas), precisamente en el mismo momento en que Pradera y Semprún conseguían deshacer íntima y racionalmente el engrudo de lealtad religiosa al partido y emprendían sin saberlo demasiado bien la ruta de la socialdemocracia en la que andaba a tientas también el propio Ridruejo en los sesenta.

Hace ya bastante años, Pradera dejó caer las gafas sobre el gancho de la nariz y mirándome inquisitivamente (con trampa burlona me preguntó dónde creía yo que habría militado Ridruejo de haber podido vivir el posfranquismo: ¿en el ala izquierda de la UCD o en el ala derecha de PSOE?). Ni él ni yo teníamos respuesta, pero la respuesta en realidad está dentro de la pregunta.

Durante sus primeros cinco años, EL PAÍS dedicó un editorial a conmemorar su muerte cada 28 de junio. Los debía redactar sin duda Javier Pradera y el impulso no era espúreo ni anecdótico: había sido el hombre que sometió su propio pasado de fascista integral a la prueba de la integridad de un hombre adulto que aprendió a desmentirse, entenderse y corregir su ensueño bárbaro de fascista. Algunos refinadísimos demócratas del desencanto actual cuestionan la profundidad de su arrepentimiento, como si quisieran evitar el trago de reconocerle a un fascista la capacidad de reeducarse. Es feo porque no hay caso comparable al de este ensayista y poeta en términos de coraje, castigo público, nitidez descriptiva, explicación confesional y convicción pedagógica sobre las virtudes democráticas contra el fanatismo de la fe (da igual qué fe, que diría Vázquez Montalbán).

Cuatro o cinco libros

¿Dónde encontrará el lector de hoy a este ejemplar insólito y único de integridad ética y valentía civil contra el envilecimiento franquista (y el suyo propio)? Lo encontraré en al menos cuatro libros excepcionales, por orden de aparición. Escrito en España (1962), con su sobrecogedor prólogo "Explicaciones" (eran muchas las que tenía que dar), apareció en Buenos Aires en la editorial Losada pero tuvo amplia difusión interna en los circuitos clandestinos, en particular gracias a la segunda edición de dos años después. Fue el mejor análisis de la matriz franquista y su raíz fascista durante cuarenta años al menos, además de promover la solución democrática que tardaría tanto en llegar todavía (incluida la clave autonomista o federalizante). No se equivocaba el humanismo cristiano de José María Valverde cuando pensaba que era “el único gran prosista político de la época”.

Dos: Casi en prosa , en 1972, es un cuaderno con un puñado de poemas despojados de la retórica artificiosa y brillante, pero falsa, o casi siempre falsa, del poeta oficial del franquismo en los primeros años de posguerra. Aquí resuena la inspección sentimental y moral de la intimidad con una apabullante naturalidad verbal y analítica al estilo de la misma evolución que viviría José María Valverde (otro poeta infartado de fascismo nacional-católico en la posguerra) y un poco también al estilo de lo que practicaban los más jóvenes, tipo Gil de Biedma o Ángel González. En realidad, instaló en su poesía la voz aprendida en el tono menor de Josep Pla, ampliamente leída: con su mujer, Gloria de Ros, tradujo el Quadern gris .

Tres: la que quizás es su obra mayor precisamente porque nunca fue obra sino resultado del ingenio editorial. Casi unas memorias aparecieron de forma póstuma en 1976 por iniciativa del editor literario de Planeta, Rafael Borràs Betriú (el mismo que por entonces reorientó su premio de novela hacia ganadores como Jorge Semprún, Juan Marsé, Manuel Vázquez Montalbán o Francisco Umbral). Casi unas memorias no pasaba de ser una mezcla de textos, artículos, evocaciones y papeles rescatados de su archivo y hoy está disponible en una más cuidada y escrupulosa edición de Jordi Amat en Península.

Pudo contar en esos papeles dispersos, sin miedo y sin mentiras, su pasado fascista de hombre de poder, y pudo retratar chanchullos, semblanzas temibles, ilusiones destructivas, vocaciones literarias y fanfarrias fascistas porque ya había dado explicaciones del gigantesco dispar que ayudó a promover alimentando el ansia falangista de guerra civil y fomentando el discurso del odio como brillante orador. Según los cronistas de la época, nada menos que el Goebbels español.

También el cuarto es póstumo, Sombras y bultos , editado en 1986 y donde se reunieron semblanzas, perfiles y recuerdos que complementan el memorialismo inacabado por la muerte el 28 de junio de 1975. Algunos se acordarán también de su excepcional y atípica guía, y harán bien, Castilla la Vieja , en dos tomos enormes de Destino publicados en 1973 y con pequeñas confidencias dispersas (por ahí aparecen amigos tan cercanos como Juan Benet, por ejemplo, tesorero del micropartido que fundó Ridruejo), y en el mercado de viejo es encontrable, también en la edición por tomitos y provincia en Destinolibro.

Y, si no he añadido a la lista las fabulosas cartas de Ridruejo —honradas, veraces a contrapelo, analíticas, a veces sentimentales—, no es porque no quiera, sino porque nadie va a encontrar el tomo con ellas que titulé El valor de la disidencia (o lo pagará a 300 euros, según veo en la web), aunque igual sí encuentra un tomito con las Cartas íntimas desde el exilio, 1962-1964 , escritas desde París tras la prohibición de regresar a España por haber participado en el congreso de Múnich. Dado que una buena carta es una mezcla caprichosa de ensayo, artículo, columna, confianza y testimonio, no es extraño que algunas de ellas estén entre lo mejor que escribió sin haber llegado a ver a Franco felizmente muerto. Lo digo yo, pero lo dijo él también, y muy amargamente, en la última entrevista larga que dio, apenas semanas antes de morir.

sábado, 7 de junio de 2025

Decálogo del buen argumentador, por Manuel Atienza

 Decálogo del buen argumentador de Manuel Atienza

1. El mejor consejo que puede darse a quien desee argumentar bien en el Derecho o en cualquier otro ámbito es prepararse bien. Picasso decía que la inspiración existe, pero tiene que pillarte trabajando. De manera semejante, la habilidad dialéctica, argumentativa, existe, pero debe pillarte preparado, conocedor del fondo del asunto. No se puede argumentar bien jurídicamente sin un buen conocimiento del Derecho, de los materiales jurídicos y de la teoría del Derecho, de los instrumentos adecuados para manejar aquellos materiales. 

2. Hay aspectos comunes a cualquier tipo de argumentación, pero también debe uno ajustarse a los rasgos peculiares de cada campo, de cada tipo de debate. Por ejemplo, lo que es apropiado para una conferencia (la exposición por extenso de una tesis) no lo es para el que participa en una mesa redonda: una buena presentación de la tesis que se desea defender en ese tipo de debate no tiene por qué ser una “miniconferencia”; lo importante, aquí, no es efectuar una exposición completa, exhaustiva, sino más bien clara, razonablemente informativa, que estimule la discusión y prepare de alguna forma para, al final, persuadir al auditorio. 

3. No se argumenta mejor por decir muchas veces lo mismo, ni por expresar con muchas palabras lo que podría decirse con muchas menos. La amplitud excesiva del discurso aumenta las probabilidades de cometer errores y corre el grave riesgo de provocar hastío en el oyente. 

4. En una discusión, en un debate racional, esforzarse porque el otro tenga razón — como alguna vez propuso Borges— parece demasiado. Pero esforzarse por entender bien lo que el otro ha dicho es una exigencia moral —en el sentido amplio de la expresión— que resulta además bastante útil como recurso retórico o dialéctico: hace más difícil que podamos ser refutados (por ejemplo, con un «yo no he dicho eso») y aumenta las probabilidades de que nuestros contendientes estén también dispuestos a entendernos bien. 

5. Cuando se argumenta en defensa de una tesis, no estar dispuesto a conceder nunca nada al adversario es una estrategia incorrecta y equivocada. Hace difícil o imposible que la discusión pueda proseguir y muestra en quien adopta esa actitud un rasgo de carácter, la tozudez, que casi nadie aprecia en los demás. No es, por tanto, un buen camino para lograr la persuasión. 

6. Cuando se argumenta con otro, uno puede tener la impresión de que los argumentos de la parte contraria funcionan como una muralla contra la que chocan una y otra vez nuestras razones. Por eso, una vez probada la solidez de esa defensa, lo más aconsejable es ver si uno puede tomar la fortaleza intentando otra vía. Esa maniobra debe hacerse sin desviar la cuestión. O sea, no se trata de disparar torcido, sino de disparar desde otro lado, cambiando la posición. 

7. La argumentación no está reñida con el sentido del humor, pero sí con la pérdida del sentido de la medida. Hay ocasiones en que no es apropiado hablar en broma (por ejemplo, del holocausto, del genocidio de un régimen militar...) y hay bromas y bromas. Para distinguir unas de otras, el mecanismo más simple y efectivo consiste en ponerse en el lugar del que tiene que soportar la broma. 

8. No se argumenta bien por hacer muchas referencias a palabras prestigiosas, autores de moda, etc. Lo que cuenta es lo que se dice y las razones que lo avalan: la calidad y fortaleza de esas razones son responsabilidad exclusiva del que argumenta. 

9. Frente a la tendencia, natural quizás en algunas culturas, a irse por las ramas no cabe otro remedio que insistir una y otra vez en ir al punto, en fijar cuidadosamente la cuestión. 

10. En cada ocasión, hay muchas maneras de argumentar mal y quizás más de una de hacerlo bien. Este (ligero) apartamiento de la regla de la multiplicidad del error y la unicidad de la verdad se debe a que en la argumentación las cuestiones de estilo son importantes. Como ocurre con los autores literarios, cada persona que argumenta tiene su estilo propio y es él el que ha de esforzarse, primero, por encontrarlo, y luego, por elaborarlo.

Argucias retóricas


Dialéctica erística o el arte de tener razón, expuesta en treinta y ocho estratagemas, es un pequeño tratado inconcluso escrito por el filósofo alemán Arthur Schopenhauer, basado principalmente en los Tópicos de Aristoteles. Fue publicado en 1864, póstumamente, por Julius Frauenstädt, bajo el título de Eristik (Erística). En él se enumeran treinta y ocho estratagemas retóricas engañosas, que pueden facilitar el éxito en una discusión pero que no sirven a la verdad.

La obra contiene una serie de apuntes en los que Schopenhauer recopiló treinta y ocho Kunstgriffe —"estratagemas", "ardides" o "trucos" dialécticos—, argumentaciones desleales y engañosas utilizadas en las discusiones cuando uno de los contrincantes desea que prevalezcan sus tesis u opiniones propias sobre las del adversario, aun sabiendo que éstas son absurdas o plausibles o que no lleva razón alguna en el asunto a discutir.

Para Schopenhauer, "la dialéctica erística es el arte de discutir, pero discutir de tal manera que se tenga razón tanto lícita como ilícitamente".

Las treinta y ocho estratagemas:

1.- La amplificación.

2,- El uso de homonimia.

3.- "Tomar la afirmación que ha sido formulada en modo relativo... como si lo hubiera sido en general."

4.- Mediante prosilogismos.

5.- Premisas falsas.

6.- Petición de principio.

7.- Proceder "preguntando al adversario para poder deducir de sus respuestas la verdad de nuestra afirmación."

8.- "Provocar la irritación del adversario y hacerle montar en cólera".

9.- "No establecer las preguntas en el orden requerido por la conclusión a la que se desea llegar con ellas, sino desordenadamente; el adversario no sabrá a dónde queremos ir."

10.- "Si se advierte que el adversario niega intencionadamente aquellas preguntas cuyas respuestas afirmativas podrían ser utilizadas en beneficio de nuestra tesis, hay que preguntarle lo contrario de lo que debemos haciendo como si esto fuese lo requerido para defenderla".

11.- "Si hacemos una inducción y el adversario admite como válidos los casos particulares mediante los que se prueba, no debemos preguntarle si también admitirá la verdad general que puede concluirse de aquéllos, sino que debemos introducirla a continuación como si se tratase de algo ya establecido y admitido anteriormente".

12.- "Si la conversación versa sobre un concepto general que carece de nombre propio y tiene que designarse trópicamente mediante una similitud, enseguida hemos de elegir nosotros el símil, de manera tal que sea lo más ventajoso posible para nuestra afirmación."

13.- "Para lograr que el adversario admita una tesis debemos presentarle su opuesta y darle a elegir una de las dos".

14.- Estratagema que, entre otras cosas (?), "pertenece a la fallacia non causae ut causae [engaño producido al tomar lo no fundamentado por el fundamento]."

15.- "Si hemos expuesto una tesis paradójica, pero nos encontramos en dificultades para demostrarla, presentamos al adversario otra tesis correcta, aunque no del todo evidente, para que la acepte o la refute como si de ello quisiéramos obtener la prueba; si sospechando alguna treta la rechaza, entonces lo reducimos ad absurdum [al absurdo], y triunfamos; pero si la acepta, habremos dicho entretanto algo razonable, y ya veremos cómo sigue adelante el asunto."

16.- Argumenta ad hominem o ex concessis.

17.- "Si el adversario nos amenaza con una refutación, a menudo podremos salvarnos mediante una sutil diferencia en la que antes no habíamos reparado, si es que el asunto se presta a alguna que otra ambigüedad o permite su remisión a un doble caso."

18.- Mutatio controversiae, "cambio del tema de la discusión".

19.- "Si el adversario nos solicita explícitamente alegar algo en contra de algún punto concreto de su afirmación pero no tenemos nada adecuado, tomamos el asunto de manera general y argumentamos así en su contra."

20.- "Cuando hayamos obtenido del adversario la concesión de una premisa que requeríamos, tenemos que deducir la conclusión deseada no con más preguntas, sino concluyéndola inmediatamente nosotros mismos".

21.- "Si observamos que el adversario utiliza un argumento meramente aparente o sofístico podemos anularlo sencillamente atacando su capciosidad y apariencia".

22.- "Si el adversario nos conmina a que admitamos algo de lo que inmediatamente se seguirá el problema que se debate en la discusión, nos negamos aduciendo que se trata de una petitio principii, pues tanto él como el auditorio confundirán con facilidad una tesis, que en apariencia se parece al problema."

23.- "La contradicción y la discordancia motivan la exageración de la tesis."

24.- "Uso abusivo de la deducción."

25.- Apagoge mediante una "instancia"; exemplum in contrarium.

26.- Retorsio argumenti.

27.- "Si inesperadamente el adversario se muestra irritado ante un argumento, debe utilizarse tal argumento con insistencia".

28.- Argumento ad auditores: "se arguye una observación inválida, cuya invalidez sólo reconoce el experto."

29.- Hacer diversión: "comenzar "repentinamente a hablar de otra cosa totalmente distinta como si tuviese que ver con el asunto en cuestión y constituyese un nuevo argumento en contra del adversario."

30.- "El argumentum ad verecundiam [argumento a la vergüenza]. En vez de razones se usan autoridades elegidas a la medida de los conocimientos del adversario."

31.- Declararse "fina e irónicamente incompetente".

32.- Subsumir una afirmación del adversario "bajo una categoría aborrecible con la que pueda tener alguna semejanza con la que se relaciona sin más". Ejemplos: reductio ad Hitlerum el rótulo del determinismo geográfico.

33.- Responder: "'Esto será verdad en la teoría, pero en la práctica es falso'".

34.- Evadirse "respondiendo con otra pregunta o con una respuesta esquiva o con algo que carece de relación alguna con el asunto en discusión".

35.- "En vez de influir en el intelecto con razones, se influye en la voluntad por medio de motivos".

36.- "Desconcertar y aturdir al adversario con absurda y excesiva locuacidad. Esto tiene que ver con que frecuentemente creen los hombres, al escuchar palabras huecas, que se trata de graves pensamientos", frase del Fausto de Goethe. Ejemplo: Crítica de Alan Sokal contra filósofos llamados posmodernos.

37.- "Cuando el adversario, llevando de hecho razón, ha tenido la mala suerte de elegir para su defensa una prueba inadecuada que podemos invalidar fácilmente, damos con eso todo el asunto por refutado."

38.- "Cuando se advierte que el adversario es superior y se tienen las de perder, se procede ofensiva, grosera y ultrajantemente".

II

“Estratagemas” para ganar en política; por Guadalupe Muñoz Álvarez, Académica Correspondiente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación, 28/07/2023

El día 28 de julio de 2023 se ha publicado en el diario La Razón, un artículo de Guadalupe Muñoz Álvarez, en el cual la autora opina que muchas veces para convencer se acude a metáforas, latiguillos, teorías de aparente racionalidad, que puedan anular o disminuir la conciencia crítica.

“ESTRATAGEMAS” PARA GANAR EN POLÍTICA

Es muy conocida la obra del filósofo Arthur Schopenhauer exponiendo 38 estratagemas “de mala fe” para atraer a posibles votantes. Mantuvo que en el ámbito político la persona que se presenta para obtener un cargo público no tiene que asegurar que pretende cumplir lo prometido. Todos los ciudadanos saben que no va a ser así. Generalmente se admiten las exageraciones y los falsos datos estadísticos. Se considera una “jugada brillante” dar la vuelta a un argumento de tal forma que signifique otra cosa distinta, presentar argumentaciones engañosas en los discursos utilizadas para intentar imponer las tesis de un planteamiento contrario.

Aristóteles, en su Dialéctica, manifestó con claridad que para ganar al adversario lo importante es señalar con insistencia sus contradicciones, resaltando cualquier argumento distinto que haya admitido o defendido con anterioridad. Lo estamos presenciando en el momento actual. Con frecuencia puede comprobarse que lo que se promete no se cumple sin gran trascendencia y numerosas son las contradicciones y errores que se exhiben sin rubor.

Muchas veces para convencer se acude a metáforas, latiguillos, teorías de aparente racionalidad, que puedan anular o disminuir la conciencia crítica. Algunas técnicas intentan convertir el argumento propuesto, ajeno a la verdad, en algo verosímil. Los ciudadanos también saben que no se ajusta a la verdad.

Los discursos se apoyan en citas importantes, casi siempre inventadas o de ambiguo contenido. Se recuerdan frases atribuidas a algún filósofo clásico, Aristóteles, Descartes o a políticos famosos como Winston Churchill, muy socorrido. Se alude también a Unamuno y a Ortega y Gasset, que adornan el contexto, aunque pueda comprobarse fácilmente la inexactitud de la cita, incluso se reproducen preciosas frases confundiendo al autor, Blas de Otero por Gil de Biedma, por ejemplo, la fecha de una obra, con la muerte de su autor.

Otra “estratagema” del orador, según este filósofo, es responder a una pregunta con otra cuestión evadiendo la respuesta y si todo falla en el debate y el oponente es superior, se pasa directamente al insulto concreto. Esta forma de debatir tiene, además, una repercusión mediática que sirve de divulgación con la profusión de redes sociales que se manejan en la actualidad. Unos seguidores se inclinan a favor y otros en contra, pero la tesis comprometida se airea, que es lo que interesa. Se contaba que al general De Gaulle le hicieron varias preguntas sobre la guerra mundial y respondió hablando de Juana de Arco.

Es también posible recurrir al insulto. Cicerón atacó incluso a ciertos grandes personajes del mundo romano, a los que llegó a calificar de profanadores de la virtud. Los políticos de hoy suelen ser menos elevados y con poco ingenio como la zafiedad de llamar “carapolla” al oponente, palabra ordinaria que en realidad desprestigia al agresor y además degrada el ambiente, o decirle a un oponente que es un “judío nazi”, una verdadera falta elemental de respeto que tendría que humillar al que lo profiere y genera un panorama deplorable.

Emmanuel Kant en su obra Crítica de la razón pura decía, que él no quería enseñar filosofía sino demostrar el arte de pensar. Eso era para él lo importante. Quien discute en estos tiempos no pretende la verdad, ni arte alguno, sino la aceptación de sus propuestas y el voto para ello. No quieren enseñar nada. La dialéctica para convencer es comparable a la esgrima y da igual quién tenga o no razón. Lo importante y práctico es “tocar” al contrario, pues de eso se trata. Es una suerte que los que reciben el mensaje tengan generalmente la libertad de inclinarse a favor de las posiciones que les parezcan éticas o se haya comprobado su eficacia. Ya se sabe que los programas electorales, “están para no cumplirse”, como reseñó una persona de gran relieve.

El aforismo de la biblia tan conocido, “la verdad os hará libres”, lo han escogido personas famosas como lema de sus profesiones, pero tiene escasa aplicación en el mundo actual. Se acepta con resignación que los políticos no respetan la verdad en asuntos importantes; dicen que van a construir una escuela y no se ocupan más; que enviarán ayudas o subvenciones que no ponen en práctica; modifican las cantidades que señalan y un recurso muy extendido es decir que los países de nuestro entorno mantienen peores estadísticas. Tristemente se difunde un aforismo simple y descorazonador: “Si no se cumple lo prometido, / no hay nada perdido”. Es este un panorama muy triste y con escasas esperanzas. Tal vez el futuro se presente con mayor honorabilidad.

Conectores en argumentación jurídica

 Conectores en la Argumentación Jurídica

El presente texto tiene como objetivo dar a conocer los conectores que se utilizan dentro de la Argumentación Jurídica. Dichos conectores no son otra cosa que palabras que sirven para hilar una idea y con ello mejorar la tarea argumentativa.

Los juristas contemporáneos han definido a los conectores de argumentos o marcadores de discurso como las unidades lingüísticas que tienen como fin guiar (de acuerdo con las distintas propiedades morfosintácticas, semánticas y pragmáticas) las inferencias que se realizan en la comunicación. De lo anterior se colige que un conector es una palabra de relación y de orientación que articula las informaciones y las argumentaciones de un texto; su objetivo es señalar de manera explícita con qué sentido van encadenándose los diferentes fragmentos oracionales del texto.

A continuación, se clasifican los distintos conectores:

1.- Conectores indicadores de una premisa o de un antecedente lógico:

Del examen anterior se advierte (u observa) que... 

Como es indicado por 

La razón es que 

Por las siguientes razones 

Se puede inferir de 

Se puede derivar de 

Se puede deducir de 

En vista de que 

Conforme a 

Dado que 

A causa de 

Porque 

Se sigue de 

Como muestra 

En ese contexto 

Bajo esa tesitura 

En ese tenor 

En tal caso 

Puesto que 

Ya que 

Como 

En tanto que 

Dado que 

Por Cuanto 

Viendo que 

A juzgar por 

2.- Conectores conclusivos o indicadores de conclusión:

Por lo tanto 

Por ende 

Así

De ahí que

En consecuencia

Por consiguiente

Se desprende que

Como resultado

Ello autoriza a concluir que

De lo que se sigue que

Luego

De lo que se concluye que 

Lo cual apunta hacia la conclusión de que

De ello resulta necesario admitir

Así es dable llegar a la conclusión de que

Consecuentemente (o consiguientemente)

Entonces 

Entonces es fuerza concluir que

De ahí que deba arribarse a la conclusión de que

3.- Conectores de reafirmación o de resumen:

En efecto

Efectivamente

Cierto es que

Ciertamente

En síntesis

En breve

Dicho en forma breve

Para terminar

En otros términos

En suma

En resumidas cuentas

En fin

Total

Después de todo

Al fin y al cabo

4.- Conectores aditivos o adicionadores de argumentos:

Asimismo (o Así mismo)

Además

También

Igualmente 

De igual manera 

De igual modo

Del mismo modo

De manera similar

De modo semejante

Adicionalmente

A mayor abundamiento

5.- Conectores organizadores o divisores de argumentos

Por una parte

Por otra parte

Por otro lado

En un aspecto

En otro aspecto

Visto como

Apreciado bajo un enfoque

A su vez

En primer lugar

Primeramente

En segundo término

Por otra parte

A su vez

Asímismo

Igualmente

De igual modo

De igual manera 

Del mismo modo

Por otra parte

En primer lugar

6.- Conectores diferenciadores o modalizadores de argumentos:

De hecho (o de facto)

De derecho (o de iure)

En realidad 

En el fondo

A decir verdad, en esencia…

7.- Conectores contraargumentativos:

Pero 

Empero

Mas 

Sin embargo

Aun así

No obstante

Con todo

Aun cuando 

Si bien 

A pesar de todo

Pese a todo

Aunque

Si bien 

Ni aun así

Antes bien

Ahora 

Ahora bien

Eso si

8.- Conectores de contraste o para contraponer argumentos:

En cambio

Por el contrario

Al contrario

De todos modos

A pesar de todo

Pese a todo

Si bien

Si bien es cierto 

Si bien es cierto que, tampoco lo es menos que…

Antes bien

De todas maneras

De todas formas

9.- Conectores de reafirmación, de síntesis o resumen:

En efecto

En breve

Dicho en forma breve

Para terminar

En otros términos

En suma

En resumidas cuentas

En fin 

Total

Después de todo

Al fin y al cabo

10.- Conectores consecutivos de causa o de conclusiones intermedias (no finales):

De manera que 

Por lo que 

Por lo tanto

Por ende

Así que 

Así pues 

De ahí que

En consecuencia

Por consiguiente 

Consecuentemente o consiguientemente

Se desprende que 

Luego

Entonces

Resulta que

A causa de 

Ya que

Como resultado se concluye que

Ello autoriza a concluir 

De lo que se sigue que 

De lo que se concluye que

Lo cual apunta hacia la conclusión de que

De ello resulta necesario admitir 

Luego entonces

Resulta que

A causa de

Por ello

Por eso

Por ese motivo

Por tal motivo

Dicho motivo

Por esa razón 

Así pues 

Pues

Por tanto

Puesto que

Lo cual prueba que

Por esta razón

De ello puede inferirse que

Lo cual significa que

Lo cual permite (o autoriza a) inferir que

Se advierte u observa que

Entonces es fuerza concluir que

De ahí que deba arribarse a la conclusión de que

Lo cual muestra (o prueba) que

Luego resulta necesario dejar establecido que…

11.- Conectores ejemplificativos o de ejemplificación:

Es decir

Por ejemplo

En otras palabras 

Como si

Como

12.- Conectores reformuladores rectificativos:

Mejor dicho

Más bien 

Dígase que

Aclárase que 

Es de aclararse que

13.- Conectores reformuladores explicativos:

O sea 

Es decir

Esto es

A saber

Dicho en otras palabras

O en otros términos significa que

Fundador de YouTube

 Así ha cambiado Jawed Karim, fundador de Youtube y autor del primer vídeo hace 20 años, en El País, por Constanza Cabrera, 13 feb 2025:

Dos décadas después de crear la plataforma de vídeos, poco se sabe sobre su vida. Oriundo de Alemania y nacionalizado estadounidense, su primer clip marcó un antes y después en la historia de internet.

'Me at the zoo', el primer vídeo de la historia de YouTube

Apenas 19 segundos dura el primer vídeo de la historia de YouTube. En 2005, Jawed Karim ―cofundador de la plataforma junto a Steve Chen y Chad Hurley― se plantó frente a una cámara en el zoológico de San Diego (Estados Unidos) para hablar de las trompas de los elefantes del parque. Aunque la idea original era implementar un sitio para citas románticas, los clips caseros demostraron tener otro tipo de potencial. Al menos, eso fue lo que pensaron en Google. La tecnológica adquirió la plataforma por 1.650 millones de dólares un año después y la revista Time la destacó como el gran invento de la época. En el vigésimo aniversario de su lanzamiento, YouTube sigue cosechando una gran popularidad que se traduce en ganancias que superaron los 50 mil millones dólares en 2024, gracias a la publicidad y a los más de 114 millones de canales que posee en la actualidad.

El primer rostro ―y tal vez el primer youtuber― que marcó un antes y después en los anales de la historia de internet es también el más desconocido. Poco se sabe de la vida de Karim, ingeniero informático de 45 años que arribó a Estados Unidos a principios de los noventa junto a sus padres desde la extinta República Democrática Alemana. Él estuvo presente en la creación de la página y aportó algunas ideas cruciales para que YouTube pasara de ser un simple repositorio de vídeos de aficionados a convertirse en la plataforma de contenido audiovisual más grande y el segundo sitio más visitado del mundo, solo después de Google.

A partir de su vídeo Me at zoo, YouTube creció exponencialmente hasta lo que es ahora, un lugar en donde millones de desconocidos se reúnen para generar y ver contenido. El ingeniero informático conoció a sus socios cuando los tres trabajaban en PayPal en 1999. A menudo sostenían reuniones informales en cafeterías, el apartamento de Karim o en el garaje de Hurley en Menlo Park, California. Desde ese lugar, los veinteañeros registraron a YouTube en Silicon Valley en el día de los enamorados. A pesar de que los tres aparecen como cofundadores de la compañía, Karim figuraba como asesor externo.

Mientras sus socios construían la empresa y se convertían en celebridades de internet y la prensa, él volvió a tomar clases y trabajó para graduarse como ingeniero en informática, carrera que había dejado inconclusa en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, luego de tomar lecciones por correspondencia. Boelof Botha, el socio de Sequoia Capital que lideró la inversión que catapultó al sitio, indicó a The New York Times que hubiera preferido que Jawed Karim se quedara: “Era muy, muy creativo. Hicimos todo lo posible para convencerlo de que aplazara el contrato”.

Para Karim, aparentemente, el mundo académico tenía más atractivo que pilotar un negocio que ha tenido que sortear un camino lleno de quejas sobre derechos de autor y problemas con la regulación de contenido. YouTube también ha sobrevivido a la aparición de otras redes sociales como Instagram o TikTok. En la actualidad, vive en Palo Alto y no suele hacer apariciones públicas.

Así, Karim tomó otro camino alejado del foco mediático. Antepuso sus estudios de postgrado en la Universidad de Stanford a dirigir una de las mayores empresas tecnológicas del momento, que cuenta ahora con más de 122 millones de usuarios activos mensuales. Karim edita en ocasiones la descripción del vídeo Me at zoo para expresar sus opiniones ―de una manera poco usual― sobre la plataforma u otros asuntos. Lo hizo en 2013, cuando YouTube anunció que utilizaría Google Plus para impulsar los comentarios. En esa oportunidad, Karim modificó el texto para que dijera: “¿Por qué diablos necesito una cuenta de Google+ para comentar un vídeo?”. La actual descripción hace referencia al peligro de los microplásticos en el cerebro.

En 2021, YouTube había decidido ocultar los no me gusta de todos sus vídeos, dejando esa cifra visible para el creador de contenido y no para los usuarios. Según declaraciones recogidas por The Verge, él argumentó que la decisión podría hacer colapsar a la plataforma. “La capacidad de identificar fácil y rápidamente el contenido inadecuado es una característica esencial de una plataforma de contenido generado por el usuario. ¿Por qué? Porque no todo el contenido generado por el usuario es bueno”, escribió.

La discreción de Karim tampoco lo alejó del mundo de la tecnología. Tras pasar por YouTube, en 2008 lanzó un fondo de riesgo llamado Youniversity Ventures con los socios Keith Rabois y Kevin Hartz, cuyo propósito es financiar proyectos de universitarios emprendedores. A través de ese fondo, Karim fue uno de los primeros inversionistas de Airbnb, la popular aplicación dedicada a la oferta de alojamientos a particulares y turísticos que ahora está valorada en 85.000 millones de dólares.

La herramienta esencial

Además de convertirse en socio de Sequoia Capital (la misma compañía que impulsó YouTube), Karim ha brindado servicios de asesoría a la página de ventas Milo Inc (comprado por Ebay) y de Eventbrite, un sitio para organizar eventos por la web.

“YouTube es la espina dorsal de todo lo que se mueve en vídeo en internet”, opina Borja González, CEO de Séntisis Intelligence. Pocas plataformas son tan universales porque es consumida por un amplio target de usuarios: desde jóvenes a mayores. “El nivel de contribución que ha tenido desde el punto de vista del consumo de contenidos ha sido bestial”, agrega.

La idea de estos jóvenes es para algunas personas, como Manuel Moreno, experto en redes sociales y director de TreceBits, una herramienta esencial para darse a conocer. “Me sirve como un canal para llegar a nuevas audiencias y mejorar mi marca personal. Es mi estrategia profesional fundamental”, asegura Moreno.

La lápida de un liberto resentido

 Los difuntos gaditanos romanos hablan desde sus lápidas: un resentido, cuatro magistrados y una mujer de 100 años. Por Jesús A. Cañas, Cádiz -3 jun 2025.

Un hallazgo arqueológico durante unas obras descubre la mayor colección epigráfica de Gades en torno a un posible y desconocido santuario a Isis.

Cinuras vivió y murió en el algún momento ignoto de la segunda mitad del siglo I del Cádiz romano. No se sabe exactamente cuándo ni vivió, por su nombre es posible que fuese un antiguo esclavo, un liberto, que hizo tan buena suerte como para poderse costear un buen enterramiento con lápida. Pero él sí quiso dejar escrito un resquemor para la eternidad: “Ni los más poderosos, ni sus amigos, ni sus seres queridos, le mostró gratitud”. Su epitafio es uno de los 269 epígrafes que han aparecido de una tacada en la excavación arqueológica de una necrópolis gaditana. Así que a Jacobo Vázquez, uno de los artífices del hallazgo, le gusta pensar que, casi dos milenios después, Cinuras ha “conseguido por fin el reconocimiento” que no tuvo en vida.

Junto a ese pobre hombre dolido hasta el rencor, una señora longeva de la que dicen que llegó a los cien años y cuatro poderosos magistrados y sacerdotes que remarcan el peso de Gades en el imperio han emergido hasta 89 gaditanos romanos más —además de decenas de fragmentos incompletos— en el mayor hallazgo arqueológico conocido de epigrafías de ese periodo histórico en la ciudad, un descubrimiento adelantado por el medio local Diario de Cádiz. Sus lápidas estaban dispersas en torno a un edificio o colegio funerario que debía tener tanto peso en el culto local como para que tantas personalidades quisiesen enterrar en torno a él. Vázquez, coordinador de la excavación, y Adrián Santos, director de la misma, trabajan sobre la hipótesis de que pudiese ser un espacio cultual dedicado a la Isis, la diosa de origen egipcia tan popular en puertos como Alejandría, Roma y, puede que ahora también, en Gades. Y no son pocos los indicios que apuntan a su hipótesis de trabajo.

Todo este despliegue de descubrimientos apareció de forma casual en enero de 2022 en unas obras en el solar de un antiguo chalé, La Porteña, ubicado en el barrio residencial de Bahía Blanca, en la zona de extramuros de la ciudad. El ingente material encontrado ha hecho que los arqueólogos sumen ya tres años de trabajos y cinco artículos científicos —cuatro publicados y uno en camino—, amén de lo que aún les queda. En la porción de necrópolis en la que trabajaron apareció “las cronologías son las clásicas que se esperaban por el entorno”, como explica Santos. En total, documentaron 55 enterramientos que abarcan de fosas excavadas en dunas del siglo II antes de Cristo a tumbas del siglo IV de nuestra era, momento en el que se abandona la necrópolis. Todos ellos estaban en torno a un edificio que ahora es el que centra los esfuerzos investigadores de Vázquez y Santos.

En el estrato de las primeras tumbas, los arqueólogos hallaron decenas de terracotas femeninas de uso ritual sobre las que se acabó levantando un edificio en el siglo I de tal extensión que se desplegaban bajo otro solar que ya fue excavado hace más de 30 años y que, entonces, se identificó como una villa. Pero las nuevas investigaciones señalan ahora que la edificación en realidad podría ser un colegio funerario que tenía un espacio de culto con altar, una fosa para fuego ritual y betilos, un santuario dedicado a una deidad femenina como Isis. La identidad de la diosa se plantea como hipótesis gracias al hallazgo de esas primeras terracotas, de cuatro fragmentos de placas votivas que representan unos pies y los restos de una decoración de pinturas murales con aves y juncos, unos motivos relacionados con el río Nilo muy comunes en los cultos a Isis.

Es dentro y en el entorno de ese espacio en el que aparecen las 269 placas de personas que decidieron enterrar en torno a ese colegio funerario. "Es muy significativo porque se puede asociar que se quisieron enterrar en torno a la deidad que veneraban. Sería como quien se quiere enterrar hoy junto a la Macarena. Todo ello pese a que no era una capilla lujosa, pero sí tenía raigambre como para ser un foco cultual", razona Vázquez. Las placas aparecieron desvinculadas de los 55 enterramientos, apiladas, un signo probable de posibles saqueos posteriores. Pero con la singularidad de que no se destruyeron para reaprovecharlas como material de obra. “Son excepcionales por la cantidad que hay y la información epigráfica que dan”, apunta Santos.

En total, de los 500 fragmentos de lápidas, los arqueólogos han identificado esas 269 que contienen textos y, de ellos, 95 con nombres de los finados. Los investigadores resaltan el caso de cuatro magistrados, ediles civiles de la ciudad y sacerdotes. Ponen el foco precisamente en el sacerdote ya que su lápida se refiere que fue el número 43 encargado del culto a Júpiter, un dios “muy antiguo y que remite a Baal”, deidad fenicia, explica Vázquez. Es el primer signo conocido de que la antigua Gades tenía templo a este dios y coloca a la ciudad, de origen fenicio, en una liga destacada de ciudades romanas. “Es un culto muy importante que solo se daba en Roma, Cartago y, ahora, Cádiz”, añade el investigador.

La entidad del hallazgo ha hecho que Santos y Vázquez hayan dedicado un artículo científico a él, al que se suma otro a los pies votivos y otro más a la figura de ese padre resentido al que nadie dio las gracias. "Cinuras, el padre, querido entre los suyos, aquí está enterrado. Que la tierra te sea leve. Este es aquel Cinuras, a quien, habiéndoselo ganado por sus méritos, ni los más poderosos, ni sus amigos, ni sus seres queridos, le mostró gratitud", reza la traducción propuesta en su lápida. El análisis epigráfico y la estratigrafía les ha dado pie a datar la lápida en la segunda mitad del siglo I dC ya determinar que el uso exclusivo del cognomen griego Cinuras (habitual a nombres femeninos, por cierto) le ubican como un antiguo esclavo liberto que debía prosperar en vida como para poderse enterrar en el mismo espacio en el que se inhumaron miembros destacados de la aristocracia local.

Pero, ante todo, el caso de Cinuras es un ejemplo práctico de cómo el estudio de la epigrafía sirve para captar dramas humanos personales y colectivos. Retazos vitales como el de esa romana que supuestamente llegó a los 100 años, una longevidad no confirmada al no estar asociada su lápida a uno de los 55 enterramientos. “Le estamos dando voz a esas personas anónimas de la historia, es muy bonito”, señala orgulloso Santos. "Nos ha dejado el trato que le dieron. La suerte es que su mensaje se ha transmitido", apunta Vázquez a su lado. A ambos aún les quedan pesquisas por delante que, aseguran, deparará más sorpresas que contextualizarán la potencia de Gades en el Imperio Romano. “La investigación no ha terminado, solo ha comenzado y muy probablemente nos sobrepase a nosotros”, Zanja Vázquez.

Escritores a la greña

 Unamuno, Pessoa y otras afrentas literarias, en El País, por Javier Rioyo, 09 dic 2014 :

Somos nuestras fobias, envidias, manías y peleas. Somos seres más o menos inteligentes dotados de capacidad de insultar. Alguna vez el insulto se ha cruzado entre las bellas artes y cuando la trifulca alcanza niveles de alta literatura en español es que te llamas Quevedo o Góngora. Hay otros, pero no están al mismo nivel.

En Escritores a la greña, reciente libro de Julián Moreiro, se repasan algunas de las más conocidas greñas de nuestros escritores desde Valle a Bolaño. Un interesante escrutinio de odios literarios de los últimos cien años. No son aquellas barrocas alturas, pero tienen su veneno. Por honrar su 150º aniversario nos detenemos en uno de los más admirados y temidos de los nuestros, Miguel de Unamuno: el más ibérico de nuestros escritores, el más portugués de los castellanos, el más español de los vascos. Nuestro primer “intelectual moderno”, según Juaristi; aquel “terco y coherente”, como le define Egido, o el lúcido viajero por tierras portuguesas de Remesal ha sido el intelectual más admirado, odiado y manipulado del pasado siglo.

Unamuno ni sabía escuchar ni quería. Se sabía por encima de todos; por tanto, esperaba que la relación del resto de los humanos con su obra y su persona fuera, primero, de admiración y, después, de respeto. Cuando escribe de Rubén Darío asegura que aún se le “veían las plumas de indio”. El nicaragüense se ofendió y sorprendió, y le contestó con un elogioso artículo escrito con una de sus “plumas”. El escritor vasco no estaba preparado para la ironía y así se lo contó a su conocido Valle-Inclán. La respuesta de Valle no fue simuladora: "Rubén es glotón, bebedor, mujeriego, holgazán, pero posee todas las virtudes del espíritu: es bueno, generoso, sencillo..., en cambio, usted almacena todas las virtudes de la carne: es frugal, abstemio, casto. Y tiene todos los vicios del espíritu: es usted soberbio, ególatra, avaro, rencoroso".

No estaba solo contra Unamuno. Pío Baroja, experto en descalificaciones, decía que las novelas de Unamuno parecían escritas “para molestar al lector” y no soportaba su costumbre de “agarrar a cualquiera por su cuenta, acogotarle, atarle de pies y manos y convertirle en un oyente mudo”. Donde las dan las toman. A Baroja le dieron por muchos frentes, quizás el más agudo fue Josep Pla: “El defecto de Baroja es que es un hombre que juzga y adjetiva, ligeramente: los lanza como los burros los pedos”.

No están en el libro de Moreiro los desencuentros entre Pessoa y Unamuno. Fue esa una callada y humillante relación para Pessoa y sus amigos a los que ni siquiera se dignó en contestar a sus peticiones de colaboración en la revista de aquellos jóvenes vanguardistas tan peculiares de Orpheu. El maestro se conformó con seguir frecuentando a los consagrados Texeira de Pascoaes, Antero u Oliveira Martins, y pasó olímpicamente de conocer a esos jóvenes “pessoanos”. Ese desdén alimentó un resentimiento que tardó en salir a la luz, pero nunca se le olvidó al joven desasosegado que había leído y admirado su libro por Tierras de Portugal y España. El propio Pessoa decía: “¡Cuesta tanto ser sincero cuando se es inteligente! Es como ser honesto cuando se es ambicioso”.

Un maduro Pessoa demostró su desacuerdo con el bilbaíno y su defensa de que los pueblos ibéricos deben escribir en castellano y dejar a los minoritarios catalán y portugués (Unamuno dixit) para conseguir más público. Respondió Pessoa: "Si se trata de eso prefiero escribir en inglés, que me proporcionará un público más amplio que el castellano. ¿Por qué habría de escribir en castellano? ¿Para que pueda entenderme Unamuno? Es pedir demasiado por tan poco". Se sabía débil y errado, pero no soportaba la inquisición de la estupidez.

jueves, 5 de junio de 2025

Palabras que despistan, Álex Grijelmo

 Palabras con pistas falsas, en El País, Álex Grijelmo 2 abr 2025:

'No pienses en un elefante' y “no veas ahí la palabra mano” surten el mismo efecto. No hay manera de escapar de esos conceptos una vez que el cerebro los ha procesado

Desentrañamos, el significado de muchas palabras porque sabemos mirar dentro de ellas. La primera vez que alguien se haya topado con el término “cantautor” habrá entendido que menciona a quien interpreta sus propias creaciones. Si oímos “flotel”, imaginamos un hotel flotante, quizás anclado en la bahía; y en “amigovio” deduciremos que alguien se mueve con agrado en esa difusa frontera.

Pero a veces las palabras compuestas nos dan pistas falsas. Sucede en “metaverso” , pues ahí entendemos de forma intuitiva “más allá del verso” y no, frente a lo que se pretendía, “más allá del universo”. Y aunque conozcamos esta voluntad, seguimos viendo versos en ese término cada vez que sale a nuestro encuentro, queremos o no.

Otro tanto sucede con VioGén, acrónimo del observatorio español que coordina la lucha y la protección frente a la violencia machista. Por mucho que se pretende relacionar “vio” con violencia, y “gen” con género, el proceso cognitivo que produce ese término nos lleva al vocabulario médico, por el influjo del segundo elemento, como pasa por ejemplo en “oncogén”: genes cuya activación puede desatar un proceso canceroso. Además, VioGén suena al oído hispano igual que Biogen, empresa multinacional dedicada a la biotecnología.

Todo eso pasa también con otros dos vocabularios que están asaltando los medios: “manosfera” y “robotaxi”.

En el primero no queda más remedio que ver la palabra “mano”; y en el segundo, la voz “robo”. Son significados que se activan sin voluntad en la mente de cualquier hablante del español, y que contaminan desde ese momento la percepción psicológica y tal vez el juicio al que induce el vocablo. Del mismo modo, el sintagma “un marmolista lento” se activa por debajo del umbral de percepción la palabra “talento” ( Gerry TM Altmann, La ascensión de Babel. Una incursión en el lenguaje, la mente y el entendimiento. Ariel, 1999; pág. 83). Y esto nos ofrece una percepción positiva del marmolista.

El “robotaxi” pretende ser un robot taxi, un vehículo que lleva pasajeros sin que nadie lo conduzca. Pero el elemento “robo” salta de inmediato y activa la percepción negativa, sobre todo si el receptor del mensaje ha sufrido antes alguna tropelía en un taxi conducido por un ser humano.

A su vez, la voz “manosfera” (compuesta como “blogosfera” y “fachosfera”) designa a las cibercomunidades de tendencias misóginas y antifeministas. Se forma a partir de la voz inglesa man (hombre), y en aquella lengua sí se favorece la intuición del significado: manosphere: el mundo de los hombres (llamado así en 2009, cuando aún no había pasado de la masculinidad al machismo). Sin embargo, al llegar ese término al español despunta el elemento “mano”, que no podemos dejar de percibir. No pienses en un elefante (George Lakoff, 2006) y “no veas ahí la palabra mano” surten el mismo efecto. ¿Cómo no pensar en un elefante o en una mano si no hay manera de escapar de esos conceptos una vez que el cerebro los ha procesado?

Alternativas como “metauniverso” (para “metaverso”), “ProteFem” (y no “VioGén), “taxibot” (en lugar de “robotaxi”) y “machosfera” o “cafreesfera” (en vez de “manosfera”) ayudarían a procesar mejor lo que se intenta transmitir. Porque “metaverso” da un falso toque poético a lo que representa; “VioGén” vuelve frío lo que debería ser acogedor; “robotaxi” hace desconfiar del precio que cobrarán y “manosfera” quita gravedad al término sin condenar el condenable fenómeno que nombra.