miércoles, 7 de mayo de 2025

Trastorno Límite de la Personalidad

 Vivir con trastorno límite de la personalidad: “En un día pasan de estar muy bien a muy mal, con emociones como rabia, ansiedad y tristeza”, en El País, por Pablo Linde, Madrid -5 de mayo de 2025:

Al menos 600.000 personas viven en España con una patología muy desconocida para la que no hay suficientes recursos. “Mezclo alcohol con pastillas, he llegado a meterme en peleas en la calle, he buscado relaciones sexuales de riesgo”, dice una afectada.

Trastorno límite de la personalidad.

La vida con trastorno límite de personalidad se parece a montar en una montaña rusa. Hay subidas extenuantes y bajadas vertiginosas en cuestión de segundos, cuentan quienes conocen bien este padecimiento. Todo es más intenso: el amor, el odio, la alegría, la tristeza. “A veces solo te gustaría que todo parase, poder descansar, que la cabeza te dé un respiro, porque está 24 horas al día en actividad”, dice Sara Armenta, de 36 años, diagnosticada hace siete, pero con la condición desde la adolescencia, probablemente, que es cuando a menudo empieza a manifestarse.

Para quienes sufren este trastorno, la inestabilidad emocional no es solo una característica, sino algo que afecta cada esfera de la vida: desde el ámbito familiar y social hasta el laboral y personal. Los días de Sara a menudo están trufados con autolesiones, impulsividad y episodios de autodestrucción: “Mezclo alcohol con pastillas, he llegado a meterme en peleas en la calle, he buscado relaciones sexuales de riesgo, he hecho compras compulsivas que me dejaron sin dinero, lo que me llevó incluso a prostituirme”. Cuando dice esto último, se queda un segundo pensando, parece que va a corregirlo, pero no lo hace. “Sí, se puede decir que me he prostituido, me acosté con un hombre mayor con dinero para que me pagara el alquiler”, matiza.

La prevalencia de esta patología puede ir, según los estudios, del 1,4% al 5,9% de la población, por lo que, según los cálculos más conservadores, afecta en España a más de 600.000 personas. Pese a ello, es tan desconocido por la población general como infradiagnosticada. Sucede, en parte, porque es muy frecuente que el trastorno límite produzca otras enfermedades, como ansiedad o depresión, que suelen ser las primeras que se identifican antes de dar con el verdadero fondo del problema.

Los rasgos fundamentales que sirven para detectarlo son tres, según Juan Carlos Pascual, que trabaja en las unidades de Trastorno Límite y de Adicciones Comportamentales, del Hospital de Sant Pau (Barcelona). 

El primero es el “mal manejo” de las emociones negativas. "Son muy intensas, muy fluctuantes, en un mismo día pasan de estar muy bien a muy mal, con gran predominio de emociones que les hacen sufrir: rabia, ansiedad y tristeza. Esto les produce una elevada reactividad ante situaciones ambientales; no tiene por qué suceder siempre, pero la respuesta es elevada y tardan en volver a la línea base", explica Pascual, quien es también miembro del Comité Ejecutivo de la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental (SEPSM).

A Sara esto le causa un sentimiento de “vacío tremendo, cansancio y devastación”. Explica que en esos momentos complicados no se ve la luz: “No sabes si va a terminar, no sabes cómo te vas a levantar mañana, si vas a estar contenta y activa, o depresiva y te va a limitar por completo, si te van a dar brotes”.

La segunda característica que enumera Pascual es la impulsividad, que se puede manifestar en diferentes áreas: consumo de tóxicos, gastos excesivos, conducción temeraria, descontrol sexual, agresividad, autolesiones o intentos de suicidio. Las personas con límite de trastorno constituyen una de las poblaciones con más riesgo de autolisis.

Sara ha experimentado prácticamente todas estas conductas. Relata que en momentos “muy depresivos” hace cosas que ponen en peligro su vida. "He tenido conductas sexuales de riesgo y podría haber contraído infecciones de transmisión sexual: he llegado a ir sola a discotecas para acostarme con alguien. Tuve un momento de compras compulsivas. Me he metido en peleas que me cruzaba y que no tenían nada que ver conmigo, e incluso he salido a la calle en busca de ese tipo de cosas. He estado ingresada por sobreingesta de alcohol con pastillas más de una vez. Ahora estoy con autolesiones, empezaron hace un tiempo, pero se han vuelto más cotidianas”, enumera.

La tercera característica que define al trastorno la constituyen los problemas relacionales. "En forma de relaciones tempestuosas, de idealización a devaluación de las personas. Te quiero mucho y luego te odio. Dependencia emocional y miedo al abandono", explica Pascual.

De nuevo, parece estar describiendo la vida de Sara, que empeoró rápidamente cuando su padre le dio la espalda por sus problemas mentales: "Yo creo que viene de que alguna vez te has sentido abandonado y que te has percibido que no le han dado importancia a los sentimientos que hayas podido tener. Yo sufrí bullying en el colegio, he tenido problemas en los trabajos. Hace tres años fue mi tercera baja. Se juntó un problema con una compañera y que la enfermedad estaba muy fuerte. Estuve cuatro días tomando pastillas y alcohol, nadie sabía de mí. A lo mejor me llamaban mis amigas, notaban que estaba drogada, pero no sabían bien qué pasaba”.

¿Qué es exactamente el trastorno límite?

Como sucede con muchos problemas de salud mental, no hay marcadores biológicos para detectar el trastorno. Es una mezcla de predisposición biológica con la interacción social durante la infancia y la adolescencia lo que forja este tipo de personalidad. Mario Acevedo, psiquiatra que ha estudiado durante décadas la patología, lo define como “una herida” (así se titula su libro: La herida límite).

“No se ha estudiado en profundidad”, opina Acevedo, que describe a los pacientes como personas que entran en la consulta a la defensiva, desconfiando de los médicos, porque muchas veces les han rechazado. La psiquiatra se centra en malos tratos, abandonos o traumas en la infancia como causa del trastorno. Según los estudios, es una característica de muchos de quienes lo padecen.

"Cuando hemos comenzado a darles cariño y empatía se van curando. Son quijotes. No solo son buenas personas: son nobles, solidarias, suelen ser revictimizadas en el tiempo. Para salir del vacío de la infancia se meten en problemas, amores imposibles, drogas, problemas que lo que hacen es llevarlos a la cárcel y al suicidio", asegura Acevedo.

No existe un tratamiento farmacológico específico para el trastorno límite. La mayoría de los pacientes diagnosticados reciben medicación para tratar las comorbilidades, pero es necesario acompañarlo de una psicoterapia específica que sí se ha mostrado eficaz.

El sistema sanitario, como ocurre para casi cualquier problema de salud mental, no está lo suficientemente preparado. Escasean recursos y profesionales. Sara relata con amargura que solo puede ver a su psiquiatra cada tres meses, y que no es suficiente. Aunque existen centros específicos para tratarlos, como el del Hospital de Sant Pau, donde trabaja Pascual, no son suficientes. En él, hacen malabares para poder atender a todos los pacientes que lo necesitan. En lugar de seguir la psicoterapia de un año, que empieza con una individual para dar paso a la grupal, hacen esta última durante seis meses “para ser más eficientes”, tratar de atender al máximo de personas perdiendo el mínimo de calidad asistencial.

Acevedo afirma que harían falta más equipos multidisciplinares (con psicólogos psiquiatras, asistentes sociales, enfermeras de salud mental), en unidades especiales con un servicio ambulatorio específico, hospital de día, y un centro de internamiento para los casos más graves que atendieran a las características especiales de estas personas para evitar lo que le ha sucedido a Sara en sus ingresos: “Estuve una vez unos 20 días, en una especie de salón y dos pasillos en forma de L, donde pasábamos el día andando para no estar sentadas. No hablé con ningún psicólogo, solo con una psiquiatra que me atendió una vez. Estas con gente con problemas que no tienen nada que ver, ves cosas muy desagradables, se te quedan marcadas en la cabeza”.

Ante la falta de recursos, cuando identifican el problema, muchas personas acuden a asociaciones, como la madrileña AMAI TLP, donde brindan a los pacientes esta ayuda integral que necesitan. Su presidenta, Teresa Oñate, cuenta que cuando las familias comprueban que tiene listas de espera de más de medio año para ver al psiquiatra acuden a ellos: “No pueden esperar tanto”.

Además de atenderlos, la asociación está volcada en la formación: a profesores, policías, bomberos, médicos, enfermeras. Para que identifiquen y reconozcan el problema, y ​​sepan abordarlo. También a las familias, que son las primeras que tienen que lidiar con el trastorno. "Queremos que nuestros hijos disfruten de la vida ―dice Oñate―, aunque no lo van a hacer a lo bestia, que saquen todo lo malo y se centren en lo magnífico que tienen, que es muchísimo. Son personas como otro cualquiera, pero todo para ellos es un poco más. Disfrutan más, se cabrean más, sufren más".

martes, 29 de abril de 2025

Edgar Allan Poe, el genio que no creía en el genio

 Edgar Allan Poe: el “mal ciudadano” que puso la literatura patas arriba, en El País, por Sergio C. Fanjul, 29 de abril de 2025:

El creador del relato moderno siempre está presente, pero ahora varias publicaciones lo reivindican: una nueva traducción de sus cuentos, ediciones ilustradas, una biografía y su inclusión en una antología de poesía gótica.

“ Edgar Allan Poe puso patas para arriba toda la literatura”, escribe Mariana Enríquez. Las tres letras de su apellido remiten inmediatamente a lo siniestro: Poe es gente enterrada viva, lánguidas mujeres que vuelven de la muerte, mansiones que se derrumban o cuervos que atormentan con la palabra nevermore. Horrores que, muchas veces, más que con lo sobrenatural, los fantasmas o los dioses cósmicos, tienen que ver con los miedos que rodean el umbral del Más Allá o los propios demonios interiores. El escritor de Boston, donde nació en 1809, es considerado, como señala Enríquez, creador del relato moderno, pero también maestro del horror, primer delineante del género policial y hasta de la ciencia ficción. Brilló en la poesía y sus ensayos no tuvieron pocos seguidores. Sin Poe no habría habido HP Lovecraft, Arthur Conan Doyle o Stephen King. Y su impacto ha sido fuerte en la cultura popular: por ejemplo, recientemente la serie de Netflix La caída de la Casa Usher (Mike Flanagan, 2023) se recuperó para la pantalla contemporánea de su oscuro universo.

Su biografía maldita acompaña a la perfección a su figura y le procuró mala reputación en su país, donde se le demostró un mal ciudadano. Algunos de sus hitos biográficos son el abandono de su padre, la muerte de su madre por tuberculosis cuando aún era un niño, su acogida (nunca adopción) por la familia Allan, su alcoholismo, su matrimonio con su prima pequeña, de trece años, que también falleció de tuberculosis o su temprana muerte a los 40, en Baltimore, también rodeada de misterio. Fue hallado delirando en la calle, el 3 de octubre de 1849, vestido con ropa que no era suya. Agonizó en el hospital hasta fallecer cuatro días después, no se sabe si víctima del alcohol, del veneno, la rabia o la sífilis. “Esa turbulencia e inestabilidad está sobre todo en sus cuentos de horror, pero no de modo transparente”, opina Enriquez, “no escribe sobre lo que le ocurría, sino cómo sentía toda esa angustia”.

Poe siempre está ahí, pero ahora lo está más, cuando coinciden en los anaqueles varias novedades en torno a su figura. Por un lado, los Cuentos completos que publica Páginas de Espuma y que cuenta con un ejército de artífices: la edición de Jorge Volpi y Fernando Iwasaki, la nueva traducción de Rafael Accorinti, los prólogos generales de Enriquez y Patricia Esteban y las ilustraciones de Arturo Garrido. Y, por si fuera poco, otros 69 prólogos para cada uno de los 69 relatos por otros 69 autores: Juan Gabriel Vásquez, Espido Freire, Manuel Vilas o Txani Rodríguez.

Por otro, La razón de la oscuridad de la noche. Edgar Allan Poe y cómo se forjó la ciencia en Estados Unidos (Anagrama), de John Tresch, con traducción de Damià Alou, una detallada biografía del autor donde los conocidos hitos biográficos se entretejen con el incipiente desarrollo científico estadounidense de la época. Además, la inclusión de Poe en la antología Amores eternos. Poesía gótica (Alba), junto con otros autores como los románticos ingleses (Blake, Wordsworth, Coleridge, Keats, Byron y el matrimonio Shelley), las hermanas Brönte o Yeats. Y, por último, la editorial Minotauro lanza nuevas ediciones de los relatos La caída de la Casa Usher y La verdad sobre el caso del señor Valdemar, ilustradas por Ismael Pinteño

“Poe está siempre presente, pero más en esta época particularmente marcada por el miedo: el miedo al cambio climático oa la inteligencia artificial, el miedo a figuras como Trump o Musk (podrían ser personajes de Poe), el miedo, en general, al futuro”, dice Jorge Volpi. “Eso hace que su obra pueda tener una resonancia política mayor”. A continuación, algunos mimbres que se extraen el oscuro cesto de Poe.

Poe y las mujeres muertas

“La muerte de una mujer hermosa es, sin cuestionamientos, el tópico más poético del mundo”, escribió Poe en su ensayo sobre escritura Filosofía de la composición, de 1846. Los dos prólogos de Enriquez y Esteban a los Cuentos completos, como es signo de estos tiempos, adoptan la perspectiva de género que no tenían los prologuistas de la edición anterior (20 años atrás, Mario Vargas Llosa y Carlos Fuentes). Ambas autoras tienen palabras para esa querencia de Poe por las mujeres muertas. En su obra, mujeres fallecidas regresan de la muerte para tomar el cuerpo de otros o bendecir la nueva vida de su amado, el cuerpo de otros es profanado en su tumba o es causante de la desgracia familiar. “La muerta fantasmal y hermosa, la moribunda enamorada es su personaje más recurrente”, escribe Enríquez.

Mujeres muertas protagonizan cuentos como Ligeia, Eleonora, Morella o Berenice, y tienen papeles importantes en otros como La caída de la Casa Usher o El retrato ovalado. Quizás tenga que ver con las muertes prematuras de la madre y la esposa del autor, aventura Patricia Esteban: "Las lívidas muchachas de Poe nacían condenadas a la enfermedad ya una dolorosa lucidez en lo que concernía al propio destino. Ellas nos confirmaron que la muerte dura más que la vida y que resulta que el regreso desde ese lugar del que no se vuelve se antoja siempre aterrador, por más que serán retornen las personas a las que más se ha amado".

La traducción

“Los escritores del género fantástico emplean las palabras, que parecen inofensivas, para conseguir lo imposible o para destruir lo indestructible”, dice el traductor Rafael Accorinti. El gran valedor de Poe en Europa durante el siglo XIX fue el francés Charles Baudelaire, que tradujo abundantemente su obra. In English Poe fue traducido por Ramón Gómez de la Serna, Rafael Cansinos Assens o Jorge Luis Borges con Adolfo Bioy Casares. Pero su gran traductor fue Julio Cortázar, que vertió todos sus cuentos (se encuentran en la edición de Alianza Editorial) y escribió mucho sobre el autor. Es decir, Poe ha tenido traductores de gran altura literaria (y, en el caso de Cortázar, también físico). “Pero todos los clásicos merecen una traducción contemporánea”, dice Juan Casamayor, editor de Páginas de Espuma. Accorinti evitó frecuentar traducciones anteriores, para no contaminarse, aunque investigó mucho para llevar a cabo la titánica tarea: “Era necesario, Poe escribía con una Biblia al lado y manuales de demonología, cada línea tiene profundo significado”, dice. “Mi labor ha sido renovar el embrujo de Poe para los lectores contemporáneos”.

La poesía

En la antología Amores eternos. Poesía gótica (Alba) se recopilan poemas de Poe junto con los románticos ingleses y otros autores. “Para los lectores de Poe la poesía es el corazón de su obra, el laboratorio de ideas y de inspiración”, dice Gonzalo Torné, traductor de la antología junto con Xandru Fernández y José C. Vales. ¿Qué ideas? "El amor más allá de la muerte, el presentimiento funesto, la irrupción de un pasado ominoso que en la poesía aparecen en un tono más romántico y menos truculento que en los cuentos, una atmósfera de amenaza más que una trama de terror. También es una fragua de símbolos como el cuervo, la biblioteca llena de saberes peligrosos, las enamoradas pálidas, etc."

Entre los poemas más famosos de Poe están El cuervo o Annabel Lee, una historia que, por cierto, fue motivo de la canción de Radio Futura que descubrió la obra de Poe a Patricia Esteban (el tremendo video fue estrenado en La bola de cristal) y que en la actualidad da nombre a otra banda de punk pop español. Annabel Lee, una vez más, habla de una mujer muerta “enterrada en un sepulcro en aquel reino junto al mar”. El imaginario del gótico (bosques sombríos, niebla, castillos decadentes, las estrechas relaciones entre el amor y la muerte) se generó en buena medida en los poemas de los románticos ingleses y sus predecesores, que aquí se ofrecen, con Poe como “maestro indiscutido del género”.

La ciencia

En los tiempos de Poe Estados Unidos no era una potencia como en la actualidad, sino que más bien trataba de encontrar su lugar en un panorama científico dominado por los países europeos: incluso había controversia en torno a la importancia que debía tener la ciencia en aquel país. Poe estuvo muy interesado en los rápidos avances científicos de la época y en su ensayo Eureka desarrolló su propia teoría cosmológica. De la relación de Poe con la incipiente ciencia estadounidense da cuenta John Tresch en su nueva biografía. “Este libro devuelve la cosmología de Poe a su lugar, en la cima de su vida y pensamiento, y muestra su obra como una expresión singular de las tumultuosas ideas y pasiones de su época, completamente ligadas a la aparición de la ciencia moderna”, escribe el autor. Al fin y al cabo, la naturaleza era entonces un oscuro misterio a desentrañar, como los que Poe abordaba en su literatura.

Poe hoy

Quizás el hecho de que Edgar Allan Poe falleciera con apenas 40 años haga que su mirada sea atractiva para lectores jóvenes de cualquier época, opina Fernando Iwasaki , y es cierto que es común acercarse al bostoniano como una lectura de juventud. “Poe escribe cuando la construcción del amor, la generosidad, la bondad, la amabilidad está llegando a un punto de oscuridad, cuando la literatura empieza a girar, a partir del XIX, hacia lo oscuro, lo siniestro, lo terrorífico, lo inquietante”, dice el autor peruano.

Hoy el género del terror forma parte del entretenimiento mainstream , se frecuenta en series Netflix, se eleva intelectualmente en películas como Heredarity, Midsommar o It follow, o se populariza a través del género exitoso del true crime. Aunque en su época Iwasaki vivió la lectura de Poe como algo menos apacible: el acceso a un mundo maldito y marginal. "Los jóvenes tienen ahora una relación diferente con el mal, han mamado desde niños lo oscuro y lo inquietante. Cuando yo leí a Poe, a los 14 años, en Lima, sentí que era un autor en los márgenes, ahora el mal ya ocupa un lugar importante en el mainstream y hasta forma parte del discurso político".

La dualidad cerebelo / cerebro esencial para el desarrollo de la conciencia en humanos y animales.

 Cómo aprendimos a anticiparnos: el papel crucial del cerebelo para predecir el mundo, en El País, por Laura Camón, 29 de abril de 2025:

Esta estructura alberga el 80% de las neuronas del cerebro y ha sido clave en la evolución del ser humano y otros animales.

En 2018, la revista Springer Nature publicó un caso clínico muy curioso: una mujer de 43 años sufrió un derrame debido a un enredo anormal de vasos sanguíneos en su cerebro. Para salvarla, los médicos realizaron una embolización, un procedimiento que bloquea los vasos defectuosos para evitar nuevas hemorragias.

Pero después de la intervención, algo cambió. La mujer empezó a sufrir síntomas extraños: perdió la coordinación, tenía dificultades para concentrarse y encontrar palabras, actuaba de forma inapropiada (como reírse en funerales o reuniones de trabajo) y se volvió impulsiva, agresiva e irritable. Incluso empezó a tener alucinaciones, como ver flamencos corriendo por su casa.

Su esposo aseguraba que todo esto era nuevo. Antes de la embolización, ella era una abogada exitosa, sin antecedentes psiquiátricos. Sabemos, gracias a casos célebres como el de Phineas Gage (el obrero que sobrevivió a una barra de hierro atravesándole el lóbulo frontal), que la personalidad depende del cerebro. Pero aquí había algo interesante: el daño no estaba en la corteza cerebral, sino en el cerebelo.

Resulta que este “coliflor”, oculto bajo los lóbulos occipitales, ha sido históricamente infravalorada porque se creía que solo controlaba la coordinación del movimiento. Sin embargo, cada vez son más las evidencias que sugieren un rol mucho más amplio. Incluso, en los últimos años, hemos visto titulares presentando al cerebelo como el nuevo trofeo que nos hace humanos, quitándole algo de protagonismo al lóbulo frontal.

Pero para entender por qué el cerebelo es tan importante, debemos remontarnos a sus orígenes. Surgió a partir de unas estructuras más primitivas llamadas, con bastante ingenio, “estructuras similares al cerebelo” (cerebelo-like Structures en inglés). Estas estructuras todavía existen en algunos peces primitivos, como tiburones, rayas y peces eléctricos.

Su función es clave: ayuda a diferenciar entre los estímulos sensoriales externos y los internos. Por ejemplo, los tiburones cazan detectando los campos eléctricos de sus presas, pero hay un problema: ellos mismos también producen campos eléctricos que pueden interferir con esas señales.

Según un estudio publicado en Behavioral Neuroscience en 2019, las estructuras similares al cerebelo resuelven este dilema con un mecanismo brillante: un filtro adaptativo. Este sistema utiliza una copia de las órdenes motoras internas para predecir y cancelar la información sensorial autogenerada. Es decir, filtran el ruido interno y dejan solo la información externa relevante.

El cerebelo evolucionó a partir de la duplicación de estas estructuras, lo que permitió que su capacidad predictiva se extendiera a nuevas funciones, como una mejor coordinación de los movimientos. De hecho, su desarrollo está estrechamente ligado a la aparición de mandíbulas y aletas pares en los vertebrados, lo que sugiere que su evolución estuvo impulsada por la necesidad de un mayor control motor y sensorial.

A medida que los vertebrados desarrollaron sistemas nerviosos más complejos y avanzaron en la cognición, sus nuevas funciones también contaron con la ayuda del cerebelo. Según una revisión publicada en Cerebellum en 2015, su papel consiste en detectar patrones repetitivos, creando “modelos internos” que le permiten predecir el futuro y anticiparse lo que va a suceder.

Por ejemplo, cuando escuchamos una canción conocida, podemos anticipar las siguientes notas o la letra sin esfuerzo. Esto ocurre porque el cerebelo ha identificado la secuencia y ha construido un modelo de cómo suena. Si la melodía cambia inesperadamente, ajusta su predicción sin que seamos conscientes de ello.

Su importancia también se refleja en su anatomía. Aunque el cerebelo humano representa solo el 10% del volumen cerebral, alberga el 80% de sus neuronas. A lo largo de la evolución de los mamíferos, creció en proporción con el resto del cerebro, pero en los simios, y especialmente en los humanos, su expansión fue descomunal. En nuestra especie, es un 31% más grande de lo esperado.

Curiosamente, la mayoría de sus proyecciones están conectadas con áreas de la corteza cerebral involucradas en tareas cognitivas. Un artículo publicado en la revista Frontiers in Cellular Neuroscience en el año 2018, sugiere que el cerebelo fue clave en la evolución de aquellas cualidades que dieron origen al ser humano, como el uso de herramientas, el lenguaje y la cultura.

Hace millones de años, los primeros humanos comenzaron a fabricar herramientas de piedra, como hachas y cuchillos. Esta tarea requerirá una coordinación motora fina y la capacidad de predecir cómo se romperá la piedra al golpearla. Gracias a su habilidad para detectar secuencias y predecir resultados, el cerebelo permitió perfeccionar esta técnica con el tiempo.

Además, otras investigaciones más recientes han destacado su papel en la inteligencia social, especialmente en los estados más avanzados de la teoría de la mente. Imagina que alguien esconde un juguete en un cajón y luego sale de la habitación. Mientras no esté, mueve el juguete a otro lugar. Cuando esa persona regresa, ¿dónde buscará el juguete? Si responde “en el cajón”, comprende que esa persona tiene una “falsa creencia”. Este tipo de razonamiento, crucial para la interacción social, depende de una región específica del cerebelo llamada Crus I y II.

No obstante, nosotros no somos los únicos con un cerebelo extraordinario. En los delfines, esta estructura también es excepcionalmente grande en relación con el tamaño total de su cerebro, debido a su necesidad de procesar información sensorial compleja, especialmente la auditiva. En concreto, destaca una región llamada paraflóculo, que en los delfines es enorme. Su función es integrar la información sonora y transformarla en respuestas motoras necesarias, un mecanismo clave para la ecolocalización, que les permite “ver” con el sonido.

Otro mamífero que destaca por su gran cerebelo es el elefante. Estos animales tienen el cerebelo más grande en relación con el tamaño de su cerebro entre todos los mamíferos estudiados hasta ahora. Representa alrededor del 18,6% de su masa cerebral, casi el doble que en los humanos, lo que sugiere que cumple un papel crucial en su vida.

Sabemos que el cerebelo es esencial para el control motor fino, y en los elefantes esto cobra especial importancia debido a la complejidad de su trompa. Este órgano versátil y ultrasensible les permite alimentarse, beber, comunicarse y manipular objetos con una precisión asombrosa. Además, los elefantes utilizan infrasonidos para comunicarse a largas distancias, y es posible que su cerebelo también tenga un papel clave en esto.

Si el cerebelo nos hizo humanos, también hizo elefantes a los elefantes y delfines a los delfines. Y si ahora podemos mantener una conversación, esculpir y viajar al espacio, es porque hace muchos millones de años, los primeros vertebrados aprendieron a predecir el futuro.

domingo, 27 de abril de 2025

Anglicismos

 Anglicismos. Dossier. 

I

No digas en inglés lo que puedas decir en español, en El País, por Amelia Castilla, 27 de abril de 2025:

La influencia creciente de la lengua inglesa encauza un nuevo vocabulario, trufado de anglicismos, especialmente entre las generaciones 'millennial' y Z, casi bilingües.

La revolución tecnológica —especialmente las redes sociales— y la globalización han modificado la manera de leer, de ver cine o televisión, de escuchar música y hasta de hablar. La influencia creciente de la lengua inglesa se ha acelerado con la ayuda de Internet, donde nacen los anglicismos necesarios en el campo de la informática, pero permean, cada vez más, en lo que se dice. Un nuevo vocabulario, trufado de anglicismos, se abre paso, especialmente entre las generaciones millennial y Z, casi bilingües. Un fervor que contrasta con la escalada de racismo del discurso de Donald Trump , alineado con el movimiento English only . Más partidario de la convivencia, los historiadores de la lengua relativizan la influencia de su uso sobre el español: "El idioma está en permanente cambio. O adoptamos los anglicismos tal como se escriben o los naturalizamos con ortografía propia y así entramos a formar parte del acervo léxico patrimonial", sostiene Inés Fernández-Ordóñez, académica de la Lengua.

El cambio lingüístico en el mundo de la música y el cine ya forma parte del habla cotidiana. Palabras como remake , biopic , máster o bonus track se normalizaron antes del arranque del siglo XXI, pero la conversión se ha infiltrado en otras áreas de la vida. Followers se usa más que seguidores, influencers se ha estandarizado. Ahora los novios se dejan en plan fantasma , se impone la ley del spoiler (espóiler, según la Real Academia), aplicamos para conseguir becas, los jinetes nos acercan los churros para el desayuno, el cruising sigue en alza, hacemos match en Tinder, cotilleamos el feed de los amigos antes de dar al like y hasta los ministros están alineados. La lista daría para un nuevo diccionario de anglicismos si naciera alguien con la lucidez de María Moliner .

"En el siglo XVIII, con el francés, se decía que la mezcla corrompía la lengua, que había que recuperar el espíritu del español porque todo lo intelectual y filosófico venía de Francia. Eso ocurre ahora con el inglés. Mientras no se cambien las reglas de la ortografía y cuando llegue un anglicismo se naturalice rápidamente, no me rasgo las vestiduras", aclara Fernández-Ordoñez. Como en otras cosas, la RAE ha pasado por distintas fases: "Primero intentó no admitir los anglicismos tal y como se escriben, y se propusieron adaptaciones ortográficas solo tardíamente. Un caso típico fue güisqui, que no lo empleaba nadie. Lo más lógico, tan pronto como empiezan los hablantes a manejarlo, es naturalizarlo con ortografía propia para evitar utilizarlo con ortografía ajena. Selfi es un caso clarísimo. Una vez que te has acostumbrado a escribir whisky en inglés, ya no lo cambias”.

No pasa un día sin que se publiquen textos en español —en muchos casos firmados por los columnistas del momento— trufados de palabras inglesas, algunas innecesarias, ya que se dispone de un idioma rico en vocabulario que hablan alrededor de 600 millones de personas, de los cuales más de sesenta millones son hispanohablantes en EEUU y para los que el sitio web en español de la residencia presidencial desapareció tras jurar el cargo Trump.

Lejos de esa nueva política del caos, algunos periodistas usan el giro Zeitgeits para referirse al espíritu de la época. Hay ejemplos más acreditados. A estas alturas, ¿cómo se sustituiría hashtag por etiqueta en Internet, sin que se genere confusión o pasar por una retrógrada analógica? ¿Postureo? No, no solo. "No hay lengua que esté intacta. Las series, la música, la ciencia...todo llega en inglés. Y eso afecta a los columnistas. No soy muy proclive a esos mensajes sobre si la lengua se empeora o deteriora. La lengua se mantiene, lo importante es que tenga hablantes. La que sí está amenazada es la lengua de la cultura escrita, hay que mantener unas convenciones que no siempre están presentes en todas las situaciones comunicativas. Antes la forma de escribir era una, tendíamos a hablar como escribíamos, pero hoy en día noto un deterioro tremendo de la lengua elaborada. ¡El signo de los tiempos! Me preocupa la simplificación del lenguaje en mensajes como el uso de abreviaturas y emojis que sustituyen ideas y sentimientos”, afirma la académica.

Un siglo de intercambio

El intercambio lleva más de un siglo en movimiento. El historiador Juan Francisco Fuentes va un paso más allá en lo que a geografía se refiere. "La lengua que manda es el inglés, en concreto, el inglés americano, que es el de la globalización y de Internet. No solo la tecnología impone el cambio del idioma. Los roles de género, la política y los cambios sociales acompañan. Casi siempre de la mano de las nuevas generaciones que son las que imponen las grandes transformaciones". En su ensayo Bienvenido míster Chaplin. La americanización del ocio y la cultura en la España de entreguerras (Taurus) repasa cómo los primeros anglicismos aterrizaron en España con cuentagotas, tras la pérdida de Cuba y el desembarco de la sociedad de masas. "La penetración cultural llega con el idioma. De Yanquilandia —palabra inventada por Unamuno en los años treinta, muy contrario a la influencia extranjera— al uso generalizado de palabras como gánster o cóctel que determina un nuevo imaginario formado de imágenes y palabras". Poetas y artistas glosaban en su juventud la nueva cultura norteamericana. A Buñuel de EE UU le gustaban hasta los policías; Maruja Mallo dibujó a los actores del cine desnudo y Alberti sostenía que nació con el cine. Hasta Mi revista , editada en la Barcelona en guerra por el militante de la CNT Eduardo Bueno, sigue vendiendo EE UU como el país del futuro. "Años después, a partir de la Segunda Guerra Mundial, el desembarco se hace imparable. En la España de los años sesenta, con la explosión demográfica y las mejoras en educación y nivel de vida, el inglés se convierte en idioma generacional y seña de identidad. Palabras como globalización y distensión se imponen en los años noventa en relación con el fin de la guerra fría y la confluencia de Internet. Las redes sociales se corresponden con un fenómeno más tardío".

Los anglicismos necesarios en el campo de la informática aportan contexto. El diccionario de Internet conjuga las traducciones con nuevas palabras que se revelan necesarias para describir situaciones inéditas. Así, el lenguaje se crea, se moldea y, finalmente, se comparte dentro de las comunidades en línea. Un ejemplo: mansplaining despunta como una idea surgida en Internet para describir un micromachismo, o sea, la explicación de algo que un hombre le cuenta de manera condescendiente a una mujer sobre un tema que ella ya conoce. Y no solo palabras: las redes viralizan los conciertos de Tiny Desk de C. Tangana y Bad Bunny.

El British Council, en conmemoración de su noventa aniversario, ha publicado el informe English languaje Evolution, en el que, a través de 90 palabras, explica cómo el idioma ha acompañado a los cambios políticos, sociales y tecnológicos. Arranca con nylon , que revolucionó la moda en los años treinta, y llega hasta catfish , que señala los engaños en la red. La lista del British Council incluye palabras con décadas de historia, como  reggae  en los años sesenta; y términos emergentes como  situationship : "Popularizada en 2017, describe una relación que va más allá de la amistad, pero sin llegar a ser una pareja formal, refleja las citas modernas influenciadas por las aplicaciones para encontrar pareja. Ganó notoriedad tras ser mencionada por la periodista Carina Hsieh en Cosmopolitan, fue finalista para la palabra del año 2023 del OED (Oxford English Dictionary) y se incluyó como categoría oficial en Tinder en 2022".

Las pantallas impulsan los neologismos

La revolución lingüística va asociada al tiempo que se pasa pegado a las pantallas. La palabra del año del diccionario de Oxford es Brain rot (podredumbre cerebral ), referida al consumo de contenidos basura, especialmente en las redes, donde se permanece horas haciendo scroll .

Los historiadores Fuentes y Fernández-Ordóñez coinciden en que el destino de la lengua lo decide una comunidad, especialmente los jóvenes, en cuyas manos queda construir un mundo nuevo. La lengua funciona como las sociedades, existen patrones con los que uno se identifica y los usa. "Antes se usaba sombrero y ahora no, aunque haya gente que lo sigue llevando. La dinámica de los cambios lingüísticos podría compararse con el uso que se hace de la moda. Hay normas que se cumplen casi siempre, pero no son de obligado cumplimiento. La lengua es un bien inmaterial, democrática y de imitación gratuita. Si se admira mucho a una influencer se pueden proyectar en ella las aspiraciones propias y lanzar una imagen pública o social de un grupo al que no se pertenece", sugiere Fernández Ordoñez.

¿Cuándo mueren las palabras? "Cuando la gente deja de usarlas. Antes negro se decía prieto, se ha conservado el arcaísmo en algunas zonas, pero negro se ha convertido en la palabra más usada. Las palabras desaparecen porque se extinguen las realidades a las que aluden o perecen porque hay solapamientos de significados. También por modas, como algo que se va contagiando, como si se trataa de una forma de vestir. Los cambios lingüísticos que triunfan son los inadvertidos, los que se adoptan de forma inconsciente por los hablantes. Si algo es muy consciente, es difícil que cuaje porque puede provocar el rechazo, como por ejemplo todos y todas. Los que lo adoptan o lo rechazan son militantes y para que se adopte debe ser general Lo que suele triunfar es lo que va por debajo.

En la Casa Blanca (ahora solo White House) ya no se habla español, pero estamos lejos de la neolengua que se impuso en el régimen totalitario de Oceanía, diseñado para restringir el pensamiento libre y las críticas al partido. Aunque 1984 no hayamos dejado de editarse y hoy sigamos la obra de George Orwell más como una novela realista que de ciencia ficción. De momento, la recomendación de la Academia de la Lengua sería: “No digas en inglés lo que puedas decir en español”.

II

20 anglicismos nuevos cada día, en El País, por Álex Grijelmo, 21 de octubre de 2020:

La lingüista Elena Álvarez Mellado ha desarrollado el programa informático Observatorio Lázaro, que analiza el léxico en los medios informativos.

La lingüista computacional Elena Álvarez Mellado (Madrid, 33 años) ha creado una herramienta que permite encontrar los anglicismos publicados cada día en los medios informativos. Se denomina Observatorio Lázaro, en recuerdo del exdirector de la Real Academia Española Fernando Lázaro Carreter. Aunque el sistema aún está en fase de desarrollo, ya ofrece algunos resultados. Por ejemplo, el estudio diario de ocho medios españoles muestra que entre todos ellos publican unos 400 anglicismos cada día, de los que 200 no están repetidos y 20 no han sido detectados anteriormente por el modelo. De esos 400 anglicismos diarios, elpais.com acoge 90 (cómputo sobre septiembre y octubre).

Álvarez Mellado recopila estos datos desde abril de 2020, si bien comenzó sus trabajos en diciembre de 2019. En estos siete meses ha contabilizado más de 70.000 anglicismos en esas ocho cabeceras.

Se puede acceder al programa en esta dirección: https://observatoriolazaro.es .

Los medios analizados son elpais.com , elDiario.es , elmundo.es , abc.es , lavanguardia.com , elconfidencial.com , 20minutos.es y efe.com . El programa, un modelo de aprendizaje automático, no toma como anglicismos, deliberadamente, ni los nombres propios ni los términos de origen inglés que han sido incorporados en redonda al Diccionario de la Lengua Española, el publicado por las academias. Por ejemplo, excluya palabras como “web” o “bar” (del inglés bar, barra). Y, por otro lado, la herramienta informática (que analiza solamente los textos informativos de libre acceso) considera a veces como anglicismos, por error, algunos vocabularios que no lo son en realidad, como los títulos en inglés de películas o de libros.

Los anglicismos más repetidos la pasada semana en esos ocho medios fueron online, look, app (los tres con una frecuencia de entre 10 y 20 registros por cada 100.000 palabras), streaming, influencer, software, reality, thriller, start-up, marketing, ranking, pack, shock, boom, casting, smartphone, coworking, bluetooth, podcast y lobby.

Entre los que más crecieron en ese periodo y van alcanzando lugares de cabeza figuran rider, revolving, filming day, low cost, youtuber, town hall o rave.

Los cuadros que proporciona el sistema recogen el título del artículo, la fecha y el enlace correspondiente.

Álvarez Mellado aclara que el objetivo del Observatorio Lázaro no es defender una supuesta pureza lingüística del español, sino estudiar el fenómeno del préstamo léxico en la prensa de forma empírica y con una perspectiva basada en datos. “Mi objetivo”, señala, “es hacer observaciones más generales cuando tenga más meses de evolución acumulados, analizar qué anglicismos entran, cómo se asientan, etcétera”.

Su proyecto previo al desarrollo práctico del Observatorio Lázaro recibió el premio Outstanding Corpus Thesis Award (premio de tesis de corpus excepcional) del Institute for Corpus Research (Instituto de Investigación de Corpus) de la Universidad Nacional de Incheon (Corea del Sur) y el premio Karen Spärck Jones Award for Outstanding Achievement in Natural Language Processing (premio al logro sobresaliente en el procesamiento del lenguaje natural) de la Universidad de Brandeis (Massachusetts). Se denomina “corpus” en lingüística a los textos reunidos en una base de datos extensa y ordenada que sirve como punto de partida para una investigación.

El germen del proyecto fue desarrollado en el Computational Structure of Language Lab (laboratorio de estructura computacional de idiomas) de la Universidad de Brandeis (Massachusetts) bajo la supervisión del profesor Constantine Lignos .

Elena Álvarez Mellado ha desarrollado previamente el proyecto Aracne para la Fundéu (sobre la riqueza léxica en los medios informativos) y trabajó como lingüista computacional para Molino de Ideas (empresa dedicada al procesamiento lingüístico).

Actualmente es programadora de investigación en el Instituto de Ciencias de la Información de la Universidad del Sur de California . Ha publicado el libro de divulgación lingüística Anatomía de la lengua, colabora periódicamente en la revista Archiletras y en elDiario.es , y obtuvo en 2018 el premio Miguel Delibes por una columna en este último medio.

III

Lo 'cool' es hablar spanglish, el 'idioma' que amenaza el anglocentrismo de Estados Unidos, en El País, Paola Nagovitch, Nueva York -26 de mayo de 2024:

Esta mezcla del español con el inglés es la variedad lingüística híbrida de mayor crecimiento en el mundo. Los expertos calculan que la hablan unos 50 millones de personas

En una sola frase, Rolando Hernández se mueve entre el inglés y el español con agilidad. Su narración no se interrumpe a pesar de que cambia de una lengua a otra. No lo hace para traducir lo que dice en inglés o viceversa; simplemente da por hecho que quien lo está escuchando entenderá. Este cubanoamericano, de 26 años, es trilingüe: no solo maneja el inglés y el castellano, sino que también habla spanglish , una variedad del habla híbrida que nace de la combinación de lo anglo con lo hispano. En su barrio de Miami, Hialeah, donde tres cuartas partes de los residentes tienen raíces cubanas y el 95% de la población es hispana, el spanglish (en español también espanglish ) reina: “Está en todas partes, desde el drive-through del McDonald's más cercano hasta las galerías de Wynwood”, asegura Hernández.

Hablar en spanglish

Aunque es difícil precisar cuántas personas hablan spanglish , se estima que como Hernández hay de 35 a 40 millones de hispanos en Estados Unidos que se comunican de esta forma, más de la mitad de los 62 millones de latinos que viven en el país. Se trata de una cifra que solo aumentará a medida que crezca la comunidad latina en los próximos años: para 2060, se espera que uno de cada cuatro estadounidenses sea de origen latino. “Es el lenguaje híbrido de mayor crecimiento en el mundo”, asegura Ilan Stavans, profesor de Cultura Latinoamericana y Latina en el Amherst College (Massachusetts).

Existen distintos tipos de spanglish , influenciados por el país de origen de la comunidad que lo hable. Los puertorriqueños en Nueva York hablan nuyorican , un spanglish que combina palabras puertorriqueñas con un inglés sobre todo afroamericano, mientras que los cubanos en Miami se comunican en cubonics y los mexicanos de California tienen su versión chicana. Aparte de estos matices, esta lengua se manifiesta, en general, de tres maneras, explica el doctor José Medina, investigador lingüístico y consultor educativo, que trabaja con distritos escolares de todo el país para crear y desarrollar programas bilingües.

"El primer tipo de spanglish surge del alternar entre los dos idiomas. Es decir, puedo comenzar en una lengua y rápidamente pasar a la otra porque así es como funciona mi mente". La segunda manera es combinar palabras o tomar una palabra en inglés y convertirla en español y viceversa. Medina da un ejemplo: “Mi palabra favorita es planching , la mezcla entre planchando and ironing ”.

"Y la tercera forma de movilizar el spanglish es enfocándose en lo sintáctico, como cuando un estudiante dice en inglés, ' the car blue is going fast '. Esto no quiere decir que no entienda. Quiere decir que entiende demasiado porque está movilizando el orden de las palabras en español: el carro azul. En español, el sustantivo siempre va primero y luego el adjetivo, pero en inglés es diferente".

Para Medina, las personas que hablan spanglish tienen un “superpoder”: el translenguaje, o la capacidad de moverse con fluidez entre varias lenguas. "Todos tenemos un repertorio lingüístico y nuestro trabajo es movilizar las partes de ese repertorio lingüístico que necesitamos en diferentes momentos. El translenguaje nos da la oportunidad de entender que cuando mezclamos las lenguas no es algo incorrecto. En verdad estamos enseñando nuestros conocimientos a altos niveles académicos porque podemos utilizar ambas lenguas al mismo tiempo, algo que no cualquier persona puede hacer", explica.

Ser de aquí y de allá

Durante décadas, las personas que hablaban spanglish eran vistas con rechazo, tanto en Estados Unidos como en sus países de origen. Muchos sintieron que no eran lo suficientemente puertorriqueños o mexicanos, pero tampoco lo suficientemente estadounidenses. Por un lado, la sociedad latinoamericana les decía que hablaban un español supuestamente incorrecto y, por el otro, en Estados Unidos eran reprendidos por no perfeccionar su inglés. Su latinidad —e identidad en general— era constantemente cuestionada, y el spanglish era visto como un paso intermedio en el proceso de asimilación a la cultura estadounidense y al inglés. Algo temporal, algo que la gente superaría cuando aprendiese inglés.

Esa hostilidad hacia el spanglish era abrumadora: nacía dentro de las propias comunidades de migrantes e infectaba hasta los hogares. En casa de Medina, cuando era niño, sus padres, quienes habían migrado de Ciudad Juárez, México, a EE UU, siempre le decían “o en inglés o en español”.

El sistema escolar también incluye un gran papel en la demonización de esta lengua. Medina lo ejemplifica con una anécdota de cuando empezó el primer grado en Texas a finales de los años setenta: "No solamente me cambiaron el nombre de José a Joe, sino que también me trataron de forzar a transicionar al inglés y olvidarme de la lengua española. Hasta me ataron a una camilla. Yo me oriné y así, en la camilla orinada, me llevaron a mi clase de primer grado".

Frente a esa aversión general, el spanglish prevaleció como “una manera de adaptarse a EE UU sin perder la cultura original”, explica Ed Morales, profesor en el Centro de Estudios Étnicos y Raciales de la Universidad de Columbia en Nueva York y autor del libro Living in Spanglish (2002). Para Morales, hablar spanglish no supone que una persona no sea “ni de aquí, ni de allá”, sino que “se trata de ser de ambos sitios”, “de ser fluidos”. “Es una identidad híbrida que toma partes de ambas y se mueve hacia el futuro”, añade. Stavans concuerda: “El spanglish no es un paso en el proceso de adquisición del inglés, sino que es un reconocimiento de que la cultura latina tiene su propio idioma que no es el español ni tampoco es el inglés”.

Para Rolando Hernández, cuya familia emigró de Cuba a Miami en 2007, el spanglish “lo era todo para intentar encajar en un país nuevo”. Sus padres no hablaban inglés y aunque Miami es una ciudad bastante hispanohablante, “había entornos educativos o profesionales” en los que sus padres no podían participar debido a su falta de dominio del inglés. “Era un gran obstáculo”, cuenta. Para él y su hermana, era necesario hablar spanglish en casa delante de sus padres para que “ellos pudieran ampliar su vocabulario”. “Pero también era importante mantener viva la cultura a la vez que nos adaptamos al nuevo entorno, el spanglish nos permitió hacerlo”, añade.

El 'spanglish' se vuelve 'mainstream'

Una forma de hablar que nació en el siglo XIX en la frontera de Estados Unidos con México hoy es un fenómeno global. La primera versión del spanglish se gestó durante la guerra entre Estados Unidos y México de 1846-1848, cuando ocurrieron los primeros encuentros lingüísticos entre hispanohablantes y anglohablantes en el conflicto. El spanglish continuó su expansión mediante otra guerra: la hispano-estadounidense de 1898, cuando Estados Unidos llegó al Caribe. A partir de ese momento, se comenzó a llevar a cabo “una gran migración, y en la ida y vuelta se crea una condición hispánica fuera del Caribe en la que se mezclan lingüísticamente ambos idiomas”, explica Stavans. Así es como, a lo largo del siglo XX, el spanglish crece en su alcance y pasa de ser solo una forma de hablar fronteriza y se convierte también en una variedad lingüística migratoria, con la llegada de millas de migrantes latinoamericanos a suelo estadounidense.

Desde esos inicios y después de todo el rechazo que sufrió, en la última década el spanglish “se ha trasladado de la periferia cultural al centro”, según Stavans. Cuando el académico empezó a estudiar este fenómeno lingüístico, a principios de este siglo, recuerda que la gente se reía de su trabajo. "Hoy por hoy, cuando doy una conferencia, la gente ya no se ríe. La gente lo asume como algo normal, puede estar a favor o puede estar en contra, pero ya no lo ven como algo raro, algo extranjero. Lo ven como algo cotidiano", señala el escritor.

El experto explica que esta aceptación se debe “al ejército mediático” con el que cuenta esta forma de hablar. Se refiere a obras de teatro, la música que se escucha en todo el mundo, películas, novelas, libros infantiles y todo tipo de manifestaciones artísticas. Artistas latinos —sobre todo del reguetón y del género urbano en general— han llevado el spanglish a la cima de las listas musicales, con letras que a su vez han propulsado su uso en todos los rincones del mundo. También están las redes sociales, aplicaciones y webs que promueven su utilización y consumo y muchas corporaciones y negocios que también lo han adoptado. “Toyota y Colgate tienen comerciales en spanglish , Hallmark tiene una línea de tarjetas en spanglish …”, ejemplifica Stavans.

Mientras que mezclas como el portuñol, de la frontera entre España y Portugal, o el frañol , en la frontera franco-española, son variedades puramente fronterizas, con una proyección muy definida, el spanglish ha logrado superar las fronteras y las rutas migratorias para convertirse en un fenómeno global exportado a otros países. “Si juntamos la población de Estados Unidos con la población de América Latina que lo usa, habrá unos 50 millones de personas que hablan esta lengua de una forma u otra”, apunta Stavans.

No existe un español correcto

La Real Academia Española (RAE) incorporó el término spanglish (o espanglish ) a su diccionario en 2014, definiéndolo como una “modalidad del habla de algunos grupos hispanos de los Estados Unidos en la que se mezclan elementos léxicos y gramaticales del español y del inglés”. También ha incorporado palabras como parquear , que viene de “ to park” y significa estacionarse; tipear , que viene de “ to tipear algo” , o teclear algo; o chequear , que viene de “ to check Something” , o comprobar algo. No obstante, ya pesar del auge del spanglish en los últimos años, algunos siguen viéndolo con desdén. En círculos más conservadores y tradicionales, se sigue considerando que el spanglish no es más que una forma de ensuciar el español.

Para Stavans, sin embargo, “no existe ninguna lengua correcta, existe la aspiración a una lengua correcta, pero para sobrevivir siempre tienen que adaptarse”. "Tenemos este sueño utópico de que hay un español correcto y por eso hay una institución como la Real Academia Española que se supone que protege al español como tal. Lo curioso es que el inglés, a pesar de ser uno de los lenguajes más populares en el mundo, no tiene una Real Academia", señala el experto. "El inglés tiene instituciones que son descriptivas más que prescriptivas. La Real Academia tiende a ser prescriptiva, es decir, cómo se debe hablar el español, mientras que en Estados Unidos los diccionarios son descriptivos, reflejando cómo la gente habla. Yo creo que el spanglish se ha gestado con tanto dinamismo gracias al inglés, porque el inglés no sueña con apachurrar todo lo que viene de abajo, sino con darle cierta movilidad y flexibilidad".

El spanglish también se ve como una herramienta de descolonización, con un trasfondo político: “acabar con la forma en que los españoles quieren que hablemos español”, apunta Morales. De todos modos , para la mayoría de sus hablantes es una cuestión de identidad y, simplemente , su forma de hablar.

Texto: Paola Nagovitch

jueves, 24 de abril de 2025

Traducen lenguaje de los bonobos

Ni único ni más evolucionado: el lenguaje humano más cerca de los bonobos de lo que se creía, en El Mundo, por Ricardo F. Colmenero. Jueves, 3 de abril de 2025:

Nuestros parientes vivos más cercanos pueden combinar sus llamadas como los humanos las palabras, lo que retrasaría el origen de nuestro lenguaje.

Hace tiempo que la ciencia desmontó eso de que el lenguaje era la capacidad humana por excelencia. Más o menos en cuanto nos pusimos a descifrar muecas, pitidos, gruñidos, coreografías y golpeteos por el reino animal. Sin embargo, aún sobrevivía la idea de que nuestro lenguaje era más complejo que el de todos ellos, como consecuencia de nuestra inteligencia superior, de ciertas características anatómicas, e incluso de un gen. Pues toda esa complejidad, también está a punto de desmontarse.

Los bonobos, nuestros parientes vivos más cercanos, se comunican a base de unas 38 llamadas , una especie de silbidos y chillidos, muchos de los cuales nos recuerdan a los de los bebés, que al parecer forman parte de un lenguaje complejísimo. Investigadores de las universidades de Zúrich y Harvard acaban de descubrir que, con todos esos sonidos, los bonobos son capaces de crear combinaciones similares a los humanos.

El descubrimiento, no sólo es un gran paso para descubrir cómo se comunican los bonobos, sino que desafía suposiciones muy arraigadas sobre las características únicas de nuestra comunicación, que nos llevan a creer que aspectos clave de nuestro lenguaje son evolutivamente más antiguos de lo que se creía.

Para realizar este estudio, los investigadores se han centrado en un grupo bonobos salvajes de la Reserva Comunitaria de Kokolopori, en la República Democrática del Congo. Y emplearon métodos novedosos derivados de la lingüística para demostrar, por primera vez, que al igual que el lenguaje humano, la comunicación vocal de los bonobos depende de la composicionalidad.

El principio de composicionalidad es un principio según el cual el significado de las expresiones está completamente determinado por la estructura y significado de sus componentes. Es decir, que en la frase: «Chita quiere plátano», si el principio es cierto, con cambiar uno o más componentes de la oración, su significado también debería cambiar: «Chita quiere manzana», o «Chita rechaza plátano». Evidentemente, el significado cambia. Pero también si se cambia la estructura de la oración: «plátano quiere a Chita».

Los investigadores aplicaron un método desarrollado por lingüistas para cuantificar el significado de las palabras humanas. «Esto nos permitió crear una especie de diccionario bonobo », apunta Mélissa Berthet, investigadora postdoctoral en el Departamento de Antropología Evolutiva de UZH. Después, pasaron a investigar las combinaciones de llamadas. «Pudimos cuantificar cómo se relacionan entre sí los significados de las llamadas individuales y todas sus combinadas», explica Simon Townsend, profesor de la UZH y autor principal del estudio.

Los investigadores encontraron numerosas combinaciones cuyo significado estaba relacionado con sus partes individuales, un sello distintivo clave de la composicionalidad. «Esto sugiere que la capacidad de combinar ciertos tipos de llamadas complejas no es tan exclusiva de los humanos como alguna vez pensamos», apunta Mélissa Berthet.

Los hallazgos indican que la capacidad de construir significados complejos a partir de unidades vocales más pequeñas existía mucho antes el lenguaje humano, y que la comunicación vocal de los bonobos comparte más similitudes con el lenguaje humano de lo que se creía. «Humanos y bonobos tuvieron un ancestro común hace entre 7 y 13 millones de años, comparten muchos rasgos, y parece que la composicionalidad del lenguaje es uno de ellos», concluye el profesor de Harvard Martin Surbeck.

lunes, 21 de abril de 2025

Agustín Gómez Arcos, el escritor gay

 “Mi nombre te sonará como el de un fantasma”: Agustín Gómez Arcos, el genio literario que triunfa 27 años después de su muerte, en El País, por Carlos Primo, 21 de abril de 2025:

El escritor exiliado publicó en francés y falleció en París en 1998. Pero hoy, nuevas generaciones de lectores, figuras como Pedro Almodóvar y un documental reivindican la obra de este autor mil veces censurado que se llegó a definir como “un fantasma en su propio país”

En la sociología del gusto suele decirse que los hijos se llevan muy mal con los padres, pero muy bien con los abuelos. Es decir, que en ocasiones hace falta un salto de una generación o dos para que ciertas ideas encuentren eco de nuevo. Algo así le ha sucedido a Agustín Gómez Arcos (Enix, Almería, 1933-París, 1998), un secreto a voces de la literatura española, un dramaturgo y novelista antifranquista, homosexual, apaleado por la censura y exiliado en París, donde publicó una decena de novelas en francés que causaron revuelo allí, pero apenas tuvieron eco aquí.

Cuando murió, en 1998, muy pocos recordaban su nombre en España y aún menos habían leído sus obras. Hoy, sin embargo, se ha convertido en el protagonista de un singular fenómeno editorial de esos que solo se producen por el entusiasmo de los lectores ante novelas descarnadas, libérrimas, violentas y sensuales que enlazan con distintas luchas, de la memoria histórica del franquismo hasta lo queer . “Con Agustín Gómez Arcos sucede algo bonito, y es que sus lectores somos como una especie de tribu”, explica la cineasta Laura Hojman. "Cuando empiezas a leerlo, lo comentas con un amigo. Y de un fan llegas a otro. Es un descubrimiento".

La historia de Gómez Arcos la cuentan sus novelas y sus obras de teatro, creaciones llenas de personajes heridos en una España casi goyesca, esperpéntica y tenebrista. Tanto unas como otras las ha rescatado la editorial Cabaret Voltaire, en traducciones de Adoración Elvira Rodríguez que han agotado varias ediciones de los títulos más conocidos. Sus libros se leen en clubes de lectura y se emplean para diagnosticar el presente. No es para menos: es irresistible teorizar sobre las monjas sádicas de María República o los torturadores que ejercían su oficio durante el franquismo (Escena de caza furtiva) en los sótanos del edificio de la Puerta del Sol donde hoy tiene su despacho la presidencia de la Comunidad de Madrid. Pero faltaba contar su vida. Y eso es lo que hace Un hombre libre, el documental que Hojman ha estrenado en cines en marzo, y que narra su biografía por primera vez.

La propia cineasta forma parte de estos lectores de nueva generación. En 2020 acababa de estrenar Los días azules, un documental sobre Antonio Machado, y estaba comenzando a trabajar en otro proyecto sobre la escritora María Lejárraga . Su colaboradora, la periodista María D. Valderrama, que preparó una muestra sobre el almeriense para el Instituto Cervantes de París, le habló de él. "No lo conocía, no había leído nada. María me puso sobre la pista. Me puse a leer El cordero carnívoro. Y me explotó la cabeza"

En Un hombre libre están los textos de Gómez Arcos y las actas de censura de sus obras, leídas por Marisa Paredes. Hay testimonios de periodistas, escritores y artistas. Pero también las imágenes personales, el álbum fotográfico íntimo atesorado por amigos suyos como el actor Antonio Duque, que convivió con Gómez Arcos en los años sesenta, cuando trataba de abrirse paso en el teatro madrileño. “En aquellos años Madrid era un lugar gris, oscuro, lleno de prohibiciones”, recuerda Duque en el documental. "Las películas se censuraban, todo estaba prohibido. A un homosexual que fuese con un pantalón de color lo apedreaban. [...] Había bares homosexuales en los que había que andar con mucho cuidado, porque podía hacer una redada, y luego había un sitio llamado Bourbon Street, al que acudía todo el mundo".

En las novelas de Gómez Arcos la esperanza suele abrirse paso, tal vez porque en su vida ciertos lugares y personas también tuvieron un efecto salvador. Si en Bourbon Street, un efímero club de jazz en Diego de León, el escritor pudo experimentar con su identidad sexual, fue en otro local, el restaurante español Candelaria, en París, donde comenzó su carrera como novelista. En este café teatro donde trabajaba como camarero estrenó algunas breves piezas teatrales que un editor vio, con tanta suerte que decidió sugerirle escribir prosa en francés. El resultado fue El cordero carnívoro, una novela de incesto en las tinieblas de la posguerra que sigue generando adeptos hoy en día.

Pedro Almodóvar, que conoció a Gómez Arcos e incluso convivió con él cuando ambos eran invitados en casa de un amigo común —”Nos veíamos en casa todos los días y por las noches salíamos a cenar al Gijón”, relata—, cuenta en el documental su impacto al leerla. "Es tan deslumbrante que pensé si habría una posible adaptación cinematográfica. Pero es demasiado fuerte para llevarla al cine".

Pero algo quedó. En Dolor y gloria (2019), el trasunto de Almodóvar interpretado por Antonio Banderas hojea un ejemplar de esta novela. Para las nuevas generaciones, fue una pista: ahí había algo. Un nombre, una portada, un título misterioso. Tal vez un fantasma. Para el dramaturgo Alberto Conejero , Premio Nacional de Literatura Dramática, Gómez Arcos comenzó siendo eso: un espectro. “Llegué a él cuando estaba en la escuela de arte dramático”, recuerda el dramaturgo. "Era un nombre más de una larga lista de autores españoles. Pude leer Diálogos de la herejía y me fascinó, pero fue un flechazo que se quedó ahí, porque su obra estaba descatalogada". Conejero, que ha indagado en la memoria histórica y en sus silencios con obras como La piedra oscura (sobre García Lorca) y El mar: visión de unos niños que no lo han visto nunca (sobre el maestro Antoni Benaiges, fusilado por falangistas al inicio de la Guerra Civil), ve en Gómez Arcos “la pervivencia de la violencia, de algo farsesco propio de Valle-Inclán, y también la dimensión telúrica de García Lorca. Era su continuación natural”.

Conejero menciona un texto que, aunque no es una novela ni una pieza teatral, resulta igualmente imprescindible para entender su vida: la carta que Gómez Arcos escribió a Manuel Fraga en 1966, en la que explicaba que se veía obligado a irse de España por el acoso de la censura a sus obras. No era una forma de hablar ni una exageración. En dos ocasiones el jurado del Premio Lope de Vega, el más importante de la literatura teatral, tuvo que cambiar las actas del fallo para retirarle el premio que le habían concedido. Sus obras eran sobresalientes, pero la censura nunca habría permitido que se estrenaran.

“Es una carta que me conmueve mucho”, explica Conejero. "Como autor teatral padeció una carrera cortocircuitada que le impidió crecer. Un autor teatral que no estrena sus obras va muriendo poco a poco, porque los autores aprendemos en el escenario. Y la censura cercenaba constantemente sus obras", afirma. Sin embargo, en sus novelas escritas en francés, ya lejos del yugo franquista, su estilo se liberó. "Gómez Arcos dice que es un fantasma, pero esa condición fantasmática le da libertad absoluta. Escribió desde un margen que con los años se ha hecho muy elocuente".

Es precisamente ese margen lo que lo hace especialmente atractivo para los nuevos lectores. En sus novelas hay una sensualidad violenta que funciona como metáfora de la sede de venganza y represión que caracterizó a la sociedad de posguerra. No abundan los personajes homosexuales, pero sí los oprimidos, los marginados, los que se refugian en una disidencia interior irreprimible. Por ejemplo, la protagonista de Ana no, una novela de culto en Francia primero y en España después, la historia de una mujer humilde que cruza España para llevar un dulce a su hijo, que cumple condena en la otra punta de la península. Laura Hojman subraya esta dimensión. “En la obra de Gómez Arcos está el tema del silencio y los silencios que nos conforman, el tema de todas esas miradas, experiencias, personajes que han sido expulsados ​​de nuestra historia y de nuestra memoria”. Conejero coincide con ella: "Estamos necesitados de referentes de esa tercera España. Cuando Gómez Arcos dice 'España soy yo', me conmueve".

Tal vez por eso la última parte del documental, la más luminosa, cuenta cómo, décadas después de su muerte por complicaciones derivadas del sida, Gómez Arcos ha encontrado los lectores que no tuvo en vida. Hay asignaturas pendientes, especialmente en su teatro, que han sido reeditadas al completo por Cabaret Voltaire, pero que sigue sin volver a las tablas. Pero la decena de novelas que siguen reimprimiéndose van llenando poco a poco una laguna en la historia de la literatura española. En Un hombre libre están las voces de Paco Bezerra, Bob Pop o Fernando Olmeda. También hay una tertulia con autores jóvenes que, como Jesús Pascual, reivindican su dimensión queer y demuestran la resurrección literaria de un hombre que, en 1986, se describió a sí mismo con estas palabras: “Mi nombre, si por casualidad lo has visto en los periódicos, te sonará como el de un fantasma (…) Fantasma en mi propio país".

sábado, 19 de abril de 2025

Apólogo

 De Anahí Michel, en Quora


Uno de los niños de una clase de educación infantil preguntó:

-Maestra... ¿qué es el Amor?

La maestra sintió que la criatura merecía una respuesta que estuviese a la altura de la pregunta inteligente que había formulado.

Como ya estaban en la hora del recreo, pidió a sus alumnos que dieran una vuelta por el patio de la escuela y trajeran cosas que invitaran a amar, o que despertaran en ellos ese sentimiento.

Los pequeños salieron apresurados y, cuando volvieron, la maestra les dijo:

-Quiero que cada uno muestre lo que ha encontrado.

El primer alumno respondió:

-Yo traje esta flor... ¿No es bonita?

A continuación, otro alumno dijo:

- Yo traje este pichón de pajarito que encontré en un nido... ¿No es gracioso?

Y así los chicos, uno a uno, fueron mostrando a los demás lo que habían recogido en el patio.

Cuando terminaron, la maestra advirtió que una de las niñas no había traído nada y que había permanecido en silencio mientras sus compañeros hablaban.

Se sentía avergonzada por no tener nada que enseñar.

La maestra se dirigió a ella:

-Muy bien, ¿y tú? ¿no has encontrado nada que puedas amar?

La criatura, tímidamente, respondió:

- Lo siento, maestra

Vi la flor y sentí su perfume; pensé en arrancarla, pero preferí dejarla para que exhalase su aroma durante más tiempo.

Vi también mariposas suaves, llenas de color; pero parecían tan felices que no intenté tomar ninguna.

Vi también al pichoncito en su nido, pero... al subir al árbol, noté la mirada triste de su madre y preferí dejarlo allí.

Así que traigo conmigo el perfume de la flor, la libertad de las mariposas y la gratitud que observé en los ojos de la madre del pajarito. ¿Cómo puedo enseñarles lo que he traído?

La maestra le dio las gracias a la alumna y, emocionada, le dijo que había sido la única en advertir que lo que amamos no es un trofeo y que al Amor lo llevamos en el corazón..."

El Amor es algo que se siente... y se manifiesta con hechos... y se transmite con acciones...

Hay que tener sensibilidad para vivirlo y demostrarlo...

La impresionante torre antigua en Torregorda (Cádiz) de Juba I, destruida en 1145

 El enigma arqueológico de la gran torre que presidía las costas de Cádiz hace 2.000 años: un estudio concluye que estaba dedicado al rey númida Juba I. En El País, por Vicente G. Olaya, Madrid -19 de abril de 2025:

Enlace para ver las ilustraciones 

La edificación fue destruida en 1145 por los almorávides al creerse que guardaba un tesoro en su interior.

Hasta 1145, en las inmediaciones de Gades (antigua Cádiz) se levantaba una gigantesca torre escalonada de unos 60 metros (aproximadamente la altura de un edificio actual de 20 pisos), que estaba coronada por la estatua dorada de una figura humana. De esta edificación no queda nada visible, por lo que siempre ha sido uno de los grandes enigmas de la arqueología española. Los especialistas más destacados han intentado recomponer su aspecto a través de la treintena de descripciones que se conservan de ella desde que se erigió a finales del siglo I a. C. hasta su destrucción por el comandante almorávide Ali Ibn Isa Ibn Maymun, que estaba convencido de que en su interior guardaba un gran tesoro. Ahora, el estudio Juba II y el 'ídolo' de Cádiz: un posible monumento funerario real númida en el confín occidental del Imperio Romano ofrece una sorprendente interpretación: se trataba de un cenotafio levantado en memoria de Juba I, rey de Numidia, por su hijo, el rey Juba II de Mauritania, promotor de grandes obras públicas en la bahía de Cádiz, explorador de las Canarias y de la isla de Mogador (Marruecos), donde abrió una industria dedicada a la púrpura. El monumento conmemoraría, dice el artículo publicado en la revista Spal y obra de Manuel Álvarez Martí-Aguilar, profesor del Departamento de Ciencias Históricas de la Universidad de Málaga, “el éxito de la empresa exploratoria de Juba II” y serviría de “referencia visual para los navegantes que transitaron por la ruta establecida por el monarca mauritano hacia la costa atlántica africana y las Canarias”.

Hasta ahora, a pesar de que numerosas fuentes musulmanas y cristianas medievales reflejan su existencia, nunca se ha aclarado su función ni a quién estaba dedicado. Las fuentes árabes lo denominan “torre” o “faro”, mientras que a la estatua superior la calificaban de “ídolo” u “oráculo”. Esta figura estaba orientada hacia el océano, tenía una pierna adelantada en actitud de caminar y portaba en la mano un objeto: posiblemente una vara con correas, que posteriormente fue confundida con una llave. De su aspecto exterior se conservan dos representaciones idealizadas, una en un manuscrito de la Biblioteca Nacional de París y otra en una miniatura de la General Estoria de Alfonso X el Sabio, cuyo manuscrito se encuentra en el Real Monasterio del Escorial (Madrid). Las descripciones árabes permiten suponer que la torre debía de ubicarse en la zona de Torregorda, a medio camino entre Cádiz y Sancti Petri.

Juba I (85-46 a. C.), hijo y sucesor de Hiempsal II (88-60 a. C.), fue el último rey legítimo de Numidia oriental. Apoyó a la facción pompeyana en el enfrentamiento con Julio César y, tras la derrota en la batalla de Tapso en 46 a. C., hizo un pacto suicida con el general romano Marco Petreyo a fin de obtener una muerte honorable en combate. Su jovencísimo hijo Juba fue llevado por César a Roma, integrándose, desde el 44 a. C., en la casa de Octavio, donde recibió una pulida formación intelectual grecorromana, además de adiestramiento militar.

Octavio protegió al joven príncipe y le otorgó la ciudadanía romana. Es posible que lo acompañe en sus campañas contra cántabros y astures en Hispania. En el 25a. C., el emperador lo nombró monarca de Mauritania, donde fundó su capital en Iol-Caesarea (Cherchell, Argelia), un reino con amplia influencia en la región gaditana. El viajero andalusí Abu Hamid al-Gharnati (1080-1170) escribió que la estatua representaba a un “individuo negro”. Por su parte, el geógrafo y biógrafo árabe de origen griego Yaqut (1179-1229) aseguró que el personaje de la torre era un “bereber”, con cabello crespo y barba.

“Todo me llevó a valorar la posibilidad”, dice Manuel Álvarez Martí-Aguilar, “de que el personaje representado que coronaba el monumento fuera de una monarca norteafricana, pero no Juba II”. Este, criado en la corte de Roma, cultivó sus retratos y efigies en las monedas con “una imagen arquetípica de monarca helenística, que no coincide con las descripciones del ídolo gaditano”. En cambio, esta representación barbada y de cabello rizado sí “coincide, y de manera singularmente fiel, con las descripciones de su padre, el rey Juba I de Numidia”, explica. En los denarios que Juba acuñó al final de su reinado aparece su efigie con diadema y portando un cetro real rematado con dos apéndices. Se le representa con bigote y barba y destacan su denso pelo rizado y su peinado, al estilo de cómo trataban sus cabellos los mauros y númidas. En una escultura ecuestre que representa a un jinete númida hallada en Chemtou (Túnez), y que se ha querido identificar con el propio Juba I, el personaje lleva un manto que deja al descubierto su hombro derecho, lo que coincide con varias de las descripciones de la figura gaditana.

Diversas fuentes, tanto árabes como cristianas, indicaban que el individuo portaba en la mano un objeto en forma de llave. Pero cuando el monumento fue destruido en 1145, se pudo examinar con atención este enigmático objeto. El geógrafo granadino al-Zuhrī, que visitó Cádiz, vio aún en pie el edificio y conoció su demolición. Aseguró que la figura sostenía un objeto con “correas de cuero, como una fusta”, descripción que encaja con la imagen del cetro real que aparece en los denarios de Juba I.

“La propuesta de identificar al personaje que coronaba el edificio como Juba I y la de que su construcción fuese ordenada por su hijo Juba II invitan a considerar la posibilidad de que se trate de un epígono de la tradición de monumentos de la arquitectura real númida del norte de África”, dice el experto. Los monumentos funerarios reales númidas fueron construidos entre mediados del siglo II y el siglo I a. C. Eran edificios turriformes, escalonados y culminados en un remate piramidal. Se erigían en lugares aislados y preeminentes, como fronteras naturales o étnico-políticas, y junto a cursos de agua. Por su ubicación se convertirían en hitos visuales del paisaje. Poseían un carácter funerario y eran levantados por los sucesores de los fallecidos.

El perfil del monumento de Cádiz, según los relatos medievales, coincide plenamente con los del norte de África: con forma de torre, escalonado, rematado en una pirámide, macizo, sin puerta de acceso y con sus piezas unidas por plomo. El historiador Al-Ḥimyarī informó de que tras su destrucción “no se pudo extraer de los escombros más que el plomo que unía las piedras unas a otras y el cobre con que estaba hecha la estatua: era cobre dorado”.

Uno de los aspectos que más directamente conecta el edificio de Cádiz con los monumentos turriformes púnico-númidas africanos es su ubicación. Se supone que debía hallarse en Torregorda, en mitad de la isla del León, en torno a la desembocadura del río Arillo, en un lugar equidistante entre Cádiz y Sancti Petri, al igual que los monumentos númidas africanos, cerca de los cursos de agua, pero en los límites de las ciudades. Entre los aspectos singulares que aporta esta nueva interpretación del monumento, el autor del estudio destaca la explícita celebración de la identidad númida por parte de Juba II a través de la figura de su padre, lo que podría entenderse como un mensaje de complicidad con las poblaciones norteafricanas establecidas de antiguo en el litoral gaditano.

viernes, 18 de abril de 2025

Definición del bestseller

 La fórmula secreta del 'best seller' en español, en Babelia, suplemento de El País, por Puerto Berna González, 19 de abril de 2025:

La capacidad de crear un imaginario colectivo que se conecta con los lectores define a los buenos superventas. El éxito de autores como María Dueñas, Julia Navarro, Ildefonso Falcones, Lorenzo Silva o Dolores Redondo demuestra que el fenómeno sigue su curso con el apoyo imparable del público y pese al desdén de la crítica. Escritores, editores, libreros y académicos diseccionan las claves

¿Escritores menores, ignorados, denostados? ¿O amados, buscados y envidiados? ¿Grandes figuras de las letras o meros artesanos de un formato repetido que poco tiene que ver con la alta creación? Los autores de best sellers, libros que consiguen grandes ventas muy rápidamente, viven en la esquizofrenia de una inercia que se ha repetido en la historia: adorados por el gran público, máquinas de fabricar lectores y combustible para la gran industria del libro, son también despreciados por la crítica o la academia por un estilo menos arriesgado que prioriza lo comercial. O por prejuicio. ¿Envidia, recelo, superioridad moral de autores más literarios que los miran por encima del hombro? ¿O justicia literaria de la mano del lector? ¿Hay alguien que tenga razón en todo esto? Sea como sea, la fórmula del best seller sigue siendo el secreto mejor guardado, como un pez que uno intentara atrapar con los dedos en el mar.

“Algunos libros se convierten en superventas y otros no, es un misterio que muchas veces he preguntado a los libreros sin que nadie me dé una respuesta”, confiesa Julia Navarro, ella misma autora superventas de libros sólidos y bien documentados como el reciente El niño que perdió la guerra (Plaza y Janés), una trama de calidad que hunde sus patas en las guerras que azotaron España y la URSS en el siglo XX, una ficción muy solvente realidad sostenida en la pura. "Pero es la magia de los libros, ese factor que hace que algunos lleguen al corazón de los lectores y otros no. Lo demás es una actitud soberbia de quienes creen que solo ellos entienden qué es bueno y qué merece la pena, como si lo que fuera alabado por la mayoría no lo mereciera".

Ese choque entre el gusto masivo y la supuesta virtud de lo minoritario atraviesa el debate, pero se rompe cuando la calidad y la cantidad van de la mano y se esfuma esa falsa incompatibilidad: ensayos como El infinito en un junco, de Irene Vallejo, historias históricas o de aventuras como El nombre de la rosa, de Umberto Eco, El conde de Montecristo, de Alejandro Dumas, Memorias de Adriano de Marguerite Yourcenar o Yo, Claudio, de Robert Graves, otros puramente literarias como las obras de García Márquez, Vargas Llosa, Dickens, Dostoievski o de género como las de Agatha Christie y Conan Doyle han vendido ristras de millones y han hecho cima. Y han logrado algo tan codiciado como pasar al imaginario popular, piedra de toque para calibrar el verdadero valor de un best seller.

"Bajo esa etiqueta colocamos demasiadas cosas y dudo de que sea un género en sí mismo. En realidad, es una expectativa y un resultado", resume Toni Hill, él mismo autor superventas con El verano de los juguetes muertos y hoy editor en Grijalbo, uno de los sellos más comerciales de Penguin. "Como best sellers se agrupan libros muy distintos en la realidad. Entre 50 sombras de Grey y La catedral del mar o entre George Martin y María Dueñas es difícil encontrar ingredientes comunes, pero todos ellos logran que sus obras trasciendan al grupo al que van dirigidos". Y he aquí los ejemplos de ese elemento común: Stieg Larsson consiguió que todos leyéramos novela negra nórdica con la serie que comenzó Los hombres que no amaban a las mujeres; Ildefonso Falcones atrajo a muchos más lectores que los de novela histórica con La catedral del mar; y el Juego de tronos de Martin creó un universo que trascendió masivamente el público del género fantástico. Todos ellos permanecen y se traban en la memoria y la cultura colectiva, el mérito seguramente más difícil de lograr. Su distintivo.

Sergio Vila-Sanjuán ha estudiado a fondo el fenómeno y lo ha puesto negro sobre blanco en Código Best Seller (Alianza), libro de 2011 que sigue siendo un referente en la materia. El periodista de La Vanguardia propone diferenciar entre los “grandes, genuinos, que abren tendencia, y los que se apuntan al carro”. "La caballa del tío Tom, Lo que el viento se llevó, El padrino, Parque Jurásico, Los cipreses creen en Dios, La sombra del viento o Alatriste son libros que representan un universo original, no copiado, genuino. Sus autores han creado ese mundo en general a partir de su propia experiencia", asegura Vila-Sanjuán. “Mario Puzzo, italoamericano, conoció el mundo de la mafia y volcó vivencias que no eran impostadas; Stieg Larsson era periodista económico y también traspasó a sus libros experiencias vitales importantes; David McCloskey (Estación Damasco, Moscú X, en Salamandra) cuenta su universo porque ha estado en la CIA; y hoy no puedes entender el imaginario de los últimos 40 años de EEUU sin Stephen King, él ha inspirado una imagen a través de la cual la sociedad americana se entiende a sí misma. Después, cada uno tiene sus imitadores que se colocan en esa órbita y siguen”.

En España, la foto de esos creadores de universos propios capaces de enganchar a un gran público que antes carecía de ellos incluye a Dolores Redondo, que encontró en lo misterioso del Valle del Baztán el alimento de conexión; Lorenzo Silva, padre literario de una pareja de guardias civiles cuando era imposible imaginarles como héroes; María Dueñas e Ildefonso Falcones, capaces de recrear episodios históricos con una verosimilitud y personajes de gran solvencia; Arturo Pérez Reverte, versátil imaginador de muchos mundos atrayentes; Roberto Santiago, imán del lector infantil y joven de su serie Los Futbolísimos; o Elísabet Benavent, que ha atrapado a millones de lectores adictos al romanticismo.

¿Y cómo lo hacen? ¿Cuál es la fórmula, los ingredientes? He ahí el secreto mejor guardado, el enigma que podría atravesar una buena novela de misterio sin que nadie garantice que pueda atrapar al asesino en cuestión, la fórmula en sí. Define los ingredientes José Antonio Cordón, profesor de Industria Editorial de la Universidad de Salamanca: “Una lectura fluida, agradable, con un nivel de vocabulario, una complejidad léxica y una exigencia de nivel medio; una trama in crescendo; una evolución de los personajes; un conflicto, a ser posible sentimental; el cliffhanger, que cada capítulo acabe con expectativas hacia la conclusión; y una adaptación al conjunto de valores existentes en la sociedad del momento, aunque se sitúen en otro tiempo”. Pero, alto ahí, que nadie se crea que esto garantiza nada porque, como dice Toni Hill, “si existiera una fórmula, las editoriales publicarían varios al año y nunca vemos los que se propusieron como cuentos y no resultaron”.

"¿La literatura comercial está denostada? No me quita el sueño. No espero la palmadita en la espalda de la crítica", dice Elísabet Benavent

Lo explican ellos: "Yo procuro ofrecer al lector obras con mucha tensión, con pasiones, con amor, con venganza, dentro de un escenario histórico, e intento ser sencillo. Las tramas tienen que ser accesibles y que no confunden a los lectores", cuenta Ildefonso Falcones, que acaba de publicar En el amor y en la guerra (Grijalbo), la tercera entrega de La catedral del mar. "Y estoy encantado de que mis novelas gusten a un gran número de gente. Vargas Llosa ha vendido muchísimo, sus novelas son grandes best sellers y nadie puede considerar que no sea literario, pero él es excepción. En esa elección, yo prefiero ser comercial, intentar satisfacer y entretener al lector. No pretendo enseñarle nada". Quien haya seguido la saga sabe bien lo que se encontrará en la nueva entrega: luchas, conquistas, tropiezos y amores en un entorno medieval recreado a la medida de nuestro entretenimiento.

Santiago Posteguillo, premio Planeta con Yo Julia y autor de exitosas novelas sobre la Antigua Roma, considera absurda la identificación de lo que es popular con lo malo y lo que no es popular con lo bueno. "Lo importante es que la obra esté bien escrita, que emocione -de eso va la literatura- y que pueda conducir a la reflexión. Eso es lo que yo intento hacer con mis obras. Dentro del género histórico, yo trato de entretener. Si además consigue que nos emocionemos, que el lector salga de mis novelas habiendo aprendido historia y reflexionando sobre errores que ojalá no repitamos, mucho mejor. Pero lo hago desde el entretenimiento. Prodesse et delectare, enseñar y deleitar es lo que trato".

Para María Oruña, figura ascendente desde Puerto escondido (Destino) hasta su reciente El albatros negro (Plaza y Janés), “los libros son espejos del público y de lo que le interesa, reflejos del tiempo”. Ella defiende lo híbrido que se abre paso en la dicotomía entre calidad y cantidad, entre literario y comercial: "Yo creo que escribo literatura de calidad y un trabajo sólido. ¿Es comercial? Estupendo, porque me va a permitir vivir de ello y pagar las facturas. ¿La fórmula? Yo pongo mucha historia y mucha carga antropológica porque me gusta la ciencia y quiero entender qué pintamos aquí, por qué hacemos lo que hacemos". El albatros negro navega —en sentido figurado y real— rumbo a un pasado sumergido ante las costas gallegas con pluma de calidad y una mezcla de género policial, histórico y de aventuras que funciona.

María Dueñas, la gran estrella del best seller hoy en España, que cabalga sobre grandes cifras desde El tiempo entre costuras y que acaba de publicar Por si un día volvemos (Planeta), define su estilo: “Mi literatura es una narrativa clásica, una novela clásica que no tiene interés en un tratamiento absolutamente rompedor de la técnica literaria y que varía en cada título en el universo que construye”. Su nueva novela es hipnótica, capaz de recrear un lugar y un momento histórico (Orán, hace un siglo) a partir de héroes y personajes que podrían ser de hoy y de siempre. "¿La fórmula? Que cautive a los lectores porque hay un conflicto, un universo desconocido, porque los personajes te seducen, por la razón que sea, pero la clave es cautivarlos y para ello hay mil formas: desde el espionaje y los contubernios internacionales de los americanos a que te atrapa Elena Ferrante a partir de lo que pasa en un barrio del Nápoles de la posguerra italiana. La clave es que quieras volver a casa para seguir leyendo".

Seguir leyendo es la clave, tan cierto como el prejuicio que generan los best sellers en la crítica especializada, en la prensa e incluso entre los libreros más comprometidos con la calidad menos pudiente. David Viñas, profesor de Teoría de la Literatura en la Universidad de Barcelona y autor de El enigma best seller (Ariel), subraya que la propia maquinaria de promoción y las estrategias comerciales que acompañan estos libros conllevan “daños colaterales porque en la crítica oficial de los suplementos se activa de forma natural un prejuicio. Aquí la cantidad queda automáticamente asociada a la mediocridad”. A partir de ahí es difícil, asegura, “superar al prejuicio para advertir que sí hay best sellers de calidad, aunque no son la mayoría”.

"Mis libros aportan que se activa la lectura, que se mueve la industria editorial. Contribuyo a un emporio editorial en el que otros libros de menor trayectoria puedan ser publicados", dice María Dueñas

Paz Gil, dueña de la librería santanderina Gil, premio Zenda y premio de la Federación de Gremios de Editores de España a la mejor librería del año, reconoce que no les hace mucho caso porque los sellos editoriales ya lo mueven, ya hacen tanta publicidad, información y tanto ruido alrededor que no lo necesitan. "No es que lo rechace, pero no lo cuido desde la librería. Lo que intento es poner a su lado un libro un poco más literario. Me preocupa la cantidad de merchandising que mandan con cartones y más cartones, es un gasto inútil, no tienes ni espacio ni ganas de promocionarlo", lamenta.

José Antonio Cordón, profesor de Industria Editorial de la Universidad de Salamanca, distingue entre los que vienen reconocidos ya como éxitos de ventas por distintos canales de comunicación y los que surgen desde la boca oreja, los no previstos, que no obedecen a lógicas comerciales sino a otra lógica, como El infinito en un junco. “A partir de ahí se convierten en un lugar compartido para millas de personas, logran una aceptación colectiva y tienen impacto porque han roto la barrera del circuito comercial”. Cordón también subraya cómo se convierte en sustrato fundamental para generaciones enteras, como logró Harry Potter o El señor de los anillos, trascendiendo edades y colectivos y convirtiéndose en vivencia y referente cultural colectivo.

Esa aportación es importante, pero también lo es la más obvia: las ventas, decenas de millas, cientos de millas, a veces millones en todo el mundo. "Mis libros aportan que se activa la lectura, que se mueve la industria editorial, que se expanda la novela en el mundo. Contribuyo a un emporio editorial en el que otros libros de menor trayectoria puedan ser publicados. Objetivamente puedo colaborar y aportar", asegura María Dueñas. Ella es una de las más críticas con la prensa especializada que ignora la existencia de sus libros. "Hazme una crítica negativa y yo la soporto. Pero ni siquiera la hacen. Asume que, por el hecho de vender mucho, por estar publicado por Planeta y tener una aceptación masiva por parte sobre todo de mujeres está penalizada y desdeñada. Es un sesgo incomprensible", asegura la autora, acostumbrada a llenar páginas de periódicos cuando llega a Argentina, por ejemplo, mientras lamenta que Babelia no se hace eco de sus libros. “El pueblo soberano decide qué lee y por qué lee”, asegura Elísabet Benavent. "¿La literatura comercial está denostada? Sí, pero no me quita el sueño. Lo importante es que la gente adquiera el hábito y en sus gustos nadie debería meterse. Yo no espero la palmadita en la espalda de la crítica".

Ildefonso Falcones cree que hay “rencillas e incompatibilidades por parte de autores que no alcanzan esas ventas y reaccionan con esa autodefensa”. Posteguillo asegura que el error está en identificar lo popular, lo que gusta a mucha gente, como significativo de que es malo y recuerda autores que han sido muy populares en su tiempo y excelentes a la vez, como Lope de Vega o Shakespeare.

El profesor Viñas describe cómo algunos autores se molestan porque el capital económico logrado con sus libros no tiene nada que ver con el capital simbólico que no se mide con dinero o fama, sino con un prestigio que solo pueden conceder los expertos, los de la tribu. "Está claro que los agentes con poder de consagración en el mundo literario consideran que los best sellers son cuerpos extraños y habría que expulsarlos. Son los 'mercaderes en el templo de la literatura', en palabras de Germán Gullón".

Esos “mercaderes en el templo” nos traen estos días barcos hundidos en la costa gallega con sus misterios (Oruña), cortes medievales (Falcones) o emigrados del protectorado francés de Argel (Dueñas) como antes nos trajeron espadachines, romanos a diestro y siniestro y un impulso exorbitado a la imaginación. Y a la industria. A disfrutarlo. Y, como escribió Murakami, quien quiera competir, que salte al ring y lo intente.