miércoles, 10 de junio de 2015

El PP endeudó al Ayuntamiento de C. Real con cobros adelantados por privatizaciones 21 millones de euros

(Adviértase la redacción maliciosa y torcida que interpreta al revés la verdad)

M. Chaves, "La remunicipalización que pide Ganemos costaría 7,7 millones de euros solamente en cánones", La Tribuna 10 de junio de 2015

El borrador del acuerdo entre el PSOE y Ganemos para gobernar en la capital plantea un «plan de recuperación» para que el Ayuntamiento vuelva a asumir la gestión del agua o el alumbrado
Ganemos y el Partido Socialista han mantenido ya varios encuentros de cara a la puesta en marcha de un pacto que permita que el sábado Pilar Zamora sea investida alcaldesa de Ciudad Real. En virtud a esos encuentros se ha elaborado un borrador con distintos puntos entre los que destaca la «remunicipalización de los servicios públicos»; una fórmula que plantea la coalición liderada por Carmen Soánez y con la que se pretende que distintos servicios como el agua, el alumbrado o las actuaciones en parques y jardines puedan volver a ser asumidas por el Ayuntamiento. No obstante, tanto los contratos en vigor de los mismos como los cánones que el Ayuntamiento ya ha cobrado por adelantado, y que suman casi ocho millones de euros, suponen, de inicio, un obstáculo para dicha posibilidad.
De esta forma, el primer inconveniente para la vuelta a la gestión municipal de algunos de estos servicios serían los 7,7 millones por cánones para dos décadas que el Consistorio de la capital terminó de cobrar en el verano de 2013. Así, el primero de estos contratos sería el relativo al servicio de agua, cuya concesionaria es Aquona y cuya duración se extiende hasta 2030. Por dicho acuerdo la compañía ya pagó al Ayuntamiento un total de 3,1 millones de euros a finales de 2012. En este sentido, en enero de ese mismo año se planteó una hipotética rescisión a la que la empresa contestó asegurando que reclamaría un total de 21,7 millones si desde la Administración local se activaba el rescate del contrato.
Otro de los contratos más importantes del Ayuntamiento es el relativo al alumbrado público; una  relación contractual con la empresa Elecnor hasta 2033 por la que el Consistorio cobró por adelantado hasta 2 millones de euros en agosto de 2013 y que, además, conllevaba la inversión de otros 6 millones por parte de la compañía para hacer frente a la renovación de la red de alumbrado de la ciudad.
Con todo, la apuesta impulsada en el borrador de Ganemos y el PSOE contempla la posibilidad de tener que hacer frente a todas estas cuantías y explica claramente que habría que «estudiar de forma pormenorizada la situación  de todos los contratos que mantiene el Ayuntamiento de Ciudad Real y plantear un plan de recuperación de servicios municipales que haga posible la paulatina desprivatización recuperando la gestión directa de mucho de estos servicios esenciales». Aun así, se habla de fechas y se especifica que «este plan debería diseñarse durante el primer semestre de esta legislatura, una vez se hagan públicos los resultados de la auditoría ciudadana y el análisis de los contratos».
En una situación similar se encuentra el estacionamiento regulado (la zona azul) para la que Ganemos habla de eliminación, si bien reconoce que «si no es posible la eliminación completa se procurará, al menos, desarrollar una política de reducción». A este respecto, los contratos en vigor que el Ayuntamiento mantiene con Eysa y Dornier se extienden hasta 2033 en el primer caso y hasta 2030 en el segundo. En virtud de los mismos, Dornier ya adelantó un canon de 1,5 millones en 2010 frente al de 1,2 que abonó Eysa en 2013.  

recaudación y parques. Otros grandes contratos sobre la mesa, aunque sin cánones de por medio, serían los relativos a los servicios de parques y jardines, y recaudación municipal. En el primero, la relación contractual con Inditec concluye el 31 de diciembre de este año y cada doce meses el Ayuntamiento ha abonado más de dos millones de euros; mientras, la relación con SCI para la recaudación municipal se firmó por un periodo de cuatro años y concluirá en 2018. En este caso, el Consistorio paga a la concesionaria más de 8,4 millones de euros más IVA.
Junto a otros de menor cuantía y que también deberían estudiarse de acuerdo a la postura del borrador de Ganemos y el PSOE, quedaría por ver que ocurre con el servicio de autobús municipal, aunque en este caso se trata de una concesión administrativa por la que el Ayuntamiento abona a Iberconsa a final de cada año la diferencia resultante de los gastos por la gestión y los ingresos por billetes. Suelen rondarse, según datos de los últimos ejercicios, los dos millones de euros

martes, 9 de junio de 2015

El timo de Apple y de la informática de pago


Excerpta de Internet: 

I

José Miguel Ridao, El timo de Apple:

Confieso que hace unos meses regalé a la parienta un iPad 3 con segundas e interesadas intenciones. Cuando abrimos el paquete todo era muy bonito, muy limpio, muy de diseño, muy minimalista. Aparato extraplano con el logotipo de la manzana, que por cierto está registrado desde los tiempos de Adán y Eva. Los primeros problemillas vinieron al ponerlo en marcha y conectarlo a Internet, pues empezaron a solicitar infinidad de datos, y a las primeras de cambio ya te pedía un "ID de Apple". Que yo sepa, eso no lo pide un PC en la vida, pero bueno, hay que hocicar, se registra uno en su página, se les da información confidencial, y encima debemos estar agradecidos porque entramos en el selecto club de los "afortunados dueños de un dispositivo de Apple". A estas alturas ya han transcurrido unas cuantitas de horas y las narices se han hinchado unos milimetrillos, pero bueno, todo el mundo dice que no nos arrepentiremos, que nos convertiremos en adoradores del cacharro... Pasan los días, y uno hace el intento de meter datos de interés, profesionales y de ocio (fotos, documentos...). ¡No tiene ranura para tarjetas de memoria de ninguna clase! Los señoritos de Apple, con tal de mantener el diseño longuilíneo y airoso de sus aparatos, no consienten en el mínimo huequito, y tienen la jeta de decir que así no entran virus. Eso es como si yo decido no morir de una indigestión porque me pongo en huelga de hambre. Y la gente va y se lo cree. ¡Increíble! Total, que para meter archivos en el cacharro hay que buscarse la vida a través de no sé qué coño formatos y no sé qué coño iTunes, que me suena a Pioline pero con cara de mala leche, la que tengo desde hace un rato. En fin, es lo que hay. De todos modos insisto, porque me viene muy bien meter documentos del trabajo, así que allá que voy con unos cuantos archivos Word y otros Excel, y... ¡¡no los abre!! Claro, Office es de Microsoft, que es la competencia, pero es que tampoco tienen un programa compatible tipo Open Office, para qué, parece ser que se pueden descargar maravillas desde Appstore, pasando por caja, pero yo no tengo ni tiempo, ni ganas, ni dinero ni estoy para tonterías de los listos éstos que se creen la pera y no pasan de manzana.


II 


Comentarios a Ridao:

Hago desde aquí un llamamiento a los incautos: no os dejéis engañar por los cantos de sirena del fantasma de Steve Jobs. No os gastéis vuestro dinero tontamente. Existen cacharros que hacen lo mismo por la mitad de precio, y además son compatibles con todo, no hay que andar metiéndose en foros cada vez que queremos poner la virgulilla a la ñ. Apple es un timo con todas las letras. Si queréis un tablet de diseño os compráis uno de otra marca y lo tuneáis, que seguro que se puede. Os ahorraréis muchos disgustos, y además os libraréis de ingresar en una secta que tiene todos los visos de acabar muy malamente.
Y eso de que no tienen ranuras por estética: un mojón para los manzaneros. No la tienen para que no puedas meter nada que no hayas pagado previamente.

El día que vi este capítulo de Los Simpsons tuve que aplaudir (cópiese y péguese en la barra de direcciones, que no tengo ganas de montar un link):

http://www.youtube.com/watch?v=WL2l_Q1AR_Q

III

El servicio técnico de Apple

La verdad es que son unos jetas, han timado a medio mundo, y ¡cualquiera se lo hace ver!, están abducidos. Lo más gordo es que te dicen: "por 1 euro nada más te descargas una aplicación que te soluciona el problema...", cuando en un PC o en android no hay problema. En fin... Si bien es cierto que venden equipos de buenas prestaciones no menos cierto es que la suelen pifiar en multiples ocasiones, cuando no es la pantalla demasiado brillante es que le quitan disqueteras para que les pagues aparte, etc, Apple da demasiada importancia a la estética cuando lo más importante es la salud del usuario.
Jean Koulev trabajó como técnico en Apple y conoce a la perfección las entrañas de los talleres de reparación de los de Cupertino. Ahora, más de cinco años después de abandonar la compañía -cuando se ha cumplido la cláusula de confidencialidad-, este informático ha hablado con Teknautas para explicar qué es el famoso manual de Apple y cómo se trabaja en la empresa de la manzana.
"El primer inconveniente al que se enfrentan este tipo de talleres técnicos es que están muy limitados. Apple fabrica una serie de equipos con su correspondiente manual para guiar a los técnicos, en el que se explica cómo están fabricados, pieza por pieza. El problema es que si por ejemplo se te estropea tan solo una tecla del topcase, te cambian la pieza entera, que cuesta alrededor de 200 o 250 euros, porque es la política de empresa", ha explicado Koulev.
"Si entra un poco de agua en el trackpad y se estropea el controlador, que es una pieza diminuta, la norma es cambiar todo el componente, que puede costar 80 euros. Sucede lo mismo con el monitor. Si se rompe parcialmente el cristal o solo se ha dañado algo tan absurdo como una bisagra, se cambia todo. Es lo que dice el manual, pero en realidad es una estafa", ha añadido el informático.
No le falta razón: sustituir el cristal de un monitor puede costar alrededor de 50 euros. Si el problema es el LCD, la reparación puede subir hasta los 80 euros. El monitor entero de un portátil, sin embargo, cuesta desde 470 a 680 euros.
Y es que, en la mayoría de ocasiones, la política de empresa obliga a cambiar la pieza entera. "Allí te cambian las piezas por otras, no las reparan. Reciben la pieza de Apple en una caja, la sacan, la cambian por la 'estropeada' y esta la envían a China o Malasia, que es donde realmente la reparan. Nunca se complican. Hay veces que incluso cambian piezas de ordenadores que solo necesitan una limpieza", ha explicado Jean Koulev.
 "En una ocasión, un cliente acudió al servicio técnico para arreglar su ordenador. En realidad, tenía un problema en el disipador, que en este modelo estaba por encima de los chips y parcialmente oculto por el ventilador. Estaba obstruido y se recalentaba, lo que terminó por estropear un sensor. La tienda recomendó cambiar la placa entera, lo que costaba alrededor de 300 euros, en lugar de limpiarlo y cambiar solo el disipador, que hubiese costado 30 euros aproximadamente".
El problema de contratar mano de obra barata.
La explicación de esta política está en que los centros autorizados están sujetos a las directrices de Apple y sus manuales de reparación. Teknautas ha tenido acceso a alguno de estos libros que corresponden a cada modelo y que están a disposición de los técnicos. Si, por ejemplo, el técnico quiere cambiar un elemento, sugiere incluso con ilustraciones qué pautas tiene que seguir, herramientas que utilizar y demás aspectos. En otros casos más complejos recomienda directamente sustituir la pieza entera.
Según Jean Koulev hay otro inconveniente de fondo y que no es otro que la poca preparación de los propios técnicos.
"El problema es que los técnicos no saben manipular las piezas. En el caso del topcase, los tornillos de las teclas son diminutos y además utilizan unos conectores muy complejos de manipular, lo que requiere una gran formación, experiencia y, sobre todo tiempo, algo que no les compensa a la mayoría de centros autorizados. Si te fijas en los manuales de Apple podrás ver que están hechos para imbéciles. Cualquiera podría entenderlos", ha añadido Koulev.
"Los técnicos de Apple ganan de media 1.000 euros al mes. No son competentes. Pero a estos centros no les interesa contratar a grandes expertos porque les saldría mucho más caro. Lo que hace la mayoría es contratar continuamente becarios aún no certificados y ponerlos en marcha", ha concluido.

IV:
 
Víctor Gil, Apple TV: El timo dela estampita:


Comentábamos días atras la capacidad de la marca de la manzana para sacarse por la cara ots y grps. Pues bien, el lanzamiento de los dos nuevos juguetitos de Apple no ha sido una excepción. La cobertura mediática es, sencillamente, impresionante.

De los dos lanzamientos, me suscitaba especial interés el Apple TV. ¿Mis impresiones? Honestamente, una chorrada de las gordas. Si me he enterado bien, lo único que hace el aparatito -monísimo, eso sí- es permitir que los contenidos de iTunes se pueden reproducir en un televisor convencional. Vamos, prácticamente nada que no pudiera conseguirse con una CPU- sistemas media center, o barebone- con salida de TV. Es más diría, que esta segunda opción ofrece la ventaja de permitir la visualización de cualquier tipo de contenido de la red, mientras que el Apple TV es sólo compatible con los contenidos de iTunes. Es decir, si quieres ver algo interesante en tu Apple TV, además del dinerito que te costará el aparato, tendrás que pasar por caja y adquirir el contenido -limitado por la política comercial de iTunes- que te apetezca. Dicho todo lo cual, seguro que será todo un éxito.

Furilo me lanzaba el guante desde su blog para que explicara a qué se debe tanta expectación y atención para estos lanzamientos. Bien, diría que el éxito tiene básicamentes dos patas. Desde el anunciante, un buen premarketing, por supuesto. Desde el consumidor y los medios, la capacidad de Apple para, primero, provocar su atención y, después, anular su sentido crítico. Ya lo hemos dicho. Es LA LOVEMARK entre las ‘lovemarks’. Existen vínculos emocionales con esa marca que sólo pueden compararse con el enamoramiento (otra cosa sería ver cómo ha conseguido esto). Como en el amor, las motivaciones racionales escasean, y de las irracionales los mercadólogos sabemos bastante poco. ¿Cómo explicar de otro modo que el mercado perciba como la bomba de la innovación un teléfono móvil que reproduce música -o al revés, si lo prefieren- y un adaptador de señal para reproducir contenidos desde un PC a un televisor?, ¿Dónde está la innovación? Innovación dentro de su gama y en diseño sí, en funcionalidad en sí misma, ninguna.
 

El cortaypega, uno de los males que atacan a la lectoescritura por culpa del auge de los medios audiovisuales e informáticos


Hace poco, Zulema Calderón, profesora de la Universidad Francisco de Vitoria (UFV), encargó a sus estudiantes de primer año de Derecho una pequeña investigación sobre grandes juristas de la historia. Los jóvenes, de entre 17 y 19 años, tenían que escoger entre personajes de la talla del filósofo Aristóteles, el teólogo Santo Tomás de Aquino, el jurista Hans Kelsen o el médico Wendell Holmes y exponer su aportación a las leyes en un artículo de unos 10 folios.

Cumplido el plazo para la entrega de los trabajos, Calderón los sometió al análisis de Ephorus, un software antiplagio que la universidad empezó a utilizar en el curso 2013-2014. El sistema detectó que los artículos de seis de los 40 estudiantes de la clase contenían párrafos copiados de webs que en conjunto suponían más del 40% del texto. En otros ocho trabajos, el porcentaje de copiado se situaba entre el 15% y el 20%.

“Hablé con cada uno de ellos por separado y les mostré la evidencia. Ephorus da un análisis detallado contra el que no cabe excusa”, señala. Pero lo más preo­cu­pante para la profesora fue la reacción de sorpresa de los alumnos ante lo que no consideraban una falta. “La mayoría lo había hecho sin malicia porque no tenía conciencia de que plagiar estaba mal. Los jóvenes de hoy tienen la cultura del copy-paste metida en su ADN y cuesta sacársela. Como es una generación que no lee, tampoco escribe y como escribe mal, copia. Es un círculo vicioso”, sostiene.

Tecnología para el ‘alumno 3.0’

Las universidades no solo están invirtiendo en tecnología para detectar el plagio, sino también para adaptarse a una nueva realidad que es la del estudiante conectado. En la Universidad Europea lo llaman el alumno 3.0. “Nuestro modelo académico se basa en la clase invertida”, dice Silvia Lavandera, responsable de tecnología. “El alumno asimila los contenidos en casa y hace las tareas en el aula, a la que ya no llega a sentarse y escuchar, sino a generar contenidos multimedia: apps, vídeos, mapas…”, precisa. El centro está testando también el uso de las Google Glass: enfermeros graban su día a día en un hospital y transmiten en tiempo real lo que están viviendo a un auditorio de alumnos de estudios de Salud y Biomédica.

La Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), por su parte, ha creado un corrector electrónico que permite a los docentes trabajar sobre pruebas escaneadas, hacer marcas con el lápiz electrónico o el teclado, mostrar las correcciones o no a los alumnos y enviarles la nota. También permite que los exámenes tipo test se vuelquen en el programa y se corrijan de manera automática.
Por último, está Revisely, una aplicación que ayuda a los docentes en la tarea de corregir textos: detecta errores gramaticales y faltas de ortografía, y los acompaña de comentarios al margen. Además, proporciona al profesor la posibilidad de anotar sus propias observaciones y recomendar cambios al alumno. El programa nació hace un año en Holanda, donde es utilizado por las universidades de Tilburg y Utrecht, y está tratando ahora de introducirse en España, donde ha recibido 100.000 euros en capital semilla de la aceleradora Impact.

Al igual que Calderón, profesores de todos los niveles educativos se enfrentan a diario a la misma ingrata experiencia. El plagio de documentos académicos ha existido siempre, pero hace 20 años no era tan fácil como ahora. Se podía copiar un libro, pero había que hacerlo a mano, lo que al menos obligaba a una lectura superficial. Ahora, en cambio, la tarea que podía tomar horas se ha reducido a dos toques sobre la pantalla del móvil.

En 2007, la Universidad de las Islas Baleares efectuó una encuesta sobre esta práctica entre estudiantes usuarios del portal Universia. Los investigadores encontraron que seis de cada 10 alumnos aceptaban haber copiado y pegado fragmentos procedentes de una web. Además, nueve de cada 10 afirmaba que esta era una práctica extendida entre sus compañeros.

Frente a esta problemática, las universidades españolas han empezado a blindarse. Al igual que la UFV, muchas han incorporado tecnologías para la detección de plagios, algunas desarrolladas por ellas mismas y otras por terceros. En septiembre pasado, por ejemplo, la Universidad de León informó que pagará 9.000 euros al año por la licencia de Turnitin, un proveedor estadounidense de software antiplagio, aprovechando un descuento del 50% conseguido para sus asociadas por la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE). La institución leonesa tomó esta medida después de que en una prueba piloto detectara que el 60% de los trabajos de sus estudiantes presentaba algún nivel de plagio.

Turnitin es el sistema más popular en España, entre otras cosas porque puede integrarse en Moodle, la aplicación web de acceso gratuito que utilizan casi todas las universidades españolas para administrar sus campus virtuales. La herramienta compara las frases de los textos analizados con los publicados en 45.000 millones de páginas webs. Luego muestra las partes coincidentes y las fuentes de las que han sido tomadas para que el profesor pueda valorar el grado de similitud.

“Llevamos tres años usando Turnitin”, indica Pedro Pérez Celis, subdirector para asuntos de gestión del conocimiento e infraestructuras de la Universidad Pontificia Comillas ICAI-ICADE. “El primer año, la tasa de copia era alta, pero el último año ha bajado bastante porque el sistema tiene un efecto disuasorio: el estudiante es consciente de que si plagia, lo van a coger”, precisa.

Es una generación que no lee, tampoco escribe y como escribe mal, copia. Es un círculo vicioso
Turnitin informa de que actualmente 31 instituciones educativas usan la aplicación en España. De ellas, 21 son universidades y 14 son escuelas de educación secundaria. En el mercado hay más proveedores: la sueca Urkund, la francesa Compilatio, la británica CopyScape, la polaca Strike Plagiarism y la española Approbo son algunos.

La Universidad Oberta de Catalunya (UOC), 100% online, es de las que ha desarrollado su propia herramienta, aunque esta compara los textos de sus alumnos con documentos de su base de datos. Jordi Durán, jefe de proyectos tecnológicos de la UOC, justifica este modelo porque el tipo de plagio más común es el que se da entre estudiantes del mismo centro. Sin embargo, la institución planea atacar también la copia de Internet.

“Estamos valorando entre Turnitin, Urkund y Strike Plagiarism cuál es la que ofrece mayor cobertura y grado de acierto”, revela Durán. En paralelo, la UOC ha puesto en marcha dos nuevos proyectos de investigación, uno para desarrollar un programa que permita comprobar la autoría de un estudiante a partir de su estilo de escritura, y otro para determinar si los vídeos subidos por sus alumnos contienen imágenes originales o han sido tomadas de otros.

Pero por efectiva que sea la aplicación, Zulema Calderón, profesora de la UFV, advierte de que la solución no debe agotarse en la detección: “Hay que atajar el problema en el origen, es decir, en la voluntad del alumno. Hay que explicarle que plagiar no solo es una falta grave, sino que constituye también una oportunidad de aprendizaje perdida”.

Los devastadores efectos del analfabetismo programado

Pedro Luis Angosto, "Los devastadores efectos del analfabetismo programado", en Nueva Tribuna, 5 de Junio de 2015:

Uno de los principales anhelos –quizá el primero- de los republicanos y socialistas españoles de los siglos XIX y XX fue conseguir elevar el nivel educativo del pueblo para que de ese modo fuese dueño y señor único de sus destinos. No hay ni un solo programa electoral de la izquierda española anterior a la guerra civil que no gire en torno a la urgencia de acabar con la ignorancia secular de los españoles, de ahí que cuando en 1931 las izquierdas republicanas llegaron al poder en medio de una crisis espantosa –no olvidemos que en 1929 se había producido la gran quiebra de la economía mundial- su primer objetivo fuese crear miles de escuelas en todos los puntos del país.

Durante siglos la enseñanza había estado en manos de la Iglesia, que es tanto como decir que era propiedad de las clases pudientes. Bien desde la escuela, bien desde los púlpitos, la iglesia conformaba y condicionaba el pensamiento de los españoles según la conveniencia de la oligarquía, utilizando el miedo al castigo divino en el más allá como un instrumento eficaz de control que se complementaba con la represión física en el más acá para los casos de disidencia o comportamiento díscolo. Así fue hasta 1876, cuando Don Francisco Giner de los Ríos, al frente de los catedráticos más prestigiosos de la Universidad, se negó a seguir el Decreto del ministro Orovio que obligaba a aceptar el dogma católico como irrefutable en todas las disciplinas del saber. Su expulsión de la Universidad, supuso el nacimiento de la Institución Libre de Enseñanza, un monumento pedagógico universal que ha sido imitado por países como Finlandia y que aquí sigue ignorándose como si el sabio rondeño fuese primo hermano de Lucifer. Giner basó su pedagogía en la formación integral del niño, del adolescente y del joven: “Y así –diría- los nuevos educadores en ningún momento tratarán de ser meros transmisores del saber, ni siquiera habrán de conformarse con la mera relación instructiva, sino que en todo momento será su ideal el formar hombres nuevos y esto significa atención a todas las facultades del hombre, físicas y espirituales”. Aprender requería disciplina, pero no podía ser un castigo, el niño debía formarse con esfuerzo, pero al mismo tiempo disfrutando, siendo misión del pedagogo encontrar las habilidades de cada alumno y adaptar a ellas el currículo educativo. Si un niño era torpe, muy torpe en matemáticas, no había porque torturarlo durante años con esa materia, sino enseñarle lo más básico e insistir más en aquellas otras para las que mostraba más habilidad. La obra de Giner cristalizó en las primeras décadas del siglo XX, cuando surgió de entre nosotros la mejor generación de científicos, escritores, médicos, músicos, historiadores y políticos de nuestra historia.

La educación franquista basada en la memoria, en el palo, en la omnipresencia de clérigos en las aulas y en gloriosos himnos que aburrían a las moscas, supuso un impresionante retroceso al tiempo de Fernando VII logrando impregnar a todo el sistema de sumisión y fracaso escolar. Al esfuerzo democrático por erradicar el analfabetismo de los primeros años de libertad, sucedieron varias leyes educativas –de las cuales la LOGSE fue la mejor, aunque boicoteada por el sector más conservador y gandul del profesorado- sin que ninguna de ellas lograse implantar un modelo laico, humanista y pedagógico en el que la formación integral del estudiante de que hablaba Giner fuese el objetivo principal, de tal manera que tras varias décadas y con la implantación de la última y desgraciada ley, la ultraconservadora y desgraciada ley Wert, el sistema educativo español sigue basándose en los mismos principios memorísticos del modelo franquista y en el desprecio por aquellos que tienen más dificultades para el aprendizaje, convirtiéndose en un sistema excluyente que imita lo peor del norteamericano e ignora cualquier aportación del tan reconocido sistema finlandés. Giner de los Ríos nunca pasó por aquí. Si a eso añadimos que en comunidades como Cataluña, Madrid, Castilla y León, Galicia o Valencia la mayor parte de los escolares están en manos de la Iglesia católica, es decir del dogma, de la doctrina, de la infalibilidad, del negocio, el círculo de la ignorancia y la ciudadanía se cierra.

Por otra parte, hoy por hoy, la televisión ocupa, más que nunca, un papel fundamental en el proceso programado de analfabetización, contribuyendo de modo fehaciente a matar el pensamiento propio y el espíritu crítico de la ciudadanía. Aunque parezca mentira, es el Estado el único que tiene capacidad para dar o retirar licencias televisivas, pero pese a constatar que el 90% de los contenidos de las televisiones públicas y privadas son pura basura consumida a diario por millones de personas, a ningún gobierno se le ha ocurrido retirarlas por la pésima calidad de sus contenidos. Ya sé, se me dirá que ese es un proceso muy peligroso porque podría ser utilizado como método de censura, pero esa argumentación no sirve cuando se vende veneno en rama las veinticuatro horas del día, cuando el ámbito ideológico de las cadenas de televisión es tan reducido que en poco se diferencia de aquellos tiempos en que teníamos una sola cadena y una censura férrea. Lejos de propiciar una diversificación cultural e ideológica del medio, la aparición de la TDT, que podría haber sido una aportación en ese sentido, ha supuesto el embrutecimiento paroxístico del medio que más influye todavía en la formación de opinión ciudadana. Es que a la gente le gusta Salvame de Luxe, los culebrones, Stallone, Chuck Norris, los realitis y Mariló Montero, pero la verdad es que casi nadie sabía de ellos hasta que aparecieron en la pequeña pantalla que ilumina nuestros hogares. En el proceso de analfabetización que vivimos se han roto por abajo los criterios mínimos de calidad, convirtiendo a la televisión –no sólo a los informativos- en un instrumento fundamental para modificar la mentalidad de las personas por el procedimiento de la gota malaya, del martilleo constante, de la manipulación y el adoctrinamiento, consiguiendo que la mayor parte de la audiencia identifique calidad y cultura con aburrimiento.

Si a estas dos patas de la mesa, añadimos la tercera de las nuevas tecnologías, el carácter adictivo y onanístico de las redes sociales en las que uno queda atrapado creyendo que su misión como persona, como ciudadano, está más que desarrollada y cumplida por el hecho de escribir un comentario que apenas trasciende, y la cuarta de los juegos para videoconsolas y los móviles, no queda más remedio que reconocer que el mundo feliz del que hablaba Huxley es el nuestro: El mito milenario se ha unido a las nuevas tecnologías para conformar un hombre antiguo, individualista hasta decir basta e incapaz para la empatía y la fraternidad, sumiso y acrítico capaz de elevar la voz muy por encima de lo necesario ante el vecino, el amigo o el desconocido, de presumir de cuanto ignora con arrogancia, de despreciar al Maestro y de justificar lo injustificable tanto con su opinión doctrinaria y cerril como con su voto intestinal.

Tales con los efectos del analfabetismo programado en la era de la globalización, una era que de momento está consiguiendo que el paleto inmoral y trincón, que el silente que calla ante los abusos del poderoso y es incapaz de asociarse incluso para defender sus intereses, sea el ser que más abunda en nuestro país y en el mundo mundial, que el trabajador se identifique con los intereses de quien le explota y mire de soslayo a quien sufre tanto como él, que quien vive en condiciones precarias anhele entregar a sus hijos a colegios que basan su sistema educativo en el adoctrinamiento clasista y el dogma de fe, o sea, todo aquello que hace que los poderosos lo sean cada vez más. Casi nada ocurre por casualidad, aunque tampoco nada es irremediable, y hoy, como ayer, la Educación laica, libre e integral de que hablaban Giner de los Ríos y Nicolás Salmerón, Pablo Iglesias y Jaime Vera, Antonio Machado y Bartolomé Cossío, Azaña y Amadeo Hurtado vuelve a ser la única tabla de salvación que nos queda, que le queda al Ser Humano. 

El TTIP ataca la soberanía del pueblo y quiere dársela a las multinacionales

Lola Sánchez y Florent Marcellesi , El TTIP, un traje a medida de las multinacionales, Huffington Post, 9/06/2015

Un fantasma recorre Europa: se llama TTIP. Detrás de estas siglas se esconde el polémico Tratado de Libre Comercio que actualmente negocian Estados Unidos y la Unión Europea. Más allá de cuestiones ideológicas, tendríamos que hacernos una pregunta muy simple: ¿beneficia este proyecto a la ciudadanía? Veamos.

Por un lado, amenaza a nuestra democracia. Además de ser negociado de forma opaca y de espaldas a la ciudadanía (pero no de los lobbies corporativos, los principales agentes consultados durante todo el proceso), el TTIP quiere poner en marcha mecanismos que refuerzan el poder de las multinacionales, frente a la soberanía de los Estados y de la Unión Europea.

Primero propone crear un tribunal de arbitraje privado para resolver desencuentros entre empresas y Estados, el llamado ISDS por sus siglas en inglés (Investor-State Dispute Settlement). Este caballo de Troya de las multinacionales permitiría, por ejemplo, que un Estado tenga que indemnizar potencialmente a una empresa por querer aumentar el salario mínimo (como ha pasado en Egipto), por prohibir el fracking en su territorio (como en Quebec) o por querer defender la salud pública contra las multinacionales del tabaco (como en Australia).

Además, pretende crear el mecanismo de Cooperación Reguladora, cuya finalidad es conducir el proceso de armonización legislativa entre EEUU y UE, de forma que, poco a poco, se vayan ajustando ambas regulaciones.

Según un borrador de negociación del 23 de diciembre, EEUU y la UE deberían ofrecer "una oportunidad razonable para que cualquier persona física o jurídica nacional o extranjera que pueda ser potencialmente afectada" por una nueva normativa pueda "proporcionar información a través de un proceso de consulta pública". O sea, esta herramienta permitirá a las empresas multinacionales presionar a los gobiernos y a la propia UE durante la elaboración de cualquier ley que les afecte. Es la institucionalización del lobbying.

Así que mientras que el ISDS podría servir para invalidar leyes ya existentes, consideradas contrarias a los intereses económicos de las grandes corporaciones, la Cooperación Reguladora funcionaría de manera previa al proceso legislativo, con la posibilidad de obstaculizar el derecho de los Estados y de la Unión Europea a legislar. Se trata de una pinza pre y post-legislativa perfecta.

Por otro lado, el TTIP amenaza gravemente el actual modelo social, los servicios públicos, la agricultura, el medio ambiente, la propiedad intelectual o el bienestar animal, pues busca suprimir las barreras comerciales no arancelarias. Es decir, armonizar las normativas y regulaciones de ambos lados del Atlántico. Por (mala) experiencia previa con tratados de este tipo (como el NAFTA entre EEUU, Canadá y México), conocemos las dinámicas reales que implicaría:

En caso de haber una convergencia normativa en el TTIP, en Europa, ésta se hará tirando hacia abajo las políticas y regulaciones en materia de derechos sociales, laborales, medioambientales, etc, ya que es harto difícil imaginar que EEUU adecue las suyas a las europeas.

En caso de aprobación del TTIP sin convergencia, habrá un dumping social, laboral, medioambiental, etc: las empresas transnacionales intentarán abaratar sus costes, trasladando su producción a lugares con menor protección.

Dicho de otro modo, de aprobarse, el TTIP supondría, entre muchos ejemplos, que se pudiesen comercializar alimentos, transgénicos, cosméticos o productos químicos hoy en día prohibidos en Europa por considerarse nocivos para la salud, el medioambiente o la protección animal.

Además, tal y como reconoce la propia Comisión Europea, y a pesar de tener este año en París una cumbre decisiva para luchar contra el cambio climático, al fomentar el transporte transatlántico, el TTIP supondrá un aumento de las emisiones de CO2.

Pero no solo eso, según un estudio de la Universidad de Tufts en Boston, el único realizado bajo un modelo económico de Naciones Unidas que toma en consideración variables como el desempleo y la desigualdad -sin embargo ausentes de los estudios de la Comisión Europea-, el TTIP supondría la pérdida de 600.000 empleos en toda Europa.

Así que, volvamos a preguntarnos: ¿a quién beneficia el TTIP? Sin la menor duda, daría más poder (y beneficios) a las multinacionales, y a sus socios en política, en detrimento de los derechos de la gente de la calle, de las generaciones futuras y del medio ambiente. Estamos ante un intento de quebrar el contrato social nacido tras la Revolución Francesa, donde "todos los poderes emanan del pueblo", por un "todos los poderes emanan de las empresas". Las multinacionales están redactando su propia Constitución.

Así que nos jugamos mucho en la votación -no vinculante y no definitiva pero altamente simbólica- del Parlamento Europeo sobre el TTIP del 10 de junio en Estrasburgo. Al ser bisagra, los socialistas españoles y europeos tendrán sobre sus hombros una responsabilidad enorme: decidir si están del lado del beneficio económico (de unos pocos) o del bien común (para la mayoría y para la Tierra, hoy y mañana).

Los socialistas se juegan su credibilidad, hoy en el alambre. Porque primero plantearon el rechazo al ISDS como una línea roja, y luego dieron un giro a 180°, para votar finalmente a favor en la Comisión de Comercio Internacional el 28 de mayo pasado junto con los conservadores y los liberales. Segundo, porque no se entendería que un partido que se reclama de la tradición socialdemócrata terminara cediendo sus poderes legislativos a las grandes compañías transnacionales.

Afortunadamente, la ciudadanía está cada vez más informada acerca del peligro de este tratado, tal y como lo prueban las movilizaciones crecientes en toda Europa y en Estados Unidos en contra del TTIP. Nos jugamos mucho: una sociedad donde los intereses de las multinacionales escriban las leyes de todas y todos o una sociedad donde primen la justicia, la sostenibilidad y la democracia. El próximo 10 de junio, cada partido político expresará dónde se quiere posicionar.

Cómo aprobar exámenes tipo test

José Ángel Murcia: "Consejos de un profesor de matemáticas para aprobar un examen tipo test sin estudiar" El País, 09/06/2015:

Eres un procrastinador y lo sabes. Por eso estás leyendo este artículo y no estudiando para el examen. ¿Qué examen? El de mañana, ¿no es mañana el examen? Bueno, así hay más tiempo para estudiar... En todo caso, supongamos que tienes mañana un examen. Supongamos también que no has empezado a estudiar, y que es tipo test. ¿No te has visto nunca en una situación así?

Aunque hayamos hecho todas las asunciones del primer párrafo, aún no hemos terminado de suponer cosas. Los exámenes en forma de test son muy diversos: los hay de respuesta múltiple (puede haber varias opciones correctas) y de respuesta simple. Estos segundos se dan más, tal vez porque los primeros son más difíciles de poner. También hay pruebas en las que responder erróneamente resta puntos y esto -aunque a priori parezca pura crueldad del profesor- responde a la sana idea con que nos encontramos los maestros (“si no sabe nada, no puede sacar más de 0”). Piénsalo: si las respuestas erróneas no restan puntos y hay cuatro respuestas posibles en cada pregunta, la expectativa de responder al azar sería la de acertar en una de cada cuatro ocasiones, esto es, se espera que un 25% de las respuestas sean correctas… ¡la nota sería un 2,5! (aquí está la explicación matemática).

En realidad si las respuestas erradas no restan y sigues alguno de los consejos que se plantean a continuación, las expectativas pueden ser aún mayores y acercarse a ese ideal que tenemos los que hemos sido alumnos: a̶p̶r̶o̶b̶a̶r̶ ̶s̶i̶n̶ ̶m̶e̶r̶e̶c̶e̶r̶l̶o̶  aprobar sin estudiar.

1. Tanto si las preguntas incorrectas restan nota como si no, asegura primero las preguntas que sí que te sabes -alguna sabrás, aunque no hayas estudiado-. Hay quien dice que las preguntas anteriores y posteriores a las respuestas que ya has respondido no suelen repetir la misma opción, pero eso dependerá del nivel de maldad del profesor (nada le impide colocar las cincuenta respuestas correctas en 50 aes consecutivas). También puede que haya utilizado algún generador de test que reordene las respuestas de forma aleatoria, o que el diseño de las respuestas correctas siga patrones, cenefas o contenga mensajes secretos como “b/e/b/e/c/a/c/a”. Así que no tengas eso en cuenta.

2. El segundo consejo pasa por intentar a continuación las preguntas que veas accesibles y descartes en ellas esa respuesta que es imposible por ilógica o contradictoria. Es una norma no escrita en los exámenes tipo test, casi siempre hay una opción que se puede descartar. A veces no depende ni siquiera de la pregunta: si las respuestas son guepardo, lince, pantera y perro, yo descartaría “perro” por no ser felino.

3. También hay ocasiones en las que una respuesta se puede descartar por no tener concordancia en género o en número con la pregunta. Eso aumenta las probabilidades de aprobar respondiendo al tuntún sobre el resto de preguntas sin descartar.

4. La economía, la complejidad de encontrar buenas respuestas falsas -o las pocas ganas de complicarse la vida del examinador- nos lleva a un consejo que podemos encontrar en la mayor parte de foros: las respuestas largas, elaboradas y concretas suelen ser las correctas, nadie se molestaría en escribir una respuesta falsa muy larga (tal vez por miedo a delatarse). Habría que poner en cuarentena ese consejo dado que, como decíamos antes, no sabemos cómo de perverso será el examinador. Sin embargo, en la web encontramos de todo, y en esto de responder pruebas sin tener ni idea hay mucho gurú que recomienda que “en caso de duda, contesta siempre c)” o “elimina las que digan NUNCA, SIEMPRE, TODOS o NINGUNO”, consejos que no parecen tener mucho fundamento.

De hecho, William Poundstone ha estudiado los fallos inconscientes en la construcción del sistema en un centenar de pruebas oficiales y nos recomienda apostar por “todas las respuestas anteriores son verdaderas” o por “todas las opciones anteriores son falsas” (¡nunca para la misma pregunta!), dando como dato que son respuestas acertadas en el 52% de los casos. Pounstone es autor de una biografía de Carl Sagan y de un libro sobre el dilema del prisionero (y tiene una cuenta en twitter dedicada a anagramas de su libro Rock Breaks Scissors: a Practical Guide to Outguessing and Outwitting Almost Everybody) .

5. No olvides la ley de Benford, ¿no conoces la ley de Benford? Esta historia empieza cuando, a finales del siglo XIX, el astrónomo Simon Newcomb observa que las páginas correspondientes a los dígitos 1, 2 y 3 de los libros de tablas de logaritmos que había en la biblioteca estaban más gastadas que las correspondientes a dígitos altos como 7, 8 o 9.

Cincuenta años más tarde -y de forma independiente- el físico Frank Benford formuló que, en números de varias cifras que provengan de medidas físicas (áreas de regiones, longitudes de ríos...), la probabilidad de que el primer dígito no nulo sea 1 es del 30,1%. El resto de los dígitos van decreciendo en escala logarítmica teniendo para el 2 un 17,6% y siendo el menos probable el 9 con un magro 4,6%.

Para tratar de entender (que no demostrar) la ley de Benford podemos pensar en un conjunto de datos que la cumple. Por ejemplo, un censo electoral con los números de las viviendas de un número grande de personas. Como las calles no son infinitamente largas, los números se agotan antes o después. A veces no llegarán a completar la decena (casos de calles muy cortas o plazas), lo que aportará dígitos bajos pero más o menos igual repartidos. Sin embargo, otras calles no aportarán más de 20 números, lo que nos proporcionará una mayoría de números que empiecen por 1 (todos los que van desde el 10 al 19 además del 1). Más aún en una calle larga que llegue, por ejemplo, al 200, ¡más de la mitad de las casas empiezan por uno!

Hay muchos otros números que no cumplen esto, como ocurre con los que se extraen al azar -como los de la lotería- o fruto de funciones aleatorias o distribuciones uniformes. En esos casos podemos esperar encontrar un 1 como primer dígito con una frecuencia del 11,11…%, al igual que cualquier otro de los 9 dígitos distintos de 0.

La ley de Benford se utiliza para cosas como testar seguidores falsos en Twitter u operaciones bancarias fraudulentas y fue famosa hace unos años cuando un profesor de matemáticas la utilizó para decir que los papeles de Bárcenas eran falsos, porque cifras como el número 6 encabezaban más asientos de lo que Benford predecía. Se había calculado las frecuencias para los asientos entre 2002 y 2008 pero obviaba el pequeño detalle de que, desde la introducción del euro, el 6 es el dígito que arranca todas las cifras que antes empezaban por… 1 (recuerda lector que un millón de las antiguas pesetas son 6.000 euros). O sea, que los papeles de Bárcenas en pesetas sí que cumplían la ley... salvo alguna cosa.

Y todo esto ¿en que afecta al examen de mañana? Pues en que si sabes que los datos provienen del mundo real, apuesta por las respuestas que empiecen por 1.

Espero que todos estos consejos -poco éticos teniendo en cuenta que soy profesor- te sirvan de algo, aunque lo que más te va a servir si mañana tienes un examen es ponerte a estudiar. Eso sí, siempre que el examen no tenga preguntas demasiado autorreferentes como la siguiente:

Si elegimos al azar una respuesta a la pregunta, ¿cuál es la probabilidad de acertar?

a) 25%
b) 50%
c) 0 %
d) 25%

lunes, 8 de junio de 2015

13 libros para amargarse la vida

Pepe H. "13 Libros que arruinarán tu vida para siempre. Hay libros tan buenos que te arruinan la vida y vale la pena". 6 de mayo de 2015:

1. Llamadas Telefónicas, de Roberto Bolaño, arruinará tus ambiciones literarias

¿De qué trata?

Todo el mundo conoce a Bolaño por Los detectives salvajes, una oda a la entrega incondicional de los poetas a su obra.

¿Por qué te arruinará la vida?

Llamadas telefónicas es todo lo contrario, es un libro de historias brutales sobre gente que apostó con su vida a la literatura y perdió.

2. Sin novedad en el frente, de Erich María Remarque, te arruinará las películas de guerra.

¿De qué trata?

Es la historia de un grupo de jóvenes convencidos por sus profesores para alistarse en el ejército y luchar en la Primera Guerra Mundial.

¿Por qué te arruinará la vida?

Antes de empezar a conocer a los personajes y agarrarles cariño, el narrador te platica a detalle la muerte de cada uno. En la trinchera los jóvenes descubren que la guerra es un sinsentido, que no hay dignidad en la muerte, que su patria los ha abandonado y que todas las películas de Rambo mienten.

3. Alta fidelidad, de Nick Hornby, te arruinará la música y las relaciones de pareja.

¿De qué trata?

Si alguna vez hubo una buena novela sobre una ruptura amorosa, es ésta. La historia transcurre a muy buen ritmo entre toneladas de referencias a la cultura pop del siglo pasado y la obsesión del narrador por la música.

¿Por qué te arruinará la vida?

En algún momento el protagonista se pregunta si toda una vida de escuchar música triste lo ha convertido en un personaje cínico y amargado. ¿Qué tal si es al revés, qué tal si ponernos en el lugar de estos personajes tristes es lo que nos está arruinando la vida?

4. Entrevistas breves con hombres repulsivos, de David Foster Wallace, arruinará tu fe en la humanidad.

¿De qué trata?

El cuento que da nombre a la antología se compone de varias entrevistas, desperdigadas entre los cuentos, donde los entrevistados revelan el lado más sórdido de su alma.

¿Por qué te arruinará la vida?

David Foster Wallace tenía una obsesión con hacer ver a la raza humana como una especie cruel y despreciable, apenas controlada por el pudor y el hastío.
Si acabas este libro y no odias a tu prójimo, eres el Dalai Lama.

5. Fluyan mis lágrimas, dijo el policía, de Phillip K. Dick, te arruinará la ciencia ficción.

¿De qué trata?

Una estrella de televisión despierta en un cuarto de hotel y descubre que ya nadie lo recuerda. Ni sus amigos, ni sus fans, es como si él nunca hubiera existido.

¿Por qué te arruinará la vida?

Toda la literatura de Phillip K. Dick ocurre en un futuro pesimista, sin grandes adelantos como raza, sólo drogas nuevas y tecnología práctica.
El futuro que K. Dick plantea, funciona tan bien que el resto de la ciencia ficción parece una caricatura. Star Wars es emocionante por un rato, pero las expectativas de Phillip K. Dick para la humanidad te atormentarán toda la vida.

6. Cuarteles de invierno, de Osvaldo Soriano, arruinará tu esperanza en el cambio social.

¿De qué trata?

Durante la dictadura militar de Argentina, un cantante y un boxeador se conocen. Ambos han sido llamados para celebrar el aniversario del pueblo, el cantante para cantar las bondades de la dictadura y el boxeador para perder contra el campeón local.

¿Por qué te arruinará la vida?

No hay héroes o grandes actos, sólo una demostración brutal del poder de la dictadura.

7. Sobre héroes y tumbas, de Ernesto Sabato, te hará temer a los ciegos.

¿De qué trata?

Sabato estaba obsesionado con los poderes metafísicos de los ciegos. El capítulo “Informe sobre ciegos” comienza con la frase “¿Cuándo empezó esto que ahora va a terminar con mi asesinato?” A partir de ahí el narrador comienza a platicar con precisión científica sus observaciones sobre la sociedad secreta de ciegos que venden baratijas en el metro; un grupo responsable de muchas atrocidades secretas, que desde hace siglos manipula el destino de la humanidad.

¿Por qué te arruinará la vida?

Sabato te hará perder la fe en el amor, la familia y hasta en la soledad como último refugio. También te hará temer a los ciegos. Se oye mal y políticamente incorrecto, pero eso es lo que pasa.

8. Poeta en Nueva York, de Federico García Lorca, te hará temer a Nueva York.

¿De qué trata?

En 1929, García Lorca fue a impartir unas conferencias en Cuba y Nueva York, en medio de una profunda depresión y confundido por su propia identidad sexual. 
Durante la estancia de García Lorca en Nueva York ocurrió el crack económico del 29, lo que probablemente contribuyó a la imagen que se llevó el poeta de la ciudad.

¿Por qué te arruinará la vida?

Este poemario es un retrato de la ciudad que lo recibió: “Impresionante por fría y cruel… Espectáculo de suicidas, de gentes histéricas y grupos desmayados. Espectáculo terrible, pero sin grandeza. Nadie puede darse idea de la soledad que siente allí un español, y más todavía un hombre del sur”.

9. El hombre sin atributos, de Robert Musil, te convertirá en un resentido social.

¿De qué trata?

Ulrich es un matemático que vive los últimos momentos de paz del Kakania (el Imperio Austro-Húngaro) y dedica un año de su vida a averiguar qué quiere hacer con ella.

¿Por qué te arruinará la vida?

Está dividida en dos tomos, carísimos y difíciles de conseguir; es una obra incompleta, de lectura caótica y garantía de dos o tres semanas en depresión… pero vale la pena. Cada segundo de dolor que esta novela te cause, valdrá la pena.
Alrededor de Ulrich las normas y ambiciones de una nobleza agonizante, cada vez le significan menos. Las ficciones sociales que mantenían su vida en pie comienzan a desmoronarse y, en lugar de sentirse libre, Ulrich se encuentra más solo que nunca.
La vida misma, fuera del libro, pierde sentido cuando recuerdas que todo eso sucedió antes de la guerra que destruyó al imperio.

10. Altazor, de Vicente Huidobro, arruinará la letra de tus canciones favoritas.

¿De qué trata?

Es un poema sobre la muerte de Dios que tardó doce años en escribirse.

¿Por qué te va a arruinar la vida?

En general la buena poesía puede hacer eso y Altazor es un gran libro para entrarle a la poesía.
El problema de este libro es que está muy bien escrito, desde el primer canto que está lleno de imágenes únicas hasta el séptimo, donde Huidobro deconstruye el lenguaje y lo lleva a sus límites.
Al lado de este libro, o de cualquier poema chido, toda la música te sonará igual; las letras de tu banda favorita te parecerán los lloriqueos incoherentes de un montón de muchachos privilegiados.

11. La hija del caníbal, de Rosa Montero, te hará dudar de tu propia moral.

¿De qué trata?

Lucía es una mujer de clase alta en sus cuarentas, que atraviesa una crisis de identidad, pero en general mantiene su vida en orden. Cuando su esposo es secuestrado, debe recurrir a la ayuda de un joven músico y un anciano, veterano del anarquismo.

¿Por qué te arruinará la vida?

Felix, el viejo anarquista, es el que lleva a la historia todo el diálogo sobre la moral. A través de sus anécdotas se pregunta qué tan seguros estamos de las personas que somos, ¿qué hace a la gente cometer atrocidades? ¿En algún momento, sin darnos cuenta, podríamos convertirnos en monstruos?

12. El astillero, de Juan Carlos Onetti, arruinará tu espíritu.

¿De qué trata?

El Astillero es como una película snuff con trama. Desde el principio sabes que el protagonista muere después de que todos sus planes fallaron, lo interesante es ver cómo sucede esta lenta marcha con rumbo a ninguna parte.

¿Por qué te arruinará la vida?

Todos los personajes andan sumergidos en esta lenta marcha. Desde el puerto, todo el mundo parece resignado a una decadencia irreversible y una vida sin sentido.

13. La muerte de Ivan Ilych, de Leon Tolstoy, arruinará tu entusiasmo por la vida.

¿De qué trata?

Alguna vez Vladimir Nabokov la calificó como la mejor novela de la literatura rusa. Ese es un dato desolador, porque Nabokov también era un escritor ruso.

Es básicamente la historia de un hombre que cae de una escalera mientras cambia sus cortinas y muere lentamente por la herida.

¿Por qué te va a arruinar la vida?

Leer la agonía de Ivan Ilych y su camino del miedo a la resignación es especialmente aterrador porque esta es una novela muy corta. Apenas unas páginas atrás, éste era un hombre con éxito, ambiciones y una vida plena; y hasta el último segundo, Ivan Ilych no quiere morir.
La moraleja es que nunca cambies tus propias cortinas.

Por qué es inevitable que la economía española se vuelva a hundir

JUAN CARLOS BARBA Por qué es inevitable que la economía española se vuelva a hundir, en El Confidencial, 5-VI-2015: 

El problema de la economía no era de pérdida de competitividad, como nos han querido hacer creer, ni tampoco de deuda pública, sino de deuda externa.

La recuperación está basada solo en la colocación de deuda a inversores especulativos extranjeros
En esta columna ya he denunciado en multitud de ocasiones la debilidad extrema en que se basa la recuperación económica española, y cómo el discurso del Gobierno de que se han hecho dolorosos ajustes y que esta es la recompensa es radicalmente falso. Todo parte de una incorrecta interpretación de las causas de la crisis, que persiste a pesar de los años transcurridos. Continúa el discurso de que lo vivido entre desde 1995 hasta 2007 es lo normal y que solo circunstancias ajenas a nosotros nos han impedido volver a esa normalidad, cuando la realidad es que durante esos doce años vivimos de prestado y para ello hipotecamos nuestro futuro. Todo impulsado por un entramado de bancos, políticos y empresas de la construcción que se estaban lucrando hasta extremos impensables con la burbuja inmobiliaria. Y cuando se ha vivido de prestado y a uno le dejan de prestar, lo que queda es mucho peor que lo de antes, porque encima hay que pagar la deuda. A no ser que se declare la quiebra, pero eso será tema para otra columna.

No ha habido tampoco una pérdida de competitividad sustancial, ya que las exportaciones antes de la crisis se comportaron muy bien, aumentando siempre más o menos al ritmo de las alemanas, y mucho mejor que las francesas o italianas. Por lo tanto, el problema no era de pérdida de competitividad, como nos han querido hacer creer, ni tampoco de deuda pública, sino de deuda externa. De hecho, este era el único parámetro de las finanzas de la economía española que se había ido totalmente de madre cuando se hundió primero la actividad económica en 2008.
¿Y qué es lo que estamos viendo ahora? Pues exactamente la misma tendencia. Como destaca el Mº de Economía en una reciente publicación, la deuda exterior del país se incrementó en nada menos que 85.500 millones en 2014, después de que en 2013 lo hiciera en 50.600 millones. En 2012, 2011 y 2010 asistimos a una reducción de la deuda, solo ligera, en porcentaje del PIB. En estos momentos la deuda externa ha superado en porcentaje del PIB el récord de Zapatero, llegando a 31 de diciembre al 106,3% del PIB. Este es el parámetro crítico, ya que no pasaría nada si se aumentara la deuda externa pero mucho más el PIB, ya que significaría que el dinero que se pide prestado se gasta correctamente. Pero cuando sucede lo contrario, que es lo que vimos durante la burbuja y lo que vemos ahora, es que el dinero que se pide se gasta o invierte de forma no productiva. En 2014 hemos aumentado en 9.300 millones el PIB, es decir, que para cada euro de PIB adicional generado hemos tenido que endeudarnos con el exterior en nueve. Este es el camino seguro al desastre.

Podría pensarse, como hacen algunos, que se está invirtiendo mucho pero que estas inversiones aún no están teniendo el retorno esperado. Sin embargo, hay dos datos que desmienten esta pretensión. El primero es la evolución de las exportaciones, que según publicó hace poco Eurostat nos sitúa, en cuanto a su crecimiento, en el furgón de cola en el primer trimestre del año y muy por detrás de Alemania, Francia e Italia.

El segundo es que, si así fuera, deberíamos ver un enorme incremento en la inversión en equipo, y no es así, como se puede observar en el gráfico. Se ha producido un cierto aumento, pero sumamente modesto. Es decir, solo una pequeñísima proporción de esa deuda externa está yendo a inversiones productivas.

Y, yendo a lo concreto, ¿de dónde está saliendo ese dinero? La respuesta nos la da el Tesoro Público, que en su última estadística de abril sitúa la deuda del Tesoro en manos de extranjeros en récords históricos tanto en valores absolutos como en porcentaje. El incremento en los últimos doce meses ha sido de 109.589 millones. El año 2014 cerró con un aumento de 64.356 millones, lo que da cuenta del grueso del incremento de la deuda externa. El aumento de la velocidad en la colocación de deuda a extranjeros (en la que a todas luces no deben estar incluidas las compras del BCE, ya que quedan en el balance del Banco de España), nos está indicando también una incremento en la velocidad del endeudamiento exterior global y explica la mejora de la demanda interna en la primera parte del año. 


Pero, como cualquiera puede entender, la situación es insostenible no ya a largo, sino a medio plazo. Estos últimos días ya hemos tenido un primer susto cuando el bono español a 10 años ha superado el 2,2%. Aún es poco, pero todos los grandes finales tienen pequeños comienzos. En el momento en que los inversores extranjeros, dinero caliente a más no poder, dejen de comprar deuda española y se empiecen a salir de esta, la “recuperación” de la economía se disolverá como un azucarillo y nos encontraremos a los políticos echándole la culpa a cualquiera menos a quienes la tienen de verdad: ellos mismos.

Leer más:  Por qué es inevitable que la economía española se vuelva a hundir. Blogs de Gráfico de la Semana  http://blogs.elconfidencial.com/economia/grafico-de-la-semana/2015-06-05/por-que-es-inevitable-que-la-economia-espanola-se-vuelva-a-hundir_869534/#lpu6YbmmAyB8Q2IQ