domingo, 14 de junio de 2015

Los tres lenguajes, por Diego Meca

Diego Meca, "Los tres lenguajes", en Nueva Tribuna12 de Junio de 2015:

Una de las muchas maravillas que nos ofrece este mundo hipercomunicado que nos ha tocado vivir, es la tendencia a confundir el lenguaje hablado con el lenguaje escrito.

El otro día me preguntaban si escribo lo que pienso.

La pregunta es muy interesante y da para mucho.

Escribo porque me parece misterioso y me ayuda a descifrar lo que pienso.

El lenguaje escrito en nada tiene que ver con el hablado y mucho menos con el abstracto, anárquico y surrealista, cautivo en la luminosidad impredecible de la mente. Son tres formas distintas de ejecutar la realidad… o la fantasía.

Lenguajes escritos hay muchos: el poético, el periodístico, el comercial, el telegráfico, etc. Y lenguajes hablados otros tantos: el académico, el político, el de la calle, el cheli, el portuario, el carcelario, etc. De la mente no sabría decir cuántos hay. Puede que haya tantos como individuos.

Prefiero escribir porque hablar implica pensar rápido, y pensar rápido machaca el cerebro. Y hay una afirmación que siempre que la uso, escribiendo o hablando, me trae infinidad de problemas, problemas de credibilidad.

Creo que el origen de todos los males radica en la falta del ejercicio de la verdad, en la práctica cotidiana de la verdad; la verdad con minúscula; la otra es otra cosa, y hay muchas.

Pensamos en clave de irrealidad porque no podemos pensar en clave de presente; para el pensamiento, el presente no existe. Y así, cuando pensamos en pasado la memoria distorsiona el recuerdo, y cuando pensamos en futuro estamos imaginando. Nunca pensamos en clave de absoluta realidad.

John Banville dice que «Madame Memoria es una gran y sutil fingidora».

En una de mis novelas inéditas aparece un personaje, el Dr. Pennington, un científico, físico, biólogo y psiquiatra que, tras muchos años de trabajo e investigación, consigue elaborar lo que él llama LA TABLA PERIÓDICA DE CARACTERES Y PERSONALIDADES DE LOS HUMANOS. No es una tabla plana como la Tabla Periódica de los Elementos. Su “Tabla” es un cuerpo volumétrico donde se enlazan figuras poliédricas. Porque el Dr. Pennington sostiene que cada tipo de individuo tiene distintas caras; no solo de cara a los demás tipos, sino consigo mismo, para su verdad íntima.

Lo que en la ficción, y con la ayuda del Dr. Pennington, desarrollo en esa novela, es lo que solemos hacer cuando conocemos a alguien, decir o decirnos: Este es rico, pobre, listo, tonto, generoso, tacaño, feliz, desgraciado, etc., etc.

No podemos evitarlo, nadie escapa, cada cual tiene que estar en una casilla, en un poliedro de la Tabla Periódica de Dr. Pennington. No hay esperanza. No nos dejan cambiar. No nos dejan mejorar. Nadie puede ser “uno mismo”; siempre ha de formar parte de un grupo. Es como una degeneración de aquello, mucho más aberrante e injusto, que aún se sigue practicando en determinados círculos: De tal palo tal astilla, su padre era tal o su padre era cual; incluso: Su abuelo fue lo que fue.

Es mucho más fácil dominar lo que se conoce. Lo desconocido, el individuo independiente en su forma de pensar, de ser y de vivir, es, al igual que la mente: imprevisible.

Los primeros mensajes con los que ejercitamos la imaginación de nuestros hijos son fantasías: Los Reyes Magos, Papa Noel, el Ratón Pérez, etc.

Los niños no tardan en descubrir que los Reyes son los padres y lo de Papa Noel y el Ratón Pérez cuentos de la China. Y muchos, en tacita complicidad con sus progenitores (que no quieren que pase el tiempo), ocultan su hallazgo (para poder seguir pidiendo lo que les dé la gana) haciéndose involuntariamente participes de una curiosa metamorfosis: la bella fantasía convertida en oscura falsedad.

Así, con estas premisas, es muy difícil pensar que haya habido alguien que no haya mentido alguna vez en su vida.

No tengo la menor duda de que los grandes conflictos de la humanidad, a nivel colectivo y a nivel individual, han tenido (y tienen) su origen en los fallos y defectos de la comunicación.

En mi opinión el problema radica en los distintos leguajes de los que disponemos y hacía alusión al principio: el lenguaje hablado, el escrito y el de la mente, que, a su vez, son causa y origen de la afirmación que no he dicho y que tantos problemas de credibilidad me ha causado.

Se supone que cuando se escribe se está diciendo lo que se piensa, lo que se siente y lo que se vive. Hablando, no tanto, hablando vemos la cara de quienes nos hablan y hacemos nuestros juicios partiendo de que la cara es el espejo del alma y, con frecuencia, nos olvidamos del lobo con piel de cordero o del beso de Judas.

La problemática afirmación que no he dicho, es: Cuando coincide al cien por cien lo que se piensa, lo que se dice y lo que se hace, es pura casualidad. La misma casualidad a la que se refiere Borges para definir el azar: «Lo que llamamos azar es nuestra ignorancia de la compleja maquinaria de la casualidad».

El ejercicio de la escritura lleva paulatinamente a la desnudez; a la desnudez del alma y del cuerpo; a la desnudez de la vida. Es un acto reflexivo que conduce a sacar lo mejor que se lleva dentro. Un acto que requiere un tránsito pausado por el laberinto de la mente, donde se encuentran cardos y ramas rotas, arenas movedizas y noches de frío que sirven para ver la luz de Sol, las montañas azules, la mar brava o en calma, los árboles del bosque, las arenas del desierto, los pájaros del cielo y las flores de mil colores que Dios nos puso en la Tierra.

5 formas en que manipula el Gobierno la información pública de TVE

"Periodistas de TVE denuncian en Bruselas los últimos 5 casos de manipulación", en Público, 14-IV-2015:

(Miembros del Consejo de Informativos acuden al Parlamento Europeo para defender una Radiotelevisión Pública "independiente, plural y al servicio de la ciudadanía". Caballero: "Esta TVE es peor que la de Urdaci". Los periodistas de ABC copan las tertulias de Televisión Española. Redacciones paralelas como la de TVE se extienden por el resto de las cadenas del PP)

El Consejo de Informativos de TVE ha acudido este martes al Parlamento Europeo para denunciar, por enésima vez, la manipulación progubernamental que se realiza desde los telediarios de TVE y defender una Televisión Pública independiente, plural y al servicio de la ciudadanía. 

De esta manera, el presidente y vicepresidente del Consejo de Informativos, Alejandro Caballero y Xabier Fortes, han mantenido una reunión con los diputados españoles a los que han entregado un texto con cinco casos flagrantes de manipulación informativa a favor del Ejecutivo de Rajoy. 

Asimismo, el texto también incluye la denuncia de la creación de una redacción paralela, la ocupación de los puestos de dirección por trabajadores con "un sesgo ideológico muy determinado"; y la conversión de los centros territoriales de TVE en "instrumento de propaganda" de los gobiernos autonómicos. 

Los cinco ejemplos que los trabajadores de TVE han elegido para mostrar la manipulación progubernamental son los siguientes:

1. 20 voces de políticos a favor del gobierno frente a 2
de la oposición.
La segunda edición del telediario del 4 de marzo fue un claro ejemplo de las directrices progubernamentales marcadas desde la nueva dirección de informativos. El minutado del principal informativo del día incluye en su bloque de apertura (información política nacional) varias informaciones encadenadas en las que solo se escuchan testimonios del gobierno o del partido que los sustenta, silenciando cualquier crítica de la oposición. 

De hecho, en los primeros quince minutos del TD se escucharon quince declaraciones favorables para el PP o para el Gobierno. A lo largo del telediario se escucharon otras 5 voces más de políticos afines. En contraste, en ese mismo TD sólo se emitieron 2 declaraciones de políticos de la oposición: una de ellas estaba fuera de contexto. La otra se completó con declaraciones del PP que neutralizaban el contenido negativo. En conjunto: 20 voces de políticos a favor del gobierno frente a 2 de la oposición.
El 82% de la información político-económica de ese día fueron noticias favorables a las tesis del gobierno o el PP Así, el 82% de la información político-económica de ese día fueron noticias favorables a las tesis del gobierno o el PP. Solo el 10% se dedicó a noticias desfavorables.

2. Prevaricación del bufete fundado por Montoro
A mediados de este mes salta un escándalo que desde el primer día es destacado en la práctica totalidad de los medios españoles, excepto en TVE. La fiscalía ha abierto una investigación por un presunto delito de prevaricación contra el bufete que fundó Cristóbal Montoro (actual Ministro de Hacienda) antes de entrar en el Gobierno y del que forman parte ex altos cargos de anterior ejecutivo del Partido Popular. 

Por ejemplo, Antonio Beteta, entonces consejero de la Comunidad de Madrid, contrató con ese bufete 2 millones de euros como presidente de una empresa semi-pública (Madrid Network). Poco después, fue nombrado Secretario de Estado de Administraciones Públicas en el Ministerio de Hacienda. TVE silencia esta polémica los primeros días a pesar del debate político que genera.

3. Financiación ilegal del PP e informe de Hacienda.
De igual modo procede la dirección de informativos con otro escándalo que salpica al partido del Gobierno y de nuevo al Ministerio de Hacienda. Ante las reiteradas peticiones de un juez (Pablo Ruz, que investiga la financiación ilegal del Partido Popular) para que la Agencia Tributaria (que depende del Ministerio de Hacienda) le remita un cálculo de lo defraudado, y tras numerosas negativas a hacerlo, finalmente le entrega ese cálculo pero sosteniendo este organismo que no es delito por fraude fiscal y actuando más como defensa del partido del gobierno.
TVE silenció las declaraciones de Antonio Hernando denunciando la comparación de Cáritas con el PP 

Para ello hace circular un argumentario elaborado por un asesor del ministro de Hacienda y hermano del máximo responsable de la Agencia Tributaria en la que se compara la labor del Partido Popular con la de una ONG como Cruz Roja o Cáritas, organización esta última que se dedica a alimentar y dar cobijo a personas desamparadas. El escándalo por esta comparación con Cáritas es inmediato y en unas horas ocupa ya las portadas o las informaciones de apertura de las ediciones digitales de los grandes medios nacionales. 

Ese mismo día comparece de urgencia el portavoz parlamentario del grupo mayoritario de la oposición (PSOE), Antonio Hernando, para denunciar estos hechos. TVE lo silencia. Lo más que se llega es a poner un testimonio al día después (sin pieza explicativa o de contextualización) del líder de la oposición pidiendo una Agencia Tributaria independiente y a continuación, cerrando la información, un total de la secretaria general del partido del gobierno negando la relevancia del caso. 

En ningún momento se hace una pieza de contextualización para explicar el caso ni se cita el malestar creado por la comparación del partido de gobierno con una ONG como Cáritas, y que han provocado una catarata de reacciones contrarias.

4. Imputación de la directora de campaña de la candidata del PP a la alcaldía de Madrid
Una juez imputa en una trama de corrupción (caso Púnica) a Isabel Gallego, directora de la campaña electoral de la candidata del partido del gobierno, Esperanza Aguirre, a la alcaldía de la capital de España. Se informa del caso pero no se cita precisamente el cargo que ocupa la imputada porque no se considera 'relevante para la información'. Tan solo un día antes sí se citaba por relevante  que una de las responsables del Banco de Madrid, intervenido por malas prácticas, había sido un alto cargo del tesoro del anterior gobierno socialista. De nuevo una diferente vara de medir según afecte el escándalo al Gobierno o a la oposición. 

5. Crisis interna en el Partido Popular
En el primer fin de semana de abril, tras las elecciones regionales de Andalucía, todos los medios escritos, de radio y televisión de alcance nacional destacan la crisis interna desatada en el PP tras los malos resultados, y en especial las acusaciones lanzadas desde el sector encabezado por la secretaria general del PP, Dolores de Cospedal, contra otros altos cargos del gobierno y del partido que lo sustenta. Esas duras críticas se sustancian en un comunicado y en declaraciones públicas que se recogen en los distintos informativos nacionales, excepto en los telediarios de TVE, que silencian el asunto. Nos encontramos de nuevo con la práctica habitual de utilizar solo informaciones resaltadas en otros medios que perjudican a partidos de la oposición pero silenciar o minimizar al máximo las que perjudican al gobierno o al Partido Popular.

viernes, 12 de junio de 2015

Una manera ya probada y efectiva de combatir la corrupción

Andrés Oppenjeimer, "Una receta contra la corrupción", en El Mundo, hoy:

Un viejo chiste sobre la corrupción en América Latina que está circulando por internet dice que funcionarios de varios países tuvieron que contestar la misma pregunta: “Honestamente, ¿cuál es su opinión sobre el problema del hambre en el resto del mundo? ”.

El funcionario suizo, asombrado, respondió: “¿Hambre? ¿Qué significa hambre?”. El funcionario cubano, igualmente perplejo, contestó, “¿Opinión? ¿Qué significa opinión?”. El funcionario estadounidense dijo “¿El resto del mundo? ¿Qué significa el resto del mundo?”. Y el funcionario argentino dijo: “¿Honestamente? ¿Qué significa honestamente?”.

La broma me vino a la mente al leer un nuevo libro titulado “La riqueza pública de las naciones”, de los autores suecos Dag Detter y Stefan Folster, que propone una manera audaz para luchar contra la corrupción: la creación de Fondos Nacionales de Riqueza — como los que existen en Singapur y Austria — para evitar el uso discrecional de los bienes del Estado por parte de funcionarios gubernamentales.

Es una idea que valdría la pena explorar en América Latina, donde los escándalos de corrupción que involucran a empresas estatales y funcionarios públicos o sus parientes están en las primeras planas de Brasil, Argentina, México, Perú, Honduras, Guatemala, Panamá e incluso Chile, considerado durante mucho tiempo como el país menos corrupto de la región.

En Venezuela, los funcionarios públicos y los militares se han enriquecido tanto a costa del erario público que muchos se refieren a la élite “revolucionaria” como una “cleptocracia”. Venezuela ha sido clasificado por Transparencia Internacional como el país más corrupto de América Latina, y uno de los más corruptos del mundo.

La receta tradicional contra la corrupción es la separación de poderes, junto con una prensa independiente.

Pero los autores de “La riqueza pública de las naciones” van un paso más allá, al decir que — además de una democracia que funcione — los países necesitan crear Fondos Nacionales de Riqueza, o empresas independientes dirigidas por administradores profesionales para gestionar los bienes públicos, ya se trate de empresas estatales, edificios, o monumentos históricos.

El viejo debate entre la izquierda y la derecha sobre si los gobiernos deben nacionalizar o privatizar es irrelevante, dicen los autores. Lo que realmente importa es la calidad de la gestión de los bienes públicos, y aislar los bienes estatales de las manos de los políticos. En lugar de centrarse en la propiedad de los bienes estatales, el debate debería centrarse en las utilidades de estos bienes, de modo que puedan ser utilizadas para construir más escuelas, puentes y hospitales, dicen.

“La riqueza pública puede ser una maldición si se deja como una bolsa de caramelos abierta, que tienta a los funcionarios públicos con la corrupción y el clientelismo”, dicen. “Esto no quiere decir que toda la riqueza deba ser privatizada. El proceso de privatización tambien ofrece oportunidades tentadoras para el enriquecimiento rápido, el amiguismo, la corrupción y la regulación disfuncional”.

En una entrevista telefónica, el co-autor Detter, un ex banquero de inversión y ex funcionario del Ministerio de Industrias de Suecia, me dijo que decenas de países de todo el mundo ya tienen organismos independientes para gestionar los bienes públicos de manera más eficiente. Pero muchos de ellos no funcionan porque son agencias gubernamentales, en lugar de empresas autónomas cuyos directores son responsables ante inversionistas y socios comerciales.

Y varios países ya tienen versiones limitadas de Fondos Nacionales de Riqueza. Por lo general, el Congreso de estos países elige un consejo de directores externos, que contratan a un equipo de gerentes profesionales externos. Estos, a su vez, hacen una lista de los bienes del Estado, los hacen evaluar para determinar el valor de mercado de cada uno, y deciden qué hacer con cada uno de ellos.

Si el gobierno tiene oficinas públicas en edificios ubicados en zonas exclusivas del centro de la ciudad que podrían generar enormes ingresos, si fueran convertidos en hoteles o alquilados a empresas privadas, los gerentes pueden elegir alguna de estas opciones, me dijo Detter.

En Singapur, Temasek, la versión de un Fondo Nacional de Riqueza de ese país, ha tenido utilidades anuales promedio del 16 por ciento desde que se creó en 1974. Eso ha permitido que el gobierno reciba como dividendo un porcentaje de estas utilidades, y las utilice para la educacion, la salud, o la infraestructura, dijo.

“Esto podría funcionar muy bien en América Latina”, me dijo Detter. “Esa es la mejor manera de combatir la corrupción”.

Mi opinión: Ya hay muchas empresas público-privadas en América Latina que trabajan en forma parecida, pero no una empresa independiente nacional que administre todos los bienes estatales, con directivos que tengan mayor responsabilidad ante la ley que los funcionarios públicos.

Hay que sacar la bolsa de caramelos del alcance de los políticos, para que el chiste sobre el funcionario gubernamental que pregunta “¿Qué significa ‘honestidad’?” pase a ser anacrónico lo antes posible.

Chiste sobre corrupción en América Latina

Un viejo chiste sobre la corrupción en América Latina que está circulando por internet dice que funcionarios de varios países tuvieron que contestar la misma pregunta: “Honestamente, ¿cuál es su opinión sobre el problema del hambre en el resto del mundo? ”.

El funcionario suizo, asombrado, respondió: “¿Hambre? ¿Qué significa hambre?”. El funcionario cubano, igualmente perplejo, contestó, “¿Opinión? ¿Qué significa opinión?”. El funcionario estadounidense dijo “¿El resto del mundo? ¿Qué significa el resto del mundo?”. Y el funcionario argentino dijo: “¿Honestamente? ¿Qué significa honestamente?”.

jueves, 11 de junio de 2015

Una muestra de la maldad (e ilegalidad) de los bancos

I
J. A. Aunión, "Cláusulas suelo, las más resistentes. Unos dos millones de hipotecas mantienen condiciones que la justicia está declarando abusivas. Los bancos defienden que son legales a priori y estudian caso a caso", El País, 11 JUN 2015:

A Mónica Grillo, de 38 años, le agobia la idea de estar pagando hipoteca hasta bien pasados los sesenta. Cada vez que junta unos pocos ahorros, los dedica a ir amortizando la deuda del piso en el que vive con sus dos hijos en un barrio de reciente construcción en Leganés (Madrid). Por eso cuenta que sintió mucha rabia cuando escuchó hablar de las cláusulas suelo, esas que establecen un mínimo a pagar en las letras de la casa por mucho que bajen los tipos de interés. Ella las está pagando, y por su culpa se le encarece la letra unos 2.000 euros al año. Según ha leído, no tiene por qué hacerlo. La justicia está declarando casi todas esas cláusulas nulas por abusivas, porque la mayoría de la gente no fue informada con claridad de lo que estaba firmando.

A ella, que se había subrogado en la hipoteca contraída por el promotor, nadie le había hablado de ningún suelo. Y cuando hace unos meses fue a su banco, Caja España, a reclamar, le hicieron una oferta: “Me dijeron que me la rebajaban del 3,15% al 2,8%, y solo si además contrataba el seguro de la casa con ellos”, asegura. “Me están choriceando”, se queja. Les dijo que no y ha acudido a los tribunales. "Nuestra entidad analiza caso a caso. Cada uno tiene sus circunstancias, somos sensibles a ellas, y actuamos en consecuencia cuando así procede", señala una portavoz de Banco Ceiss (Caja España- Duero).

Han pasado ya dos años desde que el Tribunal Supremo dio un golpe, que parecía de muerte, a esas cláusulas suelo. Pero aún aguantan en vigor en unos dos millones de hipotecas, según la asociación de usuarios ADICAE. Los usuarios, además, siguen desconcertados. No saben dónde ni cómo tienen que reclamar y cuando van al banco a pedir que les retiren esa condición, lo que suelen encontrar es una contraoferta como la que recibió Grillo o, directamente, un rotundo no, asegura Javier Gastón, socio fundador de Denunciascolectivas.com, una de las plataformas más combativas.

El proceso de reclamación.

En ese momento el consumidor puede poner una queja ante el servicio de atención al cliente del banco, que tiene dos meses para responder. Después, si no está conforme, puede recurrir al servicio de reclamaciones del Banco de España. Estas quejas, aunque menos que en 2013, alcanzaron la cifra de 15.479 en 2014. La contestación, en el plazo de seis meses, no es vinculante para el banco, así que el siguiente paso, si no se consigue el resultado esperado, serían los tribunales.

De hecho, las demandas van en aumento, aseguran fuentes jurídicas. Por ejemplo, el Juzgado de lo Mercantil de Segovia recibió 92 en el primer trimestre del año, las mismas que en todo 2013; en el de Málaga, fueron 984 hasta abril (en todo 2014, fueron 2010); el de León, 350 entre enero y febrero; en el de Burgos hay un juez de refuerzo que se encarga casi exclusivamente de estos casos y en Sevilla también hay refuerzos...

La sentencia del Supremo que dio origen a todo esto, de mayo de 2013, declaró nulos los suelos fijados por el BBVA, Cajas Rurales Unidas y NovaGalicia (entidades que retiraron las cláusulas). El alto tribunal dijo que esas condiciones, en abstracto, son lícitas, pero que son abusivas si el proceso no fue transparente, es decir, si no se le explicó bien al cliente qué estaba firmando. Fijó además unas condiciones para establecer esa transparencia que muy pocas entidades cumplen o pueden demostrar que cumplieron. Por ejemplo, que ofrecieron información suficientemente clara de que se trata de un elemento definitorio del contrato y simulaciones concretas de escenarios si los tipos de interés suben o bajan mucho.

Condiciones lícitas.

Los bancos se aferran desde entonces a esa parte de la sentencia que determina la licitud de las cláusulas salvo que se demuestre lo contrario. Han negociado con sus clientes en ocasiones, pero no de forma generalizada, a pesar de que, cuando el usuario ha acudido a los tribunales, casi siempre le han dado la razón. También recuerdan que el Banco de España dijo en un informe de 2010 que esa cobertura de riesgo —que asegura un beneficio al banco en época de vacas flacas— permitió durante muchos años al consumidor acceder en mejores condiciones a una hipoteca. “Son positivas desde el punto de vista del coste medio para los clientes bancarios del crédito hipotecario a lo largo de la vida del contrato”, dice aquel trabajo.

Para Javier Gastón, los gastos en peleas judiciales generalmente perdidas y el daño de imagen se compensan porque muy poca gente acaba denunciando por los gastos que acarrea o por falta de información (entre el 3% y el 5% de los afectados lo ha hecho hasta ahora) y porque, mientras se mantengan en vigor, suponen un beneficio muy importante para las entidades bancarias. Por ejemplo, su eliminación se traduciría en un roto de 129 millones euros en 2015 para el Banco Popular.

A Carlos Villaseca, de 39 años, también le han dicho en su entidad que no le quitan su cláusula. Las condiciones generales de su crédito para comprar una casa en Aranjuez establecen un techo máximo a pagar de un 20% y, como contraprestación, el cliente aceptaba un suelo del 3,75%. Él ni se enteró de que lo hacía. Desde hace unos años está pagando 959 euros al mes, hasta 300 euros más de lo que le habría correspondido sin ese suelo.

En 2006, cuando se reunió en la inmobiliaria con el comercial de Credifimo (perteneciente entonces a Cajasol, hoy de Caixabank), lo único que le dijeron sobre esas condiciones fue: “Eso significa que solo vais a pagar lo que podáis pagar, entre 900 y 1.000 euros al mes. Es una de las mejores hipotecas del mercado; se adapta perfectamente a vuestras necesidades”. Villaseca, entonces, aceptó la explicación, entre otras cosas porque les estaban dando el dinero con sus nóminas como único aval.

Un portavoz de Caixabank explica que este caso es muy particular. Credifimo ha titulizado una parte de las hipotecas (las ha convertido en títulos que los inversores compran en el mercado), lo que no permite margen de maniobra. En las que dependen directamente de ellos, asegura el mismo portavoz, se revisa caso por caso y, en general, intentan llegar a algún tipo de acuerdo.

En Denunciascolectivas.com, y en muchos bufetes de abogados, admiten que en muchos casos los bancos efectivamente, negocian y acuerdan. Pero, eso sí, una vez que se ha presentado una denuncia judicial. Así, la situación hoy es de lo más heterogénea: algunas negociaciones sin publicidad en los bancos; cientos de contenciosos judiciales parados hasta que resuelva una macrodemanda de 15.000 afectados a 101 entidades interpuesta por la asociación de usuarios ADICAE; sentencias que siguen saliendo y aplican lo fijado por el Supremo (si hay falta de transparencia se declaran nulas y se exige la devolución desde 2013); y otras que no le hacen caso y exigen que se restituya absolutamente todo el dinero.

¿Devoluciones?

La primera sentencia del Tribunal Supremo sobre cláusulas suelo, en mayo de 2013, no condenó a devolver el dinero cobrado de más porque entendió que no había mala fe y por “el trastorno grave para el orden público económico” que podría causar, es decir, por la enorme cantidad de dinero que tendrían que desembolsar bancos y cajas, que podría poner a algunas en grave riesgo.
Quedó abierta entonces la pregunta de qué pasaba con el resto de bancos que perdieran juicios, así que el Supremo dijo el pasado marzo que los bancos solo tendrán que devolver el dinero desde mayo de 2013, fecha de la primera sentencia. Entienden los jueces que aquel primer fallo dejó claro que eran abusivas si no eran transparentes, por lo que a partir de ese momento ya no se puede hablar de buena fe.

“No se puede limitar las consecuencias de la nulidad. El Supremo tiene que aplicar la ley, no dictarla”, opina la catedrática de Derecho Civil de la Universidad de Málaga Ana Cañizares. Además, cree que las denuncias irán en aumento, ahora que se han eliminado las tasas judiciales.
La doctrina del Supremo

Los juicios, salvo en pocas ocasiones, suelen dan la razón al consumidor, anulan los suelos y, siguiendo la doctrina del Supremo, condenan a devolver el dinero de mayo de 2013. Sin embargo, algunos jueces no le hacen caso y exigen que se restituya absolutamente todo el dinero, desde el día en que se empezó a aplicar la cláusula.

Esto último es lo que mandan dos recientes sentencias de juzgados de primera instancia de Murcia y Zaragoza ganadas por el despacho de abogados UNIVE. La de Zaragoza, en concreto, argumenta que ha de atenerse, antes que al criterio del tribunal español, a la normativa de la Unión Europea, y esta establece claramente “la no vinculación de las cláusulas abusivas”. Y eso, dice la sentencia del Juzgado de lo mercantil número 2 de Zaragoza el pasado 27 de abril, “ha de tener proyección hacia el futuro, que se conseguirá con su nulidad, y hacia el pasado, eliminando cualquier huella de su existencia, y ello solo se conseguirá si se hacen desaparecer sus efectos, es decir, restituyendo las cantidades”

II

Íñigo de Barrón, "Cláusulas suelo: Si va a reclamar, pase por el juzgado", El País, 10-VI-2015:

Ni la sentencia del Supremo ni el Banco de España han doblegado a los bancos, que solo mejoran las hipotecas si hay sentencia judicial. Hay muchos millones en juego.

Los bancos están convencidos de que los jueces se están comportando al estilo “Robin Hood”. En privado, los ejecutivos señalan que pierden la mayoría de los casos en los tribunales porque tras una crisis financiera larga y profunda, con miles de millones en ayudas del contribuyente, existe un convencimiento social de que la banca es culpable de casi todo lo que reclaman los clientes.

Al margen de este argumento, impregnado de cierto victimismo, la banca atraviesa una pérdida de reputación ante sus clientes como no se recuerda en las últimas décadas. “La base de nuestra relación con los clientes debe ser la confianza y la fidelidad”, ha dicho Ana Botín, presidenta del Santander, y en términos parecidos, Isidro Fainé, presidente de Caixabank.

Entre todos los productos conflictivos, (la mayoría procedentes de las antiguas cajas), las cláusulas suelo de las hipotecas ocupan un lugar destacado. El Supremo estableció que BBVA, Cajamar y Novagalicia (hoy Abanca) debían dejar de aplicar estas cláusulas a partir de mayo de 2013 por comercializarlas sin transparencia. El tribunal no aceptó la retroactividad ni que se generalizara el castigo a todas las entidades con cláusulas.

Los bancos no afectados por la sentencia pierden más del 90% de los casos en los tribunales, según las asociaciones de consumidores. Pero han decidido no eliminar las cláusulas, aunque se reclame, si no hay sentencia de por medio.

Las entidades no ceden porque hay muchos millones en juego: solo el BBVA deja de ingresar 420 millones al año 
La razón es doble: por un lado, se juegan cientos de millones de ingresos ahora que los márgenes están hundidos por la caída de tipos de interés. El BBVA deja de ingresar 420 millones al año por las cláusulas anuladas. Por otro, saben que si hay 3,2 millones de suelos, según el PSOE, no serán más de unos 15.000 los clientes que pleiteen al año, según los consumidores. La banca utiliza la táctica del agotamiento: solo tendrán premio los que puedan pagar el proceso.

El Banco de España no ha sido decisivo en esta pelea. De las 15.479 quejas que recibió en 2014, en 4.777 casos le dio la razón al cliente, pero las entidades solo rectificaron en el 14,2% de los casos. Este bajísimo porcentaje no encaja con la tesis de que la banca quiere recuperar la confianza. El sector se aprovecha de que el Banco de España no puede modificar las cláusulas: “Solo lo puede hace un juez”, afirman en el supervisor.


El PP tampoco quiso cambiar la legislación sobre cláusulas. Las entidades ganan esta batalla, pero perderán reputación. El sector no recuperará su prestigio “hasta que los bancos no entiendan que sus intereses deben coincidir con los del cliente”, dice José María Roldán, presidente de la patronal AEB. El objetivo no parece estar cerca.

La parte más difícil de ser profesor

Peter Greene, profesor, escritor y bloguero "La parte más difícil de ser profesor" en Huffington Post 18/07/2014:

Nunca te lo cuentan en la facultad, y apenas se comenta fuera de ella. Nunca aparece en películas ni en programas televisivos sobre la enseñanza. Los profesores rara vez sacamos el tema delante de personas ajenas al mundo educativo por miedo a que nos haga parecer débiles o incompetentes.

Valerie Strauss reunió una vez en el Washington Post una serie de citas para responder a la pregunta "¿Cuáles son las dificultades de enseñar?" y pidió que dejaran comentarios en la sección. Mi airada retahíla no encajaba bien ahí, así que he decidido publicarla aquí, porque se encuentra en el top ten de las cosas que nunca te explican en la escuela de magisterio.

Lo más difícil de enseñar es lidiar con esto:

Nunca hay suficiente.

Nunca hay suficiente tiempo. Nunca hay recursos suficientes. Nunca hay lo suficiente de ti.

Como profesor, sabes lo que tienes que hacer para que la clase sea perfecta. Sabes las tareas que debes poner. Sabes las recomendaciones que deberías dar a los alumnos. Sabes lo que tienes que aportar para la formación de cada individuo. Sabes todo el material y el contenido que deberías ofrecer. Sabes cómo, cuando surge un momento pedagógicamente aprovechable, lo recibes con una sonrisa y sueltas todo para que crezca y florezca.

Sabes todo esto, pero también te toca hacer cálculos. 110 redacciones sobre la visión de la muerte en el período romántico por 15 minutos para escribir en cada una comentarios bien razonados son... Espera, espera, ¿qué? NO PUEDE SER. Pues sí, más las pruebas de lengua para ver qué tal llevan la gramática y poner algún remedio antes de elaborar el examen definitivo de la unidad (con cinco minutos para evaluar cada uno). Claro, todo esto antes de que Chris hiciera ese comentario sobre Poe que nos dio la oportunidad perfecta para hablar sobre la influencia gótica, y antes de que Alex y Pat empezaran un buen debate sobre las influencias góticas en la actualidad. Sé que si quiero que mis alumnos escriban bien, deberían redactar algo al menos una vez por semana. Pero si voy a prepararlos para la vida real, yo también debo tener mi propia vida para resultar creíble.

Si vas a tomar el control de tu vida profesional, tienes que tomar algunas decisiones difíciles y deliberadas. ¿Qué sé que debería estar haciendo y que no voy a hacer?

Cada año, lo haces mejor. Lo haces más rápido, aprendes trucos, aprendes por dónde se puede cortar de forma segura. Predices mejor los baches que se pueden encontrar los alumnos por el camino. Un buen equipo administrativo te puede ser de gran ayuda.

Todos los días hay que priorizar. Tendrás que elegir las batallas, y siempre te perseguirán las cosas que sabes que deberías haber hecho y no hiciste. Dime el nombre de algún profesor que crea que tiene todo bajo control y no necesite cambiar nada para el año que viene, y te diré que es un profesor terrible. Los mejores maestros que he conocido pueden darte una lista exacta de lo que no hacen bien.

Y no todo el mundo puede sobrellevarlo. Hace unos años tuve una compañera que era genial dando clase. Pero ponía todos los deberes que creía que debía, y una vez, durante el período de exámenes, se pasó un día entero, durante 18 horas, sentada en casa corrigiendo redacciones. Era increíble, pero tuvo que dejar la enseñanza, porque lo de priorizar le partía el corazón. 
Por tanto, si llamas a mi puerta diciendo: "Has recibido un paquete de la editorial Pearson. Ábrelo, coge los materiales, lee el guión y cumple diariamente el horario establecido. Si lo haces, tu clase funcionará a la perfección", yo te miraré a los ojos y te preguntaré: "¿Estás fumado, eres estúpido o las dos cosas a la vez?"

Aquí tienes la metáfora del día.

Enseñar es como pintar una enorme mansión victoriana. Pero no tienes pintura suficiente. Y cuando llegas a alguna parte de la casa, resulta que la madera está estropeada y no se puede pintar directamente. Y cada hora llega un supervisor y te pide que bajes de la escalera y le digas por qué no progresas con más rapidez. Y algunos días, hace un tiempo terrible. Así que coges todo tu arte, y tus habilidades y tu experiencia para realizar una obra con la que la casa acabe en buen estado.

¿Y dónde situamos aquí a los reformadores de la escuela? Son aquellos que te dicen que usar una escalera te convierte en un perezoso, y que deberías trabajar sin ella. Son aquellos que cogen parte de tu pintura cada día para utilizarla de prueba sobre la madera deteriorada, sólo para asegurarse de que la pintura vale (claro, pero ahora tú tienes menos recursos). Son aquellos que se presentan después de haber acabado el trabajo y que dicen a los viandantes: "¿Ves lo bien que ha quedado esa parte? Pues es porque se han seguido mis instrucciones". Y, especialmente, son aquellos que, una vez que el trabajo se ha completado, dicen: "Eh, te has dejado ese trozo sin pintar justo ahí, en ese extremo".

No hay demasiado debate sobre este problema de lo insuficiente. Los profesores de las películas y de la tele nunca se lo plantean (esos sólo imparten una clase al día). Y los maestros odiamos sacar el tema porque sabemos que suena a queja caprichosa.

Pero todas las partes complejas de la enseñanza -las cuestiones técnicas de instrucción, planificación, individualización, tareas administrativas, adquisición de materiales, diseño de unidades educativas y evaluación-, todas esas cuestiones permanecen en la base de lo insuficiente.

Confía en nosotros. Aguantaremos. Nos las apañaremos. Encontraremos LA FORMA. Seguiremos haciéndolo aunque los que se supone que tienen que ayudarnos sigan igual en vez de intentar esforzarse más. Aunque no alcancemos la perfección, nos encaminaremos hacia ella. Pero si me preguntas qué es lo más difícil de enseñar, es esto lo que se lleva la palma.

No hay lo suficiente.

Este artículo se publicó originalmente en Curmudgucation.

Traducción de Marina Velasco Serrano

Cesare Catta, Deberes del verano

La lista de "Deberes del verano 2015" del profesor Cesare Catta, traducida del italiano:

1. Por la mañana, de vez en cuando, camina solo por la orilla del mar. Mira cómo el sol se refleja en el agua, pensando en las cosas que más te gustan en la vida y siéntete feliz.
2. Intenta usar todas las palabras nuevas que has aprendido este año: podrás decir más cosas, podrás pensar más cosas y, cuanto más pienses, más libre te sentirás.
3. Lee lo máximo posible. No porque tengas que hacerlo. Lee porque el verano te inspira aventuras y sueños. Leyendo, te sentirás como los pájaros volando. Lee porque es la mejor forma de rebelión.
4. Evita todas las cosas, situaciones y personas que te hagan sentir negativo y vacío. Busca situaciones estimulantes y amigos que te aprecian y te entienden por ser quien eres.
5. Si te sientes triste o asustado, no te preocupes. El verano, como todas las grandes cosas, trastorna el alma. Intenta escribir un diario donde puedas escribir sobre tus sentimientos (y en septiembre, si quieres, lo leeremos juntos).
6. Baila; sin sentirte avergonzado. En la calle cerca de tu casa o en tu habitación. El verano es un baile. Sería una vergüenza no formar parte de él.
7. Al menos una vez, tienes que ver amanecer. Estar ahí en silencio y respirar. Cierra los ojos, agradecido.
8. Practica mucho deporte.
9. Si encuentras una persona que te gusta mucho, díselo con toda la sinceridad y la gracia de la que seas capaz. No pasa nada tanto si lo entiende como si no. Si no es recíproco, entonces no estaba previsto que él/ella formase parte de tu destino. De lo contrario, el verano 2015 es la gran oportunidad para caminar juntos (y si no funciona, vuelve al punto 8).
10. Recuerda lo que has aprendido en la escuela y consulta tus apuntes.
11. Sé feliz como el sol, indomable como el mar.
12. No digas palabrotas. Sé siempre educadísimo y gentil.
13. Disfruta de películas con diálogos emotivos, sobre todo en inglés. Esto te ayudará a mejorar tus habilidades lingüísticas y tus oportunidades de soñar. No dejes que la película acabe con los créditos. Vive la experiencia todo el verano.
14. Durante el día o la noche, sueña con cómo puede ser tu vida. Durante el verano, reúne fuerzas para no rendirte y haz todo lo que puedas para perseguir ese sueño.
15. Sé bueno.

miércoles, 10 de junio de 2015

Entrevista a Leonardo Padura

Manuel López Ligero, Entrevista a Leonardo Padura, en El Confidencial, 10.06.2015

Y el Premio Princesa de Asturias de las letras es para… Leonardo Padura (La Habana, 1955), icono del policiaco latino, pero también cuentista, como su último libro, Aquello estaba deseando ocurrir (Tusquets, 2015), publicado hace pocos meses en España. En esta entrevista inédita nos habla de estos cuentos, llenos de melancolía, sueños rotos y oportunidades perdidas, pero también cargados de humor y erotismo. Así son sus cuentos. Y así es Cuba, soleada y sombría, la isla que ha retratado en tantas novelas del detective Mario Conde. Padura se aleja en sus cuentos de la temática policiaca pero no de la isla, que es el hermoso y desvencijado pilar que sostiene toda su literatura.

PREGUNTA. ¿A qué se debe que ninguno de los cuentos tenga una temática policiaca?

RESPUESTA: Siento, cada vez más, que el género del cuento se me queda estrecho. Cada vez que se me ocurre una idea para trabajar ya viene con 300 páginas. Pero en este libro hay uno, La muerte pendular de Raimundo Manzanero, que es un juego basado en una pesquisa policiaca. Cultivo mucho menos el cuento ahora. Además, creo que es un milagro lograr un buen cuento policiaco.

P: Borges y Bioy Casares eran grandes fans del cuento policiaco e hicieron varias antologías juntos.

R. Sí, aunque ellos mismos no eran los mejores cultivando ese género. Los mejores creo que fueron los americanos, los cuentos de Hammett y de Chandler. Pero muchas veces son cuentos de 40 o 50 páginas, así que se pueden considerar casi novelitas.

P: Muchos de sus personajes en estos cuentos tienen que renunciar a algo: al amor, a un futuro soñado en la juventud, a conocer el mundo, a pequeñas cosas domésticas... ¿Ser cubano implica siempre algún tipo de renuncia?

R: Por lo menos implica siempre un reto, porque la realidad cubana de los últimos 60 años ha estado muy intervenida por la política y ha estado muy polarizada. De ahí que las decisiones del ciudadano tengan siempre consecuencias, mayores o menores. Algunos de estos cuentos hablan de la posibilidad de quedarse a vivir fuera de Cuba y eso, en el momento en el que los escribí [los años 80 y 90], significaba una renuncia total, era una salida sin regreso. Renunciabas a la ciudadanía, al país, por lo menos en el sentido civil o jurídico.

P: Porque la cubanidad no se pierde.

R: En absoluto. De hecho, te encuentras fuera de Cuba a cubanos que se han ido y que viven más en Cuba que cuando estaban allí. En un libro mío que se llama La novela de mi vida, narro un momento de lo que fue la vida del poeta Eugenio Florit en Miami. Florit hizo de su casa una Cuba propia, y vivía encerrado en esa casa, donde todo lo que tenía era cubano: libros, banderas, objetos, todo. Él se fue de Cuba, vivía en Miami, pero espiritual y hasta materialmente, vivía en Cuba.

P: En La muerte feliz de Alborada Almanza la protagonista sueña con cosas que disfrutaba antes, cosas muy simples como un pastelito, el café o la leche condensada, y cuya ausencia hacen su vida cotidiana más infeliz. ¿Cómo ven las autoridades cubanas que usted haga un retrato del país a través de este tipo de pequeñas miserias?

R. Bueno, nunca me llamaron la atención, pero creo que no les gusta demasiado. Tal vez preferirían que uno escribiera de otra forma, pero también creo que nuestra narrativa está enfocada fundamentalmente a eso, a mostrar la complicada vida que viven los cubanos. Hay un cuento de Francisco López Sacha que a mí me gusta mucho y que es la historia de un hombre que se levanta por la mañana con ganas de ir al baño y que al sentarse rompe sin querer la taza del inodoro. Y es la historia de cómo conseguir un váter nuevo. En el mundo moderno no podemos vivir sin inodoro, es algo básico y fácil de solucionar. Pero en Cuba conseguir una taza del inodoro se puede convertir en la tragedia de la vida de una persona. Hay mucha literatura escrita con estos elementos cotidianos que se fueron deteriorando o perdiendo y que hicieron nuestra vida más complicada, sobre todo en la década de 1990, cuando se llegó a extremos realmente dolorosos.

P: ¿Hoy siguen pasando esas cosas?

R: No tanto. Aun así, el gobierno ha reconocido oficialmente que el salario no alcanza para vivir. Pero la gente vive. ¿Cómo? Buscando estrategias de supervivencia relacionadas con pequeñas corrupciones: el panadero que se guarda un poco de harina, el pintor que se lleva un galón de pintura y lo vende... De esa manera pueden llegar a fin de mes. Esas tramas nos afectan a todos de una u otra forma. A veces, incluso si tienes el dinero para adquirir una cosa, esa cosa no aparece en el momento en el que tú la necesitas, y eso ha creado en Cuba una dinámica de vida muy peculiar.
'El gobierno ha reconocido que el salario no alcanza para vivir. Pero la gente vive. ¿Cómo? Con estrategias de supervivencia tipo pequeñas corrupciones'

P: Otro tema recurrente en estos cuentos es Angola. ¿Cómo afectó la guerra civil angoleña a su generación? ¿Es algo así como su Vietnam particular?

R: ¡No! ¡No! Para nada. No creo que valga la comparación. Cuba es demasiado peculiar. Cuando se habla del socialismo soviético y se piensa en Cuba, es un error. No es igual. Nunca fue igual. Y cuando se habla de una guerra como ésta, que se desarrolla en un territorio extranjero, tendemos a compararla con Vietnam porque es la medida más representativa para estas generaciones. Pero Angola no fue lo mismo. Entre otras razones porque, increíblemente, murieron poquísimos cubanos. Hubo muertos en combate, sí, pero la mayoría murió por enfermedades o por accidentes: el que estaba jugando con un fusil y mató fortuitamente a un compañero, el que no se tomó las pastillas de la malaria y cayó enfermo...

El resultado también fue diferente: con la guerra de Angola se logró la independencia de Namibia y fue fundamental en el desmontaje del apartheid en Sudáfrica. Y otra diferencia respecto a la estadounidense: el cubano tiene una capacidad de adaptación al medio asombrosa. A veces pienso que somos como cucarachas, capaces de sobrevivir a un ataque nuclear. Yo, quizás por mi carácter, por mi oficio, lo sentí de una forma más dramática. En Angola yo conocí, en sus grados más extremos, la bondad y la mezquindad de los cubanos. Estábamos en una especie de gueto, con muy poca relación con la realidad angoleña. Teníamos condiciones de vida muy superiores a las que tenía el resto de la población. Tal vez esta percepción intelectual de haber tenido que estar un año lejos de mi ambiente, de mi familia, de mi trabajo, hizo que yo sintiera mucho más esa situación dramática que se vivía en un país en guerra, distante, y en el que la gente, creo yo, no nos quería demasiado.

P: Usted trabajó allí como periodista. Como el protagonista del primer cuento: La puerta de Alcalá.

R: Exactamente.

P: ¿Y cayó en sus manos un libro dedicado a Velázquez, como le ocurre a ese personaje?

R; Ese libro existe [sonriendo]. ¡Pero yo sí pude ver la exposición de Velázquez en el museo del Prado! [en 1990]. Fui muy temprano e hice una cola enorme para verla.

P: ¿Y también tuvo un encuentro fortuito con exiliados cubanos?

R: He tenido muchos. Tengo muchos amigos que viven fuera de Cuba, en Italia, en Francia, pero sobre todo aquí en España y en Estados Unidos. A veces les dedico todo el tiempo que tengo pero otras veces, cuando vengo en plan promocional, tengo que esconderme de algunos porque sería imposible atender a todo el mundo. Y me duele hacerlo, porque creo que una de las grandes ganancias que tiene el hombre son las amistades, y yo soy muy fiel a mis amigos. Me gusta mucho encontrarme con ellos y celebrar sus éxitos y solidarizarme con sus derrotas. Porque dentro y fuera de Cuba hay de todo, éxitos y fracasos.

P: Usted habrá tenido sus problemas con la censura pero también ha sido muy premiado en su país. Allí le han concedido incluso el premio Nacional de Literatura. ¿Cómo se explica que el gobierno cubano premie a un hereje confeso?

R: He tenido problemas con la censura, por supuesto, pero los mayores problemas los he tenido con textos a priori sin importancia. Hace unos años una pequeña revista provincial me pidió un comentario sobre los Industriales, el equipo de béisbol de La Habana, que es como el Real Madrid aquí. Es el equipo que más seguidores tiene y al que más personas odian en Cuba. Y yo soy muy fan de ese equipo pero en ese momento estaba muy enfadado con ellos y escribí una crónica donde los destruía. Y me la censuraron, no quisieron publicármela porque había en marcha toda una operación de rescate de la imagen del equipo. Eso demuestra que te pueden censurar por la cosa más nimia. De igual forma le digo que todos mis libros se han publicado en Cuba sin que se les cambie una palabra. Las ediciones no son muy grandes, la promoción no es la que se hace en España o en Francia, mi presencia en los medios no es frecuente, pero los libros están ahí.
'He tenido problemas con la censura, por supuesto, pero los mayores problemas los he tenido con textos a priori sin importancia'

P. ¿No los censuraron porque usted se obligó a escribir de una determinada manera para que pasaran el corte?

R: Yo creo que una novela como El hombre que amaba a los perros trasciende todos los límites de lo que pudiera ser considerado permisible en Cuba. Vázquez Montalbán hablaba de un concepto que él llamaba el “techo de permisividad”, y yo creo que un grupo de escritores cubanos llevamos unos años tratando de levantar ese techo e ir ganando territorio de libro en libro.
Este es un proceso que empezamos en los años 80 sin tener una conciencia clara de lo que estábamos pretendiendo, pero ya en los años 90 sí se convirtió en una forma de entender y de expresar la literatura. Y cada vez más la narrativa cubana, el teatro, el cine, tienen una visión más crítica de la realidad y hemos logrado abrir muchos espacios. Recientemente se retiró del Festival de Cine de La Habana Regreso a Ítaca, una película con guión mío y que ha dirigido el francés Laurent Cantet. Se nos dijo que se retiraba porque el director del certamen no la había visto. Después, efectivamente, la vio y decidieron incluirla en la Semana del Cine Francés. Eso significa que a veces hay mayor rigor en la lectura de determinados productos culturales, pero que también hay espacios que se abren. Y lo importante, en cualquier caso, es crear esos productos.

P: ¿Aunque se queden en el cajón?

R: Yo creo que lo que uno no puede hacer es abandonarlos. Crear es tu función como artista. La función del censor será censurártelos pero la tuya es crearlos.

P: ¿Ese “techo de permisividad” acoge también a determinados autores del exilio? Por poner un ejemplo, ¿en los institutos de Cuba se estudia hoy en día a Cabrera Infante o a Reinaldo Arenas?

R: No. En esos dos casos específicos porque ambos pidieron que sus libros no se publicaran en Cuba. Lo que sí ocurre es que allí todo el mundo los lee. Uno de los títulos que ahora se está leyendo mucho en Cuba es Mapa dibujado por un espía, uno de los libros póstumos de Cabrera Infante. Y en mi época de la universidad leíamos Tres tristes tigres. Y también leíamos a Vargas Llosa, que tampoco se publicaba allí. En Cuba ha habido siempre un forcejeo entre lo permitido y lo que realmente se hace. Y no creo, como se ha llegado a decir, que por leer un libro de Cabrera Infante te echaran de la universidad. Entre otras cosas porque si fuera así, a mi grupo de la Escuela de Letras nos hubieran tenido que expulsar de forma masiva.

P: La Cuba que usted presenta puede sorprender a quien, desde España, vea la isla como un destino turístico, soleado y amable. En el cuento Mirando al sol hay orgías, drogas, asesinatos, peleas de perros... Es un retrato bastante sórdido.

R: Ese cuento estaba incluido en un libro que ganó el premio Nacional de la Crítica en Cuba. Circuló sin problemas, porque es parte de la realidad cubana.

P: ¿Como el racismo brutal que se describe? Uno no se imagina la Cuba de la Revolución fuera así.

R: Es que una cosa es que, legalmente, la Cuba de la Revolución elimine la discriminación racial y otra muy diferente que desaparezca el racismo, que es un problema cultural y psicológico muy arraigado. Porque la sociedad cubana fue muy clasista. Fue muy clasista y paradójicamente también muy permisiva, porque de otra forma no sería una sociedad étnicamente tan mestiza. Estos cuentos surgen de la observación. No hablan de problemas posibles sino de problemas existentes en una sociedad. No invento nada, y creo que eso me da una especie de autoridad moral. Y la gente sabe que a veces la realidad es mucho peor que lo que se representa en el arte.
'La gente sabe que a veces la realidad es mucho peor que lo que se representa en el arte'

P: ¿Con la homosexualidad ha ocurrido como con el racismo? ¿Ha cambiado, oficialmente, su percepción?

R: Sí, totalmente. La homosexualidad ya no es un problema en Cuba. Lo fue. Muchos escritores fueron marginados por su homosexualidad, incluido Virgilio Piñera, que fue uno de los grandes escritores cubanos del siglo XX. Lo del racismo es más complicado porque es un problema nacional no resuelto desde sus orígenes. Cuba no luchó por la independencia de España en el mismo momento que otras naciones latinoamericanas por su miedo al negro. Era un país en el que algo más del 50% de la población eran negros y mestizos. Y el ejemplo de Haití fue lo que inmovilizó a la burguesía y a la intelectualidad cubana, que eran quienes debían haber dirigido la lucha por la independencia como lo hicieron en el resto de América. Después de la independencia, a principios del siglo XX, hubo una guerra racial en Cuba, corta pero muy sangrienta. Y la discriminación del negro fue un problema que sólo empezó a solucionarse con las leyes revolucionarias. Pero en la calle todavía está presente, aunque cada vez de forma menos agresiva. Hoy, entre los jóvenes, ya son muy frecuentes las parejas interraciales. Se va superando, aunque puedan quedar algunos prejuicios en el fondo.

P: En el cuento 'El cazador' usted trata el tema de la homosexualidad, con gran detalle psicológico y bastante delicadeza. Es un cuento de 1990. Poco después se estrenó Fresa y chocolate. ¿Fue el momento en el que las cosas empezaron a cambiar?

En ese año se publicaron tres cuentos con personajes homosexuales: El bosque, el lobo y el hombre nuevo, que es el texto de Senel Paz del que salió Fresa y chocolate; ¿Por qué llora Leslie Caron?, de Roberto Urías, que ahora vive en EEUU y que no ha vuelto a escribir; y éste cuento mío. Cuando salió El cazador me pasó una cosa muy graciosa. La gente decía: “¡Coño, si Padura conoce tan bien el tema es que debe de ser maricón!”. [Risas] Yo contestaba: “No, no. Es sólo una experiencia literaria”. En mi época de la universidad y cuando trabajaba en revistas culturales conocí a algunos homosexuales con los que he tenido una relación de amistad cercana. Y creo que la clave de ese cuento me la dio un amigo escritor que me dijo: “Leonardo, el drama real que tenemos los homosexuales es que, generalmente, tenemos relaciones con otros homosexuales. Y a nosotros lo que nos gustaría es tener relaciones con un hombre heterosexual. Y eso no es posible porque cuando ese hombre tiene relaciones, contigo ya también es homosexual. Nunca podemos cumplir nuestro deseo”. Esa fue la clave para hablar de este tema en un momento en el que aún era tabú.

P: En ese cuento también se profundiza en la soledad, en la idea de suicidio... ¿Todo eso lo sacó de otras conversaciones con estos amigos?

R: En parte sí, pero también hay mucha literatura. Este es un personaje trágico, y a mí me interesaba lograr una empatía con el lector, que no lo rechazara. No quería que existiera con él la más mínima reacción homofóbica. Ese podría ser un caso de autocensura, ¿no? A veces piensas que puedes sacar más de ese personaje pero que eso lo dejaría en mal lugar, que podrías ofender a un determinado grupo de lectores. Y entonces prefieres detenerte en ese punto.

P: Su personaje ejemplar por excelencia es el detective Mario Conde. ¿Habla usted a través de Mario Conde de la misma forma que Vázquez Montalbán lo hacía a través de Carvalho o Chandler a través de Marlowe?

Sí, sí. No es mi álter ego, porque yo no he sido nunca policía ni librero como él, pero a partir de la segunda novela, Vientos de cuaresma, es el instrumento que yo utilizo para dar mi percepción sobre la realidad cubana. Mario Conde tiene mi edad, nació en un barrio como el mío, estudió en un instituto como el mío, tiene amigos que se parecen bastante a mí, fuma como yo, bebe más que yo, por que si no yo no podría escribir tanto como escribo... Tiene también esa mirada nostálgica de una juventud que en Regreso a Ítaca llamamos “la era de la credulidad feliz”. Y tiene una relación muy visceral con la idiosincrasia cubana, que es también la que tengo yo.

P: ¿Por qué la alta literatura está hoy tan enamorada la figura del detective? Parece que sus protagonistas son siempre detectives u otros escritores. O ambas cosas.

R: Es que la literatura negra es un género muy generoso. ¿Qué otra cosa es la literatura sino una pesquisa, una investigación, un descubrimiento? Se puede hacer de muchas formas, pero el personaje del detective, el hombre que busca conscientemente desvelar un misterio, hace que esa búsqueda tenga una mayor coherencia. Alejo Carpentier decía que no debemos hablar nunca de nuestros maestros porque a partir de ahí se nos pueden ver las costuras. Yo no estoy de acuerdo y reconozco el magisterio de Vázquez Montalbán a la hora de iluminar mi camino. Y eso que la primera novela de Manolo que leí, El balneario, no me gustó. Era una historia que no transcurría en Barcelona, trataba de un tipo que no quiere comer y que se pone unas lavativas... No entendí nada. Pero luego leí La soledad del mánager y... ¡plas! Me atrapó. Me conmovió. El género policiaco tiene además otra ventaja que Manolo cultivaba muy bien: su capacidad para organizar dramáticamente la historia. A mí me interesa contar historias. La mayor influencia que puedo reconocer es la de la novela norteamericana del siglo XX. Son los grandes contadores de historias. Lo hacían muy bien y lo siguen haciendo muy bien.

'Reconozco el magisterio de Vázquez Montalbán a la hora de iluminar mi camino'

P: Como cubano que es, ¿se refiere a Hemingway?

R: Sí, pero no sólo a él. Me refiero a Scott Fitgerald, a Carson McCullers, a Faulkner, a pesar de sus dificultades... Y entre otros más recientes, a Salinger y a John Updike. A mí el tratamiento policial me ayuda a construir la historia. Y a veces mis novelas no policiales, como La novela de mi vida, El hombre que amaba a los perros o Herejes, acaban siendo más policiales que las que son de puro género. Por ejemplo, cuando cuento toda la preparación de Ramón Mercader para asesinar a Trotski, eso es una novela negra. Sabemos quién es el asesino y quién la víctima, sabemos dónde y por qué se produce ese asesinato, ¡lo sabemos todo! Pero hay un recurso de la novela negra que es la utilización del tempo dramático. ¿Cómo consigo que el lector se trague una historia que ya conoce, con todos sus detalles, y además la reflexión que yo le quiero dar? Pues en vez de contársela de forma rápida se la cuento muy lentamente. Voy dilatando cada acción de Mercader porque el lector quiere llegar al territorio conocido y yo le voy a poner obstáculos para llegar ahí. Esa es una estructura propia de la novela policial. En ese tipo de novelas, a las 20 páginas ya se puede saber quién es el asesino. Lo interesante son los obstáculos que hay salvar hasta llegar a ese descubrimiento.
'Lo que queda pendiente ahora es el tema del embargo'

P: Por último, ¿qué espera de la nueva política estadounidense respecto a Cuba?

R: Mucho. Espero que las cosas, económicamente, mejoren. Por el momento, ya se siente que empieza bajar la tensión histórica que existe entre Estados Unidos y Cuba. Eso es importante, porque para nosotros ha sido una manera muy jodida de convivir. Lo que queda pendiente ahora es el tema del embargo, que es algo real y que afecta a otras empresas que quieren tener negocios en Cuba, a las relaciones financieras, al acceso a préstamos... Lo primero que necesita Cuba es que su economía interna funcione, pero para lograr eso necesita modernizar sus infraestructuras. En Cuba las carreteras son una mierda, las canalizaciones de agua son una mierda, el tren es un desastre, lo mismo que los aeropuertos. Todo lo que permite que una economía sea eficiente, funciona mal allí. Y cuando todo eso se solucione, vendrá lo más difícil: cambiar la mentalidad del cubano, que se acostumbró a vivir sin trabajar o a trabajar lo menos posible. ¡Pero eso no tiene que ver ni con el embargo ni con Estados Unidos! [Risas]. Eso va a ser más difícil de resolver que tener una relación de amistad con Estados Unidos. ¡Poner a los cubanos otra vez a trabajar va a ser del carajo!

Horrores del chavismo

Carmen Ramírez de Ganuza, "La Venezuela chavista. El ex sindicalista y político disidente venezolano Pablo Medina: 'El régimen chavista ha asesinado a mucha gente'", en El Mundo, 9/06/2015:

Pablo Medina pasea su anonimato por las calles de Madrid. Lejos de Venezuela, donde es un "perseguido político" desde que el pasado mes de febrero el régimen de Nicolás Maduro dictó orden de detención contra él, este ex sindicalista, ex diputado y político disidente del chavismo, con 67 años a sus espaldas, podría pasar por un turista más.

Pero la visita del actual secretario general del Movimiento Laborista -un partido legal al que el Gobierno ha prohibido por tres veces presentarse a las elecciones- tiene un objetivo muy parecido al que esta misma semana ha llevado a Felipe González hasta Caracas.

Medina, que califica el viaje del ex presidente socialista español como "una luz en medio del túnel", se reunía ayer lunes con la Comisión de Asuntos Iberoamericanos del Senado y hacía gestiones para hacerlo también con diputados del Congreso para seguir recabando la ayuda de España a la democratización de su país. "España debe ayudarnos a derrocar a Maduro", llegaba a decir a este diario en plena Plaza de la Independencia.

Y es que el que también fuera secretario general del Partido Patria para Todos, del que salió el grueso del primer Gobierno de Chávez, tiene muy claro que el problema de Venezuela no es tanto interno como el resultado de "un conflicto internacional no declarado". Cuenta Medina en Madrid que le tiene muy enfadado Tony Blair por haber declarado hace unos días que 'al pueblo venezolano le ha faltado valor para afrontar la tiranía'. "Hemos estado 15 años luchando solos. Pero es difícil actuar en un país intervenido, Nosotros no sólo nos hemos enfrentado a Chávez, a Maduro y a Diosdado Cabello, sino a los verdaderos poderes internacionales que gobiernan el país".

Porque, según su testimonio y su análisis, "el chavismo ha vendido Venezuela": Por un lado, a los cubanos, que suman 120.000 en su país, y cuyo Gobierno "controla las Fuerzas Armadas y la seguridad"; por otro lado, a los chinos, "que se adueñaron del petróleo, del oro y de las minas de diamantes, y que tienen el control económico de 335 municipios".

Recuerda alarmado el disidente venezolano el día en que Maduro se quitó la banda presidencial para imponérsela al presidente de China, en la visita que realizó a Venezuela el año pasado. "Y luego están los rusos, y los iraníes..."Un panorama adornado por la fuga del país de 400.000 millones de dólares del petróleo, 150.000 de los cuales, a través de la banca pública.

"Un país petrolero como Venezuela tiene hoy un salario mínimo de menos de un dólar diario, que perciben siete millones de trabajadores, casi la mitad de la población activa", dice el antiguo sindicalista, que en 1998 advirtió de la deriva dictatorial de Chávez y que, a diferencia de sus correligionarios, rechazó entrar en su Gobierno.

Según Medina, el reciente aperturismo de Cuba -a la que, por cierto, van a parar "300.000 barriles diarios" de petróleo y que todavía no ha aportado "el acta de defunción de Chávez"- no se ha contagiado en absoluto a Venezuela, pero sus esperanzas están puestas en Barack Obama -quien en agosto pasado le contestó personalmente a su carta, con una hoja de ruta en relación con Venezuela-, y a eventos tan significados como la Cumbre UE-CELAC, donde dentro de pocos días reúne a Obama, Castro y los líderes europeos con representantes del propio régimen venezolano.

Cabello, el heredero real de Chávez.

"No pedimos una intervención militar extranjera, sino una presión efectiva de los organismos internacionales para que exijan a Venezuela que los árbitros de las elecciones sean independientes, como establece la propia Constitución venezolana, y no como ha ordenado la designación arbitral de Diosdado Cabello".

Para Medina, Diosdado Cabello es, por encima de Maduro, el hombre fuerte del régimen, y no duda en asumir como ciertas las acusaciones de la Fiscalía estadounidense y del propio ex jefe de seguridad de Chávez -refugiado en Washington- que le vinculan con el narcotráfico: "Sí, está implicado en el narcotráfico, por la lógica y por los hechos, todos los datos y las declaraciones le señalan a él. El narco, al paso de la droga colombiana por Venezuela, lo controlan las Fuerzas Armadas, sobre las que Cabello ha heredado el mando de Chávez. La huella de Maduro no tiene impronta en Venezuela, donde, entre otras ilegalidades, ni siquiera ha nacido".

La persecución política de Medina proviene, precisamente, de su enfrentamiento con el propio Cabello, al que acusó de inventar un golpe de Estado de la oposición contra el régimen. "La campaña contra la disidencia chavista se ha cobrado 42 asesinatos el año pasado. Yo mismo me siento amenazado en mi libertad y en mi vida", denuncia el mismo hombre que asegura haber sido objeto de tres atentados cuando fue candidato electoral en tiempos de Chaves.

100 días en huelga de hambre

"El régimen ha asesinado a mucha gente", llega a decir, al tiempo que dice temer por los presos políticos en huelga de hambre. "Se trata de un régimen estalinista. Yo conocí a un célebre agricultor, Franklin Brito, que aguantó 100 días de huelga de hambre en defensa de una parcela privada de 10 hectáreas y que, pese a mis advertencias, fue secuestrado, conducido a un hospital militar y asesinado, hace cuatro años".

Medina no sólo defiende a López, Ceballos y Ledezma, sino a los "77 presos políticos", sino también a los disidentes chavistas sobre los que, hace un mes, él mismo llamaba la atención del Papa por carta. A la espera de respuesta, Medina sigue luchando, no sin advertir a los españoles, en pleno escenario postelectoral y en medio del auge de Podemos, que "abran los ojos".

"Como asesores de Chávez, tienen responsabilidad en la catástrofe social y económica de Venezuela, un país petrolero, insisto, donde hay que hacer colas de tres y cuatro horas todos los días para comprar papel higiénico, y donde la inseguridad se midió en 25.000 asesinatos el año pasado"