martes, 28 de julio de 2015

El debate sobre la educación en España es un círculo vicioso

J. A. Aunión, "Otro intento educativo; ahora Ciudadanos. La educación en España vive atrapada en una especie de debate circular, con ideas que se repiten una y otra vez", 27-VII-2015 (los comentarios de los lectores, más abajo):

I

La educación en España vive atrapada en una especie de debate circular, con ideas que se repiten una y otra vez sin que nadie encuentre la manera de ponerlas en marcha. La propuesta educativa de Ciudadanos, que ayer presentó en Madrid el líder del partido, Albert Rivera, contempla multitud de ellas. La primera es la del gran acuerdo que dé estabilidad a un sistema con graves carencias que asoman por el abandono educativo temprano o la cantidad de titulados superiores que trabajan en puestos por debajo de su cualificación. “Un Pacto Nacional por la Educación que mire a una generación —no a una legislatura o a un Gobierno—, y que garantice un sistema educativo de calidad para todos”, sostiene Ciudadanos.

Un enunciado muy parecido al de otros intentos que han fracasado. El más reciente, el impulsado por el último ministro socialista del ramo, Ángel Gabilondo, se frustró en el último momento, a pesar de que era un acuerdo de mínimos y que el PSOE había hecho concesiones muy criticadas por la izquierda. Así que la cuestión es: muy bonito, pero ¿cómo?, ¿con qué dinero?, ¿cómo se pone de acuerdo a la Iglesia católica con los defensores de una escuela laica?, ¿a autonomías con todas las competencias educativas y Gobiernos contrarios?

La pregunta se puede trasladar a la mayor parte del programa educativo de Ciudadanos. Por ejemplo: que los hijos de familias desfavorecidas puedan acceder a la educación antes de los tres años (numerosos estudios internacionales han dicho que esta es una de las mejores maneras de asegurar la igualdad de oportunidades); libros de texto accesibles y nada de cuotas en los colegios concertados que, agazapadas y consentidas bajo el epígrafe de “voluntarias”, dejan a muchos fuera de estos centros; educación plurilingüe (que los alumnos aprendan en varios idiomas, patrios y extranjeros); reducción al mínimo la repetición de curso (un recurso caro e ineficaz, según la OCDE); fomento de una FP mucho más práctica y ligada a la empresa... Para la Universidad, habla de medidas contra la burocracia y la endogamia que ahogan el sistema, financiación por resultados, y tasas que, si se suben, deben ir acompañadas de más becas… También se ha intentado multitud de veces, y con escaso éxito, cambiar la selección de profesorado, tanto en las escuelas y los institutos como la Universidad, para que entren los mejores y luego premiarles (o castigarles) durante su carrera para que no llegue el apoltrone junto a la plaza de funcionario.

Desde Gobiernos del PSOE, del PP o desde ambos se han intentado (o al menos enunciado) buena parte de las propuestas de Ciudadanos. Muchas de ellas estarán también, sin duda, en los programas de otros partidos. Habrá que ver si el de Rivera —que dijo que condicionará su apoyo a cualquier Gobierno a que acepte su programa educativo— tiene más suerte.

II

Transcripción de los comentarios (arreglo penosamente las faltas de ortografía, de puntuación, de estilo, las malas concordancias y todo lo que, por desgracia, muestra la pésima educación que hay en España)

Nadie (los políticos, menos) se da cuenta de que la única reforma que mejoraría los resultados es la de, precisamente, todo aquello que rodea al hecho educativo en sí; es obvio que hay que modernizar y actualizar la escuela, adaptarla a las necesidades del mercado laboral... Pero, ¿quién se plantea qué valores los adultos (profesores o padres) transmitimos, qué valor le damos al esfuerzo, cuán permisivos podemos ser, los horarios laborales de madres y padres agobiados que mantienen a familias separadas el día entero, la publicidad, la TV...? ¿O cómo la autoridad del profesor está por los suelos? Los profesores no hacemos milagros, no somos magos y muchos sufrimos la frustración de no conseguir tampoco aquello que quisiéramos con los chicos. Por no hablar de tantas condiciones laborales...

La libertad de cátedra no puede ser una imposición del descerebrado dogma de un iluminado que, aprovechándose de los impuestos que pagamos todos los españoles, impone a los universitarios sus esperpénticos dogmas. TIENEN QUE DESAPARECER LAS ASIGNATURAS LLAVE: ya se encargará el mercado de decidir qué asignatura es importante y cuál no. Una o dos materias impuestas por el claustro no pueden interrumpir una carrera universitaria ni mucho menos un catedrático. Para impartir la libertad de cátedra ya están los ermitaños que no imponen su credo a nadie. La universidad no es lugar adecuado para discusiones bizantinas: para eso ya está la plaza del pueblo y el café de la esquina. Afortunadamente, con la llegada de Internet la ciencia ya no es patrimonio de los inquisidores custodios enquistados en la universidad material con cátedra y poder para decidir qué es teorema y que es teoría o qué es falacia y qué es verdad.

Fui siempre profesor universitario y vergüenza siento aún de aquella universidad. Su función principal era mantener enchufado, con suerte, ocupando puestos académicos o / y esperando normalmente dar el salto a la política con una buena preparación... casi en exclusiva para hacer bien la pelota a magnates y mangantes influyentes y con medios para facilitarles el ascenso. Ahora hablan, siguen hablando, de arreglar esto, pero... ¿cómo?, pregunto yo: los que están dentro vitalicios ya no saldrán nunca; ¿echarlos? ¿Cómo? ¿Esperar a que se mueran ? Es la única solución.

EL PROBLEMA DE LA UNIVERSIDAD no son los alumnos, es la casta que parasita la universidad, es la nomenclatura universitaria que ha convertido la universidad española en una madraza como la Complutense. SON LOS CARRILLOS, que la han convertido en un inmenso pesebre, en el refugio de esas teorías decimonónicas que tanto daño y tanto sufrimiento han ocasionado a la humanidad, en un parásito voraz que fagocita los impuestos de los sufridos españoles, en una inmensa manada de vagos que ni siquiera están dispuestos a fingir que trabajan 22 horas a la semana. Si seguimos dejando a la casta universitaria sin control y obligamos a los padres de los alumnos a mantener su despilfarro y sus vicios seguirá creciendo exponencialmente hasta la total destrucción de la universidad. No solo fagocitan el astronómico presupuesto dedicado a la enseñanza universitaria sino que, además, se apropian de los dineros dedicados a la investigación dejando a los verdaderos investigadores condenados a la emigración

LA CORRUPTA CASTA POLÍTICA ESPAÑOLA SE HA APROPIADO DE LA UNIVERSIDAD, para convertirla en un pesebre para sus paniaguados, se ha apropiado de la Universidad y de todo el sistema educativo, convirtiéndolo en un abrevadero donde apropiarse de los dineros de los confiscatorios impuestos con los que nos atraca a todos los españoles y sumiendo en la ignorancia a las futuras generaciones e imponiéndole como credo sus falsedades. ¿Cómo es posible que en la era de la informática e Internet, cambien todos los años los textos de matemáticas o lo que ellos llaman ciencias naturales? ¿Cómo es posible que la ciencia y los textos sean diferentes en una taifa que en la de al lado? ¿Cómo es posible que en la era de internet y la informática se impongan textos de un solo uso, para usar y tirar? ¿Cómo es posible que se impongan unos libros de texto llenos de ignorancia y deformaciones de la verdad a precios astronómicos para cebar a los valedores de la casta política? ¿Cómo es posible que se obligue a los alumnos a pagar a través de los libros de texto la propaganda electoral de la casta política en el poder?



LOS ENSEÑANTES DEBEN SER CONSTANTEMENTE EVALUADOS por el fruto de su trabajo y no por su pelota al claustro; la informática debe sustituir a los prehistóricos apuntes y los alumnos deben dedicarse a comprender las materias y a aprender en vez de dedicarse a tomar los apuntes que les dicta un desfasado profesor; las materias deben adaptarse al mundo real y no a las empanadas mentales de los usurpadores de la universidad. Si una materia o una carrera solo sirve para ir al paro, debe desaparecer: las carreras deben enseñar lo que el mundo laboral pide y no lo que se le ocurre a la casta universitaria, la universidad debe dejar de ser una madraza. Los exámenes han de realizarlos examinadores ajenos a la universidad y al profesor y han de servir para calificar no solo a los alumnos sino también al profesor. EL SALARIO DEL PROFESOR DEBE DE DEPENDER DE SU TRABAJO, es decir, de los resultados de los exámenes de sus alumnos, y su puesto también: no hay nada más nocivo que un mal profesor, no hay nada mejor para la universidad que detectar y expulsar a los malos profesores, sobre todo si son catedráticos


ESPAÑA CUENTA CON UNA BURBUJA UNIVERSITARIA aún mayor que la difunta burbuja inmobiliaria: 83 universidades y 230 campus universitarios no hay quien los mantenga; a este paso hasta las aldeas tendrán campus universitario. Esa inmensa casta universitaria que crearon el PP, PSOE y sus acólitos de CiU, PNV, IU y Esquerra para crear un pesebre a sus sicarios no hay quien la mantenga y, con su sectarismo, está destruyendo la universidad española. La ciencia y el conocimiento no son vitalicios: cambian todos los días. por lo que los catedráticos y los profesores deben hacer lo mismo. La cátedra no puede ser un pesebre vitalicio donde dormiten los peores a costa de todos los españoles. Esos ignorantes que un día obtuvieron una cátedra (vaya usted a saber cómo) y en sus anticuados conocimientos se durmieron deben ser expulsados de la universidad y más que nadie deben ser constantemente evaluados por los resultados de sus alumnos en el mundo real. Además, tener memoria y sacar una oposición no significa saber enseñar.

¿Corremos el peligro de confundir educación con eficacia, con utilitarismo? ¿Podríamos pasar de una educación que integre y desarrolle a una enseñanza tecnocrática al servicio de un mundo que solo quiere técnicos...?

Un sistema educativo difícilmente puede cambiar mientras esté gobernado por el Estado, aunque son muchos los que sostienen que esta intervención es necesaria y la justifican por dos razones:

a) La necesidad de homologación de las titulaciones

b) Garantizar la equidad: que el acceso a la educación no se vea limitado por las desigualdades sociales o económicas.

Pero hay otras fórmulas distintas de las que tenemos que podrían satisfacer ambas demandas sin necesidad de que el Estado estuviera tan presente, sin que tuviera tanta capacidad de decisión.

Lo que los partidos no entienden (y las asociaciones de padres tampoco) es que en la escuela no debe primar la ideología con la que redactan habitualmente sus leyes o la expresión de deseos utópicos. La ideología se da en casa, igual que la religión; la escuela trabaja las cabezas a través de materias y contenidos con los que se opera la memoria, la esquematización, la síntesis, el análisis, la descripción, la repetición, la comprensión, la evaluación, etc, sea en forma oral o escrita. Los valores de grupo vienen dados en la resolución de conflictos de aula.


Ahora que está de moda mandar un año a los hijos e hijas de padres (con posibles) a estudiar 1.º de bachillerato a USA, se dan cuenta de que cuando vuelven a España no tienen repajolera idea de casi nada y que allí pueden estudiar hasta "sus labores" (y hablo de colegios públicos y privados, evidentemente: que hay "otros"). Particularmente creo que, en las 24 horas que tiene un día, es muy difícil crear personas normales que se relacionen con su entorno y su familia y que además tengan que saber todo lo que los españoles queremos que sepan; solo un porcentaje muy bajo de personas puede conseguir eso sin esfuerzo, porque tienen grandes capacidades memorísticas, y pueden leer un texto y memorizarlo y comprenderlo, incluso aunque su profesor se lo explique mal. Para muestra un botón: la infanta Elena, su marido Marichalar y su hijo Froilán. Si nos informamos bien sobre los problemas educativos de madre e hijo entendemos qué sucede, si seguimos la carrera profesional de la familia también. La reforma educativa que quiere el PP dejará apenas posibilidades a la gente con pocos recursos económicos.

Pues no. Con Aznar, se sacó la ley justo al final y no se aplicó. Y, con Rajoy, está justo ahora empezando a aplicarse: aun no se pueden valorar sus resultados.

O sea, que el PP, con mayoría absoluta dos veces, no ha sido capaz de hacer ninguna reforma, a pesar de que era obvio que la educación era un desastre.

La educación en España siempre ha girado en torno a intereses religiosos, políticos o lingüisticos, dependiendo de la idiosincracia de cada autonomía. Pero ninguno de ellos se diseña para el futuro del estudiante. De ahí su fracaso. Lo primero y más urgente sería sacar la religión de las aulas, que nada tiene que ver en un país laico o aconfesional, poniendo en su lugar historia de las religiones. Lo que sucede en este país es que los gobiernos, unos más que otros, son presa de los poderes fácticos.

La educación plurilingüe queda muy bonita, pero la realidad científica es otra. Francia acaba de "reformar" el tema. Lo que necesita la educación es más realismo, más apoyo a la experiencia de sus profesionales para no vender humo. La educación es una ciencia y no un tubo de ensayos, cada uno más pintoresco que el otro.

Me parece un puntillo tramposo. Critica las reformas y contrarreformas llevadas a cabo por PSOE y PP... pero eso no es cierto. Está por aplicarse la primera ley educativa que no sea del PSOE. Es tramposo asociar el estado actual de la educación al PP. 

Van a necesitar que vuelva Wert, para que les guíe por laberinto que ha montado. Es lo que pasa por darse el pote.

Para remover sillones, poner en marcha ideas, cambiar actitudes, lo mejor es descansar, descansar...

En todo caso, yo de este foro me quedo con lo que dice Inocente Andújar: a los políticos que nos cantan las excelencias de la FP, les pido que matriculen a sus hijos en ella en lugar de pagarles universidades privadas carísimas cuando fracasan en la pública. 

Seis suspensos son palabras mayores. Habría que preguntarse cómo se ha llegado a esa situación. Según estudios realizados en el Reino Unido, en mi opinión extrapolables a España, el resultado académico de un estudiante depende solo en un 7 u 8 por ciento del profesor, un 20 por ciento del centro escolar y en casi el 70 por ciento de la actitud de las familias hacia los estudios. Yo me pondría en contacto con la familia para dirimir responsabilidades. 

No, si yo no te digo que se permita pasar a quien suspenda, solo digo que no se les obligue a repetir asignaturas que ya han aprobado.


Había alumnos que pasaban con 6. Se te reían en la cara


Bueno, siempre existe la posibilidad de obligarte a repetir aquellas asignaturas que no hayas superado, no obligarte a repetir un curso entero.

¿Por qué un profesor debe saber obligatoriamente inglés para dar clase? Esto es una tontería que no mejora el rendimiento ni de profesores ni de alumnos. / ¿Va a evaluar igual a un director o profesor de un instituto conflictivo de barrio marginal con alto índice de fracaso que a unos del barrio de Salamanca? / Un MIR, ¿para qué? Ya hay una parte teórica (concurso oposición) y un año de prácticas (funcionarios en prácticas). Si suspende, no puede ser funcionario -y evaluado por inspección educativa, también-. / Quitar la repetición: o sea, pasa de curso un chico que estudie igual que uno que no. ¿Que harán los alumnos? Estudiar, claro (ironía). / Refuerzos. ¿En qué horario, si las horas están saturadas? ¿Dentro del propio aula de, por ejemplo, 2º ESO de Lengua cuando ha suspendido 1º ESO y son contenidos distintos? / Adaptar el currículum de alumnos. ¿Mismo graduado escolar para alumnos que no han aprendido lo mismo o diferentes? / Valores cívicos. Ya se estudia en Ética. / H.ª de las religiones. Entiendo que quitaría a la religión de la escuela, ¿no? El 90.% del programa es inútil. Lo otro aporta poco o es demagogia.

Y, ¿al que le quedan varias asignaturas no repite? ¿Pasa de curso por la cara? Eso ya se hizo con la LOGSE y fue un completo desastre. Muchos alumnos no se esfuerzan y no estudian si de todos modos van a pasar. En Secundaria eso es un completo despropósito empíricamente demostrado.

El señor Rivera lo único que ha hecho en sus propuestas es un resumen de todo lo que se ha venido proponiendo en el campo de la educación por parte de casi todos los partidos. Pero con una particularidad, que es justo lo que pregunta el artículo: ¿cómo se consigue eso? ¿Cómo se consigue poner de acuerdo a personas y partidos que no van a querer ponerse de acuerdo porque miran la educación como un patrimonio para poder implantar sus ideas en exclusiva?

Inocente Andújar:

Pues eso. Se puede hacer algo en educación. El primer paso es prohibir los cambios rápidos, ya que cualquier cambio en educación sale a la vista con un retraso de décadas.

En el capitalismo el que tira todo adelante es el cliente. El cliente de la educación española son las empresas. Si estas empresas prefieren productos extranjeros y no nacionales, por ejemplo tecnología alemana, pues poco sentido tiene la tecnología española. Y este es el principal problema: falta el cliente para gente con estudios. ¿Para qué se necesita gente con estudios en una economía fundada en el turismo y con gremios de monopolios tan políticamente definidos como los taxistas? Si hay cliente con demanda todo se arreglará. Si el único cliente está en Londres, por ejemplo, como este que escribió todo este texto, entonces mejor encontrar la manera de que se lo financien ellos.

La torpeza y responsabilidad ha sido del Estado al dejar las competencias en educación en manos de las CC. AA. Esta debe ser única y la misma para todos los españoles. En Francia, por ejemplo, un estudiante puede trasladarse de región a mitad de curso sin que su plan de estudios se vea afectado.

Me parece una propuesta de una sensatez encomiable. Esa es la palabra justa que cualquiera de nosotros ha de repetir una y mil veces hasta que cale en la ciudadanía menos radicalizada: SENSATEZ, pues el señor Rivera es un político cabal que puede, y debe, arrojar luz sobre las amenazas del separatismo catalán y las cloacas de unas autonomías que alejan a unos españoles de otros.


Inocente Andújar:

Una propuesta para que salga adelante: los políticos que nos cantan las excelencias de la FP deberían dar ejemplo enviando a sus hijos a la misma en vez de gastarse cantidades fastuosas en universidades privadas. 

QUIERE LA LOMCE: El presidente alemán no quiere ver a sus nietos como a los jóvenes españoles: Gauck aconseja a los países del sur de Europa adoptar sistemas parecidos a la fórmula de formación dual alemana.

Sí, muchos lo han intentado, pero siempre han fracasado. Confiemos en que esta vez, con C's involucrando a los principales partidos en este tema, la reforma (o incluso revolución...) pueda llegar a ser realidad.

lunes, 27 de julio de 2015

Surge el paralelo de Pablo Iglesias en Inglaterra

John Carlin, "El Quijote inglés", en El País, 26-VII-2015:

El auge de Jeremy Corbyn, idealista representante del laborismo tradicional, asusta a los centristas del partido y amenaza con causar un terremoto en la política británica

“Esto sobre todo: sé fiel a ti mismo”.

(Shakespeare)

Imaginémonos que, en vez de crear un nuevo partido, Pablo Iglesias se hubiera postulado como candidato al liderazgo del PSOE. Esto, o algo bastante parecido, es lo que está ocurriendo hoy en el terreno político británico, donde de repente se avecina la posibilidad de una erupción sísmica similar a la que Podemos ha causado en España.

Jeremy Corbyn, favorito en las encuestas para ser elegido líder del partido laborista, es diputado parlamentario desde 1983, no lleva coleta, habla con tono medido y, con sus 66 años, casi podría ser abuelo del candidato de Podemos a la presidencia del Gobierno español pero, por lo demás, tienen mucho en común. Corbyn, que habla bien el español, procede de la izquierda radical, denuncia la desigualdad social y la ortodoxia merkelista de la austeridad, está a favor de la nacionalización y de subir los impuestos a los ricos, desea que Irlanda del Norte abandone Reino Unido y se incorpore a la república del sur, venera la figura del difunto líder venezolano Hugo Chávez y ha viajado a Atenas a compartir escenario con Alex Tsipras, el primer ministro griego, en aquellos tiempos en que Syriza pensaba que iba a cambiar el mundo.

Pero ni el brutal baño de realidad que acaba de sufrir Tsipras a manos de la Unión Europea, ni la contundente derrota electoral en mayo frente a los conservadores de David Cameron han disminuido el fervor iconoclasta de las bases laboristas. La juventud del partido y los sindicatos darán su voto en las elecciones internas de septiembre a Corbyn, el único de los cuatro candidatos al liderazgo del partido que se identifica con lo que la prensa británica llama “la izquierda dura”. Los otros tres, dos mujeres y un hombre, ofrecen variantes sobre el pragmatismo centrista de Tony Blair, que nunca durante los 13 años que ejerció como jefe de Gobierno le ofreció un puesto ministerial al veterano Corbyn.

La plausibilidad de la candidatura de Corbyn, que luce barba blanca y suele vestir una gorrita azul estilo Lenin, se refleja en el pánico que ha sembrado entre los barones del laborismo. Desde que se publicaron los resultados de las encuestas favorables a Corbyn el martes, venerables figuras del partido no han dejado de advertir a sus correligionarios de que presentarse a unas elecciones generales con Corbyn como candidato a primer ministro sería un suicidio. Un antiguo asesor de Blair calificó de “imbéciles” a quienes nominaron a Corbyn. No porque Corbyn genere antipatía personal —es un personaje entrañable, éticamente intachable, querido por casi todos en el partido— sino porque el consenso es prácticamente absoluto en el mundo político británico de que con Corbyn a la cabeza el laborismo dejaría de ser una opción de Gobierno y se convertiría en un mero movimiento de protesta. Como dijo el miércoles el propio Blair, que si de algo sabe es de cómo triunfar en elecciones, en Reino Unido “se gana desde el centro”, no “desde la izquierda tradicional”.

Riesgo de ruptura

“Trauma” fue la palabra que utilizó Andrew Marr, presentador de la BBC y uno de los analistas políticos más respetados del Reino Unido, para definir el estado de ánimo de los laboristas tras la reciente derrota electoral. “Si gana Corbyn, lo cual no es nada descartable”, me dijo Marr la semana pasada, “los laboristas se partirán en dos, conduciendo a la creación de un nuevo partido”. Entrevistado por Marr ayer en televisión, Corbyn, echó más leña al fuego con su respuesta a la pregunta de si se consideraba marxista. Corbyn contestó que era “una pregunta muy interesante” y que admiraba muchas de las ideas de Marx, “de las que hay mucho que aprender”.

Podría haber respondido, como seguramente lo hubiera hecho en similares circunstancias el líder de Podemos, que no era “ni de izquierdas ni de derechas”, que esas antiguas apelaciones ya no sirven en los tiempos que corren. Pero Corbyn es un alma pura cuyo objetivo prioritario no es conquistar el poder apelando a un amplio y promiscuo frente electoral. Eso es lo que hacen los Tony Blair, Hillary Clinton y, a su manera, Pablo Iglesias. Corbyn es un Peter Pan, anclado en la eterna juventud de la izquierda revolucionaria. Dado a elegir entre atenerse a sus principios o adaptar su discurso a las exigencias del supermercado electoral, opta por ser fiel a sí mismo. Es un Quijote inglés, a la vez ingenuo, valiente y honorable. En una era en la que los partidos se venden como si fueran marcas de detergente, Corbyn apela al anhelo de muchos, especialmente los jóvenes, de identificarse con una causa que perciben como auténtica, justa y noble. Fue revelador que en la encuesta publicada la semana pasada solo el 10% de los que dijeron que votarían por Corbyn creían que él era capaz de entender “lo que era necesario para ganar unas elecciones generales”.

El ocaso del altruismo

Eso no significa que Corbyn y los suyos sean unos imbéciles. Serán unos soñadores ya que, como la historia del siglo XX demuestra, el Reino Unido es el país europeo cuyos habitantes están menos dispuestos a fiarse de las ideologías de izquierda o derecha. Pero más justo sería ver a los que se entusiasman con Corbyn como gente de fe, idealistas hambrientos de un mundo en el que la balanza del bienestar material se incline de manera menos burda hacia los amos del universo capitalista. Corbyn encarna los ideales socialistas que llevaron a la creación de su partido en el año 1900; Blair, una especie de Thatcher lite, los traicionó, alejándose de los más pobres. Pero la dura realidad en la que se centra la actual guerra civil desatada en el partido laborista es que los más pobres son unos marginados en un país próspero donde la motivación principal de la mayoría a la hora de votar no es el altruismo sino el interés propio.

Ante semejante panorama es bueno que existan románticos como Jeremy Corbyn. Con su presencia en la política, como con la de Podemos, el mundo es mejor. Si lo seguiría siendo en caso de que conquistaran el poder es otra cuestión. Pero para bien o para mal, y con más garantías aún si se cumplen los pronósticos y Corbyn es elegido líder del partido laborista, ese día no llegará.

Cómo acercar a la lectura a los niños

Celia Fraile, "Leer es cosa de niños", en Abc, 26/07/2015:

ABC ofrece a sus lectores las claves para acercar la literatura a pequeños y jóvenes durante este verano y les propone algunos de los títulos más interesantes.

Hay que dejar al alcance de los niños libros que les puedan gustar, de acuerdo a sus aficiones.

El verano viene cargado de una abrumadora cantidad de tiempo libre para los niños. Para aprovechar el caudal, nada mejor que la lectura. Así piensan al menos muchos padres, pero ¿y los vástagos? La clave para que su respuesta sea lo más aproximada al deseo de sus progenitores la aporta César Antonio Molina, director de La Casa del Lector: «Debemos partir de una premisa, que es que la lectura debe ser siempre placentera, no impuesta».

Y en ello insiste Pedro César Cerrillo, al frente del Centro de Estudios de Promoción de la Lectura y la Literatura Infantil de la Universidad de Castilla-La Mancha: «El factor fundamental no es tanto el tiempo de ocio con el que se cuenta durante el verano como que no haya actividad escolar. Muchas veces el problema viene, sobre todo, en adolescentes, porque identifican la lectura con una actividad obligatoria y eso, en ocasiones, puede causar rechazo. Si logramos separar la lectura obligatoria de la voluntaria, de la que se realiza por gusto, habremos ganado mucho».

El primer paso para conseguirlo es aparcar a un lado las imposiciones (ni listas, ni tiempos prefijados...) y reemplazarlas por las sugerencias. Se trata de dejarles a su alcance libros que les puedan gustar, de acuerdo con sus aficiones, para que ellos elijan (por ejemplo, si le interesan los deportes, biografías de deportistas, títulos en los que el protagonista sea el fútbol...). «Es muy probable que después amplíe sus gustos. Y, siempre de manera natural, también ayuda que nos vean leer y nos vean disfrutar con la lectura», indica Cerrillo, catedrático de Didáctica de la Lengua y la Literatura.

Deseo de querer saber

En la misma línea se expresa Molina: «Despertando en ellos la curiosidad, el deseo de querer saber… En Casa del Lector todos los veranos ponemos en marcha los “Campamentos de Lectura” con el objetivo de que los niños se diviertan leyendo y haciendo actividades que tienen que ver con el mundo de la lectura. De esta forma, asociarán la lectura con algo divertido». (Los de este año tienen como protagonista a Julio Verne. Más información en www.casalector.fundaciongsr.com)

A la hora de elegir los títulos, es fundamental la labor de intermediación, con el fin de que los pequeños accedan a libros adecuados a su edad, a su lenguaje y a su desarrollo cognitivo. «Resulta muy importante en el caso de los niños -afirma Cerrillo-, por tratarse de personas que no han terminado de desarrollarse. Hay tres figuras mediadoras: la familia más cercana al chico (el padre, la madre, los abuelos y también hermanos mayores); el maestro, que desde luego hace una buenísima labor de promoción de la lectura, pero que cuenta con la limitación de que la reconocen como obligatoria, y la tercera, la figura del bibliotecario. Tenemos un sistema de bibliotecas que recomienda, que selecciona la lectura». Y hay que aprovecharlo también durante el verano.

Para asegurar la victoria del gusto por la lectura, otro requisito imprescindible hoy en día es convertir las nuevas tecnologías en nuestras aliadas. «Hay muchos recursos ‘‘online’’ que pueden ayudar a elegir las lecturas e indicarnos sugerencias. La Fundación Germán Sánchez Ruipérez ha desarrollado varias páginas web relacionadas con la lectura y los libros. Por ejemplo, Canal Lector (www.canallector.com), un portal donde pueden encontrar libros infantiles y juveniles recomendados para las diferentes edades», indica César Antonio Molina.

Televisión y videojuegos

Pedro César Cerrillo también señala un buen manual de uso: «Hay que administrar el tiempo que los niños pasan con ellas. No pueden pasar un tiempo desproporcionado viendo dibujos animados o cuentos en una aplicación porque es una actividad mucho más pasiva. No se desarrolla lo mismo el pensamiento creativo, la imaginación… leyendo un libro que viéndolo en una tableta. Además, es fundamental el acompañamiento en la lectura y, sobre todo, no premiar a los niños con la tele y los videojuegos y castigarlos a leer».

Lecturas de estreno

De entre todas las novedades en literatura infantil de estos últimos meses, hemos seleccionado una serie de títulos.

-«Boolino Book Box. Primeros libros». De 0 a 18 meses.

Caja de fomento de la lectura especial para bebés diseñada por la plataforma online de libros infantiles y juveniles Boolino (http://www.boolinobookbox.es)

-«El inquietante caso del huevo roto». Miguel Can, Álvaro Núñez y Alberto Díaz. Anaya. A partir de 6 años.

Último título de la saga de «La lechuza detective», que combina narración, ilustraciones y cómic.

-«Nana y yo de cumpleaños». Jenny Valentine. Ediciones Maeva. A partir de 7 años.

Tercera entrega de las deliciosas aventuras de dos hermanas. Capítulos cortos y lenguaje escogido para primeros lectores

-«Don Gerundio y la montaña rusa del lenguaje». Mariano Velasco Escudero. Talentura Libros. De 8 a 12 años.

-Segundo libro de la colección Deslenguados, en el que Don Gerundio se introduce en un cerebro humano para conocer el funcionamiento del lenguaje.

-«Bromas pesadas». Mac Barnett y Jory John. Destino. A partir de 9 años.

Las ilustraciones en blanco y negro salpican este título que da comienzo a una serie llena de humor. Están detrás los editores del famoso «Diario de Greg».

-«El Principito para colorear. Dibújame un cordero». Antoine de Saint-Exupéry. Salamandra. A partir de 7 años

Más de cuarenta dibujos para colorear y actividades a partir de las acuarelas de Saint-Exupéry.

-«Este libro lo escribes tú». Carlos García Miranda. Espasa. A partir de 14 años.

Ejercicios de escritura creativa para inventar personajes, crear diálogos, formar palabras nuevas y jugar con los pensamientos.

Clásicos y versiones

-«La pequeña Alicia en el país de las maravillas». Bruño. A partir de O años

En el 150 aniversario de la obra de Lewis Caroll, una versión para que los pequeños de la casa vayan familiarizándose con el universo de Alicia.

-«El Lobo Lupo». Orianne Lallemand y Éléonore Thuillier. Bruño. A partir de 3 años.

Llega a España esta serie de gran éxito en Francia con dos títulos «La vuelta al mundo de Lupo» y «Lupo busca novia».

-Colección «Cuentos clásicos para leer y contar». Anaya. A partir de 4 años

«El gato con botas», «Los músicos de Bremen»… Las historias conocidas por todos se hacen accesibles para los primeros lectores. Ilustraciones y letra ligada para una mayor facilidad en la lectura.

-«El Paseo del Elefante». Hirotaka Nakano. Lata de sal. A partir de 4 años

Un clásico de la literatura infantil que ha vendido más de un millón de copias. Una fábula sobre la importancia de sonreír y de ser positivo

-«Los incursores». Mary Norton. Blackie books. A partir de 10 años

Un «bestseller» de la literatura infantil que se edita ahora en España. Hayao Miyazaki adaptó la novela al cine en «Arrietty y el mundo de los diminutos».

- Serie «Harry Potter». J. K. Rowling. Salamandra. A partir de 10 años

Reciente edición de la serie del mago más famoso con nuevas ilustraciones de cubierta.

-«El cuento más maravilloso jamás escrito. El libro perdido». Edward Berry. La Galera. A partir de 10 años.

Primer título de una serie que parte de los hechos insólitos que ocurren dentro de grandes clásicos de la literatura como «Peter Pan» o «La isla del tesoro». Escrito por Pierdomenico Baccalario y Eduardo Jáuregui bajo el pseudónimo de Edward Berry.

Autores del momento

-«Los superhéroes odian las alcachofas». Benjamin Lacombe y Sébastien Pérez. Edelvives. A partir de 8 años.

Álbum ilustrado por el gran Lacombe que descubre el universo de los superhéroes: retratos, aventuras inéditas, testimonios exclusivos…

-«La increíble historia de mi tía terrible». David Walliams. Montena. A partir de 9 años.

Última entrega del autor de «La increíble historia del chico del millón», que ha cosechado gran éxito en toda Europa.

-«Will Grayson, Will Grayson». John Green y David Levithan. Nube de Tinta. A partir de 14 años.

El escritor del fenómeno «Bajo la misma estrella» se alía con David Levithan para contarnos esta historia de dos chicos con el mismo nombre.

Descripción de un casino manchego en 1920

Aunque el viaje que relata en este escrito fue hecho y escrito bastantes años antes de 1920, es muy graciosa y tétrica la descripción que hace de un casino manchego el pintor y escritor expresionista José Gutiérrez Solana en su La España negra (1920). Quien quiera leer más pasajes de sus aventuras por estos predios puede leer lo que entresaqué en mi blog Museo literario, donde los he copiado recientemente

Pp. 176 y ss.:

TEMBLEQUE 

Al bajar del tren y entrar en la estación me encontré con el pueblo cercano; se halla esta villa situada en una explanada y distante de Toledo unas diez leguas. 

Era la una de la tarde y entré en la fonda a comer; me senté en la mesa redonda, que presidía un cura con el pelo muy negro, las cejas juntas, debajo de una frente abultada, roja y llena de arrugas; tenía la cara tostada y reluciente; en las manos, cortadas por el frío, se veían las uñas negras de cavar donde estaba enterrada la tierra de Tembleque. Este cura tenía la sotana llena de manchas de grasa, y bautizaba su conversación con muchos coños y puñetas; tenía puesto su bonete, y es el único que estaba cubierto en la mesa; los otros vecinos de comer era gente enferma, que no hacían más que toser, gargajear y hablar de calamidades. 

A mi lado había un señor con unas barbas como postizas que le llegaban hasta la mitad del pecho: tenía un color cobrizo, y la calva, que llenaba su estrecho y desconformado cráneo, brillaba como la caoba; su voz parecía enterrada y que salía de su espalda, pues de su pecho a este tabique había poco espacio y por eso era tan cavernosa; todos estábamos agachados en el plato tomando la sopa; sorbíanla despacio y como preocupados en no meter ruido con la cuchara. Luego pusieron una bandeja con unos garbanzos duros que botaban en el plato; después sacaron una fuente, llena de descalabraduras, con unas albondiguillas; todos empezaron a contarlas con la vista y concluimos por servirnos una cada uno y comernos toda la salsa; el último plato era un pollo muy duro, nadando en una salsa negra; al señor enfermo de la calva de madera barnizada le reservaron la pata, según costumbre, que dijo él que tenía. Este hombre triste, mientras comía la pata, sus mandíbulas pa
recían desencuadernarse y que se le iban a caer las barbas; mordía mucho la pata, y después que la dejó pelada empezó a dar golpes con el hueso en el plato como con el palo de un tambor; fumó un cigarro y rodeó el plato de ceniza; luego echó un gargajo que aplastó con la suela de las botas. 

De postre pusieron en la mesa un membrillo amarillo como vela de difunto y unas galletas duras. 

De sobremesa hablaron de ir al Casino a tomar café y que había unas chicas nuevas en casa de la Bigotes, que no estaba de más el ir a verlas. 

Cuando me levanté de la mesa y empecé a andar por el pueblo, vi un estanco; las puertas estaban pintadas con el rojo y amarillo de la bandera nacional, desteñida y borrosa por la lluvia; entré a comprar un cigarro; aquí, lo mismo que en Madrid, los canallas de estanqueros daban el tabaco malo y roto, tiraban la moneda en el mostrador y la hacían botar diez o doce veces para ver si era falsa. 

En una casa de un solo piso, con un gran farol de gas debajo de los balcones, decía: 

«Casino de Tembleque». 

Tuve curiosidad y subí a verlo; en unas paredes ahumadas de papel viejo había unas mesas bajas y panzudas de jugar a las bolas y al billar; sentados al lado de una estufa jugaban al tute mis compañeros de mesa; tenían enfrente los anchos vasos de un café venenoso y las pilas de perras gordas para jugarlas; el cura labrador estaba sentado en  medio, con el bonete torcido y su cara color de correa, que de puro bruto le hacía simpático; de su boca, desdentada y negra, no salían más que juramentos y bebía mucho vino; tenía puestas unas botas de suela gorda con espuelas; cuando perdía alguna jugada decía: Cojonian tuam miserere novinus tecum. [sic]

Aquí no se hablaba más que de las próximas elecciones, y todos los presentes tenían esperanzas de salir diputados; el cura decía que él se encargaría de buscar los votos, pero que había que untar el carro de grasa. 

Los camareros de este casino estaban cubiertos con boinas y jugaban entre ellos a la baraja en un rincón de la habitación; se veía un hueco en la pared con un tablado: era el teatro, donde por la noche unas cupletistas bailaban la danza del vientre. 

Según seguí andando por el pueblo, vi varios conventos de frailes y monjas; me quedé mirando el pórtico de piedra, donde decía: «Padres Franciscanos Observantes»; en la puerta había uno de estos frailes, el hermano limosnero, gordo como un cerdo; me preguntó si era forastero y me invitó a entrar; subimos una escalera y me enseñó la biblioteca; había aquí varios retratos muy españoles de frailes, y un cura, sentado en la mesa de su celda, tenía delante un tintero de cobre, con la campanilla, en la mano una pluma de ave, levantada en actitud de pensar, para escribir en un grueso libro, a cuyo lado estaba un crucifijo; en su cabeza se veía el birrete de doctor, y por fondo, detrás de una cortina, su librería, con tomos de encuademación seria, según la época, y otros en pergaminos con grandes letreros góticos en los lomos. 

Me enseñó la celda; en unos pupitres estaban sentados unos frailes comiendo en unas escudillas. «Aquí no se come carne —me dijo—, solo una sopa de ajos»; uno de los hermanos, que estaba dando mordiscos a un jamón, lo ocultó en su pecho al oír esto, y miraba a uno que tenía un chorizo entero metido en la boca. 

Al ver que entraba un visitante, aquellos frailes barbudos que estaban entregados al ocio, durmiendo espatarrados en sus sillones, con las manos cruzadas sujetándose las panzas y otros sacando pelotillas de las narices y los pies, se tiraban en el suelo como haciendo penitencia y dándose golpes de pecho. 

Estos frailes y monjas son los que ocupan los mejores edificios en España y viven mejor, en medio del mayor silencio y tranquilidad de espíritu, y no piensan más que en comer y dormir y en sacar dinero. 

Un poco más arriba de esta calle está el convento de las monjas pasionistas; se veía al entrar un salón pequeño; en la pared de yeso estaba colgado un retrato de una mujer de edad, de cara desagradable, que era la fundadora y la habían hecho santa; junto a su pecho blanco destacaban sus manos amarillas, que sostenían una cruz; sus párpados estaban caídos y tenía una corona de espinas en la cabeza, cuyas puntas tenían sangre; lo raro de este retrato es que se trataba de una muerta y el pintor había atado el cadáver de un clavo en la pared para que se sostuviera de pie. Dentro, en la iglesia, en los balcones y rejas altas, cantaban las monjas, que no se veían nada más que un poco del blanco de su traje, con unas voces desafinadas, como de almas en pena; debían tener todas ellas las bocas desdentadas, porque parecía que cantaban con las puntas de los labios y se durmiesen de vez en cuando, interrumpiendo la retahíla de la letanía. En otro sitio vi una reja alta a la altura del suelo; en ésta entraba más la claridad y se veían las figuras; entreví con la luz una monja joven y guapa que llevaba una pesada cruz al hombro. 

Al salir al portal, y respondiendo a mis preguntas, me dijo una pobre vieja que a esta monja la ponían la cruz algunas veces porque se rebelaba y que hacía poco tiempo que había profesado, que debía tener muy buena dote porque era de una familia muy rica. 

Seguí por la calle abajo y vi un pobre anciano, buhonero viejo, que había vendido su búho por no poderle dar de comer: estaba lleno de harapos; vino hacia mí, y quitándose la gorra apoyó su calva cabeza en mi vientre como topándome, y cogiéndome de las manos me las besó con unos besos tristes de viejo; yo noté al hablar con él su falta de memoria y que no andaba bien su cabeza por sus palabras incoherentes; me pidió un cigarro; pero yo comprendí su necesidad y le ayudé a quitarse la correa, le bajé los pantalones, y como a un niño pequeño le hice hacer sus necesidades. 

¡Cómo salvar a este hombre!, dije para mí; le llevaré a un asilo; no, no puede ser; le llevo conmigo; tampoco, yo soy viajero; ¿qué hago? dije. Y una voz me contestó: Sigue tu camino, puede que te veas tú lo mismo el día de mañana. 

Llegué a la pintoresca plaza de Tembleque: era esta una plaza soportalada, aquí estaban los bravos cargadores y carreteros de Tembleque. Al entrar en una taberna donde se servía mucho vinazo, me enteré que en este pueblo había mucho salitre y se hablaba de unas romanas enormes que estaban clavadas en el suelo desde hacía muchos años por su peso extraordinario y que las tenían que manejar sólo los antiguos, pues los hombres de ahora no valían nada. De todo esto que oía nada hablaron el bárbaro del cura y los demás compañeros de mesa en la fonda, y puesto que ahora me iba enterando de cosas curiosas y comenzaría a ver el pueblo a mis anchas, me fui a la fonda a recoger mi maleta para trasladarme a una de las posadas que había en esta plaza, con ánimo de quedarme en Tembleque otro día. 

En la posada me dieron una habitación grande, en cuya pared vi brillar al entrar un trozo de espejo en forma de pico e incrustado en ella. 

Por la noche me asomé tras los cristales; toda la plaza estaba desierta, nada más se veía encendida la esfera del reloj del Ayuntamiento. ¡Qué enorme silencio se sentía en aquella posada!; nada más el tic tac de un reloj de una habitación contigua, que debía ser la sala, según pude ver a la entrada; dos sillones y un sofá cubiertos con sus fundas blancas, y encima de una consola el brillar de un espejo y dos fanales redondos de cristal, que debían encerrar ramos de flores de trapo, y una urna con un niño Jesús de cera y una lamparilla encendida en un vaso nadando sobre el aceite y encima del mármol de la consola; luego el resto de la habitación obscura, sin verse sus paredes, en las que estarían colgados algunos retratos o cromos. 

Vi apuntar el sol por la mañana tras los cristales del balcón, y como me había acostado muy temprano había dormido lo bastante y no tenía ya sueño; encendí la luz, busqué la jarra para lavarme y no tenía agua; por no despertar ni molestar a nadie, pues en la posada toda la gente dormía, salí a la calle y bajé a la afueras a ver el pueblo. 

Salí al campo, y al llegar a la estación tenía esta sus puertas cerradas; todo era silencio en ella; encima de una mesa se veía el bronce de la campana de aviso y un farol apagado; enmedio de la vía otro encendido. 

Seguí paseando por una fila de altos árboles; también los pájaros dormían. 

Se sentía frío, el cielo empezaba a clarear y todo tomaba un tinte fino, las casas a lo lejos, la tierra, vi un río y me lavé la cara y las manos y quedé rejuvenecido. 

De pronto, un hombre viejo, que iba a cuerpo y no parecía tener frío, con la barba blanca, vino hacia mí como una aparición que hubiera salido de entre aquellos árboles; le vi llegar alegre, como si me fuera a abrazar, como un amigo al que habría que obsequiar, y se paró a pocos pasos; parece que le estoy viendo; sacó una trompeta, y su sonido alegre y jovial rasgó el aire de la mañana; ¡qué notas más claras, durante unos momentos, me regaló con su música!; y cuando paró se me quedó mirando, como si esperase que fuera a abrazarle y felicitarle. Después desapareció, le estuve buscando, pero no le encontraba; nada más sentía tocar su trompeta en distintas direcciones; pero en vano, ya no le volvería a ver. 

Al poco rato vi las primeras mujeres, que venían al río con grandes cestos, a lavar la ropa; subí al pueblo; calles monótonas, donde parecía que no habitaba nadie; establos donde había algún caballo atado en un patio con la puerta abierta. 

Fachadas enteras de conventos y escuelas, donde se oía la algarabía de los niños que paseaban cantando: "¡Una y una, dos!" "¡Dos y dos, cuatro! Cantos lastimeros de monjas que cantaban tras las rejas, como si las doliera el estómago, y cantando con la nariz, como brujas. Palacios enormes deshabitados, con patios donde cabía un ejército, las paredes ruinosas, sus baldosas llenas de hierba; por dentro, completamente desalquilados de cuadros, de mesas enormes de nogal, de alacenas, tapices y demás objetos suntuosos que se han llevado los anticuarios. Porque en España pasa eso: cuando todo está en ruinas y cuando se han venido abajo esos castillos que destacaban su belleza en la llanura de Castilla y que acogían bajo su planta a tantos pueblos históricos, es cuando sale algún erudito que, apoyado por otro ignorante, que es el ministro de Bellas Artes, entre los dos lo declaran monumento nacional. 

Los carreteros de Tembleque. 

Son estos hombres de pelo en pecho; sus caras se parecen a la del toro, muy barbudos, con las cejas muy pobladas y juntas, las caras atezadas por el sol, las frentes llenas de arrugas y las mejillas con surcos, como la tierra abierta con la azada; encerrados por el negro del afeitado de la barba y el bigote destacan, más descoloridos, los labios y los dientes muy blancos; sus manos, desproporcionadas, grandes y membrudas; sus chaquetas llenas de cuchillos de tela de distinto color, para tapar los rotos, con la zamarra al hombro, en cuyo bolsillo asoma el pañuelo moquero con el que se suenan fuerte y lo atan al cuello para empapar el sudor; sus piernas, calzadas con polainas de cuero con todos los broches y hebillas tapadas y blancas por el barro de los días de lluvia; sus sombreros, de forma rara, encasquetados hasta las orejas. ¡Qué bien saben estos carreteros comer de pie mientras hay un descanso!: abrazan la cazuela y la recuestan en el pecho, llena de patatas, de berzas y cocido; el pan se convierte en moreno cuando lo amasan con los dedos tiznados y negros donde resaltan el blanco de sus uñas, que suelen ser zapateras por los golpes, y a alguno le suele faltar un dedo de la mano, que se ha cogido entre dos moles de piedra; al quedar este dedo deshecho, como un colgajo, ellos mismos se han hecho la amputación sin tener que ir a la Casa de Socorro; abriendo la faca, se lo han cortado y tirado al suelo. 

Los carros. 

Esos carros largos y rústicos, con refuerzos de hierro y con grandes argollas de acero, donde van metidos unos largos garrotes para contener la mercancía y que quitan y ponen los carreteros, según se cargan y descargan; carros destinados para los grandes pesos; unas veces son cuadrados bloques de piedra, barras de hierro y troncos de árboles que llegan a mucha altura, como bosques de leña. 

Los carreteros dejan el palo que sirve para pinchar a los bueyes apoyado en el ancho testuz y en la separación de uno de los cuernos de estos nobles animales; están horas enteras inmóviles, mientras descargan ios carros; muchas veces sienten el alivio de su carga; la lanza se apoya en un palo que lleva debajo contra el suelo y descansa algo; pero cuando los hace recular el carretero, pinchándoles con la vara para calzar el carro nuevo que llega abarrotado, entonces levantan la cabeza con los ojos asustados y sacuden los cuernos; se siente el chirrido de los ejes de las ruedas y las maderas del carro que cruje bajo su carga, lo mismo que las correas y cinchas amarradas por la raíz de sus cuernos y que los oprimen fuertemente sus cerebros, volviéndoles locos de dolor; otras veces clavan las cuatro patas en tierra y están abrumados por el peso, que se les viene encima; de su pecho cuelga un papo grande, que parece tocar en el suelo; y muestran mucho desasosiego por las moscas que le pican en el hocico, llenan sus lenguas y pasean por sus lomos; ellos las sacuden con sus rabos, moviendo sus pesados cencerros que llevan colgados del cuello a un cinturón de cuero, pero las moscas no se van y parecen pegadas a sus pellejos; rumian constantemente y se ven sus dientes viejos, anchos y amarillos; la espuma recorre su  larga boca y cuelga en hilos por sus pechos; como están rendidos, quieren buscar una postura cómoda; sus movimientos son lentos y pesados; cuando se mueven para descansar sobre una pata trasera, parece que tienen que hacer una maniobra como un buque al amarrar al puerto, por lo macizos que son. 

Su testuz tiene un pelo rizoso y basto, a veces lleno de canas duras como cepillos; debajo de sus patas corren las churradas a lo largo de las calles. 

Muchos de estos bueyes tienen los cuernos serrados, porque acordándose de que han sido toros no es la primera vez que han acometido al verse desuncidos y han dado en la espalda o en el pecho una enorme cornada, mandando al otro barrio a su carretero. 

Las mulas. 

A la puerta de un almacén de aceite están descargando unos pesados carros; los pellejos son peludos y rechonchos, atados con gruesas sogas; algunos pellejos tienen pintas de la piel membruda de los toros de que están arrancadas; parecen que tienen también orejas mutiladas como los perros de presa. 

Las mulas de los carros más pesados están desuncidas para que descansen; tienen las cuerdas del tiro dentro de canales de cuero, y sus ganchos se atan a las cabezadas y al collar, lleno de cascabeles y forrado de bayeta verde o roja, dejando señalada una mancha en el cuello, sobre todo en las mulas blancas, al desteñir por el sudor. 

Las mulas son mucho más artistas que los bueyes, y su colocación es más elegante; ¡cómo estiran las patas para desperezarse, las finas patas, llenas de tendones y venas!; aunque nos dan una idea de fuerza, es también de gracia, al mirar sus grupas redondas y bien dibujadas; ¡con qué nobleza recuesta su cabeza para descansar sobre la grupa de otra compañera!; amigas de los perros callejeros son las mulas; a estos les gusta cobijarse bajo sus patas cuando caminan por la calle arrastrando el carro. 

La marcha. 

La plaza de Tembleque, a la caída de la tarde, es cuando estaba más animada y los viajantes hacían sus últimas compras; al pie de las posadas estaban esperando las galeras, con grandes toldos, para partir a distintos pueblos; un cura, montado en un caballo, con su sombrero de teja, metía los pies en los calzos de madera que le servían de estribo, y daba con un vergajo un fuerte golpe en las ancas, que al caballo le debía parecer que era de plomo. 

Los quintos venían cogidos del brazo cantando; llevaban una flor metida en las cintas del sombrero y un papel del número del sorteo. 

En un cajón, como una portería que había en el portalón de mi posada, un escribano estaba escribiendo unos memoriales; en el bolsillo de su levitón asomaba una botella de asta; en otra, que tenía en la mesa, mojaba su pluma de ave; el cuello de esta botella tenía un tapón atado con una cuerda; este era el tintero; debajo estaba la salvadera, cuyos polvos esparce en el papel para secar la tinta. 

Como no había tren a aquella hora cogí una de las galeras, donde me acomodé como pude, para ir a un pueblo vecino, donde por la mañana temprano coincidiría a su llegada el tren que salía para Plasencia. 

domingo, 26 de julio de 2015

La ciencia que desmanteló Franco

Un par de artículos para los que ignoran cuánto retrocedió la ciencia en España gracias a los que apoyaron a Franco. En neurología, por ejemplo, terreno entonces puntero en España gracias a los discípulos de Ramón y Cajal, el retroceso fue absoluto. Quien quiera saberlo, lea por ejemplo Pretérito imperfecto, el libro de memorias de Carlos Castilla del Pino. También el libro coordinado y dirigido por Isidro Sánchez sobre los becarios manchegos de la Junta para la Ampliación de Estudios, en el que yo mismo he escrito yo tres articulitos. Pero lo mejor de estos artículos aparece sin duda en los comentarios. He seleccionado algunos al final.

I


“Al carro de la cultura española le falta la rueda de la ciencia”, sentenció Santiago Ramón y Cajal, único científico 100% español que ha ganado un premio Nobel. El investigador recibió el galardón en 1906 por descubrir las neuronas del cerebro y un año después predicó con el ejemplo y se transformó en el carretero del país: se puso al frente de la nueva Junta para Ampliación de Estudios (JAE), una institución que pagaba a los mejores científicos españoles estancias en las grandes universidades europeas y americanas.

La JAE contribuyó al florecimiento de la Edad de Plata de las letras y las ciencias en España durante el primer tercio del siglo XX. Hasta el físico Albert Einstein aceptó dirigir una cátedra extraordinaria en la Universidad Central de Madrid en 1933. Pero el golpe de Estado de 1936 y la Guerra Civil barrieron este progreso. El 8 de diciembre de 1937, el general Francisco Franco disolvió la JAE y creó otra institución para colocar la “vida doctoral bajo los auspicios de la Inmaculada Concepción de María”.

El libro Enseñanza, ciencia e ideología en España (1890-1950), editado por la Diputación de Sevilla y Vitela Gestión Cultural, repasa ahora el desmantelamiento de la ciencia en España ejecutado por la dictadura franquista. “A los que estudiamos en la Universidad española entre finales de los sesenta y principio de los setenta nos hacían creer que antes de 1940 la ciencia estaba atrasada y fue casi inexistente, que todo lo que se estaba haciendo entonces provenía del actual régimen, el cual había puesto los medios materiales y las personas adecuadas para que la ciencia española progresara y saliera del atraso en que se encontraba en la década de 1930. Pero nada más lejos de la realidad”, reflexiona el historiador Manuel Castillo, catedrático emérito de Historia de la Ciencia en la Universidad de Sevilla y coautor del libro.

De los 580 catedráticos que había, 20 fueron asesinados, 150 expulsados y 195 se exiliaron, señala el historiador Manuel Castillo
Castillo recuerda que José Ibáñez Martín, ministro de Educación entre 1939 y 1951, asumió la decisión de “recristianizar la sociedad”. La represión vació la universidad. De los 580 catedráticos que había, 20 fueron asesinados, 150 expulsados y 195 se exiliaron, señala Castillo. “La Iglesia supervisó o participó en cada una de estas denuncias”, afirma.

Uno de los primeros en huir fue el físico Blas Cabrera, un experto en magnetismo que había sido elegido miembro de la Academia de Ciencias de París en sustitución del fallecido Svante August Arrhenius, premio Nobel de Química. “A México llegaron medio millar de médicos e investigadores de ciencias biomédicas”, prosigue Castillo. También escaparon grandes figuras de las ciencias naturales, como Ignacio Bolívar, sucesor de Ramón y Cajal al frente de la JAE en 1934, y Odón de Buen, pionero de la oceanografía en España y un divulgador de la ciencia cuyos libros fueron prohibidos por el papa León XIII por defender las teorías de Darwin.

Las matemáticas españolas perdieron a Luis Santaló, uno de los padres de la Geometría Integral, que se exilió en Argentina y continuó investigando en la Universidad de Buenos Aires. En 1983, con 72 años, recibió el premio Príncipe de Asturias de investigación científica. La química también se resintió. Antonio García Banús, catedrático de Química Orgánica en la Universidad de Barcelona, se exilió en Colombia y allí creó la Escuela de Química en la Universidad de los Andes, en Bogotá. Enrique Moles, autoridad mundial en la determinación de los pesos atómicos, también fue depurado, como firmante del manifiesto “Contra la barbarie fascista” publicado tras el bombardeo aéreo de Madrid.

El CSIC nació para buscar “la restauración de la clásica y cristiana unidad de las ciencias destruida en el siglo XVIII”.

Son solo algunos de los ejemplos que aparecen en Enseñanza, ciencia e ideología en España (1890-1950), cuyo segundo autor es Juan Luis Rubio, profesor de Historia de la Educación en la Universidad de Sevilla. El Decreto del 8 de noviembre de 1936, dictado por Franco en Salamanca, había ganado. Era una orden de eliminar “las ideologías e instituciones disolventes, cuyos apóstoles han sido los principales factores de la trágica situación a que fue llevada nuestra Patria”.

Sobre las cenizas de la JAE, y bajo la batuta de José María Albareda, miembro del Opus Dei más tarde ordenado sacerdote, se creó en 1939 el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Albareda propuso en un primer momento que se denominase Nacional en lugar de Superior, pero en cualquier caso el CSIC nació para intentar “la restauración de la clásica y cristiana unidad de las ciencias destruida en el siglo XVIII”, según la ley que lo creó el 24 de noviembre de 1939.

Aquel texto criticaba la supuesta “pobreza y paralización” de la ciencia en España durante el primer tercio del siglo XX. Franco decretaba el olvido de la JAE, una falta de memoria que se repitió de manera sorprendente en 2014, en el 75 aniversario del CSIC, cuando el organismo pasó de puntillas por su pasado de exilios y depuraciones en los actos de celebración. El actual presidente del CSIC es Emilio Lora-Tamayo, hijo de Manuel Lora-Tamayo, ministro de Educación con Franco y también presidente del CSIC, entre 1967 y 1971.

El franquismo convirtió a España en uno de los países "más subdesarrollados del continente en ciencia", según Castillo.

Con la llegada de la dictadura, El origen de las especies de Charles Darwin se convirtió en una obra totalmente prohibida. El ministro Ibáñez Martín incluyó pasajes del Génesis bíblico en algunos libros de Ciencias Naturales. La investigación de la evolución humana, que había empezado a despuntar gracias a la JAE, fue sustituida por Adán y Eva. La paleontología “se retrotraía hasta el Cuarto Concilio de Letrán”, organizado por el papa Inocencio III en el año 1215, según Castillo.

“Hay que reconocer que en esto el franquismo fue pionero: se adelantó decenas de años a la corriente creacionista tan en boga hoy en algunas universidades norteamericanas que afinan la inventiva para introducir sus teorías como avaladas por la ciencia”, ironiza el catedrático emérito.

“La falta de libertad de pensamiento y de expresión durante casi 40 años taró al país y lo convirtió en uno de los más subdesarrollados del continente en ciencia y en cultura general”, sentencia Castillo. El Auditorio de la Residencia de Estudiantes, una de las joyas de la JAE en Madrid y sede de importantes conferencias científicas internacionales, fue demolido parcialmente y se convirtió en una iglesia. “Si de las basílicas romanas surgieron las primitivas iglesias cristianas, por qué de un teatro o cine, en donde se pensaba ir ensuciando y envenenando, con achaques de cultura y de arte, a la juventud española, no puede surgir un oratorio, una pequeña iglesia para que sea el Espíritu Santo el verdadero orientador de esta nueva juventud de España”, escribió tras la Guerra Civil su arquitecto, Miguel Fisac, por entonces miembro del Opus Dei.

II


Los actos pasan "de puntillas" por el exilio y la depuración de científicos por el régimen de Franco.


Tal día como hoy, hace 75 años, Francisco Franco firmó la ley por la que se creaba el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). La institución debía ser una pieza clave del régimen para “la restauración de la clásica y cristiana unidad de las ciencias, destruida en el siglo XVIII”. Ante la” pobreza y paralización pasadas”, reza el texto, se buscaba renovar la “gloriosa tradición científica” del país.

No se puede negar que hubo renovación. Gran parte de la élite científica del país se exilió o fue depurada. Severo Ochoa, que ganaría el Nobel de Medicina en 1959, se instaló en EE UU. México acogió al físico Blas Cabrera, anfitrión de Albert Einstein en 1923, a Ignacio Bolívar, padre de la entomología española, Odón de Buen, pionero de la oceanografía…Otros, como Antonio Zulueta, uno de los primeros impulsores de la genética experimental en el país, o Luis Calandre, introductor de la cardiología moderna, fueron depurados y separados de la ciencia. La lista del exilio científico español tiene al menos 200 nombres. Muchos de ellos formaban parte de la Junta de Ampliación de Estudios (JAE), un organismo creado en 1907, que llegó a presidir Santiago Ramón y Cajal y que supuso el principal impulso de modernización y apertura de la ciencia en España a principios del siglo pasado. El CSIC heredó las infraestructuras de la JAE, pero una concepción de la ciencia totalmente opuesta. El principal auditorio de la JAE que antes acogiera charlas científicas internacionales era demolido y transformado en una iglesia. Para pilotar el cambio, Franco eligió a un cura del Opus Dei, José María Albareda, como secretario general.

El CSIC es hoy el mayor organismo público de I+D del país y uno de los mayores de Europa. El Rey Felipe VI ha presidido hoy en Madrid el acto central de la celebración de los 75 años del CSIC. El aniversario no está exento de polémica, debido a que apenas se ha abundado en los orígenes franquistas de la institución. Entre las ochenta conferencias que se han programado como parte del aniversario hay casi de todo, desde la nanotecnología al fracking pasando por la calidad del aire en Barcelona, o "75 años de vino en el CSIC". No hay ni una cuyo título se centre en los antecedentes históricos del CSIC, en el exilio científico ni en los profesionales depurados por el régimen de Franco.

Esta misma semana, otro acto, en este caso en la Universidad Pompeu Fabra, en Barcelona (UPF), se centrará precisamente en ese capítulo. Historiadores de la ciencia de varias instituciones españolas y extranjeras, incluido el CSIC, participarán durante dos días en un congreso titulado "75 años del CSIC: Ciencia y poder en la España de Franco". Varias ponencias explorarán la represión de la ciencia de la JAE, la visión “totalitaria” de la investigación del consejo o el papel clave que jugó el cura Albareda en la primera década del CSIC.

“Mi impresión es que se ha improvisado con el programa del aniversario, porque una reflexión sobre el pasado de la institución era fundamental”, explica Albert Presas, historiador de la ciencia de la UPF y organizador del simposio. Este experto lo ve como una oportunidad perdida para entender mejor los problemas a los que hace frente el CSIC. “Si haces una revisión de su historia encuentras razones que ayudan a explicar la situación en la que se encuentra ahora, es necesario y conveniente”, resalta.

La falta de historia crítica se ve como un problema también desde dentro del CSIC. “Han dejado a los historiadores de la ciencia del CSIC completamente al margen de la celebración”, denuncia Miguel Ángel Puig-Samper, del Instituto de Historia del CSIC. En 2007, Puig-Samper fue el encargado de coordinar el libro de otro aniversario, el de 100 años desde la creación de la JAE, en el que sí se hablaba del exilio científico y las depuraciones tras la Guerra Civil. “Hubo una fractura real entre la JAE y el CSIC, que se construyó sobre sus cenizas, y que no se haga un mayor reconocimiento a esa generación previa de científicos que se exiliaron o fueron depurados como Antonio Zulueta queda feo”, opina. “Están pasando de puntillas por esa historia previa y habría que contarlo”, añade.

El actual presidente del CSIC conoce la historia del organismo que preside. Emilio Lora-Tamayo ha sido presidente de este centro en dos ocasiones, la primera entre 2003 y 2004 y la segunda desde 2012. También tiene muy cerca la etapa del CSIC previa a la democracia ya que su padre, Manuel Lora-Tamayo, fue ministro de Educación con Franco y también presidente del CSIC (entre 1967 y 1971).

En su discurso para celebrar el 75 aniversario, hace una semana en el Congreso de los Diputados, Lora-Tamayo solo citó el exilio científico previo a la creación del CSIC en una frase que no era suya. "Ni siquiera la guerra civil y el exilio de muchos de nuestros mejores científicos fue capaz de yugular la obra iniciada por la junta [JAE]", dijo en una cita de Salvador de Aza. Sí señaló Lora-Tamayo que “la conmemoración de estos 75 años es un excelente momento para recordar y poner en valor el trabajo muchas veces callado y siempre meritorio de todas estas personas y sobre todo de las asociadas a los primeros años del CSIC, que corresponden a la inmediata posguerra, una época marcada por carencias y carestías, por una orientación autárquica de muchas iniciativas y unas rigideces que también encontraron reflejo en el plano de la investigación científica y técnica”. Como parte de los actos del aniversario, Lora Tamayo tenía programada a principios de mes una charla sobre "micro y nanotecnologías para el almacenamiento de información”.

Este periódico ha intentado infructuosamente recabar la versión del CSIC. La responsable del departamento de prensa de este centro informó que Lora-Tamayo no podía atender las preguntas de este diario.

Esta misma semana el sindicato Comisiones Obreras dijo que no hay “nada que celebrar” en este 75 aniversario. “La fundación del CSIC en 1939 significó la destrucción del tejido científico español construido por la Junta de Ampliación de Estudios, institución clausurada tras la guerra civil, de quien nos sentimos herederos directos”, dijo el sindicato en un comunicado de prensa difundido por Alicia Durán, investigadora del consejo y miembro del Consejo Rector del CSIC en representación de CC OO. “Estamos muy distantes y nos indigna recordar al nacional catolicismo que, en nombre de la fe, expulsó a la generación más brillante de científicos que había tenido este país. Una exaltación que sigue viva en algunos personajes relevantes del CSIC en 2014, como el director de la Revista Arbor, la revista de pensamiento del CSIC”, decía el comunicado.

Los expertos consultados destacan que no se trata solo de hacer memoria. Y afirman que algunos de los mayores problemas que tiene el CSIC actual son una herencia del franquismo. Uno de ellos, dice Presas, es la elección del presidente, que sigue siendo una competencia del Gobierno de turno desde los tiempos de Franco. “A cada cambio político que hay en España se cambia al presidente y este, a su vez, impone cierta marca personal que se transmite a los trabajadores del consejo”, detalla. Lo mismo piensa Juan Lerma, director del Instituto de Neurociencias de Alicante, uno de los más de 120 centros que tiene el CSIC repartidos por toda España. “El Gobierno impone a una persona de su favor y yo pienso que el presidente debería ser elegido por un comité de expertos internacionales que sepa de ciencia”, afirma Lerma.

La burocratización de la ciencia, con científicos funcionarios, también comenzó en los años del franquismo. En la actualidad, el CSIC es nominalmente una agencia, lo que, según muchos expertos, le debería dar más flexibilidad para contratar científicos y manejar sus fondos en función de sus necesidades. Pero la falta del llamado contrato de gestión le impide ser independiente del Gobierno. “El mayor problema del CSIC es que está integrado en la administración del Estado, se rige como cualquier ministerio funcionarial y los científicos no podemos estar regidos por los mismos contratos que un funcionario de Hacienda”, señala Lerma. Este ha sido uno de los principales problemas destacados por el propio Lora-Tamayo en los últimos días, junto a la desaparición de las becas JAE para jóvenes investigadores, que él mismo decretó por falta de fondos.

España se arriesga a sufrir “un lapso generacional” debido a la marcha de jóvenes científicos al extranjero, lo que supondría un “retraso difícil de remontar”. Así lo ha asegurado hoy el rey Felipe VI durante el acto central de celebración del 75 aniversario del CSIC, informa Efe. El país, ha dicho el Rey, no puede permitirse el lujo de formar a jóvenes cerebros para que después tengan que marcharse “sin retorno posible”, un problema que ha achacado a “una tasa de paro inaceptable”. El monarca ha expresado así su preocupación por un problema que afecta de forma importante al mayor organismo público e I+D de España, pero que también a todo el sistema de I+D. Sobre este mal se ha mostrado más optimista Emilio Lora-Tamayo, presidente del CSIC, al decir que la fuga de cerebros existe, pero que se trata de una "leyenda urbana exagerada”, en declaraciones a RNE recogidas por Europa Press. Lora-Tamayo ha destacado que no hay fuga de talento si éste después tiene posibilidad de volver, aunque ha reconocido que actualmente esta situación no se explica solo por la "movilidad" de los investigadores ya que, cada vez más, son "los graduados y doctores los que no encuentran plaza para investigar".

III

Comentarios

El artículo olvida que el CSIC es consecuencia de la lucha entre Propagandistas de Acción Católica (Joaquín Ruiz Jiménez, entre otros muchos) que coparon la Universidad y el Opus Dei, que hubo de "conformarse" con la creación del CSIC. Y bien que lo gestionó: todos los meapilas (con perdón) opusianos se refugiaron allá, comenzando por el eximio Monseñor Albareda (aún en escultura en el CSIC). Sí, hay mucho que tapar.

Cita:

Santiago Ramón y Cajal (1852-1934), Reglas y consejos sobre investigación científica

Algunos de los que has mencionado y otros que no has mencionado (Mendel, Descartes) fueron católicos y científicos. Equiparar el catolicismo en su conjunto con la negrura española es un error. Si nos centramos en el cristianismo en su conjunto (católicos y protestantes) todos los que mencionas eran cristianos (incluso Darwin, según qué epoca de su vida y qué cita te fijes). España ha sido tradicioinalmente un país no apto para la ciencia. En eso, el catolicismo sólo hizo de catalizador de ideas anticientíficas, nunca fue la causa. Ramón y Cajal fue una excepción en esa historia negra. Y sinceramente creo que este artículo exagera porque si uno lee el libro de Ramón y Cajal http://cort.as/VF2z allí se describe una situación en la que no siendo el dinero un problema (es decir que según el libro los laboratorios y recursos de España en aquella época no tenían nada que envidiar a los extranjeros), el principal problema que el veía era la falta de apoyo social a la labor científica. Las cosas no han cambiado mucho en 100 años. El fútbol sigue dominando..

¿Que en España te permitían largarte de una dictadura? Es al revés, en España echaron a 500.000 personas. Entre ellas a cualquier científico o profesor no meapillas. Jose María Pemán se encargó directamente de la depuración [esto es incorrecto: fue principalmente el monárquico y conspirador del alzamiento fascista Pedro Sainz Rodríguez, autor de la ley de depuración, como él mismo sostiene en sus memorias: nota de Ángel Romera], mandando al 80% de los maestros a la miseria o la cárcel. Y luego nadie se movía sin un salvoconducto y a nadie le daban un pasaporte sin presentar certificado de penales y un informe de buena conducta del cura. Y para tu información, Franco en proporción a la población que dominaba, mató a más gente que Stalin. Sin contar con que mientras el gobierno franquista impuso una política económica fascista (la autarquía) que mató a los españoles de hambre durante 20 años, hasta el plan de estabilización del 59, Stalin aplicaba una politica de desarrollo industrial que convirtió a Rusia en la segunda potencia del mundo en el mismo plazo, y eso saliendo de la destrucción de la 2ª guerra mundial. La comparación es imposible.

Felicidades a El País por este valiente artículo. La foto no tiene desperdicio y aclara todo lo sucedido con la ciencia en España. Que este mediocre personaje y toda la pandilla de pancho villa que le acompaña, pudiesen morirse en la cama, después de los crímenes salvajes contra españolas y españoles desarmados y el enorme daño que le generaron a este país, solo es comprensible leyendo algunos de los comentarios a tan buen artículo. Solo exterminando a los mejores, unos asesinos como estos de las fotos, podían durar tanto tiempo en el sillón de aquella corrupta dictadura. Estos militares fascistas mediocres que aparece en la foto (Después de las grandes masacres en la toma de Málaga), montaban chapuzas de Consejos de Guerra como coartada para los asesinatos de profesores, maestras y funcionarios depurados, y a este Franco le enviaban todas las sentencias de muerte de profesoras y profesores y con un lápiz Rojo poniendo una C, la confirmaba. Eso significa, que las sentencio él a todas y todos. Luego les daban la plaza de los catedráticos depurados a cojos, mancos y heridos de la guerra.


No investigaban nada, y enseñaban poco. La mayoría de los catedráticos españoles eran y son meros charlatanes y muy vagos. Hay unas pocas excepciones, algunas dignísimad, pero son solo excepciones. Los científicos en España son un bien escaso.

Puede que Franco haya detenido o expulsado a algún catedrático pero no masacró la ciencia, porque la ciencia no existía. En España se sustituyó ciencia por charlatanería, y había muchos charlatanes dogmáticos pero carecíamos de científicos.

El aforismo de Ramón y Cajal sigue siendo tan cierto hoy como lo era en 1906. A la sociedad española no le va la ciencia. Esto es desde siempre. Cuando todos los países europeos han contribuído de manera significativa a la ciencia, en España nos quedamos en Ramón y Cajal, y poco más. Y en eso una ciencia relativamente blanda, como es la medicina. En las disciplinas duras (física, química, matemáticas y alguna más) desde el siglo XVI no non solo nombre español de relieve. Este es un caso único entre los grandes (y menos grandes) países europeos.

Estudiando algo de matemáticas, de física, de química, de biología etc. observas que entre los siglos XVI al XIX, no hay ningún español que llegue a la suela de los zapatos a sabios tales como Galileo, como Newton, como Leibniz, los Bernuilli, el gran Euler, Carl Friedrich Gauss, Lavoisier, Gay-Lussac, Faraday, James Clerk Maxwell, Gregor Johann Mendel, Charles Darwin etc etc. Hay de muchos países europeos: franceses, rusos, suizos, alemanes, ingleses, austriacos? menos españoles. No encontrarás ningún sabio español, que haya dado su nombre a ninguna ecuación o fórmula de renombre mundial. En esa época el saber en España estaba controlado por el más rancio, extremado y excluyente catolicismo radical del mundo, representado por la Santa Inquisición, la Compañía de Jesús, etc etc. El atraso científico que todavía padece este país, se debe al excesivo protagonismo de la Iglesia Católica en nuestro estado y hoy, aún estamos con catequistas en la escuela, sumidos en su decadencia. La República fue la gran eclosión cultural y de nuestra ciencia en siglos, por eso el nacionalcatolicismo los atacó y destruyó. 

Con esto es suficiente, para ver la ceguera e ignorancia, en lo referente a la ciencia, del dictador. El 8 de diciembre de 1937, el general Francisco Franco disolvió la JAE y creó otra institución para colocar la “vida doctoral bajo los auspicios de la Inmaculada Concepción de María”. Lo mismo que la ministra de desempleo, que puso el arreglo del paro en manos de su Virgen y el nunca ponderado ministro de Interior, que nombra también a su Virgen como jefa de policías y demás oscurantismos. Después se quejan que les llamen franquistas. Si hacen exactamente lo mismo. Por cierto para los defensores de la dictadura, el artículo habla de una ciencia en progreso, que fué destruida por el dictador. Lo mismo que está ocurriendo ahora, por sus herederos.

No robó tanto porque no lo necesitaba. Todo el país era suyo y por tanto no necesitaba robar, tomaba lo que era suyo. Los que sí robaron con impunidad total (ahora existe algo "parecido" a justicia) fueron las altas jerarquías del régimen. Estos robaban cuanto querían y cuanto se les permitía robar, mientras fueran respetuosos con el caudillo y afectos al régimen. La mafia se comporta de manera similar. Su afirmación no solamente es falsa, sino que supone una afrenta para la inteligencia. En cuanto a los pantanos... jajajaja: mire, no me haga reír... Incluso en esto no dice toda la verdad... hay un pantano que no sigue funcionando hoy en día, se trata de la presa de Tous; su construcción se inició en 1963 en medio de graves irregularidades (que reportaron grandes beneficios) y provocó en 1982 la pantanada que acabó con al vida de creo recordar que 40 personas y la ruina de una comarca. No sigue funcionando.

viernes, 24 de julio de 2015

La cantante calva catalana

Parodia de La cantante calva, de Eugene Ionesco. Maestro de obras: Ángel Romera

Interior burgués catalán, con sillones catalanes. Velada catalana. El señor MAS, catalán, en su sillón y con sus zapatillas catalanas, fuma su pipa catalana y lee un diario catalán, junto a una chimenea catalana. Tiene anteojos catalanes y un bigotito gris catalán. A su lado, en otro sillón catalán, la señora MAS, catalana, remienda unos calcetines catalanes.

Un largo momento de silencio catalán. El reloj de chimenea catalán hace oír diecisiete toques catalanes

(Nota del autor: los personajes no deben expresarse con acento catalán).

SRA. MAS:

– ¡Vaya, son las nueve! Hemos comido butifarra amb mongetes, suquet de peix de Tarragona, patatas del delta y esqueixada. Los niños han bebido agua de Vichy catalán. Hemos comido bien esta noche. Eso es porque vivimos en los suburbios de Barcelona y nos apellidamos Mas...

(el autor deja de escribir; le aburre demasiado el teatro del absurdo catalán)

Fidel Castro acierta más como profeta que Nostradamus

"La profecía cumplida de Fidel Castro", en Abc, 24/07/2015:

«Estados Unidos dialogará con Cuba cuando tenga un presidente negro y haya un Papa latinoamericano», dijo el líder cubano en un encuentro con periodistas hace cuarenta años.

Corría el año 1973. Richard Nixon acababa de jurar su segundo mandato como presidente de los Estados Unidos de América y terminaba la guerra de Vietnam. Fidel Castro, mientras, llevaba catorce años como primer ministro de Cuba y las relaciones con el país vecino eran inexistentes. En ese marco, un encuentro casual con periodistas internacionales provocó que el líder cubano realizara una predicción que, cuarenta años después, se ha cumplido.

La anécdota la recoge el periodista y escritor argentino Pedro Jorge Solans de boca de Eduardo de la Torre, que actualmente ejerce de taxista en la isla pero que en 1973 era estudiante universitario. Según el reportaje, del cual se hace eco Clarin.com, en aquel encuentro con reporteros, el periodista Brian Davis, de una agencia inglesa, preguntó al dirigente cubano: «¿Cuándo cree usted que se podrán restablecer las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, dos países tan lejanos a pesar de la cercanía geográfica?»

Castro lo miró fijamente y respondió bien alto, para que le escucharan todos los que estaban en la sala. «Estados Unidos vendrá a dialogar con nosotros cuando tenga un presidente negro y haya en el mundo un Papa latinoamericano». Algunos periodistas se rieron. Otros, incrédulos, hicieron una mueca irónica y ninguno de los que estaba en la habitación creyeron la predicción del Castro «Nostradamus».

«Fíjate tú chico, nadie le creía al comandante. La conferencia siguió como si la pregunta de Davis hubiera sido una estupidez. Interesaba más Vietnam. ¡Pero cómo no creerle al hombre que ha resucitado más veces que Jesucristo!», señaló de la Torre a Solans mientras contaba esta peculiar historia. 42 años más tarde, el presidente Barack Obama, primer mandatario de color que llega a la presidencia de Estados Unidos, y el Papa Francisco, primer Pontífice latinoamericano, han hecho posible, con una Cuba presidida por Raúl Castro, un diálogo que ha dado ya sus primeros frutos con la reapertura de embajadas en ambos países.

Pisos y otras guarrerías


Algunos medios de comunicación se lo atribuyeron hace ya casi cinco años, cuando el actual presidente del Congreso de los Diputados comenzaba a forjar su gran patrimonio inmobiliario. Se trata de un piso de aproximadamente 300.000 metros cuadrados sito en el número 18 del Paseo Pintor Rosales de la capital de España,  una de las zonas residenciales más caras y privilegiadas de la capital. Paralela a la calle Ferraz, donde el PSOE tiene su sede central. Por aquel entonces, José Bono había depositado la Junta de Castilla La Mancha en manos de Juan José Barreda y ostentaba el cargo de ministro de Defensa.

Hasta la vivienda, en venta por una familia acomodada de Madrid, se traslado el matrimonio Bono-Rodríguez Mosquera con la intención de adquirir el inmueble. De portavoz de la familia, uno de los hijos que a día hoy ostenta un importante cargo en una destacada empresa de implantación nacional. Comenzaron las negociaciones por encima del millón y medio de euros. Y se iniciaron las obras que se prolongaron durante varios meses. Según distintos testimonios recogidos por este periódico, estas se alargaron excesivamente con el consiguiente malestar para el resto de inquilinos del inmueble. Los obreros, algo habitual en estos casos, a preguntas de estos siempre resaltaban que “el piso es de José Bono”. Al final, no se alcanzó un acuerdo, entre otras cosas, porque el entonces titular de Defensa se empeñaba en pagar una alta cantidad en “dinero negro”. Sobre quién ejecutó esas obras les hablaremos otro día.

El caso es que pasados los años, vendida la vivienda, a día de hoy esta figura a nombre de la sociedad Lateral Gestora de Inversiones S.L. en la que figura como administrador único Jorge Díaz de Mera Labarca, también vocal de Balonmano Castilla-La Mancha, equipo que preside Domingo Díaz de Mera, su padre. Tanto éste como Ignacio Barco Fernández, socios en múltiples mercantiles, fueron administradores de la citada sociedad hasta julio de 2007 cuando tenía su domicilio social en la calle Alfonso XII de Madrid (el cambio se realizó el 30 de abril de 2009).    

Todo queda entre amigos

Se da la casualidad que Domingo Díaz de Mera e Ignacio Barco Fernández, junto con Román Sanahuja, acaparan en créditos cerca del 40% de los recursos propios de Caja Castilla La Mancha. Hasta ser intervenida por el Banco de España, no hubo restricción del crédito para este círculo cerrado de constructores que rodean al presidente Juan José Barreda. Según publicó en su día el diario El Mundo, la Caja presidida por Juan Pedro Hernández Moltó concedió en los últimos años créditos a las sociedades patrimoniales de estos tres promotores (Solventia, Indoma y Sacresa), por un valor total de unos 700 millones de euros, dinero que está aún sin pagar.

Estos empresarios, muy conocidos en la provincia, están vinculados al presidente de la Junta de Castilla La Mancha, según ha denunciado el Partido Popular. Domingo Díaz de Mera y Román Sanahuja estuvieron juntos en el capital de Metrovacesa cuando presidía la inmobiliaria Joaquín Rivero. La escisión de la empresa en dos partes hizo que Sanahuja se endeudara para quedarse con la inmobiliaria. Finalmente, no ha podido pagar su deuda y la compañía ha pasado a estar controlada por los bancos.

Socios de toda la vida

Las cosas para Díaz de Mera no han ido mucho mejor. Su inversión Colonial a través de Global Cartera de Valores (una sociedad en la que también participa la caja manchega), acabó en concurso de acreedores, presentado el pasado mes de diciembre. Díaz de Mera también es el principal accionista del aeropuerto de Ciudad Real. Aquí vuelve a aparecer la caja, que participa con un 25%. Además es el dueño del equipo Balonmano Ciudad Real. Aquí vuelve a aparecer CCM, que patrocina con unos 300.000 euros al equipo.

El tercer empresario es Ignacio Barco Fernández, que está presente en muchos negocios con Díaz de Mera. Además de formar parte del accionariado del aeropuerto manchego, Barco estaba presente junto al anterior en Grupo Lábaro, una inmobiliaria que presentó concurso de acreedores el pasado año. Barco también es el propietario de las conocidas bodegas Pago del Vicario, de Ciudad Real. Junto a Díaz de Mera, además, participa en varios negocios de comunicación de la provincia

Los Barco

Santos G. Monroy, en Miciudadreal, "Ciudad Real: El imperio empresarial de los hermanos Barco sigue debatiéndose en los juzgados mercantiles", 17 octubre, 2013:

El imperio empresarial de los hermanos Barco, antaño un tándem imbatible como héroes del ladrillo en Ciudad Real, prosigue debatiéndose en los juzgados. Si hace unos meses la antaño todopoderosa Grupo de Negocios Urbaja SL (Grupo de Negocios Alarcos) y Urbaja Desarrollo Promocional asistían al auto de apertura de la fase de liquidación, ahora el juzgado número 5 de lo mercantil de Madrid ha publicado en el BOE la sentencia de aprobación del convenio y revocación del administrador concursal de Calatrava Agropecuaria SL, otra de las sociedades vinculadas a Urbaja que se encuentra en concurso de acreedores. De este modo, el convenio aprobado será el documento marco que sirva para regular el plan de pagos a los acreedores en los próximos años.

Además, este mismo verano el Boletín Oficial del Registro Mercantil publicaba también la propuesta de convenio de Viña de Gaitanejos SL, antigua Pago del Vicario SL, la sociedad gestora de la espectacular bodega situada a las afueras de la capital que durante años ha sido uno de los emblemas de este coloso empresarial ciudadrealeño.

Las sociedades erigidas por los hermanos Barco conformaron una maquinaria que amasó millones de euros en la época dorada del ladrillo. En las últimas dos décadas, los hermanos Antonio e Ignacio Barco fueron considerados prohombres de la capital. El nombre de Urbaja se enseñoreaba en los carteles de las obras de numerosos rincones de la provincia. No había proyecto de gran impacto social en el que no figuraran.

Es conocida la participación de los Barco en el fracasado Aeropuerto de Ciudad Real junto a su colega Domingo Díaz de Mera, inmerso a su vez en numerosos procesos concursales. Ignacio Barco también formó parte del Comité Ejecutivo del malogrado Reino de Don Quijote, una iniciativa de la extinta Gedeco-Avantis.

No obstante, y aunque menos conocidas, fueron importantes otras actuaciones de los hermanos Barco a través de Urbaja, en muchas ocasiones de la mano de su sempiterno socio y amigo, Domingo Díaz de Mera. Así, en 2002, Urbaja comenzó la construcción del Pabellón Quijote Arena, una obra valorada en más de ocho millones de euros. El Quijote Arena fue el escenario de las glorias europeas del ya desaparecido Club Balonmano Renovalia Ciudad Real, presidido por Díaz de Mera.

Urbaja también obtuvo la adjudicación de las obras de lo que iba a ser Centro de Investigación de Metrología Industrial, en Puertollano. Se trata de un edifico de 4.000 metros cuadrados, adscrito a la también desaparecida Fundación Virtus, que permaneció durante años un embarazoso limbo: un cíclope que costó 4.100.000 euros provenientes de los fondos Miner, aunque el coste total previsto de las obras ascendía a seis millones de euros.

Además de numerosas promociones, urbanizaciones y obra civil, Urbaja construyó la infraestructura de una de sus sociedades vinculadas, el complejo agropecuario de queserías Villadiego, en Poblete, así como naves en diversos polígonos industriales. En la órbita societaria de la familia Barco está la moderna y espectacular bodega Pago del Vicario, en Ciudad Real, y la construcción, en Unión Temporal de Empresas, de la Planta de Residuos de Construcción y Demolición de la capital provincial, que supuso una inversión de unos tres millones de euros. En 2007, el Grupo de Negocios Urbaja llegó a contar con un capital suscrito de más de 66 millones de euros.

En su momento, los hermanos Barco fueron también partícipes, directa o indirectamente, de las sociedades que controlaban medios de comunicación como el desaparecido El Día de Ciudad Real o La Tribuna de Ciudad Real. El nombre de Urbaja constaba en la querella criminal interpuesta ante la Audiencia Nacional por Manos Limpias contra los ex gestores de Caja Castilla-La Mancha. Según Manos Limpias, “veinte deudores deben a CCM 3.136 millones de euros, entre los que destacan Domingo Diaz de Mera, Román Sanahuja, Ignacio Barco, Antonio Méndez Pozo, o Aurelio Jiménez Villarejo, entre otros”.