lunes, 24 de marzo de 2025

Frases de extranjeros célebres sobre España

 "Frases célebres sobre España y los españoles",  18 feb 2025, History Sapiens [lo siento, la mayoría falsas y no comprobadas ni referenciadas. Entrometo algunos comentarios entre corchetes]:

España ha sido fuente de admiración, crítica y fascinación a lo largo de la historia. En este video, exploramos algunas de las frases más impactantes sobre España y los españoles, dichas por personajes históricos como Napoleón Bonaparte, Winston Churchill, Voltaire, Otto von Bismarck, Ernest Hemingway y muchos más.

"España es el país más fuerte del mundo: los españoles llevan siglos intentando destruirlo y no lo han conseguido." Otto von Bismarck [no se sabe dónde ni cuándo].

"España es un país admirable: ha cometido todos los errores posibles, pero sigue en pie." — Winston Churchill

"Los españoles son como los gatos: pueden pelearse entre ellos, pero cuando llega un extraño, todos se unen." — Napoleón Bonaparte

"El español prefiere la gloria a la riqueza, y el honor a la vida." — Jules Michelet

"España es un país donde es imposible moverse sin tropezar con un pedazo de historia" Alexandre Dumas

"España. ¡Noble patria! Fuiste la envidia de Europa y el asombro del mundo". Voltaire

"España ha sido siempre la tierra de las pasiones violentas", Gustave Flaubert

"Mientras el mundo sea mundo, España será España" Julio César

"España es el país de la luz del sol, vida" Ernest Hemingway

"España es una gran nación con defectos y virtudes, pero sobre todo con historia" Charles de Gaulle

"Si tuviera que elegir entre un gobierno sin prensa y una prensa sin gobierno, no dudaría en preferir lo segundo; pero en España la prensa es a menudo más peligrosa que el gobierno", Thomas Jefferson

"España es la única nación de Europa que, aunque parezca morir, resucita siempre", Otto von Bismarck

"España es una gran nación condenada hacer grandes cosas o a caer en la más profunda miseria", Alexis de Tocqueville

"España no es un país, es una pasión", Rainer Maria Rilke. [Yo añadiría: "Es una nación donde hasta los perros van a misa", R. M. Rilke, Diario]

"Es el país más pintoresco y contradictorio del mundo; en él se puede encontrar a un genio y a un mendigo en la misma calle, y ambos con el mismo orgullo", Téophile Gautier

"España es la tierra donde la locura  y la genialidad bailan de la mano", Charles Dickens.

"España ha sido siempre un país que no sabe lo que tiene hasta que lo ha perdido", Napoleón Bonaparte.

"España es un país admirable, donde la historia no es pasado, sino presente", André Maurois.

"España es un país de contrastes donde el cielo y el infierno pueden encontrarse en la misma plaza", Alexandre Dumas.

"España es como un toro bravo, noble, fuerte y orgulloso; pero difícil de domar. En España todo está en crisis menos la crisis",Giovanni Sartori.

"España es el único país donde la historia se repite con tanta frecuencia que parece un círculo vicioso", Karl Marx.

"España es un país que ha dado más lecciones de historia de las que ha aprendido", Lord Palmerston.

"En España los cementerios están llenos de héroes y los palacios llenos de villanos". François René de Chateaubriand.

"España es un país donde la realidad y la leyenda se confunden y a veces la leyenda es más cierta que la realidad", Orson Welles [evoca el final de El hombre que mató a Liberty Valance, de John Ford].

"España es un país demasiado grande para ser gobernado, pero demasiado pequeño para ser una potencia". Napoleón Bonaparte.

"España es un país donde la gente prefiere morir de pie que vivir de rodillas". Dolores Ibarruri, la Pasionaria.

"En España la monarquía es tan fuerte que ha sobrevivido a sus propios monarcas", Henry Kamen

"España es la única nación de Europa que sigue soñando con su pasado", George Santayana.

"En España la política es una guerra sin sangre y la guerra es una política con sangre", Joaquín Costa.

"España es el único país donde la historia es más importante que el presente", Salvador de Madariaga.

"España es la tierra de los sueños imposibles, de los ideales irrealizables y de las esperanzas eternas", Stefan Zweig.

"Los españoles son como los hijos de Noé: algunos han nacido para vivir en tiendas y otros para conquistar imperios", Alexis de Tocqueville.

"El español es un hombre que no se resigna jamás", Jules Michelet.

"Los españoles están hechos de una madera especial: son capaces de lo mejor y de lo peor, pero nunca de lo vulgar", Víctor Hugo.

"Los españoles tienen un valor temerario y una lealtad inquebrantable, pero también un orgullo que los lleva a pelear entre ellos más que contra sus enemigos", Napoleón Bonaparte.

"Un español solo es capaz de todo; dos españoles juntos ya son una discusión; tres españoles una guerra civil", George Clemens.

"Los españoles son el pueblo más difícil de gobernar, pero también el que mejor responde cuando se le necesita", Charles Maurice de Talleyrand.

"El español es generoso hasta la temeridad, orgulloso hasta la arrogancia; pero jamás traidor ni cobarde", Lord Byron.

"En la sangre de los españoles corre la historia de siglos de lucha y conquista", Friedrich Nietzsche.

"Los españoles son como el acero:  duros, brillantes y difíciles de doblar", Napoleón Bonaparte.

"Los españoles tienen un orgullo que puede ser su mayor virtud o su peor defecto", Voltaire.

"En España la gente muere o mata por su honor; pero a veces olvida que el honor no se demuestra con sangre, sino con dignidad", Benjamin Disraeli.

"Los españoles son los únicos que al recibir una orden primero la discuten y luego la cumplen si es que les parece bien", Winston Churchill.

"España es un país de valientes que no teme al peligro; pero a veces teme al cambio", Giuseppe Garibaldi.

"En España el ingenio y la picaresca son más valiosos que el dinero", Miguel de Unamuno.

"Los españoles no son buenos súbditos ni buenos gobernantes, pero son excelentes amigos y temibles enemigos".

"Cuando un español dice mañana puede significar cualquier cosa, excepto hoy".

"El español ama la libertad tanto como la gloria", Simón Bolívar.

"Los españoles son un pueblo de guerreros, pero a menudo se pelean entre ellos antes de luchar contra el enemigo", Napoleón Bonaparte [eso ya lo decía Apiano de Alejandría, creo que en el libro VI].

"El español no se rinde, simplemente espera la oportunidad de contraatacar", Winston Churchill.

"Los españoles tienen en el corazón una pasión inextinguible que les nace de lo sublime y de lo desastroso". 

"En España la gente no se aburre porque siempre hay algo por lo que discutir", George Orwell.

"Los españoles nunca han aprendido a obedecer, pero tampoco han aprendido a gobernar", Alexis de Tocqueville.

"En España la pasión y el orgullo valen más que el oro".

"El español es capaz de morir por una idea, pero rara vez de vivir para ella", Salvador de Madariaga.

"Los españoles son como los gatos: pueden pelearse entre ellos, pero cuando llega un extraño todos se unen", Napoleón Bonaparte.

"El español es orgulloso y altivo, pero generoso y noble", Alexandre Dumas.

"Los españoles tienen un talento especial para convertir sus desventuras en leyendas".

"El español prefiere la gloria a la riqueza y el honor a la vida", Jules Michelet.

"Los españoles son los únicos europeos que todavía creen en la aventura", Orson Welles. 

"Si hay un pueblo capaz de desafiar lo imposible, es el español", Rudyard Kiplking.

"El español es capaz de discutir durante horas por una idea... aunque no la entienda del todo", George Orwell.

"Los españoles tienen un sentido del humor tan agudo que son capaces de reírse de su propia desgracia", Ernest Hemingway.

Mirar al mundo

 «Miramos el mundo una sola vez, en la infancia. El resto es memoria». (Louise Glück)

La Psicología en España

 Y tú, ¿cómo te sientes, psicoterapeuta?, en El País, por Patricia Gosálvez, 16 mar 2025 

Un tercio de los españoles tienen algún problema de salud mental, la mayoría de baja complejidad. Para lidiar con la “patología de la vida cotidiana” en la sanidad pública faltan especialistas y en la privada la sesión ronda los 80 euros. Aun así, ir a terapia se ha puesto de moda, aseguran psicólogos y psiquiatras. ¿Cómo lo viven ellos? Siete terapeutas, expertos en psicoanálisis o ‘mindfulness’, narran su vocación, cómo consiguen no llevarse el dolor ajeno a casa y por qué ningún paciente resulta aburrido.

¿Acaso tienen todos los psicoterapeutas algo en común? Pilar Revuelta Blanco, psicóloga clínica y psicoanalista, saborea su reformulación de la pregunta: “Humm, quiénes formamos esta tribu…”. La resuelve con una anécdota. Hace años, en una cena con colegas psicoterapeutas, uno de ellos preguntó al grupo cuántos eran hermanos mayores en sus familias. “No tiene rigor científico, claro, pero siete de ocho levantamos la mano”, dice la especialista de 62 años, que desde entonces ha comprobado muchas veces el patrón. “La mayoría hemos sido cuidadores desde pequeños”.

La llamada “crisis de salud mental” de las sociedades occidentales ha disparado, especialmente desde la pandemia, el malestar psicológico de millones de personas que cada vez más buscan un profesional que los ayude con ese dolor que no se puede señalar. El año pasado, el Barómetro Sanitario del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) preguntó por primera vez sobre salud mental (aunque el sondeo se lleva haciendo desde 1993) y resultó que el 17,8% de los encuestados había tenido necesidad de consultar a un sanitario (incluido el médico de familia) por un problema de este tipo. En la última encuesta europea de salud en España (2020), un 4,77% de la población de 15 o más años dijo acudir al psicólogo, psicoterapeuta o psiquiatra. Según el Informe Anual del Sistema Nacional de Salud, el 34% de la población padece algún problema de salud mental. Los más frecuentes son los trastornos de ansiedad, los del sueño y los depresivos. Sin llegar a diagnósticos severos, dentro de lo que Revuelta Blanco llama “la patología de la vida cotidiana”, le llega a consulta, por un lado, mucha angustia “en la que el cuerpo responde porque la cabeza no está pudiendo pensar”, y por otro, una desazón “marcada por la falta de propósito, ¿dónde voy?, ¿qué quiero?”.

En la ficción, el terapeuta es una figura recurrente mucho más allá de Woody Allen. Famosos como el cocinero Dabiz Muñoz en su documental o Aitana en La revuelta han contado con orgullo que van a terapia. Hay círculos en los que lo raro, lo sospechoso casi, es no ir a terapia. Y, sin embargo, sabemos poco de esa tribu al otro lado de la crisis de salud mental. Psicólogos, psiquiatras y médicos que después de sus carreras se han formado en psicoterapia para tratar con distintos enfoques y técnicas el sufrimiento ajeno. Hacen terapia cognitivo-conductual, sistémica, humanista, psicoanálisis… Sus herramientas son la palabra, el diván, el juego o incluso las redes sociales, y también, cuando lo consideran necesario, los fármacos.

En números, según el Libro blanco de la psiquiatría, hay 6.732 psiquiatras colegiados en España (no todos hacen psicoterapia), 4.393 de ellos en la red pública, la mitad por habitantes que en Francia o Alemania. Psicólogos, dice el INE, hay 40.417 y solo el 12%, con especialidad clínica, puede trabajar en la pública. Tampoco sabemos cuántos hacen psicoterapia, pero sí que son más del triple de los que había hace 20 años y que el 82% son mujeres. Y poco más.

Sentamos en los mismos sillones en los que ellos charlan con sus pacientes a siete de estos profesionales para que nos cuenten qué pasa por las cabezas de quienes intentan desentrañar lo que ocurre en las nuestras.

Buscando el ‘ikigai’

Las curiosidades banales se resuelven rápido: no, nunca usan a sus pacientes como anécdotas. “En casa me reprochan que no hable del trabajo, pero lo que pasa en Las Vegas…”, bromea la doctora Carme García Gomila, que dirigió la revista Temas de psicoanálisis.

Otra regla: no hay que hacerse amigo de los pacientes, ni ser terapeuta de los amigos.

En su vida privada, pinchan como todo el mundo. “No sé si ser psicólogo me hace mejor padre, porque ya lo era cuando tuve hijos, pero tengo menos paciencia que en la consulta”, dice Santiago Batlle, especialista en infanto-juvenil en la Seguridad Social.

Y la realidad no es como en las películas: “El cine muestra epifanías terapéuticas o casos extremos. En general la terapia es alguien contando que su jefe no le escucha… Nada trepidante”, admite Teodoro Herranz, psicólogo clínico.

Profundicemos: ¿qué les empujó a dedicarse a esto? “Ayudar pone”, dice risueña García Gomila, aunque no es lo que la mueve a seguir trabajando con 70 años tras 40 como psicoanalista. “Tengo un interés genuino por el otro y sé escuchar, siempre me han pegado unos rollos…”, bromea, “¡si no vigilo, camino a la consulta me hago cuatro visitas!”. Encontró su ikigai, dice, ese concepto japonés en el que una halla propósito al alinear “su vocación y su manera de ser con su profesión”.

“Dicen que nos metemos en esto porque todos los psicólogos cojeamos de algo…”, bromea también (¿o no del todo?) Teodoro Herranz, de 66 años, en la Escuela de Psicoterapia y Psicodrama que dirige en Madrid. Patricia Ramírez, de 54 años —@patri_psicóloga en redes—, cuenta, en su casa de Zaragoza donde graba los reels, que encontró la vocación gracias a su profesora favorita de COU: “Inspiraba y validaba a sus alumnos, una Pigmalión que alimentaba nuestro potencial”. La maestra había estudiado Psicología y no hubo forma de que la alumna fuese otra cosa. Marta Prat de la Riba, de 43 años, psicóloga y psicoanalista especializada en infancia, encontró su camino aún antes: sus padres la llevaron a análisis con siete u ocho años (luego regresó con 16 y durante más de 20). “Mi abuela fue la primera en analizarse volviendo del exilio en Uruguay, a mi madre le regalaron las Obras completas de Freud a los 18, yo he crecido en ese contexto”, dice.

Cada cual tiene su casuística, pero a todos los mueve la empatía, y más aún la curiosidad. “A mí no me interesaba ser psiquiatra para diagnosticar y recetar fármacos”, dice Beatriz Rodríguez Vega, “entendía la disciplina como una investigación de la mente humana, de la de la persona que trabaja conmigo y de la mía”. La psiquiatra, de 65 años, introdujo el mindfulness en el hospital público La Paz (donde trabajó 40 años y fue jefa de sección) y en la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid. Ella medita desde los años ochenta y pensaba: “Si esto es beneficioso para mí, por qué no lo va a ser para los demás”: “Pero entonces ni se me ocurría proponerlo en un entorno científico”. Por aquellos años Jon Kabat-Zinn, biólogo molecular del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), empezó a “quitar la carga de ritual” a la meditación zen para traer sus beneficios a Occidente. Sus papers no hablaban del despertar budista, sino de neurociencia y el sistema nervioso. En 2009 Rodríguez Vega consiguió una beca para estudiar en Massachusetts el programa MBSR (Mindfulness-Based Stress Reduction) con el equipo de Kabat-Zinn. “Era la primera vez que se la daban a un psiquiatra en vez de a un cirujano para que aprendiese una técnica”, cuenta Rodríguez Vega, cuyo hospital (“imanes de sufrimiento”, los llamaba Kabat-Zinn) fue pionero en incorporar mindfulness en grupos de dolor crónico. En “el tsunami de la pandemia” sirvió para apaciguar a cientos de sanitarios: “Tocaba una campanilla y en medio de un pasillo o en una uvi parábamos unos minutos para estar presentes y practicar la autocompasión”.

Un aprendizaje constante

“En esta profesión no paras de aprender”, entona la tribu. La lectura ávida para estar al día, la formación continua, los cursos, seminarios y congresos… Para Carme García Gomila, aprender ha sido lo mejor de su carrera y lo que le quita las ganas de jubilarse. “Bueno, y que es una profesión de viejos”, dice, “cuando te haces mayor te vas volviendo invisible, pero en la consulta los pacientes te tienen en cuenta y tú tienes acumulado un montón de saber y comprensión, eres más persona, lo haces mejor”. Al mismo tiempo, admite que estudiar ha sido también lo más tedioso: “Hay autores tan arduos que se necesita un seminario de meses para entenderlos”.

La búsqueda les hace flexibles en sus técnicas, integrativos en sus enfoques, nada puristas, dicen. “La figura del psicoterapeuta sabio que se pone por encima del paciente ya no sirve”, opina Teodoro Herranz, que pasó años buscando el modelo más eficaz. “Al final opté por la escuela cuya filosofía se parece más a mi personalidad”. De nuevo el ikigai. En su caso fue el psicodrama, la terapia de grupo original desarrollada en los años veinte y treinta del siglo pasado por el psiquiatra rumano-estadounidense Jacob Levy Moreno, en la que a través de la representación de situaciones y roles se expresan sentimientos de manera creativa. El psicodrama le permite ser “muy propositivo”, dice Herranz, admitiendo que le cuesta “no ser activo a la hora de resolver”.

Patricia Ramírez tampoco ha parado de buscar. Para encontrar sus primeros pacientes se hizo “visitadora médica” de sí misma pateándose consultas de dermatólogos, ginecólogos o endocrinos que le derivasen casos psicosomáticos. Luego buscó un programa de radio para colaborar. Allí, un invitado le pidió que ayudase al marchador Paquillo Fernández, que había abandonado los mundiales de Edmonton “por algo de cabeza”. Meses después, el atleta batió un récord y le atribuyó parte de la hazaña a la psicóloga. Por aquello la llamó el Mallorca, y luego el Betis. Ha publicado una decena de libros (Educar con serenidad, Así lideras, así compites…) y con la explosión de Instagram (donde tiene 745.000 seguidores) su trabajo de divulgadora se volvió “tan intenso” que dejó la consulta. Aún gestiona una clínica online con 19 psicólogas autónomas. Lo último que se le ha ocurrido para “hacer llegar el mensaje de manera más lúdica” es hacer obras de teatro. En el luminoso despacho donde graba sus vídeos (sin filtros ni montaje, del tirón) hay un aro de luz, un trípode para el móvil y una desubicada caja de clínex que recuerda a cuando hacía psicoterapia ortodoxa.

Escudos frente al sufrimiento ajeno

En las siete consultas hay pañuelos para consolar el llanto. La más austera es la de Santiago Batlle, psicólogo clínico de 58 años en el Hospital del Mar de Barcelona. La cristalera que da al paseo marítimo es un espejo por fuera ante el que la gente se para para atusarse el pelo deprisa. Dentro, mesa y sillas de oficina, un póster de Magritte, un pequeño lavabo en una esquina que atestigua que la consulta podría servir para cualquier otra especialidad de la Seguridad Social.

Para Batlle, adjunto a la dirección de Atención Comunitaria en el Instituto de Salud Mental y responsable de Infanto-Juvenil, la decoración es el menor de sus problemas: saturación asistencial, patologías más graves, sesiones poco frecuentes o mayor dificultad para crear “el vínculo terapéutico” que en la privada. Incluso la gratuidad puede ser un handicap: “Cuando hay un coste, el compromiso es mayor”. A Batlle, que pasa consulta solo un día y medio a la semana, los problemas que no le dejan dormir son los de jefe, como una baja que sobrecarga aún más al resto de compañeros.

Prat de la Riba, que trata a menores por la privada también en Barcelona, les recibe en una consulta bien distinta. Dentro de un bonito local de doble altura ha creado, junto al arquitecto Jacobo Valentí (Casavells Estudio), una suerte de casa del árbol. Hay una escalera que trepar, libros, cojines de colores. “Mi herramienta es el juego”, dice acuclillada en una sillita. Muchos de sus pacientes autistas no hablan: “Te meten los dedos en la nariz, se chocan contigo, pueden pasar meses sin mirarte y tienes que conectar, que no hablen no significa que no tengan nada que decir”. Aun así, lo más difícil son los padres: “Hay que apelar a la responsabilidad de la familia sin entrar en la culpabilización, transitan por el duelo de no tener un hijo ideal”.

Aunque él es cognitivo-conductual y ella psicoanalista, ambos especialistas creen que la paciencia es clave para construir complicidad con el niño. Y cierto sentido del humor, añade Prat de la Riba. En previsión de esta entrevista, le ha preguntado a una paciente de 12 años por qué le gusta verla: “Contigo me puedo cagar en mis profes, mis padres, mis compis…”. La psicóloga traduce: “Hay que crear un espacio de libertad y seguridad donde la moral queda fuera”. Así se invita a explorar lo oscuro, lo vergonzoso, dice, apuntando otra virtud del psicoterapeuta: “Hay algo de lo insoportable del síntoma del otro que tú puedes soportar y el paciente registra esa escucha”.

“Tengo la capacidad de estar con el dolor, no me asusta”, coincide Rodríguez Vega, la experta en mindfulness. “Cuando una persona te cuenta una situación muy difícil, hay que resonar, pero al mismo tiempo soltar ese dolor. Es un equilibrio. No se trata de endurecerse, porque si te apartas del dolor ¿qué psicoterapeuta eres?”. García Gomila lo pone así: “Dejarse impactar, pero mantener el ancla emocional”. Si un psicoterapeuta la pierde, es mejor derivar el paciente a un compañero.

El setting también ayuda a dejar en la consulta la mochila de sufrimiento ajeno. Es la puesta en escena de la sesión, el lugar donde ocurre, la duración (45 o 50 minutos) o los honorarios (entre 50 y 120 euros). “Es un marco que separa dentro y fuera; un encuadre que protege tanto al terapeuta como al paciente”, dice Carme García Gomila.

“La terapia empieza en la puerta”, explica Pilar Revuelta, que tiene dos salas en su gabinete madrileño. En la primera, dos cómodos sillones de diseño enfrentados y un poco lejos. Los separó durante la pandemia y así quedaron; funcionaba: “Es fundamental tomar la distancia justa de las cosas para comprenderlas, como un cuadro impresionista, demasiado lejos se difumina, demasiado cerca, solo son manchas”. En la otra habitación tiene un diván de cuero. “Lo propongo a veces para profundizar”, dice. Con otros pacientes trabaja mejor online: “No tiene que ver con la patología, sino con la persona —los jóvenes lo ven supernatural— y con la geografía”. Hay lugares donde es difícil encontrar profesionales o acudir con cierto anonimato.

La chispa entre los dos

Cualquiera que haya ido a terapia sabe que hay un momento inicial raro en el que flota una pregunta: ¿funcionaremos bien juntos? A los psicoterapeutas también les pasa.

“Yo tengo ante todo curiosidad por la persona que se sienta ahí enfrente”, dice Revuelta Blanco. “El ser humano es insondable, quieres entender, y la química que se genera tiene que ver con eso, con que la persona ahí sentada tenga ese mismo interés de búsqueda, desde ahí se puede trabajar; la terapia, sobre todo la psicoanalítica, es una cocreación”. ¿Y no hay sujetos que simplemente no les interesan? ¿Pacientes aburridos? “Cuando los residentes me dicen ‘no tengo ningún caso interesante’, siempre les contesto ‘lo que no es interesante es la mirada que has puesto, mira otra vez”, cuenta Rodríguez Vega. “Puede que el síntoma del paciente sea precisamente ser aburrido; te toca bailar con la más fea y ver qué le pasa”, asiente García Gomila.

En las parejas terapéuticas, como en las otras, la química importa. “Cuando no existe hay un malestar difuso. Si no lo consigues resolver, es mejor no forzar, porque toda terapia está basada en una relación”, dice García Gomila. Hay estudios que aseguran que la eficacia de las diferentes escuelas no tiene que ver con la orientación del psicoterapeuta, sino con la relación que se establece con el paciente. “Si hay química, la escuela es lo de menos”, zanja García Gomila paradójicamente porque acaba de publicar La guía de las psicoterapias (Arpa, 2024), en la que explica las distintas corrientes.

Un pique superado

El libro pretende ser “un lazarillo”. “La gente está muy desorientada sobre cómo, cuándo y dónde pedir ayuda”, dice la autora, que recibe a la mayoría de sus pacientes derivados por colegas. En la guía explica cómo acceder a servicios públicos y privados y desgrana “las distintas formas de ver la mente” y la cronología de las escuelas psicoterapéuticas. “Cuando surge una corriente nueva quiere cargarse a las anteriores y estas se defienden, pero aunque los que se miran mal hacen ruido, son los menos; la mayoría trabajamos sin rivalidad”, afirma sobre la histórica rencilla entre psicoanalistas y terapeutas cognitivos conductuales (TCC).

Resumiendo mucho ambos enfoques: el psicoanálisis se centra en el pasado y en la comprensión de patrones inconscientes de pensamiento y comportamiento y es un proceso a largo plazo (de media tres años, pero pueden ser décadas). Los psicoanalistas deben analizarse. La TCC se enfoca en el presente y en problemas puntuales, busca cambiar un comportamiento a corto plazo. En España, la formación universitaria es de esta orientación. Es la terapia que se ofrece en la pública y la que respalda la OMS.

“Nuestros protocolos se basan en la evidencia científica de la TCC”, dice en el Hospital del Mar Santiago Batlle, que estudió en Filadelfia con Aaron Beck, creador de la escuela. “Pero en los últimos años se están introduciendo técnicas de mindfulness, terapias de tercera generación…”. Batlle admite que al principio aplicaba a rajatabla los protocolos: “Con la experiencia comprendes que ello te convierte en un profesional eficiente; pero lo que te hace un buen profesional es saber adaptarlos”.

Desde el otro lado, García Gomila explica: “El psico­análisis ya no es el de 1900″. Ella empezó a ejercerlo en los años ochenta, al tiempo que se montaban en España los servicios públicos de salud mental. “Éramos unos pioneros, explorábamos el vegetarianismo, el feminismo…”, pero también había más “pureza ideológica”, explica. “Todo eso ha cambiado, nos hemos ido adaptando a los avances de la neurociencia”.

Del tabú a la moda

Socialmente, la terapia ha pasado de ser tabú a convertirse “casi en una especie de moda”, dice Pilar Revuelta, que admite al mismo tiempo que en el mundo actual “no nos da tiempo de pensarnos”. Si en época de Freud afloraba la patología de la represión, hoy nos afecta la fragmentación, dice, citando la modernidad líquida de Zygmunt Bauman o la sociedad del cansancio de Byung-Chul Han. Prat de la Riba habla del “imperativo de felicidad del capitalismo”: “La promesa de que todo se puede tener hace intolerable estar tristes o preocupados a muchos sujetos sin que ello se convierta en parte de su identidad”. Ahora se diagnostica mejor, sostiene, pero también, a veces, se diagnostica de más.

Muchos especialistas hablan de la “psicopatologización de lo cotidiano”. “No todo es analizable, ni tiene por qué tratarse”, dice Prat de la Riba. “Hay una idea contemporánea de que hacer terapia es parte del ‘hay que cuidarse’, como ir al gimnasio. Pero no, tiene que haber sufrimiento, algo que se descoloca y no sabes qué hacer con ello”. Teodoro Herranz añade: “La actual cultura del narcisismo alimenta monstruos”, cuando el terapeuta es complaciente y el paciente busca protegerse y desarrollarse a toda costa, olvidando lo demás.

La demanda de herramientas psicológicas para el día a día también ha puesto de moda la autoayuda. Patricia Ramírez, que dejó la consulta por la divulgación, apunta: “El término está devaluado porque hay mucha autoayuda mala”. ¿Lo que ella hace es terapia? “No sé, pero terapéutico sí, la gente saca ideas para cambiar cosas”. Con lo que no traga es con el pensamiento positivo. “Buf”, suspira, “la idea de que si quieres puedes porque todo es actitud es una barbaridad”.

En la misma línea, Pilar Revuelta, que además de psicóloga clínica y analista es coach certificada con 15 años de experiencia, advierte sobre la disciplina que imparte en la Universidad Francisco de Vitoria: “El coaching serio no es un yes we can para nada”. Como coach trabaja con clientes, no con pacientes. Sus clientes tienen, explica, “un objetivo y necesitan encontrar un camino en procesos acotados en el tiempo”: un directivo que quiere cambiar de trabajo, un departamento de recursos humanos que debe actualizarse, una empresa familiar o una start-up de amigos que necesita clarificar sus roles profesionales. “Es bonito, pero no es terapia. Aunque salen miserias, hay menos sufrimiento”, concluye.

La encrucijada de la pública

Las miserias del trabajo son uno de los mayores estreses de la salud mental. No tener empleo multiplica por dos el riesgo de depresión, y tener un trabajo precario provoca más ansiedad que cualquier otra cosa, según las encuestas. Por lo privado, la psicoterapia está fuera del alcance de quienes estadísticamente más la necesitan. ¿La pública? La mayoría de los españoles acude al Sistema Nacional de Salud como primera opción (el 57%, según el CIS), pero solo el 14% consigue cita con un psicólogo o psiquiatra en menos de 30 días. El resto espera entre uno y tres meses (21%), más de tres meses (24%) o simplemente desiste. Al final, pública y privada se reparten los pacientes casi a partes iguales, pero un tercio de los de la pública no llega al especialista. Se quedan en los médicos de familia, quienes más psicofármacos recetan.

Es una pescadilla que se muerde la cola: con solo seis psicólogos clínicos por 100.000 habitantes (tres veces menos que la media europea), los problemas menos graves se solucionan con una pastilla en primaria, sin terapia que apoye el proceso. “Se dice que los casos leves saturan el sistema”, explica Rodríguez Vega, “pero hay tantos que si intervienes a tiempo dejan de convertirse en graves…”. Tras 40 años en la pública, ha elegido “hacer terapia con tranquilidad en la privada” antes de jubilarse. “Es más fácil”, dice, “las condiciones son ideales: un ambiente más cómodo, nadie interrumpe ni llama a la puerta… Y, sobre todo, no tienes 15 pacientes en una mañana”. En una consulta privada entran la mitad.

Desde el Hospital del Mar, Batlle explica que, a partir de la pandemia, hay psicólogos que hacen “intervenciones de baja complejidad” en los centros de primaria cada 15 días… Sin embargo, faltan manos. A pesar de las trabas, el psicólogo defiende que “es satisfactorio ejercer un servicio público en barrios desfavorecidos”, aunque admite: “En un gabinete privado de un barrio bien tu trabajo es más eficaz. No poder hacerlo bien por las circunstancias desgasta mucho”.

Para “no atender solo de Diagonal para arriba”, la psicóloga privada Marta Prat de la Riba cobra 50 euros por sesión, un precio bajo para el mercado, y acepta pagos simbólicos o en especie (por ejemplo, cajas de frutas). Interesada en “la cuestión comunitaria”, Prat de la Riba también tiene un proyecto con el colectivo okupa. “Me gusta poder hacer algo más allá del despacho”, dice.

Dossier Luigi Mangione

 Dossier Mangione

I

Luigi Mangione: fanáticos de colegio privado, por Sergio del Molino, en El País, 11 dic 2024 

También en los años del plomo fueron aplaudidos muchachos de la élite universitaria que se liaron a tiros.

Sería fácil echarles la culpa a las redes sociales de las celebraciones por el asesinato de Brian Thompson, consejero delegado de UnitedHealthcare, y la entronización de su asesino, Luigi Mangione, como héroe del pueblo. Nos hemos acostumbrado a ver las redes como la pócima que convierte al doctor Jekyll en el señor Hyde, pero la miseria humana siempre ha encontrado medios para expresarse. Ante crímenes como el de Nueva York, nunca han faltado los probos ciudadanos que saltan a la plaza diciendo que condenan la violencia, pero. Y en la cláusula que sigue al pero cabe toda la barbarie del mundo.

El guapo, millonario y muy culto Mangione me recordó de inmediato —y no solo por las resonancias italianas— a otro millonario, muy culto y no tan guapo, aunque sí bien plantado, llamado Giangiacomo Feltrinelli, fundador de la editorial y las librerías ubicuas de Italia. En 1972, su cadáver apareció al lado de una torre de alta tensión donde colocaba una bomba que le explotó en las manos. Feltrinelli era miembro del grupo terrorista Grupo de Acción Partisana y conocido compañero de viaje de las Brigadas Rojas. A su funeral asistieron diez mil personas y aún hoy sigue siendo un héroe para no pocos italianos.

También fueron aplaudidos otros muchachos de la élite universitaria que, tras el Mayo del 68, se liaron a tiros. Los terroristas de la alemana Fracción del Ejército Rojo o de la estadounidense Weather Underground eran pijos de universidades postineras, los más listos de la clase y los niños más mimados de sus casas, como Mangione, y todos recibieron la simpatía nada velada de progresistas y demócratas de toda la vida que envidiaban su vida aventurera y su farfolla romántica a lo Robin Hood. Al final del franquismo también abundaron en España fanáticos de colegio privado que acabaron llevándose por delante a funcionarios de segunda fila y señorones anodinos en unos pocos crímenes atroces ensordecidos por el ruido que hacía la dictadura al caer.

Eran años de plomo. Hoy son de silicio. Mangione no forma parte de una organización criminal ni parece la avanzadilla de una insurgencia violenta, pero aquellos grupos terroristas tampoco representaban la vanguardia de ningún movimiento social y casi nunca pasaban de una panda de amigos. Si Mangione tuviera un par de cómplices, su banda sería muy parecida a las que he señalado arriba. No hace falta mucho para desafiar las convicciones pacifistas de millones de personas que jamás empuñarían un arma, pero ven justicias poéticas en que disparen otros. Por esas grietas morales se cuelan corrientes heladas de las que una democracia casi nunca se recupera.

II

Muerte de un comerciante, en El País, por Marta Peirano, 9 dic 2024:

El asesinato del jefe de UnitedHealthcare parece un episodio de ‘Mr. Robot’ o ‘Black Mirror’: un antihéroe encapuchado cazando CEO en los últimos días del capitalismo.

Los casquillos de las balas que atravesaron a Brian Thompson, consejero delegado de UnitedHealthcare, llevaban grabadas tres palabras: Deny, Defend y Depose (negar, defender, y deponer). Riman con la famosa estrategia de las tres D de las compañías de seguros: Delay, Deny, Defend (retrasar, denegar, defender). Consiste en retrasar la gestión de las reclamaciones con deliberada ineficacia burocrática hasta que los beneficiarios se dan por vencidos; denegar la atención médica o las indemnizaciones usando tecnicismos, exclusiones en las pólizas o una interpretación tramposa de sus condiciones, y defenderse de las demandas de forma agresiva, intimidatoria y mafiosa, prolongando los conflictos de manera artificial para desgastar económicamente al cliente.

Hay más. Varios médicos han declarado que UnitedHealthcare los presionaba para atender a más pacientes y diagnosticar condiciones adicionales para aumentar la facturación. ProPublica demostró que usaban algoritmos de inteligencia artificial para justificar la expulsión de pacientes ancianos de residencias, incluyendo algunos que necesitaban atención especializada las 24 horas. Estas estrategias, en combinación con la inexistencia o la ineficacia de leyes de protección al paciente, han convertido a UnitedHealthcare en una de las mayores compañías de EE UU, con más de 49 millones de usuarios. El año pasado facturó 281.000 millones de dólares. Su CEO recibió un bonus de más de 10 millones. Su matriz, UnitedHealth Group, es una de las compañías de atención médica más grandes del mundo, con una cotización de 560.000 millones de dólares. El asesino enmascarado cambió la primera D por deponer: quitar a alguien de una posición de poder o autoridad o, en ámbito legal, declarar.

Parece un episodio de Mr. Robot o de Black Mirror. Una fan fiction de Anonymous, con un antihéroe encapuchado, cazando CEO en los últimos días del capitalismo. En el momento de escribir estas líneas, el asesino aún no ha sido localizado, pero Nueva York no le tiene miedo. De hecho, acaba de empezar el concurso de imitadores del CEO Shooter (el cazador de CEO) en Washington Square Park. Los memes celebrando el asesinato se amontonan en mi buzón. Las empresas de seguros retiran los nombres con foto de sus ejecutivos de internet.

Los influencers y personalidades que tratan de responsabilizar a la izquierda anticapitalista son amonestados por sus propios seguidores. “Tengo familiares republicanos haciendo bromas sobre la muerte de este tipo, y es porque han sido directamente perjudicados por sus compañías de seguros de salud”, corrige un usuario al presentador de The Ben Shapiro Show. “No es correcto separar izquierda y derecha —le dice otro—. Son los ricos contra la clase obrera”. Solo recuerdo un momento parecido en la historia reciente: el 28 de enero de 2021, cuando un grupo de inversores minoristas organizados a través de Reddit dieron un golpe a los fondos de riesgo coordinando compras masivas de acciones de GameStop.

El sentimiento es similar, y también la disonancia cognitiva. Mientras el pueblo celebra un asesinato, Bitcoin ha alcanzado un valor de 100.000 dólares y Elon Musk ha anunciado que quiere eliminar la Oficina de Protección Financiera al Consumidor, creada tras la crisis de 2008 para proteger a los ciudadanos de los abusos de los bancos. Los mismos americanos que acaban de elegir por segunda vez a Donald Trump como presidente salen a celebrar el asesinato de Brian Thompson como sans-culottes. Los CEO sanitarios son el antiguo régimen pero Trump es su Napoleón.

III

Luigi Mangione, un informático brillante miembro de una próspera familia: así es el sospechoso de matar al ejecutivo de UnitedHealthcare, María Antonia Sánchez-Vallejo, en El País, Nueva York - 10 dic 2024:

El detenido dejó de comunicarse con familiares y amigos hace seis meses tras sufrir dolores en la espalda

Entre la legión de admiradores —y la de haters, odiadores— que han recibido la incorporación a la vida pública de Luigi Mangione, acusado del asesinato del consejero delegado de UnitedHealthcare, Brian Thompson, no son pocos los que se preguntan cómo alguien con el cociente intelectual del detenido, el alumno más brillante de su instituto de Baltimore, cometió el error de huir con todo el material con el que perpetró el crimen. Pero otro desliz peor fue el tonteo que mantuvo con la empleada del hostal de Nueva York en el que pernoctó varios días antes del matar a Thompson: entre risas seductoras, Mangione se bajó la mascarilla que cubrió su rostro ofreciendo un blanco perfecto a las cámaras de videovigilancia.

Cuando los policías locales de Altoona (Pensilvania), a 375 kilómetros al noroeste de Nueva York, llegaron este lunes al MacDonald’s donde Mangione comía absorto en la pantalla de su ordenador, no tuvieron dudas: “Era él, el de las fotos”, dijo el más joven de los agentes, un novato en el cuerpo. Pero aparte de los temblores del joven al preguntarle si había estado recientemente en Nueva York, fue el contenido de su mochila la prueba definitiva que le llevó tras las rejas. Un memorial de pistas: la pistola y un silenciador, ambos impresos en 3D; un cargador Glock, balas de nueve milímetros como las que se hallaron en el lugar del crimen, abundante dinero en efectivo y un pasaporte… y una nota manuscrita que parecía no ya incriminatoria, sino una hoja de ruta para hacer lo que hizo: vengarse de las compañías que ofrecen seguros de salud.

El especialista en informática por la Universidad de Pensilvania, donde se graduó en 2020 con un máster, y cofundó un club para desarrollar videojuegos, según el periódico de la universidad, el Daily Pennsylvanian, llegó a Nueva York el 24 de noviembre en un autobús de línea regular que procedía de Atlanta, aunque bien pudo haber subido en alguna de las paradas del camino. Su llegada a la ciudad es tan errática como el resto de su biografía vital: natural de Maryland, donde nació en el seno de una influyente familia, su último domicilio conocido está en Honolulu (Hawái) y su familia no tenía noticias suyas desde hacía seis meses, cuando empezó a sufrir dolores en la espalda. La imagen de una radiografía de su supuesta columna, atravesada de clavos, aparecía en su perfil de X (antes Twitter), que de 60 seguidores en la mañana del lunes pasó a tener 100.000 a mediodía, antes de ser cerrada, es una prueba de carga de la animadversión que Mangione sentía hacía las aseguradoras. El mensaje manuscrito que se encontró en su mochila no podía ser más claro: “Pido disculpas, pero había que hacerlo, estos parásitos se lo merecían”.

Mangione dejó de comunicarse con amigos y familiares desde hace seis meses, según ha informado The New York Times. Varios amigos indicaron que Mangione sufría una dolorosa lesión en la espalda y luego desapareció. Los investigadores intentarán averiguar ahora qué hizo el sospechoso durante ese periodo en que nadie parecía conocer su paradero.

Su familia, enriquecida gracias a los negocios del fundador de la saga, un siciliano que llegó a EE UU con una mano delante y otra detrás, es propietaria de un club de campo en Maryland, y su primo es Nino Mangione, un legislador republicano que representa a un distrito de Baltimore en la Cámara de Delegados. El diario The New York Times señala que los abuelos del detenido, Nick y Mary C. Mangione, compraron el club de campo en la década de 1970 y desarrollaron la comunidad del campo de golf. En la década de 1980, la familia compró Hayfields Country Club en Hunt Valley, Maryland. También fundó la empresa de residencias de ancianos Lorien Health Services, de la que el padre del sospechoso, Louis Mangione, pasó a ser propietario. La familia también era dueña de la emisora de radio WCBM, que emite programas conservadores, y tiene otras propiedades inmobiliarias.

Aaron Cranston, un amigo del colegio citado por el diario, describe a Mangione como el más inteligente de la escuela. Y comenta que antes de la universidad, el ahora sospechoso de asesinato ya había creado una aplicación móvil donde los usuarios podían volar un avión de papel a través de obstáculos. Lo califica como una persona sociable, amistoso y no especialmente interesada en la política. “Creía firmemente en el poder de la tecnología para cambiar el mundo”, concluye Cranston.

El sospechoso tenía múltiples identificaciones fraudulentas, entre ellas un documento de identidad falso de Nueva Jersey que coincidía con el utilizado por el enmascarado para registrarse en un hostal de Manhattan días antes del tiroteo, según las autoridades. La policía también encontró un documento escrito a mano que habla “tanto de la motivación como de la mentalidad” de Mangione, según expresó el lunes la comisaria de policía de Nueva York, Jessica Tisch. Se trata de un manifiesto contra la industria sanitaria. El jefe de detectives de la policía de Nueva York, Joseph Kenny, informó de que, aunque en el documento no se mencionan objetivos concretos, Mangione albergaba “rencor hacia las empresas estadounidenses”.

El detenido tenía vínculos con San Francisco y su última dirección conocida es Honolulu (Hawái). Ahí vivió en un espacio de convivencia destinado a trabajadores remotos llamado Surfbreak. Quienes lo trataron en 2022 aseguran que Mangione no se quejaba mucho, pero sufría dolores de espalda a causa de una columna vertebral desviada y una vértebra que le pinchaba algún nervio. Esa dolencia condicionaba su vida. Finalmente, decidió operarse; y a partir de ese momento comenzaron a escasear los mensajes con sus conocidos.

Según un perfil de la red profesional LinkedIn, Mangione trabajó como ingeniero de datos en una empresa llamada TrueCar. “Aunque generalmente no hacemos comentarios sobre asuntos de personal, podemos confirmar que Luigi Mangione no ha sido empleado de nuestra compañía desde 2023″, dijo un portavoz de TrueCar a los medios.

Hay un hiato, profesional, sentimental, casi biográfico, en la vida de Mangione. Entre sus amigos, con los que no mantenía contacto desde hace tiempo, no había palabras para expresar la estupefacción de que alguien como Mangione, cortés, amable, exitoso —en los estudios y con las chicas, como las miles de admiradoras que le han salido en Internet incluso antes de ser detenido—, haya podido cometer este crimen. Lector voraz, era un habitual de la página Good Reads, donde los lectores valoran las obras y Mangione listó los casi 300 libros que había leído o quería leer, incluida una favorable reseña del manifiesto de Unambober, La sociedad industrial y su futuro, de Theodore Kaczynski —nombre real del terrorista que en 1996 sembró un reguero de bombas que mataron a tres personas—, Mangione le dio cuatro de las cinco posibles estrellas en la valoración y señaló que el autor era “un revolucionario político extremo”. Pero durante el verano, sus comentarios cesaron de repente, lo que provocó mensajes de preocupación en Internet de algunos de sus amigos.

“Nadie sabe nada de ti desde hace meses, y parece que tu familia te está buscando”, publicó un usuario en X en octubre, etiquetando una cuenta de Mangione. “No sé si estás bien”, publicó otro. Hasta que un gesto ingenuo, retirarse la mascarilla que cubría su cara para coquetear con la empleada del hostal en Nueva York, consagrara su imagen no ya de héroe popular, capaz de cobrarse justicia por los abusos corporativos, sino para su propia ficha policial.

Sobre si la Lingüística puede considerarse neurociencia

 ¿Debería la lingüística tender a integrarse en las ciencias biológicas o, por el contrario, permanecer entre las mal llamadas ciencias sociales? ¿La lingüística es una ciencia social o formal?

David Sánchez

Formal seguro que no, porque la lingüística está sujeta a validación empírica (a diferencia de la lógica y las matemáticas, que sí son ciencias formales). Tradicionalmente se consideró la lingüística como una ciencia social porque se suponía que era un fenómeno socialmente construido. Pero tanto Noam Chomsky como su revolucionaria perspectiva convencieron a muchos de que la lingüística era más bien una rama de la psicología (que no es una ciencia puramente social, por estar ligada también a factores naturales) o la biología (que sí es una ciencia natural). En realidad, estoy de acuerdo con Chomsky, aunque tal vez yo consideraría que la lingüística depende más de la ciencia cognitiva y la teoría de la información. 

Sencillamente, la estructura y evolución de las lenguas es un fenómeno natural, no planificado, donde la conciencia de los propios hablantes no desempeña ningún papel (a diferencia de las otras ciencias sociales). De hecho, un hablante nativo sabe usar su lengua pero muchas explicaciones de por qué su lengua es como es le son desconocidas; la sabe usar, pero no tiene idea de los porqués. Las lenguas surgieron en la evolución humana, por tanto; en cierto modo, deben ser tratadas como parte del desarrollo biológico que llevó a tener la capacidad de hablar y cambiar mensajes lingüísticamente relevantes (aquí, lo que opinen los hablantes vuelve a ser intrascendente).

Bueno, no he leído todo lo que dijo Chomnsky, sino la parte donde enredó a muchos universitarios a investigar la gramática generadora universal. Eso solo ya lo califico yo de disparate, debido a que el lenguaje se adquiere por un proceso de aprendizaje. Y, aunque no soy lingüista, entiendo que dos lenguas a grandes distancias del planeta no deben tener casi nada en común entre sí.

Por otra parte, Chomsky escribió un artículo poniendo a parir al conductista Skinner en relación con un libro que postulaba el origen del lenguaje desde un punto de vista psicológico.

Yo no creo que un idioma indoeuropeo tenga analogías remotas con el los idiomas siníticos. Y estoy hablando sin saber una palabra sobre los idiomas siníticos. Solo me fundo en una intuición elemental. Considero que las lenguas se aprenden, de una parte; y, de otra, que las lenguas derivan por sí solas.

Y, si crees que estoy equivocado, lo podemos debatir. Tienes a tu favor los estudios que has hecho de lingüística; yo solo me inspiro en el condicionamiento operativo.

Bueno, Chomsky dice que el input que reciben los niños pequeños es demasiado enrevesado y caótico para que pudieran aprenderlo porque sí; por otra parte, un chimpancé bebé al que se le hable muy clarito NO aprende a hablar nunca, ni siquiera a entender la mayor parte de lo que escucha, así que debe ser que el bebé humano trae algo precableado que le permite aprender una lengua [a mí me parece un buen argumento]. No se excluye el aprendizaje, pero, igual que un ordenador sacado de fábrica, el cableado está preparado para que le cargues los datos.

Chomsky no anuló a Skinner; simplemente ridiculizó las afirmaciones más exageradas del conductismo skinneriano. Eso no supone decir que las lenguas no se aprendan: efectivamente se aprenden, pero el cerebro tiene que venir bien (algunos niños, desgraciadamente, por su condición, no llegan a hablar nunca, señal de que hay algo más).

Históricamente (y léxicamente) el indoeuropeo no parece tener conexión demostrable con el sinítico, pero estructuralmente vamos a que sí. Cualquier lingüista acaba dándose cuenta de que todas las lenguas, a pesar de la diversidad de sonidos y léxico, parecen tener mucho en común en su arquitectura sintáctica.

Si te refieres a que cualquier lengua tenga verbos, sujetos nombres y partículas conectivas, no tiene nada de raro. Una vez que una lengua surge, se va desarrollando y evolucionando para hacerse más útil.

Pero, tal como presentó el argumento Chomsky, él hablaba de una gramática universal o genética. Y eso me pareció una chifladura.

Pero la comparación del chimpancé con el hombre solo es una comparación de grado. Los primates, en concreto los chimpancés, tienen un lenguaje y se ha estudiado. Y ocurre que cuando los chimpancés están distantes como unos cientos de kilómetros sus lenguas han derivado y no son compatibles.

Existe una pregunta que se contestó referido a los macacos japoneses. Un americano de Texas se llevó cierto número de macacos a su rancho. Los macacos aprendieron por sí solos a refrescarse del tórrido calor de Texas en unos charcos que les proporcionó el dueño del rancho. Cuando se observó más de cerca se dieron cuenta que los macacos tenían señales fonéticas para dar la alarma ante la presencia de las serpientes de cascabel. Y, como en Japón no hay serpientes de cascabel, se planearon la pregunta ¿esa señal de alarma es genética?

Se grabaron las señales de alarma por serpiente con un aparato de alta fidelidad y se fueron a Japón para ver si los macacos respondían genéticamente a esa señal concreta. Pues no respondían al sonido como si fuera una alarma genéticamente determinada en su mente.

Si uno sabe lo suficiente de condicionamiento operativo u operante, puede comprender cómo es que los primates tienen cierto grado de lenguaje. Y no solo los primates, incluso algunos perros llegan a conocer ciertas palabras que usamos. Son pocas, claro, porque no nos hemos propuesto incrementar ese lenguaje. La gente que ha estudiado a los delfines afirma (yo no estoy seguro) que estos manejan un lenguaje de pitidos que usan en sus estrategias de caza, la cual suele hacerse en grupos.

Si lees un artículo de Skinner o el libro donde se comenta el origen del lenguaje y cómo se aprende, no tienes ningún problema para entender que un perro conozca varias palabras. Las ovejas tal vez no aprendan palabras humanas, pero aprenden signos y sonidos que les indican que es la hora de comer maíz o recogerse. Se trata de reforzadores condicionados. Y esto es lo bastante corriente en el mundo animal como para que todos los animales con cierto desarrollo cerebral aprendan algunas de estas asociaciones. Puedes llamar a las ovejas con un silbido, o con una campana. Si han aprendido para que sirve la señal, acudirán a tu llamada. Si en lugar de silbar, dieras gritos, aprenderían igualmente el significado. Solo tienes que estudiar cómo se condiciona la conducta de una rata o de una paloma. Es muy sencillo.

Y, claro, es evidente o lo parece que el ser humano es el animal que tiene más desarrollada una memoria para el lenguaje. Lo que no tenemos es una gramática generacional o innata que decía Chomsky, sino una facilidad extraordinaria para memorizar un lenguaje, un lenguaje típico humano. Los sordos aprenden un lenguaje de signos con brazos, manos, dedos y gestos, por ejemplo.

La Gramática Universal (GU) es algo más complejo que el que todas las lenguas tengan cosas tipo verbos, nombres, adposiciones, adverbios… Se refiere en gran medida a la arquitectura básica de los sintagmas y ciertas relaciones sintácticas que parecen universales y no son nada triviales.

Lo que dice Chomsky es que los niños nacen equipados con una manera desarrollar una gramática, fijando parámetros de lo que el llama GU (que no es una gramática tan concreta como la gramática del inglés o el italiano); esto ha ocasionado muchas confusiones. De hecho a mí también me pareció una chifladura hasta que entendí bien de qué se trataba.

Los chimpancés son capaces de cierto pensamiento; de hecho, cuando se les enseña lengua de señas son capaces de aprender varios centenares y hacerse entender, pero… “hablan” por asociación de ideas; sutilezas como el orden sintáctico se les suelen escapar: en inglés es totalmente diferente stone wall que wall stone; ningún chimpancé parece haber pillado bien esa diferencia.

Efectivamente, algunas especies animales tienen un proto-lenguaje (usualmente un conjunto de señales, que es institintivo). Las abejas tienen un lenguaje complejo para expresar la orientación respecto al Sol y la distancia a la que hay comida; ese lenguaje por ejemplo ES innato, no necesitan aprenderlo. Y por eso la idea de que los seres humanos tienen una capacidad innata para prestar atención a ciertos detalles de la lengua que hablan sus padres y aprender como funcionan, no es tan absurda. En último término, es la razón por la cual los niños usualmente aprenden a hablar y los chimpancés no aprenden a hablar como humanos aunque sean criados como un bebé humano [en los autistas profundos algo está mal en su interés por socializar y por eso tampoco prestan atención al lenguaje humano de sus progenitores].

Comparto tu asombro. La primera vez que leí esas ideas me causaron la misma impresión que a ti, sencillamente porque se explican de forma torticera, simplificada y hasta mentirosa. Pero si lees lo que el propio Chomsky quiere decir y reflexionas 2 o 3 años sobre ello, al final acaba pareciendo bastante razonable (al menos, así me pasó a mí).

Leopoldo Perdomo

Bueno, ¿qué parte de aprender el lenguaje por simple imitación no puedes comprender? Si lo aprendes por imitación da igual la gramática que tenga. Memorizas los modelos y para qué se usan y en qué circunstancias. Y eso lleva mucho tiempo realmente, pues la memoria no se establece de modo tan simple. Se requieren miles de repeticiones para iniciar la construcción de un lenguaje. Yo no veo qué es lo que se gana postulando que la mente tiene un mecanismo especial innato, aparte de memorizar lo que oye aplicado a ciertas circunstancias. Y el ejemplo del autista, aparte de lo complejo que resulta dilucidar las causas intrínsecas de sus problemas para aprender, se podría explicar como un problema para memorizar. Hasta los niños corrientes y molientes tienen problemas para memorizar la lengua, según se deduce por la variedad de resultados que vemos en los test clásicos de inteligencia. Si el test de inteligencia mide el lenguaje, las diferencias en el test se podrían explicar tan lindamente por las diferencias en la experiencia que han tenido. Si dejas de lado por un momento el lenguaje, y piensas en los niños que tocan el piano, podrás ver para niños de cinco a diez años, unas grandes diferencias en el modo en que tocan. Y los que lo tocan mejor son aquellos que tienen más experiencia con el piano, y que empezaron antes. Pero, sobre todo, cuenta mucho que al niño le hayan inyectado o no cierta negatividad a las peticiones. Debido a un error muy corriente, la mayoría de los niños presentan un grado variable de negatividad que se manifiesta incluso hasta para llamarlos a comer. Luego, un niño que haya adquirido un grado de más alto que “muy leve” de negatividad, no podrás siquiera iniciarlo en la idea de tocar el piano. Te va a decir que no automáticamente. La negatividad se suele ir incrementando con los años, hasta llegar a cierto nivel. Y esto puede explicar las diferencias más notables entre los niños. Por ejemplo, mi nieta siempre se ha negado a la idea de aprender a tocar el piano. No quiere ni acercarse a él. Le compraron uno de juguete y tampoco lo usa para nada. Me he dado cuenta con mi nieta de que ha quedado totalmente bajo el control de su madre, que además tiene una paciencia muy limitada, y, sin darse cuenta, va reforzando la negatividad de la niña cada vez más. 

Bueno, si no entiendes como funcionan los reforzadores no entenderás lo que te estoy contando, cómo es que se condiciona la negatividad. Antes de ayer, por ejemplo, traté de iniciar a la niña en un juego de contar. Solo se trataba de que repitiera lo que yo decía: cien, dos cientos, tres cientos, etc. Le habían comprado una caja registradora con monedas y billetes de cartón. Simplemente, se negó a jugar a eso. Lo que creo que ocurre es que la madre se puso muy celosa hace como un año o más, por la influencia que yo tenía con la niña. Al verme llegaba corriendo desesperada, porque yo era muy reforzador. La reacción de su madre fue llevarla mucho con su familia que tiene un rancho de hermanas. De modo que la influencia potencial que yo podría haber tenido se ha evaporado. Se ha quedado como una niña con un grado medio de negatividad. De otra parte, le han comprado una gran cantidad de juguetes y no consigue enfocar su atención en algo concreto. Se pasa demasiado tiempo en la guardería, desde las nueve de la mañana a las cinco de la tarde. Y cuando no está en la guardería está jugando con los primos. Será una niña de inteligencia promedio, aunque ahora parece adelantada en el lenguaje. 

Ayer vi un video del niño pianista Evan Le, que ya tiene algo más de 7 años. Ya toca cosas muy adelantadas para su edad, y hasta lo han entrenado un poco para que pueda responder a las preguntas de una entrevista. Bueno, al ver a ese niño respondiendo, ¿adivinas el trabajo que le costó aprender a responder a las preguntas típicas de una entrevista para la tele? Es decir, las cosas se aprenden, pero eso requiere su tiempo. No existe ningún mecanismo automático por el que se aprenda nada a gran velocidad. Si aprendes un asunto de tipo A que sea complejo, tendrás problemas para aprender otras cosas de tipo B o C. Quiero decir que no se memoriza a la primera y con facilidad cualquier cosa. Pero una vez que se construyen los muebles dentro del cerebro para el desempeño de cierta conducta, como tocar el piano, jugar al ajedrez, al golf, hablar idiomas extranjeros, resolver puzles de matemáticas etc, todo eso parece que se aprendió de modo muy fácil. Y parece muy sencillo seguir aprendiendo. Todo esto se debe a que se ha construido un mobiliario para ello en el cerebro. Si no te gusta la palabra mobiliario, igual te parece mejor decir que el niño ha adquirido un conjunto de respuestas condicionadas para ciertos asuntos de la clase A, B, o C. Ahora, si crees que eres capaz de explicarme qué maravilla descubrió Chomsky sobre la Gramática Universal te agradecería que me la expongas. Qué cosa cuenta Chomsky que no se puede explicar por el condicionamiento operante. Digamos que esto viene a cuento si es que Chomsky pudo explicar algo que es puramente genético y tiene relación con la gramática o el lenguaje. Bueno, supongo que la memoria parece innata, tanto para los humanos como para muchos animales. 

Que podamos explicar como se instala la memoria en el cerebro sería una gran cosa. Pero creo que eso queda fuera de la inteligencia de Chomsky, y en general fuera de la inteligencia de los seres humanos. No digo que no exista una conducta genética. Chupar del pezón es una conducta genética. Copular también es genético, y si no has visto nunca cómo se hace lo descubres automáticamente sin enseñanza alguna. Tragar cuando comemos algo es genético, y tragar agua cuando bebemos también. Negarse a tragar algo que no está molido también es genético. Cerrar los ojos ante una repentina luz intensa, o cerrar los ojos cuando sientes que llega un viento con polvo a los ojos. Todo esto es conducta innata o respondente. Pero la mayor parte de la conducta humana resulta de un proceso imitativo y un condicionamiento. A esto se le llama conducta operante. La imitación es un proceso inicial pero son las consecuencias de la imitación lo que permite anclar el asunto a la memoria. Y se requiere una gran número de repeticiones para que los elementos de una conducta queden anclados en la memoria. 

Hay un famoso experimento: el del gato de Thorndike. Este hombre trató de averiguar cuánto tardaba un gato en activar cierto mecanismo para salir de una jaula. Y sucedió que cuantas más veces quedaba el gato atrapado en la jaula menos tiempo tardaba en recordar el modo de conseguir salir de la jaula.

Carlos García Wegener

Espero también el Programa Minimalista. Es el último desarrollo y el que se emplea actualmente en los estudios lingüísticos de corte chomskyano.

Rafael Andrés Hoyos Stefanell

Jamas me había hecho tal pregunta. Creo que la gramática es un indicativo de esto, pues es la estructura en donde todo lo demás descansa. Y es parte de todos los lenguajes que existen. ¿Me equivoco, David?

David Sánchez

Pues sí hasta donde sabemos todas las lenguas tienen una gramática, todas las lenguas tienen pronombres, todas las lenguas tienen la función referencial (nombres), todas las lenguas tienen la función predicativa (verbos), etc, etc, etc.

Carlos García Wegener

La lingüística moderna tiene una muy sólida base empírica. Es curioso, pero quien, precisamente, se inventó esa tontería de que es una rama de la tontolog… o sea, de la psicología, fue Chomsky; pero, al mismo tiempo, quizás no de forma totalmente voluntaria al principio, impulsó una investigación empírica de tal calibre como jamás antes se había conocido dentro de la lingüística.

Me refiero, sobre todo, como sabe cualquier lingüista, a los extensísimos estudios empíricos sobre la adquisición de lenguaje. Una simple búsqueda con los términos "language acquisition" en el Academic Google da una idea de la envergadura de la investigación que se ha realizado en unas pocas décadas.

El hecho de centrarse en la adquisición no es casual, puesto que la lingüística chomskiana generativo -transformacional parte del supuesto de que existen en todas las lenguas naturales unos principios innatos, comunes a todas ellas y que no admiten más variación que la de la fijación, durante la ontogenia (adquisición) de ciertos valores parametrizados (Principles and Parameters Approach).

Yo diría que no puede negarse de ningún modo que el estudio de la adquisición del lenguaje por parte de los niños es absolutamente empírico. Para salir de dudas, existen muy numerosas monografías publicadas.

El siguiente paso es, y se ha avanzado bastante en ese sentido, el de comprobar las similitudes y diferencias entre las distintas lenguas naturales, tanto en su estructura final como en su adquisición.

Evidentemente, si se toman la gramática tradicional o la lingüística funcional como referencia, el panorama es muy distinto. Sólo que el estructuralismo nació en el siglo XIX y estamos en el XXI.

Y, yendo a la objeción, ¿podría conocer una sola contribución útil de la psicología a la lingüística? Porque, después de pasarme años leyendo, no encontré ni una. La mayor majadería que leí en ese sentido fue la resurrección del cadáver del conductismo de la mano de Puaget y otros genios similares y posteriores (Churchland, por ejemplo). No existe nada parecido a "facultades encapsuladas" en el neocórtex, como sabe cualquiera que sepa algo de neurobiología.

Tópica paulina del cuerpo de Cristo, el hombre nuevo y el viejo

Efesios 4: 5-7, Biblia Reina-Valera 1960:

5 Un Señor, una fe, un bautismo, 6 un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos. 7 Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo. 

Efesios 4, Biblia Reina-Valera 1960, completo:

La unidad del Espíritu

4 Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, 2 con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, 3 solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; 4 un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; 5 un Señor, una fe, un bautismo, 6 un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos. 7 Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo. 8 Por lo cual dice:

Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad,

Y dio dones a los hombres.

9 Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra? 10 El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo. 11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, 13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; 14 para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, 15 sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, 16 de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.

La nueva vida en Cristo

17 Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, 18 teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; 19 los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza. 20 Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo, 21 si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús. 22 En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, 23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente, 24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad. 25 Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros. 26 Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, 27 ni deis lugar al diablo. 28 El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad. 29 Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes. 30 Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. 31 Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. 32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo

Lugares comunes del cine

 Tópica cinematográfica

Recopilada por Juan Ferrer Blanes y Héctor Pinto Espinosa y otros en Quora:

Siempre se abren puertas que no se cierran.

Siempre se abre la guía telefónica exactamente en la página que se solicitaba

Siempre se terminan las conversaciones telefónicas sin despedirse

Siempre consiguen las llaves del automóvil que no es propio, pero lo quieren usar y si no las consiguen alguien es capaz de saber qué cables conectar y encenderlo

Siempre se comunican limpiamente aunque la diferencia idiomática sea total.

Siempre los que siguen a alguien, aun en una muchedumbre, nunca los pierden.

Estoy seguro de que me faltan cosas.

A los vaqueros no se les cae el sombrero sin importar que tan aparatosa puedan ser las caídas o luchas.

Todas las bombas se detienen un segundo antes de terminar el periodo para el cual estaba fijada la explosión

El personaje que ha dejado atrás su vida como mercenario, soldado o asesino, es encontrado por alguien de su pasado.

Un científico que nadie toma en serio resulta tener razón sobre un desastre natural.

Un personaje sano y feliz tose, lo que indica que en breve se producirá una escena dramática.

Un malvado esbirro que vigila la única entrada a la guarida del malo puede ser neutralizado con un golpe seco en la nuca.

En las películas de terror, todo en la historia es culpa del cementerio indio que hay enterrado debajo de la casa.

También, aunque pasen varios días en acción, a los hombres nunca les crece la barba, siempre andan muy rasurados.

James Bond, acaba de salvarse tres veces de ser asesinado por distintos enemigos, y su traje, camisa, peinado, impecables. Y tampoco desarrolla Estrés postraumático. En otro plano, en las películas de guerra, siempre el moribundo alcanza a decir varias frases, para recién, darse permiso de morir.

En el caso de James Bond creo que no sería cliché porque el personaje y todo es así de exagerado. En una película llega buceando y al salir a la playa se quita el traje de neopreno y abajo trae un frac perfectamente planchado. En otra detiene una persecución en un tanque para arreglarse la corbata. Es parte del personaje. Pero en general sí es un cliché que los siempre anden perfectamente vestidos y peinados.

El caballo del malo siempre es más lento que el del bueno en las películas del Oeste y de aventuras.

Cuando los protagonistas huyen y tratan de arrancar su coche, nunca arranca a la primera. Solo en el último momento, si es que lo hace.

Cuando hay que desactivar una bomba, nunca se logrará hasta exactamente el último segundo. Relacionado con esto, si quien lo tiene que desactivar no es un experto y está siguiendo las instrucciones de uno, siempre le dirá que corte el cable de un determinado color. Al parecer, los terroristas siempre escogen cables del mismo juego de colores y siempre destinan a la misma función los de ese color.

En las películas bélicas el primero que muere es siempre el que acaba de mostrar a los demás del pelotón una foto de su familia o de su novia. En las de policías y aventuras, el primero que muere es un negro. 

Los hackers tardan unos diez segundos en saltarse unos sistemas de seguridad diseñados por equipos de hackers igual de buenos que ellos. Además, siempre lo hacen con pantallas de texto, nunca con interfaces gráficos.

Nunca cierran el coche. Casi todos los coches de esas épocas se cerraban poniendo el seguro desde dentro al ir saliendo: no hacía falta usar la llave para cerrarlos, solo para abrirlos. Eso sí, te podías dejar la llave dentro con el coche cerrado. Pero Steve McQueen, que era piloto de carreras, sí cerraba.

Le rompen una silla de madera de cedro en la espalda y siguen peleando como si nada. Es caro contratar extras nuevos.

El taxi siempre suelen resolverlo con un sobrio "guarda el cambio"

Causas de la caída del rendimiento académico

 El declive del rendimiento de los estudiantes en España: qué frena su mejora según el creador de PISA y otros expertos, en El País, Ignacio Zafra, Valencia - 16 mar 2025

Los resultados españoles caen o permanecen estancados en las principales evaluaciones internacionales y nacionales desde hace una década. Varios especialistas educativos analizan las causas

¿Está empeorando el rendimiento educativo de los estudiantes? Andreas Schleicher, creador del Informe PISA, la mayor evaluación internacional, que en su última edición examinó a 690.000 alumnos en 81 países, cree que sí. “Observamos un declive en el rendimiento de los estudiantes en muchos países, también en España, aunque en su caso la tendencia es menos pronunciada que la media de la OCDE (la organización, formada principalmente por países ricos, que organiza las pruebas de PISA)”, responde a EL PAÍS. Otros expertos en educación, como Miquel Àngel Alegre, director de proyectos de la Fundació Bofill, y José Saturnino Martínez, director de la Agencia Canaria de Evaluación Educativa, son, para el caso de España, menos rotundos. Pero admiten que, al menos, está sucediendo algo que no estaba en el guion a principios de siglo: “Se invierte más por estudiante. Hay un mayor acceso a la cultura. Los progenitores están más formados. Hay más gente que ha ido a la educación infantil. Hace 20 años estábamos absolutamente convencidos de que habría una mejora importante para estas fechas, pero la realidad nos contradice, porque en general hay más bien estancamiento”, resume Martínez.

Sin ser dramáticas, las grandes evaluaciones educativas reflejan bajadas en el rendimiento. En PISA, que examina a estudiantes de 15 años, los resultados de España y la OCDE caen desde 2015 en matemáticas, ciencia y lectura. Lo mismo sucede con las pruebas PIRLS y TIMSS, organizadas por la Asociación Internacional para la Evaluación del Rendimiento Educativo, que mide las mismas tres competencias en alumnado de primaria. Hay un descenso en la habilidad lectora que mide la prueba PIAAC, que realiza la OCDE, para la población de edad de 16 a 24 años entre los años 2012 y 2023, aunque es pequeña y hay que tomarla con precaución por la dificultad de comparar las dos oleadas. Y los resultados de otro tipo de exámenes, como los que se realizan para acceder a las carreras de Magisterio en Baleares y Cataluña, o las evaluaciones de competencias que realizan algunas comunidades autónomas españolas también muestran, en general, caídas o estancamiento. Una tendencia que afecta a buena parte de los países occidentales.

El debate sobre si el nivel de los estudiantes está cayendo es delicado y se mezcla con frecuencia con posturas ideológicas. En España, una parte de quienes opinan que sí lo achaca a los cambios metodológicos de los últimos años, y alaba la escuela de los años ochenta, olvidando que por entonces una cuarta parte de los estudiantes no completaba la EGB, equivalente en años de escolarización al actual segundo curso de la ESO. La causa del descenso o estancamiento de los resultados parece, en todo caso, más compleja y multifactorial. Los docentes y otros especialistas educativos consultados para este artículo mencionan entre ellos el uso intensivo de los teléfonos móviles y las redes, cambios en los modelos de crianza, precarización de las clases medias, incremento de estudiantes procedentes de países menos desarrollados, y (relacionado con lo anterior) aumento de la pobreza infantil, así como la creciente distancia que muchos chavales perciben entre lo que se les enseña en la escuela y su realidad fuera del centro educativo.

Ana Franch es directora del instituto público Serrà d’Espadà en Onda, Castellón, enseña Historia desde hace 23 años, y no tiene “una visión idealizada del pasado escolar”, pero sí ha percibido un cambio en el alumnado: “Desde hace no muchos años me parece que les cuesta mucho concentrarse, mantener la atención durante una clase; es casi imposible que te estén atendiendo más de un tiempo corto”. Y otra cosa: “Yo siempre intento ligar lo que explico con la actualidad, y de un tiempo a esta parte, veo unas carencias enormes. En un contexto de sobreinformación, están más desconectados que nunca. No ven la tele, no se informan, y aunque he ido estando en las mismas redes sociales que ellos, ahora por ejemplo en TikTok, por el algoritmo a ellos y a mí no nos sale lo mismo”.

Las evaluaciones, nacionales o internacionales, están hechas para obtener resultados. Es difícil, admite Andreas Schleicher, saber qué factores influyen en los cambios que detectan. Los cuestionarios que en pruebas como PISA acompañan a los ejercicios, sí permiten, sin embargo, apuntar algunas causas. “Lo que vemos claramente en PISA es que los estudiantes que usan el móvil por ocio en la escuela tienen, en promedio, niveles significativamente más bajos de rendimiento académico. Los propios alumnos dicen que se distraen con los móviles. Y los que lo hacen más tienden también a considerarse menos felices y capaces de manejar las emociones. Así que, a pesar de que la naturaleza causal no esté clara, tenemos razones para pensar que el consumo elevado de contenidos digitales es parte del problema que observamos en el rendimiento. Y que la distracción digital no es solo un inconveniente, sino que parece tener una asociación tangible con los resultados de aprendizaje”.

El sociólogo Miquel Àngel Alegre cree que no hay motivo para dramatizar. “La idea de que España va fatal en educación no es cierta. Los datos no reflejan ninguna debacle. La cuestión es, vigilemos las posibles caídas, como la que hemos tenido en la última edición de PISA (en la que nadie discute que influyó la pandemia). Y, sobre todo, veamos por qué no vamos a mejor”. Alegre menciona tres tipos de posibles “topes” a la mejora del rendimiento. Uno tiene que ver con el contexto. Dentro de él menciona, como Schleicher, la “pantallización” de los estudiantes, el cambio que está provocando en cómo se relacionan entre sí y con el conocimiento, y la influencia que ello tiene en el grado de autoridad que conceden al profesorado y a la institución escolar. Y también incluye, como Schleicher, los cambios en los patrones de crianza; PISA ha detectado, por ejemplo, una reducción de la implicación de los padres en la educación de sus hijos.

Un reto mayor

Un segundo tope, prosigue Alegre, está relacionado con una composición de las aulas “más retadora” que en el pasado. “Que uno de cada tres menores esté en riesgo de pobreza o exclusión social (según el indicador AROPE, la tasa ha pasado del 29,9% en 2018 al 34,7% en 2024) es muy fuerte. Es difícil mover hacia arriba los resultados con esa dificultad de partida”, afirma. Julia García, directora del colegio público San Antonio Abad de Cartagena, en Murcia, ha visto en los 32 años que lleva siendo maestra cómo ha ido conformándose una escuela mucho más diversa que cuando ella empezó a trabajar. “Casi todo el alumnado era, por entonces, del mismo estrato social. Ahora tenemos estudiantes que desconocen el idioma. Niños que reciben un estímulo cultural en casa y otros cuyos padres se pasan el día trabajando para salir adelante y no les queda tiempo para dedicarse a sus hijos. Y también alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo, que antes no estaban en la escuela ordinaria, y que necesitan una atención más personalizada”.

El tercero y último de los frenos a la mejora del rendimiento educativo reside, añade Alegre, en el propio “proceso” escolar. Y está vinculado a cómo funcionan los centros educativos, al diseño del currículo (es decir, a qué y cómo se enseña) y a su evaluación, que, pese al ruido en torno a la Lomloe, apenas ha empezado a cambiar; a la formación que recibe el profesorado, y qué conocimientos y habilidades se les exige tener a través del modelo de oposiciones.

El padre del Informe PISA afirma que los datos de la prueba que dirige también “sugieren que los sistemas escolares tienen que hacer más para que el aprendizaje sea más relevante, más atractivo e interesante para los jóvenes”. “El mayor desafío para la educación puede no ser solo su ineficiencia, sobre la que se ha escrito mucho, sino que los entornos de aprendizaje en la escuela se están volviendo obsoletos, al menos a los ojos de los estudiantes. Si un supermercado viera que 19 de cada 100 clientes se van sin comprar, haría cambios en su inventario y su propuesta de ventas. Pero parece que tenemos dificultades para hacer lo mismo en el sistema escolar, donde tendemos a educar a los jóvenes para nuestro pasado, en lugar de para su futuro”.

Un musulmán explica la islamofobia

 Dan Burmawi

Déjenme explicarles por qué un musulmán conduciría su automóvil contra una multitud de personas inocentes. Yo fui criado como musulmán y sé exactamente por qué sucede esto. No es pobreza, ni opresión, ni siquiera radicalización. Es el resultado lógico de la doctrina islámica en sí.

No importa si eres musulmán o no. Los seres humanos llevamos la culpa muy dentro de nosotros. Sabemos que no somos lo suficientemente buenos y pasamos la vida intentando redimirnos mediante buenas acciones, pensando que con ello desaparecerá la culpa.

El cristianismo, por ejemplo, ofrece una salida a la culpa, una solución que no se basa en tus obras, sino en las de Cristo. La salvación no se gana, se da. Aceptas que no puedes redimirte porque Cristo hizo todo por ti. Eso significa que eres libre. Libre para vivir, libre para construir, libre para servir, libre para amar.

Cuando los cristianos se sienten perdidos, destrozados y necesitan perdón, pueden ir a la iglesia, hablar con un pastor o sacerdote y salir sabiendo que han sido perdonados.

El Islam, por otra parte, no ofrece redención, sino que convierte la culpa en un arma. En lugar de brindarnos salvación, Alá nos expone, nos hace recaer sobre nuestros pecados y nos amenaza con el fuego del infierno y la tortura en la tumba.

El Corán no es un libro de paz, sino un libro de amenazas. Obliga a los musulmanes a obedecer mediante el miedo, la humillación y el castigo.

Entonces, ¿qué sucede cuando un musulmán busca la redención? Trata de ser mejor musulmán. Reza, ayuna, hace caridad, va al Hajj y hace todo lo que Alá ordena. Pero nunca funciona. Lo sé. Yo lo hice.

Y por mucho que reces, por mucho que lo intentes, la culpa nunca desaparece. Porque en el fondo, todo musulmán sabe que no es suficiente. Alá siempre exige más.

Dios ama a quienes mueren luchando contra los infieles. No es una opinión, está en el Corán, en los hadices y en todas las lecciones que se enseñan a los niños.

Por eso los musulmanes, incluso los llamados "moderados", siempre dudan en condenar el terrorismo: saben que Alá exige la yihad. Puede que no estén dispuestos a cometerla, pero no pueden decir que está mal.

Entonces, cuando un musulmán no logra alcanzar la paz a través de los rituales religiosos, tiene dos opciones:

Ríndete, deja de ser devoto y aprende a vivir con la culpa, o comprométete con la yihad porque esa es la única manera de ser fiel a ti mismo.

El Corán lo explica claramente: “Matad a quienes no adoren a Dios ni obedezcan al Profeta” (9:29).

De modo que cuando un musulmán abraza plenamente esta identidad, matar a los infieles no sólo está justificado, sino que es motivo de alegría. Es un acto de:

✔ Salvarse a sí mismo

✔ Obedecer a Allah

✔ Asegurando tu eternidad

✔ Finalmente escapando del peso aplastante de la culpa

Es por esto que un musulmán puede conducir su coche contra una multitud de personas inocentes y no sentir nada más que satisfacción.

Porque por primera vez en su vida, finalmente cree que ha hecho algo digno de redención”.

Respeto en el amor, según Erich Fromm

 Erich Fromm, en su obra El arte de amar, afirmó lo siguiente:

Respeto no significa temor y sumisa reverencia; denota, de acuerdo con la raíz de la palabra respicere (=mirar), la capacidad de ver a una persona tal cual es, tener conciencia de su individualidad única. Respetar significa preocuparse porque la otra persona crezca y se desarrolle tal cual es. De ese modo, el respeto implica la ausencia de explotación. Quiero que la persona amada crezca y se desarrolle por sí misma, en la forma que le es propia, y no para servirme. Si amo a la otra persona, me siento uno con ella, pero con ella tal cual es, no como yo necesito que sea, como un objeto para mi uso. Es obvio que el respeto solo es posible si yo he alcanzado independencia; si puedo caminar sin muletas, sin tener que dominar ni explotar a nadie. El respeto solo existe sobre la base de la libertad: l’amour est l’enfant de la liberté, dice una vieja canción francesa; el amor es hijo de la libertad, nunca de la dominación.

domingo, 23 de marzo de 2025

La prohibición de las pantallas avanza en los colegios, se acabó el optimismo tecnológico en educación

 La prohibición de las pantallas avanza en los colegios, se acabó el optimismo tecnológico en educación: “Los dispositivos distraen”. En El País, por Ignacio Zafra,Valencia, 21 mar 2025:

El anuncio de Ayuso de que prohibirá los dispositivos digitales en la escuela de Madrid se suma al veto vigente en Murcia, y a las limitaciones que prepara Cataluña en línea con un informe del Ministerio de Infancia y Juventud

Después de años de optimismo, el viento ha girado en la forma en que los responsables educativos españoles observan el papel de los dispositivos digitales en la enseñanza. El miércoles la Comunidad de Madrid anunció un veto general a partir de septiembre al uso de pantallas, tanto en el aula como para hacer deberes, en las etapas de infantil y primaria (hasta los 12 años). Pero Murcia ya lo ha restringido este curso hasta el segundo ciclo de primaria. El Ministerio de Juventud e Infancia publicó en diciembre un informe de expertos que propone excluir los dispositivos individuales en infantil y priorizar en primaria “la enseñanza de manera analógica”. Y Cataluña constituyó en febrero una comisión formada por medio centenar de especialistas de diferentes ramas para que elabore unas directrices que conducirán muy probablemente a establecer restricciones. “Al principio, solemos recibir los cambios con cierto entusiasmo. Pero cuando con el tiempo vemos que han traído algunas cosas buenas, otras no tan buenas, y otras directamente malas, se toma la decisión de regular”, resume Màrius Martínez, que fue decano de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad Autónoma de Barcelona y que coordina el comité de expertos creado por la Generalitat.

En la comisión creada por el Departamento de Educación catalán, que presentará su dictamen final en junio, participan personas de perfiles muy diversos; desde representantes de la asociación de directores de centros educativos y las federaciones de familias, a pediatras, pedagogos, psicólogos, neurocientíficos, policías y expertos en ciberseguridad. Uno de los argumentos principales de las críticas excepcionalmente unánimes que este jueves le llovieron al Ejecutivo madrileño por su anuncio fue precisamente la ausencia de un diálogo con la comunidad educativa y de un debate en profundidad antes de adoptar una decisión muy tajante.

En la oposición a lo anunciado por el Gobierno que preside Isabel Díaz Ayuso se unieron organizaciones de signo muy distinto. Desde el sindicato Comisiones Obreras hasta el CSIF, pasando por Anpe. Y desde las grandes patronales de la educación concertada, Escuelas Católicas y Cece, a la federación de familias de la escuela pública, la FAPA Giner de los Ríos. Incluso la asociación de colegios privados, Cicae, a la que no afectará el decreto que prepara el Ejecutivo regional porque solo se dirige a los centros financiados con fondos públicos, pero a la que le preocupa la imagen que la norma va a proyectar sobre la tecnología aplicada a la educación, se sumó a las críticas, calificando de “injerencia en la autonomía de los centros educativos” y de “retroceso en la modernización del sistema educativo” la nueva regulación. El consejero de Educación madrileño, Emilio Viciana, se reafirmó, por su parte, en su plan, que prevé limitar el uso de dispositivos digitales en los colegios a aquellos que sean de uso compartido (como una pizarra digital) y solo durante una hora semanal entre el segundo ciclo de infantil y 2º de primaria, hora y media en 3º y 4º, y dos horas en 5º y 6º. La medida podrá retrasarse hasta el curso 2026-2027 en aquellos centros cuyo proyecto educativo incluya ahora el uso de dispositivos individuales.

Sus argumentos son parecidos a los que esgrime Víctor Marín, consejero de Educación de Murcia, donde la restricción del uso de dispositivos individuales alcanza hasta 4º de primaria en las áreas instrumentales, Lengua y Matemáticas. “Numerosos estudios neurocientíficos destacan que la escritura a mano y el trabajo con recursos analógicos en edades tempranas mejoran el rendimiento cognitivo de los alumnos reteniendo mejor la información y mejorando el entendimiento de conceptos básicos para el aprendizaje, como el reconocimiento de palabras, la comprensión lectora, la expresión escrita, las operaciones matemáticas básicas y la resolución de problemas”, afirma Marín, que añade que la medida persigue también “retrasar la edad de uso de los dispositivos digitales con el fin de disminuir la adicción y dependencia de la tecnología”.

La limitación más o menos intensa del uso de los dispositivos tecnológicos, especialmente los individuales como tabletas y ordenadores, avanza poco después de que haya culminado la prohibición del uso de teléfonos móviles por parte del alumnado en colegios e institutos. Andreas Schleicher, creador del Informe PISA, apuntaba hace unos días en un artículo publicado en este periódico al uso de los teléfonos inteligentes, y más en general al “consumo elevado de contenidos digitales”, como uno de los factores que parecen estar detrás del declive del rendimiento de los estudiantes en muchos países. “La distracción digital no es solo un inconveniente, sino que parece tener una asociación tangible con los resultados de aprendizaje”, señala Schleicher.

La conveniencia de restringir, y en ese caso cómo y en qué grado, el uso de la tecnología en educación genera posiciones discrepantes en muchos colectivos. La presidenta de la FAPA Giner de los Ríos, Mari Carmen Morillas, criticó este jueves el anuncio del Ejecutivo madrileño con el argumento de que el sistema educativo “necesita actualizarse, hay realidades que no deben obviarse como los dispositivos digitales”, al tiempo que abogaba por “trabajar en su uso responsable y adecuado”. Al mismo tiempo, muchas familias con hijos en infantil, primaria y secundaria que viven en casa la tensión de limitar el uso que estos hacen de móviles, tabletas u ordenadores denuncian desde hace tiempo que los deberes que exigen su uso hacen todavía más difícil su vigilancia.

“Contribuyen a más distracción”

“Contribuyen a más distracción. Y permiten puentes hacia otros usos, como las redes sociales, los videojuegos, la pornografía, y otros contenidos digitales cuyo consumo excesivo está asociado a sentimientos de desconexión de la realidad, más agresividad, comportamientos adictivos, y otros trastornos ligados a la salud mental”, afirma Diego Hidalgo, portavoz de Escuela Off, una de las plataformas que han surgido en España para reclamar la restricción educativa de las pantallas. Hidalgo también advierte de los problemas vinculados a la privacidad que generan las herramientas utilizadas en muchos colegios. “Sabemos que hay plataformas que ponen en riesgo los datos de los jóvenes sin ofrecer garantías suficientes, y que permiten un perfilado de los menores por parte de las empresas tecnológicas”.

María del Mar Sánchez, profesora de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad de Murcia lamenta, por su parte, que el debate haya derivado rápidamente a las prohibiciones sin haberse detenido en cómo debería usarse la tecnología en la escuela: “No veo que se hable sobre qué se está haciendo con esas pantallas, que es la clave”. Sánchez advierte, además, de que vetos como el de Madrid o Murcia pueden ampliar la brecha en competencias digitales entre ricos y pobres. “Hay niños y niñas que no van a recibir un acompañamiento en educación digital en casa, por desconocimiento de las familias o por lo que sea. Y la escuela, en su vertiente de justicia social, es el sitio donde pueden aprender a hacer un buen uso de la tecnología”.

Aulas más complejas y profesores sobrecargados

 Aulas más complejas y profesores sobrecargados: un estudio indaga en el “alarmante” deterioro emocional en las escuelas, en El País, por Francesca Raffo, 20 mar 2025:

Los docentes señalan, según el informe de Educo y la Fundación SM, que las dos principales causas del deterioro del bienestar en los alumnos son la falta de tiempo de calidad con los padres y el uso excesivo de la tecnología

“Si me dieran cien mil trabajos volvería a ser maestra, pero sí que tenemos una carga muy grande y muchísimos frentes”, cuenta Manuela Pérez Macedo (Madrid, 54 años) desde una oficina del colegio Santa Susana, en Madrid. Trabaja como docente de historia y geografía desde que tiene 21 años, pero asegura que nunca se ha enfrentado a tantos retos: la alta cantidad de alumnos por aula, la complejidad de los estudiantes o la burocracia. Las consecuencias son varias, pero se pueden sintetizar en sobrecarga y ansiedad en el equipo docente. Su experiencia no es única, así lo afirma el último informe de Educo y la Fundación SM, Mejorando la protección y el bienestar en las escuelas, que concluye que tanto los profesores como los alumnos se enfrentan a un deterioro generalizado del bienestar emocional.

Son numerosos los datos de los últimos años que señalan el problema. Según el Barómetro de Opinión de la Infancia y la Adolescencia 2023-2024 de Unicef, cuatro de cada 10 jóvenes de entre 13 y 18 años cree haber tenido un problema de salud mental en el último año y la mitad no pide ayuda. Por el lado del profesorado, según el Educobarómetro del Instituto de Evaluación y Asesoramiento Educativo (IDEA) de la Fundación SM, el 37% de los maestros experimenta agotamiento y 39% ansiedad o depresión. Ante esta realidad, Educo y la Fundación SM han publicado, este jueves, un informe que indaga, a través de un estudio cualitativo ―con grupos de discusión con profesores y alumnos, entrevistas y talleres lúdicos en Madrid, Cataluña, Valencia y Galicia―, en las causas del deterioro del bienestar en los colegios.

La elevada cantidad de alumnos por aula es uno de los factores que más perjudica la capacidad de actuar de los profesores. El informe indica que los educadores tienen cada vez menos tiempo para dedicarse a las necesidades de cada alumno y esto afecta el desarrollo académico y personal de cada uno. A esto se suma otra dificultad: los docentes aseguran que las aulas son cada vez más complejas.

Ariana Pérez, coordinadora de investigación de la Fundación SM, explica que esta complejidad se da por las necesidades individuales de cada alumno, como las especiales de aprendizaje, las situaciones que traen de casa o los problemas de salud mental. “Esto sucede en un marco de modelo educativo donde se demanda mayor personalización de aprendizajes y desarrollo de competencias”, resalta. Y agrega: “Interviene directamente en el bienestar del profesorado que está más sobrecargado con responsabilidades que van más allá de su labor pedagógica”.

Una maestra en Galicia, entrevistada para el informe, lo ejemplifica: “Veinticinco alumnos que vienen de casas diferentes, con medios distintos, con estimulación y motivaciones diferentes en una clase no es viable porque de esos hay cinco o seis con muchísimas necesidades”.

Alumnos vulnerables

El deterioro del bienestar de los alumnos es otro factor que preocupa a los profesores. Pérez Macedo cuenta: “Cada vez tenemos más alumnos rotos y vulnerables”. A eso se suma el tema del móvil y las redes sociales: ”Tienen muy poca concentración”, dice Pérez Macedo. Los docentes señalan, según el informe, que las dos principales causas que impactan en el bienestar en los alumnos son la falta de tiempo de calidad con los padres y el uso excesivo de la tecnología.

Los alumnos Mario Lozano (Madrid, 15 años) y Miguel Moreno (Madrid, 14 años), del mismo centro, tienen una posición marcada sobre la tecnología: “Es una gran idea, pero su uso no es del todo correcto”, dice Mario. En las clases que les parecen aburridas, admiten que sí que se distraen con los ordenadores; pero si el profesor les gusta, como el de matemáticas, afirman, “prácticamente no usamos el ordenador”, dice Miguel.

En el ámbito personal, Alba González del Toro (Madrid, 14 años) complementa a sus compañeros: “En la adolescencia es como que todo el mundo debe tener móvil y, a veces, te sientes presionada porque las amigas están con el móvil y porque debes tener ciertas redes sociales”.

Los especialistas coinciden en que el bienestar de ambos, tanto alumnos como profesores, es fundamental para un entorno educativo óptimo. Por ello, desde Educo y la Fundación SM concluyen que es necesario que las escuelas tengan profesionales especializados en salud mental y bienestar ―como psicólogos, psicoterapeutas, coordinadores de bienestar, orientadores― para que complementen la labor pedagógica del profesorado. Pero, sostienen, es indispensable que estas figuras estén bien implementadas y para ello son necesarios recursos.

La investigadora de la Fundación SM comenta: “Hay una escasez de esos profesionales especializados. Los profesores intentan cubrir esta complejidad, pero no es su función”. Se refiere especialmente a la labor de psicólogos. Los centros con alta complejidad solicitan estos perfiles debido a la saturación de los centros de salud. Pérez Macedo, también en el equipo directivo, lo vive a diario: cuando los estudiantes solicitan ayuda, los coordinadores de bienestar están desbordados y el orientador solo acude dos días, lo que obliga a los alumnos a recurrir a la seguridad social.

El informe resalta la figura del coordinador de bienestar, que está ya implementado en todas las comunidades (menos en Castilla y León, según Educo), y se encarga de prevenir la violencia en institutos. “Esta figura es importante para mejorar el bienestar de toda la comunidad y crear entornos seguros”, dice Mónica Viqueira Martínez, técnica de incidencia política de Educo. Pero la implementación ha sido irregular en las comunidades y enfrentan grandes retos de recursos, formación y tiempo.

En varias escuelas, además, los coordinadores no son conocidos por los alumnos, agrega Viqueira. Así lo comenta González del Toro: “No conocemos a una persona específica. Si tenemos algún problema, recurrimos a algún profesor al que le tengamos confianza o con el tutor. Si es un problema más difícil se traslada al equipo directivo”.

Papeleo y falta de reconocimiento

El documento menciona la dificultad que enfrentan los docentes por la desconexión entre la formación que reciben en las facultades o másteres y la realidad en las aulas. A esto se suma la carga burocrática, que les exige horas adicionales de trabajo. Pérez Macedo comparte: “Cuando tenemos que hacer un protocolo por acoso, me llevo más tiempo en documentación que en investigar y cuidar a la víctima”.

Otro gran problema que no solo los satura, sino que les afecta emocionalmente es la falta de reconocimiento hacia su labor; lo que genera desconfianza, así como pérdida de respeto y autoridad. El informe comparte lo que cuenta un docente de Madrid: “Que tú hagas algo y al final las familias te estén diciendo ‘por qué haces eso si no vale para nada’, te acaba hundiendo…”.