miércoles, 4 de febrero de 2015

Se publica la segunda parte de "Matar a un ruiseñor"

Marc Bassets "Harper Lee publica 55 años después la secuela de ‘Matar a un ruiseñor’", El País, 4-II-2015:

I. La editorial Harper Collins confirma el regreso el próximo 14 de julio de la autora

Que Harper Lee publique una novela tiene un impacto similar, en el mundo literario, al que habría tenido en su momento en el musical la reunión de los Beatles. La autora de Matar a un ruiseñor -la novela de 1960 sobre la segregación racial en el sur de Estados Unidos que ha marcado a generaciones de norteamericanos- era una autora de una única obra. Ya no. La editorial Harper Collins anunció este miércoles que, el 14 de julio, publicará Go, set a watchman (Ve, aposta a un centinela, un título sacado del Libro de Isaías en el Antiguo Testamento) una secuela de Matar un ruiseñor.

El descubrimiento del manuscrito de la nueva novela y la decisión de publicarla es el acontecimiento editorial del año. Nelle Harper Lee -su nombre completo- pertenece a la raza de escritores alejados de los focos, como J. D. Salinger. Debutó hace cincuenta años con Matar a un ruiseñor, la historia de Atticus Finch, un abogado que defiende a un negro acusado de violar a una blanca, narrada por Scout, la hija de Finch. Después Lee calló. Recluida en Monroeville, el pueblo de Alabama que inspiró la novela, dejó de publicar y de dar entrevistas.

Enseguida Matar a un ruiseñor, publicada en la era de la lucha por los derechos civiles, se convirtió en algo más que una novela. La película, en la que Gregory Peck interpretaba a Atticus Finch, contribuyó a ello. Matar a un ruiseñor, que recibió el premio Pulitzer, ha vendido más de treinta millones de ejemplares. Sigue leyéndose en las escuelas: en un país donde el trauma por el racismo pervive, su significado no se ha agotado y sus personajes -Finch, el hombre justo, el faro moral; Scout, la muchacha rebelde e independiente- mantienen la fuerza. La novela tiene algo de Biblia civil, de manual de ciudadanía que enseña a los jóvenes a respetar al prójimo, a ponerse en su piel.

La escritora, que tiene 88 años y vive en una residencia de ancianos, no había dicho la última palabra y la novela nacional estaba incompleta. Le faltaba la secuela, que en realidad Lee escribió antes que Matar a un ruiseñor, a mediados de los años cincuenta. En un comunicado, Lee explicó que la protagonista es Scout adulta. Vive en Nueva York y regresa a Monroeville -Maycomb en la ficción- para visitar a su padre, Atticus. Cuando al escribirla la mostró a un editor, a este le interesaron los pasajes en los que Scout recordaba su infancia y convenció a Lee para que escribiera otra novela desde el punto de vista de Scout niña. Esta novela fue Matar a un ruiseñor.

“Yo era una escritora novata e hice lo que me dijeron”, dice la autora en el comunicado. “No era consciente de que [el libro original] había sobrevivido, así que me sorprendí y me alegré cuando mi querida amiga y abogada, Tonja Carter, lo descubrió. Después de mucho pensar y muchas dudas, lo compartí con un puñado de personas en quienes confío y me complació escuchar que consideraban que valía la pena publicarlo. Me honra e impresiona que se publique ahora, después de tantos años”. Carter, que trabaja en un bufete de abogados de Monroeville, negoció el contrato con Michael Morrison, el presidente y consejero delegado de HarperCollins, según la agencia Associated Press. No se ha divulgado la suma. La primera edición en inglés de Go set a watchman será de dos millones de ejemplares. La novela tiene 304 páginas y se publicará tal como fue escrita, sin revisiones.

El silencio de Harper Lee durante estos años ha alimentado todo tipo de teorías. Una de las más malévolas sostenía que en realidad el autor de Matar a un ruiseñor, o de parte del libro, no era Lee sino Truman Capote, su amigo de infancia y uno de los personajes de la novela. Otra teoría, más verosímil, es que sin la ayuda de Lee, que le acompañó durante los viajes a Kansas para recabar información, Capote difícilmente habría escrito su obra maestra, A sangre fría. Lee no era una estilista como Capote, pero, como dijo una vez otro escritor sureño, Allan Gurganus, Capote carecía del “sentido ético” de Lee. Ambos acabaron distanciados.

Harper Lee no habla con la prensa desde 1964. Su amiga la abogada Tonja Carter, sin la que la nueva novela probablemente no existiría, rehuía este miércoles el asedio. “La señora Carter no da entrevistas”, dijo por teléfono una asistente en el venerable bufete Barnett, Bugg, Lee & Carter. Situado en el segundo piso de un edificio en el número 60 de Hines Street, en Monroeville, es un despacho digno de figurar en la historia de la literatura. Allí trabajaba aún, entrados los noventa, Alice Lee, la hermana de la novelista. Uno de los primeros socios fue A.C. Lee, padre de ambas y modelo de Atticus Finch.

II. Winston Manrique, "Descubrir la vida en los héroes de 'Matar a un ruiseñor" íd.,  23-VII-2012:

"Cuando se acercaba a los trece años, mi hermano Jem sufrió una grave fractura del brazo a la altura del codo. (…) Yo sostengo que Ewell fue la causa primera de todo ello, pero Jem, cuatro años mayor que yo, decía que aquello había empezado mucho antes, durante el verano que Dill vino a vernos, cuando él nos hizo concebir por primera vez la idea de hacer salir a Boo Radley. (…)

Cuando mi padre fue admitido en el Colegio de Abogados, regresó a Maycomb para ejercer su profesión (…) Sus dos primeros clientes fueron las dos últimas personas del condado que murieron en la horca. Atticus les había pedido que aceptasen la benevolencia del estado, que les conmutaría la pena si se declaraban culpables de un homicidio en segundo grado. (…)

Maycomb era una población antigua, pero cuando yo la conocí también era una población fatigada. En los días lluviosos las calles se convertían en un barrizal rojizo; la hierba crecía en las aceras, y el edificio del juzgado parecía que iba a desplomarse sobre la plaza. En verano hacía mucho calor: los perros sufrían durante el día y las flacas mulas enganchadas a los carros espantaban moscas a la sofocante sombra de las encinas de la plaza. A las nueve de la mañana, los cuellos duros de los hombres perdían su tiesura. Las damas se bañaban antes del mediodía y después de la siesta de las tres, pero al atardecer estaban como blancos pastelillos recubiertos de sudor y talcos.

La gente se movía despacio. Cruzaba cachazudamente la plaza, entraba y salía de las tiendas con paso calmoso, se tomaba su tiempo para todo. El día tenía veinticuatro horas, pero parecía más largo. Sin embargo, era una época de vago optimismo para algunas personas: al condado de Maycomb se le había dicho que no tenía nada que temer, sólo a sí mismo”.

Es la cautivadora voz de Jean  Louise Finch, Scout,  que evoca un episodio crucial en su vida y en la de su pueblo de Alabama, a través del cual se ve a todo Estados Unidos, en Matar a un ruiseñor. Son los sombríos años treinta y dos  pequeños  hermanos huérfanos de madre viven con su padre, Atticus Finch, en algo parecido a un apacible paraíso con sus alegrías, peleas y miedos en el vecindario donde hay una misteriosa casa; hasta que llega a pasar las vacaciones otro niño, Dill, y serán los tres quienes descubrirán la realidad del mundo del que forman parte, cuando, enfrentados a sus propios temores y aventuras, Atticus decide defender a un hombre negro acusado de violar a una mujer blanca. Los niños conocerán, entonces, la verdadera cara de su país, de su sociedad y la familia zurcida de prejuicios, especialmente los aciales que lo alteran todo porque los negros carecen, entre otras cosas, de respaldo judicial.

A través de la vida de los dos hermanos, luego de la desconfianza ante la llegada otro niño al vecindario, de alguien desconocido, luego el tanteo de amistad entre ellos y su posterior acercamiento y a partir de ahí las aventuras donde se cruzan la infancia y la vida adulta, Harper Lee (Alabama, Estados Unidos, 1926) escribió su única y maravillosa novela: Matar a un ruiseñor. Una historia narrada desde la sencillez que guarda la gran literatura esparcida de emotividad, enseñanza, frescura y humor a través de unas voces infantiles ingenuas y verosímiles donde aboga por la igualdad, la convivencia, el respeto y el aprecio a las personas; todo ello con un manejo del ambiente donde las horas parecen tomarse su tiempo mientras los hechos aceleran la vida. Este es el verano literario que les propongo visitar hoy y comentar...

Harper Lee, que obtuvo el premio Pulitzer en 1961, escribió Matar a un ruiseñor inspirada en un acontecimiento real que conmovió a la sociedad de su país en 1931, y que cuenta en la voz de la niña, Scout que un pasaje de la novela dice…

Matar un ruiseñor tresn iños“Cuando yo estaba a punto de cumplir seis años y Jem se acercaba a los diez, nuestras fronteras infranqueables durante el verano (es decir, al alcance de la voz de Calpurnia) eran la casa de la señora Henry Lafayette Dubose, dos puertas al norte de la nuestra, y la Mansión Radley, tres puertas hacia el sur. Jamás sentimos la tentación de traspasarlas. La Mansión Radley la habitaba un ente desconocido, la mera descripción del cual nos hacía portar bien durante días. La señora Dubose era el mismísimo demonio. 

"Aquel verano vino Dill”.

Y ese Dill no es otro que la encarnación del escritor Truman Capote, de quien Harper Lee fue amiga desde la infancia en Alabama, sur de Estados Unidos. Y con la llegada de Dill, en la novela, los tres niños conquistarán más mundo, ampliarán sus fronteras desde la curiosidad, el temor, el riesgo, la valentía y la aventura. Mientras tanto Atticus, el padre, esa especie de héroe que confronta al lector con su forma de actuar y su ética también los inicia en el mundo real con su caso de defensa al hombre negro y con momentos hogareños como este:

“Jem- dijo- ¿eres el responsable de esto?
-    Sí, señor.
-     ¿Por qué lo has hecho?
Jem respondió en voz baja:
-    Ella ha dicho que defendías a negros y canallas.
-    ¿Lo has hecho porque ella dijo eso?
Los labios de Jem se movieron, pero su “sí, señor” resultó inaudible.
-    Hijo, no dudo que tus contemporáneos te molesten mucho a causa de que yo defienda a los nigros, como vosotros decís, pero hacerle una cosa así a una dama anciana no tiene excusa. Te aconsejo que vayas a presentarle tus disculpas. Después regresa a casa. (…)
-    Scout –dijo mi padre-, cuando llegue el verano tendrás que conservar la calma ante cosas mucho peores… No es justo para ti y para Jem, lo sé, pero a veces hay que tomar las cosas del mejor modo posible, y saber comportarse cuando están en juego las apuestas… Bien, todo lo que puedo decirte es que cuando tú y Jem seáis mayores, quizá recordaréis esta época con cierta compasión y con la certeza de que no os traicioné. Este caso, el de Tom Robinson, es algo que atañe a la esencia misma de la conciencia de un hombre… Scout, yo no podría ir a la iglesia y adorar a Dios si me negase a ayudar a ese hombre.
-    Pero es posible que te equivoques…
-    ¿Por qué lo dices? 
-    Muchos creen que tienen razón ellos y que tú te equivocas.
-    Tienen derecho a creerlo, ciertamente, y tienen derecho a que se respeten sus opiniones –contestó Atticus-, pero para poder vivir con otras personas tengo que poder vivir conmigo mismo. La única cosa que no se rige por la regla de la mayoría es la conciencia de uno. (…)”.

La novela con sus dos historias, la de los niños y la casa misteriosa y la de la defensa de Atticus avanzan y se entrecruzan formando una sola vida. Donde los días y los hechos se suceden…

“La Mansión Radley había dejado de asustarme. En los días serenos continuábamos viendo a Natham Radley yendo y viniendo del centro; sabíamos que Boo continuaba en casa, por la misma razón de siempre: nadie lo había visto todavía salir. A veces sentía una punzada de remordimiento al pasar por delante de  la vieja mansión, por haber tomado parte alguna vez en cosas que hubieron podido significar un vivo tormento para Arthur Radley… ¿Qué recluso razonable quiere que unos niños le espíen por la ventana, le envíen noticias de saludo con una caña de pescar y ronden por su huerto de noche?. (…)

Nos habían ocurrido tantas cosas que Boo Radley era el menor de nuestros miedos. Atticus aseguraba que no veía que pudiese ocurrir nada más, que las cosas tenían la virtud de reencauzarse por sí mismas, y que cuando hubiera pasado tiempo suficiente la gente olvidaría que un día habían dedicado su atención a Tom Robinson.

Quizá Atticus tenía razón, pero los acontecimientos del verano continuaban suspendidos sobre nosotros como el humo en un cuarto cerrado”.

Un año después de su publicación en 1960, Matar a un ruiseñor obtuvo el Pulitzer y en 1962 fue llevada al cine de manera espléndida por Robert Mulligan y protagonizada por Gregory Peck. Este es el Verano literario a donde los invito a viajar hoy, a un clásico de la literatura estadounidense del siglo XX. ¿Qué les parece el libro y la manera como la autora mostró la vida real a los tres niños? ¿Y Atticus, qué harían ustedes en su lugar?


* Matar a un ruiseñor. Herper Lee. Traducción de Baldomero Porta (Ediciones Zeta Bolsillo)

III. Guillermo Altares, "Las lecciones de Atticus Finch", íd, 3-II-2015:

'Matar a un ruiseñor' trata un tema esencial: el desafío de vivir en paz con gente que es diferente. Justo cuando estaba a punto de empezar la década de los sesenta, convergieron dos momentos cruciales para la literatura universal y en los dos Harper Lee tuvo un papel central: acompañó a Truman Capote en la investigación de un crimen en Kansas que acabaría por convertirse en A sangre fría, el libro que cambiaría la forma de contar la realidad, y publicó su única novela, Matar a un ruiseñor, que alcanzó un éxito inmediato, ganó el premio Pulitzer en 1961 y fue llevada al cine por Robert Mulligan.

Gregory Peck interpreta a su protagonista, Atticus Finch, un abogado profundamente honesto, que se atreve con un caso imposible: la defensa de un negro acusado falsamente de violación en la Alabama racista de la Gran Depresión. “Uno es valiente cuando, sabiendo que la batalla está perdida, lo intenta a pesar de todo y lucha hasta el final. Uno vence raras veces, pero alguna vez vence”, le dice a sus hijos para explicarles la decisión que ha tomado.

El periodista Charles J. Shields, autor de Mockingbird. A portrait of Harper Lee, biografía no autorizada de una autora que decidió alejarse de la prensa, explicó en una entrevista con este diario los motivos del éxito de Matar a un ruiseñor: “Primero, porque es una buena historia y siempre habrá sitio para las buenas historias. Segundo, porque trata un tema esencial: el desafío de vivir en paz con gente que es diferente. Y tercero, porque te pregunta: ¿Qué harías? ¿Defenderías lo que crees justo como Atticus aunque te enfrentes a las críticas e incluso al odio?”. Shields también relata que, cuando en medio de su éxito los periodistas le preguntaron por su segunda novela, la escritora sureña respondió: “Me temo que tendré que citar a Scarlett O’Hara: ‘Ya lo pensaré mañana”.


Ha pasado más de medio siglo, pero los valores que defiende Matar a un ruiseñor –la solidaridad, la justicia, la amistad, la lucha contra los prejuicios– siguen tan vigentes como entonces. La obra de Lee predijo, y a la vez impulsó con su éxito, un cambio gigantesco: el movimiento de los derechos civiles, la lucha por la igualdad. Pero es también una novela íntima, en la que queremos vernos reflejados, que nos muestra a través de Atticus pero también de los niños Jem, Scout y Dill –personaje inspirado por Capote– lo que queremos ser. Leer un libro inédito de Lee es un regalo inesperado que nos devuelve a una era en la que todo cambió, pero nos recuerda que no hay que rendirse porque, efectivamente, a veces se vence.

lunes, 2 de febrero de 2015

Subir los impuestos a los que más dinero tienen y menos empleo generan

Antonio Aramayona, profesor de filosofia y escritor, "Syriza produce sueños serenos, no pesadillas", en Huffington Post, 31/01/2015:

Ayer soñé que había recursos económicos suficientes para solucionar los grandes problemas del país porque quienes declaran ingresar por encima del medio millón de euros pagaban hasta el 75% de impuestos, y todas las grandes empresas, un impuesto de sociedades similar a la media existente en la UE, teniendo así la ciudadanía satisfactoriamente cubiertas sus necesidades sociales, económicas, culturales, educativas y sanitarias. 

En el Parlamento había una verdadera representación proporcional, ya que los grupos políticos habían convenido en cambiar la ley electoral, más allá de las circunscripciones provinciales. Nuestros parlamentarios y gobernantes ofrecieron sanidad pública gratuita a todas y todos, incluidas las personas desempleadas, sin hogar o sin ingresos suficientes, nacionalizaron todas las clínicas y los hospitales, eliminaron la participación privada en el sistema público de salud y cualquier tipo de copago en los servicios sanitarios. Mi sueño se tiñó de hermosos colores cuando vi que habían apostado sin ambages por las energías renovables y por la protección del medio ambiente.

Soñé también que la igualdad de género y la igualdad salarial para hombres y mujeres eran ya un hecho contante y sonante, el salario mínimo interprofesional daba para vivir dignamente, los edificios públicos y privados no utilizados estaban destinados a alojar a las personas sin hogar, los productos de primera necesidad tenían una fiscalidad muy reducida, y la Ley Laboral impuesta por el PP y la LOMCE eran ya meras antiguallas del pasado. En consecuencia, los convenios colectivos habían vuelto a existir en la sociedad, recuperando de paso los derechos sociales, laborales y económicos, así como las libertades cívicas que nos habían arrebatado.

Y mi sueño continuó... Estaba en pleno vigor y funcionamiento el impuesto a las transacciones financieras, regulado por organismos populares y no gubernamentales (¡la tasa Tobin y las justas reivindicaciones de ATTAC eran una realidad!). Estaban prohibidos los derivados financieros especulativos (SWAPS, CDS...) y abolidos los privilegios fiscales de los que disfruta la iglesia católica, al igual que el Concordato de 1953 y los Acuerdos de 1979. El secreto bancario estaba al servicio del pueblo y no de los ricos, y el fraude fiscal y la evasión de capitales eran implacablemente combatidos por un número suficiente de inspectores y técnicos de Hacienda. Sin embargo, la economía no se circunscribía al bienestar de un solo país o de un grupo de países, sino al bienestar de todo el género humano, principalmente quienes carecían de los derechos y los servicios más fundamentales, de tal forma que la inmigración forzada apenas existía, pues cada persona estaba a gusto en el lugar donde nace y vive.

La educación era pública, laica, y no estaba consideraba como un gasto, sino como una inversión de futuro y de presente. La banca estaba nacionalizada en su totalidad, al igual que las grandes empresas de sectores estratégicos para el crecimiento y el funcionamiento del país (energía, vías de comunicación, telefonía, medios de comunicación, transportes...), las prestaciones de desempleo para los parados garantizaban una vida digna, al mismo tiempo que aumentaba la protección social para las familias monoparentales, los ancianos, los discapacitados y los hogares sin ingresos.

Asimismo, se había llevado a cabo una auditoria sobre la deuda pública, detectándose el origen, la identidad y la cuantía de la deuda ilegítima, por lo que se había exigido su devolución y renegociado los pagos hasta la auténtica recuperación económica y la creación de puestos de trabajo (no empleos de humo) reales y dignos. Por su parte, las Fuerzas del orden custodiaban el orden social del pueblo y no el orden social de los intereses de los ricos.

A los narcotraficantes (y a quienes viven opíparamente de su eterna persecución calculada) se les había acabado el chollo, ya que estaba despenalizado el consumo de drogas, solo se combatía el tráfico y eran suficientes y efectivos los fondos para los centros públicos de desintoxicación. Ningún soldado pintaba ya nada fuera de las fronteras de su país. Y a propósito de fronteras, riadas de turistas visitaban el Estado Palestino con sus fronteras de 1967. Así las cosas, Israel había podido percatarse sobradamente de que nadie quería atacarlo en un clima de justicia y respeto mutuos. En mi país casi nadie se acordaba ya del significado de las siglas OTAN.

Finalmente, me desperté. Envuelto aún en el aroma de un café, me disponía a leer el correo electrónico, cuando vi unas cuartillas sobre el teclado del ordenador. Reconocí el símbolo multicolor de Syriza, el acrónimo y el nombre completo del partido heleno triunfante en las elecciones de enero de 2015, seguidos por un título: PROGRAMA DE SYRIZA. Tras leer las 40 propuestas breves de aquel Programa, caí en la cuenta de que mi sueño coincidía literalmente con las propuestas del Programa electoral de Syriza. Y desde ese instante, no he dejado de soñar un solo segundo.

La causa de la adicción a las drogas es social

Johann Hari, autor de 'Chasing The Scream: The First and Last Days of the War on Drugs'
Se ha descubierto lo que probablemente causa la adicción, y no es lo que tú crees en Huffington Post

31/01/2015

Hace ahora cien años que las drogas se prohibieron por primera vez. En todo este siglo de guerra contra las drogas, nuestros profesores y gobiernos nos han contado una historia sobre la adicción. Esta historia está tan arraigada en nuestra mente que ya la damos por hecho. Parece algo obvio. Parece manifiestamente cierto. Hasta que hace tres años y medio comencé un viaje de 48.000 kilómetros con mi nuevo libro, Chasing The Scream: The First And Last Days of the War on Drugs, para descubrir lo que realmente impulsaba la guerra contra las drogas, o eso creía. No obstante, lo que aprendí en el camino es que casi todo lo que nos han contado sobre la adicción es falso; hay una historia diferente a punto de ser contada, si es que estamos dispuestos a escucharla.

Si absorbemos esta nueva historia, tendremos que cambiar mucho más que la guerra contra las drogas. Tendremos que cambiarnos a nosotros mismos.

Yo lo aprendí de una mezcla extraordinaria de gente que conocí en mis viajes. De los amigos supervivientes de Billie Holiday, que me ayudaron a entender que el fundador de la guerra contra las drogas la acechó y contribuyó a matarla. De un médico judío, al que sacaron de un gueto de Budapest siendo un bebé para después revelar los secretos de la adicción siendo adulto. De un camello de crack transexual de Brooklyn que fue concebido cuando su madre, adicta al crack, fue violada por su padre, un agente de policía de Nueva York. De un hombre al que un dictador torturador retuvo en un pozo durante dos años y después fue elegido presidente de Uruguay para dar comienzo al final de la guerra contra las drogas.

Tenía un motivo bastante personal para querer saber esas respuestas. Uno de mis primeros recuerdos de niño es intentar despertar a un familiar y no ser capaz. Desde entonces, le he dado vueltas al misterio esencial de la adicción: ¿qué provoca que algunas personas se queden fijas en una droga o en un comportamiento sin poder parar? ¿Cómo ayudamos a esas personas a que vuelvan? A medida que me hago mayor, otro de mis familiares cercanos desarrolló una adicción a la cocaína y yo tuve una relación con un adicta a la heroína. Vamos, que estoy familiarizado con la adicción.

Si al principio me hubieras preguntado qué provoca la adicción a las drogas, te habría mirado como si fueras idiota, y habría dicho: "Pues las drogas". No hay más que rascar. Pensé que lo llevaba viendo toda mi vida. Todos lo podemos explicar. Imagina que tú y yo y otras 20 personas que pasan por la calle tomaran una potente droga durante 20 días. Esas drogas tienen sustancias químicas muy adictivas, así que si lo dejáramos el día 21, nuestro cuerpo necesitaría esas sustancias. Tendríamos un mono terrible. Seríamos adictos. Eso es lo que significa la adicción.

Una de las formas en que esta teoría se estableció por primera vez fue mediante experimentos de ratas, que se inyectaron en la mente de los americanos en la década de los 80 con una famosa publicidad de Partnership for a Drug-Free America. Puede que os acordéis. El experimento es simple. Pon una rata en una jaula con dos botellas de agua. Una sólo con agua. La otra con heroína o cocaína diluida. Casi todas las veces que lleves a cabo este experimento, la rata se obsesionará con el agua con droga y volverá a por más hasta que muera.

El anuncio explica: "Una sola droga es tan adictiva que nueve de cada diez ratas de laboratorio la consumirán. Cada vez más. Hasta la muerte. Se llama cocaína. Y puede hacerte lo mismo a ti".

No obstante, en los setenta, un profesor de Psicología de Vancouver llamado Bruce Alexander descubrió algo extraño en este experimento. La rata está sola en la jaula. No tiene otra cosa que hacer aparte de tomar drogas. ¿Qué ocurriría, se preguntaba, si se intentara de otra manera? Entonces, el profesor construyó un parque para ratas (Rat Park). Se trata de una jaula de diversión en la que las ratas tenían pelotas de colores y la mejor comida para ratas y túneles para corretear y muchos amigos: todo lo que una rata querría. Alexander quería saber qué ocurriría.

En el parque de ratas, todas probaron los dos botes de agua porque no sabían qué contenían. Pero lo que sucedió fue sorprendente.

A las ratas que llevaban una buena vida no les gustó el agua con droga. En general, evitaban beberla y consumían menos de un cuarto de las drogas que tomaban las ratas aisladas. Ninguna murió. Mientras que las ratas que estaban solas e infelices se hicieron adictas, no le ocurrió lo mismo a ninguna de las que vivía en un entorno feliz.

Al principio pensé que era sólo una particularidad de las ratas, hasta que descubrí que al mismo tiempo estaba teniendo lugar un experimento equivalente en humanos. Se llamaba la Guerra de Vietnam. La revista Time informó de que el consumo de heroína era "tan común como mascar chicle" entre los soldados estadounidenses, y hay evidencias claras que lo respaldan: un 20% de los soldados estadounidenses había desarrollado adicción a la heroína allí, según un estudio publicado en los Archivos de Psiquiatría General. Muchas personas estaban comprensiblemente aterradas; creían que un gran número de adictos volvería a casa cuando terminara la guerra.

No obstante, un 95% de los soldados adictos -de acuerdo con el mismo estudio- dejó las drogas. Muy pocos se sometieron a rehabilitación. Pasaron de una terrorífica jaula a un lugar agradable, por lo que ya no querían tomar drogas.

El profesor Alexander defiende que este descubrimiento es un profundo reto tanto para la visión de derechas de que la adicción es un fracaso moral debido a los excesos hedonistas, como para la visión liberal de que la enfermedad es una enfermedad que tiene lugar en un cerebro químicamente secuestrado. De hecho, defiende que la adicción es una adaptación. No eres tú. Es tu jaula.

Después de la primera fase de Rat Park, el profesor Alexander continuó con sus pruebas. Repitió los primeros experimentos, en los que las ratas estaban solas y consumían la droga de forma compulsiva. Dejó que la consumieran durante 57 días. Luego las sacó del aislamiento y las situó en el parque para ratas. Quería saber si al caer en ese estado de adicción, el cerebro está tan secuestrado que es imposible recuperarse. ¿Las drogas se apoderan de ti? De nuevo, lo que ocurrió fue sorprendente. Parecía que las ratas tenían síntomas de abstinencia, pero pronto dejaron de consumir tantas drogas y volvieron a llevar una vida normal. La jaula buena las salvó. Las referencias completas de todos estudios que cito están en el libro.

Cuando me enteré, me quedé impactado. ¿Cómo podía ser? Esta nueva teoría es un ataque tan radical sobre lo que siempre nos han dicho que parece imposible, irreal. Pero a cuantos más científicos entrevistaba y más estudios leía, más cosas descubría que parecían no tener sentido, a menos que se tuviera en cuenta este nuevo enfoque.

Este es un ejemplo de un experimento que ocurre a tu alrededor y que quizá también te ocurra a ti algún día. Si sales hoy a correr y te rompes la cadera, probablemente te den diamorfina, el nombre médico de la heroína. En el hospital hay mucha gente que recibe heroína como calmante por un largo período. La heroína que te da el médico tiene una pureza y potencia mucho mayor que la de la heroína que se consume en la calle, que venden y adulteran los delincuentes. Por tanto, si la antigua teoría de la adicción es cierta -las drogas la provocan; hacen que tu cuerpo las necesite-, entonces es obvio lo que debería ocurrir. Un montón de gente, al salir del hospital, iría por las calles pidiendo heroína para seguir con su hábito.

Pero ahí está lo extraño: que, virtualmente, nunca ocurre. El doctor canadiense Gabor Mate fue el primero en explicarme que los consumidores clínicos lo dejan sin más, a pesar de que se han estado drogando durante meses. La misma droga, utilizada durante el mismo período de tiempo, convierte a los usuarios de la calle en adictos desesperados, mientras que no afecta a los pacientes médicos.

Si sigues creyendo -como me pasaba a mí antes- que la adicción está provocada por sustancias químicas, esto te resultará incomprensible. Pero si crees la teoría de Bruce Alexander, el puzle empieza a cobrar sentido. Los adictos callejeros son como las ratas de la primera jaula, aislados, solos, con una sola vía de escape a su disposición. El paciente médico es como las ratas de la segunda jaula. Vuelve a casa a una vida rodeada por la gente que ama. La droga es lo mismo, pero el entorno es diferente.

Esto nos da una visión que va mucho más allá de la necesidad de entender a los adictos. El profesor Peter Cohen defiende que los seres humanos tienen una necesidad profunda de apego y de crear vínculos. Es así como obtenemos satisfacción. Si no podemos conectar con las personas, conectaremos con cualquier cosa que encontremos, el zumbido de una ruleta o el pinchazo de una jeringuilla. Afirma que deberíamos dejar de hablar sobre "adicción" en general para empezar a llamarlo "apego". Un adicto a la heroína se ha adherido a ella porque no ha podido vincularse con otra cosa hasta ese punto.

Por tanto, lo opuesto a la adicción no es la sobriedad. Es la conexión humana.

Cuando me enteré de todo esto, descubrí que poco a poco me estaba convenciendo, pero me seguían asaltando algunas dudas. ¿Decían esos científicos que las sustancias adictivas no tenían nada que ver? Entonces me explicaron que puedes hacerte adicto al juego y nadie piensa que te inyectas un paquete de cartas en las venas. Puedes tener todo tipo de adicciones sin que impliquen ningún componente químico. Un día fui a una reunión de Jugadores Anónimos en Las Vegas (con el permiso de todos los presentes, que sabían que estaba ahí para observar) y vi que eran tan adictos como los cocainómanos y heroinómanos que conocía. Y aun así, no había sustancias químicas adictivas de por medio.

Con todo, seguía preguntándome si los componentes químicos desempeñaban algún papel. Resulta que hay un experimento que daba la respuesta precisa, y que aprendí gracias al libro The Cult of Pharmacology, de Richard DeGrandpre.

Todo el mundo sabe que fumar tabaco es uno de los hábitos más adictivos. Las sustancias químicas del tabaco proceden de una droga llamada nicotina. Cuando se crearon los parches de nicotina a principios de los noventa, creció el optimismo: los fumadores podrían saciar su adicción sin sufrir los efectos perniciosos (y mortales) de los cigarrillos. Serían liberados.

No obstante, el Departamento del Cirujano General reveló que el 17,7% de los fumadores son capaces de dejarlo usando parches de nicotina. Esto tiene su importancia. Si las sustancias químicas llevan al 17,7% de la adicción, como esto demuestra, son millones de vidas arruinadas a nivel mundial. Esto significa que la historia que nos han contado de que La Causa de la Adicción son las sustancias adictivas es verdadera, pero es sólo una pequeña parte de un panorama mucho mayor.

Todo esto tiene grandes implicaciones en la guerra contra las drogas que lleva lidiándose todo un siglo. Esta guerra masiva que, como he visto, mata a gente desde México a Liverpool, está basada en la afirmación de que necesitamos erradicar físicamente un montón de sustancias químicas que interceptan el cerebro de la gente y provocan adicción. Pero si las drogas no son la causa de la adicción -si, en realidad, es el desapego lo que la provoca-, vuelve a resultar incomprensible.

Por irónico que parezca, la guerra contra las drogas realmente incrementa todas esas causas de la adicción. Por ejemplo, fui a una cárcel en Arizona, Tent City, donde los presos están aislados en diminutas cuevas de piedra (The Hole [El Agujero]) durante semanas para castigarlos por el uso de drogas. Es la recreación humana más próxima a las jaulas que garantizaban la adicción mortal de las ratas. Cuando esos prisioneros salgan, no tendrán posibilidades de trabajo por sus antecedentes penales; estarán incluso más aislados. Es lo que he comprobado a través de todas las historias humanas que he descubierto a lo largo y ancho del mundo.

Hay una alternativa. Se puede construir un sistema diseñado para ayudar a los adictos a reconectar con el mundo y dejar atrás sus adicciones.

No es algo teórico. Está ocurriendo. Lo he visto. Hace casi 15 años, Portugal tenía uno de los peores problemas de drogas en Europa: el 1% de la población era adicta a la heroína. Probaron una guerra contra las drogas y el problema no hizo más que empeorar. Entonces decidieron hacer algo radicalmente diferente. Pensaron despenalizar todas las drogas y utilizar todo el dinero que antes gastaban en arrestar y encarcelar a los drogadictos en reinsertarlos y reconectarlos con sus propios sentimientos y con la sociedad. El paso más importante es conseguirles un alojamiento seguro y un trabajo para que tengan un objetivo en la vida y algo por lo que levantarse cada mañana. Yo vi cómo les enseñaban en clínicas cálidas y acogedoras a reconectar con sus sentimientos tras años de trauma y de silencio con las drogas.

Me enteré de que un grupo de adictos recibió un préstamo para crear una empresa de mudanzas. Eran un grupo, todos conectados entre sí y con la sociedad, responsables del cuidado de cada uno.

Los resultados de todo esto ahora están aquí. Un estudio independiente del British Journal of Criminology descubrió que desde la total despenalización, había disminuido la adicción, y el uso de drogas inyectadas había bajado un 50%. Repito: el uso de drogas inyectadas se redujo un 50%. La despenalización ha sido un éxito tan evidente que muy pocas personas en Portugal quieren volver al antiguo sistema. El que más campaña hizo contra la despenalización en 2000 fue Joao Figueira, inspector jefe del cuerpo de narcóticos de Portugal. Hizo todas las advertencias nefastas que se esperarían del Daily Mail o de Fox News. Pero cuando estuvimos juntos en Lisboa, me dijo que no ocurrió nada de lo que había predicho... y que ahora espera que todo el mundo siga el ejemplo de Portugal.

Esto no sólo afecta a las personas drogadictas a las que quiero. Es relevante para todos nosotros, porque nos obliga a pensar de forma diferente sobre nosotros mismos. Los seres humanos son animales de vínculos. Necesitamos apego y amor. La frase más sabia de todo el siglo XX fue el "conecta tan sólo", de E. M. Forster. Pero hemos creado un entorno y una cultura que nos impide la conexión, o que ofrece sólo la parodia de ello a través de internet. El aumento de la adicción es un síntoma de una enfermedad más profunda de la forma de vida que llevamos, que dirige constantemente nuestra mirada hacia el próximo objeto brillante que deberíamos comprar en lugar de hacia los seres humanos que nos rodean.

El escritor George Monbiot lo ha llamado "la era de la soledad". Hemos creado sociedades humanas en las que es más fácil que nunca que la gente carezca de conexiones humanas. Bruce Alexander, el creador de Rat Park, me dijo que durante mucho tiempo hemos estado hablando exclusivamente de la recuperación de la adicción de forma individual. Ahora tenemos que hablar de la recuperación social, el modo en que todos nos recuperamos, unidos, de la enfermedad del aislamiento que nos invade como una espesa niebla.

Pero esta nueva prueba no sólo supone un reto políticamente hablando. No sólo nos obliga a cambiar la mente. Nos obliga a cambiar nuestro corazón.

Amar a un adicto es realmente duro. Cuando miraba a los adictos a los que quiero, siempre estaba tentado de seguir los consejos para un amor difícil promovidos por los realities como Intervention (dile al adicto que se reponga o deshazte de él). Su mensaje es que deberíamos evitar a los adictos que no lo van a dejar. Es la lógica de la guerra contra las drogas, importada a nuestras vidas privadas. No obstante, aprendí que así sólo acrecentará su adicción y acabarás perdiéndolos. Llegué a casa decidido a unirme más que nunca a los adictos que conocía, para hacerles saber que los quiero de forma incondicional, independientemente de si lo dejan o si no pueden dejarlo.

Cuando volví de mi largo viaje, miré a mi exnovio, con síndrome de abstinencia, temblando en la cama de invitados, y pensé en él de otra forma. En el último siglo, hemos estado cantando canciones de guerra sobre adictos. Mientras le secaba la frente, se me ocurrió que deberíamos haberles cantado canciones de amor.

La historia completa del viaje de Johann Hari -contada a través de las historias de la gente que conoció- se puede leer en su libro 'Chasing The Scream: The First and Last Days of the War on Drugs', publicado por Bloomsbury. El libro ha recibido elogios de todo el mundo, desde Elton John hasta Glenn Greenwald, pasando por Naomi Klein. Puedes leer más sobre el libro en www.chasingthescream.com.

Johann Hari hablará sobre su libro el 29 de enero a las 19.00, hora estadounidense (la 1:00 en la Península), en la librería Politics and Prose, en Washington DC. El 30 a mediodía estará en Nueva York en la 92nd Street Y. El 4 de febrero por la tarde estará en la librería Red Emma en Baltimore.

Las referencias y las fuentes bibliográficas de toda la información citada en este artículo se pueden encontrar en las extensas notas del libro.

Si os interesan las noticias sobre el libro y este tema, podéis visitar la página de Facebook Chasingthescream y darle a 'me gusta'.

Este post apareció originalmente en la edición estadounidense de 'The Huffington Post' y ha sido traducido del inglés por Marina Velasco Serrano

domingo, 1 de febrero de 2015

De retóricas e Iglesias

Los "sueños" de mi querido Pablito, que se desliza a ser una especie de mesiánico Martín Lutero King, podrían parecer auténticas pesadillas a los dinásticos (en su cueva de Alibabárcenas o en la solución habitacional ataporcina de Pedrote Picapiedra), pero son solo lenguaje. "Palabras, palabras, palabras", que dijo Hamlet. Es imposible que Pablo gane aunque gane; los dinásticos se aliarán entre sí para salvar sus chanchullos y, cuando ya no exista el Pepe, será su sustituto, Ciudadanos, el que tome su lugar como bisagra dinástica para negociar con el Pesoe; menos mal que Ciudadanos parece algo más democrático y joven.

Quien tiene la llave de la situación es realmente el otro brazo del pepoísmo dinástico, el Pesoe, pero siempre ha sido, es y acaso será eso: dinástico, clasista, castista; a mí no me engaña. Solo hay que ver la cantidad de momias residuales que atesora; ojalá esa gente joven que empieza a aparecer en su seno sepa limpiar la cloaca, que creo yo no podrá. ¡Pues no hay corrupción oculta ni na en ambos sindicatos e incluso Izquierda Unida!

Pero, siguiendo con el análisis del lenguaje, uno, que ha estudiado algo de retórica y traducido penosamente al logógrafo Lisias y con alguna más facilidad al pico de oro Cicerón, revisa algunos de los discursos, soflamas y rifirrafes de Pablito en la moviola y le saca un parecido de casta a su estilo oratorio: Emilio Castelar, el amante del poeta y escritor de Manzanares Antonio Rodríguez García-Vao asesinado en Madrid, sobre todo por el abuso de los tripletes y trimembraciones, algo de lo que ya pecaba el conde-duque de Olivares, pero también por la apelación indistinta a ethos, pathos y logos en rápida sucesión y sus paralelismos, sermocinaciones e isocola. Tampoco es moco de pavo que reciba todas las semanas el poderoso apoyo mediático de Monzón, más conocido como el Gran Wyoming. Increíble que un canal de televisión, la Sexta, haya prendido fuego en tanta estopa como había acumulada desde que vengo diciendo lo mismo, incluso en este lugar, desde mucho antes de que se fundara Podemos.

Sus adversarios harán bien en rehuir el cuerpo a cuerpo, porque a pesar de su apariencia de peso mosca caerán noqueados ante su eléctrica rapidez de reflejos. Carlin dice que no es orador; es que es medio inglés y no conoce los clásicos. Iglesias es un Demóstenes, aunque no tenga por tema a un magno Alejandro que le lleve la contra y le exija lo mejor de sí mismo, sino solo a un gallego instalado en mitad de la escalera, defensor de lo más rancio y mediocre de la burguesía española, al que una larga familia de enchufados de su apellido ayudó a poner en lo alto del macizo galaico, como si la política de la nación fuese una universidad española.

Compadezco a los pobrecillos, ignorantes y tartamudos lechuguinos de sus adversarios, sean políticos o periodistas, incapaces de soportar un ethos (presencia y modelo) y una actio (conocimiento del tema, del momento, del público, de los adversarios y de la situación comunicativa) tan resolutivos como los del líder de Podemos. Sus (esta visto y comprobado) tontolhabas y perdidos contrincantes, ya próceres enfangados en un mutuo fregado de mierda, ya periodistas al estilo Pantuflo Zapatilla (increíble que proceda de El Mundo, el único periódico que investiga corrupciones, hoy regido por el manchego de La Solana Casimiro García Abadillo), seguidores de la doctrina del shock, no tienen nada que hacer. Incluso se ha acojonado El País, que ha perdido insólitamente las hopalandas de su digna compostura y se ha sumado, cagado hasta los calcetines, a la ola de ninguneo y descrédito general orquestada por los miedicas del Shock. Mientras ellos marchan en progresión aritmética, se aviva el pathos de la indignación en progresión geométrica y, como Podemos tampoco anda flojo en las otras palancas de la opinión, el ethos y el logos, solo les queda cerrar la tienda, ningunearlo y esperar algo de la lluvia fina y de Merkel. Han admitido que es demasiado tarde para parar la bola de fuego, así que ajo, agua... y Merkel.

Cuenta Pablito con la suficiente sociología como para saber que se puede coger a un paretiano setenta por ciento de los españoles por los cojones, por la hidalguía, por... la casta. La secular mansedumbre senequista del buey español soporta todo menos que digan que hay alguien con mejor casta que él y que se ríe en sus barbas como se reían de los obreros de derechas que compraban pagarés de Ruiz Mateos o se mondaban de los catalanes empeñados en achicar Cataluña con su devoción al negocio pujolista, que es eso que llaman nacilismo o necilismo nacionalista. Ya la corrupción en España es tan ancha, larga y profunda que hasta se ha salido de madre el incompleto artículo de Wikipedia que la reseña y ha tenido que encogerse y cortar las notas a solo ochenta y ocho.

Uno recuerda las paralizantes perífrasis verbales del listillo "hijo-de-lechero" Felipe González, actualmente empresario y millonario y aconsejario de ricachos del Forbes (a este aforado, y aun aforrado, le ha ido desde luego mejor que a España; ¿no podría haber hecho lo mismo con el país?). Y recuerda sus construcciones pasivas, sus salidas fuera de tiesto, sus nubes de tinta de calamar y el didascálico uso de exempla, y cae en la cuenta, al compararlo con estos lodos, de que la retórica política se encuentra ya en otro nivel más alto y exigente. No basta ya la labia populista del abogado de secano y de lechero, sino leer y comprender los tres volúmenes de Heinrich Lausberg y el Tratado de argumentación de Chaïm Perelman y Lucie Olbrechts-Tyteca; o eso, o perder las elecciones. Solo un camándula gitano como Pepito Bonito podría darle algo de réplica a Iglesias, pero está ya muy quemado (y con las manos calentitas), escribiendo libros llenos de elipsis y buena prosa, que nadie lee.

Anónimos de Ciudad Real en la Guerra de la Independencia, 1808 a 1809.

Transcribo aquí algunas muestras de cómo la burguesía y la nobleza manchega manipulaban la resistencia popular contra los franceses para prosperar y lograr cargos en el estado que vino después. Se trata de una serie de denuncias anónimas que se hicieron en Ciudad Real entre 1808 y 1809 durante la invasión francesa en la Guerra de la Independencia, y se han conservado en el Archivo Historico Nacional, de donde los he transcrito.

Anónimos hostiles sobre la actuación y conducta de diversos individuos e instituciones.

Archivo Histórico Nacional, Estado, 52, A, leg. 80, 81, 82 y 83, ff. 225r - 231v:

I

[Letra, ortografía y retórica presuponen una instrucción más que mediana]

La provincia de la mancha gime aun bajo el infernal yugo que le impuso el antiguo govierno: todas sus echuras copan en el día aquellos mismos enpleos y dignidades que á diferentes precios pudieron conseguir y por lo mismo esta provincia no puede respirar otra cosa que intrigas, discordias y desavenencias. Su total ruina es indispensable, si V. A. no dirige sobre ella el brazo de su justicia y paternal amor, aquella para desterrar de un todo la mala semilla y este para resarcir en la parte posible los daños ya propagados. En esta virtud y para la mayor ilustración de V. A. en asunto de tanta importancia, parece ser muy conforme y de la mayor esencia el hacer una brebe y sencilla descripción del caracter, principios y disposición de cada uno de los jefes en la siguiente forma:

Yntendente

Su caracter es tan despreciable, qual se puede inferir de sus pricipios, estos se reducen á que fué un pasante de Médico, que dijo Godoy que sea guarda, que lo fue de una aduana y que despues dijo que sea Yntendente: ynfieranse de aquí sus disposiciones: toda ponderación es nada; y así pasemos adelante donde se hirán explicando las abilidades de su director es

El Administrador general

El caracter de este es tan orgulloso y prepotente que no tan solo maneja al Yntendente, sino que a todos en los demás ramos, y como sus principios fueron escribano, de ellos puede inferirse sus disposiciones y manejo. Todo el oro y la plata de la Probincia es poco para saciar su ambición, todo se lo traga, todo se lo apropia, y en fin todo lo maneja con el interés. Si se hubiera de referir por menor el numero de los atentados que ha echo y sigue haciendo, perdiendo a unos enrriqueciendo a otros, y a un mismo tiempo apropiárselo todo, sería imposible berificarlo por escrito; y así baste decir que su caracter y sus principios son los dichos y que real y berdaderamente ha manejado y maneja la Probincia.

¿Para qué más pruebas de la perdicion de aquella? Pero señor aun todabía faltan los representantes de su tragedia. El tesorero, y contador, aquel un pobre comerciante y muy pobre en sus principios, aora el poderoso de la probincia, lleno de orgullo y de egoismo; y este un pobre guardia de corps, reciente echura de Godoy, como todos los demás que manejan las oficinas, cuya canalla y sueldos tan superfluos, no es de menos consideración.

Dios nuestro Señor guarde la importantisima vida de V. A. muchos y felices años. Ciudad Real 28 de nobiembre de 1808.

II

[Desde aquí, la ortografía, léxico, rasgos dialectales y vulgarismos sugieren un hombre de instrucción muy inferior] 

Excmo Sr.

La Junta de Ciudad Real en 18 de junio quiso que se cunplimentase y diese obedencia a Murad; se opusieron los mas infelices, y no estendieron decreto, viendose perdidos es un echo.

Dieron paso a una posta de dupon, que iva a Junod y llevaron de Manzanares que la mataron en Estremadura.

Un individuo cuñado del traidor Coronel de Aragon escrivio a Murad sobre la muerte de el Posta Mosti diciendole no lo havia podido remediar la Junta por nonvramiento que dio Murad o sus satelites en maio.

En la junta i oficinas si ai dinero ai despacho

Esta con mas de la mita gargado el erario

La visita estafa [?] aumenta los daños

Comendancia, segunda lavos, i guardas todos zalagarda, covrar, no acer nada, ó dar a el fraude capa

Naide puede quejarse que le atropella la gavilla Junta de comedia

La juridicion en un poderoso lego i de Junta cuesta mucho al Puevlo i le tira como quiere

Sirva todo señor de Govierno, que mientras manden no aran nada los Puevlos que de sus picardias estan mui llenos.

III

Exmo Sr.

La Provincia de Ciuda Real no ace ni ara sin que V. M. o la Junta Militar lo mande, por que la de dicha ciudad sobre no saver mas de disparatar, no es legitima se izo en cocina, no almitio los partidos avotar, no quiso cunplimentar, i que se diese ovediencia a Murad, i resistiendo el Puevlo en caveza de algunos que cito para ello, unos se fueron i otros le escrivieron; por que ven que unos son Godoies otros ineptos, todos traidores unos con conocimiento, i otros sin el, por que despidieron los voluntarios i soldados, porque no quisieron se tragesen Postas detenidas en Madridejos, por que dieron cavallos i Pasaporte a una de Dupon para Junot, que mataron en estreaura; porque con segunda intencion dieron instruciones para la quinta; porque an livertado a quien an querido, i para no ser pillados razon ninguna an dejado i los decretos los an entregado a los interesados; porque an echo muchismos gastos sin sacar de su volsillo un quarto i sin dar en veneficio del estado, porque an cargado seis reales en fanega de sal, i otro tanto van a cargar de su autoridad; por que todos son egoistas, ninguno dan i a dao un cuarto, son poderosos i saven guardarlos, i para los franceses todos querian diesen

Señor otras muchas cosas peores saldaran si se ace avriguacion, que todo lo que an echo es una traicion.

Naide puede esplicarse porque es atropellao al instante, i para esto quitaron la juridicion al Corregidor

Es un dolor no se ace justicia. El Comisionado de capellanias primo de esponsa se a comido un millon, i se le disimula el tesorero es echura confiende de aquel, si se pillan de repente sus criadas se vera que gasto una noche con algunos de la Junta en quemar papeles i cartas fue la del 17 a 18 de junio los dos se fueron i el Yntendente tanvien aciendo papeles, para dar satisfacion, si venian, i si no venian los franceses, i no volvieron asta que se rindieron diciendo savian ido porque aquellos los matarian, una mentira que todos savian, pues era para decirles avian sido del puevlo, i a este que de aquellos i asi estuvieron a la inmediacion mui quietos.

IV

Señor.

La Junta de Ciudad Real conpuesta de Godoianos malevolos, quando no pudo sugetar el Puevlo a la ovediencia de Franceses le avandono, y por estos Servicios la de Sevilla Con Onores del Consejo de Estado, Vandas i Uniformes, la premió.

Conocieron que estas gracias no podian ser por V. M. aprovadas i fueron a Sevilla con patrañas en lo que sigue provs.

"Enterada Esta Junta Suprema del Oficio de V. E. fecha 14 del corriente a tenido a vien en concederle el tratamiento i uniforme que anteriormente le esta concedido con fecha 14 de Agosto proximo pasado, i que no se necesita de mas declaracion i confirmacion. Dios ecetera. Palacio de Sevilla 19 de otuvre de 1808. Francisco Savedra. Excelentisimo Señor Presidente de la Junta Governativa de Ciudad Real"

Señor: suena uno, i juegan todos: los echos i operaciones savidos, de gracias los ace indinos; si los save V. M. en justicia los a de colgar; diga la provincia que ella le dira.

Es mucho lo que pasa con esta canalla Godoiana, no se puede avlar palavra.

Los meritos
son escelentes.

Uno de Godoi cavron

Otro Secretario, i Alcauete

Otro el Capitan que la noche del 17 de marzo le acia la guardia de onor i con fuego le defendio.

Otro cuñado de Peña coronel de Aragon.

Los demas unos Estupidos

Haver ovedecido todo maio el Gobierno de Murat.

Aver mediado Agosto dado posesion de enpleo que en aquel se confirio.

Haver ofrecido la Provincia

Aver echo dar lo que pedia llamar traidor al que resistia

No querer almitir gentes ni voluntarios

Azer que unos i otros, i los soldados se retirasen para a los franceses no inconmodasen

Puvlicar llegavan para que avandonasen la Povlacion.

Irse los primeros para que se diese credito

No volver asta que se rindio dupon

Ir entonces a Sevilla con figuracines i ofrecimientos de gente, i dinero, llamandose Junta, no siendo, pidiendo confirmacion para traer los Partidos i demas a sugecion, quando no los almitieron a la eleccon, i se la icieron ellos entre ellos para ofrecer los Puevlos

No dar un maravedi, hacer muchos gastos suvir la sal, cargar a la Provincia dos millones i medio, no puvlicar alistamiento asta que quitaron los que quisieron de enmedio

Eximir, i sugetar a su voluntad, i adquirir autoridad a costa de los Puevlos

No querer en su interior reconocer a V. M. por que temen no poder engañar, por eso acuden a Sevilla, i suponen las ordenes de V. M. i no las quieren manifestar S. E. en comun i particular

Asi de oficio lo han mandado i se tiene que callar para no ser atropellados.

V

Señor

La Junta general de Armamento a creido que la de Ciudad Real es legitima i legal

No es echa por los [..]tidos ni el Pueblo, por eso i por que tres son Godoies i todos traidores que quiriendo entregar la provincia a los franceses escriviendo a Murat uno de ellos cuñado de Peña el traidor Coronel de Aragon an resistido obedece, i trambien porque no quisieron almitir boluntarios, que se detubiesen las Postas, i otras cosas

Señor son Godoies, traidores egoistas i ladrones. Se juntaron para que las gentes ovedeciesen los franceses i no tocasen a su dinero en Ynfantes Manzanares i Madridejos ai papeles originales que descubren lo dicho i saven las injusticias i atropellos que acen

Señor su traicion se a premiado con honores uniformes i tratamiento de consejeros de estado: la Provincia se a escandalizao i todos saven son unos picaros malvados, que para abribar los franceses se juntaron

Ia en los papeles publicos se nombran del Consejo de S. M. al que no los adula quieren atropellar.

Uno a quitado sus ijos de el Pueblo para que no sean soldados ni quintos ni boluntarios

Ninguno save dar un quarto i a costa de todos an echo muchos gastos, an suvido la sal i la van a subir mas

Naide puede ablar S. M. lo savra si quiere preguntar.

Sobre el difunto José Manuel Lara Bosch

Ha muerto el sucesor de José Manuel Lara Hernández, creador de la editorial Planeta, a quien sustituyó, y llueven por doquier los ditirambos de la gente que "vendía". Pues yo, ocasional comprador de los pergeños que escogorciaba, no voy a darle demasiados, porque tengo mis razones. 

Vendía auténticas mierdas a precio de oro, porque como eran obras tan malas tenía que sofocar y marear el buen criterio por medio de costosas campañas de publicidad y propaganda que luego se cobraba subiendo el precio de la mierda que imprimía, como digo, auténticas basuras: todavía tengo ahí una enciclopedia de historia de España tan mal hecha que faltaban los nombres de lugar a algunos de los mapas de las ilustraciones. Muchos de sus párrafos acaban sin acabar o se hallan plagados de faltas de ortografía, notándose además que habían sido escritos por estudiantes malillos. La publicidad, enorme, eso sí, y el precio, mayúsculo.

También tengo alguna de sus ediciones apresuradas de premios Planeta, llenas de erratas; nadie se lo reprochaba, pues muchos querían salir en el casi único editor que había en España y los premios eran tan malos que nadie se los leía: por eso no se notaban esos defectos, ya que lo que vendía en realidad eran encuadernaciones para llenar estanterías con apariencias de algo llamado cultura; después de haber visto uno de esas apresuradas impresiones, en mal y áspero papel, con poros tan grandes que podían anidar allí las moscas, y con tinta tan barata y mala que se corría al pasar el dedo pulgar por ella, por no hablar de la ausente corrección de estilo y las erratas, no volví a comprar ninguna y rehuí sus libros como la peste que eran.

Otro baldón más, que muchas veces he oído en discreteos más o menos confidenciales: muchos ingenuos escritores participaban en el cuantioso premio Planeta creyéndolo honrado, sin saber que, para evitarse pagar consejillos de lectura y tener que promocionar a autores desconocidos para poder vender más ejemplares de la "obra", el premio ya estaba dado de antemano con este procedimiento: Lara encarga a varios autores renombrados (seis o siete), una novela sobre un tema cualquiera o en género predeterminado lo suficientemente comercial (Guerra Civil, novela histórica, etc), a veces escogido por él mismo, en una cena con cada uno; y, además de asegurarles falta de competencia y que entre ellas se elegiría el premio (y dejaba que doscientos o más ingenuos creyentes en la honradez y en el trabajo literario se presentaran al mismo con esperanzas). Si el escritor no tenía acabado el trabajo a tiempo, lo encerraba en un hotel para que acabase aprisa y corriendo la obra y llegase a tiempo o bien contrataba a un "negro" de los baratitos. Luego, por un jurado señalado ad hoc, se elegía el premio (si no se imprimía ya antes de otorgarlo) y, como consolación, el resto de los novelistas a los que había invitado a comer veían publicada su novela en alguna de las colecciones del editor dos o tres años después. En un premio menor en Sevilla, una de las víctimas de este señor fue un escritor manchego, Emilio Morote Esquivel, a quien más de uno habrá visto vendiendo sus obras por la calle.

En sus ediciones de clásicos traducidos, para ahorrarse dinero, Lara utilizaba traducciones antiguas, a veces incluso del siglo XVI, sin remozo apenas muchas de ellas, para ahorrarse derechos de autor. Y las publicaba en una rústica tan deleznable y de tan ínfima calidad que terminaban desencuadernándose al mínimo uso; eso sí, baratas. A este hombre, como a su padre, le daba tan igual la calidad intelectual, cultural y material de lo que publicaba que, a veces, recurría a la transcripción de cintas magnetofónicas para hacer un libro. Este es el grandísimo editor que tantos ahora celebran: un ejemplo de la mediocridad empresarial y choricera de la España franquista. Su padre empezó el colosal y nada cultural, como digo, imperio, dedicándose a la compraventa de objetos usados a través de los periódicos de Barcelona. Devoró más y más editoriales y las sometió a sus vulgares criterios de vendedor de pollos y Nicanores tocando tambores. Hizo negocio, sí, pero no hizo cultura. Lo mismo más o menos que todos esos mediocres empresarios franquistas que echaron raíces en la mugre de la posguerra, o como ese Amancio Ortega, otro enriquecido por la ropa de usar y tirar, solo que este es un poco más listo, aunque igual de paleto, y bien emparentado con la mafia gallega de exlegionarios y demás. Y los hijos de Lara no es que hayan salido tampoco muy ilustrados, aunque alguna vez aciertan de chiripa, a pesar de esa idea que tienen heredada de su padre sobre los libros, muy parecida a la del jefe de ventas del Corte Inglés.

sábado, 31 de enero de 2015

La "Oda a Pedro Estala" de Forner

El helenista manchego Pedro Estala (Daimiel, 1757 - Auch, 1815), amigo de Godoy, promotor de la traducción de la Enciclopedia metódica francesa (no la de Diderot), uno de los principales críticos literarios del neoclasicismo, traductor de Sófocles, (Edipo tirano) Aristófanes (Pluto) y Ateneo (Banquete de los filósofos), antologista y crítico de la poesía española y formador de su primer canon, y traductor además de el Compendio de historia natural de Buffon y de todo el sinfín de libros de viajes que forman los volúmenes del Viajero Universal, además de uno de los primeros periodistas manchegos en Madrid y Valencia, y creador de la academia madrileña de los Pastores de Manzanares, entre otras, fue el gran amigo del poeta Juan Pablo Forner, quien le dedicó este poema poco conocido, donde le llama "Damón", su nombre poético en la Escuela de Salamanca y que hace referencia a uno de los primeros tratadistas sobre música que hubo en Grecia. Los envidiosos a los que alude son el grupo de poetas prerrománticos que se concentraba en torno a Quintana, Munárriz y Arriaza.

ODA A DON PEDRO ESTALA.

(Juan Pablo Forner)

  Damón: ya su carrera 
dilata Febo y en alegres días 
al campo halaga su esplendor risueño; 
el encogido ceño 
huyó del tardo hielo en las sombrías 
regiones del Trion, do persevera 
el lento paso del nevado enero 
y, avaro, el sol se niega a su hemisfero. 
  Claveles derramando 
y alhelíes y rosas en distinta 
copia, el mayo gentil, por el Oriente, 
con sonrosada frente, 
y mano docta que los prados pinta, 
festivo ya y ufano, va asomando: 
risueño escapa el arroyuelo al río 
y susurra frondoso el bosque umbrío. 
  Ya la cítara anima 
Batilo, y a su voz, en vago vuelo, 
mil avecillas corren que, traviesas 
saltando en las espesas 
ramas, le siguen dulces. Brota el suelo 
mullida grama en abundancia opima 
donde, sentado el simple pastorcillo, 
canta las penas de su amor sencillo. 
  Al soplo impetüoso 
del soberbio Aquilón, no brama hinchado 
ni azota el mar de Cádiz su alto muro: 
ya con timón seguro 
la riqueza de Oriente en leño osado 
cruza sin miedo el piélago espumoso, 
y restituye el gozo a su semblante 
e1 avaro temor del mercadante. 
  Ríe naturaleza 
con floreciente vida en cuanto abraza 
el ancho cerco de su esfera pura. 
De su varia hermosura
cuando pace o festivo se solaza 
goza del bruto la feliz rudeza, 
goza dichosa el ámbar de sus flores 
y el ardiente matiz de sus colores. 
  Goza el reír sonoro 
del bullicioso céfiro, y derrama 
la vista por el diáfano horizonte. 
Allá le ofrece el monte 
poblada cumbre que a la roja llama 
del Sol brilla bordada en grana y oro; 
y el líquido cristal que entre sus peñas 
mana y baja saltando por las breñas 
  acá en verde llanura 
solitaria floresta, cuya pompa 
mancha de sombras el luciente suelo. 
Allí mora del cielo 
la soberana paz, sin que interrumpa 
su celestial sosiego la amargura 
con que, afanado en turbulencia impía, 
se aflige el ciudadano noche y día. 
  ¡Qué ingrato con los dones, 
Damón, del cielo a sus recreos puros 
trueca el mortal el gozo de sus vicios! 
Livianos desperdicios 
de su malicia son, vanos o impuros 
cuantos, preso entre miseras pasiones, 
gusta placeres el enjambre urbano 
consigo mismo y con su bien tirano. 
  La luz del nuevo día 
le llama, no a mirar del alba hermosa 
la rosada venida por oriente. 
La sombra al occidente 
su manto encoge y huye presurosa, 
y las obras de Dios con gallardía 
van ostentando su esplandor diverso 
en la vaga región del universo. 
  De ellas no cuidadoso 
corre a engolfarse en inquietudes locas 
a que le instiga el interés malvado. 
En tropel obstinado 
suenan las calles, como en altas rocas 
sordo murmura el ábrego rabioso, 
y, aguijada del ansia, turba inquieta 
se derrama al afán que la sujeta. 
  Al templo turbulento 
de Temis parte acude; infeliz parte 
que el fraude anima o el error desnuda; 
con máscara de duda 
la discordia feroz allí reparte 
mortífera ponzoña en largo aliento, 
y luchan por el hálito inhumano 
padre con hijo, hermano con hermano; 
  parte al palacio vuela,
y el agudo temor vuela con ellos 
compañero molesto de sus gustos: 
celos, envidias, sustos 
abrigan anchos los salones bellos,
y la ambición, asida a la cautela,
monstruos cría de hipócritas semblantes
abatidos a un tiempo y arrogantes.
  Síguelos a la mesa 
después de tal delicia, y de la gula 
verás hazañas en voraz estrago: 
cómo en espeso lago 
cadáveres el vientre en sí acumula, 
donde es del gusto acreditada empresa 
rendir el juicio en bacanal beleño 
y cercenar la vida en largo sueño. 
  Al ocaso declina 
la luz, y de ella solo en cristal breve 
usa torpe casada en ocio vano: 
el adorno liviano 
del largo día la carrera embebe, 
adultera la tez, el talle afina 
para que inspire en las sobrantes horas 
la mentida beldad ansias traidoras. 
 ¿Qué debe a las ciudades, 
Damón, la alta virtud? ¿Qué la inocencia? 
¿Qué el honesto candor de limpios pechos? 
Debajo de sus techos 
fraudulenta o pomposa, la insolencia 
hierve pródigamente en vanidades 
y con ellas se goza, cual su pena 
templa el cautivo al son de su cadena. 
  ¡Huye del cautiverio
y entrega al desahogo deleitoso
del vario campo la oprimida mente!
En él nada se miente:
si te agrada la pompa, en el frondoso
bosque te abisma, y del divino imperio
adorarás la natural grandeza,
sin que a miedo te obligue, ni a vileza.
  Si las delicias amas 
de espectáculo bello, con deleites 
te brinda el prado de verdad hermosa: 
la violeta, la rosa 
no brillan, no, con pérfidos afeites. 
No liba, no, de sus lucientes ramas 
sucios barnices la dorada abeja, 
ni miente fresca edad la planta vieja. 
  Allí nunca oprimido 
de la envidia serás, porque te es dado 
crecer la gloria de tu patria un día. 
No en bárbara, no en fría 
lisonja el don celeste profanado 
de orgulloso desdén dure ofendido: 
el cielo escuche tu sonora lira, 
que él conoce el valor de lo que inspira. 

La manifestación en la prensa portuguesa

"Dezenas de milhares de espanhóis na rua em resposta ao Podemos", en Público, Lisboa, 31-I-2015:

Mais de 260 autocarros com apoiantes viajaram para a capital espanhola. Dezenas de milhares de pessoas saíram este sábado à rua em Madrid, em resposta ao apelo à “mudança” lançado pelo partido Podemos. "Si se puede, si se puede”, gritam os manifestantes.

A “Marcha da Mudança”, iniciada na Praça Cibeles, vai desembocar nas Portas do Sol de Madrid, onde em 2011 nasceu o movimento dos indignados, que exigia mais participação dos cidadãos na política.

Mais de 260 autocarros com apoiantes, pagos pelos círculos locais do Podemos e por simpatizantes, viajaram de outros locais de Espanha para a capital, para a primeira demonstração de força do partido na rua.

A marcha deste sábado foi convocada antes da vitória na Grécia do Syriza, um partido “irmão” do Podemos. “A esperança chegou”, afirmou o líder, Pablo Iglesias depois do triunfo do Syriza. 

Fundado há um ano, o Podemos foi a surpresa das eleições europeias de Maio de 2014, conseguindo 1,2 milhões votos e elegendo cinco deputados.

Desde Novembro que as sondagens indicam que pode vencer as legislativas, dando-lhe vantagem sobre o Partido Popular, a direita, no poder, e colocando-o à frente ou muito perto dos socialistas do PSOE.

La manifestación en Italia

Monica Rubino, "Madrid, migliaia in piazza con Podemos", en La Reppublica de Roma, 31-I-201%:

Il partito spagnolo che si batte contro le politiche europee di austerity alla sua prima grande manifestazione dopo la vittoria di Syriza in Grecia

MADRID - "El pueblo unido jamás será vencido". E "Tic tac tic tac", come a dire che il tempo sta per scadere per la politica tradizionale. Sono gli slogan gridati dalle migliaia di persone provenienti da tutta la Spagna che sono scese in piazza a Madrid per partecipare alla "Marcia per il cambiamento" promossa da Podemos, il partito anti-austerità spagnolo, una settimana dopo la vittoria elettorale dell'alleato greco Syriza. La marcia è partita alle 12 da Plaza de Cibeles, di fronte al Municipio di Madrid e si è snodata per la strade della capitale fino alla Puerta del Sol, luogo simbolo della protesta degli "Indignados", che nel 2011 per settimane la occuparono chiedendo un cambiamento politico al culmine della crisi economica. Tante le bandiere greche e i cartelli con su scritto: "Il cambiamento è adesso". 

Podemos aveva già programmato la marcia di oggi prima delle vittoria di Syriza alle elezioni anticipate di domenica scorsa, ma i leader del partito hanno cavalcato l'onda del trionfo dell'alleato greco per promuovere la prima grande manifestazione all'aperto di Podemos, all'apertura di un anno elettorale in Spagna. "Volevamo una mobilitazione storica e abbiamo centrato l'obiettivo. Volevamo che la gente potesse dire a figli e nipoti: 'Ero alla marcia del 31 gennaio che ha aperto una nuova era di cambiamento politico in Spagna'. E ci siamo riusciti", ha detto il leader di Podemos Pablo Iglesias, ex professore universitario 36enne, che domenica scorsa era ad Atene a fianco di Alexis Tsipras.

"Oggi sogniamo un paese migliore - ha detto ancora Iglesias alla moltitudine di manifestanti che ha affollato Puerta del Sol- ma non abbiamo riempito questo luogo per continuare a sognare, ma per trasformare il sogno in realtà adesso, nel 2015". Lo slogan simbolo della manifestazione è infatti l'esortazione "Es ahora", "E' ora", riferita proprio all'urgenza del cambiamento. 

Podemos è nata solo un anno fa, ma è balzata nei sondaggi grazie alla promessa di battere la "casta" politica spagnola. Come Syriza anche Podemos ha ottenuto un considerevole sostegno popolare respingendo i programmi di austerità adottati nel tentativo di portare il paese fuori dalla crisi e prendendo di mira la corruzione.

Il movimento degli Indignados si è esaurito nel 2013, ma alcuni dei suoi leader hanno fondato Podemos a gennaio 2014. Quattro mesi dopo il partito ha ottenuto cinque seggi al parlamento europeo con il voto di 1,2 milioni di spagnoli e ha superato il partito socialista in molti sondaggi. Secondo alcuni attualmente è il primo partito in Spagna, davanti al conservatore Partito Popolare. Il premier Mariano Rajoy ha avvertito gli spagnoli di "non giocare alla roulette russa" sostenendo Podemos, che "promette sole e luna", ma non mantiene. I media di destra e sinistra hanno attaccato il partito, accusato di avere legami con il regime venezuelano, mentre alcuni dei suoi dirigenti avrebbero commesso illeciti fiscali. Ma i leader di Podemos hanno promesso di pubblicare le loro dichiarazioni dei redditi per disperdere i dubbi.