martes, 3 de mayo de 2016

Análisis y comprensión artificial de textos

I

Antonio Moreno, "¿Cómo puede un ordenador entender el lenguaje natural?", en  Huffington Post, 3/05/2016:

¿Cómo entrenan los investigadores de la Inteligencia Artificial a los ordenadores para leer y extraer información de documentos escritos? ¿Cómo consiguen que un ordenador realice análisis automático de textos?

La comprensión de una lengua natural es una tarea clave para dotar de inteligencia a agentes computacionales. El lenguaje es probablemente el mecanismo de entrada de datos más importante y eficiente de los seres humanos, superando incluso a la visión. Un buen ejemplo de un sistema de comunicación hombre-máquina sería uno en el que una máquina puede leer una pregunta de un humano y procesarla para proporcionar una respuesta.

Hoy estamos inundados de Big Data, es decir, cantidades enormes de datos en diversos formatos, incluido el textual, y sería un disparate leer y procesar toda esa información de forma manual. Es por eso por lo que los sistemas de análisis automático de texto (Text Analytics) están teniendo mucho éxito en los últimos tiempos, ya que su función es entender la información no estructurada expresada en una lengua y convertirla en información estructurada como resumen de su contenido, como una relación entre sus elementos más significativos o clasificando un documento por su temática.

La tecnología se aplica ya a sectores muy diversos, desde la medicina a las finanzas o la legislación. Hay aplicaciones que leen millones de emails y los clasifican como spam, y otras que clasifican tuits como positivos o negativos. Algunos ejemplos de ello son el sistema Watson, que ha ganado a los mejores competidores humanos en el concurso Jeopardy, o la aplicación Lynguo, que analiza textos de forma automática para perfilar a los clientes y detectar opiniones o emociones.

¿Cómo es todo esto posible? Naturalmente, con décadas de investigación y desarrollo, pero sobre todo con aproximaciones híbridas e interdisciplinarias: combinando razonamiento lógico y lingüístico, análisis estadístico e innumerables bases de conocimiento.

Sin embargo, todavía estamos lejos de llegar a un funcionamiento fluido y satisfactorio similar a la capacidad analítica de un ser humano medio. Como dice John Sowa, los sistemas inteligentes necesitan integrar un ciclo cognitivo de percepción, aprendizaje, razonamiento y acción. La parte del procesamiento del lenguaje natural se centra sobre todo en la comprensión del contenido y en el aprendizaje, es decir, cómo conseguir interpretar mensajes nunca antes analizados por el ordenador.

Esto es precisamente lo que realizan los niños: con pocos estímulos e instrucción, son capaces de ir aprendiendo estructuras lingüísticas y contenido semántico y pragmático muy rápidamente. Sin embargo, los ordenadores todavía tienen una capacidad de aprendizaje de fenómenos lingüísticos nuevos muy reducida.

Si quieres saber un poco más sobre el análisis automático de texto, consulta este artículo: El análisis automático de texto con 'Big Data' e Inteligencia Artificial.

II


Este post trata de cómo los investigadores de la Inteligencia Artificial (IA) entrenan a los ordenadores a leer y extraer información de documentos escritos. Es decir, sobre cómo conseguir que un ordenador realice análisis automático de textos.

La comprensión de una lengua natural como el español o el chino (Natural Language Understanding, en la jerga de la IA) es una de las tareas claves para dotar de inteligencia a agentes computacionales. El lenguaje es probablemente el mecanismo de entrada de datos más importante y eficiente de los seres humanos, superando a la visión (aunque no suplantándola).

Leer una pregunta de un usuario y buscarla en una fuente de información (ya sea en una base de datos o en Internet) para proporcionar una respuesta es un buen ejemplo de un sistema de comunicación hombre-máquina. Con la extensión global de Internet estamos inundados de Big Data (cantidades enormes de datos en diversos formatos, incluido el textual). Nadie es capaz ni de imaginarse leyendo y procesando toda esa información.

Por ello, los sistemas de Análisis automático de texto (Text Analytics) han florecido en los últimos tiempos. Su objetivo es entender la información no estructurada expresada en una lengua y convertirla en información estructurada, bien como resumen de su contenido, como una relación entre sus elementos más significativos o clasificando un documento por tu tipología temática. La tecnología está madura y se aplica a muy diversos sectores, desde la medicina a las finanzas o la legislación. Hay aplicaciones que leen millones de emails y los clasifican como spam o analizan tuits como positivos o negativos. Incluso hay un sistema (Watson) que ha ganado en el concurso Jeopardy a los mejores competidores humanos. Otro ejemplo es la herramienta Lynguo, que analiza textos de forma automática para perfilar a los clientes, detectar opiniones, sentimientos, intenciones o emociones. 

¿Cómo se ha conseguido todo esto? Naturalmente con décadas de investigación y desarrollo, pero sobre todo de aproximaciones híbridas e interdisciplinarias: desde razonamiento lógico y lingüístico hasta análisis estadístico, e innumerables bases de conocimiento.

Cualquier niño de la escuela infantil, antes de aprender a escribir, ya habla su lengua materna con una fluidez y destreza muy superiores a las de un adulto que está aprendiendo una segunda lengua a la que le ha dedicado varios años de estudio. La aparente paradoja cognitiva entre la capacidad de aprendizaje y el nivel de experiencia e inteligencia del niño y el adulto es la pregunta que ha inspirado a numerosos psicólogos y lingüistas durante décadas.

Por supuesto, todavía estamos lejos de llegar a un funcionamiento fluido y satisfactorio similar a la capacidad analítica de un ser humano medio. Como dice John Sowa, los sistemas inteligentes necesitan integrar un ciclo cognitivo de percepción, aprendizaje, razonamiento y acción. La parte del procesamiento del lenguaje natural se centra sobre todo en la percepción (entender el contenido) y en el aprendizaje, es decir, cómo conseguir interpretar mensajes nuevos nunca antes analizados por el ordenador. Esto es precisamente lo que realizan los niños: con pocos estímulos y escasa instrucción directa son capaces de ir aprendiendo muy rápidamente estructuras lingüísticas y contenido semántico y pragmático. Sin embargo, los ordenadores tienen todavía una capacidad de aprendizaje de fenómenos lingüísticos nuevos muy reducida. De hecho, el coste de adaptar un sistema a un nuevo dominio semántico es todavía muy alto en términos de tiempo y esfuerzo.

Si te interesa adentrarte en el Análisis automático de texto, te animamos a que te descargues la publicación Text Analytics: the convergence of Big Data and Artificial Intelligence.

domingo, 1 de mayo de 2016

Una estrategia funcional para impedir el bullying

Leslie Blanchard, madre de cinco hijos, esposa, escritora: "Mi peor pesadilla: ¿y si estoy criando a una abusona?", Huffington Post 1/05/2016 

Nunca olvidaré el día en que mi hija me contó que Bethany, una niña de su clase de cuarto de primaria, la estaba molestando.

"¿Qué te hace?", pregunté, instintivamente protectora.

"¡Me sigue por el patio y se sienta a mi lado en la comida!", me respondió, como si esa frase lo explicara todo o fuera a hacer que me pusiera de su parte.

"¿Quieres decir que está intentando ser tu amiga?", pregunté, incrédula.

Me di cuenta inmediatamente de que tenía un problema delante de las narices. Estaba criando a mi peor pesadilla. En medio de mis cinco hijos, estaba mi hija: carismática, pícara, danzarina, atlética, rebosante de autoestima, rubia, de piernas largas y, aparentemente, un incordio para otra niña que no había tenido tanta suerte de ser como ella. Por desgracia para mi hija, su propia madre fue como Bethany en primaria. Mi padre era militar, tenía la cara llena de pecas y el pelo enmarañado, siempre era la nueva que pedía un amigo a gritos y que se sentía atraída por la seguridad de niñas como mi hija. Esta conversación me dejó debatiéndome entre sentirme furiosa o triste, pero había algo de lo que estaba segura: mamá iba a demostrar con hechos algo que llevaba defendiendo con palabras todos estos años.

A la mañana siguiente, mi casa se convirtió en una batalla entre dos fuerzas muy tercas. No fue agradable, pero me impuse. Mi hija iba a un colegio católico privado, en el que ella y su séquito partían el bacalao. Llamé por teléfono a la madre de Bethany esa misma tarde y mis miedos se confirmaron. Mi hija y su cuadrilla intentaban de todo para deshacerse de la molesta Bethany.

Estoy segura de que habrá padres y madres que pensarán que reaccioné exageradamente, pero yo creo que tenemos que enfrentarnos a la epidemia de bullying que nos asola de raíz; y, para ello, tenemos que redefinir el concepto. Para mí, el rechazo y la completa falta de interés que mi hija y su grupito demostraron hacia Bethany era el sutil comienzo de un tipo de bullying. Lo cierto es que (por lo que me confirmaron la madre de Bethany y los profesores) no había crueldad pública ni motes ofensivos de por medio, solo rechazo; una falta de interés total en alguien que habían asumido que no tenía nada que ofrecer. Después de mis experiencias de la infancia y de criar a cinco hijos, me he visto en todas las facetas de la dinámica social del bullying y estoy convencida de que así es como empieza. Con la evaluación trivial y el descarte rápido de alguien nuevo.

En mi opinión, a nuestros hijos podría servirles que tuviéramos con ellos una charla sobre el darwinismo social y sobre lo que motiva a los seres humanos a aceptar o a rechazar a los demás. Pasa a cualquier edad y en cualquier etapa de la vida, independientemente de la raza o la religión. Se basa en nuestro propio miedo al rechazo y nuestra falta de confianza. Todo el mundo compite para conseguir un buen puesto en la cadena alimentaria social. Me siento como si hubiera experimentado un éxito demostrable con mis hijos por haber puesto esta dinámica sobre la mesa. Es necesario que los padres llamen a las cosas por su nombre, que hablen alto y claro y que arrojen luz sobre los asuntos más feos. Tenemos que admitir ante nuestros hijos que nosotros también lo experimentamos, incluso siendo adultos. Por supuesto que es tentador lamerle el culo o hacerle la pelota a alguien que se encuentre un par de niveles por encima de ti en la pirámide social, pero todo el mundo merece nuestra atención y nuestro máximo respeto. A pesar de esto, tenemos que recordar constantemente a nuestros hijos y a nosotros mismos que todo el mundo puede aportarle un valor inesperado e imprevisto a nuestra vida. Pero, para eso, tenemos que dejarles.

No basta con enseñar a los niños a "portarse bien". Hay que ser un poco más específico. Los niños piensan que si no están siendo abiertamente crueles, se están portando bien. Nosotros sabemos más. Atemos cabos. Expliquémosles el instinto de supervivencia del darwinismo social que motiva y lidera sus impulsos. Te aseguro que podrán digerirlo. De hecho, ya lo están viendo de un modo u otro. Simplemente, necesitan que sus padres se lo expliquen y les propongan una dirección alternativa.

En el caso de mi hija, le he enseñado que tiene que invertir algo de tiempo y energía en conocer a Bethany. Le mandé que cuando llegara a casa al día siguiente me contara tres cosas guays que hubiera descubierto de Bethany y de las que antes no se hubiera dado cuenta. Mi hija no dio su brazo a torcer. No quería hacer lo que le había pedido. Y yo tampoco cedí. La mañana siguiente, me negué a llevarla en coche al colegio hasta que accedió. Parecía que, por lo menos hasta ahora, yo tenía el poder (y las llaves del coche). Como se resistió, nos dio tiempo a hablar del darwinismo social. Le expliqué mi "analogía del cajero automático". Le expliqué que ella tenía ahorros de sobra en el banco social. Así que podía sacar algo para esta chica arriesgando muy poco.

"¡Invirtamos!", la animé, entusiasmada.

Se vistió de mala gana y la llevé en coche al colegio. Tuvo un buen día (lo que quedaba de día), pero todavía estaba mohína conmigo cuando fui a buscarla y me dijo que las madres de sus amigos "no se metían en esos asuntos" y dejaban a sus hijos "elegir a sus propios amigos". (Qué mujeres tan sabias). Y después me dijo tres cosas guays de Bethany de las que no se había dado cuenta antes.

Llamé a la madre de Bethany por teléfono dos semanas después. Es lo que se llama hacer un seguimiento. (No creo que muchos padres lo hagan. Nos limitamos a "sobrevolar" las necesidades de nuestros hijos en lo que se refiere a ropa, nutrición, sueño, higiene y trabajos manuales del colegio y luego nos enorgullecemos de lavarnos las manos en lo que a temas sociales respecta. Ojalá me dieran un dólar por cada vez que me gustaría decir "¿En serio? ¿Gestionas todas las mierdecitas de tu hijo, desde la ingesta de gluten hasta los tacos de las botas de fútbol, pero en ESTO no te vas a meter?". Está claro por qué hay tan poca responsabilidad y por qué la cultura del bullying está tan extendida). La madre de Bethany me aseguró que su hija se había sentido bienvenida y que todo iba bien.

La familia de Bethany se mudó unos años más tarde. Mi hija lloró cuando sus caminos se separaron. Y todavía siguen en contacto gracias a las redes sociales. Era y sigue siendo una chica muy guay con mucho que ofrecer a los demás. Pero la que más ganó de esta experiencia fue mi hija, obviamente. Ahora va a la universidad y tiene un grupo de amigos muy diverso. Es amable, le gusta incluir a todo el mundo y está abierta a todo tipo de personas. Cuando era maleable, impresionable y yo estaba ahí para guiarla:

- Aprendió que la primera impresión no siempre es acertada.

- Aprendió que podía ser amiga de la persona más inesperada; las mejores amistades no tienen por qué ser "tu tipo". En el ámbito de la amistad, el contraste suma puntos.

- Aprendió que hay veces, en un marco social determinado, en las que estás en posición de retirar parte de tus fondos para ayudar a alguien. Que hay que ser generoso e invertir. Da sus beneficios.

Pero lo más importante es que aprendió que, aunque no me preocupo mucho por sus manualidades del colegio, por si es intolerante a la lactosa o por si lleva el pelo enredado, me preocupo de que trate bien a la gente.

Padres: vuestros hijos en algún momento desarrollarán el sentido común suficiente como para ponerse una chaqueta si hace frío y para comer verdura, invertid vuestra energía en guiar sus interacciones con la sociedad. Si insistimos en seguir sobrevolando superficialmente las vidas de nuestros hijos, por lo menos, hagámoslo en las áreas adecuadas.

Este post fue publicado originalmente en la edición estadounidense de 'The Huffington Post' y ha sido traducido del inglés por Lara Eleno Romero.

sábado, 30 de abril de 2016

Hijos que se quedan en casa


El joven no ha terminado su licenciatura, pero ahora quiere hacer un curso de cine experimental en otra ciudad.

El padre dijo al juez que estaba harto de estar manteniendo a un adulto que no se busca la vida por sí mismo.

Un juzgado de Italia obliga a un padre a seguir pagando la manutención y costeando los estudios de un hijo que ya tiene 28 años y que vive con la madre.

El joven no ha terminado su licenciatura en la Facultad, pero ha decidido inscribirse en un curso de “ cinematografía experimental” que se imparte en otra ciudad.

El padre, que tras su divorcio paga la correspondiente pensión a su exmujer, se negó a asumir el coste adicional. Argumentó que ya estaba cansado de mantener a un adulto que no trabaja y no hace nada para buscarse la vida por sí mismo. La madre, que estaba de acuerdo con los deseos del hijo, recurrió a los tribunales de la ciudad para solicitar un aumento en la pensión.

Los jueces de la sala segunda del Tribunal Civil de Módena han decidido dejar las cosas como están. Ni el padre va a dejar de pagar la pensión ni la madre obtendrá un aumento. Consideran que las cosas no han cambiado: que el padre puede seguir pagando, que el hijo sigue en paro y que tampoco se le puede impedir al joven que intente realizarse “en sus nuevas aspiraciones”.

No había hecho méritos

Según informa la Gazzetta di Modena, el padre solicitó que al menos le redujeran la cuantía de manutención, puesto que había pagado los estudios del hijo más años de los que duraba la carrera de Letras. Con 28 años, sólo había aprobado tres cursos, lo que equivale a una diplomatura.

Por este motivo, cuando el hijo requirió de su padre que asumiera los gastos de un curso que se imparte en otra ciudad, con los correspondientes gastos de hospedaje y manutención, este último se negó en redondo. Entonces escribió al juez que su hijo no merecía un mayor apoyo económico, puesto que no había hecho méritos para terminar su carrera ni para continuar con estudios adecuados a su formación previa.

En Italia hay una seria preocupación por los hijos que están demasiado tiempo en casa de sus padres.En Italia hay una seria preocupación por los hijos que están demasiado tiempo en casa de sus padres.

Sin embargo, el tribunal estima que los estudios de cinematografía sí tienen relación con la formación anterior del joven en Letras, y que el padre, cuyos ingresos no se han reducido (aunque son modestos), está en la obligación de seguir manteniendo a su hijo “hasta que sea independiente económicamente”.

La sentencia no indica a hasta qué edad un padre debe seguir sufragando los estudios que permitan a los hijo realizarse “en nuevas aspiraciones”.

Los "bamboccioni" y los "mammoni"

Así como en España existe una preocupación social con tiempo que los jóvenes permanecen en casa de sus padres por falta de trabajo o de incentivos para cambiar de residencia, en Italia ocurre otro tanto. Popularmente se conoce como “bamboccioni” (algo así como “ niño grande”) a estos jóvenes que no quieren dejar de depender de sus padres.

Hace cinco años, unos padres tuvieron que recurrir a los tribunales para desalojar de la casa a su hijo, que ya había cumplido 41 años, y que tenía un buen trabajo. Cada año se produce 8.000 juicios similares en Italia.

Muchos jóvenes italianos están en situación parecida. En los últimos años se han publicado estudios que revelan que el 48% de los ciudadanos entre 18 y 39 años aún viven en la residencia paterna. Son conocidos como “mammoni” (en singular, "mammone") o “chicos de mamá”

viernes, 29 de abril de 2016

La Ilustración Manchega (1903-1916)

La Ilustración Manchega fue una revista mensual ilustrada con vistas fotograbadas de La Mancha que se publicó en Alcázar de San Juan al menos entre 1903 y 1916. La dirigía el erudito investigador y literato Antonio Castellano y tenía por corresponsal en Madrid a Bernardino Martín Mínguez. Se ocupaba de Agricultura, Industria, Comercio, Ciencias, Literatura y Anuncios. El número 13 era de 1904 y estaba dedicado al "Comité du Monument Cervantes" de París. Se imprimía en Alcázar de San Juan, Imp. de A. Castellanos y Hermano, 1904, en Folio menor, 280 x 209 mm. Rústica. 10 h. sin numerar. 

Antonio Castellano pertenecía a varias sociedades italianas: era socio honorario del Circolo Promotore Partenopes Giambattista Vico de Nápoles; de la Propaganda di Scienza Popolaire y de la Unión Opareja Umberto I, y además colaboraba asiduamente en los periódicos manchegos. Publicó un folleto titulado Apuntes sobre la verdadera patria de Miguel de Cervantes... Alcázar de San Juan, 1896, que lleva un prólogo del Dr. Manuel Corral y Mairá.



miércoles, 27 de abril de 2016

Se empieza a estudiar la red semántica del cerebro

Miguel ángel Criado, "El cerebro tiene un atlas para las palabras" en El País 27 de abril de 2016:

Un estudio demuestra que las palabras similares activan las mismas áreas cerebrales y que el lenguaje no solo es cosa del lado izquierdo del cerebro

El cerebro usa un atlas para las palabras. Los términos con significados parecidos o relacionados activan las mismas áreas cerebrales. Según un estudio basado en imágenes de la actividad cerebral mientras se escuchan historias, esta colección de mapas de conceptos es similar entre distintas personas. La investigación también contradice la idea generalizada de que el lenguaje solo es cosa del lado izquierdo del cerebro.

El lenguaje es una de las funciones más elevadas del cerebro humano. Del procesamiento de sus distintos componentes (fonemas, morfemas, sintaxis o significados) se encarga la corteza cerebral, la estructura cerebral más compleja y reciente desde el punto de vista evolutivo. Un subconjunto de áreas cerebrales del córtex, denominado sistema semántico, está especializado en el significado de lo que se oye, lee o piensa.

Ahora, un grupo de científicos de EE UU han mapeado el sistema semántico del cerebro. Descubrieron que el procesamiento del significado de las palabras activa patrones cerebrales muy complejos en el que intervienen decenas de áreas neuronales. Pero, dentro de esa complejidad, encontraron que los términos pertenecientes a una misma categoría (personas, lugares, números, conceptos sociales, emociones...) activan las mismas áreas del sistema.

"Nuestros modelos semánticos son buenos prediciendo las respuestas al lenguaje en amplias zonas del córtex", dice el investigador de la Universidad de California Berkeley y coautor de la investigación, Alex Huth. "Pero también logramos información detallada que nos revelaba qué tipo de significados eran representados en cada área del cerebro", añade.

Para llegar hasta este diccionario cerebral, los neurocientíficos reclutaron a siete voluntarios. Estos tuvieron que meter la cabeza en un escáner cerebral mientras escuchaban dos horas de The Moth Radio Hour, un popular programa radiofónico estadounidense en el que los intervinientes cuentan historias personales. Mediante una técnica de imagen por resonancia magnética funcional, los investigadores registraron la actividad cerebral durante la sesión.

En paralelo, según explican en la revista Nature, descompusieron las historias del programa para tener el guión completo, con todas y cada una de las palabras, cuándo y cuántas veces aparecían. En total, obtuvieron 10.470 palabras. Aunque con la ayuda de potentes ordenadores pudieron relacionar casi cada palabra con determinada zona del cerebro, las agruparon en 12 grandes categorías a modo de continentes para que su atlas fuera legible.

Las palabras (en inglés) madre, esposa, hogar, compañeros, padres... aparecen, por ejemplo, relacionadas con un aumento de la actividad en la zona donde se unen el lóbulo temporal derecho y el lóbulo parietal. Los términos con diferentes significados como top (en inglés puede significar lo más alto/encima, blusa, cumbre...) provocaban un aumento de actividad en diversas zonas en función del contexto en el que se usaba la palabra.

Los investigadores comprobaron además que estos mapas de significados se reproducen en cada cerebro. Aunque siete individuos suponen una muestra muy pequeña y más siendo todos de la misma cultura occidental, los distintos participantes activaban las mismas áreas cerebrales ante los mismos fragmentos de las narraciones. "Aunque los mapas muestran una gran coherencia entre los individuos, también hay sustanciales diferencias individuales", aclara en una nota el autor sénior de la investigación Jack Gallant, también de la universidad californiana.

De hecho, ya planean profundizar en este campo para despejar muchas de las preguntas que esta investigación suscita. ¿Hay más de común que de diferente entre los mapas de cada individuo? ¿existen también atlas para los sonidos (fonética) o los aspectos sintácticos y gramaticales del lenguaje? ¿La representación cerebral de las palabras de un discurso es la misma que las de la letra de una canción? ¿El atlas de palabras del cerebro de un anglohablante es similar al de un hispanohablante?

Para el investigador del Basque Center on Cognition, Brain and Language (BCBL) David Soto, este estudio, del que destaca su uso intensivo de los datos y su rigor, sienta las bases para responder a muchas de estas preguntas. "El modelo que han creado sobre esos datos es capaz de predecir cómo va a representar el cerebro una información que aún no se le ha presentado".


En efecto, tras crear su atlas de palabras, los investigadores quisieron comprobar su valor predictivo. Para ello, hicieron que los participantes oyeran una historia del mismo programa pero que nunca habían oído antes. Los patrones que registró el escáner eran muy similares a los que que el modelo había previsto.

Hay, por último, un efecto colateral de esta investigación que puede soliviantar a algún neurocientífico. Hasta ahora, se consideraba demostrado que hay un marcado efecto de lateralización del lenguaje: la mayoría de las estructuras y el trabajo neuronal implicado en el procesamiento del lenguaje se encontrarían en el hemisferio izquierdo del cerebro. Las evidencias de esta lateralización son clínicas. Tras una lesión en el lado izquierdo, muchos pierden la capacidad de hablar o procesar el lenguaje.

Sin embargo, este estudio muestra que de las más de 100 áreas activadas durante las sesiones de radio, casi la mitad se encuentran en el lado derecho del cerebro. Para los investigadores, el dogma de la lateralización viene heredado de estudios sobre la producción del lenguaje, no de la comprensión del lenguaje como han estudiado ellos.

Para Soto, no relacionado con esta investigación, en los últimos años, "la neurociencia ha venido demostrando que, aunque el cerebro cuenta con nodos claves que intervienen en cada categoría de estímulos, todo forma parte de una red neural más amplia".

Definición de la Wikipedia

"Un conventillo con cuarenta madres superioras y media docena de monjas".

Y tiempo después de haber escrito esto, en un artículo en inglés de De Deo sobre la Wikipedia encuentro escrito lo siguiente: 

"Se empieza con un sistema democrático descentralizado, pero con el tiempo se obtiene la aparición de una clase de liderazgo con un acceso privilegiado a la información y las redes sociales. Sus intereses comienzan a divergir del resto del grupo. Ya no tienen las mismas necesidades y objetivos. Así que no sólo vienen a extraer el mayor poder de dentro del sistema, sino que pueden usarlo de manera que estén en conflicto con las necesidades de todos los demás". De Deo y Heaberlin afirman que lo mismo se puede decir de Wikipedia. Las normas básicas que rigen la comunidad han sido creados por aproximadamente 100 usuarios, pero la comunidad ahora cuenta con aproximadamente 30.000.

La jácara antitaurina de "El rufián dichoso" de Cervantes

Miguel de Cervantes escribió esta jácara antitaurina en su comedia “El rufián dichoso”:

Año de mil y quinientos
y treinta y cuatro corría,
a veinte y cinco de mayo,
martes, acïago día,
sucedió un caso notable
en la ciudad de Sevilla,
digno que ciegos le canten,
y que poetas le escriban.
Del gran corral de los Olmos,
do está la jacarandina,
sale Reguilete, el jaque,
vestido a las maravillas.
No va la vuelta del Cairo,
del Catay ni de la China,
ni de Flandes, ni Alemania,
ni menos de Lombardía:
va la vuelta de la plaza
de San Francisco bendita,
que corren toros en ella
por Santa Justa y Rufina;
y, apenas entró en la plaza,
cuando se lleva la vista
tras sí de todos los ojos,
que su buen donaire miran.
Salió en esto un toro hosco,
¡válasme Santa María!,
y, arremetiendo con él,
dio con él patas arriba.
Dejóle muerto y mohíno,
bañado en su sangre misma;
y aquí da fin el romance
porque llegó el de su vida.

Es antitaurina porque termina en un “fuese y no hubo nada” del jaque o valentón. Como dice Lagartija después, “Su llaneza  /  y su buen decir alabo  /  y más que muestra agudeza  /  en llegar tan presto al cabo”.

Rosa Romero y Cervantes

Rosa Romero ha escrito un artículo bajo el título "400 años después, Cervantes sigue siendo el español más universal". Y es cierto. Ya he copiado una jácara de Cervantes contra los toros, pero ahora voy a copiar otra dedicada a cierta señorita en su comedia El rufián dichoso que tiene, creo yo, una cierta aplicación; he quitado alguna que otra cosa que es demasiado fuerte para la democracia actual y su ley mordaza (benditos aquellos tiempos de holganza y desenfreno gracias a la liberal Inquisición, que luego Larra dijo que había cambiado de nombre por “Gobierno”). También he actualizado algunos términos geográficos.

“Escucha, la que viniste
de la castellana tierra
a hacer en Madrid la guerra
en cueros, como valiente;
la que llama su pariente
al gran Miramamolín;
la que se precia de ruin,
como otras de generosas;
la que tiene cuatro cosas,
y aun cuatro mil, que son malas;
la que pasea sin alas
los aires en noche escura;
la que tiene a gran ventura
ser amiga de un lacayo;
la que tiene un papagayo
que siempre la llama [ejem];
la que en vieja y en astuta
da quinao a Celestina;
la que, como golondrina,
muda tierras y sazones;
la que a pares, y aun a nones,
ha ganado lo que tiene;
la que no se desaviene
por poco que se le dé;
la que su palabra y fe
que diese jamás guardó;
la que en apreciarse excedió
a las narcisas más francas;
la que echa por cinco blancas
las habas y el cedacillo…”

Etcétera.

martes, 26 de abril de 2016

Las dimensiones del asombro en Shakespeare

En la última exposición de la Plaza de la Provincia, consagrada a las ilusiones ópticas y la magia, aparece la reproducción de un órgano humano llamado cerebro. Me extrañó lo pequeño que era y me suscitó la reflexión de si no era en realidad una glándula más del cuerpo destinada a segregar la realidad, o la ilusión que tenemos por tal.

La exposición es interesante sobre todo porque incorpora maravillosas películas del pionero español del cine Segundo de Chomón, el discípulo más aventajado de Georges Meliès. Tras verlas, no cabe sino repetir lo que Shakespeare: "Estamos hechos de la misma materia que los sueños y nuestra vida misma termina como un sueño".

El cerebro es un gran mentiroso. Está diseñado para crear simulaciones que unas veces encajan con la ignota realidad y otras veces no; pero en ningún caso abarcan todas las perspectivas de la misma, tan enorme, profunda y misteriosa es. La mente posee tan cortísimos alcances que no ha dado ninguna respuesta a las cuestiones fundamentales que nos importan, como no las dio a Montaigne, Cervantes, Shakespeare, Calderón, Leopardi, Goethe, Tolstoy... Autores todos que arriesgan preguntas pero no ofrecen respuestas. Si Cervantes nos dice "fuese y no hubo nada", Shakespeare nos dice "ese fue un hombre... ¿cuando viene otro?" y "la vida es una historia contada por un idiota, llena de estruendo y furia, y nada significa". 

Para hacernos una idea cabal de hasta qué punto el absurdo es el ingrediente más abundante del mundo, como afirma Borges, el mejor periodo es la época manierista de la literatura. En las Rimas de Lope de Vega, publicadas más o menos cuando Shakespeare dio a conocer su Hamlet, aparece una égloga titulada "Farmaceutria" vagamente inspirada en el "Idilio" II de Teócrito... pero no me voy a meter en erudiciones menudas cuando meramente estamos celebrando los cuatricentenarios de la muerte de Shakespeare y Cervantes; quiero llamar vuestra atención sobre el paralelo que puede hacerse entre unos versos de Shakespeare y otros de Lope en esa égloga representable. En Lope, el pastor Tirsi contempla la aparición del fantasma de su fallecida enamorada, la pastora Clori, reflejada en el agua donde bebe el ganado. Y comenta su amigo Meliso:

"Extraños y profundos / son, Tirsi, de los cielos los secretos / mil leguas yerra un hombre en dos segundos" 

En Hamlet, el protagonista y Horacio, también dos amigos, pasean por las almenas del castillo de Elsinor cuando contemplan también otra visión, el fantasma del padre del príncipe. Y dice Shakespeare a través del mismo:

"Hay más cosas en el cielo y en la tierra, Horacio, que todas las que pueda soñar / imaginar tu filosofía"

Son expresiones semejantes, al mismo tiempo iguales pero también distintas. Veamos. El sentido de lo que dice Lope es astronómico (Lope había estudiado matemáticas y astrología: no era un novicio en el tema). Dos segundos de arco corresponden a un segmento muy corto en una tierra central en el Universo, según el Almagesto de Claudio Ptolomeo, pero, si trasladamos este segmento al Cosmos, corresponde a un larguísimo segmento de "mil leguas" en el Stellatum. Lope se admira de lo poco que es lo terrenal comparado con lo divinal o celestial, lo mucho que ignoramos frente a las inteligencias angélicas superiores: privilegia lo divino sobre lo humano. Pero Shakespeare no: reparte por igual su asombro ante la tierra y el cielo: no desdeña lo terreno ni lo desprecia, como hace Lope. 

Ambos textos se pronuncian ante la irrupción de lo inexplicable, del absurdo, en el mundo: una visión que puede ser real (del latín res, "cosa") o no. Pero existe una notable diferencia: Lope es un cura asustado, aunque aún tardará en vestir sotana, pero Shakespeare no se asusta. Ambos se maravillan, pero Shakespeare se maravilla de todo y siente curiosidad también por lo terrestre y lo material: en la actitud de Shakespeare está implícito el progreso científico, el empirismo y el estudio de la naturaleza por Newton. En la actitud de Lope, sin embargo, el atraso y la beatería española fomentada por la ignorancia católica del mundo y la represión inquisitorial.

Las meditaciones que hace Tirsi luego poseen también otras curiosas similitudes con el drama de Shakespeare, tantas (el planteamiento del posible suicidio -ser o no ser-, la muerte de Ofelia en un curso de agua...), que me hacen sospechar si Shakespeare pudo haber conocido el texto de Lope o ambos tenían una fuente común; pero creo que las semejanzas son más bien fruto del espíritu de la época. Y los personajes del manierismo dudan por igual de su propia mente, como hará poco después el ilustre René Descartes. Ambos eran hombres que vivían de la ficción, del teatro: es lógico que se planteasen estas cuestiones.

Así que la mente, diseñada para engañar y engañarnos y sobrevivir en un mundo cambiante es la de don Quijote: si para Calderón la vida es sueño, para Alonso Quijano es "magia", encantamiento, goetia. Las apariencias engañan, como en la Plaza de la Provincia. Peter Hadke afirma que "toda razón es arbitraria para la razón"... y lo cierto es que, como todo el mundo se pelea por tenerla, no existe. Así de claro: no existe. Buda lo sabía; y ya decía Descartes, irónicamente, que el entendimiento humano debía ser la cosa mejor repartida del mundo, puesto que todo hombre pretendía tener más que sus congéneres.

Por último quiero retraer un poema del poeta español Gregorio Silvestre (1520-1569) donde ya se encuentran prefigurados los pentámetros yámbicos del to be or not to be. Con ello solo quiero significar lo mucho que se ignoran los tesoros de nuestra tradición cultural, esa que tanto desprecian los políticos. Se titula "Confusión":

¡Qué niebla, qué confusión! / ¿En qué Babilonia estoy? / ¿Si he de ser, si fui, si soy? / ¿Si tengo seso o razón, / o manera? / ¿Soy acaso o soy quimera? / ¿Soy cosa fantaseada / o soy un ser que no es nada, / o fuera más que no fuera? / Yo pregunto / si soy vivo o si difunto, / porque cuando miro en ello / no soy aquesto, ni aquello, / ni estotro, ni todo junto. / Ni hay que ver / si tengo o no tengo ser, / pues no soy gloria ni pena / ni cosa mala ni buena, / de pesar ni de placer. / He pensado / que soy un concepto errado, / un desastre de ventura, / un siniestro de natura, / compuesto desvarïado / de elementos. / Rüina de pensamientos, / cisma de sentidos varios, / revolución de adversarios, / furia de contrarios vientos / y aún peor. / El mismo qu’es el dolor / de mí sale y yo soy él; / él está en mí y yo estó en él / por una regla de amor / señalada; / no es mi vida atormentada / de desdichas de fortuna, / ni tienen fuerza ninguna / si de mí no les es dada / de prestado. / Yo no siento / ni alcanza mi pensamiento / qué mal tengo, ni en qué grado, / que el andar desvarïado / confunde el entendimiento. / No es penar, / no es tormento ni es pesar, / ni morir ni enloquecer, / sino que, a mi parecer, / es más que todo a la par. / Esto he olvidado: / si el principio fue causado / (y al fin me acuerdo que sí) / de una gloria que perdí / por querer demasïado. / El cómo fue, / por la pena que pasé / y el dolor que he sostenido, / pienso que ya lo es sabido, / pero agora no lo sé. / Así estoy más que perdido, / sin saber cómo ni cuándo, / desesperado esperando / que no sea lo que ha sido. / Vengo a tanto, / que de ver cuál es y cuánto / este mi grave cuidado, / me quedo de mí espantado / cómo de mí no me espanto. / En fin, hallo / que es yerro desmenuzallo: / mejor es para mi fe / que se piense que lo sé / y que por algo lo callo. / Yo he hecho lo que he podido; / Fortuna, lo que ha querido.

Rajoy y el síndrome de Diógenes

Seguramente al impoluto Rajoy no le molesta nada vivir entre mierda, ya que la ignora. Pero el hecho es que vive rodeado de la misma y su casa da pena. Mariano no es marrano, pero lo menos es porcino por lo que acumula y trae a su pocilga y por lo que gusta hozar entre los excrementos de su partido. La mierda no le provoca ronchas, sino que se la recuerden; él está para cosas más imperiales y regias que cagar en su sitio, en el agujero de gusano del presupuesto. En su espejito mágico nunca aparece la corrupción y Rajoy es como Alicia en la España de las maravillas, que a nosotros nos parece la España de las mierdas. No hace falta agua bendita para consagrar a Rajoy: Rajoy nació en una cuna de agua bendita, en una ría, no en el arroyo, como los demás, y ni siquiera es el obispo, sino el Dios de su propia iglesia y se inventa los sacramentos y mandamientos y ritos que le convienen. No en vano en su iglesia, de la que es a su vez Papa y Dios, y de la que se podría decir que es la del Palmar de Troya, se tienen en el altar a los santos mártires de la Cruzada como San Paco el Franco y San José Antonio Primo del de Ciudadanos. Incluso se permite salir de la cruz para que no le saquen en la foto entre ladrones cuando se monta el Calvario de un debate.

Rajoy recuerda a esos astronautas que no pueden cagar porque no existe una ley que se lo exija, en este caso la ley de la gravedad. Las leyes están para cubrir de protección legal y aforamientos a la merdocracia pepoidal, una pirámide de Ponzi del egoísmo. Para Rajoy, para el PP, la corrupción, la mierda, en fin, no es grave. Por eso, a falta de gravedad, la mierda se le queda pegada en el culo o flota rodeándolo como un halo fastuoso, inmarcesible. En el espacio eso se soluciona ingiriendo comida sin residuos, pero es que paellas valencianas o callos madrileños tan copiosos como los que se pagan con impenetrable tarjeta negra dejan un derelicto negro y largo como un chorizo que no hay modo de esconder, ni siquiera en Panamá. Que, entre hampa y Panamá, la diferencia es solo de dos letras, como el PP, y toda su cohorte de lameculos, cuñados, defraudantes, enchufados, asesoides, poceros y así.

Ay, cuánto quiero a Rajoy. Es pura literatura, ya que la literatura es hipocresía: se hace con mentiras. Por eso Rajoy es tan literario, da tanta candela para escriturar. O Rodríguez. O Rosa. Cualquier pepero del repiperío, en suma; sin embargo, miras a cualquier político honrado, como Anguita, Garzón o Echenique... y la prosa se te hiela. Te quedas mudo y estólido como un pajarito sin pico. Pero Rajoy, que no puede vivir sin mierda, que necesita la mierda como respirar y que si no no podría hablar de nada sino de su gloria inmerdecida, Rajoy, con toda esa podredumbre, miseria y ruindad, tiene tantas caras y formas como una patata y se cría con igual fiemo y estiércol, de forma que con él se pueden abonar los surcos de cualquier prosa. Es como el dios Hermes, el dios de la ocultación, la trapacería, el truco y la corrupción: colecta toda la decencia que aún queda en España y la transforma en mierda como una bacteria, una garrapata, un piojo o un quinto jinete ladrón que acaba con la salud del país y estira la pobreza para que cada vez haya más gente calándose y tiritando bajo su techo agujereado. Diógenes al menos era un cínico, que viene de kíon, perro; pero Rajoy ni llega a eso: deja que sus peperos caguen en cualquier parte como los chuchos sin que nadie le ladre ni lo multe y menea la colita ante frau Merkel. A él, que le registren: por eso es registrador de su propia propiedad... y ladrón de la de todos. 

Rajoy es antipúblico y, sin embargo, lo han votado para que mangue de la cosa pública. Porque a Rajoy no le parece mal que los peperos manguen de la cosa pública, como hacen: para eso se fraguó lo público, para que los privados pudiesen privatizarlo y mangar y sostenerse de ello sin pagar impuestos y llevárselo todo a Suiza, a Panamá o a esos setenta y tres paraísos fiscales donde otros criminales como los señores de la droga juntan su dinero con el suyo. Que ya lo dijo Joan Manuel Serrat pensando en gente como él:

Cultive buenas maneras / para sus malos ejemplos / si no quiere que sus pares / le señalen con el dedo.  / Cubra sus bajos instintos / con una piel de cordero. / Que el hábito no hace al monje, / pero da el pego. / Muéstrese en público cordial, / atento, considerado, / cortés, cumplido, educado, / solícito y servicial. / Y al cagarla, haga el favor / de engalanar la boñiga: / que, admirado, el mundo diga: / "¡Qué lindo caga el señor!" / Hágame caso y tome ya / lecciones de urbanidad. / Tenga a mano una sonrisa / cuando atice el varapalo; / reparta malas noticias / envueltas para regalo. / Dígale al mundo con flores / que va a arrasar el planeta; / firme sentencias de muerte, / pero con buena letra. / Ponga por testigo a Dios / y mienta convincentemente; / haga formar a la gente, / pero sin alzar la voz. / Que a simple vista no vea / el charol de sus entrañas: / las apariencias engañan / en beneficio de usted. / Hágame caso, y tome ya / lecciones de urbanidad. / Cultive buenas maneras / donde esconder sus pecados; / vista su mona de seda / y compruebe el resultado: / que puede ser lo que sea / ¡escoria de los mortales! / un perfecto desalmado, / pero con buenos modales. / Insulte con educación, / robe delicadamente, / asesine limpiamente / y time con distinción. / Calumnie, pero sin faltar; / traicione con elegancia, / perfume su repugnancia / de exquisita urbanidad.

Desde un punto de vista meramente retórico, los peperos siempre utilizan la misma mentira, el mismo pseudoargumento. Lo vio muy bien Elorriaga en un artículo contra Rajoy: al demonizar al otro, se divinizan ellos:

Afirmar algo cuyo contrario es un absurdo es un recurso fácil habitualmente utilizado por los políticos de oficio. «Quiero mejorar el nivel de vida de los españoles» es un ejemplo simple de lo que digo. Nadie en su sano juicio, cualquiera que fuese su ideología o estrategia, podría afirmar que su proyecto busca empeorar el nivel de vida de sus compatriotas. «Debemos bajar los impuestos», por ejemplo, sí constituye un compromiso político diferenciador de los partidos de centro derecha puesto que subirlos ha formado parte consustancial de la ideología socialdemócrata europea durante las últimas décadas. Cuando quedan menos de cuatro semanas para que se celebre el XVI Congreso Nacional del Partido Popular, proclamar con solemnidad que se quiere un partido unido e integrado, capaz de ganar las próximas elecciones, forma parte del primer grupo de afirmaciones; ningún dirigente, militante o simpatizante podría asumir lo contrario. El debate, por lo tanto, se hace incomprensible cuando gira en torno a lo evidente y constituye una obligación -o al menos así me lo parece- el intentar clarificar de qué estamos discutiendo.


Así pues, afirmar algo cuyo contrario es un absurdo refuerza siempre una posición y transforma siempre nuestro lugar de mando en divino e inatacable: son argumentos propios de dioses como Hermes o ese judeocristiano al que acusan de todo en España, y, por lo tanto, Rajoy es tan indiscutible y dogmático como Dios es indiscutible y dogmático para sus caballeros mangantes  o mamandantes, para sus chamanes; porque cualquiera que los rebate queda al momento clasificado como demonio feo, malo y traidor. Y no se me diga que no tengo misericordia: trato a Rajoy tan mal como Rajoy trata al país o a sus discos duros. 

Pero la triste realidad es que a Rajoy y a sus adeptos antipúblicos sin responsabilidad ni vergüenza alguna, como sus conmilitones de un PSOE estólido, amorfo y viejuno, los ha votado un tercio del público. A un tercio del público le da igual que se robe al público. Consideran que son gente honrada y que los ladrones somos el sesenta y seis por ciento restante. No dividen entre honrados y deshonrados, sino entre peperos e impeperos. Piensan que dos de cada tres personas les corrompemos y les queremos robar, cuando son ellos son los que corrompen y roban ahora. Y jamás cambiarán de opinión, porque no tienen opinión, solo el deseo de llevarse lo que no esté atornillado en el suelo. Ni siquiera confraternizan entre ellos, sino que "se llevan". Y no se dan cuenta de que con esos aires y esas ínfulas lo único que dan (ese verbo que tanto pánico les da, porque suena a impuesto, suena a repartir, suena a repatriar, no a hacer patria, esto es, patrimonio suizopanameño) es pena. E incluso desprecio. O sea, Rajoy. 

Un documental extranjero sobre Franco

sábado, 23 de abril de 2016

La crisis del Cristianismo

Las causas de la hipotética crisis del cristianismo (que no creo sea de ahora, sino que es periódica; hoy mismo percibo un cierto resurgimiento desde que ha empezado a lavar sus trapos sucios no porque hayan querido, sino porque los han obligado: “contricción forzosa”) hay que buscarlas tal vez en que Dios es de derechas… Porque manda mucho, y para mandar mejor debía mandar menos. Y sus acólitos también son de derechas, al menos en sus tres cuartas partes; así lo indica su autoritarismo, su dogmatismo, su misoginia, su tenebrosa hipocresía y su miedo enfermizo a las cosas del cuerpo, que ya expresó como pecado propio San Francisco, ese poeta ecologista y predicador a pájaros, sin duda su mayor definidor después de San Pablo, el misógino; ese desdén del cuerpo lo han padecido en forma de anorexia muchos de sus cerriles penitentes y muchos de los cuantiosos orates que en sus filas han perdido la chaveta con algunos de sus absurdos y supersticiones.

Contribuyen también hechos como ponerse siempre contra la legitimidad histórica y a favor de todos los tipos de poder, especialmente los militares, como en el caso de la Guerra Civil española: eso no le hizo ningún favor y motivó una gran crisis de vocaciones. No menos despreciable es el desprecio que papas retrógrados y protectores de violadores como Juan Pablo II mostraron a movimientos de renovación como la teología de la liberación, algo que hay que situar junto al aprecio que sintieron por el dinero que conseguían recaudar inmorales codiciosos del estilo de los Legionarios de Cristo (de nuevo el léxico militar: qué querencia le tienen: ¿no había un demonio llamado Legión?). Jesucristo condenó la codicia violentamente en el templo, y más que él el Antiguo Testamento y el decálogo judío no en uno, sino en dos de sus diez mandamientos. Por no hablar de las inmatriculaciones, una forma de “saqueo” organizado de la sociedad civil que debía dar más vergüenza de la que da.

El mundo se está volviendo adogmático y entre las tendencias místicas más peligrosas para la fe cristiana, que respeto tanto como la critico, veo que la peor es la new age a causa de su misma inconsistencia, muy similar a la del propio cristianismo en sus inicios, pues el cristianismo no es sino lo que ha llegado a ser desde que Constantino, un hombre acomplejado porque ninguna creencia le perdonaba el pecado de haber matado a su propio hijo sino la cristiana, le adhirió ese malsano poder temporal y ese cesaropapismo que tanta sangre inútil ha hecho verter en su historia.

El amor para algunos escritores

Shakespeare escribe en el primer soneto de El peregrino apasionado, luego republicado con variantes en sus Sonetos: "La mentira es la conducta del amor". Y dice el Arcipreste de Hita en su LBA: "El amor siempre fabla mintroso"

Dos genios puestos de acuerdo en que el amor es una filfa. Pero para Lope de Vega era sencillamente un absurdo que tenía "fácil la entrada y difícil la salida"; él, que lo probó, lo sabía; Quevedo, como siempre, se movía entre dos extremos: para él el amor podía ser más allá de la muerte y de la ceniza y su llama atravesar el agua fría como el alma de Protesilao; pero también hablaba de hallarse "amancebado con su mano", un "polvo enamorado" de puro amor propio, como en el capítulo de ese nombre de La Habana para un infante difunto de Guillermo Cabrera Infante, donde se ocupa de definir el acto que ocupa la mayor parte de El lamento de Portnoy de Philip Roth. Y, con todo, el más gracioso, al menos para mí por su típica mezquindad catalana es Josep Pla cuando escribe en su Cuaderno gris:

Lo que entristece a la juventud es la sensualidad. Esto es un asunto terrible.

A veces pienso en la cantidad impresionante de horas perdidas, en estos últimos años, pensando en la fornicación con señoritas vagas, generalmente inconcretas. Pero acaso, sobre este punto, hay una reflexión a hacer: quizá aún hubieran estado más perdidas si las hubiera pasado fornicando con señoritas concretas y tangibles.

La sensualidad, en la juventud, es un asunto inhumano, insoluble, de un aspecto indescriptiblemente grotesco.

Ortega y Gasset definía el amor como "un estado de estupidez transitoria", y Henri Beyle, más conocido como Stendhal, era partidario de la teoría del flechazo, que el profundizó creando toda una teoría con ciertos términos de la química que él llamó de la "cristalización". Para el realista y desencantado J. M. Coetzee el amor era, simplemente, "un problema".

Sin pretender compararme con tan ilustres escritores, a los que doy por supuesto su parte de razón, me añadiría al punto de vista de Coetzee y lo matizaría llamándolo un mero "latazo". El amor puede volver a la gente esclava o loca, y si tengo que escoger algún tipo del mismo me quedaría con palabras menos intensas como son el "afecto" o la "amistad".

Las escasas fuerzas de la razón

Son muy escasas las fuerzas de la razón, sobre todo cuando tiene que demostrarlas; entonces el error, o el absurdo si queréis, se impone con una facilidad desconcertante. Supongamos que se encomienda a la razón la resolución de un problema. ¿Qué ocurre entonces?

Que unas veces la cosa está clara tanto en sus causas como en sus soluciones. Otras veces no está nada claro el asunto aunque se dedique tiempo a investigarlo. Y otras veces uno cree estar seguro de cuales son esos problemas y soluciones, y se equivoca.

Suele ocurrir que la persona prudente, buena e inocente tiene toda una serie de elementos en sí mismo o circunstanciales que la empujan a sacar conclusiones erróneas.

Se suele creer que la razón, al igual que la justicia, terminará imponiéndose. Pero la experiencia demuestra que es la fuerza la que termina todos los asuntos, porque la razón lo único que provoca son dolores de cabeza y una subjetividad sin fin. Ya lo dijo Peter Handke: "Toda razón es arbitraria para la razón"

viernes, 22 de abril de 2016

Algunos artículos wiki

Entre los últimos artículos que he escrito para la wiki, algunos tienen que ver con biobibliografías de escritores y personajes manchegos o relacionados con La Mancha:

José Rivero Serrano
José Julián Labrador ‎
Manuel Valero
Antonio Palomeque Torres
Juan Vicente Rugeros
José Jara
Huberto Pérez de Ossa ‎
Rafael Torromé ‎ 

También sobre algunas obras teatrales de Cervantes:

La entretenida
Los baños de Argel
El laberinto de amor ‎ 
La gran sultana ‎ 
El gallardo español 
El trato de Argel
El rufián dichoso

Otros son sobre escritores clásicos italianos:

Giovanni Berchet ‎
Gian Giorgio Trissino ‎
Vincenzo Monti
Hermetismo (literatura) 
Escuela poética siciliana
Domenico Nani Mirabelli 

También me ha dado últimamente por los estudios de otras tradiciones métricas:
 ‎
Métrica italiana ‎
Métrica árabe ‎
Métrica inglesa
Anfíbraco (métrica) ‎
Tirana (estrofa) ‎

Y como de costumbre he escrito muchos artículos sobre periodistas y prensa, antiguos y modernos:

Pablo de Mendíbil
Ocios de Españoles Emigrados
Manuel Lozano Pérez Ramajo
Gaspar María de Ogirando ‎
El Conciso ‎
Jill Lepore ‎
Katherine Boo
Andrés Álvarez Guerra ‎
Semanario Patriótico ‎
José Álvarez Guerra ‎
Bartolomé Soler ‎
Francisco de Paula Montemar ‎ 

He retocado muchos artículos sobre gramática a fin de hacerlos más comprensibles para el profano y el alumno, y compuesto algunos también.

Subordinación adverbial ‎
Monosemia
Verbo copulativo
Modalidades textuales.

También he seguido realizando biografías, sobre todo de gente relacionada con Shakespeare, la novela picaresca, autores rusos, viajeros, enciclopedistas y filólogos:

Thomas North (traductor) ‎
Vasili Narezhny ‎
Faddéi Venediktovich Bulgarin ‎
Mijaíl Chulkov ‎
Matvéi Komarov
Johann Beer (escritor) ‎
Carsten Niebuhr
Barthold Georg Niebuhr ‎
Tomás de Perseigne ‎

Joachim Sterck van Ringelbergh ‎ (trad. de la wiki francesa)
Jean Marie Blas de Roblès ‎
Justo de Sancha ‎
Richard Hurd ‎
Amado de Cristo Burguera y Serrano 
Gaspar Gonzalez de Candamo
Bernardo Agustín de Zamora
Casimiro Flórez Canseco

Francisco Patricio de Berguizas

También he ampliado corregido o compuesto artículos sobre temas y personajes por los que siento una especial inclinación o cuando menos curiosidad:

Derecho natural
Obsolescencia programada
Profesión de fe del vicario saboyano
Drama de honor ‎
José Manuel González Matellán
Robert Eggers
Ideas sobre la novela 
Roman courtois (traducción compuesta de la wiki francesa e italiana ampliada y corregida con otras fuentes)
Nikolái Ivánovich Strájov
Álvaro de Solana ‎ 
Suma (tratado) 
Caius Memmius ‎ (trad. de la wiki francesa)
Johannes Messner
Historia de la fotografía en España

El patrañuelo

Feria del libro

Como no hacía costumbrismo desde el año de mis anginas, salí a guisa de notario para ver qué eventos consuetudinarios acontecían en la rúa. Cada vez más parecida a Calcuta, Ciudad Real acusa unas diferencias sociales crecientes. Por ahí andaban los mendigos de la Gran Recesión de Zapatero y Rajoy, más los importados por Merkel, ya por activa (pidiendo y en pos de la gente), ya por pasiva (al lado de iglesias y supermercados, no a la puerta de los bancos, que es lo propio). A estos se añadían las madres minusburguesas con cochecito que piden para comer estos últimos de mes y los revolvedores de basura. Y hay que ver lo que echa a los contenedores la gente. He visto desde quijotes de escayola a zapatos viudos y consoladores fundidos. La gente pobre debía tener más dinero para hacer obras de caridad y echar a la basura cosas de más fundamento.

Como una nueva Egeria, quise peregrinar por el curso del meridiano que une los polos de un cuchitril tan marchoso como el Living, lleno de jevis moteros, colgones y artistas (el otro día me encontré allí a Paco Carrión), con el para desahuciados de La Abuelita, de cocido eminente y frecuentado por culturetas de segundo filón como este cura (el otro día me encontré allí a Joaquín González Cuenca). Pero me entró pereza y flato y me dije que no, que no, que no estoy para esos tambores tan lejanos.

Para quitarme, pues, tanta depresión, pensé si tomar un poco de esa droga permitida que es el jarabe para la tos Inistón (yo lo recomiendo con un ibuprofeno, que da más paz), pero opté por un té con limón más y marché a pisar como suelo las calles de esta ciudad, antes villa, aprovechando que se reunía el club de la lluvia: todos esos que solo salen de casa cuando la lluvia espanta las moscas de los sociables y los conduce adonde estamos apaciblemente los asqueados para joder la marrana, expresión intraducible que no alude precisamente a la hembra del porcino, sino al eje de una noria, que se denomina y llama así, malpensados, cuyo chirrido gruñe como el animal. Se trata de una vulgar expresión hortícola o poblachulesca, si preferís, y la única obscenidad que se le apercibe nace de que el eje dé tantas vueltas jodiendo u hozando con insistencia. Se jode la marrana cuando se la atranca con un palo o una piedra; y marrano viene del árabe "muharrám", que significa "cosa prohibida o tabú", como el cerdo para los musulmanes o la vergüenza para el pepero.

Así que me introduje en el antiguo Casino, donde se ha montado sin noria ni carrusel la Feria del Libro. La agenda de actividades infantiles era interminable; el Ayuntamiento ha hecho una gran labor. Por lo general la izquierda sucedánea valora las humanidades; incluso una cosa así como el idimitible e idimitido Josmari Barreda hizo una Biblioteca Municipal magnificente; eso ni se le habría pasado por las circunvoluciones a una Hermandad de Cabezones Huecos como la pepeíta, que tiene sin embargo a cantores del calibre de su dulce y enamoradísima La Tribuna, por más que el Lanza corresponda con lírica psoesía. Subiendo el iva del libro por encima del porno, su expelencia Gargajoy se ha convertido por el contrario en el Gargamel de la pitufería, a la que impide comprar cultura en baratillo; más que un Marriano lo que es es un Luciano capo di tutti capi que preside la gran Comisión del Saqueo de España, con familias mafiosas en Valencia, Madrid, Baleares y Granada, que se sepa. Más o menos el diez por ciento del iceberg, pues todas esas familias pagan protección al sindicato central de Alibabárcenas, el Fuerte. Eso es lo que son, más todo el pijerío fascineroso y psoricero que no paga a satanasa Hacienda, ajenos como han sido siempre al amargo rocío de la lágrima y el recorte, que en Sanidad ha provocado muertos.

Y hete aquí ante mí las últimas novedades librarias: las benditas nuevas novelas de las esperanzas locales, como Polvo, de la ilustre infanteña Maribel Riaza Chaparro; El abrigo de la corona, de Domingo Sánchez Parra, novela histórica sobre los orígenes de la actual Ciudad Real, publicada por Serendipia, editorial y librería que no para de hacer grandes cosas;  la Qal'at rabah del premiado narrador y dramaturgo torralbeño Francisco Romero Fernández; la Trilogía de Ciudad Real y los Microrrelatos de Carlos Barba Salvador... Muchos y muy buenos autores que no merecen el abandono en que los tienen los primates (segunda acepción) que administran la cultura local, solo atentos a fraguar enormes mazapanes cervantinos. 

Me han impresionado además los imaginativos dibujos de María José Fúnez Delgado (Membrilla, 1990), impresos en un volumen de Serendipia con un prólogo metodológico inspirado en el binomio fantástico de Gianni Rodari; se titula Fantasticario y por él circulan colegialas unicornadas, jirafas ciempiés, peces obús, cerebros anidados, orejas por los suelos, marmeladas y falenas marca Philips. Por otra parte, Raúl Sierra y José Luis Sobrino publican su álbum de historietas, tebeo o cómic La cruz de los casados, inspirada en la leyenda medieval ciudarrealeña, y mi amigo Pedro González Coello saca en comandita sus Relatos de Liliput. En la puerta, aprovecha Malvados para vender su cerveza manchega de autor y más allá el colectivo RAW expone sus fotografías. De los nacionales y asimilados no voy a hablar, salvo de la última novela del sobrevalorado Mario Bragas Rosa, hoy amante del azulejo porcelanoso, porque se ha salido de peruano y ya no es siquiera un nacionalizado españoide, sino un panameñil; un poco más y se vuelve hombre universal o ladrón extensible.

Los puestos (hay quien prefiere stands) de la Diputación y del IEM están muy bien; en este último hay auténticas antigüedades, como una cutre edición (1954) del jurista José María Martínez Val sobre La eutelegenesia y su tratamiento penal, en la que se contemplaba ¡ya entonces! la reproducción asistida, pero como algo criminógeno. Estas eruditas consideraciones sobre los aspectos jurídicos y utilitarios de la paja me recuerdan al ilustre capítulo "Amor propio" de La Habana para un infante difunto de Guillermo Cabrera Infante, fecundo en paronomasias; pero más al agotador Lamento de Portnoy de Philip Roth, que exprime el tema de un modo profundamente judío.

martes, 19 de abril de 2016

El tema del Quijote

En el fondo de Cervantes late la crítica literaria; es una constante en su obra, desde el "Canto de Calíope" de la misma Galatea, siempre ha meditado sobre qué es o sea escribir. Véase también en el tema del Quijote, el hilo maestro en el que confluyen todos los subtemas, más allá de la superficial crítica del teatro de Lope, las novelas pastoriles y los libros de caballerías: si es posible encontrar el ideal en la realidad o, de otra forma, si la ficción supera a la realidad o la realidad a la ficción. Esto es, el único tema de la literatura como tal: que las cosas no son lo que parecen o no parecen lo que son, porque, si lo fueran, no existiría la imaginación ni por tanto la literatura. Es el tema de todas las novelas, porque todas las novelas, como se ha dicho, reescriben el Quijote: sin mentiras ni secretos sería imposible narrar nada, ni siquiera un chiste. Los personajes (Don Quijote, Sancho) se mienten a sí mismos y el narrador nos miente a nosotros y nosotros nos mentimos creyendo que sabremos cómo terminará la novela. Y las novelas no terminan nunca; la vida humana, sí. Como la vida de don Quijote. La ficción es interminable, ni comienza ni acaba, pero la verdad de nuestra propia muerte, de nuestra finitud, que Don Quijote jamás podrá derrotar, se impone.

lunes, 18 de abril de 2016

Ya lo decía Quevedo: ladrones / gobernantes

Del Buscón de Quevedo:

Decíame mi padre:

-Hijo, esto de ser ladrón no es arte mecánica sino liberal.

Y de allí a un rato, habiendo suspirado, decía de manos:

-Quien no hurta en el mundo, no vive. ¿Por qué piensas que los alguaciles y jueces nos aborrecen tanto? Unas veces nos destierran, otras nos azotan y otras nos cuelgan…, no lo puedo decir sin lágrimas (lloraba como un niño el buen viejo, acordándose de las que le habían batanado las costillas). Porque no querrían que donde están hubiese otros ladrones sino ellos y sus ministros. Mas de todo nos libró la buena astucia. En mi mocedad siempre andaba por las iglesias, y no de puro buen cristiano. Nunca confesé sino cuando lo mandaba la Santa Madre Iglesia. Preso estuve por pedigüeño en caminos. Mas de todo me ha sacado el punto en boca, el chitón y los nones. Y con esto y mi oficio, he sustentado a tu madre lo más honradamente que he podido.

-¿Cómo a mí sustentado? -dijo ella con gran cólera. Yo os he sustentado a vos, y sacádoos de las cárceles con industria y mantenídoos en ellas con dinero. Si no confesábades, ¿era por vuestro ánimo o por las bebidas que yo os daba? ¡Gracias a mis botes! Y si no temiera que me habían de oír en la calle, yo dijera lo de cuando entré por la chimenea y os saqué por el tejado.

Metílos en paz diciendo que yo quería aprender virtud resueltamente y ir con mis buenos pensamientos adelante, y que para esto me pusiesen a la escuela, pues sin leer ni escribir no se podía hacer nada. Parecióles bien lo que decía, aunque lo gruñeron un rato entre los dos. Mi madre se entró adentro y mi padre fue a rapar a uno (así lo dijo él) no sé si la barba o la bolsa; lo más ordinario era uno y otro. Yo me quedé solo, dando gracias a Dios porque me hizo hijo de padres tan celosos de mi bien.”

Por demás, hay dos tipos de ladrones: los buenos y los malos. Cristo tenía dos, uno a la izquierda y otro a la derecha. El más “bueno”, quiero decir, el más experto era San Dimas, porque le robó (y con las manos clavadas, que ya es habilidad) nada menos que el Paraíso a Cristo. El otro era un mierda.

Con esto no quiero decir que todos los que están a la izquierda sean unos mierdas. Al respecto lo mejor es lo que escribió Goethe en sus Epigramas venecianos (a Goethe los italianos le escamondaban los bolsillos, por cierto), uno de los libros de poesía más sabios que se han escrito. Dijo que Jesucristo no miraba a los que estaban a izquierda o a la derecha, sino a los que estaban frente y contra él. Solo ellos lo veían con claridad. En cuanto a política, ese libro, escrito en los días de la Revolución Francesa, es todo un breviario:

Dime, ¿no actuamos bien? Debemos engañar a la chusma.
Mira qué torpe y salvaje es, mira qué estúpida se muestra”.
Te parece torpe y estúpida porque la están engañando.
Sean honestos y la chusma, créanme, será humana y sensata.”

Que sea soberano quien conoce su propio beneficio…
Pero nosotros hemos elegido al que conoce nuestro propio beneficio.”

Todos los apóstoles de la libertad me resultaron siempre abominables;
al final lo que buscaban era obrar a su antojo.
Si quieres liberar a muchos atrévete a servir a muchos.
¿Quieres saber qué tan peligroso es? ¡Inténtalo!

En el epigrama anterior, Goethe cita una de las pocas frases sobre política que llegó a decir Cristo: "Que gobierne a todos el que sea esclavo de todos".

Se dice que los reyes quieren el bien y los demagogos también;
pero los individuos como nosotros, se equivocan.
Jamás consiguen las masas querer algo por sí mismas,
ya lo sabemos. Pero el que sepa querer por todos
que lo demuestre.”

Los grandes sucumbieron, pero ¿quién protegió a las masas
de las masas? Las masas se convirtieron en tiranos de las masas.

Este yunque es como el país, el martillo como el príncipe
y la chapa es como el pueblo que se tuerce allí en medio.
Pobre chapa, solo los golpes arbitrarios dan en el blanco
y el caldero nunca parece terminarse.

Los príncipes acuñan muchas veces en cobre casi plateado su efigie inminente; el pueblo se engaña demasiado tiempo. Los fanáticos acuñan en mentiras y sandeces el sello del espíritu; quien carece de la piedra de toque, las considera oro molido.

Y así. Pero Goethe ya dijo que prefería la injusticia al desorden.