martes, 15 de mayo de 2012

Una terapia con virus logra reparar el envejecimiento



El País, 15/05/2012 10:50 horas.



Investigadores españoles prueban con éxito la primera terapia para alargar la vida. 


Investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) han probado con éxito la primera terapia génica contra el decaimiento del organismo asociado al envejecimiento. Por el momento, la 'terapia antienvejecimiento' ha conseguido, con un solo tratamiento, prolongar la vida de ratones hasta en un 24%.


El trabajo, que publica este miércoles en la revista 'EMBO Molecular Medicine', desarrolla una estrategia nunca antes empleada para combatir el envejecimiento, se trata de un tratamiento efectivo y seguro -en el modelo animal-, que actúa directamente sobre los genes, pero que se aplica a animales adultos, y una única vez.


Liderado por la directora del CNIO, Maria A. Blasco, y Bruno M. Bernardes de Jesús, coautor del trabajo, en colaboración con Eduard Ayuso y Fátima Bosch, del Centro de Biotecnología Animal y Terapia Génica de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), trataron a ratones adultos, de un año de edad; y viejos, de dos años. En ambos casos la terapia génica tuvo un efecto "rejuvenecedor", escriben los autores.


Los ratones que fueron tratados al cumplir el año vivieron, de media, un 24% más; los de dos años, un 13$ más. Así, la terapia consistiría en lograr que las células expresen telomerasa, la enzima que 'ralentiza' el 'reloj biológico'.


En general, la terapia mejoró sensiblemente la salud de los animales, retrasando la aparición de enfermedades asociadas a la edad -como la osteoporosis y la resistencia a la insulina- y mejorando los valores de indicadores de envejecimiento, como la coordinación neuromuscular.


Este trabajo "demuestra que es posible desarrollar una terapia génica antienvejecimiento con telomerasa sin aumentar por ello la incidencia de cáncer", escriben los autores. "Los organismos adultos acumulan daños en el ADN resultado del acortamiento de los telómeros, este trabajo muestra que una terapia génica basada en la producción de telomerasa es capaz de reparar o retrasar este tipo de daño", añaden.


La telomerasa, tratada como un virus


La terapia se basa en tratar al animal con un virus cuyo ADN ha sido modificado, concretamente ha sido sustituido por la enzima telomerasa, uno de los genes más importantes para el envejecimiento. La telomerasa repara los extremos de los cromosomas, los llamados telómeros, y al hacerlo frena el reloj biológico de la célula y por ende del organismo. El virus, al infectar al animal, actúa como un vehículo que deposita el gen de la telomerasa en las células.


Los telómeros son estructuras que protegen los extremos de los cromosomas, pero de forma limitada en el tiempo: con cada división de la célula, los telómeros se acortan, hasta que se reducen demasiado y ya no pueden desempeñar su función. Como resultado, la célula deja de dividirse y envejece, o muere. Esto se evita con la telomerasa, que frena el acortamiento de los telómeros o incluso los reconstruye de nuevo.


El gen de la telomerasa, no obstante, sólo está activo en la mayoría de las células antes del nacimiento; las células del organismo adulto, salvo excepciones, no tienen telomerasa. La excepción son las células madres adultas y las cancerígenas, que se dividen sin límite y son por tanto inmortales. Precisamente, riesgo de promover el desarrollo de tumores siempre había supuesto un obstáculo a la hora de plantear terapias antienvejecimiento basadas en la telomerasa.


Por esta razón, los investigadores destacan que los animales de este ensayo no han desarrollado cáncer. Los investigadores lo atribuyen a que la terapia comienza cuando los animales ya son adultos, y por tanto no tienen tiempo de acumular el número de multiplicaciones aberrantes necesarias para la aparición de tumores.


El virus empleado para llevar el gen de la telomerasa a la células derivan de otros no patógenos en humanos y que no tienen capacidad para replicarse. Por tanto son "muy seguros, ampliamente usados en terapia génica con un gran éxito en el tratamiento de la hemofilia y enfermedades oculares".


Vía al tratamiento de enfermedades


Los investigadores Virgina Boccardi, de la Universidad Segunda de Nápoles, y Utz Herbig, del New Jersey Medical School-University Hospital Cancer Centre, han señalado que este trabajo se considera ante todo una "prueba de concepto de que la terapia génica con el gen de la telomerasa es una estrategia factible y en general segura para prolongar la vida en buenas condiciones de salud y tratar enfermedades relacionadas con presencia de telómeros cortos".


Así, destacan que aunque a corto plazo su aplicación en humanos contra el envejecimiento no es posible, sí podría abrir una nueva vía al tratamiento de enfermedades relacionadas con la presencia en los tejidos de telómeros anómalamente cortos, como algunos casos de fibrosis pulmonar humana.


Del trabajo Blaco destaca que, aunque "el envejecimiento hoy no se considera una enfermedad, cada vez más los investigadores tendemos a verlo como la causa común de enfermedades como la resistencia a la insulina o las cardiovasculares, cuya incidencia aumenta con la edad", por tanto, si se trata el envejecimiento de las células se podrían tratar también las enfermedades.


Por su parte, Bosch señala que el decubrimiento "podría ser imprescindible para una terapia antienvejecimiento, ya que cualquier otra estrategia requeriría de una administración constante del fármaco durante toda la vida del paciente, aumentando el riesgo de efectos adversos".

lunes, 14 de mayo de 2012

Apólogo del cisne negro


Rara avis in terris nigroque simillima cygno (Juvenal, VI, 165)

Hay un blog muy interesante, Pensamiento sistémico, que os recomiendo y pondré entre mis bitácoras recomendadas. De él extraigo el texto que sigue:

Son varios los ejemplos y conceptos que nos muestra el profesor Taleb en su libro, en el que profundiza lo avanzado en  el anterior: ¿Existe la suerte? Engañados por el azar siendo su punto de arranque el problema de la inducción ejemplificado gráficamente en el caso del Pavo de Russell (en honor a Bertrand Russell que fue quien expuso por primera vez el ejemplo, retomando el problema de la inducción que inició David Hume, si bien el maestro Russell utilizó la misma metáfora pero con un pollo) que comprobó que todas las mañanas le daban de comer y tras varios meses de observaciones iba a concluir una ley universal (“estos humanos tan amables me debe querer mucho, todos los días me dan de comer”), cuando con la llegada del día de Acción de Gracias al pavo le ocurrió algo inesperado (para el pavo, no para los amables humanos). Pues bien, nuestra manera de pensar no es muy diferente de la del “pavo de Russell”. Gran parte de la matemática estadística, el cálculo de riesgos y las distribuciones de probabilidad están atravesadas por esta manera de pensar: a mayor frecuencia de ocurrencia de un hecho menor sensibilidad frente a lo inesperado. De ahí la metáfora del cisne negro que Taleb toma de David Hume (empirismo) y de Karl Popper (falsacionismo): si nos pasamos toda la vida en el hemisferio norte pensaremos que todos los cisnes son blancos, sin embargo en Australia existen cisnes negros (cygnus atratus). Y es que un cisne negro nos parece algo imposible debido a nuestra reducida experiencia: un suceso altamente improbable.

¿Qué es entonces un “cisne negro” según Taleb? El profesor Taleb lo define como un hecho fortuito que satisface estas tres propiedades: gran repercusión, probabilidades imposibles de calcular y efecto sorpresa.

Qué ocurre

Cien policías infiltrados en Sol más un quince por ciento de agentes del CESID han logrado eclipsar el único movimiento civil genuino que ha habido en España en décadas, también por Internet. Así que el "movimiento" Indignación, como ha querido Cánovas/Crackman, ha sido desarticulado y desinflado, ya que no está dispuesto a ver cómo le desestabilizan ahora el país en momentos en los que necesita crédito, nunca mejor dicho. Como afirma Raúl del Pozo, es más difícil ser joven ahora que hace cuarenta años, porque hace cuarenta años por lo menos había trabajo. No crean en nada de lo que diga un político y apenas lo que diga un periodista: hasta un pedo suena mejor y más serio que lo que puedan oír. En todo caso, lean entre líneas, conjuguen la voz pasiva, empiecen a leer de abajo arriba, presten atención no a lo que la gente dice, sino a lo que querría decir, y vayan a la prensa extranjera, menos controlada que la española, que ni siquiera tiene estatuto del periodista, cuanto más contrato fijo;  el director del Banco de España, ese discípulo de Shoemaker/Sagasta, missing bajo alguna piedra de Guadarrama, responsable de las inocentes y cándidas auditorías realizadas a la miserable Banca Española, ha sido denunciado como corrupto por treinta y tantas entidades europeas que piden ahora su cabeza, no ya su dimisión. El euro hace agua, Grecia se va a ir, vamos derechos al corralito y el agujero de Bankia es el triple de grande de lo que se creía, casi tanto como las ridículas ambiciones de la Pajín, por encontrar unas dimensiones que ustedes puedan comprender. Junto a esto, un dato escueto y duro tomado de El País, 15 de mayo de 2012: "El número de nuevos ricos en España sigue creciendo pese a la crisis; ya hay 150.000 millonarios en este país". Si se quiere echarle la culpa de todo a los ninis, habrá que decir que son sus abuelos, los de la generación tapón, los que les han cerrado todas las puertas con sus pseudorreformas pseudodemocráticas prepostfranquistas, que han atascado y amordazado para siempre cualquier iniciativa leal/real, así como cualquier pensamiento mínimamente sensato, ahogándolo en un mar de mediocridad, corrupción, ladrillo y amiguismo. Hay en España tanta mafia como en Italia, pero una muy más mejor omertà: aquí nadie dice nada y mucho menos hace, porque lo único que se hace es medrar a oscuras, cantar en falsete y ver fútbol. Tras cuarenta añitos de nada de corruptela podían haber moralizado las estructuras del estado y no lo han hecho, porque siempre ha interesado más la política que la ética y más la nómina que el valor, si entendemos valor a la antigua usanza, claro está; querían proseguir con el clientelismo, la peor de las herencias franquistas, y así les ha ido, o nos ha ido, qué más da. Por ahí los niños y enfermos de enfermedades raras, y aquí mismo, como me consta, en Ciudad Real y en Tomelloso, se van a morir porque no se costearán los carísimos tratamientos para sus raras dolencias, que no conocen gente en paro ni nada. ¿Cuántas muertes más va a costar esta crisis? El estado se fundó precisamente para proteger a esa gente; si no, ¿para qué el Estado? En los meses que siguen veremos lo peor de la recesión económica.

¡Ay, madre!


"Krugman vaticina el fin del euro y ve posible el ‘corralito’ bancario en España", en El País, 14 MAY 2012:

El Nobel de Economía deja en manos de Alemania la decisión clave para evitar la ruptura.

El Nobel de Economía Paul Krugman, convertido en azote de quienes pretenden salir de la crisis a base únicamente de austeridad y recortes, advierte en un post publicado este pasado fin de semana que “es muy posible” que Grecia abandone el euro el próximo mes. En caso de que se cumpla esta posibilidad, que en su opinión y la de otros como el Der Spiegel o incluso el Financial Times (enlace con suscripción), medio que está en las antípodas de Krugman, ya no es tan extrema, cundiría el pánico entre el resto de la periferia.

Este es el panorama que se avecina según afirma Krugman en su post, cuyo texto íntegro se reproduce a continuación:

"Algunos de nosotros hemos estado hablando del tema, y creemos que el final del juego será algo como esto:

1. Salida griega del euro, muy posiblemente el próximo mes.

2. Cuantiosas retiradas de fondos de los bancos españoles e italianos, a medida que los depositantes tratan de llevar su dinero a Alemania.

3a. Tal vez, solo posiblemente, se impondrán controles de facto, con los bancos prohibiendo transferir depósitos fuera del país y limitando la retirada de dinero en efectivo.

3b. Alternativamente, o tal vez a la vez, el BCE realizará fuertes inyecciones de crédito para evitar el derrumbe de los bancos.

4a. Alemania tiene una elección. Aceptar indirectamente las reclamaciones que se hacen sobre Italia y España  —además de realizar una drástica revisión de su estrategia— básicamente, para darle a España alguna esperanza y poner en marcha garantías a la deuda para mantener bajos los costes de endeudamiento y permitir una mayor inflación en la eurozona para posibilitar el ajuste de precios relativos, o:

4b. Fin del euro.

Y estamos hablando de meses, no de años, para que esto ocurra”.

The booth at the end

Si alguien quiere saber lo que es el mono narrativo, que se vea esta serie minimalista de no más de veinte minutos por entrega. Cualquiera que se haya visto un par de episodios ya no podrá desengancharse. Transcurre en un diner en una de cuyas mesas hay, por así decirlo, el despacho de un misterioso personaje que resuelve los problemas sin solución de las personas, consultando un extraño libro del que nunca sabemos qué contiene. El hombre es muy sospechoso; pese a su apariencia normal podría decirse que es el protagonista del refrán anglosajón "El Diablo está en los detalles". 

Una microserie de guion genial, algo más que muy adictiva, porque su contenido nos toca profundamente. Es ético, moral y vital. No conozco a nadie que no haya quedado enganchado a esta serie; y eso que cada episodio dura no más de veinte minutos.

sábado, 12 de mayo de 2012

Indignados, no Resignados

Más de ciento sesenta ciudades del mundo han visto hoy cómo sus plazas se llenaban de gente que representa al noventa y nueve por ciento de la gente; las revueltas han sido muy violentas en Italia, según Le Monde, donde dos albañiles se han quemado a lo bonzo y se estrellan cócteles molotovs a mansalva; pero de esto no he visto ni pizca en los telediarios oficiales. En Madrid se difunde el grito "el sol sale a medianoche", y a las cinco de la mañana han desalojado a los pocos que quedaban, que, como anteriormente, amenazaban con volver decuplicados. En Londres los miembros de Occupy London se han congregado a las puertas de la catedral de San Pablo. Todavía no hay mucha repercusión mediática; veremos si esto cunde, que tal vez no: la gente ya tiene bastante con lo que le está cayendo.

Exigen:

1. Ética, no Política.
2. Justo reparto de la pobreza.
3. Impuestos del 90% a los responsables de los desastres económicos.
3. Democracia más representativa y directa.
4. Valores humanos por encima de los económicos.
5. Desaparición de o guerra a los paraísos fiscales.
6. Regulación de las prácticas económicas insolidarias.
7. Mayores requisitos técnicos y morales para acceder al poder político y mayor control ciudadano de las decisiones que afectan al 99% de la gente, en particular control más flexible de los impuestos por parte del ciudadano.
8. Ley de Jante.
9. Reducción de presupuestos militares.
10. Protección del medio ambiente.

viernes, 11 de mayo de 2012

El corrupto presidente del Tribunal Supremo

Así, como se presume. ¿No dice esto mucho sobre un país? Le han pagado gratis no sé cuántas vacaciones en Puerto Banús: algo menos excusable que lo de Garzón. Estaría bien que, para dar ejemplo, que es algo que los líderes de su campo debían dar, ya que no dan otra cosa, ni siquiera dinero, más bien lo toman, el presi fuera preso en la amorosa compañía de algunos de los que ha metido en el saco y tuviese que arrodillarse ante una madre superiora (o suprema, qué más da), no meramente barrerle el pasillo del claustro, que no llegará a ocurrir, porque esas cosas sólo ocurren a los de siempre. ¿Y quienes son los de siempre? Los que dan ejemplo. ¿Por qué? Porque, como dice H. D. Thoreau, cuando las leyes son injustas, el hogar de un hombre honrado es la cárcel.

jueves, 10 de mayo de 2012

El último amor de Lorca


El manchego Juan Ramírez de Lucas fue al parecer el último amante de  Lorca, a quien este destinó los Sonetos del amor oscuro. El tal Ramírez conservó siempre sus cartas y este poema que le dedicó, según publica hoy El País aquí. Escribió sus recuerdos sobre el poeta, que ahora poseen un gran valor histórico y en breve verán la luz. El poema es este:


Aquel rubio de Albacete
vino, madre, y me miró.
¡No lo puedo mirar yo!
Aquel rubio de los trigos
hijo de la verde aurora,
alto, sólo y sin amigos
pisó mi calle a deshora.
La noche se tiñe y dora
de un delicado fulgor
¡No lo puedo mirar yo!
Aquel lindo de cintura
sentí galán sin [ilegible]
sembró por mi noche obscura
su amarillo jazminero
tanto me quiere y le quiero
que mis ojos se llevó.
¡No lo puedo mirar yo!
Aquel joven de la Mancha
vino, madre, y me miró.
¡No lo puedo mirar yo!

Sobre el auto o danza de Pozuelo de Calatrava

Mis colegas Antonio Vallejo Cisneros y Luis Álvarez Gutiérrez han hecho un excelente trabajo editando el auto y danza navideños de Pozuelo de Calatrava en la Biblioteca de Autores Manchegos, pero el asunto aún da más de sí, como veréis a continuación. Los autores mencionan piezas de teatro religioso popular representadas en Yébenes, provincia de Toledo (Auto de Marjaliza), Vianos, provincia de Albacete (Representación sobre los Reyes Magos), y diversos otros vestigios en Calzada, Granátula, Aldea del Rey y Miguelturra. Pero tengo en mis manos un estudio sobre otro auto y danza de un pueblo de Guadalajara, Valverde de los Arroyos, que no han citado en su bibliografía y que aporta no poca luz al asunto. Es raro que no lo conozcan, porque nombran otras representaciones similares más peregrinas, incluso fuera de la región. Resulta que, según han demostrado, el auto Las astucias de Luzbel contra las divinas Profecías, de representación tan popular, a lo que se ve (también se hacía en Galisteo, Extremadura, por parte de una cofradía que lo escenificaba cada 25 de diciembre, y en la Guadalajara de México) es la obra homónima de Juan de Quiroga Faxardo (1591-1660), un prestamista murciano de Ceheguín, en cuyo castillo fue alcaide, residente en Villanueva de los Infantes, de donde era natural su padre (contador de rentas reales). Quiroga trató en Madrid al músico y poeta Vicente Espinel, y su auto ha sido transcrito de la memoria oral de pozueleños antiguos actores en el mismo, texto oral que han editado con bastante cuidado. Del auto existe una edición antigua gaditana que han exhumado y facsimilado en su edición; lo que yo he  descubierto es que fue ya reconstruido, también de memoria, por paisanos de Valverde de los Arroyos, Guadalajara (de España), con el título de Sainete de Cucharón; he cotejado los textos, que sólo difieren en escasas variantes, algunas de interés: es la misma obra. Eso sí, el texto de Guadalajara es levemente acéfalo, le faltan unos pocos versos del principio. En fin, anoto este dato para que, si me leen, sepan a qué me refiero: lo cuentan José M.ª Alonso Gordo, Emilio Robledo Monasterio y Moisés García de la TorreAutos, loas y sainetes de Valverde de los Arroyos, Guadalajara, Diputación, 1985.

Sin duda Juan de Quiroga Faxardo tiene una relevancia insospechada para la literatura regional. Es autor de Canción fúnebre a la muerte de don Fernando Pimentel y el Tratado de las voces nuevas y el uso de ellas, así como de autos como el suprascrito o El cascabel y el Demonio, y de La justicia vencida y triunfo de Misericordia. Prologó las Auroras de Diana (1632) del capitán Pedro de Castro y Añaya. Para mí está fuera de toda duda que perteneció al círculo lopista de Bartolomé Ximénez Patón, en Villanueva de los Infantes, también aficionado al teatro y dramaturgo él mismo; sin duda conoció al mismo Lope de Vega, cuyo maestro fue Vicente Espinel, en Madrid o Toledo, y a Quevedo, también en Villanueva de los Infantes. Era un hombre de su tiempo: fue preso y desterrado por encargar dos asesinatos a la mafia de su tiempo, la Garduña. Tendré que comprarme la monografía que le ha hecho Salvador García Jiménez. Por demás, es este último un profe de literatura y por tanto colega en un instituto de Cartagena, doctorado con una tesis sobre Kafka en la literatura española, novelista, crítico literario, poeta... y autor de los curiosos ensayos Síndrome de burnout o el infierno de la Eso y de El hombre que se volvió loco leyendo "El Quijote": Para acabar con la enseñanza de la literatura, Barcelona: Ariel, 1996.

Bueno es saberlo para una futura Historia del teatro manchego.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Pecados capitales II



Pues Carlos: creo que voy derecho al infierno ;-)

martes, 8 de mayo de 2012

Los siete pecados capitales de la Educación


Copiado de Fray Josepho de la Tarima (José Aguilar Jurado), "Los siete pecados capitales de la educación española":

1º.- La comprensividad

Ya saben: ese viejo y desacreditado invento, nacido del prejuicio ideológico, de que los alumnos se agrupen en las clases no por capacidad ni interés en el estudio, sino simplemente por edad.

Si todo por ventura queredes que fracase,
xuntad los aplicados con mançebos sin base,
faziendo que el alumno más listo se retrase
e acabe egual que el último mastuerzo de la clase.

2º.- El paternalismo

La permisividad y la falta de rigor provocan que la cacareada “enseñanza al alcance de todos” se quede en mero aparcamiento de niños y adolescentes, que acaban la ESO con unos títulos perfectamente inútiles que no responden a una formación y a unos conocimientos reales.

Un moço al que aprobaron en Quarto de la ESO
fuesse a coger el título, que staba bien impreso,
e luego, tras tomallo, usábalo al regreso
pora envolver con él un bocata de queso.

3º.- La impunidad

La indisciplina, con la que resulta imposible enseñar, es un cáncer en muchos centros educativos. Amparados en el sacrosanto “derecho a la educación”, muchos adolescentes martirizan a sus compañeros y a sus profesores, pues saben que la máxima sanción que se les puede imponer, en el peor de los casos, es cambiarlos de instituto, lo cual no les preocupa lo más mínimo.

Si encuentra el profesor en clase grand pendençia
e manda que se callen sin aver obediençia
e non puede impartir con calma la doçençia,
ha de acopiar, por uebos, mansedumbre e paçiençia.

4º.- El pedagogismo

Las paparruchas de una pedagogía infausta sostienen el entramado de la legislación educativa socialista. Los pedabobos, una casta inepta y alejadísima de la realidad docente, son los que parten el bacalao en la enseñanza española desde la implantación de la LOGSE.

Funesto personage que agora catalogo,
que nunqua gasta tiza, pues es mui demagogo;
de lo que ignora fabla con grande desahogo:
guardat vos, profesores, del psicopedagogo.

5º.- El esnobismo tecnológico

Eso que llaman TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) es el nuevo becerro de oro de la enseñanza. Algunas comunidades regalan —con nuestro dinero— carísimos ordenadores portátiles e instalan a troche y moche modernísimas pizarras digitales y redes wifi, como si la tecnología pudiera remediar unos males que están en otro lado.

Antaño s’aprendía con libreta e con Bic;
agora les regalan un portátil muy chic;
non hay tontos de faba, sino tontos de TIC:
sin ratón que les faga en sus cerebros clic.

6º.- El provincianismo

En España para acometer cualquier reforma profunda se hace indispensable que el Estado recupere las competencias educativas. Pero no es solo una cuestión legal, sino de contenidos y de enfoque de la enseñanza: el aldeanismo autonómico —cuando no municipal— achata, parcela y jibariza los conocimientos.

Otrora los saberes eran universales;
agora del terruño que habitas non te sales,
ca imperan dieçisiete sistemas regionales
que solo en la burriçie consienten ser eguales.

7º.- La burocracia

El papeleo inútil es el último de los siete pecados. Memorias, informes, programaciones, partes, circulares, planes de centro, expedientes, boletines, estadillos, actas... ahogan a los profesores y los apartan de la letra impresa que verdaderamente debería guiarlos, que es la de los libros.

En la enseñanza hodierna descuella otra desgraçia,
baldía e fatigosa, llamada burocraçia:
una infernal criatura que come e non se saçia,
que abate al profesor e crea ineficaçia.

lunes, 7 de mayo de 2012

Dicen

El chófer de Capmany me agradece que haya copiado tres sonetos suyos inencontrables en mi blog Museo Literario; me escribe Elena, siempre liada con sus cosas sociales; no debería abusar así de su salud; le responderé un día de estos. Castalia se va a Barcelona y yo sigo encallado con mi edición de las fábulas. Llamó por teléfono Pedro Jota Ramírez; sabe más de lo que yo creía sobre El Zurriago, igual que su famoso columnista/calumnista Losantos; ambos usan en sus artículos la nomenclatura secreta de esta publicación, que sólo unos cuantos periodicómanos pueden descifrar. Pedro Jota es un liberal republicano; después de todo, el Rey de copas y todos los que han mandado en España se la tienen jurada, como se la tenían al pobre y cáustico Félix Mejía, pero él ha sabido bien cómo protegerse y sobrevivir y, si tiene los navajazos, costurones y cicatrices del propio manchego, desde luego los esconde muy bien. A mí la única que me tiene más bien escasa querencia es la ultraderecha y el gremio de las guajonas, aunque no de esas que tanto incordian a P. C. Desde Valencia dice el más habitual de los comentadores de este blog que lo escriba, que hace mucho no lo perpetro. No quiero: tendría demasiado que decir y muy poco tiempo para encogerlo, fuera de que otras tareas y personas me requieren y reodian y están hartas de que las posponga y las desatienda; aunque muchos me cargan las pilas del entusiasmo con todo tipo de elogios, quiçab si merecidos, por el recital de poesía que dimos el otro día etcétera, la acidia mantiene mi asedio; asesino las ideas a medida que me asaltan y a la sazón les asigno un blanco, no en la página, en el olvido. Atrapo algunos fragmentos de rumores que luego pierdo el tiempo en encajar y reconstruir en forma de puzzle, de forma que al final tengo una hermosa y artística paranoia que tal vez me sirva para adornar alguna cuartilla o algún sueño; de repente, en uno de ellos me acuerdo de qué dijo fulano hace cinco o veinte años, lo encajo con algo de ahora y otros retales de suposiciones, dudas y resquemores, lo aliño y reformulo con sospechosas coincidencias y factoides y voilà; mi fantasía debe estar más insomne que yo. Me viene por correo un libraco: Diccionario de personajes conquenses nacidos antes del año 1900, de Hilario Priego y José Antonio Silva. Faltan muchos; aquí sólo indicaré dos: Agustín de Castro y Francisco Carretero y Navalón. No pocos son los que no voy a ir a buscar ahora a mis estantes, por ejemplo, entre los jesuitas exiliados en 1767, de los que citan sólo algunos e hizo una buena bibliografía Hervás y Panduro.  Anda también por ahí un Romancero tradicional de la provincia de Madrid que le he comprado a la anticuaria de la que obtuve las biografías medievales. Debo pasarme por ahí, dijo que habría más por el estilo, pero la mujer abre cuando le da la gana y se va dejando la luz encendida y un numerito de móvil, como si los hombres de las tabernas usásemos artefactos como esos. Pues no me da la gana, teniéndola a un tiro de piedra de mi casa.

Me he vuelto a pasar, y la he pillado dentro. Sí, ha traído algo más, pero de escaso interés: suplementos infantiles "Gente menuda" del ABC de preguerra, sigue una colección completa de traducciones las novelas de Edgar Rice Burroughs sobre Tarzán, una docena de episodios nacionales en edición clásica, una novela del terrible folletinista Ortega y Frías, y poco más. Me cuenta que han "regalado" una biblioteca de setecientos ejemplares a unos de Valencia antes de que ella se enterase. Esas cosas pasan.

Cine clásico. Vidas contadas, de Jill Sprecher (2002).


La única virtud que hace a una obra clásica es la permanencia y una compleja y elaborada sencillez. El clásico es el modelo digno de imitar en cualquier tiempo, siempre tiene algo que aportar. En el cine, las virtudes clásicas se encuentran en la actualidad sólo en directores-guionistas como Alejandro González Iñárritu, Jill Sprecher, Rodrigo García Barcha, Asghar Farhadi, Jim Jarmusch, Kevin Smith, Paul Auster, Marjane Satrapi y poco más; son películas  muy literarias, que toman a la persona por algo más que unos ojos y un consumo de palomitas. A su lado todas las demás parecen impostadas, presuntuosas, superficiales o inhumanas, fuera del aire, el sol, y la gente en sus casas y calles cotidianas. De algún modo están tecnificadas o cosificadas por el aparato y el dinero que las envuelve. 


Mi último descubrimiento, en el canal Cinemateka de Ono, ha sido Vidas contadas (2002) de la directora Jill Sprecher. El tema que trata, la felicidad, nada menos. En ella aparecemos con la sustancia gris que nos da forma, el tiempo, elaborado en una estructura muy inteligente que concentra el dramatismo en el espectador al omitirlo conscientemente de la escena, de forma que nos hace depositarios de todo pensamiento y angustia ante los atinados espejos-personaje que nos orienta la directora. El punto de vista es aparentemente apacible, unos cuantos caracteres bien delineados que se relacionan y separan a través de trece pequeñas secuencias narrativas enlazadas en un vistoso tapiz de convergencias; de pronto un simple acto de humilde generosidad altera la marcha maligna del conjunto y este acaba por equilibrarse salvando la dignidad y la ética de la mayoría de las personas implicadas. En esta película la gente no es meramente un rol o un estereotipo, salvo tal vez el desalmado profesor de física; las frases más corrientes del mundo se entienden de otra manera y se transforman en filosofía pura ejemplificada a través de un puñado de víctimas del karma en una Nueva York otoñal, casera y poco tópica de tan vulgar. Resulta curioso que esta vulgaridad se transfigure en arte precisamente porque el cine se ha obstinado en omitirlo. El conjunto se escapa del nihilismo por los pelos, menos mal. Por ahí dicen que esta película salva a la gente de la depresión. No es mal resumen. En cuanto a aspectos formales y temáticos, asoman las maneras, visos y estilemas de García, Iñárritu y Auster, entre otros. 

lunes, 30 de abril de 2012

De libros, fanatismos manchegos etc...


En Campo de Criptana cantaban al evangelista protestante allí destacado, que cojeaba un poco, muy cruelmente:

Cuando muera el tío cojo
sé dónde le enterraremos,
donde tiran a los perros,
desolladero de cuervos.

Y al colportor de la misma zona, a quien llamaban Marquitos por haber vendido muchos Evangelios según San Marcos en español, le cantaban esta copla:

Rogando a Dios por España
Marquitos subió a los cielos
y San Pedro respondió:
te voy a romper los... huesos.

Son testimonios de Federico Fliedner, Aus meinem Lehen, recopilación de su hijo Jorge Fliedner, t. II, Berlin: Martin Wameck, 4.ª ed., 1903. Pertenecen al capítulo "La intolerancia religiosa en España". De Federico Fliedner, el famoso pastor, pedagogo y editor hispanoalemán, hijo del fundador de las Diaconisas, adquirí curiosamente su biografía de Martín Lutero en la segunda edición, ampliada y actualizada por Jorge, de 1913, de una anticuaria de Ciudad Real; tenía cosas interesantes, por ejemplo siete números de la colección de narrativa corta Los novelistas (Barcelona, 1939, 10 de junio a 22 de julio), con obras inencontrables de Enrique Jardiel Poncela, Augusto Martínez Olmedilla, Emilio Carrere, Concha Espina, Rafael López de Haro y otros. Por lo visto es la segunda época de una primera publicada en San Sebastián en 1938 con "Aquel mocito barbero" de Juan Pujol, "La carpeta gris" de Concha Espina, "La opinion de los demás" de Juan Ignacio Luca de Tena, "Madrina de guerra" de Rosa Aramburu, "Trasmundo" de Tomás Borrás y "Tierra del diablo" de Luis Antonio de Vega: los siete únicos números de una serie que se llamó Los novelistas. La novela de la guerra y que se vio interrumpida por avatares de la guerra; su propósito era distraer la moral de la tropa; la dirigía también el periodista exrepublicano José Simón Valdivielso, (fallecido en 1949, según Abc) al precio de cuatro patacones, esto es cuarenta céntimos; la primera serie de siete la valoran los libreros en doscientos euros, y yo he comprado la segunda por unos siete euros, así que creo que he hecho buen negocio. Adquirí también baratas varias biografías sumamente apetitosas y descatalogadas de eclesiásticos y escritores medievales raros por la editorial Lábor: de Manuel Ballesteros, Don Rodrigo Jiménez de Rada (1936); del fachendoso pero buen arabista manchego Ángel González Palencia, El arzobispo don Raimundo de Toledo (1942); de Hilario Yaben, Osio, obispo de Córdoba (1945), sobre ese enigmático personaje a quien se debe tal vez la conversión de Constantino; de fray Justo Pérez de Urbel, ese para quien Carlos Luis Álvarez "Cándido" falsificaba como negro suyo biografías de mártires de Franco, San Isidoro de Sevilla (1940), que tal vez haya sido escrito por otro negro; de Lorenzo Riber, Aurelio Prudencio, 1936 y, por último, de Abelardo Merino, El cardenal Mendoza (1942). Me traje incluso un cómic del año 1942, curiosamente ilustrado parcialmente a color, que se imprimía al astronómico precio, para la época, de dos pesetas. Por ahí he visto también que venden, pero por más de lo que vale, unos rarísimos Juegos Florales. Ayuntamiento de Ciudad Real. Agosto 1939... Ciudad Real: Escuelas Graficas de la Diputación Provincial de Ciudad Real, 1939. 24x17 cm. 44 páginas; contiene fotografías de la reina del certamen, pajes, corte de amor, el "ilustre escritor D. Manuel de Góngora" (debe ser el profesor, poeta, dramaturgo, archivero y periodista granadino -fue redactor jefe de Blanco y Negro- del mismo nombre, nacido en 1889 y fallecido en Buenos Aires en 1953)  y "D. José Antonio Ochaita", sin duda el coplero y dramaturgo de género chico de Jadraque, Guadalajara. Me acudió por correo un esperado tratado feérico, el del clérigo escocés Robert Kirk, de quien ya hablé, La comunidad secreta (1692). ¿Y qué es lo que me gustaría leer si tuviera tiempo y dinero? La primorosa edición, única completa en castellano (casi cuatro mil páginas), por Atalanta, de las cuantiosas Memorias del erudito y libertino Giacomo Casanova, Premio Nacional de traducción 2010 para Mauro Armiño

Reseña de Cultura en La Mancha en el siglo XIX


Ha aparecido una elogiosa crítica a nuestro libro en el diario ABC.


Otra en Oretania Digital.


Otra en Aache, que elogia a los autores... :-)

Es absurdo llenar de ordenadores las aulas


Rosa Jiménez Cano, “Es absurdo llenar las aulas de ordenadores".  El País 30 ABR 2012. Artículo original con enlaces aquí.

Antes de dedicarse a la educación Richard Gerver (Londres, 1969) fue actor y publicista. En 2005 fue reconocido como mejor director de escuela de Reino Unido tras convertir un colegio conflictivo en un caso ejemplar de innovación. Su libro Creando las escuelas de mañana hoy se ha convertido en un manual de referencia, aunque su salto a la fama, más allá del ámbito académico, llegó a través de sus vídeos en YouTube, inspiradores y apasionados. En su propuesta la pasividad y el castigo dejan paso a la interacción y el placer de descubrir y conocer. Gerver ha participado en Madrid en The App Fest, un encuentro sobre desarrollo de aplicaciones, creatividad e innovación, y como ponente en el IX Congreso Mundial de Educación.

Pregunta: ¿Es tan importante la tecnología para los estudiantes?

Respuesta: Bastante porque está en su ocio, su hogar... Está en su rutina diaria, así que tendría que ser parte de su aprendizaje. Hay un matiz que no se debe olvidar, los niños no solo aprenden en la escuela. El aprendizaje informal se da a través de la tecnología, para que la parte formal tenga credibilidad no puede dejar de lado la tecnología.

P. ¿Qué papel juega el profesor en este nuevo entorno?

La inversión debe estar en la forma en que se usa la tecnología, sobre todo en el software y en material online.

R. Deben asumir que la era en que el profesor era el experto que sabía todo ya pasó. Eso ya es imposible en nuestro mundo. Para muchos educadores esto es un reto pero para otros es una pérdida de confianza. Hay que entender que el paradigma ha cambiado. Los profesores nos tenemos que ver como facilitadores, como expertos en ayudar a los jóvenes a entender conceptos complejos, de manera profesional, pero asumir que ahora adquieren conocimientos de muchas maneras. La clave está en hacer ver a alumnos que lo aprenden a través de la tecnología tiene un uso en la vida diaria, que sirve para su evolución. Los profesores han pasado de ser los que les dan conocimientos a los que les dan capacidad para aprender por sí mismos.

P. ¿Y cree que su propuesta se puede aplicar con los recortes del Gobierno?

R. Creo que sí. La transformación de la educación no requiere de una gran inversión. Estamos ante una transformación humana. El cambio está en conseguir atraer a los jóvenes a través de la emoción y la creatividad, usando la imaginación. Eso no cuesta dinero. Cuando se habla de nuevas tecnologías siempre nos quedamos en llenar las clases de ordenadores, pero es absurdo. En sus casas ya tienen aparatos más avanzados. La inversión debe estar en la forma en que se usa la tecnología, sobre todo en el software y en material online, que es mucho más barato que comprar aparatos que se quedan obsoletos.

P. ¿Quién debe proyectar ese software? ¿Las escuelas? ¿El gobierno?

R. El gobierno, no. Los profesores, que siempre tienen soluciones fantásticas para el día a día. Hay que devolver el valor del educador. Hay que promover La colaboración entre los desarrolladores de aplicaciones y los profesores, que son los que saben cómo exponer conceptos, razonar...

Los videojuegos sirven para aprender a colaborar, trabajar en equipo, resolver problemas.

P. Entonces, ¿desaparecerán los libros de texto?

R. Yo también me hago esa pregunta. Al igual que los periódicos, siempre tendrán un sitio, pero su futuro se lo están jugando ahora, en la forma que tienen de gestionar la llegada de las nuevas tecnologías. Los diarios deben mantener su calidad, su valor periodístico, pero hay que entender que ya no vale con dar una fotografía estática, sino que hay que añadir pequeños vídeos, una pequeña entrevista con el político que sea, un gráfico interactivo, la posibilidad de conversar con el redactor. El libro siempre tendrá su sitio, como objeto especial, es increíble, con su olor, tacto, estética... Sin embargo, la editoriales deben entender que su futuro está en subrayar la importancia de la experiencia de uso. Su futuro está en mezclar ambos formatos.

P. En los últimos días se ha destacado la aplicación Khan Academy para iPad, ¿la parece un buen ejemplo?

R. Sin duda. Ha demostrado que para enseñar hay que saber llegar a los alumnos. Si se accede a ellos desde una posición cercana, que entienden, todo fluye. Lo más importante de esa aplicación es que es profunda, pero los alumnos tienen la sensación de tener el control.

P. ¿Cree que los videojuegos pueden tener uso en la educación?

R. Lo creo firmemente. Una de las críticas que se hace a los chavales es que carecen de resiliencia (capacidad de superación), que se frustran rápido... No es cierto. En un videojuego se demuestra. Les matan y vuelven una vez al mismo punto y tratan de superarse, de resolver un problema. Si sacamos lo positivo de ese mundo para el aprendizaje habremos ganado mucho. Me parece cobarde decir que los videojuegos son malos y mirar para otro lado. Son una herramienta muy poderosa: sirven para aprender a colaborar, trabajar en equipo, resolver problemas...

P. ¿Y cómo recomendaría usarlos?

R. De una manera especial, porque lo que se vive, lo que se hace en primera persona, se recuerda mejor. Hay que encontrar el punto de conexión que una el entretenimiento con el conocimiento.

P. ¿Desaparecerán las pizarras?

R. Mi vaticinio es que cambiarán. El problema es que el equipamiento no cambia el sistema. Nos han llenado las clases con pizarras interactivas, muy bien, esperaban que eso hiciera el cambio, pero se han usado igual que las de tiza. Hay que cambiar la mente del profesor y entonces sí cambiarán los libros, la escritura...

P. En su propuesta, ¿cómo encajan los exámenes y las notas?

R. Volvamos al principio, cambiemos el enfoque. El problema es que tanto en Reino Unido como en España nos empeñamos en reinventar el sistema con el mismo final. Nadie se plantea que quizá el camino ya no debe llevar al mismo destino. Hace falta un nuevo camino educativo. El problema está en que los políticos se empeñan en llevarnos una y otra vez al mismo final. No necesitamos los mismos exámenes, ojo, no digo que no hagan falta, digo que no de esta manera. El mundo ha cambiado y las oportunidades que ofrece también. En España, por ejemplo, la tasa de desempleo juvenil es alarmante. Eso indica que hay algo mal en el sistema, no solo en la economía. Hay que enseñar a los alumnos a ser más flexibles, a crear sus propios trabajos, montar sus empresas, saber dar un servicio y menos a que terminen unos estudios y esperen que los contraten. Los profesores tenemos que enseñarles a ver huecos en el mercado para los que ellos creen un producto o un servicio. Así sí se genera riqueza.

Aplicaciones educativas

Pasó a la historia “la letra con sangre entra”. Ahora las lecciones se asumen tocando, con interacción, con pequeños incentivos simbólicos y muchas veces de forma compartida en tiempo real. Aquí una selección de aplicaciones para que aprender deje de ser un calvario:

Timeline World War 2. Supera, con creces, cualquier libro de texto o documental. Su autor es Dan Snow, conocido en Reino Unido por sus documentales de divulgación. Esta es su primera apuesta por el mundo de las aplicaciones pero cree firmemente que pueden cambiar la concepción de los libros de texto. Cuesta 7 euros y solo es para iPad.

Con los transportes aprendo.  Es una aplicación creada en España por Dada Company, centrada en mostrar a los más pequeños los diferentes medios de locomoción. Cuesta 2,39 euros y funciona tanto en iPad como en iPhone. De esta misma factoría es A la cama, una colección de cuentos para irse a dormir (también por 2,39 euros) que se mantiene entre lo más descargado para el teléfono y la tableta de Apple.

AB Math. Matemáticas en burbujas. Pensada para niños de entre 5 y 10 años permite superar niveles a medida que se mejora la destreza de cálculo. Mezcla el videojuego con el progreso. Cuesta 1,59 euros, pero también hay versión de prueba gratis.

Monkey Mind. Lleva a la pantalla los clásicos juegos de memorizar posiciones e imágenes. Se puede competir con otros e ir de nivel en nivel mejorando la retención visual. Hay versión gratis y de pago (1,59 euros).

GeoWalk. Recomendada a partir de 4 años, permite pasear por más de 500 lugares del globo terráqueo, con su historia, personajes, flora y fauna. Incentiva el aprendizaje a través de la competición con otros niños que también lo utilicen. Cuesta 79 céntimos.

El pueblo de las brujas.

En el volumen II de Vidas mágicas e Inquisición, de Julio Caro Baroja, el famoso antropólogo sobrino del novelista, con quien convivió en la casa-biblioteca-museo de Itzea, donde se guarda una de las mayores recopilaciones de libros sobre Ocultismo y Ars goetia de España, fruto del afán coleccionista y bibliófilo de don Pío, que de pío no tenía ni una pluma de gallina, en el volumen segundo, digo, se habla y muy extensamente, examinando casos y pormenores documentados, de los interminables pleitos sobre brujas y judaísmos varios a que dio lugar Daimiel, lugar de topónimo mozárabe y al que la arqueología asigna habitación desde al menos cuatro mil años, que ya es decir. Daimiel fue una mezcolanza tal de moriscos, godos, hispanorromanos mozárabes, judíos y váyate a saber, que la Inquisición de Toledo no los dejó en paz y entre los manchegos se ha hecho común aludir a este pueblo como el "Pueblo de las brujas". Ese es el origen de la denominación, ni más ni menos.

domingo, 29 de abril de 2012

La música del mundo, de Santiago Casero

Hay en Alcázar de San Juan un profesor de literatura al que se le da muy bien la narrativa; acaba de ganar un prestigioso premio de novela; se llama Santiago Casero González, y nació en Fuente el Fresno en 1964. Le he dedicado una entrada en la Wikipedia; es un maestro del relato corto, en el que ha logrado piezas tan interesantes como "Orfandad de los zapatos" y, como para muestra basta un botón, voy a copiar a continuación uno suyo justamente premiado:


La música del mundo

A qué negarlo, la orquesta no iba bien. Disonaba, como poco: faltaban algunos instrumentos esenciales cuyo silencio se sentía como un despojo, y los que estábamos, desafinábamos, no nos concertábamos salvo en el error, extraviábamos el derrotero de la melodía, hacíamos más ruido que nueces. Además, los músicos no acudíamos a los ensayos sino caprichosamente, dejándonos llevar por las razones erráticas de nuestro albur que defendíamos sin embargo  como si fueran inexcusables. Procedíamos, en fin, a nuestro antojo y sin remordimientos.

Algunos ejemplos: la percusionista, que hacía chocar los platillos siempre a destiempo, padecía de migrañas y de desengaños amorosos que la postraban indistintamente durante semanas; el oboe cuidaba de sus sobrinos por las tardes, y los miércoles y domingos prefería ver el fútbol por televisión a torturar su instrumento hasta la apnea; una porción importante de la ya de por sí menguada sección de viento amenizaba cada sábado bodas, funerales y corridas de toros en todos los pueblos a cincuenta kilómetros a la redonda.

Al principio, sin embargo, ciertos ayuntamientos y sociedades culturales de tercera división habían contratado los servicios de nuestra compañía, haciendo uso de la liberalidad de quien tira con pólvora del rey y tal vez seducidos por el pomposo título con que el director, no en vano apodado “Charanga”, la había bautizado: Moderna Orquesta Filarmónica Europea de Tajamontes (conocida rencorosamente en los alrededores de nuestro pueblo como “la Mofeta”).  No obstante, no tardó en cundir la venenosa especie de nuestra incompetencia y el teléfono un día dejó sencillamente de sonar. Y, aunque parecía imposible, todo empeoró todavía un poco más.

Los músicos, resentidos no tanto por el fracaso como por una imprecisa sensación de agravio para la que era imprescindible pasar por alto el concurso de nuestra propia ineptitud, empezamos a entregarnos a un rencor sordo y creciente que tenía la eficacia de la reciprocidad: la sección de cuerda boicoteaba las entradas de la de viento alargando más de lo necesario sus desafinados arpegios, y las tubas respondían entonces resoplando como cargueros cuando los violonchelos atacaban su partitura. Durante un ensayo, en medio de un basso continuo de Brahms tocado de verbena, el segundo violín intentó sacarle un ojo al violín primero con el hueso afilado de la punta de su arco. Poco después, una tarde ya colmada de rencores, al pianista le engrasaron los pedales y el impromptu sonó como cuando se purga una estufa chubesqui. Pero lo peor de todo era que el joven tañedor de lira flirteaba con toda desfachatez en pleno ensayo con la fagotista, a la sazón esposa del director, el cual, resistiendo como podía hasta el segundo movimiento, se dejaba finalmente caer sobre el atril sollozando, arrebatado por el desconsuelo. Devinimos en fin un cuerpo en descomposición. En cada convocatoria de ensayo de la orquesta contábamos bajas, incluso físicas, y era difícil no dejarse llevar por el desaliento de un espectáculo que se parecía cada día más a la franja de Gaza.

Un día, sin embargo, Charanga apareció con expresión enigmática. Tenía que decirnos algo pero quería que se lo preguntáramos.

–Han llamado –informó lacónico.

Al parecer la noticia de una orquesta en guerra se había extendido como una mancha de aceite y de pronto éramos necesarios por razones inesperadas. El director fingió despecho pero le delataba su sonrisa. Interesábamos por nuestra anomalía pero simularíamos no saberlo. Lo importante fue que volvieron los contratos, mejorados, multiplicados, espléndidos: todo el mundo quería contemplar al monstruo; los pueblos cercanos, ciertos ayuntamientos medianos de la provincia, la pequeña capital, todos ansiaban asistir al prodigio de una orquesta caótica que se atormentaba a sí misma. Lo cierto es que nosotros lo hacíamos sin esfuerzo, no sobreactuábamos, éramos unos artistas sinceros. Sencillamente nos odiábamos y, además, la naturaleza no había tenido a bien surtirnos de talento musical, bien lo sabíamos.

Y así, una tarde en que ensayábamos en medio del desbarajuste en que nos desenvolvíamos habitualmente, volvió a sonar el teléfono. Charanga corrió como siempre a descolgar el aparato, pero esta vez lo vimos palidecer, dijo: "sí, sí, sí", colgó y, mirándonos con lágrimas en los ojos, gritó:  "¡Viena!"

Actuamos en el concierto de Navidad, fue un éxito, el público se conmovió hasta la médula, como seguramente no lo había hecho jamás asistiendo a los conciertos de su engolada Philarmonica. Acaso nuestro fracaso les recordaba el cataclismo de sus propias vidas nunca afinadas del todo. No sé. Así llevamos ya ocho años, alrededor del mundo, como heraldos de la mediocridad. Lo cierto es que yo he pensado alguna vez en dejarlo, creyendo quiméricamente haber sido llamado a empresas mayores, sintiendo la extrañeza de triunfar fracasando. Pero sigo aquí, arrojando las baquetas de mi xilófono contra mis compañeros, que me devuelven cada vez el reproche de sus notas disarmónicas y sus miradas de resentimiento. A lo mejor lo que me gusta es que la orquesta, con su ruido, evoca la imperfección de un mundo que se pretende vanamente ordenado.

La Expo de Anaisabel

Mi hija mayor ha hecho su primera exposición de pintura en el sotanillo de la modesta cuanto selecta librería Birdy, situada al lado del tétrico museo Villaseñor, en la plazuela ante la Catedral cisterciense. Hasta ahora ha vendido cuatro cuadros de negro, plata y oro, que no está mal; la pena es que hubiera querido quedármelos: me gustaban en especial. Por descontado, agradezco a todos la molestia que habéis tenido en acercaros a gozar de nuestra estrechilla hospitalidad, porque en el sotanejo no cabíais los setenta y cinco que acudisteis, entre mesa de tapas, libros, invitados, trastos y el gordo padre de la artista, que desaloja no poco tonelaje según el injusto principio de Arquímedes. Salimos hasta en el periódico, no veas.

sábado, 28 de abril de 2012

El don Juan de don Juan Carlos.


La nómina (oficiosa) de conquistas e hijos naturales (5) del feo pero simpático rey se ha visto aumentada últimamente gracias a las investigaciones de Pilar Eyre y los chismorreos cibernéticos a que ha dado lugar: Lady Di, Julia Steinbush, Corinne Sayn-Wittgenstein, María Gabriela de Saboya, la condesa Olghina Nicolis de Robilant (exmujer de Robert de Balkany), de la que tendría una hija putativa, esto es, no reconocida; Sara Montiel, Bárbara Rey, "La decoradora balear" (según dicen una tal Marta Gayá, casada con un ingeniero que hizo el papel de Sancho Ortiz en La estrella de Sevilla y del que acabó divorciándose; la decoradora le habría dado al rey otra hija natural, y su relación habría durado unos quince años), Paloma San Basilio, otra Paloma que es modelo; "la actriz jovencita", "un par de amigas aristócratas de juventud", "otra de nuevo cuño", una de la que tuvo a un tal Alberto Bach Ramón (tampoco reconocido, pero que se le parece como una gota de agua a otra y fue dado en adopción con gestiones del propio Francisco Franco); análisis genéticos han demostrado también que una señorita belga, Ingrid Sartiáu, es su hermanastra y también hija del rey, que tuvo una relación con su madre, Liliane Sartiáu; también hay una italiana que le dio un hijo antes de casarse con Sofía y "otra más que iba contando por Madrid que estaba esperando un hijo suyo" etc. etc. etc. La lista, según la escritora, pasa de las mil quinientas; no está mal, aunque no llegue ni de lejos a las treinta mil de Georges Simenón, el caso patológico más grave de donjuanismo de los últimos tiempos. Los lugares escogidos por el Borbón para sus "cazas", no sólo cinegéticas, ya que eran excusa habitual para citarse con sus amantes junto con competiciones deportivas y otros actos, habrían sido una finca de Toledo, donde la reina e hijos lo pillaron en pelotas en 1976; otra extremeña a la que acudía en su helicóptero privado y una cala aislada, no lejos de Palma de Mallorca, donde se veía con la decoradora. Por demás, sólo hay que ver las fotos de la Corinne, capaz de tentar a todo un San Benito de Nursia, para apercibir el buen gusto del monarca, que no tiene la culpa de que le hayan seleccionado genéticamente desde hace siglos para ser una especie de verraco sultán sobrehormonado (siempre se escogía a las futuras reinas por su fertilidad, habida cuenta de la necesidad de descendientes que tiene toda monarquía). Y lo dejaremos aquí; el escritor colombiano Fernando Vallejo, que tiene a gala decir más (verdades) que nadie, ha añadido algunas cosillas que cualquiera puede consultar si andurrea por la Entrerred con un mínimo de curiosidad: sus cacerías en la Rumanía de Ceaucescu, por ejemplo, y [...] con lo que termino este escrito, monárquico, por supuesto: hay que acatar la ley, que obliga a hacer oídos sordos a todas estas infamias y mentiras de republicanos despreciables: el rey es un corderito inocente, víctima de mil quinientas lobunas mujeres, como sus, digamos, honorables, aunque dudosos, antepasados, por más que, la verdad, me parezca más inocente doña Sofía, esa mujer vegetariana. Ojalá le hubiera hecho caso a Agatha Christie cuando dijo: "Cásate con un arqueólogo. Cuanto más envejezcas, más te querrá".