martes, 31 de diciembre de 2024

Cine: Heretic, terror teológico

 Javier Ocaña, ‘Heretic’: la sonrisa de Hugh Grant provoca pavor, en El País, 31 de diciembre de 2024:

Hay películas de autores inteligentes y brillantes, y hay películas de gente lista, y esta la han hecho dos listos que se lanzan, para bien, al terror teológico

En una posible clasificación acerca de la habilidad, el conocimiento y la experiencia, y seguramente del mismo modo que lo que ocurre en la vida, hay películas de autores inteligentes y brillantes, y hay películas de gente lista. Heretic (Hereje) es la película de dos listos.

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Se llaman Scott Beck y Bryan Woods, nombres no mayoritariamente conocidos, ambos de 40 años, siempre cercanos al cine de terror, con tres largometrajes, sin demasiado recorrido como directores, pero con un notable guion que dio pie a una estupenda película convertida en saga: Un lugar tranquilo (2018). La pareja creativa, dos amigos de toda la vida criados en Iowa, compañeros de universidad de cine, ha dado un golpe sobre la mesa con su cuarto trabajo tras la cámara: un thriller psicológico que desemboca en el terror, escrito con una enorme sagacidad, de apenas tres personajes y desarrollado en un único espacio, que viene acompañado de una decisión astuta, pero tan coherente que parece imposible que no se le hubiera ocurrido a nadie antes: que los mohínes, los tics, las caídas de ojos, las sonrisas y los leves tartamudeos de Hugh Grant en sus maravillosas comedias románticas podían servir para dar miedo.

Dicho así, parece incluso lógico (y su papel en Paddington 2 ya lo apuntaba), pero solo Beck y Woods han sabido verlo hasta estos extremos. Así, Heretic está tan asentada en un libreto lustroso como en una decisión de reparto admirable. Una película de terror teológico, y el concepto ya se las trae (para bien), que desarrolla un encuentro con infinitas posibilidades dramáticas, religiosas, terroríficas y hasta cómicas (que de todo ello tiene el triángulo): el de un tipo solitario obsesionado con las religiones, y un par de adolescentes mormonas, de esas que van por las casas y las calles con la chapita con su nombre, sus sencillos uniformes, su sonrisa de paz y sus interioridades seguramente complejas, intentando convencer al personal de las increíbles bondades de su Movimiento de los Santos de los Últimos Días.

El perspicaz diálogo inicial de las dos chicas, sentadas en un banco y prestas para un día de proselitismo vecinal, va poniendo en su sitio el insólito tono de Heretic: entre el conocimiento profundo del ser humano y la más efervescente de las gamberradas juveniles, su conversación sobre los condones talla XXL se configura como un inicio de bendita procacidad. Tan desvergonzada como para que durante buena parte del relato estemos mucho más cerca de las teorías del villano Grant que del par de angelicales coprotagonistas.

Todo ello desde una esencia teológica, y a través de un elevado concepto que da que pensar mientras nos divertimos con la interpretación de Grant (y de las jóvenes Sophie Thatcher y Chloe East, que también están magníficas): el de la iteración; es decir, volver una y otra vez a lo ya hecho. Una noción que se acomoda a cada una de las religiones de la historia (en realidad, la misma), y también a otros grandes conceptos procedentes de la cultura popular, con la que Beck y Woods juegan a la perfección con ese aire de listilla traviesa que tiene toda la película. Y ahí el diálogo entre los parecidos de tres canciones de The Hollies, Radiohead y Lana del Rey se lleva el premio gordo de la lotería de la perspicacia a la hora de establecer paralelismos llamativos.

Eso sí, llegado el último trecho, el del terror físico, Heretic decae hasta lo convencional. Aparente historia de encierro, con excelente cadencia hasta su tramo final, algo reiterativo y complaciente, el trabajo de Beck y Woods aún posee una guinda más, justo la que envuelve conceptualmente el espectáculo: la relevancia del control. En nuestras sociedades, en nuestras vidas y en nuestras mentes.

Heretic (Hereje)

Dirección: Scott Beck, Bryan Woods.

Intérpretes: Hugh Grant, Sophie Thatcher, Chloe East, Elle McKinnon. 

Género: terror. EE UU, 2024.

Duración: 110 minutos.

Estreno: 1 de enero.

Cine: Burroughs, Queer, Craig y la ayahuasca, estreno

 Elsa Fernández-Santos, ‘Queer’: un formidable Daniel Craig evoca las luces y sombras de William Burroughs, en El País, 31-XII-2024:

La nueva película de Luca Guadagnino recrea a través de una fabulosa escenografía los años latinoamericanos de uno de los grandes profetas de la contracultura

Sobre el papel resultaba chocante la elección del actor británico Daniel Craig para interpretar al escritor estadounidense William S. Burroughs, figura medular de la contracultura, considerado, a su pesar, padrino de demasiadas cosas: la generación beat, el punk-rock, la experimentación con las drogas y hasta la posesión de armas. Tal vez a Craig le sobra músculo para interpretar a un yonqui como Burroughs, pero con su formidable trabajo en la adaptación de Luca Guadagnino de la novela corta Queer, el actor hace suyas las paradojas, la inseguridad y las rarezas, el humor y, en fin, el fiero hermetismo de uno de los escritores más influyentes de la segunda mitad del siglo XX.

Daniel Craig: “No hubiera podido protagonizar ‘Queer’ durante los años en que hice de James Bond”

La primera novela de Burroughs, Yonqui (1953), se publicó después del episodio que marcaría su vida y su obra literaria: la muerte por un disparo en la frente de su segunda esposa, Joan Vollmer, cuando, ante de unos amigos la pareja —pasada de alcohol y drogas— decidió jugar a Guillermo Tell. Asesinato, suicidio o accidente, Burroughs escribió Queer en 1952, en las semanas de espera del juicio en México por la muerte de Vollmer. No la publicaría hasta tres décadas después, en 1985. En la introducción escrita en los ochenta, el escritor revelaba dos aspectos clave: que todo el libro pivota alrededor de un acontecimiento del que no se habla, la muerte de Vollmer, y que fue ese suceso lo que le convirtió en escritor. Según Burroughs, si Yonqui es un libro sobre la heroína, Queer lo es sobre el síndrome de abstinencia.

Artefacto autobiográfico, la novela —y la película— se centra en la atracción, cortejo y obsesión del expatriado William Lee, oscuro álter ego del escritor, con un escurridizo veterano de la Marina 16 años más joven, Eugene Allerton (inspirado en Adelbert Lewis Marker e interpretado desde un lugar pulcro y frío por Drew Starkey). Esa relación y la del escritor con su homosexualidad y sus adicciones centran una adaptación que bebe también de Las cartas del yagé, dirigidas a Allen Ginsberg (caricaturizado en la película por un Jason Schwartzman con sobrepeso) alrededor de su experiencia con la ayahuasca.

Elegir a Craig no es el único riesgo que asume Guadagnino en una película mucho más descarnada y adulta que la tenística Rivales, estrenada también este año. Si David Cronenberg apelaba al Tánger de Burroughs en su adaptación de El almuerzo desnudo (1991), el director italiano despliega en Queer una fabulosa fantasía latinoamericana. Rodada en los estudios romanos de Cinettità, toda la escenografía de la película es un espectacular artificio. Guadagnino recrea el México modernista de los años cincuenta con una paleta de postal vintage que, desde el mismo arranque, juega al fetichismo y los anacronismos, especialmente en una banda sonora que pasa de Nirvana a New Order.

Ese despliegue de decorados, vestuario y objetos subraya el dramatismo líquido de Craig, envuelto en sudor y semen. Su Burroughs no es el viejo profeta que con retranca hacía un cameo en Drugstore Cowboy (1989), de Gus Van Sant, sino un outsider herido, tocado por un oculto romanticismo, que Craig encarna con su encantadora rudeza, empapado en alcohol y opiáceos. En el viaje final en busca de los secretos de la ayahuasca (con una Lesley Manville irreconocible como chamana y el cineasta argentino Lisandro Alonso como su compañero, en medio de la selva) Guadanino propone a un Burroughs enfangado en su amor imposible. El director resuelve esa catarsis con un epílogo en forma de pesadilla surrealista cuyo giro sobre la verdad oculta de Burroughs resulta discutible.

Queer

Dirección: Luca Guadanino.

Intérpretes: Daniel Craig, Drew Starkey, Jason Schwartzman, Lesley Manville. 

Género: drama. Italia, 2024.

Duración: 135 minutos.

Estreno: 1 de enero de 2025.

Más cerca del origen de la vida. Investigación hispanoalemana descubre protocélulas.

 Manuel Ansede, "Un experimento recrea el mundo sin vida y surgen protocélulas, un paso previo a los seres vivos: “No hay un soplo divino”, en El País, Ciencia, Geología, 30 de diciembre de 2024:

Los investigadores, de un laboratorio español, observan por primera vez la aparición de compartimentos junto a los ingredientes básicos de los organismos

El geólogo Juan Manuel García Ruiz cuenta todavía asombrado que él y sus colegas han creado “un protomundo” en su laboratorio, a apenas 1.500 metros de la playa de La Concha, en San Sebastián. Suena trascendental, y lo es, pero se trata de un pequeño recipiente transparente, de tres litros, en el que básicamente han metido un vaso de agua, metano, nitrógeno y amoniaco, añadiendo descargas eléctricas para imitar el salvaje ambiente de la Tierra primitiva. Es una versión más del célebre experimento de Stanley Miller, un químico estadounidense de 22 años que en 1952 demostró que era sencillo crear los ladrillos básicos de los seres vivos en ese caldo primigenio. García Ruiz, sin embargo, se ha topado con una sorpresa mayúscula. En su frasco también han surgido “protocélulas”, unas estructuras que considera la antesala de la vida. “Es alucinante”, proclama.

El investigador, nacido en Sevilla hace 71 años, relata que su experimento apenas duró dos semanas. Enseguida se formó una capa superficial, como la nata en la leche, y el agua clara se volvió de color marrón amarillento. Las imágenes al microscopio son desconcertantes. Aparecen multitud de diminutas estructuras curvilíneas, que cualquier observador atribuiría a seres vivos, pero no lo son. Son simplemente moléculas autoorganizadas.

“Siempre nos hemos aproximado al origen de la vida siguiendo el texto bíblico, como si hubiera un soplo divino, un momento en el que ya es irreversible. Lo que nuestro estudio sugiere es que no ha debido de ser así, sino que esto es una evolución química de millones de años, absolutamente azarosa, como la evolución biológica posterior, y que va aumentando la complejidad con el tiempo. Puede llegar a estructuras autoorganizadas y, en algunos casos, a estructuras autoensambladas, como la vida”, expone García Ruiz. “Este tipo de protomundos deben de existir en miles de millones de planetas en el universo. Y esos protomundos pueden llegar a algo tan complejo como la vida o a nada. No hay un diseño inteligente, no hay un soplo divino, pero tampoco hay ninguna reacción fundamental”, subraya el geólogo, del Donostia International Physics Center.

El animal que perdió los genes necesarios para tener un corazón humano

El veinteañero Stanley Miller escribió sus resultados en una decena de párrafos en febrero de 1953 y cambió la forma en la que la humanidad se veía a sí misma. Mostró que bastaban tres gases, agua y descargas eléctricas para crear en el laboratorio aminoácidos, los componentes de las proteínas, que son las máquinas biológicas que forman la materia viva. El equipo de Juan Manuel García Ruiz ya repitió el experimento de Miller en 2021, pero cambió el recipiente original de vidrio por uno de teflón. Su conclusión fue una noticia que dio la vuelta al mundo: allí no surgió ningún ladrillo de la vida. La sílice —un mineral formado por silicio y oxígeno— presente en el vidrio era esencial. El año pasado, un consorcio encabezado por García Ruiz recibió 10 millones de euros de la Unión Europea para estudiar el papel de la sílice en el origen de la vida.

El nuevo experimento ha generado aminoácidos y también las cinco nucleobases que son el ingrediente fundamental del ADN, pero la gran novedad es la aparición simultánea de esas “protocélulas”. El geólogo explica que son una especie de vesículas huecas, que compartimentan el espacio encerrando los ladrillos de la vida y facilitando que reaccionen entre ellos, un paso clave en aquel inmenso océano primitivo. “Estas protocélulas también debieron aparecer en el experimento de Miller y en los posteriores, pero nadie las había buscado hasta ahora”, sostiene García Ruiz, que ha liderado la investigación junto a su colega alemán Christian Jenewein, en su laboratorio del Donostia International Physics Center, en San Sebastián. DIPC

Sus resultados implican que la vida terrícola podría haber surgido cientos de millones de años antes de lo que se pensaba, durante el Hádico, el periodo geológico que comenzó hace 4.600 millones de años, con la formación del planeta Tierra, y finalizó hace unos 4.000 millones de años. García Ruiz destaca que sus “protocélulas” están formadas, con ayuda del burbujeo, por unidades repetidas de ácido cianhídrico, una sencilla molécula con un átomo de hidrógeno, otro de carbono y otro de nitrógeno. “Hay varios estudios que sugieren que a partir de esos polímeros de ácido cianhídrico se puede crear todo, todo lo que necesitas para llegar a los ladrillos básicos de la vida”, apunta el geólogo. Su estudio se publica este lunes en la revista PNAS, de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos.

El biólogo mexicano Antonio Lazcano recuerda que, hace justo 100 años, el científico soviético Aleksandr Oparin publicó su revolucionario libro El origen de la vida, en el que defendía la hipótesis de que los primeros organismos fueron el resultado de la evolución química de moléculas en el caldo primigenio de la Tierra primitiva. En plena Guerra Fría, el joven estadounidense Stanley Miller se subió a los hombros del soviético. “El mérito del trabajo de García Ruiz es el haber seguido la evolución de moléculas sencillas hasta la formación de complejas estructuras microscópicas en un mismo sistema”, aplaude Lazcano, fundador del Laboratorio de Origen de la Vida de la Universidad Nacional Autónoma de México.

El investigador mexicano, sin embargo, es cauteloso. “Yo no las llamaría protocélulas, porque eso sugiere una continuidad evolutiva que está lejos de demostrarse, y que no corresponde con su composición química”, señala. “Hacen bien en escribir que pueden haber sido microrreactores que permitieran otras reacciones, pero aún estamos lejos de la construcción de una secuencia detallada y realista de la evolución que llevó de los componentes inorgánicos y las moléculas de la Tierra prebiótica a los primeros organismos, entre otras razones, porque aún no nos ponemos de acuerdo en cuál podría ser una buena definición de las primeras formas de vida”, advierte Lazcano.

El propio García Ruiz recalca esa incertidumbre. “Yo diría que la conclusión de nuestro trabajo es que, hoy en día, la diferencia entre lo vivo y lo no vivo es menos nítida que nunca, tanto morfológicamente como químicamente”, apunta el geólogo, que también es investigador emérito del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra (CSIC), en Granada, donde su equipo realizó parte de los experimentos. García Ruiz alerta de que las misiones espaciales traerán en los próximos años rocas de Marte y podrían detectarse en ellas aminoácidos, las nucleobases del ADN e incluso estas “protocélulas”, pero eso no significará que se hayan descubierto rastros de vida extraterrestre.

El filósofo de la biología Kepa Ruiz Mirazo, experto en el origen de la vida y los modelos protocelulares, también aplaude el “excelente trabajo” de García Ruiz. “La relevancia y el interés específico de esta investigación, más allá de situar los primeros pasos hacia la vida en épocas muy remotas, radica en que la síntesis de moléculas orgánicas a la Miller va aquí acompañada de la formación de compartimentos con un tamaño, morfología y topología similares a los de una célula”, resalta Ruiz Mirazo, de la Universidad del País Vasco.

“Queda por resolver —y espero que este grupo aborde ahora el reto de demostrarlo— si ese tipo de estructuras supramoleculares cerradas y huecas pudieron acoplarse a alguna química prebiótica con la que coevolucionar hacia formas de organización realmente protocelular, estableciendo mecanismos de intercambio de materia y energía con su entorno”, advierte Ruiz Mirazo. “Desde mi perspectiva, la encapsulación de precursores biomoleculares, aunque sí es necesaria (como defienden los autores del artículo), no es por sí misma condición suficiente para que un compartimento sea concebido como protocélula. No obstante, así avanza la ciencia, en todos sus campos: cuanto más significativo sea un logro, más cuestiones abiertas plantea a su alrededor. Seguir investigando por esta senda, sin duda, ampliará horizontes en la búsqueda de nuestros orígenes más profundos y lejanos, como entidades biológicas que somos”, opina este investigador.

El geólogo Juan Manuel García Ruiz prepara una expedición en 2026 a Kenia, al Valle del Rift, un paraje que considera relativamente similar al de la Tierra primitiva, con lagos alcalinos y sílice en abundancia. Mientras tanto, su grupo continuará repitiendo el experimento de Miller en nuevas versiones, por ejemplo, cambiando la temperatura y añadiendo ingredientes, como el azufre, el fósforo y el monóxido de carbono. “Vamos a extender el tiempo y vamos a empezar a cocinar, a ver qué pasa”, anuncia.

Los clientes de planes de pensiones podrán retirar de golpe 64.000 millones desde el miércoles

 Miguel Moreno Mendieta, "Los clientes de planes de pensiones podrán retirar de golpe 64.000 millones desde el miércoles", en Cinco Días, 31 de diciembre de 2024:

Los bancos temen una salida masiva de dinero, pues la normativa permite retirar los fondos aportados antes de enero de 2015 y que suponen más de la mitad del total

Los planes de pensiones afrontan una prueba de fuego a partir del 1 de enero de 2025. Por primera vez desde que se creó la figura hace 38 años, sus dueños podrán retirar de golpe el dinero que tienen acumulado. Tan solo con una condición, que las aportaciones tengan una antigüedad de más de 10 años. Esto se traduce en que, desde el miércoles, estarán totalmente disponibles 64.000 millones de euros para rescatar del plan a la cuenta corriente. Es justo la mitad de todo el patrimonio que hay acumulado en estos vehículos de ahorro para la jubilación.

Este pequeño cambio legal puede ser muy importante para algunas personas. Es el caso de Pilar, una profesora interina que atraviesa una situación económica complicada. “Tengo varias deudas que me hacen llegar muy justa a fin de mes, pero dentro de unos días voy a poder rescatar una buena cantidad de dinero que había metido hace años en un plan de pensiones, y que me permitirá cancelar varios créditos. Para mí va a ser un alivio”, explica.

Fue Mariano Rajoy quien impulsó un real decreto en 2018 que modificó uno de los aspectos esenciales de este tipo de producto financiero, para mejorar su liquidez y hacer más atractivas las aportaciones. La concepción original de los planes de pensiones los configura como una vía de ahorro para acumular recursos que permitan completar la pensión pública: la persona va metiendo dinero poco a poco y, hasta ahora, no podía rescatarlo si no alcanzaba la edad legal de jubilación. Para que este proceso de ahorro fuera llevadero, el importe que se va añadiendo al plan se descuenta de la base imponible del impuesto de la Renta. Si alguien ganaba 35.000 euros al año y aportaba a su plan 3.000 euros, solo paga IRPF por 32.000 euros. A cambio, al llegar a los 65 años y empezar a rescatar el plan de pensiones, ese dinero tributa como una renta del trabajo, igual que un salario. Así que, a fin de cuentas, se trata de un diferimiento fiscal.

Ahora, toda de esta concepción del plan como previsión social complementaria va a cambiar. Cualquier partícipe puede acudir a su banco y reclamar el reembolso de aquellas aportaciones anteriores al 1 de enero de 2015, junto con los rendimientos que estas hubieran generado. De acuerdo con cálculos sectoriales, este importe supera los 64.000 millones de euros, lo que supone un 51% de todo el dinero acumulado en planes.

En puridad, este no es el primer supuesto de liquidez excepcional, pero sí el más extendido —afecta a todos los dueños de planes— y el más diferencial. De hecho, en los últimos años, los sucesivos Gobiernos han permitido retirar el dinero de los planes en caso de situaciones especiales: enfermedad grave, desempleo de larga duración, riesgo de desahucio, enfermos de covid-19 o damnificados por el volcán de La Palma y la dana de Valencia. Estas excepciones han hecho que cada ejercicio salgan entre 150 y 300 millones de euros de los planes. Un flujo pequeño comparado con el gran caudal que podría abrirse ahora con el supuesto especial de los 10 años de antigüedad.

Inquietud sectorial

En los bancos, que controlan mayoritariamente el sector de los planes de pensiones, hay una cierta inquietud porque a partir de enero pudiera registrarse una retirada masiva del dinero depositado en este producto. Durante mucho tiempo, la asociación de las gestoras de fondos de inversión y planes de pensiones (Inverco) ha reclamado que se revisara este supuesto especial de liquidez “porque desvirtúa la figura del plan de pensiones”, pero ha acabado dándose por vencida y defendiendo que el impacto será pequeño. Cuando la medida se aprobó, se pensaba que al tener una ventana fija de liquidez a los 10 años la figura se haría más atractiva, porque el dinero no tendría que estar indisponible durante tanto tiempo. Pero la figura no ha acabado de despegar.

Desde el sector se mira ahora el equivalente a los planes que existe en el País Vasco —las denominadas Entidades de Previsión Social Voluntaria, EPSV— en las que ese supuesto de rescate con 10 años de antigüedad está vigente desde 2016. En este caso, las retiradas por este motivo han sido testimoniales. Sin embargo, en una figura similar de Reino Unido, la incorporación de esta ventana especial de liquidez sí que produjo la salida de mucho patrimonio.

Uno de los frenos que tendrá el rescate total del dinero de planes es el fiscal. El dinero proveniente de la venta de la participación en un plan de pensiones computa como renta del trabajo en el IRPF y se le aplica el tipo marginal. Así, a un empleado con un sueldo de más de 60.000 euros que rescate su plan, tendrá que pagar impuestos con un tipo marginal del 37%, el vigente para su tramo de renta. De este modo, si sacara de golpe 50.000 euros, 18.500 serían para Hacienda. Paula Satrústegui, socia de asesoramiento patrimonial de Abante, explica que “a no ser que sea estrictamente necesario o fiscalmente eficiente por no tener otras rentas, el dinero aportado a planes de pensiones no debería de ser rescatado antes de la jubilación”. En todo caso, el impacto fiscal de rescatar de golpe el plan de pensiones ocurre igualmente si se espera a la jubilación.

Lo peor de la llegada de este nuevo supuesto de liquidez es que llega en un momento muy difícil para los planes de pensiones. El intento del Gobierno de fomentar los planes empresariales en detrimento de los individuales le llevó a fijar una aportación máxima en los primeros de solo 1.500 euros al año. Eso ha hecho que hayan dejado de entrar mucho dinero a esta figura. De hecho, entre enero de 2021 y septiembre de 2024 han salido 3.100 millones de euros más de los que han entrado. Si el patrimonio total, que ahora asciende a 126.000 millones de euros, ha continuado creciendo es exclusivamente por la revalorización de las inversiones ya realizadas en los planes.


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Alice Munro y el hombre del saco. Elvira Lindo.

 Alice Munro y el hombre del saco. Elvira Lindo, 31 dic 2024.

Lo terrible del abuso sexual a menores es siempre el silencio que se genera a su alrededor, todos los que saben y callan

Una de esas singulares mañanas del Madrid vacío de agosto tomamos café. Somos amigas desde mucho antes de que ella me contara el abuso que durante años sufrió de niña a manos de su padrastro. Eso significa que nuestra amistad no se cimienta sobre ese hecho pavoroso, sino por pura complicidad. No soy su terapeuta, no puedo salvarla, incluso en ocasiones me ha resultado difícil escuchar. Es necesario decirlo porque aunque ahora pareciera haber un consenso sobre el beneficio de la escucha no siempre es fácil. Recuerdo las palabras de la terapeuta Mariela Michelena al respecto: “Incluso quienes estamos entrenados para sumergirnos en la sordidez debemos asomar la cabeza de vez en cuando para tomar aire”. En algún momento de la conversación sale el nombre de Alice Munro, cómo no. Cuántas veces hemos diseccionado sus relatos como si los personajes fueran de carne y hueso. Las dos hemos usado sus cuentos de una u otra manera como material literario o terapéutico. Mi amiga me confiesa que ha leído lo aparecido en prensa solo por encima. Lo terrible, siempre dice, es el silencio que se genera en torno al abuso. Cuando la víctima encuentra a alguien que salga en su defensa esa herida puede aliviarse, pero la realidad nos dice que una mayoría de los menores abusados temen ser avergonzados, culpados u observados como si hubiera algo monstruoso en su corazón. No, me dice, no podré seguir trabajando con sus textos. Inevitablemente, la figura de su madre se funde con la de Munro: mujeres que, conocedoras de la agresión, siguen compartiendo el lecho con el violador de la hija. Antes de entrar en la historia, vayamos con un dato esclarecedor que nos dejó este año un estudio australiano de alto nivel con casi 60.000 participantes: entre el 20% y el 40% de los trastornos mentales podría erradicarse si se atajara el maltrato infantil.

Cuando en julio apareció en el Toronto Star el testimonio de Andrea Skinner, hija pequeña de Munro, sobre la complicidad de su madre con el agresor que la violó desde los nueve años, en España, adiestrados como estamos a la gresca, nos lanzamos a opinar como si se tratara de tomar partido. Desde quien condenaba su obra hasta quien eximía a la escritora de toda responsabilidad; desde quien temía su cancelación hasta quien tachaba de puritanismo que sus cuentos sean leídos hoy de otra manera. Pero lo interesante es que en estos meses en distintos medios, del Toronto Star a The New York Times, han ido apareciendo ensayos magníficos que nos permiten conocer la historia de los Munro, algo que bien pudiera servirnos, si leemos serenamente, para adoptar nuevas perspectivas sobre un asunto del que sabemos poco y opinamos mucho. El último trabajo, escrito por Rachel Aviv, cronista que incide en asuntos de salud mental, es un riguroso ensayo publicado en The New Yorker que ojalá se convierta en un libro.

Los hechos referidos comienzan en 1976, cuando la pequeña Andrea pasa las vacaciones con su madre y Gerald Fremlin, hombretón atractivo a la antigua usanza, tan divertido como propenso a la ira, seductor y aficionado a las bromas sexuales, que comparte sin rubor con una niña a la que hace sentirse cómplice. A pesar de la extrañeza que se palpa en el ambiente, Munro deja a Fremlin al cuidado de la pequeña y ahí comienza una serie de agresiones que duran hasta la adolescencia de Andrea. De vuelta a la casa del padre, la pequeña cuenta el secreto a su hermanastro, este a la madrastra y la madrastra al padre, Jim Munro, que impone el silencio por considerar que la criatura puede haber mentido. El silencio se rompe en 1992. Andrea tiene 26 años cuando se lo cuenta por escrito a su madre porque no se atreve a decírselo en persona. Alice Munro abandona entonces el hogar conyugal y reacciona ante su hija victimizándose, como si se enfrentara a una infidelidad. En esos primeros momentos de desesperación, Munro le confiesa a su hija que ya había tenido noticias de agresiones a otras niñas, pero lo que a Andrea la deja sin aliento es que su madre alberga desde hace tiempo la sospecha de que Fremlin pudiera ser el autor de la violación y asesinato de Lynne Harper, una niña cuyo crimen, sucedido en 1959, sigue sin resolverse. Como respuesta a la confesión de Andrea, Fremlin escribe varias cartas a los padres culpando a la niña de haberlo seducido y amenazando con hacer públicas fotos de la pequeña en poses provocativas.

“Me he enterado demasiado tarde”, se excusa Munro, “y lo sigo queriendo”. Vuelve entonces con su pareja, y los Munro harán como tantas familias: fingir que nada ocurrió. A Andrea le ocurre como a muchas víctimas de abuso: siente que es ella la que ha perturbado la convivencia y acepta ese pacto hasta que en 2002, ante el nacimiento de sus gemelos, se aviva en ella el trauma que nunca ha dejado de estar latente. Le dice a su madre que no permitirá que los niños estén cerca del individuo, y Munro replica lo inconveniente que es para ella hacerle una visita ya que no sabe conducir. Esa dependencia misteriosa de una mujer tan dotada intelectualmente como Alice Munro nos revela lo complejo de una personalidad que en la ficción muestra un férreo control del argumento y en la vida real se declara torpe e incapaz. Será la última vez que hablen.

En 2005, Andrea lee cómo su madre elogia al padrastro en una entrevista y decide reunir las cartas autoinculpatorias del agresor y entregarlas en comisaría. Cuando la policía se presenta en casa de Fremlin, Munro tacha a su hija de mentirosa. Pero eso no evita que Fremlin deba presentarse ante el juez. Dado que Andrea no tiene interés en que vaya a la cárcel se llega a un acuerdo: dos años de libertad condicional y una donación a un centro de víctimas de abuso sexual. Fremlin estimará esta compensación en 10.000 dólares. Aunque por las salas del juzgado deambula la prensa, nada aparece en los periódicos. Andrea se descorazona. Tiene claro que a nadie le parece buena idea que el nombre de la gran escritora sea manchado por un asunto tan turbio. Alice y Gerald siguen unidos. Una secta de dos, según las hijas.

Conforme se ha ido reconstruyendo la historia de este monstruoso silencio aparecen testimonios de quienes lo sabían, y resultan ser muchas las personas que estaban al tanto: editores, periodistas, agentes, escritoras, policías, jueces, familia. Así que el marido de una gloria nacional es condenado a no acercarse a menores de 14 años y todo se reduce a un cuchicheo social que protege al agresor y a quien le da cobijo. Mientras que en la realidad hay un extremo control sobre este secreto vergonzoso, en los cuentos de Alice Munro van desfilando criaturas violadas, madres negligentes, rivalidades entre mujeres maduras y niñas por el amor de un hombre grosero, similar al modelo real. Son muchos los relatos, magistrales sin duda, que pueden ser leídos con esta perspectiva. Open Secrets sería un gran ejemplo.

Me cuenta el psiquiatra Guillermo Lahera que algunas personas con deterioro cognitivo, especialmente las que han vivido controlando de manera más neurótica su presencia social, se muestran en los primeros momentos de la enfermedad propensas a la desinhibición. Así parece que ocurrió con Munro, cuando en primera fase del alzhéimer le dijo a su hija Jenny: “¡Qué cruel por mi parte no librarme de él”. O “yo no quería a ese pedófilo”. Pero lo que ella no se atrevió a resolver, por dependencia insana, por proteger una reputación duramente lograda o por las dos cosas a la vez, lo han hecho sus hijas, arropando a la hermana herida. Nunca se curará la rabia de Andrea hacia su madre. El hombre del saco que fue Gremlin escribió a Jenny, la mediana: “Tu madre será una pirada, pero es una gran escritora”. En esos términos groseros hablaba de Munro el hombre que ella se empeñó en proteger.

viernes, 27 de diciembre de 2024

Manifiesto de Luigi Mangione

Manifiesto de Luigi Mangione

12 de diciembre de 2024

Luigi Mangione 26 años, es el pistolero enmascarado que la semana pasada sacó tranquilamente una pistola equipada con un supresor en una calle del centro de Manhattan y asesinó a Brian Thompson, director ejecutivo de United Healthcare. El lunes fue detenido en Altoona, Pensilvania, después de que un empleado de un McDonald’s lo reconociera y llamara a la policía. Los agentes dijeron que lo encontraron con una identificación falsa, un arma similar a la que se veía en el video del asesinato y un manifiesto en el que denunciaba al sector de la atención médica. El texto de la noticia ha sido descuartizado y fragmentado, sesgado y harto manipulado. Acabo de volver de estar ingresado en un hospital de la sanidad pública por un peligroso abceso, así que estos temas me tocan muy directamente. Por eso he aquí mi traducción de dicho manifiesto:

«Para los federales esto lo haré breve, porque respeto lo que hacen por nuestro país. Para salvarlos de una larga investigación, diré llanamente que no trabajé con otros. Fue algo meramente trivial: un poco de ingeniería social básica, diseño de computación elemental y mucha paciencia. El cuaderno de canutillo, si está a mano, contiene algunas notas desordenadas y una lista de quehaceres que iluminará lo esencial del asunto. Mi técnica está bastante oculta porque trabajo como ingeniero, así que no hay mucha info al respecto probablemente. Pido disculpas por cualquier conflicto traumático, pero había que hacerlo.

Francamente, estos parásitos simplemente lo esperaban. Un recordatorio: los Estados Unidos tienen el primer lugar como el sistema de salud más caro del mundo y, pese a eso, estamos categorizados duramente en el puesto 42 en expectativas de vida. ‘United Healthcare’ es -de manera incomprensible- la compañía más grande en los Estados Unidos de América para el mercado capitalista, solamente por detrás de Apple, Google, Walmart. Ha crecido y crecido, pero... ¿Y nuestra expectativa de vida? No, la realidad es [ilegible] ellos simplemente se han vuelto demasiado poderosos y continúan abusando de nuestro país para su inmensa ganancia, porque el público americano les ha dejado hacerlo. Obviamente, el problema es más complejo; pero yo no tengo espacio y, con franqueza, no pretendo ser la persona más cualificada para ofrecer una argumentación completa. Pero muchos han desvelado la corrupción y la avaricia (ej.: Rosenthal, Moore) décadas atrás, y los problemas, simplemente, persisten. Ya no es este un problema de desconocimiento, y claramente lo que existe hoy es un pulso de poderes. Evidentemente, soy el primero en enfrentarme con brutal honestidad.»

[Solo tiempo después el manifiesto se mostró completo:]

La segunda enmienda significa que soy mi propio director ejecutivo y comandante en jefe de mi propio ejército. Yo autorizo mi propio acto de defensa personal en respuesta a una entidad hostil que haga guerra contra mí y mi familia. Nelson Mandela dice que ninguna forma de violencia puede justificarse; Martin Luther King dice que la violencia nunca trae paz permanente; Gandhi dice que la no violencia es el poder más grande disponible para la humanidad. Esos son los que te dicen que son héroes; esos son nuestros revolucionarios. Sin embargo, ¿no es eso acaso ser capitalista? La no violencia mantiene el sistema funcionando a toda velocidad. ¿Qué nos ha dado? Mírate en el espejo: cada uno de nosotros es nuestro propio director ejecutivo. Tú debes decidir qué toleras y qué no. No sé cuándo vendrán a por mí; lo resistiré a cualquier precio. Por eso sonrío a través del dolor.

Diagnosticaron a mi madre con una neuropatía severa cuando tenía 41 años. Dijo que comenzó hace 10 años, con una sensación de ardor en los pies y ocasionalmente punzadas agudas. Incluso ir del sofá a la cocina para prepararse su propio almuerzo se convirtió en un gran esfuerzo. El primer médico dijo que era psicosomático, que no había nada mal, que necesitaba relajarse, desestresarse y dormir más. El segundo médico dijo que era un nervio comprimido en la columna y necesitaba una cirugía que costaría $10,000. El tercer médico realizó un estudio de conducción nerviosa, resonancia magnética, análisis de sangre... Cada prueba costó entre 800 y $1.200 y alcanzó el deducible de 6.000 de su plan de United healthcare en octubre. Luego el médico se fue de vacaciones y mi madre no pudo retomar las pruebas hasta enero, cuando el deducible se reinició. Las pruebas mostraron neuropatía severa; la cirugía de 10,000 no había tenido ningún efecto. Mi madre me dijo un día que su dolor nervioso era como si sus piernas estuvieran sumergidas en agua helada. Mi madre gateaba con las piernas y las manos como un niño desde su cama hasta la sala. En ese entonces pensaba que no había nada que se pudiera hacer; los altos copagos hacían imposible un tratamiento consistente. Los nuevos tratamientos fueron denegados como no médicamente necesarios según United Healthcare. Los tratamientos antiguos no funcionaban .Y aún así nos costaban miles de dólares al año y Healthcare limitaba las consultas de especialistas a dos por año; luego se negaron a cubrir imágenes avanzadas que el especialista requería para una cita. Constantemente cambiaban sus procedimientos de presentación de reclamaciones; prometieron cobertura y rompieron su palabra a mi madre con cada retraso. Mi enojo crecía con cada denegación; quería lanzar al médico a través de la pared de cristal de la sala de espera del hospital, pero no eran ellos, no eran los médicos, recepcionistas, administradores,  farmacéuticos, técnicos de imagen ni nadie que haya conocido, era United Healthcare. La gente está muriendo. El mal se ha institucionalizado, las corporaciones hacen miles de millones de dólares sacando ganancia del dolor, del sufrimiento y de los gritos angustiados en la noche de millones de estadounidenses. Ellos creen que no hay nada que los detenga. Ahora mi propio dolor crónico en la espalda me despierta en la noche. Lo que importa es seguir la lógica y las enseñanzas de quienes vinieron antes para maximizar nuestro propio bienestar, lo que luego maximizará el bienestar de muchos seres queridos y también de nuestra comunidad. Ahí es donde United Healthcare falló: violaron su contrato con mi madre, conmigo y con millones de estadounidenses.  Mas esto amenaza mi salud, la salud de mi familia y la salud de las personas de nuestro país, y requiere que yo responda con un acto de guerra. 

Este manifiesto plasma perfectamente cómo se sienten millones de estadounidenses y ahora mismo la opinión general sobre Luigi Mangione es muy positiva; lo ven como el héroe que tanto necesitaban. Va a ser muy difícil encontrar un jurado popular imparcial para este juicio que no simpatice con él; ahora mismo, la mayor parte de los estadounidenses lo declararían inocente; es más, le levantaría un monumento conmemorativo. No es solamente por su juventud y su belleza que causan un efecto de hibristofilia al estilo Daniel Sancho. Mangione es uno de los hijos del Manifiesto del Unabomber, que además se sabe había leído y comentado. Quizá lo imiten muchos anónimos y empiece a verse en la realidad lo que Death Note mostró  en la ficción. También podría ocurrir alguna cosa rara, como, por ejemplo, que Mangione aparezca ahorcado en su celda precisamente cuando sus carceleros estén de vacaciones. Con todo, parece un efecto de mal karma el hecho de que quien quería lucrarse con la recompensa por la información que condujo a la detención del encausado no haya podido cobrar ese dinero por pejigueras legales del estilo de las que usa United Healthcare...

Dossier bibliotecas fantasma

 I

Biblioteca fantasma

Las bibliotecas fantasma (del inglés shadow libraries, traducido literalmente como 'bibliotecas en la sombra') son bases de datos en línea con contenidos disponibles sin restricciones que por lo general están ocultos o son de difícil acceso. Tales contenidos pueden ser inaccesibles por diversas razones, como son el uso de muros de pago, de gestores de derechos digitales o de otras barreras a la accesibilidad puestas por sus propietarios originales.1​ Las bibliotecas fantasma normalmente contienen información textual como libros electrónicos aunque también pueden incluir otros medios de comunicación digitales, como software, música o películas. Las bibliotecas fantasma son un ejemplo ubicuo de infracción de derechos de autor a gran escala.

Ejemplos de bibliotecas fantasma incluyen Library Genesis, Z-Library y Sci-Hub, las cuales son las bibliotecas fantasma con textos académicos y literarios más populares.

Otros ejemplos son Scorser, una biblioteca de partituras musicales,​ Memory of the World, una red de bibliotecas fantasma mantenidas de manera independiente, y La Pirateca, una biblioteca con textos en español.

Motivaciones

Una de las principales motivaciones detrás de las bibliotecas fantasma es la de facilitar la diseminación de contenido académico, sobre todo de artículos científicos y de libros. El acceso a la literatura académica se ha encarecido de manera dramática en los últimos años, especialmente los costos de libros y de artículos. El término crisis de las publicaciones seriadas ha surgido para describir esta tendencia reciente en el aumento de los costos.

Este encarecimiento de los costos y, con ello, el aumento en la inaccesibilidad de la literatura académica también ha dado lugar a un movimiento político internacional a favor de la liberación o de la disminución de los costos del conocimiento académico, conocido como el movimiento del acceso abierto. Este movimiento busca el establecimiento de revistas de acceso abierto o de repositorios con acceso gratuito a revistas publicadas en otros lugares. Sin embargo, muchas de estas revistas solicitan el pago de una cuota para la publicación de artículos, lo que disuade a las personas académicas de publicar con acceso abierto.

Otra motivación para la creación de bibliotecas fantasma es el respaldo tácito de semejantes esfuerzos por parte de varias personas en la academia. Rara vez las editoriales dan una compensación económica a las personas académicas, sin importar que su trabajo sea publicado en revistas de acceso abierto o en revistas con un modelo de publicación comercial. Por este motivo, no hay mucho incentivo en desconocer o rechazar el esfuerzo de las bibliotecas fantasma. Además, estas bibliotecas incrementan en gran medida el factor de impacto de los textos que hacen disponibles: según un estudio de la Universidad Cornell, los artículos en Sci-Hub se citan 1.72 veces más en revistas de calidad similar en comparación a los artículos que no están disponibles ahí.

Estado legal

Casi todo el contenido hospedado por las bibliotecas fantasma está disponible sin el consentimiento de los propietarios originales del material. Esto hace que la mayoría de las bibliotecas fantasma sean ilegales; no obstante, como los investigadores no están obligados a revelar sus medios de acceso, no es posible el monitoreo del uso ilegal de los artículos académicos.

El estado legal sobre el enlazamiento a las bibliotecas fantasma es indeterminado. En la actualidad no hay consenso entre las autoridades legales en Estados Unidos o en Europa sobre si la publicidad de bibliotecas fantasma es una ofensa criminal. Hasta el momento no hay casos resueltos que determinen si las personas académicas tienen permitido proveer enlaces a bibliotecas fantasma, aunque las amenazas de acciones legales por parte de editoriales académicas sobre este asunto se han presentado en incidentes aislados.

Aunque la mayoría de las personas académicas no han sido penalizadas por distribuir su trabajo de manera independiente y gratuita (obviándose la necesidad de las bibliotecas fantasma), existen reportes de amenazas de acciones legales por parte de editoriales académicas.

Véase también

Manifiesto por la guerrilla del acceso abierto, Library Genesis, Acceso abierto, Sci-Hub, Infracción de derechos de autor

II

Library Genesis o LibGen es un motor de búsqueda que permite el libre acceso a artículos científicos y libros (la mayor parte son académicos y, en menor proporción, de ficción). Posee contenido libre en formatos PDF, EPUB, MOBI, DJVU, etc., accesible en portales de numerosas editoriales académicas, como Oxford UP, Cambridge UP, Elsevier ScienceDirect, Springer, etc.

Historia

Library Genesis tiene sus raíces en la cultura clandestina e ilegal del samizdat en la Unión Soviética. En una sociedad en la que el acceso a la imprenta estaba estrictamente controlado por una férrea censura, los intelectuales disidentes copiaban a mano y volvían a mecanografiar manuscritos para su circulación secreta. Esta práctica se legalizó bajo el mandato del Secretario General soviético Mijail Gorbachov en la década de 1980, y se expandió muy rápidamente en una época en la que había ordenadores de sobremesa y escáneres asequibles, y presupuestos de investigación muy reducidos.

Los voluntarios se trasladaron a la red informática rusa («RuNet») en los años 90, que se inundó de cientos de miles de contribuciones descoordinadas. Los bibliotecarios se volvieron especialmente activos, utilizando contraseñas de acceso prestadas para descargar copias de artículos científicos y académicos de fuentes de Internet occidentales, y luego subirlas a RuNet.

A principios del siglo XXI, los esfuerzos se coordinaron y se integraron en un sistema masivo conocido como Library Genesis, o LibGen, en torno a 2008,4​5​6​ que posteriormente absorbió los contenidos de «library.nu» y se convirtió en su sucesor funcional tras su cierre por acciones legales en 2012. En 2014, su catálogo duplicaba en contenido al de library.nu, con 1,2 millones de registros.​ A 28 de julio de 2019, Library Genesis afirma tener más de 2,4 millones de libros de no ficción, 80 millones de artículos de revistas científicas, 2 millones de archivos de cómics, 2,2 millones de libros de ficción y 0,4 millones de números de revistas.

Problemas legales

Litigios

En 2015, Library Genesis se vio envuelta en un pleito legal con Elsevier, que la acusaba de infringir los derechos de autor y de conceder libre acceso a artículos y libros. En respuesta, los administradores acusaron a Elsevier de obtener la mayor parte de sus beneficios de investigaciones financiadas con fondos públicos que deberían ser de libre acceso para todos, ya que las pagan los contribuyentes.

A finales de octubre de 2015, la Corte de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York ordenó el cierre de LibGen y la suspensión del uso del nombre de dominio (libgen.org), pese a lo cual el sitio es accesible a través de dominios alternativos.

País de alojamiento

LibGen está registrado tanto en Rusia como en los Países Bajos, por lo que no está clara la jurisdicción apropiada para emprender acciones legales.

Bloqueos

LibGen está bloqueado por varios ISP en el Reino Unido,​ pero se afirma que tales bloqueos basados en DNS hacen poco para disuadir el acceso.​ También está bloqueado por ISP en Francia,15​ Alemania,16​ Grecia,17​ Italia,18​ Bélgica (que redirige a la página de bloqueo de la Policía Federal Belga),19​ y Rusia (en noviembre de 2018). El 23 de marzo de 2024, se ha informado que la lista de bloqueo de sitios piratas holandeses ahora incluye Anna's Archive y Library Genesis, basándose en una solicitud de BREIN, un grupo antipiratería local.

Uso

Hasta finales de 2014, Sci-Hub, que ofrece acceso gratuito a millones de artículos de investigación y libros, utilizaba LibGen como almacén. Los documentos solicitados por los usuarios se pedían a LibGen y se servían desde allí si estaban disponibles; de lo contrario, se obtenían por otros medios y luego se almacenaban en LibGen.

En 2019, archivistas y activistas de la libertad de información lanzaron un proyecto para sembrar y alojar mejor los volcados de datos de LibGen. El portavoz y coordinador del proyecto 'santuario' describió el esfuerzo como una forma de una «tarjeta de biblioteca permanente para el mundo» e informó que la respuesta ha sido «abrumadoramente positiva de todos».​ En 2020, el proyecto lanzó una biblioteca digital peer-to-peer de contenido en Sci-Hub y Library Genesis usando IPFS.

Véase también

Categoría:Bibliotecas fantasmas, Manifiesto por la Guerrilla del Acceso Abierto

 III

 La Pirateca, el polémico colectivo ilegal para descargar libros gratis

Las librerías que expresaron su apoyo a la página ‘pirata’ han sido denunciadas por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial

Carolina Mejía

México - 09 feb 2023 - 11:15 CET

Para hallar La Pirateca es necesario tener experiencia buscando PDFs en Internet. Las redes sociales del proyecto han sido suspendidas y no cuentan con un vocero conocido. Aun así, la página de este colectivo circula de boca en boca entre quienes buscan descargar libros gratis en Internet y recientemente, se ha convertido en el foco de una discusión sobre los límites entre los derechos de autor y el libre acceso a la cultura en México.

El sitio web cuenta con un acervo de libros seleccionados por los curadores anónimos del proyecto. Bajo el lema de “los libros no se roban, se expropian”, en este sitio se pueden encontrar textos de filosofía, narrativa, música y más a disposición para descargar gratuitamente, en su gran mayoría violando la legislación vigente sobre derechos de autor, que prohíbe la reproducción de contenidos sin permiso del titular de derechos.

Librería Impronta informó a través de un comunicado que en junio de 2022 recibió una inspección de autoridades del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (Impi) y la aplicación de medidas cautelares debido a que contaban en el local con una alcancía para recaudar fondos para La Pirateca. Simultáneamente, se llevaban a cabo revisiones en otros negocios literarios que se habían sumado a la recaudación de dinero para el proyecto anónimo.

El debate en torno a la existencia de La Pirateca ha movido a defensores de derechos digitales, editoriales, abogados en materia de derechos de autor, librerías y autores, tanto a favor como en contra. Mientras sigue desarrollándose la pugna entre la legalidad y la piratería, lectores como Gisela Muñoz agradecen la existencia de La Pirateca porque gracias a páginas como esta, dicen, ha logrado hacer crecer su cultura lectora aún desde la periferia y con recursos económicos limitados.

IV

Archivo de Anna  / Anna's Archive

Información general

Dominio es.annas-archive.org

El Archivo de Anna (del inglés Anna's Archive) es un metabuscador en línea gratuito y sin ánimo de lucro de bibliotecas fantasma que proporciona acceso a una colección de libros, creado por un equipo de archivistas anónimos (conocidos como Anna o el equipo Pirate Library Mirror, abreviado como PiLiMi),​ y publicado en respuesta directa a los esfuerzos de las fuerzas de seguridad, con la ayuda formal de The Publishers Association y Authors Guild, para cerrar el sitio web de Z-Library en noviembre de 2022.

En este sentido, el equipo del Archivo de Anna afirma proporcionar acceso a los metadatos de los materiales de Open Library, ser una copia de seguridad de las bibliotecas fantasma Library Genesis y Z-Library, presentar información sobre ISBN, no almacenar materiales protegidos por derechos de autor en su sitio web y solo indexar metadatos que ya están disponibles públicamente.11​6​9​12​13​14​ Anna's Archive señala que su sitio web, un proyecto sin ánimo de lucro, acepta donaciones para cubrir gastos (alojamiento, nombres de dominio, desarrollo y relacionados).

Descripción

El Archivo de Anna señala que «la información quiere ser libre» y que los miembros del equipo creen firmemente en la libre circulación de información y en la preservación del conocimiento y la cultura. Según el sitio web, el Archivo de Anna (motor de búsqueda de bibliotecas: libros, periódicos, cómics, revistas) es un «proyecto que tiene como objetivo catalogar todos los libros existentes, agregando datos de diversas fuentes... [y para] seguir el progreso de la humanidad para hacer que todos estos libros estén fácilmente disponibles en formato digital, a través de "bibliotecas fantasma"». El equipo también señaló: «Estamos en el otro extremo del espectro [de Z-Library y afines]; siendo muy cuidadosos de no dejar ningún rastro y tenemos una fuerte seguridad operativa».19​6​9​​ Según el sitio: «Difunde la palabra sobre el Archivo de Anna en Twitter, Reddit, Tiktok, Instagram, en la cafetería o librería de tu barrio o donde quiera que vayas. No creemos en el control sobre la información— si nos tiran la página apareceremos de nuevo en otro lugar, ya que nuestro código y datos son de fuente abierta».​

Sitio Web

El código y los datos de Anna's Archive son completamente de código abierto. La organización preserva su colección de manera masiva utilizando torrents para hacer que el sitio sea resistente a fallos. Tiene un sistema de descargas de archivos de dos niveles, en el que las descargas de alta velocidad solo están disponibles para usuarios con una membresía activa (donadores), mientras que los no miembros deben usar las opciones más lentas, donde tienen que verificar su navegador para evitar la extracción de datos.

Historia

Anna's Archive fue fundada por el Pirate Library Mirror, un equipo de archivistas anónimos, en respuesta directa a los esfuerzos de las fuerzas del orden para cerrar Z-Library en 2022.

El 3 de octubre de 2023, se informó que Anna's Archive había extraído datos de WorldCat, la base de datos de metadatos de libros más grande del mundo. Anna's Archive dice que la extracción "marca un hito importante en el mapeo de todos los libros del mundo" y que les permite "trabajar en hacer una lista de tareas pendientes de todos los libros que aún necesitan ser preservados"25​. En respuesta a la extracción, Anna's Archive fue demandada el 12 de enero de 2024 por OCLC, uno de los mantenedores de WorldCat26​. OCLC afirma que la extracción fue el resultado de ciberataques en sus servidores y que Anna's Archive permite la descarga pública de los datos extraídos. El único demandado nombrado en la demanda niega cualquier implicación con Anna's Archive o en el hackeo de WorldCat​.

El 4 de noviembre de 2023, Anna informó en su blog que habían adquirido una copia de DuXiu, una base de datos de libros chinos escaneados​. Los datos fueron liberados sin restricciones el 16 de junio de 2024.

En enero de 2024, Anna's Archive fue bloqueada en Italia debido a una denuncia de derechos de autor por parte de la Asociación Italiana de Editores. En marzo de 2024, Anna's Archive fue bloqueada por algunos proveedores de servicios de Internet en los Países Bajos a petición de BREIN, un grupo antipiratería.

El 1 de julio de 2024, el espejo .org comenzó a redirigir al espejo .gs. El 11 de julio de 2024, Anna informó en su subreddit que el espejo .gs no estaba funcionando, y que se usara el espejo .se o el nuevo espejo .li en su lugar; el espejo .org también dejó de redirigir.

V

La Pirateca: escanear libros como un gesto de amor

La Pirateca pone en debate la vigencia del derecho de autor frente al derecho al acceso a la cultura y al conocimiento en el mundo digital.

Por: Karina Feliciano

Fecha de publicación: 21 noviembre, 2021

No mide más de 30 centímetros de alto. Se trata de un objeto tubular, de color negro y construido con un material similar a la fibra de vidrio. De la parte superior se despliega una mirilla, como un periscopio que mira hacia la superficie de la mesa.

–Nos costó como mil quinientos pesos. Lo compramos en internet, en indiegogo.

Hay cinco personas sentadas alrededor de la mesa. Quien habla ahora es una mujer joven, de edad indefinida y que prefiere no hacer pública su identidad.  Basta con decir que ella, junto a otro muchacho también presente, forma parte de La Pirateca: una comunidad anónima que, bajo el lema de “Los libros no se roban, ¡se expropian!”, mantiene una página de internet donde pueden descargarse decenas de libros gratuitamente.

La Pirateca aceptó reunirse con Corriente Alterna en esta cantina del Centro Histórico con la condición de que sus nombres no sean revelados y con la advertencia de que La Pirateca, además, no es un colectivo sino “una red sin integrantes fijos ni organización clara”.

–Tampoco tenemos una “sede” –dice él y señala, después, el objeto tubular al centro de la mesa–. Este es un escáner muy ligero y fácilmente transportable. Un día está en mi casa, otro día está en casa de un amigo en Iztapalapa: va rolando de mano en mano.

Con este método, en apenas un par de años, La Pirateca ha digitalizado más de un centenar de libros de editoriales como Caja Negra, Sexto Piso, Pepitas de Calabaza, Acantilado, Impronta, Almadía, Antílope, Penguin Random House, Dharma Books, Anagrama, Tusquets, Akal y Fondo de Cultura Económica.  Y, aunque no es el único proyecto dedicado a escanear y liberar libros en la red, La Pirateca ha cobrado cierta fama: muchos de los libros que expropian suelen ser caros, a veces inconseguibles o sumamente codiciados.

Su catálogo,  dicen, parte de una “curaduría de la amistad”. Deciden compartir libros por esta vía no sólo por el deseo de cuestionar las políticas editoriales o los derechos de autor; su propósito es mucho más sencillo: compartir libros que los han afectado –libros capaces de generar afectos–, tejer lazos y relaciones de cariño a través de la lectura. 

Pero no todo el mundo está conforme con sus acciones.

El derecho del lector

Ocurrió a principios de 2021, en febrero. La Pirateca anunció en Twitter sus intenciones de digitalizar Poesía reunida e inédita, del autor sonorense Abigael Bohórquez (1936-1995), para “liberarlo” en su página. No tardaron en recibir mensajes, peticiones amables para que se evitaran “problemas legales”, amenazas de demandas.

https://twitter.com/la_pirateca/status/1357172820640337923

A pesar de las advertencias, publicaron el libro para descarga gratuita. 

–Estábamos advertidos de que podría ser un problema, pero no había de otra. Sentimos que no nos dejaron opción.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (INEGI), en México seis de cada diez personas mayores de edad y alfabetizadas tienen la costumbre de leer.  De estas, sólo 43% consume libros, de los cuales 69.9% son gratuitos; 42.56% lee por entretenimiento, 25.14% por “trabajo o estudio” y 18.52% por “cultura general”. Esto de acuerdo al Módulo sobre lectura (MOLEC) del INEGI para febrero de 2021.

Por si esto fuera poco, la Segunda Encuesta Nacional sobre Consumo de Medios Digitales y Lectura entre Jóvenes Mexicanos, levantada por IBBY México en 2019, registra que sólo 25% de sus encuestados leía poesía. 

Pese a ello, la “liberación” del poemario de Abigael Bohórquez desató un intenso debate en redes sociales. Poco se discutía sobre alternativas para incrementar el número de lectores de poesía; se trataba de poner en duda la legitimidad de sitios como La Pirateca o de revisar la vigencia y alcance de los derechos de autor.

A la polémica se sumó un elemento más: Poesía reunida e inédita, de Abigael Bohórquez, fue una obra patrocinada en 2016 por el Instituto Sonorense de Cultura (ISC).

–Yo creo que [la digitalización y difusión gratuita de libros editados con recursos públicos] no afecta económicamente a los autores: el Estado ya les pagó.

Quien habla es Hermes Ceniceros, propietario de Pequebú Librería, un lugar especializado en autores sonorenses que comenzó en 2020 con la venta en línea y, más tarde, se trasladó a un espacio físico ubicado en Casa Madrid, en Hermosillo, Sonora. 

–En este caso, yo no veo un problema –agrega–. Estos libros, tanto digitales como físicos, se hacen con el dinero de la gente: por eso deben ser accesibles.

Los derechos del autor… y del editor

Pero no todos piensan igual. José Antonio Gebara Saldívar, abogado de la Sociedad General de Escritores de México (Sogem), dice que el autor o titular de una obra, sin importar si ésta se realizó con patrocinio público o privado, debe tener derecho a publicarla por sí mismo o a través de terceros autorizados. Decidir su forma de distribución es, también, su derecho; incluso hacerlo gratuitamente, si así lo decide.

El problema empieza cuando alguien más publica una obra sin autorización. Esto puede interpretarse como una violación a los derechos de autor, que incluyen el de decidir las condiciones de publicación. Violar esta prerrogativa, insiste Gebara Saldívar, genera responsabilidades calificadas por ley como “reproducción ilegal de obra”. 

–Que una obra se reproduzca de forma ilegal tiene como consecuencia que el autor no reciba regalías –dice. 

Gabriela Jáuregui, escritora, poeta y editora mexicana, considera “falso” este argumento. En febrero de 2021, cuando La Pirateca subió a su sitio Tsunami 1 y Tsunami 2 (antologías de ensayos de autoras feministas latinoamericanas, ambas compiladas por ella), “se sintió como una rockstar”, bromea. 

–Que tu libro circule libremente en PDF quiere decir que algo hiciste bien: hay gente que quiere leerte y se tomó la molestia de digitalizar tu libro o buscar el PDF y lanzarlo al “estrellato del piratismo”.

Esta emoción fue compartida por las otras autoras que participaron en las antologías, quienes también compartieron el enlace de descarga. Esta acción sólo les trajo beneficios. “Ya se reeditó el Tsunami 2. La primera vez se publicaron cuatro mil ejemplares y vamos por otros tantos. Esto en pandemia y con el PDF circulando libremente, ¡imagínate!”. 

Como cofundadora del colectivo editorial Surplus Ediciones, Jáuregui ha notado que los libros que más se venden y reeditan son los que circulan libremente.

–Uno de nuestros libros más exitosos es Antígona González, de la poeta Sara Uribe. Ese libro estuvo en descarga libre desde el primer día –dice–. A Sara le va bien porque recibe regalías y, además, ese dinero se va a grupos de búsqueda de personas desaparecidas. Siendo una editorial independiente hay suficiente para que la editorial reciba ganancias, el libro se reedite y, además, se distribuya a esta causa.

Pero el abogado Guebara Saldívar insiste en que estas prácticas desestimulan la producción literaria, lo cual afecta a la sociedad entera.

–Además, una cosa es la obra [el texto] y otra los derechos editoriales: el diseño de portada, la formación y maquetación de las páginas, también generan derechos conexos a favor del editor. 

Gebara no es el único opositor a que las obras literarias fluyan gratuitamente por internet. Quetzalli de la Concha, gerente legal y de derecho de autor de Penguin Random House, durante la mesa redonda “Piratería editorial”, de la XLII Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería de 2021, describió a proyectos como La Pirateca como mecanismos comerciales, diseñados para monetizar espacios publicitarios e, incluso, para robar los datos personales de los usuarios de internet y después venderlos a terceros.

El afecto y la “ética pirata”

Una computadora está encendida 24 horas al día en algún lugar del mundo. Se trata de un equipo especial: no todas las máquinas logran mantenerse todo el tiempo encendidas, recibiendo y transmitiendo información. Permanecer conectada a toda hora le permite compartir todos los archivos que resguarda con cualquiera que los necesite, gracias a una “red de descarga descentralizada”: la Red Torrent, como le llaman quienes entienden de estos temas.  

–Yo crecí fuera del sistema escolarizado  –confiesa una de las piratecas presentes en la cantina–. Mi madre quería que estudiara en casa y así lo hice hasta la prepa. No tenía escuela pero tenía internet. Ligarme a la comunidad Torrent, compartir películas, libros o software sin restricción alguna, fue fundamental para mi propia formación: yo defiendo que cualquier persona tenga ese derecho. 

Además de no pagarle a Netflix, Spotify o Amazon, se trata de escapar de la lógica de los algoritmos que dictan cuáles contenidos deberías ver o qué información está disponible en línea y cuál no. 

Buena parte de quienes participan en la Red Torrent –explica la otra pirateca presente–, se consideran a sí mismos “guardianes”. Personas responsables de preservar conocimiento: libros, música, películas, software en forma de archivos descargables. Para lograr su objetivo invierten en equipo que pueda descargar y compartir archivos de forma continua sin importar las fallas en el servicio de internet o los cortes de energía. 

–En las comunidades de Torrent la retribución no es económica. Se felicita a alguien por haber compartido algún material que necesitabas y conseguiste ahí, o porque el sitio de descarga es muy amigable. Pertenecer implica trabajar de forma no remunerada o, mejor dicho, nuestra remuneración no es económica.

La Pirateca trabaja, además, con un “Sistema de Archivos Interplanetario”: IPFS (InterPlanetary File System, por sus siglas en inglés). Con este método, cada archivo que se comparte se reparte en distintos equipos: si una computadora falla, el resto puede compartirlo de manera efectiva.

–Yo comencé a escanear mis libros por una razón sencilla: tiendo a subrayar mucho, a rayar el papel… –cuenta el joven pirateca–. Pero quería conservarlos intactos en algún lugar. Así que escanear y luego compartir era un gesto muy sencillo. ¡No sabía que eso era ilegal! Yo conocía el mundo a través de internet. Fue hasta la preparatoria que comencé a tomar conciencia de que la realidad se dividía en polos: lo legal y lo ilegal, por ejemplo. Pero el mundo no es necesariamente así.

La Pirateca, por cierto, no alberga publicidad en su sitio. Sus integrantes aseguran que ni siquiera llevan un registro del número de descargas de cada uno de los libros que mantienen en línea. Acumular datos personales no les es posible y, además, lo consideran una traición a la “ética pirata” que privilegia el anonimato como una de sus herramientas.

Eso sí: para poder pagar por los equipos necesarios y mantener los servidores funcionando, La Pirateca recibe donaciones que transparenta en su propia página. También ha establecido alianzas con algunas librerías y negocios locales de la Ciudad de México como El Desastre, La Comezón, Impronta Casa Editora y Cafeleería, donde han instalado alcancías físicas para recibir aportaciones voluntarias.

“Nos pareció algo hermoso”

Disruptiva. Así califica Hermes Ceniceros la obra poética de Abigael Bohórquez. Por eso, al enterarse de la polémica sobre la reproducción no autorizada de su poemario, el librero y gestor cultural tuvo una idea: anunció que aquellas personas que llegaran a Pequebú Librería con la versión digital del libro obtendrían 40% de descuento en la compra de un ejemplar impreso.

Las ventas del libro aumentaron 200%. 

Ceniceros aprovechó, además, para promocionar otras obras y permitió a las y los lectores de Bohórquez tomar una postura en defensa de los ejemplares impresos.

–La gente que iba y compraba el libro con ese descuento veía ese acto como una proclama: “No nos vamos a dejar”. Hacían el paro, compraban uno o dos libros más, aunque no tuvieran descuento.

La obra de Bohórquez había sido editada con recursos públicos, recuerda Ceniceros. Pero, incluso, para las personas de Sonora resulta difícil obtener sus libros: antes de que La Pirateca liberara sus textos, Bohórquez contaba con poca promoción en las librerías. Conseguir un libro suyo, en otras partes del país, era todavía más complicado.

De acuerdo con datos del Sistema de Información Cultural (SIC) de la Secretaría de Cultura federal, actualmente hay en México una biblioteca pública por cada 16, 883 habitantes. En el caso de Sonora, una por cada 20 mil habitantes. 

Para acceder a un libro físico en Sonora, explica Ceniceros, las personas tienen que ir a ciudades grandes: Hermosillo, Cajeme o Nogales. En los pueblos pequeños no hay librerías ni bibliotecas; y, si las hay, su catálogo es pobre y desactualizado. 

–Ahí es donde te das cuenta que quienes juzgan proyectos como La Pirateca lo hacen desde la ciudad, desde una esfera en donde ellos sí tienen muchas formas de acceder a muchos libros.

La digitalización de la obra de Bohórquez renovó el debate sobre los derechos de autor pero también el derecho de la sociedad a acceder a literatura inspirada en ella. Esta contradicción se agrava con la narrativa de comunidades marginadas o víctimas de la violencia. ¿Por qué las y los autores –en conjunto con editores y empresas editoriales públicas o privadas– pueden usar el dolor de una comunidad con fines literarios sin devolver nada a cambio?

–Empezamos a enviar muchos libros a todo el país gracias a ese escándalo –cuenta Ceniceros–. Gente que había bajado el libro y decía: “De todos modos, yo lo quiero impreso”. 

No sólo eso. A partir del escándalo, cientos de lectores comenzaron a replicar los poemas de Bohórquez: recitaron versos frente a la cámara y desbordaron Twitter con capturas de pantalla de sus poemas. De ser un poeta con poca difusión, el sonorense se convirtió pronto en un símbolo por el derecho a la libre difusión de contenidos. 

–Nunca lo esperamos –dice La Pirateca–. Sentimos que mucha gente, de verdad, descubrió o redescubrió a Abigael. Nos pareció algo hermoso.

El derecho al conocimiento. Pero no sólo se trata de literatura.

Gabriela tiene 24 años. Estudia la maestría en neurofarmacología y terapéutica experimental en el Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav), del Instituto Politécnico Nacional. 

Desde que era estudiante de licenciatura recurre a artículos y libros digitalizados de descarga libre, pues su elevado costo los vuelve restrictivos y en la biblioteca de la Universidad Autónoma Metropolitana –donde inició sus estudios superiores– los libros disponibles no eran suficientes para todo el estudiantado. Esta práctica –recurrir a material digitalizado– la mantiene hasta el día de hoy.

Para que sus estudiantes accedan a publicaciones especializadas, comenta Gabriela, el Cinvestav adquiere suscripciones. Sin embargo, ella ingresó a la maestría en un momento especial: la pandemia. Tener acceso a libros y revistas resultaba imposible en este contexto. De hecho, durante más de un año y medio ni siquiera tuvo la oportunidad de recibir su credencial de estudiante a causa del confinamiento. Le resultaba imposible, incluso, ingresar a las bases de datos de manera remota.

Para ella, la descarga gratuita de contenidos –digitalizados con o sin autorización de sus autores y casas editoriales– no es cuestión de principios éticos. Tampoco representa una idea disruptiva o un posicionamiento político. Para Gabriela, en muchos casos, esta es la única opción para acceder a cierta información.

Además, piensa que la digitalización y difusión gratuita de contenidos por medios digitales resuelve otro problema: la dificultad de los autores para acercarse a los públicos. Especialmente en el campo científico, explica, la única posibilidad que tienen muchos autores de exponer sus planteamientos es pagando por su publicación en revistas especializadas.

–Hay revistas que aceptan tu artículo, pero tienes que pagar: es muchísimo dinero. Se lucra mucho con la publicación científica. Yo estoy a favor de páginas como Sci-Hub. 

Sci-Hub es un repositorio digital con millones de artículos científicos de descarga libre creado en 2011 por Alexandra Elbakyanr, una desarrolladora y neurocientífica de Kazakistán que ha enfrentado juicios millonarios contra las grandes editoriales científicas de Estados Unidos.

No sólo se trata de actividades ilegales. Los entusiastas de proyectos como Sci-Hub, Pirate-Bay, Library Genesis, Z-Library, quienes participan de la Red Torrent o mantienen decenas de grupos de Facebook o los bots de Telegram que rastrean y comparten “pdf” gratuitos, insisten en que la batalla es por democratizar la información, el arte, la literatura, la ciencia. Que el conocimiento no sea sólo una mercancía.   

“Yo sé que hay gente que no puede pagarse un libro. Y quién soy yo, o mis editores, para prohibirle leerlo. Al contrario, lo que más quisiera es que alguien así lo lea”, subraya Gabriela Jáuregui.

Quién gana, quién pierde

–Nosotros intentamos crear un escáner similar, pero no es tan sencillo.

Quien habla se hace llamar @hacklib, un integrante del Rancho Electrónico, colectivo de la Ciudad de México dedicado a promover el hacktivismo –o activismo digital– como una forma de organización y de autonomía. Como les integrantes de La Pirateca, es un entusiasta de la digitalización de libros y la gestión de bibliotecas digitales independientes.

 –El problema no es tanto el aparato –señala el escáner tubular de La Pirateca, todavía en el centro de la mesa de una cantina–. Teníamos que conseguir los planos de un modelo anterior para mandar a cortar la madera, aprender a armarlo, hackear dos cámaras viejitas, hacer las conexiones necesarias. Pero lo más difícil es la programación, el software: nadie ha liberado el código, hay que partir de cero. Lograr que se detecten bien las letras, que se aplane la página, que quede bonito pues… no es sencillo. 

Los críticos de la cultura del intercambio libre, aquellos que no dudan en calificar de crimen el acto de compartir contenidos sin autorización de autores y editores, pronostican que estas prácticas generarán la extinción de los autores. Sin embargo la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) del INEGI, revela que no existe tal migración de consumidores de libros físicos al universo digital.

La ENDUTIH 2019 indica que, ese año, 56.4% de la población contaba con conexión a internet y 47.3% lo utilizaba para leer libros, revistas y periódicos. Los datos del INEGI para febrero de 2021 arrojan que 72% de la población consumidora de libros lo hace de forma física y sólo 21.47% de forma digital.

Los libros que difunde La Pirateca suelen resultar inaccesibles por disponibilidad o precio, pero tienen algo más en común: son títulos amados por les integrantes de La Pirateca, quienes defienden que el acto de compartir una lectura no debería obedecer sólo a las reglas de un intercambio comercial.

Por eso, insisten, quienes condenan a los proyectos que difunden contenidos gratuitamente lo hacen por un juicio “moral”, más que lógico. Se les atribuye acciones hostiles y violencia contra los autores, cuando en el fondo ayudan a que su obra sea leída –incluso a que se venda más– a través del cariñoso acto de compartir, como quien presta un libro a una persona querida.

“Nuestra curaduría es el afecto”, precisa una de las piratecas y explica que, gracias a eso, el proyecto funciona como una red de amigues que colaboran de manera permanente o esporádica.

Hoy, la comunidad está integrada por personas expertas en tecnología, leyes, filosofía y literatura.

–A veces nos dicen: “Tú, Pirateca, estás haciendo que tal autor no pueda vivir de su escritura”. Cuando la gente escucha eso, piensa: “¡Claro!”. Pero ¿de dónde vienen esos argumentos y qué intereses representan? Los proyectos de cultura libre poseemos un potencial político: se mete a la ecuación de la lectura un factor que no existía. Que también puedan leer quienes no pueden pagar por hacerlo.

VI

Z-Library

Dominio z-library.sk

(el sitio original)

go-to-library.sk

(app para descargar)

Z-Library (abreviado como z-lib, anteriormente BookFinder) es un proyecto de biblioteca fantasma de intercambio de archivos con acceso a libros de interés general, artículos de revistas académicas y textos académicos.

Se originó como un espejo de Library Genesis, y la mayoría de sus libros proceden de esta. Sin embargo, algunos de ellos son subidos directamente a este sitio por usuarios individuales y no están incluidos en la colección de Library Genesis.

Las personas también pueden contribuir al repositorio del sitio web para hacer que la literatura sea accesible para tantas personas como sea posible.

En octubre de 2021, el ahora desaparecido servicio Alexa Traffic Rank clasificó a Z-Library como el sitio web 8182 más activo.

Al 1 de octubre de 2022, Z-Library declaró que poseía más de 11 291 325 libros y 84 837 643 artículos.

Según la página del proyecto para artículos académicos, afirma ser «la biblioteca de libros electrónicos más grande del mundo», así como «la tienda de artículos científicos más grande del mundo». Z-Library también se describe a sí misma como una organización sin fines de lucro sostenida por donaciones.

En noviembre de 2022, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, junto con el FBI estadounidense, incautó muchos nombres de dominio de Z-Library.

El Servicio Postal de Inspección de los Estados Unidos (USPIS) también apareció en el aviso de incautación, pero según la agencia, esto fue un error.

Debido a las incautaciones de los dominios, el acceso a Z-Library quedó fuertemente reducido, pero la biblioteca siguió disponible a través de la red Tor, y desde 2024 volvió a ser accesible a través de internet.

Historia

El pie de página del proyecto contiene la frase "Libros electrónicos gratuitos desde 2009" ("Free ebooks since 2009").

A mediados de 2015, The Publishers Association, una organización del Reino Unido, intentó promulgar bloqueos a nivel de proveedor de servicios de Internet en Z-Library.

A fines de 2015, la editorial Elsevier presentó una solicitud judicial exitosa que ordenaba al registrador de bookfi.org confiscar el dominio de internet del sitio. ​Bookfi.org, booksc.org y b-ok.org se incluyeron en el informe de la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos de 2017 sobre mercados notorios.

Los dominios de Z-Library se bloquearon temporalmente en 2021 después de un aviso de DMCA emitido por Harvard Business Publishing. Las suspensiones de dominio se levantaron más tarde. ​El sitio web fue prohibido en la India en agosto de 2022, luego de una orden judicial del tribunal de distrito de Tis Hazari, luego de una demanda que afirmaba que Z-Library estaba violando los derechos de autor de diez libros (relacionados con temas de derecho fiscal y corporativo). ​Se ordenó a los proveedores de servicios de Internet en India que bloquearan el sitio. La decisión de bloquear Z-Library y otras bibliotecas sombra ha sido criticada por algunos autores, estudiantes, académicos y activistas por la libertad de información de la India.

En septiembre de 2022, se anunció que el Syndicat National de l’Édition (en Francia) logró una impugnación legal del sitio web, habiendo presentado una queja contra unos doscientos dominios y sitios espejo asociados con él. La decisión fue tomada por el Tribunal Judiciaire de Paris (Tribunal Judicial de París). Se ordenó a los proveedores de servicios de internet en Francia que bloquearan los dominios.

En octubre de 2022, TikTok bloqueó los hashtags relacionados con Z-Library después de que ganó popularidad allí y el Sindicato de Autores (Authors Guild) presentó una queja ante el Representante Comercial de los Estados Unidos. El 3 de noviembre de 2022, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos y el FBI incautaron muchos de los nombres de dominio de Z-Library en respuesta a una orden judicial. A partir del 4 de noviembre de 2022, el personal de Z-Library solo ha notado un problema de alojamiento; el servicio oculto del sitio web en la red Tor aún era accesible.

A pesar de todo, la librería Z-Library se ha intentado reubicar hacia nuevos dominios. ​Debido a esto, el FBI continuó confiscando dominios web relacionados con Z-Library: en mayo de 2023 fueron confiscados varios dominios relacionados con los servidores de inicio de sesión de la biblioteca, ​y en noviembre de 2023 se incautaron más dominios relacionados con la biblioteca con ayuda de autoridades austríacas. ​En enero de 2024 algunas de las principales casas editoriales, como Penguin Random House y HarperCollins, han reportado a Google miles de dominios de Z-Library para ocultarlos de cualquier búsqueda en la web.

Funcionalidad

A diferencia de Library Genesis y Sci-Hub, no se sabe mucho sobre Z-Library en términos de su operación, administración, estado comercial y declaración de misión. En particular, Z-Library no abre su base de datos completa al público, aunque esta fue duplicada por archivistas en 2022.

En un esfuerzo por evitar la inclusión en la lista negra de dominios (a menudo por proveedores de Internet a nivel de DNS de acuerdo con los procedimientos legales),27​28​Z-Library utiliza una página de inicio en un dominio fácil de recordar. La página de inicio no contiene ningún contenido infractor, sino que enumera muchos dominios espejo que funcionan para diferentes regiones. Estos dominios se pueden cambiar y no es necesario que sean tan fáciles de recordar; por ejemplo, algunos incluyen números.29​

Z-Library Team afirma tener servidores en Finlandia, Alemania, Luxemburgo, Malasia, Panamá, Rusia y Estados Unidos, y el tamaño de su base de datos supera los 220 TB.

Herramientas

Z-Library da a sus usuarios la función de generar colecciones personales de libros que pueden compartir. La función permite que se puedan crear listas temáticas o de géneros literarios. Cuando se crea una lista, los usuarios pueden agregar más títulos y también tiene una opción de búsqueda.

Los bibliotecarios y Z-Library

Los bibliotecarios se han mantenido en gran parte en silencio profesionalmente sobre Z-Library. Una excepción es Mikael Böök, activista bibliotecario, autor del ensayo Herding the wind: a journey to the strange world of the e-library in the autumn of the year 2020. Böök conecta el propósito de Z-Library con las cinco leyes de la biblioteconomía de S. R. Ranganathan. También señala a Michael S. Hart, inventor del libro electrónico y fundador del Proyecto Gutenberg como precursor de la Z-Library. Böök aborda cuestiones de derechos de autor, el caso de libros de Wu Ming, y los roles de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI).

Clausura del sitio

El 4 de noviembre de 2022, la United States Postal Inspection Service, una organización del Gobierno estadounidense encargada de actuar ante el fraude en su sistema postal, procedió a clausurar el sitio web.

El 11 de febrero de 2023, Z-Library habilitó de nuevo el dominio para iniciar sesión, en el que ahora permite entrar a la página web a través de dominios personalizados, según se afirma en una entrada en su blog.

Dominios fraudulentos

Algunos dominios ajenos a Z-Library han intentado repetidas veces suplantar su sitio, incluso en esta página de Wikipedia. Usan para ello nombres de dominio parecidos, y un diseño idéntico. La finalidad de estos sitios es conseguir nombres de usuario y contraseñas de los usuarios para probarlos en otros servicios, incluso bancarios, y obtener beneficio con ello. Entre los dominios fraudulentos están, según manifiesta la propia Z-Library en su página de inicio, z-lib.io, z-lib.id, z-lib.is, y zlibrary.to.

Véase también

ICanHazPDF

JSTOR

Sci-Hub

Enlaces externos

https://z-library.sk/ (el sitio original).

https://go-to-library.sk/ (aplicación para descargar).

Aarón Swartz, Manfiesto por la guerrilla del acceso abierto, 2008

 Este es el famoso manifiesto del mártir por el acceso gratuito de todos a la información científica, San Aarón Swartz sensei. Está traducido en un lugar muy interesante por sus contenidos:

Freakstop

Manifiesto por la guerrilla del acceso abierto

La información es poder. Pero como todo poder, hay quienes quieren preservarlo solo para ellos. Todo el patrimonio cultural y científico del mundo, publicado durante siglos en libros y publicaciones, está siendo digitalizado y cerrado por un puñado de empresas privadas. ¿Quieres leer publicaciones que presentan los resultados científicos más conocidos? Tendrás que enviarle un montón de dinero a editoriales como Reed Elsevier.

Hay quienes luchan por cambiar esto. El movimiento por el acceso abierto ha luchado valientemente para asegurarse de que los científicos no cedan su derecho de autor, sino que en su lugar se aseguren de que su trabajo se publique en Internet, bajo términos que permitan su acceso a cualquiera. Pero incluso en los mejores escenarios, su trabajo solo servirá para cosas que se publiquen en el futuro. Todo lo que existe hasta este momento se habrá perdido.

Ese es un precio muy alto por el que pagar. ¿Obligar a los académicos a pagar dinero para leer el trabajo de sus colegas? ¿Escanear bibliotecas enteras y solo permitir leerlas a la gente en Google? ¿Proporcionar artículos científicos a quienes están en universidades selectas en el primer mundo y no a los niños del sur global? Es indignante e inaceptable.

«Estoy de acuerdo», dicen muchos, «¿pero qué podemos hacer? Las empresas tienen los derechos de autor, ganan enormes cantidades de dinero cobrando por el acceso, y es completamente legal —no hay nada que podamos hacer para detenerlas—». Pero sí hay algo que podemos hacer, algo que ya se está haciendo: podemos contraatacar.

Vosotros con acceso a estos recursos —estudiantes, bibliotecarios, científicos—, os han dado un privilegio. Podéis alimentaros de este banquete del conocimiento mientras el resto del mundo no puede entrar. Pero no es necesario —de hecho, moralmente no podéis— que mantengáis este privilegio solo para vosotros. Tenéis el deber de compartirlo con el mundo. Y lo habéis hecho: intercambiando contraseñas con colegas, rellenando solicitudes de descarga para amigos.

Mientras tanto, quienes han sido bloqueados no están de brazos cruzados. Os habéis colado por agujeros sigilosamente y habéis trepado vallas, liberando la información encerrada por las editoriales y compartiéndola con vuestros amigos.

Pero todas estas acciones se llevan a cabo en la oscura y oculta clandestinidad. Las llaman robo o piratería, como si compartir la riqueza del conocimiento fuera el equivalente moral de saquear un barco y asesinar a su tripulación. Pero compartir no es inmoral —es un imperativo moral—. Solo quienes están cegados por la codicia se negarían a que un amigo hiciera una copia.

Las grandes empresas, por supuesto, están cegadas por la codicia. Las leyes bajo las que operan lo exigen —sus accionistas se rebelarían por menos que eso—. Y los políticos a los que han sobornado las respaldan, aprobando leyes que les dan el poder exclusivo de decidir quién puede hacer copias.

No hay justicia en el cumplimiento de leyes injustas. Es hora de salir a la luz y, siguiendo la noble tradición de la desobediencia civil, declarar nuestra oposición a este robo privado de la cultura pública.

Necesitamos tomar la información, dondequiera que esté guardada, hacer nuestras copias y compartirlas con el mundo. Necesitamos tomar las cosas que están libres del derecho de autor y añadirlas a este archivo. Necesitamos comprar bases de datos secretas y ponerlas en la Red. Necesitamos descargar revistas científicas y subirlas a redes de intercambio de archivos. Necesitamos pelear por el acceso abierto de guerrilla.

Con suficientes de nosotros, alrededor del mundo, no solo enviaremos un mensaje fuerte que se oponga a la privatización del conocimiento; haremos que sea una cosa del pasado. ¿Te unes a nosotros?

Aaron Swartz, julio de 2008, Eremo, Italia

Efectos neurológicos del contenido basura en Internet

 Facundo Macchi, ‘Podredumbre cerebral’ o lo que el abuso de contenido basura en internet puede hacerle a la mente, en El País, 26 de diciembre de 2024:

La adicción a las redes sociales reduce la materia gris, acorta la capacidad de atención, debilita la memoria y distorsiona procesos cognitivos. Investigaciones recientes encontraron que el uso y abuso de internet está asociado con una disminución de la materia gris en las regiones prefrontales del cerebro.

Podredumbre cerebral: “Deterioro del estado mental o intelectual de una persona como resultado del consumo excesivo de material (particularmente contenido en línea) considerado trivial o poco desafiante”. La definición la ha dado el diccionario de Oxford que, tras los votos de más de 37.000 personas, eligió este concepto como su palabra del año. Los expertos del diccionario observaron que el término ganó relevancia en el último tiempo “para expresar las preocupaciones sobre el impacto del consumo excesivo de contenido de baja calidad en redes sociales”, dice la publicación. La frecuencia de uso del término aumentó un 230% entre 2023 y 2024.

La podredumbre cerebral no es solo un capricho lingüístico. En los últimos 10 años, la ciencia ha sido capaz de demostrar que el consumo excesivo de contenidos basura en internet —sensacionalismo, conspiración, vacío— está modificando nuestros cerebros, hasta el punto de que la palabra “podrido” tal vez no sea tan exagerada. La evidencia muestra que las redes sociales están reduciendo la materia gris, acortando la capacidad de atención, debilitando la memoria y distorsionando procesos cognitivos fundamentales, según recoge el diario británico The Guardian con citas a un gran número de investigaciones académicas de instituciones como la facultad de medicina de Harvard, la Universidad de Oxford y el King’s College de Londres.

El ‘escroleo’ infinito en redes sociales aumenta el aburrimiento

Una de esas investigaciones se publicó el año pasado y evidenció que la adicción a internet provoca cambios estructurales en el cerebro, lo que repercute de manera directa en el comportamiento y las capacidades de un individuo. Michoel Moshel, investigador de la Escuela de Ciencias Psicológicas de la Universidad de Macquarie (Australia) y coautor del estudio, explica que el consumo compulsivo de contenidos en redes sociales —el famoso doomscrolling— “aprovecha la tendencia natural de nuestro cerebro a buscar novedades, especialmente cuando se trata de información potencialmente dañina o alarmante, un rasgo que en su momento nos ayudó a sobrevivir”.

Moshel destaca que con algunas funciones, como el ‘desplazamiento infinito’, diseñadas para mantenerte enganchado al móvil, las personas, más que nada jóvenes, pueden quedar atrapadas en un ciclo de consumo de contenido durante horas. “Esto puede afectar gravemente la atención y las funciones ejecutivas al saturar nuestro enfoque y alterar la forma en que percibimos y reaccionamos ante el mundo”, sentencia el investigador.

Eduardo Fernández Jiménez, psicólogo clínico en el Hospital la Paz de Madrid, explica que el cerebro activa diferentes redes neuronales para configurar distintos tipos de atención. Y que el uso problemático de los móviles e internet está generando problemas en la llamada atención sostenida: “Te permite concentrarte en una misma tarea durante un período de tiempo más o menos largo. Es la que está vinculada a los procesos de aprendizaje académico”, dice. El problema, señala, está en que los usuarios de redes sociales suelen estar expuestos a estímulos muy cambiantes, variables (una notificación de Instagram, un mensaje de WhatsApp, una alerta de noticias) y con potencial adictivo. Eso hace que el foco de atención esté todo el tiempo saltando de un sitio al otro, afectando su propia capacidad.

La primera alerta fue el correo electrónico

Algunos expertos vienen alertando sobre este tema prácticamente desde comienzos de siglo, cuando el correo electrónico pasó a ser una herramienta de uso frecuente. En 2005, The Guardian tituló: “Los correos electrónicos ‘son una amenaza para el coeficiente intelectual’”. La historia contaba que un equipo de científicos de la Universidad de Londres se preguntó qué impacto podría tener sobre el cerebro el bombardeo incesante de información. Luego de 80 ensayos clínicos, encontraron que el coeficiente intelectual de los participantes que utilizaban el correo y el teléfono móvil a diario caía una media de 10 puntos. Los investigadores midieron que esta demanda constante de atención tenía efectos más negativos que el consumo de cannabis.

Esto fue antes de la llegada de los tuits, los reels de Instagram, los desafíos de TikTok y las notificaciones instantáneas. El panorama actual es aún menos alentador. Investigaciones recientes encontraron que el uso y abuso de internet está asociado con una disminución de la materia gris en las regiones prefrontales del cerebro. Es la zona que interviene en la resolución de problemas, la regulación emocional, la memoria y el control de los impulsos.

El trabajo de Moshel y sus colegas va en esa línea. Su último estudio revisó 27 investigaciones de neuroimagen y encontró que el consumo desmedido de internet está relacionado con una reducción en el volumen de materia gris en regiones del cerebro involucradas en el procesamiento de recompensas, el control de impulsos y la toma de decisiones. “Estos cambios reflejan patrones observados en las adicciones a sustancias”, asegura el científico, como las metanfetaminas y el alcohol.

Eso no es todo. La investigación también encontró que “estos cambios neuroanatómicos en adolescentes coinciden con la interrupción de procesos como la formación de identidad y la cognición social, aspectos críticos durante esta etapa del desarrollo”. Funciona casi como un bucle, donde los más vulnerables pueden ser los más afectados. Según los resultados de una investigación publicada en Nature en noviembre, las personas con peor salud mental son más propensas a navegar por contenidos basura, lo que agrava aún más sus síntomas.

En diciembre, el psicólogo Carlos Losada le sugirió a EL PAÍS algunas recomendaciones para evitar caer en el doomscrolling o, dicho de otra manera, evitar ser absorbido por el agujero negro del contenido chatarra que refuerzan los algoritmos: reconocer el problema, esforzarse por desconectar y hacer actividades que requieran una presencia física, como quedar con amigos o hacer deportes, son algunas de sus sugerencias.

Moshel dice: “Estas actividades son fundamentales para la salud cerebral y el bienestar general, ayudando a equilibrar los efectos potencialmente dañinos del uso prolongado de pantallas”. Enfatiza que el tipo de contenidos que se consumen es un factor clave para modular los cambios anatómicos en el cerebro. “Concéntrese tanto en la calidad como en la cantidad del tiempo frente a la pantalla. Priorice el contenido educativo que evite características adictivas. Establezca límites claros y apropiados para la edad sobre el uso diario de pantallas y fomente pausas regulares”, añade.

domingo, 22 de diciembre de 2024

Efecto Troxler

 El efecto Troxler, también conocido como "desvanecimiento periférico", ocurre cuando te concentras en un punto fijo durante un período prolongado. Con el tiempo, los estímulos en tu visión periférica tienden a desaparecer o desvanecerse porque tu cerebro prioriza lo que estás observando directamente.

Cuando aplicas este fenómeno frente a un espejo, si te miras fijamente a tus ojos o a un punto específico de tu rostro, podrías notar varios efectos curiosos:

Rostro distorsionado: Los detalles de tu rostro en la periferia (como la forma de tus mejillas o el contorno de tu cabeza) pueden empezar a deformarse o parecer diferentes. Esto ocurre porque el cerebro se aburre y "rellena" con información ausente en lugar de actualizarla constantemente.

Desvanecimiento parcial: Partes de tu rostro podrían parecer que se desvanecen o se mezclan con el fondo del espejo. A veces el desvanecimiento es total.

Ilusiones extrañas: Algunas personas reportan ver caras que parecen no ser las suyas, sombras, o incluso detalles "fantasmales". Esto se debe a la combinación del efecto Troxler con la imaginación y la forma en que el cerebro interpreta la información visual en ausencia de cambios.

Mirarte al espejo bajo una luz tenue puede intensificar estos efectos, haciendo la experiencia más extraña o "sobrenatural". Sin embargo, todo esto es un fenómeno visual y psicológico perfectamente normal, resultado de cómo el cerebro procesa estímulos estáticos. 

El psicólogo Giovanni Caputo experimentó con un grupo de 50 voluntarios frente a un espejo a cuarenta centímetros con poca luz diez minutos algunos de estos efectos:

66% Observaron deformaciones en su rostro.

48% No se reconocían.

18% Veían el rostro de un familiar.

10% El familiar estaba muerto.

8 % El familiar estaba vivo.

Se produce una disociación con la realidad, el cerebro rellena los espacios oscuros.

sábado, 21 de diciembre de 2024

Judíos

 La mayoría de los grandes maestros de ajedrez son judíos o de origen judío. En 1933, cuando los nazis llegaron al poder en Alemania, un tercio de todos los profesores de matemáticas del país eran judíos, mientras que los judíos constituían menos del uno por ciento de la población. Polonia tuvo un rey que admitió sin tapujos ni restricciones a los judíos, y como resultado de ello gran parte de su población era judía emigrada asquenazí hasta que Hitler los exterminó. Se sumaron a la quinta parte o veinte por ciento de la población de Polonia que pereció en la II Guerra Mundial, la mayor pérdida demográfica que sufrió cualquier país envuelto en ese desastre. 

Sin embargo, hasta entonces los judíos polacos hicieron todo tipo de aportaciones a la ciencia, la cultura y las artes, con la única excepción quizá de la pintura. Los matemáticos judíos hicieron importantes contribuciones a lo largo del siglo XX y del XXI, como lo demuestra su alta representación entre los ganadores de los principales premios de matemáticas: 27% para la Medalla Fields, 30% para el Premio Abel y 40% para el Premio Wolf. Asimismo, la mayor parte de los premios Nobel son judíos o de sangre judía. Hasta los test de inteligencia de Eysenck muestran que los judíos poseen de media 15 puntos más que el promedio mundial (y también los orientales destacan al respecto sobre la variedad blanca del homo sapiens).

Los judíos siempre han tenido una supervivencia difícil a causa de prejuicios como el libelo de sangre, las leyes, las persecuciones y los pogromos; eso quizá los hizo más escasos y más aptos que los gentiles. Han sido un pueblo tan nómada y prevenido como los gitanos, han sido igual de difíciles de integrar y han padecido casi las mismas persecuciones que este otro pueblo disperso. Pero, con todo, sus estadísticas no son comparables. 

Esto puede explicarse; tal vez es porque los semitas siempre han brindado un exagerado respeto a la escritura, la ciencia y la cultura en general, al contrario que los gitanos, más proclives a la cultura oral. Los semitas son todos ellos discípulos de Salomón. Solo han sobrevivido los más aptos, los más escurridizos, los más desconfiados, los más ricos. Son el pueblo elegido, las raíces de la zarza en llamas, y su Dios de cuatro letras es un dios celoso.

Su forzada endogamia y la tendencia a casarse con primos y primas, similar a la de los polígamos musulmanes, pero más pronunciada, ha deturpado su salud con numerosas enfermedades genéticas. Esos problemas genéticos se han visto también en algunas de las sectas mormonas y en familias reales del antiguo Egipto y Europa, o entre los franceses de Quebec y los islandeses.

Por otra parte, es también cierto que este pueblo ha desarrollado un instinto de supervivencia muy superior a la media. No permiten que se critique a ninguno de ellos de ninguna forma. En cierto sentido, es cierto aquello de "si quieres saber quién te controla, mira a quién no puedes criticar”. Muchos periodistas se han quejado de haber sido expulsados o despedidos por la menor crítica hacia algunos líderes políticos judíos. Y no se me llame antisemita: tengo alguna sangre judía, asquenazí, en concreto. Pero me parece que el sionismo ha llegado a extremos reprobables.

En el vídeo de este enlace se ofrecen más datos.