jueves, 18 de septiembre de 2025

Estudio sobre la hambruna de la Posguerra. 200.000 muertos.

 Más de 200.000 personas murieron de hambruna en la posguerra "por el franquismo", en El Confidencial, por Paula Corroto, 17/09/2025:

El historiador Miguel Ángel del Arco Blanco publica el ensayo 'La hambruna española', donde pone cifras a la "tragedia colectiva" que vivió el país causada "por decisiones políticas del régimen"

"Menos Franco y más pan blanco" era una frase pintarrajeada en las paredes que se podía leer en los años cuarenta como símbolo de que aún quedaba algo de resistencia. Los niños famélicos poblaban las páginas de Tiempo de silencio, la gran novela de Luis Martín-Santos ambientada en aquella década en Madrid y que, aunque fue publicada en los años sesenta, lo hizo con una veintena de páginas censuradas. El fotógrafo Santos Yubero también dejaría para la historia las imágenes de aquellos años con rostros y cuerpos demacrados. Todos estos testimonios los ha recogido ahora el historiador especializado en el franquismo Miguel Ángel del Arco Blanco poniéndoles cifras y causas en un ensayo estremecedor, La hambruna española (Crítica), que ya antes había sido una investigación académica: Más de 200.000 personas murieron por este motivo principalmente entre 1939 y 1942, y el año 1946. Y no fue, dice Del Arco, ni por la guerra, ni por el bloqueo ni por la sequía, los grandes mitos del franquismo, sino por “decisiones políticas del régimen”.

“Para empezar, no lo podemos llamar hambre, sino hambruna. Y la causa principal fueron las políticas adoptadas por el régimen que duraron toda la década de los 40 y que le interesaban para controlar a la población y enriquecer a los que habían ganado la guerra. No podemos entender esta hambruna sin el concepto de Victoria de los años 40”, afirma sin tapujos en conversación con este periódico. Entre estas decisiones, razona en el ensayo, se encuentran las políticas económicas de la autarquía, que pusieron en marcha ministros falangistas como Juan Antonio Suanzes y Ramón Serrano Súñer -”que incluso denegó la ayuda internacional de la Cruz Roja Americana afirmando que aquí no se pasaba hambre”- para escándalo de otros ministros monárquicos y reaccionarios como el de Hacienda entre 1939 y 1941 José Larraz, pero que era neoliberal en lo económico, y del cual recoge parte de sus Memorias

“Larraz estaba completamente escandalizado, sobre todo con una reunión que hubo en El Pardo en 1941, que fue el año más duro de la hambruna y donde murió más gente que nació. Allí se reunieron los principales ministros económicos, el de Agricultura, el de Transporte, el de Hacienda, el de Industria. El tema monográfico era abastecimientos. Pero no hicieron nada, no cambió nada. Larraz cuenta que aquello fue una tertulia de café. Todo estaba guiado por principios nacionalistas. La idea de la autarquía era que mediante ella España se iba a engrandecer y se iba a construir un imperio. Se pusieron fines políticos por encima de los intereses económicos”, comenta Del Arco. Aquel año de 1941, por cierto, también se estrenaría una película como Raza, con guion del propio Franco.

Otra decisión política que incrementó el hambre fue “el apoyo filofascista del régimen”. “Mientras España se moría de hambre, enviaba materias primas y alimentos esenciales para la supervivencia de las potencias del Eje", apunta el historiador. Ante esta decisión de Franco, los aliados intentaron ahogar a España “como si fuese un torniquete. Aprietas, te abro un poco, te vas desangrando, pero te vuelves a apretar. Para que España no entrara en la guerra. Y esto acaba a partir del año 42, porque España se da cuenta que en diciembre del 41 han entrado los americanos en la guerra, ha pasado Stalingrado y la cosa está cambiando. Ahí Franco se vuelve más cauto. Y entonces, esa neutralidad forzada por los aliados se cumple y hace que lleguen más alimentos directamente de los británicos”, manifiesta Del Arco que insiste en que, en cualquier caso, “entre 1939 y 1941, entre pan e imperio, España eligió imperio” con esas fatales consecuencias. 

Las otras dos razones expuestas en el ensayo son la corrupción y la represión de los vencidos con todo el mercado negro y con todas las cartillas de racionamiento que “no eran gratis y además era un sistema machista, injusto y represor”. “El racionamiento se pagaba y a no todo el mundo le tocaba lo mismo. Es un sistema que diferenciaba entre hombres y mujeres. Ellas recibían el 60% de lo que recibían los varones adultos. Los ancianos recibían el 80% de los varones adultos. Y los niños, también el 60%. ¿Por qué una mujer tiene que comer menos? Y luego, socialmente, están clasificadas en cartilla de primera, que era para los ricos, que reciben menos, de segunda, que son las clases medias, y de tercera. Y hay ciudades y pueblos donde el 80, el 90% son clasificados como pobres. España era pobre, pero esto no era así siempre. En el libro demuestro que hay gente que era rica, o que era acomodada, y sin embargo, tenía una cartilla de tercera. Y, a veces, republicanos, que eran pobres, tenían una cartilla de segunda o de primera. ¿Y quién hacía esto? Los ayuntamientos. Tú la tenías que solicitar y a veces te pedían certificado de buena conducta. O sea, si no te portabas bien, no comías. E imagínate si habías estado en el otro lado en la guerra…”, explica el historiador. "El sistema del racionamiento diferenciaba entre hombres y mujeres. Ellas recibían el 60% de lo que recibían los varones adultos" 

El libro está salpicado de muchos textos literarios, de poesía social -fueron muchos los poetas que denunciaron esta situación (“Madrid es una ciudad de un millón de cadáveres”, que escribió Dámaso Alonso), “pero al régimen la poesía como era tan minoritaria le daba igual”- y entre todos ellos Del Arco destaca lo que le pasó a la madre del poeta leonés Antonio Gamoneda con la cartilla de racionamiento (porque además eran las mujeres las que solían estar en las famosas colas del hambre) y que él cuenta en sus memorias. “En la infancia lo pasó fatal. Su madre era costurera. Tú tenías un tiempo para reclamar tu racionamiento. Y, claro, necesitabas el dinero. Estas mujeres hacían trabajos que tardaban en pagarles y muchas veces les vencía el racionamiento. Esto le pasó a la madre de Gamoneda que le dijo al tío del racionamiento por favor, espérame, espérame, que mañana me pagan. Pero se cumplía el plazo y no le dio los alimentos. Al día siguiente tenía el dinero y no tenía comida”. Y todo esto, quien podía pagar porque fue una década de inflación galopante por el mercado negro y el estraperlo. “Por un lado ayudaba y por otro estrangulaba con la subida de precios… Una barra de pan podía valer en el mercado negro cinco, cuatro, cinco veces más de lo que valía en el racionamiento”, apostilla el historiador.

Andalucía y Extremadura, devastadas

En el libro también se detalla que fueron los niños y los ancianos los que más sufrieron la hambruna, muriendo la gran mayoría por enfermedades infectocontagiosas -la contaminación, la higiene, estado de alimentos…- como la gripe, tuberculosis y neumonías, que hacían estragos, pero también epidemias de difteria, paludismo y tifus, que se desbocaron tras la guerra civil, según muestra en cuadros con datos del INE y del Instituto de Salud Carlos III. Por zonas, las más devastadas fueron Andalucía, Extremadura, Ciudad Real, Albacete y Murcia. Esto también tiene su explicación. “La hambruna tuvo lugar en muchas de esas zonas donde no hubo guerra civil porque fueron controladas por los nacionales desde el principio. Y allí fue muy dura. El franquismo diría que la República había dejado a la gente muerta de hambre, etc, pero yo creo que la razón principal es que son zonas de mayor polarización social. Es decir, donde la estructura de la propiedad está más dividida. Donde hay más divergencias sociales. Más distancia entre ricos y pobres. Galicia, Asturias, Castilla y León, incluso Aragón y Cataluña son zonas socialmente mucho más homogéneas. Pero en las otras la desigualdad es mucho mayor. Y luego está el secano, hay menos producción agrícola. Y también la vivienda es de peor calidad. Y luego está el capital humano, es gente que fue muy castigada desde el principio. Las condiciones de vida fueron muy malas. Y luego estuvo Madrid, que estuvo sitiada… Si eras de Vallecas ya te daban por todos los lados”.

Hambruna buscada

Por todo el ensayo se busca probar que aquella década no fueron los años del hambre que incluso semánticamente no corrigió el régimen. Este siempre asumió (y propagó) que habían sido años muy malos por la guerra que es una manera de “silenciar las muertes por inanición y deformar la realidad”, escribe en el ensayo. “Fue una hambruna, que se define por escasez de alimentos o poder adquisitivo que lleva directamente a un exceso de mortalidad por inanición por enfermedades inducidas por el hambre”, comenta el historiador. Es decir, no es solo que no haya alimentos suficientes sino que no puedes acceder a ellos. “La comparo sistemáticamente con otras hambrunas que hubo en el mundo y especialmente en Europa, para ver que hay patrones similares. Al mismo tiempo hay muchas cuestiones cualitativas, por ejemplo, el abandono de niños, la emigración, las muertes por inanición, el crecimiento de la enfermedad infectocontagiosa, el crecimiento brutal de los precios que impide que la gente no pueda comprar las cosas, no solo que no haya escasez, todo eso encaja dentro de lo que es una hambruna” y que se dio principalmente entre 1939 y 1942 y 1946.

Por otra parte, Del Arco también ha buceado en las cifras que ha sacado de archivos internacionales y nacionales. Las cifras de fallecidos parten de los censos de la época. “¿De dónde sale la cifra de 200.000 muertos por hambruna? Sale de la sobremortalidad. ¿Cómo se estudian las muertes en las hambrunas? Lo que se hace es estudiar la sobremortalidad entre ese año de la hambruna y un año normal anterior, cuando tiene una población similar. Este trabajo viene de investigaciones que han hecho los demógrafos históricos y que ellos no habían identificado como hambruna. Entonces, yo he visto esa cifra y he dicho aquí está la hambruna. Ellos manejaban una horquilla de entre 190.000 y 214.000 fallecidos aproximadamente. Por eso yo digo más de 200.000, que me parece algo asumible”. 

El historiador no quiere que este ensayo se vea como provocador ni de vencedores y vencidos sino que “es una historia trágica, pero es una historia de todos, es una historia de sufrimiento colectivo donde mucha gente salió adelante, muchos sufrieron…”. Y que el franquismo ocultó y le dio unas causas externas mientras intentó explotar propagandísticamente los años sesenta del desarrollismo, las vacaciones en la playa, el 600 y el pisito. “Cuando sabemos que en los años 60 está muchísimo más retirado. Lo dicen las propias memorias de los ministros de entonces. Que Franco sigue ordenando el juego político pero está apartado de las decisiones económicas. Y, sin embargo, en los años 40 sabemos que estaba allí y tenía el timón”. Y mucha gente se murió de hambruna.

Eric Storm publica Nacionalismo. Una historia mundial.

 Eric Storm: "Si la España de Franco hubiera entrado en la Segunda Guerra Mundial o sido un país comunista, Cataluña sería hoy un Estado independiente", entrevista en El Mundo por Andrés Seoane, 18 septiembre 2025:

Nacionalismo. Una historia mundial, Eric Storm, Traducción de Iván Barbeitos. Crítica. 688 páginas. 24,90 € Ebook: 12,99 €

El historiador holandés publica 'Nacionalismo', un recorrido integral por la historia de este concepto que aún hoy marca nuestras vidas y que está lleno de equívocos y falsos mitos. "La gente suele confundir el nacionalismo político y el cultural y de ahí viene muchas tensiones actuales"

No hace falta ser un experto como el historiador holandés Eric Storm para saber que, como advierte sin ambages desde el inicio de su nuevo ensayo: "el nacionalismo está hoy en día en una clara y preocupante tendencia ascendente". Sin embargo, sí sería más complejo escribir, sin tener la experiencia y el bagaje del Profesor de Historia Contemporánea en la Universidad de Leiden, un libro tan completo, apasionante y revelador como Nacionalismo. Una historia mundial (Crítica), un recorrido integral desde el siglo XVIII hasta hoy de este concepto triunfador y equívoco que, aunque determina en buena parte nuestro presente, está todavía lleno de malentendidos y confusiones.

Hispanista de vocación, desde sus años de estudiante pasados en la Universidad de Salamanca -también ha sido académico visitante en la Complutense de Madrid, la de Oxford y la Universidad Libre de Berlín-, Storm lleva décadas estudiando el nacionalismo y las identidades territoriales, y ha publicado importantes trabajos sobre regionalismo europeo. Fue una tesis sobre la historia de nuestro país, "que en Holanda se considera algo exótico", bromea, lo que lo convenció de la necesidad de abrir el foco y no centrarse en una sola nación. "Me di cuenta de que en el campo de la historia los estudios nacionales son dominantes: cada historiador estudia un país, una región o una ciudad", explica. "Al hacer esto, los historiadores sostenemos implícitamente una posición nacionalista ya desde el propio método de trabajo".

Por eso, Nacionalismo sostiene que, en contra de lo que pensamos, el homónimo concepto no es un invento europeo u occidental que llegó al mundo a través del colonialismo, sino que hubo regiones donde se dio de forma independiente, aunque siempre por motivos similares. "Estudiando casos diversos, de diferentes lugares y épocas, y comparándolos, veía que había muchísimas similitudes, y me propuse estudiar el nacionalismo desde una perspectiva comparada. Sí, hay estudios que analizan el nacionalismo en Europa, en América o en partes de Asia, pero una comparación global no existía. En este sentido ha sido un reto, pero he disfrutado mucho", reconoce.

Pero antes de entrar en materia, ¿cómo podemos definir el nacionalismo? Ya aquí empiezan los problemas. "La mayoría de la gente confunde dos tipos de nacionalismo", comienza para romper el hielo, desde su despacho en la facultad. "Por un lado está el Estado nación surgido de las llamadas Revoluciones Atlánticas, aunque no sólo en ellas, que fue un invento basado en un cambio en la soberanía nacional, que pasa de príncipes, reyes y otros líderes nobiliarios y religiosos, al conjunto de ciudadanos. Por otro, el Estado nacido durante el Romanticismo, que habla de una idea de homogeneidad cultural, de pueblos. Son dos conceptos distintos, muchas veces contemporáneos, que se mezclaron con el tiempo y cuya confusión ha generado muchos de los problemas pasados actuales generados por el nacionalismo", defiende.

Describe en el libro el origen en el siglo XVIII del Estado nación, ¿cuáles fueron las causas reales de este surgimiento y qué elementos acuñaron el nacionalismo tal y como lo conocemos hoy en día?

 Es un proceso complejo. Durante la época de las revoluciones -la Revolución Francesa, la independencia de Estados Unidos, la época napoleónica, las independencias en América Latina- surge la invención del Estado nación como un ideal político. La nación se define no en términos culturales, sino como comunidad de ciudadanos. El poder ya no residía en el rey; emanaba de los ciudadanos, a través de sus representantes. La nación se volvía soberana, en lugar de una monarquía absoluta o un imperio autocrático. Era un nuevo modelo de Estado con ciudadanos iguales, derechos garantizados por una constitución, y un parlamento elegido por los ciudadanos. Algunos de estos Estados triunfaron ya entonces, como Estados Unidos, y otros vivieron procesos más complejos, como Francia, que tuvo regresiones absolutistas.

Y ya en el siglo XIX aparece otro concepto nacionalista, el romántico. ¿Cómo se mezcla con el otro y cuál fue su influencia?

En efecto, durante el Romanticismo, que afectó paulatinamente a todos los países, se inventa la idea de la nación como comunidad cultural, con una misma historia, tradiciones y un grupo étnico homogéneo. Fue importante para dar cohesión a muchos territorios divididos y fue clave para que nacieran países como Italia o Alemania, por ejemplo, sin embargo, el ideal romántico rara vez coincide con la realidad: pocos Estados son homogéneos lingüística o étnicamente. Se hablan unos 7.000 idiomas en el mundo y existen sólo unos 200 Estados, muchos compartiendo idioma oficial: español, árabe, inglés, francés… La idea romántica de que cada pueblo tenga derecho a su propio Estado se cumple en muy pocos casos.

Y, sin embargo, afirma con contundencia que el Estado nación es el modelo más exitoso de la historia...

Es que es así. Es un tipo de Estado reciente, tiene poco más de 200 años, pero tras la caída de los imperios coloniales, casi todo el mundo adoptó este modelo, inventado en la Revolución Francesa, con un éxito enorme. Actualmente, sólo Arabia Saudí y Brunéi son monarquías absolutas, y sólo el Vaticano y Afganistán se definen en términos religiosos y carecen de constitución o parlamento. La idea que tenemos del nacionalismo está marcada por los ideales románticos, pero en la práctica, lo adoptado es el modelo del Estado nación de la Ilustración. Hay, por tanto, una disyunción entre la realidad y lo que pensamos que es una nación o que debería ser un Estado nación.

Antes de entrar en esta confusión, su libro sostiene que, en contra de lo que pensamos, el nacionalismo no es un invento europeo occidental. ¿Qué formas tomó esa idea en otros contextos y cómo se produjo?

Lo que quería desmentir es esa idea tradicional, incuestionada, de que los procesos nacionalistas nacen en la descolonización: las colonias que se independizan y utilizan el nacionalismo para crear su propio país. Eso no fue así en muchos lugares. Yo doy más importancia a los Estados tradicionales existentes: el Imperio Otomano, el Imperio Chino, lo que hoy es Tailandia, e incluso reinos africanos como Etiopía. A lo largo del siglo XIX y XX, con mayor o menor éxito, estos países adoptan poco a poco el modelo del Estado nación europeo, no de golpe, sino por partes. Y se debe, sencillamente a la llegada de la Modernidad. Lo primero suele ser reorganizar el ejército: los países con ejércitos modernos ganan más guerras. Para ello necesitan más recursos, así que reforman también la Hacienda, es decir, la fiscalidad y los impuestos y, para ello, deben abolir privilegios y establecer una contribución igual para todos. Como consecuencia, aparece la igualdad legal entre ciudadanos y, finalmente, la constitución y las elecciones, que tardan más porque esto implica pérdida de poder del monarca. Es un proceso gradual, no impuesto, pero necesario para sobrevivir como Estado. Y el modelo de éxito a seguir era el Estado nación europeo.

"El nacionalismo cultural que muchos defienden es una utopía. Pocos Estados son homogéneos lingüística o étnicamente, se hablan unos 7.000 idiomas en el mundo y existen sólo 196 países"

Volviendo a la confusión de la que hablaba, ¿defender ese "nacionalismo romántico", Estado étnica y culturalmente homogéneo, es el origen de muchas de las tensiones actuales?

 Desde luego. Mucha gente cree en esa utopía, y a esto ayuda también lo que yo llamo "nacionalismo banal". Desde hace más de un siglo, la historia se ha escrito en términos nacionales, y esto afecta a cualquier concepto: el pueblo, el fútbol, la cocina, el cine… Creo que lo más importante es el vocabulario que usamos. Hablamos de "los españoles", "los franceses", "los alemanes", como si todos fueran una unidad homogénea. Muchos vascos, bretones o bávaros no estarían de acuerdo, y tampoco se considera la inmigración, los matrimonios mixtos… La realidad es mucho más compleja. Es como en los mapas, donde cada país tiene un color, y al hablar de "los españoles" desaparece toda la diversidad interna. Entonces, la gente piensa que las naciones homogéneas son una realidad o que hay que aspirar a ellas, incluso realizarlas, ya sea combatiendo la inmigración o defendiendo las "verdaderas" costumbres nacionales. Como consecuencia, la idea nacional tiene hoy muchísima influencia en la vida diaria, y cada vez más.

Sin embargo no siempre fue así, ¿verdad?

Para nada. Al principio había mucha resistencia contra los nuevos Estados. El reclutamiento para el ejército no era popular, la gente intentaba huir del servicio militar. Además, el Estado nación traía más impuestos, más presencia en la vida diaria: los campesinos tenían que trabajar más, perdieron terrenos comunales, tuvieron que producir para el mercado y pagar en metálico. Eso generó mucha resistencia. Por ejemplo, durante el levantamiento en España contra Napoleón muchos campesinos no lucharon para "salvar a España", sino contra los impuestos o la herejía del nuevo régimen. En América pasó lo mismo, tampoco estaban muy entusiasmados con las Cortes de Cádiz ni con el nuevo régimen.

¿Y cómo se venció esta resistencia de la población?

De nuevo, fue un proceso lento que empieza con intelectuales que comienzan a descubrir el folclore y a escribir libros de historia. En general, suelen publicar en revistas o dar charlas en ateneos o en círculos de clases medias acomodadas. Pero sólo a finales del siglo XIX, sobre todo cuando se extienden el sufragio y las clases medias, el Estado empieza a ser consciente de que hay que nacionalizar a las masas, de que hay que hacer nation building, construcción nacional: crear más cohesión, lograr que la gente sea consciente de su identidad nacional, que se sienta conectada con el Estado nación y que adquiera cierta lealtad. En esto jugó un papel clave la educación, primaria y secundaria, pero había mucha vías. Por ejemplo, los libros de cocina, dirigidos a amas de casa, que llegan a toda la población. Hoy la gastronomía es un valor nacional incuestionable, pero estos recetarios son bastante modernos, los primeros libros de cocina española son de 1910. Pero el proceso de creación de esta identidad fue tan exitoso que ahora, con la educación, todo el mundo pasa por la escuela y experimenta un proceso de socialización que transmite los conocimientos de la historia nacional, la geografía nacional, la lengua nacional… y esto se difunde cada vez más hasta volverse algo natural.

Natural y en marcha, pues, como comentaba, es un proceso que sigue plenamente vigente y tiene cada vez mayor fuerza...

Sí, creo que últimamente vemos una intensificación de este proceso. En parte porque las generaciones que vivieron la Segunda Guerra Mundial -el racismo abierto de los nazis, también el de los ejércitos japoneses, o en España la memoria de la Guerra Civil, el horror de la violencia- están desapareciendo. Y entonces parece que ya no hay barreras contra insistir en la necesidad de una identidad nacional fuerte o incluso contra la xenofobia o el racismo. Otra causa, creo yo, es el surgimiento de las políticas de identidad en todas sus formas. Por un lado, el resurgimiento de la religión: lo vemos en el mundo islámico, por ejemplo con la revolución en Irán; también con el auge de los evangélicos en Estados Unidos; o con el catolicismo desde finales de los años setenta, con el Papa Juan Pablo II, que empieza a tener más impacto político. Por el otro lado del espectro, tenemos lo que ahora se llama ideología woke: minorías que exigen respeto por su identidad, como los colectivos sexuales o los pueblos indígenas en América Latina, que desde los años 70 también han reclamado mayor espacio político y respeto por su herencia cultural.

"El mundo actual no es nada propicio para nuevas secesiones, para que surjan nuevos países. La única excepción quizá sea el Estado palestino, pero sólo si Israel cambia de rumbo"

Con este panorama actual, ¿ve posible una regresión, que ese sentimiento nacional se diluya en un mundo de identidades políticas cambiantes?

 Hace dos años, cuando terminé el libro, pensaba que podría ocurrir: que la gente se hartara de las políticas de identidad y viera que el problema más grande de la actualidad, el cambio climático, exige cooperar y superar las diferencias nacionales. Pero lo que vemos hoy lo contrario. La elección de Trump parece un cambio drástico: el nacionalismo es más fuerte que nunca y surgen en casi todos los países europeos movimientos populistas de derechas, impulsados por emociones, el miedo, políticas de identidad... Eso es lo que funciona, mientras que los razonamientos tranquilos, los compromisos y las soluciones racionales apenas atraen atención. Por eso, los debates políticos parecen cada vez más encendidos, más emocionales, y la emoción que mejor funciona es la vinculada a la identidad, y por eso soy bastante pesimista.

Como apuntaba, la posguerra mundial hacía pensar en un futuro supranacional. ¿Qué ha fallado en ese modelo para que incluso estados sólidos y tradicionales de Europa tengan tendencias separatistas?

Lo vimos con el referéndum en Cataluña, que coincidió con el Brexit, el referéndum en Escocia, el auge del nacionalismo flamenco y hasta con el intento de independencia en el Kurdistán. Lo que había en común era la idea de "take back control": no depender más de contextos federales más grandes, sino tener su propio Estado. El caso de Cataluña es comprensible: hay estados europeos más pequeños y pobres. Un Estado de siete millones de habitantes, bastante rico, es comparable con Austria o Finlandia, países bien establecidos, presentes en todas las mesas de negociación.

Sin embargo, ninguno de estos movimientos triunfó, ¿qué hace falta para que una región se independice?

Lo que se necesita es lo que en inglés se llama window of opportunity, una ventana de oportunidad. Hay un libro excelente, aunque muy desagradable de leer, del sociólogo Andreas Wimmer, Nationalist Exclusion and Ethnic Conflict, que utiliza estadísticas para ver cómo las guerras y el surgimiento de los nuevos Estados nación coinciden. Su argumento es que los Estados nación suelen surgir en olas. La época de las revoluciones fue una ola. La revolución de 1848 fracasó, pero fue clave para la aparición posterior de países como Italia o Alemania. Después de la Primera Guerra Mundial hubo una ola, tras la Segunda, otra: la descolonización, que tomó bastante tiempo. La última ola fue la de la caída del comunismo. Por poner un ejemplo, Cataluña, en el fondo, tiene la mala suerte de que la España de Franco no participó en la Segunda Guerra Mundial, ni era un país comunista, de modo que las dos últimas olas no la afectaron. Si no, sería independiente. En cambio, en Europa del Este sí hubo oportunidad tras el comunismo de romper con el Estado existente y crear otros nuevos. Los nacionalistas catalanes tendrán que esperar otra ola, porque sin esa coyuntura geopolítica es casi imposible lograr la independencia.

¿Y cree posible, a corto plazo, que el mapamundi se fragmente más?

Va a ser muy complicado. Más bien al revés, el ambiente actual no es nada propicio para nuevas secesiones. La única excepción quizá sea el Estado palestino. Creo que Hamás intentó forzar la situación con un acto terrorista de magnitud enorme, pues la cuestión llevaba décadas estancada. Tras la brutal represión de Israel, algunos países han decidido reconocer al Estado palestino, y en Occidente muchos comprenden ahora que la única solución duradera es la de dos Estados. Ahí sí podría haber una opción, pero sólo si Israel cambia de rumbo.

"Con el sistema actual, las soluciones nacionales siempre tendrán prioridad frente a las globales. Soy pesimista, el nacionalismo en su peor versión seguirá siendo la tónica de los próximos años"

El libro habla de una paradoja: junto a este nacionalismo se combina un auge global del imperialismo, ¿cómo cnviven ambas tendencias?

En efecto, existe una dinámica agravada por la política de Trump: una vuelta al imperialismo, a la "ley del más fuerte". Rusia es el ejemplo más claro, conquistando territorios, pero también China con sus islas artificiales en el mar de China. Y Estados Unidos, con pretensiones geopolíticas en lugares como Groenlandia, Panamá o incluso Canadá. Esto se refleja en que si antes muchos populistas de derechas querían salir del euro, de la Unión Europea, incluso de la OTAN, ahora quieren reformarla para reforzar Estados nacionales fuertes. Han comprendido que sin la UE no tienen protección. Suiza, por ejemplo, no tiene mucho poder y afronta aranceles del 40%. Si no formas parte de un bloque grande, quedas en desventaja.

Hemos hablado de sus peligros, pero ¿existe un nacionalismo positivo? ¿Un patriotismo que no sea agresivo, que sea integrador?

Hay que recordar que la invención del Estado nación con soberanía popular, derechos individuales, igualdad jurídica, constitución y elecciones parlamentarias fue un adelanto enorme. Antes eran reyes, emperadores o élites feudales quienes decidían la suerte de la población. Eso ha cambiado y es bueno. Frente al racismo actual, un vector de corte nacinalista y positivo puede ser el deporte: una victoria nacional se celebra en la calle, une, emociona, y puede integrar. Muchos equipos nacionales, como el francés o el español, reflejan la diversidad de sus países. Pero siempre habrá frustración para quienes no se sienten representados: nacionalistas catalanes o vascos, minorías indígenas… No existe un equipo quechua, maya o kurdo, por ejemplo.

Incide en el epílogo, en el papel que podría jugar el cambio climático como catalizador de colaboración internacional. ¿Es una realidad factible?

Racionalmente, sí: sería la mejor solución. Pero lo que veo y temo es que los Estados existentes siguen siendo los actores principales. Cada sistema electoral es nacional: los políticos tienen que justificarse ante su electorado y resolver problemas que les afectan directamente. No tienen incentivos para ayudar a otros. Muchos países en África, Asia o pequeñas islas van a sufrir mucho más con el cambio climático, pero la solidaridad hacia ellos no es lo suficientemente fuerte. Me temo que, con el sistema actual, las soluciones nacionales siempre tendrán prioridad frente a las globales y los cambios recientes no son muy alentadores, la verdad. Así que, lo siento, pero soy pesimista. El nacionalismo en su peor versión será la tónica de los próximos años.

martes, 16 de septiembre de 2025

Sobrevivir a la tecnología, según John von Neumann, 1955

John von Neumann, ¿Podemos sobrevivir a la tecnología?, en Fortune, 1955: 

Las ideas clave del documento son las siguientes (según una inteligencia artificial):

Crisis tecnológica y geopolítica: John von Neumann argumenta que el progreso tecnológico ha alcanzado límites críticos debido al tamaño finito de la Tierra y la inestabilidad de las unidades políticas. Esto genera tensiones que podrían desembocar en conflictos graves.

Impacto de la revolución industrial: La aceleración de la revolución industrial ha ampliado las áreas afectadas por las operaciones tecnológicas, pero ahora se enfrenta a límites geográficos y políticos.

Evolución tecnológica y sus riesgos: El desarrollo de tecnologías como la energía nuclear, la automatización y el control climático tiene el potencial de ser beneficioso, pero también puede aumentar la inestabilidad y el riesgo de destrucción masiva.

Control climático: Von Neumann especula sobre la posibilidad de manipular el clima a gran escala, lo que podría tener efectos profundos en la agricultura, la ecología y las relaciones internacionales.

Neutralidad de la tecnología: La tecnología es intrínsecamente neutral, pero su uso puede ser tanto constructivo como destructivo. Esto plantea desafíos éticos y políticos.

Prohibición tecnológica no viable: Restringir el progreso tecnológico no es una solución práctica ni compatible con la naturaleza de la civilización industrial.

Eliminación de la guerra como política nacional: Von Neumann sugiere que una solución más viable sería eliminar la guerra como herramienta de política nacional, aunque reconoce que esto es difícil de lograr.

Adaptación humana: La humanidad ha enfrentado crisis similares en el pasado y ha demostrado capacidad para adaptarse, aunque esto requiere paciencia, flexibilidad e inteligencia.

Computación y balística: Von Neumann destaca el papel de las máquinas de computación en el desarrollo de la balística y otras áreas militares, subrayando su rápida evolución y creciente importancia.

En resumen, el documento explora cómo el progreso tecnológico, aunque beneficioso, plantea riesgos significativos para la estabilidad global y requiere ajustes políticos y sociales para manejar sus implicaciones.

lunes, 15 de septiembre de 2025

La información es la sustancia misma de la realidad

 Transcrito y corregido desde Cosmos Diario, 15 de septiembre de 2025:

Estamos rodeados de materia. Las piedras, los árboles, las estrellas, nuestro cuerpo son supuestamente reales porque están compuestos de algo sólido. Muchos piensan que primero fue la materia, luego la energía y solo después surgió la vida, la conciencia y finalmente la información como una especie de subproducto del pensamiento.

Pero, ¿y si fuera al revés? ¿Y si la información no fuera un fenómeno secundario? Y si fuera la base de todo lo que existe, si el mundo no fuera, sino comunicara, no existiera, si no transmitiera, y no fuera la materia la que generara la información, sino la información la que diera lugar a la materia. 

Del mismo modo que las palabras pueden provocar emociones y el código puede dar vida a la pantalla, la información deja de ser algo efímero. Cada vez más se la denomina una nueva forma de sustancia.

Científicos como John Wheeler afirmaban, "Todo lo que vemos proviene de un sí o un no elemental, como si fuera la base de una elección lógica. Y hoy en día los físicos observan cómo los sistemas cuánticos se comportan como si primero fuera la información y solo después los acontecimientos."

Entonces, si esto es cierto, si todo lo que nos rodea no es producto de la materia, sino de una danza de información que se desarrolla en las profundidades de la realidad, ¿qué es realmente la energía? ¿De dónde viene la materia? Y lo que es más importante, qué es lo que crea la información. 

Antes de adentrarnos en las profundidades del cosmos y tratar de comprender cómo la información crea la materia, debemos plantearnos una pregunta aparentemente trivial, pero de vital importancia. ¿Qué es la información? Suena sencillo.

Creemos que la conocemos bien. Números, megabytes, bases de datos, internet. Todo esto parece ser información, pero por paradójico que parezca, la mayoría de la gente e incluso los científicos confunden la información con los datos.

Ahí está el quid de la cuestión. Los datos son materia prima, un conjunto de bits, números y símbolos. Pueden ser sin sentido, desordenados, caóticos, pero la información es estructura. Es algo que puede ser reconocible. Claude Shannon, uno de los padres de la teoría de la información, la describió como una medida de lo inesperado. Cuanto menos predecible es el resultado, más información contiene.

 Supongamos que miras la pantalla y ves una cadena de unos. Esos son datos. Pero una cadena como por ejemplo 11110 ya contiene más información porque hay más incertidumbre, más significado. La información aparece donde hay elección, donde son posibles diferentes estados, donde no todo está predeterminado. Es lo que distingue una cosa de otra. no existe en los objetos mismos, sino en las diferencias entre ellos, en las relaciones. Por eso el filósofo Wittgenstein dijo una vez "El mundo no está compuesto por cosas, está compuesto por hechos." Y el filósofo Gregory Bateson precisó, "La información es la diferencia que tiene significado". Esta comprensión supuso una auténtica revolución. En términos físicos, la información no reside en los objetos, sino que codifica las conexiones, las leyes y las interacciones. Los campos cuánticos, las partículas, incluso los espacios, no son cosas sino manifestaciones del orden informativo.

Es más, la información no necesita un soporte material en el sentido habitual. Una fórmula matemática es información, un algoritmo es información. La estructura de un copo de nieve, el dibujo en la piel de un leopardo, el ritmo de los latidos del corazón... Todas estas son formas de orden que pueden expresarse como patrones de información. Son precisamente estos patrones los que dan forma y energía a la materia y sentido al universo. Y cada vez más científicos llegan a la conclusión de que es precisamente la información la que precede a la energía de la materia, no como una abstracción, sino como un constructor activo de la realidad que le da su arquitectura antes de que aparezca en ella cualquier cosa.

 Todo lo que alguna vez has tocado, visto o sentido, puede ser simplemente una formación ordenada y codificada, grabada en soportes que solo nos parecen sólidos y materiales. Empecemos con algo inesperado. El átomo está compuesto en un 99,9% por vacío. El electrón no es una bola, sino en esencia una nube probabilística que no existe en un punto determinado hasta que se mide. Los quarks no se aíslan. Los gluones ni siquiera tienen masa en el sentido habitual. Cada vez parece más que la llamada materia es una ilusión de estabilidad que surge sobre un fondo de información dinámica que baila según las leyes de la coreografía cuántica.

 Recuerda cómo funciona un ordenador moderno. No crea la realidad, la renderiza a partir de un código. En los juegos ves castillos, bosques, océanos, aunque detrás de todo ello hay ceros y unos, reglas y algoritmos. Y aquí está la paradoja. En el mundo real vemos partículas del cuerpo y galaxias, pero detrás de todo ello también puede haber un código informativo. ¿Qué es la masa? En el modelo estándar surge de la interacción con el campo de Higgs, es decir, la materia se vuelve pesada solo porque está grabada en un soporte determinado. Sin campo no hay masa, sin código no hay estructura. Todo lo que parece sólido, resistente y pesado es posiblemente solo el resultado de los parámetros de un enorme sistema de información donde la energía y las partículas son efectos especiales en un universo profundamente programado.

Tomemos otro ejemplo. La luz es a la vez una partícula y una onda, pero en realidad es una perturbación del campo, no una cosa independiente. Por lo tanto, también surge como una determinada configuración de información y hay muchos ejemplos de este tipo. Bosones, neutrinos, partículas virtuales, aniquilación de la materia. Todo ello apunta a lo mismo. La materia y la energía no son fundamentales, son creadas y dirigidas por la información.

El físico Satiot describió una vez el universo como un ordenador cuántico en el que todo lo que ocurre es un cálculo, cada partícula es un bit o un qubit.Cada evento es una operación y las leyesde la naturaleza son simplemente programas según los cuales se calcula todo. Pero eso no es todo. En la teoría AdS/CFT, la gravedad y el espacio en tres dimensiones pueden ser una proyección de la información que se almacena en el límite del mundo bidimensional.

Imagina que nuestro mundo tridimensional es un holograma y que la información real sobre él está grabada en algún lugar en el borde del universo. Por ejemplo, como en una película. Ves una imagen tridimensional, pero toda la trama está en el código. Así que tal vez la materia no sea la base, sino las consecuencias. La energía no es combustible, sino una forma de movimiento de datos. Y nosotros mismos no somos más que construcciones dinámicas de información constantemente actualizada que se desarrolla según un guion misterioso. Y si es así, la siguiente pregunta lógica es, ¿dónde se almacena este código? ¿Quién o qué lo graba? ¿Podemos reescribirlo nosotros mismos? Imagina que coges un dado, lo lanzas, gira y finalmente sale, digamos, un seis. Todo está claro. Hay fuerza, gravedad, superficie, mecánica. Pero, ¿y si antes de que miraras no hubiera salido un seis, sino todas las caras a la vez? Y solo cuando miraste, la realidad eligió una. En la base de este drama cuántico se encuentra la paradoja de la superposición.

Una partícula cuántica, ya sea un electrón, un fotón o incluso una molécula entera, no se encuentra en un solo estado antes de ser medida. Está suspendida entre todos los estados posibles a la vez. Es como si guardara toda la información sobre todas las variantes del futuro, pero no hace ninguna elección hasta que se mide.

Aunque esta teoría es muy controvertida. Tú, yo, un aparato, incluso una mota de polvo en el aire, cualquier acto de medición provoca el colapso de la función de onda y de la infinita nebulosa de posibilidades, nace una realidad definida. No es una metáfora, es lo que los experimentos llevan décadas confirmando. La realidad no existe por sí misma, se desarrolla en interacción con la información. Pero lo que es aún más sorprendente es lo lejos que ha llegado el siguiente experimento.

Una investigación realizada en 2022 con fotones demostró que el resultado del experimento puede depender de si la medición se realiza en el futuro. Es lo que se denomina elección diferida. La elección realizada más tarde parece reescribir el pasado. Algunos científicos dicen, "No es una paradoja si se reconoce que la información es primaria. El futuro y el pasado de las partículas y los campos, todo esto no son cosas, sino resultados de la interacción de la información. Nodos en una red gigante que no tiene por qué desarrollarse de forma lineal. Da la sensación de que no estamos observando el universo, sino interrogándolo como si fuera una gigantesca base de datos. Y cada una de nuestras miradas es una pregunta que genera una respuesta.

Cuando miras a la Luna, más bien preguntas, "¿Dónde está la Luna?" Y el sistema responde, "ahí está. Antes de tu pregunta podía estar en cualquier lugar o en ningún lugar."Algunos incluso creen que el universo no existe como una secuencia de acontecimientos, sino como una enorme estructura de información posible que vamos descubriendo poco a poco. Esto significa que la materia, el espacio e incluso el tiempo son secundarios en relación con la información y no solo una interfaz a través de la cual interactuamos con la realidad profunda.

Esta visión no es solo filosófica, sino que se está infiltrando cada vez más en la teoría cuántica de campos, los modelos holográficos del universo e incluso en el desarrollo de ordenadores cuánticos. Después de todo, estos no trabajan con cosas, sino con probabilidades, estados, información pura. La paradoja de la observación cuántica ya no parece una anomalía. Y si es así, la conclusión lógica es la siguiente: Todo lo que ves, oyes y sientes no es una cosa en sí misma, sino la respuesta de la realidad a tu pregunta. 

En la historia de la ciencia hay momentos en los que una sola persona desencadena una avalancha. Para la física del siglo XX, ese giro lo supuso el enigmático y hasta místico aforismo de John Wheeler, discípulo de Niels Bohr y coautor de Einstein, It from bit. Todo está gastado. La materia, el espacio, la energía, el tiempo. Todo proviene no de las cosas, sino de las elecciones, de la información, del sí o del no. A primera vista, parece que se trata simplemente de una metáfora efectista, pero no es así. Wheeler no era un místico, sino un físico frío que razonaba cómo se forma la realidad cuántica a través de actos de observación, a través de preguntas planteadas por la naturaleza y respuestas que ella da. En su opinión, el universo no es un mecanismo, sino un proceso de comunicación donde cada elemento del ser es el resultado de la interacción informativa. ¿Qué quería decir con eso? Las cosas no son la base del mundo y crean preguntas formuladas por la conciencia. La medición o la interacción. En la teoría de Wheeler, el rabbit es la unidad elemental de la diferencia, la unidad de elección que hace la propia naturaleza. Toda la materia, todas las leyes, incluso el espacio mismo son respuestas a preguntas formuladas por alguien o algo, como si el universo fuera un oráculo gigante que se revela línea a línea a medida que interactúas con él.

En una versión ampliada de su idea, Wheeler sugirió que incluso el pasado puede ser creado por una elección en el presente. Discutió seriamente el modelo de un universo participativo en el que el observador no es simplemente pasivo, sino que desempeña un papel clave en la creación del cosmos mismo. No solo observa, sino que participa en la construcción de la realidad. Al igual que un jugador de videojuegos que activa las ubicaciones, no porque existan, sino porque ha dirigido su atención hacia ellas. En lenguaje matemático, esto significa que el espacio, la energía y la materia son derivados de la información, como una cadena de código que provoca la aparición de un objeto, como un guion según el cual se desarrolla una obra de teatro. El bit es aquí el principal ladrillo con el que se construye todo, desde un fotón hasta una galaxia.

Esta idea ha encontrado el apoyo de muchos científicos contemporáneos. Por ejemplo, Seth Lloyd del MIT llama al universo ordenador cuántico y al proceso de evolución del cosmos, cálculo continuo de información. ¿Y sabes qué es lo realmente genial? Que ya no se trata solo de filosofía, es la base de muchos de los modelos más avanzados de la física teórica contemporánea. El bit se convierte en la nueva materia. O más exactamente, la materia es simplemente un bit disfrazado de una capa densa.

Entonces, si la información es primaria y es ella la que despliega el universo en todo su esplendor, surge una pregunta razonable, casi detectivesca.

¿Dónde se producen estos cálculos? ¿Dónde se encuentra la máquina que hace girar los gigantescos engranajes de la realidad creando estrellas maduras, quarks diminutos y observadores conscientes? En realidad, la respuesta es más complicada de lo que parece y mucho más misteriosa.

Empecemos por el hecho de que físicos como Seth Lloyd afirman, "El universo mismo es una computadora cuántica."

Ya he mencionado esto anteriormente. Según sus cálculos, desde el momento del Big Bang, nuestro universo ya ha realizado alrededor de 10 a la potencia de 120 operaciones lógicas. Literalmente, se ha calculado a sí mismo, desde el momento de la singularidad hasta el segundo actual. Cada partícula elemental, cada interacción cuántica, cada desintegración y cada destello de supernova no son más que un paso en un gigantesco algoritmo cósmico. Pero surge una paradoja. Los cálculos requieren un soporte, un procesador, una memoria operativa. ¿Dónde están? ¿Dónde se esconde este ordenador físico en el que funciona el propio cosmos? Y aquí es donde la física se topa con un techo teórico denominado límite de la cantidad máxima de información que se puede procesar dentro de un área determinada del espacio. No viene determinada por el volumen, sino por la superficie de su frontera. Sí, esto está directamente relacionado con el principio holográfico.

Dentro de cualquier volumen del universo solo se puede almacenar tanta información como píxeles quepan en su superficie. Y esto ya no es una teoría, es la base de los cálculos en los agujeros negros. Según Einstein y Hawking, un agujero negro almacena toda la información sobre los objetos que caen en él, en su superficie y no en su interior. Es como si el tejido del espacio fuera una pantalla y la realidad interior solo una ilusión generada por los datos en la frontera.

Es decir, no existe un ordenador interno. Todo el universo es un proceso. El tiempo como fondo absoluto no existe. Solo hay una secuencia de transiciones entre estados de información. Incluso la causalidad se vuelve estadística. No es un flujo de eventos, sino la lógica de las actualizaciones. Y eso no es todo.

Las investigaciones en el campo de la teoría de la computabilidad en la gravedad cuántica indican que hay límites más allá de los cuales ningún cálculo es posible en principio. Demasiada energía, y se crea un agujero negro. Demasiado poco tiempo, y no hay suficiente información para distinguir los acontecimientos. Esto significa que incluso la propia naturaleza tiene un límite de cálculum integrado en la estructura del universo.

Sorprendentemente, resulta que la realidad no solo no es continua, sino que está cuantificada no solo en energía, sino también en cálculos. Es como si se actualizara por paquetes. No se descarta que vivamos en un universo discreto donde todo, desde los neutrinos hasta los pensamientos, son pasos en un enorme proceso de despliegue de información. Y aquí llegamos a lo más extraño. ¿Y si no existe ningún dónde en absoluto? ¿Y si la propia pregunta de dónde se produce el cálculo es incorrecta? Al fin y al cabo, en ella se intenta encontrar un contenedor espacial para el proceso que genera el espacio mismo. Con cada nuevo paso en este rompecabezas surge una pregunta que realmente pone los pelos de punta. Si la información es primaria, ¿de dónde viene? No huele, no pesa, no se puede meter en una caja, no curva el espacio como un agujero negro, pero puede cambiar el curso de la historia del universo. ¿Cómo es posible? A primera vista, la información parece algo efímero, simplemente una forma de describir las cosas, pero la física de los siglos XX y XXI afirma lo contrario. La información no es una descripción, sino una sustancia. No es secundaria, es la fuerza motriz de todos los procesos. Es más, toda la materia y la energía son formas en las que se manifiesta la información. Pero, ¿de dónde surge? En primer lugar, de las diferencias. La información aparece cuando surge una diferencia, una elección binaria, ¿sí o no?, blanco o negro, una partícula aquí o allá. Un bit es ya un comienzo. Y aquí entra en juego el principio propuesto por Claude Shannon. La información es la incertidumbre eliminada. Es precisamente en ese momento cuando algo se ha convertido en esto y no en aquello.

Cuando nace la unidad de información, fíjate en un electrón. Mientras está en superposición, no está definido, pero en cuanto lo mides, toda la nebulosidad se colapsa en algo concreto. Y es precisamente en ese momento cuando obtienes la información. Resulta que es un acto de elección; pero, ¿quién elige? ¿El mundo, nosotros o el propio espacio? ¿No está claro? 

En segundo lugar, a partir de las interacciones físicas, la teoría moderna, desde la mecánica cuántica hasta la teoría de campos, se inclina cada vez más por la idea de que la información está integrada en la estructura misma del universo, en cada proceso, en cada interacción. Cualquier colisión entre dos partículas, cualquier curvatura gravitacional no es solo un acto físico, es un intercambio de información. Según la teoría de Landuer, cualquier borrado lógico de información, por ejemplo, el reinicio de la memoria de un ordenador, requiere energía. Por lo tanto, la información no es nada.Tiene un valor termodinámico, participa en ecuaciones, tiene un precio en julios.

Y, en tercer lugar, de la nada. Algunos teóricos sugieren que la información podría haber sido la esencia primaria de la que luego surgió el universo. En otras palabras, no hubo primero la energía y luego la estructura. Había un conjunto puro de estados posibles como un océano potencial de todas las variaciones. Y, a partir de ahí, como si alguien hubiera iniciado un cálculo, comenzaron a surgir elementos concretos.

Como en un juego, antes de pulsar el botón inicio, hay infinitos mundos potenciales, pero al pulsarlo comienza la simulación. Esta hipótesis se ve reforzada por las ideas sobre el multiverso de la potencialidad cuántica. Algunos incluso discuten seriamente, ¿y si la información es algo extratemporal, independiente de la materia, no vinculada al tiempo? ¿Y si es una realidad absoluta y todo lo demás son manifestaciones temporales de ella?

Si la información no solo surge de la materia, sino que, por el contrario, genera materia, crea espacio, oculta el tiempo, entonces, tal vez, estemos ante algo eterno, algo que no desaparece. Incluso si las galaxias se apagan, los agujeros negros se evaporan y el espacio se colapsa, la información puede permanecer. Comenzamos con una pregunta que sonaba a filosofía científica o incluso a abstracción poética. La información es primaria, pero ¿cómo crea todo lo demás? La materia ya no parece algo fundamental. Su densidad, su estabilidad, son una ilusión que surge de la interacción de patrones invisibles.

La energía que considerábamos la fuerza motriz del universo resulta ser nada más que una forma de mover y transformar la información. Incluso el tiempo, nuestro ancla y director de todos los acontecimientos, comienza a aparecer un efecto secundario de los procesos de cálculo, una secuencia de actualizaciones en un gigantesco sistema de información. Y el espacio ya no es un escenario, es una proyección de datos. Está, literalmente, escrito, a partir del contenido de su frontera. Todo esto suena a ciencia-ficción, pero son precisamente estas ideas las que sustentan las principales teorías de la física actual. Y aquí surge la pregunta más interesante.

¿Quién, o qué, pone en marcha este cálculo del mundo? Simplemente observamos como la información se despliega por sí misma o hay algún nuevo nivel oculto en algún lugar más allá de todos los bits. Quizás nosotros mismos seamos esa pregunta que la realidad se plantea a sí misma.

Quizás la conciencia no sea un producto, sino un socio, un coautor del universo. O quizás incluso más. La información es la conciencia y toda la realidad es su sueño. Al final, todo lo que ves, sientes y tocas puede que no sea más que una interfaz. Detrás de ella se esconde una arquitectura invisible de diferencias, bits y patrones.

viernes, 12 de septiembre de 2025

Un inventor con éxito para la economía de algunos y mala pata para la salud de todos

 De María Delgado en Quora:

 Pocos nombres han tenido un impacto tan catastrófico en la historia de la humanidad como el de Thomas Midgley, un ingeniero químico nacido en 1889 en Dayton, Ohio. Un hombre brillante e innovador, pero también, según algunos, el estadounidense más peligroso de todos los tiempos.

Todo comenzó con una obsesión: encontrar una solución al molesto "golpeteo" de los motores. Su primer hallazgo—añadir yodo al queroseno—resultó insuficiente. Así que pasó seis años explorando la tabla periódica en busca del aditivo perfecto.

En 1921, lo encontró. Para entonces, su empresa se había fusionado con General Motors, que vio en su descubrimiento la clave para mejorar la eficiencia de los automóviles: el tetraetilo de plomo. Así nació la gasolina con plomo, un invento que revolucionó la industria… y envenenó al mundo. Durante décadas, se liberaron miles de millones de toneladas de plomo en la atmósfera, afectando a generaciones enteras y causando estragos en la salud pública. El propio Midgley sufrió envenenamiento, aunque nunca lo admitió.

Quizás por culpa, quizás por ambición, su siguiente misión fue desarrollar una alternativa segura a los productos químicos tóxicos utilizados en la refrigeración. Su solución: los clorofluorocarbonos (CFC), comercializados como Freón. Eran perfectos: no tóxicos, estables, eficientes. Pero décadas después se descubrió que destruyen la capa de ozono, provocando un desastre ambiental de proporciones globales.

Midgley no era solo un científico. Escribía poesía, amaba la música y registró 171 patentes. Pero sus invenciones fueron letales.

A los 51 años, la polio lo dejó semiparalizado. Fiel a su ingenio, diseñó un sistema de poleas para moverse sin ayuda. Sin embargo, el destino tenía la última palabra: en una mañana trágica, quedó atrapado en su propio invento y murió estrangulado.

El hombre que cambió la química del planeta había sido víctima de su propia creación. Una ironía cruel para alguien cuyo legado aún persiste en el aire que respiramos.

El mesianismo

 De Antonio Contreras, en Quora:

- Los hinduistas han estado esperando a Kalki durante 3.700 años.

- Los budistas han estado esperando a Maitreya durante 2.600 años.

- Los judíos han estado esperando al Mesías durante 2500 años.

- Los cristianos han estado esperando a Jesús durante 2000 años.

- La Sunna espera al profeta Issa desde hace 1400 años.

- Otros musulmanes han estado esperando a un mesías de la línea de Mahoma durante 1300 años.

- Los chiítas han estado esperando al Madhi durante 1080 años.

- Los drusos están esperando a Hamza ibn Ali  durante 1000 años.

La mayoría de las religiones adoptan la idea de un Salvador y afirman que el mundo seguirá lleno de maldad hasta que llegue este Salvador y lo llene de bondad y justicia.

¡Tal vez nuestro problema en este planeta es que la gente espera que alguien más venga a resolver sus problemas en lugar de hacerlo ellos / nosotros mismos! 


miércoles, 10 de septiembre de 2025

Hallado algoritmo epigenético para predecir el desarrollo del cáncer.

 El hallazgo de la ‘caja negra’ del cáncer abre la puerta a predecir la evolución de cada tumor, en El País, por Jessica Mouzo, 10 sept 2025:

Un estudio desarrolla un algoritmo que permite reconstruir cómo ha progresado cada enfermedad desde su origen y anticipar su progresión en el futuro.

El cáncer no es una enfermedad estática. Desde esa primera célula que se corrompe y empieza a reproducirse descontroladamente, el tumor crece, evoluciona y se diversifica. A veces, lo hace rápido; otras, más lento. Pero toda esa trayectoria vital queda grabada en algún lugar de las células tumorales y da pistas clave para entender cómo se comportará cada cáncer y predecir su evolución. Una nueva investigación científica, publicada este miércoles en la revista Nature, ha encontrado dónde se guarda toda esa información crucial de las células malignas y ha desarrollado un método epigenético para poder leerla e interpretarla. Según los autores, su programa bioinformático es capaz de descodificar la huella que deja el tumor desde su origen, reconstruir su historia evolutiva y anticipar, incluso, la progresión de la enfermedad.

Se trata de un algoritmo matemático que lee unas marcas, como un código de barras identitario, que deja la célula que dio lugar al tumor. Esas señales, que cambian a medida que el tumor crece y se diferencia, son como una especie de “caja negra” del tumor, explican los autores. Igual que en los aviones la caja negra registra todos los datos técnicos y conversaciones de cabina de la aeronave, en el cáncer, estas marcas epigenéticas —se llaman patrones de metilación fluctuante— revelan la identidad de las células malignas, permiten reconstruir cómo han evolucionado y también predecir cómo se comportará el tumor en el futuro. La investigación, liderada por científicos del Clínic-Idibaps de Barcelona y el Instituto de Investigación del Cáncer de Londres, se ha realizado a partir del estudio de unas 2.000 muestras de leucemias y linfomas, pero los autores creen que su metodología podría funcionar en todos los tipos de cáncer.

Anna Gilmore, investigadora en salud pública: “Solo cuatro productos causan al menos un tercio de todas las muertes”

Cuenta Iñaki Martín-Subero, investigador ICREA, jefe del grupo de Epigenómica Biomédica del Idibaps y coordinador de esta investigación, que una de las grandes trabas en el conocimiento del cáncer es, precisamente, “descifrar su pasado”. “Cuando llega un paciente con cáncer y se diagnostica, se obtiene una biopsia del tumor, pero lo que vemos de ahí es solo el momento presente [de la enfermedad]”, explica. Lo que ocurrió antes, desde que esa primera célula degenera hasta que el cáncer da la cara, sigue siendo una incógnita que puede lastrar, incluso, el abordaje terapéutico del paciente.

Esta investigación internacional, sin embargo, da un paso adelante para alumbrar la trayectoria evolutiva del cáncer desde su origen con una herramienta que no es, además, muy cara, por lo que facilita su viabilidad en la práctica clínica, apuntan los investigadores. Martín-Subero recurre al símil de la aviación para explicar sus hallazgos: “Igual que la caja negra registra los detalles del vuelo, hemos encontrado dónde se registran los datos del tumor: esta historia secreta del cáncer queda registrada en el epigenoma”.

El epigenoma es un entramado de compuestos químicos y proteínas que se pegan a los genes y, aunque no modifican su secuencia, sí provocan variaciones químicas que afectan a sus funciones. La metilación, por ejemplo, es uno de esos procesos epigenéticos que funciona como una especie de interruptor, apagando o encendiendo la actividad de los genes. Pero los investigadores han descubierto que ese mecanismo epigenético tiene una función adicional, pues “también actúa como un sistema que registra información sobre la identidad del tumor, cuándo empezó, a qué velocidad ha ido creciendo y si ha ido cambiando con el tiempo”, expone el científico.

La información necesaria para reconstruir la trayectoria evolutiva del tumor está ahí, en la metilación del ADN, pero descifrarla no es sencillo. A simple vista, en una representación sobre el papel, el patrón de metilación parece como la imagen de una televisión estropeada, con miles de puntos aleatorios distribuidos en una cuadrícula sin sentido alguno. De hecho, durante mucho tiempo, los investigadores pensaron que la información cobijada en esos patrones era “ruido de fondo” que estorbaba para el estudio de lo importante, admite Martín-Subero.

Su investigación, no obstante, ha revelado que esos patrones se pueden descodificar con modelos matemáticos y que ese presunto “ruido” contiene, en realidad, información valiosísima para el estudio del cáncer. “Lo que antes descartábamos, ahora hemos encontrado que es una mina de oro, nos da una información que estaba oculta a los ojos de todo el mundo”, reflexiona.

Los investigadores aplicaron una metodología basada en una tecnología que se ayuda de inteligencia artificial para interpretar esos patrones de metilación y descifraron esa “historia secreta”, en palabras de Martín-Subero: “Hemos podido saber, para cada uno de los tumores [en las 2.000 muestras analizadas], cuándo empezó a crecer, a qué velocidad ha crecido y cuál es su grado de diversidad celular”.

Anticipar la evolución del tumor

El científico asegura que esta descodificación puede tener implicaciones en la práctica clínica. “Hemos desarrollado una herramienta que nos permite entender cómo se ha desarrollado el cáncer y anticipar cómo va a evolucionar en el futuro”, sentencia. Y abunda: “Esta información del pasado nos permite saber si un cáncer será más agresivo en el futuro, si cambiará con el tiempo o incluso, en tumores como la leucemia linfática crónica, que no requiere tratamiento inmediato, podemos estimar cuándo será necesario tratar al paciente”.

Manel Esteller, profesor de Investigación ICREA en el Instituto contra la Leucemia Josep Carreras, se muestra cauteloso con los resultados. El investigador, que no ha participado en este estudio, ha apuntado, en declaraciones al portal Science Media Center España, que este trabajo es “teórico y necesitaría de una mayor validación experimental”, por lo que no se puede implementar en la práctica clínica ahora mismo. La herramienta computacional empleada es, a su juicio, “prometedora”, pero recuerda que ya existen “técnicas de análisis de metilación del ADN en célula única que combinan ya una rigurosa comprobación biológica de los resultados con novedosos algoritmos matemáticos y de inteligencia artificial que permiten obtener resultados similares a los presentados en este estudio para esta leucemia en concreto”.

Por su parte, Alejo Rodríguez Fraticelli, investigador ICREA del Institut de Recerca Biomèdica de Barcelona (IRB), asegura que es una investigación “muy interesante” y pone el foco en el bajo coste de la técnica desarrollada. “La verdadera innovación está en poder utilizar esta información en el epigenoma como códigos de barras moleculares para poder seguir la progresión de la enfermedad, pero a muy bajo coste”, apunta. Y augura que, en unos años, puede convertirse en una herramienta más en el arsenal de los oncólogos para diagnosticar la enfermedad y su progresión.

Martín-Subero admite que su metodología todavía no está disponible para ser utilizada en la práctica clínica convencional: “Hace falta que una empresa pueda llevar esto al mundo real”. Pero hace hincapié en que es “coste-efectiva para la información que aporta”. El investigador defiende, además, que esta investigación “abre un camino” para comprender mejor la biología del cáncer. “Si conocemos el pasado del cáncer, podemos adelantarnos a su futuro y hacer una mejor gestión de los recursos clínicos para un mejor tratamiento y una mejor estimación del pronóstico del paciente”.

Trazas de vida microscópica en Marte

 Científicos de la NASA encuentran posibles rastros de vida en Marte, en El País, por Nuño Domínguez, 10 SEPT 2025:

Un estudio analiza “biofirmas” en muestras que habría que traer de vuelta a la Tierra para confirmarlas, una misión que Trump quiere cancelar.

Científicos de la agencia espacial estadounidense NASA han anunciado hoy el hallazgo de rastros químicos y geológicos en la superficie de Marte que podrían deberse a la presencia de vida, aunque reconocen que no pueden confirmarlo hasta que esas muestras vuelvan a la Tierra en una misión futura aún sin fecha.

El hallazgo lo ha hecho el vehículo de exploración Perseverance en el cráter Jezero, donde hace miles de millones de años hubo un gran lago y un sistema fluvial. Durante su exploración del valle Neretva, el vehículo examinó los afloramientos de la formación Bright Angel, compuestos por rocas arcillosas y conglomerados formados por sedimentos depositados por agua.

Los investigadores han identificado materia orgánica —carbono— en varias muestras, especialmente en los objetivos bautizados por el equipo como Cataratas de Chevaya, Templo de Apolo y Praderas de Walhalla. Esta materia orgánica podría haber reaccionado con minerales presentes en las rocas, dando lugar a unas “llamativas” manchas con forma de nódulo y otras verdosas parecidas a piel de leopardo que ya habían sido resaltadas por la NASA como muestras interesantes en la búsqueda de vida pasada.

El Perseverance ha recogido una muestra de estas rocas —denominada Cañón Zafiro— que ha introducido en una cápsula estanca que será dejada en la superficie del cráter hasta la llegada de una nueva misión robótica que pueda recogerlo y traerlo de vuelta a la Tierra para un análisis más detallado.

Hay más posibilidades de que este hallazgo se deba a la presencia de vida, argumentan los científicos, a que se deba a un fenómeno químico inerte. Pero por ahora es imposible descartar una u otra hipótesis, reconocen los investigadores de la agencia espacial estadounidense en un estudio publicado este miércoles en la revista Nature. El análisis en laboratorios terrestres permitiría determinar con precisión si los minerales y la materia orgánica encontrados son realmente señales de vida pasada.

“El descubrimiento de una posible biofirma en Marte [indicios geoquímicos de posible origen biológico] tiene implicaciones profundas para la búsqueda de vida marciana, pero también exige cautela y mucha investigación adicional antes de poder afirmar que ha habido vida en el planeta en algún momento”, explica a este diario Alberto González Fairén, coautor del estudio. “Es imperativo continuar con el programa de retorno de muestras a la Tierra, donde se podrán analizar y caracterizar estas muestras con instrumentos mucho más completos y avanzados que los que disponemos en Marte”, añade el investigador del Centro de Astrobiología, en Madrid.

El hallazgo ha sido presentado este miércoles en una rueda de prensa por el administrador interino de la NASA Sean Duffy, la jefa de ciencia de la agencia, Nicky Fox, y otros responsables del descubrimiento.

“Este puede ser el rastro de vida más claro que hemos visto en Marte”, ha dicho Duffy.

Según los investigadores, los nódulos y manchas conocidas como frentes de reacción —donde se llevarían a cabo los procesos bioquímicos— podrían haberse formado por procesos biológicos similares a los que generan vivianita y sulfuros de hierro en la Tierra a partir de microorganismos que consumen hierro y sulfato. Existen posibles procesos químicos no biológicos que podrían explicar la formación de estos minerales, aunque son menos probables dadas las condiciones observadas en el cráter marciano. El entorno donde se formaron estas rocas era acuoso y con temperaturas relativamente suaves, lo que habría permitido que las reacciones químicas se desarrollaran y que la materia orgánica se conservara.

“Sugerimos que nuevas investigaciones in situ, en laboratorio, mediante modelado y estudios de análogos terrestres, centradas tanto en procesos abióticos como biológicos que originan la serie de fases minerales y orgánicas observadas en la formación Bright Angel, permitirán mejorar nuestra comprensión de las condiciones en las que se formaron”, escriben los autores del trabajo, entre los que están los españoles Alberto González Fairén y Felipe Gómez. “En última instancia, el retorno de muestras de Marte para su estudio en la Tierra, incluida la muestra Cañón Zafiro, ofrecería la mejor oportunidad para entender los procesos que dieron lugar a las características únicas descritas”, añaden.

Desde que aterrizó en Marte en 2021, el Perseverance ha explorado los distintos paisajes del cráter Jezero en busca de sedimentos y rocas que puedan demostrar si el planeta albergó seres vivos. Ha acumulado 30 muestras que ha ido depositando en la superficie, y aún le quedan seis recipientes más que reserva para nuevos materiales.

La gran pregunta es si Estados Unidos será capaz de ir a por esas muestras antes que su máximo rival en el espacio, China. La misión Sample Return, planeada desde hace años y en la que ya se han gastado miles de millones de dólares, estaba prevista para algún momento de la próxima década, y contaría con la colaboración de la Agencia Espacial Europea. La llegada de Donald Trump al poder ha trastocado los ya maltrechos planes: el presidente quiere recortar a la mitad las misiones científicas de la NASA y cancelar la misión de recogida de muestras. Según varios análisis externos, esta misión no podrá realizarse antes de 2040, lo que significaría llegar después que China, que planea lanzar su misión robótica de ida y vuelta al planeta rojo entre 2028 y 2030. Para no quedarse atrás, Estados Unidos tendría que aclarar sus planes y acometerlos antes de final del próximo año y, aun así, podría no ganar la carrera.

Ricardo Amils, investigador del Centro de Astrobiología de Madrid (CAB), cree que la publicación y la rueda de prensa sobre estos hallazgos tienen una doble intención científica y política. Estos nuevos datos se esperaban con mucha expectación, reconoce. “Han encontrado muestras cuyo análisis químico y mineralógico con las metodologías que tiene el Perseverance permiten sugerir que son productos de actividad biológica, lo que se conoce como biofirmas, debido sobre todo a que hay indicios de que se formaron en condiciones de temperatura compatibles con la vida que conocemos”. Pero para confirmarlo hay que traer este material a la Tierra, con lo que es una clara maniobra para “ablandar a Trump”, explica Amils, y conseguir resucitar la misión Mars Sample Return (MSR). Este mismo año, escondida en su gran y hermosa ley, Trump tuvo que hacer importantes concesiones para mantener vivas algunas misiones de la NASA, entre ellas una relacionada con MSR.

Antonio Molina, geólogo planetario del CAB, hace una apreciación clave: “Han encontrado la traza que podrían haber dejado seres vivos, pero no evidencias directas de los mismos”. Esto significa que incluso si llegan a la Tierra algún día, estas muestras no bastarían para clamar el descubrimiento de vida en Marte. El investigador analiza aun detalle importante del estudio. “Sobre todo hablan del mineral denominado vivianita, cuya formación abiótica no es del todo compatible con lo que sabemos de la zona, pues requiere de actividad hidrotermal que no existía en este lugar de Marte. Creo que estas son las posibles biofirmas de este tipo con más potencial que se han encontrado. Cabe plantearse si de haber habido vida en Marte fue hace tanto tiempo que las biomoléculas más inequívocas, como ácidos nucleicos o marcadores lipídicos, ya se hayan degradado, y esta sea la única pista que quede de su existencia. O quizás sea necesario buscar bajo la superficie donde marcadores como los que plantea el trabajo puedan estar mejor conservados y proporcionar pruebas más inequívocas”, expone.

martes, 9 de septiembre de 2025

Individuos y átomos

 De Enrique Casanovas, en Quora

Dices: "es como negar que somos personas porque estamos hechos de átomos".

Hay algo interesante para decir al respecto.

Como sabemos, la teoría atómica fue postulada por Leucipo y Demócrito allá por el año 400 antes de Cristo.

Lucrecio, poeta romano que vivió en el siglo I a. C., adoptó esta teoría para explicar, en su De Rerum Natura, la diversidad del mundo natural.

Ahora, lo interesante es que su coetáneo, Cicerón, se interesó por esa teoría y habría sido él quien, a partir del griego ἄτομος (indivisible), acuñó la palabra individuus de donde, naturalmente, viene nuestro "individuo".

De allí, a considerar a los individuos como los "átomos" que conforman la sociedad, hay un solo paso.

Siendo así, sin un Leucipo y un Demócrito no tendríamos individuos y, tal vez, nuestra sociedad sería menos "individualista".

De hecho, las culturas que no recibieron el influjo grecolatino, como la china, pasan por ser menos individualistas.

¿Será casualidad?

La lectura nos mejora

 Un experto explica las diferencias en el cerebro entre las personas que saben leer y las que no: "Las palabras son los ladrillos del pensamiento", en El País, Cadena SER 7/09/2025:

Héctor Ruiz, neurobiólogo y autor del libro 'Cómo aprendemos a leer' se pasa por los micrófonos de 'A Vivir' para explicar cuál es el efecto que tiene la lectura sobre nuestro cerebro.

¿Cómo afecta la lectura a nuestro cerebro?

Hace unos días, la influencer española María Pombo publicó en sus redes un vídeo en el que afirmaba que "hay que superar que hay gente a la que no le gusta leer". Además, la creadora de contenido se dirigió a los aficionados a la lectura para trasladarles que "no son mejores" porque les guste leer.

A partir del comentario de la influencer, se ha desatado un debate en redes acerca del efecto que puede tener el hábito de la lectura sobre el cerebro y sobre si, verdaderamente, se puede considerar que aquellas personas que leen asiduamente consiguen desarrollar más su capacidad intelectual y memorística.

En A Vivir ha estado Héctor Ruiz, neurobiólogo y experto en el ámbito de la memoria, para hablar sobre la lectura y sus efectos en nuestro cerebro. Lo primero que ha destacado el científico es que cuando se trata el tema de la lectura no hablamos de una idea en sí misma, sino que tenemos que analizar este concepto midiendo numerosos parámetros, como la velocidad de lectura o el nivel de comprensión lectora, entre otros.

¿Cómo afecta la lectura en nuestros cerebros?

Ruiz afirma que, ciertamente, "sí existen diferencias" entre el cerebro de una persona habituada a la lectura y el de una que no lo es. Esa diferencia se identifica en diferentes apartados de nuestro cerebro, que se adaptan para poder aprender a leer, estas, agrupadas, forman una sección cerebral conocida como "caja de letras". Dicha sección adapta partes del cerebro dedicadas a la identificación de objetos y las utiliza para aprender a conocer las letras y palabras que leemos.

Héctor Ruiz destaca que, obviamente, uno no puede identificar solo con la observación de un cerebro "si este es de una persona culta o no". El neurobiólogo indica que, para analizar esta faceta, "debemos desplazarnos al mundo de la psicología" y que "los conocimientos que obtengamos de la lectura dependerán de qué obras leamos". Aun así, Ruiz confirma que "la lectura es una de las formas más sencillas y poderosas de acercarse al conocimiento" y que el leer más o menos "va a marcar diferencias en tu cognición".

Amplitud de vocabulario

Y si hablamos del mundo de la lectura tenemos que adentrarnos de forma más específica en el conocimiento de las palabras. Héctor Ruiz señala la importancia de la lectura para ampliar nuestro vocabulario, un elemento esencial. El neurobiólogo dice que "las palabras son los ladrillos del pensamiento" y que la mejor forma de conocer nuevas palabras es fijarse en los textos escritos, donde se suele hacer una selección más variopinta de palabras que en la comunicación oral.

Alternativas a la lectura

Muchas personas que no tienen el hábito de la lectura, según Ruiz, no lo tienen porque les cuesta decodificar los textos. Para este tipo de personas, el audiolibro puede ser una buena alternativa, aunque el científico afirma que no debemos usarlo "sin estar concentrados en él".

Descubrimiento sobre mitología ibera

 El encuentro sexual de un héroe solar y la diosa de la fecundidad arroja luz sobre la misteriosa mitología íbera, en El País, por Ginés Donaire, Jaén - 9 sept 2025:

El hallazgo del monumento pétreo de El Fontanar, en Jaén, profundiza el conocimiento de la civilización de la Antigüedad.

La mitología íbera vinculada a la arqueología del sol y de otros astros ha recibido un importante espaldarazo tras el hallazgo de un hito gigantesco en El Fontanar, en Jódar (Jaén), un monumento pétreo con la representación de una unión sexual entre divinidades, único en la cultura íbera. Se trata de un ritual que tenía lugar durante el solsticio de invierno y que recrea físicamente la metáfora de una hierogamia, un encuentro sexual, mítico y mágico, de un héroe solar y una diosa de la fecundidad, frecuente en el mundo antiguo mediterráneo.

El Fontanar es un monumento pétreo, pseudonatural y de grandes proporciones de época íbera, que, en el orto, al amanecer, del solsticio de invierno, verifica un efecto extraordinario asociable a un rito sacro. El monumento está compuesto por dos unidades, una es una gran piedra vertical de 5,3 metros que tiene forma apuntada en su parte superior y que delante, en la pendiente donde se levantó el monumento, se apoya en dos piedras cilíndricas de tamaño más reducido. “El conjunto expresa la forma del órgano genital masculino, con un gran pene y los testículos delante, mirando hacia la salida del sol en el solsticio de invierno”, explica el arqueólogo Arturo Ruiz, profesor emérito y referente internacional en el estudio de la cultura íbera, que ha participado en la investigación en El Fontanar.

El otro elemento descubierto es un abrigo de 6,8 metros de altura de puerta, que representa la forma del órgano genital femenino, con la forma triangula del útero, al que, al disponerle una gran piedra en la parte superior que cierra la entrada de la cueva, le han creado formalmente las trompas de Falopio. Y, al mismo tiempo, una aproximación de las piedras laterales en la parte inferior definen los labios interiores de la vulva. El resultado que han podido constatar los arqueólogos es que en el solsticio de invierno el sol sale por el extremo cónico del falo y proyecta la sombra de este hacia la cueva hasta alcanzar en pocos minutos la vulva femenina representada en la parte inferior de la puerta del abrigo, instante en que la sombra comienza su retroceso, al levantarse el sol en el cielo.

El rito del Fontanar forma parte de un mito que se ha podido reconstruir recientemente en la cultura ibera, asociando imágenes como las de la pequeña arula o prisma del oppidum de Puente Tablas en las cercanías de la capital jiennense, los estudios de arqueoastronomía, el paisaje observable en el horizonte y los hitos arquitectónicos de la Puerta del Sol del mismo oppidum.

Según el profesor Ruiz, medalla de oro de las Bellas Artes, de este modo se ha fijado que durante los siglos V-IV a. C. se desarrolló allí la liturgia de un mito, que a grandes rasgos, comenzaba en agosto, en el orto helíaco de Sirio (astro que representaba la diosa), con la llamada al héroe, seguía con el descenso de héroe al inframundo, la catábasis en noviembre, en el ocaso acrónico de la constelación de Orión; continuaba con la égersis o resurrección del héroe en el solsticio de invierno y finalizaba con la hierogamia entre el héroe, ya semidios, y la diosa en el equinoccio de primavera. “En aquel momento, en la Puerta del Sol, se exponía la estela de la diosa, que se subía la túnica larga hasta la altura del vientre para recibir el sol (el héroe) en su salida matinal”.

De estas cuatro fases en el valle del Jandulilla de Jaén, que controlaba los príncipes de Iltiraka, (oppidum de Úbeda la Vieja), se seleccionaron dos momentos del mito. La primera de ellas es la catábasis que quedó representada con el heroon de El Pajarillo (Huelma), descubierto en 1994, una torre en cuya cima se exponía un conjunto escultórico que representaba una lupomaquia, la lucha entre un héroe y un lobo, en presencia de leones y grifos, sus protectores (que se conserva en el Museo Ibero de Jaén). Cada ocaso del solsticio de invierno, además se producía un efecto astronómico cuando el sol rodaba por una colina frente a la torre del Pajarillo, configurando el rito de la catábasis, representada primero en las esculturas con el triunfo del héroe sobre el lobo, guardián del inframundo, y después el descenso heroico, con la rodada solar.

El otro momento seleccionado era la hierogamia de El Fontanar, tras haber resucitado ese mismo día, en el orto del solsticio de invierno. La liturgia desarrollada en el recorrido a través del valle del río Jandulilla debía ser practicada, aprovechando la falsa parada solsticial del sol a fines de diciembre, de sur a norte, desde el nacimiento hasta la desembocadura del río en el Guadalquivir, ante el oppidum de Iltiraka, siguiendo la narración mítica con las sucesivas paradas de El Pajarillo y El Fontanar.

“El mito de la catábasis o del descenso al inframundo es un tema mediterráneo que se vincula al nacimiento del héroe fundador que se identifica con el sol, que en su fase nocturna conecta con los antepasados del linaje de los aristócratas regentes y durante el día aporta con su calor y luz la fertilidad a los campos”, expone Arturo Ruiz. Se conocen estas catábasis míticas o descensos al inframundo en Osiris egipcio, Gilgamesh, Baal o Melkart en Oriente Próximo; en Odiseo o Heracles en Grecia, en Eneas en Roma y entre los iberos se documenta en los relieves del Heroon de Pozo Moro, en Albacete, en el héroe Nokaki / Oka gracias al ara y a la puerta del Sol del oppidum de Puente Tablas y en el héroe de Iltiraka, se desconoce su nombre, cuya narración se ha podido completar con el descubrimiento de El Fontanar.

La publicación se ha realizado en Complutum, en un número dedicado en Homenaje a Teresa Chapa, catedrática de Prehistoria de la Complutense y arqueóloga muy vinculada a Jaén por su excavación de la Necrópolis de Castellones de Ceal y por su trabajo en el equipo de dirección de las excavaciones de El Pajarillo.

El equipo que publica el artículo cuenta con las firmas de los arqueólogos especialistas en cultura íbera: Arturo Ruiz, Manuel Molinos y Miguel Ángel Lechuga, el descubridor de El Fontanar, Miguel Yanes y el arqueastrónomo César Esteban.

lunes, 8 de septiembre de 2025

Principios de guerra psicológica

 Yuri Bezmenov, periodista que estuvo al frente de la desinformación por parte de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, expone los principios psicosociológicos de manipulación política que actualmente atontan a las masas. El texto está transcrito por mi parte desde la entrevista que hizo en 1984 con G. Edward Griffin:

El énfasis principal de la KGB no está en el área de la inteligencia en absoluto. Según mi opinión, y la de muchos desertores de mi calibre, solo alrededor del 15 % del tiempo, dinero y recursos humanos se dedica al espionaje como tal; el otro 85 % es un proceso lento que llamamos "subversión ideológica" o "medidas activas" en el lenguaje de la KGB, o "guerra psicológica".

Básicamente significa cambiar la percepción de la realidad de cada estadounidense hasta tal punto que, a pesar de la abundancia de información, nadie sea capaz de llegar a conclusiones sensatas en interés de defenderse a sí mismo, a su familia, a su comunidad y a su país.

Es un gran proceso de lavado de cerebro, que avanza muy lentamente y se divide en cuatro etapas fundamentales.

1. La primera es la "Desmoralización". Toma entre 15 y 20 años desmoralizar a una nación. ¿Por qué tantos años? Porque este es el número mínimo de años necesarios para educar a una generación de estudiantes en el país enemigo, expuestos a la ideología del enemigo. En otras palabras, la ideología marxista-leninista se introduce en las mentes blandas de al menos tres generaciones de estudiantes estadounidenses sin ser cuestionada o contrarrestada por los valores básicos del americanismo, el patriotismo estadounidense. ¿El resultado? El resultado lo puedes ver: la mayoría de la gente que se graduó en los sesenta, desertores escolares o intelectuales a medio formar, ahora ocupan puestos de poder en el gobierno, la administración pública, los negocios, los medios de comunicación y el sistema educativo. Están ahí y no puedes deshacerte de ellos. Están contaminados, están programados para pensar y reaccionar a ciertos estímulos en un patrón determinado. No puedes cambiar sus mentes, incluso si los expones a información auténtica, incluso si pruebas que lo blanco es blanco y lo negro es negro, incluso así no puedes cambiar la percepción básica ni la lógica de su comportamiento. En otras palabras, en estas personas el proceso de desmoralización es completo y es irreversible. Para librar a la sociedad de estas personas necesitarías otros 20 o 15 años para educar a una nueva generación con mentalidad patriótica y sentido común que actúe en favor y en interés de la sociedad de los Estados Unidos.

Y esas personas que han sido programadas y, como dices, ya están en posiciones de poder y son favorables a una apertura con el concepto soviético, ¿son precisamente las que serían marcadas para el exterminio en este país?

La mayoría, sí. Simplemente porque el choque psicológico que experimentarán cuando vean en el futuro lo que realmente significa en la práctica esa "bella sociedad" de igualdad y justicia social, obviamente les llevará a rebelarse. Serán personas muy infelices y frustradas, y el régimen marxista-leninista no tolera a este tipo de gente. Obviamente se unirán a las filas de los disidentes. A diferencia de los EE. UU. actuales, no habrá lugar para la disidencia en la futura América marxista-leninista. El proceso de desmoralización en los Estados Unidos ya está prácticamente completo. En los últimos 25 años, de hecho, ya está cumplido en exceso, porque la desmoralización ha alcanzado áreas que ni siquiera el camarada Andrópov y todos sus expertos soñaban lograr un éxito tan tremendo. Y la mayoría han sido obra de estadounidenses contra estadounidenses, gracias a la falta de estándares morales. Como mencioné antes, la exposición a la información verdadera ya no importa. Una persona desmoralizada es incapaz de evaluar información veraz. Los hechos no significan nada para ella. Aunque lo bombardees con información, con pruebas auténticas, con documentos, con fotografías. aunque lo lleves por la fuerza a la Unión Soviética y le muestres un campo de concentración, se negará a creerlo, hasta que reciba una patada en su culo gordo. Cuando una bota militar le destroce sus pelotas, entonces entenderá, pero no antes. Esa es la tragedia de la desmoralización. Básicamente, América está atascada con la desmoralización, a menos que... Incluso si se empieza ahora mismo, en este instante, a educar a una generación de estadounidenses, aún tomaría entre 15 y 20 años revertir la percepción ideológica de la realidad hacia la normalidad y el patriotismo.

2. La siguiente etapa es la "Desestabilización". En esta parte al subversor no le importan tus ideas ni tus patrones de consumo, que comas comida basura y engordes ya no importa. En esta etapa, que dura de 2 a 5 años para desestabilizar a una nación, lo que importa es lo esencial: Economía, Relaciones Exteriores y Sistemas de Defensa. Y se puede ver claramente que en algunas áreas tan sensibles como la Defensa y la Economía, la influencia de las ideas marxistas-leninistas en los EE. UU. es absolutamente increíble. Jamás habría creído, hace 14 años, cuando llegué a esta parte del mundo, que el proceso avanzaría tan rápido.

3. La siguiente etapa, por supuesto, es la "Crisis". Puede tomar solo hasta 6 semanas llevar a un país al borde de la crisis. Se puede ver ahora mismo, en Centroamérica. Y, después de la crisis, con un cambio violento de poder, de estructura y de economía, viene el llamado periodo de 

4. "Normalización". Puede durar indefinidamente. Normalización es una expresión cínica tomada de la propaganda soviética. Cuando los tanques soviéticos entraron en Checoslovaquia en 1968, el camarada Brezhnev dijo: "Ahora la situación en la hermana Checoslovaquia está normalizada". Esto es lo que pasará en los EE. UU. si se permite que todos esos idiotas lleven al país a la crisis, prometiendo a la gente todo tipo de beneficios y un Paraíso en la Tierra. Desestabilizando su economía, eliminando el principio de la competencia, del libre mercado, e imponiendo un gobierno del Gran Hermano en Washington D. C. con dictadores "benevolentes" como Walter Mondale que prometerán muchas cosas sin importar si son realizables o no, irán a Moscú a besar el culo de una nueva generación de asesinos soviéticos. No importa. Crearán falsas ilusiones de que la situación está bajo control.

La situación no está bajo control. La situación está asquerosamente fuera de control. La mayoría de los políticos americanos, medios de comunicación y el sistema educativo entrenan a otra generación de personas que piensan que viven en tiempos de paz. Falso. EE. UU. está en estado de guerra. Una guerra total no declarada contra los principios básicos y los fundamentos de este sistema. Y el iniciador de esta guerra no es el camarada Andrópov, por supuesto. Es el sistema. Por ridículo que suene, es el sistema comunista mundial. O la conspiración comunista mundial. Si asusto o no a algunas personas, me importa un pimiento. Si no estás asustado ya, nada podrá asustarte.

sábado, 6 de septiembre de 2025

La mentira del deporte

 Sinner: "Djokovic es un ejemplo de resiliencia. Eso nadie puede negarlo. Pero también nos enseñó que el sistema puede usar tu imagen hasta destruirla si no encajas con lo que esperan de ti. Yo lo he visto. Todos lo hemos visto. Y no quiero que mi carrera dependa de eso. Yo quiero que dependa solo de mi tenis." [Djkovic cargó con la etiqueta de villano frente a Federer y Nadal]

 Pregunta: "¿Está diciendo que el tenis manipula la imagen de los jugadores según convenga?"

 Sinner: "Lo que digo es que el tenis es un espectáculo, y como todo espectáculo tiene guionistas. Pero yo no voy a leer un guion que no escribí"

jueves, 4 de septiembre de 2025

Empresas y marcas de productos extranjeros con nombre ridículo en español

 Kagata Corporation. Japón.

Asco foods. Empresa británica de importación agroalimentaria desde Asia.

Follador, empresa vinícola de una familia italiana con ese apellido.

Hijoputa, orujos, aguardientes y licores en España.

Megapussi, patatas fritas finlandesas.

Puto, pasteles de arroz secos de Filipinas.

Semen, pasta de especias de Turquía.

Ascaso, marca barcelonesa de máquinas de café.

Ramera, marca española de cámaras fotográficas.

Maricón, ferretería rumana.

Pitchula, marca brasileña de refrescos.

Alpedo, marca turca de helados.

Urinal, té dietético eslovaco.

Sidroga, marca alemana de té de hierbas medicinales.

Pedos de monja, pastelitos de repostería de España, también llamados suspiros de monja.

Chochitos ricos, galletas de manteca con frutas del bosque en España.

Ano, rosquillas de manteca indonesias.

Verga hermanos, empresa de mudanzas argentina.