martes, 8 de marzo de 2011

Políticos chiflados

A poco que sea alguno un poco sensato, cualquiera que aparezca ante nosotros pretendiendo ser tan máximo y hábil como para poder dirigir bien un país tendría derecho garantizado al pitorreo y una plaza segura en el asilo de dementes peligrosos, con derecho a lobotomía prefrontal. Pero eso es lo que pretenden los chiflados (dejaremos los corruptos para otro post) que figuran en las listas electorales y que quieren salir en cualquier foto, como los paranoicos tocados con el delirio de grandezas, la manía persecutoria y todos esos adornos que forman el dudoso encanto de un Gadafi, aunque en domestiquillo y gris. Nadie puede dictar políticas, sólo el pueblo puede, y desde luego nadie pretende ser gobernado por pocos, sino por la mayor gente posible, la mejor preparada y sin ideologías. Si se trata de resolver problemas, aquello con que se resuelven es lo que debe hacerse. La ley de Jante, tan nórdica que debería ser mediterránea. Parece sencillo, pero es que lo sencillo es siempre lo más difícil de hacer, mientras que la política sólo consiste en complicarlo todo de tal manera que sólo resulte sencillo hacer el ridículo.

Pensamientos

Meditaciones del gran filósofo occidental Woody Allen:


La eternidad se hace muy larga, sobre todo hacia el final


Dios ha muerto, Marx ha muerto y yo no gozo de buena salud.



El dinero no da la felicidad, pero procura una sensación tan parecida, que  se necesita un especialista muy avanzado para verificar la diferencia.

En realidad, prefiero la ciencia a la religión. Si me dan a escoger entre Dios y el aire acondicionado, me quedo con el aire.

El sexo sólo es sucio si se hace bien.

El miedo es mi compañero más fiel, jamás me ha engañado para irse con otro.

¿Existe el Infierno? ¿Existe Dios? ¿Resucitaremos después de la muerte? Ah, no olvidemos lo más importante: ¿habrá mujeres allí?

Tomé un curso de lectura rápida y fui capaz de leerme  Guerra y paz en veinte minutos. Creo que decía algo de Rusia.

No le temo a la muerte, sólo que no me gustaría estar allí cuando suceda.

No sólo de pan vive el hombre. De vez en cuando, también necesita un trago.




No creo en una vida más allá, pero, por si acaso, me he cambiado de ropa interior.

El dinero es mejor que la pobreza, aunque sólo sea por razones económicas.

lunes, 7 de marzo de 2011

Energía

Gasolina más cara. Me afecta poco: mi coche es híbrido y de segunda mano (una rareza, quizá), y no lo uso sino por excepción; la experiencia me enseña que sólo puedo ir a mí mismo (y a los que me rodean) y no más lejos. Pero sí me incordia que suba el precio de todo lo que transporta la gasolina, los alimentos, los libros...; y también que se vuelva plaga de langosta humana en Libia una revuelta democrática; bien sabemos qué son esas zapatiestas civiles. Sube la gasolina y baja la velocidad a 110... Síndrome de abstinencia. Poco va de gasolina a cocaína, y tan difícil es abandonar la una como la otra. ¿Tan discutible es un gesto de sensatez y cordura? ¿Hay que hacerlo todo deprisa, mal y gastando más de lo debido? ¿Vamos como si fuéramos a Urgencias? ¿Vamos más rápido a una parte que no sea a perder derechos, dinero y vergüenza? Es la fachada informativa que tapa, apresuradamente, la verdadera noticia: la miseria de credibilidad de políticos, banqueros y periodistas, en suma sinvergüenzas, que se alimentan su miseria moral con nuestra propia miseria material. Es esta coalición lo que pone en un brete al pueblo trabajador, al cual no pertenecen, por más que lo canten todos los días tras vender su primogenitura por un plato de arvejas, forraje de su servidumbre al abstracto demonio que nos jode. Y Alonso, que tanto sabe sobre coches, ha demostrado ser un pijo y un estúpido de marca. De marca Ferrari, no híbrido, para más señas.

domingo, 6 de marzo de 2011

Yunus y los malos

En un post aludía a la necesidad absoluta de separar al ciudadano del político para poder llevar a cabo una revolución ética que acabe con la "política". Esta noticia ejemplifica bien lo que entonces quería decir; con similares trabas se han encontrado también en la India otros filántropos, como Vicente Ferrer .

Luis Doncel, "Bangladesh, contra su premio Nobel", El País, 06/03/2011

El 'banquero de los pobres' es destituido tras enfrentarse a la primera ministra - Yunus pidió a EE UU que preservara la independencia de su banco.
Muhamad Yunus es, según se mire, "un líder capaz de transformar sus visiones en acciones prácticas que han ayudado a millones de personas" o "un corrupto que impone tipos de interés altísimos a los clientes de su banco y usa prácticas feroces, además de violar las leyes". El primer entrecomillado es del comité noruego que le concedió el Nobel de la Paz en 2006. El segundo, del Gobierno de su país.

El enfrentamiento entre la primera ministra de Bangladesh y el hombre que ha hecho posible que ocho millones de familias accedan a un microcrédito se saldó el pasado miércoles con su destitución como director ejecutivo del Banco Grameen. Los papeles del Departamento de Estado filtrados por Wikileaks reflejan al detalle la pugna entre el bangladeshí más popular del mundo y las estructuras de poder de su país. Una batalla que aún no se sabe quién ganará, ya que Yunus ha manifestado su voluntad de seguir al frente del banco que creó hace tres décadas.

"La primera ministra, Sheikh Hasina, y la ministra de Asuntos Exteriores, Dipu Moni, le acusan de estar envuelto en prácticas corruptas, pero creemos más probable que el desdén de ellas provenga de los vínculos que Yunus estableció con el anterior Gobierno provisional. Y de la intención que albergó de dar el salto a la política", aseguraba el embajador de EE UU en Dhaka tras entrevistarse con las dos dirigentes a finales de 2009. "Nadie puede escapar de la política en Bangladesh", concluye el documento confidencial.

El Gobierno ha justificado el "cese inmediato" del banquero de los pobres, de 71 años, por su elevada edad y por detalles técnicos sobre su nombramiento. Pero muchos consideran que obedece a las ampollas que levanta entre una casta política basada en la sucesión dinástica y la corrupción. Además, al fundador del Banco Grameen le llueven los problemas también fuera de casa. Un documental de la televisión noruega acusó a la entidad de desviar 72 millones de euros donados por Oslo para la concesión de microcréditos. El Gobierno noruego aclaró más tarde que nadie había robado ni malversado este dinero. Pese a que ningún observador independiente ha puesto en duda la honestidad de Yunus, sí surgen voces que cuestionan algunas aristas de su modelo para salir de la pobreza.

Para comprender el conflicto hay que remontarse a 2007, cuando los militares que respaldaron al Gobierno provisional de emergencia tantearon a Yunus para crear una fuerza política al margen de las dos que han regido el país desde su independencia en 1971. Yunus flirteó con la idea -"No hay forma de que me quede fuera de la política", dijo entonces- pero, según certifican los diplomáticos estadounidenses, al poco tiempo se dio cuenta de que sería mejor para él y para el banco permanecer al margen de la lucha por el poder.

"Pronto quedó claro que el Gobierno que se formó en diciembre de 2008 no estaba interesado en ayudar al profesor Yunus", escribe el embajador tras comprobar las trabas que la primera ministra ponía a proyectos del banco.

Consciente de que la tensión con los gobernantes podría poner en peligro su obra de tantos años, el Premio Nobel y Príncipe de Asturias de la Concordia de 1998 solicitó a la diplomacia estadounidense que mediara entre las dos partes. En una reunión en la embajada, la líder bangladeshí aseguró que pese a la falta de juicio que Yunus había demostrado al apoyar a los militares que rigieron el país entre 2007 y 2008, no pensaba atacarlo. "A lo mejor no trabajaremos juntos, pero no lo paralizaremos. Hace poco coincidimos los dos en Suecia. Nos dimos la mano. Es nuestra tradición familiar", contaba Hasina, hija del líder de la independencia de Bangladesh.

Menos conciliadora se mostró la ministra de Asuntos Exteriores tan solo un día más tarde. Según el relato que hizo ante el embajador, Yunus violó las leyes como la obligación de auditar las cuentas del banco). "A mucha gente en Bangladesh le entristeció que le dieran el Nobel por sus prácticas corruptas. En el Gobierno conocemos el poder que tiene gracias a su reputación internacional, y hemos tenido que mordernos la lengua muchas veces mientras él acumulaba elogios", dijo Moni.

A los pocos días el interesado desmintió ante el embajador las acusaciones. Tras resaltar sus logros -Grameen ha prestado 6.000 millones de euros desde su fundación, de los que más del 95% han sido devueltos-, admitió que la primera ministra le considera un enemigo que aspira a su puesto. "Es del tipo de persona que considera que estás con ella o contra ella", sintetizó.

En los cables que envía a Washington es evidente que la embajada se inclina por creer al banquero de los pobres. Además de elogiar la sinceridad con la que habla o la austeridad del despacho donde recibe, EE UU analiza cuál es la mejor forma de seguir ayudándole sin despertar el recelo del Gobierno. "Es posible que su mayor problema sea haberse planteado entrar en política", concluyen los diplomáticos.

El premio Nobel solicitó a la embajada de EE UU que presionara a la primera ministra para lograr más independencia para su banco, participado en un 95% por los prestatarios, y en un 5% por el Gobierno.

El asesinato de Vicente Marco

Me atribula, indigna y apena por igual ver cuán poco caso hacen los medios de comunicación al terrorismo de extrema derecha en España. El candidato Verde por Madrid Vicente Marco fue asesinado en Valencia al igual que otros numerosos antifascistas en Europa que defendían los derechos de los gays, o como yo mismo habría podido serlo, puesto que sostengo lo mismo que él. No me siento protegido por este estado miserable ni por estos miserables periodistas, una de cuyas funciones hubiera sido defender a la gente corriente que sostiene ideas pacíficas como las mías. Sé y me consta que provoco odios africanos en algunos de la extrema derecha y, cuando veo sonar las campanas por otro, sé que en el fondo repican por todos, incluso también por esos pobres fanáticos y asesinos.

Los altermundistas reunidos en Dakar


Lola Huete Machado, "Galería antisistema", en El País, 6/03/2011:

Feministas, pacifistas, ecologistas, campesinos, intelectuales, ciudadanos de todo color que claman justicia social y quieren cambiar el modo de hacer de Gobiernos, empresas e instituciones. Su lema: "Otro mundo es posible". Unos 70.000 se reunieron en Dakar (Senegal) en el 11º Foro Social Mundial. Esta es una crónica del encuentro.

Aviso al lector: confieso aquí que sufro síndrome de Estocolmo (la fotógrafa creo que también, pero es su obra la que habla por ella). Yo era escéptica ante todas las (buenas) intenciones políticas de este mundo. Y ahora me siento antisistema (el vigente, se entiende), altermundialista (más allá de un pensamiento único) o, dicho más comúnmente, aunque de forma errónea, soy antiglobalización. Cinco días en el Foro Social Mundial (FSM) en Dakar, en febrero, tienen la culpa. Ahora me siento parte de la sociedad civil. Soy un granito de arena. Cuento.

Esa es la filosofía. "Tú debes ser el cambio que deseas ver en el mundo", dijo un hombre llamado Gandhi. Y en 2001, siguiendo esta indicación (y otras) nació de mano de franceses y brasileños (los periodistas Bernard Cassen e Ignacio Ramonet, el empresario Oded Grajew, el activista católico Chico Whitaker... ) un lugar de encuentro, el FSM en Porto Alegre (Brasil). Y empezó a cuajar alrededor un movimiento anticapitalista, que ya existía disperso, y se fue haciendo uno, y multitudinario, bajo un lema: "Otro mundo es posible". Al principio acudieron 15.000 personas. Cuatro años después eran 150.000. En Dakar, la 11ª edición, serán 70.002 (con la fotógrafa y yo).

Con 10 años de historia, este evento está considerado el foro de los foros, la reunión de movimientos sociales mayor del mundo desde aquel pionero que recogió el eco de las protestas de Seattle en 1999 contra organismos internacionales como el FMI y la OMC. Lo que es la reunión de Davos para los poderosos es el FSM -esa era la idea, un contrapunto sonoro, cuenta Cassen en Dakar- para aquellos a los que, aun teniendo voz, nadie escucha (o quiere escuchar): millones de personas más o menos radicales, con objetivos más o menos concretos, universales o locales, alejados de partidos políticos o grandes organizaciones. Eso era entonces. ¿Y ahora? Ay, nombrar las relaciones con el poder al FSM es como tocarle la fibra, cuestiona su propia razón de ser, su identidad. En su seno cunde el debate. Hay quien está por el trabajo común con los políticos progresistas de este mundo, hay quien lo rechaza de plano. Eso es el FSM. Diversidad. Divergencia. Bien, y ¿qué cuentan los antisistema hoy sobre la crisis que corre y las revoluciones ciudadanas en África que tumban dictaduras? ¿Tienen sugerencias? No sabemos. Pero están crecidos. Después de avisar de los desmanes del capitalismo feroz, muchas de sus predicciones se han cumplido.

Camino a Dakar. Miradas cruzadas en el aeropuerto de Barajas (Madrid). Y es de suponer, en este momento, en otros muchos europeos. ¿Se reconocen los activistas entre sí? ¿Hay un manual de uso antisistema? ¿El vestir, las maneras, la ilusión, el vocabulario...? Las preguntas se agolpan. Un total de 1.200 asociaciones de 132 países (casi un centenar de España) se han registrado en esta edición, la tercera, tras Bamako (Mali) y Nairobi (Kenia) en África. Son, sobre todo, grupos de la sociedad civil, ONG grandes o chicas, sindicatos, partidos... Tanto tirón tiene esta convocatoria que lo mismo encontraremos en Dakar a los Verdes europeos que a Veigas, líder del BNG; a la socialista francesa Martine Aubry reunida con periodistas, a Evo Morales dando un discurso o a Lula pidiendo perdón por la esclavitud.

Es decir, adiós al estereotipo: hay muchos tipos de foreros. De cualquier edad, origen y condición. Uno imprescindible es el líder intelectual consolidado o emergente. Los que alimentan. Desde famosos como Susan George, Aminata Traoré, Naomi Klein, Gus Massiah o Éric Toussaint hasta otros menos conocidos como Esther Vivas, Fatma Alloo, Olivier Bonfond, Phumi Mtetwa, Christophe Ventura... Aquí, en la Universidad Cheick Anta Diop se concentran todos. Al alcance de cualquiera. Y trabajan. No se da abasto con tanto debate. Se les ve acelerados, cubiertos de sudor y polvo, de mesa en mesa, comprometidos, mostrando sus propuestas, aquello en lo que creen (o lo parece). Ofrecen un delicioso festín alternativo que sabe a pacifismo, derechos humanos, igualdad, soberanía alimentaria, medio ambiente, infancia, indígenas, condonación de deuda, lucha contra la pobreza, sostenibilidad, salud, feminismo, inmigración, calidad democrática... Pero la mayoría no son ni famosos ni grupales. Personas anónimas (que han mostrado su peso en varias ocasiones: sobre todo contra la guerra de Irak, 15 millones en la calle) dispuestas a compartir deseos de cambio más o menos radical. "Me represento a mí misma", nos dirá la argentina Marcella Guerci, antropóloga, docente, habitante de la "ciudad intermedia y minera de Olavarria". Viene sola: "Busco preguntas y respuestas". Un modelo de participante esponja. Abunda. Pero no tanto como el turista oenegero ocasional, una plaga.

Otra tipología: colegas curtidos en estos foros que acuden con colegas porque creen en el cambio. Como los españoles Pablo Ascasíbar, topógrafo, y su amigo Felipe Martínez, ingeniero de montes, que son lo alternativo hecho carne. Veinteañeros. Geniales. Con un discurso tan hilado que muchos quisieran. No se les escapa una sobre la política de este mundo. Prototipos. ¿Será por eso que la izquierda cada vez los valora más? Tendentes a la abstención, con ir o no a votar, pueden tumbar elecciones.

A Martínez, la conciencia social le rezuma en cuanto abre la boca. Y hasta se lee en su camiseta: "Contra la intolerancia de los ricos, la intransigencia de los pobres". Tome nota: la filosofía antisistema se tiende a exponer en la espalda y el torso, cerca del corazón. Y si no es una consigna será la marca de la casa. He aquí el top ten de lo más vestido en el FSM celebrado en la universidad de Dakar: el verde intenso de La Vía Campesina (una organización poderosísima y muy femenina que representa a 200 millones de personas), las variadas de la Asociación por la Tasación de las Transacciones Financieras y de Ayuda a los Ciudadanos (ATTAC), las oscuras del Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo (CADTM), otras de Jubileo Sur, Movimiento por la Paz... Cientos. El sector tiene aquí un filón. Una, amarilla, causa perplejidad: "¿Dónde está nuestro oro?". Aún me lo planteo.

Pero nada igual a los vestidos de las participantes de la Marcha Mundial de las Mujeres, idénticos o no, según el lugar y país del que proceden, que llegan a grabar sus lemas y hasta sus candidatos (en elecciones) en las propias telas. Orgullosas de sí, las de Mali, por ejemplo, arremolinadas junto a Aminata Traoré, un ciclón, ex ministra de Cultura en su país, causan expectación donde van. "Hoy no podemos hablar", dice la autora de un libro de referencia, África humillada. "Vamos a un acto en Pikine, donde madres de desaparecidos en el mar están haciendo un gran trabajo con otros jóvenes para evitar que marchen". Los actos de las mujeres (en la carpa roja de la universidad o en el stand de las pescadoras) destilan un poderío especial.

Todos caben en el FSM. Es asambleario y libre. Tiene sus bases:

1. El rechazo del actual sistema económico, político y medioambiental, con sus secuelas de explotación, racismo, sexismo y destrucción del planeta, y la búsqueda y puesta en práctica de procesos, acciones y formas de vida alternativos.

2. La horizontalidad de funcionamiento.

3. El convencimiento de que es necesario aglutinar esfuerzos y converger en la acción desde el respeto a la diversidad...

Y su carta de principios (ver aquí) indica que es un espacio abierto, de debate democrático... Que sus alternativas se contraponen "a un proceso de globalización dirigido por grandes multinacionales y gobiernos e instituciones que sirven a sus intereses...".

Queda dicho. Y más: el FSM no toma decisiones. Entonces, ¿qué aporta a la mejora del mundo?, puede usted preguntar con razón. Ah, no es que sea de estructura horizontal, sino en forma de globo. Visualice una cebolla. Ábrala. Observe sus aros. Eso es el FSM. Un corazón y muchas capas alrededor: grupos, asambleas, foros paralelos de toda condición. En Dakar coinciden ahora el Foro de la Teología de la Liberación, el de los Pueblos sin Estado, de las Migraciones, de la Democracia y las Ciencias, de la Deuda y la Pobreza, de los Gobiernos Locales, Foro Mundial de Alternativas... Y una veintena de asambleas que sí deciden. Y mucho: la mayor de ellas es la de los movimientos sociales (AMS). En ella habla y propone quien desee. Ahora mismo Olivier Bonfond y el tunecino Fathi Chamkhi, exultante con lo sucedido en su país, llaman a la acción conjunta y puntual. Otros se desvían de esa línea.

"Siempre igual, proponemos acción y otros suavizan...", dice Bonfond, belga, que llegó al activismo a través de Toussaint, fascinado por el modo de hacer y las razones del CADTM.

"Afirmamos que los pueblos no debemos seguir pagando por esta crisis sistémica y que no hay salida de ella dentro del sistema capitalista", consensuará la AMS.

El primer día se celebra la marcha inaugural. Representa un antes y un después en el FSM 2011. Porque a partir de ese primer día, la piel de los blancos que andan por las calles de la capital senegalesa ya no será tal. Será roja. Cinco horas bajo un sol de justicia y revolución.

Puro carnaval. Salvo para los saharauis que sufren el acoso de algunos marroquíes y tienen que pedir protección. Senegaleses de dos cuerpos los rodean. El boicoteo continuará y generará protestas oficiales. El Sáhara, esa espina. Desfila gente llegada de Japón, Brasil, Congo, India o Canadá. Desfilan los miembros de las caravanas continentales, gran éxito de este foro. Preparadas desde hace meses han llegado desde Norte, Sur y Este de África, sumando gente en cada parada: la Marcha Mundial de las Mujeres cargada de historias de discriminación, los grupos múltiples de La Vía Campesina con sus denuncias por la venta ilegal de tierras o la subida de alimentos; los estudiantes de escuelas que cierran; las madres de pescadores que ya no pescan... Los de ATTAC TV graban todo a conciencia. El cámara, el argentino Gonzalo Miranda, es forero a considerar: practica eso que muchos aquí (no todos) llevan a la práctica cotidiana: decrecimiento. Vive de forma austera, se ha desprendido de lo innecesario, ha trabajado aquí y allá para conseguir las cámaras con las que ahora mismo graba al pope del altermundialismo, Gus Massiah. Este borda el discurso del FSM en un pispás: "Los pronósticos de los primeros foros han sido validados por la realidad. Y nuestras propuestas tienen más sentido que nunca: controlar las finanzas, implantar una tasa a los movimientos financieros, hacer desaparecer los paraísos fiscales, distribuir la riqueza...". Para Massiah, la crisis actual es social, ideológica, geopolítica y ecológica. Urge detener las cuatro: "Creemos que el sistema capitalista mismo se debe revisar y no ya solo atajar los excesos del liberalismo; eso ya se ha quedado corto". Un salto de fase en el FSM.

Los miembros de Valencia de ATTAC son nuestros anfitriones en el territorio FSM. Muy activos. Generosos. Dada la extensión del campus, nos llaman por teléfono para avisar por donde está tal o cual personaje que deseamos fotografiar. Y, de paso, nos aclaran cosas.

Cómo el porqué de sus reservas ante el término "antiglobalización". Precisan: "Somos antiglobalización con las corporaciones, no con las personas, preferimos los términos antisistema o altermundialistas". Ay, la terminología... ¿No sería mejor en positivo? Planetarios, globalizadores humanistas... Desvelan que el activismo de base está creciendo en los últimos tiempos. "Nuestros socios se han doblado en apenas unos meses...". Y no les sucede solo ellos. ¿Será que la indignación crece? Quizá al calor de ese librito superventas, Indignaos, de Stéphane Hessel, miembro de la resistencia francesa, que participó en la redacción de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 y llama a la acción a los jóvenes de hoy. Curioso que un nonagenario tenga que hacer tal cosa en Europa.

Además, la Tasa Tobin (y/o Robin Hood, ITF) ha vuelto a la actualidad de mano de políticos de postín. "Las alianzas son necesarias. Sobre los impuestos financieros nos hemos asociado con los sindicatos y otras organizaciones. Tratamos de federar el mundo sindical, el asistencial, el asociativo, el ecológico. Es la pista correcta, nadie puede ganar solo. Hay países que quieren aplicarlo y deben empezar ya. No hay que esperar a otros", comenta Susan George, estadounidense, clásica y austera en el vestir, incansable, mientras se atusa el pelo en un anfiteatro repleto de latinos y mujeres multicolor venidas de Casamance (Senegal) sentada en una mesa redonda junto al antaño activista y ahora embajador de Bolivia en la ONU, Pablo Solon (otro forero atípico): "Se trata de actuar desde donde te encuentres, donde quiera que sea. No soy Excelencia, soy gente común".

Pero el escepticismo sobre los cambios no solo hace mella en mí. Muchos no creen en milagros. "También se planteó hace tiempo el cierre de los paraísos fiscales, con Obama de acuerdo, y nada. Y esto del impuesto lo mencionan y... se olvidan. Tiene que haber una voluntad política firme y no creo que sea el caso", comenta Gonzalo. Estos chicos se implican, creen en lo que hacen (vean sus vídeos en www.attac.tv con sus conclusiones sobre el FSM en Dakar). "Es momento de pasar a la acción, no quedarnos sólo en el territorio de las ideas", comenta el farmacéutico, Carles Esteve, quien en un momento dado, sin más, me suelta: "Ser periodista concienciada debe de ser duro". Quedo tocada con la reflexión. ¿Soy concienciada? Lo voy a meditar. Otro de ellos rechaza nuestra invitación a ser fotografiado y dice: "Yo no tengo interés en salir en una foto en EL PAÍS". Vale. Tocada y hundida. Los grandes grupos de comunicación son rechazados por gran parte de la base del movimiento antisistema. ¿Por qué? ¿Que hacemos mal? Sondeamos a Felipe, la conciencia forera: "Por la acumulación de medios, por el modo prepotente de informar tan procapitalista; por el modo de tratar, unilateral, asuntos de Cuba, Venezuela o Bolivia; por el modo de tratarnos a nosotros como si fuéramos terroristas...". ¡Vaya, para no leerlo, lo conoce bien... y juraría que hasta el lema de su camiseta ha mutado con su discurso! Como en las T-shirts, el espíritu del FSM también se expresa, con literatura densa y burocrática, en abundantes folletos y en pancartas que dan que pensar: Una: "Países en desarrollo llamamos a los países arrollados por el desarrollo ajeno". Dos: "El G-20 es ilegítimo. ¿Dónde está el G-172?". Todos muestran bien por dónde van sus intereses. Si todos los eslóganes lanzados al viento en esta marcha en África subsahariana se cumplieran, el mundo sería en verdad mejor.

En el FSM 2011 se han organizado tres días de actividad (des)organizada. El primero está dedicado a África. Y es una pena. Se pierde casi todo. Porque la organización es un caos en las salas y carpas montadas. Por partes. Caos de programación: conseguirla es el botín más preciado. Imposible encontrar nada ni a nadie: vas tras Naomi Klein y hallas a Samin Amin; tras Chico Whitaker y te topas con sindicalistas españoles hablando de derechos laborales de los sinpapeles... Y nace un nuevo género artístico: el postit'ivismo, carteles caligrafiados y pegados en cualquier lugar anunciando cambios de hora o salas.

Caos tecnológico: no funcionan los micrófonos, para horror de los sufridos traductores voluntarios, un centenar, entre los que está la Paz Vega del gremio (es igualita, Alejandra G. Patón). El que domina idiomas es rey. El más grande, Manuel Manonelles, director de Ubuntu, que traduce a capella y de tirón al español, francés, inglés... Y los voluntarios senegaleses dispuestos a orientar, como nada saben, nada orientan. Así que, a falta de ocupación: interacción. No solo taxistas y comerciantes hacen su agosto, hay otros territorios más íntimos donde el intercambio es mundial.

El peor, el caos espacial: el Gobierno senegalés cambió al rector de la universidad a última hora y el nuevo hace borrón y cuenta nueva. No cede ni la mitad de espacios comprometidos para los actos. Así, se improvisan tiendas en plan nómada, coloridas, sí, tan precarias que se desarman con el viento. Y hay cierto hacinamiento: además de los participantes llegan los comerciantes y ocupan cada metro del campus susceptible de ser pisado por un extranjero.

Collares, telas y bolsos amenazan con dejar las ideas altermundialistas en segundo plano. Pero no, el caos se reorienta mágicamente en la tercera jornada y el activista resiste la presión mercantil: la asistencia es multitudinaria.

Y, con tanto deambular, acabas encontrando foreros una y otra vez en los recorridos. A Toussaint, el CADTM, explicando lo que puede significar congelar la deuda para el futuro de muchos países; a Manonelles, de Ubuntu, cargado de iniciativas; a los activistas nigerianos contando los escándalos de las petroleras en su país que han destrozado el delta del Niger; a Chamkhi, de ATTAC, hablando de revoluciones democráticas futuras; a Samin Amin, siempre tranquilo, siempre fumando sus puros... Se hacen amigos. La que más vemos: Esther Vivas, del CADTM, una pura hormiga de la observación. Omnipresente. "El perfil general del FSM en Dakar ha sido combativo", dirá. Léanla en su web (esthervivas.wordpress.com).

"Todo forma parte de la experiencia. Hace foro. Siempre hay dificultades", me tranquiliza el fundador Oded Grajew, presidente del Instituto Ethos de Empresas con Responsabilidad Social, al contarle los inconvenientes. Tiene 67 años, mirada clara y piel transparente. Forma parte de una mesa interesante. Hay tantas programadas que sería imposible citarlas. Elijo solo tres. Primera. Esta del Grupo de Reflexión y Apoyo al Proceso (GRAP) del FSM: Principios para un nuevo paradigma de civilización se titula. "Nunca antes se habían producido tantos bienes materiales, nunca hubo tanto alimento, tanta tecnología, y nunca antes la injusticia fue tan desproporcionada", se oye en la sala. El brasileño Rubens Born, fundador del instituto Vitae Civilis, dice: "Cada día que participamos en este foro mueren 6.000 personas de diarrea en el mundo, y eso no forma parte de ninguna agenda global".

Cosas así. Pequeñas. En boca de Susan, Oded, Boaventura de Sousa, Carles Riera, João Whitaker... Plantean quejas y ofrecen propuestas: decrecimiento en el Norte de bienes que persiguen la riqueza y fomento de los bienes comunes como salud, nutrición, educación; poner en cuestión el modelo de relaciones sociales, ir hacia la civilización del cuidado; un tribunal de deuda climática; trabajar sobre entornos urbanos que venden sueños de una vida mejor cuando la mayoría ofrecen miseria; más respeto a la Tierra madre... "Hay que descolonizar cabezas y saberes, solucionar los problemas con humildad", opina Chico Whitaker.

El FSM es una cura de rejuvenecimiento, como volver 30 años atrás: cuando la gente creía en algo o en otros; escuchaba a la izquierda cuando estaba sana y no "degenerativa", cuando no producía ese rechazo que provoca hoy, "producto de sus múltiples concesiones al sistema". Lo escribe Boaventura de Sousa, sociólogo: "Los últimos 30 o 40 años del pasado siglo pueden considerarse años de crisis degenerativa del pensamiento y de la práctica de la izquierda global". Un tiempo aquel en el que el común de los mortales (de izquierda) soñaba con un mundo más justo... Ahora eso solo pasa en el Sur, opinan aquí. El Norte está KO.

Además del hiperconsumo y el hipercapitalismo, en palabras de la pedagoga María Novo (UNED), sufrimos el síndrome NTD (Nos Tienen Distraídos).

Lo comenta Federico Mayor Zaragoza, ex director de la Unesco y promotor de Ubuntu, palabra suahili que significa 'existo porque tú existes', que es el Foro Mundial de Redes de la Sociedad Civil (de la Universidad Politécnica de Cataluña), que, entre otras, anda en campaña para "una profunda reforma del sistema de instituciones internacionales" que permita la participación directa de los ciudadanos en la toma de decisiones. Su entusiasmo es contagioso. "Comienza la insurgencia ciudadana en el mundo", vaticina. Y en la segunda mesa elegida (Hacia un nuevo modelo de gobernanza global, con la participación de Óscar Ugarteche, de la Universidad de México, entre otros) expone la paradoja de la tecnología última y cuestiona nuestra condición: somos screenpeople, pasivos, dejamos que otros actúen mientras miramos. "Pero jamás la información ha sido tan libre, tan fluida y global como ahora... Decimos aquí de forma pacífica que no hay futuro si no se cambia la tecnología para cambiar las condiciones medioambientales". Ugarteche informa: "Por primera vez, en Davos se ha reconocido que entramos en un mundo incierto y distinto, y aunque ellos no se responsabilizan del daño causado por el modelo económico imperante, sí aceptan el tamaño del problema. Ahora ya lo sabemos: otro mundo no solo es posible, sino que es urgente y necesario".

Tercera mención. Uno de los grupos más visibles es La Vía Campesina. Que no se quedan en lo rural, ni mucho menos. Su carpa es verde y animada. Impulsan con vehemencia su campaña contra el acaparamiento de tierras, el control de los recursos naturales y la cadena agroalimentaria, desde las semillas hasta los mercados. Reclaman una reforma agraria integral y el reconocimiento de una Declaración de Derechos Campesinos de la ONU. Dolores Sales, que se arregla coqueta para la foto, treintañera y guatemalteca, explica cómo en su comunidad, donde hay caña de azúcar, café o banano, la gente muere de hambre por falta de acceso a la tierra. "Nuestros intereses tienen que ver con el derecho a la alimentación, son de todos. Por eso hay que trabajar en una consulta mundial sobre la crisis climática y los derechos planetarios de la madre Tierra en 2012".

Todo se debate aquí. También el futuro del FSM y su relación con el poder, esa patata caliente. Para muchos, el tiempo ha mutado en esta década y es momento de crear un espacio de alianzas con actores políticos... Y varios caminos posibles se plantean para el propio movimiento antisistema: el posaltermundialismo, trabajar mano a mano con los gobiernos progresistas existentes; el famoso New Green Deal, en el que los gobiernos asumirían, además del control del mundo financiero y la nacionalización de la banca, una reconversión hacia una nueva economía de bajo carbono, con eficiencia energética, energías renovables... Y tercero (defendido por los más puristas): romper con el capitalismo. Para estos, "lo único que puede salvar el planeta y salvarnos a todos, alcanzar la justicia global y ese otro mundo posible".

Llega el fin. Muchas imágenes y escenas sugerentes (esos activistas prosaharauis de Cataluña sentados en la carpa marroquí con la foto de Mohamed VI sobre sus cabezas, los largos paseos en busca de lavabos o conexión a Internet en visita turística por las facultades, los conciertos en la avenida principal y las ruedas de prensa...), mucho contenido y mucha energía. Se reúnen las asambleas (una veintena) y elaboran sus conclusiones. "Este Foro ha sido el de África, el de las revoluciones democráticas, el de la mujer", dice Carlos Martínez, presidente de ATTAC. Sustanciosa será la declaración de la AMS. Tres mil personas en el anfiteatro dispuestas a demostrar lo que significa entusiasmo. Raperos senegaleses abren fuego cantando al futuro de África, antes de convocar dos fechas de acción: el 20 de marzo, día mundial de solidaridad con el levantamiento del pueblo árabe y africano, y el 12 de octubre, contra el capitalismo. Hay muchas más. Especial es la Carta Mundial de Mujeres para la Humanidad: "Declaramos que la paz es mucho más que la ausencia de la guerra, es el cumplimiento y el respeto de todos nuestros derechos como habitantes del planeta".

Ya avisé, me siento antisistema... En el avión de regreso me descubro repasando los temas pendientes para el siguiente Foro (en Río), que será grande: el papel de los bancos y las transnacionales, la manipulación política e ideológica, la privatización de la vida, el capitalismo verde....

¿Uf, habré dejado de ser screenpeople? Es igual. Tras todo lo visto y vivido, lo que traemos son cientos de preguntas y respuestas.

Y esa sugerencia que una mano anónima escribió en un grafiti un buen día: "Señoras y señores, dejemos el pesimismo para tiempos mejores".

Causalidad y karma

Borja Vilaseca, "Las casualidades no existen", El País, 6/03/2011
No somos marionetas en manos del azar. La vida no es un accidente regido por la suerte ni las coincidencias. Por más que nos cueste creerlo, recogemos lo que sembramos. Veamos la vida como un continuo aprendizaje.

Formamos parte de una sociedad materialista, desencantada del mundo en el que vivimos. Por eso, en general solemos creer que nuestra vida es un accidente regido por la suerte y las coincidencias. Es decir, que no importan nuestras decisiones y nuestras acciones, pues en última instancia las cosas pasan por "casualidad". Esta visión nos convierte en meras marionetas en manos del azar.

"Según la ley de la sincronicidad, lo que nos ocurre, bueno o malo, está ahí para que aprendamos algo acerca de nosotros mismos"

En paralelo, muchos individuos nos hemos vuelto "nihilistas". No es que no creamos en nada. Simplemente "negamos cualquier significado o finalidad trascendente de la existencia humana". De ahí que orientemos nuestra vida a saciar nuestro propio interés.

Pero ¿realmente la vida es un accidente que se rige de forma aleatoria? ¿Estamos aquí para trabajar, consumir y divertirnos? ¿Acaso no hay una finalidad más trascendente? Lo irónico es que la existencia de estas creencias limitadoras pone de manifiesto que todo lo que existe tiene un propósito, por más que muchas veces no sepamos descifrarlo. No en vano creer que no tenemos ningún tipo de control sobre nuestra vida refuerza nuestro victimismo. Y pensar que la existencia carece por completo de sentido justifica nuestra tendencia a huir constantemente de nosotros mismos.

Es decir, que incluso estas creencias no están ahí por casualidad, sino que cumplen la función de evitar que nos enfrentemos a nuestros dos mayores temores: el "miedo a la libertad" y el "miedo al vacío". Mientras sigamos creyendo que nuestra propia vida no depende de nosotros, podremos seguir eludiendo cualquier tipo de responsabilidad. Y mientras sigamos pensando que todo esto no es más que un accidente, podremos seguir marginando cualquier posibilidad de encontrar la respuesta a la pregunta ¿para qué vivimos?

DEL POR QUÉ AL PARA QUÉ

"El caos es el orden que todavía no comprendemos"(Gregory Norris-Cervetto)

Cegados por nuestro egocentrismo, solemos preguntarnos por qué nos pasan las cosas, en lugar de reflexionar acerca de para qué nos han ocurrido. Preguntarnos por qué es completamente inútil. Fomenta que veamos la situación como un problema y nos lleva a adoptar el papel de víctima y sentirnos impotentes.

Por el contrario, preguntarnos para qué nos permite ver esa misma situación como una oportunidad. Y esta percepción lleva a entrenar el músculo de la responsabilidad. Una actitud mucho más eficiente y constructiva. Favorece que empecemos a intuir la oportunidad de aprendizaje subyacente a cualquier experiencia, sea la que sea.

Y esto es precisamente de lo que trata la "física cuántica". En líneas generales, establece que "la realidad es un campo de potenciales posibilidades infinitas". Sin embargo, "solo se materializan aquellas que son contempladas y aceptadas". Es decir, que ahora mismo, en este preciso instante, nuestras circunstancias actuales son el resultado de la manera en la que hemos venido pensando y actuando a lo largo de nuestra vida.

Si hemos venido creyendo que estamos aquí para tener un empleo monótono que nos permita pagar nuestros costes de vida, eso es precisamente lo que habremos cocreado con nuestros pensamientos, decisiones y comportamientos. Por el contrario, si cambiamos nuestra manera de pensar y de actuar, tenemos la opción de modificar el rumbo de nuestra existencia, cosechando otros resultados diferentes. El simple hecho de creer que es posible representa el primer paso.

LA TEORÍA DEL CAOS

"El aleteo de una mariposa puede provocar un 'tsunami' al otro lado del mundo" (proverbio chino)

Lo mismo nos sugiere "la teoría del caos". Por medio de complicados e ingeniosos cálculos matemáticos "permite deducir el orden subyacente que ocultan fenómenos aparentemente aleatorios". Dentro de estas investigaciones, destaca "el efecto mariposa". Para comprenderlo, un ejemplo: imaginemos que un chico se va un año fuera de su ciudad para estudiar un máster en el extranjero. Y que al regresar a casa entra a trabajar de becario en una empresa. Allí aparece una nueva becaria, a quien sientan a su lado. Nada más verse, los dos jóvenes se enamoran. Y seis años más tarde se casan, forman una familia y viven juntos para siempre.

En este ejemplo, "el efecto mariposa" estudiaría la red causal de acontecimientos que hicieron posible que el chico coincidiera con la chica en un lugar físico determinado en un momento psicológico oportuno.

Al observar su historia detenidamente, comprobamos que el joven decidió estudiar un máster a raíz de la separación con su exnovia, a quien conoció años atrás en una discoteca. Remontándonos a esa noche de fiesta, destaca que el chico decidió salir con sus amigos tras perder una apuesta. Es decir, si no hubiera perdido la apuesta no habría ido a aquella discoteca y, en consecuencia, no habría conocido a su exnovia. Y si esta no lo hubiera dejado, no habría estudiado el máster, que es lo que le permitió entrar a trabajar de becario. Y fue precisamente este empleo el que le posibilitó conocer y enamorarse de la mujer con la que pasaría el resto de su vida. Perder una simple apuesta le llevó a ganar un amor eterno.

LA LEY DE LA SINCRONICIDAD

"Lo que no hacemos consciente se manifiesta en nuestra vida como destino" (Carl Jung)

Nuestra existencia no está gobernada por la suerte ni el azar, sino por "la ley de la sincronicidad". Esta determina que "todo lo que ocurre tiene un propósito". Pero como todo lo verdaderamente importante, no podemos verlo con los ojos ni entenderlo con la mente. Esta invisible red de conexiones tan solo puede intuirse y comprenderse con el corazón.

La ley de la sincronicidad significa que "aunque a veces nos ocurren cosas que aparentemente no tienen nada que ver con las decisiones y las acciones que hemos tomamos en nuestro día a día, estas cosas están ahí para que aprendamos algo acerca de nosotros mismos, de nuestra manera de disfrutar la vida".

De ahí que mientras sigamos resistiéndonos a ver la vida como un aprendizaje, seguiremos sufriendo por no aceptar las circunstancias que hemos cocreado con nuestros pensamientos, decisiones y acciones. No existen las coincidencias. Tan solo la ilusión de que existen las coincidencias. De hecho, "la ley de la sincronicidad" también ha descubierto que "nuestro sistema de creencias y, por ende, nuestra manera de pensar determinan en última instancia no solo nuestra identidad, sino también nuestras circunstancias".

Por ejemplo, que si somos personas inseguras y miedosas, atraeremos a nuestra vida situaciones inciertas que nos permitan entrenar los músculos de la confianza y la valentía. Así, los sucesos externos que forman parte de nuestra existencia suelen ser un reflejo de nuestros procesos emocionales internos. De ahí la importancia de conocernos a nosotros mismos.

LA LEY DEL KARMA

"Cada uno recoge lo que siembra"(Buda)

Si bien la "física cuántica", "la teoría del caos", el "efecto mariposa" y "la teoría de la sincronicidad" son descubrimientos científicos llevados a cabo en Occidente a lo largo del siglo XX, lo cierto es que no tienen nada de nuevo. En Oriente se llegó a esta misma conclusión alrededor del siglo V antes de Cristo. Según los historiadores, por aquel entonces se popularizó "la ley del karma", también conocida como "la ley de causa y efecto".

La ley del karma afirma, en esencia, que "todo lo que pensamos, decimos y hacemos tiene consecuencias". De ahí que en el caso de que cometamos errores, obtengamos resultados de malestar que nos permitan darnos cuenta de que hemos errado, pudiendo así aprender y evolucionar. Y en paralelo, en el caso de que cometamos aciertos, cosechemos efectos de bienestar que nos permitan verificar que estamos viviendo con comprensión, discernimiento y sabiduría.

Esta es la razón por la que los sucesos que componen nuestra existencia no están regidos por la "casualidad", sino por la "causalidad". Según "la ley del karma", cada uno de nosotros "recibe lo que da", lo que elimina toda posibilidad de caer en las garras del inútil y peligroso victimismo.

PARA 'VER' LA CAUSALIDAD
1. LIBRO

- 'El misterio de las coincidencias', de Eduardo Zancolli y Deepak Chopra (RBA). Un libro que expone de forma clara los últimos descubrimientos acerca de las leyes que rigen las causalidades de la vida. Según los autores, lo que nos sucede tiene la función y la finalidad de que aprendamos y evolucionemos.

2. SERIE

- 'Perdidos', de Jack Bender y otros directores. Un grupo de seres humanos sobrevive a un accidente de avión en una misteriosa isla. La trama gira en torno a la función que tiene el destino en sus vidas. Todos ellos se verán confrontados con las decisiones que tomaron en su pasado, viendo la manera de aprender y redimirse en el presente.

3. CANCIÓN

- 'Karma police', de Radiohead. El nombre proviene de una broma de los miembros de la banda, quienes frente a cualquier conducta indebida a lo largo de la gira de su disco 'OK computer', en 1997, bromeaban y decían: "No importa, tarde o temprano, al responsable se lo va a llevar la policía del karma".

Universidad Española

Ha causado mucha controversia el artículo que copié bajo el título "Ja, ja"; Víctor Infantes ha hecho circular un estudio mucho más profundo y sustancioso del mismo autor sobre la extrema mediocridad de la Universidad Española publicado en Claves de la Razón Práctica, aquí (en la sección de arriba, el primer ítem), por si a alguno le interesa.

Esto no lo arreglaría sino una especie de reforma moral y paciente al estilo krausista, porque de arriba abajo y de fuera adentro no se va a conseguir nada. Hay que airear con aire extranjero y lejano la vetusta, mierdera, consanguínea, degenerada, tartamuda y paleta universidad casera, tomista y monolingüe que padecemos.

Cualquiera que conozca un poco de qué va este rollo y cómo somos los que somos sabrá que esto no tiene remedio sensato, sino insensata guerra civil.

Son sonetos o sonsonetes

Alzar un soneto, sobre todo si se pretende bueno, no pinta fácil, lo diga Hurtado, Lope o quien fuere. Porque si una torre de ladrillos se levanta de abajo arriba, una de sílabas lo hace de arriba abajo, y por eso es una torre expugnable y caediza, levantada sobre arenas de viento y hecha asimismo con enredos de vientos y desalientos. En eso los poetas no aprendemos de los albañiles, o, por ser menos humildes, como corresponde a engreídos líricos, de los arquitectos. Luego está el problema de la rima, que vuelve esclavo al poeta de una tradición de consonancias cortesanas y tópicos manidos. Puede probar el audaz formas que no tengan cuatro lados, como las tumbas, o las más libres, que no libérrimas, del soneto modernista, con sus versos encogidos o desenvueltos y sus rimas alternas, pero siempre tendrá a mano la tentación cernudiana de callar en prosa. Yo mismo guardo en las entretelas íntimas de mi ordenata los restos u osamentas de varias torres que no han pasado de los dos cuartetos e incluso de uno; son torreones más viejos que los de Joray, tan caducos y vencidos de la edad ya en tiempos de Quevedo como llenos de lechuzas y aves de mal agüero. Habiendo pergeñado algunas decenas de sonetos de los que soy culpable, incluso me atreví a ensayar el alejandrino alterno con endecasílabo, intentando vanamente simular el dístico elegíaco latino, de forma que me saliera una columna más acordeónica que salomónica. Era una simulación de latido, la forma mínima de vida, un temblor, una sístole y una diástole. No pasé más allá: me faltaba tiempo, silencio y ocio suficiente para intentar empresas que sé como emprender e iniciar, pero quizá no cómo terminar.

En todo caso, el mester de poesía muchas veces se vuelve un puro mester de tontería. Sólo hay que ver cuán egoístas son los plumíferos gilipollos entregados a versearse el ombligo.

Consideración de fondo sobre la cosa pública

Cada vez está más claro que toda reforma social debe empezar en lo ciudadano más que en lo político. En griego ciudadano y político son la misma cosa, pero en la realidad actual son dos cosas tan diferentes como el agua y el aceite (y sin posibilidad de gazpacho): el ciudadano no está institucionalizado, ni sometido a otra normativa que su propia iniciativa y la de sus semejantes. Empezar con lo ciudadano para "terminar" con lo político es esencial. Ese mismo principio alimentó el Krausismo y la ILE en sus primeros tiempos: desvincularse de toda asociación con el poder y sus estructuras, y fue precisamente el abandono de este principio el que lo corrompió a principios del XX haciéndolo entrar en ideologías y en política, con el detestable resultado de una guerra ideológica previa a la guerra fraticida real consecuente. No se puede contar con el poder, ni con sus superestructuras, religiones, cofradías, palancas, torcedores e ideologías para cambiar las cosas. No si realmente se quiere mejorar algo. No se debe asumir ni usar su lenguaje. El aceite es menos denso que el agua; pero el agua es más abundante, se puede congelar y endurecer y entonces flota. Este es un principio fundamentalmente ecologista: no pactar con el poder a ningún precio, sino con lo que todos los ciudadanos tienen en común como individuos. Renegar de toda ideología y asumir todo problema en sus raíces y resoluciones, o tomar el rábano por el tronco. Si Don Quijote fuera más de uno, sería de temer. Ese fue su error: ser un solitario. La transversalidad del pensamiento verde y su reniego de toda concentración individual de poder es esencial para una nueva forma de hacer ciudadanía, que no política. De hacer ética. Porque toda política o es ética o no es nada.

viernes, 4 de marzo de 2011

Carnaval

Anuncian Carnaval. ¿No basta el de todo el año? ¡Cuánta careta sobre la carota! En Colombia, veinte hipopótamos del narcotraficante Escobar, abandonados, montan su propio carnaval pisoteando sembrados, asustando indios y comiéndose la cosecha de coca. Casi nada, veinte hipopótamos colocados bailando una guajira y en busca de novia. Pero aquí es peor. Uno necesita venas de aluminio y sangre de ácido molecular para poder tratar indignamente a la orgía de codiciosos, corruptos y chiflados que dice hay democracia en España y se viste piel de oveja con forro lobuno. Pero la culpa es nuestra, por elegir según un sistema que no eleva al mejor, sino al bandido más vendido para hacerlo prebendado. Algo debería poder la razón para que se impusiera sobre tanta estupidez e impotencia como aquejan a los pobres gobernadores de la Europa.

Ja ja

José Adolfo de Azcárraga, "La Universidad que viene: profesores por puntos" El País, 03/03/2011

El nuevo Estatuto del Personal Docente e Investigador olvida que el verdadero motor del progreso es la búsqueda de la calidad, vinculada al esfuerzo y al mérito. No cabe más enmienda que a la totalidad
Se conoce ya el Borrador ministerial del Estatuto del Personal Docente e Investigador (PDI) de las universidades públicas españolas, que pretende regular la llamada carrera docente. Esta tendría tres grados horizontales (una contradictio in terminis, por cierto) de profesores titulares y de catedráticos que se alcanzarían acumulando puntos según un baremo, en una especie de carnet por puntos del docente universitario. Uno pensaba, ingenuamente, que ya había reglamentación más que de sobra. Pero lo peor es que el Borrador es un ejemplo más de una perversidad a la que los legisladores educativos nos tienen acostumbrados: un preámbulo más o menos aceptable ("el profesor ha sido, sigue siendo y debe seguir siendo un investigador, un generador de conocimiento y no un mero transmisor", declara enfáticamente), seguido de una insufrible normativa (¡46 páginas!) contraria a los elevados principios iniciales. Aunque el preámbulo también genera inquietud, pues habla de la "carrera funcionarial basada en la obtención de méritos docentes o investigadores", algo que redefiniría el actual personal docente (PD) e (no o) investigador (I). El resto confirma los presagios: la investigación sólo vale 50 puntos de un total de 200; 120 puntos acreditan como catedrático y 140 dan un cuarto grado "de excelencia". Todo baremo es malo, pero el del Borrador permite llegar a catedrático, incluso "excelente", con cero en investigación (o con cero en innovación y transferencia de conocimiento, importantes en áreas tecnológicas). ¿Es así como el Ministerio de Educación pretende mejorar nuestras universidades, que retroceden en las clasificaciones internacionales?

Por si lo dicho fuera poco, la aplicación de ese Estatuto generará una burocracia de proporciones siderales. Involucrará a todo el profesorado universitario, que entrará en trance preparando infinitos papeles para situarse donde horizontalmente proceda; a administrativos enloquecidos ante las súbitas necesidades que atender; a innumerables comisiones evaluando -horizontalmente- quizá a miles de profesores, desatendiendo otras obligaciones; a las autonomías terciando -cómo no- con reglamentación adicional, para no ser menos, y a las universidades generando la suya, que también es lo suyo; a cientos de mesas negociadoras negociando lo innegociable, etcétera. El colapso burocrático de las universidades españolas, que no preocupa a los redactores del Borrador, no es ficción. Claro está que, como "el dinero público no es de nadie", se puede comisionear ad nauseam y despilfarrar ad infinitum impunemente, pues las ingentes sumas de tiempo académicamente improductivo y de dinero perdido no aparecerán en el debe de ningún balance.

Ante la infinita casuística del Borrador no cabe sino sonreírse -llorar sería impropio, y más a ciertas edades- o pensar en hacer objeciones de detalle: insistir en lo esencial de la investigación, reiterar que la experiencia de muchos años de docencia no garantiza su excelencia, cacofónica obviedad que convendría repetir hasta que cale, etcétera. Pero entrar en ese juego sería pretender que el Borrador puede mejorase cuando no cabe más enmienda que a la totalidad, pues olvida que la universidad es un servicio público y que, por tanto, lo primero es garantizar su calidad. Hay un choque frontal entre la hiperburocrática universidad del Borrador y las que buscan de verdad la excelencia docente, investigadora y tecnológica, generadora de riqueza y progreso para sus países. El Borrador es ajeno a muchos de los principios que rigen las buenas universidades internacionales, cada vez más alejadas de la universidad autonómica de... pongamos Cantacucos de Abajo, para no señalar. Sí: hay excelentes universidades públicas en las que inspirarse, como Berkeley, the city of learning, que pertenece a la magnífica red californiana de universidades públicas y tiene 21 premios Nobel. Allí, el Borrador que nos ocupa produciría incredulidad y, después, un asombro sin límites. Pues el Borrador penalizará aún más la excelencia universitaria y, en especial, a los jóvenes PDI que más se esfuerzan. Ya no será posible -de hecho, no lo es desde la puesta en marcha del nefasto baremo de las acreditaciones para los cuerpos universitarios- que jóvenes brillantes puedan ser catedráticos con 40 años: tendrán que esperar y dedicarse también a la burocracia institucional que, según el Borrador, "debe tener en cuenta las actividades sindicales" (sic). Mejor, pues, ponerse en cola y calentar la silla que irse de post-doc a Estados Unidos, el Reino Unido o Alemania, que eso de irse al extranjero no es tan cómodo ni tan glamuroso como se cree. El esfuerzo y el mérito han muerto; viva la burocracia. Kafka ha llegado a nuestras universidades.

La Universidad española perdió, a la llegada de la democracia, una gran oportunidad para intentar parecerse a las mejores universidades europeas y de Estados Unidos. Su oscilación pendular fue, quizá, la inevitable consecuencia de muchos años de dictadura. Sin embargo, pese a que en pleno siglo XXI esa excusa carece ya de toda validez, aún se sigue en la misma línea. Estamos presenciando la toma final del poder por los burócratas gracias a entornos -como el que crearía el Borrador- que favorecen el triunfo de su especie (Darwin, otra vez) a expensas de la institucionalmente más débil, la de los PDI con verdadera vocación docente e investigadora. Es cierto que, en ocasiones, estos reciben apoyo; pero este suele proceder de programas y reductos (en el Ministerio de Ciencia e Innovación, por ejemplo) donde la calidad cuenta -mejor dicho, tiene necesariamente que con-tar- o de la UE; no, desde luego, de los despachos de donde emana el Borrador ministerial, ni de la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación, ni de ninguna "mesa negociadora" o comisión boloñesa de presunta "innovación educativa". Y, por cierto, ¿dónde están los rectores universitarios? ¿Carecen de opinión sobre algo que tanto afectará a sus universidades? ¿Acaso son todos miembros de la especie que critico? Me consta que no; pero, entonces, ¿por qué los rectores no levantan su voz? Cabe legítimamente preguntarse si habrán sufrido una curiosa metamorfosis: originalmente tribunos de la plebe (son elegidos por los miembros de sus universidades) quizá se hayan transformado, por su cercanía al poder gubernamental, en centuriones del César, correas de transmisión de los borradores ministeriales (hablo metafóricamente, claro está, just to make the point). Al fin y al cabo, también consintieron vacuidades boloñesas varias, o a desarrollar el postgrado antes que el grado ajenos a toda racionalidad. Por cierto, ¡qué excusa esta, los planes de Bolonia, para el triunfo de la langue de bois, que pretende convencernos de que el emperador está ricamente cubierto de "habilidades transversales", "estrategias", "competencias" y otras lindezas del mismo jaez!

Cuando la actividad sindical puntúe finalmente para ser catedrático de metafísica o de química orgánica (triunfo este de los sindicatos que -quién lo diría- aseguran defender la enseñanza pública de calidad); cuando domine la pretendida "innovación educativa"; cuando todo profesor "piense metacognitivamente" (sic) para "mejorar" sus clases; y cuando, finalmente, la hiperburocracia y el "carnet por puntos" (horizontales) del profesor universitario reinen indiscutidos, la universidad española habrá sufrido un daño tan grande como difícil de reparar, especialmente desde dentro. Pues el problema de nuestras universidades no es solo presupuestario: la insuficiente inversión no puede servir de coartada -como sirve- para ocultar carencias más fundamentales. El verdadero motor del progreso es la búsqueda de la calidad, vinculada al esfuerzo y al mérito, eje de toda verdadera política universitaria. Quizá se objete que, pese a todo, las universidades españolas han mejorado muchísimo en los últimos 30 años. Cierto. Pero legisladores y autoridades académicas han tenido poco que ver en ello; su progreso hubiera sido mucho mayor en otro entorno. Su avance se ha debido, primero, a la sociedad que paga sus impuestos y, después, al PDI que lo es de verdad.

Que no cunda el desánimo; quizá algunos rectores alcen su voz y/o el Ministerio retire el Borrador. Y siempre quedará el himno de los sesenta que popularizó Joan Baez: We shall overcome, we are not afraid. Oh, deep in my heart, I do believe, we shall overcome some day.

José Adolfo de Azcárraga es catedrático de Física Teórica.