jueves, 25 de junio de 2015

Un estudio afirma que ser doctor es el requisito de currículum que define al mejor profesor de Secundaria

A ver si hacen caso en los baremos de la edad de piedra que tenemos... jeje. Los comentarios de los lectores, no menos interesantes, están abajo del todo.

Pilar Álvarez, "¿Qué es lo más importante para ser el mejor profesor?. Un informe establece que una titulación de doctor, motivar a los estudiantes o trabajar en grupos reducidos influyen mucho más que otras cuestiones en el aula", en El País, 25-VI-2015:

A nadie se le escapa que un profesor preparado y motivado que imparta clase en un aula con un grupo reducido de alumnos hará previsiblemente mejor su trabajo que uno que no tenga todo lo anterior. Pero, ¿cuánto influye cada una de esas cuestiones en el aprendizaje de los chicos? ¿Qué es lo más importante de para que al alumno le vaya mejor?

Su nivel de formación, que sus alumnos puedan trabajar en grupos reducidos en los que no haya sitio para la lección magistral –el viejo modelo de clase en la que se explica sin más la lección en alto y que los chicos deben memorizar después-, que haya estudiado la materia que imparte (algo que no siempre ocurre y que se ha agudizado más con los recortes) y su capacidad para las "habilidades no cognitivas", es decir, que sepan motivar hasta a sus alumnos más rezagados.

Las distintas actuaciones y habilidades de los profesores en el aula tienen un peso específico respecto al resto en el estudio Prácticas docentes y rendimiento estudiantil. Se trata de un trabajo que relaciona por primera vez los resultados de dos informes internacionales de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE). Por un lado el informe PISA 2012, sobre rendimiento de estudiantes de 15 años. Por el otro, TALIS 2013, que ofrece información de la enseñanza a través de encuestas a los profesores.

El examinador no se examina.

El cruce de ambos sirve al autor para establecer una clasificación del peso de los distintos aspectos de los docentes en el aula. Así, por ejemplo, que el profesor tenga el título de doctor es 5,5 veces más importante que el hecho que esté formado en destrezas transversales (las que se desarrollan de forma paralela a nuestros estudios y están relacionadas con la inteligencia emocional). Que sus alumnos puedan trabajar en grupos reducidos es 3,5 veces más significativo que la formación en nuevas tecnologías (ver gráfico).

El trabajo, del profesor de Economía de la Universidad de Murcia Ildefonso Méndez, correlaciona ambos informes en ocho de los 65 países que hacen PISA y TALIS, entre ellos España, porque no todos eligieron la opción internacional que permite incluir a profesores y alumnos de un mismo centro en ambas evaluaciones.Junto a España, participan Australia, Finlandia, Letonia, México, Rumanía, Portugal y Singapur. El informe del profesor Méndez analiza variables de todos los países pero se centra en España.

La importancia de la motivación.

“Tradicionalmente los docentes se han dedicado a la lección magistral, a la resolución de problemas que permiten una respuesta rápida, pero esas prácticas tradicionales no funcionan en mercados de trabajo desarrollados como España, sirve en los países en los que el nivel educativo es más bajo y faltan conocimientos primordiales”, explica el autor. “Frente a esto, el estudio destaca el peso de lo que llamamos habilidades no cognitivas, el valor de la motivación que muchos docentes aplican de forma instintiva”, añade, y que estimulan la concentración, la perseverancia de los estudiantes o su atención.

No toda la formación vale.

La formación del docente es muy importante, según el resultado del informe, pero no toda pesa igual. La más significativa es “la tutorización de profesores con menos experiencia por parte de otros compañeros con mayor antigüedad y la evaluación de la actividad del profesorado”, que conozcan estrategias individualizadas para cada alumno o de orientación laboral. “Es interesante ver como no todos inciden igual en el rendimiento. Eso nos empuja a ser selectivos”, propone Ismael Sanz, director del Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEE), dependiente del Ministerio de Educación. El INEE es uno de los organismos que ha colaborado en este informe, junto con el Gobierno de La Rioja y la Fundación Santillana.

Lo que se ha llevado la crisis.

El informe destaca la importancia de cuestiones mermadas por la crisis. Organizar las clases en grupos pequeños es difícil cuando se han reducido el número de profesores —la enseñanza pública no universitaria ha perdido 24.248 docentes entre 2012 y 2014, según datos del Ministerio de Hacienda—, o que los docentes se vayan reciclando tras los repetidos recortes en los presupuestos para su formación continua, entre otras partidas (el gasto educativo ha caído en más de 7.700 millones entre 2010 y 2013, último año analizado por el Ministerio de Educación).“No sé cómo afectan globalmente las reformas de las Administraciones en las cuestiones que analiza este estudio, pero está claro que temas como el aumento de las ratios [el número de alumnos por cada profesor] no va en beneficio de lo que marca el trabajo”, considera el autor.

Aspectos de los docentes más influyentes en el aprendizaje del alumno


Título de doctor: 5,5
Alumnos en grupos reducidos: 3,5
Profesores que han estudiado la materia que imparten: 2,8
CAP o curso de formación inicial de profesorado: 2,6
Formación en orientación profesional, 2,6
Les ayuda a valorar el aprendizaje, 2,5
Formación en aprendizaje individualizado, 2,4
Evalúo utilizando examen estandarizado, 1,8
Formación en conocimiento de la materia, 1,7
Evalúo preguntando delante del resto de la clase, 1,7
Comprueban los deberes de los alumnos, 1,5
Platea buenas preguntas, 1,3
Motiva a los alumnos con menor interés, 1,2
Formación en nuevas tecnologías, 1
Formación en destrezas transversales, 1

El estudio "Prácticas docentes y rendimiento estudiantil relaciona los resultados del informe PISA 2012 sobre rendimiento de estudiantes de 15 años con TALIS 2013, que ofrece información de la enseñanza a través de encuestas a los profesores. El cruce de ambos les sirve para establecer cuál es la importancia de los distintos aspectos de los docentes en el aula. El gráfico aquí presentado relaciona los distintos valores entre sí. Así, si la formación en nuevas tecnologías (NNTT) vale 1 y que el enseñante tenga título de doctor puntúa 5,5, significa que el título del profesor es 5,5 veces más influyente que su preparación en NNTT para el resultado del alumno.


Fuente: Ministerio de Educación, Gobierno de la Rioja y Fundación Santillana. El País. 

COMENTARIOS DE LECTORES EN EL PAÍS

1. Jose Jose

Mira que me extraña que un título de doctor te haga mejor profesor. Salvo que sea de doctor en medicina y enseñes medicina, claro. Los conocimientos, siendo importantes, cada vez lo son menos (la información está en el entorno), la forma de enseñar (la metodología, la pedagogía) es clave en el proceso educativo. La capacidad de transmitir el entusiamo a los alumnos, la capacidad de comunicar, así como la empatía, también son valores básicos del docente.

2. FRANCISCO JOSE MIRANDA

Lo que hace daño es el desconocimiento de la Pedagogía y más concretamente de la Didáctica. Yo también me dedico a la docencia y he visto como buenos alumnos sobreviven a malos profesores mientras malos alumnos fracasan incluso con los mejores maestros.

3. Manuel Jiménez

He leído comentarios aquí que me han dejado anonadado. La importancia del amor en la trasmisión del aprendizaje. Y si no te sabes las leyes de Newton, ¿las explicas con amor?. Venga ya. Soy profesor de Física y Química ( y doctor) y a veces tengo que explicar (gracias a los santos dirigentes) ciencias naturales. En la primera tengo mil recursos, mil ejemplos y formas de darle la vuelta a las cosas, en la segunda soy un completo inútil. Esa idea que nos quieren meter de que explicar es cuestión de Pedagogía, es un craso error. Esta ciencia (si se la puede llamar así) sería en todo caso un método para explicar algo que se conoce, pero si te falta la materia prima, amigo mío, mal vamos. Por mi parte no estoy seguro que el título de doctor sea tan importante, aunque es cierto que esos años de trabajo y de preguntarte cómo encauzar algo, te cambian la mente para bien, salvo que sea un doctorado en Pedagogía (perdón por la boutade). Lo que viene a continuación es una impresión muy personal. Nada ha hecho más daño que la Pedagogía, entendida como en España.

4. Felipe Cotina

Te lo aseguro. Al menos en salarios asturianos es así. Vivo las dos realidades.

5. Felipe Cotina

Creo que no. Tienen el nivel 24, no 21. De todas formas depende de la Autonomias, y mucho. En cualquier caso, como he dicho, una de las únicas formas de redondear el sueldo son los funcionarios que tienen oportunidad de guardias, horas extras, nocturnidad, etc. Y los docentes no tienen esa opción, claro.

6. Felipe Cotina

Casi totalmente de acuerdo, salvo una cosa. El salario base de un nivel 24 es el mismo, pero los complementos específicos no lo son. Un médico de familia, sin guardias ni noches, cobra neto unos 1000 euros más mensuales que un profesor de secundaria.

7. Francisco Antonio

No será problema de más presupuesto según usted, pero España dedica poco más del 3% de su PIB, es decir, de su economía, a educación. EEUU o Suecia, sobre el 7%.

8. Luis Del Arco

En las recién oposiciones convocadas en Madrid hay 112 candidatos por plaza en el caso de Secundaria. Le parece suficiente la selección? En relación a los expedientes, mejor que los que estudian Derecho en muchos casos, y luego son jueces, fiscales, etc: Para asignaturas como Tecnología, Informática y muchas de FP hay que ser previamente Ingeniero, Físico o Químico para estas otras asignaturas, o Filósofos, Economistas: nómbrelo, además de cursar el preceptivo Máster en Educación. En relación con el sueldo, pues como todos los funcionarios, que no es para tirar cohetes, claro: En este caso grupo A1 y nivel 24, el mismo que tienen los médicos. Y los Catedráticos de Secundaria tienen el nivel 26. Un médico gana más porque hace guardias y puede trabajar noches, domingos y fiestas de guardar, no porque tenga un nivel de sueldo superior. Lo que es cierto es que hay mucha ignorancia en estos temas. Vea: http://cort.as/2fwu

9. Francisco Antonio

En mi opinión tanto en sanidad como en educación el problema más relevante es el uso ineficiente de los medios de que se dispone... no es cuestión de más presupuesto.

10. Augustus De morgan jr

Básicamente se precisan dos cosas: paciencia y sentido del humor, un profesor que se encastille en sus aprobados como si fuera la subida al everest o una carrera de obstáculos será lo que sea menos eso precisamente, un buen profesional de la profesión que nos ocupa ha de despertar actitudes y aligerar la carga temática de sus asignaturas que en si todas soun un mundo pero hay que saber dar la vuelta al mundo

11. Luis Del Arco

Si alguien quiere saber cómo conseguir buenos profesores tiene la respuesta que da un especialista en la materia. Ahí va:

P. ¿Los profesores tienen que ser los mejores alumnos, los mejores expedientes? ¿Hay que endurecer el acceso a la carrera docente? 
R. Tenemos que concentrarnos en reclutar a los mejores estudiantes, porque van a enseñar a los jóvenes los fundamentos que van a regir toda su vida. Pero además hay que incrementar el estatus de los profesores. No podemos reclutar a los mejores si no les ofrecemos un buen salario y buenas condiciones de trabajo. Y hay que poner el foco en su interés por convertirse en profesor, en su vocación. Usuario destacado

12. Daniel Melgar

El cuento de la buena pipa...Sabemos de sobra que se necesita para ser un buen profesional en cualquier profesión. Tener vocación, estudiar siempre no quedarse estancado, para esta profesión saber comunicar los conocimientos, y por ultimo vocación. Además el sistema educativo está obsoleto, anticuado, encorsetado y le cuesta mucho cambiar, siempre que cambia es a peor. No se necesitan libros de texto, un programa decente y bien pensado y unos apuntes preparados por el profesor. Los malos profesores siguen el guión de libros, por comodidad, despreocupación o lo que sea. Yo veía bien que se evaluara a los profesores varias veces a lo largo de su vida, conocimientos, capacidad de transmitirlos, etc.. Personalmente he estudiado y sigo estudiando. EGB, BUP, COU, universidad, FP, y universidad, y en mis 41 años, he encontrado a dos profesores que se puede decir que eran buenos profesores, uno de matemáticas en 1° de BUP, y otro de Tecnología mecánica en la carrera, los demás pues si me hubieran dado los apuntes y no haber ido a clase llenado luego a los exámenes no hubiera notado su ausencia.

13. Andres Sanchez

Todos hemos tenidos profesores muy buenos y otros nefastos. Es interesante el tema.

14. Augustus De morgan jr

Tal como sta el tema de los doctorados, todo son melifluosidades y al final lo que cuenta es experiencia en el aula, para enfrentarse con las crecientes acuciantes necesidades de una generación de chicos y chicas que están completamente trabados por los artilugios electrónicos, tarea si cabe apasionante pero que se sale de los planes de estudio al uso

15. Augustus De morgan jr

Lo que se necesita son buenas amistades y una formación regular, la que se precisa para hacer la o con un canuto mayormente, aprobar a buena parte de las clases y no decir nunca de este agua no beberé, ni de esta casa haré un desfalco ni venderé la moto a martillazos, en resumen, cosas que a día de hoy escasean

16. Juan Pedro Magdaleno

No querer sel el mejor.

17. José Ignacio Sendón

Evidentemente, si se trata de un doctorado en Pedagogía retiro lo de que "un doctorado no ayuda absolutamente en nada". Sin embargo, el artículo debería aclararlo. ¿Está usted por ahí, Pilar Álvarez? Aclárenoslo, por favor.

18.
Curiosamente, con la última reforma, los Funcionarios Docentes son a los que se les exige mayor grado académico. Ejemplos: Para opositar a notario o juez es necesario la Licenciatura o Grado. Para hacerlo en Primaria, igualmente (antes era una diplomatura ahora es un Grado en Magisterio). Para hacerlo a Secundaria es necesario Licenciatura o Grado relacionado con la asignatura (Ingenierías, Física, Matemáticas, Filología, Filosofía, etc. más Máster en Educación. Para opositar a Universidad, Grado más Máster y Doctorado. Desde que la OCDE, que se preopupa del dinero,se dio cuenta de la enorme relación entre nivel formativo de la población y producción económica, se ha iniciado una carrera que está llevando a una exigencia cada vez mayor en la titulación y preparación de los docentes.

19 Antonio Condon

No es tan sorprendente. Como ya he dicho, el doctorado ofrece oportunidades de aprender cosas que no se aprenden en las licenciaturas, ni se aprenden leyendo manuales. Es evidente que un título de doctor no te va a convertir en un maestro fuera de serie. Pero entre los maestros, los que han hecho un doctorado han adquirido habilidades que resultan útiles en la enseñanza y que los que no lo han hecho no tienen.

20. José Ignacio Sendón


Estoy seguro que el título de Doctor se refiere a Pedagogía.

21. Julio Laredo

¿La estadística no falla? ¿En serio? Las estadísticas, de entrada, son interpretables. Recuerdo un ejemplo bastante antiguo: Una estadística mostraba que el número de fallecimientos por enfermedades respiratorias en el Mediterráneo español era mucho más elevado que en cualquier otra zona del país. ¿Conclusión? El clima en el Mediterráneo es perjudicial para los afectados por enfermedades respiratorias. Nada más lejos de la realidad. Lo cierto es que el clima de esta zona es tan bueno que muchos enfermos vienen a vivir aquí y, después de muchos años de buena vida, acaban falleciendo. Ser doctor en, por ejemplo, Química de coloides, puede familiarizarnos con el método científico, pero dar clase es mucho más que eso. Y un doctorado no ayuda absolutamente nada. Y luego están los profesores vocacionales que al acabar sus estudios universitarios se presentaron a oposiciones y las aprobaron. Voy a mirar en el diccionario de la RAE por si en alguna de sus acepciones de "inepto" recoge esta última posibilidad.

22. Luis Izquierdo

Los mejores son aquellos que saben transmitir la pasión por la materia que imparten. Los que son capaces de emocionarte por la armonía, equilibrio y belleza de lo que explican. Aquellos que -como es mi caso- pasados más de cincuenta años los añoro y les agradezco todo lo que hicieron. Salud a ellos

23. Antonio Condon

NO voy a entrar en la discusiòn de quien tiene un doctorado y quién. En la actualidad tal y como està la universidad con la tasa de reposiciòn de 10% los mejores alumnos mejor harìan en dedicarse a otras cosas.Lo QUE ME SORPRENDE, me deja perplejo del estudio es la importancia del doctorado, dado que se trata de almnos de ESO y yo no creo que haya muchos doctores como profesores de enseñanza secundaria. Es una paradoja.

23. Eladio Hernández

Los mejores maestros los abuelos, tienen experiencia, vocación, paciencia,,,,,,y sobre todo amor.

24.

Título de doctor? Para infantil, para primaria..? Qué informe es este? Lo primero y fundamental es la vocación sin eso no lo tienes puedes ser la persona más preparada del mundo que no harás nada en educación. Después la preparación (metodología,que implican recursos adecuados a la misma (materiales educativos, tecnologías), paciencia, psicología, la intuición .. Pero lo primero vocación. Un maestro se lleva a casa muchas cosas en su cabeza, como puedo hacer que......., esto lo puedo presentar así...., pero es que....... , qué le pasará a ...... que hoy no ....... No solo corrige exámenes, controles,.... El problema de la educación en este país es que a los políticos les importa una ............ pongan ustedes lo que quieran. La educación no manipular es formar para elegir, para crear, para crecer... No es economía, ni preparar mano de obra para empresas o formar empresas... Es abrir los ojos al mundo que te rodea para que en libertad elijas lo mejor que creas para ti .. Eso es solo una parte educación es algo más grande ... y por eso siempre se quiere controlar y manipular con estudios como este.

25. Manuel Martinez

El viejo profesor, ay cuantos recuerdos y cuantos críos añoraron a ese profesor que tuvo y le hizo pensar y desarrollar su imaginación, otros en cambio solo traen malos recuerdos azotes golpes y palmetazos, la república tenía buenos profesionales que hicieron un gran trabajo, pero aquella guerra trajo lo peor y la peor pesadilla del pueblo sometido a la fuerza, el hambre y la miseria se apoderó de una tierra fértil su educación se perdió, ¡como la granizada pierde la fruta madura! todo se degradó pero lo que mas nuestra formación, arrastramos ciertas normas caducas y falsas los profesionales de la educación deberían ser los mejores estudiantes, con capacidad para aprender que lo mas valioso es el alumnado, necesaria capacidad para educar y despertar la mente del estudiante, LA lengua de las mariposas es una buena demostración, Finlandia lo hace realidad ?? Usuario destacado

25. Luis Barba

Creo que ser doctor no tiene casi importancia. Puede tener que ver indirectamente por lo que supone de esfuerzo y método. Pero no por los conocimientos. Nuestro problema no es de conocimientos sino de metodología. Y de ilusión por la enseñanza.

26.

El doctorado implica, en carreras de ciencias, el haberse familiarizado de forma directa con el método científico, con el trabajo experimental, la difusión de la información a través de congresos y seminarios. Al margen del problema específico que haya sido objeto de la tesis, el doctorado supone adquirir una formación que no se puede obtener leyendo manuales. También hay un efecto selectivo: no todo el mundo está capacitado para hacer un doctorado. Normalmente, sólo los mejores estudiantes llegarán a hacer el doctorado por lo que no es extraño que el doctorado tenga un mayor peso aparente. Es verdad que hay también zopencos doctores, bien porque han comprado la tesis (que ocurre), bien porque se la han hecho (que también ocurre). Pero eso es cada vez más excepcional, al menos en estudios experimentales. Valdría la pena, creo, haber distinguido en el estudio en el estudio entre doctores de distintas ramas y ver si había diferencias en el impacto del doctorado.

27. Sacamán Póliman

Para ser un buen maestro hay que ser buena persona; lo demás viene por añadidura...

Es interesante la más importante es la tutorización de un profesor por otro, aspecto que en España tiene valor 0. Incluso si alguien pretende aconsejar a otro la respuesta suele ser: yo en mis clases mando yo. Si se te ocurre sugerir algo a otro profe te ganas la enemistad casi con seguridad.

28. Walter Blanco

Supongo que siendo usted doctor y profesor, no da usted clase a los alumnos a los que se refiere el informe. Hacer una tesis doctoral significa trabajar un tema muy especìfico y se abandonan en general el resto de conocimientos. Para nada un doctorado està relacionado con la docencia, salvo que se investigue algùn punto concreto de la misma.

29 Manuel Javier

Lo de doctor no me lo creo; lo importante es conocer la materia y llevarse bien con los alumnos.

30 David Gimenez

El informe no dice absolutamente nada nuevo. Y lo de las tecnologías, depende de como se utilice en el aula. Lo del titulo de doctor no me convence, no hay ningún tipo de justificación al caso.

31 Jesús Nácher

Vaya timo estadístico. Para empezar, el informe PISA no vale absolutamente para nada. Son malas prácticas de la OCDE para forrar a cuatro espabilados http://cort.as/QrA- Usuario destacado

32 Francisco Jose Segura

Interesante estudio, he sido profesor durante 25 años y jamás se me habría ocurrido que el título de doctor fuera el primer factor para ser un buen profesor. Por otro lado, no veo la competencia que pueda tener un profesor universitario de economía en este tema. Usuario destacado

33 Cristina fraga

Sí, todo eso que dicen, pero no olvidemos algo fundamental: tener vocación de enseñar No se elige magisterio porque no me dio la nota para otra carrera ni porque era "fácil", ni por los meses de vacaciones. Vocación...

34 Enrique Salvador

Suele suceder que, al acordarnos de alguno de nuestros profesores, recordemos cuáles eran sus virtudes, manías y peculiaridades antes que los contenidos académicos que nos impartió. En contadas ocasiones, podemos asociar un profesor con una enseñanza concreta que nos impactó en su momento y hemos mantenido a lo largo de nuestra vida. Esto me hace pensar que lo más importante que aporta todo aquel que se dedica a la docencia es su persona; aquello que la hace única y se manifiesta en una forma de estar, de moverse, de hacer y de transmitir las cosas. Y eso es lo que se recuerda, lo grato o lo ingrato de su compañía, lo valioso o nefasto que resultó trabajar con él y las puertas que fue capaz de abrir o que tuvo a bien cerrar. http://cort.as/229z

35 Walter Blanco

Estimado Geo Observer: es sintomático que usted, a pesar de haber pasado por la Universidad, anteponga su opinión a la evidencia que obtienen los datos. Un doctor piensa, en esta situación, que el papel en el que se imprime el título del doctor no vale nada en sí mismo, pero sí que es una variable proxy de otra serie de factores, y que la condición binomial "Doctor sí/no" sirve de aproximación para medir otra serie de características que, sin duda, son las que hacen que los doctores -en conjunto- puedan obtener mejores rendimientos con sus alumnos. Por lo demás, lamento la mala imagen que tiene usted de la Universidad y, como doctor, lo lamento por la parte que me toca. Crea que hay muchos que intentamos obtener lo mejor con nuestros estudiantes, lo cual no quiere decir que siempre lo consigamos. Saludos.

36 Geo Observer

Le parecerá lo que quiera, pero la estadística no falla. Es obvio que hay dos tipos de profesores: Los que son muy inteligentes, como para doctorarse, y que generalmente han conseguido un gran éxito y valor profesional, y los que se metieron a magisterio porque la media no les daba para mas, los que sabían que nunca destacarían en lo suyo, y eligieron la docencia para de alguna forma poder intentar que otros sean tan ineptos como ellos. Usuario destacado

37 Toni Tula


Depende de cúal sea el objetivo de la educación. Si la educación es que uno encaje en esta sodiedad podrida, obviamente la imitación y el conformismo son las cosas por las que apostar. Es decir, si se trata de adquirir una habilidad técnica, pasar información, se tiene que poseer esa información como requisito y cierta locuacidad. Y luego, pues confiar en que el sistema competitivo haga el resto, que los alumnos ambicionen matrículas de honor (placer, recompensa) o que tengan miedo a la represalias (miedo, castigo) y se esfuercen por fomentar la memoria y cierta forma de pensar. Otro tema es qué es necesario para ser un buen profesor realmente, alguien que ama al alumno, que quiere hacerle una buena persona; es decir, alguien apto para resolver los problemas psicológicos y de relación que hacen de gente erudita igualmente personas conflictivas, amargadas, como todos los demás. Pues la verdadera educación no depende del conocimiento, y esto no lo enseñan en la universidad. Al hilo de esto, tal vez dar una ojeada a un buen libro en http://goo.gl/ktqYFq. Sólo una sugerencia para estos profesores, padres ...

38 Rafael Rodrigo

¿Tener un título de doctor? Jamás lo hubiese pensado, trabajar con grupos pequeños o ser especialista en tu materia si. Bueno supongo que a partir de ahora los docentes con un doctorado recibirán un plus a final de curso ¿No?

39 Geo Observer

Me parece una estupidez la importancia del título de doctor. El título de doctor, sólo significa haber llevado a cabo un proyecto de investigación, muchas veces muy poco brillante y que nada tiene que ver con lo que uno es capaz de realizar en una aula. He conocido muchos profesores en la Universidad. Algunos con el título de doctor y otros que no lo tenían. Y la verdad, no había diferencia en cuanto a tenerlo o no. En general, su nivel docente deseaba bastante que desear. Y si esto se lleva a niveles docentes inferiores, todavía me parece menos necesario el título de doctor. Para mi sólo hay dos aspectos importantes: una cierta competencia (conocimientos) de la materia que se quiera impartir y pasión por enseñar. Si se unen ambos aspectos se tendrá un buen profesor.

Daniel Tammet, un caso único

DANIEL TAMMET | MATEMÁTICO
Álex Vicente “El número pi es un poema épico”, El País, 21-VI-2015:

El escritor británico, un prodigio del cálculo matemático complejo, habla de la trascendencia de los números y las letras, y del síndrome de Asperger

Daniel Tammet (Londres, 1979) es sinestésico. Percibe los números y las palabras a través de colores, formas, texturas y emociones distintas. Logra asociar una imagen distinta a cada cifra hasta 10.000. “En mi cabeza, contar es como pasear por el bosque”, sostiene en la contraportada de su nuevo libro, La poesía de los números. Cómo las matemáticas iluminan mi vida (Blackie Books), donde explica la trascendencia que letras y números han tenido para él, a través de una especie de autobiografía novelesca dividida en 25 capítulos. A Tammet también se le ha diagnosticado el síndrome de Asperger, trastorno ubicado en el espectro autista, además del llamado síndrome del sabio,que confiere a quien lo padece una extraordinaria capacidad de cálculo y una memoria prodigiosa. La diferencia, en su caso, es que el autismo no ha supuesto un aislamiento irresoluble, sino un obstáculo a superar. “La gente cree que soy extremadamente tímido y asocial, una especie de computadora humana sin capacidad de apreciar la literatura, de tener amigos por todo el mundo o disfrutar de una relación sentimental desde hace años”, explica Tammet, sentado a la hora del almuerzo en un restaurante de París, la ciudad donde se instaló hace media década junto a su compañero, un fotógrafo francés.

El autor asegura que fueron los factores mencionados los que le llevaron a intentar ultrapasar las barreras que su condición había impuesto en su cabeza. “Ha sido un recorrido complejo, que hubiera sido imposible hace solo 30 años. Entonces se seguía creyendo que el Asperger impedía la creatividad y que el cerebro del autista estaba paralizado desde el nacimiento. Ahora sabemos que es falso, gracias a la teoría de la plasticidad neuronal, que demuestra que las conexiones cerebrales se regeneran a lo largo de la vida”, apunta. Para Tammet, la literatura resultó particularmente determinante. “Leer una novela es un trabajo de empatía y de imaginación. Proyectarse en un relato e intentar imaginar cómo vivirán sus protagonistas, metiéndose en la piel de ese ser que vive en otro país y en otra época, resulta increíblemente beneficioso para las personas como yo”, agrega.

Tammet creció en Barking, suburbio del este londinense que fue declarado, durante los ochenta, la décima localidad más pobre de Reino Unido. En ella no había cines, teatros o museos. “Pero sí existía una biblioteca”, recuerda. “Pasé horas leyendo diccionarios y enciclopedias, antes de pasar a los poemas y las novelas. Fue eso lo que me llevó a vivir una vida distinta a la mía”. Su padre fue obrero en una fábrica metalúrgica y su madre, secretaria y después ama de casa. Tammet es el mayor de nueve hermanos. “Crecer en una familia numerosa me ayudó, porque siempre me sentí acompañado. Si hubiera sido hijo único, no sé cómo habría resuelto lo que me sucedía”, reconoce. Pese a todo, en la escuela primaria empezó a detectar que era distinto a los demás. “Hacia los 8 o 9 años empecé a sentir la diferencia y la soledad, aunque no dispusiera de palabras para expresarlas. Fue a partir de ese momento cuando quise romper el muro que me separaba de los demás. Me empeñé en aprender los códigos sociales, como si fuera un científico que estudiara una especie animal exótica o como si aprendiera una lengua extranjera. Por supuesto, hice muchas faltas y cometí muchos errores, pero incluso así me lancé”, recuerda.

“Cuando hablaba de cifras y de palabras, sentía emociones precisas y visualizaba colores”

Fue durante esa época cuando entendió que disponía de un talento particular. Al hacer sus deberes, lograba adivinar la solución a los problemas matemáticos, pero sin ser capaz de explicar por qué. Las cifras se convirtieron en “un idioma privado”, o incluso en su “primer idioma”. “Cuando hablaba de cifras y de palabras, sentía emociones precisas y visualizaba colores. Mis compañeros de clase no entendían nada. La sinestesia no existía en mi vocabulario, pero tampoco en el de mis padres o profesores. Entonces nadie hablaba de vocales rojas ni de palabras naranjas. Nadie decía que el número 4 era tímido como yo, ni que el 11 disponía de una increíble belleza”, rememora. Ante la incomprensión de su entorno, decidió callarse. De nuevo, fue el arte el que le liberó. “Mucho más tarde supe que Nabokov y Kandinsky también fueron sinestésicos. Y que, por tanto, no estaba completamente solo”, afirma. También lo fue Rimbaud, autor de un poema, Vocales, que empieza así: “A negro, E blanco, I rojo, U verde y O azul: / vocales algún día diré vuestro nacer latente, / negro corsé velludo de moscas deslumbrantes”. “Sí, pero no estoy de acuerdo en nada de lo que dijo”, bromea Tammet. “Aunque, en el fondo, supongo que nadie está en lo cierto. La sinestesia es sinónimo de la subjetividad más pura”.

A los 19 años, Tammet se marchó a Lituania, como parte de un programa de intercambio para alumnos desfavorecidos. “Allí hice una amiga que me consideraba un poco raro, pero creyó que era solo porque era inglés. Ese sentimiento me gustó. Me hizo entender que la excentricidad dependía del contexto. En Londres me consideraban autista, pero en Lituania era un gentleman británico”, sonríe. Ante su estatus de estrella de las matemáticas y autor traducido en 30 lenguas, su familia se siente orgullosa, pero también “algo descolocada”. “No es falsa modestia, pero diría que he tenido mucha suerte. Si no hubiera conocido a ciertos profesores, si mis padres no me hubieran dado una libertad total o no hubiera tenido un novio con quien poder leer a Dostoievski en voz alta, todo habría sido muy distinto”, reconoce. Asegura, sin embargo, que su homosexualidad nunca reforzó su sentimiento de diferencia. “Una de las únicas ventajas del autismo es que eres incapaz de entender el tabú social. Para mí, siempre fue una evidencia que los hombres pudieran amar a otros hombres”, opina.

“La excentricidad depende del contexto. En Londres era autista, en Lituania un ‘gentleman’ británico”

A diferencia de otras mentes portentosas, Tammet evita la exhibición de sus múltiples talentos. Se niega a calcular complejas operaciones matemáticas, a adivinar qué día de la semana era el 3 de junio de 1977 o a contar cuántas hojas tiene el castaño de la esquina. Se negó incluso a protagonizar un reality en el que debía batirse con los mayores expertos en distintas áreas, de un especialista en neurociencia a un fan de Britney Spears. El programa le daba una semana para igualar sus conocimientos. “Rechacé la oferta y perdí millones de dólares, pero me da igual”, afirma. “No me gusta la espectacularización de la vida intelectual. Prefiero que la gente me conozca a través de las páginas de mis libros”. No siempre ha sido el caso: Tammet protagonizó un documental algo sensacionalista para la BBC y, en 2004, recitó los primeros 22.514 dígitos del número pi en cinco horas, batiendo un récord europeo. ¿No fue eso una puesta en escena de su persona en toda regla? “Sí, lo fue, porque se trataba de un acto público con cámaras. Pero no lo hice con esa intención, sino como un desafío personal. Y también para compartir la belleza de ese número con gente de todo tipo. En el público había adolescentes, obreros y mujeres de la limpieza, emocionados por la inhabitual poesía de pi. A partir de ese momento, me dije que no quería contar solo números, sino también historias. Se cristalizó en mi cabeza la idea de convertirme en escritor, así que no me puedo arrepentir”, afirma.

Para Tammet, el número pi dispone de la misma belleza que “un poema épico”. “Lo contiene todo: tu fecha de nacimiento, tu número de tarjeta de crédito, tu contraseña para acceder a Facebook, el número de teléfono de tu pareja e incluso la fecha de tu muerte”, afirma. “Al recitarlo, es como si recitara mi vida, pero también las vidas de los demás. Es personal y universal, como debe serlo todo el arte. Cuando recité los primeros dígitos, me sentí como si me adentrara en el infinito durante cinco horas. Lo mismo siento al leer un libro o un poema: es como si me ofrecieran un pequeño anticipo del infinito”.

“Las ideas de base en el cristianismo me parecen, a nivel intelectual y emocional, necesarias”
El escritor se define como creyente. “Más protestante que católico”, precisa. “Mi familia no es lo es, pero me convertí a la religión por razones intelectuales. Para mí, la religión está fundamentada en la tolerancia de la diferencia. En el fondo, Dios encarna la idea de la diferencia absoluta. El sentimiento religioso surge de la voluntad de descubrir la diferencia divina”, analiza. Por ese motivo, le disgusta presenciar los efectos del extremismo religioso, como en los recientes atentados que vivió París. Tammet compartía editorial con el dibujante Cabu, fallecido en el ataque a Charlie Hebdo, con quien hace unos años tuvo la ocasión de coincidir e intercambiar puntos de vista. “La religión nunca puede ser pretexto de violencia y no puede rebosar en la vida pública. Dios no puede ser un vector político, sino solo un sentimiento íntimo. Por eso estoy de acuerdo con el laicismo francés, que me parece una muy buena idea”, afirma. “No estoy de acuerdo con todo lo que defiende la Iglesia, pero las ideas de base en el cristianismo me parecen, tanto a nivel intelectual como emocional, totalmente necesarias y convincentes”, apunta.

Cuando la camarera llega con la cuenta, la conversación se interrumpe. El autor paga su parte, pero ella se confunde ligeramente al hacer la división. “Diría que son 35…”, la corrige Tammet con educación y deferencia. Acto seguido, lanza una sonrisa cómplice a su interlocutor, como si se mostrase orgulloso de su actuación. Su principal misión está cumplida: a quien desconozca los prodigios que encierra su cerebro, Tammet le parecerá solo un joven normal y corriente.

miércoles, 24 de junio de 2015

Masacres de las sectas religiosas destructivas

La secta ugandesa de la «Restauración de los Diez Mandamientos de Dios», liderada por Joseph Kibweteere, encerró a sus mil seguidores en Karunga para prenderse fuego, pues por una revelación de su líder se les iba a aparecer la Virgen y les iba a llevar al cielo al llegar el fin del mundo el año 2000. Todos perecieron carbonizados: las salidas habían sido cerradas por dentro, incluso las ventanas.  Es la mayor extinción de este tipo.

La siguiente es sin embargo más famosa: Guyana, 1978: 914 personas, entre ellos 300 niños, de la secta Templo del Pueblo, lideradas por el pastor estadounidense Jim Jones, fueron envenenados con cianuro potásico; muchos fueron engañados, otros lo hicieron de grado o por fuerza. Su secta era una amalgama malsana de pentecostalismo y comunismo estalinista. 

Al lado de estos genocidas parecen poco los 88 seguidores del pastor pedófilo David Koresh que murieron en el incendio de la fortaleza de Waco (Texas) en 1993. 

También los 48 fanáticos de la «Orden Templo Solar», un refrito de esoterismo, masonería, rosacruces, nazismo y religiones reveladas, se quitaron la vida en una granja y tres chalets de Suiza, en 1994. Y todavía tiene seguidores en España.

Y los 39 chaladísimos miembros de la secta Heaven's Gate, «Puerta del Cielo», que en 1997 fueron hallados muertos en una mansión de San Diego (California) boca arriba y con un velo que les cubría la cara y el pecho esperando iniciar su «viaje» hacia una nueva dimensión a la que llegarían en una nave extraterrestre que confundían con el cometa Hale-Bopp. Su líder, un "rarito", se había autocastrado para ser más ángel, dando ejemplo a los otros 38, que hicieron lo mismo antes de envenenarse con fenobarbital y dejar su cápsula terrestre en el cementerio.

Podemos y queremos, pero nos jodemos

El nombre de Podemos da para muchos chistes fáciles. Pero el que a mí más me desazona es el que se da cuando se cita un estribillo y mote del gran poeta seiscentista, Diego de Silva y Mendoza, primer marqués de Alenquer, pero más conocido como Conde consorte de Salinas:

Yo he hecho lo que he podido
la suerte, lo que ha querido

En el poema original en vez de "la suerte" se dice "Fortuna", pero es que he modernizado el texto de las primorosas Obras completas que le editó Luis Rosales. No basta con poder, además hay que querer. Ya está bien de que la gente en España haga lo que puede, no lo que quiere. Falta ambición (y, aún más, información) en Podemos. Todos saben que la voluntad es la única facultad del alma para la que no hay píldora de viagra que valga, Velis nolis. Lo dijo Catulo:

Una salus haec est, hoc est tibi pervincendum.
    Hoc facias sive id non pote, sive pote!

Una sola salida hay para ti: esto debe superarse.
¡Hazlo puedas o no puedas!

Las estructuras deben ser abiertas y flexibles, pero toda estructura, dicen los estructuralistas, constan de dos principios: el principio de autorregulación, que dicta lo que está dentro, y el principio de exclusión, que dice lo que está fuera. Nos hará un favor quien se atreva a formular estos dos principios con claridad. La maldad puede ser o es estructural... pero la sociedad es una estructura. Y hay, saben los marxistas, supraestructuras e infraesctructuras. Pero lo que hay en Podemos Ciudad Real no es nada de eso: es un lío. Está bien que seamos de plaza y no de casa, pero algo tiene que estar claro: los que somos de Podemos y los que son ambiciosos y mandones. Y eso solo lo dictan la luz, los taquígrafos y la transparencia. Y no se ven papeles, luz, taquígrafos ni transparencia por ningún lado. Debe haber un medio de información para todos los afiliados a Podemos que nos indique no solo lo que hay, sino lo que pasa.

PISA fue constituido para manipular los datos con intenciones económicas y políticas

Enrique Javier Gutiérrez, "PISA: ese “negocio” que no sirve para mejorar el sistema educativo", en Nueva Tribuna, 23-VI-2015:

Enrique Javier Díez Gutiérrez | la OCDE que busca utilizar PISA para llevar las políticas educativas en una dirección determinada.

Julio Carabaña, uno de los sociólogos de la educación más reputado, ha publicado recientemente la investigación “La inutilidad de PISA para las escuelas”, donde demuestra sólidamente que este programa de evaluación internacional carece de valor para ayudar a mejorar la enseñanza en las aulas y el funcionamiento de las escuelas.

“PISA carece completamente de valor como guía para mejorar la enseñanza a nivel de escuelas y de países, y por tanto de utilidad para los docentes y para los políticos”. Así de contundente se muestra Carabaña, ante la constatación de que las pruebas de este examen miden capacidades muy generales. Capacidades que dependen de la experiencia acumulada en toda la vida del alumnado, desde su nacimiento. Por lo que, como incluso reconoce PISA en sus propias textos “si un país puntúa más que otro no se puede inferir que sus escuelas sean más efectivas, pues el aprendizaje comienza antes de la escuela y tiene lugar en una diversidad de contextos institucionales y extraescolares”.

De ahí la inadmisible pretensión de la OCDE que busca utilizar PISA para “llevar las políticas educativas en una dirección determinada”. No sólo porque las capacidades que mide PISA dependen poco o nada de las escuelas, sino porque ni siquiera dependen de los cambios pedagógicos y políticos que PISA propone. “Este fallo fatal inutiliza completamente a PISA para su objetivo principal, ayudar a la mejora de las escuelas y los sistemas educativos”, afirma este especialista. “No se trata de un fallo secundario o accidental, sino de un fallo esencia, fatal, que convierte PISA primero en un fracaso y, con el tiempo, en un fraude”.

Entonces por qué se sigue utilizando y dando publicidad. El éxito mediático y político de PISA se debe a que los resultados se publican en forma de ranking o clasificación mundial y un sector de políticos los utilizan para justificar sus reformas y atacar las de sus contrarios.

Un total de 83 grandes expertos internacionales en educación enviaron una carta al director del programa PISA, expresando su preocupación por la cada vez mayor influencia que empieza a tener en las prácticas educativas en muchos países. Como resultado de PISA, los países están reformando sus sistemas educativos, buscando soluciones a corto plazo, con la esperanza de mejorar en el ranking, pese a que la investigación muestra que los cambios duraderos en las prácticas educativas necesitan décadas. Además, explican, al centrarse en un reducido conjunto de aspectos susceptibles de ser “medidos”, PISA distrae la atención de los objetivos educativos menos susceptibles o imposibles de ser medidos, tales como el desarrollo físico, moral, cívico o artístico, reduciendo peligrosamente de este modo nuestra imaginación colectiva en torno a lo que es o debería ser la educación.

Otro de los aspectos críticos que apuntan estos expertos es que, en tanto que la OCDE es un organismo económico -a diferencia de la UNESCO o UNICEF-, está naturalmente sesgada a favor del papel económico de las escuelas. Pero preparar a los estudiantes para el empleo no es la única -ni siquiera la más importante- meta de la educación pública. Señalan también que la OCDE se ha aliado para ello con compañías multinacionales con fines de lucro listas para obtener beneficios financieros de los problemas -reales o percibidos- que muestre PISA.

La editorial británica Pearson, la multinacional educativa más grande del mundo, dueña además de Financial Times y The Economist, logró el contrato para los exámenes de PISA 2015, que pagan los ministerios de Educación, y la exclusiva para la creación de la plataforma digital que los sustenta. Pearson no solo redacta los exámenes, también los corrige y aporta las herramientas informáticas para analizarlos. Según el académico canadiense Donald Gutstein, Pearson utiliza PISA como cabeza de puente para manejar los hilos de la educación mundial. Es un plan ambicioso para comercializar sus productos y servicios.

Sus críticos se preguntan por qué una empresa privada y con ánimo de lucro tiene tanta influencia en el sistema educativo público. Diane Ravitch, profesora de Educación de la Universidad de Nueva York, considera que estamos ante “la irrupción de big data [grandes datos] en las escuelas”. Es una fórmula empresarial para desarrollar apps, vender datos de estudiantes y hacer dinero, afirma. De hecho, el capital riesgo ya se ha fijado en este mercado y está entrando a manos llenas en compañías digitales de creación y evaluación de exámenes.

Finalmente, estos especialistas, apuntan que el régimen de PISA, con su ciclo continuo de medición global, está haciendo daño al alumnado y empobreciendo la educación, aumentando aún más el ya alto nivel de estrés en las escuelas, con una presión constante por el rendimiento, lo que pone en peligro el bienestar de los estudiantes y de los docentes. Alertando que esta dinámica supone un riesgo real de matar el placer de aprender, transformando el deseo de aprender en afán de aprobar.

Terminan denunciando que una institución como la OCDE se haya convertido en el árbitro global de los medios y fines de la educación en el mundo, asumiendo el poder de configurar la política educativa mundial, sin debate acerca de la necesidad o de las limitaciones de las metas de esta institución económica. Como plantea el Dr. Hugh Morrison, matemático de la Universidad Queen de Belfast en Irlanda del Norte, o el célebre Dr. Yong Zhao: “Es absolutamente impactante y vergonzoso ver a algunas personas, por lo demás racionales y bien educadas, creer que tres puntuaciones de las pruebas de PISA muestran la calidad de sus sistemas educativos, la eficacia de su profesorado, la capacidad de su estudiantes, y la futura prosperidad de la sociedad”.

Debemos reconsiderar este tipo de pruebas y asumir la evaluación como un proceso integral orientado a producir información, contextualizada social y culturalmente, para mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje. La evaluación es parte constitutiva del proceso formativo en las instituciones educativas y una herramienta para reconocer sus avances y dificultades. La evaluación permite identificar los múltiples factores y actores que inciden en ese proceso y diseñar políticas y estrategias orientadas a mejorar las prácticas pedagógicas con un sentido formativo y no culpabilizador de escuelas, docentes y estudiantes. Por eso, la política educativa no se puede extraer de una prueba como PISA. Como toda política se ha de definir mediante un debate democrático en el que la comunidad educativa ha de tener el protagonismo.

martes, 23 de junio de 2015

Se publica la mejor edición crítica del Quijote, coordinada por Francisco Rico

Winston Manrique Sabogal, "Se publica la edición del Don Quijote más completa en sus 400 años", El País, 23 JUN 2015:

Aparece una edición crítica que fija la novela de Cervantes que abre mil puertas a esta obra maestra. Dos volúmenes en los que han participado más de medio centenar de expertos y escritores

Un Quijote para todo el mundo, con más de 150 miradas, puertas y rutas que se abren para entrar en el universo del más ilustre caballero andante, ha nacido hoy.

Atolladeros, tuertos, escollos, embustes y malentendidos son salvados y esclarecidos en la nueva edición de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes Saavedra, como nunca se ha visto. Más, más de medio centenar de especialistas, eruditos y escritores amantes de este clásico universal han caído bajo su hechizo, dirigidos por el filólogo y académico Francisco Rico. Han creado una obra que ilumina y analiza cada frase de Cervantes y estudia cada paso del Caballero de la Triste Figura con el objetivo de fijar la obra, “aunque nunca podrá existir una versión definitiva”.

Es una puesta al día con las técnicas más modernas cuyo resultado es la revisión de casi un centenar de pasajes más próximos al original o a lo que quería decir Cervantes y el cambio de docenas de palabras que dan un nuevo sentido o visión de esos episodios.

Es el homenaje que la Real Academia Española (RAE), junto con el Instituto Cervantes y la Obra Social ‘la Caixa’, rinden a esta obra maestra en los 400 años de la publicación de la segunda parte en otoño de 1615. Se trata de una aventura fascinante en dos tomos: a la lectura de la historia del caballero y su escudero ininterrumpida la acompañan las notas a pie de página, cuyo territorio se ensancha, completa y complementa con la mirada que expertos y escritores ofrecen de los 129 capítulos y prólogos. Es un Quijote de 1.345 páginas con anotaciones, y 1.967de estudios, anexos, mapas y grabados.

Es un Quijote poliédrico para el siglo XXI, para todos los tiempos y edades.

El texto cervantino como tal, asegura el profesor Rico, está bajo la edición rigurosa de todos los instrumentos de la filología moderna que han facilitado un acceso lo más cercano posible al original. Se han analizado la caligrafía de Cervantes, los mecanismos de la imprenta en la publicación y futuras correcciones y añadiduras del propio autor y siguientes impresiones contrastadas con el original.

Decenas y decenas de correcciones y aclaraciones que ofrecen nuevas y reales lecturas. Cambios pequeños y grandes que hacen realidad el dicho de que Dios y el diablo se esconden en los detalles. Desde la frase conocida que dice: “Suelen hacer el amor con ímpetu”, cuando lo correcto es: “Suele nacer el amor con ímpetu”. O “La tempestad de palos que sobre él vía”, cuando lo correcto es: “La tempestad de palos que sobre él llovía”.

La nueva edición se abre con la publicación de un hallazgo de 2008 y que nunca se había impreso porque desde su primera edición se refundió: la aprobación por parte de la censura. “Donde poco más o menos”, cuenta Francisco Rico, “vienen a decir que le perdonan la vida y se puede imprimir”. En su dictamen dice: “porque será del gusto y entretenimiento al pueblo, a lo cual en regla de buen gobierno se debe de tener atención. Allende de que no hallo en él cosa contra policía y buenas costumbres”.

Su presentación ha sido este martes en el salón de actos de la RAE con asistencia de público donde se imbricaron la vida de Cervantes, la historia e importancia de la novela y la edición crítica. Darío Villanueva, director de la Academia: “Es una edición monumental con todos los elementos necesarios para comprender esta obra universal”.

Jaume Giró, director gerente de la fundación bancaria 'la Caixa’, entidad impulsora de la colección Biblioteca Clásica de la RAE: “El Quijote es una obra audaz y moderna, popular y erudita. De ella dijo Borges que era el libro infinito porque todos lo estamos reescribiendo y nadie termina de escribirlo”. Soledad Puértolas, escritora y académicas: “Es una novela que nuca de ja de ser nueva que resiste y se enriquece con todos”. Antonio Muñoz Machado, académico: “Los tres momentos clave de las ediciones del Quijote en la RAE son las de 1780, 1863 y está con un texto depurado y una edición enciclopédica”. Y Víctor García de la Concha, director del Instituto Cervantes y honorario de la RAE: “El Cervantes está feliz de que este Quijote encuentre acomodo en la Biblioteca Clásica de la Academia”.

Constituye una antología única de la mejor crítica cervantina de nuestros días y, al correr paralela a una anotación asentada en el sentido literal, da una óptima idea de la inagotable riqueza del libro y de la multiplicidad de enfoques a que se presta”.

Se refería García de la Concha que esta es una edición que empezó su andadura en 1994 cuando el Cervantes encargó a la Academia un Quijote indicado para su público en todos los lugares del mundo donde iban a estar sus sedes. Un Quijote más informativo que interpretativo sin ofender a los conocedores de la novela. Desde entonces, el coordinador ha sido el profesor Rico. La primera edición apareció en 1998 bajo el sello de Crítica. La segunda en 2005 con motivo del cuarto centenario de la publicación de la primera parte y ahora esta, ampliada y renovada en un estuche con dos volúmenes: en el primero la novela cervantina con una serie de instrucciones y en el segundo estudios complementarios que incluyen los análisis de los expertos y escritores sobre cada capítulo, desde los fallecidos Martín de Riquer y Claudio Guillén, hasta Javier Marías, Alberto Manguel y Javier Cercas, pasando por Roger Chartier o Jean Canavaggio. El segundo volumen se cierra con una serie de mapas y planos de la obra y una galería de ilustraciones de una treintena de artistas de todos los tiempos.

La suma de esos comentarios, en la sección Lecturas el Quijote, asegura Rico en el libro, “constituye una antología única de la mejor crítica cervantina de nuestros días y, al correr paralela a una anotación asentada en el sentido literal, da una óptima idea de la inagotable riqueza del libro y de la multiplicidad de enfoques a que se presta”.

Uno de los malentendidos más universales lo aclara Rico en el prólogo de esta edición: “¿Es plausible que el Quijote naciera en la mente del autor como 'invectiva contra los libros de caballerías'? Más razonable parece entender que la novela 'se engendró' cuando Cervantes, 'en una cárcel', entrevió las características esenciales del protagonista, un hidalgo trastornado por la lectura de las fábulas caballerescas y dispuesto a remedarlas en la España de Felipe II, y no porque el escritor se propusiera en primer término desacreditarlas y a tal fin forjara luego el personaje de Don Quijote”.

Es parte de la riqueza de una obra, que cobra vida por sí misma. Pasados cuatro siglos la pregunta sigue siendo la misma: ¿Qué tiene el Quijote que fascina a toda clase de lectores y críticos? “El punto de partida decisivo”, dice Rico, “tuvo que ser aquel en que el autor vislumbró la imagen del héroe, y el éxito inigualado del Quijote viene de la fascinación que desde siempre ha ejercido su singular humanidad. Don Quijote "es un entreverado loco, lleno de lúcidos intervalos" (II, 18), "que, fuera de las simplicidades que dice tocantes a su locura, si le tratan de otras cosas discurre con bonísimas razones y muestra tener un entendimiento claro y apacible en todo; de manera que como no le toquen en sus caballerías, no habrá nadie que le juzgue sino por de muy buen entendimiento. Pero nadie deja tampoco de encandilarse por igual con el Don Quijote loco, desaforado, grotesco, y con el Don Quijote inteligente, sensato e irreprochable. Uno y otro despiertan pareja simpatía, y el deleite que produce la obra consiste principalmente en el ir y venir del uno al otro, entre las acciones nacidas de la locura y las palabras inspiradas por la lucidez”.

Los expertos explican lo que explican y los lectores piensan lo que piensan, pero pareciera que el propio Miguel de Cervantes ya daba la clave de esta edición, cuando en el capítulo VIII de la segunda parte, dice: “Finalmente, ordenó don Quijote entrar en la ciudad entrada la noche, y en tanto que la hora se llegaba se quedaron entre unas encinas que cerca del Toboso estaban, y llegado el determinado punto, entraron en la ciudad, donde les sucedió cosas que a cosas llegan”.

Las banderas y otros trapos

No me gustan las banderas. En concreto, las españolas: todas están manchadas de rojo sangre. No hay bandera más hermosa ni más limpia que la blanca, es la bandera de la Humanidad: la del algodón que sirve para desinfectar las heridas que causan las otras banderas.

El doctor Samuel Johnson definía el patriotismo, en su muy subjetivo diccionario, como "el último refugio de los canallas"; la bandera es, pues, el último refugio de los canallas, sean Eduardo Inda ofreciéndole el pin de la bandera a Pablo Iglesias, que lo rechazaba aduciendo que "mi madre me enseñó a no aceptar regalos de desconocidos", sea Rajoy, levantando un banderolón en pleno centro de Madrid, en Colón, para saquear España a su sombra, sea Arthur Mas, empeñado en empequeñecer Cataluña hasta lo ridículo bajo un trapo, sea Pedro Sánchez, refugiándose debajo de un paño bañado no con sangre de españoles, sino de seres humanos provistos de la única insignia común que tenemos desde que nacimos, el ombligo.

Las verdaderas banderas se venden. Se venden en Zara, en Dolce y Gabbana o en cualquiera de los centros que atienden las necesidades de distinguirse de los pijofrénicos.

lunes, 22 de junio de 2015

Un cura contra los pirrónicos ciudadrealeños del siglo XVIII

El párroco de la iglesia de Santiago en Ciudad Real a fines del siglo XVIII, Sebastián de Almenara, era muy amigo de la mujer del salmantino marqués de Castellanos, suscrito a una publicación de la ciudad del Tormes, el Semanario de Salamanca. El marqués vivía parte del año en Ciudad Real, de donde era su mujer, y tenía algunas tierras aquí que con el tiempo vendería para marcharse definitivamente de un lugar tan desagradable. Su devota mujer pasaba, como era costumbre en la época, las gacetas a sus amigos, entre ellos su párroco, para que las leyeran y las comentaran en la tertulia después de misa. Y allí empezó a publicar nuestro Almenara, bajo el pseudónimo principal de Lidoro de Sirene. El doctor Almenara, del que habría mucho que hablar, era huérfano y bastante buen poeta, aunque muy polemista, sobre todo en cuestiones literarias (era un horaciano de cuidado y se partió la cara con los prerrománticos acaudillados por el futuro académico José Luis Munárriz, aunque tuvo también buenos amigos que le ayudaron a atacarlo, como el gran historiador Tomás González Hernández). He venido recogiendo sus escritos para una edición que preparo y, por la descripción que hace del ambiente cultural e ideológico entonces en Ciudad Real, creo que la composición que voy  a copiar y a comentar brevemente, publicada el 22 de noviembre de 1794 en el número 124 del citado Semanario, podrá ilustrar y hacer las delicias de los que ven cambiar las cosas ahora como las veía cambiar este buen y adorable, pero un poco carca, señor.

ELEGÍA

    ¡Oh! ¿Quién dará a mi vista consumida
que de una vez la acabes, llanto fiero,
si para ver el mal no es bien tenida?
    ¿Qué corazón ni pecho tan de acero
habrá, que, si le cuento mi aventura,
no me sea en el llanto compañero?
    Mejor me fuera, cierto, en la espesura
vivir con los zagales cual solía,
tocando mi rabel sin amargura.
    En una biblioteca entré este día,
y abandonadas vi con gran quebranto
las obras de inmortal sabiduría...

Empieza entonces a enumerar diversos autores místicos y ascéticos del siglo XVI, algunos de ellos partícipes en el Concilio de Trento, de los que lamenta no se les haga en el siglo XVIII caso alguno: Medina, "consumido de carcoma"; De Soto, desbastado y sin cubiertas; León de Castro, que denunció a fray Luis, "pluma muerta"; el propio poeta conquense de Belmonte fray Luis, a quien tanto imita, pero "al que ignoran todos como a extraño"; Orozco y Vega, de los que "apenas hay memoria"; Osuna, del que ni se recuerda un consejo, y el penúltimo propio manchego Juan de Ávila, que "apóstol fue de estilo duro". El último de la serie es otro manchego, pero no de Almodóvar, sino de Lagartera, en la provincia de Toledo, el franciscano fray Juan de los Ángeles, cuyo "nombre quedó obscuro". Por el contrario, está de moda todo lo afrancesado:

    Vinieron ciertos hombres extranjeros
con modos de escribir superficiales
a oscurecer ¡oh España! tus luceros;
    Demóstenes bebió de estos raudales,
y el púlpito sagrado dio doctrinas
partos de ti, sin duda, originales,
    mas con falaz adorno peregrinas
y con voz de tu idioma tan ajena
como el cenar en horas matutinas
    y como el prohibirte que a la escena
sacases tus graciosos divertidos
acompañando al hijo de Jimena,
    y como el pretender que tus sentidos
fuesen a las comedias tan atentos
que no advirtieran ser hechos fingidos,
    y como el pretender que a los jumentos
con el hombre igualaras ¡qué locura!
o el enseñarte a navegar los vientos,
    o como el obligar a tu cordura
a desatarse en bailes muy livianos
donde se arriesga la virtud más pura,
    o como el pretender que en besamanos
gastases y en afeites  todo el día,
cosa que aborrecieron tus ancianos,
    o como el disponer, no siendo impía,
que a tu querido Dios gracias no dieras
de noche en el cenar, ni al mediodía.
    Esto de ti naciones extranjeras
con engañoso amor solicitaron,
y tú las estimaste muy sinceras.
    Las cruces del estrado te quitaron,
sustituyendo adornos de gentiles
a los que tus mayores celebraron.
    Te hicieron olvidar leyes civiles
y se acabó en las calles el saludo
y el humillarse a Dios en sus pretiles.
    Quedose esta piedad al pueblo rudo
y, el que es marcial, de aquesto se desdeña,
aventajando el ser viviente mudo.
    Ya el hombre ha de mostrarse como peña
y al agasajo de otros insensible,
menos al cortejar de alguna dueña.
    Castigo, Iberia, fue del Dios terrible
que contra ti los cielos fulminaron
guiarte de esta gente aborrecible.
    Tu pecho en algún momento cautivaron
y la ciencia moral, como Sofía,
de su seguro norte se apartaron.
    Hasta la antigua y sana Teología
lloró del atomista crudas penas
y la Oratoria echó por otra vía.
    Pláticas viste de follaje llenas,
ampliación de palabras sin sustancia
y, en prosa, celebradas cantilenas.
    Perdieron los Granadas su elegancia
y a fray Cristóbal, pozo de oro fino,
culpáronle los zoilos de ignorancia.
    Mudose de los cielos el camino,
dejó de trabajar el dulce asceta
contra los alumbrados y Dulcino.
    El orador, el teólogo, el poeta,
el físico y el letrado se formaron
fuentes de erudición a la violeta.
    Efímeros papeles circularon
y en ellos aprendimos solamente
¡ay!, lo que nuestros padres ignoraron;
    si para esto se vive entre la gente
y sólo hay que ver males en el mundo
que angustia den al ánimo inocente,
    al valle de los montes más profundo
yo me retiraré con mi Talía,
que nunca el suelo me será infecundo.
    Yerbas y flores la montaña cría
para dar pingüe pasto a mis corderos,
y a mis hundidos ojos alegría.
    Repetirán mi canto los oteros
y mi rabel no ingrato a los pastores;
de amigos gozaré más verdaderos.
    La soledad aumenta los amores,
y en río y prados de verdor lozano
descansarán los ojos lloradores.
    ¡Bien haya quien los cierra al mundo vano
y, alegre en la piedad con suficiencia,
de Dios y de los ángeles hermano,
conserva en su retiro la inocencia! (pp. 113-117)

El pueblo todavía besa la mano a los sacerdotes, pero no los militares. Se ha puesto de moda la oratoria neoclásica francesa, en concreto Jacques de Tourreil (cita en otro artículo " me acuerdo del célebre Tourreill dando excelentes reglas para traducir y quebrantándolas todas en su traducción del Demóstenes, prueba clara de cuánto más fácil es dar consejos que tomarlos"), critica los galicismos, los minués desvergonzados, las costumbres francesas como los periódicos, esos "efímeros papeles que circularon", en los que aprendimos solamente, "ay, lo que nuestros padres ignoraron" y en los que solo se ven "males en el mundo"; el galanteo a la francesa o cortejo, el uso de cosméticos y peluca, la comida fuerte por la mañana o no rezar al mediodía o por la noche, y el teatro neoclásico o "a la francesa", demasiado realista y sin graciosos, que no mezcla lo trágico y lo cómico ni personajes nobles con plebeyos. Novedades como navegar los vientos en globo Montgolfiero o la filosofía de Descartes, que iguala a los hombres con los jumentos al transformar nuestro cuerpo en mero mecanismo. La frívola erudición superficial "a la violeta", usando la denominación de Cadalso, que desprecia la teología de Santo Tomás por las materialista, pues no en vano se llaman "a-tomistas", y la general laicización de la sociedad, que incluso quiere quitar los crucifijos de los estrados (más o menos como quería evitar nuestra "modelna" exalcaldesa Rosa Romero).